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Oración: Clave para la Victoria

Este documento describe la importancia de la oración a través del ejemplo de Jesucristo. Jesús nos enseñó a orar a través del Padre Nuestro y mostró en su vida una actitud de permanente comunión con Dios a través de la oración diaria, tanto en privado como en público. Jesús también buscaba la guía de Dios a través de la oración antes de tomar decisiones o emprender actividades. El documento concluye instando a los lectores a establecer un tiempo diario dedicado a la oración.

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Oración: Clave para la Victoria

Este documento describe la importancia de la oración a través del ejemplo de Jesucristo. Jesús nos enseñó a orar a través del Padre Nuestro y mostró en su vida una actitud de permanente comunión con Dios a través de la oración diaria, tanto en privado como en público. Jesús también buscaba la guía de Dios a través de la oración antes de tomar decisiones o emprender actividades. El documento concluye instando a los lectores a establecer un tiempo diario dedicado a la oración.

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VICTORIA POR MEDIO DE LA ORACIÓN

Una de las verdades más gloriosas del cristianismo es, que nuestro Señor Jesucristo es nuestro mejor
modelo en todas las cosas que nos enseñó.

Jesucristo entregó al mundo la oración más extraordinaria que podamos conocer: la oración modelo,
"El Padre Nuestro". Sin embargo, si nosotros no la conociéramos, aún así sería posible aprender a
orar como a Dios le agrada, tratando de imitar el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, como maestro
de la oración por precepto y ejemplo (Hebreos 5:7-10).

La oración tiene propósito:


Cuando conocemos el propósito de algo, nos permite conocer la intención para lo cual fue diseñado.
Por otra parte, cuando no conocemos el propósito, quizás subestimamos su utilidad o lo usamos de
manera incorrecta.

La razón principal por la cual nosotros oramos, no es para ser bendecidos, sino para conocerle a él.

En la vida de Jesús como modelo de oración podemos destacar lo siguiente:

1.- Jesucristo nos enseñó que la vida de oración es mucho más que una actividad. Es andar en
comunión íntima con el Padre Celestial.

La palabra comunión en el griego es "koinonía", que significa tener en común. Tener compañerismo,
amistad, comunicación y diálogo.
Por lo tanto, la comunión con Dios implica una relación estrecha con él; para que esto suceda,
debemos apartar tiempo para conocerle.
Para Cristo, orar implicaba una actitud de permanente comunión con Dios. En los evangelios
encontramos situaciones en donde él comenzaba a hablar con su Padre, aún en medio de las
conversaciones con otras personas (Lucas 10:17-23; Juan 11:38-43).

2.- Jesucristo nos enseñó que la vida de oración demanda dedicación de un tiempo a solas con Dios,
diariamente.
Jesucristo nos enseñó la importancia de la vida en oración en secreto (Mateo 6:5-6).
Jesús amaba el tiempo de oración privada. En ocasiones pasaba la noche en oración (Lucas 6:12)

La oración privada nos permite tener una actitud de transparencia y sin posturas premeditadas, sino,
con un corazón sincero, que es la mejor actitud que podemos presentar ante Dios.

>Jesús oraba por la mañana. Eso muestra la prioridad que era la comunión con el Padre (Marcos 1:35)

> Jesus oraba por la noche. Después de un día de trabajo arduo, buscaba llenarse en la presencia del
Padre que da descanso y paz (Lucas 6:12)

> Jesús oraba por la tarde. Una vez más vemos la actitud constante de oración de Jesús (Mateo 14:23)

3.- Jesucristo nos enseñó sobre la importancia de buscar la dirección del Padre antes de tomar
cualquier decisión o comenzar cualquier actividad en nuestro diario vivir.
Jesucristo nos dio ejemplo de una vida que no daba un paso sin consultar primero a su Padre Celestial
(Lucas 6:12-13; Lucas 22:39-46)
La oración para Jesús no era solo un hábito, sino, el recurso principal en todo.
Cuando se sentía oprimido por el trabajo, oraba. Cuando estaba deseoso de compañía, oraba.
Después de un intenso día de trabajo, oraba. Si se sentía tentado, oraba.
No hubo situación que no cediera ante la oración.
Él la practicó sin interrupción ¿por qué no seguimos sus pasos en su vida de oración sin interrupción,
hasta que el espíritu de oración fluya a través de nosotros?

Muchas tragedias y aflicciones podrían ser evitadas en nuestras vidas, si tan solo siguiéramos el
ejemplo del Señor Jesús; buscando siempre la voluntad del Padre antes de tomar decisiones y antes
de comenzar cualquier actividad.

La oración es fuente de poder:


> Hablamos con Dios (Mateo 6:6)
> Dios nos habla (Lucas 3:21-22)
> El Espíritu nos ayuda (Romanos 8:26)

¿Cómo hacer una cita a diario con Dios?

1.- Aparta un tiempo y lugar para orar. Se recomienda que sea antes que comience el día. Tú día será
diferente porque antes que nada ¡te has encontrado con Dios!

2.- Se consistente. El tiempo con Dios debe ser una prioridad.


Recordemos que la oración debe hacerse aun cuando no nos sintamos motivados o con ánimo. A
través de la oración recibimos fuerzas y motivación para continuar.

3.- Comienza a orar abriendo tu corazón a Dios sin reservas, pidiéndole que te llene de su amor, te
enseñe y guíe.
Declarar la Palabra de Dios en oración, nos permite ponernos de acuerdo con lo que él dice.

¡Empieza a orar ahora mismo!


"Vuelve ahora en amistad con Dios y tendrás paz; y la prosperidad vendrá a ti. 22- Toma ahora la ley
de su boca y pon sus palabras en tu corazón. 23- Si te vuelves al Omnipotente, serás edificado y
alejarás de tu morada la aflicción. 24- Tendrás más oro que tierra: como piedras de arroyo, lo de Ofir.
25- ¡El Todopoderoso será tu defensa y tendrás plata en abundancia! 26- Entonces te deleitarás en el
Omnipotente y alzarás a Dios tu rostro. 27- Orarás a Él y Él te oirá; y tú cumplirás tus votos" (Job
22:21-27).

Pastora Ayari López

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