Análisis
(II) de Terapia familiar
Terapia familiar:
Es un proceso mediante el cual el terapeuta experimenta y conoce a la
familia empleando su auto-conciencia en el contexto terapéutico. La
técnica para modificarla como centro en ellos es la familia más que en
nosotros el terapeuta clínico como portador de la técnica clínica se
convirtió en un universal mientras familiares se volvieron cada vez más
idiosincrasias.
Terapia de familia activista:
la Década de los setenta, la clínica Filadelfia para orientación infantil
patrocino varios talleres sumamente interesantes en los cuales dos
terapeutas entrevistaría por separado a la misma familia durante días
sucesivos.
La introducción por parte de BASTESON de una postura neutral y reflexiva
planteo automáticamente un rompecabezas para aquellos terapeutas
familiares que anhelaba seguir este acercamiento en la práctica
terapéutica.
Cualquier acontecimiento terapéutico que se produzca durante la terapia
se debe a este compromiso. Así, el terapeuta traslada el drama familiar
al consultorio, generando un contexto donde se anima a los miembros
de la familia a interactuar directamente con el otro. El terapeuta debe de
actuar como participante En el drama familiar y observador.
La familia es un kibutz extiende sus limite hasta incluir la comunicación.
La mayoría de las definiciones se centra en la compresión de un pequeño
grupo relacionado por la sangre o el compromiso.
Nuestro terapeuta expresa explorar que querría poner una atención
particular en la amplias fuerza que modelan las familias en una época
determinada, especialmente la actitud publica de la época. Una visión
sociológica de la familia de clase blanca de los estados unidos se detiene
muy poco a la hora de reflejar la vida de muchos otro familiares
norteamericanos.
Sistemas familiares:
Cada sistema familiar encierra un numero de subsistemas, y cada
individuo de la familia es un subsistema que constituyen un subsistema,
los niños y otro.
Evaluación familiar:
El concepto de evaluación se basa en el hecho de que las cultura
invariablemente prescriben conducta distinta para los individuos en
diferente etapas del ciclo vital. Todo esto significa, desde un punto de
vista clínico, que la misma familia que es adoptiva en una determinada
etapa, puede ser disfuncional en otra.
Conflicto familiar:
Las familias son sistema complejos compuesto por sujetos que
necesariamente ven el mundo desde sus propias perspectivas únicas.
Tales puntos de vista mantiene a la familia en estado de tensión
equilibrado, como en los nudos una cúpula geodésica.
La construcción de la familia:
Una familia es un grupo de persona, unida emocionalmente por lazo de
sangre que han vivido juntos el tiempo suficiente como para haber
desarrollado patrones. En su intención e historia que justifica y ligan
patrones.
Los miembro de la familia acepta la experiencia de los familiares
individuales el hermano mayor es un hombre de negocios si no dejas
calumniarnos puede montar en nuestro triciclos.
El terapeuta moderado ha encontrado justificación intelectual para su
estilo terapéutico minimalista en varias fuentes. Durante la década de los
ochenta, los cimientos teóricos de Bateson se complementaron con ideas
¡^portadas del trabajo de los científicos chilenos Humberto Maturana y
Francisco Várela (1980). Sus investigaciones habían demostrado que la
percepción del mundo externo por parte de un organismo está
ampliamente determinada por su estructura interna. En algunos círculos
se sacó mucho partido de un experimento donde el ojo de un tritón se giró
180 grados. Cuando un insecto en movimiento se colocaba enfrente de él,
el tritón saltaba desorientado y trataba de capturarlo creyendo que el
insecto estaba situado tras él (Hoffman, 1985).
No obstante, el terapeuta pasivo de los noventa permanece cauteloso
ante nuestra clase de intervencionismo terapéutico.
FAMILIAS Y TERAPIA FAMILIAR:
La cultura dominante. Las demandas múltiples pueden fortalecer la
identidad, pero también pueden conducir a una confusión de valores y
roles, y a un sentido de indefensión a la hora de enfrentarse a la
complejidad cultural.
El terapeuta que trabaje con una familia afroamericana puede necesitar
explorar la familia completa. La importancia de la red de conexiones
familiares puede retomarse a las raíces africanas , y lateralmente, a la
necesidad contemporánea de hacer frente a la pobreza y el racismo. Pero
en una familia de color que ha obtenido un estatus de clase social media
puede estar enfrentándose a una decisión estresante entre ayudar a los
miembros de la familia o desconectarse de ellos dos , y les entrenamos en
terapia familiar.
ya que pertenecían a los grupos culturales con los cuales trabajarían,
detendría un conocimiento instintivo del terreno cultural en el que iban a
moverse dentro de su trabajo clínico. Resultó, sin embargo, que pecamos
de ingenuidad. Además de vivir en su propio mundo, nuestros futuros
colegas habían coexistido también en la cultura dominante que nos había
formado. De ésta habían absorbido los prejuicios acerca de sus propias
culturas que reflejaban, y algunas veces exageraban, los prejuicios de la
cultura dominante.
Práctica clínica y supervisión:
El clásico japonés Musashi Miyamoto describe la formación del gran
samurai Musashi. Comienza cuando Musashi se encuentra con un monje
sabio y anciano que se da cuenta del potencial y el talento de este joven
rebelde que ha estado tiranizando al pueblo.
Decidido a educar a este hombre salvaje, el viejo monje desafía primero a
Musashi a luchar contra él con toda su fuerza. Musashi, un
experimentado luchador callejero, se ríe de la idea de desafiar al
aparentemente endeble monje. Pronto descubre, sin embargo, que incluso
con su fuerza física no puede vencer al monje, que simplemente evita la
confrontación directa con él. En este proceso de jugar al escondite, el
monje engaña a Musashi para que éste perfeccione sus artes de lucha de
un modo que sólo le quedará claro mucho más tarde.
las habilidades de Musashi son cada vez más refinadas.
Musashi se encuentra la puerta de la biblioteca abierta. Al otro
de la puerta se encuentra el monje, que le dice que le ha enseñado
a lo que sabe y que, a partir de ahora, Musashi deberá continuar
Prendiendo por sí mismo. Así, Musashi comienza la gran aventura de
vertirse en el más grande samurai de la historia.
El entrenamiento de los terapeutas familiares no está relegado a
institutos especializados, sino que en vez de ello tiene lugar en las
universidades, en los departamentos de trabajo social, psicología,
psiquiatría y enfermería. Los programas que otorgan el grado de máster
en terapia familiar han florecido en numerosos puntos de Estados Unidos
y del extranjero, y continúa expandiéndose el alcance de su aplicación
potencial. Ya no existe un centro teórico para la disciplina; los programas
de entrenamiento advierten de su adhesión a una escuela en particular, y
existe una fuerte polémica entre los discursos rivales de los terapeutas
intervencionistas y los pasivos. Pero la terapia familiar de los noventa,
cualquiera que sea su aproximación preferencial, da por establecido
aquello que ha llegado a ser del dominio público en la teoría y la práctica,
sin ni tan siquiera un gesto de reconocimiento hacia sus orígenes.
LAS TERAPIAS INTERVENCIONISTAS:
Hemos elegido a cuatro terapeutas entre los pioneros de la terapia
familiar para representar al grupo intervencionista de terapeutas. Nuestra
selección es de algún modo arbitraria y se basa, en parte, en el hecho de
que ya poseemos grabaciones de sus trabajos desde las cuales describir
sus estilos clínicos. A pesar de que son marcadamente diferentes, todos
ellos transmiten la sensación de un compromiso personal con el proceso
terapéutico, lo que constituye el auténtico sello del grupo. . se discutirá e
ilustrará mi propio estilo terapéutico, y en la segunda parte del libro ese
estilo será elaborado en las historias de supervisión por nueve de mis
estudiantes y colegas.
Satir pensaba que era esencial que los terapeutas se conocieran a sí
mismos como integrantes de sus propias familias. En su pensamiento, los
terapeutas necesitaban trabajar a partir de las cuestiones no resueltas en
sus propias relaciones familiares. A menudo entrenaba en un formato
grupal en el cual el alumno podía esbozar un periodo particular de su vida
y del contexto familiar de esa época. Entonces ella se dirigía a la gente del
grupo para que interpretaran las diferentes partes de la familia, de forma
que el estudiante pudiera reexperimentar su papel familiar para lograr un
nuevo crecimiento.
Habiendo creado seguidores por todo el mundo, Satir solía encontrarse
con su «gente guapa» en un retiro veraniego de un mes al que asistían no
sólo los estudiantes, sino también sus familias.
Ella era, de hecho, extremadamente cercana y se manejaba a sí misma de
un modo altamente sustentador. Los supervisores que prefieran una
relación con el estudiante amigable, formal y de una cierta distancia,
podrían haber encontrado su estilo de supervisión demasiado íntimo
como para que surgiera un pensamiento independiente. Pero la terapia de
Satir era una terapia de intimidad y su supervisión albergaba esa misma
cualidad. Muchas de las técnicas que desarrolló, como la reestructuración,
el uso del árbol familiar (.que precedió al genograma), y la escultura
familiar, por nombrar unas Pocas, todavía son ampliamente utilizadas en
el área.
TERAPIAS DE FAMILIA: PRÁCTICA CLÍNICA Y SUPERVISIÓN:
TAV Haley es más un supervisor que un terapeuta. Pero su pensamiento
claro y sus directrices tan fáciles de transformar en maniobras que pueden
ser comparado con un maestro cartógrafo. Con Sus mapas, un terapeuta
siempre sabrá con certeza dónde se encuentra entre el norte. Haley
concibe con las interacciones humanas como luchas C ternas por el
control y el poder. El poder al que hace referencia, sin embargo, no es
necesariamente el control de otra persona; más bien es el control de la
definición de la relación.
Para Haley, la terapia es un intento de creación de condiciones en las
cuales los miembros de la familia «se encuentren» a sí mismos en
circunstancias en las que necesiten hacer algo diferente con el otro. La
tarea del terapeuta se convierte en un proyecto de ingeniería social: dado
determinado síntoma, cierta familia organizada disfuncionalmente, una
dificultad o estrés vital, ¿bajo qué circunstancias estarían los miembros de
la familia a cambiar? Y, ¿cómo puede el terapeuta dirigirles hacia tales
circunstancias, de un modo tal que vivan el alcance de una cierta solución
como algo logrado por sí mismos? La terapia se convierte en un ejercicio
de «dirección indirecta».
La supervisión de Haley es también un ejercicio de «dirección indirecta».
De forma similar a su concepto de terapia, la supervisión de un te.
rapeuta estratégico implica siempre, por parte del supervisor, el diseño de
un plan específico e individualizado (que puede compartirse o no) con el
estudiante (Mazza, 1988). El contexto de entrenamiento es una
supervisión en vivo.
Satir y Whitaker asumieron que sus relaciones con los clientes no sólo
cambiaba a éstos sino también a sí mismos. Así pues, se sintieron cómo-
dos adoptando un papel instrumental para cambiar a sus estudiantes. E'
respeto de Bowen por la autonomía y la diferenciación, sin embargo,
responsabilizó a sus alumnos del cambio en su trabajo con sus familias ¿e
origen. Haley creó una relación jerárquica en la cual los estudiantes vivían
el uso de la autoridad terapéutica a la hora de dar directrices.
Cada uno de estos terapeutas intervencionistas prefería un aspecto en
particular del drama humano: Satir, la crianza, Whitaker, la creatividad.
LAS TERAPIAS PASIVAS:
La pasividad en la terapia familiar puede tomar formas diferentes, y
varias escuelas de terapia han adaptado distintos modos de restringir sus
intervenciones. Un grupo de terapeutas limita cuidadosamente el área del
funcionamiento familiar en el cual intervienen; la terapia se centra sólo en
el problema identificado por la familia. El segundo grupo desarrolla un
gran conjunto de técnicas que limitan las actividades y la postura del
terapeuta. Un tercer grupo ejerce esta restricción limitando la modalidad
de las respuestas del terapeuta al área del lenguaje y la historia. Los tres
grupos, sin embargo, comparten la preocupación por la imposición de sí
mismos sobre la familia, y se mantienen alerta para que la intervención
no se convierta en opresiva.
El grupo MRI:
El grupo de terapia breve del Instituto de Investigación Mental de Palo
Alto, California, al cual pertenecen John Weakland, Paul Watzlawick,
Arthur Bodin y Richard Fisch, fue el primero en defender una
aproximación no normativa a la terapia sistémica. El grupo MRI declaró
que no consideraba ningún modo en particular de funcionamiento, de
relación o vida como problemático si el cliente no expresaba su
descontento con ello (Fisch, 1978).
Una vez que alguien define algo como un problema, se intenta
invariablemente solucionarlo. Algunas veces la solución misma sólo sirve
Para mantener y agrandar el problema. Si, como respuesta, esta misma
solución se reitera, comienza un círculo vicioso. La próxima parada puede
ser el consultorio de un terapeuta.
Si el terapeuta practica el modelo MRI, la terapia será
autoconscientemente
minimalista.
La aproximación centrada en la solución:
El modelo concentrado en la solución de Steve de Shazer nació dentro del
enfoque del MRI. Pero mientras que el grupo MRI presta atención en las
soluciones poco exitosas intentadas por el cliente, De Shazer se centi e ;
El concepto de externalización de Michael White:
De alguna manera, el trabajo de Michael White es similar al de Stev^ de
Shazer. Ambos están interesados en que los clientes exploren e
incrementen las ocasiones en que están libres de sus problemas. Mientras
que De Shazer prefiere evitar la discusión de los problemas para centrarse
en las soluciones, White, sin embargo, cree que la gente se siente oprimid
por sus conflictos y que, antes de que se puedan activar los recursos
Iatente del cliente, es necesario separar el problema del cliente y ayudar
3 éste a que lo vea como una entidad aislada.
White cree que la gente inicia la terapia absorta en el conflicto, c°
historias saturadas de problemas sobre sí mismos, historias en las cuales
están controlados por sus dificultades
La terapia de White gira en torno a este proceso de «re-historiar»,
mediante
El cual los clientes abandonan las historias dominantes, saturadas los
problemas sobre ellos mismos, con las que llegan a terapia, para adoptar
una alternativa de historias vigorizantes que habían sido marginadas
la historia centrada en el problema.
Cuatro casos:
La enseñanza de la terapia familiar confía sobre todo en la observación de
las familias en terapia o en cintas grabadas de las sesiones.
En este capítulo, describo qué hago y cómo pienso mientras hago terapia,
Intentaré pormenorizar mi práctica. Para este propósito, he seleccionado,
cuatro consultas para emplearlas como casos, porque éstas
muestran las tensiones del primer encuentro.
Estos cuatro casos incluyen la búsqueda de patrones similares, la
exploración de caminos para el cambio y los intentos por unirse a la
familia y desafiarla. Una consulta exige una demanda útil para propósitos
educativos; se espera que el especialista genere una guía clara y
predictiva de hacer terapia familiar con una familia en particular.
La familia Ramos: la tiranía del síntoma
Vi a la familia Ramos en Sudamérica. Habían estado en terapia durante
cinco meses y les recibí en una consulta de dos sesiones.
El terapeuta dijo que la familia había venido como consecuencia déla
severa conducta obsesivo-compulsiva de la señora Ramos, la cual
organizaba or completo la vida familiar. La señora Ramos describía su
existencia como controlada por el asco. Siempre que tocaba algo sucio
experimentaba náuseas, palpitaciones y sudoración hasta que lógrate
lavarse las manos.
Le pedí que me mostrara sus manos. Estaban enrojecidas y en caí"11 viva
de tanto lavarlas. Las miré cuidadosamente sin tocarla.
Los niños Sara, de once años; Tomás, de trece; y Juan, de diecinueve"' y
el señor Ramos escuchaban cómo la señora Ramos describía vivamente s"
ataques de ansiedad cuando ella o alguien de la familia tocaba algo sucio.
Yo mostré sorpresa cuando ella afirmó que si uno de los niños o su
Hijo tocaban sus zapatos, ella no se calmaba hasta que se lavaran las
manos bajo su supervisión. «Esto es muy interesante», le dije. «He visto a
mucha gente con problemas similares. Pero usted es la primera persona
111 e conozco a quien se le reduce la ansiedad si los miembros de la
familia y se lavan. Es bastante interesante», repetí para darle énfasis.
Después con Sara, que me contó cómo su madre le pedía que se lavara y
al-, mas veces tenía que lavarse las manos dos o tres veces antes de que
su madre quedara satisfecha. Le pedí que se pusiera en pie y que viniera
hacia mí- Sin tocarla observé cuidadosamente sus dos manos. Examiné el
aspecto de cada mano y dedo, repitiendo frecuentemente: «Y esto es lo
nuevo les sucede a tus manos».
EL ENCUENTRO TERAPÉUTICO:
No se encontraba, entonces, en disposición de dirigir la sesión hacia la
exploración del modo en que los niños eran enrolados en el conflicto del
cónyuge- Después de eso, estábamos preparados para preguntas sobre el
caso de la señora Ramos y para intervenciones en el conflicto de pareja
en el cual apoyé a la señora Ramos.
Hacia el final de la sesión, me sentía excitado por los cambios y decidí
mantener la siguiente sesión con la pareja a solas. También preparé el
escenario para un final feliz y decidí comprar una docena de rosas rojas
para que el señor Ramos se las entregara a su esposa. Yo no tenía idea de
cómo usaría esas rosas, ni tan siquiera de si las utilizaría.
Tres días después, la pareja volvió. La señora Ramos se había vestido
indudablemente con su traje de domingo. Empezó a hablar, describiendo
cómo ella se había percatado de que estaba dañando a los niños y que ha-
bía decidido liberarlos de sus demandas. Durante esos tres días, comentó,
tuvo momentos en que se sintió angustiada cuando pensaba que estaban
sucios, pero ella sabía que necesitaba controlarse a sí misma y así lo hizo.
Su marido dijo que él había estado atento con ella y que había dejado de
criticarla. La señora Ramos asintió. Como la pareja parecía ahora más
unida emocionalmente, le pedí a la señora Ramos que me contara más
sobre su familia, afirmando que quizás podríamos descubrir juntos la
razón de sus síntomas. Ella narró una infancia difícil en la granja de sus
padres. Eran pobres y tenían que trabajar duro. Se había transformado en
la niña que más trabajaba para ser, solamente, tan buena como las
demás.
Su marido intervino, describiendo cómo ella siempre necesitaba
complacer a todo el mundo y estar siempre disponible para hacer frente a
las necesidades de sus padres y hermanas.
El retorno de María y Corrine:
Esta consulta era técnicamente ilegal. Como vimos en el segundo ca-' lo,
]os hijos de María estaban adoptados por un familiar, bajo
responsabilidad legal de una cuñada de María, Corrine, y una orden
disuasoria había prohibido a ambas mujeres que se encontraran. La
sesión fue una consulta con un grupo de supervisores y asistentes sociales
de la división infantil del Departamento de Bienestar. Ellos y los asistentes
sociales de los niños estaban observando desde detrás del espejo
unidireccional. En la sala de terapia, se encontraban María y Corrine,
ambas veinteañeras, Juana, de seis años, y Peter, de tres. Y los consejeros
respectivos de las mujeres, cuya función en la sesión era,
presumiblemente, contener la agresión.
Mientras las «madres» estaban en el sofá, los niños comenzaron a romper
los juguetes de mi oficina.
La transformación en las familias:
Los miembros de la familia se representan a sí mismos alrededor del
síntoma y de la definición familiar del portador del síntoma. Los primeros
puntos de unión y de cuestionamiento del terapeuta a la familia giran en
torno a la exploración detallada, la ampliación y el desafío de esta
definición.
El cambio de los patrones familiares requiere del uso por parte de los
miembros de la familia de formas alternativas de comportarse y
relacionarse que sólo están disponibles bajo ciertas condiciones.
El clínico es el motor del cambio. Cuando incorpora el sistema te-
rapéutico, introduce cambios en el patrón usual disfuncional (léase
«estrecho») de relación familiar.
Para saber hacia dónde dirigir el proceso de cambio, el terapeuta necesita
observar el drama en la cotidianidad familiar. Necesita traer el ambiente
de la cocina a su consultorio; eso es lo que significa «representación».
La historia oficial:
Las familias vienen a terapia con un paciente oficial y una presentación
sobre ensayada del yo a los extraños. Ésta es la historia oficial; ha sido
organizada a fondo. Uno debe respetarla, pero también debe saber que es
simplista. Donde no existen alternativas, donde no se describen
tangentes, se está limitando artificialmente la riqueza humana de la fa-
milia.
Uno puede postular intrigas de forma automática. Debe haber otras
historias, como esos bocados tentadores, aparentemente fortuitos, que
formaban parte de los argumentos de las ricas novelas del siglo xix, que
terminaban revelándose como importantes al final. Estos argumentos
aparecerán en los diferentes relatos de los distintos miembros familiares,
así como en su conducta real.
Expandiendo El Estilo del Terapeuta:
Finalizamos la consulta subrayando la complementariedad entre la
intensidad de las voces negativas y la debilidad de las de Juan. Para que
Nina mejorara, Juan tenía que cambiar, la dirección del tratamiento
estaría guiada por la esperanza de que Juan podía curar a su esposa.
Todo el mundo mantiene conflictos conscientes con el tema del
desequilibrio. El mío ha sido generalmente feminista, así como personal.
Básicamente, el terapeuta otorga poder a uno
de la pareja en un grado tal que la persona complementaria se «arroja
muy lejos» de modo que ambos deben reorganizarse a sí mismos.
La paradoja implícita en la terapia familiar es que la familia debe
convertirse en su propia sanadora. Esto requiere de un terapeuta que no
sea un ayudante sino un transformador, alguien que se reúna con la
familia con el fin de activar las maneras alternativas propias para
relacionarse de esos miembros. El cambio de ayudante a modificador, de
administrador social a terapeuta, requiere que limitemos nuestro fuerte
instinto de ayudar.
El trabajo de Hannah requería su participación en cada situación
conflictiva de la institución. Su habilidad para observar las dinámicas del
conflicto, explorar sus raíces, atender a los detalles y prestar su energía
personal y su compromiso a la solución de problemas la hacía buena en su
trabajo. Este mismo nivel de compromiso personal para solucionar
problemas también caracterizaba su estilo terapéutico y en esto consistía
el problema.
Hannah necesitaba incorporar la incertidumbre en su estilo: la capacidad
de no conocer, la capacidad de no actuar. Ella debía alejarse de la
resolución de problemas y, en vez de ello, desarrollar un contexto
terapéutico en el cual la familia luchara con los conflictos, fallara al
resolverlos, tolerara el estrés y finalmente aprendiera nuevas soluciones.
Expresó Minuchin: Mi tarea era ayudar a Hannah a posponer las
intervenciones, a moverse de lo concreto hacia lo analógico y lo
metafórico, alejarse de los detalles e ir hacia la exploración de los
patrones, trasladarse desde la solución de problemas hacia la habilidad
para hacer perdurar la ambigüedad y la discontinuidad.
La segunda familia que presentó mostró los peligros de interrumpir el
proceso de la terapia, al dirigir a la gente hacia un final feliz para el cual
todavía no estaban preparados.
Era una familia de padres excesivamente responsables y de hijos
irresponsables.
Cuando se les preguntó por qué todos los hijos estaban viviendo en casa,
respondieron que ellos estaban siendo buenos padres.
Historias de supervisión:
Los silencios y la melodía. ¿Puedes tener una orquesta que sea sólo de
Cuestión? En este punto yo diría: «Sabes, en esta sesión me siento
süeñado. No eres sólo el percusionista sino también el terapeuta». Algo
no diga: «Dame espacio». Algo que diga: «Déjame hablar».
Los silencios y la melodía. ¿Puedes tener una orquesta que sea sólo de
percusión? En este punto yo diría: «sabes, en esta sesión me siento
süeñado. No eres sólo el percusionista sino también el terapeuta». Al no
diga: «Dame espacio». Algo que diga: «Déjame hablar».
Yo quería que Adam sintiera la presencia de la clase la próxima vez que se
encontrara con Cassandra y Raymond. Así que terminé la supervisión en
un punto de intensidad alto. Esperaba que Adam, al sentirse observado
por nosotros, tuviera que moverse más allá de su estilo preferido y
expandirlo "asta intentar cualquier cosa diferente.
Minuchin (interrumpiendo): Espera un momento, tú sabes. Porque ,.
exactamente lo que hiciste. Y nosotros vinimos, incluso pagamo
Adam: Yo creo que...
Minunchi (interrumpiendo): ¡No!, verás...
Adam: No me estás permitiendo tocar mi instrumento, eso es algo
diferente
Minuchin : ¿Qué clase de instrumento tocas, Adam?
Adam: Toco el instrumento de un terapeuta.
IVIinuchin: Bien, ¿y qué instrumento es ese?
Adam: Ya lo ves...
Minuchin: ¿Ves lo que estás haciendo?
Adam: ¡Tú alejas la melodía de mí! Te pones a la defensiva. Yo no puedo
ayudarte. No puedo hablar si me pones contra la pared. Eres muy bueno
en eso.
Minuchin: ¿Qué estás haciendo ahora?
Adam: Creo que sabes de qué estoy hablando.
Minuchin: Estás jugando. Melodías, instrumentos. ¿Por qué no eres
franco? Creo que tienes algo en mente, pero no dices qué es. Estás
jugando.
Minuchin (como supervisor ahora) …..
EL RETORNO DEL «HIJO EDÍPICO»
La historia oficial de las familias vienen a terapia con
un paciente oficial y una presentación sobreensayada del yo a los
extraños. Ésta es la historia oficial; ha sido organizada a fondo. Uno debe
respetarla, pero también debe saber que es simplista. Donde no existen
alternativas, donde no se describen tangentes, se está limitando
artificialmente la riqueza humana de la familia.
Uno puede postular intrigas de forma automática. Debe haber otras
historias, como esos bocados tentadores, aparentemente fortuitos, que
formaban parte de los argumentos de las ricas novelas del siglo xix, que
terminaban revelándose como importantes al final. Estos argumentos
aparecerán en los diferentes relatos de los distintos miembros familiares,
así como en su conducta real. subyacente a las fuentes de dicha
irracionalidad. Mi estilo de irracionalidad es diferente. Yo arremeto contra
los Colinos de viento. Pero Gil no podía seguirme en una confrontación
directa.
Ahora bien otro caso estudiado por salvador fue el de (Jerry y
Susan).
Jerry era ingeniero y Susan Bibliotecaria , ella se habia sometido
recientemente a cirugia tras un coche. Estaba enfurecida con Jerry por no
entender sus necesidades. La pareja llevaba casada treinta años y tenia
un hijo joven, durante la mayor parte del matrimonio Jerry habia sido el
principal paciente sufriendo una variedad de enfermedades, mientras que
Susan se habia encargado de todo en el hogar. Era una pareja
extremadamente complicada.
El primer extracto que seleccionó Salvador mostraba su interrupción de su
reiterado patrón de acusación y defensa al coger un amplio cojín y
ponerlo como una barrera simbólica entre ellos, Salvador dijo que se
encontraban en una guerra de trincheras, en el patrón del disparo de
misiles por parte de la esposa. Salvador intentaba introducir la distancia
en un sistema terapéutico por parte de la esposa, por la desesperación de
su trauma.
Para Salvador el entrenamiento trata de la saltologia, estudio de los
saltos, dice para mi los mayores avances de crecimiento siguieron a
sesiones donde un fuerte reto se encontraba equilibrado con
preocupación.
Importancia de la formación como terapeuta de Salvador
Minuchin:
La familia de origen y la cultura contribuyeron a convertirme en un futuro
terapeuta de familia. Otra influencia fundamental que modeló mi
identidad profesional como terapeuta de familia fue mi carrera anterior
en el teatro. Durante diez años, antes de regresar a la universidad para
convertirme en psicólogo, me formé y trabajé como actor. Gran parte de
mi entrenamiento fue con Utah Hagen y Herbert Berghof, quienes
subrayaban que la esencia del teatro es la iluminación de la conducta
humana mientras el autor maneja los «como si» imaginarios del
personaje dentro de las circunstancias de la obra.
La auto-observación y el uso de sí mismo para explorar las experiencias
universales que compartimos como seres humanos formaban la base del
arte y la verdad esencial de la experiencia teatral. Tampoco fue un mal
entrenamiento para un terapeuta. Dada mi familia de origen, no
sorprende que me viera atraído por una forma de teatro que fomenta la
expresión de los sentimientos. La vida del actor, sin embargo, conlleva a
menudo el subempleo crónico, algo incompatible con los valores
familiares de ser siempre trabajador y autosuficiente.
LA REANUDACIÓN DE LA TERAPIA DE PAREJA: EL CONFLICTO
CONDUCE AL CRECIMIENTO:
Caso Samuel y Robert.
Minuchin expresa con escritos e historias que lo primordial para una
adecuada terapia de pareja es la comunicación confrontativa; permite el
entendimiento de inquietudes del otro y de la búsqueda de la solución a
esas molestias, al estar en conflicto en un momento la persona se puede
ver tan oprimida que puede liberar una catarsis.
Las terapias no pueden ser solo Teóricas y uniformes, tienen que
dinamizarse según el tipo de personas que la necesiten; teniendo en
cuenta sus actitudes emocionales, necesidades emocionales, quien
representa el rol de víctima, quien es que se quien es que se cohibe…
En fin todas las dinámicas tienen que tener el objetivo de crear una
explosión emocional, ya que para el cambio se necesita un desequilibrio
de sistema.
Minuchin En vez de hablar sobre afecto y evitación del conflicto, había
empleado la representación «aquí-y-ahora» de las dinámicas de la pareja
para intervenir y desequilibrar el sistema. Más que hablar sobre
sentimientos, hay que emplear la auto-observación ya que no hay mejor
forma de aceptar y cambiar una mala conducta que analizar la propia.
Minuchin dice: He descubierto que algunas de las respuestas pueden
encontrarse cuando te acomodas con una forma dinámica de terapia que
active emocionalmente a las familias para descubrir modos nuevos de
relacionarse; y estoy de acuerdo porque solo si quitan esa barrera de
protección (mecanismo de defensa) y se abren emocionalmente pueden
expresar claramente los casos, actitudes y comportamientos que
incomodan de manera sincera y abierta sin miedo a la opinión o respuesta
de otra persona pero también a acoger las debilidades que hay que
fortalecer y formas de cambiar.
La terapia Está conducida por la teoría, pero no es sólo una terapia de
palabras; es una forma activa de tratamiento. Es un teatro de la vida con
un reparto completo de personajes, el drama humano representándose en
la hora de la terapia con toda su complejidad.
La clave es creer en la claridad de la situación terapéutica para dejar ver
las verdades universales que se comparten y se conocen según las
experiencias que adquirimos como seres humanos y creer en la sabiduría
colectiva.
El papel del terapeuta es desnivelar el tema para hacer que surjan las
preguntas al conjunto de las negociaciones para mejorar la situación
planteada; negocios referentes a dinamismo de intimidad, reconocimiento
y aceptación de las necesidades del otro.
EL PINTOR AL EXCREMENTO:
Wai-Yung
El perfil comportamental y emocional de las personas se va creando con el
tiempo, a partir de los años; desde su infancia, desde que tienen la más
mínima habilidad de razonar, una causa que luego hace que los sujetos
creen la categoría de una familia integrada o de una familia
comprometida.
Una terapia familiar no puede iniciar sin todos los miembros presentes en
la sala.
Una de las actitudes entre la familia, que no ayuda en una terapia familiar
y debe ser lo primero que se maneje, es tratar de cambiar al sujeto
continuamente sin ser empático por sus sentimientos, sin intentar por lo
menos entenderlo, acción que altera la comunicación y desequilibra la
paz en el ambiente.
El pintor al excremento:
Sin conflicto no hay una resolución del problema. Debes permitirte ser
capturado antes de que puedas liberarte. Este estilo de estar lejos del
entrenamiento cognitivo, aunque contiene elementos de éste, Implica un
rango completo de intensidad interpersonal que pone todas tus facultades
a trabajar.
Datos para mantener pendiente durante una entrevista:
• Si estas agrandando la solución del problema debes de buscar o
conseguir otro tipo de solución.
• Para obtener un diagnóstico de como la familia interactúa entre si es
necesario provocar que lo hagan delante de ti como terapeuta.
• Envés de un terapeuta mantenerse centralizado en una actitud durante
la terapia es mejor tratar de introducirse en esa familia.
• Una ruptura durante la sesión puede provocar que se interrumpa la
continuidad de las sesiones.
• Durante la indagación propia d ellos sujetos debemos de determinar si
observamos y decidimos intimar más, ser más ausente o adoptar
cualquier postura que juzgue apropiada la ocasión.
• Transformar un síntoma en un mensaje relacionar da al síntoma un
significado diferente.
• Hay que mover a la familia a un nivel de desafío emocional al que no
están acostumbrados.
Llenado un vacío:
esto era un desafió directo para un profesor. Un vaso es una paradoja de
su misma figura y forma invitan a la acción, pero cualquier intento de
llenar el vaso es quitar la importancia a su espacio si acepta la visión de
Andy de si mismo, te sitúa en la postura de moverte en una posición
inferior si lo niega será visto como alguien que rechaza a Andy. Andy
presento el caso de una pareja que experimentaba problemas a la hora de
manejar a sus dos hijos su presentación mostraba la misma cualidad de
alegar la ignorancia y solicitaba ayuda. El comenzaba y decía voy a
mostrarle una primera cesión de una familia que vi la noche anterior en
la clínica no estoy seguro de lo que sucede con ellos así que me dieron una
retroalimentación sobre lo que usted piensa que esta sucediendo.
De forma contraria a lo que el normalmente hubiera echo Muchinin no
dijo nada sobre el estudio de la presentación de Andy. Finalmente cuando
termino la clase ,Salvador comento por que no estaba dando
retroalimentación a Andy .Andy creo una organización en su presentación
que hizo que lo que dijera fuera inútil .
El dijo soy un vaso vacío ,si lleno un vaso vacío a la clase que no era útil
interpretar los pensamientos de Andy por que si es un vaso vacío y le digo
lo que esta pensando, entonces se producirá un vino que no será bueno.
Cuando el vaso vacío comenzó a llenarse. Salvador comenzó a bromear
más con Andy incluso defendió la postura de Andy cuando algún otro
estudiante del grupo intentaba apaciguar las criticas mediante la
autodesaprobasiòn,Salvador no puedes tomar esa posición Andy tiene su
espacio reservado Tendrás que encontrar una postura diferentes .
Andy estaba bien equipado con mapas pero un terapeuta hábil debe ser
como un actor competente.
No es suficiente con aprenderse el papel si no vivir el papel sobre el
escenarios desde el principios asta el fin .
En mi primera presentación yo fui muy causto,hasta el punto de negarme
totalmente a mi mismo y decir que no sabias nada pero tu no aceptaste
eso dijiste que no podía ayudarme, así que me fui muy alterado y me sentí
rechazado pensé sobre ello muy cuidadosamente y puse esas cosas juntas
y dije :si yo voy a invitar a la gente a saltar que son desconocido, entonces
yo mismo tengo que ser capaz de hacerlo .Así que durante dos años e
estado intentando hacer eso.
Ha sido doloroso y duro al hacer un salto te encuentra en el siguientes
nivel y dice bien puedo sartal esta distancia y llegar a tener el valor de
hacerlos.
Algunos van muy lejos pero otros parecen estancarse y no pueden
liberarse completamente.