Alejandro López es un chico normal de nacionalidad ecuatoriana, viajo a España estudio toda
su infancia ahí, hasta que un día sus padres decidieron volver a Ecuador.
Su vida empezó a tornarse complicada, con problemas como todo el mundo. Es un estudiante
universitario recién graduado en una Universidad pública en una ciudad de Ecuador. Pero toda
su vida ha sido llena de mala suerte, no tiene suerte ni en el amor, pero gracias a uno de sus
mejores amigos resistía toda esa mala racha. Cierto día después de salir de un partido de
futbol, dos tipos con armas los asaltaron y mataron a su mejor amigo.
Alejandro lleno de ira y tristeza decidió buscar venganza, lo consiguió, pero eso no calmó su
dolor. Intento llevar su vida normalmente, pero no lo consiguió, salía a fiestas trataba de
conocer gente, pero simplemente aparentaba estar bien, tenía problemas de dinero, así que
estaba en busca de trabajo, pero todos le cerraban la puerta, su madre murió y eso le afectó
mucho más, su padre lo abandonó porque decía que era un inútil, hasta que conoció a una
persona que le cambiaría la vida, le ofreció un negocio que pinte por donde lo pinte él decía
que iba a salir bien, bueno más que un negocio, era un trabajo, robar un banco, lo hicieron,
pero no era un banco cualquiera era un banco de una mafia muy poderosa en su ciudad, esta
mafia los busco por cielo y tierra, pero fuimos muy escurridizos y nos sabíamos mover por la
ciudad. Alejandro llego a apreciar a su nuevo amigo, tanto que sentía que con él estaría todo
bien, hasta que cierto día en una emboscada los atrapó, Alejandro logró escapar, pero su
amigo lamentablemente murió, esta vez no quiso buscar venganza, porque sabía a lo que se
enfrentaría así que huyó, a un lugar donde nadie lo encontraría ni le haría daño.
Alejandro melancólico, dolido y con miedo quiso dejar su pasado atrás, un pasado donde sufrió
mucho e hizo cosas de las que no estaba orgulloso, decidió volar lejos, hacia otra ciudad y que
mejor que la ciudad de Los Santos, donde espera encontrar un lugar para él y las ganas de vivir
que tiene como una persona normal, no robar bancos por ejemplo, pero sobre todo quiere
tener la oportunidad de dar un alto a la delincuencia formándose como policía, darle sentido a
su vida y ser importante en esta.