ESTRÉS LABORAL
Actualmente el estrés laboral es uno de los problemas de salud a los que se está
prestando mayor atención, esto se debe a que cada vez es más notoria la magnitud de
sus consecuencias. Por ello aprender a manejarlo nos ayudará a mantener un
adecuado nivel de salud, tanto físico como emocional.
En el trabajo es el estrés, tal vez el trastorno psicológico que más afecta su salud
provocando alteraciones y disfunciones que repercuten tanto en los trabajadores
como en el funcionamiento de la empresa. Desde aspectos ambientales como el ruido;
hasta factores interpersonales como la relación con los compañeros, o la falta de
conciliación entre la vida personal y laboral, pueden ser clasificados como fuente de
estrés para muchos empleados.
QUE ES EL ESTRÉS
La organización mundial de la salud (O.M.S) define el estrés como un conjunto de
reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción; es una respuesta
automática y necesaria para la supervivencia.
Estas reacciones físicas pueden estar protagonizadas por sensaciones como: tensión,
agobio, angustia o nerviosismo. Dependiendo del individuo y de sus experiencias, estas
sensaciones pueden ser canalizadas de una forma u otra, que podría ser beneficiosa o
no.
Si nos ponemos a mirar en detalle nos damos cuenta que el estrés no está
condicionado a ser negativo; sin embargo de acuerdo a nuestra de resilencia puede
llegar a ser perjudicial.
TIPOS DE ESTRÉS
Todas las personas estamos sometidas a un nivel mínimo de estrés que, en situaciones
concretas, puede aumentar y, dependiendo de la capacidad de reacción que tenga
nuestro organismo, puede producir:
Eustrés o estrés positivo.
Distrés o estrés negativo.
Es aquí donde nos damos cuenta que el estrés puede tener reacciones negativas para
nuestra vida, pues un grado de estrés moderado, que remita cuando el estímulo cesa,
puede ayudar al organismo a lograr sus objetivos, pero, en caso de que el nivel de
estrés no decrezca y se mantenga en cotas altas durante un período de tiempo
prolongado, comienzan a aparecer síntomas negativos.
ESTRESORES LABORALES
Ante esta situación, cabe destacar que el estrés laboral, está definido por
la Organización Internacional del Trabajo como una patología y ha sido incluso
catalogado como la epidemia del siglo XXI.
En el estrés laboral las acusas están más que claras y suelen coincidir en todos los
casos con.
*Una elevada presión en el entorno de trabajo, ya sea ocasionada por un elevado
grado de responsabilidad.
*Excesiva carga de tareas.
*Relaciones laborales insatisfactorias.
*Ambiente físico-laboral inadecuado o una combinación de factores.
Cabe destacar que no todos reaccionamos de igual forma ante los mismos estresores,
mientras para uno la situación estresante genera el estímulo necesario para cumplir
con las obligaciones asignadas, para otro este mismo estimulo repercute en un factor
de riesgo y podrá producir Distrés.
ESTRÉS LABORAL Y EL SINDROME DE BURNOUT
Dentro del estrés laboral, podemos encontrar el Síndrome de Burnout, conocido más
comúnmente como el síndrome del desgaste ocupacional o del trabajador quemado,
un tipo de estrés laboral caracterizado por el progresivo agotamiento, tanto mental
como físico, que acaba convirtiéndose en crónico.
Esta patología, descrita por primera vez en la década de los 60, suele darse con mayor
frecuencia en áreas de trabajo que requieren un contacto con terceras personas, como
pueden ser la sanidad, la educación o la atención al cliente.
CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS
Enfermedades y patologías graves.
Problemas fisiológicos, cognitivos y motores.
Trastornos inmunológicos, respiratorios, cardiovasculares, endocrinos,
dermatológicos, sexuales y psicopatológicos, que pueden llevar, en casos graves, a la
depresión e incluso al suicidio.
Además, en el caso del estrés laboral, debemos también hablar de las consecuencias
que este tiene en la organización como son:
El absentismo.
La pérdida de productividad.
La alta rotación de la mano de obra.
La pérdida de calidad en procesos y productos.
La pérdida de tiempo y, con todo ello, la pérdida económica que esto puede
ocasionar.
Como podemos observar, y aunque en ocasiones no se tenga plena consciencia de ello,
el estrés puede tener unos efectos negativos realmente graves.
Es precisamente por este motivo que debemos adoptar una posición de prevención
frente al estrés laboral.
COMO PREVENIR EL ESTRÉS
Como toda patología, es mejor prevenirla que llegar al punto de tener que sanarla.
Según Josefina del Prado, Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales
y Coordinadora del Máster de Prevención de Riesgos Laborales de IMF
Business School, indica que el estrés laboral aparece cuando se “presenta un
desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización. En su
prevención juega un papel fundamental el servicio de prevención de la empresa y
por ende, los técnicos que lo componen”.
También, señala que las medidas que los técnicos de prevención deben aplicar
pueden ser de dos tipos:
1. Preventivas: Con el fin de evitar que se den situaciones estresantes para
los trabajadores.
2. Correctivas: Aquellas que tras producirse las situaciones de estrés, tienden
a eliminarlas.
Por ese motivo, los expertos en el campo ofrecen siempre una serie de consejos
sencillos para prevenir el estrés, como son:
Hacer ejercicio y mantener un buen estado físico.
Llevar una dieta equilibrada.
No trabajar más de 10 horas al día.
Dormir un mínimo de 6 horas.
Reservar uno o dos días a la semana para desconectar totalmente de las
tareas rutinarias.
Acudir a terapias de relajación. (masajes terapéuticos, de relajación, etc).
Hacer respiración profunda.
Meditar.
Planificar unas vacaciones.
Discutir tus problemas con gente de confianza.