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Las fuentes para la historia de al-Andalus son incomparablemente. més ricas que las que poseemos para épocas anteriores. Entre los historiadores que nos informan sobre el perfodo, cabe destacar @ Ahmad al-R&zi, que nace en Cérdoba en e! 885. Su obra fundamental lleva por titulo "Historia de las emires de al-Andalus" y es conocida como *Crénica del ‘Moro Rasis*. Esta obra recoge la historia de la Espata iskimica desde los primeros emires dependientes hasta los independientes. En pleno siglo X, surge. Ja obra de Ibn al-Qitiyya (0 Ibn al-Katiyya) (t en 977), descendiente de godos como indica su nombre - el Godillo-, "Historia de la conquista de al-Andalus” Entre los siglos X y XZ, aparece la figura de Ibn al-Farradi (962-1013) que nos ha dejado una obra biogréfica: “Historia de los sabios de al-Andalus” {a los sobios se les conoce como ulemas]. Una figura fundamental de la cultura hispanoérabe fue el poligrafo cordobés Ibn Hazm (994-1063), del que conservamos obras como “E/ collar de la paloma” y unas "Genealogias* de las familias asentadas en al-Andalus. Coetdneo de Ibn Hazm era al-KuSant (o al- TuSani), caligrafo de Al-Bakam IT, que escribié una “Vida de los cadies de Gérdoba" por encargo del califa. También en estas fechas cabe destacar la figura de Ibn al-Fayad (989-1066), autor de una "Historia de al-Andalus” en la que encontramos pasajes referidos a la cofquista del territorio peninsular. Posiblemente el més importante de los historiadores andalusies fue Ibn Hayydin (988-1076), quien nos dejé una brillante “Historia” (al-Mugtabis), que sirvié de referencia a Ibn “Idari al~Marrakuii (el de Marraquech) para su obra ‘Relato extraordinario de la erénica de los reyes de al-Andalus y el Magreb” del siglo XIII. Otro autor que tuvo en cuenta la obra de Ibn Hayyan para escribir su "Historia de al-Andalus" fue Ibn al-Atir (1160-1233). Al-MaggarT (1591-1632) escribe una “Historia de las dinastias musulmanas de Espatia’ Incluimos una crénica anénima, el “Ajbar Maymd‘a" que nos informa sobre todo para el perfodo de la conquista y la “Crénica Mozdrabe” 0 "Cronica del 754" El problema que presenta este material es que los relatos histéricos de los acontecimientos estén contados con posterioridad, Antecedentes de la conquista La muerte de Mahoma en el 632 dejaba una peninsula ordbiga cohesionada, pero las grandes expediciones militares de expansién y difusién del Islam correspondieron a sus inmediatos sucesores. De esta forma, en pocos | a | aiios cayeron bajo el control de la media luna el Imperio bizantino y el sasdnida ‘oprovechando que ambos se encontraban en momentos criticos. Paralelamente a la expansién se produjo una crisis profunda que culminé con el asesinato de ‘Ali (656-661) -fin del Califato Ortodoxo- y con la subida al poder de Mu’awiya (661-680), un miembro de la dinastia Omeya, quien traslada la capital desde Medina hasta Damasco. Los Omeyas tenian puestas sus miras en la lucha contra el Imperio Bizantino, Hevando a cabo varies campafias que culminaron con el asedio de Constantinopla en dos ocasiones, sin éxito. También se lleva a cabo una expansién por el Magreb, ardua tarea debido al espiritu de independencia de las tribus beréberes, que no se habian romanizado anteriormente. Las antiguas posesiones bizantinas de las regiones costeras del Norte de Africa fueron cayendo una tras otra en manos de los ejércitos drabes. La fundacién de Qayrawan (670), en el interior de Tiinez, llevada a cabo por “Ugba Tbn Naff, marca uno de los principales hitos de la expansién drabe en esta regién, Posteriormente Misa Ibn NuBayr toma la ciudad de Cartago (698) y funda Tiinez. Al igual que ocurrié en el 430 cuando el Norte de Africa se convierte en un reino talasocrético vandalo, los drabes crearon una gran flota que llevé a cabo saqueos en Sicilia y Cerdefia. En el aio 707, llega una flota a las Baleares. En el 705, el califa omeya al-Watid I nombré a Misi Ibn NuClayr emir! de Ifriqiya (la actual Tunicia), bajo cuyo mandato se produjo la conquista de la Peninsula ibérica. Segiin el profesor Vallvé, mucho antes del 711, los érabes identificaron el reino visigodo con la isla de la Atléntida, que etimolégicamente derivé en al- Andalus®. Segiin el mito, Poseidén dividié la isla que le habia tocado en el reparto de tierras, en 10 partes entre sus descendientes y el nombre de Atldntida lo tomé por Atlas, el primer rey de la isla, que también dio nombre al océano que la rodeaba. Por lo que compete a la numismética, la moneda hispano-drabe més antigua que se conserva es un dinar de oro del afio 93 de la Hégira (711). Pero también se conservan 5 tipos més del aio 94 (712) y 2 del 95 (713). Todos ellos fueron acufiados toscamente en oro bajo y llevaban una inscripcién latina en el reverso de tipo religioso que declaraba «In Nomine DomiNI Non DeuS NISi SoLuS Sed DeuS Non Socius Deo» (En el nombre de Dios, no hay més dios que " Segin los libros consultados es nombrado walt (gobernador). ? Heinz Holm ha demostrado recientemente que "Al Andohis" es simplemente una arabizacién del nombre visigodo de la antigua provincia romana Bética ls visigodos dominaron esas tierras desde 468 hasta 711 contes de le conquista iskimica, Al igual que sus antecesores germénicas, los nuevos sefores se repartieron las tierras conquistades mediante sorters. Los premios que le tocaban a cada uno de ellos y las conrespondientes tierras se Hanaban "Sortes Gothica”. En las fuentes escritas, todas en lain, aparece “Gothica sors" (singular) como designacién del reina godo en su conjunto. Resulta plausible suponer que la correspondiente designacién godo, “Landahlauts" "tierra de sorteo"), se transform répida y cesponténeamenteen*Al Andalus", con lo cual queda igualmente aclarado el notorio articulo érabe al» 2 | a | Dios, ninguno se puede igualar con El). En el anverso otra inscripcién indica que «Hic SoLiDus FeRiTus IN SPaNia A XCIID» (Este sélido fue hecho en Hispania en 93). En el afio 98 de la Hégira (716), el emir drabe al-iurr, el 4° emir dependiente de Damasco, llegé a Espaiia como delegado desde el Norte de Africa y traslada la capital de Sevilla a Cérdoba. Por primera vez se acufia una moneda bilingiie y también por primera vez aparece el nombre de al-Andalus dentro de una inscripcién. En una cara de la moneda aparece la inscripcién latina « (Este dinar fue acufiado en al-Andalus en el aiio 98>>, Esta es una prueba fehaciente de que ambos vocablos, Spania y al- Andalus, hacen referencia a una misma realidad geografica El profesor Vallvé hace referencia a un testimonio anterior, segiin el cual, a primera referencia érabe a Hispania como al-Andalus se remonta a un ladit de autenticidad dudosa, recogido en el siglo IX 0 X, que decia que el Profeta se dirigié al Magreb y dijo que en el futuro iban a ir a una isla llamada al-Andalus. ‘Sin embargo, Lévy-Provencal y Dozy opinan que el nombre de al-Andalus esta relacionado con “la tierra de los vindalos", suponiendo que la Bética pudo llamarse en alguna ocasién Vandalicia 0 Vandalucia. Otras fuentes, como el historiador Ibn al-Atir, cuentan que el emperador bizantino Heraclio recibia habitualmente los impuestos de los territorios cristianos de Egipto, Africa y al- Andalus. En época de Justiniano (550 aprox) hubo una franja en Espaiia con resencia bizantina hasta Ja época de Hera: La conquista de al-Andalus: el emirato dependiente | Tras la conquista de! Norte de Africa, pero antes de que fuera pacificada y de que los beréberes asimilaran la nueva cultura, se envié a la peninsula una expedicién de tanteo de unos 400 infantes y 100 jinetes dirigida por el bereber arif, que saqueé las zonas de Tarifa y Algeciras. La mayoria de estudiosos parecen estar de acuerdo en que este personaje fue inventado para explicar el epdnimo de Tarifa, ya que ni los textos drabes norteafricanos ni los orientales fo mencionan. En cualquier caso, tras esta supuesta incursién, Masa Ibn NuBiayr envia a su lugarteniente Tariq ben Ziyad, gobernador de Tanger, con un ejército de unos 7.000 hombres formado mayoritariamente por beréberes. El transporte de las tropas fue realizado aprovechando los barcos del godo don Julidn al-Gumari (el Yulyan de las fuentes drabes). Don Julién, sefior de Ceuta y de Algeciras, tenia el control maritimo y territorial del Estrecho y habia establecido un pacto con ‘Masa Tbn Nuiiayr. El desembarco se produjo a finales de la primavera de! 711 en la ladera de un promontorio que luego tomaria el nombre de Yabal Mariq Za awl (Gibraltar), Las tropas norteafricanas unidas al contingente existente en Algeciras constituyeron un ejército de 12,000 soldados. La situacién de la monarquia visigoda estaba en declive, pues habia territorios que ya no obedecian al monarca, como era el caso del noreste peninsular. 1 rey don Rodrigo se encontraba pacificando una rebelién vascona cuando recibe noticias de la presencia musulmana y decide marchar hacia el sur para hacerles frente. Al-Maggari cifra las tropas cristianas en unos 100,000 hombres, pero se piensa que esta cifra ha sido incrementada por la fuente y se calcula que ascenderfan a 30,000 soldados. A pesar de la superioridad numérica del ejército visigodo, los musulmanes de Wiriq vencieron en la batalla de Guadalete, donde muere don Rodrigo. La victoria musulmana se explicaria por una alianza existente entre lariq y los hijos de Witiza, enemistados con don Rodrigo, quienes se desbandaron en el momento crucial del enfrentamiento y dejaron solo al monarca con sus otros seguidores, a cambio de que lariq les confirmara la propiedad de las posesiones que su padre, Witiza, tenia en la peninsula. Wariq logra una segunda victoria cerca de Ecija, cuya capitulacién marca el verdadero inicio de la conquista. Los musulmanes recibieron el apoyo incondicional de la comunidad judia que, sobrecargada de impuestos y persecuciones, veia en los nuevos sefiores a unos libertadores, por ello aceptarén vigilar algutias ciudades conquistadas como Carmona, Sevilla y Medina Sidonia. rig mandé parte de su ejército hacia Cérdoba y él avanzé hacia Toledo con un gran destacamento, ascendiendo /hasta la parte septentrional de la peninsula. Misi Ibn Nulayr, que habia’ recibido noticias del prestigio y las riquezas obtenidas por su mawla, decidié intervenir personalmente para restablecer su legitima autoridad, por lo que abandona Qayrawén y cruza el estrecho en el 712 con un ejército de 18,000 hombres, érabes en su mayoria. La expedicién de Misd arrancé de Algeciras y continué por Medina ‘Sidonia, Carmona, Sevilla y Mérida. En esta ditima ciudad se habjan refugiado algunos familiares y partidarios de don Rodrigo que ofrecieron resistencia, sufriendo un asedio que duré 16 meses. Tras vencer esta resistencia, Masi cruzé el rio y marcha hacia Talavera (Toledo), donde se retine con Sariq en el 713. Parece ser que Masa humillé deliberadamente a su subordinado golpedndole con un létigo, pora dejar claro a quién debia pertenecer el botin que lariq habia acumulado en Toledo. En ese mismo affo, el hijo de Misa Ibn Nuayr, ‘Abd al-Aziz, se dirigié hacia el suroeste, cayendo Huelva y el Algarbe. Las tropas drabes y beréberes unificadas en Toledo continuaron hasta Zaragoza, donde se dividieron: Masa alcanz6 Asturias y liriq penetré hasta Leén y Astorga. La tiltima etapa de este répido period de conquista acaba cuando ‘Abd al-‘Aziz pacifica el sureste, ‘ocupando Mélaga, Granada y Murcia, donde firma un pacto con el conde godo La aw Teodomiro (Tudmir), al que concede total autonomia a cambio de su sometimiento. Tras el sometimiento de Teodomiro, Masi y Wiriq fueron llamados a Damasco por el califa al-Watid T para rendir cuentas de sus conquistas, ya que el califa sentia gran desconfianza por los avances de ambos. Ninguno de los dos regresé. ‘Abd al-"Aztz fue nombrado wali de al-Andalus por su padre y, sequin parece, se casé con la viuda del rey Rodrigo 0 con una hija suya, llamada Egilona, para legitimar en cierto modo la posesién drabe de la Peninsula y considerar el nuevo emirato como heredero directo de la monarquia visigoda. “Abd al-"Aziz, que se sintié atraido por las instituciones germénicas, goberné durante apenas 3 afios (713-716), ya que fue asesinado en Ja iglesia de Santa Rufina, convertida en mezquita, cuanda presi a oraciGn -~€l emir de Ifriqiya, al-@akam ben al-“A(, designd como su delegado para al-Andalus a al-Glurr ibn ‘Abd _al-Ralman_al-Tagafi (716-719) con el objetivo de recuperar su control. Al-Gurr es dotado de un nuevo contingente de soldados que redistribuye a costa de las propiedades de los beréberes que habian participado en la conquista y lleva a cabo una sistematizacién tributaria. Estas medidas permitieron realizar expediciones en el nordeste peninsular, consiguiendo ta capitulacién de Pamplona, Huesca y Barcelona. La capital es trasladada desde Sevilla a Cérdoba, La finalided de todas estas medidas era sustituir el autogobierno de los descendientes de Misa por la dependencia de Tfrigiya. Durante el califato de ‘Umar ben ‘Abd al-‘Aziz, la provincia de al- Andalus es separada momenténeamente de Ifriqiya, y es puesto al frente al-Samia_ibn al-Jawlant (719-721). Al-Soml conté con un gran contingente para lograr la consecucién de una tnica comunidad ¢ inicié la confeccién de un catastro para garantizar el cobro del quinto para el califa. Al-Andalus volvié a ser integrado de nuevo en Ifrigiya y es nombrado wali ‘anbasa ibn Subjaym al-Kalbt (721-726), quién cambié radicalmente la politica de su antecesor y establecié un incremento tributario que acentué el malestar de los beréberes y los hispano-visigodos. Es en este periodo cuando se produce la derrota en Covadonga (722) de los musulmanes por el grupo de montafieses de don Pelayo, La muerte de este gobernador abre un periodo de escasa relevancia en el que se suceden 6 gobernadores entre 726 y 730. La llegada al poder de “Abd al-Ralman_al-Gafigl (730-732) permitié controlar momenténeamente los enfrentamientos tribales y reanudar la guerra contra el infiel. La mirada se dirigié entonces hacia las Galias, donde tuvo la confrontacién de las tropas musulmanas con las de Carlos Martel, muriendo al-Gafigi en la batalla de Poitiers (732). Ejes esenciales en el mundo érabe serén la lucha de los conquistadores drabes entre si debido a las rivalidades ancestrales entre los clanes (qaysies y kalbies 0 yemenies), y las de drabes con los beréberes, quienes toman conciencia de la discriminacién que sufrian, A estas actitudes beligerantes de los beréberes fueron sumandose los conversos hispanos (muladies). Los acontecimientos que desembocan en el autogobierno andalusi comienzan a preludiarse durante el gobierno de ‘Ugba ibn al-Haj?ay al-Salil (734-740). Su actuacién estuvo dirigida al establecimiento de una linea fronteriza que defendiera las conquistas del sur de las Galias, a normalizar el sistema fiscal y a armonizar las relaciones entre los musulmanes y la poblacién indigena. Sin embargo, la toma de conciencia de los beréberes de su inferioridad respecto a la poblacién érabe dio lugar a una rebelién en el Magreb, donde este grupo estaba siendo sometido a una politica fiscal sometida. A ellos, se sumé las predicaciones igualitarias de los jarifies, que no aceptaban las diferencias entre musulmanas. Aprovechando que el Magreb estaba desguarnecido, MayClara al-Madgari aglutiné a todos los beréberes consiguiendo apoderarse de Ténger. El peligro que suponia este alzamiento fue la causa de que un ejército andalusi dirigido personalmente por ‘Ugba cruzara el Estrecho en apoyo de los drabes. Su fracaso le obligé a regresar y la imposibilidad de silenciar esas ideas revoluciofarias, provocaron que fuera Fue sustituido por ‘Abd al-Malik ibn Qatfian al-Mu(Raribi, que contaba con el apoyo de los andalusies. El califa/omeya Hisam ibn “Abd al-Malik no estaba dispuesto a permitir la secesién dé estas provincias, por lo que envia un importante ejército de sirios al mando de Kultim ibn ‘Iyad, al que nombra gobernador de Ifriqiya y establece dos sucesores de éste por si le sucediera algo. Ciertamente, Kultim sucumbié en la batalla de Naqdira (741) ante los beréberes, sucediéndole su sobrino Balf ibn BiSr al-Quiayri. Los restos de este ejército al mando de Baly se refugiaron en Ceuta ante la imposibilidad de regresar a Ifriqiya y solicitaron a ibn QafHan que les permitiera entrar en al- Andalus. La negativa del gobernador cordobés duré muy poco, pues se produjeron alzamientos beréberes en las zonas central y septentrional de al- Andalus y la amenaza de una posible coalicién de las fuerzas beréberes de ambas orillas motivé la acogida de las tropas sirias de Baly. Ibn QaClan pretendia utilizar los contingentes sirios para aplastar el movimiento rebelde a cambio de trasladarlos después a Ifriqiya partiendo de algtin puerto seguro de la costa de Elvira o de Tudmir, pero una vez sofocada la rebelién Ibn QaCian ofrecid a Balf el puerto de Algeciras y el traslado hacia Ceuta. El incumplimiento del trato exasperé los dnimos de las tropas sirias, que sitiaron Cérdoba, dieron muerte a Ibn Qaffian ¢ instalaron a Bal en su lugar Pw awl El nuevo gobernador, Balf ibn Bisr_al-Quiayri, adopté una politica partidista en beneficio de sus soldados, mayoritariamente qaysies, lo que provocé la indignacién de los partidarios de su antecesor que eran kalbies. Los beréberes, los kalbies y el gobernador de Narbona se aliaron frente a Balf, y fueron derrotados en Aqua Portora (742), cerca de Cérdoba. Sin embargo, el gobernador fallecié como consecuencia de las heridas sufridas en la batalla. Tal y como habia dispuesto el califa omeya Hisam, el sucesor de Bal fue Ta‘laba ibn Salama al-‘Amifi, pero, al no contar su eleccién con el consenso de los érabes andalusies, su gobierno contribuyé a mantener la inestabilidad politica. Para reconciliar a las facciones enfrentadas, el gobernador de Ifriqiya opts por enviar como wal al yemeni Abi al-Jal#ifBar, quien logré sus objetivos al lograr que las tropas sirias aceptaran asentarse en distritos militarizados (funds) en el sur y el este peninsular, conservando sus agrupaciones tribales y gozando de estos beneficios a cambio de prestar servicios militares. Al principio, la actuacién de Abi al-Jalifar conté con el apoyo de los diversos sectores de la poblacién de al-Andalus, pero en los tiltimos afios su mandato se torné partidista, acentuando las querellas tribales. Los qaysies, bajo la obediencia de al-lumayl, se atrajeron a las grandes tribus yemenies (Lajmies y Yudamies) y derrocaron a al-Ja&iar en 745. ‘Al4umayl no se proclamé gobernador, pero controls a los dos iiltimos gobernadores dependientes de al-Andalus, Tawaba ben Sakima (745-746) y Yisuf_al-Fibri (746-756). En tiempos tltimo emir, Aba al-JaHiHiar es liberado y formé una importante coaliciéh yemeni frente al gobernador, pero esta coalicién es derrotada en el arrabal cordobés de Secunda (747), gracias al apoyo que alumayl consiguié de los artesanos del zoco de Cérdoba. Sin embargo, la gran dependencia de Yusuf respecto a al-fumayl, le llevé a alejarle y confiarle el gobierno de Zaragoza. Volvieron a reanudarse los enfrentamientos entre los dos partidos, produciéndose una reaccién yemeni en dos direcciones: hacia Cérdoba contra Yasuf y contra al-fumayl en Zaragoza. El primero apenas salié airoso, pero el segundo sélo pudo escapar a la coalicién de yemenies y beréberes que cercaba la ciudad gracias al refuerzo de jinetes qaysies procedentes de Jaén y Elvira. A éstos se habian sumado 30 clientes omeyas que intentaron negociar con al-lumayl el reconocimiento del futuro “Abd al-Ralliman T, pero a pesar de aceptar en un primer momento, el jefe qaysi cambié de actitud. El principe omeya “Abd al-Rathiman, sin haber llegado a ningin acuerdo con Yasuf al-Fihri ni con al-fumayl, puso pie en al-Andalus en el 755, y buscé apoyos, especialmente entre los yemenies y los beréberes, lo que le permitié vencer en la batalla de al-MulSara (Cérdoba) en el 756, Esta victoria le abrié las puertas am awl de la capital y se produce su proclamacién como emir, iniciéndose el periodo conocido como <>, en el que al-Andalus interrumpe los lazos politicos que la unian con Bagdad, la nueva capital del califato abassi. Pierre Guichard opina que sé podia observar al-Andalus como un estado cohesionado, pero no parece ser que fuese asi, al menos hasta la época de ‘Abd al-RaCiman TIT, es decir, hasta el califato de Cérdoba. Tal creencia deriva del hecho de que al-Andalus se constituyé con rapidez como emirato con capital en Cérdoba y de que los emires se sucedieran hasta e! 756 con dependencia del califato de Damasco. En e! 750 se produce la revolucién abbasi y en el 756 “Abd al-RaCiman T se erige en emir independiente del califato de Bagdad. Con ‘Abd al-RaCiman I, al-Andalus siguié siendo un estado dividido, pues conforme se distancia de! eje central situado en la zona de! Valle del Guadalquivir, el poder del emir se va diluyendo. Un ejemplo muy notable es el poder que ejercen los Band Qasi, una importante familia muladi descendiente de un conde visigodo, en el valle del Ebro. La fragmentacién politica durante el gobierno de los emires omeyas viene explicada por la diversidad étnica y religiosa de la peninsula ibérica. La primera diferencia era la existente entre drabes y beréberes; los drabes constituian una minoria (1/3 respecto a la poblacién bereber) y se complementaban con otros clanes arabizados procedentes de Siria. Entre ellos persistia la divisién tribal preislimica de yemenies o kalbies y qaysies. Los yemenies se establecieron en el norte y en el suroeste de la peninsula, mientras que los qaysies ocuparon la Andalucia oriental. Parece ser que la poblacién bereber fue establecida en territorios fronterizos y de montajia (las marcas). Debido a la exclusién de este grupo en el reparto de tierras, se sublevaron en el 740. Hay historiadores que afirman que todas las tierras ricas habfan sido ocupadas por los érabes, sin embargo, Pierre Guichard considera que eso es demasiado exagerado y que no es correcto sistematizar estas diferencias entre montafas bereberizadas y lanos arabizados. Desde el punto de vista religioso, al-Andalus es el pais de las tres religiones. % Los cristianos hispano-visigodos fueron libres para preservar y profesar su fe, permitiéndoles incluso elegir a sus obispos (hubo metropolitano de Sevilla hasta el siglo XT). Los indigenas fieles al cristianismo se !lamaron mozdrabes y estaban sujetos al pago del fizya (capitacién, impuesto por persona) y del jara¥ (tributo por Ia tierra), al igual que los otros dimmies © “gentes del Libro”, los judios. Los mozérabes fueron mayoria en el conjunto de fa poblacién andalusi, especialmente en Toledo, Cérdoba, Sevilla y Mérida. Cy awl * Los conversos al Islam eran denominados muladies. No tenian que pagar ‘tributo personal, pero no fueron muchos los que se convirtieron al islamismo hasta la época de “Abd al-Raljman IIT. * Los judios constituian la tercera comunidad religiosa importante. Eran un grupo muy numeroso y apoyaron de manera incondicional a los drabes. Hasta mediados del siglo XI conservaron e! derecho de culto, pero estaban sujetos al pago de tributos como dimmies que eran, debian vestir de forma diferente y residfan en nicleos propios. Lucena y Granada parece que fueron poblaciones mayoritariamente judias. Esta situacién desembocs en muchos enfrentamientos entre drabes y beréberes, cristianos y judios, érabes y cristianos, y qaysies y yemenies, y seré una constante no sélo durante el emirato dependiente, sino también durante el i del Califato cordobés. El ditimo califa de la dinastia omeya, Marwan II (744-750), era nieto del califa homénimo que habia fundado la rama gobernante 60 aiios atrds. Marwan se habia formado un ejército de origen qaysi totalmente afecto a su persona, al que se afadian elementos armenios. Otros personajes recurren también a ejércitos propios para disputarle el poder. Tal era el caso de Sulayman ibn Hi8am, quien al frente de un contingente de mawaif vinculados a su persona, protagonizé diversas rebeliones contra su pariente. No menos tenaz fue la resistencia que jefes militares kalbies opusieron en Siria al recién instaurado predominio qaysi. Como resultado de tode ello, esta regién, que hasta entonces habia sido el principal bastién del poderio de los Omeyas, quedé diezmada tras dos largos afios de luchas intestinas. El caos politico en el centro del imperio favorecié la eclosién de otras revueltas: jarifies y 3i'ies convirtieron Iraq en una provincia casi independiente durante estos afios. Cuando Marwan IT acabé con la oposicién en Siria en el afio. 747 era ya demasiado tarde. Por esas fechas se habia ya iniciado en Jurasan una rebelién que habia conseguido opoderarse de algunas de las principales ciudades de la zona. ¢Por qué Jurasan? Se trataba esta de una regién fronteriza a la que habjan emigrado grandes contingentes de poblacién drabe, pero la convivencia de estos arabes con las poblaciones indigenas no fue fécil. Catalizar la situacién a favor de los ‘abbasies fue la obra de un misterioso personaje conocido como Abi Muslim. Nada se sabe sobre sus origenes, ni sobre su condicién social. Enviado por los principales responsables de! movimiento, en el afio 764 llegé a Jurasan, donde desde hacia cl menos 6 afios agentes ‘abbasies venian trabajando ya. | ‘Aba Muslim proclamé en Jurasin un mensaje muy simple que, sin embargo, calé hondo en la poblacién: la dinastia de los Omeyas sélo habia traido la opresién, era necesario contar con un jefe de la Umma que perteneciera ala familia del Profeta y que vengara las muchas atrocidades cometidas por la dinastia en el poder. En apoyo de esas ideas comenzaron a difundirse profecias y leyendas en las que se anunciaba que el fin de los Omeyas estaba préximo y que el simbolo de la familia de! Profeta, la bandera negra, habria de venir desde. el Oriente. El mensaje de Abd Muslim encontré un eco extraordinario entre los esclavos fugitives, los mawaif de origen persa y, sobre todo, entre los érabes insatisfechos, que pasaron a engrosar las filas de un nutrido ejército. El resto es historia militar: en 748, Aba Muslim conquisté Merv, una de las principales ciudades de Jurasan, Un afio més tarde, los ejércitos ‘abbasies ocupaban Kufa, derrotando poco después a Marwan IT en la decisiva batalla de Zab (750). Marwan se convirtié en un fugitive y poco tiempo més tarde fue sorprendido y ajusticiado en una pequefia aldea de Egipto, a donde se habia dirigido para encontrar refugio. Mientras era proclamado un nuevo califa perteneciente a la estirpe de ‘Abbas, Abi al-‘ Abbas al-Saffah (e! Sanguinario). Las tumbas de los califas fueron profanadas y los principales miembros del lingje exterminados. Uno de ellos, sin embargo, logré escapar: “Abd al-Ralnan ibn Mu’awiya, nieto del califa omeya Hisam. El "Mugtabis" de Ibn Hayyan cuenta que “Abd al-Raiman consiguié viajar de incégnito a Africa, donde se refugié entre los beréberes. Uno de sus libertos llamado Badr, compaiero en su hulda, cruzé el estrecho y pasé a Espafia para tantear la situacién. Las condiciones eran muy favorables en al-Andalus. Los yemenies, oprimidos por el gobernador Yasuf al-Fihri, se habian visto muy favorecidos por la dinastia omeya en los decenios anteriores. Ademés, un contingente de conversos omeyas del ejército, los beréberes y posiblemente los conversos indigenas estaban descontentos con el gobierno dictatorial del emir. A esto hay que sumar que durante los 6 afios anteriores se habia producido una terrible hambruna en al-Andalus. Contando con la solidaridad tribal de los yemenies*, la ‘asabiyya, ‘Abd al- Raliiman cruza desde dfrica en 755, desembarcando en Almuiiécar. AI llegar, inicia un recorrido por Andalucia Occidental en busca de alianzas, las cuales le permitieron enfrentarse con éxito, un aiio después, a Yasuf al-Fihri en la batalla de al-Musiara (Cérdoba). * Los grupos kalbies y qaysies eran las tribus més influyentes en le peninsula ardbica hasta la ilegada del Profeta, que era de la tribu quraySi, Ambos grupos estaban enfrentados por el poder y a Mahoma le costé Pacificarlos para unificar la peninsula. Los kalbies o yemenies estaban en el occidente sirio, mientras que los qaysies se ubicaban en el norte y en el sur. Los califas se apoyaban en un grupo tribal s otro para ‘alcanzar el poder, pero se lewaban a cabo nuevas conquistas para liberar su violencia y evitar que fa usaran para romper fa unidod lograda. , 10 Ran oS ‘Al ocupar la residencia de los emires cordobeses como emir independiente, la ‘asabiyya yemeni reaccioné contra “Abd_al-Ralman I (756- 788), que respondié rodeéndose de un sdlido y numeroso grupo de clientes omeyas marwanies y creando un ejército andalusi de casi 40,000 soldados formado por beréberes y esclavos centroeuropeos (eslavos). Para llevar a cabo la formacién de este ejércite gravé (en lo fiscal) fuertemente a la poblacién dimmi (cristianos y judios), lo que le permitié obtener un buen numerario. ‘Ademés confiscé las tierras de Levante que ‘Abd al-‘Aziz habia cedido a ‘Tudmir (Teodomiro), las posesiones de los descendientes de Witiza y los bienes publicos de los funcionaries malogrados con el cambio de soberano. ‘Sabemos poco acerca de los cambios introducidos en el aparato de estado por ‘Abd al-Ralman I, pero durante su gobierno el emir no imité en lo més minimo las modalidades ‘abbasies sino que se apoyé en las tradiciones sirio- omeyas o damascenas. La actividad constructiva fue intensa, especialmente en los tltimos afios. En el 785, “Abd al-Ralman I edifica la primera mezquita de Cérdoba sobre la base de Ia iglesia visigoda de San Vicente y se traslada desde la residencia de los primeros emires en la Russafa, hasta un viejo edificio, que habia servido de residencia a los gobernantes visigodos, situado junto al puente romano y a la basilica de San Vicente. El emir lo reconstruyé y amplié convirtiéndolo en un aledzar. Poco después, el 30 de septiembre del 788, ‘Abd al-Ralman I muere, y los Omeyas se encuentran lo suficientemente seguros y ‘asentados en Cérdoba como para que no’ hubiese duda sobre la sucesién, que recayé en su segundo de sus tres hijos, Hisam. La falta de reglas de primogenitura en el derecho piblico musulmén era motivo de posibles conflictos. La sucesién a favor de Higam suscité el descontento de los otros dos hermanos, Sulayman y ‘Abd Allah, que provocaron disturbios de efectos muy duraderos. ‘Sin embargo, en los primeros momentos, después de haber intentado si éxito organizar sublevaciones en la Peninsula, terminaron exilidéndose en el Magreb. Los 7 afios del reinado del emir Higam I fueron relativamente tranquilos. Algunos movimientos de agitacién yemeni (kalb/) provocaron desérdenes en la parte oriental y en la Marca Superior, pero no tuvieron gran alcance y fueron reprimidos con el envio de algunas tropas y gracias al apoyo de los Banu Qasi*. Por otra parte, una sublevacién bereber fue reprimida con fuerza en la regién de Ronda. Con pocas alteraciones en el interior, el emir Hisam I pudo organizar varias expediciones de guerra santa (gihad) contra el reino asturiano, al que atacé a la vez por el este y por el sur, venciendo a su rey Vermudo I. En e! 793, * Importante familia muladi del valle del Ebro La al un importante ejército se dirigié a la zona oriental para atacar Gerona (conquistada en el 785 por los carolingios) y llegé a Narbona (perdida en época de Pipino el Breve). No recupers el control de ninguna de estas ciudades, pero logré una sangrienta victoria sobre las fuerzas francas de Guillermo de Aquitania e ingresé en Cérdoba un botin considerable. Parece ser que Hisam T introdujo en al-Andalus el rito maliki, Fundado por el gadide Medina, Malik. Ademés de utilizar el Cordn, esta escuela juridica se basaba en la sunna, los kadites del Profeta y en el derecho consuetudinario de ‘Medina. Los malikies constituyen el sector més rigido y son los responsables de la decadencia de las ciencias en el mundo érabe, obteniendo las criticas de Ibn Hazm. Higam I murié prematuramente, dejando el poder a su hijo al-Hakam I (796-822). Sus dos ties Sulayman y “Abd Allah, que no habjan renunciado a sus ambiciones, se apresuraron a volver del Magreb con el fin de suscitar disturbios en al-Andalus y obtener el poder. El més activo fue ‘Abd Allah quien, desde la regién valenciana donde habia desembarcado, intenté atraer a su causa a los Jefes érabes de! valle del Ebro e incluso vino a pedir ayuda a la corte de Carlomagno en el afio 797. Su hermano Sulayman intenté en el alo 798 atacar Cérdoba, pero fue vencido y asesinado. En el 802 0 803, ‘Abd Allah terminé estableciendo contactos con su sobrino al-akam, que le autorizé a residir en Valencia donde, a cambio de una pensién anual, se mantuvo tranquilo hasta el final del reinado de al-Hakam, ejerciendo el gobierno de la regién. Se le dio desde entonces a ‘Abd Allah el apodo de al-Balansi. Los focos de disidencia se trasladan a las Marcas de al-Andalus: la Marca Superior, con capital en Zaragoza; la Marca Media, en torno a Toledo: y la Marca Inferior con capital en Mérida. En estas zonas, el poder de Cérdoba se hace sentir de forma débil. Los sectores disidentes eran la poblacién autéctona, los muladies y los mozérabes, que a finales del siglo VIII y principios del IX se ven castigados desde el punto de vista fiscal y surge la rebelién. > Enla Marca Superior se rebela el muladi Ibn Marzuq. > En Mérida, se subleva el bereber Ibn Wanus. > Enel nicleo de Toledo es donde la rebelidn fue mayor, obra de muladies y mozérabes. P, Guichard piensa que ésta no era una respuesta religiosa, sino que respondia a la intencién de los drabes y beréberes de construir en la periferia de su ciudad un alcdzar gubernamental para controlarla, con lo que perderian la capacidad de autogobierno. Bajo la direccién de Ubay-Allah casi se puso en jaque al gobierno de Cérdoba, pero el general “Amrus ofrecié en el aledzar una gran recepcién a los nobles de Toledo y ordené a sus hombres masacrarles sin piedad, en la que ha sido llamada “Jornada de! foso' (donde se habrian tirado cientos de caddveres de toledanos). a | En otro frente, al-akam I tuvo que repeler los ataques de Carlomagno, ‘aunque no pudo impedir que, en el 801, Barcelona cayera en manos de Luis el Piadoso. Poco después, en el 803, cayé Tarragona, Con todo, el acontecimiento més grave y significative en la época de al-Clakam fue el levantamiento del arrabal cordobés (818), un barrio situado al sur de la ciudad a uno y otro lado del rio. La politica de presién fiscal levada a cabo por el emir se consideraba poco acorde con las normas islémicas, lo que provocé que los habitantes de este barrio, ocupado mayoritariamente por comerciantes y artesanos descontentos por la elevada fiscalidad que se les habia impuesto, iniciaran una revuelta incentivados por los ulemas malikies de la ciudad, entre los que cabe destacar la figura de Yahfa. La represién de ol-Hokam fue durisima: més de 300 notables fueron crucificados, el arrabal fue saqueado y convertido en tierras de labranza y su poblacién expulsada. Sin embargo, los personajes que encendieron la llama de la rewuelta fueron perdonados, entre ellos YahYa. Los cordobeses huidos buscaron asilo en Toledo y en el norte de Africa. Muchos de los que se refugiaron en Toledo acabaron marchando hacia Levante, asenténdose en la ciudad de Alejandria, donde ya habia un grupo importante de andalusies que se dedicaban a actividades pirdticas. Estos piratas andalusies conquistaron en el 827 la bizantina isla de Creta. Aquellos que marcharon al norte de Africa se instalaron en la ciudad de Fez, que habia sido fundada recientemente por los idrisies, constituyendo el “barrio de los andalusies*. Bajo el reinado de su hijo y sucesér, ‘Abd _al-Raiman IZ (822-852), el famoso bereber Yahfa, refugiado en Toledo, gozé de todo su predicamento, permitiéndole controlar el nombramiento de todos los qadies de al-Andalus. El malikismo serd la doctrina oficial del emirato desde mediados del siglo TX. Paralelamente se produce en nuestro pais un proceso de aculturacién Grabe debido al esfuerzo de! poder central cordobés, que hizo edificar alcazabas monumentales en los niicleos mas rebeldes y en los que habia un mayor nimero de indigenas, conversos o no: Toledo, Mérida (835)... En el 831, “Abd al-Rolman IT, tras una agitacién tribal drabe especialmente importante en el sudeste peninsular, antes gobernado por Teodomiro, hizo que se fundara una nueva capital administrativa: Murcia. “Abd al-Ralmén IT realiza las primeras reformas del aparato polftico- administrative de al-Andalus, que sufre una orientalizacién inspirada en el modelo ‘abbasi. La implantacién de! modelo oriental permitié disfrutar de un aparato administrative mejor estructurado y jerarquizado, multiplicéndose los cargos. Habia una serie de ministros o visires (wazir), el primero de los cuales es el Adfib (primer ministro), que estaban ayudados por los secretarios (katib) Todos ellos actiian en un marco administrative mds riguroso y centralizado, con distintos departamentos o dawdwin (plural de diwdn). Esta nueva administracién 13 a awl posibilité realizar un mayor niimero de acuftaciones en plata (dirham). El dinar, que equivalia a 10 darahim (plural de dirham), era una unidad de cuenta que atin no se acufiaba en nuestro territorio. Con ‘Abd al-Ralman II el emirato cordobés se encuentra en pleno apogeo. El pais parece casi controlado, aunque atin se realizan algunas expediciones para someter a gobernadores o ciudades rebeldes de la Marca Superior (Band Qasi, Band Sabrit). Durante el emirato de ‘Abd al-Ralman II también se orientaliza la sociedad de al-Andalus. Asi la ciudad de Toledo se encontraba muy orientolizada a pesar de la gran cantidad de poblacién mozdrabe que permanecia en contacto con el reino Astur-leonés. En Cérdoba, los modos orientales (vestido, misica, cocina, poesia,.), procedentes de Iraq, son recibidos con entusiasmo. Un hombre simbolizaré la llegada de todas estas novedades a Cérdoba: el misico iraqui Ziryab, érbitro de la elegancia en esa sociedad. Este fenémeno se manifestaré en toda la poblacién, no sélo en la élite. A mediados del siglo TX, la aculturacién érabe de al-Andalus es un hecho. Pero la arabizacién de la poblacién mozérabe también trajo consigo un aumento de las conversiones en el siglo IX, dando lugar a que disminuyera el nimero de mozérabes y creciera el de los muladies. El préceso de arabizacién alcanzaba profundamente a los muladies, principalmente a los aristécratas. En este periodo, el urbanismo toma impulso. Las antiguas ciudades crecen, produciéndose una auténtica fiebre de construcciones en Cérdoba y en otras ciudades. Al mismo tiempo se realizan nuevas fundaciones, como Madrid, Ubeda y Murcia. El crecimiento de las ciudades de al-Andalus fue posible gracias a un intenso control fiscal de! territorio, que era ejercide por las nuevas autoridades administrativas. En el “Mugtabis", Tbn Hayyan relata que la renta anual de! estado cordobés era de 600.000 dinares en tiempos de al-Hakam I, y que con ‘Abd al-Raman IT esta cifra se duplicé, El prestigio del estado omeya se irradié por todo el Mediterréneo y se materializé en su relacién con los bizantinos y otros pueblos. Sin embargo, en este gobierno vamos a encontrarnos con algunas sombras como por ejemplo la represién que en el 850 se llevé a cabo contra los mozérabes por sus ataques contra el Islam y contra el Profeta, en la que fueron sacrificados Eulogio y Alvaro (considerados desde entonces martires mozérabes). Ante e! problema mozérabe, ‘Abd al-Ralman IT abrié una via conciliadora por medio de un Concilio presidido por el obispo metropolitano, Recaredo de Sevilla, que fue respondido por la mozarabia en forma de dos tendencias distintas: unos se mostraron en contra del sacrificio voluntario (martirio), mientras que otros -como Eulogio y Alvaro- se mostraron a favor, Eulogio escribié la obra "Memoriale sanctorum” exaltando esta opcién, lo que indigné atin més a las autoridades. Ambos 4 La aw personajes fueron encarcelados, pero se les liberd con la condicidn de que calmaran los énimos. Sin embargo, hicieron todo lo contrario, por lo que volvieron a ser encarcelados y finalmente ejecutados en el 859. En resumen, podemos decir que ‘Abd al-Ralman II fue una figura sefiera, un emir independiente que inicia un proceso de aculturacién y orientalizacién de al-Andalus. Jerarquiza la administracin a imitacién de la ‘abbasi, abre las puertas a la influencia de los modos orientales al traer al misico inaqui Ziryab y realiza grandes construcciones. El poder politico se deja sentir con més fuerza y es mayor. Sin embargo, cuando muere “Abd al-Ralman TI se produce una crisis en el emirato de Cérdoba. Esta fitna (confrontacién) se manifestaré durante los gobiernos de Mulammad I (852-886), al-Mundhir (886-888) y “Abd Allah (888-912). Graves acontecimientos tienen lugar en la segunda mitad del siglo IX. Al- Andalus es a final de siglo un mosaico de sefiorios independientes que preludian los Reinos de Taifas. El profesor Chalmeta habla de esta fitna como de un problema feudal que se produce en al-Andalus a finales del siglo IX a causa de las concesiones del emir a los sefiores, consecuencia a su vez de la debilidad del poder central. En la época de Mullammad I (852-886) aparecen nuevos movimientos de disidencia en las tres marcas fronterizas, pero en el 880 se produce la rebelién mds grave de los dltimos afios de! emirato, la iniciada por el muladi ‘Umar Ibn ClafOian, que establecié su base de operaciones en Bobastro (Ardales, Mélaga). Los motivos que llevaron a ‘Umar Ibn DafCiin a iniciar este movimiento fue la presién fiscal ejercida por el emir y su éxito consistié en saber aglutinar a su alrededor cada vez més partidarios. Tras el breve emirato de al-Mundhir (886-888), ‘Umar Ibn Hafsiun amplia el radio de accién de la rewuelta répidamente mucho més alld de su foco inicial, Entretanto, Toledo recupera su independencia con respecto al emirato. El punto digido de la lucha de! muladi tiene lugar durante el emirato de “Abd Allah (888-912), quien en el afio 890 controlaba sdlo la ciudad de Cérdoba y sus alrededores, mientras que el resto del territorio era un mosaico de sefiorios auténomos. En la Ada de Elvira (Granada), se enfrentan los muladies con los qaysies de Sawwar Ibn Handum (0 Hammadun). En la kira de Sevilla, la independencia esta liderada por los jefes kalbies, representados por los Bani Haffaf y los Band Jaldun. En la Marca Superior (Zaragoza), también encontramos un sefiorio independiente dirigido por los Band Qast y por la familia muladi de los Band Tuyib. En la Marca Inferior (Mérida) la sublevacién e independencia del territorio estuvo liderada por el kalbi Ibn Marwan. El personaje central, ‘Umar Ibn Hafiin, aglutina les movimientos de todo el sureste de al-Andalus. En el afio 899 abandona el Islam y se hace catélico, adoptando el nombre de Samuel. Este acontecimiento marca el a | principio del fin de su revuelta, porque muchos muladies le retiran su apoyo y los castillos (Baza, Jaén, Tzndjar) pasan al poder de otros. Cérdoba recupera el poder. Estas revueltas generalizadas remiten desde el 900 y concluyen con el exterminio de la familia de Tbn Baf'5iGn, poniendo fin con esto ala fitna Entre el 912 y el 929, el nuevo emir ‘Abd al-Ralman IIT emprendié la tarea de suprimir los focos rebeldes de al-Andalus. Su emirato se inicia con la campaiia de Monteledn (913), acabando con la rebelidn en Andalucia Oriental, en 1a que recupera 70 castillos. Entre el 913-914, Sevilla entra dentro de la érbita del emirato cordobés. Poco a poco otres sefiores son desalojados y privados de ‘sus posesiones. Bobastro es arrebatado a los hijos de ‘Umar Ibn Waféian en el 928. Simulténeamente, “Abd al-Ralman TIT lleva a cabo sus primeras aceifas (expediciones militares estivales): en el 920, impuso una severa derrota a la coalicién navarro-leonesa en la Hamada campatia de Valdejunquera: en 924, Pamplona es saqueada e incendiada y, a su regreso, “Abd al-Ralman IIT reduce a los Band Qast y se los lleva a Cérdoba. En el 929, ‘Abd al-Ralman III toma el titulo de califa, uniendo al poder politico, que ya posefa, la jefatura religiosa de la comunidad islimica de al-Andalus, y asume el /agab (sobrenombre honorifico) de Al-NaClir li-Dini Allah (el que obtiene la victoria mediante la religidn de Dios). La creacién del califato de Cérdoba por parte de ‘Abd al-Ralman III es una réplica a la herejia cometida por ‘Ubayd Allah, que, a principios del siglo X, rompe con el califato del Norte de Africa. El califato de ‘Abd al-Ralman III (929-961) y el de su hijo y sucesor al-Hakam IT (961-976) constituyen la época de méximo apogeo del califato omeya cordobés. En primer lugar, se produce la consolidacién del aparato estatal cordobés, intensificdndose el cuerpo de oficiales palatinos. Se lleva a cabo una progresiva destribalizacién de los contingentes militares, con el fin de evitar que estos grupos tribales ejercieran influencia en el gobierno, y para ello se recluta a un niimero importante de jévenes esclavos domésticos, a los que se daba una educacién militar y politica. Como consecuencia se crea una aristocracia palatina de fatés (esclavos manumitidos de origen europeo, sobre todo eslavos), que ‘ocupaban cargos militares y constituian un cuerpo de elite. Las empresas militares consolidaron el prestigio del califato fuera de al-Andalus, garantizaron la seguridad de sus rutas comerciales y proporcionaron grandes botines, una parte de los cuales era para los soldados que habjan formado parte de la aceifa. Las empresas militares iban dirigides principalmente hacia dos zonas: los reinos cristianos del norte y el Magreb, en el sur. 16 La aw = En los reins cristianos del norte se establece una alianza entre Ramiro TI, rey de Leén, la reina Toda, de Navarra, y el conde de Costilla, Fernén Gonzélez, que logra la derrota del ejército califal en la batalla de Simancas (939). Los crénicas cristianos hicieron alarde del triunfo obtenido por las tropas nortefias, pero actualmente este “gran triunfo" se pone en enttredicho, ya que autores como Pedro Chalmeta consideran que el enfrentamiento supuso un resultado en tablas 0, a lo sumo, una victoria pirrica. A la muerte de Ramiro II, ‘Abd al-Ralman III se constituyé en érbitro de los problemas de los reinos cristianos, recibiendo embajadas de Leén, del conde de Cataluita, de Ferndn Gonzélez, etc. Los buenas relaciones siguieron durante el reinado de al-Clakam IT. = En el Magreb se desarrolla una politica igualmente intensa, sobre todo con al-Hiakam II. El conflicto entre los dos califatos, més que por creencias -el califato cordobés era sunnt y el magrebi era 377, surgié por cuestiones comerciales. Los fatimies controlaban los puntos de la ruta del oro del territorio subsahariano, que también interesaban al califa cordobés. En el 927, ‘Abd al-Ralman III ocupan Melilla y, poco después (931) Ceuta, donde las tropas omeyas nesitralizan el desembarco fatimi. En el 951, conquistan la importante plaza de Ténger. El apogeo del estado cordobés se debié, en parte, a su enorme capacidad para mantener relaciones diplomaticas conjotros paises. * Durante el califato, Bizancio reanuda la actividad diplomdtica que ya mantenia en época de ‘Abd al-Ralman II y Constantino VII Porfirogéneta envia una embajada a Cérdoba que ‘Abd al-Rolman III responde con el envio de unos emisarios a Constantinopla. Con al-Blakam II llega otra embajada bizantina, esta vez enviada por Juan Tzimisces, que trae como regalo unos médrmoles para la mezquita de Cérdoba. % ‘Abd al-Raman III mantiene también relaciones con Otén I, aunque al principio no fueron cordiales. El emperador germano pensaba que el califa era el artifice politico del nido pirdtico de las Islas Baleares y Fraxinetum que atacaba sus costas y envid una carta de protesta mediante un monje de Gorze (Lorena), Juan, que fue retenido al considerar la misiva insultante. “Abd al-Raiman IIT, envié al obispo mozérabe Recemundo para restablecer la situacién, * También se establecen relaciones con los estados cristianos de la peninsula Tbérica Otro elemento importante para el apogeo de Cordoba fue su capacidad de centralizar la fiscalidad, que permitié, segin nos transmite Ibn Hayyan en “al-Mugtabis*, recaudar més de 5 millones y medio de dinares de oro. La aig | cohesién del estado cordobés y su buena organizacién y burocracia, permitieron que el estado se dejara sentir en todas partes y, por lo tanto, que el sistema fiscal fuese efectivo. La muerte de al-Hakam IT provocé una crisis dindstica, ya que dejé el pais al mando de un muchacho, su hijo Higam IT (976-1009), pero bajo el poder real de su Mvib, Mulammad Tbn Abi “Amir, conocido como al-Maniaiir. Almanzor (978-1002) tuvo un espectacular ascenso en su carrera hacia el poder: tras ocupar un modesto puesto de escribiente junto a la mezquita aljama de la capital, comenz6 su carrera politica al servicio del gal de Cérdoba, quien le presenté al visir al-Musliafi, accediendo asi a la corte. A partir de ahi, inicia una carrera fulgurante en la administracién, gracias al apoyo de al-Muslaft y de la esposa favorita de al-Hakam IT, llegando a convertirse en magistrado de la durta (policia). Tras culminar con éxito varias empresas militares, consigue la destitucién de al-Muslafi y ser nombrado &fyib (978). ‘Su primera medida como primer ministro fue la construccién de un nuevo centro administrativo llamado Madinat al-Zahira, hecho a imagen de Madinat al- Zahra’ , pero lejos de la residencia del monarca y de su madre (la favorita de al- Hckam II). A continuacién, asume el poder del califa, que queda relegado a una figura decorativa, y se hace con el control de las arcas califales. Desde entonces, Almanzor ejerce una dictadura sostenida por una milicia bereber, introducida en el ejército como ditimo paso para debilitar sus vinculos tribales. Esto le permite ademds reconstruir el grupo social de los esclavos. El instrumento més eficaz para encubrir su poder ilegitimo fue la fihad, Negando a realizar unas 55 campafias militares contra las tierras cristianas peninsulares. En sus incursiones, Almanzor atacé y saqued, ademas de ciudades -Barcelona en 985-, centros religioso como los monasterios de San Cugat del Valles (985) y Santiago de Compostela (997). A su muerte, Almanzor deja el poder a su hijo predilecto, ‘Abd al-Malik (1002-1008), y a éste le sucede su hermano ‘Abd al-Raliman Sanchuelo (1008- 1009), que era nieto del rey de Navarra. Una rebelidn acaba con su vida y da comienzo a las disputas por el poder en Cérdoba, la segunda fitna, que provocard la fragmentacién de al-Andalus. En noviembre de 1031, el notable cordobés Ibn Yahwar organiza un motin que le permite expulsar al ltimo califa omeya, Hisam IIL, y constituir el primer reino de Taifa en Cérdoba. La administracién territorial de al-Andalus En este periodo (711-1031) el territorio de al-Andalus merma porque los nicleos cristianos del norte (astur-leonés y navarro) se expandieron sobre al- Andalus, C. awl Durante el emirato dependiente de Damasco (711-756), las provincias estan todas ellas regidas bajo un emir dependiente del califato de Damasco. Encontramos distintas unidades administrativas en este periodo: kira (circunscripcién provincial, plural kuwar), iglm (regiones o distritos en los que se dividen las kiras), Hin (castillo, fortificacién aislada) y af-garya (alqueria, casa de labranza 0 conjunto de ellas, aldea rural aislada). Las Adras eran circunscripciones administrativas centralizadas, con una ciudad de entidad y otras menores. Lévy-Provencal afirma que esta divisién administrativa mantenia la existente anteriormente y que las kuras eran los anteriores condados 0 ducados. Al frente de la kira se encuentra un 9@‘id, un gobernador militar nombrado desde Cérdoba que poseia las mismas funciones que antes tenian los condes o duques. Para Lévy-Provencal, el territorio de al- Andalus estaba compuesto por 28 kdras, sin contar las zonas de frontera, de las que destacamos 2, la kira de Raya (Mélaga) y la de Takurunna (Ronda). La profesora Christine Mazzoli ha advertido que existian distintas kuwar 0 karas en funcién de sus dimensiones: = Valle del Guadalquivir (Sevilla, Carmona, Priego, Martos, Ecija, Morén...) > poco extensas y a poca distancia unas de otras. = Valle del Ebro > algo mayores en su extension = Levantinas > mucho mayores, a unos 150 Km unas de otras Las kiras estaban integradas por varios igi o comarcas. La kira de Rayya (Mélaga), por ejemplo, tenia 30 ighm. El centro de la kara era la_ciudad. El territorio de Al-Andalus estuvo muy urbanizado, con distintos tipos de ciudades mds o menos grandes y pobladas. Las ciudades crecieron y decrecieron segin la circunstancia; asi durante el Califato las ciudades disminuyen, como es el caso de Cérdoba, que pasa de 21 a 5 arrabales®. Las fuentes textuales no hacen referencia a !a cantidad de poblacién, pero Leopoldo Torres Balbés ides un célculo aproximado de la poblacién baséndose en el espacio existente entre las murallas de una ciudad; en una hectérea habria unas 58 casas, y en cada casa unos 6 habitantes, por lo que tendriamos 348 habitantes por hectérea, Esto son meras conjeturas, porque en otros nicleos puede haber més hogares y en otras menos, pero puede ser orientativo en el caso de ciudades amuralladas. Usando esta propuesta sobre superficies conocidas en época omeya, podriamos considerar que la poblacién seria: = Albarracin ..By V/2ha> 1.900 habitantes > Almeria ... .22y U/2ha> 7.800 habitantes = Cérdoba sue 198 y 1/2 ha > 69,000 habitantes|_ més de 100.000 > Madinat al-Zahro’............ 110 ha > 38.200 habitantes{ _habitantes * Del érabe rabal - am awl 75 ha > 26.000 habitantes > Madrid Zha-> 4.100 habitantes = Mélaga }3 ha > 15,000 habitantes = Toledo 102 ha > 36,000 habitantes = Antequera yW/2ha> 2.200 habitantes El corazén de la ciuded es la madina, donde. se alzan la mezquita aljama, los baiios, los centres administrativos (palacio -alcazaba- y su alcézar), las z0c0s (93), las alhéndigas y la alcaicer‘a (mercado de productos de lujo). Esta Grea es la tinica parte de la ciudad doteda de plazas y calles lo suficientemente amplias para permitir las actividades piblicas comerciales y sociales. Algiin autor ha destacodo el cardcter multifuncional de este centro neurélgico de ta ciudad: todas las instituciones, tiendas, mezquitas, escuelas y cargos administratives estaban completamente entremezclades para acomodarse. a la demanda de un fécil acceso y responder a la mutacién continua de actividades intercambiables. La madina solia estar amuralleda y a ella se adosaban los arraboles (rabad, en singular), en ocasiones también rodeados de una cerca, Tanto la madina como los arrebales estabn integrados por barrios més pequefios, los harats, que a veces estaban formados por una sola calle y provistos de puertas que solian cerrarse de noche. Los arrabales y log barrios (cuando estos itimos eran més extensos que el simple haraf) formaban, a su vez, una pequefia unidod, con su mezquita propia, sus zocos y sus bas, reproduciendo a menor escala la estructura de la gran madina. A veces, el agrupamiento en arrabales y barrios se realizaba segin criterios religiosos, dando lugar a las numerosas mozarabies y juderias de las civdades ondalusies: en otras ocasiones, denotaba un ‘agrupamiento de origen ético: pero, con mayor frecuencia, designaba el tipo de actividad econémica predominante entre sus moradores (halconeros, curtidores, alfareros, etc). De algunas calles principales que enlazaban el centro de la madina con sus puertas y que se prolorgaban por los arrabales, partian otras secundarias, de trazado sinuoso, irregulares y muy estrechas, de las que, a su vez, nacan unos callejones ciegos 0 adarves (del érabe a/-dart), que daban acceso a las viviendas. La densidad del caserio urbano dentro de la muralla explicaba, en parte, el cbigarramiento de callejas y callejones, y justificaba la frecuencia de salientes 0 voladizos que ampliaban e! tamaio de las casas sobre la calle sin obstaculizarla, asf come los pisos altos que en ocasiones cubrian la calle de lado lado. Extramuros de la ciudad se hallaban los cementerios, a veces en nimero muy elevado, como los 13 computados en la Cérdoba de los siglos XI y XII, y las leproserias, que en la mayoria de jos casos se beneficiaban de las rentas de alguna fundacion piadosa. También extramuros se situaba una explanada, la sharia, de diverso aprovechamiento. puesto que una zona se dedicaba al mercado scmanal (sug 0 20¢o), mientras que otra s¢ 20 La awl aprovechaba para oratorio al aire libre (al- muQalla) con ocasién de las oraciones piblicas durante las. dos fiestas canénicas del calendario islamico, asi como de las frecuentes rogativas para la Iluvia. Una tercera porcién de esta explanada (al-mmusaré) servia para la realizaci6n de ejercicios ecuestres o simplemente como paseo -la alameda, pues de ordinario se hallaba adornado con 4lamos-, el cual hacia oficio de centro de reunién o tertulias, constituyendo todo cllo una zona de esparcimicnto piblico, de expansiGn nevesaria al espiritu y al cuerpo, debido a las medianas condiciones de higiene det interior de la ciudad. En la al-musaré de Cordoba se celebraron Jos mas variados acontecimientos, desde la batalla que dio el poder a Abd al-Rahman I, hasta la crucifixion de algunos de los sublevados en el Arrabal, pasando por los frecuentes alardes y revistas de tropas. Los castillos 0 AUiiSIn no eran propiedad de un sefior, sino que estaban vinculados al estado, por lo que no podemos hablar de una estructura feudal. Hubo numerosisimos castillos y fueron muy importantes en relacién con la poblacién rural, ya que en ellos residian unos funcionarios que se encargaban de recoger los tributos fiscales de las alquerias. El poblamiento rural presenta diversas formas: > En el Grea periurbana encontramos huertes, jardines y almunias (granjos) para el disfrute de los habitantes de la ciudad. = Més allé se encontraban las alquerias (a/-garyas), un grupo de casas pobladas por varias familias que suelen ser propietarias de sus tierras y que estaban unidas por fuertes lazos tribales. Estos espacios rurales estén integrados en los territorios castrales (dentro de la circunscripcién;de los @ifin) y el funcionario del castillo controlaba fiscalmente a esa poblacién rural. Las alquerias fueron muy numerosas segiin reflejan los textos y la propia ‘arqueologia. Por ejemplo, en la kdra de Mérida habia més de 3.000 y en la de Niebla, més de 1.000. La economia Las fuentes son muy descriptivas y muy numerosas en lo referente al aspecto econémico, por lo que poseemos mucha informacién, La agricultura La agricultura se caracteriza por la difusién del regadio, contando con 3 sistemas principales de irrigacién: - Acequias - Norias - Canales subterréneos (qanat) > técnica iranf que usa canales subterréneos conectados a un conjunto de pozos de succién. Los productos que se cultivan son los tipicamente mediterrdneos, el cereal, el olivo y la vid | ae | 24 Respecto al cereal, aunque algunos textos hablan con frecuencia de importantes zonas trigueras (Toledo, Ubeda, Baeza, Ecija), al-Andalus era deficitario en este producto. El profesor Glik plantea la posibilidad de poner en relacién este déficit con el abandono de tierras productivas de cereal a raiz de la conquista islémica: por un lado, con la emigracién posterior de mozérabes cultivadores de cereal al norte de la Peninsula y de muladies a las ciudades al compés de los progresos de la urbanizacién, y por otro con un proceso de aculturacién que se produce hacia el siglo IX que orientaria a la poblacién indigena, tradicionalmente cultivadora de cereal, hacia la agricultura intensiva de regadio. Como consecuencia, el grano es importado del Norte de Africa. El cultivo del olive muestra una clara continuidad con ef mundo romano. Las zonas més productivas se situaban en la antigua Bética. En la época califal se encontraba en plena expansién, destacando el aceite del Aljarafe, al oeste de Sevilla, cuyas excelentes propiedades ponderan los geégrafos: se produce, asimismo, en las regiones de Jaén, Cérdoba y Mélaga, asi como en Lérida y Mequinenza. La produccién aceitera de al-Andalus era tan importante que se exportaba a Oriente y el Norte de Africa; el sistema empleado para el prensado de la aceituna, la almazara, no diferia mucho del practicado hasta hace poco en Andalucia. Pese a la prohibicién corénica de consumir alcohol, el vifiedo mantuvo su importancia bajo el dominio musulmén a causa de la existencia de una poblacién no musulmana y a la tolerancia de emires y califas. Los viftedos abundaban en la campifia cordobesa. Ello sin contar con el amplio consumo de uvas frescas y, sobre todo, de pasas, siendo especialmente famosas las de Ibiza y Mélaga. A estos tipicos productos mediterréneos hay que afiadir ademés las Jequmbres cultivadas en tierras de secano (habas y garbanzos). Los cultivos de regadio estén muy extendidos, destacando las zonas de huerta de las kdras de Lisboa y Valencia. Se cultiva el arroz en el valle del Guadalquivir y en las huertas valencianas. También se cultivan los agrios, el algodén y el azafrén. Entre los drboles frutales, encontramos la higuera (Sevilla y Mélaga), los manzanos y los perales (en el Ebro), los almendros y albaricoques' (en Mélaga y Granada) y, la cafa de azticar (en el bajo valle de! Guadalquivir y en la costa granadina) y el plétano. Todos estos productos fueron introducidos por los drabes, introduccién que debe poner en relacién con la difusién del regadio, pero también con los progresos de la urbanizacién y con el auge de una clase mercantil érabe, responsable del cinturén de huertas que rodeaba las ciudades. Asimismo caracteristica de una sociedad predominantemente urbana y mercantil fue la difusién de plantas textiles, colorantes, arométicas y medicinales. El lino mantuvo su cultivo, ya importante en la Antigiiedad, aunque con tendencia a replegarse desde las zonas levantinas hacia el sur, ante !a ca awl 22 difusién de una rweva planta textil, el algodén, cuya presencia estd documentada desde principios de! siglo X. La cria del gusano de séda fue introducida a mediades de! siglo VIII por los sirios, y se extiende por Baza, Guadix, Malaga (Cala de! Moral), Jaén y las Alpujarras. El esparto, producido en ‘Murcia, se sigue usando para la fabricacién de calzado, y el céiamo -junto con el lino- se utiliza para la fabricacién de papel. Como colorantes se utilizan el azafrén, tanto en la industria textil como en la condimentacién culinaria, el rojo que procede de la cochinilla (Aljarafe y Cérdoba) y el afil, que era requisado por el Estado, se recoge en los alrededores de Cérdoba durante el mes de agosto. Debido a las escasisimas referencias que poseemos, es dificil saber el grado de importancia de la gahaderia en la economia agraria andaluza. Los animales més apreciades eran el caballo de guerra, la mula y el asno de carga, y la oveja por su carne y su lana. La penetracién de los beréberes en la Peninsula serviria para mejorar las razas equina y ovina, y practicaron ya en época califal la transhumancia en las zonas montafiosas del Sistema Central (sierra de Guadarrama) y otras regiones, aunque no sea posible establecer sus ciclas ni las cafiadas utilizadas para el mejor provecho de los pastes. Hay referencias de grandes reserves de ganado en Dofiana. Mallorca es rica en mulas. En la época ‘omeya se ha constatado la introduccién en al-Andalus de! camello -utilizado por Almanzor para el transporte del material pesado en sus campaiias contra los cristianos- y cuando los sirios llegan a la Peninsula traen consigo bifalos, de origen indio. Tampoco estamos muy informados sobre la densidad e importancia de los bosques andalusies. Sabemos de la existencia de pines en el Algarve, Murcia, Cuenca, Tortosa, Tbiza, etc., y de encinas y robles en la regién cordobesa, el Algarve y Extremadura. Habria que pensar que el progreso de la urbanizacién - demanda de madera para la construccién y consumo urbanos-, la intensificacién agricola -proliferacién de méquinas elevadoras- y el peso del Estado omeya en el Mediterréneo -sefialado por la fundacién de las atarazanas de Almeria y Tortosa- provocarian una activa explotacién de los bosques, el crecimiento de las industrias relacionadas con la madera y, finalmente, el recurso a la importacién de maderas magrebies. Con todo, el punto menos investigado y el que, sin duda, nos proporcionaria una de las claves principales de la historia de al-Andalus es el referente a las relaciones de los hombres en torno a la tierra. Pierre Guichard apunta que la sociedad de al-Andalus no fue una sociedad feudal. En ef Levante estamos ante una sociedad rural sin sefiores, de pequefios propietarios. Los que posefan mayores cantidades de tierra las explotaban por medio de esclavos eslavos. El comercio La awl a3 Lo que més distinguia a la ciudad es que era un centro motor de la economia, el punto de contacto donde confluyen los productos agricolas provenientes de la periferia (almunias o granjas), de zonas rurales més alejadas (alquerias) o de paises muy lejanos, traidas estas tltimas por grandes comerciantes. Por esta razén, zocos, alhéndigas y alcaicerias se sitdan en la ciudad. Segin el profesor Chalmeta, el mundo islimico conocié 3 tipos de mercades: los mercados rurales, las ferios 0 mawsim (que munca fueron importantes) y los mercado urbanos. Los mercados urbanos son los centros neurdlgicos de la ciudad. Suministran productos agrarios a los habitantes de la ciudad y se encontraban generalmente extromuros para contactar con los habitantes de la periferia, que traen productos de la huerta (frutas, tubérculo, etc). Pero a su vez, estos campesinos recogen los productos confeccionados en la ciudad, abasteciéndose de perfumes, productos de alfareria, ropas, curtidos, productos tintéreos, etc. Los miembros de cada oficio se solian agrupar en una misma calle o zona, y las tiendas también les servian en ocasiones de taller. Todos los oficios estaban controlados por el zabazoque (7a 7ib as-si), que vigila la conservacién de las calles, prohibe lo que puede entorpecer Id circulacién, especialmente en las cercanfas de la mezquita, manda derribar las casas que amenazan ruina y, en general, dirige la actividad comercial y artesanal; y por el almutacén (mulgitasib) instala a los gremios de mercaderes en sitios fijos, regula los pesos y medidas, fija los precios, la tarifa de las alcabalas'(tanto por ciento que se cobra sobre los productos vendidos en el mercado) y los portazgos 0 derechos de entrada de las mercancias a la ciudad. Junto al zoco existia también otro recinto importante, la alhéndiga (fundug) se destinaba a simple depésito de mercancias, sin que en ella hubiese talleres ni se procediese a la venta directa a los clientes. En torno a un patio central se alineaban las habitaciones para los mercaderes en Ja planta alta, mientras la planta baja se destinaba a las acémilas y al almacenaje de los productos. Estos edificios concebidos en la zona oriental se extendieron por todos los dominios del Islam. La alcaiceria consistia generalmente en un gran patio porticado y cerrado con galerias cubiertas en la planta inferior donde se establecian tiendes, talleres y almacenes no permanentes, en los que se vendian productos de lujo traidos de lejos. En el piso superior se ubicaban las habitaciones que albergaban a los grandes comerciantes que traian esos productos. Las alcaicerias tenian sélidas puertas, por lo que eran edificios cerrados, pertenecian al soberano y, por su magnitud, podian incluir varios zocos. Todos los productos que se comercian en la aleaiceria son exéticos: joyas, cerémicas de lujo, alfombros, Cy P| 24 pieles, sedas, tapices, pafios, etc. Es un mercado para la élite, por lo que estos edificios se ubicaban en la madina Este. comercio de larga distancia era practicado por un tipo de mercaderes denominados tafir (tufar en plural). Eran negociantes que tenian en sus manos la exportacién e importacién de productos de lujo. Eran personajes muy influyentes en la politica y, en ocasiones, la administracién les encargaba, ‘aprovechando su actividad comercial, realizar labores de espionaje o diplométicas. Estos grandes mercaderes quedaban fuera de la vigilancia de los zabazoques, por lo que tenian libertad de precios. El jefe de estos comerciantes era el raib al-tuyar, duefio de grandes fortunas que constituia casi un monopolio, fletando barcos y caravanas. Obtenia grandes dividendos con el comercio, pero también podia fracasar y acabar arruinado. Al-Andalus ocupé un lugar importante en el mundo mercantil al poner en relacién su territorio con el norte de Africa, con la Europa feudal y con el Levante mediterrdneo. A Oriente se exportaban esclavos, brocades, lana, productos tintéreos, oro, aceite, espadas, cordobanes,.. De todos estos productos el de mayor peso era la venta de esclavos. Un punto neurdigico de castracién de esclavos era Lucena, un centro judio que monopolizé esta actividad, as

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