EL MAHANAIM DE DIOS
Cantares 6:13
INTRODUCCIÓN:
La Biblia enseña que todo tiene su tiempo y que todas las cosas debajo del sol tienen
su hora (Eclesiastés 3:1); hay tiempo de dispersar piedras y tiempo de juntar piedras
(Eclesiastés 3:5), el apóstol Pedro nos indica que somos piedras vivas que en algún
momento fueron dispersas pero que ahora es el tiempo de unirlas nuevamente (1 P.
2:5)
Debemos recordar que hay un tiempo en el que todas las cosas serán nuevamente
restauradas por Jesucristo (Hechos 3:21) iniciando este proceso con la Iglesia.
DESARROLLO:
Cuando Salomón describe a la Sulamita, ve en ella algo como la unión de dos
campamentos, siendo ella la figura de la Iglesia; debemos considerar que la Iglesia
debe tener dentro de si una unión de todas las cosas, y que se debe ir mostrando en
la medida que la Iglesia se desarrolla.
Sulamita se traduce del hebreo shuwlawmiyth que significa: Lleno de paz.
La Biblia nos enseña que la Iglesia, los que hacen la paz serán llamados hijos de Dios
(Mt. 5:3) por ello Jesús nos dejó su paz, pero no como la que el mundo da (Juan
14:27), podemos agregar a ello, que los justificados por medio de Jesucristo tenemos
paz para con Dios (Romanos 5:1) y como
Iglesia para mantener la unidad del Espíritu, debemos tener el vinculo de la paz.
Unión se traduce del hebreo mechowlah que significa: Una danza, algunas versiones
traducen esa palabra como: compañía, unión, pero lo correcto es danza que es como
lo traduce la Biblia de las Américas.
La danza implica fiesta, como la que hubo cuando regresó el hijo prodigo, que estaba
muerto, pero que fue resucitado (Lc. 15:24)
Mahanaim se traduce del hebreo machanayim que significa: Dos campos, que implica
además, campamento, ejercito de soldados, de bailarines, de ángeles, de estrellas,
una corte sagrada.
Considerando que la Sulamita representa a la Iglesia y según el verso, la unión de dos
campamentos, podemos comprender que Dios desea que participemos en distintas
oportunidades de Mahanaim, y en cada una, se manifiestan aspectos que es
necesario que vivamos, veamos algunos de ellos:
1. ESPIRITU DE CRISTO Y EL ESPIRITU HUMANO:
El primer Mahanaim para nuestra vida es cuando nacemos de nuevo en el cual Dios
envía a nuestro corazón el Espíritu de su Hijo, el cual recibimos por haber oído con fe
(Gálatas 3:2; 4:6) Santiago 2:26 dice que el cuerpo sin espíritu está muerto, este era
nuestro estado antes de retornar a Cristo (Ef. 2:1-10) porque la Biblia nos enseña que
estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, pero ahora por gracia somos
salvos. Aunque salimos de la Casa del Padre, conocimos el pecado y nos mató y nos
separó de Dios (Romanos 6:23) La ley fue la que nos dio a conocer le pecado, y este,
aprovechando el mandamiento, nos mató (Romanos 7:7-11) pero por Jesucristo ahora
somos un solo espíritu con el Señor (1 Corintios 6:17) lo que nos garantiza que somos
de Él (Romanos 8:9) entonces nuestro espíritu que estaba muerto fue vivificado y se
une al Espíritu de Cristo y al Espíritu Santo, convirtiéndonos desde ese momento en
Templo y morada del Espíritu Santo (1 Corintios 3:1619; 6:19)
2. LA COMUNIÓN DEL ESPIRITU Y EL ALMA:
Debemos recordar que cuando estábamos sin Cristo, el alma guiaba nuestra vida y
durante el tiempo que vivimos sin Él, el mundo fue quien la programó y ahora que
nacimos de nuevo, tenemos los conflictos de la carne que batallan en nuestro interior,
queriendo nuevamente el alma dirigir nuestro ser, por lo que es necesario que el
matriarcado (el alma gobernando al espíritu) termine. Por eso cuando el apóstol Pablo
dice que las cosas que él quiere hacer no las hace y las que hace, no quiere hacer,
está manifestando la batalla interna del Cristiano (Romanos 7:15-23).
La unión de los dos campamentos en esta faceta es cuando el alma se sujeta al
espíritu humano, quien está tomando de nuevo el gobierno que le corresponde en la
vida del cristiano.
3. COMUNIÓN CON LOS HERMANOS:
Toda persona que no ha sido ministrada adecuadamente y tiene un concepto
incorrecto de sí mismo, tiene problemas para relacionares y tener comunión con los
hermanos.
Es importante recordar que no debemos ver a nuestros hermanos como
Esau lo hacía con Jacob, consolándose con matarlo cuando murieran sus padres.
Debemos amar a los hermanos, porque si no amamos a quienes si vemos, no
podremos amar a Dios, a quien no vemos (1 Juan 4:20). El ejemplo de esta unión de
campamentos lo encontramos en el libro de
Génesis cuando Jacob regresa a la casa de su padre, aunque había salido hacía 20
años huyendo porque su hermano quería matarlo, Dios permitió que vivieran un
Mahanaim, en el que se perdonaron, abrazaron y aún lloraron (Génesis 32:2; 33:4) La
comunión de la Iglesia en general es lo que nos permite participar de la unidad del
Cuerpo de Cristo, por medio de los vínculos del amor, de la fe y de la paz.
4. ISRAEL Y LA IGLESIA:
Cuando la Iglesia esté participando de la unión sin discriminar a los
Hermanos de las distintas denominaciones, entonces el movimiento de los judíos-
mesiánicos se comenzará a manifestar más abundantemente.
Debemos recordar que el pueblo de Israel hasta el momento tiene endurecido su
corazón para que por la trasgresión de ellos pudiese llegar la salvación de Dios a los
gentiles, siendo incluso esa trasgresión riqueza para el mundo.
La exclusión de Israel fue la reconciliación del mundo con Dios, pero el tiempo del
trato con los gentiles ha de concluir y entonces Dios tendrá nuevamente un trato con
Israel nacional para que la salvación que fue llevada primero a la casa de Israel, y
ellos la desecharon, se les entregue nuevamente y juntamente con nosotros seamos
un solo pueblo.
5. LA IGLESIA Y CRISTO:
El Señor Jesús dijo que se iría a preparar morada para que donde Él esté‚ allí
estemos nosotros (Juan 14:23)
Jesucristo es la cabeza de la Iglesia y está glorificado a la diestra de Dios, luego la
Iglesia, su cuerpo, será levantada para que tenga un encuentro con El.
Ese será el Mahanaim que tendrá la Iglesia con Jesucristo, en la Parusía, en la Boda
que está preparada porque solamente estamos esperando la venida del novio, por eso
en Apocalipsis 22:20 dice: El Espíritu y la Iglesia dicen: Ven, Ven Señor Jesús. Otro
ejemplo lo vemos en el libro de Cantares cuando la Sulamita dice, venga mi amado a
su huerto y coma de su dulce fruto (Cantares 4:16; 1 Corintios 15:51-53)
6. JESUCRISTO Y EL PADRE:
El Señor Jesucristo está en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las
cosas (que son restaurables; Hechos 3:21) cuando los tiempos se cumplan, entonces
todas las cosas le serán sujetas para que al final, pueda darse el último Mahanaim,
que es la unión de Cristo en el Padre (1 Corintios 15:2428) que será cuando todas las
cosas hayan sido puestas a los pies de Jesucristo, sujetándosele todo, entonces Él
mismo se sujetará al Padre y Dios será una vez mas Todo en todos (1 Corintios
15:28).
CONCLUSIÓN:
Considerando la Palabra de Dios que sus promesas se han de cumplir pronto,
debemos aplicar a nuestra vida lo que el apóstol
Pablo escribe en 1 Corintios 7:2