Introducción al Islamismo y su Fe
Introducción al Islamismo y su Fe
PRESENTADO A:
PASTOR DANIEL FONSECA
ISLAMISMO
El símbolo del islam es una media luna y una estrella más pequeña de cinco puntas.
¿Qué es el Islamismo?
El islam (en árabe اإلسالم, al-Islām) es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se
basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes
que «No hay más Dios que Alá y que Mahoma es el mensajero de Alá». La palabra árabe
Allah, castellanizada como Alá, significa ‘Dios’ y su etimología es la misma de la palabra
semítica El, con la que se nombra a Dios en la Biblia. Los eruditos islámicos definen al islam
como: «La sumisión a Dios el Altísimo a través del monoteísmo, la obediencia y el abandono
de la idolatría». El libro sagrado del islam es el Corán, dictado por Alá a Mahoma a través de
Yibril (el arcángel Gabriel). Los seguidores del islam se denominan musulmanes (del árabe
muslim مسلم, 'que se somete'). Atestiguan que Mahoma es el último de los profetas enviados
por Dios y sello de la Profecía.
El islam es una religión abrahámica monoteísta que adora exclusivamente a Alá sin
copartícipes. Se estima que hay en la actualidad entre 1.200 y 1.300 millones de
musulmanes en el mundo. Según el Vaticano, el islam (conjuntamente con todas sus
ramificaciones) es la religión más extendida del mundo, ya que recientemente ha superado el
número de católicos, y la segunda religión del mundo si se suma el número de fieles de las
distintas confesiones del cristianismo. En España se calcula que hay más de 500.000
musulmanes.
El islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en La Meca (en la actual
Arabia Saudita). Bajo el liderazgo de Mahoma y sus sucesores, el islam se extendió
rápidamente. Existe discrepancia entre los musulmanes y no musulmanes de si se extendió
por imposición religiosa o militar, o por conversión de los pueblos al islam. Continúa
influenciando aún hoy a la política y cultura no solo de este país sino de todo Oriente Medio.
Las tres ceremonias principales del islam son el nacimiento, el matrimonio y la muerte. El
símbolo del islam es una media luna del lado derecho y una estrella de cinco puntas un
poco más pequeña en el extremo superior izquierdo.
Mahoma, es el profeta de Alá, el único Dios para los musulmanes. El islamismo posee un
libro que es la palabra de Alá. Este libro es sagrado. Las ocho palabras en árabe que
resumen la creencia del islamismo son: “No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta”.
Actualmente el islam no está unificado sino más bien posee diferentes escuelas y
facetas. Por esto, es importante aclarar que no todo el islamismo es terrorismo islámico.
Mientras el primero conserva los preceptos de Mahoma, el segundo es una variante extrema
de dicha religión.
Árabe o Musulmán. No todos los musulmanes son árabes ni todos los árabes son
musulmanes. Se denomina musulmán a la persona cuya religión es el Islam. Se estima que
sólo un 15% de los musulmanes del mundo son árabes. La etnia árabe se extiende por la
península Arábiga, el próximo Oriente, Egipto, el Magreb y parte de Sudán, donde también
hay minorías judías o cristianas. Los musulmanes son, sin embargo, el grueso de la
población de estas áreas. Buena parte de la población musulmana del mundo se encuentra
en Asia, aunque su presencia se extiende desde la costa oriental de África hasta Indonesia, e
incluye países europeos como Bosnia-Hecergovina o Albania. El país con mayor número de
musulmanes es un estado no árabe, Indonesia, donde casi 200 millones de personas
profesan la fe islámica.
El islam como religión es joven, nace en el s. VII d.C. a partir de las revelaciones de Alá (Dios
en árabe) a Mahoma (el elegido de Dios), quien se considera el último profeta entre otros
enviados (Noé, Abraham, Moisés o Jesús). El islam sería –bajo esta concepción- la
continuación y el perfeccionamiento de la tradición espiritual revelada a la humanidad, común
a otras dos de las grandes religiones monoteístas, el cristianismo y el judaísmo. Las
revelaciones de Dios a Mahoma se recogerían en un texto sagrado, el Corán.
El Islam surgió cuando Mahoma recibió, de parte del arcángel Gabriel, un mensaje
divino. Tras este mensaje, Mahoma supo que debía promulgar la religión y que éste sería
protegido por el mismo Alá. Así, escribió el Corán, libro sagrado de 114 capítulos.
1. ETIMOLOGÍA Y SIGNIFICADO.
La palabra Islām, de la raíz trilítera s-l-m, deriva del verbo árabe aslama, que significa
literalmente ‘aceptar, rendirse o someterse’. Así, el islam representa la aceptación y
sometimiento ante Dios. Los fieles deben demostrar su sumisión venerándolo, siguiendo
estrictamente sus órdenes y aboliendo el politeísmo. En palabras del arabista Pedro Martínez
Montávez:
Se dice habitualmente que islam significa sumisión total a Dios, lo que es indudablemente
cierto, aunque no es menos cierto que ello corresponde a la traducción de sólo una parte de
la palabra. Queda una segunda parte por traducir, atendiendo a la raíz lingüística de la que
deriva, que cubre el campo semántico del bienestar, de la salvaguarda, de la salud, de la
paz. Quiere esto decir, sencilla y profundamente, que el creyente se somete a Dios, se pone
en sus manos, porque tiene la seguridad de que así se pone a salvo. Obsérvese también que
islam y salam —que es como en lengua árabe se dice paz— son términos hermanos, al
derivar ambos de la misma raíz.
La palabra está dada por numerosos significados en el Corán. En algunos versos (ayat, en
castellano aleyas), la calidad del islam como una convicción interna es acentuada: «A quien
quiera que Dios se desee dirigir, él ampliará su pecho al islam». Otros versos conectan la
palabra islām y dīn (traducido usualmente como ‘religión’ o ‘fe’): «Hoy, he perfeccionado su
religión (dīn) para usted; he completado mi bendición sobre usted; he aprobado el islam para
su religión.» Todavía, algunas facciones describen el islam como una acción de devolver a
Dios, más que solamente una afirmación verbal de fe.
La doctrina islámica tiene cinco pilares en su fe que forman parte de las acciones interiores
de los musulmanes. Los pilares principales son:
1. La fe. La profesión de fe, es decir, aceptar el principio básico de que sólo hay un Dios y
que Mahoma es el último y más importante de sus profetas. Aceptar la shahada,
declaración de fe escrita por el mismo Mahoma como un mensaje proveniente de Alá.
Está basado en la "chahada”, la declaración de fe con la que un hombre se convierte al
Islam: "No hay más Dios que Alà y Mahoma es su Profeta". Para convertirse al Islam, sólo
hace falta recitar esta frase diciendo primero "Atestiguo", ante dos miembros de esta
religión. En el Islam no hay sacerdotes, puesto que se considera que cada hombre tiene
relación directa con Dios, sin intermediarios, para ellos cualquier hombre puede ser iman,
es decir, el director de la oración. No obstante, con el tiempo y la práctica, surgió un
poderoso grupo de eruditos religiosos, denominados ulemas (los "cultivados"), que vienen
a detentar, más o menos, el mismo tipo de autoridad en cuestiones religiosas que los
clérigos en la Europa occidental.
Uno de los principales pilares del islam es la oración que se efectúa frente a la meca.
Los musulmanes creen que Alà ("Dios") es todopoderoso y el único creador del mundo.
No tiene ni hijos ni hijas y, por lo tanto, su religión no acepta a Jesucristo como hijo de
Dios, aun cuando sí cree en los profetas y sus mensajes. Mahoma fue el último profeta, y
también el más grande. La palabra de Dios, enviada a través suyo, servirá de guía a los
hombres desde su época hasta el día del Juicio Final.
2. La oración. La salat, consiste en realizar cinco oraciones diarias. Durante la oración, los
musulmanes miran en dirección a la Kaaba “piedra negra” (Meca). Orar diariamente a
Dios. Esta oración se efectúa frente a la meca. Para un musulmán, la oración es el deber
más importante de su vida religiosa, pues es mediante ella como da gracias a Dios por su
existencia y por todo lo que posee. Hay dos tipos de oración: la oración privada, que se
realiza en cualquier momento, y la pública, que tiene lugar 5 veces al día. La primera de
éstas se celebra poco después de despuntar el día, cuando el muecín despierta a los
creyentes con el llamamiento de "La oración es el mejor sueño". Las otras 4 oraciones
tienen lugar a mediodía, a media tarde, tras la posta de sol, y a primera hora de la noche.
A cada una de estas horas lo muecín sube al minarete (torre de la mezquita), y desde allí
llama a los creyentes a la oración, diciendo:
Dios es el más grande.
Atestiguo que no hay más Dios que Alà.
Atestiguo que es su profeta.
Venís a rogar.
Venís a la salvación.
Dios es el más grande.
No hay más Dios que Alà.
Antes de rogar los fieles se lavarán la cara, las manos y los brazos hasta el codo, y
también los pies hasta los tobillos (si no realizan este ritual no obtendrán ningún beneficio
de sus oraciones). Con estas abluciones pretenden purificar el cuerpo del mismo modo
que la oración purifica el alma, haciéndolo digno de Dios a través de la limpieza.
Después, se descalzan, se cubren la cabeza y empiezan la oración mirando en dirección
a La meca.
En cuanto a las mujeres, no se les permite rezar con los hombres, sinó que en la
mezquita deben esconderse de su vista, colocándose en los corredores o detrás de los
biombos. Si un musulman no puede acudir a la mezquita en las horas de las oraciones
públicas, puede rezar a solas, pero al menos una vez a la semana (viernes a mediodía),
debe acudir a la mezquita. Aquel día y a aquella hora, además de la oración normal, hay
un sermón pronunciado por un predicador, que muchas veces es el mismo imam, y en el
que se habla de cuestiones de interés público.
3. La limosna. El zakat o azaque (traducido a veces como limosna), es decir, compartir los
recursos con los necesitados. Obrar con caridad. Consiste en la donación de una parte de
las ganancias anuales (antiguamente, un décimo de las ganancias) a la caja de la
comunidad, para atender las necesidades de los más pobres.
La caridad es una de las características destacadas del islam. Todos los miembros
pertenecientes a esta religión deben realizar un esfuerzo por ser caritativos. La caridad se
expresa mediante las buenas obras, el ayuno, el sacrificio y el castigo frente a las
malas acciones tales como el adulterio, el robo o el homicidio.
Ramadán (en árabe: ض```ان
َ ر َم [ramaḍān])
َ es el noveno mes del calendario musulmán,
conocido internacionalmente por ser el mes en el que los musulmanes, por su fe y por sus
creencias ayunan durante las horas de sol.
El ayuno: Islamismo
Una vez en La Meca, los peregrinos visitan la Kaaba, un gran edificio en forma de cubo
que, según la tradición, fue creado por el propio Dios. Posteriormente se construyó La
Meca alrededor para, a continuación, rodearla a su vez de tierra sagrada. La Kaaba está
cubierta por una tela negra decorada con franjas doradas y con versículos del Corán
bordados en ella. En la esquina sudeste, junto a la puerta, se encuentra la Piedra Negra,
que ya era adorada por los creyentes desde mucho antes que se fundara el Islam. Tras
visitar los sitios sagrados de La Meca la peregrinación llega a su fin durante el décimo
día, en el que se ofrece a Dios un animal en sacrificio, normalmente una cabra o un
cordero.
Sin embargo, islam chiita cuentan con otros cinco pilares, distintos a los de las otras ramas,
más abstractos e internos.
A éstos añaden algunos musulmanes el sexto pilar del yihad o esfuerzo en defensa de la fe.
En términos estrictamente religiosos, se entiende fundamentalmente como un esfuerzo
espiritual interior de cada creyente por vivificar su fe y vivir de acuerdo con ella. A esto se le
llama yihad “jihad” mayor, mientras que existe un yihad “jihad” menor que consiste en
predicar el islam o defenderlo de los ataques. De este último concepto nace la idea de yihad
“jihad” como lucha o guerra santa que se ha popularizado en todo el mundo, en la cual se
usa la fuerza para vencer a los infieles y para difundir el Islamismo. Esto significa como
“hacer el esfuerzo”. Otros lo traducen como “guerra santa”. No obstante, el término hace
referencia a la búsqueda o la lucha por la fe. Esta lucha puede ser interior o exterior.
Además, conforme al Corán todos los musulmanes tienen que creer en Dios, sus ángeles,
sus libros, sus profetas, la predestinación y en la próxima vida.
2.1. DIOS.
Islamismo – Allah. Este es el término para referirse a Dios. Ninguna otra persona puede
llamarse Allah, excepto el único Dios verdadero. Dicho nombre significa “Dios” en arameo.
Allah es el único Dios supremo, todopoderoso y creador del universo.
Dios en el Corán se nombra a sí mismo como Allah, nombre derivado de la raíz semítica El.
Aunque el término es conocido en Occidente como referencia al Dios musulmán, para los
hablantes en árabe (de cualquier religión, incluidos cristianos y judíos) se emplea como
referencia a "Dios". La creencia en Dios dentro del islam consiste en cuatro aspectos:
Dado que se trata del mismo Dios de cristianos y judíos, las cualidades que los musulmanes
le atribuyen son básicamente las mismas que le atribuyen aquellos, pero hay diferencias
considerables. Es reseñable, sin embargo, que el islam, a semejanza del judaísmo, pero
alejándose del cristianismo, insiste en su radical unidad (tawhid), es decir, que es uno y no
tiene diversas personas (como afirma en cambio la mayoría de las corrientes cristianas con
el dogma de la Trinidad) en su carácter incomparable e irrepresentable.
El islam se refiere a Dios también con otros noventa y nueve nombres, que son otros tantos
epítetos referidos a cualidades de Dios, tales como El Clemente (Al-Rahmān), El
Apreciadísimo (Al-'Azīz), El Creador (Al-Jāliq). El conjunto de los 99 Nombres de Dios recibe
en árabe el nombre de al-asmā' al-husnà o ‘los más bellos nombres’, algunos de los cuales
han sido utilizados asimismo por cristianos y judíos o han designado a dioses de la Arabia
preislámica. Algunas tradiciones afirman que existe un centésimo nombre que permanece
incognoscible, que es objeto de especulaciones místicas, y que se define en ocasiones como
el Nombre Inmenso (ism al-'Azam), o como el Nombre de la Esencia, figura que existe
igualmente en el judaísmo, y que ha tenido una gran importancia en el sufismo. Otras veces,
se utiliza simplemente la palabra rabb (señor).
Mahoma dijo que Dios tenía 99 nombres; en este versículo del Corán se mencionan algunos:
Es Alá "no hay más Dios que Dios", el Conocedor de lo oculto y de lo patente. Es el
Compasivo, el Misericordioso. Es Alá "no hay más dios que Dios", el Rey, el Santísimo, la
Paz, Quien da Seguridad, el Custodio, el Poderoso, el Fuerte, el Sumo. ¡Gloria a Alá! ¡Está
por encima de lo que Le asocian! Es Allhá, el Creador, el Hacedor, el Formador. Posee los
nombres más bellos. Lo que está en los cielos y en la tierra Le glorifica. Es el Poderoso, el
Sabio.
Corán 59:22-24.
La palabra Allāh está en el origen de algunas palabras castellanas como "ojalá" (wa shā llāh:
‘y quiera Alá’), "olé" (wa-llāh: ‘por Alá’) o "hala" (yā llāh: ‘oh, Alá’).
Todos los eruditos islámicos dicen que la orden más importante que Dios da al hombre es
que este reconozca su absoluta unicidad (en árabe: توحيدTawhid) y esto significa que lo adore
únicamente a Él, y esta adoración no es válida excepto del monoteísta, por lo tanto Mahoma
divulgó su mensaje entre hombres que tenían diferentes tipos de adoración: algunos
adoraban ángeles, otros adoraban profetas y hombres piadosos, otros adoraban árboles,
piedras, y entre ellos había quien adoraba al sol y a la luna. A todos ellos el Profeta les
reprendió sus actos invitándolos al islam sin hacer distinción alguna.
Corán 2:21-22
Di: Él es Allah, la única divinidad. Allah es el Absoluto [de Quien todos necesitan, y Él no
necesita de nadie]. No engendró, ni fue engendrado. No hay nada ni nadie que se asemeje a
Él.
Corán 112:1-4
La prohibición más seria en el islam es considerada como politeísmo (en árabe: شركshirk) y
los actos siguientes son considerados como tal: tomar intermediarios ante Dios, suplicarle a
los profetas, muertos o santos, las supersticiones, utilizar amuletos, piedras o talismanes
para alejar el mal, sacrificar para otro que no sea Dios, la magia, consultar adivinos, la
astrología, pedirle a cualquier tipo de imagen o estatua, jurar por otro que no sea Dios, hacer
actos de adoración para aparentar, pedirle a Mahoma, etc.
Allah no perdona que se Le asocie nada a Él; pero fuera de ello perdona a quien Le place.
Quien asocie algo a Allah comete un pecado grave.
Corán 4:48
2.2. ÁNGELES.
1. Su existencia.
2. En aquellos ángeles de quienes se saben sus nombres (por la revelación), como Gabriel
o Rafael, y de aquellos cuyos nombres ignoran, creen en ellos en general.
3. En sus cualidades, creen que el ángel Gabriel se le apareció a Mahoma en diferentes
formas. Son siervos de Dios y no desobedecen a Dios en lo que les ordena, no poseen
cualidades de señorío o divinidad, son una gran cantidad, muchísimos y su número
solamente lo conoce Dios.
Si en la Tierra hubiera habido ángeles andando tranquilamente, habríamos hecho que les
bajara del cielo un ángel como enviado.
Corán 17:95
Decid: Creemos en Allah y en lo que nos fue revelado, en lo que reveló a Abraham, a Ismael,
Isaac, Jacob y las doce tribus [descendientes de los hijos de Jacobo], y lo que reveló a
Moisés, Jesús y a los profetas. No discriminamos entre ellos, y nos sometemos a Él.
Corán 2:36
2. Afirman lo legítimo que informan (en el caso del Corán afirman todo) y aquello que no ha
sido tergiversado de los libros pasados. El Corán reconoce, pues, el origen divino de la
Concep judía y el Evangelio cristiano, por ello llama a los cristianos y a los judíos ‘la gente
del libro’ (Ahl al-Kitab), pero no reconoce la autenticidad de los textos que actualmente
tienen por auténticos los fieles de dichas religiones; afirma que han estado expuestos al
tahrif ( )تحريفo distorsión por las personas, y como resultado no son cien por ciento
confiables. De todas formas, la tradición católica no considera a la Biblia como única
fuente de conocimiento, por lo que no entraría en contradicción con el cristianismo si se
considera desde este punto de vista.
3. Creen que deben actuar con las reglas y leyes que no han sido abolidas de ellos, y que el
Corán abroga a todos los libros excepto en algunas leyes, para los musulmanes. Acerca
de los asuntos que no abarca el Corán ni los dichos de Mahoma, como sucesos o datos
históricos y no contradicen al islam, no los afirman ni los niegan a priori.
2.3.1. EL CORÁN.
El Corán es el libro sagrado para la religión islámica. Este libro se compone de 114 capítulos,
los cuales fueron transmitidos a Mahoma de Alá (Allah) mediante el mensaje del ángel
Gabriel. Dicho libro contiene la palabra de Alá y es un mensaje escrito en un idioma claro
para la salvación de la humanidad.
Es fruto de las revelaciones memorizadas por Mahoma y sus seguidores, que después se
compilaron. Consta de 114 capítulos (suras) divididos en multitud de versículos (aleyas). Los
musulmanes consideran el Corán como invariable ya que es la palabra directa de Dios, razón
por la cual se prefiere su recitación en árabe clásico. El Corán junto con la sunna conforma la
sharia o la legislación islámica.
Los musulmanes creen que fue revelado a Mahoma por el arcángel Gabriel entre 610 y 632,
fecha esta última en la que falleció dicho profeta. Además de su memorización, se dice que
los seguidores de Mahoma escribieron el Corán en pergaminos, piedras y hojas.
Los musulmanes creen que el texto actual del Corán es idéntico a la revelación recibida por
Mahoma. Él, a su vez, lo dictó a sus discípulos, quienes memorizaron sus palabras. Los
eruditos actuales afirman que la primera compilación escrita del Corán data de tiempos del
tercer califa, 'Uthmān ibn 'Affān, quien gobernó entre 650 y 656.
La versión de 'Uthmān organiza las azoras (capítulos) según su extensión, de forma que las
más largas se encuentran al comienzo del Corán y las más cortas al final. Hay teorías que
indican que este orden no cronológico de las azoras fue establecido por Dios.
El Corán fue escrito originalmente en escritura hijazi, masq, ma'il y cúfica. En un principio, sin
vocales, sólo con consonantes, siguiendo la técnica de escritura vigente hasta entonces en
árabe y en otras lenguas semíticas de la Península Arábiga. Para evitar posibles
desacuerdos en cuanto al contenido de los versos del Corán, se crearon marcas diacríticas
que indicaran las vocales o la ausencia de éstas, el fonema hamza y la prolongación o
geminación de consonantes. En cambio, no tiene signos de puntuación, interrogación o
exclamación, pues el idioma árabe contaba con partículas (palabras breves) de interrogación
y de énfasis.
La forma del Corán más utilizada actualmente es el texto de Al-Azhar de 1123, preparado por
un grupo de prestigiosos eruditos de la Universidad Islámica de Al-Azhar de El Cairo.
La mayor parte de los musulmanes veneran el libro del Corán. Lo envuelven en paños
limpios y se lavan las manos antes de los rezos o para leerlo. Los ejemplares coránicos en
desuso no se destruyen como papel viejo, sino que se queman o se depositan en "tumbas"
para el Corán.
Muchos musulmanes memorizan al menos parte del Corán en su idioma original. Aquellos
que memorizan totalmente el Corán son conocidos como hāfiz. En la actualidad existen
millones de hāfiz en el mundo.
Desde el comienzo del islam, la mayoría de los musulmanes consideran que el Corán es
perfecto únicamente en la versión árabe en la que fue revelado. Las traducciones son
interpretaciones no infalibles del texto original. Muchas versiones actuales del Corán indican
la versión original en árabe en una página y la traducción vernácula en otra.
Este es un relato o narración que representa las acciones y los dichos de Mahoma. Los
hadices son la fuente principal del Sunna, segunda fuente de la ley musulmana luego del
Corán.
Islamismo – La Sharia
Es el "camino a seguir" que emana del Corán y la sunna, las fuentes sagradas del islam, que
rigen el código a seguir por los musulmanes en muchos aspectos de la vida (social,
económico, penal...) y que estos adaptan en mayor o menor medida. Algunos estados como
Arabia Saudí o Irán han llegado a integrarla como ley.
Conocida como la Charía o Saría. También se le conoce como la ley islámica. Este
constituye un código detallado de la conducta. Además, incluye comportamientos de tipo
moral y no solo legal: indica aquello que está permitido y prohibido.
2.4. PROFETAS.
El Corán afirma que Dios mandó un mensajero (profeta) a cada comunidad, llamando adorar
únicamente a Dios, y a descreer en todo lo que es adorado fuera de Él. Cada uno de ellos
era veraz, guiado y recto, y obedecieron a Dios en lo que les fue encomendado, ninguno de
ellos cambió o alteró su mensaje. Todos ellos eran seres humanos, creaciones de Dios, sin
cualidades de divinidad o Señorío, y no pueden responder si se les pide ayuda. El Corán
menciona más de 20 profetas, desde Adán hasta Mahoma y llama a Mahoma, «sello de la
profecía», creen que Su misión era devolver el mensaje divino a su pureza inicial, como en
su momento hizo Jesús de Nazaret o Issah ibn Maryam en árabe (Issah: Jesús, Ibn: ‘hijo’,
Mariam: María), a quien Alá en el Corán lo considera como un profeta y no su hijo.
2.4.1. Mahoma.
Mahoma o Muhammad nace en La Meca (570 d.C.) y muere en Medina (632 6 de julio de
d.C), en la península arábiga. Para los musulmanes Muhammad es el profeta de Dios, tiene
que ser reverenciado, pero no adorado en tanto que la única divinidad es Alá o Dios.
Muhammad, huérfano de una familia importante de La Meca, se casó con la viuda de un rico
comerciante. Reflexivo y espiritual, empezó a tener revelaciones de la palabra de Dios hacia
el 610 d.C. a través del arcángel San Gabriel, palabras que memorizó y predicó en la Meca
no sin problemas. De hecho, tendrá que huir (Hégira) de la politeísta Meca a Medina en el
año 622 d.C, lugar donde el islam era aceptado. Y sería desde este punto desde donde
extendería el islam por toda la península arábiga utilizando la conversión y la conquista.
Mahoma, era un líder religioso, político y militar árabe que fundó la religión del islam como
fenómeno histórico. La opinión de los musulmanes no es la del creador de una nueva
religión, sino como el restaurador de la original, la fe monoteísta de Adán, Abraham y de
otros que se había corrompido. En la tradición musulmana, Mahoma se ve como el último y
el más grande de una serie de profetas, como un hombre muy cercano a la perfección,
poseedor de virtudes en todos los campos de la vida, espiritual, política, militar y social. Por
23 años de su vida, comenzando a la edad de 40, Mahoma divulgó la recepción de
revelaciones de Dios. El contenido de estas revelaciones, conocido como el Corán, era
memorizado y registrado por sus compañeros. Durante este tiempo, Mahoma predicó a la
gente de La Meca, implorándola para abandonar el politeísmo. Aunque algunos se
convirtieron al islam, Mahoma y sus seguidores fueron perseguidos por las autoridades
principales de Meca. Después de 13 años de predicación, Mahoma y los musulmanes
realizaron la Hégira ("emigración") a la ciudad de Medina (conocida antes como Yathrib) en
622. Allí, con los convertidos de Medina (Ansar) y los emigrantes de La Meca (Muhayirun),
Mahoma estableció su autoridad política y religiosa.
La Sunna, libros que contienen la compilación de la vida de Mahoma, es de gran valor para
muchos musulmanes, y la creen indispensable para la interpretación del Corán. Esto es
debido a que se tiene registrado dentro de ella que el mismo Mahoma les ordenó a sus
compañeros que escribieran todo lo que él decía, y conforme al Corán, toman sus palabras
como revelación.
De acuerdo con la tradición, Mahoma era una persona de carácter excelente, bien parecido,
iletrado y un profeta para toda la humanidad. Es frecuente entre los devotos la creencia en
que el hecho de que Mahoma fuera analfabeto es una señal más de que sólo pudo recibir el
Corán por revelación divina, dada la complejidad del libro.
2.5. PREDESTINACIÓN.
Creen que todos los acontecimientos sean buenos o malos, beneficiosos o dañinos, ocurren
por la predestinación y el designio de Alá, pero que a la vez el ser humano tiene una facultad
de elección, mas esta no es total.
Creen en una vida dentro de la tumba después de la muerte y en su tribulación, Ellos creen
que el tiempo de Qiyāmah es predestinado por Dios, pero no fue revelado a los hombres. El
juicio y las pruebas precedentes y durante el Qiyāmah son descritas en el Corán y el Hadiz, y
también en los comentarios de eruditos islámicos, en la retribución y rendición de cuentas
ante Dios, que cada individuo recibirá un libro escrito por los ángeles que incluirá una
mención completa de todas las obras que realizó el ser humano en la vida terrena, quien lo
reciba en la diestra será de los exitosos y quien lo reciba en la mano izquierda será de los
perdedores, en el Paraíso y el Infierno, así como en las Señales que indican la llegada de la
Última Hora, afirman que la primera era la llegada del profeta Mahoma y entre las últimas es
el retorno del profeta Jesús que romperá las cruces y legislará con el islam.
La creencia en "El día de Resurrección", yawm al-Qiyāmah (también conocido como yawm
ad-dīn, "El día del juicio final" y as-sā`a, "La última hora") es asimismo crucial para los
musulmanes. El Corán acentúa la resurrección corporal, una rotura del entendimiento
preislámico de muerte. Esto declara que la resurrección será seguida de la reunión de toda la
humanidad, culminando en su juicio por Dios.
El Corán hace referencia a varios pecados que pueden condenar a una persona al Jahanam
(como la incredulidad, la usura y la falta de honradez). Los musulmanes ven el paraíso,
Janah, como un lugar de alegría y dicha, con referencias del Corán que describen sus rasgos
y los placeres físicos de dicho lugar. Hay también referencias a una aceptación de mayor
júbilo por Dios. Tradiciones místicas en el islam colocan estos placeres divinos en el contexto
de una conciencia extática de Dios.
3. LA LEY ISLÁMICA.
La Sharia (literalmente: ‘el camino que conduce al abrevadero’) es la ley islámica formada
durante la escolaridad. En el islam, sharia es la expresión del divino destino «y constituye un
sistema de deberes que son encargados a un musulmán en virtud de su creencia religiosa».
Los sabios musulmanes la interpretan como: «Los juicios que Dios determina para que el
hombre sea feliz en esta vida y en la próxima»
Y los musulmanes la prefieren sobre cualquier sistema por lo siguiente:
1. Las fuentes de donde se deriva: aseguran que Su origen es el Creador de todo, el
Poderoso y Majestuoso, caracterizado por Perfecto, lejano de cualquier defecto, deseo o
pasión. En cambio, el hombre es deficiente e imperfecto, ignorante acerca de lo que es
mejor para él o que le perjudique; es común que el hombre sea dominado por sus
intereses y sus deseos, adelantando el beneficio propio sobre el beneficio general
2. Los propósitos: dicen que busca el mejor estado del hombre, la purificación de su
corazón, la tranquilidad de su alma, su sentimiento por actuar, da suma importancia al
bien familiar, a su intelecto, honor y propiedades, el establecimiento de una buena
relación entre él y su hermano, entre él y su Creador. En cambio, la ley del hombre busca
regular las relaciones entre las personas, pero omite ciertos aspectos morales y éticos en
la vida del hombre; bajo el título de libertad cae en acciones que perjudican a su persona
o a la comunidad, como el alcohol y el adulterio.
3. La recompensa: argumentan que la legislación islámica toma en cuenta las acciones
interiores como exteriores. En cambio, la ley del hombre no interfiere en casos interiores o
preliminares, sino en aquellos que ya se han presentado, como violaciones hacia los
demás.
4. La adoración y el efecto: para los musulmanes el legislar con ella es adoración, se recibe
recompensa por ello en esta vida y en la otra; el diferenciarla merece el castigo en esta
vida por los jueces y sabios de la legislación y en la otra próxima vida por Dios. En cuanto
a los otros sistemas, omiten totalmente una recompensa en la próxima vida, el obrar con
ellos no es adoración, es simplemente algo mundanal.
5. El establecimiento y la continuidad: ven la ley islámica como perpetua y permanente, lo
que es prohibido no puede llegar a ser permitido. En cambio, la ley del hombre es
cambiante respecto a las ideologías de las personas en cargo, por el cambio de la
sociedad, o por los intereses o deseos del hombre; algo que hoy es permitido, en otro
tiempo lo deja de ser y viceversa, es por eso que se presentan diferentes discusiones
acerca de lo que es correcto e incorrecto.
6. Generalización: consideran que es para todos los hombres, tiempos y lugares. Del mismo
modo creen que encierra todos los aspectos políticos, económicos, militares, sociales y
culturales. En cambio, la del hombre necesita constante renovación.
Por consecuencia, creen que la diferencia entre la sharîah y los otros sistemas o leyes de los
hombres es una diferencia como el Creador y Su Creación.
La ley islámica cubre todos los aspectos de la vida del musulmán. Aquellas leyes islámicas
que están expresamente descritas en el Corán se denominan hudud. Incluyen la prohibición
del homicidio, relaciones sexuales extramaritales, consumo de alcohol y juegos de azar. El
Corán también detalla leyes relacionadas con la herencia, el matrimonio, la compensación en
los casos de homicidio o daños físicos, así como reglas para el ayuno, el azaque y la oración.
Los preceptos y prohibiciones son interpretados en la práctica por los eruditos en religión o
ulemas.
Otros aspectos legales son dirimidos por los takzir o jueces. Se les da el poder de dictar
sentencia siempre que se atengan a los principios del Corán y la Sunna ("tradición"). La ley
islámica es directamente aplicable cuando la constitución del país involucrado así lo
establece, como es el caso de Arabia Saudita o Irán. De otro modo, se aplica la legislación
sancionada por el Estado, que, según el caso, puede coincidir en mayor o menor medida con
la Shariah.
3.1. FUENTES DE LA DOCTRINA ISLÁMICA.
La principal fuente del islam es el Corán. Existe consenso entre todos los musulmanes sobre
su autenticidad. En orden de importancia, sigue la Sunna o tradición: el conjunto de los
hadices, que son dichos y hechos de Mahoma narrados por sus contemporáneos. Estos
hadices son transmitidos por fuentes reconocidas y recopilados en distintas colecciones. En
ellas se menciona la cadena de personas consideradas dignas de fe que transmitieron cada
uno de los dichos o hechos expuestos. La tercera fuente es el consenso de la comunidad (ár.
iyma' )إجماع.
A diferencia del texto coránico, las colecciones de hadices no son unívocas. Se clasifican
según su grado de verosimilitud. Unos son considerados exactos y genuinos; otros, "débiles"
y apócrifos. Las distintas escuelas y vertientes a menudo no coinciden sobre la autenticidad
de uno u otro hadiz. Hay colecciones que gozan de consenso muy generalizado, al menos
dentro de la vertiente suní mayoritaria. Destacan los dos Sahih, que significa "verdadero": el
de Muslim y el de Al-Bujari.
4. SISTEMA POLÍTICO.
Algunos eruditos musulmanes dicen que una nación islámica se basa en cuatro pilares:
1. La ley de Alá: Es una legislación que caracteriza a la nación islámica y el Corán ordena
que se juzgue con ella., de la misma manera reprende a quien no legisle con ella
describiéndolo como un impío, perverso o infiel.
2. Ciudadanía: En su origen deben ser musulmanes, pero también pueden ser no
musulmanes, quienes se dividen en dos tipos: Ahlu-dimah y musta´minun. Ahlu-dimah
son los judíos y cristianos que hacen un acuerdo con el gobierno para que sea protegida
su religión y sus bienes; entre sus obligaciones está el pagar la "yizia" sustitutiva del
azaque, no vender cosas prohibidas en el islam y no prohibir que si alguien de sus
familiares quisiera convertirse al islam lo haga. Ibn Qayyim dice que musta´minun son de
cuatro tipos: mensajeros, comerciantes, arrendatarios y turistas o quienes tienen alguna
necesidad en la nación; no tienen la obligación de pagar la "yizia" debido a que residen en
el territorio sólo por un tiempo determinado.
3. Territorio: Es donde vive la ciudadanía y ejerce las regulaciones de la nación; los
alfaquíes dividen los territorios en dos: territorio islámico y territorio no islámico. El
territorio islámico es de tres tipos: los lugares sagrados como La Meca y Medina, la
península arábiga y los que sean fuera de estos dos, a cada uno le corresponden juicios
específicos.
4. Autoridad: La autoridad en el territorio islámico después de la muerte de Mahoma es
nombrada como califa, emir o imán; el Corán encomienda que se les obedezca, siempre y
cuando no contradigan las leyes del islam. La forma en que son elegidos son tres: por
consulta o elecciones entre los eruditos de la ley, si el emir elige a su sucesor, o a través
de un golpe de Estado. La autoridad político-religiosa máxima en el islam es el califa,
elegido entre los creyentes.
El islam está abierto a todos sin importar la raza, edad, creencias previas o sexo. Es
suficiente ser creyente en los principios fundamentales del islam. Esto se realiza
atestiguando la unicidad de Dios y la aceptación de Mahoma como profeta de Dios, recitando
la shahada (testificación), lo cual debe hacerse sin coacción y sinceramente estando
presentes otros musulmanes.
5. SISTEMA ECONÓMICO.
1. El sistema económico islámico forma parte de la religión: tiene una relación completa con
la creencia y la sharia, de la creencia se deriva lo siguiente:
Si sale a esforzarse por su niño, está en el camino de Dios; si sale a esforzarse por sus
padres ancianos, está en el camino de Dios; si sale a esforzarse para sí mismo y no tiene
que pedirle a los demás, está en el camino de Dios, pero si sale a esforzarse por presunción
y orgullo, está en el camino de Satán.
Consciencia del conocimiento de Dios: dicen que si el gobernante y los ministros están
conscientes de que Dios conoce lo que hacen en secreto, y que serán juzgados en un Juicio
Final; evita la corrupción, el robo, engaño y deficiencia del trabajo, ya que, aunque no sean
supervisados todo el tiempo por sus jefes, sí están conscientes de que Dios ve todo lo que
hacen. De igual manera, el vendedor si fuera creyente no engañaría a sus compradores y
viceversa.
Gastar los bienes conforme a Dios lo legisla: en el islam el dinero y los bienes pueden ser
bendición o discordia; dicen que el dinero no debe ser el objetivo principal del hombre, sino
que deben de tenerlo en la mano, más no en el corazón, así como reconocer que Dios ha
ordenado que el dinero debe de ser gastado en asuntos benéficos, y deben reconocer que
todo lo que tienen no es solamente por su propio esfuerzo, sino que Dios quiso que así fuera.
Dijo Mahoma:
¡Busca en lo que Alá te ha dado la morada postrera, pero no olvides la parte que de la vida
de acá te toca! ¡Sé bueno, como Alá lo es contigo!¡No busques corromper en la Tierra, que
Alá no ama a los corruptores!
Corán 28:77
Si un hombre es rico puede ser el mejor musulmán al igual que el pobre, lo único que los
distingue es su obediencia a Dios.
6. LA SOCIEDAD EN EL ISLAM.
De una manera general, la ley del islam impone cuatro clases de derechos y deberes en el
hombre:
1. Los deberes hacia Dios, que todo hombre está obligado a cumplir.
El Corán incita a que el hombre reflexione y esté en constante recuerdo de Dios, obedezca
sus mandatos, acepte la voluntad y el decreto divino, se arrepienta constantemente y sepa
que su función en esta Tierra es adorar a un solo Dios y complacerlo, dijo Mahoma:
Quien quiera que busque la complacencia de Alá a pesar de disgustar a la gente, Alá se
ocupará de él y lo protegerá. Pero quienquiera que busque la complacencia de la gente sin
preocuparse de la ira de Alá, Alá lo abandonará al cuidado de la gente.
El Corán especifica que Dios no cambia la situación de un pueblo o una sociedad hasta que
los individuos de ésta cambian lo que hay en sí mismos, respecto al cuerpo, mente y alma:
Cuerpo: está reprendido el comer con inmoderación, la mala apariencia, Mahoma dijo que
un creyente fuerte es más amado por Alá que un creyente débil, el baño corporal es
obligatorio al asistir a las oraciones de los viernes, así como el uso de perfume, cortarse las
uñas, afeitarse el pubis y depilarse las axilas.
Mente: Mahoma dijo que la búsqueda del conocimiento es un deber para todo musulmán, y
dicen los eruditos musulmanes que en el Corán no hay otra súplica en la que se le instruye a
Mahoma que pida el acrecimiento de algo, sino en el conocimiento.
Alma: el Corán encomienda purificar el alma a través de las adoraciones y buenas obras y
juntarse con quienes le invitan al bien:
La familia: Sostener los vínculos de parentesco es uno de los mayores principios del islam y
uno de los rasgos característicos del Derecho islámico.
Los padres: En numerosas aleyas del Corán la orden de complacer a los padres está ligado
después de la complacencia a Dios, Mahoma encomendó ser bondadoso con ellos aunque
profesen una religión diferente, y la madre debe ser la primera persona en grado de
importancia para el musulmán, debe de tratar bien a los amigos de sus padres y pedir por
ellos ya después de su fallecimiento. Desobedecerlos es uno de los pecados mayores.
Inclusive antes de partir al Yihad tiene que gozar de su autorización.
Y entre Sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os
sirvan de quietud, y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad. Ciertamente, hay
en ellos signos para gente que reflexiona.
Corán 30:21
Obligaciones del marido respecto a su esposa: Es obligatorio que el hombre
mantenga a su esposa y a sus hijos, proporcionando alimento, vestido y vivienda; es
su protector y debe darle buen trato, dijo Mahoma:
El creyente que tiene la fe más completa es aquel que se comporta bien, y el mejor de entre
vosotros es quien mejor trata a su esposa.
De la misma manera, la mayoría de los eruditos y entre ellos Ibn Hazm dicen que la mujer
tiene derecho a tener relaciones con su marido por lo menos una vez cada menstruación.
Los hijos: Su primer derecho es que antes de nacer se haya escogido un buen padre
o madre para él, tener un buen nombre, si es niña; no ser preferido el varón sobre ella
por el padre, tenerles misericordia y no imprecar contra ellos, si se les da un obsequio,
hacerlo equitativamente y no preferir a ninguno sobre los demás; Mahoma instruyó a
que se les enseñara la natación, el tiro de arco y el montar a caballo.
Corán 49:13
Los vecinos: El Corán prescribe continuamente tratar bien a los vecinos parientes y no
parientes, está prohibido incomodarlos o perjudicarlos, está prohibido comer hasta saciarse
mientras el vecino tiene hambre, y Mahoma dijo que aquél cuyo vecino no esté a salvo de su
maldad no entrará al Paraíso.
4. Los derechos de los recursos que Dios ha puesto a su disposición y que le ha autorizado
para su bienestar.
7. ETIQUETA Y DIETA.
Muchas prácticas comprenden la categoría de adab islámico o de etiqueta. Esto incluye entre
otros el saludo "salamu` alaykum" ("la paz sea con vosotros"), diciendo "bismilah" ("en el
nombre de Alá"), antes de las comidas, y usan sólo la mano derecha para comer y beber,
respecto al aseo la mano izquierda, como sonarse la nariz. Las prácticas de higiene
islámicas principalmente en la categoría de aseo personal y de la salud, como la circuncisión
de los varones descendientes. Los rituales islámicos de entierro incluyen el salat al-Janazah
("la oración fúnebre"), ya que bañan y envuelven el cadáver en un manto blanco y
posteriormente lo colocan en la tumba. Los musulmanes, como los judíos, están restringidos
en su dieta, y los alimentos prohibidos incluyen productos de cerdo, sangre, carroña y el
alcohol. Toda la carne debe proceder de animales herbívoros sacrificados en el nombre de
Dios por un musulmán, judío o cristiano, con la excepción del juego que uno tiene de caza o
de pesca para uno mismo. La alimentación permisible para los musulmanes se conoce como
alimentos halal.
Para los seguidores del islam, el puritanismo en la indumentaria es considerado como una
orden de Alá, según establece su libro sagrado, el Corán, en el cual, Mahoma estableció lo
que está permitido usar o no para los musulmanes, y aquello que es recomendable y lo que
no lo es. Tanto el hombre como la mujer no deben vestir ropas demasiado justas ni
provocativas a la vista de los demás, cuando se está frente a personas ajenas a su familia, a
excepción de sus parejas.
Algunos defensores del islam responden a esta acusación argumentando que el islam mira a
las mujeres como si fueran joyas. Afirman buscar su protección de los ojos lujuriosos y de los
corazones perversos como es el caso de los violadores, ya que el islam evita los medios que
lleven a un perjuicio grave para la sociedad, reduciendo con esto el número de adulterios, la
fornicación y las violaciones. Estos argumentos pueden resultar ofensivos para los habitantes
de países donde hay minorías islámicas, ya que dicen que esto va en contra de los derechos
de la mujer. Basándose en su moral religiosa, establecen taxativamente que si cualquier
hombre desea a una mujer, no tiene otro recurso sino el matrimonio; por ello es el único lazo
que hace lícita la unión del hombre con la mujer y permite todo aquello que antes era
prohibido, puesto que para el islam el matrimonio es la única vía para que la mujer y el
hombre puedan gozar uno del otro.
8. IMANES.
Un imán (en árabe, )إمامes, en términos generales, la persona que dirige la oración colectiva
en el islam.
La palabra imām (adaptada al castellano como imán) en el islam significa más o menos
literalmente "el que está delante"; por la etimología, equivale aproximadamente a presidente
(prae sidente: ‘el que se sienta delante’), aunque nunca se traduce así.
Se suele pensar que los imanes son el equivalente musulmán de los curas o los rabinos. Sin
embargo, no es así: el islam carece de clero, y un imán, en principio, puede ser cualquier
persona que conozca bien el ritual del rezo. Se sitúa delante de los demás fieles en las
mezquitas y sirve de guía para realizar el ritual de oración, aunque no es obligatorio seguirle.
A menudo se afirma que cada musulmán puede ser su propio imán, con tal de que sepa
rezar correctamente, y que el cargo de imán existe sólo mientras dura la oración.
Aunque técnicamente es así, en la práctica se da cierta profesionalización. Hay personas que
siguen estudios específicos para dedicarse a esta tarea. La elección de un imán recae en
principio en la propia comunidad que le va a seguir, aunque con frecuencia los poderes
estatales u otros intentan intervenir en el nombramiento de imanes para mantener las
mezquitas bajo control, sobre todo desde que se asiste a un auge del islamismo. A pesar de
todo, el sistema posee una gran descentralización en comparación con el de las iglesias o el
del judaísmo, dado que, desde un punto de vista estrictamente religioso (la política ya es otra
cuestión), no existe ninguna instancia superior que deba ratificar la formación de una
comunidad.
Entre los chiíes, el término imán, aparte de referirse al guía de una comunidad, es el título
que ostentaban los jefes supremos de toda la comunidad chií (el equivalente al califa suní),
cargo hereditario cuyo último representante, Muhammad al Mahdi, según la tradición,
"desapareció" en el año 873 d. C. y vive desde entonces oculto (el mahdi o imán oculto),
rigiendo desde la sombra los destinos de la comunidad (creencia sostenida por la mayor
parte de los chiíes, denominados imamíes).
1. Ali ibn Abi Talib (600–661), también conocido como Ali, Amir al Mu'minin.
2. Hasan ibn Ali (625–669), también conocido como Hasan al Mujtaba.
3. Husayn ibn Ali (626–680), también conocido como Husayn al Shahid, o Sah Husseyin.
4. Ali ibn Husayn (658–713), también conocido como Ali Zayn al Abidin.
5. Muhammad ibn Ali (676–743), también conocido como Muhammad al-Baqir.
6. Jafar ibn Muhammad (703–765), también conocido como Jafar al Sadiq.
7. Musa ibn Jafar (745–799), también conocido como Musa al Kazim.
8. Ali ibn Musa (765–818), también conocido como Ali al Raza.
Hay diferentes puntos de vista de acuerdo a la enseñanza del Corán respecto a otras
religiones. Existen grupos no musulmanes que enfatizan la siguiente azora que indica:
Entonces, cuando los meses sagrados hayan pasado, matad a los idólatras dondequiera que
los encontréis, y llevadlos (cautivos), y asediadlos, y preparar para ellos toda emboscada.
Pero si se arrepienten y establecen adoración y se humillan, dejadlos libres. ¡Mirad! Alá
perdona, es misericordioso.
Azora 9:5
En cambio, los musulmanes consideran que juzgar al islam en partes es como un lector que,
al leer, se tapa un ojo y no quiere leer con el otro, ya que hay textos que reprenden este acto.
Además en el Corán, en la vida de Mahoma y en la historia del islam, también hay ejemplos
para la misericordia con los no musulmanes.
El islam afirma que todos los profetas han sido musulmanes y que ninguno de ellos afirmó
que su religión haya sido el judaísmo o el cristianismo, por lo tanto creen que Abraham no
era judío ni cristiano. Asimismo aseguran que Moisés y Jesús predicaron el islam.
Azora 3:19
Los musulmanes han respetado a los judíos y a los cristianos como "gente del libro", pero
aseguran que han abandonado el monoteísmo y corrompido las sagradas escrituras. El islam
tolera a judíos y cristianos, pues les está permitido vivir y practicar su religión en territorios
musulmanes, aunque tienen que pagar un impuesto especial, la "Yizia", sustitutiva del
azaque. Está prohibido el uso de la fuerza para convertir al incrédulo al islam.
La apostasía está penada (con la muerte) bajo la ley islámica según se indica en la Sura XVI,
106
Sobre quien reniega de Dios después de su profesión de fe —se exceptúa quien fue forzado,
pero cuyo corazón está firme en la fe— y sobre quien abre su pecho a la impiedad, sobre
esos caerá el enojo de Dios y tendrán un terrible tormento.
Los lugares santos del islam son tres: las ciudades de La Meca y Medina, así como la
Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén.
La Meca: Es la ciudad a donde los musulmanes por lo menos tienen que peregrinar una vez
en su vida si tienen la capacidad de hacerlo, en la Biblia es mencionada como "Padan-aram"
(Parán=Mecca), en ella nació Mahoma y se halla Masjid al-Haram, donde rezar en ella se
considera como tener la recompensa de 100,000 oraciones. En esta mezquita está localizada
la Kaaba, templo construido por el profeta Abraham e Ismael, el Pozo de Zamzam,
considerado por milagroso por los musulmanes desde el tiempo en que le fue revelado a
Agar, ya que provee a miles de personas en todo el país y cada peregrino bebe de él, En los
alrededores se encuentra Mina y el Monte Arafat, donde Mahoma pronunció su sermón de
despedida frente a más de 100,000 personas y el permanecer ahí está considerado como un
pilar en la peregrinación.
El nombre completo que lleva desde tiempos musulmanes es Makka al-Mukarrama, que
significa "Makkah, con honor". Ptolomeo, en el siglo II, se refirió a ella con el nombre de
Makoraba, helenización del árabe Makkah Harb, o "Meca de Harb" (nombre de una tribu).
Ciudad natal de Mahoma, es la más importante de todas las ciudades santas del islam,
visitada cada año por millones de peregrinos. Antes de que Mahoma predicara el islam, esta
era ya para los paganos una ciudad santa, con varios lugares de importancia religiosa, entre
ellos el más importante de todos: la Kaaba.
Para los musulmanes, el peregrinaje a La Meca forma parte de uno de los aspectos
fundamentales de su fe, los denominados pilares del islam. Cada año, cerca de tres millones
de peregrinos se dirigen a la ciudad santa para realizar el peregrinaje mayor o Hajj durante el
mes musulmán de du l-hiyya.
Muchos más hacen la peregrinación menor o Umrah, que puede realizarse durante todo el
año. Un cómputo aproximado de los musulmanes que visitan anualmente La Meca,
alcanzaría los 13 millones de visitantes, sumando el peregrinaje mayor y menor. Muy pocos
no musulmanes han podido ver los ritos y rituales del Hajj, ya que está totalmente prohibida
la entrada de no creyentes en La Meca y en Medina.
Medina: Es un lugar muy querido por los musulmanes, ya que recibió al profeta Mahoma
cuando emigró de La Meca, le dio refugio, recibió y aceptó su mensaje, sus habitantes fueron
conocidos como los "Ansar" por haberlo acogido y hacer vencer al islam, temas sobre los
que todos los musulmanes están de acuerdo. Mahoma transmitió que en ella se duplica la
recompensa de las buenas acciones, una oración en la Mezquita del profeta tiene la
recompensa de 1.000 oraciones. También dijo que a su entrada hay ángeles que la protegen
de las epidemias y que le prohibirán la entrada al Falso Mesías (con el nombre árabe de Al-
Dayal) al igual que La Meca.
Mahoma la declaró como sagrada y dijo que expulsa a la mala gente como el fuelle de fragua
expele a las impurezas del hierro, y debido a la elevada posición que fue concedida a esta
ciudad y a sus habitantes, informó que Dios los defiende y maldice a todo aquel que los
amenace injustamente. Aconsejó vivir y morir en ella, dijo que la fe en esta ciudad vuelve
como una serpiente vuelve a su cueva. En Medina es donde Mahoma murió y fue enterrado.
Erróneamente se piensa que el verde es el color del islam, pero esto no es cierto; más
adelante se explicará el origen de esta confusión. Creen que la adoración a símbolos u
objetos materiales va en contra del monoteísmo. Mucha gente piensa que la estrella y la luna
creciente simbolizan el islam, pero esto tampoco es cierto. Eran, simplemente, el símbolo del
Imperio otomano y no del islam. El color verde también se asocia frecuentemente con el
islam por costumbre, sin que tenga significado religioso alguno. Sin embargo, los
musulmanes a menudo usan azoras caligrafiadas para decorar las mezquitas o sus casas
propias.
13. FESTIVIDADES.
Los musulmanes tienen dos festividades: Eid al-Fitr (en árabe: عيد الفطر, ‘banquete de caridad’)
y Eid al-Adha (en árabe: عيد األضحى, ‘celebración del sacrificio’), otros agregan el día viernes.
Eid al-Fitr: significa el fin del Ramadán. La noche anterior al primer día de esta fiesta también
se considera particularmente auspiciosa. Por la mañana, temprano, la comunidad en
conjunto realiza diferentes oraciones y celebra un desayuno que marca el fin del ayuno del
mes más importante para el mundo musulmán.
Eid al Adha: es representada por los musulmanes de todo el mundo con la ofrenda de un
sacrificio animal (comúnmente una vaca o un cordero) como una acción de gratitud para Dios
por salvar la vida del hijo del profeta Abraham. Con esta festividad, los musulmanes
recuerdan que el islam significa sumisión, ya que nadie mostró mejor su sumisión a Dios que
Abraham (en árabe: إبراهيمIbrahim), quien estuvo dispuesto a sacrificar a su propio hijo como
prueba de su lealtad a Dios.
Estas dos festividades las celebran los creyentes visitando los hogares y comiendo los platos
especiales cocinados para esta ocasión. Todos se sientan juntos. Por tradición los niños
reciben regalos, las gratificaciones y los dulces entregados por sus seres queridos como
símbolo de amor. La forma de desear una feliz fiesta es pronunciando las palabras: ¡Eid
Mubarak!
14. DENOMINACIONES.
14.1. YIHAD.
El sentido literal de la palabra es "esfuerzo". La yihad vendría ser la lucha o aplicación del
musulmán por defender el islam (la sumisión a Dios), un concepto cuyo sentido es muy
amplio y que puede oscilar entre lo espiritual y la predicación hasta la deriva militar (guerra
santa), concepción que en muchas ocasiones se utiliza de forma reduccionista como única
definición de yihad.
La defensa del islam, de los musulmanes o de sus países frente al enemigo externo puede
efectivamente adquirir el carácter de lucha militar o guerra santa, y así se halla en el Corán,
donde se anima a combatir contra los infieles si el islam resulta atacado:
Combate en el camino de Dios a quienes te combaten, pero no seas el agresor. Dios no ama
a los agresores. Mátalos donde los encuentres, expúlsalos de donde te expulsaron. La
persecución de los creyentes es peor que el homicidio: no los combatas junto a la mezquita
sagrada hasta que te hayan combatido en ella. Si te combaten, mátalos: ésa es la
recompensa de los infieles. Si dejan de atacarte, Dios será indulgente, misericordioso.
Corán 2: 190-192
14.2. SUNÍES/CHIÍES
La yihad (en árabe, ﺟﻬﺎﺩyihād: "esfuerzo o lucha" transcripta al inglés o al francés, jihad) es
considerada "el sexto pilar de islam" por una minoría de autoridades musulmanas. Yihad en
su sentido más amplio, es definido clásicamente como "el poder extremo de alguien,
esfuerzos, habilidades, o la capacidad en contienda con un objeto de desaprobación".
Dependiendo del objeto que suele ser un enemigo visible, el diablo, y los aspectos cotidianos
de uno mismo, las diferentes categorías de la Yihad son definidas: Cuando es usada sin
justificación alguna es entendida en su aspecto militar. También se refiere a los esfuerzos de
un fiel por lograr la perfección religiosa y moral. Algunas autoridades musulmanas, sobre
todo entre el sufismo, distinguen entre la «Yihad mayor», que pertenece a la autoperfección
espiritual, y la «Yihad menor», definida como la guerra.
14.4. SUNÍES: Cerca del 90% de los musulmanes son suníes (sólo son minoría frente a los
chiíes duodecimanos en Irán, Irak y Líbano). Creen que Mahoma fue un profeta, un ser
humano ejemplar y que deben imitar sus palabras y actos en la forma más exacta posible,
pues el Corán indica que el profeta Mahoma es un buen ejemplo a seguir. Los hadices
describen sus palabras y actos, constituyendo el principal pilar de la doctrina suní.
14.5. CHIÍES: Los musulmanes chiíes, la segunda rama mayor del islam, difieren de los
suníes en que rechazan la legitimidad de los tres primeros califas. Siguen los preceptos
de hadices diferentes a los de los suníes y tienen sus propias tradiciones legales. Los
eruditos chiíes tienen mayor autoridad que los suníes y mayor amplitud para la
interpretación del Corán y de los hadices. Los imanes desempeñan un papel fundamental
en la doctrina chií. La principal vertiente chií es la escuela ya`farí (llamada así en honor de
su fundador, Ya`far as-Sadiq) o escuela chií duodecimana, cuyo nombre deriva de los
doce imames o líderes infalibles que reconocen después del fallecimiento de Mahoma.
Las principales comunidades chiíes duodecimanas están en Irán, Irak, Bahrain y El
Líbano.
En sentido no estricto, se denomina también chiíes a sectas tales como las del grupo ismailí,
entre ellas los seguidores del Aga Jan, localizados principalmente en el Subcontinente Indio,
los alawitas de Siria, los zaídes del Yemen, etc.
14.6. SUFISMO: El sufismo es una práctica que tiene seguidores entre los suníes y los
chiíes. Según la mayoría de los autores suníes, es el camino de la práctica del tercer
aspecto del islam, el ihsan o perfección espiritual. Por otro lado, puede decirse que su
objetivo es el esfuerzo por adquirir las características del siervo o ser humano perfecto
(insan al-kamil o abd al-kulli). Enfatizan varios aspectos espirituales, como el
perfeccionamiento de la fe, el estado de rememoración divina continuo (dhikr), la
purificación del ego (nafs) a través de determinadas prácticas espirituales. La mayoría de
sus seguidores se organizan en cofradías (tariqa en árabe) sufíes. No obstante, hay
algunas de ellas que no pueden incluirse dentro de esas dos ramas, como es la bektashi
u otras, como las de aparición en Europa y América, que pertenecen a movimientos new
age.
14.7. JARIYISMO: Los jariyíes o jariyitas (en árabe خارجيplural خوارج, jāriyī, plural jawāriy)
son una de las tres ramas principales del islam, junto a la de los chiíes y los suníes.
La palabra jariyí significa "el que se sale", en referencia a la deserción que protagonizaron en
el año 657 cuando abandonaron el bando de Ali Ibn Abi Talib al aceptar éste en el campo de
batalla de Siffín un arbitraje entre él y su adversario, el omeya Muawiya.
A diferencia de los suníes, que consideraban que el califa debía ser un árabe miembro de la
tribu de Quraish, y de los chiíes, que consideraban que debía ser Ali o un descendiente
directo suyo, los jariyíes pensaban que la dignidad califal emana de la comunidad, que debe
elegir libremente al más digno "aunque sea un esclavo negro".
Hoy en día, continuada tan sólo por los ibadíes de Omán y prácticamente extinta en el resto
del mundo islámico.
15. CEREMONIAS.
El matrimonio. El novio es sugerido por los padres, pero el futuro cónyuge puede
rechazarlo si así lo desea. En cuanto al ritual del matrimonio es preciso que haya al
menos 2 testigos para la ceremonia. El casamiento puede efectuarse en la casa de
uno de los cónyuges o bien en la mezquita. Ambos cónyuges deben arrodillarse frente
al imán (que dirige dicha ceremonia) para declarar que se casan por propia voluntad.
La muerte. Si la persona sabe que va a morir éste debe comenzar a recitar algo
llamado “la chahada” pero si no es posible que la misma persona la recite, entonces
serán los presentes quienes deban recitar la misma. Tras la muerte de la persona el
cuerpo se lava con agua. Dicho ritual lo deben realizar personas del mismo sexo que
el fallecido. A continuación, se envuelve el cuerpo en la “irma”, sábana blanca
sagrada. Por último, se lleva el cuerpo a la mezquita.
Islamismo – matrimonio