El silencio
Qué triste esta la humanidad
con una nostalgia enorme
que no se puede ocultar
porque a su mente preciosa
no la puede engañar,
sabe que la muerte ronda
por todo el mundo
y que prematuramente
nos puede llevar.
Escribe mi hermano,
escribe ¿Por qué ese silencio?
¿Por qué estamos tan callados?
escribe mi hermano.
si la muerte es natural.
¿Por qué ese silencio tan profundo?
No me gusta verlo así,
porque siento que ese silencio
puede ser peor que la muerte.
Ya no sabemos que decir
inventémonos algo,
rompamos ese silencio
o la mascarilla nos impide hablar.
Ahí veo las calles solitarias
las que un día vi saturadas,
la soledad nos hace daño
por lógica somos sociables.
Calladas las escuelas,
callados los estadios,
calladas las iglesias
y los mercados también,
el silencio nos hace daño.
Hace falta la sonrisa
la sonrisa es saludable,
es un sentimiento del alma,
La sonrisa es como
la hermosa gloria de Dios.
¡Callados hasta los santos
De la iglesia!
¿Adónde esta la fé?
¿Adónde esta la lealtad?
¿Adónde están los sermones?
Que un día brillaban
como ese sol resplandeciente
y se oia como el cuchicheo
de los pajaritos
¡No callemos!
Que la mascarilla sea
para cubrirnos del virus,
pero no para callar
las hermosuras de Dios,
porque el silencio
es peor que la muerte.
Escrito Por: (Rolando Chinchilla Escobar)
Nostálgica Noticia
Los seres humanos
sabemos por lógica
que somos mortales,
racionales, con sentimientos
y temores,
y como tales,
nacemos sin saber
¿cómo y cuándo?
Habremos de morir.
En algún momento pensé
en una tuberculosis,
diabetes o tal vez el sida,
la próstata o un paro al corazón;
enfermedades de moda,
crónicas y contagiosas
que estaban en su esplendor
“creí que era lo peor”
Pero nunca, nunca imaginé
de un exótico fenómeno
horrendo y mortal,
como el tal coronavirus
con nombres y apellidos
tan feo como la muerte;
que se expandió, que traumó
con gran incertidumbre
a toda la humanidad.
Es una noticia mundial
cruel y tenebrosa,
que no quisiera saber,
con la gran cifra de muertos
que ya no hay donde meter.
Hoy hemos estado practicando
nuevos estilos de vida,
para ver si a la pandemia
la esquivamos como el sida.
Usando la mascarilla
la mascarilla…siempre.
Algunos la usan de muchas formas,
de diferentes diseños
tamaños y colores
y hasta combinadas;
pero aunque para muchos
parezcan elegantes
para mí no dejarán de ser
espantosas y hostigantes.
Escrito Por: (Rolando Chinchilla Escobar)