1° JUZGADO MIXTO - Nvo.
Chimbote
EXPEDIENTE : 00555-2015-7-2501-JR-CI-04
MATERIA : ACCION DE AMPARO
JUEZ : BUSTOS BALTA CELIA DEL PILAR
ESPECIALISTA : GOMEZ ZAVALETA MAYRA ALEJANDRA
DEMANDADO : BERTHA RAMIREZ ROMERO SECRETARIA GENERAL DE LA UNIVERSIDAD
DEL SANTA ,
: AMERICA ODAR ROSARIO RECTORA Y PRESIDENTE DEL CONSEJO
UNIVERSITARIO DE LA UNIV DEL SANTA ,
: ANDRES HUAÑAP GUZMAN DECANO DEL CONSEJO DE FACULTAD DE
EDUCACION,
DEMANDANTE : VILLANUEVA CONTRERAS, NOEL OBDULIO
RESOLUCIÓN NÚMERO: CINCO
Nuevo Chimbote, veinticuatro de setiembre
Del año dos mil quince.-
I. ANTECEDENTES:
Dado cuenta en la fecha con la solicitud cautelar y, anexos que anteceden, por las recargadas
labores del juzgado, se procede a emitir la resolución que corresponde.
II. CONSIDERACIONES:
Pedido cautelar.
1. El recurrente Noel Obdulio Villanueva Contreras, solicita Medida Cautelar de
Suspensión de Acto Lesivo contenido en la Resolución Nº 199-2015-CU-R-UNS de fecha 20
de abril del 2,015, a efectos de que se ordene su inmediata reposición en el cargo de Director
de la Escuela Académica Profesional de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad
Nacional del Santa, por vulnerar sus derechos constitucionales al debido procedimiento,
porque la resolución antes indicada adolece de motivación eficiente por afectación al principio
de no arbitrariedad, por no haber sido escuchado en el procedimiento que deriva dicha
resolución; conforme a los demás argumentos que invoca en su escrito.
Tutela cautelar.
2. Respecto a ello, se debe tener en consideración preliminarmente que en el marco de la
Tutela Cautelar de los Derechos, el Jurista Juan Monroy Palacios enseña: “[...] la cautela
es el instrumento procesal que contribuye a una tutela jurisdiccional efectiva, asegurando
para ello que el proceso concluya con una solución que pueda ser concretada no sólo en el
plano jurídico, sino también en el fáctico -el subrayado es nuestro-[...]” (1), situación jurídica.
(1) En su obra “Bases para la formación de una Teoría Cautelar”. Editorial Comunidad 2002. Pág. 125.
Tutela cautelar durante el procedimiento judicial.
3. En tal sentido se advierte que el recurrente estaría peticionado una medida cautelar de
suspensión del acto lesivo durante la tramitación del proceso [se entiende del principal], ya
que es perceptible la existencia antelada de un proceso principal <Proceso de Amparo -
Expediente N° 00555-2015-0-2501-JR-CI-04>, cuyas copias simples se acompaña como
recaudos a la solicitud cautelar examinada.
Requisitos Generales: Medida Cautelar.
4. El primer párrafo del artículo 15° del Código Procesal Constitucional señala: “Se pueden
conceder medidas cautelares y de suspensión del acto violatorio en los procesos de amparo,
habeas data y de cumplimiento. Para su expedición se exigirá apariencia del derecho, peligro
en la demora y que el pedido cautelar sea adecuado o razonable para garantizar la eficacia
de la pretensión (…)”.
Solución del caso concreto.
5. Estando a lo señalado, se procede analizar si la solicitud de medida cautelar de
suspensión de acto lesivo, solicitada por la parte recurrente, cumple con los requisitos
señalados en el considerando supra.
Verosimilitud del derecho invocado.
6. En lo que se refiere a la verosimilitud o apariencia del derecho invocado conocido en la
doctrina como el fumus bonus iuris, es preciso señalar que no se requiere de un
pronunciamiento de certeza como en la sentencia, sino tal solo un grado de certidumbre
suficiente para alcanzar los niveles exigidos por la ley para los fines de conceder una medida
cautelar, es decir que exista apariencia del derecho o una posibilidad razonable de su
existencia, siendo necesario para ello una prueba contundente que respalde esa posibilidad
razonable; enfoque concordante con lo sostenido por el jurista Tullio Liebman (2).
Estudio de la verosimilitud.
7. De la revisión minuciosa así como análisis de los medios probatorios aportados por el
recurrente, si bien es cierto que se orientan a demostrar las alegaciones que el actor ha
argumentado tanto en su escrito de demanda como en su pedido cautelar; también lo es que,
luego de verificar la pretensión y los fundamentos fácticos que lo sustentan, podemos advertir
que dichos medios de prueba no resultan ser suficientes para demostrar la vulneración de los
derechos fundamentales precisados, documentos en todo caso deberán ser valorados de
manera conjunta y razonada en la etapa de sentencia a emitirse en el proceso principal; pues
[2] “[...] no se trata de establecer la certeza de la existencia del derecho, que propiamente el objeto del proceso principal, sino solamente de
formular un juicio de probabilidad de su existencia, sobre la base de la cognición sumaria y superficial”. LIEBMAN, Enrique, En: Manual de
Derecho Procesal Civil, p. 162, citado por Alberto Hinostroza Minguez en Comentarios al Código Procesal Civil, Tomo II, p. 1200.
si bien acreditan que el recurrente ha sido Director de la Escuela Académico Profesional de
Derecho y Ciencias Políticas de la Facultad de Educación Humanidades de la Universidad
Nacional del Santa, y que a su vez, se le da por concluido de la encargatura en las funciones
como director, a decir del demandante, conculcando sus derechos constitucionales; de la
valoración preliminar de dichos documentos a través de este procedimiento cautelar, no
permiten inferir indubitablemente, por ahora, que la supuesta afectación de los derechos
invocados se haya producido por el acto u omisión reputado como ilegal por el actor; por
consiguiente, no causa en el Juzgador el grado de verosimilitud requerido.
Del peligro en la demora.
8. El peligro en la demora en la medida cautelar dentro de un proceso constitucional, se
encuentra referido al daño constitucional que se produciría o agravaría, como consecuencia
del transcurso del tiempo, si la medida cautelar no fuera adoptada, privando así de
efectividad a la sentencia que ponga fin al proceso (3). Al respecto, CALAMANDREI ha
sostenido la existencia de dos tipos de periculum in mora: peligro de infructuosidad y peligro
de tardanza de la providencia principal: Algunas de las providencias cautelares (...) no tratan
de acelerar la satisfacción del derecho controvertido, sino solamente de suministrar
anticipadamente los medios idóneos para conseguir que la declaración de certeza (...) o la
ejecución forzada (...) del derecho, se produzcan, cuando la lentitud del procedimiento
ordinario lo consienta, en condiciones prácticamente más favorables (...). En cambio en otros
casos (...) la providencia interina trata de acelerar en vía provisoria la satisfacción del
derecho, porque el periculum in mora está constituido no por la temida desaparición de los
medios necesarios para la formación o para la ejecución de la providencia principal sobre el
mérito, sino precisamente por la prolongación, a causa de las dilaciones del proceso
ordinario, del estado de insatisfacción del derecho, sobre el que se contiende el juicio de
mérito. Aquí, por tanto, la providencia provisoria cae directamente sobre la relación sustancial
controvertida (...) (4) En tal sentido, la demora natural del proceso por sí solo no constituye
motivo constitutivo de peligro, sino que es necesaria la existencia de una razón de urgencia -
exterior a la demora del proceso en sí- que impide esperar que se expida la sentencia y exija
la necesidad del dictado de una medida cautelar; apremio que de ninguna manera ha sido
acreditado (5) por el demandante, menos aun se puede presumir o inferir de los recaudos
presentados. Máxime si estamos frente a un proceso constitucional de amparo, que por su
propia naturaleza su tramitación es inmediato, urgente y preferencial; por consiguiente, el
solicitante no acreditaría este presupuesto.
Concurrencia de requisitos.
(3) VECINA CIFUENTES, Javier. En: Las medidas cautelares en los procesos ante el Tribunal Constitucional. Madrid: Colex, 1993, p. 179.
(4) CALAMANDREI, Piero. En Introducción al estudio sistemático de las providencias cautelares. Buenos Aires: Editorial Bibliográfica Argentina,
1945, pp. 71 y ss.
(5) Al respecto, se debe tener presente, que si bien la carga de la prueba, recae en el demandante, es necesario matizar esta afirmación a nivel de
los procesos constitucionales, pues “de lo que se trata es de que se acredite, al menos, un principio razonable de prueba al respecto. El perjuicio
que se alegue como derivado del peligro que justifique la adopción de la medida, ha de ser real y efectivo, nunca hipotético, y, además, de
gravedad tal que sus consecuencias sean irreparables. MONTERO AROCA, Juan y FLORS MATÍES, José. Amparo constitucional y proceso
civil. Valencia: Tirant lo blanch, 2005, p. 426.
9. Por consiguiente al no haberse observado los anteriores presupuestos, carece de objeto
analizar el cumplimiento de los demás presupuestos precisados en el cuarto considerando
(pedido adecuado o razonable), debido a que estos deben necesariamente de presentarse
de manera concurrentes (copulativamente) con los analizados y no excluyentes; entonces
corresponde desestimar el pedido cautelar.
III. DECISIÓN:
Por las consideraciones antes glosadas, la Señorita Juez del Primer Juzgado Mixto Permanente
de Nuevo Chimbote de la Corte Superior de Justicia del Santa: RESUELVE:
(i) DECLARAR IMPROCEDENTE la solicitud de MEDIDA CAUTELAR DE SUSPENSIÓN DE
ACTO VIOLATORIO, solicitada por el recurrente Noel Obdulio Villanueva Contreras,
mediante escrito que obra de fólios 50 a 58. Notifíquese a la parte solicitante.