JOB Cap.
34 al 38
Estudio Biblico
Hna. María Luisa
Hoy estaremos abriendo la Biblia en Job 34, aunque no vamos a leer sino algunos versos porque Job 34, 35 y 36
están hablando el mismo personaje que es el amigo de Job y que en ese momento no era su amigo sino su
enemigo, un personaje usado por el diablo para irse en contra de Job. Por lo tanto, como en todos estos capítulos
habla este amigo que ya no nos interesa tanto lo que él habla, sus razonamientos porque ya sabemos que fue
usado por el diablo y que él pensó que sabía mucha doctrina y en un momento dado empezó a enseñarle a Job la
doctrina y el camino de Dios, esta persona fue muy atrevido en este aspecto de sentir que él sabía más que Job.
Por eso, vamos a leer algunos versos para luego sí dedicar la lectura a los razonamientos de Job después del
capítulo 37. En el capítulo 34 dice que Eliú, el amigo de Job le dice:
Oíd, sabios, mis palabras
Él se estaba refiriendo a Job y a los otros dos amigos que estaban con él. Ellos eran sabios, eran patriarcas, y por
eso él le dice:
Capítulo 34
Además Eliú dijo:
2
Oíd, sabios, mis palabras; Y vosotros, doctos, estadme atentos.
Doctos o doctores
3
Porque el oído prueba las palabras, Como el paladar gusta lo que uno come
4
Escojamos para nosotros el juicio, Conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno.
5
Porque Job ha dicho: Yo soy justo, Y Dios me ha quitado mi derecho.
Ahí empieza a criticar a Job
6
¿He de mentir yo contra mi razón? Dolorosa es mi herida sin haber hecho yo transgresión.
7
¿Qué hombre hay como Job, Que bebe el escarnio como agua,
Ahí lo está calumniando, lo está injuriando, está juzgando a Job
8
Y va en compañía con los que hacen iniquidad,
Él dice que Job va en compañía con los que hacen iniquidad
Y anda con los hombres malos?
Entonces ahí atreviéndose a decir que Job estaba andando con hombres malos.
9
Porque ha dicho: De nada servirá al hombre
Él dice es que Job dijo
El conformar su voluntad a Dios.
Él está diciendo ahí que Job en sus razonamientos estaba menospreciando la actitud de un hombre, de confiar en
Dios, que de nada le serviría y le dice éste
10
Por tanto, varones de inteligencia, oídme: Lejos esté de Dios la impiedad,
Y del Omnipotente la iniquidad.
Y así él comienza todo su razonamiento en todo este capítulo creyendo y haciéndose pasar por una persona muy
sabia, muy inteligente que conocía la doctrina y que andaba muy bien delante de Dios. Con todos estos
argumentos el diablo usando a Eliú quería que Job retrocediera y dejara de confiar en el Señor, dejara de seguir
el camino de Dios, esa era la finalidad que tenía el diablo usando a estos amigos de Job y que nosotros no
estamos muy lejos de la realidad que nosotros vivimos porque a nosotros también el enemigo también se
disfraza con las amistades, con los parientes, familia, amigos se disfraza para decir muchas cosas para que la
persona pierda la fe, para que la persona desmaye, decaiga, en creer en el Señor y se vuelva atrás o no confíe en
Dios o no vuelva a la Iglesia, todo esto hace el diablo con la gente, con los creyentes el día de hoy, con personas
que llevan mucho tiempo en la Iglesia o también personas recientes, personas que hasta ahora están conociendo
el camino del Señor, el diablo se vale de muchas artimañas para hacer que la gente se vuelva atrás. Todo esto
que le sucedió a Job a nosotros también nos sucede en nuestra vida cotidiana por eso tenemos que ser sabios y
cuidadosos e inteligentes y analizar la situación, toda esa persecución y los males que nos vengan, lo que el
diablo quiera hacernos a través de muchas circunstancias, tenemos que razonar, analizar y cuidarnos para no
caer en la trampa del diablo porque el diablo siempre nos pone trampas y caemos. Así que mucha sabiduría
debemos tener y mucha inteligencia y amar a nuestro Dios porque amando a Dios no vamos a caer en las
trampas del enemigo.
Capítulo 38
Eliú prosigue su razonamiento.
Qué maravilla de Dios. Dice que hizo el mar y le puso una ley para que no se vaya a desbordar, no se salga de
su límite, de su cauce, sino que quede quieto. Con razón nosotros cuando vamos y vemos las olas del mar ellas
vienen y pareciera que fueran a salirse pero no se sale. Eso es algo de admirar, uno solo ve eso y admira,
admira. Sabemos que la tierra se mueve pero el mar no se desborda. Dios en su grandeza, las maravillas que Él
hace. Y Él le preguntaba a Job si él tenía ese conocimiento. En el verso 9 le dice:
9
Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad,
10
Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, ¿A quién? Al mar, para
que él no se vaya a salir del límite que Él le designó.
11
Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?
Ahí parará el orgullo de tus olas, solamente golpean las rocas y se regresan, se devuelve otra vez.
12
¿Has mandado tú a la mañana en tus días?¿Has mostrado al alba su lugar,
13
Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos? Y para que sean
sacudidos de ella los impíos?
14
Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura;
15
Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado.
16
¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?
17
¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,Y has visto las puertas de la sombra de muerte?
18
¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
¿Job qué iba a contestarle a Dios? ¡Qué misterios! Job no sabía, se quedó escuchando a Dios.
Declara si sabes todo esto.
19
¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas,
20
Para que las lleves a sus límites, Y entiendas las sendas de su casa?
21
!Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, Y es grande el número de tus días.
Entonces Dios le dice: Pero tú ya sabes eso porque tú ya habías nacido, pero ni con todo eso, Job no sabía nada.
22
¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo,
23
Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla?
Está Dios aquí hablando de misterios, acordémonos que dice en Apocalipsis cuando dice que Dios enviaba las
plagas de granizo para destruir alguna parte de la humanidad y aquí está diciendo que Él tenía reservado los
tesoros de granizo para el tiempo de angustia de la humanidad, para el día de la guerra y de la batalla entre Dios
y los hombres.
24. ¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra?
25
¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos,
26
Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre,
27
Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba?
Entonces Dios le está hablando a Job que todo lo que sucede en la tierra, que todo eso que llamamos la
naturaleza, las fuerzas de la naturaleza es dirigido por Dios aunque el hombre se ha puesto a estudiar mucho la
física, la ciencia para encontrar una razón a todo, sin embargo, enseñan algo pero es Dios quien ha permitido
todas estas cosas. Cuando dice que El hace llover en el desierto donde no hay seres humanos y Él hace llover y
la física dice: es que la lluvia es por esto, porque no hay árboles, porque y bueno y empiezan a quebrarse la
cabeza analizando por qué el granizo, por qué viene la nieve, por qué lo caliente, por qué frío pero es Dios quien
dirigió el universo y estableció leyes a la naturaleza para que ellos trabajen en el momento que Dios quiere que
trabajen o se queden quietos cuando Dios no quiere que estén trabajando como los truenos, los relámpagos,
todas estas cosas, todo esto es dado por la mano de Dios, la mano de ese ser supremo, poderoso, que nos
gobierna, que nosotros no podemos palpar o verlo físicamente, pero sentirlo, sí porque vemos su poder con la
gente, poder en nuestras vidas, poder con la naturaleza como cuando dice que el Señor Jesús estaba con sus
discípulos y hubo una tormenta y a ellos les dio miedo que iban a naufragar y el Señor Jesús le habló a los
vientos y los vientos se quedaron quietos porque es Dios quien le da la orden a la naturaleza cuando debe
proceder o no.
28
¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío?
29
¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?
Nadie lo sabe, Job no lo sabía, nosotros tampoco, ni la ciencia, ni la física sabe estas cosas.
30
Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo.
31
¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión?
Aquí hay otro misterio. Dios está hablándole a Job de las los lazos de las Pléyades, las ligaduras de Orión. La
ciencia dice que son estrellas, un conjunto de galaxias pero eso no es así. Aquí está hablando de seres no
inanimados pero animados como de espíritus, de seres vivientes que Dios tiene en su sitio con un fin, con un fin
para el día señalado. No es cualquier estrellas, seres vivientes y poderosos, y grandes que Dios emplea y por
causa de estos seres la naturaleza se desordene y sucedan tantas cosas catastróficas, que le hacen daños a los
seres humanos, a la humanidad, nosotros alcanzamos a ver tornados, temblores, huracanes, terremotos,
tempestades, todas estas cosas que a veces se desatan y le quitan la vida a mucha gente, a muchos seres
humanos, y nadie sabe, ni el hombre sabe de qué proviene, por qué sucedió, de dónde sale, pero sí vemos las
catástrofes, nosotros no sabemos si estos seres que Dios tiene escondidos en su sitio, les da poder, la orden de
que se manifiesten para hacerle daño al hombre porque el hombre se ha alejado de Dios y el hombre peca y se
olvidó de Dios entonces los envía porque si muere parte de la gente, los demás actúen, los demás reaccionen y
digan: tenemos que buscar a un ser poderoso, ser supremo, tenemos que creer en Dios pero ni con todo eso
nosotros vemos que cuando suceden catástrofes nunca nadie nombra a Dios, a Dios no se le nombra, nadie
clama a Dios, Señor guárdanos, protégenos de todas estas cosas sobrenaturales. Y sin embargo, Dios hace esto
para ver si el hombre reacciona, a ver si se acuerdan de Él. Nosotros estamos aquí frente a la presencia de Dios
y le damos gracias porque nos ha recogido y tenemos este privilegio de empezar a conocer sus caminos y
conocer todas estas cosas, conocer la mano de Dios. Y le damos gracias a Dios y sabemos que cuando vengan
las catástrofes, todos estos días malos, clamamos y Él nos va a guardar, nos va a proteger porque esa es la
promesa que Él guardará y protegerá a sus hijos, Bien, seguimos adelante. Seguimos con el verso 32
32
¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?
Y estoy de la Osca Mayor no es eso de las estrellitas que nosotros vemos arriba en el espacio en lugares
específicos cuando la noche está oscura. Y que la gente empieza a hacer una figura, entonces hicieron la figura
y le salió un oso que dicen que es la Osa Mayor, eso es mentira. Esta Osa Mayor es un ser viviente muy
poderoso que Dios tiene preparado para bendición o maldición, castigo de la humanidad en el día señalado y no
sabemos si Dios ya esté haciendo uso de estos seres, que seguramente hará usos de esos seres, las
constelaciones entonces no es el jueguito de las estrellas. Si no que es el poder de Dios, tampoco vamos a decir
los planetas porque están estáticos pero sí son seres grandes, seres vivientes, poderosos que Dios tiene. Porque
el apóstol Pablo testificaba que estuvo hasta el tercer cielo y vio cosas que le fue prohibido a él contar y muchas
cosas misteriosos y lenguaje que jamás había oído y pudo entender tampoco. Juan en Apocalipsis también
cuenta sobre todas esas visiones que Dios le mostró de cosas allí que Dios tiene con él cosas celestiales, costas
espirituales, por eso el poder de Dios es grande. Lo que es de Dios es algo incalculable, que nosotros no
tenemos la mentalidad capacitada para medir la grandeza de Dios, su grandeza y lo que es Él.
33
¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?
34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas?
35
¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí?
36
¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia?
Está diciendo Dios que Él le dio la inteligencia al espíritu
Porque este cuerpo que nosotros tenemos muere y se vuelve polvo, se deshace, se corrompe dice la Biblia pero
nuestra personalidad, nuestro espíritu sigue viviendo. Unos siguen viviendo para Dios otros siguen viviendo
para la condenación. Pero el espíritu sigue. Por eso dice: ¿Quién le dio la inteligencia al espíritu?
37
¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar,
38
Cuando el polvo se ha convertido en dureza, Y los terrones se han pegado unos con otros?
39
¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos,
Le está diciendo a Job: Tú eres un ser humano, tú eres un hombre incapaz, tú no eres capaz de ir a cazar presa
para el león, ni de saciarle el hambre a tus leoncillos. En cambio, ¿quién sí lo hace? Nuestro Dios, Él sí lo hace.
Aquí nos enseña que hasta los animales claman a Dios, lo ignorábamos, lo hacen, vamos a dejar la lectura aquí
porque en el capítulo 39 habla Dios haciéndole preguntas a Job. Tú no sabes nada, te das cuenta que no sabes
nada y tus amigos menos.
Pero en medio de esta lectura, nosotros aprendamos los misterios de Dios. ¡Qué grandeza, qué maravilla, el
Señor hablándole a Job de sus secretos, de sus misterios, de todo aquello que Él tiene en secreto, de todas
aquellas cosas escondidas de nuestro Dios! Le damos gracias a nuestro Dios Señor y esperamos que un día
todos nosotros estemos en la presencia de Dios, que Dios nos dé a conocer un poquito de sus misterios y que
nos haga partícipes de su creación.
¡La honra y la gloria sea para nuestro Dios! Glorioso nuestro Señor.
Gracias le damos al Señor por su misericordia y su bendición.!