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Política Industrial para Guatemala

Este documento presenta una propuesta de política industrial para Guatemala para los próximos 30 años, con el objetivo de impulsar el desarrollo del sector industrial basado en la competitividad y la innovación. Actualmente, el crecimiento económico de Guatemala no genera suficientes empleos formales ni mejoras sustanciales en la productividad laboral. La política industrial propuesta busca dinamizar la economía a través de una nueva estructura productiva que conduzca al desarrollo económico y social. El documento analiza el crecimiento económico de

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Política Industrial para Guatemala

Este documento presenta una propuesta de política industrial para Guatemala para los próximos 30 años, con el objetivo de impulsar el desarrollo del sector industrial basado en la competitividad y la innovación. Actualmente, el crecimiento económico de Guatemala no genera suficientes empleos formales ni mejoras sustanciales en la productividad laboral. La política industrial propuesta busca dinamizar la economía a través de una nueva estructura productiva que conduzca al desarrollo económico y social. El documento analiza el crecimiento económico de

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Propuesta de

Poli“tica Industrial
basada en la competitividad
y la innovacién para Guatemala
2016-2044
Politica Industrial Basada en
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Guatemala 2016-2044
Política Industrial Basada en Competitividad e Innovación para Guatemala 2016-2044

2
Política Industrial Basada en
Competitividad e Innovación para
Guatemala 2016-2044 Resumen Ejecutivo

Presentación

De conformidad con la Política Nacional de Empleo “Generación de Empleo Seguro, Decente


y de Calidad 2012-2016” el crecimiento económico guatemalteco no es suficiente para reducir la
pobreza. Con una tasa de crecimiento del PIB por persona del 1.1%, como sucedió en la última década,
Guatemala necesitaría 68 años para duplicar su ingreso per cápita, mientras que China, creciendo a
9.7%, logra duplicar su ingreso cada 7 años. Por otra parte, el crecimiento económico guatemalteco no
está generando la cantidad de empleos formales que requiere la población. Entre los años 2004 y 2013 se
crearon anualmente cerca de 26 mil empleos formales, mientras que el número de guatemaltecos que se
incorporan al mercado laboral (léase jóvenes) es cercano a los 111 mil por año. Por último, el
crecimiento de la productividad laboral es bajo. Mientras menos crezca la productividad de los
trabajadores, menos crecerán sus salarios y la economía en su conjunto.

De cara a estos retos es que surge la necesidad de plantear una propuesta de política industrial
para Guatemala, entendiendo por ello una política que tenga por objeto generar una nueva dinámica
económica a partir de una nueva estructura productiva, que lleve al país que por el sendero del desarrollo
económico y social. Contar con una política industrial de largo plazo permitiría al país mejorar las
posibilidades de crecimiento económico y de generación de inversión; fortalecer la base productiva del
país y la capacidad para generar empleo; dinamizar, diversificar, hacer más eficiente y competitivo el
sector industrial; lograr avances en los niveles de competitividad e innovación del país; mejorar los
ingresos tributarios mediante una ampliación de la base tributaria, en términos de nuevos contribuyentes
y mayores niveles de ingresos y consumo de la población.

Guatemala no es ajena a la desindustrialización. De conformidad con datos del Banco de


Guatemala, la contribución del sector industrial manufacturero al PIB del 2001 al 2012 muestra un
decrecimiento, pasando de un 19.67% a un 17.72% en el período bajo análisis. En el año 2013
Guatemala se ubicó en el puesto 86 de 144 países en el Índice de Competitividad Global, descendiendo
tres puntos en relación al año anterior, derivado de la baja calificación en variables como los costos
asociados a la falta de seguridad, la ineficiencia institucional y los bajos niveles de educación. En
términos de innovación, de acuerdo al Índice Global de Innovación, publicado por la Organización
Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), Guatemala se ubica en el puesto 87 entre las economías
calificadas, siendo la baja inversión en ciencia, tecnología e innovación el principal determinante.
Los distintos intentos por impulsar en Guatemala una política industrial en los últimos setenta años
se traducen en la aprobación de normas ordinarias y la creación de entidades público-privadas. Pero es
de resaltar que toda acción de gobierno en este sentido tuvo y tiene un fundamento en la norma superior.
Desde la Constitución Política de 1945 hasta la Constitución Política de 1985 –vigente-, se reconoce y
garantiza el ejercicio del derecho humano a la libertad de industria, comercio y trabajo, sin más
limitaciones que las que por motivos sociales o de interés nacional impongan las leyes. En todos los
casos, el derecho a la libertad de industria, comercio y trabajo no se concibe como un derecho absoluto,
sino uno limitado por motivos sociales, económicos y fiscales. Todas las normas constitucionales han
variado en cuanto a los sectores o industrias que se impulsan o fomentan, siendo consistentes en los
sectores de electrificación, explotación de hidrocarburos y minas, la forestación y reforestación, así
como las actividades agrícolas, pecuarias, industriales, turísticas.

Las políticas industriales así impulsadas tuvieron un plazo finito en el tiempo, siendo reemplazadas
o modificadas de conformidad con la política pública que cada gobierno llevó a cabo de conformidad
con el contexto histórico del momento (impulso a sectores agrícolas tradicionales, políticas regionales,
convenios internacionales suscritos por Guatemala, entre otros). De las normas aprobadas para impulsar
la industria nacional, muchas fueron derogadas, otras fueron reformadas eliminando de su articulado
los beneficios que se les otorgaban, y otras siguen vigentes pero reformadas para actualizarlas según
las necesidades del contexto del mercado internacional. En todo caso, la mayoría de las derogatorias o
modificaciones a estas normas devienen de otras que fueron aprobadas en la década de los años noventa
y en la primera década del siglo XXI, que tenían por objeto la derogatoria de exenciones, exoneraciones,
deducciones y privilegios en materia tributaria y fiscal.

En junio de 2014 se inició una consultoría para la elaboración de una propuesta de Política
Industrial Basada en la Competitividad y la Innovación para Guatemala. La consultoría se realizó para
el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como parte del Contrato de Préstamo No. BID-2094/ OC-
GU “Programa de Apoyo al Comercio Exterior y la Integración”. La cual se realizó entre junio y
noviembre de 2014. El objetivo general de la consultoría fue elaborar una propuesta de política
industrial que permitiera impulsar el desarrollo del sector industrial en Guatemala durante los próximos
30 años, basada en la competitividad e innovación. Para ello se realizó una comparación entre estrategias
de desarrollo industrial de países exitosos en la materia, previa validación de los criterios de escogencia
de dichos países por parte del Vice Ministerio de Inversión y Competencia del Ministerio de Economía,
con apoyo del PRONACOM y un Comité Técnico de la Cámara de Industria de Guatemala.
Seguidamente se realizó un diagnóstico de la evolución reciente del sector industrial en términos de su
contribución al PIB, generación de empleo y exportaciones; identificando las principales políticas que se
han utilizado en los últimos treinta años para promover la industria y su éxito o fracaso relativo.

Las autoridades del Ministerio de Economía, con el apoyo de la Cámara de Industria de Guatemala,
conscientes del desafío económico que afronta Guatemala en el Siglo XXI presentan la siguiente
propuesta de Política Industrial para Guatemala. Propuesta que hoy, ante la coyuntura política de
elección de una nueva autoridad de gobierno, se convierte en un insumo estratégico para iniciar una
nueva etapa de desarrollo del país basada en la generación de empleo industrial, urbanización,
promoción de la investigación y desarrollo y la innovación.
Introducción

Objetivo
El presente documento es el Resumen Ejecutivo de los tres documentos que formaron parte de la
consultoría para la Elaboración de una Propuesta para Establecer una Política Industrial Basada en la
Competitividad y la Innovación para Guatemala. 1 Esta consultoría se realiza para el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) y forma parte del Contrato de Préstamo No. BID-2094/OC-GU “Programa de Apoyo al
Comercio Exterior y la Integración”. El objetivo general de la consultoría es elaborar una propuesta de política
industrial que permita impulsar el desarrollo del sector industrial en Guatemala durante los próximos 30 años,
basada en competitividad e innovación. Para ello, la consultoría se enfocó en caracterizar el crecimiento
económico de Guatemala y el de otros países en América Latina y Asia, tras lo cual se presentan los componentes
que se consideran esenciales para que el Ministerio de Economía presente una propuesta de Política Industrial.

Política Industrial
Antes de avanzar conviene dejar claro qué es una política industrial y cuál es su relevancia. Entenderemos
como política industrial aquella que busque generar nueva dinámica económica, a partir de una nueva estructura
productiva, que lo lleve que lo lleve por el sendero del desarrollo económico y social.
De manera errónea, suele pensarse que Guatemala y otros países dejaron de implementar dicho tipo de
medidas desde la década de 1980. Y es que en dicha década se consideró que fue en parte culpable de la crisis de
la deuda sufrida en América Latina y por lo mismo muchos instrumentos de política se dejaron de usar. Sin
embargo, nunca desapareció, simplemente se les ha llamado de manera distinta, ya sea atracción de inversión
extranjera directa, promoción de las exportaciones, desarrollo de clústeres (o conglomerados industriales) o
incremento de la competitividad sistémica. Es más, se reconoce que las políticas industriales tuvieron y sigue
teniendo un rol importante en los países desarrollados de Occidente, como Inglaterra a Estados y Alemania. No
sólo eso, sino que al mismo tiempo que América Latina sufría la crisis de la deuda, Japón, Corea del Sur y Taiwán,
seguían creciendo a pesar de contar con políticas industriales activas.

El Crecimiento Económico Guatemalteco

Crecimiento de la economía guatemalteca


Existen tres períodos en el que podemos dividir los últimos sesenta años. El primero, entre 1950 y 1980,
en donde la economía crece a tasas que, en promedio, están por arriba del 4% y el 8% anual (ver Gráfica 1). Es
más, se cuenta con tres picos cercanos o que sobrepasan el 9% de crecimiento anual. Este es el período de la
industrialización por sustitución de importaciones (ISI). El segundo período se da durante la década de 1980, en
donde el crecimiento resulta negativo en dos años y, es cercano a cero en cuatro. Dicho período se tiende a
vincular con la crisis política dentro del país y el desbalance macroeconómico que ocasionaron los déficits fiscales
para financiar al ejército en su lucha contra la guerrilla. Así que Guatemala sufrió de problemas durante esta
época pero no están relacionados directamente con los mismos problemas que ocasionaron la crisis de la deuda de
1982 que se originó en México. El tercer período ocurre después de iniciado el período democrático en
Guatemala, en donde el crecimiento económico tiende a ubicarse entre el 2 y el 4%. Este período tiende también a
coincidir con la promoción del Consenso de Washington como guía de las políticas económicas. En este periodo,
no sólo es el crecimiento económico menor que durante el período de la ISI, sino que además la capacidad de
crear empleo formal durante este último período ha disminuido considerablemente.
A pesar de que el crecimiento económico reciente es menor al del período de sustitución de importaciones, la

1 Por cuestiones de espacio se ha evitado incluir las referencias bibliográficas en el resumen ejecutivo, las cuales pueden
encontrarse en los documentos de la consultoría. El mismo criterio aplica respecto al uso de tablas y gráficas.
inversión ahora es mayor que antes (8-16% versus 17-21% del PIB). Un elemento que ha permitido una mayor
inversión es la inversión extranjera directa (IED), la cual casi se duplicó al comparar los años 2009 y 2014.
De igual manera, a pesar de que el crecimiento económico reciente es menor al del período de sustitución
de importaciones, las exportaciones son ahora mayores que antes (10-20% versus 25-30% del PIB). Cabe señalar
que a lo largo de los años ha ocurrido un deterioro importante de los términos de intercambio, pues los precios
favorecían más a la economía guatemalteca hace 60 años.

Gráfica 1. Crecimiento económico de Guatemala. Base 1958 y 2001. (1950-2013)

Fuente: Banco de Guatemala (2014).

Se han realizado una serie de estudios para intentar comprender los limitantes al crecimiento económico
guatemalteco. Tiende a existir consistencia en los estudios al señalar que, de una u otra manera, los siguientes
elementos representan un lastre a la economía: la elevada inseguridad física y jurídica, así como por elevados
niveles de corrupción; así como por los bajos niveles de capital humano (desnutrición, salud, educación) y la
elevada informalidad de las actividades económicas.
Ahora bien, conviene señalar que, el que la economía nacional se vea afectada por una serie de
restricciones, no implica que dichas restricciones al crecimiento sean relevantes cuando se analizan sectores de
manera individual. Por ejemplo, mientras el sector de vestuario y confección requiere de precios de electricidad
más competitivos para generar encadenamientos hacia atrás e impulsar la producción de textiles sintéticos, lo que
necesita el sector de alimentos procesados es reducir los costos terrestres y marítimos de transporte, al mismo
tiempo que logra garantizar la cadena de frío. Por eso es importante prestar atención a las necesidades de los
sectores y sub-sectores de la economía para realizar intervenciones efectivas.
La Gráfica 2 y la Gráfica 3 permiten apreciar cómo el sector industrial tuvo un impacto importante en
generar el crecimiento económico que se aprecia previo a 1982 y, luego, cómo el abandono a las políticas de
apoyo a dicho sector terminan generando una caída importante en el crecimiento del sector de manufactura que
también se ven reflejados en el crecimiento de la economía guatemalteca. La primera de las gráficas muestra
cómo el sector crece incluso a tasas superiores al 10% previo a 1982 y cómo su crecimiento decae a cerca de un
2% anual tras dicha fecha. La segunda de las gráficas muestra cómo la pérdida de impulso al sector de
manufactura conlleva a que pierda participación dentro de la economía.
Gráfica 2. Crecimiento del sector de manufactura.
Guatemala. Base 1958 y 2001. (1950-2013)

Fuente: Banco de Guatemala (2014).

Gráfica 3. Sector de manufactura como proporción del Producto Interno Bruto.


Guatemala. Base 1958 y 2001. (1950-2013)

Fuente: Banco de Guatemala (2014).


Las exportaciones guatemaltecas
Las nuevas cuentas nacionales permiten apreciar que ha existido un incremento en las exportaciones como
proporción del PIB en estos últimos 60 años (ver Gráfica 4). Las exportaciones guatemaltecas se han
diversificado en las últimas décadas, donde se aprecia el crecimiento de vestuario y textiles, pero también de
productos minerales, productos químicos, productos plásticos y medicamentos. Ahora bien, viendo las
exportaciones de los últimos veinte años, si juzgamos a partir de los principales 5 productos de exportación,
podemos darnos cuenta que en entre 1995 y el 2012, Guatemala ha perdido complejidad productiva en sus
exportaciones líderes (ver Tabla 1). En 1995, dos eran productos agrícolas (café y bananos), uno agroindustrial
(azúcar cruda), y dos industriales (vestuario y medicamentos). Mientras tanto, para el 2012, los dos productos
industriales dieron paso a productos mineros. Por otro lado, en los primeros 10 productos no hay ningún producto
tecnológico que Guatemala esté exportando.

Gráfica 4. Exportaciones de bienes y servicios como proporción del PIB.


Guatemala (1960-2013)

Fuente: Banco de Guatemala (2014).

Tabla 1. Principales 10 Productos Exportados por Guatemala. Millones de US$ (1995 y 2012)
1995 2012
Millone Millone
# Name s (USD) (%) # Name s (USD) (%)
1 Coffee 679.7 24.2% 1 Coffee 1,106.2 9.7%
2 Raw Sugar 300.4 10.7% 2 Raw Sugar 1,040.8 9.1%
3 Bananas 179.4 6.4% 3 Bananas 812.8 7.1%
4 Non-Knit Women’s Suits 138.1 4.9% 4 Gold 576.3 5.1%
5 Packaged Medicaments 73.0 2.6% 5 Precious Metal Ore 567.3 5.0%
6 Non-Knit Men’s Suits 68.8 2.5% 6 Rubber 302.6 2.7%
7 Non-Knit Men’s Shirts 62.8 2.2% 7 Crude Petroleum 297.0 2.6%
8 Other Oily Seeds 46.6 1.7% 8 Knit Sweaters 275.3 2.4%
9 Nutmeg 44.8 1.6% 9 Palm Oil 261.5 2.3%
10 Crustaceans 40.8 1.5% 10 Nutmeg 248.7 2.2%
Fuente: Simoes y Hidalgo (2011) y Hausmann et al. (2011).
Entre los productos manufacturados que se exportan y que se muestran interesantes de cara a la
posibilidad de ampliar el valor agregado nacional mediante el fortalecimiento de sus cadenas de valor y que
puedan impulsar la creación de nuevas capacidades productivas, están:
 Productos de vestuario, cuyo encadenamiento hacia atrás implicaría la transferencia tecnológica para
desarrollar localmente nuevos tejidos, o colorantes. El encadenamiento hacia adelante implicaría invertir
en el desarrollo de nuevas marcas, diseños y servicios complementarios.
 Refrigeradoras, para las cuales podría evaluarse la producción de insumos localmente y la identificación
de alternativas baratas para atender mercados populares en otros países en desarrollo
 Botellas de vidrio, para lo cual podría pensarse el desarrollar otros productos de vidrio, no sólo
ornamentales sino también de mayor valor agregado, como en el caso de productos ópticos.
 Tapaderas de plásticos y latas de aluminio, las cuales pueden vincularse al sector de alimentos para
incrementar las exportaciones de ambos.
Análisis detallados de las exportaciones han mostrado que mucha de la diversificación se ha dado sin
conexión alguna con los productos existentes. Esto indica que: a) es posible que Guatemala produzca nuevos
productos aunque exista poca experiencia previa en el país, siempre que existan las condiciones adecuadas; y, b)
existe posibilidad de diversificar aún más las cadenas de producción nuevas. Por ejemplo, Guatemala produce:
equipo de refrigeración y congeladores, pilas y baterías, emisores de radiotelefonía, vehículo de transporte de
mercancías, y aparatos de telefonía. Dada la experiencia internacional, uno podría esperar que Guatemala pudiese
estar en la capacidad de producir: sistemas de aire acondicionado, máquinas despendedoras y lámparas eléctricas
portátiles. Otros productos mencionados han sido: vitaminas; productos químicos inorgánicos; barnices; y
motocicletas
Ahora bien existe un vacío importante de si lo que Guatemala necesita es seguir diversificando su oferta
productiva a nuevos productos o si lo que debe hacer es invertir en mejorar la calidad de la oferta industrial de
exportación existente.

Las importaciones que se podrían sustituir localmente


Otra forma de acercarse a la economía del país y, particularmente, al sector industrial, es comprender lo
que el país importa. No sólo porque ello puede dar una idea de qué es lo que se demanda en el país, sino también
permite darnos una idea de qué tipo de productos se podría potencialmente empezar a producir domésticamente,
dado que claramente existe una demanda local y que resultaría más fácil de satisfacer que salir internacionalmente
a crearse una reputación que atraiga clientes.
Las primeras 25 importaciones tienen un valor por más de $100 millones cada una, lo cual habla de un
mercado considerable a nivel local (ver Tabla 2). Las principales veinticinco importaciones realizadas por
Guatemala en el 2012, la mayoría tienden a ser productos industriales. En el caso de las importaciones de
productos químicos, se ha planteado con anterioridad el que Guatemala cuente con una refinería, lo cual permitiría
importar petróleo crudo y exportar hacia países de la región. Ello podría ser una posibilidad, aunque vale la pena
evaluar la facilidad para su comercialización.
En el caso de las importaciones de productos manufacturados y tomando en cuenta la experiencia alemana
en acero y la de bicicletas en Tokio, uno debiera prestarle particular atención a los talleres de reparación en
automóviles, camiones de reparto, equipos de transmisión, computadoras, teléfonos, motocicletas y turbinas de
vapor. Es a través de los talleres de reparación que es posible acceder a información del proceso de producción de
los bienes y que se pueden producir repuestos domésticamente, que son la primera etapa en la producción de
productos más elaborados. Si bien es posible que Guatemala no termine con una industria automotriz, sí es posible
producir partes del vehículo que luego pueda vender al mercado mexicano, brasileño o norteamericano, y que
dicho conocimiento pueda ser utilizado en otros productos que requieran los mismos conocimientos electro-
mecánicos, como podría ser para la producción de motocicletas.
Tabla 2. Principales 25 productos importados por Guatemala Millones de US$ (2012)
Value 13 Nitrogenous Fertilizers 160.1 1.0%
# Name (USD) (%)
14 Telephones 157.6 0.9%
1 Refined Petroleum 2,783.2 16.6%
15 Ethylene Polymers 153.1 0.9%
2 Cars 414.0 2.5% Mixed Mineral or Chemical
3 Packaged Medicaments 402.8 2.4% 16 Fertilizers 145.0 0.9%
4 Delivery Trucks 305.7 1.8% 17 Pesticides 140.1 0.8%
5 Broadcasting Equipment 269.1 1.6% 18 Other Edible Preparations 137.8 0.8%
6 Petroleum Gas 220.0 1.3% 19 Motorcycles 131.8 0.8%
7 Computers 204.9 1.2% 20 Soybean Meal 128.9 0.8%
8 Corn 204.2 1.2% 21 Plastic Lids 124.0 0.7%
9 Non-Retail Pure Cotton Yarn 181.0 1.1% 22 Toilet Paper 121.5 0.7%
10 Wheat 168.5 1.0% 23 Scented Mixtures 118.0 0.7%
11 Light Rubberized Knitted Fabric 166.6 1.0% 24 Other Synthetic Fabrics 117.6 0.7%
12 Uncoated Kraft Paper 161.5 1.0% 25 Steam Turbines 116.2 0.7%

Fuente: Simoes y Hidalgo (2011) y Hausmann et al. (2011).

Las distintas etapas del fomento económico

De 1945 a 1954
Este período corresponde a los gobiernos de Arévalo y Árbenz. Dichos gobiernos muestran interés en el
desarrollo de la industria nacional, de allí que hayan impulsado medidas como la Ley de Desarrollo Industrial
(1947), la hidroeléctrica Jurún Marinalá (1951) y la Autopista al Atlántico (1951). Sin embargo, el crecimiento
del sector industrial en dicho período decayó entre 1947 y 1953. Ello, en parte debido a la desconfianza mutua
que existía entre el gobierno y el sector industrial existente. El crecimiento promedio del sector industrial en este
período fue de 4%.

De 1955 a 1977
En este período se impulsa una serie de medidas legislativas orientadas al fomento de distintos sectores
económicos, al mismo tiempo que se impulsará una política de sustitución de importaciones la cual, para lograr su
viabilidad en un país tan pequeño, será acompañada de la integración regional impulsada a través del Mercado
Común Centroamericano. En este período surgen iniciativas para el impulso de la investigación y desarrollo en el
país, como el Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología Industrial (ICAITI), así como entidades
para incrementar el acceso a financiamiento para nuevas actividades económicas, como la Corporación Financiera
Nacional (CORFINA). El crecimiento promedio del sector industrial en este período fue de 7%.
A pesar de muchos de los aciertos durante esta etapa caben señalar también varios problemas que
eventualmente van a surgir en el período posterior. El primero, es la falta de apoyo a la industria de manufactura
ligera, o intensiva en mano de obra, que permitiría absorber rápidamente la mano de obra del país. Ello habría
permitido reducir la creciente desigualdad en el ingreso y habría incrementado la urbanización del país. Ambos
elementos habrían ayudado a reducir el potencial crecimiento de la guerrilla en las áreas rurales. El segundo, es la
falta de apoyo a la agroindustria, particularmente de alimentos, que pudo haber mejorado igualmente las
condiciones de vida de la población rural, al mismo tiempo que habría reducido notablemente los problemas de
desnutrición en dicha área, al mismo tiempo que habría generado encadenamientos productivos importantes para
la industria de exportación. Tercero, la apreciación del tipo de cambio real, uno de los fundamentos
macroeconómicos de las políticas de sustitución de importaciones para abaratar la compra de insumos y
maquinaria, no sólo debilitaba los incentivos a las exportaciones sino que también
debilitaba la formación de encadenamientos productivos para extender la industrialización del país.

De 1978 a 1985
En este período se da el segundo shock petrolero, el recrudecimiento de la guerra interna, el
empeoramiento de la condición política del país, así como el desbalance macroeconómico que conllevó el
financiamiento de la lucha contrainsurgente. Por otro lado, se impulsan propuestas de fomento que incentivaban
la descentralización productiva fuera del departamento de Guatemala y las exportaciones. El crecimiento
promedio del sector industrial en este período fue de 1%.

De 1986 al día de hoy


El último período, de 1986 al día de hoy, no sólo incluye el retorno a la democracia civil, así como
también el impulso de distintas políticas económicas, como la apertura unilateral y regional y la eliminación de
muchos de los instrumentos generados en las décadas anteriores. Dichas acciones se inspiraron muchas veces en
la idea que el sector privado tomaría el rol que al momento tenía el gobierno, como en el caso de ICAITI. En
otras, se consideró que las políticas de gobierno habían generado costosos errores, como en el caso de CORFINA;
o, que la desregulación y privatización permitiría alinear los incentivos de entidades con as necesidades del país,
como en el GUATEL. Asimismo, existía la percepción que muchos de estos instrumentos facilitaron la corrupción
de los gobiernos militares y que constituían una amenaza para el sistema político. La alternativa es el impulso de
las exportaciones no tradicionales, aunque no existe un apoyo específico al sector industrial. Este período observa
tasas de crecimiento del sector industrial entre 2 y 3%.
Cabe señalar que en este período, a pesar de las leyes de promoción de las exportaciones, el fomento a las
actividades económicas ha sido mucho menor que en las décadas anteriores (ver Tabla 3). Ha existido la visión
de que las políticas de fomento crearon la crisis de la década de 1980 en Guatemala y en América Latina, a pesar
que las mismas fueron el producto de endeudamientos excesivos del sector público (México y Brasil) o del sector
privado (Argentina y Chile). Un ejemplo de ello es Colombia, cuya disciplina macroeconómica le permitió evitar
la crisis en dichos años. Al mismo tiempo, la apreciación del tipo de cambio no ha ayudado al crecimiento del
sector. Otras políticas han generado problemas también, como el mantenimiento de políticas que han mantenido
altos precios de electricidad o políticas de salario mínimo que no permiten el desarrollo industrial del interior del
país. Más aún, no existen políticas claras de desarrollo de capital humano para que permitan integrarlos al
aparato productivo, desde la falta de un apoyo fuerte a la educación vocacional a la falta de alineación entre
industria y educación universitaria. Asimismo, la falta de apoyo gubernamental a la investigación y desarrollo de
nuevos productos y procesos productivos ha llevado a mantener una baja productividad.

Tabla 3. Clasificación de las políticas de Desarrollo Productivo de Guatemala


en las últimas tres décadas.
Transversalidad
Horizontal Vertical
Sector/Actividad Sector/Actividad
INTECAP; PRONACOM; Invest in Guatemala; INGUAT; los programas de clusters de PRONACOM;
Políticas
Programa de inversión y competencia del programas para sectores priorizados de Invest In
públicas
MINECO; PACIT; SIECA; SICA; PPP. Guatemala;
ICTA; ENCA; programas del MAGA para
Intervención Decreto 29-89; Decreto 65-89; CAFTA; PYMES; aranceles a importaciones de café y
al mercado programas de apoyo a MIPYMES; CONCYT azúcar; Ley de Enriquecimiento de Alimentos y de
Vitamina A en azúcar; impuestos para
ANACAFÉ, PINFOR, otros.
Fuente: Elaboración propia con base en Lee, Cuevas y Pineda (2010).
Los instrumentos legislativos de fomento

El mandato constitucional
Las distintas Constituciones Políticas, desde mediados del siglo XX, han reconocido el derecho a la
libertad de industria, comercio y trabajo, sin más limitaciones que las que por motivos sociales o de interés
nacional impongan las leyes. Asimismo, han reconocido que el Estado tiene el rol de fomentarla economía
nacional para lograr la utilización de los recursos naturales y el potencial humano, para incrementar la riqueza y
tratar de lograr el pleno empleo y la equitativa distribución del ingreso nacional.
Conviene señalar algunas de las normativas que han existido a lo largo de las últimas décadas y que han
tenido un efecto importante en la economía del país.

Investigación, desarrollo y estándares de calidad


El Convenio sobre el Establecimiento del Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología
Industrial (ICAITI) fue suscrito por Guatemala en 1955 y aprobado mediante Decreto Legislativo número 1146 en
1957. ICAITI empezó a funcionar a partir de 1956 en apoyo a la industria y el comercio en la región
centroamericana, a través de estudios que tuvieran como fin descubrir o proponer nuevos productos,
procedimientos de fabricación o usos, así como mejorar los procesos productivos, reduciendo sus costos y riesgos.
ICAITI sería eliminado a finales de la década de 1990 por los distintos países centroamericanos bajo la idea que el
sector privado podría hacerse cargo de la investigación y desarrollo que tenía dicha entidad
El Decreto número 1523 creó la Comisión Guatemalteca de Normas (COGUANOR). Dicho decreto fue
modificado casi en su totalidad cuarenta años después mediante el Decreto número 78-2005 del Congreso de la
República, Ley del Sistema Nacional de la Calidad. COGUANOR tiene como objeto promover el desarrollo
ordenado y eficiente del comercio interior y exterior del país, fomentando mercados para los productos
nacionales, lo cual implica contar con actividades de normalización, acreditación y certificación que permitan
aumentar la eficiencia de la producción.

Avicultura
La Ley de Fomento Avícola, Decreto número 1331 y sus reformas, tenía como base la estimulación de la
producción de artículos de primera necesidad, para mejorar la nutrición de los habitantes y fomentar la economía
del país. Para ello, la ley establecía una serie de exoneraciones de impuestos vinculados con la maquinaria y con la
producción. Dicha normativa fue derogada mediante el decreto número 59-90 del Congreso de la República, Ley
de Supresión de Privilegios Fiscales.

Hule
La Ley de Fomento de la Siembra de Hule, Decreto número 1396, del año 1960, buscaba diversificar la producción
agrícola. Para ello, la ley establecía una serie de exoneraciones de impuestos y arbitrios municipales vinculados
con los distintos elementos del proceso productivo de cultivar y exportar hule. Dicha normativa fue derogada
mediante el Decreto número 59-90 del Congreso de la República, Ley de Supresión de Privilegios Fiscales.

Café
Para el fomento del cultivo de café es necesario mencionar tres normativas. El Decreto número 1397 de 1960
crea la Asociación Nacional del Café (ANACAFÉ)con el objeto de delegar en la empresa privada la política
cafetalera controlada, hasta ese entonces, por el Organismo Ejecutivo. La ley que establecía que la Asociación era
la única autorizada para extender permisos de exportación. Entre los servicios que la ley establece están: servicios
técnicos de investigación, experimentación, demostración, asistencia y divulgación en las diversas ramas de la
industria cafetalera;
organizará servicios de promoción de créditos, catación, arbitraje, registro y estadística. Para dicho fin, se
financiaba con un impuesto a la exportación la cuota de veinticinco centavos de quetzal (Q. 0.25) por cada quintal
de café en oro exportado. En 1966 el Decreto-Ley número 417 se deroga la ley anterior y se vuelve a nacionalizar
la política cafetalera, aunque no desaparece a ANACAFÉ.
El mismo año se aprobó el Decreto-Ley número 449, Ley del Café, la cual reconocía la importancia del
cultivo y exportación del café para la economía nacional, y se reconocía la necesidad de proteger a los
productores de escasos medios económicos que necesitaran asistencia para el cultivo y comercialización de los
productos. Como algo novedoso crea el Consejo de Política Cafetalera integrado por distintos Ministros de
Estado, y los presidentes de la Junta Monetaria y ANACAFÉ. Las funciones de dicho Consejo era aprobar o no la
distribución de las cuotas de exportación de café. Además, tenía a su cargo recomendar, asesorar y sugerir al Jefe
del Organismo Ejecutivo sobre medidas para la dirección, orientación, desarrollo y ejecución de la política
cafetalera, así como en todo lo relacionado a tratados y convenios internacionales o disposiciones que regularan la
producción, exportación, consumo, comercialización y demás aspectos relativos al café.

Desarrollo industrial centroamericano


En 1962 se aprobó el Convenio Centroamericano de Incentivos Fiscales al Desarrollo Industrial, cuyo
objetivo era establecer un régimen centroamericano uniforme de incentivos fiscales al desarrollo industrial, de
acuerdo con las necesidades de la integración y del desarrollo económico equilibrado de Centroamérica. Las
empresas que podían acogerse al régimen de incentivos fiscales según el Convenio eran empresas cuyas plantas
industriales aportan de la siguiente manera: el valor agregado en el proceso industrial sea de importancia por su
monto total o porcentual; que contribuyan a una mayor utilización de materias primas o productos semielaborados
nacionales o regionales y que, en general, aumenten el empleo de los recursos naturales, humanos o de capital
centroamericanos. Entre los incentivos se encontraba la exención a impuestos a la maquinaria, la materia prima y
los combustibles, aparte de otros incentivos a la renta o sobre activos.

Obras de infraestructura
El Decreto-Ley 324 de 1964 exoneró de impuestos a los contratistas del Estado para la construcción de
carreteras u otras obras de interés nacional. Esta norma fue derogada mediante el Decreto número 59-90 del
Congreso de la República, Ley de Supresión de Privilegios Fiscales.

Asistencia financiera y técnica


En el año de 1972 se aprobó la creación de la Corporación Financiera Nacional (CORFINA) mediante el
Decreto número 46-72, para promover y otorgar asistencia financiera y técnica necesarias a las actividades
industriales, mineras y turísticas del país, que no pueden ser atendidas convenientemente por el sistema bancario,
financiero y privado. Ello implicaba desde la realización de estudios de inversión en dichas actividades, así como
el otorgamiento de crédito subsidiado, comprar acciones en las empresas, y el apoyar a encontrar fuentes
adicionales de recursos.

Zonas de Libre Comercio


En el año 1973 se aprobó el Decreto número 22-73 del Congreso de la República, Ley Orgánica de la
Zona Libre de Industria y Comercio Santo Tomás de Castilla (ZOLIC), con el objeto de impulsar a través de ella
el comercio y la industria en el área centroamericana, funcionando como un área extra-aduanal. La misma otorga
una serie de incentivos fiscales, que incluyen desde la exención del IVA y aranceles a la importación de insumos y
maquinaria y la exención por diez años del ISR, entre otros. Además, el Estado, a través del Organismo Ejecutivo,
entidades descentralizadas, la Zona Libre o las municipalidades, puede otorgar los incentivos no fiscales a
usuarios de las zonas.
Turismo
En el año 1974 se aprobó la Ley de Fomento Turístico Nacional mediante el Decreto número 25-74 del
Congreso. Se crea el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT), cuya finalidad es impulsar la ordenación
turística del territorio nacional, por medio de planeamiento y desarrollo de Zonas y Centros de Interés Turístico
Nacional.
La Ley de Fomento al Turismo Nacional incluía beneficios creados a favor del sector privado vinculado al
sector, tales como la exoneración de impuestos a materias primas o impuestos sobre las construcciones. Dichos
beneficios fueron derogados, en 1997, mediante el Decreto número 117-97, Ley de Supresión de Exenciones,
Exoneraciones y Deducciones en Materia Tributaria y Fiscal. Asimismo, para facilitar la obtención del
financiamiento necesario para las inversiones, el Estado, por medio de CORFINA, otorgaba aval a los particulares
y empresas nacionales, para garantizar los préstamos, hasta por un monto equivalente al 85% de los mismos. El
Banco de Guatemala, si fuera necesario, podía avalar a su vez a CORFINA, teniendo así garantía ilimitada del
Estado.
El INGUAT también tiene derecho a promover la expropiación de áreas de propiedad privada para el
fomento turístico nacional, por razones de utilidad colectiva, beneficio o interés público, debiendo los bienes
expropiados destinarse exclusivamente a obras de interés turístico nacional. Además, puede adjudicar a empresas
interesadas, a título oneroso, los bienes expropiados.

Descentralización industrial
En 1979 se aprobó la Ley de Descentralización Industrial, Decreto número 24-79, y la consiguiente
zonificación industrial. Esta norma respondía a la pretensión de promover la industria en el país orientándola
hacia áreas aún no explotadas; crear oportunidades de trabajo en el área rural para reducir migraciones hacia el
departamento de Guatemala y las presiones sobre servicios públicos. Podían gozar de sus beneficios las empresas
ubicadas fuera del departamento de Guatemala o aquellas que reinvirtiesen sus utilidades fuera del departamento.
Las empresas tenían que producir bienes de consumo, materiales básicos para la construcción, bienes intermedios
y de capital, o productos intensivos en mano de obra. La empresa, además, debía ocupar a un mínimo de 30
trabajadores guatemaltecos. El porcentaje de exoneración de ISR y su plazo variaba según el departamento donde
se ubicase la empresa. Además, se otorgaba financiamiento vía CORFINA. Esta ley fue derogada en 1997,
mediante el Decreto número 117-97, Ley de Supresión de Exenciones, Exoneraciones y Deducciones en Materia
Tributaria y Fiscal.

Actividad exportadora
En 1979 también se aprobó el Decreto número 30-79, la Ley de Incentivos a las Empresas de Exportación,
la cual buscaba favorecer el establecimiento de empresas que promuevan y se dediquen a la exportación de bienes
y promover la creación de fuentes de trabajo. Sólo podían gozar de los beneficios empresas fuera del
departamento de Guatemala y las que calificasen según su importancia y conveniencia para el desarrollo de la
economía nacional. Además, con esta ley se prohibía la importación de materias primas que se produjeran en el
país, salvo en casos que éstas reúnan cualidades y características indispensables para la elaboración de productos
de exportación. Existían beneficios arancelarios para la importación de maquinaria, materias primas y
combustibles, entre otros, aparte de exención del ISR.
En 1989 se aprueba el Decreto número 29-89, Ley de Fomento y Desarrollo de la Actividad Exportadora
y de Maquila, reformada en el año 2004. En esta se elimina la prohibición de importar insumos producidos
localmente. Por otro lado, se excluyen de los beneficios productos tradicionales de exportación, tales como el
café, el banano fresco, el azúcar de caña, etc. Ello permite observar que era un objetivo importante de la ley, por
un lado la diversificación de la oferta exportable y, por otro, limitar el impacto fiscal del uso de incentivos. En
cuanto a los beneficios, existen beneficios arancelarios y de IVA para la importación de maquinaria, materias
primas y combustibles, entre otros, aparte de exención del ISR.
Zonas Francas
En 1989 se aprobó el Decreto número 65-89, Ley de Zonas Francas. Se entiende por zona franca aquel
territorio delimitado, sujeto a un régimen aduanero especial y dedicado principalmente a la exportación o
reexportación.
En cuanto a los beneficios, existen beneficios arancelarios y de IVA para la importación de maquinaria, materias
primas y combustibles, entre otros, aparte de exención del ISR. Cabe señalar que tanto las Entidades
Administradoras y los Usuarios están sujetos a un Reglamento Cambiario Específico, con el objeto de regular la
tenencia y negociación de divisas de dentro de la jurisdicción de las respectivas Zonas Francas (artículo 5).

Las Lecciones del Crecimiento en Otras Latitudes

Selección de las experiencias


Los Términos de Referencia (TdRs) definieron que la elección de las experiencias internacionales a
evaluar se realizaría en un Comité conformado por miembros del Ministerio de Economía (MINECO), el
Programa Nacional de Competitividad (PRONACOM) y la Cámara de Industria (CIG). El análisis se enfocó en la
experiencia internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial y tomó en cuenta los siguientes indicadores: un
PIB per cápita superior al guatemalteco; rápido crecimiento del PIB per cápita sostenido; considerable
productividad agrícola per cápita; que la principal exportación no fuese petróleo crudo; una población similar a la
guatemalteca; y, una cultura nacional que se asemejase a la guatemalteca. A partir de dichos criterios, los países
seleccionados fueron: Corea del Sur, a partir de 1960; Chile, a partir de 1970; y, China, a partir de 1979. Además,
el Comité Ampliado solicitó al consultor incluir, de manera complementaria, información específica de otros
cinco países: Colombia, México, Perú, Taiwán y Vietnam.

Corea del Sur


Corea del Sur es uno de los países más prósperos en la actualidad, habiendo superado a Guatemala, en
términos de ingreso promedio en 1982. Sin embargo, 1961 era uno de los países más pobres del mundo, heredera
de un pasado colonial japonés, la cruenta Guerra de Corea y un proceso de reconstrucción del país que involucró
una reforma agraria para reducir la pobreza y una política de industrialización mediante sustitución de
importaciones. Es en dicho momento cuando, tras un golpe de estado llega el general Park Chung-hee al poder
quien generará un cambio profundo a las políticas del país, pues se reconocía que Estados Unidos no mantendría
para siempre su apoyo financiero ni militar en el área, lo cual obligaba a fortalecer la economía.
En la mezcla de políticas impulsadas por la administración Park, la inversión fue un elemento clave en el
inicio del despegue económico, lo cual involucró obras importantes de infraestructura. El sostenimiento de dicho
crecimiento fue la industrialización mediante la promoción de exportaciones, la cual inició con metas de
exportación a cambio de recibir ciertos beneficios, los cuales al principio fueron subsidios e incentivos fiscales y
posteriormente fueron tipo de cambio devaluado y préstamos a sectores prioritarios con bajas tasas de interés
(gracias a que la banca estuvo nacionalizada hasta la década de 1980). Al mismo tiempo, el Gobierno coreano
mantuvo aranceles relativamente altos en ciertos productos para defender la industria local, mientras mantenía
aranceles bajos para insumos y maquinaria; impulsaría la productividad del sector agrícola; y, dado el poder
político y la disciplina burocrática con la que contaba no sólo impulsó empresas públicas altamente productivas
(como la Pohang Iron and Steel Company, POSCO) sino que también guió al sector privado a diversificar su
producción, en donde se pasó de actividades de alta creación de empleo a actividades económicas cada vez más
sofisticadas e intensivas en conocimiento y capital. Un ejemplo de ello es Hyundai, que pasó de construir
barracas, a producir cemento, luego automóviles e incluso barcos.
En el desarrollo coreano fue clave el rol jugado por el Presidente Park, quien contaba conocía de cerca la
experiencia de desarrollo japonés tras la Restauración Meiji y observaba de cerca la misma tras la Segunda Guerra
Mundial. A ello se suma el contexto internacional en donde Estados Unidos era favorable al fortalecimiento
industrial en la región para contrarrestar el avance comunista, mientras que Japón no sólo sirvió de modelo a
seguir, sino que también, mediante los fondos de la reparación de guerra, permitió la transferencia tecnológica que
eventualmente llevarían a desarrollar POSCO. En cuanto al sector privado, si bien al principio hubo una relación
de choque e incluso varios líderes empresariales fueron encarcelados brevemente por corrupción, se generó una
relación simbiótica donde
las grandes empresas estaban sujetas a un sistema de incentivos, carrots and sticks, para diversificarse y
modernizar constantemente sus métodos productivos. Por último, el aparato burocrático tuvo un rol esencial, el
cual a través de la Junta de Planificación Económica, tenía poder presupuestario.

Chile
Chile es uno de los países más prósperos de América Latina, habiendo superado a Guatemala, en términos de
ingreso promedio en 1987. Si bien dicha economía venía creciendo durante la década de 1960, el ingreso por
persona empezará a caer a partir de 1971 con las políticas impulsadas por Salvador Allende, las cuales llevaron a
una inflación del 508%. Ello llevará al golpe de estado de Augusto Pinochet, aunque la economía no se empezará
a recuperar hasta 1976, sólo para volver a caer en crisis en 1982 producto de la liberalización financiera y el
excesivo endeudamiento privado. A partir de entonces inicia el crecimiento económico chileno.
Chile cambió el modelo de protección de su producción y de sustitución de importaciones, vigente entre
los 1930 y 1970, por un modelo de promoción de exportaciones. El Gobierno chileno ha tenido un rol activo en la
promoción de políticas sectoriales, incrementando la productividad sectorial y el contenido tecnológico de la
producción, a partir de la Fundación Chile (vital en las exportaciones de salmón, cerdo y bayas) y los programas
de apoyo a la Tecnología de la Información, de la Corporación de Fomento a la Producción (CORFO). Entre los
instrumentos empleados se pueden mencionar: el reintegro simplificado, que era un subsidio a las exportaciones,
el cual desapareció en el 2003 por la OMC; servicios especializados y subsidios a empresas extranjeras en alta
tecnología; subsidios a la actividad forestal un insumo importante en la industria chilena; y, el Fondo de
Innovación para la Competitividad (FIC), el cual se nutre de las regalías mineras del país e impulsa la innovación.
En cuanto al último, se ha señalado que existen problemas para alinear la investigación con las necesidades de la
industria y que existen muchos esfuerzos dispersos. Además, tienden a existir instrumentos específicos, como ha
sido el desarrollo de investigación para impulsar el sector del salmón.
Sin embargo, a pesar de dichos esfuerzos, el sector económico más importante en la economía chilena es
la minería, mientras que el segundo es el industrial, el cual ha ido reduciendo su participación en la economía
chilena a lo largo de casi dos décadas. Ahora bien, debe reconocerse el esfuerzo del país por establecer distintos
mecanismos para reducir el problema del “mal holandés” generado por los altos precios del cobre, con lo cual se
ha buscado mantener una industria que, si bien está creciendo lentamente, sigue generando oportunidades de
empleo y de absorción tecnológica.

China
El desarrollo político y económico de China había sido ejemplar en los siglos previos a la revolución industrial
europea. Sin embargo, su indisposición a incorporar las nuevas tecnologías la llevó a un retraso importante hasta
que la Revolución Xinhai, la cual eventualmente lleva al Guomindang al poder, empezó un proceso de reformas
económicas las cuales serían interrumpidas por la inestabilidad política de la invasión japonesa, escándalos de
corrupción y alta inflación. Con el advenimiento de la Revolución Comunista China de la mano de Mao Zedong,
se iniciaría con un proceso de industrialización con planificación centralizada al estilo soviético, el cual luego
daría lugar al Gran Salto Adelante, donde se colectiviza la agricultura y se promueve la descentralización
comunitaria de la producción industrial. El desorden en ambas iniciativas conllevó a la muerte de decenas de
millones de chinos, producto de hambrunas. Con el ascenso al poder de Deng Xiaoping iniciará un giro a las
políticas económicas, que iniciará con la propuesta de alcanzar las “Cuatro Modernizaciones”, en la industria, la
agricultura, la defensa nacional y en la ciencia y tecnología. De allí que China haya logrado uno de los
crecimientos más importantes de las últimas décadas, siendo el país que más ha aportado a la reducción de la
pobreza mundial desde el año 1980.
En los primeros años se generan reformas para promover la manufactura ligera y la agricultura. Para el
primer caso, se favorece una mayor participación privada, empezando con permitir el lucro, permitir empresas con
más de 7 trabajadores, así como atraer inversión extranjera a Zonas Especiales Económicas en áreas costeras para
atraer empresarios de Hong Kong e impulsar los encadenamientos productivos con el resto de Asia. El sector de
manufactura ha gozado de apoyo a la exportación al mismo tiempo que ha recibido protección arancelaria. Para el
segundo caso se pasa de la propiedad comunal de la tierra a la propiedad familiar al mismo tiempo que se reforma
el sistema fiscal para el
sector agrícola. Cabe señalar que con el tiempo se impulsó una mayor inversión extranjera y la privatización de
diversas empresas públicas, aunque las mismas siguen siendo importantes en la economía China, dado el deseo
por evitar el surgimiento de un sector empresarial fuerte que pueda generar oposición al Partido Comunista Chino.
Otro tipo de instrumentos empleados son: exenciones fiscales; tasas impositivas preferenciales;
devolución del IVA; deducción impositiva del 150% para inversiones en R&D; acceso a préstamos bancarios con
tasas subsidiadas y líneas de crédito para compradores de productos subvenciones para programas de R&D;
establecimiento de estándares domésticos de calidad para restringir la competencia internacional; uso de dichos
estándares para las compras de gobierno para favorecer empresas domésticas; tierra barata dentro de parques
industriales ubicados en lugares geográficos atractivos en materia de reducción de costos logísticos; y, la
obligación de que empresas extranjeras realicen alianzas estratégicas (joint ventures) con empresas domésticas
para promover la transferencia de tecnología.
En China ha existido una política explícita por modernizar su estructura productiva, uniendo esfuerzos en
materia educativa con la atracción de inversiones de productos cada vez más sofisticados e introducir mecanismos
que permitan a locales apropiarse del conocimiento tecnológico. Por ejemplo, a principios del siglo XX, China
enfocaba sus incentivos fiscales en: empresas de alta tecnología, particularmente productores de circuitos
integrados y empresas de desarrollo de software que proveían a empresas, mientras que en los últimos cinco años
el enfoque ha sido, entre otros sectores, a: conservación de energía y protección del ambiente, nuevos materiales y
vehículos que usan nuevas energías.
Otra manera para modernizar la estructura económica ha sido el impulsar las transferencias tecnológicas.
Para ello, dado el atractivo del gran mercado interno chino y las inversiones generadas para facilitar la
exportación, es el condicionar la entrada de ciertas inversiones extranjeras a la conformación de alianzas
estratégicas o joint ventures, entre empresas extranjeras y empresas chinas. Ello permite transferir conocimiento a
los empresarios y trabajadores chinos. La Tabla 4 muestra algunos ejemplos de dichas relaciones.

Tabla 4. Tipo de Propiedad de Empresas en Productos Electrónicos de Consumo


Segmento de mercado Propiedad Alianza extranjera (propiedad extranjera y doméstica) Propiedad doméstica (no IED)
extranjera
Teléfonos celulares Motorola Motorola / Eastcom TCL
Nokia / Capitel, Southern
Siemens / Subsidiarias de MII
SAGEM / Bird
Computadoras Personales HP IBM / Great Wall Lenovo
Dell Toshiba / Toshiba Computer (Shanghai) Founder
Epson / Start Tongfang
Taiwán GVC / TCL
“Bienes cafés” Bienes de Sony / SVA Changhong
consumo no-durables (com- Philips / Suzhou CTV Konka
putadoras, radios, etc.) Toshiba / Dalian Daxian Hisense
Great Wall Electronics / TCL Skyworth
Haier
Panda
Xoceco
“Bienes blancos” Bienes Siemens Samsung / Suzhou Xiangxuechai Changling
de consumo durables Electroluc / Changsha Zhongyi Gree
(línea LG / Chunlan
blanca, estufas, refrigerado- Mitsubishi / Haier
ras, etc.) Sanyo / Kelon, Rongshida
Sigma / Meiling
Hong Leong (SG) / Xinfei
Toshiba Carrier / Midea
Fuente: Rodrik (2006).
Cabe señalar que actualmente, de cara a las discusiones sobre la sostenibilidad de largo plazo del modelo
chino, dado su tamaño y las crecientes presiones internacionales, la discusión ha empezado a ser sobre la
transición de una economía enfocada en las exportaciones a una de consumo interno, manteniendo altas tasas de
crecimiento económico y de creación de empleo.

Colombia
Colombia fue uno de los países que gracias a su manejo macroeconómico sano no sufrió de la crisis de
deuda de la década de 1980. Para ello fue importante combinar su política de sustitución de importaciones con la
promoción a las exportaciones, a través de subsidios otorgados mediante los Certificados de Abono Tributario
(CAT), lo cual permitió generar divisas para pagar la deuda. Sin embargo, a pesar de evitar la crisis, mientras en
las décadas anteriores su crecimiento se ubicaba mayoritariamente entre 4 y 8% al año, tras 1986, con contadas
excepciones, se ubica entre 2 y 6%. Este último período coincide con la apertura de mercados, la privatización de
la banca y el dejar a un lado las políticas de diversificación industrial y de sustitución de importaciones.

La falta de crecimiento económico llevó a impulsar la creación de instituciones y procesos para promover
la competitividad a través de consultas y acuerdos con el sector privado. En cuanto a los instrumentos, Colombia
mantuvo los CAT hasta el 2002, cuando debió eliminarlos por incumplir con la normativa de Organización
Mundial de Comercio y tiene un sistema de drawback para importar insumos y maquinaria sin pagar los
aranceles. También ha impulsado el desarrollo de Zonas Francas de exportación, que ofrecen una tasa de impuesto
sobre la renta del 15%, frente a la del 33% que afrontan empresas afuera de dichas zonas.
En cuanto a las instituciones empleadas por Colombia, el Fondo de Promoción de Exportaciones
(PROEXPO), creado en 1967, busca reducir los problemas de coordinación e información del sector externo, así
como el acceso a créditos, para lo cual se financió con un impuesto del 1% sobre las importaciones.
Posteriormente, el rol financiero lo tomará el Banco de Desarrollo Empresarial Colombiano (BANCOLDEX). No
siempre los sectores apoyados son los que logran mejor desempeño, un ejemplo de ello ha sido que uno de los
sector que más crecimiento ha tenido, el de exportación de flores, dependió de la coordinación de actores
privados, más que de apoyos del gobierno, lo cual pudo acelerar el crecimiento del sector. Ello podría estar detrás
de la nueva institucionalidad, la cual ha pasado del Consejo Nacional de la Competitividad (1996), a los Comités
Consultivos Regionales de Competitividad (1998-2002), a la Comisión Nacional de Competitividad (2004).

Perú
Perú ha mostrado un fuerte crecimiento en la última década, el cual responde a sus exportaciones mineras.
Asimismo, gracias a una buena regulación, particularmente en materia de minería, y a notables esfuerzos para
mejorar el clima de negocios, la inversión extranjera directa en el país se ha multiplicado por 7.6 en la última
década, concentrándose principalmente en minería, finanzas y comunicaciones
Ahora bien, las mismas actividades que llevaron al país a un colapso del crecimiento hace 30 años, son las
que están liderando actualmente la recuperación del país, por medio de incrementos importantes en los niveles de
las exportaciones. Esto se debe a que no ha habido una transformación estructural en la matriz de exportaciones
de Perú: como se mencionó anteriormente, los productos no tradicionales (pesqueros, agrícolas, mineros, petróleo
y derivados) representan más del 70% del total de las exportaciones desde 1980, siendo la exportación de
productos mineros el 50% del total de exportaciones. Si bien Perú ha llamado mucho la atención en estos últimos
años por sus altas tasas de crecimiento sostenidas, dicho crecimiento se explica principalmente por una variación
positiva en los precios de productos de mineros, principales productos de exportación del país.

México
México tuvo una política activa de industrialización, llegando dicho sector a representar un 37.9% del PIB en
1987, lo cual estuvo acompañado de tasas de crecimiento económico promedio anual de 6.8% entre 1960 y 1981.
El proceso de industrialización inició desde finales de los años cuarenta, gracias a una fuerte política de
sustitución de importaciones. El gobierno invirtió importantes recursos para el desarrollo de la industria, por
medio de diferentes mecanismos: empresas estatales que dotaban a la inversión privada de insumos a precios
subsidiados, desarrollo de infraestructura para conectar a los mercados locales emergentes, aportación de divisas
contratadas con deuda externa para financiar las importaciones del sector privado, certificados de devolución de
impuestos, entre otras.
La industrialización siguió su curso gracias al dinero derivado del “boom” petrolero. Pero ello también
sería su principal fuente de problemas, pues llevó a la crisis de 1982 por el sobre-endeudamiento del gobierno
mexicano en el mercado exterior, cuando no había políticas fuertes de promoción de la exportación para contar
con las divisas para pagar dichas deudas. A partir de entonces, la política industrial se reformó, e incluyó dentro
de sus objetivos la promoción de la exportación y la inversión extranjera (por medio de subsidios, facilitación de
créditos, creación de instituciones de fomento y otros instrumentos); y la descentralización de las actividades
industriales (por medio de parques industriales, emisión de decretos para la descentralización, suscripción de
acuerdos de creación de macroproyectos y el régimen de maquiladoras). Las exportaciones han mostrado un
crecimiento importante, particularmente en el sector de manufacturas, el cual, además de los instrumentos
mencionados anteriormente, ha sido generado por una serie de devaluaciones del peso y la implementación del
NAFTA. Sin embargo, entre 1982 y 2013, la tasa de crecimiento promedio anual del ingreso por persona ha sido
apenas de 0.65%, contra un promedio anual de 3.7% entre 1960 y 1981.
En todo caso, cabe señalar que México se diferencia de Chile, Colombia y Perú en que se ha
incrementado de manera importante la exportación de manufacturas en los últimos años, en lugar de depender de
la exportación de productos mineros o petroleros. Ello lo ha logrado a pesar que su principal país de exportación,
Estados Unidos, ha visto incrementar sus importaciones de productos chinos en muchas categorías que compiten
directamente con los productores mexicanos. A pesar de ello, los mexicanos han seguido atrayendo inversión
norteamericana para la manufactura en su territorio, motivado por la necesidad de respuesta rápida al mercado
norteamericano y por el rápido incremento en los costos de producción en China en los últimos años. El gobierno
mexicano ha seguido atrayendo inversión, particularmente en sectores como la industria automotriz, la industria
aeronáutica, la industria electrónica, software y computación, entre otras. Además, de cara a no perder empleo en
manufactura por deslocalizar la producción en China, el gobierno norteamericano también ha favorecido el
generar alianzas con México.

Taiwán
Taiwán fue parte del imperio japonés hasta su derrota en la Segunda Guerra Mundial, lo cual, al igual que
a Corea del Sur, le representó una herencia relevante en términos educativos y productivos. Al mismo tiempo que
ello eventualmente facilitaría la realización de una reforma agraria cuando el Gobierno nacionalista de Chiang
Kai- shek pierde el control de China continental y huye a Taiwán con más de un millón de aliados. Dicha reforma
agraria le permitirá mantener la voluntad de los habitantes originales de la isla de Formosa al mismo tiempo que
evitará la formación de una oligarquía terrateniente que pueda oponerse a las decisiones del Guomindang, el
partido nacionalista chino.
Taiwán inició con un periodo de industrialización por sustitución de importaciones, pero dado el tamaño
de su población el modelo empezó a agotarse rápidamente. Sin embargo, empezó a impulsar la industrialización
mediante la promoción de exportaciones debido al deseo norteamericano de descontinuar la ayuda financiera, pero
sobre todo la creciente amenaza de China continental, la cual seguiría incrementando su poder militar y luego
obtendría su reconocimiento en los organismos internacional. Entre los instrumentos empleados están: reducción
de impuestos a los insumos de productos de exportación; programas de crédito para la exportación; tipo de cambio
subvaluado; exenciones de impuestos a actividades específicas; así como el uso de parques industriales enfocados
a ofrecer servicios para la exportación de productos con mayores niveles de tecnología. Además que al seguir
impulsando el proceso de tecnificación agrícola, iniciado por los japoneses, se logran altos niveles de
productividad agrícola que servirán para subsidiar el proceso de industrialización.
Dos elementos del desarrollo taiwanés convienen señalar. Primero, es su promoción de PYMES para la
exportación, en lugar de contar con los grandes conglomerados industriales privados de Japón y Corea. Taiwán no
favoreció las grandes empresas privadas para evitar el surgimiento de competencia política y por su afinidad
socialista, de allí que limitase el acceso al crédito para el crecimiento de empresas privadas, aunque sí lo otorgase
para la modernización productiva. Aunque debe considerarse que hay interpretaciones que consideran que la
abundancia de PYMES ha sido producto del mercado.
El segundo elemento es su política agresiva de investigación y desarrollo (R&D), Inicialmente el gobierno
jugó un papel importante en las inversiones en R&D. Aún hoy en día, si bien más del 50% de la inversión en
R&D se hacen dentro del sector privado, el gobierno sigue un papel importante en la misma. Los principales
objetivos de la inversión pública han sido la de asistir a PYMES en sus procesos de desarrollo y básicamente se ha
invertido en cubrir parte de los costos fijos y asistiendo con contratos con el sector privado. En 1973 se fundó el
Industrial Technology Research Institute (ITRI por sus siglas en inglés) que es una entidad sin fines de lucro, con
financiamiento público y privado, enfocada en investigación aplicada y proveedora de servicios técnicos a
empresas taiwanesas. Una de las principales apuestas exitosas en el desarrollo de la industria de alta tecnología
fue el establecimiento de Hsinchu Science Park (Parque de la Ciencia en Hsinchu), modelado a partir de la
experiencia de Silicon Valley en Estados Unidos, por parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Actualmente
el Hinschu Science Park, que representa menos del 0.05% de la tierra en Taiwan, genera ingresos anuales
superiores a los 36 mil millones de dólares de Estados Unidos y emplea casi 150 mil personas.

Vietnam
Vietnam, a partir de la década de 1990 inició un proceso de reforma económica, “Doi Moi” o
reconversión, similar a la que haría China de la mano de Deng Xiaoping. Estas reformas permitieron que
Vietnam, creciera en promedio 7% al año entre 1986 y 2011, mientras que la pobreza pasó de 58% en 1993 a
14.5% en 2008, lo que implica que alrededor de 25 millones de personas que salieron de la pobreza.
Entre las reformas implementadas está la reducción de aranceles en importaciones y exportaciones,
permitiendo la rápida integración de Vietnam en la economía mundial. Además de la inversión pública mediante
empresas públicas también se incrementó la inversión mediante la atracción de empresas extranjeras para
aprovechar la estructura de costos más ventajosa de cara a los crecientes costos en China. Cabe señalar también la
privatización de muchas empresas públicas, de manera parcial (el gobierno aún retiene cierta participación
accionaria) y de forma gradual.
Existen preocupaciones de la sostenibilidad del modelo de crecimiento económico vietnamita. El modelo
actual, fundado en inversión pública y en un enfoque productivo de cantidad y no de calidad, eventualmente
terminaría por agotarse y llevaría a Vietnam a la “trampa de ingresos medios”, no permitiéndole a Vietnam dar el
salto necesario a productos y sectores de mayor sofisticación, que la lleven a convertirse en un país de altos
ingresos. Adicionalmente, las empresas públicas siguen teniendo acceso preferencial a crédito, tienen acceso
preferencial a tierra y control canales de comercialización importantes, lo cual representa un reto para el
crecimiento de las PYMES. Por último, las empresas extranjeras no tienen muchos encadenamientos con las
empresas locales.

Sobre la experiencia internacional


Aunque América Latina ofrece lecciones importantes y, el esfuerzo de “tropicalización” es digno de
tomarse en cuenta, no podemos quedarnos en “nuestro vecindario” para comprender las reformas que necesitamos
emprender. Lo cual es evidente cuando se toma en cuenta que las diferencias de crecimiento económico son
mayores con Asia del Este que con América Latina. En la Gráfica 5 se aprecia cómo el crecimiento de
Guatemala se diferencia muy poco del crecimiento de otros países latinoamericanos entre los años 1970 y 2013;
en contraste, en la Gráfica 6 se aprecia claramente que Guatemala tuvo un crecimiento muy inferior al de países
seleccionados del este de Asia.
Gráfica 5. Crecimiento del PIB per cápita. Guatemala y países latinoamericanos seleccionados (1970-2013)

Fuente: elaboración propia con información de (World Bank 2013).

Gráfica 6. Crecimiento del PIB per cápita. Guatemala y países asiáticos seleccionados
(1970-2013)

Fuente: elaboración propia con información de (World Bank 2013).


Ahora bien, el crecimiento no lo es todo, siempre que existan períodos de transformación económica que
lleve a optar por sectores económicos que generarán más oportunidades en el futuro. Perú y Chile han cambiado
poco su canasta de exportaciones, donde el sector minero tiene una importancia importante. En el caso de
Colombia, se han incrementado sus exportaciones de combustibles. En ese sentido, la historia colombiana es la
opuesta a la historia mexicana, donde se aprecia una pérdida importante en la relevancia de sus exportaciones de
combustibles para darle a sus exportaciones de manufactura y maquinaria. En el caso de China y Vietnam se
aprecia una caída relativa en las exportaciones agrícolas y de combustibles y el fortalecimiento de las
exportaciones de manufactura y de maquinaria y equipo de transporte. Por último, se encuentran Corea del Sur y
Taiwán, que, consolidando sus exportaciones en manufactura, han reducido sus exportaciones de textiles y
vestuario para enfocarse en las exportaciones de maquinaria y equipo de transporte.
Ahora bien, salir a ver a Asia tiene dos problemas. Primero, la política industrial ya no puede depender de
aquellos instrumentos que permitieron crecer a Corea del Sur y Taiwán, tanto por los acuerdos con la OMC (en
materia de subsidios a la exportación y aranceles), como por el DR-CAFTA (en materia de compras de gobierno).
Tampoco tenemos el tamaño ni la importancia geoestratégica de China como para asumir que podemos asumir
posiciones de poder.
Sin embargo, aún con las limitaciones existentes, eso no implica que no exista el espacio para realizar
política industrial. Ya le tocó a Japón, entre 1878 y 1910 el tener que implementar políticas industriales con
muchas restricciones generadas por los “Tratados desiguales” impuestos por Occidente.

Factibilidad técnica de emplear las mismas políticas

La capacidad de implementar políticas industriales hoy en día para Guatemala no es la misma que existía
hace cincuenta años a través del Mercado Común Centroamericano. El ambiente internacional ha cambiado de
manera importante así que muchas de las políticas industriales implementadas por países como Corea del Sur ya
no son viables de cara a la nueva institucionalidad internacional en materia de comercio exterior. Particularmente
a Guatemala la limita su adhesión a la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Tratado de Libre Comercio
entre Estados Unidos, República Dominicana y Centroamérica (DR-CAFTA, en inglés), el Acuerdo de
Asociación entre Europa y Centroamérica, así como los distintos acuerdos comerciales con Centro América,
México y otros países.
Algunas de las limitaciones son: a) no es posible implementar subsidios a la exportación; b) no es posible
establecer requisitos de contenido producción nacional; c) no es posible establecer restricciones cuantitativas a las
importaciones; d) no es posible reducir el estándar internacional de las leyes en materia de propiedad intelectual;
y, e) no es posible discriminar a otros países en compras gubernamentales.

Ahora bien, sí es posible implementar otro tipo de políticas: a) sí se puede otorgar préstamos para capital
de trabajo; b) sí se puede otorgar préstamos para activos fijos o proyectos de inversión; c) sí se puede invertir en
capital de las empresas; d) sí se puede otorgar préstamos a sectores específicos; e) sí se puede otorgar préstamos
con enfoque geográfico; f) sí se puede otorgar incentivos impositivos horizontales; g) sí se puede otorgar
incentivos fiscales para sectores específicos; h) sí se puede otorgar incentivos fiscales con enfoque geográfico; e,
i) sí se pueden otorgar subvenciones a la investigación y el desarrollo tecnológico.

Factibilidad política para las políticas industriales

La experiencia internacional muestra la importancia de que exista cierto nivel de acuerdo sobre las
políticas industriales así como el que se cuente con actores que tengan los incentivos alineados para que la
reforma se lleve a cabo.
En ese sentido, esta sección busca llamar la atención sobre los actores en los que, a nivel internacional han jugado
un rol importante en la definición de la política industrial.
El Presidente es uno de los actores más importantes para lograr políticas industriales exitosas. Park Chung-
Hee de Corea del Sur, Lee Kuan Yew de Singapur, Chiang Kai-shek en Taiwán, Deng Xiaoping en China, etc. Ellos
se caracterizan por su pragmatismo y su disposición a la negociación, mientras mantienen clara la dirección a seguir.
Asimismo, también se caracterizan por su capacidad por armar y mantener equipos que los rodean con alta
capacidad de ejecución.
El gobierno necesita contar con personal adecuado a cargo de la implementación de las políticas
industriales, tanto por su conocimiento técnico, como por su capacidad de implementarlas dentro del aparato
gubernamental. La capacidad de formar dicho equipo es importante y, en algunos casos, puede tomar cierto
tiempo. Ello implica no sólo atraer al talento doméstico, sino salir a buscar al talento que esté viviendo afuera del
país y mantener los procesos constantes de formación.
El ejército cumple la función de mantener la integridad del territorio, lo cual ha sido importante para
muchos países que se han desarrollado. Por otro, el ejército ha sido muchas veces un recurso importante pues le
permite al gobierno acceder a servidores públicos disciplinados y preparados, como en el caso de Israel, Corea del
Sur y Singapur. Además, su oposición puede generar inestabilidad.
Los gobiernos locales, especialmente cuando existe una adecuada descentralización de las
responsabilidades económicas, pueden ser vitales. Existe evidencia que la separación vertical de la estructura del
Estado ha sido un factor importante en el surgimiento y el mantenimiento del desarrollo económico en Inglaterra,
Estados Unidos y China.
El rol de la élite del sector empresarial es más complicada. En China y Taiwán se les ha atacado, pues se
consideran una amenaza al poder del partido político en el poder. En el caso coreano, el poder del Presidente Park
le permitió establecer incentivos para que las grandes empresas tomaran riesgos empresariales de expandirse a
nuevas líneas de producción, mientras ellos mantenían su alianza política y generaban crecimiento económico y
empleo
Las políticas industriales, si bien pueden generar empleos, también pueden generar incomodidad en
distintos grupos de los ciudadanos. El apoyo a unas regiones o a ciertos sectores económicos puede llevar a que el
ciudadano promedio (en otras regiones y vinculados a otros sectores económicos) se resientan contra el gobierno
y le hagan oposición en dicha política u otras. A manera de control, muchas veces se requiere un subsidio a
dichos grupos para evitar presiones, como sucedió en el caso del arroz en Corea, la cual cumplía una función
importante para Park Chung- Hee y era la de garantizar los votos que le permitieran ganar las elecciones (P. Kim
and Vogel 2013b).
Por último, la comunidad internacional se puede convertir en un aliado o en un obstáculo a la
implementación de políticas industriales, así que es importante tenerlos en cuenta. Como aliado, uno puede tomar
en cuenta el rol que tuvo Estados Unidos en el desarrollo industrial de Japón, Corea del Sur, Taiwán y Singapur.
Pero también la comunidad internacional convertirse en un obstáculo como en el momento que no es posible
implementar ciertos instrumentos que han resultados exitosos en generar crecimiento económico, pues lo prohíben
acuerdos internacionales. Por ejemplo, la oposición de muchos países a la construcción de una acerera integrada
en Corea, o el de una cementera en Guatemala.

Los Retos a Afrontar en Guatemala

Problema Principal
La actual estructura económica del país ha tenido un impacto limitado en crear suficientes y adecuadas
oportunidades de desarrollo humano para la mayoría de la población.
Problemas Secundarios
El crecimiento económico guatemalteco de las últimas décadas no es suficiente para reducir la pobreza.
Con una tasa de crecimiento del PIB por persona del 1.1%, como sucedió en la última década, Guatemala
necesitaría 68 años
para duplicar su ingreso per cápita. Mientras tanto, China ha crecido a un ritmo del 9.7%, duplicando su ingreso
cada 7 años, permitiéndole sacar de la pobreza a decenas de millones.
El crecimiento de la productividad de la economía guatemalteca es bajo. Hay estimaciones que muestran
que la productividad de la mano de obra y de la educación ha decaído respecto al período de industrialización por
sustitución de importaciones. Más aún, la productividad total de los factores (léase tecnología, instituciones y
términos de intercambio) ha sido negativa durante la mitad del tiempo. Este problema está vinculado no sólo con
el poco desarrollo tecnológico con el cual se producen muchos de los bienes y servicios en el país, o la escasa
inversión en la mejora de los procesos y de la calidad de dichos productos.
El sector privado no demanda suficiente trabajadores preparados, como para incentivar mayores niveles
de capital humano en el país. Por un lado, la cantidad de empleos formales que se crean no cubren la entrada de
nuevos trabajadores a la economía. Por otro lado, la proporción de trabajadores en el sector agrícola muestra la
poca capacidad del país para crear trabajo en sectores donde se demanden trabajadores más preparados,
comparado con lo que ocurre en países más desarrollados. Por ejemplo, mientras que al 2010, en Guatemala un
34% de los trabajadores se dedicaban a la agricultura, mientras Chile contaba con 11%; Corea del Sur con 7%;
Estados Unidos con 2%; Francia con 3%; Japón con 4%; México con 13%; Reino Unido con 1%; y, Suecia con
2%. Frente a esta realidad, no sorprende que el nivel educativo en el país no llegue a los 6 años de escolaridad.
Así que el reto es dual. Tanto seguir mejorando los niveles educativos de la población como el de facilitar la
creación de empleo que demande estos mayores niveles educativos.
Se carece de la capacidad institucional para generar y sostener los esfuerzos necesarios para implementar
una adecuada política industrial. Se reconoce que actualmente Guatemala carece de las instituciones adecuadas
para implementar muchas de las políticas necesarias. Ello pasa desde coordinar las inversiones en infraestructura
para reducir los costos de logística para las áreas donde se lleven las principales inversiones, a organizar las
capacitaciones para los nuevos sectores productivos que se busquen instalar en el país, a instalar laboratorios
nacionales enfocados en la investigación y desarrollo de nuevos productos. Sin embargo, ello no debiera de ser
obstáculo para la implementación de dichas políticas, sino más bien una advertencia de la necesidad de prestar
atención a las experiencias internacionales, quienes, aún en la ausencia total de instituciones, o más aún, en la
presencia de instituciones altamente antagónicas, tomaron un enfoque pragmático para lograrlo.

Resultados esperados al año 2044

1. Incrementar la participación del sector industrial de un 19% que es hoy a un 40% del PIB.
2. Triplicar el ingreso del trabajador del sector de manufactura formal.
3. Incrementar el empleo formal en manufactura, de 3% de la PEA a un 20%.
4. Lograr que al menos diez productos nuevos de manufactura, cuya tecnología fue desarrollada en su mayor
parte en el país, estén dentro de los principales quince productos de exportación.

Medición de las necesidades de inversión

Para determinar las necesidades de inversión del país, principal insumo del crecimiento, se necesita
realizar un modelo de consistencia macroeconómica. En este caso se establece el criterio de triplicar el PIB per
cápita en un plazo de treinta años y se proyecta una trayectoria de la inversión privada que sea capaz de sostener
un proceso de crecimiento sostenido. Es importante mencionar que, más que una predicción futura, el modelo
macroeconómico describe un posible escenario, de muchos otros posibles que podrían suceder si cambiaran otros
supuestos del modelo. La simulación de la tasa de crecimiento se hace considerando distintas trayectorias de
productividad, crecimiento poblacional, contribución
de la mano de obra a la producción y de tasa de inversión como porcentaje del PIB. ´
El modelo, del cual puede tenerse más información en el documento completo de la consultoría, identifica
que se necesitan invertir unos US $ 679 mil millones del año 2001 a lo largo de 30 años para triplicar el ingreso
per cápita de los guatemaltecos. Monto de inversión que debería dividirse dentro de los distintos subsectores de
manufactura que está política podría ayudar a desarrollar. El monto puede parecer inalcanzable, sin embargo,
también debe reconocerse que el monto finalmente dependerá del tipo de sectores que la economía guatemalteca
termine desarrollando. Ello dependerá de las decisiones que se tomen y el aprovechamiento de la abundancia
relativa de capital, trabajo y tierra.
En ese sentido Guatemala ha pasado de cultivos temporales, agricultura de campesinos y plantaciones
permanentes) a la producción de vestuario, los cultivos temporales y los cultivos permanentes. El sendero de
desarrollo que Guatemala puede seguir en el futuro depende de este punto de partida y de los niveles de inversión
en capital físico que puedan alcanzarse. Para comprender mejor los posibles caminos que Guatemala podría
acceder como producto de una política de industrialización exitosa es importante tomar en cuenta los
requerimientos de inversión por trabajador en distintos sectores de manufactura.
Dado la abundancia relativa de mano de obra no calificada en Guatemala y los bajos niveles de inversión
por trabajador, es factible identificar una primera etapa en el sendero de desarrollo en donde se descansa en
manufactura ligera intensivas en mano de obra no calificada. Una vez superada esta primera etapa, Guatemala
podría hacer una transición hacia otro tipo de manufactura más intensiva en capital pero que siga utilizando
intensivamente mano de obra. De igual forma, Guatemala podría hacer una transición hacia subsectores
industriales centrados en la transformación de los productos agrícolas y/o forestales que ya se producen en el país.
Finalmente, Guatemala podría llegar, incluso, a desarrollar la industria química en una fase ulterior de desarrollo.
El análisis arroja que, la suma de las inversiones necesarias para duplicar el empleo en los principales sectores
industriales asciende a US$ 62,147 millones, lo cual viene a ser la décima parte de lo que se requeriría para
triplicar el ingreso per cápita en treinta años. Dicho monto se reparte en distintos sectores, a manera de
ilustración, como se muestra en la Tabla 5. Esto nos señala el rol importante que tiene políticas que permitan
diversificar la producción del país y que favorezcan una actualización constante del aparato productivo para
mantener el continuo crecimiento del ingreso de la población.

Objetivos y estrategias de la política industrial

Objetivo 1
El primer objetivo es ampliar las oportunidades de empleo a los guatemaltecos en el área rural. Para
lograrlo se proponen dos estrategias. La primera estrategia es fomentar la urbanización del país para reducir los
costos de producción de las empresas y mejorar las condiciones de los trabajadores. La segunda estrategia es
atraer empresas de manufactura ligera a estos centros urbanos para ofrecer empleos formales de mayor
productividad que las actuales opciones en agricultura o comercio.
La experiencia china muestra por qué son necesarias ambas estrategias. El desarrollo de la manufactura
ligera, en sus Zonas Especiales Económicas permitió la creación de empleo, el crecimiento económico local y
ampliar la recaudación de impuestos. Un elemento clave fue la ubicación de dichas zonas, en las costas, con lo
cual podían integrarse fácilmente al comercio internacional. Además, para seguir creciendo, fue necesario ofrecer
seguridad, buena infraestructura básica (carreteras, energía, agua, drenajes), y tierra industrial asequible. Todo
ello, parte de una buena política de urbanización. Con ello, no sólo las empresas lograban reducir sus costos de
producción, sino que también los trabajadores tenían acceso a mejores condiciones de educación y salud.

Objetivo 2
El segundo objetivo es impulsar la mejora constante del ingreso de los trabajadores guatemaltecos. Para
lograrlo se proponen dos estrategias. La primera estrategia es apoyar la creación y el sostenimiento de
investigación, desarrollo e innovación (R&D+I) que permita reducir los costos y riesgos de desarrollar nuevos
sectores productivos de alto valor
agregado y mejorar la calidad y los procesos productivos de las empresas. La segunda estrategia es impulsar la
mejora de las empresas de alto crecimiento en el país para que sigan adoptando tecnologías, prácticas
administrativas y procesos productivos para que puedan competir en los mercados internacionales.
Existe evidencia a lo largo de distintos países sobre la importancia que tiene el impulso del desarrollo
tecnológico como fuente de crecimiento y de generación de altos ingresos para los trabajadores. Por ejemplo,
Japón entre 1868 y 1940 logró un alto desarrollo económico por las políticas de impulsar un sector de alta
rentabilidad (la seda), impulsando el conocimiento de cómo se producía en los países más avanzados,
favoreciendo la importación del equipo más moderno y la investigación genética que permitió desarrollar un
embrión altamente productivo y resistente a las enfermedades. Hoy en día, la política de apoyo a la investigación
continúa bajo el mandato del Ministerio de Comercio Internacional e Industria (MITI, en inglés) con más de una
decena de laboratorios, que cubren desde la optoelectrónica a genética.

Tabla 5. Inversión marginal necesaria a lo largo del sendero de desarrollo (US $ del 2002)
Sector principal Subsector Inversión Marginal para Crear 625,000 empleos
Manufactura Ligera Vestimenta, menos zapatos $492,539,357
Básica Zapatos excepto de hule o plásticos $138,791,159
Productos de cuero $602,556,739
Textiles $1,532,626,762
Subtotal $2,766,514,017
Manufactura Semi Productos fabricados de metal $2,466,081,935
Pesada Maquinaria, excepto la eléctrica $1,191,572,877
Equipo científico y profesional $123,557,983
Otros productos minerales no metálicos $403,679,164
Equipo de Transporte $895,372,233
Maquinaría eléctrica $49,084,678
Metales no ferrosos $1,483,542,084
Productos de carbón y misceláneos del petróleo $580,553,263
Hierro y acero $60,086,416
Subtotal $7,253,530,633
Forestal y alimen- Muebles, excepto metálicos $1,198,343,178
ticio Otros productos manufacturados $452,763,842
Productos de madera, excepto muebles $648,256,267
Alfarería , porcelana y vasijas de barro $150,639,185
Imprenta y publicaciones $747,271,911
Productos de de hule $1,137,410,474
Productos alimenticios $547,548,048
Tabaco $897,064,808
Bebidas $1,447,998,007
Subtotal $7,227,295,720
Químico Productos plásticos $4,307,603,655
Otros químicos $2,347,601,677
Papel y productos $7,334,774,239
Industria química $7,973,721,343
Refinerías de petróleo $21,722,508,960
Subtotal $44,900,632,515
Fuente: elaboración propia con información de Leamer (1996) y el Ministerio de Trabajo.
Otro ejemplo es el desarrollo de la industria de tecnología por parte del Gobierno norteamericano. Por
ejemplo, IBM logró un crecimiento importante al desarrollar equipo para la seguridad social en la década de 1930
y luego al ejército durante la Segunda Guerra Mundial y guerras subsecuentes. Esto lleva a que la participación
del gobierno en R&D se incremente de manera sustancial. Si en 1940 el gobierno representaba un 20% de la
inversión total en R&D en Estados Unidos, luego pasa a 64% en 1961. En el caso de los semiconductores, entre la
década de 1950 y 1970, los subcontratistas del gobierno generaban casi la mitad de la R&D del sector. Uno de los
elementos importantes del involucramiento del gobierno norteamericano en el impulso a este sector ha sido la
participación de la Agencia de Defensa De Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA, en inglés). La misma
impulsó muchos de los primeros departamentos de ciencias de computación en las universidades norteamericanas
y financió uno de los precursores del internet. Otro ejemplo norteamericano es el iPhone, el cual ha dependido en
gran medida de investigaciones en tecnología y ciencias duras financiadas por el gobierno norteamericano.
Por último, se considera que el apoyo que ha dado el gobierno chino a promover una canasta de
exportaciones con alta sofisticación en productos electrónicos, dado su nivel de ingresos, ha sido uno de los
factores importantes para poder mantener las altas tasas de crecimiento económico. Para ello, China además de su
apoyo a universidades y laboratorios de investigación, ha condicionado a la inversión extranjera a realizar alianzas
estratégicas para así lograr que empresarios domésticos tengan acceso a la información de los procesos
productivos.

Objetivo 3
El tercer objetivo es garantizar la sostenibilidad de la política y la multiplicación de resultados. Para
lograrlo se proponen dos estrategias. La primera estrategia es establecer una nueva institucionalidad con la
autonomía necesaria para implementar los proyectos que requiere la actual política. La segunda estrategia es
garantizar el apoyo político y financiero en el largo plazo de esta iniciativa a partir de la creación de fondos
privativos y que, al mismo tiempo, alinee los incentivos de las autoridades a cargo de dichos fondos.
Para evitar muchos de los abusos del pasado se requiere contar con una adecuada institucionalidad para
impulsar políticas industriales. Primero, porque se necesitan altos conocimientos y capacidades técnicas para
comprender a los sectores económicos. Segundo, porque la política implica un proceso de descubrimiento donde
sólo a partir de la práctica se puede conocer qué sectores funcionan y cuáles no. Y, dado dicho descubrimiento, la
institucionalidad debe ser autónoma para poder dejar de darle apoyo a los sectores que no están funcionando.
Claro, esto puede tomar varios años. Por ejemplo, la creación de embrión del gusano de seda en Japón fue un
proceso acumulativo de descubrimientos, entre distintas entidades, a largo de varios años. Más aún, el proceso de
adopción por la industria tomó casi dos décadas. Para lograr establecer instituciones con esta capacidad y
autonomía, los estudiosos del servicio civil norteamericano han encontrado que se requiere contratar a las mejores
personas para el puesto; crear un ambiente de trabajo favorable al cumplimiento de la misión; y, contar con
administradores involucrados en resolver las crisis cuando se presentan. Ello puede ser difícil de lograr en países
con servicios civiles tan débiles como Guatemala. Sin embargo, es posible lograrlo, como lo demuestra la
experiencia de Singapur y Corea del Sur.

Políticas industriales a impulsar

Una forma común de describir las políticas industriales utilizando la clasificación de políticas verticales y
horizontales. Las políticas verticales se enfocan en sectores económicos particulares y las fallas de mercado que
no permiten al sector privado crecer. Las políticas horizontales se enfocan en problemas transversales o que
afectan a la mayoría de las empresas en un país. Durante la década de 1990 se tendió a favorecer las políticas
horizontales pues se tenía la idea que se evitaban favoritismos que llevaban a actos de corrupción. Sin embargo,
no sólo dichas políticas también pueden sufrir procesos de corrupción y de captura del regulador, sino que la
experiencia reciente parece indicar que el crecimiento económico de corto y mediano plazo responde débilmente a
estas políticas horizontales. Sin embargo, se reconoce que muchas de estas políticas horizontales, que involucran
mejoras en infraestructura y educación,
si tienen un impacto importante en el largo plazo. En ese sentido Guatemala debe apostar por una mezcla de
políticas verticales (sectoriales) y horizontales (transversales) para iniciar y sostener altos niveles de crecimiento.
Sin embargo, antes de entrar a describir dichas políticas es necesario aclarar que hay ciertas condiciones básicas
necesarias que se necesitan en el país.

Condiciones básicas
Tres distintos grupos de condiciones básicas son necesario impulsar de manera complementaria a las
políticas industriales que se desarrollan a continuación. Se requiere fortalecer el estado de derecho y las distintas
instituciones de gobierno y el servicio civil. Se requiere fortalecer el mercado interno, mejorando la provisión de
seguridad de personas y mercancía, luchar contra el contrabando y crear condiciones favorables para la
formalización de las PYMES. Se requiere seguir impulsando políticas de atracción de nuevas inversiones,
mediante políticas favorables al emprendimiento y la innovación. Además, deberá tenerse una discusión amplia
sobre las políticas macroeconómicas del país, especialmente vinculada con el tipo de cambio y su rol en la
promoción del sector de exportación.

Políticas horizontales o transversales


Impulsar la urbanización estratégica del país. La ciudad de Guatemala ofrece muchas ventajas, pero como
se ha reconocido desde hace décadas, es necesaria la descentralización productiva para ofrecer mayores
oportunidades para la población. Para ello, se necesita focalizar la inversión en áreas cercanas a los puertos del
país y las principales fronteras del país. La importancia de la urbanización reside en que las ciudades cuentan con
economías de escala que permiten minimizar los costos a las empresas, trabajadores y gobiernos locales y al
gobierno nacional. El impulso de la urbanización debe involucrar distintos elementos, tales como: infraestructura
de transporte, infraestructura en drenajes y electricidad, vivienda, transporte público, áreas de recreo, mercados,
proyectos de eficiencia energética, entre otros.
Ampliar la infraestructura de transporte. La prioridad debiese ser conectar las áreas urbanas con puertos,
fronteras, con otras ciudades importantes del país y regiones que provean insumos relevantes para los procesos
productivos. Guatemala no carece de propuestas de proyectos para aumentar y mejorar la infraestructura. El
principal problema es que estos proyectos no ven la luz por: (i) falta de mecanismos que incentiven la inversión
privada; (ii) poca capacidad en el sector público para estructurar los proyectos; (iii) falta de un marco legal que dé
seguridad a los inversionistas; (iv) esquemas de financiamiento que permitan movilizar suficientes fondos para los
proyectos. En ese sentido, las políticas de mejora de infraestructura deben enfocarse en la creación de marcos
legales, instituciones y esquemas de alianzas público-privadas que permitan la estructuración de los proyectos y la
atracción de grandes inversiones. Es importante que los esfuerzos se orienten a aprender de las lecciones en otras
regiones del mundo para minimizar los riesgos de este tipo de proyectos.
Impulsar la educación para el trabajo. Es importante la experimentación de distintos mecanismos que
permitan formar jóvenes y trabajadores para incrementar su productividad y poder desarrollar proyectos
productivos más sofisticados. Ello pasa por continuar los esfuerzos iniciados con el proyecto Beca Mi Primer
Empleo, el cual busca vincular jóvenes trabajadores con empresas, subsidiando la capacitación para el trabajo de
jóvenes. Además, se debiese considerar el otorgar un subsidio a la capacitación a las empresas en aquellos temas
que actualmente no cubre el Instituto de Tecnología Capacitación y Productividad (INTECAP). Además, la
educación vocacional debiese priorizarse como una opción educativa donde los sectores económicos a impulsar
jueguen un rol esencial en la capacitación y la creación de puestos de empleo para dichos jóvenes.
Invertir en investigación y desarrollo (I+D). Dichas inversiones deben ser parte de una política de
innovación integral, con una visión de largo plazo, que involucre a sector privado y sector público y que considere
temas relevantes para la innovación empresarial en todas sus etapas. Entre los instrumentos a impulsar están:
estándares de calidad, investigación de mercados, encadenamientos con mercados y sectores de alta tecnología,
entre otros.
Desarrollar el mercado financiero y el mercado de capitales. Las principales fallas de mercado que limitan
la profundidad financiera y por lo tanto limitan el desarrollo de las empresas son las garantías, el cumplimiento, el
costo del fondeo de las entidades financieras, los costos de intermediación, la falta de información confiable sobre
los sectores
económicos y las empresas. Entre los bienes públicos que pueden mejorar la productividad mediante un mejor
acceso al financiamiento, está la fijación de reglas de juego que sean transparentes y verificables para la
supervisión y regulación de los mercados financieros. En ese sentido, se recomienda la aprobación e
implementación de las leyes de microfinanzas, factoraje y arrendamiento (leasing), ya presentadas al Congreso de
la República, y analizar qué otros instrumentos financieros necesitan de un marco regulatorio para su desarrollo.
Por otro lado, se deben también reducir las barreras para ingresar en los mercados financieros; reducir las
asimetrías que distorsionan la asignación de capital; establecer (o mejorar) las bases legales de los registros del
crédito, las transacciones seguras, los registros catastrales, los registros de garantías mobiliarias y las leyes de
insolvencias.
Mejora en el nivel de eficiencia en las operaciones de las empresas. En muchos casos, la baja
productividad de las empresas se debe a la baja calificación de los emprendedores o gerentes. Cuando el mercado
no produce naturalmente estos emprendedores, estos pueden crearse a través de incubadoras, o fomentando
mayores vínculos entre las empresas internacionales y locales para la transferencia de conocimiento y tecnología;
o pueden “traerse”, atrayendo a guatemaltecos en el exterior, o a emprendedores internacionales (caso Start-up
Chile), o simplemente en forma de inversión extranjera directa. Por otro lado, existe una diversa gama de
servicios financieros y no financieros que puede brindarse a las empresas, según sus etapas de desarrollo de las
empresas (capital semilla, asesorías, asociatividad, matching grants, entre otros).
Alinear el mercado eléctrico a las necesidades de desarrollo industrial. El precio de la energía en
Guatemala es elevado. Esto se debe en parte a la estructura de la matriz energética del país pero también por la
forma en que funciona el mercado. Para satisfacer la demanda proyectada de forma sostenible y reducir los costos
de la energía, se deben implementar acciones que permitan, entre otras cosas, seguir impulsando la inversión en
los distintos eslabones de la cadena de valor del mercado, mejorar y fortalecer la regulación del mercado,
focalizar los subsidios en el mercado e impulsar normativa para evitar los abusos en las tasas municipales
cobradas a través de la factura eléctrica.
Flexibilizar el mercado laboral. La rigidez del mercado laboral guatemalteco es una de las restricciones
más costosas al crecimiento y la competitividad, teniendo como consecuencia un sector informal tan amplio que
se ha convertido en la norma, y no en la excepción. El mercado laboral debe ser dinámico y flexible, para
adaptarse a las necesidades de los trabajadores y empresas, tomando en cuenta las realidades del país y las
tendencias globales. Ello implica: facilitar la contratación por tiempo parcial; el impulso de la figura de los
aprendices; facilitar la contratación de trabajadores extranjeros; ajustar el salario mínimo en ciertos sectores,
particularmente de manufactura ligera, a las condiciones del interior de la República; y, ajustar la normativa para
impulsar la capacitación en el trabajo. Al mismo tiempo es necesario seguir fortaleciendo la capacidad del
gobierno para informar a los empleadores sobre sus responsabilidades laborales, al mismo tiempo que incrementar
la capacidad del gobierno para hacer cumplir la normativa laboral.
Impulsar la inteligencia de mercado para diversificar mercados y productos. Es indispensable contar con
esquemas de alianzas que permitan la generación periódica de información sobre mercados internacionales,
tendencias globales, nuevos sectores. Esta información debe ser periódica, de calidad y debe servir para el
descubrimiento de nuevas oportunidades de mercado y para la toma de decisiones.
Simplificar y facilitar los trámites. Guatemala ha mostrado contar con tardados y costosos trámites que
dificultan a PYMES y empresas extranjeras el empezar operaciones y crecer. Existen distintos indicadores, tales
como el Doing Business o el Índice Global de Competitividad, que pueden servir de base para la priorización de
procedimientos a mejorar. Sin embargo, también debe tenerse cuidado, pues la eliminación de trámites, sin tomar
en cuenta cómo están conectados los mismos con otras partes del sistema jurídico del país, puede generar
repercusiones negativas. Debe trabajarse no sólo en facilitar la apertura de las empresas, para facilitar la
formalización de PYMES, pero también se requiere facilitar el procedimiento de quiebras. Por ello, es
indispensable contar, primero, con un marco legal adecuado para el proceso de quiebras y de recuperación de
activos y, segundo, con una estructura institucional capaz de llevar de implementar eficientemente dichos
procedimientos. Cabe señalar que no todos los marcos jurídicos en este tema son iguales, así que Guatemala debe
prestar atención a cuál utilizará como guía. Una economía dinámica dispuesta a promover la innovación debiese
contar con un marco jurídico favorable a la innovación y, por lo mismo, favorable al deudor.
Selección de los sectores
Previo a describir las políticas verticales conviene desarrollar los mecanismos para seleccionar los
sectores. De acuerdo a la metodología seguida por la consultora Dalberg, se han recomendado los siguientes
productos para impulsar en Guatemala: sistemas de aire acondicionado, máquinas despendedoras, lámparas
eléctricas portátiles, vitaminas, productos químicos inorgánicos, barnices, y motocicletas. Sin embargo, se
recomiendan realizar análisis adicionales, no sólo de los productos recomendados por Dalberg sino para productos
que resulten relevantes para otros sectores existentes y no existentes en el país, para contar con información
adecuada para tomar la decisión. Este análisis debería incluir: a) la demanda existente en el país, en el istmo
centroamericano, el sur de México y Sudamérica; b) los proveedores existentes en el país; c) la factibilidad
técnica y económica de su producción en Guatemala; y, d) el interés de los empresarios del sector en involucrarse
en la producción del producto, así como también evaluar el interés de inversionistas extranjeros. Además, cabe
señalar que es posible que durante el proceso de discusión de estos productos surjan otros que no habían sido
originalmente evaluados por Dalberg, así que debiese también incluidos en el proceso.
Tomando en cuenta que las políticas verticales son, por su naturaleza, de prueba y error, es importante que
en el mediano plazo se cuente con mecanismos suficientemente flexibles que permitan remover incentivos e
intervenciones específicas a productos/sectores que no están alcanzando los resultados esperados.

Políticas verticales o transversales


Crear zonas especiales de desarrollo. Un mecanismo que ha tenido éxito en varios países, particularmente
asiáticos, es el modelo de Zonas Especiales de Desarrollo. Estas zonas buscan incentivar la inversión en regiones
específicas y tienden a especializarse en sectores económicos. Estas zonas cuentan con la infraestructura adecuada
para la realización de las operaciones de las empresas, así como los accesos necesarios para exportar sus
productos. Ello puede pasar por subsidiar la renta de la tierra, la construcción de las instalaciones (desde la
fábrica hasta elementos como las plantas para tratamiento de aguas residuales), maquinaria y equipo necesario
para la instalación de la empresa, entre otras acciones. Cuentan además con legislación que permite adaptar la
normativa a las necesidades de los distintos sectores. Para potenciar el impacto de estas zonas, las
Municipalidades deben ser un eslabón fuerte en la atracción de inversión local y extranjera. Asimismo, la
coordinación de distintas instituciones del sector público para la provisión integral de servicios.
Involucrar a los gobiernos locales en la atracción de inversiones. Al igual que las reformas de
descentralización China en la década de 1980, debe considerarse el otorgar un mayor espacio a las Municipalidades y a
las Mancomunidades, para que tengan mayor flexibilidad para adaptar normativas a las condiciones locales, a
manera de atraer empresas a sus localidades que se adapten al potencial productivo local-
Impulsar distintas herramientas de comercio exterior. Actualmente existen distintas instituciones y
programas para el fomento de las exportaciones y la atracción de inversiones, por lo que se recomienda realizar
evaluaciones que permitan definir específicamente qué intervenciones deberían coordinarse y cómo. Además,
conviene experimentar con modelos adicionales. Por ejemplo, podría considerarse la generación de acuerdos con
compañías comerciales (trading companies) de reputación internacional con sectores locales, o el analizar la
creación de una empresa pública o mixta con dicho fin. Estas empresas permitirían el lograr economías de escala
tanto en la compra de insumos, en la consolidación de carga para el transporte y también lograr mejores
condiciones con los clientes.
Exportar a otros países en desarrollo. Los altos niveles de ingresos de dichos países resultan atractivos,
pero también implican altos estándares de calidad que, dadas las capacidades actuales de muchas empresas
pueden resultar demasiado complicados de cumplir. Por lo tanto, y especialmente para el caso de pequeñas y
medianas empresas, pero también para grandes con poca experiencia internacional, el enfoque debe trasladarse a
atender mercados populares en países en desarrollo.
Priorizar la atracción de inversionistas que permitan generar brincos de innovación y productividad. Dicha
focalización debiese ir de la mano de la selección de los sectores a apoyar, para que exista una vinculación en la
generación de valor en la cadena de valor. Para lograr la focalización de IED, no sólo se propone el
acompañamiento de las altas autoridades del Organismo Ejecutivo para atraer a los inversionistas, también el
priorizar la generación de
infraestructura que resuelva cuellos de botella logísticos para dichos inversionistas. Por ejemplo, las
características de los parques industriales debiesen girar alrededor de cumplir con los estándares de los sectores
seleccionados. Al mismo tiempo, implica tomar en cuenta canales específicos para contactar a las empresas. Otros
elementos importantes es identificar actividades de recreación que resulten atractivas a los inversionistas y
gerentes extranjeros que se buscan atraer, de tal manera que se promueva su desarrollo en Guatemala con el fin de
atraerlos y convencerlos de invertir en el país. Por ejemplo, podría ser relevante tomar en cuenta la colaboración
en la generación de experiencias para ejecutivos en temas como la pesca deportiva, ascenso a volcanes o torneos
de golf.
Fomentar la integración de cadenas de valor. El fortalecer el encadenamiento hacia los consumidores
finales y hacia las materias primas permite crear en muchos sectores externalidades positivas y economías de
escala que permiten crecimientos importantes. En Guatemala existen experiencias positivas, donde los
encadenamientos han permitido incrementar la productividad, las ventas, las exportaciones y el empleo de las
empresas participantes, además de externalidades positivas en otras empresas que no participan directamente en
los programas. Para impulsar este tipo de programas debe pasarse de desarrollo de sectores aislados donde hay
prioritariamente PYMES, a sectores industriales exportadores en donde las PYMES puedan servir como
proveedoras de insumos o servicios, apoyadas por el gobierno mediante la capacitación y la compra de equipo,
permitiendo así el incremento de la calidad de la producción.
Desarrollar capacidades de investigación y desarrollo (R&D). En el corto plazo es importante subsidiar la
compra de equipo y la capacitación de técnicos en el manejo de nuevo equipo. En el largo plazo se requerirá
establecer laboratorios nacionales (públicos y público-privados), que permitan mejorar los procesos productivos e
introducir nuevos productos en los sectores priorizados.
Impulsar la adopción de estándares de calidad. Parte del reto es fortalecer las capacidades de trabajadores,
tanto del lado del sector público (por medio de INTECAP y otras instituciones), como del lado del sector privado
(por medio de universidades, centros de estudio, entre otros). Por otro lado, parte del reto es mejorar la
infraestructura del sistema de calidad, modernizando los laboratorios de metrología, ampliando su cobertura y
otras acciones que permitan fortalecer el sistema nacional de calidad. Otro elemento importante es atraer la
atención nacional en el tema a clústeres particulares para impulsar programas de mejora de calidad donde la
presión del público permita incentivar las mejoras.
Facilitar la entrada a extranjeros para el impulso de sectores estratégicos. El Ministerio de Trabajo y
Previsión Social, el Ministerio de Economía y el Ministerio de Relaciones Exteriores deberán de facilitar visas y
permisos de trabajo a inversionistas y trabajadores en sectores estratégicos. De especial importancia son mandos
gerenciales medios y altos, así como trabajadores en actividades especializadas.
Impulsar la industrialización táctica. Siguiendo el mantra de “Acciones de corto plazo. Cambio de Largo
plazo (Short-term action. Long-term change), impulsado por los creadores del urbanismo táctico, es importante
generar intervenciones tácticas (Tactical Industrialization) que permitan ganar el apoyo de la población sobre las
políticas industriales verticales. La idea es enfocarse en experimentos de bajo costo que permitan aprovechar
espacios (sectores) existentes para probar la factibilidad de realizar cambios permanentes y de mayor escala. Una
vez el experimento demuestra tener éxito, es cuando vale la pena realizar cambios que generen cambios
permanentes. Una forma de tomar en cuenta estos conceptos es generar proyectos que tengan impacto en el corto
plazo en grupos identificables para la población urbana para mostrar el poder de las intervenciones a través de
subvenciones compartidas (matching grants) con las Municipalidades para apoyar conglomerados locales. Un
sector para iniciar el programa podría ser el de comida callejera en la ciudad de Guatemala, o el de actividades
culturales en Antigua Guatemala.

Las características del marco institucional

La experiencia internacional demuestra que es más importante enfocarse en las funciones que las
instituciones deben cumplir que discutir la forma específica que deben tomar. Ello se debe a que la forma
organizacional va a depender muchas veces del entorno político. Por ejemplo, podría sugerirse el establecer una
empresa pública para manejar la implementación de la política, de cierta manera siguiendo el ejemplo chileno,
pero puede que el momento
político en Guatemala favorezca más el establecimiento de una entidad descentralizada y autónoma. En todo caso,
se requerirá un trabajo importante para discutir el tema con el público y con el Congreso de la República para
lograr el apoyo de las nuevas instituciones que se requerirán. Más allá de la forma organizacional, las
recomendaciones de la literatura sobre las características de las instituciones a cargo de la política son las
siguientes.
Capacidad de coordinar la política económica para que la misma sea congruente con la política industrial.
Dadas las múltiples dimensiones que la política industrial requiere, desde facilitar un adecuado transporte urbano
para movilizar trabajadores a proveer becas en el extranjero para investigación de nuevos materiales, se necesita
contar con un espacio que permita coordinar y negociar las prioridades de la política industrial y cómo la misma
tiene lugar en otras actividades de gobierno. Se requiere del uso de foros de alto nivel para tomar decisiones e
impulsar la coordinación a lo largo de los distintos sectores del gobierno. Ello implicará evaluar los mecanismos
más adecuados para el funcionamiento del Gabinete Económico o el Gabinete de Empleo. Al mismo tiempo, el
principal interlocutor de la política debe contar con el apoyo directo del Presidente o de una de sus personas de
más confianza.
Flexibilidad para implementar un proceso de descubrimiento de instrumentos de política y sectores
económicos. Es necesario contar con la capacidad para poder reaccionar rápido y generar acuerdos con distintas
entidades dentro del sector público y el sector privado. Así como tener la confianza del público y del gobierno
para experimentar y descubrir las intervenciones y mercados y actores que tienen mayor capacidad para poder ser
exitosos, necesitando mayor flexibilidad que la que hoy en día muestran los Ministerios de Gobierno. Es probable
que la institucionalidad más adecuada debiese ser una o varias entidades descentralizadas y autónomas o empresas
públicas, para así contar con mayor flexibilidad, rapidez y adaptabilidad para la realización de contrataciones. Al
mismo tiempo, debe contarse con apoyo adecuado por parte del Congreso de la República y de la Contraloría
General de Cuentas de la Nación para evitar que procesos burocráticos se conviertan en un obstáculo para cumplir
objetivos prioritarios para el país.
Preparar y atraer talento de alto nivel para conducir e implementar la política. Dado que actualmente el
servicio civil guatemalteco no favorece la contratación, la constante preparación y el mantenimiento de personal
de alto nivel. Tomar en cuenta la experiencia del Banco de Guatemala puede resultar valioso. Debiese
considerarse el otorgar becas a los mejores estudiantes de las universidades guatemaltecas en aquellas carreras
que resulten relevante para la entidad, no sólo para realizar investigaciones y pasantías, sino también para realizar
maestrías en el exterior. También debe considerarse pagar salarios adecuados y mantener un ambiente laboral de
trabajo altamente comprometido con la misión.
Capacidad para priorizar e impulsar la investigación, el desarrollo y la introducción de nuevos productos.
Una de las razones importantes para contar con diversas entidades involucradas en la política industrial es la
necesidad de especializar laboratorios nacionales de investigación. Las mismas deben contar con la flexibilidad
para poder contratar personal y proveedores, así como contar con el apoyo de largo plazo del sector público y
privado para su financiamiento. En dicho caso debe comprenderse las ventajas y desventajas de retomar el
Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología Industrial (ICAITI). Puede que el co-financiamiento con
otros países de América Central no sea viable, pero podría buscarse la colaboración con otros países. El enfoque a
la comercialización es importante. Por ejemplo, debe evaluarse el uso de una empresa pública que pueda generar
spin-offs para evaluar nuevos productos y servicios. Las acciones de dichos spin-offs podrían eventualmente
venderse en subasta pública. Otra opción es el ofrecer créditos subsidiados para que nuevas empresas faciliten la
introducción de nuevos productos. Nuevamente, la mejor opción debe descubrirse probando las distintas
alternativas.

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