UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL PERÚ
EROSIÓN HIDRÁULICA
ESTUDIANTE
CAMPOS MILIÁN, LEONARDO BRYAM
CURSO
HIDROLOGÍA APLICADA
DOCENTE
TEPE ATOCHE VICTOR MANUEL
INTRODUCCIÓN
Las corrientes de agua poseen un comportamiento complejo y sobretodo
dinámico. El río es solamente una parte del sistema. La cuenca, la geología, el
clima, la vegetación y otros factores influyen en forma determinante en su
comportamiento. El sistema fluvial incluye unas zonas de producción de
sedimentos, unas de transporte y finalmente unas de deposición. Si construimos
una obra en un río estamos logrando algo “bueno” con un objetivo, pero al mismo
tiempo podemos estar generando efectos negativos. Los efectos secundarios de
las obras pueden traer resultados catastróficos. Se requiere entonces capacidad
para predecir la dinámica del sistema. Para anticipar el conocimiento del
comportamiento de la corriente se hace necesario determinar las características
morfológicas de la corriente, su geología, sedimentos, hidrología e hidráulica.
LA EROSIÓN HIDRÁULICA
El movimiento del agua que circula por el cauce de una corriente de agua
produce el desprendimiento y transporte de los materiales que conforman su
perímetro mojado.
La erosión fluvial es el efecto de desgaste de la superficie terrestre que tiene el
agua de los ríos. En otras palabras, es el modo particular en que el agua modifica
el paisaje, ya sea fluyendo sobre la superficie o en corrientes subterráneas,
arrastrando así sedimentos, materiales y alterando su distribución en la corteza
terrestre.
En una cañada o río pueden ocurrir dos tipos de erosión general que afectan el
cauce:
Erosión superficial: cuando ocurre por el flujo superficial del agua, que disuelve
los materiales sólidos y las arcillas, exponiendo los materiales subyacentes y
depositando los disueltos en nuevas ubicaciones.
Erosión de fondo de cauce: cuando ocurre por la acción mecánica del agua y
de los materiales que ésta pueda arrastrar, como cantos rodados, bloques, etc.,
o arenas disueltas en ella, todo lo cual impacta en la superficie del fondo del
cauce.
La erosión en ambos casos depende de las características geotécnicas de
materiales del fondo y los taludes, su geometría, pendiente y características del
flujo de agua. La estabilidad del talud en sí depende de los parámetros de
resistencia (c’. φ’), el peso unitario, la altura, pendiente y la presencia y
características de discontinuidades geológicas.
Para cada tipo de suelo hay una velocidad a la cual se produce arrastre. En un
ensayo sencillo de laboratorio en el cual se simula un canal revestido de suelo,
se encuentra la velocidad a la cual se produce el arrastre de las partículas.
La erosión se inicia con el desprendimiento de las partículas en el perímetro del
cauce por acción de la fuerza tractiva (Figura 3.6). El proceso de erosión es
complejo y se pueden desarrollar modelos que permiten predecir las cantidades
de erosión, incorporando factores geotécnicos e hidráulicos.
Estos modelos son generalmente válidos para ríos de pendientes bajas, pero no
son aplicables a los torrentes y ríos en áreas montañosas. Existen, sin embargo,
algunos criterios de orden general que pueden emplearse para poder predecir
los fenómenos en forma cualitativa.
El modelo de degradación de un canal desarrollado por Thorne muestra cómo al
colocar una limitante lateral (muro de ribera), se produce un aumento en la
profundización del cauce, igual situación ocurre si se controla el fondo del cauce,
lo cual trae como consecuencia el intento del río a ampliarse lateralmente.
Y también en tres fases separadas:
Fase mecánica. La de mayor actividad, en las regiones más altas del río, en las
que ocurre el mayor desgaste por acción mecánica, fruto de la energía del agua
y del impacto de otros materiales.
Fase intermedia. Ubicada más adelante en el cauce del río, presenta aún
efectos mecánicos erosivos, pero ya en medio de otros procesos sedimentarios
en los que la materia desgastada se empieza a asentar.
Fase sedimentaria. Hacia el final del cauce del río, el efecto mecánico del agua
es mucho menos intenso, pero mucho más elevado su efecto sedimentario,
depositando así todo el material erosionado y creando nuevas formas
geológicas.
PROPIEDADES DE LOS SEDIMENTOS
Todas las áreas de la cuenca y las orillas y fondo del cauce producen
continuamente sedimentos que la corriente transporta y luego deposita. La
variabilidad espacial de los sedimentos es un resultado de la influencia del clima,
vegetación, relieve, geología y los procesos antrópicos de erosión. La mayoría
de las fórmulas utilizadas para el cálculo del transporte de fondo de sedimentos
son empíricas, basadas principalmente en modelos de laboratorio; debido a que
la medición de transporte de fondo en ríos reales es poco confiable. Sin embargo,
la medición de la carga suspendida es fácil y confiable. Los análisis deben
realizarse combinando las mediciones de campo con fórmulas empíricas. La
forma irregular de la mayoría de las corrientes y la no uniformidad de los
sedimentos dificulta los cálculos. El margen de error en los cálculos de
sedimentos transportados es excesivamente alto (Przedwojski y otros, 1995).
Clasificación de los sedimentos
Los sedimentos pueden clasificarse en dos grandes categorías, sedimentos
cohesivos y sedimentos no cohesivos. Los sedimentos no cohesivos
comprenden los cantos y bloques, gravas y arenas y los cohesivos son
esencialmente mezclas de limos y arcillas. Existen diferencias substanciales
entre los dos grupos de sedimentos y su interacción con el flujo. En los
sedimentos no cohesivos la principal fuerza de resistencia a la erosión es el peso
sumergido de los sedimentos, mientras en los sedimentos cohesivos las fuerzas
netas de atracción entre partículas y las fuerzas electroquímicas controlan la
resistencia a la erosión. Estas mismas fuerzas controlan el comportamiento
hidrodinámico de las suspensiones de sedimentos finos.
Clasificación de los sedimentos Los sedimentos pueden clasificarse en dos
grandes categorías, sedimentos cohesivos y sedimentos no cohesivos. Los
sedimentos no cohesivos comprenden los cantos y bloques, gravas y arenas y
los cohesivos son esencialmente mezclas de limos y arcillas. Existen diferencias
substanciales entre los dos grupos de sedimentos y su interacción con el flujo.
En los sedimentos no cohesivos la principal fuerza de resistencia a la erosión es
el peso sumergido de los sedimentos, mientras en los sedimentos cohesivos las
fuerzas netas de atracción entre partículas y las fuerzas electroquímicas
controlan la resistencia a la erosión. Estas mismas fuerzas controlan el
comportamiento hidrodinámico de las suspensiones de sedimentos finos.
Tamaño de los sedimentos
El tamaño de las partículas y la distribución de tamaños o granulometría tienen
gran influencia en su movilidad. De acuerdo a su tamaño las partículas se
pueden clasificar como arcillas, limos, arenas, gravas, guijarros y cantos
(Figura3.4). La mayoría de las partículas de arena y grava están compuestas por
el mineral Cuarzo, cuyo peso específico es de aproximadamente 2.65 Kg/m3 y
para la mayoría de los casos prácticos se utiliza este valor.
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