4 funciones de las enzimas
1. Catalizadores para el cambio
Las enzimas son catalizadores, esto significa que aceleran el grado en que los
reactantes interaccionan para formar productos en una reacción química, a
pesar de no ser consumidos durante la reacción. Combinan de forma física a
reactantes químicos, logrando que disminuya la energía necesaria para romper y
crear nuevos enlaces, generando que la formación de un producto sea mucho más
rápida.
Conjunto de enzimas diferentes
Disminuyen lo que se conoce como la activación de energía de la reacción, o
la cantidad de energía que es requerida para que un híbrido de reactantes y
productos se forme. Entonces, el híbrido se convierte en el producto. Sin las
enzimas, estas reacciones químicas se procesarían a una tasa de cientos de miles
de veces más lenta.
2. Producir energía
Los organismos vivos almacenan la energía requerida para la vida diaria, en
forma de energía química. El adenosin trifosfato, o ATP, es la forma principal de
la energía química. El ATP es una batería cargada que puede ser descargada para
liberar energía que produce el movimiento de las enzimas. Las enzimas también
se necesitan para crear ATP.
La enzima principal que produce ATP se conoce como ATP sintasa, que es
parte de la cadena de transporte de electrones en la mitocondria celular. Por cada
molécula de glucosa que es descompuesta para formar energía, la ATP sintasa
produce 32 de las 34 moléculas de ATP.
3. Motores moleculares
Las enzimas son las máquinas de proteína que realizan las funciones de cada día,
dentro de las células. Entregan paquetes de una parte de la célula a otra,
separan los cromosomas cuando la célula entra en mitosis, empujan a los
cilios para ayudar a las células a moverse o a enviar el moco por tu garganta.
Las proteínas motoras comunes son myosins, kinesis y dyneins. Estas familias de
proteínas motoras catalizan la rotura del ATP en ADP (adenosin difosfato) para
producir la energía que necesitan para realizar su trabajo.
4. Romper y construir
Las células que componen los organismos obtienen la energía por la
descomposición de componentes de carbono orgánico como son el azúcar, la
proteína y la grasa. Descomponer estas moléculas en pequeñas partes se
conoce como catabolismo, mientras que la construcción de moléculas
nuevas a partir de estas partes más pequeñas recicladas, se conoce como
anabolismo. Las fuentes de energía, como la glucosa, un azúcar simple,
almacenan mucha cantidad de energía. Sin embargo, la célula no puede acceder a
ella para generar ATP a no ser que sea capaz de romper los enlaces dentro de la
molécula glucosa.