Definición del concepto “Inclusión”
Ofrecer educación con calidad en igualdad de oportunidades para los niños en las
escuelas es el reto que tiene todo sistema educativo a nivel mundial.
En algunos países el concepto de inclusión no está muy claro y le dan significancia
únicamente a la educación para los niños que tienen algún tipo de discapacidad. Sin embargo,
este término ha sido explicado de manera más amplia, para darle acogida a la diversidad
existente entre el estudiantado. Según las Orientaciones para la Inclusión de la UNESCO (2005):
La educación inclusiva puede ser concebida como un proceso que permite abordar y
responder a la diversidad de las necesidades de todos los educandos a través de una mayor
participación en el aprendizaje, las actividades culturales y comunitarias y reducir la exclusión
dentro y fuera del sistema educativo. Lo anterior implica cambios y modificaciones de
contenidos, enfoques, estructuras y estrategias basados en una visión común que abarca a
todos los niños en edad escolar y la convicción de que es responsabilidad del sistema
educativo regular educar a todos los niños y niñas. El objetivo de la inclusión es brindar
respuestas apropiadas al amplio espectro de necesidades de aprendizaje tanto en entornos
formales como no formales de la educación. La educación inclusiva, más que un tema
marginal que trata sobre cómo integrar a ciertos estudiantes a la enseñanza convencional,
representa una perspectiva que debe servir para analizar cómo transformar los sistemas
educativos y otros entornos de aprendizaje, con el fin de responder a la diversidad de los
estudiantes. El propósito de la educación inclusiva es permitir que los maestros y estudiantes
se sientan cómodos ante la diversidad y la perciban no como un problema, sino como un
desafío y una oportunidad para enriquecer las formas de enseñar y aprender" (p. 14.)
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En su artículo Echeita, G. y Ainscow M (2011), afirman que la inclusión es un proceso,
una búsqueda constante de mejores maneras de responder a la diversidad del alumnado. Se trata
de aprender a vivir con la diferencia y a la vez de estudiar cómo podemos sacar partido a la
diferencia. En este sentido, las diferencias se pueden apreciar de una manera más positiva y
como un estímulo para fomentar el aprendizaje entre niños y adultos (p.32).
El origen de la inclusión educativa radica en la educación especial cuya prioridad era el
derecho fundamental de las personas en tener educación de calidad y para todos incluyendo a
aquellos que presentaban alguna dificultad para el aprendizaje brindando oportunidades y acceso
al currículo.
En el Foro 2030 (2015) de la UNESCO realizado con el fin de garantizar una educación
inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para
todos, inspirado en una concepción humanista de la educación y del desarrollo basada en los
derechos humanos y la dignidad, la justicia social, la inclusión, la protección, la diversidad
cultural, lingüística y étnica, la responsabilidad y la rendición de cuentas compartidas. Reafirma
también que la educación es un bien público, un derecho humano fundamental y la base para
garantizar la realización de otros derechos; que es esencial para la paz, la tolerancia, la
realización humana y el desarrollo sostenible y clave para lograr el pleno empleo y la
erradicación de la pobreza, por lo tanto, debe centrar los esfuerzos en el acceso, la equidad, la
inclusión, la calidad y los resultados del aprendizaje, dentro de un enfoque del aprendizaje a lo
largo de toda la vida. (p. 7).
Es de resaltar una de las concepciones de asumir la inclusión como un derecho, al
afirmarse que una Educación Inclusiva ofrece a todos los y las niñas; oportunidades educativas y
ayudas para su progreso, promoviendo ambientes de aprendizaje que formen a todos los niños y
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las niñas a su participación en la escuela tanto social como intelectualmente valorando la
diversidad en ritmos y estilos de aprendizaje, contextos e intereses particulares (UNESCO,
2009).
La inclusión educativa es una forma de responder y abordar la diversidad en contextos
educacionales. Se amplía así la representación de quienes son los sujetos interpelados en y por
esta nueva significación, abriendo espacio a nuevas subjetividades y a las intersecciones de sus
marcadores. (ej., discapacidad, etnia, género entre otras) (Infante, 2010, p.288).
A su vez, en la República de Colombia, el Decreto 1421 de 2017 en el Artículo
[Link].2.1.3 define como educación inclusiva aquella que reconoce, valora y responde de
manera pertinente a la diversidad de características, intereses, posibilidades y expectativas de los
niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, cuyo objetivo es promover su desarrollo,
aprendizaje y participación, con pares de su misma edad, en un ambiente de aprendizaje común,
sin discriminación o exclusión alguna, y que garantiza, en el marco de los derechos humanos, los
apoyos y los ajustes razonables requeridos en su proceso educativo, a través de prácticas,
políticas y culturas que eliminan las barreras existentes en el entorno educativo. En este sentido,
la atención educativa de las personas con discapacidad en el marco de la educación inclusiva, y
particularmente la formulación y puesta en práctica de los planes de implementación progresiva,
deben estar orientados a cumplir los siguientes principios
1. Respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, la libertad para la toma de
decisiones y la independencia de las personas con discapacidad.
2. El respeto por la igualdad y la prohibición de discriminación por motivos de
discapacidad.
3. La participación en condiciones de igualdad y la inclusión social plena.
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4. El respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte
de la diversidad humana.
5. La igualdad de oportunidades y la igualdad entre hombres y mujeres con discapacidad.
6. La accesibilidad y el diseño universal.
7. El respeto por la evolución de las facultades de los niños y niñas con discapacidad a sus
ritmos, contando con los apoyos y las altas expectativas de la comunidad educativa.
Algo que apoya el desarrollo eficaz de una Inclusión en la Educación, es el aspecto
normativo, según la Ley 115, Ley General de la Educación contemplada en la Carta Política de
Colombia en su capítulo 1. Artículos 46 – 48, expone que la educación para personas con
diferencias motoras, sensoriales e intelectuales particulares debe ser una Educación adecuada y
de calidad, mejorada por parte del gobierno. Es una obligación del estado velar por el bienestar
de toda comunidad, estableciendo normas de calidad y velando por su cumplimiento.
A pesar de la regulación por parte de los entes nacionales e internacionales en cuanto al
tema de inclusión en atención a la diversidad, sigue siendo difícil la creación de ambientes
inclusivos en las aulas de clases, así como atender las necesidades individuales de los estudiantes
y es fácil ver que en las planeaciones de los docentes no se tiene en cuenta la heterogeneidad de
los grupos.
En la investigación “La utopía de la práctica docente inclusiva en el aula de preescolar a
partir de la estrategia del aprendizaje colaborativo” Medero, C (2014) afirma:
“La inclusión es una cuestión de actitud, de crear nuevas ideologías y un cambio
complejo en las intervenciones educativas en la construcción de aprendizajes de los alumnos y en
la forma de interactuar con los otros, por lo que su aplicación es vivencial y permanente en todo
espacio y momento (p. 8).
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La inclusión requiere de “transformar la cultura, la organización y las prácticas
educativas de las escuelas comunes para atender la diversidad” (Blanco 2006). De tal manera que
a cada quien se le dé la oportunidad de ser respetado desde su origen hasta su condición física o
social o de otra forma “que la enseñanza se adapte a los alumnos y no éstos a la enseñanza”
(Blanco 2006).
Al igual tal como lo plantea (Echeita, 2006), se trata de aprender a vivir con la diferencia,
identificar y remover barreras que no posibilitan el aprendizaje de los niños y las niñas y que
están en riesgo de marginalización, exclusión, memorización y/o fracaso escolar, para lo cual se
requiere de acciones conjuntas de todos los actores de la comunidad educativa.
La inclusión implica una actitud y un compromiso con un proceso de mejora permanente;
conlleva el esfuerzo de análisis y reflexión de culturas, políticas y prácticas educativas, la
identificación de barreras y objetivos de mejora. Avanzar en valores, aunque los valores no sólo
se enseñan, se viven; es aprender a convivir y avanzar en dimensión de actitudes de respeto y
solidaridad como lo afirma (Echeita, 2006).
La inclusión educativa también favorece el trabajo entre docentes; con la búsqueda de
apoyo alternos, y en sí misma busca desarrollar el trabajo colaborativo en la comunidad escolar
(Stainback, S. y Stainback, W. 2007).
Definición del concepto “Estrategias”
Según la RAE, estrategia es un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran
una decisión óptima en cada momento.
Sin embargo, “utilizar una estrategia, pues, supone algo más que el conocimiento y la
utilización de técnicas o procedimientos en la resolución de una tarea determinada diferencias
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particulares motoras, intelectuales y sensoriales, retos y posibilidades”. (Monereo, C. (coord.),
Castelló, M., Clariana, M., Palma, M., Pérez, M. 1999)(p. 8).
Las Estrategias son siempre conscientes e intencionales, dirigidas a un objetivo
relacionado con el aprendizaje. (Monereo, C. et al., 1999, p. 12).
La estrategia se considera como una guía de las acciones que hay que seguir, y que,
obviamente, es anterior a la elección de cualquier otro procedimiento para actuar (Nisbet y
Shucksmith, 1986; Schmeck, 1988; Nisbet, 1991).
Según Bixio (1998), “las estrategias pedagógicas son concebidas como “el conjunto de
acciones que realiza el docente con clara y explícita intencionalidad pedagógica” (p. 33).
Estrategia es la acción pedagógica desarrollada por el profesor cuando es hábil y diestro
en la conducción de un proceso que genera conocimiento (Sánchez, 1993).
“El lenguaje puede utilizarse con el fin de crear estrategias para dominar muchas
funciones mentales tales como la atención, la memoria, los sentimientos y la solución de
problemas… Y tiene un papel muy importante en relación con lo que recordamos y con la forma
en que lo hacemos” (Bodrova Elena, 2008, pág. 19) y todos estos contenidos los encontramos en
los fundamentos teóricos metodológicos del programa de Educación Preescolar que forman parte
de los estándares curriculares y el perfil de egreso de los alumnos de educación básica.
La inclusión implica un cambio para las escuelas hacia procesos que validen, apoyen y
utilicen la individualidad de los estudiantes. Sin embargo, se hace necesario asumir la tarea,
como lo indica (Echeita, Simón, Verdugo, Sandoval, López, Calvo y González, 2009):
De identificar y remover, en su caso, las barreras que desde distintos planos de la vida escolar,
al interactuar negativamente con las condiciones personales o sociales de los alumnos en
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determinados momentos, pudieran limitar en cada centro, precisamente, su presencia,
aprendizaje o participación (p. 159).
Ahora bien, para dar respuesta a estas demandas que implican el reconocimiento de la
singularidad, se requiere la creación de espacios y modelos basados en principios como la
diferencia, la ciudadanía y la unidad en la diferencia (Peiró, 2008). A partir de estos principios es
posible adoptar estrategias metodológicas que den respuesta a todos y cada uno de los
estudiantes.
La inclusión es un proceso que permitirá considerar la diversidad de las necesidades de
todos los niños, jóvenes y adultos a través de una mayor participación en el aprendizaje, así
como reducir la exclusión de la esfera de la enseñanza en su totalidad. Para ello será necesario
cambios y modificaciones de contenidos, enfoques, estructuras y estrategias basados en una
visión común que contemple a todos los niños en edad escolar y que sea como deber y
obligación del sistema educativo ordinario educar a todos los niños y niñas (UNESCO, 2009).
De acuerdo al párrafo anterior, la educación inclusiva requiere de estrategias que
permitan a todos los alumnos formarse en el reconocimiento de las diferencias cognitivas, ritmos
y estilo de aprendizaje, potencialidades y limitaciones. El docente y su labor en el aula incidirán
en alcanzar los propósitos que se buscan para hacer del espacio escolar un lugar que promueva la
integración, respeto, participación y logro de los aprendizajes de todos. Es por ello que se hace
necesario visibilizar algunos aspectos de su formación en relación al enfoque de inclusión y
atención a la diversidad. El conocimiento de los marcos teóricos y pedagógicos generales que la
sustentan permitirá comprender la relación y el trato con los alumnos, sus estrategias y los
recursos que pueda emplear. El análisis de la formación del futuro docente contribuye a generar
propuestas que incidirán en la búsqueda de una educación pertinente y de calidad donde se
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establezcan condiciones equitativas para todos, ya que “la inclusión es, antes que nada, un asunto
de derechos y una cuestión de justicia y de igualdad” (Blanco 2007, p. 24).
Tras realizar observaciones en niños de preescolar con hiperactividad, Tania Anaya
(2001) considera indispensable la utilización del juego en el diseño de estrategias de aprendizaje,
toda vez que es innegable la utilidad de esta actividad como promotora de la convivencia y la
socialización durante esta etapa que transitan los niños menores de seis años.
Por otra parte, la ponencia “El teatro como estrategia psicopedagógica para favorecer la
inclusión de niños preescolares presentada por Melodi Araceli Guillén (2009), donde demuestra
el incremento del grado de participación cuando la estrategia es diseñada con la finalidad de
lograr un desarrollo cognitivo y social de calidad.
Las estrategias de enseñanza deben conducir al alumno hacia aprendizajes significativos.
Las estrategias multisensoriales desarrollan en los niños con discapacidad intelectual habilidades
cognitivas, aspecto que concuerda con De Sánchez (1993) quien refiere que los estímulos
externos variados estimulan las habilidades cognitivas que son el fundamento de los procesos
cognitivos.
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