INTRODUCCIÓN
Actualmente en muchos países la corrupción es vista como un asunto que merece urgente
atención. Diversos elementos de la realidad latinoamericana y del mundo nos muestran que
el fenómeno ha adquirido dimensiones preocupantes y que a su vez se han desarrollado
múltiples acciones para luchar en contra de ella. Las altas esferas de la política y los
negocios, a lo largo y ancho del mundo, se han visto afectadas por escándalos muy
importantes. Además, las recurrentes acusaciones mutuas de corrupción entre los políticos
no han cesado de aumentar, así como su conversión dudosa en "líderes naturales" de la
lucha contra el fenómeno durante las jornadas electorales. Nuevas leyes se han puesto en
vigencia para castigar severamente las conductas tipificadas como corruptas. Inclusive se
han creado entidades dedicadas exclusivamente a la lucha anticorrupción. Los medios de
comunicación brindan amplios espacios y un gran despliegue de las noticias relacionadas
con la corrupción administrativa. Esta práctica se ha traducido en una enorme bibliografía
sobre el tema acumulada a lo largo de los últimos años.
Reuniones, foros y conferencias de académicos, funcionarios y hombres de negocios se han
multiplicado para estudiar y combatir el fenómeno. Paralelamente, desde la sociedad civil
se han multiplicado las protestas, denuncias, reclamos. y marchas en contra de la
corrupción. La ética, sin duda alguna, ha cobrado una extraordinaria importancia como
medio para enfrentar la inexistencia de valores comunes y la expansión de la corrupción
administrativa.
Entonces, ¿qué es lo que ha pasado? ¿Por qué razón la corrupción aparece cada vez más
bajo muchas y muy variadas formas? La respuesta radicaría en dos elementos: por un lado,
la falta de transparencia y "accountability" en los sistemas de administración pública es un
hecho evidente y reconocido; y, por otro lado, se ha desarrollado una mayor sensibilidad
por parte de la comunidad frente al fenómeno de la corrupción.
En muchos países, hay un amplio sentimiento de que el servicio público ha perdido su
función original, que muchos elementos dentro de él son corruptos, y que también lo son
muchas de las empresas del sector privado que comercian con el Estado. El público ve a los
funcionarios, y éstos a su vez se ven a sí mismos, como un cuerpo no responsable ante la
comunidad a quienes ellos han prometido servir.
CONCEPTO DE CORRUPCIÓN
“La corrupción es el incumplimiento intencionado del principio de imparcialidad con el
propósito de derivar de tal tipo de comportamiento un beneficio personal o para personas
relacionadas.” Hay tres elementos básicos en esta definición. El primero se refiere al
incumplimiento intencionado del principio de imparcialidad, en el sentido de que exige que
las relaciones personales o de otro tipo no deberían jugar ningún papel en las decisiones
económicas que involucren a más de una parte. La igualdad de tratamiento para todos los
agentes económicos es esencial para el buen funcionamiento de la economía de mercado.
La preferencia hacia algunos agentes económicos definitivamente viola el principio de
imparcialidad e implica una condición necesaria para la corrupción. Sin preferencia, no hay
corrupción. Hay dos condiciones necesarias adicionales para la corrupción, mejor dicho,
condiciones que deben cumplirse para la mencionada preferencia (“el incumplimiento
intencionado del principio de imparcialidad”) para poder hablar de corrupción. La primera
condición es que esa preferencia debe ser intencional – la violación accidental del principio
de no discrecionalidad debido a, por ejemplo, información imperfecta, no implica
corrupción. En segundo lugar, debe haber cierta ventaja para quien comete la violación del
principio de no discrecionalidad; sino, no hay corrupción. Violar la imparcialidad, por
ejemplo, puede implicar racismo, pero eso no es corrupción. Obtener alguna ventaja, o
alcanzar algún beneficio para el agente económico corrupto, puede tener diferentes formas.
Está bastante generalizada la noción de que la corrupción es recibir dinero (esta forma de
corrupción es generalmente llamada soborno), pero algo similar pueden implicar regalos
costosos u otros favores. Obsequiar joyas caras para la esposa de la persona que violó el
principio de imparcialidad y le dio un puesto bien remunerado (con poco trabajo) a su hijo
definitivamente es corrupción.
Alcanzar algún beneficio, u obtener alguna ventaja, pueden realizarse en forma simultánea
al violar el principio de imparcialidad, pero esas acciones pueden realizarse en momentos
diferentes. Es decir, el comportamiento preferencial del corrupto conlleva una obligación
informal, pero a veces vinculante, de la otra parte a devolver o pagar el favor, y esa
obligación no tiene vencimiento para que el corrupto pueda obtener su beneficio en el
futuro. Si el favor a cambio es un puesto bien remunerado para el hijo, y el hijo acaba de
ingresar en la universidad, resulta obvio que hay un espacio temporal entre los dos actos.
Más aún, al formular un contrato de corrupción, el favor a cambio muchas veces no está
especificado, sino que sólo se asume la obligación.
Hay una definición alternativa de corrupción frecuentemente utilizada por el Banco
Mundial que especifica a la corrupción como “el abuso del funcionario público para
beneficio privado”. Esta definición considera como causa de la corrupción a la autoridad
pública y su abuso, y necesariamente vincula la corrupción con el Estado, sus actividades,
la intervención estatal en el mercado y la existencia del sector público. En otras palabras, el
uso de esta definición excluye la posibilidad de corrupción en el sector privado, y se centra
exclusivamente en la corrupción en el sector público. Esta definición es consistente con la
afirmación del premio Nobel Gary Becker que “si abolimos el Estado, abolimos la
corrupción”.
DEFINICIÓN DE CORRUPCIÓN APLICADA AL SECTOR PÚBLICO
En términos simples, la corrupción es "el abuso de poder público para obtener beneficio
particular "Sin embargo, las definiciones de corrupción y su impacto varían. No se puede
suponer que la corrupción siempre signifique la misma cosa o que tenga el mismo impacto
o motivación. Las declaraciones normativas sobre la corrupción requieren un punto de
vista, y un modelo sobre cómo el fenómeno opera en casos particulares. Para los fines de
este libro "se define como corrupción al fenómeno por medio del cual un funcionario
público es impulsado a actuar de modo distinto a los estándares normativos del sistema para
favorecer intereses particulares a cambio de una recompensa. Corrupto es, por lo tanto, el
comportamiento desviado de aquel que ocupa un papel en la estructura estatal (...). La
corrupción es un modo particular de ejercer influencia: influencia ilícita, ilegal e ilegítima.
Esta se encuadra con referencia al funcionamiento de un sistema y, en particular, a su modo
de tomar decisiones."
¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA CORRUPCIÓN?
Se pueden señalar tres tipos de causas que posibilitan la aparición de la corrupción y que se
pueden dar en mayor o menor medida en cualquier Estado:
• Causas formales, • Causas culturales y • Causas materiales.
Causas formales
Las causas formales se desprenden de la delimitación técnica del término y son:
• la falta de una clara delimitación entre lo público y lo privado,
• la existencia de un ordenamiento jurídico inadecuado a la realidad nacional y
• la inoperancia práctica de las instituciones públicas. Juntas o por separado, estas causas
están presentes en buena parte de los países latinoamericanos.
Causas culturales
Antes de presentar estas causas es necesario señalar que el concepto que se maneja hace
referencia a la cultura política de un país, es decir: "el conjunto de actitudes, normas y
creencias compartidas por los ciudadanos y que tienen como objeto un fenómeno político
[en este caso la corrupción]".
Las condiciones culturales permiten así delimitar la extensión de las prácticas corruptas, la
probabilidad de su ocurrencia y el grado de tolerancia social con que pueden contar. Son
cuatro condiciones culturales básicas:
• La existencia de una amplia tolerancia social hacia el gozo de privilegios privados permite
que prevalezca una moralidad del lucro privado sobre la moralidad cívica.
• La existencia de una cultura de la ilegalidad generalizada o reducida a grupos sociales que
saben que "la ley no cuenta para ellos" fomenta la corrupción y la tolerancia social hacia
ella.
• La persistencia de formas de organización y de sistemas normativos tradicionales,
enfrentados a un orden estatal moderno, suele provocar contradicciones que encuentran
salida a través de la corrupción.
• Para algunos casos latinoamericanos, podrían explicarse ciertas manifestaciones corruptas
por la escasa vigencia de la idea de nación y la ausencia de una solidaridad amplia fundada
en el bienestar común.
Causas materiales
Las causas materiales se refieren a situaciones concretas que dan lugar a prácticas
corruptas. Las situaciones concretas de las que se trata en este caso son las distintas brechas
existentes entre el orden jurídico y el orden social vigente. El sociólogo mexicano Escalante
Gonzalbo señala cinco brechas principales:
• La brecha existente entre las necesidades reales de control político y las condiciones
formales de ejercicio del poder. Un ejemplo de lo dicho: el conflicto permanente entre los
aparatos policíacos y los sistemas de garantías jurídicas
• La brecha existente entre la dinámica del mercado y la intervención pública. Por ejemplo,
funcionarios dedicados al cobro de impuestos exigen dinero a una multinacional para
disminuir la cantidad de impuestos que debe pagar la empresa.
• La brecha existente entre el poder social efectivo y el acceso formal a la influencia
política. Un ejemplo sería un gremio de industriales que entrega sobornos a algunos
miembros del Congreso para que aprueben una ley.
• La brecha existente entre los recursos de la administración pública y la dinámica social.
Por ejemplo, un funcionario del Ministerio de la Vivienda que recibe dinero de una
organización para orientar ciertos recursos exclusivamente hacia ella.
• La brecha existente entre la impunidad real y la responsabilidad formal de los
funcionarios públicos. Un ejemplo sería un deficiente sistema de control público que
permite que las medicinas asignadas a un hospital, se vendan fuera de éste.
LA CORRUPCIÓN EMPRESARIAL
En criminología, la corrupción o delincuencia empresarial se refiere a delitos y faltas
cometidos por una empresa (como persona jurídica) o por personas que actúan en nombre
de una empresa. Algunos comportamientos nocivos de las empresas no constituyen delito;
esto depende de las leyes y las jurisdicciones que afectan a su actuación. Por ejemplo,
algunas jurisdicciones permiten la información privilegiada.
La corrupción empresarial frecuentemente coincide con:
Delitos de cuello blanco, porque la mayoría de personas que pueden actuar como o
representar los intereses de una empresa son profesionales de cuello blanco;
Crimen organizado, porque los delincuentes pueden usar las corporaciones para
propósitos criminales como el lavado de dinero procedente del crimen; el "producto bruto
criminal" o volumen de negocio asociado a actividades delictivas se estima que alcanza el
20% del comercio mundial (de Brie 2000), y
Corrupción política porque, en muchos contextos, la oportunidad de cometer delitos
se facilita por la protección de las autoridades.
DERECHO PENAL ECONÓMICO Y CORRUPCIÓN
CONCEPTO DE DERECHO PENAL ECONÓMICO
El autor conceptualiza al Derecho Penal económico como la acción sancionadora del
Estado vinculado con la actividad económica. Esta rama del derecho establece que el
control social que realiza sobre las actividades económicas son en una última instancia, ya
que existen otras ramas del derecho que pueden hacerse cargo del mismo.
Entonces podemos llegar a la conclusión de dos hechos importantes: Como primer punto
podemos señalar que el estado debe intervenir en la economía esto con la finalidad de evitar
abusos dentro de una determinada sociedad, y el segundo punto es que exista una
regulación por parte del estado conforme a las reglas del sistema social.
Debido a los recientes temas acreedores de protección penal han hecho que las personas
jurídicas sean un blanco perfecto para la comisión de delitos como, la criminalidad
económica, el crimen organizado, el lavado de activos, etc., dentro de nuestra actual
sociedad de riesgos, esto llevó a pensar que las personas jurídicas son uno de los principales
entes generadores de nuevos riesgos frente a nuevos intereses dignos de tutela penal.
De este modo surge un concepto de criminalidad de empresa; todo el ámbito de los delitos
económicos en los que por medio de una actuación para una empresa se lesionan bienes
jurídicos e intereses externos incluidos los bienes jurídicos e intereses propios de la empresa
(Shünemann, 2004, p 19), es este mismo autor quien motiva al debate político criminal de
considerar a la persona jurídica como sujeto activo del delito.
Por ello se señala que uno de los fundamentos político criminal de la responsabilidad penal
de las personas jurídicas se debe orientar al análisis de esa misma responsabilidad. Sin
embargo, se puede reconocer que éste no es el único medio de atención para imputarle
responsabilidad penal a una P.J, es también la obligación del legislador penal sancionar los
delitos socioeconómicos, financieros, ambientales, etc., al ser cometidos por una empresa,
institución, etc.
Desde el código penal del año 1991 en nuestro país se ha venido tratando sobre las personas
jurídicas, es desde ese punto que introdujeron una serie de consecuencias con respecto a las
entidades jurídicas dando inicio a las “consecuencias accesorias”
Es así como a través del tiempo empezaron a surgir nuevas leyes, decretos que dieron inicio
a una regulación con sanciones penales más que administrativas, fue por ejemplo el decreto
Nº 1106 específicamente que añadió algo novedoso con respecto a las sanciones que recaen
sobre estas entidades, por primera vez se observó la aplicación de una pena de multa a las
personas jurídicas y la equiparó a las consecuencias accesorias, así se llegó a la conclusión
de señalar que las consecuencias accesorias ostentaban válidamente el carácter de sanciones
penales especiales y por ende desde este punto se llegó a afirmar la existencia de una plena
responsabilidad penal de las personas jurídicas.
Y por último con la Ley Nº 30077 se equiparó la auténtica pena de multa con las
consecuencias accesorias así de esta manera lo que dio a entender es que el legislador penal
se refería que sí existe una auténtica sanción penal.
LOS PROGRAMAS DE CUMPLIMIENTO NORMATIVO EN MATERIA PENAL O
CRIMINAL COMO ATENUANTES Y EXIMENTES DE RESPONSABILIDAD
ADMINISTRATIVA DE LA PERSONA JURÍDICA EN EL PERÚ
Este tipo de programas ayudar a prevenir eventuales infracciones legales en el desarrollo de
sus actividades. La ley establece como circunstancia eximente y/o atenuante de
responsabilidad administrativa de la persona jurídica, la implementación de un programa de
cumplimiento normativo en materia penal para el delito de cohecho activo transnacional,
criminal compliance programs o de alguno de sus elementos, de manera previa o posterior a
la comisión de delitos contemplados en la ley Nº 30424.
La misma norma establece que este compliance debe ser adecuado a la naturaleza, riesgos,
necesidades, y características de la empresa, y deberá consistir en medidas de vigilancia y
control idóneas para prevenir los delitos que ya han sido mención en líneas anteriores.
Un compliance adecuado se refleja en un compliance eficaz, ya sea ex ante o ex post y
conforme al ámbito de la actividad de la persona jurídica.
Los elementos mínimos del Compliance Programs son: Un encargado de cumplimiento,
identificación, evaluación y mitigación de riesgos de la comisión de los delitos
sancionadores, implementación de procedimientos de denuncia difusión y capacitación
periódica, así como evaluación y monitoreo continuo del modelo de prevención.
Como conclusión puedo señalar que este pdf me ayudó mucho a entender sobre los delitos
económicos, he podido estudiar cómo es que se inició a aplicar una sanción para aquellas
personas jurídicas que tenían un comportamiento inadecuado. Me parece muy interesante
cuando he llegado a analizar el criminal compliance acotando que es una herramienta que
ayudará mucho al tema del control de las personas jurídicas que cometan actos irregulares, y
que de la misma manera si la empresa o entidad jurídica tiene un sistema como éste ayudará
a disminuir la sanción.
CÓMO EVITAR LA CORRUPCIÓN DENTRO DE LA EMPRESA
Evitar la corrupción y alejar esta práctica nefasta del ambiente de tu empresa puede ser
un proceso exhaustivo y bastante desafiador. Paciencia, perspicacia y recursos financieros
son algunos de los instrumentos necesarios para eliminar esta posibilidad por completo.
La dificultad aumenta cuando la corrupción está enraizada en los procesos. ‘Siempre fue
así’ y ‘aquí, funciona de esta manera’, son algunas de las frases que indican la banalización
de la corrupción. Conoce a continuación algunos consejos para superar esta dificultad.
Crea un código de conducta
Para evitar que tus empleados se comporten de manera corrupta, es importante crear un
código de ética y conducta, explicando detalladamente lo que es permitido y lo que debe ser
combatido. Ejemplos prácticos vividos en el día a día ayudan a ilustrar el manual.
Elimina los riesgos
Analiza todos los procesos de la empresa, principalmente los externos, para identificar
posibles fuentes de corrupción. Si no consigues hacer esto, vale la pena contratar
una consultoría especializada en el asunto para detectar y eliminar todas las posibilidades
de corrupción. También presta atención al perfil de los futuros empleados, buscando
referencias antes de contratar.
Una alternativa para eliminar los riesgos es adoptar el Say No toolkit, una herramienta
desarrollada por el Institute of Business Ethics para sanar dudas en situaciones específicas.
Al encontrarse con una situación de corrupción, es posible consultar el aplicativo para
descubrir la mejor manera de resolver el embrollo desde el punto de vista de la ley.
Atención a los contratos
Busca reportar contratos y ajustar de forma minuciosa todas las relaciones con tus clientes,
sin dejar espacio para maniobras que vayan contra la ética de la empresa. Una asesoría
jurídica puede ser importante en este momento.
Da ejemplo
De nada sirve desarrollar un código de ética, predicar la moral y tener un discurso contra la
corrupción si los líderes de la empresa cometen deslices en el día a día, así sean pequeños.
Una empresa íntegra es construida por todos, entonces, el gestor debe dar ejemplo.
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sociales e invita a tus amigos, compañeros y seguidores a discutir este tema. Si tienes
dudas acerca de este asunto, deja tu comentario.
SOBORNO EMPRESARIAL
La organización Transparencia Internacional distingue tres tipos de sobornos que
involucran a las empresas: los de pequeña escala, los de gran nivel y los que se dan entre
corporaciones.
Pero sin distinción, la forma más común es en la que se busca asegurar influencia en las
políticas, regulaciones y decisiones legislativas. De acuerdo con Transparencia
Internacional se trata de la forma de corrupción vista como la más usual en la mayoría de
las áreas económicas que evaluó en su Índice.
No obstante, hay una diferencia notable entre los grandes y los pequeños sobornos:
mientras que a pequeña escala los pagos de facilitación suelen darse en todos los sectores,
el cohecho a gran escala es más común en ámbitos como el bancario, financiero, forestal,
minero y el del petróleo y gas, pues en éstos la regulación es altamente especializada y
están típicamente dominados por grandes compañías con significativos recursos
económicos.
En lo que respecta a los sobornos entre empresas, Transparencia Internacional apunta a que
las compañías son casi tan propensas a ofrecer dádivas ilegales a sus pares como a los
funcionarios, lo que evidencia que “la corrupción no es sólo un fenómeno que involucra a
servidores públicos que abusan de su posición, sino también una práctica de la comunidad
de negocios”.
En este caso, los sobornos tienen el propósito de asegurar transacciones o facilitar el
funcionamiento de mafias de negocios ilegales. Y no sólo se trata de regalos y atenciones
ofrecidas a potenciales clientes o socios, sino incluso de la exigencia de cohechos a sus
posibles oferentes.
Los efectos de este tipo de sobornos se resienten en la cadena de la oferta, pues al
distorsionar la competencia se incrementan los costos para las empresas. Ello daña sobre
todo a las compañías más pequeñas o “con gran integridad” que no pueden competir de este
modo o se niegan a hacerlo.
COLUSIÓN
Para el derecho colusión es “convenio o contrato hecho entre dos o más personas en forma
clandestina, con el objeto de defraudar o perjudicar a alguien”. Se trata aquí de un sinónimo
del término concertación y consiste en ponerse de acuerdo subrepticiamente con los
interesados en lo que la ley no permita. Esta concertación es en principio lícita, pues esa es
precisamente a función del funcionario: debe iniciar tratativas y llegar a acuerdos con los
privados contratantes. Pero al hacerlo debe defender los intereses de la administración
pública. Por eso para ser indebida y penalmente relevante, esta “colusión” debe contener el
elemento de fraude.
Tipicidad objetiva
En cuanto a la tipicidad objetiva del delito de colusión, puede afirmarse que son tres los
elementos conformadores de este tipo:
Sujeto activo: el sujeto activo del delito será el funcionario público con capacidad
de incidir en el proceso de contratación, no es necesario que tenga facultades para
suscribir el contrato o pertenezca al comité de selección.
Concertación: la concertación es el acuerdo colusorio ilícito entre el funcionario
público y el particular interesado. Este acuerdo se lleva a cabo de forma dolosa y posee
un carácter ilícito y está dirigido a defraudar al Estado.
Contexto de contratación estatal: la contratación pública se realiza en el marco de
cualquier tipo de operación, contrato administrativo o civil que tenga naturaleza
económica con participación estatal. No es necesario que esté regido por la Ley de
Contrataciones del Estado.
Para poder considerar defraudadora la actuación de un funcionario público en la
celebración o ejecución de un contrato con un particular, resulta necesario que acuerde con
el particular la imposición de condiciones contractuales menos ventajosas para el Estado de
las que se podría haber alcanzado en ese momento mediante una labor de negociación, estas
condiciones podrían ser por ejemplo: elevar el precio de la contraprestación privada,
aceptar bienes de menor calidad, omitir el cobro de penalidades, pactar y cobrar comisiones
ilegales para la adjudicación de la buena pro.
Bien jurídico protegido
Como en todos los delitos contra la Administración Pública, el bien jurídico protegido es el
normal y recto funcionamiento de la administración pública que resulta manifestación
material del Estado. En tanto que el bien jurídico protegido específico o particular es la
regularidad, el prestigio y los intereses patrimoniales de la administración pública,
expresados en la idoneidad y celo profesional en el cumplimiento de las obligaciones
funcionales por parte de los funcionarios o servidores públicos. El funcionario o servidor
público que por razón de su cargo tiene que ver con el patrimonio del Estado tiene la
obligación especial de cautelarlo y protegerlo y solo usarlo en beneficio del propio Estado.
Caso contrario, si aprovecha de tal posición para obtener beneficio personal o de tercero en
perjuicio del patrimonio estatal infringe su deber funcional y, por tanto, es pasible de ser
imputado el delito de colusión ya sea en su modalidad simple o agravada.