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Este documento describe el significado y las propiedades espirituales del nombre divino Mehash. Trae armonía interior y exterior, reconciliación y entendimiento profundo. Su energía es paz, amor desinteresado e irradiación de vida. También tiene un gran poder curativo y de purificación que limpia el karma y las huellas negativas del pasado.

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Este documento describe el significado y las propiedades espirituales del nombre divino Mehash. Trae armonía interior y exterior, reconciliación y entendimiento profundo. Su energía es paz, amor desinteresado e irradiación de vida. También tiene un gran poder curativo y de purificación que limpia el karma y las huellas negativas del pasado.

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5. Tiféret de Kéter. Regencia en el Zodíaco: 5º quinario Aries (Desde 20.00 al 24.59).

5º Aries (Desde
4.00 al 4.59), 17º Géminis, 28º Leo, 10º Escorpio, 22º Capricornio.
Calendario judío (solilunar): 21 al 25 de Nisán (en 2010, del 5 al 9 de abril).
Calendario gregoriano (solar): Aprox. del 10 al 14 de abril.
Además los días en los que el sol esté en los grados anteriores. También conexión con planetas en esos
grados.
Regencia diaria: De 1.20 h. a 1.40 h. (desde la medianoche local: aprox. punto medio entre puesta y salida
del sol.)

hm
Vocalización: Mehash (Moshé Cordovéro); Me/He/Shi (Abulafia) Valor numérico: 345
Ángel portador del Nombre: hyhmMahashiah. Valor numérico: 360.

(Salmos 80:20) (Trad. judía): h[;veW:nIwÒ òyn<P; raeh; Wnbeyvih} t/ab;x] µμyhil¿aÔ hw:hyÒ
venivashéa panéja haér hashivénu Tsebaót Elohim Adonáy
¡Oh HaShem, Dios de los ejércitos, haznos volver! Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

(Salmos 34:5)(Trad. hermética): ynIl;yXihi yt'/rWgm]AlK;miW ynIn:[;wÒ hw:hyÒAta, yTiv]r'D;


hitsiláni megurotáy umikol ve’anáni Adonai et Daráshti
Busqué a HaShem y me respondió y de todos mis temores me libró

Significado: Como energía de Tiferet de Kéter la energía de este Nombre confiere una gran serenidad y
equilibrio, armonizando y estableciendo la paz tanto interior como exteriormente. Trae la reconciliación,
el perdón, la aceptación y el entendimiento profundo. Su canal es la intuición pura, la percepción directa
que emana de la capacidad de estar en el centro y de establecer una comunicación centro a centro. Este
Nombre (y su ángel) tiene un gran poder de unificación. En el centro todas las cosas son una. Y en él
mora el Yo Soy impersonal y eterno.
hm enciende en nosotros el fuego de la Chispa Divina. Sobre todo mediante el poder del Nombre de
Dios. Una permutación del triplete es HaShem, µμh, que significa “el Nombre” y que es una forma
tradicional de referirse a Dios. Lo mismo cabe decir de hm, que se lee como Shem Havayá (el Nombre
de la Existencia), h-µμ, ya que la He es la manera de referirse al Tetragrama mediante una sola letra.
También se tiene la permutación hm, Moshé, a quien fue revelado y reveló el Nombre. Por otra parte,
el valor numérico de esta combinación de letras es 345, que es el del Nombre de Dios yd-la, El
Shadai. Es notable que leído al revés, 543, se obtenga el valor numérico de hyha-ra hyha, Eheié
Asher Eheié, YO SOY QUIEN YO SOY, nombre revelado a Moisés en el Éxodo 3:14, siendo 314 el
número de Shadai. Y el versículo de salmo según la tradición hermética es 34:5. Darashti: busqué, inquirí,
pedí, invoqué (mediante la letra Shin = 360) el Nombre y respondió (siempre hay respuesta) y de mis
temores (de la Mem, las aguas inferiores. Megurot es 655, lo mismo que hamáyim, las aguas, con mem
final, y también de Maadim, Marte) me libró (con la He, con la gran iluminación del Dios Interior). Por
otra parte, el valor numérico del nombre angélico es 360: la respuesta es Marah haBazaq (360), como la
aparición del rayo (Séfer Yetsirá).
La conexión con el Dios Interior es curación completa. Este Nombre encierra un gran poder de limpieza,
de purificación (por el fuego, el agua, el aliento: Shin, Mem, He), de regeneración. Es la curación por el
espíritu. Curación a todos los niveles: físico, anímico, de una relación, de una situación. Pero para ello es
necesario alcanzar la plena responsabilidad por las propias acciones que son la causa del conflicto o
desequilibrio que origina la enfermedad. Borramos así todo karma, toda huella negativa del pasado. Cesan
los conflictos y luchas interiores. Cesan los temores y se alcanza la serenidad, el Shalom, la paz. La
verdadera curación es sinónimo de totalidad, de completitud (360 es la medida de toda la circunferencia).
La acción de este Nombre está descrita en el versículo 3:20 del profeta Malaquías: “Pero se alzará para
vosotros temerosos de mi Nombre el Sol de la Justicia (Tsedaká) con curación en sus alas”. Recordamos
que en el Nombre anterior (nº 4) hablamos de la realización del Tsadik como el individuo que había
alcanzado el equilibrio y la integración de las polaridades y que por tanto era completo. Precisamente el
versículo del salmo 80 correspondiente a este Nombre empieza con la conjunción de los Nombres de Dios
correspondientes a Nétsaj, YHVH Tsebaot, y a Hod, Elohim Tsebaot. Cuando nuestro Nétsaj (naturaleza
emocional) y nuestro Hod (naturaleza mental) están en equilibrio y armonía, y hacemos teshuvá, retorno
(hashivénu), es decir, desde ese punto de equilibrio interior, aspiramos volver a nuestro origen divino,
entonces el sol de la conciencia tiferética amanece sobre nosotros y somos salvos, sanos, completos.
hm nos pone en contacto con el corazón de Dios. Su energía es paz, amor desinteresado, irradiación de
vida. Nos pide que nos convirtamos en receptáculos y canales de esta irradiación positiva. Por medio de
su rayo – rayo II, de Amor-Sabiduría – podemos alcanzar un conocimiento íntimo y profundo de Dios. Y
desde ahí canalizar la bendición y la curación, pues curándonos a nosotros mismos curamos también al
mundo.
Además de la meditación en la forma habitual (en la que se puede enviar energía curativa a las personas
que lo necesiten), también se puede asumir el Nombre de la siguiente manera:
Shin en la cabeza, Mem en el vientre, He en el corazón.

œ
h
m
Contemplación sobre el Tetragrama:

dymi t ; yDi g Ò n < l ] hw: h yÒ yti y WI v i


“Shiviti YHVH LeNegdi Tamid; He puesto a YHVH delante de mí siempre”.
Así, dice Rabí Yitsjak de Acco1:
“Debes mantener de continuo las letras del Nombre único en la mente como si estuvieran
enfrente de ti, escritas en un libro con escritura de la Torá (Ashurí) Cada letra debe aparecer infinitamente
grande ... El ojo de tu mente debe mirarlas y al mismo tiempo tu corazón debe dirigirse hacia el Ser
Infinito (En Sof). Tu mirada y tu pensamiento deben ser como uno...

hwhy
1
Meirat Enaim. La Luz de los Ojos. Citado de Meditación y Cábala. Kaplan. Pags. 156-7.

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