Antifranquismo y ETA en la Prensa 70s
Antifranquismo y ETA en la Prensa 70s
EL ANTIFRANQUISMO ANTE EL
FENÓMENO ETA EN LA PRENSA
ESPAÑOLA DE LOS AÑOS SETENTA
EL ANTIFRANQUISMO ANTE EL
FENÓMENO ETA EN LA PRENSA
ESPAÑOLA DE LOS AÑOS SETENTA
Agradecimientos 11
Siglas 13
INTRODUCCIÓN 21
Objetivo de la tesis 25
Fuentes 31
Periódicos analizados 34
Metodología 42
Terrorismo y sociedad 54
Prensa y terrorismo 75
V
SEGUNDA PARTE: ANÁLISIS HEMEROGRÁFICO
VI
II. LOS PRIMEROS PASOS DE LA TRANSICIÓN (1976- 1978)
2. Tratamiento del fenómeno ETA por parte del diario Deia en 1978 237
La amnistía 363
VIII
3. Para El País ETA ya no tiene excusa 513
CONCLUSIONES 543
ANEXOS 585
IX
AGRADECIMIENTOS
12
SIGLAS
AP Alianza Popular
13
CGV Consejo General Vasco
EP El País
14
GRAPO Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre.
ID Izquierda Democrática
IF Internacional Fascista
15
MLNV Movimiento de Liberación Nacional Vasco
MO Mundo Obrero
16
LISTADO DE FOTOGRAFÍAS Y TABLAS
14. Los compañeros del inspector ante el féretro. (Deia, 14 enero 1978) 273
15. Funeral y entierro de Jokin Pérez y Ceferino Sarasola ,Deia 14- 1-1978) 274
17
16. Víctimas de los sucesos de Mondragón (Deia, 17 noviembre 1978) 275
23. Real decreto Ley por el que se aprueba el régimen preautonómico para
371
el País Vasco (4 enero 1978).
18
31. Cartel de HB en el referéndum para el Estatuto de Guernica. (Egin, 19
484
octubre 1979)
32. “Euzkadi dijo “bai”, portada de Deia, del 26 de octubre de 1979. 487
19
INTRODUCCIÓN
Por esta razón, en todos los estudios que se han realizado sobre el
proceso político de la Transición, el terrorismo en general, y el de ETA en
particular, ha sido tratado como un capítulo obligado de los mismos. La
mayoría de las veces se le ha asociado al tema del nacionalismo vasco, muy
pocas ha sido considerado como fenómeno coyuntural que pudiera haber
influido en la toma de medidas políticas no necesariamente relacionadas solo
con el País Vasco. Tanto en los ya clásicos estudios sobre la Transición de
Javier Tusell y Álvaro Soto, o Ramón Cotarelo, Tezanos y de Blas, como en
otros más recientes de Ferran Gallego o Carme Molinero y Pere Ysás, o los
dirigidos por Quirosa-Cheyrouze, por nombrar algunos de los más conocidos,
se dedican capítulos importantes al tema de ETA 1. Pero faltan estudios que
1
Javier Tusell y Álvaro Soto: Historia de la Transición en España ,1975-1986; Ramón Cotarelo,
José Félix Tezano y Andrés de Blas: La Transición democrática española; Ferran Gallego en El
mito de la Transición; Carme Molinero y Pere Ysàs: La Transición treinta años después y Rafael
21
determinen hasta qué punto su actividad terrorista pudiera haber condicionado
la voluntad de los reformistas del gobierno para dar pasos adelante en la
democratización y en la normalización del tema vasco y, por ende, en la
estructuración territorial del Estado. Tampoco ha sido estudiada en
profundidad la actividad terrorista de ETA como rémora y difícil obstáculo
para ese avance democratizador. Así, por ejemplo, su posible influencia en la
actitud involucionista del Ejército -de la cual ETA, se lo propusiera o no, ha
sido siempre considerada causa o pretexto de dicha actitud- apenas ha sido
estudiada. Respecto a este asunto, posiblemente habría que reflexionar sobre
lo que decía Manuel Gutiérrez Mellado, Vicepresidente del Gobierno y
Ministro de Defensa con Adolfo Suárez, refiriéndose a la acción golpista de
parte del Ejército: “Cuando un grupo de hombres de uniforme cedió, no fue
solo su culpa, sino que también y mucha, correspondió a los que les indujeron,
presionaron e informaron tendenciosamente, e incluso, trataron de aprovechar
desde la sombra, en beneficio propio, la acción de aquellos sin correr riesgo
ya que su ambición la sabían fracasada por vía legal” 2.
4
No analizaremos aquí, porque es obvio, el apoyo total y sumiso que es evidentemente atribuible
al abertzalismo vasco que se movía en torno a la formación política HB.
5
Walter Laqueur: Una historia del Terrorismo, p.130.
23
Objetivo de la tesis
6
El escritor Arcadi Espada, en el discurso pronunciado al recibir el premio Francisco Cerecedo
de Periodismo, señala que “una de las flaquezas de la lucha contra el terror fue la relativa
naturalidad con que los medios de comunicación dieron cuenta del goteo de muertes de finales de
los años setenta y principios de los ochenta, aquella época en que asesinaban a un hombre cada
sesenta horas”. “De alguna manera, el asesinato político empezó a no ser noticia en España: yo he
visto colarse en esos años a un cadáver por el sumidero de un breve y he visto también cómo los
propios terroristas interiorizaban inconscientemente las razones de los asesinatos, insinuando que
algo habrían hecho los cadáveres. Si la tensa actitud que durante la transición mantuvo el
periodismo frente a la amenaza del golpe de Estado se hubiera extendido a las actividades
terroristas, si una cierta melancolía antifranquista no hubiera estado en el fondo de la descripción
y el enjuiciamiento de muchos crímenes tal vez la movilización social frente al terror habría
llegado antes”. Citado en Florencio Domínguez, Las raíces del miedo. Euskadi, una sociedad
atemorizada. Madrid. Santillana, Ediciones Generales, S. L. 2003 pp.177y 178. Este pensamiento
está igualmente recogido en su libro, Diarios, 2002.
25
cualquier carácter, es siempre subjetiva, representa siempre una visión parcial,
no contextualizada y no objetivada” 7. Historizar 8 la experiencia vivida y
recordada es lo que pretendo con la investigación realizada en esta tesis
doctoral.
7
Julio Aróstegui, La Historia vivida, Madrid, Alianza Editorial, 2004, pp. 164 y 165.
8
“Historizar” es un neologismo que trata de explicar Julio Aróstegui en un capítulo del libro ya
mencionado La Historia vivida (PP. 178 ss.) En un momento dice: “con historizar hablamos no
ya de relatar la historia que existe, sino de conocer “bajo la categoría de Historia” algo que es una
realidad, histórica en sí como todas las humanas, la experiencia, pero no formalizada en ese
sentido. Historiar es el resultado de un oficio que manipula una materia; historizar es una
operación mental y una elaboración conceptual que, mediante la correspondiente técnica, también,
produce una realidad simbólica y discursiva nueva”.
9
Muchos autores como Fernando Reinares, Hugo Aznar, Walter Laqueur, Paul Wilkinson entre
otros, defienden esa posición clara frente al terrorismo.
10
Cada vez son más los autores que resaltan el continuismo de los hombres y de los poderes del
franquismo en la Transición. Véase, por ejemplo, la reciente publicación de Ferran Gallego, El
Mito de la Transición, Madrid, Crítica, 2008, en el que el autor habla de “continuidades
clientelares y en la permanencia de poderes sociales y políticos que llegaron incluso a la
perennidad de un personal que sirvió con igual fervor a la dictadura y a la democracia” p. 16.De
este continuismo nos hablan también Carme Molinero en “Treinta años después. La Transición
revisada”, C. Molinero (ed.), La Transición treinta años después. Barcelona, Península, 2006;
Rafael Quirosa- Cheyrouze, “La Transición a la democracia: una perspectiva historiográfica”
Rafael Quirosa- Cheyrouze y Muñoz (Coord.) Historia de la Transición en España, Madrid,
Biblioteca Nueva, 2007, nos habla de la “subsistencia del franquismo en muchos órganos del
26
progresistas apoyar al Gobierno contra ETA era apoyar el mantenimiento de
los residuos del franquismo; para los nacionalistas era apoyar el centralismo de
UCD y renegar de la identidad vasca. No hubo una posición contundente
contra ETA como la que se llegó a tener contra la involución militar.
Estado e incluso en la propia sociedad, fruto de casi cuarenta años de existencia de la dictadura”,
p. 19. Este pensamiento dirige los capítulos del libro de A. Mateos y A. Herrerín (Eds.) La España
del Presente: de la dictadura a la democracia, Madrid, Asociación de Historiadores del presente,
2006.
27
objetivar este testimonio, encontrando apoyo en las palabras del historiador
francés, Antoine Prost: “El desafío que los historiadores deben afrontar en la
actualidad consiste en transformar en historia la demanda de memoria de sus
contemporáneos” 11.
11
Citado por Antonio Elorza en “Una patria en España”, “Babelia”, El País, 21 de enero de 2006.
28
progresistas” 12. La necesidad de recuperar el respeto a los derechos y las
libertades es lo que sigue preocupando, en el periodo de la Transición, a los
sectores de la sociedad que podemos encuadrar en el centro progresista y en la
izquierda.
12
Sergio Vilar, Historia del antifranquismo. 1939-1975, pp.20-21.
29
que justifican la elección de este año. Por una parte 1978 supone el término de
la difícil andadura política que se ha recorrido desde la muerte del dictador,
quedando, al fin, construida formalmente la estructura institucional del nuevo
sistema democrático, con la aprobación de la Constitución. Por otra parte, es
ahora cuando surge una nueva estrategia de ETA para dirigir su actividad
terrorista contra el Estado. Siguiendo la clara sistematización del profesor
Ignacio Sánchez-Cuenca de las estrategias de ETA como actor racional, es este
año cuando la primera etapa de la estrategia de ETA (la lucha revolucionaria
basada en la espiral acción-represión-acción) da paso a una segunda,
denominada por él, “guerra de desgaste” 13. Es en estos años (1978-1981)
cuando se recrudece la actividad violenta de ETA que para algunos autores
suponen otra etapa en su estrategia tendente a provocar un golpe militar, la
famosa “involución” 14.
13
Ignacio Sánchez-Cuenca, “Tres etapas de la estrategia terrorista” pp. 49- 72. ETA contra el
Estado, 2001.
14
Patxo Unzueta, “Las tres provocaciones de ETA”, en Aranzadi, Juarista y Unzueta (eds.)
pp.245-249, citado en Sánchez-Cuenca, o. c., p. 67. También Sergio Vilar, La década
sorprendente 1976- 1986, observa que las matanzas terroristas parecen ir encaminadas a
“desencadenar un golpe de Estado y acabar con el sistema democrático”, p. 85. Para Sánchez-
Cuenca no existe como etapa estratégica racionalmente diseñada por ETA para provocar tal golpe
de Estado y en el libro citado lo argumenta con datos y reflexiones oportunas.
30
organización ETA desde sus inicios hasta el final de la Transición lo cual
favorecerá la contextualización del momento histórico en que se desarrolla la
investigación. Con estos estudios previos pretendo hacer más seguro el punto
de partida de la investigación propuesta. Hechas estas aportaciones al
entramado que sustentará la investigación, se iniciará ésta con el objetivo de
comprobar si la actitud ante ETA de los tres sectores de sociedad mencionados
fue favorable, o no, de alguna manera a los terroristas y si dicha actitud
evolucionó y, si hubo evolución, cómo fue en cada uno de ellos.
Fuentes
31
de todo Occidente desde el siglo XVIII” 15. Muchos son ya los historiadores
que a la hora de hacer la historia más cercana (“Historia del Presente”,
“Historia vivida”) acuden con asiduidad a la prensa; incluso algunos hacen sus
investigaciones desde el uso exhaustivo de los contenidos de uno o varios
periódicos 16.
15
Julio Aróstegui, La Investigación Histórica: Teoría y Método, Barcelona, Crítica, 2001, p.405.
16
Miguel Leal Cruz, en h-www.hdebate.com/Spanish/debateesp/historia_fuentes/menu.htm
comenta este quehacer de Yanes Mesa. El propio Julio Yanes lo expone en su obra La gran
Depresión en Canarias, p.22.
17
Julio Aróstegui o. c., p. 379.
18
Julio Aróstegui en o. c., p. 380, antes de afirmar esa amplitud del concepto de fuente , lo ha
definido como “todo aquel objeto material , instrumento o herramienta, símbolo o discurso
intelectual, que procede de la creatividad humana, a cuyo través puede inferirse algo acerca de una
determinada situación social en el tiempo”.
19
Ídem., p.406.
32
cronológicos y descriptivos sobre acontecimientos históricos, sino también es
un medio importante para conocer motivaciones y posiciones políticas
tomadas ante esos mismos acontecimientos. Si analizamos no sólo el
contenido de sus artículos sino también los mensajes subliminales que pueden
observarse en la confección del periódico (fotografías, titulares, espacios
utilizados…), las aportaciones de la prensa al saber histórico pueden ser muy
estimables.
Periódicos analizados
20
Alicia Alted y Juan A. Sánchez, Métodos y técnicas de Investigación en Historia Moderna y
Contemporánea, Madrid, Editorial Universitaria Ramón Areces, 2005, p. 140.
34
País y los sectores progresistas de centro izquierda y entre Mundo Obrero y la
izquierda comunista. Confirmada esta conexión quedará justificada la elección
de estos tres diarios para la investigación propuesta y bien cimentada dicha
investigación 21.
21
Se expone ahora una síntesis del estudio que pretende ver la relación directa entre los diarios y
los sectores de la sociedad mencionados. Sobre este asunto se realizará un más amplio tratamiento
en apartados de la segunda parte de este trabajo (“Mundo Obrero, periódico de partido en
clandestinidad durante el franquismo”; “Deia, órgano de expresión oficioso del nacionalismo
vasco moderado” y “ El País, como referente de la tendencia liberal de centro- izquierda”) Por esta
razón, limito las notas aclaratorias y documentales y remito al lector a estos apartados para una
mayor documentación y justificación del tema, tratando de evitar en lo posible la reiteración.
22
José Luis de la Granja, El Nacionalismo Vasco; un siglo de Historia, Madrid, Tecnos, 1995,
pp.15 y 16.
23
Ver J. L. de la Granja, o. c.
35
Radicalismo que en los años de la Transición pivotaba en torno a Herri
Batasuna (HB), fuerza política que ha defendido siempre la acción violenta.
24
Esta consideración de ambos diarios es una constante en los expertos en periodismo. Menciono
como ejemplo a Ofa Bezunartea que en Noticias e ideología profesional. Prensa vasca en la
Transición política. Bilbao, Ed. Deusto, 1988, considera a Deia como un “progresivo perfil de
periódico partidista, acorde con la composición de su Consejo de Fundadores”; también lo
consideran así María Cruz Seoane y María Dolores Saiz en Cuatro siglos de periodismo en
España”, Madrid, Alianza Editorial, 2007, p.298.
36
lector a interpretar los acontecimientos que se publican de una forma acorde
con la interpretación y los intereses del Partido Nacionalista Vasco.
Ciertamente, aunque Deia no ha declarado expresamente ser órgano de
expresión oficial del PNV, siempre ha sido considerado, tanto por la opinión
pública como por estudiosos de la prensa -con indicios incuestionables y
pruebas determinantes- como diario partidista y como órgano oficioso del
nacionalismo vasco moderado. Resulta evidente que el sector social del
nacionalismo vasco moderado ve en este diario la expresión de sus ideas
políticas, como puede deducirse del componente nacionalista moderado de sus
lectores 25.
25
Véase, en la 2ª Parte de este trabajo, el apartado 2 del capítulo II,“Deia, órgano de expresión del
nacionalismo vasco moderado" .
26
Me baso aquí sobre todo en el espléndido capítulo, “El País ante la política española” (pp. 125-
206) de su libro Una historia de El País y del Grupo PRISA, Barcelona, Plaza & Janés, 2004.
37
al Régimen que buscan ocupar el centro político lejos de los inmovilistas del
Régimen y de la izquierda marxista y rupturista.
27
María Cruz Seoane y Susana Sueiro, “La Prensa” en Jover Zamora, J. M. (dir.) Historia de
España. Menéndez Pidal. Madrid. Espasa Calpe, 2003, Tomo XLII. Véase también María Cruz
Seoane y María Dolores Saiz, o. c., p. 298.
38
primero dejó de colaborar en 1977 y Emilio Romero poco tiempo después. Lo
que sí es cierto es que pronto se convirtió en el diario de referencia de los
demócratas y de los que desde la moderación defendían una reforma decidida,
lejos de la ruptura. Defendió y dio prestigio al Rey Juan Carlos atribuyéndole
un papel decisivo en la reforma al presentarle como el “motor del cambio” 28.
Defendió frente a Suárez al centrista Areilza 29 para dirigir el gobierno en los
primeros momentos de la Transición. Como bien dice Susana Sueiro, “El País
tenía una marcada preferencia por Areilza” 30, aunque, luego mostró sus
simpatías por el PSOE. El PSOE no marxista, el que Felipe González
consiguió sacar del Congreso Extraordinario del partido en septiembre de
1979. En aquellos momentos congresuales (El 28º Congreso de PSOE se
celebró en mayo de 1979 y a finales de septiembre del mismo año, el
Congreso Extraordinario) este diario se sentía cercano a un PSOE que dirigía
su mirada a la socialdemocracia europea. Sabedor de su influencia en el
mundo de la política, publica tres editoriales en fechas estratégicas del mes de
septiembre con motivo del Congreso Extraordinario del PSOE en el que se
dilucidará el futuro de este partido. En ellas muestra su simpatía por la línea
más moderada que lidera Felipe González y rechaza la postura del sector
crítico del partido liderado por Castellano, Bustelo y Gómez Llorente, a los
que critica llevar “ligera impedimenta teórica” para el combate y les acusa de
ser más que “rígidos doctrinarios”, líderes políticos en busca de propósitos
28
Susana Sueiro en “La contribución de la prensa al proceso monárquico. El diario El País y la
Monarquía en el tardofranquismo y la Transición”, Ángeles Lario (Ed.) Monarquía y República en
la España contemporánea, Madrid, Biblioteca Nueva, 2007. pp.349-371, presenta la relación
favorable de este diario y la Monarquía de Juan Carlos ya desde los inicios del diario por la
importante aportación de destacados políticos monárquicos. Analiza cómo a lo largo de la
Transición El País defiende la contribución de la Monarquía de Juan Carlos a la democratización
de España. Actitud que la autora califica de enormemente influyente en la sociedad española.
También Javier Muñoz Soro nos presenta a la prensa en general como partidaria del Rey, aunque
por motivos diferentes: “Existió, dice, un pacto implícito [para prestigiar al Rey] entre medios que
o bien eran ya monárquicos como ABC, o nacieron con el patrocinio de destacados monárquicos,
como El País (o apostaron por ellos, como Cuadernos para el Diálogo o Cambio16 por Areilza),
o bien no tenían otro remedio que hacerlo con el mismo ímpetu con que había defendido al
Régimen franquista durante cuarenta años (la prensa del Movimiento)”, (“Hacia la Transición:
Monarquía y República en los debates de la prensa (1962- 1978)”en Ángeles Lario (Ed.)
Monarquía y República en al España contemporánea, pp.329-347.)
29
Maria Cruz Seoane, o. c., p. 137.
30
Susana Sueiro, o. c., p. 357.
39
claramente prácticos 31. Aboga por el triunfo de Felipe González porque, dice,
será beneficioso para el PSOE y para los españoles, puesto que su triunfo
asegura que el partido se convierta en “una alternativa de cambio en la vida de
los españoles” y pueda ocupar en su día el poder 32. Finalmente, el día después
del Congreso, el diario se congratula con el triunfo abrumador de Felipe
González y alaba su “buen ganar”, su prudencia y el espíritu de concordia
exhibidos. Muestra su satisfacción porque el PSOE se desprende del marxismo
y porque “las ideas y los valores del PSOE se alimentan de la tradición
marxiana; pero no sólo del marxismo y no de todo lo que, con mayor o menor
razón, invoca esa matriz de pensamiento” 33.
31
EP, Editorial, “El Debate socialista”, 13-9-1979.
32
EP, Editorial, “El Congreso del PSOE”, 28- 9- 1979.
33
EP, Editorial, “El Congreso del PSOE” 2-1-1979.
34
José Luis L. Aranguren, “El País como empresa e intelectual colectivo” E. P., 7-6-1981.
35
Aranguren menciona a Juan Benet, Agustín García Calvo y Rafael Sánchez Ferlosio, Fernando
Savater. Los señores Laín, Tovar, García Sabell, Marías, “yo mismo”, Sopeña, Vidal-Beneyto y
otros muchos como ellos, menos viejos que nosotros. La derecha civilizada -Areilza, Fraga-;la
derecha civilizadora y abierta, representada ejemplarmente por Senillosa, Jesús Aguirre;la
derecha eclesiástica civilizada -Patino, Olegario González de Cardenal. En la «Tribuna libre», la
40
liberal, progresista, de centro izquierda de este diario, también en el ámbito
ideológico y cultural 36.
izquierda eclesiástica: Llanos, Díez-Alegría, González Ruiz, Caffarena, Manuel Reyes Mate; en el
humor gráfico Máximo y Peridis; en el plano de la escritura, Francisco Umbral, Juan Cueto Rosa
Montero, Manuel Vicent: J. M. Ullán. (EP, 7-6-1981.)
36
Luis Negró Acedo hace un análisis muy pormenorizado de los intelectuales que colaboran en
El País en estos años de la Transición, en el cap. II, pp. 20- 85, de su libro El diario El País y la
cultura de las elites durante la Transición, Madrid, Foca, 2006.
37
No se ha incluido como objeto principal de estudio el periódico, El Socialista, importante
publicación con clara referencias al sector social de izquierda que aquí se estudia, por las
siguientes razones: primeramente la necesidad inevitable de acotar el campo de la investigación
41
mantiene, como el PSOE, una ideología más revolucionaria puesto que, como
se ha visto más arriba, el PSOE que renuncia al marxismo se va a ver
ampliamente identificado con El País, aunque esta circunstancia no impide
que podamos seguir analizando las opiniones y manifestaciones propias de la
publicación socialista 38.
Metodología
41
Almudena Knecht, Martha Peach y Paz Fernández, “El archivo historiográfico del profesor Juan
J. Linz: la transición española en la prensa” en Reis, CIS, 114/ 06, pp. 37-65.
42
A este respecto dice Laurence Bardin en el prólogo de su clásico Análisis de contenido,
(Madrid, Akal, 1986) que el análisis de contenido “disculpa y acredita en el investigador esa
atracción por lo oculto, lo latente, lo no aparente, lo potencial inédito (no dicho), encerrado en todo
mensaje”.
43
Julio Aróstegui, o. c., p. 399.
44
en editoriales, artículos de opinión o de información. He seguido el hilo
cronológico deteniéndome en los acontecimientos más decisivos o
significativos para la acumulación de datos que validen la posterior
construcción conceptual destinada a aportar conclusiones en la dirección de
constatar la posición de estos diarios ante el fenómeno ETA.
44
Ibídem, p. 401.
45
El análisis de las fotografías pueden conducir a resultados importantes en la investigación de las
ciencias sociales como se puede ver en la tesis de Nekane Parejo Jiménez, Fotografía y muerte:
representación gráfica de los atentados de ETA (1968- 1997) Tesis doctoral (s. p.) Lejona, UPV,
2001. Así mismo Ángel Recalde hace un estudio detallado de las fotografías publicadas en El País,
sacando conclusiones que intentan avalar las conclusiones de su tesis, Prensa y propaganda. El
Nacionalismo vasco en El País. Tesis doctoral (s .p.) Lejona. UPV, 2000.
45
metodológico al que pueda acudir el investigador 46, pero la observación
suficientemente reflexiva de algunas fotografías de la prensa estudiada me ha
proporcionado datos que refuerzan conclusiones obtenidas de otros
documentos.
Por otra parte, también es necesario aclarar que este análisis ha tenido
como guías del tejido argumental cinco elementos que caracterizan un buen
tratamiento del terrorismo por la prensa: veracidad de la información; espacio
dedicado al terrorismo nunca sobredimensionado; no difusión de elementos
propagandísticos de la organización terrorista; utilización del lenguaje
apropiado para denominar a los terroristas y sus actuaciones, y mantener una
46
Alicia Alted y Juan A. Sánchez Belén, o. c., p. 202.
47
Doris Graber, “Content and meaning. What`s it all about?, American Behavioral Scientist, 33
(2), 1989, p. 144, citado por Teresa Sádaba, María Teresa La Porte y Jordi Rodríguez-Vigili en
“LA TEORÍA DEL FRAMING EN LA INVESTIGACIÓN EN COMUNICACIÓN POLÍTICA”,
Universidad de Navarra, http://www.ucm.es/info/compolit/articuloscongresoincopo/sadaba,pdf
46
clara línea editorial de condena del terrorismo. Explicaré el porqué de esta
elección.
Sin duda la postura más aceptada hoy para la prensa ante el terrorismo
parece ser la que ya en los años ochenta del siglo pasado se definía como
tratamiento limitado 49. Esta denominación comprende una serie de
características perfectamente asumibles por la mayoría de periodistas y
escritores que han expuesto su pensamiento sobre el tema, que están incluidas
en los cinco conceptos que acabo de enunciar arriba. Considero que el
incumplimiento de estos presupuestos en el tratamiento periodístico del
terrorismo implica favorecer en algo los intereses de los terroristas. Estas
cinco propuestas me han servido de urdimbre para estructurar el análisis de los
diarios analizados. Si nunca pierdo de vista estas guías, es sobre todo en la
primera parte del análisis de Deia, en el estudio del primer año de existencia
de este diario, donde he visto conveniente seguir este entramado metodológico
de una forma más sistematizada.
48
Hugo Aznar, Ética de la comunicación y nuevos retos sociales, Barcelona, Ediciones Paidós-
Ibérica, S.A., 2005, pp. 211-213.
49
José María Benegas Recogía este término (utilizado ya por otros autores en el ámbito
internacional) para definir el tratamiento más deseable del terrorismo por los medios de
comunicación en la jornadas organizadas por el Ministerio del Interior sobre el terrorismo y los
medios de comunicación cuyas ponencias son recogidas en el libro Terrorismo y Medios de
comunicación social, Madrid, Ministerio del Interior, 1984, p.155.
47
tema que nos ocupa. Siempre he adaptado el análisis a las posibilidades que
las características propias de cada uno de los tres periódicos ofrecen, en el
intento de extraer las máximas posibilidades para llegar a conclusiones
debidamente justificadas.
Por esta razón, si la estructura del trabajo está dividida en dos grandes
apartados -tres si atendemos al estudio de los primeros años setenta que se
realiza a modo de introducción- veremos cómo en cada uno de ellos se
diferencian los estudios correspondientes a los diarios -o a los grupos
sociopolíticos que representan- porque se pretende llevar a cabo un análisis
profundo de cada uno de los periódicos, teniendo en cuenta que, aunque
tengan elementos comunes idóneos para ser comparados, cada periódico es
una realidad suficientemente diferenciada para que un análisis, si quiere ser
completo, requiera un tratamiento y una metodología a veces diferenciada, aún
cuando el objetivo sea el mismo.
48
apartados con un capítulo destinado a presentar los acontecimientos más
importantes del momento histórico que se estudia.
49
Primera parte
51
52
SOCIEDAD, PRENSA Y TERRORISMO
53
ideológicas, políticas y culturales de manera que la prensa se convertirá en
reflejo y portavoz de la opinión de sus habituales lectores. Esta identificación
entre el periódico y sus lectores es más evidente cuando la publicación es
promovida por una organización ideológica o partido político. Con todo, la
prensa no renunciará a crear opinión entre sus lectores ofreciéndoles
argumentos e ideas dentro de los parámetros ideológicos del sector de la
sociedad al que se dirige.
Terrorismo y sociedad
50
Luis de la Corte Ibáñez, La lógica del terrorismo, Madrid, Alianza Editorial, 2006, pp. 40-41.
54
El terrorismo intenta llevar el miedo, no sólo a las personas a las que
directamente destina sus atentados sangrientos, sino a la sociedad en la que
logra crear, con sus deliberadas acciones violentas, una psicosis de terror que
ocasiona, en palabras del sociólogo francés Raymond Aron, “unas
consecuencias psicológicas desproporcionadas respecto a sus daños materiales
y humanos” 51. Para Friedrich Hacker “el objeto del terror, la meta y el objetivo
de la empresa terrorista (que en modo alguno son las víctimas que se emplean
a modo de instrumento) es la opinión pública: la propia población que se
mantiene sojuzgada por el terror” 52. El terrorismo intenta llevar el miedo a la
sociedad, tenerla subyugada con el fin de que ceda a sus pretensiones políticas.
Para conseguir aterrorizar a la mayor parte de la sociedad, el terrorismo
acudirá a la indiscriminación a la hora de realizar los atentados. No es que el
terrorismo no elija el blanco, pero las causas de esa elección son tan difusas
que producen una psicosis en la población que le induce a pensar que
realmente nadie que no demuestre su afección total a la causa terrorista puede
estar a salvo 53. Aunque a veces ni siquiera el posicionarse a favor de los
terroristas es un verdadero salvoconducto. Miembros de organizaciones
terroristas han sido asesinados por sus propios compañeros de militancia. En
julio de 1976 desaparece el dirigente de ETA Eduardo Moreno Bergareche,
siendo presumiblemente asesinado por miembros de dicha organización
terrorista. Diez años después, el 10 de septiembre de 1986 en Orditzia, su
pueblo natal, María Dolores González Catarain, “Yoyes”, es asesinada a
manos del etarra “Kubati”, José Ramón López Ruiz. “Yoyes” había militado
activamente en ETA y aunque había abandonado la organización, en ningún
momento mostró tener alguna duda sobre los objetivos que perseguía ETA.
51
Raymond Aron, Paix et guerre entre les nations, París, Calmann Levy, 1962, p.176. (Citado
por Luis de la Corte, o. c., p. 41).
52
Friedrich Hacker, Terror. Barcelona, Plaza y Janés, 1975, p. 160.
53
Paul Wilkinson, Terrorismo Político, Madrid, Ediciones Felmar, 1976, pp.14 y 15.
55
sus planes de acción política y que a la vez sean campo de cultivo para la
captación de nuevos militantes. Para el profesor Walter Laqueur parece tan
decisivo en la pervivencia del terrorismo el respaldo de parte de la sociedad
que se pregunta en una de sus últimas obras sobre el terrorismo “¿durante
cuánto tiempo podrían seguir [los terroristas] actuando (y hablando) en
nombre de las masas sin perder su credibilidad si la población careciera de
entusiasmo o fuera incluso hostil?” 54.
54
Walter Laqueur, o. c., p. 130.
55
Ibídem., p. 163.
56
Ibídem, p. 131.
56
Resulta también de gran utilidad para las organizaciones terroristas que
existan capas de la sociedad que, aun condenando sus métodos violentos,
conecten con sus objetivos políticos, los cuales asumen y defienden,
mostrando una actitud de cierta comprensión (a veces exculpación) de sus
actividades terroristas. La coincidencia de los objetivos políticos del PNV con
los de ETA ha constituido un impedimento al rechazo absoluto de su actividad
terrorista, como se intenta demostrar en este trabajo 57. Sectores de la sociedad
han entendido el terrorismo de ETA como respuesta a una represión o a una
situación de injusticia. De este modo ha sido puesto en relación con los
atropellos a las libertades de los ciudadanos y de los pueblos llevados a cabo
por el régimen franquista lo que inducía a sectores antifranquistas de la
sociedad española, en los últimos años del Régimen y en los primeros de la
Transición, a considerar a ETA como un ariete en la lucha contra la dictadura
y a entender su actividad como una respuesta justa al “terrorismo de Estado”
que ejercía el régimen dictatorial.
57
A su debido tiempo en esta Tesis se analizará esta relación del PNV con ETA a través de
informaciones y manifestaciones de dirigentes de este partido en el diario Deia. En cuanto a la
coincidencia de los objetivos políticos últimos del PNV y de ETA (la independencia) son muchos
los comentaristas políticos e historiadores que así lo confirman. Resulta oportuno recordar aquí la
obra de los historiadores José Luis de la Granja (El Nacionalismo vasco, un siglo de Historia) y
Santiago de Pablos y L. Mees (El Péndulo Patriótico).
58
Estas afirmaciones son recogidas en las conclusiones a las que hemos llegado tras el análisis de
los tres diarios que son objeto de esta tesis doctoral.
57
pueblos. Por esta razón, afirma el profesor Fernando Reinares, una buena parte
de la opinión pública otorgaba a ETA, sobre todo en los últimos años del
régimen de Franco “una imprecisa simpatía en la falaz convicción de que se
trataba de jóvenes que ejercían una bizarra resistencia contra la ominosa
dictadura” 59. Incluso desde campos socialcristianos o democristianos se llegó a
otorgar cierta legitimidad a la acción violenta revolucionaria -en la que de
algún modo se incluía a ETA- en defensa de la libertad de los pueblos contra
la tiranía 60.
59
Fernando Reinares, “Terrorismo y transición a la democracia en España”Revista de Occidente,
nº 54, p. 85.
60
Esta duda en torno a la legitimidad de la violencia que se observa en la España de la Transición
en sectores progresistas cristianos queda perfectamente recogida en Javier Muñoz Soro Cuadernos
para el Diálogo (1963- 1976), pp. 198-204.
61
Citado por Santiago Sánchez González en Los Medios de Comunicación y los sistemas
democráticos, Madrid. Marcial Pons, 1996, p. 17. En este libro se recogen cuatro teorías: la
autoritaria, la liberal, la de responsabilidad social y la soviética. Tres de estas teorías son recogidas
en castellano en Fred S. Siebert y Theodore Peterson, Tres teorías sobre la prensa en el mundo
capitalista, Buenos Aires, Ediciones de la Flor, 1967.
58
promover el debate de los asuntos públicos de interés. Es decir, ha de
convertirse en un “cuarto poder” que, al margen de los poderes clásicos -
legislativo, ejecutivo y judicial-, controle al poder político convirtiéndose en
elemento fundamental del sistema de gobierno limitado, propio del
pensamiento liberal. Es común el convencimiento de que la prensa ha de
actuar en las sociedades democráticas desde la independencia frente al poder
político. Se le ha investido de una serie de responsabilidades que ha de ejercer
en el ámbito de la libertad de expresión la cual le blindará de los intentos de
dominio o control por parte de los poderes políticos. Esta libertad es
fundamental cuando, desde el “paradigma liberal”, se considera la prensa
como un contrapoder.
62
Analizando la libertad de que goza la prensa desde la nueva realidad que han proporcionado los
grandes cambios experimentados por los medios de comunicación, la profesora de la Universidad
de Columbia, Doris A. Graber transcribe la frase que el crítico de los medios Jay Blumler escribió:
“El poder de los medios de comunicación no se comparte, pues ello supondría una invasión de la
autonomía editorial. Tampoco debe controlarse, pues ello equivaldría a la censura. Ni siquiera se
debe influir sobre el mismo, pues eso sería tanto como manipular las noticias. Pero, ¿por qué no ha
de ser aplicable a la prensa el proverbio de Lord Acton, en virtud del cual el poder corrompe y el
poder absoluto corrompe absolutamente? Y si no lo es, ¿quién es el más apropiado para vigilar a
los guardianes de la prensa?” Doris A. Graber, Mass Media and American Politics, Washington,
C.Q. Press, 1989, pp. 8 y 9. citado por Santiago Sánchez González, o.c., p.15.
59
luego cuáles son realmente los tres poderes, concluyendo que no son los
tradicionales, legislativo, ejecutivo y judicial, sino que el primero es el poder
económico, le sigue en segundo lugar el mediático y relegado a un tercer lugar
el político 63. Pero, aunque los medios de comunicación han dejado de ser el
“cuarto poder”, no por eso dejan de “estar ahí y de influir poderosamente en la
sociedad”. Influyen en la vida de millones de personas, manteniendo los
privilegios que, por su función de “cuarto poder”, le había otorgado la doctrina
liberal 64. La prensa y la información en general no están sujetas a los controles
de calidad y contenido que, cada vez con mayor insistencia, se impone a los
productos de entretenimiento o publicidad. A pesar de los controles
desarrollados por instituciones públicas o privadas, los medios publican lo que
más les interesa porque el “Estado democrático siente aversión a legislar los
límites de la información” 65.
63
Ignacio Ramonet, La tiranía de la Comunicación, Madrid, Editorial Debate, 1998, pp. 31y 32.
64
Hugo Aznar, Ética de la comunicación y nuevos retos sociales, Barcelona, Ediciones Paidós
Ibérica S.A., 2005, pp. 20-23. El autor se pregunta si la prensa es contrapoder ¿de qué? Y constata
una contradicción: ha dejado las funciones de “cuarto poder” manteniendo no obstante las
situaciones de privilegio, como la libertad de expresión y de prensa, que esas funciones le
otorgaban, utilizándolas con la finalidad principal de obtener beneficios, “dejando que los criterios
de mercado imperen a la hora de hacer uso de la libertad de la que disfrutan”.
65
Xavier Mas de Xaxàs, Mentiras. Viaje de un periodista a la desinformación”, p. 81.
66
Ibídem, p. 41.
67
Noam Chomsky y Edward Herman en Los Guardianes de la Libertad, Barcelona, Crítica, 1988,
describen ampliamente los cinco filtros por los que ha de pasar la información que resumidos son:
la envergadura de la propiedad del medio; la publicidad como fuente principal de ingresos; la
dependencia de los medios de información del gobierno, empresas y “expertos” ; las
“contramedidas y correctivos como método para disciplinar a los medios de comunicación y el
“anticomunismo”(pp. 21- 80).
60
los intereses de grupos ideológicos o grupos de presión que la han tutelado
económicamente por lo que no resulta difícil observar la ideología y los
intereses que cada periódico defiende: unas veces, porque ha sido fundado por
grupos sociales y políticos para la sola defensa y propagación de sus ideas,
otras veces por la presión que desde el accionariado se realiza sobre la
redacción del periódico para la consecución de unos objetivos determinados de
carácter económico o ideológico y político. Incluso cuando el periódico parece
responder exclusivamente al máximo beneficio de toda empresa capitalista,
siempre se alineará con una determinada ideología política que es la que mejor
se adapte al consumidor, destinatario del producto ofrecido, el periódico. En
este caso no son las convicciones políticas o doctrinales las que motivan una
determinada dirección en la línea ideológica del periódico, sino los intereses
de mercado. Entre otros elementos de mercado que influyen poderosamente en
la tendencia ideológica del periódico está, por ejemplo, la publicidad. Como
bien dice el periodista Javier Ortiz, la publicidad, que es la principal fuente de
ingresos del periódico, condicionará en gran medida la postura política del
medio porque el anunciante acudirá a las publicaciones que mejor conecten
con el tipo de público al que quiere llegar con sus anuncios 68. La empresa que
anuncia sus productos escoge el tipo de consumidor al que quiere dirigir el
anuncio. Piensa, según los casos, en los gustos, el poder adquisitivo, la
ideología política, la actitud ante la vida, etc., del sector social al que quiere
llegar. Atendiendo a estos parámetros elegirá el medio que conecte mejor con
ese posible consumidor. La prensa, por su parte, se adaptará a esas exigencias,
para no perder esa fuente importante de ingresos que es la publicidad.
Todas estas reflexiones comentadas hasta aquí, nos llevan a pensar que
la prensa influye en la sociedad creando opinión y determinando las tendencias
políticas e ideológicas de diferentes sectores de la sociedad. Pero también hay
que pensar que la opinión de los consumidores condiciona la orientación de
los medios obligándolos a seguir determinadas pautas. Como dice el
mencionado periodista:
68
Javier Ortiz, “¿Cuarto poder?”, Enrique Gil Calvo, Javier Ortiz y otros, Repensar la prensa,
pp. 78- 81.
61
“[…] de la misma manera que cada periódico atrapa a un determinado público, al
que puede “manejar” e incitar a pensar tal o cual cosa, cada público específico tiene
atrapado a su periódico y lo fuerza a comportarse de acuerdo con sus
expectativas” 69.
69
Ibídem. p. 82.
70
C. Lasch, La rebelión de las élites y la traición a la democracia. Paidós: Barcelona. 1996, p.
142, citado por Laura Teruel Rodríguez “La crítica política en los artículos del director del diario
El Mundo (1993-1996): punto de partida para el estilo del periódico”.
http://www.upf.edu/periodis/Congres_ahc/Documents/Sesio3/teruel.htm#_ftn6
71
Jaime Andrés Benavides, “La Prensa como motor de la opinión pública”, Pensar la prensa,
Bogotá, Universidad Sergio Arboleda,
http://www.usergioarboleda.edu.co/altus/intercambio_prensa_opinion.htm.
62
empresa capitalista cuyo objetivo último es la consecución de dividendos, al
final siempre habrá que concluir que la prensa es, por sí misma, un poder que
influye decididamente en la vida política de la sociedad y que, al mismo
tiempo, recoge y expresa el sentir de los diferentes sectores de la misma 72. La
prensa, por tanto, resulta ser un medio imprescindible para el estudio de
actitudes políticas, sociales y culturales de determinados sectores de la
sociedad porque siempre es portadora y reflejo de estas actitudes ya sea
porque las promueve o porque las asume.
72
Sobre la dimensión política de los medios de comunicación, J. C. García Fajardo, en
Comunicación de masas y pensamiento político. Madrid, Ediciones Pirámide, S. A., 1992. p. 48.
afirma que “Los medios de comunicación social son ya de por sí una de las fuerzas políticas más
poderosas. No sin causa Burdieau los coloca al lado de los partidos, de los grupos de presión y del
cuerpo electoral”.
73
Javier Muñoz Soro, Cuadernos para el Diálogo (1963- 1976. Madrid, Marcial Pons, 2006, p.
21.
63
fluían las críticas lo que, se pensaba, detendría de alguna manera la continua
aparición de publicaciones clandestinas, como Ibérica, que atacaban al
Régimen sin límite ni control alguno 74. “Se temía - afirma la profesora Susana
Sueiro- que los costes de un excesivo control resultaran ya más elevados que
sus beneficios”. No solamente por las críticas que podían llegar desde la
clandestinidad, sino también por la preocupación de algunas instancias
políticas del franquismo que “deseaban mejorar la imagen pública del
régimen, tanto en el interior como en el exterior”, pensando ya en el futuro del
régimen tras la desaparición de Franco.
“aún cuando el Régimen se proveyó de resortes represivos para intervenir sobre los
mensajes publicados por los periódicos no logró evitar que los contenidos de la prensa
evolucionaran hacia un mayor criticismo. Con diferentes matices e intensidades, la
prensa privada dejó de ser órgano de difusión del discurso oficial […] para presentar
cada vez más una cara de la política y la sociedad hasta entonces casi oculta” 76.
78
Informe de censura de la Delegación Provincial de Madrid, AGA-SC, caja 67.114. recogido en
Javier Muñoz Soro, “Parlamento de papel: la prensa crítica en la crisis del franquismo”, Rafael
Quirosa- Cheyrouze (Coord.) Historia de la Transición en España, Madrid, Biblioteca Nueva,
2007. p. 457, nota 25.
79
Sobre esta ley, véase Mª Cruz Seoane y Mª Dolores Saiz, Cuatro siglos de periodismo en
España, pp. 285-286.
80
Antonio Alférez, Cuarto poder en España, 1986, p. 12.
81
Comentando este artículo, Antonio Alférez (o. c., nota 1, p.12) recuerda con humor una cita
célebre del corresponsal francés Beaumarchais que a finales del siglo XVIII describía en Le
Figaro la situación jurídica de la prensa española: “Se me dice que se ha establecido en Madrid un
sistema de libertad sobre la veracidad de la obra creadora, que se extiende incluso a la Prensa y
que con tal de que no se hable en mis escritos ni de la autoridad, ni del culto, ni de política ni de
moral, ni de los altos cargos, ni de los cuerpos del Estado…yo puedo imprimir todo bajo la
inspección, naturalmente, de los censores”
65
Este artículo imponía tales límites a la libertad de expresión,
reconocida en el artículo 1º de la misma ley, que podía convertirse en
instrumento para acabar con un periódico, como ocurrió con el diario Madrid.
El 25 de noviembre de 1971 el diario publicaba en la primera página el
“Adiós” de su director, Antonio Fontán, informando de la resolución del
ministro Sánchez Bella de cancelar la inscripción del diario en el registro de
Empresas Periodísticas. La demolición del edificio que fue la sede del
periódico el 24 de abril de 1973 quedó en el recuerdo de los españoles como
símbolo de la violenta destrucción de un periódico por el Régimen que había
dictado la ley de Prensa de 1966 y “que en sus postrimerías daba esos
coletazos para aviso de quienes pretendiesen certificar su defunción” 82.
82
Mª Cruz Seoane y Mª Dolores Saiz, o. c., p. 289.
66
reconocidos periodistas, se convirtió en el nutriente imprescindible de quienes
alimentaban la esperanza de una transformación democrática en España.
83
Javier Tusell, La Transición a la democracia, Madrid, Espasa Calpe, 2007. pp.38 y 39.
84
En 1976, según Javier Muñoz Soro, o. c., p. 458, era el país europeo con más títulos de
información política en general, con más de seis mil empresas registradas.
67
Esta saturación puede ser una de las causas que expliquen la
desaparición en corto espacio de tiempo de una veintena de revistas
semanales, entre ellas las emblemáticas Cuadernos para el Diálogo, Triunfo,
Actualidad Española, Mundo, La Codorniz, Hermano Lobo o Por Favor. Para
Pedro Altares, director de Cuadernos para el Diálogo, también tenían que ver
en esta decadencia de su revista la “crisis de identidad” provocada por la
aceleración del ritmo histórico que trajo el anquilosamiento del quehacer de la
redacción, el desgaste personal y la pérdida de ilusión 85. Por otra parte, para el
conocido investigador de Cuadernos para el Diálogo, Javier Muñoz Soro,
85
Informe de Pedro Altares al Consejo de Administración de Edicusa. Ver en Javier Muño Soro,
o. c., p.460.
86
Javier Muñoz Soro, o. c., p 459.
68
periodo del franquismo, así como los medios técnicos modernos utilizados en
la confección del periódico, como la novedosa rotativa “Harris Marinoni
1620” con producción de 50.000 ejemplares de 48 páginas a la hora. Pero fue
su carácter liberal, tolerante y abierto a las diversas opiniones lo que le
convirtió en exponente de la España nueva que muchos deseaban, obteniendo
tal aceptación por su rigor informativo que muy pronto “lo dice El País” se
convirtió en argumento definitivo para aclarar cualquier duda” 87. Fue el que
mejor supo conectar con una gran parte de la sociedad, un tanto situada a la
izquierda, que demandaba pautas de libertad y democracia en la sociedad y en
la política españolas. También hay que recordar con Antonio Alférez que las
condiciones en que irrumpe en el mercado son especialmente favorables: “a
escasos meses de la muerte de Franco, en el momento tecnológico apropiado,
con el equipo profesional y empresarial adecuado, con unos competidores
lastrados en deudas y sobredimensionados en sus plantillas” 88. En cuanto al
número de ejemplares diarios, El País en 1976 tiene una difusión de 117.000
superando a su más directo rival Diario16, en 42.000 ejemplares y situándose
cinco años después por encima, en difusión de ejemplares, de los otros dos
grandes de la prensa nacional, ABC y La Vanguardia, según la OJD 89.
Menor suerte tiene el Diario16 que sale a la luz pocos meses después,
el 18 de octubre. Este diario viene precedido por el éxito de la revista
Cambio16, otro producto del mismo grupo empresarial, lo que no impidió que
su aceptación no fuera la mima que El País, porque, a diferencia de éste, nació
en un momento equivocado, con una “pésima gerencia” y “una redacción
desorientada”. “Asociado a compradores de UCD y PSOE”, fue acusado de
beneficiarse de fondos de la Secretaría de Estado para la Información, lo que
mermó en gran medida su credibilidad 90.
87
Mercedes Chivelet, Historia de la Prensa cotidiana en España, Madrid, Acento editorial, 2001,
pp.125 y 126.
88
Antonio Alférez, o. c., p. 230.
89
Datos de la OJD, según A. Alférez, o. c. Anexo, pp. 261-277.
90
Ibídem, pp. 210-212.
69
Periódico de Cataluña. Pronto se hizo con un espacio importante en la
sociedad catalana progresista no nacionalista que hasta entonces cubrían los
desaparecidos Tele/Exprés y Mundo Diario.
91
Son palabras de una de las directoras que tuvo el diario, Mirentxu Purroy.
70
régimen de Franco. El periódico llegó a distribuir en 1972 por circuitos
ilegales hasta 70.000 ejemplares 92. Esta publicación dejó la clandestinidad en
1977 llegando al lector como periódico semanal. En 1978 se presenta en los
quioscos como diario con un gran objetivo que, como expone el editorial de su
primer número, no es otro que “ser un periódico para todos” y equipararse a
los demás diarios de tirada nacional, como ocurría en Francia con L´Humanité
o L´Unità en Italia 93, alejándose del sectarismo que podría atribuírsele por
seguir siendo el portavoz de los comunistas. Estas expectativas no llegaron
nunca a convertirse en realidad. Su corta vida, menos de dos años, representó
en palabras de Pedro Vega y Peru Erroteta “un triple fracaso: ideológico,
empresarial y profesional” 94.
92
Juan Antonio Hernández Les, “Información clandestina”, Estudios sobre el mensaje
periodístico, 2002, nº 8, p.240.
93
Federico Melchor, encargado de lanzar el diario, expone las expectativas, en todo punto
excesivamente optimistas, sobre el diario que en cierto modo pretende comparar con El País.
Véase, José de Cora, “Entrevista con Federico Melchor, director de Mundo Obrero”, Panfletos y
prensa antifranquista clandestina, pp. 133-141.
94
Pedro Vega y Peru Erroteta, Los herejes del PCE, p. 279.
71
llegada de la democracia a España. A la vez que recogía el sentir de una
sociedad empeñada en demoler el régimen dictatorial y construir un régimen
de libertades más acorde con Europa, se convertía en un foro de debate
político ante la inexistencia de instituciones o cauces legales donde producirse
la confrontación de ideas y opiniones. Los mismos periodistas se sintieron
obligados moralmente a participar en la llegada, y en la defensa luego, de la
democracia. A este respecto compara Javier Ortiz con nostalgia a aquellos
periodistas con los actuales:
“Hubo un tiempo, es cierto -allá por los setenta y los primeros ochenta- en que las
nuevas hornadas de periodistas aportaban a los medios fuertes dosis de empuje
democrático y de ganas de contribuir a la regeneración social. Hoy, sin embargo, -y
aunque todavía no sea imposible encontrar especimenes de esta raza- lo más
frecuente es encontrarse con gente servil y dispuesta a lo que sea para medrar” 95.
95
Javier Ortiz, o. c., p. 91.
96
Pueblo, 30-12-1975, citado por Mª Cruz Seoane y Susana Sueiro, o. c. (2003), p. 715.
72
El éxito de la transición y la consecución del cambio no puede entenderse sin esa
función de nuestra Prensa” 97.
“Dos millones de parados, hambre en pueblos de Andalucía, catorce por cien anual
de inflación, viviendas a precios astronómicos, escolarización defectuosa, casi
cuatrocientas muertes violentas al año, de las cuales, en 1979, ciento veintisiete
fueron consecuencia de actos terroristas y entre sus víctimas figuraron cincuenta y
ocho militares, policías o Guardias Civiles…Quienes esperaban mejorar de vida con
la llegada de la democracia, tienen motivos para creer que esa democracia no existe,
que es sólo un espejismo” 98.
97
ABC, 13-5-1982.
98
Bonifacio de la Cuadra y Soledad Gallego-Díaz en su libro, Del consenso al Desencanto, hacen
en la primera parte un encomiable estudio del consenso que impregna todo el proceso de
elaboración de la Constitución, con importantes concesiones de la izquierda a las precauciones de
73
Tal vez podemos advertir que los mismos periodistas se sienten
atrapados en este engaño cuando un hombre decisivo en la defensa y
propagación de la moderación y el consenso como el director de El País, Juan
Luis Cebrián, en el libro que publica en 1980, La España que bosteza, duda de
los cambios que se han hecho y ve con pesimismo un probable desenlace fatal:
“De este modo creo poder decir que el hilo argumental de la historia española del
último lustro pasa básicamente por la definición cada vez más nítida y clara de estos
dos escollos fundamentales enunciados: la crisis económica y el estupor político ante
las autonomías, con su secuela de violencia y sangre. Pero la cuestión de fondo, o al
menos una de ellas, consiste más bien en constatar que la transición política no ha
generado hasta el momento las capacidades precisas para abordar la resolución de
ninguno de estros problemas. Por explicarlo de algún modo, yo diría que el
franquismo se ha querido perpetuar como modelo social y de crecimiento a través de
las nuevas formas democráticas. Giuseppe de Lampedusa no habría imaginado tanto
cuando decía que resultaba preciso cambiar todo para que todo siguiera como estaba.
En realidad eso se ha hecho aquí sin necesidad de cambiar demasiadas cosas.
La sociedad observa con desaliento las luchas internas por el poder que
en el seno de la UCD se dirimen en estos años. La prensa, sobre todo El País y
Cambio16, arremeten con especial intensidad contra este espectáculo que
origina en la población un desprestigio creciente de los políticos. Las
diferentes familias y tendencias que componían UCD acudían a la prensa para
defender sus propios planteamientos y criticar los ajenos. De esta manera la
la UCD; en la segunda parte del libro exponen el desencanto que atrapa a la sociedad y a la prensa
a finales de los setenta e inicios de los años ochenta. El párrafo citado en el texto, p. 203.
99
Juan Luis Cebrián, La España que bosteza, Madrid, Taurus, 1980, pp.14 y 15.
74
prensa, como dice Juan Luis Cebrián, volvía a desempeñar la función de
“parlamento de papel” que tan oportunamente había realizado en los primeros
años de la Transición cuando no existían partidos ni Parlamento 100. En estos
últimos años de la década, la prensa recogió en sus páginas el pesimismo y
decepción de la sociedad y combatió duramente al gobierno de Suárez,
adquiriendo una enorme fuerza en la política española debido, en gran medida,
a la debilidad de los gobiernos de UCD.
Para finalizar habría que decir que la prensa fue reflejo y catalizador
del pensamiento social, cultural y político de los diversos sectores de la
sociedad en la Transición.
Prensa y terrorismo
100
Juan Luis Cebrián, La Prensa y la Calle. Escrito sobre periodismo, p. 67.
101
María Cruz Seoane y María Dolores Saiz, o. c., p. 301.
75
desarrollo del terrorismo han tenido los medios de comunicación, como
destacados estudiosos del tema coinciden en afirmar 102.
102
Paul Wilkinson, “The media and terrorism: a reassessment”, Terrorism and Political Violence”
1997. Véase también, Walter Laqueur, “El Terrorismo y los medios”, o. c., pp.162 y 163.
103
Juan Avilés en la Introducción, “¿Qué es el terrorismo?”, al libro del que es editor, junto con
Ángel Herrerín, El Nacimiento del Terrorismo en Occidente, Madrid, Siglo XXI, 2008, p. XVIII.
Hace una consideración, no por breve menos completa, de la definición de terrorismo la cual ha
estado muy presente en el análisis que aquí se hace de la relación entre el terrorismo y la prensa.
104
Bulletin de la Fédération Jurassienne, 3 de diciembre de 1876. Citado por Walter Laqueur en
Una Historia del Terrorismo, Barcelona, Paidós, 2003, p. 90.
105
Luis de la Corte Ibáñez, La Lógica del terrorismo”, p. 149.
106
Fernando Reinares, o. c., p. 85.
76
con frecuencia, teniendo este objetivo en mente”107. Si aceptamos la definición
del reconocido analista del terrorismo Brian M. Jenkins de terrorismo como
teatro, los medios de difusión no serán el personaje central -papel que sin duda
hay que otorgar a la acción terrorista- pero tendrán un papel secundario de
enorme relevancia en el drama que se representa 108. Porque el terrorismo es
violencia, pero, “es una violencia que procura hacerse notar por la gente” 109.
Al finalizar los años setenta dos psiquiatras alemanes, Hilke y Kaiser,
señalaron que los terroristas, movidos por un sangriento fanatismo, planifican
minuciosamente sus atentados. Los terroristas dirigen al público su atención,
obligándole a presenciar su actuación sangrienta 110. Convierten así sus
crímenes en un performance, una representación que pretende cambiar el
futuro en presente 111. Preparan al detalle la posible interpretación de sus actos
porque pretenden que sus crímenes tengan una lectura en determinadas
personas que les lleve a pensar que “mañana les puede ocurrir a ellos”. Es en
esta faceta fundamental del terrorismo donde la prensa se hace imprescindible.
Proporciona “un lazo esencial entre las figuras principales del drama, los
terroristas y sus víctimas, y la audiencia que pretenden tener” 112.
Por otra parte, el periodista sabe que con esta relación está,
involuntariamente, favoreciendo la actividad terrorista. Pero este favor que la
prensa concede al terrorismo es algo que, inevitablemente, conlleva el carácter
“simbiótico” que tiene la relación prensa-terrorismo. Se trata de un
“parasitismo recíproco” en el que cada atentado alimenta de violencia durante
varios días a la prensa, sirviendo ésta a cambio de altavoz y soporte para la
107
Hugo Aznar, Ética de la comunicación y nuevos retos sociales. Barcelona, Ediciones Piados
Ibérica, 2005, p.189.
108
Vidal Martín Turrado” Estudio preliminar”, Terrorismo y Medios de Comunicación Social,
Madrid, Ministerio del Interior, 1984, p.19.
109
Brian M. Jenkins, citado por Pedro Orive Riva en “Los medios de Comunicación y el
Terrorismo.” Jornadas de Estudio El Terrorismo y los medios de comunicación social desde el
punto de vista de la defensa. Madrid, CESEDEN, 1980, p. 38.
110
Francisco Alonso-Fernández, Fanáticos terroristas. Claves psicológicas y sociales del
terrorismo, Barcelona, Salvat, 2002, pp. 92 y 93.
111
Luis Veres en @mnis, Revue de Civilisation Contemporaine de l’Université de Bretagne
Occidentale, nº 4, 2004, pp. 2 y 3.
112
Brian M Jenkins, “El Terrorismo y los Medios Informativos”, Terrorismo y Medios de
Comunicación Social. Madrid Ministerio del Interior, 1984, p. 52.
77
publicidad gratuita de los terroristas 113. El profesor Fiedrich Hacker, en su
clásico trabajo sobre el terrorismo, Terror, describía esta simbiosis con una
crudeza que ilustra esta dramática relación:
113
Laurent Disport, La Machina a terreur, p. 34, citado por Pedro Orive Riva en “Los Medios de
Comunicación y el Terrorismo”, Jornadas de Estudio “El Terrorismo y los Medios de
Comunicación Social desde el punto de vista de la Defensa Nacional”. Madrid, CESEDEN, 1980,
p. 41.
114
Friedrich Hacker, o. c., p. 217.
115
José María Benegas, “El Caso de España,” Terrorismo y Medios de Comunicación social,
Madrid. Ministerio de Interior, p.155.
78
mayor apoyo social. De ahí el hecho de que a cada acción terrorista le siga un
comunicado en el cual, a la vez que se justifica la acción, se recuerda su
programa político 116. Tal parece ser la dependencia que el terrorismo tiene de
la prensa que lleva al conocido pensador francés, Jean Baudrillard, a asegurar
que “el terrorismo no sería nada sin los medios. Los medios hacen del evento
parte del terror y juegan en uno u otro sentido” 117. Además, los medios de
comunicación, no sólo difunden los actos terroristas, sino que incluso los
magnifican y los revisten de un alcance del que objetivamente carecen. En
palabras de Walter Laqueur, profesor de la Universidad de Georgetown y
Presidente del Consejo de Investigaciones Internacionales del Centro de
Estudios Estratégicos de Washington D. C., “los medios de comunicación, con
su inherente tendencia al sensacionalismo, siempre han magnificado las
hazañas terroristas con relativa independencia de su importancia intrínseca”118.
Muchas son las citas de destacados estudiosos del tema que pueden
traerse aquí para aceptar como indiscutible la simbiosis del terrorismo y la
prensa. Así, el ya mencionado Walter Laqueur dice: “El éxito de una
operación terrorista depende casi por completo de la cantidad de publicidad
que reciba” 119 y el profesor George Gerbner, decano de la Anneberg School of
Communications, afirma: “Los atentados terroristas son eventos para los
medios. Si éstos no fueran cubiertos, los terroristas no los harían” 120. También
autores como Humberto Eco o Marshall McLuhan llegan a afirmar que si no
hubiera medios de comunicación de masas no existiría el terrorismo, porque el
objetivo de los actos terroristas es crear noticias 121. Pero hay que precisar que
se trata de la prensa en países democráticos con un sistema económico de libre
comercio. En este sentido, el profesor José Luis Piñuel dice: “La dinámica
116
Ibídem, p.158.
117
Jean Baudrillard, “El Terrorismo” Le Monde, 2-11-01.
118
Walter Laqueur, o. c. p. 163.
119
Walter Laqueur, o. c. p. 162.
120
George Gerbner, citado por Carlos Soria en “Ethos Informativo y Terrorismo”, Problemas y
perspectivas de la Información. Mario Uzúa Ed. Escuela de Periodismo de la Universidad Católica
de Chile, 1982, p.126.
121
Humberto Eco en La estrategia de la Ilusión, Barcelona, Lumen, 1986, pp.150-156, afirma que
“si no hubiera medios de comunicación masivos, no se producirían esos actos destinados a ser
noticia”. Por otra parte Herbert Marshall MacLhulan en Il Tempo, 19 de febrero de 1978, dice que
“sin comunicación no habría terrorismo (citados ambos por Luis Veres en @mnis, Revue de
Civilisation Contemporaine de l’Université de Bretagne Occidentale, nº4, 2004.
79
social del Periodismo, como Medio que instrumentaliza la interacción entre los
agentes, sin el mecanismo de las libertades de expresión y de mercado de
información, impide que la actividad agresora del terrorismo pueda
producirse” 122. Resulta, pues, que en una sociedad democrática con libertad de
expresión y de mercado es donde el terrorismo utiliza con más facilidad los
medios de comunicación. Pero también, como ha señalado el profesor David
Rapoport 123, la publicidad también puede ser perjudicial para los terroristas ya
que puede movilizar a la sociedad contra ellos.
“Todos estamos bien enterados de que los medios informativos son un eco
formidable para el terrorismo. Sabemos que el terrorismo, de algún modo, nos utiliza
como medio propagandístico de segundo grado. Su medio de primer grado es el acto
terrorista en sí. Esto es suficientemente evidente. Solamente la supresión por una
comunidad, que sea una comunidad democrática y el silencio de la prensa, del
periódico de la comunidad, puede eliminar completamente esta arma de los
terroristas. [...] Nos enfrentamos con dos necesidades: destruir el terrorismo sin
destruir al mismo tiempo la sociedad o la libertad de prensa” 124.
122
Los agentes del Sistema de Interacción Social, que es lo que es el fenómeno terrorista para José
Luis Piñuel, son los agresores y víctimas, papeles que se intercambian los grupos terroristas y el
Estado a través de los miembros e instituciones agredidas cuyo derecho de integridad es
responsabilidad del poder que el Estado ejerce. En El Terrorismo en la transición española.
Madrid, Ed. Fundamentos, 1986, pp.109 a 114.
123
David C. Rapoport, “The Media and Terrorism: Implications of the Unabomber Case”, en
Terrorism and Political Violence, vol.8, nº1, primavera de 1996, p. VIII, citado por Luis Veres en
“Prensa, poder y terrorismo”, @mnis, Revue de Civilisation Contemporaine de l’Université de
Bretagne Occidentale. http:/www.univ-brest.fr/amnis/
124
Gaspare Barbiellini Amidei, “Responsabilidad de los medios informativos”, Terrorismo y
Medios de Comunicación social, Madrid, Ministerio de Interior, p.60.
80
Martín Turrado 125- no cuenta hoy con una clara aceptación en una sociedad
democrática y se la considera peligrosa y contraproducente pues esto podría
instigar a los terroristas a llevar acciones más luctuosas y espectaculares 126, y,
caso de producirse un pacto de silencio, aparecería la “desinformación”, el
rumor, el bulo y otras situaciones que acompañan a la “dictadura del
miedo” 127. No faltan autores, como el Catedrático de Periodismo de la
Universidad de La Laguna, José Manuel de Pablos, que, desde una perspectiva
radicalmente mercantilista, consideran que, al ser la prensa cada vez más un
producto de mercado, es imposible pedir que las noticias que más venden,
como los crímenes terroristas, no sean publicadas aunque su publicación sea
elemento decisivo en la existencia de los grupos terroristas. Este catedrático
afirma (¿una “boutade” ilustrativa?) que “el día en que subvencionen a los
medios por ese silencio se acaba el terrorismo con reflejo mediático. Es
cuestión de dinero. ¿Cómo no lo iba a ser en unos tiempos donde quien manda
es el mercado? La solución al terrorismo, en el mercado” 128.
125
Martín Turrado anota cuatro actitudes de la prensa desde el punto de vista formal ante el
Terrorismo: 1) El silencio; 2) El tratamiento neutral. 3) El tratamiento limitado. 4) La apología, o.
c., p. 34 a 37.
126
También abunda en esta idea en su publicada tesis doctoral José Manuel Rivas Troitiño,
Desinformación y Terrorismo: Análisis de las conversaciones entre el Gobierno y ETA en Argel
(Enero- Abril 1989) en tres diarios de Madrid. Madrid. Editorial de la Universidad Complutense.
1992.
127
Pedro Orive Riva, o. c., p. 48.
128
José Manuel de Pablos, “Prensa y terrorismo: la solución en el mercado”, Razón y palabra,
(revista electrónica de América Latina. Especializada en comunicación) nº 45, julio, 2005. Sobre
estas conclusiones véase el libro del mismo autor, El Periodismo herido. Madrid, Foca
Investigación, 2001.
81
considerar la información como máximo derecho o como máximo deber. La
consideración de la libertad de expresión y el derecho a la información como
derechos absolutos, nos conducirá a la información ilimitada, cerrando el paso
a la más mínima consideración de qué podría hacerse para reducir el apoyo
con que la prensa favorece al terrorismo. Este modo de tratar el terrorismo por
parte de la prensa consistente en la información ilimitada sobre los atentados,
comunicados y propaganda de los terroristas -como si de cualquier otro tipo de
información se tratara- es el que podemos denominar “tratamiento neutral” 129.
Este tratamiento, que en modo alguno pretende discernir entre las noticias
provenientes del terrorismo y otros aconteceres noticiables, no es válido
éticamente en una sociedad democrática 130. El tratamiento neutral del
fenómeno terrorista es criticado por el profesor de Ética del Periodismo, Hugo
Aznar, destacando que el ideal de neutralidad en que se fundamenta dicho
tratamiento “no tiene lugar cuando están en juego vidas y derechos humanos.
Se puede ser neutral entre ideas, discursos o partidos; pero no entre personas y
pistolas, entre votos y amenazas, entre palabras y bombas, entre derechos
humanos y su violación permanente. No cabe la neutralidad entre el chantaje,
el miedo, el secuestro y el asesinato 131. Para José María Benegas este
tratamiento neutral tiene las siguientes características:
129
Rivas Troitiño, o. c., p.145.
130
Hugo Aznar, o. c. p., 55.
131
Sobre la neutralidad periodística véase Hugo Aznar, o. c., p. 190.
82
publicitarios de la organización terrorista que consigue de este modo ser a
diario protagonista, transmitiendo información a los ciudadanos a través de la
prensa 132.
132
José María Benegas, o. c., pp. 59 y 60.
133
El CESID (Centro Superior de Información de la Defensa) aparece en 1977, sucediendo al
SECED (Servicio Central de Documentación), creado en 1972. El CESID, tras su reforma en
2002, pasa a convertirse en el CNI (Centro Nacional de Inteligencia.) Véase en www.cni.es/02/02-
index.cfm
134
Juan Jaúdenes Jordano, “Los Medios de Comunicación Social y la lucha contra el Terrorismo.”
Jornadas de Estudio: El Terrorismo y los Medios de Comunicación Social desde el punto de vista
de la Defensa Nacional. Madrid, CESEDEN, 1980, p. 54.
135
Carlos Soria, El síndrome de la inseguridad. Barcelona, Drac, 1989, pp.135.
83
sitio que les corresponde” 136. Esta ubicación del asesino y de la víctima
requiere la utilización precisa del lenguaje. Si hay que tener en cuenta la gran
importancia de la precisión del lenguaje en la transmisión de cualquier
información en general, en lo referente a las noticias generadas por el
terrorismo esta precisión puede evitar que la prensa se convierta en una
difusora propagandística de lo que quieren comunicar los terroristas. Pero esta
precisión del lenguaje deja mucho que desear en los medios de comunicación
cuando informan sobre acciones terroristas, o cuando de alguna manera tratan
sobre del terrorismo. Es muy frecuente el uso mimético del lenguaje terrorista
por parte de los informadores. El profesor de Historia de la Comunicación,
Carlos Soria, dice que “recoger la terminología terrorista en la descripción de
los hechos introduce un fuerte componente propagandístico, incluso cuando
los términos aparecen entrecomillados: “acción”, “ejecutados”, “pena de
muerte”, “cárceles del pueblo”, “impuesto revolucionario”, “expropiación”
“colaboradores”, “comandos de información o de apoyo”, “miembros legales”,
“guerra sucia”, etc., son expresiones acuñadas por los violentos, cargadas de
una fuerte significación antiética” 137.
136
Vidal Martín Turrado, o. c., p. 37.
137
Carlos Soria, citado por José Manuel Rivas Troitiño, o. c., p.160.
138
Alejandro Muñoz Alonso, El Terrorismo en España, Barcelona, Editorial Planeta, 1982, p.11.
84
comentado, es tan importante para los terroristas intimidar con sus acciones
cruentas como lograr la publicidad de las mismas. Por eso a cada acción
terrorista seguirá un comunicado en el que los grupos terroristas, además de
adjudicarse la autoría de los hechos, manifiestan la justificación de esa
actuación concreta y, además, las razones y proyectos que la banda tiene para
seguir actuando. Por otra parte, con los comunicados, las reivindicaciones,
notas informativas, etc., buscan los terroristas mantener centrada sobre ellos la
atención de la sociedad. “Por ello, publicar un comunicado es ya en sí mismo
un espacio gratuito para la propaganda de la organización y por lo tanto una
ayuda a la consecución de sus fines” 139. Además, la reiteración de
informaciones sobre los actos terroristas, tienden a encallecer la sensibilidad
del público, lo que va a propiciar nuevas acciones terroristas más
espectaculares cada vez. “De ahí lo no aconsejable de publicar comunicados
de los grupos terroristas […] de forma total o parcial (justificativos,
declaraciones, llamamientos, denuncias de situaciones de represión, cartas,
noticias, rumores…) cuya difusión alcanza así a sectores muy amplios,
particularmente en los momentos en que la atención del público está ya
captada merced a la actividad operativa de la organización” 140.
139
Vidal Martín Turrado, o. c., p. 31.
140
Pedro Orive Riva, o. c., p. 47.
141
Vidal Martín Turrado, o. c., p.36.
85
El terrorismo y la prensa en la España de la Transición
“CIRCULA UNA tesis sobre el tratamiento informativo que deben recibir los
movimientos terroristas que apunta a la conveniencia de restringir las noticias y los
informes sobre el terrorismo, en el supuesto -que es cierto- de que aquél siempre se
procura el plus de propaganda gratuita de la prensa legal. Es una tesis que intenta
implantarse a escala europea y que propician abiertamente casi todos los Gobiernos
en brega con el fenómeno terrorista, y que asumen algunos círculos de profesionales
del periodismo de alguna forma incardinados con los poderes políticos. La teoría de
86
que el terrorismo puede recibir un rudo golpe a base de que los medios de
información silencien sus motivaciones ideológicas y, en determinados casos, hasta
la mera comisión de sus delitos parte de la presunción de una ignorancia sustancial
por parte de la sociedad de elementos diferenciadores entre el bien y el mal políticos.
Una variante, en suma, sectorizada y a destiempo, del despotismo ilustrado”.
“En el caso del terrorismo que está padeciendo nuestro país, a la falacia de
la tesis desinformativa cabría sumar las peculiaridades de un terrorismo aplicado
sobre una democracia frágil -como todas las democracias-, pero además reciente y en
proceso aún de consolidación. En casos como el de nuestra transición política y el
terrorismo aplicado sobre ella, la información más amplia posible, siempre y cuando
no entorpezca la tarea de los servicios de seguridad, puede ser un elemento de
desdramatización de los sucesos y de comprensión política para los ciudadanos”.
“Las genuinas razones de las dos ramas de ETA para continuar su acción
terrorista pese al emplazamiento del día 25 para el referéndum autonómico, la teoría
estratégica de los GRAPO y sus sospechadas conexiones o infiltraciones, la ayuda o
desasistencia de las centrales de información occidentales sobre el terrorismo en
España, la eficacia o la descoordinación entre los diferentes servicios de seguridad
estatal de este país, son temas de los que nunca se escribiría demasiado siempre que
quede a salvo la parcela de información útil a los propios terroristas”.
142
El País, editorial “Información contra terrorismo”, 16-10-1979.
87
que defiende como más segura para esa democracia la libertad en la
información que la restricción de la misma aun cuando esta limitación,
comprende, pudiera aportar algunos beneficios en la lucha contra el
terrorismo. Además, argumenta, una amplia información sobre el terrorismo
beneficiará a la postre más que su ocultamiento.
143
Hubo también periódicos que publicaron artículos favorables al silencio en la prensa, como el
publicado los primeros días de julio de 1978 por Pueblo, titulado, “La Prensa y McLuhan” (vease
María Dolores Meneses Fernández, Noticias sobre la Prensa, pp. 150-153).
144
En el coloquio participaron Juan Luis Cebrián, Consejero delegado de El País y los directores
de este diario, Jesús Ceberio, el de El Periódico”, Antonio Franco, y el de La Vanguardia, José
Antich (La Vanguardia, 8-10-2002).
88
victoria”. Y es que en ese estudio mencionado, los datos confirmaban que la
presencia de ETA en la información nacional era mayor que los espacios
llenados por UCD y PSOE juntos. Y además, mientras que las noticias
relacionadas con estos dos partidos políticos generalmente eran las noticias sin
más, sin generar otras noticias en torno a las mismas, cada noticia de ETA,
afirmaba Rosón, daba lugar a un “eco” cuadruplicado a través de reseñas,
conferencias, comentarios, etc. 145.
145
Juan José Rosón, “El caso de España”, Terrorismo y medios de comunicación social. p. 147-
149.
89
Porcentaje de palabras y noticias sobre Terrorismo, Orden público y
Sucesos, dedicado sobre el número total de noticias y de palabras de sus
servicios de información nacional:
Sin deportes
Con deportes
Fuente: Pedro Orive Riva, Jornadas de estudio “El Terrorismo y los medios de
comunicación social desde el punto de vista de las Defensa Nacional”. Madrid, 1980.
146
Alejandro Muñoz Alonso, o. c., pp. 120-124.
90
En cuanto al “mimetismo del lenguaje terrorista”, el catedrático de la
UCM Pedro Orive avisaba en el caso del terrorismo en España de la
utilización de términos inapropiados para tratar los temas relacionados con el
terrorismo. Señalaba algunos ejemplos de uso indebido de vocablos como
“joven” en vez del más apropiado “individuo” como tradicionalmente han sido
llamados periodísticamente los sujetos no identificados de la delincuencia; o,
cuando en noticias de detenidos se dice que son puestos en libertad por
“presuntas” vinculaciones con organizaciones terroristas cuando debiera
emplearse el término de “acusado de”, “supuestos ” o “sospechosos”. También
la utilización de otros términos como “comandos”, “presos vascos”, etc., está
viciada porque oculta la realidad de los hechos que se quieren transmitir. “De
ello no podemos culpar únicamente a los promotores sino que todos por
dejación, temor, impreparación o frivolidad somos de algún modo
corresponsables de tal hecho” 147. El problema de la utilización inadecuada de
los términos radica, como dice el periodista Alex Grijelmo, en que “nuestro
sistema lingüístico esté manipulado antes de que pronunciemos palabra”. De
este modo el periodista, como todos los demás, por miedo o por conveniencia,
“piensa entre algodones” los términos que no gustan a determinados grupos -
los terroristas, por ejemplo- y no sólo los pronuncian “con suavidad y temor”,
sino que los dejan anidar “en el subconsciente previamente edulcorados”, con
lo que la realidad queda “disfrazada y escondida” 148.
147
Informe oficial, citado por Pedro Orive Riva, o. c. p.46.
148
Alex Grijelmo, El estilo del periodista, Madrid, Taurus, 1997, p. 527.
91
sus pretensiones al tiempo que asimilaban, temerosa o ingenuamente, el
lenguaje terrorista que justifica sus actuaciones.
149
Por el impacto que tuvieron en la sociedad vasca, y española en general, cabe recordar aquí la
actuación de una compañía de Policía Armada en Rentería, que tanto Deia como El País
calificaron de “vandálica”. Véase Deia, 14-7-78; El País, 14-7-78. Unos días antes, en Pamplona,
la Policía Armada, en una “operación excesiva” entra en la plaza de toros llena de personas y se
producen más de 60 heridos, “algunos muy graves por arma de fuego”, Deia , 9-7-78.
150
Juan José Rosón, o. c ., p.151.
151
En los sucesos del 8 de julio en Pamplona, donde intervino la Policía Armada en la plaza de
Toros llena de gente, o en la intervención de una compañía del mismo cuerpo en Rentería el día 13
del mismo mes. Deia recoge estos acontecimientos con titulares en primera página: “Gravísimos
incidentes: más de 60 heridos, algunos muy graves por arma de fuego” (9 de julio 1978) o
“Vandálica actuación de la policía en Rentería. El capitán que mandaba las fuerzas cesado
fulminantemente” (14 de julio 1978). También se publica, el mismo día 14, la sustitución de los
comandantes de la Policía Armada en Pamplona y San Sebastián. En El País los titulares son
también claro reflejo de la actuación incorrecta de la Policía Armada. “Un muerto en los
violentos enfrentamientos con la Policía en Pamplona” (El País, 9 de julio de 1978) y
“Actuación vandálica de la Policía Armada en Rentería” (El País, 14 julio 1978). Estos sucesos
serán tratados luego en la segunda parte de este trabajo.
92
sus familias. En tal situación, atacados por los terroristas, aislados socialmente y
denigrados a nivel popular, policías y guardias civiles debían realizar no sólo el
trabajo más duro, sino también el más arriesgado sin un mínimo de reconocimiento.
El distanciamiento entre policía y comunidad llegó a ser elemento de peligro en la
dinámica acción-reacción que genera el terrorismo y facilita el camino a un
terrorismo contrario, ante el que la acción policial era minúscula” 152.
154
José María Benegas, o. c., p. 161. El primer punto ha sido desglosado en dos para una mejor
estructuración del trabajo.
94
Clasificación de los tratamientos del Terrorismo
95
ETA: UNA ORGANIZACIÓN TERRORISTA
97
entre los más destacados teóricos del tema 155, lo que les lleva continuamente a
revisar y completar la definición siempre que se enfrentan a la publicación de
contenidos relacionados con el terrorismo. Es habitual en los autores
conocedores del terrorismo que al abordar cualquier tema relacionado con el
mismo dediquen unas páginas, a modo de introducción, a buscar una
definición que tenga valor universal. Pero este esfuerzo por delimitar el
concepto de terrorismo siempre queda abierto, como lo demuestran los matices
conceptuales nuevos que aparecen cada vez que repiten el intento. Esta
dificultad se manifiesta también en los problemas que tiene la comunidad
internacional para adoptar una definición del terrorismo de amplia aceptación
como paso previo para realizar una acción conjunta internacional contra la
actividad violenta con objetivos políticos que tanto preocupan a la sociedad
actual y a los gobiernos de todo el mundo. En la “Cumbre Internacional sobre
Democracia, Terrorismo y Seguridad” de Madrid, la mayor reunión de
expertos en terrorismo celebrada hasta ese momento, que tuvo lugar del 8 al
10 de marzo del 2005, se intentó llegar a un consenso sobre la definición del
terrorismo:“Terrorista es cualquier acto [...] destinado a causar muerte o
lesiones corporales graves a un civil o a un no combatiente, cuando el
propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto sea intimidar a una
población u obligar a un gobierno u organización internacional a realizar una
acción o abstenerse de hacerla”(Congreso Internacional contra la financiación
155
Walter Laqueur dedica un apartado de su libro La guerra sin fin (Barcelona, Destino, 2003) a
definir el terrorismo. Además de los caracteres propios de los terrorismos actuales, presenta un
análisis completo sobre las características que definen el terrorismo. También es ya clásica la
definición del terrorismo de Wardlaw, que otros autores, como Wilkinson, han ido completando y
revisando. Existen también autores que definen el terrorismo desde una perspectiva psicológica
como el catedrático de psicología aplicada en Irlanda, John Horgan, en Psicología del Terrorismo.
En España es justo recordar algunos de los más destacados estudiosos del terrorismo que han ido
matizando elementos que concurren en una definición del mismo. El catedrático de Historia
Contemporánea de la UNED, Juan Avilés, ha realizado fructíferos intentos en llegar a una
definición del terrorismo que sobre todo sea práctica y eficaz para comprenderlo y combatirlo en
diversos trabajos como Balance del terrorismo en el mundo en el 2003 (Madrid, Instituto
Universitario de Investigación sobre Seguridad Interior, 2004). Debemos mencionar también a
Alejandro Muñoz Alonso que inicia su clásico trabajo El Terrorismo en España (Barcelona,
Editorial Planeta, 1982) con un capítulo sobre “El concepto y sentido del terrorismo”, o Fernando
Reinares en Terrorismo y Antiterrorismo (Barcelona, Paidós Ibérica, 1998). También cabe
mencionar otros trabajos más recientes como del el investigador Eduardo González Calleja que en
El Terrorismo en Europa (Madrid, Arco/Libros, 2002), dedica el primer capítulo al estudio del
“Terrorismo y sus características esenciales”, o el de Luis de la CORTE IBAÑEZ, La lógica del
Terrorismo (Madrid, Alianza Editorial, 2006) que dedica un capítulo a “definiciones y
Valoraciones” del terrorismo.
98
del terrorismo, 1999). Pero este consenso no se consiguió, aunque puede
considerarse importante el avance en su aceptación 156. De la dificultad de
entender el terrorismo en toda su complejidad y de llegar a una definición
objetiva del fenómeno terrorista nos hablaba Gary Lafree, director del Centro
de Investigación Social y de Comportamiento sobre Terrorismo y
Antiterrorismo de EE.UU., en unas declaraciones a la prensa donde afirmaba
que “hay mucha carga emocional y hay falta de información” al considerar
científicamente el terrorismo 157.
156
G. Altares, “Los expertos buscan en Madrid una definición clara del terrorismo”, El País, 7-3-
05.
157
José Manuel Calvo, “Necesitamos ayuda de la ciencia para derrotar al terrorismo”, El País,
28-3-05.
158
Grant Wardlaw, Terrorismo Político, pp. 38-40.
159
Cita tomada de J. Avilés, Balance del terrorismo en el mundo en el 2003, Madrid, Instituto
Universitario de Investigación sobre Seguridad Interior, 2004, p.7.
99
otro momento que “el debate se inició tras conocerse que los secuestros de
aviones, los coches bomba, las cartas bomba y los secuestros selectivos no
eran solo responsabilidad de grupos terroristas o paramilitares. Los servicios
de inteligencia de muchos países, como los Estados Unidos (CIA), Israel
(Mosad) Gran Bretaña (MI6) y Francia, también estuvieron implicados en esos
hechos” 160. Muchos autores han utilizado para referirse a estos hechos el
término de “terrorismo de Estado” 161. Noam Chomsky no duda en aplicarlo
con toda crudeza a los Estados Unidos afirmando: “Estamos en el Estado
terrorista número uno” 162. En este contexto podemos recordar aquí los
asesinatos de la organización clandestina GAL, que en los años ochenta atentó
contra personas del entorno de ETA, principalmente en el sur de Francia 163.
160
B. Garzón, Un mundo sin miedo. Barcelona, Círculo de Lectores, 2005, p. 279.
161
Al utilizar este término, estaría bien tener en cuenta una consideración de carácter semántico
sobre la diferencia entre terror y terrorismo, como expone Juan Avilés (o. c., p. 8) mencionando a
Conor Gearty. Dice este autor que el terror puede definirse como “un ataque temerario o
deliberadamente discriminado contra una población civil realizado con el propósito de dar a
conocer un mensaje político”. Esto supone que los grupos que denominamos terroristas no tienen
el monopolio del terror. De manera que han sido Hitler, Stalin o Pol Pot los que han realizado las
más crueles campañas de terror en el siglo XX, es decir, gobiernos, no grupos terroristas. Esta
diferencia entre terror y terrorismo también la expresa con claridad el politólogo indio Sunil
Khilnani cundo dice: “El terror es, sencillamente, una táctica, un método de violencia aleatoria que
puede ser utilizado tanto por un individuo desquiciado como por un Estado. Pero el terrorismo
(como diferente al terror) es una forma de acción política moderna que persigue amenazar la
capacidad de un país para garantizar la seguridad de sus miembros [y, por tanto, sus exigencias de
legitimidad -añade Charles Townshend- que lo menciona en Terrorismo, Madrid, Alianza
Editorial, 2008, p. 16).
162
N. Chomsky en el libro coordinado por Heinz Dieterich, Hablemos de terrorismo (Tafalla ,
Txalaparta, 1998) comenta la política de Estados Unidos en América Latina y otros países del
Tercer Mundo como una actuación muy cercana a veces a lo que entendemos por terrorismo de
Estado. En algún momento, incluso, utiliza el término de “Estado gansteril” refiriéndose a Estados
Unidos (p. 89). Aunque esta cita parece moverse más en la polémica política más que en el
análisis objetivo, se trae aquí porque puede ayudar a comprender la dificultad de delimitar la
definición de terrorismo.
163
Sobre los GAL véase Paddy Woodworth, Guerra sucia, manos limpias, un libro de
investigación periodística que aporta un amplio acervo documental.
100
que, afirma este analista e historiador del terrorismo, dejemos de considerar
actos de terror repugnante los ataques indiscriminados a la población civil por
parte del Estado en tiempos de paz o de guerra (lo que oportunamente se
puede denominar “terror de Estado” y “crímenes de guerra” respectivamente),
pero no los vamos a denominar terrorismo 164.
164
Juan Avilés, La lógica del terrorismo: El caso de los atentados anarquistas en España, 1892-
1897. Accesible en http:www.ucm.es/info/historia/ortega/4-07.pdf.
165
Juan Avilés, Balance del terrorismo en el mundo en el 2003, Madrid, Instituto Universitario de
Investigación sobre Seguridad Interior, 2004, pp. 7, 8 y 9.
166
G. Simpson, “Terrorism and the law: past and present international approaches”. SIPRI,
Yearbook, 2003, citado por J. Avilés o. c., p. 9.
101
terrorismo que Wilkinson ofrecía en 1977 en “Terrorism and the Liberal
State”, que es la definición base a partir de la cual otros autores han elaborado
la suya propia y añadido precisiones y matices con los que se sigue avanzando
en la consecución de una definición de terrorismo con amplia aceptación. Para
Wilkinson, terrorismo es “el uso sistemático del crimen y la destrucción y la
amenaza de ellos, para aterrorizar a los individuos, grupos, comunidades o
gobiernos, obligándoles a ceder a las demandas políticas de los terroristas”.
Analicemos esta definición siguiendo las tres ideas fundamentales que la
configuran.
170
Fernando Reinares, o. c., p. 29 y 30.
171
José Sanmartín, El Terrorista. Barcelona, Editorial Ariel, 2005.
172
Mario Onaindía, Guía para orientarse en el laberinto vasco. Madrid, Ediciones Temas de Hoy,
2003, p. 210.
173
F. Reinares, o. c., pp. 36 a 38.
103
desasosiego con sus actos, Wardlaw añade en su definición la naturaleza
imprevista y el factor de sorpresa e impacto, lo que provoca un
amedrentamiento mayor que el impacto físico de cualquier incidente 174. El
terrorismo no busca tanto producir daños como influir en las actitudes de los
individuos o de los gobiernos para conseguir sus propósitos. Como dice
Jenkins, el terror no es una táctica irracional o psicopática; por más repugnante
que sean sus actos, nunca hay en ellos gratuidad, ni actitud despiadada sin
más. El terrorismo utiliza el terror como un medio deliberado para llegar a un
fin 175. Porque no toda utilización del terror es terrorismo. Existen delincuentes
que recurren a las tácticas del terror por beneficio personal, por sadismo o por
actitudes psicópatas. Para Thornton, el terrorismo es el uso del terror como
“acto simbólico orientado a influir en la conducta política” para perturbar la
relación entre las autoridades y los ciudadanos que se consideran
desprotegidos ante la acción indiscriminada del terrorismo. “Se trata de un
proceso de desorientación que como tal, representa el más característico uso
del terror” 176.
174
Wardlaw, o. c., p. 56.
175
Citado por Grant Wardlaw o. c. p. 57 y 58. Sobre la racionalidad del terrorismo, el sociólogo
Ignacio Sánchez-Cuenca en relación con ETA, hace un estudio en el que presenta a esta
organización como “un actor racional” que plantea sus atentados como una estrategia de guerra de
desgaste contra el Estado (véase ETA contra el Estado, Barcelona, Tusquets, 2001).
176
T.P. Thornton, Terror as a weapon of political agitation. Londres, Collier-Macmillan,1964,
p.74. En Wardlaw, o. c., p. 47.
177
Charles Townshend, Terrorismo, Madrid, Alianza editorial, 2008, p.11. En este ensayo, cuyo
título original A Very Short Introduction, 2002, el historiador británico, profesor de la Universidad
de Keele, presenta un claro análisis del problema del terrorismo desde la época del Terror en
104
mensaje de contenido político, dramatizando ante el público sus
178
reivindicaciones y la justificación de sus actos . Utiliza la violencia como
teatro, como lenguaje, “como una forma de comunicación, un espectáculo más
dirigido al que lo mira que al que lo sufre” 179.
Francia hasta nuestros días, defendiendo que para entender el fenómeno terrorista no hay que
limitarse a las consecuencias, sino que es necesario comprender las causas que lo originan.
178
F. Reinares, o. c. p. 38.
179
Andrés Cassinello Pérez, “El Terrorismo como factor de desestabilización”. Terrorismo
Internacional. Madrid, INCI, 1984.
180
Franco Ferracuti, “Consecuencias morales, sociales y políticas del terrorismo”, Terrorismo
internacional. Madrid, INCI, 1984, p. 33.
181
Wardlaw, o. c. p. 57.
182
Idem, p. 47.
183
El País, 7-3-05.
105
Para el profesor Sánchez-Cuenca, en referencia a ETA, la
organización terrorista utiliza el terror en el “juego” que mantiene con el
Gobierno, como “actor racional” que es, para conseguir un fin político, la
independencia de Euskadi. Sus acciones, dice el profesor, tienen una lógica y
se enmarcan dentro de estrategias racionalmente concebidas 184. Esta
motivación política, como dice el profesor Oscar Jaime, encubre muchas veces
un intento de conseguir cuotas de poder político: “la acción terrorista, afirma,
tiene como objetivo condicionar la distribución del poder político en
determinados contextos” 185. En resumen: la motivación última y definitoria del
terrorismo es el intento de intervenir en el poder político y conseguir por la vía
del terror lo que no puede o cree no poder lograr por medios legales.
184
Ignacio Sánchez-Cuenca, en su libro ya citado ETA contra el Estado, hace un estudio sobre
esta organización, partiendo, como él mismo dice en la Introducción, no de sus orígenes o
motivaciones de los activistas, sino de la existencia de una organización terrorista, llamada ETA
que mata por obtener objetivos políticos. A partir de este hecho, analiza sus acciones en función de
sus fines y de sus recursos, siguiendo sus estrategias, para lo que, a veces, acude incluso a algunos
conceptos de la teoría de juegos.
185
Javier Jordán, Oscar Jaime (y otros), Los orígenes del terror. Madrid, Biblioteca Nueva, 2004.
106
Ideología y estrategia de ETA
186
J. L. de la Granja, La España de los nacionalismos y las autonomías. Madrid, Síntesis, 2001,
p.184.
187
F. García de Cortazar, El Nacionalismo Vasco. Madrid. Historia 16, 1991. p.120.
188
Eran jóvenes inclinados a la acción que no veían en el PNV o su grupo juvenil EGI. En este
sentido decía uno de los primeros militantes de ETA: “¿Por qué en ETA y no en EGI, por ejemplo,
que podía ser una de las opciones? Porque yo pensaba que había que hacer algo más, ¿no? Algo
107
“Este activismo, expresión que cabe entenderla como la sublimación de
la praxis en perjuicio de la teoría, va a constituir, en mi opinión [...] la
principal seña de identidad de ETA a lo largo de sus historia. Lo que va a
preocupar a ETA no es la legitimidad o no de sus reivindicaciones, sino cómo
poner en práctica los mecanismos necesarios para hacer efectivos, a la mayor
brevedad posible, los objetivos perseguidos” 189.
más de lo que era el verdadero folclore o porque entonces no se hacía. Yo veía que, por lo menos
por parte del PNV, por parte de EGI, no hacían absolutamente nada. O sea, estaban organizados,
pero no tenían…no veía ninguna labor que estuvieran haciendo. Y en cambio, los otros por lo
menos eran dinámicos, ¿no? Entonces es más atractivo para un joven el meterse en algo dinámico,
en algo de esto, ¿no?” (En Fernando Reinares, Patriotas de la muerte, p. 34).
189
Gurutz Jáuregui, “ETA: Orígenes y evolución ideológica y política” Historia de ETA, Madrid,
Temas de Hoy. S.A., 2000. p.188
190
“La Insurrección en Euskadi” fue publicada en 1964 en Cuadernos nº 20. Este texto está
publicado en Equipo HORDAGO, Documentos, t. X, San Sebastián, Editorial Lur, 1979.
191
Krutwig (Fernando Sarrailh de Iharza), Vasconia, Buenos Aires, Ed. Narbait 1962.
192
Mario Onaindía. o. c., p. 219.
108
pueblo ni siquiera percibiría la tremenda injusticia. Los presos, dicen, son la
plasmación de esa situación en que está Euskadi, ocupada militarmente,
aunque ésta sea una realidad difícil de demostrar 193.
193
Ibídem, p. 211.
194
J. L. de la Granja, o. c., p. 184.
195
S. de Pablo, L. Mees, El péndulo patriótico. Barcelona, Editorial Crítica S. L., 2001. II, p. 236.
196
Principios Ideológicos. I Asamblea. En Documentos editados por Hórdago, 1979. T.I, p. 532.
109
no se habla expresamente de la utilización de la violencia, ésta no queda en
absoluto descartada, sino más bien se deja la puerta abierta a su utilización.
197
Ibaizabal, “Optimismo y olvidemos o pesimismo y obremos”, Zutik nº 26, año 1965, en
Hórdago T.3.
198
Menciona aquí la doctrina del teólogo y filósofo Francisco Suárez que en su obra De Legibus
(1617) defiende los derechos de los pueblos.
110
que “en la medida en que una guerra de liberación tenga el carácter de guerra
defensiva y no agresiva, es lícita y quizá puede ser obligatoria” 199.
“La acción: Se inicia la marcha hacia nuestro objetivo al crepúsculo. Se llega cerca
del mismo en pequeños grupos y por caminos diferentes.
La mejor hora del ataque suele ser a media noche (24h o 1h), cuando el enemigo
duerme; la oscuridad es nuestra mayor amiga.
Después del ataque tenemos toda la noche para alejarnos rápidamente de la zona en
que ha tenido lugar la acción.
A veces, se simula atacar un puesto secundario. Éste pide ayuda al principal. Cuando
esta ayuda es despachada, se ataca: a) bien al puesto principal indefenso; o bien, b) se
tiende una emboscada a los refuerzos enemigos. En el primer caso se llama juego de
“diversión” o “distracción”.
Se puede atacar con grandes irrintzis [gritos] que paralicen de miedo al enemigo. O
bien en silencio absoluto, como gatos. Según convenga.
199
“Plática sobre los Novísimos” Zutik nº 2, año 1963. En Hórdago T.III, p.505.
200
Este párrafo de “Insurrección en Euskadi” esta extraído de Francisco Letamendía, Historia de
Euskadi:el nacionalismo vasco y ETA, p. 308.
111
Portada de la revista Zutik
112
Será en la IV Asamblea cuando queda consolidada la estrategia de la
violencia en ETA, adoptándose el principio de la “retalión” y de la “acción-
represión-acción” propugnados por Krutwig 201. Este principio se basa en la
táctica de la espiral de la violencia:
“Cada medida del enemigo deberá ser sobrepasada con una nuestra mayor, [...] quien
no retrocede ante el derramamiento de sangre tendrá una ventaja innegable sobre el
enemigo, si su adversario no actúa de la misma forma” 202.
I. ETA o las masa dirigidas por ETA, realizan una acción provocadora contra el
sistema.
201
Sobre este tema, véase Gurutz Jáuregui, Ideología y estrategia política de ETA. Análisis de su
evolución entre 1959 y 1968. Madrid, Siglo XXI de España Editores S.A., 1981, pp. 228-225.
Sobre la diferencia entre las dos tácticas de violencia dice en la nota 160, p.220: “La lógica de los
principios del “retalión” y de la acción-represión-acción es diferente, aunque en el límite ambos
tienden a confundirse. El principio de “retalión” es una táctica de toma del poder, y su objetivo es
demostrara al ocupante que le es más rentable retirarse. El principio de la acción-represión-acción
es más modesto, y constituye una táctica para conquistar el corazón y el apoyo de la población.”
202
Krutwig, o. c., p. 339.
113
aludiendo al hecho. La PRESENCIA de esta pequeña acción sincronizada hace
sentir al observador toda la fuerza de la primera acción (CONCENTRADA),
GENERALIZADA a todos los lugares donde ha aparecido escrito el slogan” 203.
203
Bases teóricas de la guerra revolucionaria. Ponencia aprobada en la IV Asamblea en
Comentario de Documentos Y, Hórdago T. III, p. 518.
204
Gurutz Jáuregui, o. c., p. 249.
205
Véase Florencio Domínguez, “La violencia nacionalista de ETA”, Santos Juliá (dir.), Violencia
política en la España del siglo XX, pp. 327-334.
114
Eguna, en abril, que provocó una dura represión y luego, el 7 de junio, por las
muertes del guardia civil José Ángel Pardines y del miembro del Comité
Ejecutivo de ETA, Francisco Javier Echebarrieta. Dos meses después es
asesinado el comisario de la Brigada Político-Social, Melitón Manzanas, y la
respuesta represiva a esta acción será volver a poner en vigor del artículo 2º
del Decreto sobre Bandidaje y Terrorismo, que había sido abolido unos años
antes. ETA empieza a tener renombre internacional y esto gracias a los actos
violentos realizados. “De grupúsculo desconocido y de una debilidad total, ha
llegado a convertirse en una punta de lanza de la oposición armada al régimen
franquista y se ha hecho con el favor de parte de Europa” 206.
206
Jean Chalvidant, ETA. La investigación. Madrid, Ediciones Jaguar, 2004, p. 28.
207
Zunbeltz es el seudónimo de José Luis Zalbide que en septiembre del 68 publica “Hacia una
estrategia revolucionaria vasca” en la revista Iraultza, nombre con el que también se reconoce este
escrito.
208
Esta relación de ETA con el movimiento sindical será estudiada en el apartado que se dedica al
análisis del diario Mundo Obrero.
115
“No es el nuestro un nacionalismo que se limita a las palabras. No renunciamos a la
lucha por la independencia; combatimos por la independencia total (económica,
política, cultural y social) de Euskadi; es decir, por la total apropiación de la Nación
vasca por el pueblo vasco dirigido por los trabajadores” 209.
“ETA es la negación radical del capitalismo; un capitalismo que en nuestro caso nos
oprime nacionalmente; el capitalismo español [...] a través del Estado Español (y
Francés por otra parte) nos impone al Pueblo vasco una opresión nacional, al mismo
tiempo que –simultáneamente- nos explota como trabajadores [...] Las
manifestaciones de la opresión son dos y simultáneas: la opresión de Euskadi y la
explotación de los trabajadores.
...Es mediante la destrucción de los resortes reales del poder ocupante (El
Estado y la Administración española y francesa) y la sustitución de estos resortes por
otros órganos de poder revolucionario vasco = para destruir la Administración
española y francesa necesitamos un APARATO TÉCNICO y CLANDESTINO que
al tiempo que ataca al opresor conciencie al pueblo...” (sic).
209
“Nuestras razones. Por qué nacionalismo” Zutik nº 49, en Documentos. Hórdago T. 7, p. 396.
210
“Manifiesto” Zutik Berriak. Marzo 1968, en Documentos, Hórdago T. 7 p. 474.
211
Gurutz Jáuregui, o. c., p. 259.
116
1974, entre ETA militar y ETA político militar, tampoco va a provocar en
ambos grupos el debilitamiento de la idea de ocupación de Euskadi y de la
prioridad de la lucha armada 212. Si ETA militar ha mantenido la violencia casi
como su única razón de ser 213, no obstante fue ETApm la que, como recuerda
Onaindía, más atentados cometió en los dos años primeros de la Transición
(desde la muerte de Franco hasta las elecciones de 1977). Fueron sus
comandos especiales, los berezis, los más sanguinarios y los que acabaron en
las filas de ETAm imponiendo la violencia como estrategia de esta
organización 214.
212
Ibídem, p. 265.
213
Para Kepa Aulestia el cambio organizativo que se realiza en ETAm, desde su escisión en 1974,
es de “una extraordinaria importancia en la medida en que la preeminencia tradicional del Frente
Militar se torna en el caso de ETAm en la constitución de una organización armada en sentido
exclusivo” (Kepa Aulestia, Días de viento sur. La violencia en Euskadi, Barcelona, Antártida-
Empùries, 1993, p. 71, citado por Florencio Domínguez Iribarne, “Violencia nacionalista de
ETA”, en Santos Juliá (Dir.) Violencia política en la España del siglo XX, Madrid, Grupo
Santillana de Ediciones, S.A., 2000).
214
Mario Onaindía, El Aventurero Cuerdo. Memorias (1977-1981), Madrid, Espasa Calpe, 2004,
pp. 242-243.
215
G. Jáuregui, o. c., p. 249.
216
Mario Onaindía, Guía para orientarse en el laberinto vasco. Madrid, Ediciones Temas de Hoy,
2003, pp. 224 y 225.
117
actor racional que actúa para conseguir un fin político”, las explicaciones de
los asesinatos de ETA -también aparecidas en los comunicados de la banda-
no son más que un ropaje propagandístico de los verdaderos motivos que son
aterrorizar a la población y presionar al Estado “en una guerra de desgaste” en
la que las víctimas son sólo el número de muertos suficiente para acabar con la
capacidad de aguante del Estado217.
217
Ignacio Sánchez-Cuenca, o. c., p. 73.
218
F. Reinares, o. c. p. 37.
219
Deia, 3-11-1978, p.8.
220
Deia, 4-11-1978, p. 8 y 27-11-1978, p. 9.
221
Deia, 17-12-77.
222
Deia, 9-7-78, en la p. 2 un titular dice: “J. J. Jáuregui, “muy de derechas”.
118
pueblo vasco en el sistema democrático español” 223. Por otra parte, ETA
utiliza los atentados para hacer más efectiva la amenaza que vierte en los
comunicados que se publican inmediatamente después de cada uno de ellos.
“La vez siguiente no fallaremos” dice en el comunicado publicado el 9 de
diciembre del 77, tras los atentados contra la empresa Sener en Pasajes
(Guipúzcoa).
Sabemos que la amenaza bien diseñada puede ser muy útil para
sembrar el terror. Ya desde sus inicios ETA utiliza la amenaza como un
instrumento para provocar el desánimo y el miedo en las fuerzas del orden
público: Un panfleto de ETA de 1965, dirigiéndose a los miembros de estas
fuerzas, dice:
223
M. Onaindía, o. c., p. 224.
224
Panfleto de 1965 titulado “Carta abierta a los miembros del aparato policíaco de Euskadi”,
publicado en Documentos. Hórdago, T. 5. p.159.
119
Víctimas de ETA desde el año 1995 al 2003
Ertzainas 7
Empresarios 3
Funcionarios de prisiones 3
Periodistas 2
Otras profesiones 2
Trabajadores civiles 17
Militante de E.H.
120
2º Esta violencia va encaminada a producir terror, como puede
deducirse de las mismas acciones -generalmente de gran crueldad- y de la
estrategia diseñada por ETA para llevar a cabo esta violencia. Estrategia que
queda lejos, como afirma Gurutz Jáuregui,225 de la utilizada por la lucha
revolucionaria que ETA dice hacer y con la que quiere justificar la violencia
ejercida.
225
G. Jáuregui, o. c., p. 249.
226
Véase F. Reinares, o. c., p. 36, 37 y 38.
227
M. Onaindia, o. c., p. 223.
228
Eduardo González Calleja, El Terrorismo en Europa. Madrid, Arco Libros, S. L., 2002, p.11.
121
“Yo diría que toda violencia política deriva en terrorismo cuando esa violencia se
adueña del grupo que la ejerce y cuando se convierte en ideología. En definitiva,
cuando la violencia política es un fin en sí mismo podemos hablar de terrorismo” 229.
229
Kepa Aulestia, entrevistado por Miguel Ángel Villena, El País, Babelia, 12-3-2005, p. 2.
230
Ignacio Sánchez-Cuenca, en el ya mencionado libro, ETA contra el Estado. Las estrategias del
terrorismo, considera que ETA, es un “actor racional”, cuyos miembros están convencidos de que
tienen posibilidades de conseguir la independencia y para ello se han planteado a lo largo de su
existencia nuevas estrategias según iban fallando las anteriores. En un principio ETA pensó que su
acción podía ser el detonante de una revolución de liberación nacional, derrotando a España
militarmente. Tras el fracaso de esta estrategia, ETA, decidió, lejos de las masas, llevar su
actuación a una guerra de desgaste, presionando al Estado, mediante los atentados que
convencieran al estado que era mejor ceder a sus pretensiones de independencia que soportar la
presión de los muertos. Esta es la estrategia que se inicia con los primeros años de la democracia y
finalizará en 1998, para iniciarse la de buscar la independencia con el apoyo de los partidos
nacionalistas.
122
Segunda parte
ANÁLISIS HEMEROGRÁFICO
123
I. LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL FRANQUISMO
125
1. EL TARDOFRANQUISMO: CONTEXTO HISTÓRICO
233
Ver Javier Tusell, La España de Franco, pp. 185 y 186.
234
Sergio Vilar, Historia del antifranquismo, 1939-1975, p. 376.
128
Con la Ley Orgánica del Estado -aprobada por aclamación en las
Cortes, el 22 de noviembre de 1966 y el 14 de diciembre por referéndum- se
introducían ciertas reformas en el sistema político con las que se pretendía dar
la impresión de que se iban soltando amarras del totalitarismo anterior. En
cuanto a la formación de las Cortes, lo más novedoso fue la creación de un
grupo de procuradores “familiares” -dos por cada provincia- que eran elegidos
directamente, lo que suponía tener en cuenta, con ciertas limitaciones, a la
opinión pública. Este grupo de 108 diputados intentó en un primer momento
hacer una leve oposición, pero pronto fueron acalladas sus voces 235. Otras
novedades de la Ley fueron la posibilidad de creación de asociaciones
políticas y la separación de la Jefatura del Estado y de la Presidencia de
Gobierno que habían permanecido unidas en la persona de Franco. Pero tal
vez, como dice Javier Tusell, “la decisión institucionalizadora más preñada de
consecuencias para el futuro” fue la designación de Juan Carlos como sucesor
del general Franco. Decisión que fue tomada el 22 de julio de 1969 en el pleno
de las Cortes. Esta decisión fue obra del Almirante Carrero Blanco, el hombre
fuerte del franquismo, que conseguiría salir más reforzado tras la crisis de
gobierno de octubre de 1969, provocada por el affaire MATESA 236, destapado
en el verano de ese mismo año. Un asunto de fraude empresarial que pronto
derivó en una pugna política entre los dos sectores del régimen: los tecnócratas
cercanos al Opus Dei y los falangistas del Movimiento. Es a partir de este
momento cuando se manifestó el latente enfrentamiento entre las dos fuerzas
235
Al iniciarse la primera legislatura en 1967 estos procuradores toman la iniciativa y se reunieron
en varias localidades para seguir unas pautas comunes. Hasta que en agosto de 1968 una reunión
en Melilla fue impedida por el Ministerio de Gobernación. A partir de estos momentos su acción
un tanto reivindicativa acabó por diluirse. (Javier Tusell, o. c., p.192).
236
MATESA era una empresa de maquinaria textil que había obtenido grandes beneficios debido
a los créditos oficiales obtenidos de forma irregular. Créditos que obtenía por ventas al extranjero,
pero estas ventas eran efectuadas a empresas filiales de MATESA en el exterior. Este asunto sirvió
para que la prensa del Movimiento (especialmente el falangista Diario SP) arremetiera
fuertemente contra los ministros económicos del sector opusdeista. Tres ex ministros fueron
encausados por el Tribunal Supremo y se abrió una comisión de investigación en las Cortes que
llegó a conclusiones muy duras para los tres ex ministros y para un ministro en activo. (Ver
Fernando Jiménez, “El caso MATESA: un escándalo político en un Régimen autoritario”, Historia
y Política, nº 4, 2000. También son de interés los testimonios de dos protagonistas: el empresario
implicado, Juan Vilà Reyes ( El atropello MATESA: toda la verdad sobre un caso abierto,
Barcelona, Plaza y Janés, 1992) que reconoce hubo irregularidades por su parte, pero se queja de la
politización del caso que le hizo soportar irregularidades también cometidas por el Estado, en sus
jueces y en el Gobierno, que le llevaron a la cárcel, y el entonces Gobernador del Banco de
España, Mariano Navarro Rubio, El caso MATESA: datos para la historia. Madrid, Dossat, 1978.
129
políticas del sistema que no podía ser ya arbitrado por Franco. Se asistía al
“agotamiento de dos proyectos enfrentados” - ninguno de los cuales pudo
imponerse al otro- lo que retrasó treinta y tres años su “institucionalización” y
lo hizo precisamente para entrar en su fase de descomposición final, cuando la
sociedad estaba cada vez más movilizada, politizada y con aspiraciones
democráticas, tanto como para que fuera marcando el rumbo a seguir 237.
Ahora, cuando lo que surge dentro del Régimen son rivalidades entre
diferentes grupos que buscan, ante la no muy lejana desaparición de Franco,
unos tomar posiciones en una posible reforma del Régimen, otros conservar
las que ya tienen en el supuesto -por el que luchan denodadamente- de que se
mantenga intacto, en gran parte de la población española la contestación crece
y se extiende por toda la sociedad. Desde sectores eclesiales, sindicales o
políticos, la universidad o la prensa, todos participan en una generalización de
la protesta contra las actuaciones del Régimen, postulando libertades y
reformas democráticas. En esta ebullición de protesta social y política no hay
que olvidar -más aún siendo objeto de este trabajo- la actividad, cada vez más
preocupante para el Régimen, del nacionalismo radical vasco que hacía uso de
la violencia en su lucha contra la dictadura para la consecución de sus
objetivos políticos.
237
Ismael Saz, “Mucho más que crisis políticas: el agotamiento de dos proyectos enfrentados”,
Ayer, nº 68, 2007, pp. 135-163.
238
José Reig Cruañes, Identificación y alienación. La cultura política y el tardofranquismo, pp.
104 y 105.
130
mantener el franquismo después de Franco con algunos leves retoques
aperturistas. Enseguida tuvo la oportunidad de mostrar la intransigencia hacia
toda protesta que caracterizó siempre al Régimen. A finales de enero de 1970
la huelga minera en Asturias (30.000 mineros en paro) se resolvió con
despidos y prisión para gran parte de obreros después de una impresionante
movilización policial. La represión policial se hizo sentir también en agosto
contra una manifestación de obreros de la construcción en Granada que costó
la vida a tres trabajadores. La protesta nacionalista tuvo un significativo
acontecimiento el 19 de septiembre, cuando en el frontón de Anoeta, en San
Sebastián, ante la presencia del general Franco, un joven nacionalista, Joseba
Elósegui, se lanzó al vacío ardiendo a lo bonzo. En este final de año las
protestas se multiplicaban siendo respondidas por el gobierno con la
declaración del estado de excepción en todo el territorio español el 14 de
diciembre y el cierre de la Universidad de Madrid el día 15 por los disturbios
protagonizados por los estudiantes.
239
El Proceso de Burgos contra los miembros de ETA detenidos a raíz de los asesinatos del año
1968, se abordarán con más detención más adelante, en el análisis de Mundo Obrero y otras
publicaciones de la época.
131
internas, se convertirá en la peor pesadilla del Régimen en los últimos años de
Franco por su continua actividad terrorista 240.
240
A partir del proceso de Burgos, el apoyo a ETA fue en aumento tanto dentro de Euskadi como
fuera. Como el propio Onaindía decía en una conversación publicada en L´ Avenç nº 191: “En
Euskadi la gente joven se identificaba de alguna manera con los procesados. [...] Ha habido -
decía- un antes y un después. Primero en el mundo de ETA; después en el resto de la izquierda que
dejó de considerar las reivindicaciones nacionalistas como unas cuestiones propias de la burguesía
y hubo una cierta reflexión de aceptación de las reivindicaciones -tradicionalmente formuladas por
la burguesía- pero, eso sí, de manera muy excluyente”.
132
de acción en el movimiento estudiantil que fue de fracaso en fracaso, y, si
hubo algunos éxitos, éstos fueron parciales y discontinuos 241.
241
Fernando Jáuregui y Pedro Vega, Crónica del Antifranquismo, pp. 655-660.
242
José María Maravall, Dictadura y disentimiento político. Obreros y estudiantes bajo el
Franquismo”, pp.175 y 176.
243
Javier Tusell, o. c., p. 220.
244
Esta emigración fue causada por la disminución drástica de asalariados agrícolas, lo que es para
Santos Juliá, “el cambio más notable experimentado en la estructura social española desde 1955 a
133
por motivos económicos, mejorar sus salarios y convenios, y, sólo como
consecuencia de ello, sus reivindicaciones tomaban un cariz político. No era la
revolución o la conquista del poder por la clase obrera lo que podía movilizar
a los trabajadores, sino la lucha por sus libertades sindicales que, al fin de
cuentas, eran necesarias para que sus sindicatos alcanzaran el convenio más
favorable con los empresarios. Afirma a este respecto Santos Juliá que, “al
defender intereses económicos en el marco de la dictadura, ese nuevo
sindicalismo obrero desarrolló una cultura política democrática”, luchando por
el fin de la dictadura y la instauración de la democracia para conseguir la
libertad sindical 245.
En este periodo, una de las huelgas más importante fue la que tuvo
lugar en la factoría de la Zona Franca de Barcelona, SEAT. Empezaron los
incidentes el 28 de mayo y terminaron el 18 de julio de 1971. Los trabajadores
consiguieron casi todas sus reivindicaciones e incluso el tribunal laboral falló a
favor de los despedidos. Pero en octubre se reavivaron los incidentes al no
248
Véase Fernando Jáuregui y Pedro Vega, o. c., pp. 667-677.
135
sucesivas que provocaron un gran número de contusionados. Los obreros se
dispersaron por los distintos barrios de El Ferrol para informar de lo que
estaba sucediendo en los astilleros. Un grupo de trabajadores chocó con
fuerzas de la Guardia Civil que dispararon al grupo, y éste respondió lanzando
piedras a los guardias. Enseguida cayeron cuatro obreros por los disparos, dos
de los cuales murieron poco después. Alrededor de otros veinte fueron
atendidos por impacto de bala en los hospitales. La tensión fue creciendo
cuando 20 sindicalistas fueron despedidos, y los obreros se negaron a reiniciar
el trabajo. Acabó con la intervención de la Marina de guerra que tomó el
mando de todas las fuerzas armadas de El Ferrol y, por decreto del Gobierno,
fueron movilizados los 5000 obreros de la empresa y se les conminó a
reincorporarse al trabajo el día 20 249.
252
Pere Ysàs, “La crisis de la dictadura franquista”, Carme Molinero (Ed.) La Transición, treinta
años después, p. 38.
253
Pamela Radcliff, “Las asociaciones y los orígenes sociales de la Transición en el segundo
franquismo” , Nigel Townson (ed.), España en cambio”, pp. 129-156.
137
franquismo” 254. Pero, apenas seis meses después, ETA trunca este proyecto
con el asesinato de Carrero Blanco. La oposición celebró su desaparición pues
pensaba que con él desaparecía la posibilidad de perpetuación del Régimen.
Pero muchos autores defienden que tampoco Carrero hubiera sido capaz de
mantener unidos a los políticos del franquismo ni hubiera emprendido una
reforma sincera, aunque nadie duda de que su peso específico en la vida
política le hubiera convertido en un serio obstáculo a tener en cuenta en la
transformación política que se llevó a cabo a la muerte del Dictador.
257
Nuestra Bandera, nº 83, enero-febrero, 1976, p. 9. Nuestra Bandera nace en plena guerra civil,
en Valencia en 1937, como órgano teórico del Comité Central del Partido Comunista de España.
Desde 1945 se publica en Francia, hasta el número 84 de Nuestra Bandera (Madrid, marzo-abril
1976) que fue el último impreso en el exterior.
139
carácter altamente restrictivo las que llegaron a aprobarse. En segundo lugar,
porque la presión del “bunker” y la inclinación del Presidente a mantener las
esencias del franquismo, pronto dejaron en evidencia que él no era la persona
adecuada para promover reformas democráticas y que éstas no llegarían
mientras viviera Franco. Se vivían los dos últimos años de Franco con un
Presidente de una “personalidad opaca”, sin una política definida, como no
fuera la intensificación de la represión contra toda actividad que no estuviera
de acuerdo con el mantenimiento intacto del régimen de Franco. Se acudió a la
represión que el Régimen no había abandonado nunca, a pesar de su
adaptación a las nuevas realidades que se iban imponiendo en el orden social y
económico. Hasta el final “preservó las condiciones de su existencia, basadas
en la represión y en la negación de la democracia” 258. Las detenciones, los
estados de excepción y la intensa actividad de los Tribunales de Orden
Público, así como los Consejos de Guerra se sucedieron con condenas a
muerte y ejecuciones hasta el mismo final del Dictador.
258
J. Casanova y otros, Morir, matar, sobrevivir. La violencia en la dictadura de Franco, p. 16.
259
El viaje lo realizó con su esposa que iba a recibir tratamiento en la célebre clínica de la doctora
Aslan. En el hotel donde se hospedaba, recibió la invitación para cenar con el presidente de
Rumania y su esposa. Consultó a Madrid, y fue autorizado por el Gobierno. Este suceso fue
aprovechado por el “búnker” para conseguir su sustitución. (Josep Carles Clemente, Historia de la
Transición. El fin del apagón, p. 33.
140
Roma. Finalmente se apaciguó el enfrentamiento con la intervención del
Vaticano y la salida voluntaria de España del Obispo 260.
260
Abel Hernández, El Quinto poder: la Iglesia de Franco a Felipe, Madrid, Editorial Temas de
Hoy, 1995, pp. 87 y 88. Monseñor Añoveros avisó al jefe de policía encargado de cumplir la orden
de expulsión que si le hacía salir a la fuerza el Derecho Canónico hablaba de excomunión para
quienes impiden la libertad de acción de un obispo. Poco después el Comité Ejecutivo de la
Conferencia Episcopal redacta una nota para ser publicada inmediatamente después de la
expulsión por la fuerza del Obispo de Bilbao en la que se “recuerda [...] que el Derecho Canónico
garantiza la libertad de los obispos en el ejercicio de su jurisdicción contra los que quisieran
impedirla (cánones 329, 335,2334)”. (Enrique y Tarancón, Confesiones, pp. 648 y 649).
261
Julián Casanova, La Iglesia de Franco, Madrid, Temas de Hoy, 2001. El necesario apoyo
sacralizador de la Iglesia Católica al Franquismo y los grandes beneficios con fue ella compensada
por Franco -lo que le convierte en cómplice necesaria del Régimen-, es el leitmotiv de todo el
libro.
262
Fernando García de Cortazar hace un análisis certero de la doctrina social del Concilio
Vaticano, alentando el diálogo entre marxismo y cristianismo que es secundado en organizaciones
cristianas de Acción Católica y que les va a enfrentar al Régimen, sufriendo a su vez la
persecución del mismo.( “La cruz y el martillo. La resistencia obrera católica”, J. Tusell, A. Alted,
A. Mateos (Coords.), La oposición al Régimen de Franco, T. II, pp. 129-145.
141
Iglesia española, especialmente a la Jerarquía, a que no guardara silencio ante
“aquellas situaciones y acontecimientos que afectan a los derechos humanos
de la comunidad y de sus grupos” 263. Esta nueva actitud de la Iglesia tomó
cuerpo y oficialidad cuando Pablo VI nombró a Enrique y Tarancón, en 1971 -
tras la muerte de Casimiro Morcillo, Arzobispo de Madrid y presidente de la
Conferencia Episcopal- administrador apostólico de Madrid, para poco
después ser nombrado Arzobispo de la diócesis. También dirigirá, como
vicepresidente que era, la Conferencia Episcopal de la cual sería pronto
elegido presidente. En estos años, las relaciones Iglesia-Estado seguían
deteriorándose siendo cada vez más numerosos los episodios de confrontación.
Las homilías “políticas” eran cada vez más abundantes y las protestas, huelgas
de hambre y manifestaciones de sacerdotes, cada vez más clamorosas. El 6 de
noviembre, los sacerdotes de la cárcel de Zamora se amotinaban, llegando a
quemar el altar que se había construido para ellos. Cien personas, entre ellas
diez sacerdotes, ocuparon estancias del episcopado de Bilbao. En Madrid, la
nunciatura apostólica sufría la misma suerte. Se vivía en el país una situación
extraña: eran clérigos los que protagonizaban las actuaciones políticas más
importantes de oposición. El funeral de Carrero fue el culmen de este
desencuentro. El cardenal Tarancón tuvo que soportar el desaire de un
ministro que le negó el saludo y los insultos que algunos asistentes
vociferantes le dirigieron en presencia del gobierno 264. La Iglesia se alistaba
definitivamente a la oposición, terminando así el recorrido que, en su
capacidad camaleónica, había desarrollado en cuatro transformaciones a lo
largo de los cuarenta años de franquismo: creadora del nacionalcatolicismo,
dominadora del Régimen con los tecnócratas del instituto secular del Opus
Dei, enfrentamiento al mismo régimen por la protesta de curas obreros
defensores de la democracia social y, finalmente, oposición desde la
Jerarquía 265.
263
William J. Callaham, “La Iglesia católica, ¿continuidad o cambio?”, Nigel Townson (ed.),
España en cambio. El segundo franquismo. 1959-1975, p. 161.
264
Rafael Gómez Pérez, El Franquismo y la Iglesia, pp. 164-178.
265
Pedro Carasa Soto, catedrático de la Universidad de Valladolid, en el prólogo a la publicación
de Enrique Berzal de la Rosa, Sotanas rebeldes, Valladolid, Diputación Provincial de Valladolid,
2007.
142
También se reavivó la actividad de las fuerzas políticas nacionalistas
constantemente perseguidas por el franquismo que, fuertemente centralista y
uniformador, no aceptaba el más mínimo entendimiento con ellas, es más, no
lograba entender su “mentalidad separatista”. Para el vicepresidente Carrero
Blanco, existía una mano oculta al servicio de la subversión comunista que
utilizaba el separatismo como medio para debilitar a España 266. En Cataluña,
como en el resto del Estado, la década de los setenta fue una apuesta por la
unidad de las fuerzas políticas y sociales antifranquistas para acabar con el ya
decadente sistema político de Franco. En estos momentos eran numerosos los
partidos políticos existentes en la clandestinidad que veían necesaria una
unidad básica para luchar contra el franquismo. La Asamblea de Cataluña fue
el paso decisivo para crear el sustrato necesario para dicha unidad. En ella se
integraban organizaciones políticas, sindicales, profesionales, intelectuales,
campesinas y cívicas de distintos municipios. El 7 de septiembre de 1971, en
Barcelona, en la iglesia de San Agustín, se celebró la primera sesión de la
Asamblea de Cataluña de la que salía un manifiesto cuyo contenido puede ser
resumido en los tres objetivos siguientes: amnistía para presos políticos,
libertades democráticas y reconocimiento autonómico. Poco después, sin
abandonar la Asamblea de Cataluña, la cual se había consolidado como nexo
obligatorio con las masas populares, los partidos catalanes fundaron el
“Consejo de Fuerzas Políticas de Cataluña”. Los partidos más significativos
que formaron el Consejo eran el CSC (Convergencia Socialista de Cataluña)
que luego se unirá al PSOE, CDC (Convergencia Democrática de Cataluña),
PSUC (Partido Unificado Socialista de Cataluña), EDC (Esquerra
Democrática de Cataluña que acabará integrándose en CDC) y UDC (Unión
Democrática de Cataluña) 267.
266
Pere Ysàs, Disidencias y subversión. La lucha del Régimen franquista por su supervivencia,
1960-1975, pp. 134-141, citado por Xosé M. Núñez-Seixas, “Nuevos y viejos nacionalistas: la
cuestión territorial en el tardofranquismo, 1959-1975, Ayer, nº 68, 2007, p.79.
267
Ver Sergio villar, o. c., p. 436.
143
anuales del “Aberri Eguna”. Pero la década de los setenta comenzará con el
indiscutible liderazgo de ETA en el campo del nacionalismo que veía en ella la
verdadera abanderada en su lucha contra el franquismo para conseguir la
libertad y autogobierno de Euskadi. La imagen de ETA había salido reforzada
del Proceso de Burgos, tanto en el mundo nacionalista, que consideraba
valientes patriotas a sus miembros, como entre los demócratas y partidos de la
oposición al franquismo, que los vieron como “unos heroicos luchadores
contra una dictadura brutal” 268.
268
Alejandro Muñoz Alonso, El Terrorismo en España, pp. 17 y 18.
144
motivo de aplauso para los antifranquistas de todo el Estado. No obstante, esta
consideración hacia ETA se desplomará al cometer el indiscriminado atentado
de la cafetería Rolando, de la Calle del Correo, en Madrid. Partidos políticos y
sindicatos antifranquistas condenan los métodos violentos de ETA y muestran
su alejamiento definitivo de la organización terrorista. Entre los miembros de
ETA, este desgraciado atentado provocará disputas que desembocarán en una
nueva escisión: ETA militar (ETAm) y ETA político militar (ETApm). No
obstante, pasado este momento de rechazo, quedará en gran parte del
antifranquismo social una postura de comprensión y justificación de la
actividad violenta de ETA, motivada por la represión franquista y la
resistencia, también violenta, a la llegada de la democracia a España.
269
Ignacio Suárez- Zuloaga, Vacos contra vascos, p. 154.
145
Carr y Juan Pablo Fusi, “una sorprendente decisión que para la opinión liberal
fue como el retorno de una fantasmagórica reliquia del pasado” 270.
270
Raymond Carr y Pablo Fusi, España de la dictadura a la democracia, Barcelona, Planeta,
1979.
271
La crónica de los procesos y ejecuciones llevadas a cabo en el mes de septiembre y de sus
consecuencias internacionales se puede seguir en Victoria Prego, Así se hizo la Transición, pp.
242-260.
272
Pere Ysàs, o. c. (2006), pp. 29 y 30.
146
2. LA PRENSA CLANDESTINA DEL NACIONALISMO VASCO
MODERADO EN LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL FRANQUISMO
273
Estas dos publicaciones se han consultado en el Monasterio Benedictino de Lazkao, donde el
benedictino, P. Aguirre, ha ido recopilando desde el año 1973, una enorme documentación de
carteles, panfletos y revistas clandestinas relacionadas con el nacionalismo vasco y que hoy día se
ha convertido en un archivo imprescindible para el estudio de estos temas.
274
La colección casi completa (1967-1977) de Lan Deya se encuentra en BBL (Biblioteca de los
Benedictinos de Lazkao).
147
detenidamente por su carácter más sindical la primera y por su orientación más
radical la segunda. También ha sido consultada la revista del PNV, Euskadi, a
partir de 1975, fecha de su nacimiento. (Euskadi fue diario de importante
tirada en el País Vasco entre 1913 y 1937).
275
Euzko-Deya, es realmente un suplemento bimensual de OPE de un contenido más de opinión
que de información, aunque incorporaba los OPE correspondientes. Constaba de unas diez páginas
y era escrito en euskera, francés y castellano.
276
Tomado de Pedro Ibarra Güel, “La prensa clandestina en Euskadi bajo el franquismo”, Tuñón
de Lara (dir.), La prensa de los siglos XIX y XX, 1986, p. 711.
148
llegaban a la sede del PNV en Bayona, desde donde eran introducidos
clandestinamente en Euskadi para la consiguiente distribución directa. Su
contenido tenía un carácter exclusivamente informativo. En las escasas
valoraciones que contenía el diario así como en la orientación ideológica en la
elección de las noticias, seguía la línea política del Gobierno Vasco, a pesar de
la total autonomía de la cual, teóricamente, disfrutaba el director. El diario se
dividía en tres apartados: “Información de Euskadi”; “Bajo el Régimen
Franquista” e “Información del Exterior”. El primer apartado consistía en una
información de los acontecimientos políticos -huelgas, detenciones, etc.-
referidos a la oposición nacionalista y sindical dentro del País Vasco; el
segundo, lo dedicaba a los sucesos de igual signo acaecidos a nivel estatal y en
el tercero seleccionaba los comentarios e informaciones que publicaba la
prensa exterior, principalmente francesa, inglesa y estadounidense, sobre las
actuaciones de la oposición al Régimen y de la represión con que el mismo le
respondía.
277
Alderdi, nº 246- 247, 1969, p. 17.
149
monte o en las iglesias, ya acudan a la lucha armada. No se olvida nunca de
informar sobre sus actos, sobre la represión que sufren, o sobre su situación y
paradero. Cada cierto tiempo aparece en sus páginas una exhaustiva “relación
nominal de los presos vascos en las prisiones del Estado Español […] que
demuestra la persecución al pueblo vasco” 278. En octubre de 1974 se afirma en
OPE que el número de presos de ETA en las cárceles españolas puede
ascender a trescientos 279.
278
Eusko-Deya, en el nº 518, enero-febrero, 1971, hace una completa relación de presos vascos
que están en la cárcel. En ella aparece el nombre, la sentencia y la cárcel en la que está retenido
cada uno de ellos. En este mismo número se informa que hay “más de 200 detenidos en Guipúzcoa
después de proceso de Burgos”.
279
OPE, 4 octubre 1974. Dice que, según Eclair Pyrenées en la edición “Basque”, hay en estos
momentos 300 etarras encarcelados.
280
Alderdi, “En Lekeitio la orden es “matar”, agosto-septiembre, 1972, pp. 33 y 34.
150
Es importante señalar dos expresiones de la cita anterior que pueden
ser muy significativas a la hora de entender la opinión que sobre los miembros
de ETA se tiene en estos ambientes nacionalistas: “la muerte violenta”, al
hablar del guardia municipal, y “asesinando” a los activistas vascos, al
referirse a los etarras. Parece que la muerte del guardia municipal se interpreta
como una muerte “accidental” dentro de la lógica impuesta por la situación
política, mientras que la de los etarras es considerada como un asesinato de la
policía. Con esto se asume la explicación que ETA da del por qué de la
elección de sus víctimas -“porque era enemigo del pueblo vasco”- a la vez que
se juzga el asesinato de los dos etarras como manifestación de la cruel
represión que Euskadi soporta por parte del Estado español.
281
José Luis de la Granja, El siglo de Euskadi. El nacionalismo vasco en la España del siglo XX,
pp. 365 y 366.
151
a nacionalismo burgués”. Pero estos enfrentamientos de dirigentes de ambas
organizaciones, no son compartidos por sus militancias quienes, como dice la
estudiosa de este desencuentro, la profesora Sagrario Morán, se ayudaban
frente a la persecución del franquismo 282. Además, esta virulencia contra ETA
de destacados miembros del PNV puede ser relativizada si tenemos en cuenta
que, por esas mismas fechas, hay otros señalados miembros nacionalistas que
defienden la actividad de ETA, como por ejemplo el ex ministro del Gobierno
Vasco en el exilio, Telesforo Monzón, que considera en 1964 a los miembros
de ETA, “hijos de las ideas de JEL” que “se han alejado de la casa del
padre” 283.
282
Sagrario Morán, PNV-ETA. Historia de una relación imposible, p. 51.
283
En Sagrario Morán, o. c., p. 48.
284
Eusko-Deia, “La TV francesa interrogó a dos dirigentes del PNV”, enero-febrero 1971, nº 518,
p.4.
152
“Pero los viejos nacionalistas vascos [...] rechazando la violencia como un método no
cristiano, claramente se hacen solidarios de la defensa de los derechos conculcados,
que a veces justifica la violencia” 285.
285
Alderdi, alude al discurso del senador chileno de la Democracia Cristiana, Señor Gumucio; nº
246- 247, año 1969, pp. 17 y 18.
286
Eusko- Deya, Editorial “La violencia”, nº 281, enero 1973, pp. 2, 3 y 4.
287
La Encíclica Populorum Progressio del Papa Pablo VI, del 26 de marzo de 1967, dice en el
Título “Revolución”, nº 31: “Sin embargo, como es sabido, las insurrecciones y las revoluciones –
salvo en el caso de tiranía evidente y prolongada que atentase gravemente a los derechos
fundamentales de la persona y dañase peligrosamente el bien común del país- engendran nuevas
injusticias, introducen nuevos desequilibrios y excitan a los hombres a nuevas ruinas. En modo
alguno se puede combatir un mal real si ha de ser a costa de males aún mayores”.
288
Eusko-Deya, “El terrorismo inútil y perjudicial” Jon de Aitz, noviembre-diciembre 1972, nº
280, pp. 21 y 22.
153
resistencia a la opresión, no ha considerado oportuno en las actuales
circunstancias emprender acciones de resistencia armada” 289.
“Ante quienes en más de una ocasión han puesto de manifiesto sus intenciones
genocidas contra Euskadi, empleando para ello toda clase de medios, y mientras no
se nos ofrezcan garantías de que por procedimientos legales podemos reivindicar
nuestros derechos, no renunciaremos al derecho de la violencia y en cuanto a su uso
no nos dejaremos influir por provocaciones cualquiera que sea su origen. La
emplearemos en la forma y medida que las circunstancias la hagan a nuestro entender
aconsejable para alcanzar los fines que perseguimos” 290.
289
Alderdi, nº 278, agosto-septiembre 1972, pp. 33 y 34.
290
Alderdi, “A propósito de la violencia”, nºs 244-245, 1968, pp.1 y 2.
154
ciclistas y a los equipos animándoles a no participar, colocaron una bomba en
la bajada de Urbasa cuya explosión “había abierto una trinchera en la
carretera” 291.
291
Alderdi, “EGI en la Vuelta a España”, nºs 242-243, 1968, p. 9.
292
OPE, 22-1-1974.
293
OPE, 4-1-1974.
155
comprensión”. De El Socialista publica un texto en el que este periódico
confirma que el pueblo no se sorprende porque la violencia institucional que
viene desde el inicio del Régimen “adquiera carta de naturaleza, ya que la
violencia institucionalizada desde el poder ha de engendrar una violencia de
contestación inevitable” 294. También se acude a la prensa extranjera para
aclarar que se había atentado contra un régimen violento y fascista: “El
entierro de Carrero Blanco fue más una manifestación fascista que una
manifestación de duelo”. “Así lo ven periódicos como Le Monde o
L´Aurore” 295.
294
OPE, “La prensa española libre y la muerte de Carrero Blanco”, 24-1-1974.
295
Eusko- Deya “La muerte de Carrero Blanco vista desde el exterior”, nº 289, diciembre-enero
1973- 1974, pp. 33 y 34.
296
Este atentado consistió en la colocación de una bomba en la cafetería Rolando, en la Calle del
Correo, cerca de la Puerta del Sol de Madrid, frecuentado por funcionarios de policía el viernes 13
de septiembre de 1974. Causó la muerte a trece personas de las que sólo una era miembro de las
Fuerzas de Seguridad. Este atentado será analizado en otros capítulos de este trabajo.
297
OPE, “Tiroteos, bomba, muertos en uno y otro frente, heridos y presos en número importante
en Euskadi y Madrid”, nº 6429, 16 de septiembre de 1974.
156
a dicha institución: “Uno de los heridos graves -dice- es el segundo jefe de la
Brigada de Investigación Social, Don Conrado Delso Pérez” y añade que “en
el mismo centro sanitario están siendo atendidos otros seis funcionarios de
policía” 298.
“En 1936 la Iglesia vasca tuvo una postura clara. El mundo se enteró pronto, para
desasosiego de los sublevados que había una Iglesia, la vasca, que estaba frente a la
“guerra santa” y la “cruzada”. Las represalias por los franquistas fueron brutales;
fueron fusilados 16 sacerdotes vascos y encarcelados y deportados más de 500”.
301
Alderdi, “Los sacerdotes vascos antes de la cárcel concordataria de Zamora”, publicado en
OPE, nº 6424, 9-9-1974.
302
Xabier Hualde Amunarriz, “La Iglesia vasca ante el franquismo (1936-1975) según los
diplomáticos franceses”, Trabajos y ensayos, nº 8, agosto 2008, Departamento de Derecho
Internacional Público, UPV/EHU.
158
En el seno de la Iglesia española se empezaban a mover los cimientos
de la firme colaboración con el Régimen en el mantenimiento del
nacionalcatolicismo. El concilio Vaticano II, con su doctrina sobre la libertad
religiosa y defensa de los derechos humanos, ponía en grave dificultad la
defensa de esta colaboración. El clero parroquial y sus organizaciones obreras
-JOC, HOAC- se convirtieron en un foco de descontento hacia el Régimen al
que acusaban de violar derechos sociales y políticos de sus ciudadanos. Pero
fue en Euskadi donde el clero estuvo más implicado en las protestas sobre los
derechos humanos añadiendo, además, por su simpatía hacia la causa
nacionalista, la denuncia de la represión de la cultura y de los derechos propios
de los vascos. Esta mayor implicación del clero vasco venía dada por la
desmesurada represión que el gobierno de Franco estaba llevando a cabo
contra los movimientos nacionalistas vascos que estaban surgiendo 303. En
1967 se manifestaron por las calles de Bilbao ochenta sacerdotes que llevaban
al obispo Gurpide un escrito en el que se solidarizaban con los huelguistas de
la industria y denunciaban la represión que ejercían las autoridades policiales.
Un año después, el denominado grupo de sesenta curas, “Gogor”, ocuparon el
seminario de Derio y emitieron un documento imbuido de un fuerte
radicalismo teológico, influenciados por las ideas de la teología de la
liberación que llegaban a España desde América Latina. En este escrito se
acusaba a la Iglesia española de “capitalista y conchabada con el poder”; se
defendía el derecho de los trabajadores vascos a organizarse libremente y se
pedían libertades para la lengua y cultura vascas, “denegadas hoy al pueblo
vasco”. Este documento fue suscrito por 516 sacerdotes vascos que dirigieron
una carta pública al Papa Pablo VI recabando su intervención 304. En todos
estos escritos se encuentran básicamente estas tres ideas: La reprobación sin
excepción de todo el régimen franquista; la denuncia de la represión que este
régimen lleva a cabo contra el pueblo vasco, y la crítica a la autoridad
eclesiástica por el silencio cómplice que mantenía 305. Se la acusa de “evasión
303
Paulo Iztueta, Sociología del fenómeno contestatario del clero vasco (1940-1975), Zarauz,
1981, pp.230-234, en William Callahan, La Iglesia Católica en España, p. 401.
304
Véase Callahan, o. c., pp. 401 y 402.
305
Paulo Iztueta, o. c., p.295, en Ander Gurruchaga, o. c. p. 355.
159
y ambigüedad” ante “la represión de nuestro pueblo y de sus sacerdotes”.
Muchos de ellos se posicionarán a favor de la lucha de liberación nacional por
lo que serán procesados y recluidos en la cárcel acusados de “proteger o
participar en las acciones de ETA” 306.
La resistencia no nacionalista
306
Véase Ander Gurruchaga, o. c., pp. 355 y 356.
307
Sobre este tema, véase el trabajo de Anabella Barroso, Sacerdotes bajo la atenta mirada del
Régimen franquista (Los conflictos sociopolíticos de la Iglesia en el País Vasco desde 1960 a
1975). Bilbao, Editorial Desclée De Brouwer, 1995. Con un carácter más general, referido al clero
español, es necesario acudir a Feliciano Blázquez, La traición de los clérigos en la España de
Franco, Madrid, Editorial Trotta, 1991.
308
OPE, “Campaña pro un diario comunista en España”, nº 6455, 22-10-1974.
309
Ibídem.
160
También se preocupa por la “represión contra el PSOE”. Así titula el
texto en el que “el cronista José Oneto comunica que el Tribunal de Orden
Público ha suspendido el juicio contra cinco militantes, entre ellos Felipe
González, acusados de propaganda ilegal y asociación ilícita, pidiendo 44 años
en total por el fiscal” 310. Especial interés le merece a OPE el XIII Congreso
del PSOE que se celebra en Suresnes. Dedica una larga información a su
clausura, el domingo 13 de octubre de 1974, y a sus conclusiones entre las que
destaca la que determina “establecer acuerdos con todos los partidos
antifranquistas”, aunque, añade, “no menciona la Junta Democrática creada
por Carrillo y el monárquico Rafael Serer, el 30 de julio último”. Comenta las
reticencias de los socialistas del exterior a pactar con los comunistas, mientras
que los del interior -150 delegados del total de 435- son más favorables al
pacto. Pero es más destacable para esta publicación que “el PSOE propone una
“república federal de nacionalidades ibéricas” integradas en el Estado español
en virtud del derecho de autodeterminación que les será reconocido” 311.
310
OPE, “Represión contra el PSOE”, nº 6463/64, 4-5 de noviembre de 1974.
311
OPE, “El Partido Socialista Obrero Español preconiza la alianza de todas las fuerzas de
izquierda”, nº 6447, 14 de octubre de 1974.
312
Alderdi, abril-mayo 1967.
161
política pidiendo la libertad de los presos políticos y sociales y el
reconocimiento del derecho de autodeterminación de las nacionalidades
históricas. Publica también un extracto del artículo de The Times en el que se
destaca que “la organización separatista ETA” se ha unido por primera vez con
el PSOE contra el régimen franquista. Añade luego: “según fuentes dignas de
crédito el PCE no ha colaborado con el calor necesario. Sin embargo,
sindicatos clandestinos de tendencia comunista han desempeñado un papel
importante en la lucha” 313. En la sección “Última hora”, OPE completa la
información diciendo que “toman parte todas las organizaciones políticas y
sociales de la oposición, excepto los comunistas” 314.
313
Fragmento del artículo del corresponsal de The Times en Madrid, Harry Debelius del día 12 de
diciembre de 1974, publicado en OPE, nº 6484 del 13-12-1974.
314
OPE, ibid. Es reconocido por todos los historiadores el alejamiento a partir de ahora del PCE
de la estrategia de ETA y de la izquierda más radical. Pero, como veremos en capítulos
posteriores, Mundo Obrero mostrará una actitud comprensiva con ETA, como toda la oposición al
franquismo.
162
con la de la burguesía nacional” 315. Por esta razón, para las publicaciones que
estudiamos todavía es tiempo de colaborar, tanto con la izquierda política o
sindical no nacionalista como con la izquierda nacionalista vasca. Son los
aliados que le vienen dados en su lucha contra la Dictadura. Por esto la prensa
nacionalista no es ajena a la defensa de los sindicalistas y a la celebración de
sus éxitos frente al Régimen. En alusión a los encausados en el proceso 1001,
OPE, en un artículo titulado “Terrorismo franquista”, denuncia que “las penas
impuestas a los “Diez de Carabanchel es una negación de la justicia” 316. En
esta y en otras muchas ocasiones OPE muestra, como se viene diciendo, una
posición de colaboración con todas las fuerzas antifranquistas de izquierdas,
aunque no sean nacionalistas, en el intento de acabar con el Régimen.
315
Documento de los presos de Burgos, pp. 8 y 15, citado en Paulo Iztueta, El Marxismo y la
cuestión nacional vasca, pp.224 y 225.
316
OPE, nº 6278, 4 enero 1974.
317
OPE, 22 de enero 1974.
318
Despacho para Internacional Herald Tribune, fechado en Bilbao el 21 de enero de 1974, de
Henry Giniger, publicado en OPE el día siguiente.
163
Carrero Blanco y la satisfacción indudable que les ha producido su
desaparición”. Pero afirma que la izquierda se queja de que “el pueblo ha
celebrado la muerte de Carrero, pero no ha participado en la agresión contra el
Franquismo”. A pesar de esto, “un miembro del frente militar vasco [ETA],
dice que la agresión contra Carrero no es un paso aislado, volveremos a atacar
cuando y donde nos convenga” 319.
319
Ibídem.
164
3. LA OPOSICIÓN DE CENTRO-IZQUIERDA AL FINAL DE LA
DICTADURA EN LA “PRENSA PARA LA DEMOCRACIA”
320
Término con el que Sergio Vilar denomina a la prensa no oficial, consentida por el Régimen,
de ideología democrática que apareció en los años sesenta y setenta. Historia del Antifranquismo
1939-1975, p. 445.
321
Estas publicaciones han sido estudiadas en obras generales sobre la prensa española. Es
obligado recordar el libro de Antonio Alférez, Cuarto Poder en España, o la obra de las
historiadoras de la prensa como Mª Cruz Seoane y Mª D. Saiz, Cuatro siglos de periodismo en
España, en los que se presenta la trayectoria de estas revistas y sus avatares políticos y
empresariales desde la fundación hasta la desaparición de las mismas. También son estudiadas
ambas revistas en algunas tesis doctorales, como la de Jacinto Trenado La Transición democrática
en la prensa semanal española, 1973-1978. (Universidad Complutense, 1993). Quien ha estudiado
desde un punto de vista cultural e ideológico Cuadernos para el Diálogo ha sido Javier Muñoz
Soro en Cuadernos para el Diálogo (1963-1976) donde se presenta el carácter de oposición al
franquismo de esta revista y su influencia en la formación de una opinión de centro- izquierda en
los últimos años del Franquismo y en la Transición. Con la emotividad de un padre, Joaquín Ruiz
Jiménez nos acerca a la gran contribución de la revista a la formación de un sector social
progresista que proporcionará el advenimiento de las libertades a España, en El camino hacia la
165
En los años setenta la oposición al franquismo aumenta no sólo en el
campo de la izquierda, representada por el PCE y el sindicato CC.OO.
principalmente, sino que también crecen las filas de los intelectuales, artistas,
profesionales y políticos –muchas veces venidos del Régimen- que demandan
una nueva situación política de libertades. Cada vez más aparecen en el seno
del franquismo políticos reformistas que iban formando diversas agrupaciones
políticas de carácter democristiano, socialdemócrata o liberal. Políticos del
franquismo como Marcelino Oreja, Landelino Lavilla, Sánchez Terán,
Leopoldo Calvo Sotelo, José Luis Álvarez, Alfonso Osorio, etc., constituyeron
el “Grupo Tácito”, de perfil democristiano. A estos habría que añadir los
denominados propiamente democristianos como Ruiz Giménez, Álvarez de
Miranda, Cavero y Alzaga entre ellos. También aparecían liberales como
Camuñas, Garrigues Walter, Antonio Fontán o los que seguían una tendencia
socialdemócrata con Ordóñez, Luis González Seara, Alejandro Muñoz Alonso,
Carlos Bustelo, Luis Gamir 322. Pero no sólo eran políticos los que se
desmarcaban del franquismo, sino que también las instituciones más
importantes se resquebrajaban cuando funcionarios de las mismas se hacían
partidarios de la democracia e incluso defendían postulados de la izquierda.
De estas instituciones cabe resaltar la judicatura en la que unos pocos
magistrados demócratas se organizan en “Justicia Democrática” que desde la
clandestinidad van a recopilar y difundir dosieres sobre la represión
antijurídica del Régimen 323. Notorio fue el informe de esta organización sobre
la Ley Antiterrorista de Arias Navarro que manifiesta la finalidad de la misma:
grupo de jueces deciden llevar a cabo lo que luego fuera formulado como uso alternativo del
derecho (para socavar desde los tribunales el Régimen represivo de Franco) y se organizan en los
primeros años setenta en esta asociación clandestina dedicando grandes esfuerzos a recopilar
información sobre la represión antijurídica del Régimen que se divulgaba en publicaciones
clandestinas.
324
El Socialista, “Informe de Justicia Democrática”, nº 50, 2º quincena octubre 1975, p. 4.
325
Esta homilía, leída el 24 de febrero de 1974, produjo un grave enfrentamiento con el Vaticano,
aunque, en realidad, no fue bien recibida por la jerarquía española. Como comenta el Cardenal
Enrique y Tarancón en sus memorias (citado por Ferran Gallego, El Mito de la Transición, p.69,
nota 117) el cardenal Jubany la describe como “imprudente e inaceptable” diciendo que entra en
un tema tan complejo como el nacionalismo vasco sin ofrecer lo que es la verdadera doctrina de la
Iglesia en este campo.
326
CD., Joaquín Ruiz-Giménez, “Caso Añoveros. Anticipo de un informe en derecho”, abril 1974,
nº 127, pp. 17,18.
167
pidieron “discretamente una amnistía” 327. Estas manifestaciones del
Episcopado español van siendo cada vez más numerosas, tanto a título
individual como provenientes de instituciones eclesiales como la Comisión
Permanente del Episcopado español que motiva en sus escritos oficiales
titulares en la prensa como “Los Obispos piden mayor participación ciudadana
en la vida pública”, o “Los Obispos abogan por la apertura” (Mundo Diario,
20 de septiembre de 1974) 328.
“[…] el Régimen tan empeñado en presentar a su ejército, único pilar sobre el que se
sustenta, como un bloque monolítico no ha tenido más remedio que extender su
represión hasta su misma base y reconocer que se ha abierto una importante grieta en
la parte joven y más sana de las fuerzas armadas” 330.
327
Triunfo, Miret Magdalena, “Reconciliación entre españoles”, 30-3-74, nº 600, p.49.
328
Mundo Diario, 20- 9- 1974, pp. 1 y 2.
329
Véase Sergio Vilar, o. c., pp.448-456. Sobre este tema véase G. Cardona que publica en 1990
un completo estudio sobre El problema militar en España y a P. Preston “El Ejército” en
VV.AA.: Historia de España de Menéndez Pidal Espasa Calpe, Madrid 1997, vol. XLI (“La
Época de Franco”, 1939- 1975) p. 364, citados ambos por Encarna Nicolás Marín y Alicia Alted
Vigil, Disidencias en el Franquismo (1939-1975) pp. 89, 90.
330
El Socialista, “Sobre el procesamiento de nueve militares”, nº 46, 2º quincena de agosto de
1975, p. 8.
168
izquierda -aunque algunos profesaban a veces presupuestos cercanos al
marxismo 331. Este sector político de centro-izquierda tendrá una importante
referencia en revistas como Cuadernos para el Diálogo y Triunfo (se podrían
añadir otras publicaciones como Cambio 16, Destino o Madrid y Mundo
Diario, que también son estudiadas de algún modo en esta investigación) en
los últimos años del Franquismo. Años después, en la Transición, esta línea
política será abanderada por El País.
331
Javier Muñoz Soro, Cuadernos para el Diálogo (1963-1976), p. 204.
332
Posteriormente se incorporan en la que podemos llamar “prensa para la democracia” el diario
Madrid y los semanarios Cambio16, Mundo, Destino y Posible.
333
EL PAIS, editorial El último número de “Triunfo”, 30- 6-82.
334
Mencionados por Antonio Alférez en Cuarto poder en España, p. 93.
169
una línea intelectual propia de Triunfo, sobre todo a partir de la segunda
reestructuración llevada a cabo en la revista en 1969. La primera
reorganización se dio en 1962, cuando aquella revista de cine que naciera en
1949 en Valencia, recibe el apoyo financiero de la empresa de publicidad
Movierecord, propiedad del empresario de origen belga, Lintern, para
convertirse en una revista de información general. El primer lustro de los años
setenta fue el momento más brillante de la revista con la publicación de
números extraordinarios como el dedicado a la pena de muerte, pocos días
después del proceso de Burgos, en enero de 1971, o el número dedicado al
matrimonio en abril de ese mismo año que le costó una suspensión por cuatro
meses. La revista estuvo en el punto de mira del gobierno que la persiguió
duramente, aunque no sufrió tantas sanciones como otras porque renunció a
tratar temas de política nacional, al menos directamente, y porque fue
considerada por el Régimen como revista de intelectuales para intelectuales,
por lo que sus ideas no tenían una importante difusión. Pero esta escasa
difusión no fue impedimento para que su influencia política y sociocultural
fuera enorme en los últimos años del franquismo debido a que en sus páginas
bebió una élite de intelectuales que contribuirán a extender las ideas
democráticas en la sociedad que se iba construyendo a espaldas de la
dictadura 335.
335
Véase Carmen Castro Torres, La prensa en la transición española, 1966-1978, pp. 97-114.
336
Antonio Alférez o. c., p. 90.
170
los primeros meses con dedicación plena. Otros nombres que dedicaron su
ilusión a la revista fueron Félix Santos, Juan Luis Cebrián, Eugenio Nasarre y
otros 337, muchos de los cuales formaron luego parte del elenco de periodistas
que hicieron posible El País. Pero lo importante en Cuadernos para el
Diálogo fueron las firmas -ocasionales y habituales- que educaron en la
democracia a nuevas generaciones insatisfechas con el franquismo y que
dieron pábulo a la clase universitaria e intelectual que encontraba por fin
lecturas de interés en la revista. Toda la oposición demócrata de un modo o de
otro estuvo ligada a Cuadernos. Pedro Altares, hablando de los colaboradores
decía en 1978: “De los actuales parlamentarios, 150 han estado, de alguna
manera, con Cuadernos y su editorial” 338, lo que nos puede hacer ver la
importancia de esta publicación en la génesis y culminación de la Transición
política de España.
“[…] esta revista mensual de presentación austera, estilo algo farragoso y tirada
discreta, se había convertido en uno de los símbolos culturales y políticos del
antifranquismo. Sus páginas reflejaron algunos fenómenos que caracterizaron el
declive de la dictadura: desde la ruptura de los intelectuales universitarios con el
régimen y el alejamiento de sectores cada vez más numerosos de la Iglesia tras el
Concilio Vaticano II, a los profundos cambios en la sociedad española y la evolución
política e ideológica de las fuerzas opositoras durante la época de los sesenta y la
primera mitad de los setenta” 339.
337
Pronto se formó una amplia nómina de consejeros de redacción y colaboradores provenientes
de muy diversa procedencia política al principio, pues entonces las respectivas posiciones políticas
no estaban muy definidas. Nombres como Mariano Aguilar Navarro, Gregorio Peces Barba, Elías
Díaz, Ignacio Camuñas, Javier Rupérez, Fernando Ledesma, Miguel Bilbatúa, Oscar Alzaga,
Javier Gómez Navarro, José Antonio Yarza, Fernández Ordoñez, Jiménez de Parga, Raúl Morodo,
José María Maravall, etc., y desde el extranjero José María Artajo, Miguel Sánchez Mazas,
Manuel Muñón de Lara, Dionisio Ridruejo entre otros, nos dan idea del espectro político, que
podemos englobar en un amplio centro izquierda, que tuvo en Cuadernos el medio de expresión y
que convirtió a esta revista en la muestra de su pensamiento y de su postura ante los distintos
acontecimientos que se vivían en aquella época tardofranquista. La enumeración de colaboradores
está tomada de Muñoz Soro, o. c., p. 58.
338
Antonio Alférez, o. c., p. 91.
339
Javier Muñoz Soro, Cuadernos para el Diálogo (1963-1976), p.19.
171
Transición a El País- de la oposición democrática y progresista que iba
engrosando las filas de la oposición antifranquista.
340
Véase Javier Muñoz Soro, o. c., pp.198-205.
341
C. D. Editorial “El ascua y la llama”, Agosto- septiembre 1970, pp.3-8.
342
José María Bandrés, citado por Javier Muñoz Soro en o. c., p. 203.
172
(sobre rebelión militar bandidaje y terrorismo) cuando voces cualificadas de la
Judicatura – entre ellas la del fiscal del Tribunal Supremo, Herrero Tejedor 343-
consideraban la necesidad de llevar a la práctica la unidad de jurisdicciones en
la nueva Ley Orgánica de la Justicia. Le parece, además, que las peticiones de
pena de muerte “dramatizan aún más el caso que comentamos”, pues la pena
de muerte, que en casi toda Europa se ha suprimido, “sea cual sea la acusación
que sobre los procesados pese, creemos que nunca se puede justificar”.
Defiende luego sobre el problema vasco “una solución federativa” y añade:
343
Herrero Tejedor, fiscal del Tribunal Supremo, abogaba por la unidad jurisdiccional en la
apertura del año judicial. En este acto, celebrado el 15 de septiembre, se hacía un homenaje a la
centenaria ley Orgánica de la Justicia, proponiéndose una nueva Ley Orgánica que, según el
ministro de Justicia señor Oriol y Urquijo, solucione el desfase entre la realidad social y la realidad
jurídica que se manifiesta en el ámbito de la organización y de los procedimientos judiciales.
(ABC, 15- 9-1970, p. 19).
344
Este editorial, “Un Sumarísimo con petición de pena de muerte” (nº 85, octubre 1970) fue
secuestrado y publicado después por El Socialista, el 10 de diciembre, p. 2.
345
CD., Editorial “Un juicios para todos” enero 1971, nº 88, pp. 5-10.
346
La conmutación de las penas de muerte dictadas por el Consejo de Guerra de Burgos, llegaron
después de una importante movilización, tanto en el interior como en el exterior, de instituciones
obreras, judiciales, eclesiales, etc., (ver en esta tesis el apartado “MUNDO OBRERO”) Cuadernos
para el Diálogo participó en esta campaña de petición de conmutar las penas de muerte publicando
en el número de diciembre 1970, nº 87, p. 3, un artículo de Pedro Laín Entralgo, “Entre el temor y
la esperanza”- que según nota de la redacción no pudo ser publicado en la prensa diaria de Madrid-
cuyo último párrafo dice: “Desde impersonal poquedad, desde nuestro pasado común, desde mi
propio pasado y mi propio presente , hoy me siento íntima e imperiosamente obligado a escribir,
tal vez para no ser oído: “No más sangre; por Dios, no más sangre”.
173
“romper las ligaduras del inmovilismo” que pueden llevar “a nuestro pueblo a
asomarse otra vez al acantilado de la catástrofe”. El editorial hace un análisis
de la “crisis política” que ha desatado el proceso de Burgos determinando que
el problema de fondo no es “el problema de la E. T. A. en el País Vasco”, sino
el que no se hayan creado “los cauces de expresión pacífica para las minorías
étnicas o culturales en un contexto nacional, que hoy exige la conciencia
media de un mundo civilizado” y el que no existan en España “canales e
instituciones a través de los cuales todo el País pueda expresar libremente sus
aspiraciones y decidir su destino como colectividad”. El problema de fondo
para el editorialista es la falta de armonía entre diversos dualismos como el
“dualismo entre una administración políticamente centralizada, y el auge vital
de zonas y regiones, con innegable personalidad histórica”.
Por otra parte, Triunfo no hace la menor mención directa a este juicio
en sus números de diciembre de 1970 y enero de 1971. Este semanal muestra
su posición política solamente a través de análisis y comentarios sobre la
política internacional. Sus artículos sobre acontecimientos políticos del
exterior siempre brindan al lector la posibilidad de extrapolar a la política
174
interior de España las conclusiones y críticas expuestas 347. No tratará
acontecimientos políticos internos en sus páginas de un modo directo, sino
sólo a través de reflexiones teóricas de asuntos de política internacional, pero
que, como hemos dicho, bien pueden ser aplicadas a la situación política
española. Así, cuando en España se habla de la apertura, asunto que motivó el
conocido discurso del 12 de febrero de 1974 del presidente Arias Navarro,
Eduardo Haro Tecglen en un artículo titulado “Sobre la apertura (en
Francia)” 348 vierte claras alusiones a lo que debiera ser la apertura del
Régimen, pero sin hacer nunca mención directa del mismo. De igual manera,
en los diferentes números de diciembre del 1970 y en los primeros de 1971, el
tema que se está viviendo intensamente en España y en el extranjero – las
condenas a la pena capital decretadas en el “proceso de Burgos”- no aparece
en las páginas de la revista pero, significativamente, a finales del mes de enero
se publica un extra de casi treinta páginas sobre la pena de muerte 349. En la
primera página de este dossier sobre la pena de muerte se puede leer una
alusión al tema referido, aunque será presentado como una pieza más en el
contexto internacional:
347
Este método y otros semejantes eran frecuentemente empleados por las publicaciones más
críticas del tardofranquismo para evitar la censura. Veáse Elisa Chuliá, La evolución silenciosa de
las dictaduras. El Régimen de Franco ante la prensa y el periodismo, Madrid, Centro de estudios
Avanzados de Ciencias Sociales, 1997.
348
Triunfo, E. Haro Tecglen “Sobre la apertura (en Francia)” 8-6-1974, nº 610, p. 6.
349
El 23 de enero de 1971 Triunfo publica un extra de casi cuarenta páginas dedicadas a la pena
de muerte. En ellas se trata la pena de muerte desde diferentes perspectivas: desde los métodos de
aplicarla, como el artículo “Las seis artes de matar vigentes en el mundo” de Daniel Sueiro, autor
de El arte de matar (Alfaguara, 1968), a lo que significa desde el campo del Derecho: “La pena de
muerte en la edad contemporánea”, del catedrático de Derecho Penal José Antón Oneca; “Contra
la pena de muerte”, del profesor de Derecho Enrique Gimbernat; y “Meditación menor”, del
catedrático de Derecho Penal y director del Instituto de Criminología, Juan del Rosal. Tampoco
falta un recuerdo de la historia de la oposición a la pena de muerte, como el artículo del historiador
José Maluquer, “La dimisión de Nicolás Salmerón”. Sigue luego una sucesión de textos
antológicos de autores como Cesare Beccaria, Henri Sanson, José Gutiérrez Solana. Alejo
Carpentier, F. Brigneau, Henry Troyat, Truman Capote, Albert Camus y Jiménez de Asúa.
350
Triunfo, “La Pena de Muerte”, 23-1-1970, nº 451, p. 21.
175
Se manifiesta en Triunfo una clara conexión de la pena de muerte con
el fenómeno terrorista que está teniendo una fuerte presencia en la vida
política internacional y, por supuesto en España. Eduardo Haro Tecglen
menciona, en su artículo “La otra cara del Terror”, actos de violencia política
que se están produciendo en el mundo, desde ejecuciones por subversión a
secuestros de aviones. En el mismo plano se colocan la violencia del Estado
contra sus opositores y la de los grupos insurgentes y terroristas. Se menciona
cómo en Conakry el socialista Sokú Turé condena a prisión perpetua a dos
ingenieros de la Alemania Federal y al obispo Tchidimbo. En Camerún el
Gobierno derechista condena a muerte al Obispo Ndongmo y a Ernesto
Ouandié y dos compañeros de la UPC (Unión de las poblaciones
camerunenses). En Togo mueren a la vez dos personalidades de la oposición
repentinamente en prisión. Pero no solamente sucede en África, tampoco
escapan de episodios de violencia de Estado los dos países “definidores de los
dos grandes sistemas políticos excluyentes”, la URSS y los Estados Unidos
(parece claro que en esta violencia de Estado el lector debe incluir a España
puesto que antes se han presentado los tres países coincidentes en la
concesión de sendos indultos de penas de muerte) : por un lado se denuncia el
juicio “de intenciones” de Leningrado donde se condena a muerte a unos
individuos, algunos de ellos judíos, que planeaban el secuestro de un avión;
por otro lado, en Estados Unidos, el proceso contra los supuestos
secuestradores de Henry Kissinger, entre ellos dos curas y una monja que se
enfrentan a una posible cadena perpetua, es considerado como una farsa por
algunos medios destinada a aplastar los movimientos pacifistas y promovida
para conseguir más dinero del Congreso para el FBI. No justifica los actos
terroristas pero sí los compara y relaciona con la violencia de Estado. Esta
postura de no justificar la violencia terrorista pero sí comprenderla como una
respuesta a la represión del Estado contra las libertades de un pueblo, queda
plenamente manifiesta en el párrafo siguiente refiriéndose a los terroristas del
IRA:
“El católico que el domingo pasado lanzó una bomba dentro de un “jeep” de
soldados británicos actuaba sin duda no solamente en contra de los principios
176
generales de la doctrina que dice informarle, sino de los principios normales
de la sociedad. Pero los varios siglos de injusticia que sufre su minoría- y, al
menos, los cincuenta años desde la partición de la isla por el inglés- parecen
haber agotado su paciencia en encontrar soluciones por los caminos
políticos” 351.
351
Ibídem. E. Haro Tecglen, “La otra cara del terror”, p. 7.
352
Destino, “La Trágica Muerte de Don Carrero Blanco”, 29-12-1973, segunda época, nº 1891, p.
7.
353
Cambio 16, en el número que sale poco después del atentado, publica un párrafo como “Última
Hora” que titula “Eso no” para “dejar constancia -dice- de su condena y repulsa por este acto de
injustificable violencia”. Nº 110, 24, diciembre de 1973.
177
labrarlo día a día con su propio esfuerzo” 354. Cuadernos, por su parte, después
de pedir que este atentado no se convierta en pretexto para “dar marcha atrás
en la historia colectiva de nuestro pueblo”, afirma que la solución no está en
la respuesta también violenta, el “ojo por ojo”, sino en “llevar a cabo una
honda transformación de las relaciones económicas y jurídico-políticas en el
camino de una mayor libertad y justicia” 355. Es evidente, como bien dice el
profesor Muñoz Soro citando esta misma nota, que Cuadernos para el
Diálogo expresó aquí su inequívoca y tajante, ética y moralmente sentida,
condena de la violencia”. Pero, cuando a esta condena le sigue la alusión a un
régimen de injusticia y de falta de libertades políticas y también de violencia -
régimen que ha sufrido el golpe en la persona del presidente del Gobierno-, es
presumible la existencia de cierta dosis de comprensión hacia los terroristas.
Parece entenderse que ese régimen propicia la violencia. El propio Muñoz
Soro añade a continuación que se buscaban las causas de esta violencia. Al
mes siguiente de este atentado, en esta revista, “Peces – Barba citaba al teórico
marxista Henri Lefèbvre para enmarcar el atentado dentro de la violencia
“multiforme” de una sociedad “eminentemente terrorista” y señalaba la
imposibilidad de “dogmatizar” o elaborar “una teoría general” que pudiera
resolver los problemas éticos, filosóficos y políticos planteados por lo que en
último término era un “problema de conciencia y de respuesta ante las
circunstancias” 356. Estas causas que están relacionadas con un problema de
“conciencia y de respuesta ante las circunstancias” en una sociedad
“eminentemente terrorista” parecen avalar la idea de que la violencia política
dirigida contra el Régimen -también la de ETA- al menos era comprendida en
el marco de represión y violencia en que se vivía.
354
Cambio16, Editorial “Sin miedo al futuro”, 31 de diciembre de 1973, nº 111, p. 5.
355
CD., Nota de urgencia, “Ante el asesinato del Presidente del Gobierno” diciembre 1973, nº
123, p.3.
356
Javier Muñoz Soro y Sophie Baby, “El discurso de la violencia en la izquierda durante el
último franquismo y la Transición”, J. Muñoz, J. L. Ledesma, J. Rodrigo (Coords.), Culturas y
políticas de la violencia. España siglo XX, Madrid, Siete Mares, 2005, p. 295.
178
ETA. Si comparamos este texto con la nota que publica con motivo del
atentado de Carrero Blanco, veremos que aquí se respira una atmósfera
cargada de mayor enojo y dureza en el lenguaje. Ya no es una condena
templada, casi de formulario como en la nota publicada tras el atentado de
Carrero Blanco. Ahora se habla de “altas cotas de irracionalidad”, de “acto
desgarradamente inhumano, de violencia ciega, sin explicación posible”, es
“un suceso nefasto” y pide a “todos los ciudadanos conscientes” que rechacen
“esas crueldades” 357. Hay una diferencia en el modo de condenar los
atentados. Cuadernos muestra cierta comprensión hacia la violencia que va
dirigida contra un representante destacado de un régimen también violento,
pero rechaza tajantemente un atentado indiscriminado aun cuando también
quiera verse como una acción dirigida contra el Régimen.
357
CD., “Con muy vivo dolor” septiembre 1974, nº 132, p.6.
358
Muñoz Soro, o. c., p. 205.
179
provocador mitiga el desacuerdo con la errónea actividad de los terroristas que
son objeto de esa cruel represión del régimen. Esta realidad subyace en la
denuncia de la pena de muerte desde el debate teórico que Carlos García
publica en Triunfo unos días después de la ejecución del anarquista catalán
Puig Antich. Entre argumentos de carácter penal, políticos y éticos contra esta
“arcaica reacción social” nos presenta a Antich como una víctima de la
venganza del Régimen que no sólo mantiene la pena de muerte en su Código
Penal sino que aplica el indulto con diferentes criterios. Porque, como dice el
articulista, no se entiende que, a la vez que Antich subiera al patíbulo, “no se
aplicara idéntico castigo al miembro de una fuerza armada que disparara
contra su capitán” 359.
359
Triunfo, Carlos García Valdés, “La Pena de Muerte”, 12-4-74, nº 127, pp. 21-22.
360
Triunfo en su editorial de junio de 1974, nº 129, pide la amnistía con un lenguaje directo,
dejando el lenguaje de dobles sentidos, propio de la prensa en aquellos momentos, para eludir la
sanción de las autoridades.
361
CD. Editorial, “Que sean conmutadas las penas” (Dice: “por razones humanas y políticas…”),
9-1975, nº 144, p.8.
180
Por otra parte, los diarios de la llamada “prensa para la democracia”
son parcos en editoriales y artículos de opinión que expresen opiniones sobre
la actuación del régimen, pero en su información observamos su valentía
limitando la autocensura a la mínima expresión, lo que les acarreará continuos
problemas con la Administración. Su información es completa, sin alardes,
pero sin ocultar aspectos y matices que evidentemente no podían agradar al
Gobierno 362.
362
Un ejemplo de este malestar del Gobierno con la “prensa para la democracia” puede verse en la
efímera vida del diario de la noche, Madrid, en su nueva etapa que se inicia en 1966. Fraga nunca
estuvo muy contento con el “atrevimiento” de este diario. Sobre todo, a partir del artículo que
firma Rafael Calvo Serer, titulado “Retirarse a tiempo. No al general De Gaulle”, publicado el 30
de mayo de 1968, que cualquier lector de aquella época interpretaba dirigido a Franco. Este
malestar culminó con el nuevo ministro Sánchez Bella que le borró del Registro de Empresas
Periodísticas. (Ver María Cruz Seoane y María Dolores Saiz, o. c., p. 288).
181
estado de excepción en Guipúzcoa, del escrito de profesionales del Derecho
contra las jurisdicciones especiales y la pena de muerte, de los paros en
Guipúzcoa y Barcelona y de los incidentes estudiantiles en Salamanca. El día
9 dedica la primera página, casi en su totalidad, a los “Graves incidentes en el
Consejo de guerra” dando cuenta de que la sala fue desalojada y de que el
juicio seguiría a puerta cerrada. No parece haber límite a la información en
este diario. Se informa de los paros en fábricas y universidades; de la
suspensión del articulo dieciocho del Fuero de los Españoles que supone la
posibilidad de detenciones por más de setenta y dos horas 363; de la sentencia
dictada por el Consejo de guerra en estos términos: “Nueve penas de muerte y
quinientos diecinueve años de prisión”, “El Consejo de guerra dictó su
sentencia” 364 (la cursiva es mía); de las protestas en el exterior y de las
peticiones de clemencia de personalidades de la política y de la Iglesia 365.
Toda la información de este diario y de la “prensa para la democracia” en
general, muestra una oposición a un régimen que debe acabar y abrirse a
actitudes más democráticas.
363
Madrid, martes 15-12-1970, p.1.
364
Ibídem. 29-12-1970. p.1.
365
El día 30-12-1970, Madrid, informa de las peticiones de clemencia de Monseñor Marcelo
González, arzobispo de Barcelona y de Monseñor Añoveros, obispo de Cádiz- Ceuta.
366
Mundo Diario, “Superar el terrorismo”, 20- 9- 1974, p.3.
182
Evidentemente, en la cultura política del progresismo español -que se
expresa en estas revistas y diarios- existe un inequívoco rechazo de la
violencia y el terrorismo. Pero este rechazo se acompaña a menudo de algunas
consideraciones que delatan un cierto apoyo a la violencia política dirigida
contra el régimen. Horrorizan los terribles atentados, pero su rechazo
disminuye notablemente su intensidad al ser considerado en el contexto de la
historia del terror que los Estados ejercen “legalmente” 367.
367
Ver Gabriel Plata, o. c., pp. 230-232.
183
184
4. LA PRENSA COMUNISTA: MUNDO OBRERO
“El último sábado del mes de Agosto de ese mismo año 1930 (no recuerdo qué fecha
era del mes 368) apareció el primer número de Mundo Obrero como semanario, se
publicaron dos números con una tirada de 15.000 ejemplares cada uno. El tercer
número apenas se había empezado la tirada cuando la policía tomó por asalto el local
de la pequeña imprenta situada en la calle de Rodríguez San Pedro, destrozaron los
moldes, rompieron los ejemplares tirados, amenazaron al dueño con meterlo en la
cárcel si en el futuro se seguía tirando Mundo Obrero. Se llevaron detenidos a cuatro
camaradas que habían ido a por ejemplares para la venta. Mundo Obrero fue
suspendido por primera vez, suspensión que duró hasta el advenimiento de la
República” 369.
368
En realidad el primer número de Mundo Obrero sale el 23 de agosto de 1930.
369
AHPCE, “Datos sobre el nacimiento de Mundo Obrero”, Ivanovo 28-6-50. J. Cañamares.
185
fueron convirtiendo en las señas de identidad del periódico junto a las
dificultades de financiación – en muchos momentos hubo que acudir a colectas
de sus lectores para sobrevivir- y a la irregularidad y continuo cambio de la
periodicidad de salida. La otra característica determinante de la publicación
fue su condición de órgano del Partido Comunista de España, siendo tradición
en el periódico durante un largo periodo de tiempo que el jefe del Partido
fuese también el director del periódico 370.
Durante la Guerra Civil Mundo Obrero, salió con la regularidad que las
circunstancias permitían, informando de la marcha de la guerra y llegando a
las trincheras donde completaba la información de los varios centenares de
cabeceras de la llamada “prensa de trincheras” 371. En esta época dirigía el
periódico Navarro Ballesteros, fusilado por Franco en 1940, y último director
del mismo hasta los años setenta.
370
Federico Melchor, director de Mundo Obrero de 1972 a 1980, en entrevista publicada por José
de Cora, o. c. pp. 133-149.
371
De la etapa miliciana tiene interés Milicia Popular, diario de las milicias del PCE que editó 169
números entre el 26 de junio de 1936 y 26 de enero de 1937 distribuyendo 40.000 ejemplares entre
los milicianos (María Cruz Seoane y María Dolores Saiz, o. c. p.243) Ver así mismo Rafael
Abella, La vida cotidiana durante la guerra civil, en José de Cora, o. c., p.12.
186
entra en la clandestinidad de nuevo al ser ilegalizado el PCE en Francia. Por
esta razón se reduce el tamaño, y se realizan las planchas en París pasándolas
luego a España. En Madrid se hacían las tiradas que se distribuían
posteriormente.
372
Este episodio causó una gran convulsión en la vida política que costó la cárcel a Miguel
Sánchez Mazas, Dionisio Ridruejo, Ramón Tamames, José María Ruiz Gallardón, Javier Pradera,
Julián Marcos, Fernando Sánchez Dragó, Enrique Múgica y la cartera de Educación a Ruiz
Jiménez y la Secretaría General del Movimiento a Fernández Cuesta. (Sobre el desarrollo de los
acontecimientos y de los diversos sectores políticos que movieron los hilos, ver Pablo Lizcano, La
Generación del 56. La Universidad contra Franco, pp. 150- 164).
373
José de Cora, o. c., p.45.
187
mundo universitario, no solo en el ámbito laboral que será su principal
cometido.
374
Sobre las funciones de la prensa clandestina en general durante el Franquismo ver Pedro Ibarra,
“La prensa clandestina en Euskadi bajo el franquismo” La prensa de los siglos XIX y XX” (dir.
Tuñón de Lara), 1986, pp. 689- 693.
375
La Agencia Cifra, el 16 de marzo de 1977, concede a Mundo Obrero 137.000 ejemplares y
recoge las aspiraciones de lanzar 160.000. (José de Cora, o. c. p. 143).
188
Aguilar, Fernando Castelló, Andreu Claret, Carlos Elordi, Alberto Elordi,
Rafael Fraguas, Joaquín Francés, Raúl del Pozo, Fernando Salgado, Manuel
Vázquez Montalbán, Eugenio Viejo. De forma esporádica también
colaboraron Javier Martínez Reverte, José Antonio Gabriel y Galán, Ramón
Goicoechea, Miguel Bilbatua, Vicente Romero y otros 376.
Pero la intención del Partido era editar un diario como tenían los
partidos comunistas de Francia e Italia (L´Humanité, y L´Unità,
respectivamente). Para ello, ya a finales de 1974 se lanza una campaña para
recaudar 200 millones de pesetas para lanzar el periódico cuando pudiera ser
legal. Conseguido el dinero en dos años y medio, conseguida la legalización
del PCE el 9 de abril de 1977, y en una democracia formal desde las
elecciones del 15 de junio de 1977, a finales de 1978, el 21 de noviembre,
llega a los kioscos el diario Mundo Obrero. Nace con grandes expectativas,
tras el éxito del semanal y la experiencia adquirida en esta etapa. Se esperaba
una tirada de más de 50.000 ejemplares, pero tuvo que conformarse con
30.000. Número que fue descendiendo hasta los 12.000 que salían en sus
últimos momentos de presencia en la calle. El 29 de julio de 1980, antes de
cumplir el segundo aniversario tuvo que cerrarse la edición del diario. El
semanario, que había convivido con el diario durante diecinueve meses,
seguiría editándose hasta convertirse en mensual a partir de septiembre de
1991.
376
Pedro Vega y Peru Erroteta, Los herejes del PCE, p. 282.
189
manifestaron hacia sus miembros a los que consideraba “jóvenes patriotas” 377.
Con todo, Mundo Obrero muy pronto expresa algunos reparos frente a esta
estrategia de ETA cuando el mes de agosto de 1968 afirmaba:
“Con las fuerzas agrupadas en ETA podemos tener discrepancias sobre el enfoque
de problemas de la revolución española, discrepancias que se pueden discutir, allanar
y buscar las coincidencias para encauzar sus energías revolucionarias y aliarlas con
las fuerzas de vanguardia que luchan por el restablecimiento de la democracia en
España”.
“[…] pero cuando una exacerbada represión se descarga contra militantes de ETA y
otros vascos antifranquistas, nuestro deber revolucionario es el de manifestar
públicamente la más completa solidaridad con ellos y condenar categóricamente esa
represión, exigiendo el levantamiento del estado de excepción en Guipúzcoa y la
inmediata liberación de todos los presos” 378.
377
MO, nº 14, julio, 1968.
378
MO, agosto, 1968. De los once estados de excepción que decretó el Gobierno de Franco entre
1956 y 1975, diez afectaron al País Vasco, lo que supone algo más de cuatro años y medio de
excepcionalidad, según Nicolás Satorius y Javier Alfaya en La Memoria Insumisa, Madrid,
Espasa, 1999. Sobre la singularidad de este estado de excepción – por ser el primero en que ETA
tiene protagonismo- y sobre el número de detenidos – no sólo nacionalistas, sino también
sindicalistas y otros miembros de la oposición al franquismo- es necesario acudir al libro de Ander
Gurruchaga “Los estados de excepción y la violencia cotidiana”, El Código nacionalista vasco
durante el Franquismo pp. 292- 309,
379
MO, ibid.
190
de la Brigada de lo Social de San Sebastián, Melitón Manzanas 380.
Etxebarrieta iba acompañado de Ignacio Sarasqueta y presumiblemente
disparó contra el guardia civil José Pardines porque comprendió que iba a ser
detenido por llevar una pistola y le invadió el temor de que en el
interrogatorio, al que con toda seguridad iba a ser sometido, podría desvelar el
plan decidido por ETA de matar al policía Manzanas 381. En el seno de ETA se
venía discutiendo, y al final se decidió, matar a un destacado representante de
la cruel represión policial del régimen de Franco contra el pueblo vasco. Fue
un momento decisivo en la evolución de la organización terrorista. La acción
violenta se instauraba definitivamente en ETA 382. En una octavilla repartida
por ETA se dice:
“Ya no podemos retroceder y seguiremos adelante por la única forma de lucha que
hoy nos es posible, por el único camino que la violencia fascista nos ha dejado
abierto; seguiremos adelante mientras el pueblo nos apoye, nos ayude y quiera que
sigamos” 383.
380
Carmen Gurruchaga, Los jefes de ETA, p. 63-65.
381
Idem., p.62. En cambio Teo Uriarte en Mirando atrás. De las filas de ETA a las listas del PSE,
Barcelona, Ediciones B, 2005, p. 90, presenta el atentado de Manzanas como una venganza por la
muerte de Txabi Etxebarrieta a manos de la Guardia Civil un mes antes. Según él, en una reunión
de la BT, órgano de control y no ejecutivo, después de la muerte de Etxebarrieta, se tomó la
decisión de llevar a cabo diferentes atentados. De las muchas propuestas planteadas sólo se realizó
el atentado del jefe de la Brigada Político Social de San Sebastián Melitón Manzanas. De todos
modos insiste Uriarte que fue por vengar la muerte de su compañero.
382
ETA en 1962 se decide teóricamente por la acción violenta, pero será en 1964, en la III
Asamblea, cuando concrete el programa de acción guerrillera descrita en la ponencia “La
Insurrección en Euskadi” Ver José Mª Garmendia o. c., p. 111. También en José Mª Portell.
Amnistía arrancada, p.244.
383
Carmen Gurruchaga ,o. c., p.64
384
El 18 de agosto de 1968 se aprueba el decreto- ley sobre delitos de bandidaje y terrorismo
poniendo en vigor el artículo segundo del decreto de 1960, derogado en diciembre de 1963, que
hacia competente a la Jurisdicción Militar para conocer delitos y juzgarlos en procedimiento
sumarísimo. En enero de 1969 se declara el estado de excepción en toda España. Véase Pere Ysás
en Disidencia y subversión, p. 131 ss.
191
primera quincena de julio de 1968 se publica en la primera página, centrado y
destacado con un recuadro, el artículo sin firma titulado “Represión y protestas
en Euskadi. La inicua condena a muerte de Ignacio Sarasqueta”. En este
artículo Mundo Obrero denuncia la crueldad del Régimen de Franco y los
métodos oscuros de su policía que provocan el descontento del pueblo vasco y
la admiración y el reconocimiento de los jóvenes activistas de ETA.
Admiración y reconocimiento de los que sin duda participa Mundo Obrero:
“En circunstancias que aún no han sido aclaradas, el joven patriota vasco, militante
de la ETA, Javier Echebarrieta, fue muerto en Tolosa por la Guardia Civil. Contra
este nuevo acto salvaje de la represión franquista se ha levantado en Euskadi una
potente oleada de protestas populares. En numerosas ciudades y aldeas, con
manifestaciones, concentraciones ante las iglesias y en otros lugares, el pueblo vasco
ha rendido homenaje al joven patriota, enfrentándose en numerosos casos con las
fuerzas represivas del régimen. […] En todo caso, el dictador ha promovido la
terrible condena (se refiere a la condena a muerte de Ignacio Sarasqueta) con fines
de intimidación. Pero en todo caso también, es indudable que esta nueva iniquidad
sólo servirá para intensificar y extender la lucha del pueblo vasco contra la dictadura.
Así vemos que pese a las arbitrarias detenciones que en estas semanas se están
efectuando la tensión en Euskadi aumenta” 385.
Mundo Obrero muestra en los números que publica estos meses del
verano de 1968 su apoyo a ETA a la vez que hace una llamada al pueblo de
Guipúzcoa en su lucha antifranquista: “Intensifiquemos la protesta contra la
represión” 386. El dos de agosto de 1968, en su casa Villa Arana, en Irún, es
asesinado Melitón Manzanas, inspector jefe del Cuerpo General de Policía y
jefe de la brigada Político- Social de Guipúzcoa. “Su fama de eficacia y
crueldad” superan a la de otros de sus colegas en Bilbao, como el inspector
Junquera cuya muerte también fue decidida por ETA en el convento de los
Sacramentinos de Areatza 387. Era la “operación Sagarra” (manzana), la
primera vez que ETA idea un plan para matar a una persona. ETA ha creído
que es necesario dar el paso al atentado mortal como única forma de presentar
385
MO, nº 14,1ª quincena de julio 1968.
386
MO, agosto, 1968, p. 2.
387
Jean Chalvidant, ETA. La investigación. p. 23.
192
cara a la represión franquista. Mundo Obrero comprende esta actitud y
reprocha al Régimen las medidas represivas que ha adoptado como
consecuencia del atentado:
388
MO, agosto de 1968.
389
MO,”Declaraciones de Santiago Carrillo sobre el momento político”, 29-12-73, p.3.
390
Siempre que resulte ilustrativo trataremos de contrastar el análisis de Mundo Obrero, con
aportaciones de El Socialista, periódico de izquierda revolucionaria con planteamientos
ideológicos cercanos aunque con estrategias diferenciadas.
391
El Socialista, “Estado de Excepción en Guipúzcoa. Duras medidas represivas. Centenares de
detenciones.” 15-8-1968, p. 8.
193
El Proceso de Burgos
392
Mario Onaindía en Teo Uriarte, o. c. p. 124.
393
Véase Paul Preston “La crisis del franquismo”, Historia de España, Historia 16, nº 13, pp. 100-
113
394
Ibáñez Ortega y José Antonio Pérez, Ormazábal, Madrid, Latorre Literaria, 2005, pp. 321 y
322.
194
aprovechada para avanzar en la estrategia de acoso al régimen dictatorial de
Franco. Es un momento decisivo para dar un paso importante en la
395
movilización de masas . Así el Comité Ejecutivo del PCE, en un
llamamiento que publica Mundo Obrero, pide “Acción inmediata para salvar
la vida de los vascos: manifestaciones, huelgas, huelga general” 396. En tres
páginas completas informa con lenguaje arrebatado de todas las huelgas y
manifestaciones que han tenido lugar en el País Vasco. Con el titular
“Guipúzcoa, en pie. Huelga general y choques con la policía”, inicia una
información minuciosa de las manifestaciones llevadas a cabo en el mes de
diciembre en diversas localidades de esta provincia. En Eibar, donde muere un
joven de 21 años, Pérez Jáuregui, por disparos de la Guardia Civil; en
Rentería, donde “la lucha se preparó a través de asambleas en fábricas y
talleres, con lanzamiento masivo de octavillas.” 397; en Pasajes, en Hernani, en
Villabona, etc. Pero estas huelgas y manifestaciones se han dado también en
Vizcaya. “Con el nombre de IZKO como bandera siguen manifestándose en
Bilbao estudiantes y jóvenes trabajadores. El 10, el 11, en días sucesivos, a
los gritos de ¡Franco asesino! ¡Libertad! Y a veces chocando con la Policía
Armada” 398. También en otros lugares de España se van a realizar huelgas y
manifestaciones como anuncia con titulares diferentes Mundo Obrero: “La
vigorosa protesta de Barcelona”, “El no de Madrid al proceso de Burgos”,
“Manifestaciones en Vitoria”, “Las huelgas y manifestaciones de Sevilla”, “La
protesta en Galicia”, “Choques con la policía en Zaragoza” “Protestas también
en Valladolid y Granada”, “La huelga universitaria en Valencia, Oviedo,
Málaga, Salamanca…” 399.
Pero sobre todo es en el País Vasco donde las movilizaciones son más
destacadas. La movilización de masas en el País Vasco se convierte en el
395
El interés de la oposición es potenciar el movimiento de masas contra la dictadura y el efecto
publicitario adverso a la misma que provoca el proceso de Burgos. Pues, como bien dice el
profesor José Mª Marín, investigador del mundo sindical antifranquista: “El papel de ETA en el
proceso de lucha antifranquista no es lo importante para el PCE en el “Juicio de Burgos”, igual que
para casi toda la oposición” (conversación mantenida en marzo de 2009).
396
MO, nº 20, 22-12-1970, p. 6.
397
Idem.,p.4.
398
Idem, p.5.
399
Idem, p.5 y 6.
195
punto de referencia de la protesta de la oposición al Régimen. ETA se
convierte con su protagonismo en Burgos en un elemento importante para la
movilización de las masas y en la incitación a la protesta contra el Régimen. El
catedrático de la Universidad del País Vasco, Gurutz Jáuregui, dirá: “El
proceso de Burgos constituye un verdadero punto de inflexión histórico tanto
para ETA, como para el conjunto de la oposición al franquismo” 400. Esta
misma percepción tenía Santiago Carrillo en el artículo de la primera página
de Mundo Obrero que titulaba: “España no volverá atrás”. El efecto de la
estrategia acción- represión- acción se ha hecho notar a partir de 1968 como
respuesta a los atentados mortales de este año, con la feroz persecución
policial contra el nacionalismo vasco liderado por ETA. Esta ciega represión
conseguirá movilizar a las masas de obreros y estudiantes del País Vasco. Para
Carrillo ellos forman una nueva generación que va a tomar conciencia de la
falta de libertades y de la represión policial del Régimen:
“Los jóvenes de ETA, las nuevas generaciones que no conocieron la guerra, pero que
al cabo de treinta años se alzan valerosamente contra sus resultados funestos, forman
parte del campo de los vencidos” 401.
Carrillo quiere entender que estos jóvenes de ETA y todos los que se
manifiestan en Euskadi forman parte de un movimiento más general contra el
franquismo cuando afirma:
“Después del proceso de Burgos – y más allá del resultado concreto- España no
volverá a ser lo que fue. Algo se ha roto, algo comenzó a romperse ya en la jornada
del 3 de diciembre […] La combatividad mostrada por las masas obreras y
estudiantiles, por los intelectuales y artistas; la unidad de toda la oposición en
Cataluña consagrada en el magnífico Manifiesto de Montserrat […] son fenómenos
que tendrán una implacable continuidad, incluso si, de momento, se produce una
cierta calma, un respiro para recuperar fuerzas y alientos, lo que no es seguro” 402.
400
Gurutz Jáuregui, “ETA: Orígenes y evolución ideológica y política”, La Historia de ETA,
p.258.
401
MO, nº 20, 22-12-70, p. 1.
402
Idem, p.3.
196
Para Mundo Obrero ETA, por la gran movilización que puede generar,
es una fuerza a tener en cuenta en la lucha de masas contra la dictadura 403. Por
eso aunque, como publicaba en sus páginas, “podemos tener discrepancias
sobre el enfoque de problemas de la revolución española”, no obstante se
mantienen expectativas sobre las posibilidades que puede ofrecer a la
estrategia antifranquista la tendencia incipiente de un sector de ETA favorable
al reforzamiento del Frente Obrero tolerando por otra parte su carácter
nacionalista que se intenta integrar en el discurso de una España federal
contrapuesto al centralismo de Franco. Con letras de gran tamaño y en negrilla
destaca Mundo Obrero:
403
Efectivamente, como dice José Mª Garmendia, en estos momentos “el PC de Euskadi – y de
España- empieza a prestar un enorme interés por el desarrollo ideológico y político de ETA,
teniendo en cuenta que ésta, con su propuesta de Frente Nacional, abre un hipotético pasillo a la
bloqueada política vasca”. De este interés es muestra la reunión del 3 de noviembre de 1970 de
ETA y el PCE llegando a firmar un llamamiento conjunto contra la represión y por la Amnistía.
(José Mª Garmendia, Historia de ETA, pp. 446 y 447).
404
M. O. nº 20, p.7.
405
Idem, p.6.
197
ideología nacionalista y su estrategia revolucionaria. El radical nacionalismo
que la ideología de ETA profesa -tan alejado del internacionalismo marxista-
se quiere considerar o encajar dentro de la defensa de las libertades de los
pueblos y de una concepción federal de la unidad de España 406. Este es el
sentido de este fragmento del artículo de Carrillo que ya hemos comentado:
“¡No! ¡Esos muchachos no son enemigos de España! Son jóvenes nacionalistas que
quieren la libertad de su país. Esta libertad no es incompatible con la existencia de un
Estado español, a condición de que ese Estado tenga un carácter federativo,
respetando la personalidad de cada uno de los pueblos que lo componen. Esos
jóvenes son revolucionarios sinceros” 407.
“El PSOE reconoce la existencia dentro del territorio del Estado español de distintas
nacionalidades. Y entiende que las solución de los problemas de dichas nacionalidades parte
del pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación de las mismas que comporta la
posibilidad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a
mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español” 408.
406
De hecho, el PCE propuso a ETA VI Asamblea un programa que comprendía la
reivindicación de la amnistía, la libertad de expresión y asociación y el derecho de
autodeterminación. (J. Mª Garmendia, o. c. pp. 447-451.)
407
M. O. nº 20, p.1.
408
El Socialista, “Regiones y Regionalismos”, 1ª quincena de enero 1976, p. 7.
198
En cuanto al proceso de Burgos, este periódico también hace un
minucioso seguimiento del juicio dedicándole las primeras páginas de los
cinco números que el semanario edita en el mes de diciembre de 1970 con
editoriales y artículos en los que se destacan tres ideas: 1º. El juicio ha tenido
una trascendencia exterior que ha situado a España en el primer plano de la
actualidad internacional de tal modo que “desde los tiempos de la Guerra
Civil, nunca ocupó España un sitio tan destacado en el sentir general” 409; 2º.
En sus páginas hay un continuo llamamiento a las movilizaciones
considerando que es tan fuerte la contestación producida con “manifestaciones
de todo género, cosa que jamás se había visto en España”, que obliga a pensar
que el pueblo español ha despertado y que, a partir de ahora, se acelera el
declive del Régimen franquista y la llegada de las libertades; 3º. La presión
internacional y las huelgas y manifestaciones de todo género en España han
convertido el juicio a ETA en un juicio al Régimen. De esta manera, dice el
semanal que “en Burgos no se ventila solo lo ocurrido en Guipúzcoa sino que
se ventila también la pervivencia del régimen franquista” 410.
409
El Socialista, Editorial, “El proceso de ETA se ha transformado en el proceso del
antifranquismo”, 17- 12-1970, p.1.
410
El Socialista, “En el Consejo de Guerra de Burgos hay dos procesos: El de ETA y el del
Régimen franquista” 10-12-1970, p. 1 y 8.
411
El Socialista, 1- 12- 1970.
412
Esta afirmación se hace cuando todavía no se había publicado la sentencia, en el nº 456,10-12-
1970, p.2.
199
Por otra parte, puede ser ahora el momento de preguntarnos si
realmente ETA era un movimiento revolucionario tan marxista y español
como entonces apuntaba Mundo Obrero. En esos momentos se está viviendo
en el seno de ETA una dura confrontación entre distintas posturas ideológicas.
Dos son las principales: la que da prioridad a la tesis anticolonialista - más
nacionalista- priorizando la actividad armada, y la que defiende en primer
lugar la tesis anticapitalista, más decidida por la lucha obrera. Todo comienza
a finales de 1968 cuando Zunbeltz 413 pone en entredicho la aplicación en
Euskadi de la lucha tercermundista de liberación nacional. Esta estrategia
tercermundista ha de ser adecuada a la realidad social de Euskadi que no
puede entenderse sin el movimiento obrero, por lo que la actividad de ETA
debe encontrar acomodo en la lucha revolucionaria de masas. Esta nueva
orientación de ETA se venía materializando con decisiones tales como la
creación, en 1967, en la V Asamblea, del Frente Obrero (FO) cuyos miembros
– no más de 20- mantuvieron contactos permanentes con dirigentes de CC.OO.
(miembros cualificados del PCE de Euskadi) motivando en el seno de CC.OO.
en Euskadi disputas entre diversos sectores en los que está muy presente
ETA 414. Sin embargo las tesis antiimperialistas de Zunbeltz no se impondrán
hasta 1971, después de los turbulentos episodios que se dan en el seno de ETA
en estos años. Ante las numerosas detenciones de sus dirigentes a finales de
1969 surge una nueva dirección en la que predominan vizcaínos, más cercanos
siempre al movimiento obrero. Estos serán los dirigentes que convocaron la VI
Asamblea en donde se planteó la necesidad de dar preponderancia al Frente
Obrero pues consideran que la liberación de Euskadi sólo puede entenderse
413
Zunbeltz es el seudónimo de José Luis Zalbide que en diciembre del 68 publica “Hacia un
estrategia revolucionaria vasca” en la revista Irultza, nombre con el que también se reconoce este
escrito de referencia en la evolución ideológica de ETA.
414
Ese mismo año, las Comisiones Obreras de Guipúzcoa hacen una declaración de carácter
nacionalista proclamando su independencia de “cualquier comisión de fuera de Euskadi”. Parece
ser que detrás de esta declaración está ETA y algún sector del Partido Comunista de Euskadi. Pero
a partir de 1971 aparecen dos tendencias con estrategias diferentes, que a partir del 74 se
formalizarán en CONE (Comisión Obrera Nacional de Euskadi) y CECO (Coordinadora de
Euskadi de Comisiones Obreras), ésta última con presencia de LCR- ETA VI y otros grupos
comunistas más radicales, como MC, ORT…Esta división supuso a nivel sindical un enconado
enfrentamiento entre el PCE, dominante en la CONE y ETA VI en la CECO. (Ver Pedro Ibarra
Güell, El Movimiento obrero en Vizcaya: 1967- 1977, pp. 284 y ss. Del mismo autor: “De la
primavera de 1959 a Lejona 1978”, David Ruiz (dir.) Historia de Comisiones Obreras (1958-
1988 )Madrid, Siglo XXI, 1993)
200
como liberación de la clase trabajadora vasca. Defensores más radicales de
estas tesis serán las llamadas “Células Rojas” que darán prioridad a la lucha
social sobre la lucha nacional llegando enseguida al rechazo del nacionalismo
y al abandono de la organización 415. En el lado contrario se posicionarán los
seguidores de Krutwig 416 amarrados a las tesis anticolonialistas y los que no
ven con buenos ojos la inactividad armada y la proclividad de la dirección de
ETA hacia la lucha obrera. De la VI Asamblea saldrá una “ETA que deja de
ser un movimiento nacionalista para convertirse en un movimiento progresista
marxista-leninista” según publicaba aquellos días Novo Mondo 417. Esta
posición no va a ser aceptada por la facción más nacionalista de ETA que
acusa de españolistas a los seguidores del Frente Obrero y se declara
defensora de la V Asamblea 418.
“Los reclusos de Burgos no han atentado contra España. Han combatido un sistema
político que combaten hoy todos los españoles que quieren el progreso” 420.
415
La mayoría de la Células Rojas, se acercan al PCE, aunque, como dice Fernando Jáuregui y
Pedro Vega, este acercamiento será “momentáneo y efímero”. También afirman estos autores que
el PCE aprovechó la ocasión de que la línea obrerista parecía imponerse en ETA, sobre todo a raíz
de la VI Asamblea, para iniciar una aproximación táctica a ETA. (Crónica del antifranquismo,
2007, p.634.)
416
Krutwig, (seudónimo de Fernando Sarrailh de Iharza) escribe Vasconia, publicado en Buenos
Aires en 1962, que se había convertido en la doctrina de la Organización.
417
Citado por Carmen Gurruchaga, o. c., p.76.
418
Sobre estos momentos de escisiones y enfrentamientos ideológicos en el seno de la
Organización ETA: ver entre otros: Gurutz Jáuregui o. c., pp. 253- 260; Carmen Gurruchaga o. c.,
pp. 74-76; Jean Chalvidant o. c., 28-31 y José Mª Garmendia, o. c., pp. 335- 354.
419
En la VI Asamblea parecen cuatro tendencias: 1) Células Rojas, alejadas de las doctrinas
nacionalistas; 2) La Dirección, que pretende construir un partido de clase trabajadora para la
revolución vasca. Expulsada, pasará a denominarse ETA VI Asamblea; 3) Defensores de las tesis
colonialistas de Krutwig y Madariaga; 4) Los milis de Juan J. Etxabe , partidarios de la lucha
armada sin muchas distinciones teóricas a los que se añade el grupo Branka, grupo imbuido del
puritanismo abertzale.
420
Santiago Carrillo, “España no volverá atrás” p.1.
201
“¡Ningún descanso en la acción para salvarles!”. “¡No a la pena de muerte!”.
“¡Libertad para y sus compañeros!” 422.
421
Dolores Ibárruri, entrevista de L´Unita, en MO, nº 20, 22septiembre 1973, p.3.
422
MO, nº 20, 23 septiembre 1973, p.4.
423
Los jóvenes sentenciados a una o dos penas de muerte fueron: Eduardo Uriarte Romero, dos
penas de muerte; Francisco Javier Izko de la Iglesia, dos penas de muerte; Jokin Gorostidi Artola,
dos penas de muerte; Mario Onaindía Natxiondo, una pena de muerte; José María Dorronsoro
Zebeiro, una pena de muerte; Francisco Javier Larena Martínez, una pena de muerte. Según Teo
Uriarte o.cit. p. 125.
202
Los seis condenados a muerte en el Proceso de Burgos en Mundo Obrero 22 de
diciembre 1970.
203
ser progresiva y muy lenta” 424. El golpe de Estado de Chile, así como la
muerte del Che Guevara y el fracaso de los tupamaros alertan de esa
inviabilidad de la violencia revolucionaria o del terrorismo. En España, entre
muchos antifranquistas comprometidos, el asesinato de Carrero Blanco
refuerza el convencimiento de esa inviabilidad de la violencia revolucionaria.
De esta idea participaba el profesor Tierno Galván que dice en sus memorias:
424
Maurice Duverger “El tránsito hacia el socialismo pacífico” Le Monde 24 de septiembre de
1973, citado por Octavio Paz en “Los centuriones de Santiago”, La Insignia, 12 de septiembre de
2003.
425
Enrique Tierno Galván, Cabos sueltos, p.465.
426
AHPCE, Conclusiones del VIII congreso del PCE. Se hace una defensa del Pacto por la
libertad que se apoya “en la más pura ortodoxia marxista leninista”. “Se trata de buscar la
democratización antes que la revolución social”. En su intervención - resumen del congreso -
Dolores Ibárruri enumera las propuestas que han salido del congreso y la primera de ellas es la
siguiente: “1º Una concepción táctica clara: las convergencias más amplias en el pacto por la
libertad” Actas y congresos, Carpeta VIII.
427
Ver Victoria Prego, diccionario de la Transición, pp.162-167.
204
Desde un punto de vista ético el debate se centraba en la legitimidad
de la violencia para conseguir los derechos y libertades negados a los
ciudadanos y a los pueblos cuando se cierra el camino de la negociación. La
mayoría de las veces se mantenía una postura ambigua entre la no aceptación
de los medios violentos y su posible justificación por los fines que se intentan
lograr a través de ellos.
428
Santiago Carrillo, “Declaraciones de Santiago Carrillo sobre el momento político”, MO, nº 23,
29 de septiembre 1973, p. 3.
429
MO, “Ese no es el camino”, nº 32, 3ª semana de octubre de 1975, p.1.
430
El Socialista, Editorial, nº 13, 1ª quincena de enero, 1974, p.2.
205
Será un año después, con la explosión de un artefacto en la Cafetería
Rolando, en la calle del Correo, que causaba la muerte a once personas,
cuando Mundo Obrero condena por razones éticas y humanitarias el
terrorismo con estas palabras:
“Un atentado brutal porque fatalmente tenía que producir numerosas víctimas. Un
atentado condenable –y por nosotros condenado- por su carácter inhumano, ciego y
provocador” 431.
431
MO, “Los ultras y la explosión de la Puerta del Sol” nº 16, 23 de septiembre 1974. p.3.
432
J. Muñoz Soro, Cuadernos para el Diálogo (1963- 1976) p. 205.
433
Santiago Carrillo, La memoria en retazos, p.71
434
AHPCE, Informe del Comité Central del PCE, p.3. Actas y congresos, carpeta VIII Congreso.
(1972)
206
se vuelven contra el Régimen” 435. Para ello propone “un Gobierno de amplia
coalición y consulta al pueblo”. “El Partido Comunista estima que España
necesita una auténtica reconciliación nacional”. Piensa en la necesidad de
“superar la guerra civil y su secuela de odios y opresión”. Pretende una
convergencia también con “los que dicen querer cambiar el sistema desde
dentro” 436. Aunque Carrillo afirma que si no hay acuerdo ni diálogo “la
violencia en la lucha de masas puede llegar a imponerse como una necesidad
y si la lucha se plantea en ese terreno, si no hay otro camino, tomaremos
ese” 437. Con todo, Mundo Obrero declara que es necesario “desterrar la
violencia actual” e ir “contra el atentado individual” practicado por ETA.
435
MO, “Dolores Ibárruri: El proceso de Burgos ha hecho emerger toda la hostilidad existente en
el país contra la dictadura” nº 20, 22 diciembre 1970, p.3.
436
MO, El Pleno del C. E. del P. C. de España, “El Partido Comunista de España” nº 23, 29
diciembre 1973, p.2.
437
MO, “Declaraciones de Santiago Carrillo sobre el momento político” nº 23, 29 diciembre
1973, p.3.
438
Sergio Vilar, o. c., p.438.
439
G. Jáuregui, o.c., p.259.
440
AHPCE, Informe del C. C. del PCE, p.35. Actas y congresos, carpeta VIII Congreso.
207
momento. A este respecto, es de gran interés la intervención del representante
por Vizcaya, Ibarreche, del que transcribo un fragmento:
“Los compañeros vizcaínos […] manteníamos las esperanzas de que ETA llegara a
fundirse un día, a fusionarse con nuestro Partido para darle a éste toda la dimensión
nacional […], de que al menos la labor de ETA serviría para infligir una derrota
histórica a la burguesía vasca que sería arrebatarle a su influencia ideológica unas
amplias capas euskaldunes a las cuales por diversas circunstancias nuestro Partido
no había podido llegar. Estas esperanzas se han frustrado por lo menos
temporalmente” 441.
441
AHPCE, Intervención de Ibarreche, p. 2 y 3. Actas y congresos, carpeta VIII Congreso.
442
MO, “Declaraciones de Santiago Carrillo sobre el momento político” nº 23, 29 diciembre 1973,
p.3.
443
MO, “Los ultras y la explosión de Puerta del Sol” nº 16, 23 septiembre 1974, p.3.
444
El Socialista, “Ante la ejecución de Carrero Blanco. Declaración conjunta de las comisiones
ejecutivas del PSOE y de la UGT” nº 14, 16 -1-1974, p.1.
445
“¿No se encontrarán entre los ejecutores de Carrero Blanco –dice El Socialista – aquellos a
quienes no place la figura apuesta del bobalicón de Juan Carlos por estimar que el fascismo puede
continuar en España con mayor seguridad bajo la férula de otro príncipe? Todo es posible en este
208
Pero cuando el Gobierno afirma que existe una connivencia del
Partido Comunista con ETA, Mundo Obrero se defiende: “Nosotros no hemos
compartido nunca la táctica de ETA”. “La línea del Partido Comunista de
España es bien conocida y no tiene nada que ver con los métodos
terroristas” 446. Para Santiago Carrillo las declaraciones de la policía
implicando al Partido Comunista en el atentado forman parte de una maniobra
del Gobierno de Arias Navarro “para frenar el irresistible movimiento hacia
un cambio democrático sin violencias” 447. Juan Luis Cebrián afirma que las
detenciones que se hicieron a miembros del Partido Comunista y de
Comisiones Obreras, entre ellas la de Eva Forest, Lidia Falcón, Eliseo Bayo,
Antonio Durán y otros, habían sido agrandadas ante los medios porque “la
estrategia de la policía era tratar de ligar directamente, ante la opinión pública,
al Partido Comunista con las actividades de ETA, un empeño constante de las
autoridades desde el asesinato del almirante Carrero” 448.
nido de víboras en que se ha convertido el llamado Movimiento, las camarillas de El Pardo, los
grupos de presión…”. Editorial, nº 13, 1ª quincena de enero, 1974.
446
S. Carrillo,”Ante una provocación contra el PCE” MO, nº 17, 30 septiembre 1974, p.3.
447
Ibídem.
448
J. L. Cebrián, “La agonía del franquismo” El País, Memoria de la Transición., p.14.
449
Mundo Diario, del día 24 de septiembre de 1974 publicaba en 1ª página un gran titular: “El
Partido Comunista implicado”. El día 28 del mismo mes publica la información de agencia de la
rueda de prensa del Señor Sainz.
209
Madrid 450. Una de las encausadas en el atentado de la cafetería Rolando, Lidia
Falcón, aparte de defender su inocencia y la de otros detenidos, deja traslucir
la implicación de algunos camaradas del partido (Eva Forest, por ejemplo) en
el atentado atribuido a ETA 451.
Por otra parte esta negación del atentado individual, como se ha dicho,
no afectaba a la violencia revolucionaria a la cual los comunistas – como
Carrillo había afirmado en el VIII Congreso del PCE- no habían renunciado 454.
Se trataba del doble lenguaje político que Carrillo estaba utilizando: el “Pacto
para la Libertad” suponía la adopción de la vía pacífica pero no se excluía la
“violencia revolucionaria” a través de la HNP y el “levantamiento popular” 455.
450
J. L. Cebrián o. c. p.15.
451
Lidia Falcón en Viernes y 13 en la calle del Correo, relata sus vivencias en los nueve meses
que estuvo encarcelada en Yeserías, acusada de colaboración en el atentado mencionado y expone
la información que fue recogiendo entre las otras encausadas, insinuando la implicación de Eva
Forest, quién, por otra parte, según Lidia, no hizo en ese tiempo más que defender el silencio y el
mantenimiento de la trama fascista como responsable de la masacre.
452
Sergio Vilar, o. c., p. 438.
453
El Socialista, Editorial, nº 13, 1ª quincena enero1974, p.1.
454
AHPCE, Informe del CC presentado por Santiago Carrillo, Carpeta VIII Congreso del Partido
Comunista de España, p. 75
455
Sergio Vilar, o. c., p. 441.
210
El régimen de Franco, responsable del terrorismo
456
P. Preston, “El largo adiós: 1969- 1975”, El País, p.50
457
El 22 de abril de 1975, es asesinado a tiros el policía de 32 años, José Ramón Morán
González, en Guecho (Vizcaya) a manos de ETA pm. (José María Calleja y Sánchez-Cuenca, “La
elaboración del listado de víctimas mortales”, La derrota de ETA, 2006.
458
Francisco Letamendía, Breve historia de Euskadi, p. 332.
211
“[…] Se ha enconado ya de manera irrevocable el enfrentamiento cargado de rencor
entre la sociedad vasca y el Régimen, un desencuentro abismal que va a prolongarse
durante los años de la democracia en los que para los nacionalistas vascos, que son
cada día más y más radicales, el papel del enemigo no desaparece: permanece vivo
ante sus ojos y ante los de buena parte de la sociedad vasca. Sólo que ya no va a estar
encarnado por el régimen franquista sino por cualquiera de los sucesivos Gobiernos
democráticos. Desde el punto de vista del nacionalismo radical, que se ha hecho ya
inamovible en sus posiciones, la muerte de Franco no va a significar ninguna mejora
de la situación política de los vascos. La tesis mantenida es que nada ha variado con
el cambio de régimen, nada va a cambiar y que, por lo tanto, la lucha ha de seguir en
los mismos, o aún más feroces, términos. Toda esta corriente de enfrentamiento y
rencor desemboca en ETA, que la embalsa y canaliza. Un número creciente de
jóvenes vascos ingresan en sus filas” 459.
459
Victoria Prego, Así se hizo la transición p.219.
460
MO, Editorial “¡Unidad!”, nº 29, 4ª semana de septiembre 1975, p.3.
461
Ibidem.
212
la reaparición del garrote vil ocultar esos problemas, retener las múltiples
presiones que suscitan?”, se pregunta el editorialista. La violencia y la
represión desatada en estos momentos por el Régimen no sólo harán
comprensiva la acción terrorista de ETA sino que, con los fusilamientos de sus
militantes, creará mártires de la causa vasca logrando atraer a gran número de
jóvenes a su militancia. De manera que, siguiendo al catedrático José María
Garmendia, la acción represora de Franco contribuyó de forma decisiva a
reforzar la actividad terrorista de ETA. El juicio de Burgos con el que
aparecerá “una nueva generación de militantes dispuestos a hacer lo que
hiciera falta”; el atentado de Carrero que favoreció el militarismo de ETA
situándolo “fuera de todo debate”; los procesos y ejecuciones de 1975 que
aportarán a su militancia “cientos de jóvenes”, son acontecimientos que, lejos
de perjudicar a ETA, le proporcionarán la capacidad de continuar con mayores
bríos su activismo terrorista. “Las condiciones para que la violencia pudiera
perpetuarse no podían ser mejores” 462.
462
J. M. Garmendia, “ETA: Nacimiento, desarrollo y crisis (1959- 1978)” La Historia de ETA,
p.168.
463
MO, nº 29, 4ª semana de septiembre 1975, p. 1.
213
antifranquistas 464. En su política de “reconciliación nacional”- o como
consecuencia de la misma- el PCE había abierto una nueva línea que se
denominó, “Pacto para la Libertad” 465. Este pacto, del que se habla por
primera vez en Nuestra Bandera en abril de 1970, es una “convergencia, una
alianza temporal para asegurar las libertades políticas y la amnistía” 466. El
PCE ve la necesidad de la unión de todas las fuerzas antifranquistas bajo unas
solas siglas porque entiende que para conseguir un régimen democrático es
necesario que las clases dominantes quieran el fin del franquismo y que en el
exterior se observe la existencia de una poderosa oposición. Pero está
convencido de que una oposición en la que predominen las siglas del PCE
suscitará inquietud y desconfianza tanto en las clases medias y altas del país –
aunque sean antifranquistas- como en los Gobiernos europeos. Por esta razón
promueve la creación de la Junta Democrática de España que se funda el 30
de julio de 1974 en París. La integran, junto con el PCE, el PTE, CCOO y el
PSP de Tierno Galván, principalmente. Dos fuerzas importantes, el PSOE y
los democristianos, quedaban fuera, creando un año después, el 11 de junio
de 1975, la Plataforma de Convergencia Democrática a la que se unirán otros
grupos. El PCE va a pretender siempre la unión de estas fuerzas haciendo
continuos llamamientos a la unidad. Más dubitativo y suspicaz se muestra el
PSOE si nos atenemos a las críticas y reproches al socio más importante de la
Junta Democrática, el PCE, que El Socialista vierte en artículos publicados en
los números de los meses de septiembre y octubre. En el número de la segunda
quincena de septiembre de 1975 publica en primera página un artículo
titulado, “¿Quién quiere la unidad?” en el cual se trasluce una clara inquietud
ante la posibilidad de que, cercano el fin de la dictadura, el PCE se erija en el
exclusivo representante de la lucha antifranquista. Esto le lleva a mostrarse
muy cauto en el acuerdo de unidad que pide la Junta Democrática. No es
casual que en este mismo número se publique un artículo en el que expone las
464
MO, nº 20, 22-12-70, p.3.
465
Esta política, que fue definida en el VIII Congreso del PCE, en 1972 (AHPCE, carpeta VIII
Congreso) está recogida de forma permanente en los diferentes números de Mundo Obrero. En
comunicados de los órganos dirigentes del PCE (por ejemplo el publicado en MO, del 23 –12- 73,
p.1 y 2); en declaraciones de altos dirigentes (Santiago Carrillo MO, 30-7-74 ) o artículos y
editoriales del periódico (octubre del 75 p.1 y 2; septiembre de 1975, p. 2)
466
Véase Víctor Alba, El Partido Comunista en España pp. 331 a 335.
214
incoherencias de los partidos comunistas que “teniendo una estructura
autoritaria difícilmente pueden ofrecer un modelo democrático a la
sociedad” 467. Evidentemente no puede desechar la unidad de la oposición
antifranquista, pero es reticente porque ha de tener que relacionarse con un
socio tan incómodo como el PCE.
467
El Socialista, “La Crisis del Comunismo” nº 48, 2ª quincena de septiembre 1975, p.5.
468
MO, Editorial “¡Unidad!”, nº 29, septiembre 1975, p.2.
469
MO, nº 29, septiembre 1975, p.1.
215
su complemento el nuevo Reglamento de la Policía y las condenas a muerte
últimamente pronunciadas” 470.
Una violencia que no sólo es dirigida contra los terroristas sino contra
toda la sociedad española. El comunicado continúa de esta forma:
470
Comunicado conjunto de la Comisión Permanente de la Junta Democrática de España y del
Secretariado de la Plataforma de Convergencia Democrática. Madrid, septiembre 1975. Publicado
en MO, nº 29, p.1. El Socialista, no obstante, pone en entredicho el acuerdo del PSOE con este
comunicado, informando de “los comunicados y declaraciones, desmintiendo la falsificación
hecha por el PC”. (2ª quincena, septiembre 1975, p.1.)
471
P. S. P., Órgano interno del Partido Socialista Popular de España, Año VII, septiembre 1975.
Archivo Histórico del PCE.
216
Pero el comunicado de la Junta y la Plataforma “rechaza como forma
de lucha política el terrorismo individualista que sólo beneficia objetivamente
al Régimen”, mostrando su preferencia por una “organización unitaria de […]
movilizaciones de masas a nivel del Estado español, realizadas por todas las
clases sociales opuestas a la dictadura, para acabar, por vía pacífica, con ella”.
Es claro que organizaciones políticas y sindicales de izquierda rechazaban
estratégicamente la lucha armada de ETA, “otra cosa es - como dice Pedro
Ibarra- que “comprendieran” dicha lucha como respuesta a la dictadura
existente” 472.
472
Pedro Ibarra, La evolución estratégica de ETA (1963-1987) p. 91, nota 10.
473
El Socialista, “Los presos políticos de las organizaciones abajo firmantes llaman a la clase
obrera a todos los pueblos del Estado español y a la opinión pública nacional e internacional a
movilizarse contra la dictadura franquista, para salvar la vida de Garmendia y Otaegui”. Se podría
hacer alguna reflexión de por qué no se incluyen a los otros condenados. La firma es exactamente:
217
expresa en ocasiones una postura favorable a los terroristas, al menos cuando
critica, a veces con dureza, manifestaciones contrarias al terrorismo. Por
ejemplo cuando reprueba a “personalidades de la llamada oposición que se
permiten –con la frivolidad propia de quienes anteponen sus intereses políticos
personales a cualquier otra consideración- condenar el terrorismo como si del
bien o del mal se tratara” 474.
“Si además citamos el contenido del papel citado encontraríamos la trampa aún más clara. En
él se lloraba plañideramente la muerte de las “víctimas inocentes de la Guardia Civil y la
Policía Armada” y se condenaba sin reservas a los “terroristas”. Si la Comisión Permanente de
la Junta gira a la derecha, ese es su problema, pero que no pretendan que los demás giren con
ellos” 475.
“Presos políticos de ORT, JSE, PCE, LRC (ETA VI), PSOE, PATRIOTAS
REVOLUCIONARIOS VASCOS”, nº 48, 2º quincena de septiembre de 1975, p.4.
474
El Socialista, 1ª quincena septiembre 1975, p.1.
475
El Socialista, “Cómo entienden algunos la unidad”, nº 50, segunda quincena de octubre 1975,
p.6.
218
II. LOS PRIMEROS PASOS DE LA
TRANSICIÓN (1976- 1978)
219
1. DE LA MUERTE DE FRANCO A LA CONSTITUCIÓN DE 1978
476
Javier Tusell, La Transición española a al democracia, pp. 51 y 52.
477
Paul Preston, Juan Carlos, el rey de un pueblo, pp.359 y 360.
221
del rey en las Leyes Fundamentales) 478). Por esta razón, el Rey pensó que
fuera Arias Navarro, el presidente nombrado por Franco, el que acometiera la
reforma que se esperaba. No obstante le impuso un gobierno en el que
figuraban los hombres más significativos del reformismo, como Areilza,
Fraga, Garrigues y otros 479.
478
Citado por Javier Tusell, o. c., p.53.
479
Javier Tusell y Genoveva Queipo de Llano en Tiempo de incertidumbre, pp. 258, 259 y 260,
reconstruyen las conversaciones y gestiones que llevó a cabo Arias Navarro, siempre mediatizado
por los nombres que había propuesto el Rey, para la elaboración del gobierno entre los días 9 y 13
de diciembre.
480
José María de Areilza, A lo largo del siglo, p. 208.
481
José María de Areilza, Diario de un ministro de la Monarquía, p. 36.
222
través de una huelga general, para lo cual preparaba movilizaciones en el
campo laboral y estudiantil así como en sectores profesionales 482.
482
Decía Carrillo: “Una huelga general que paralizará de improviso el país entero, de la fábrica a la
universidad, del comercio a las comunicaciones. Una huelga total que bloquee a todo el
mecanismo del Estado y contra la que el Régimen no podrá hacer nada. Todo deberá suceder en
ese momento, todo. Y lo que estamos haciendo es crear las condiciones para ese momento”
(Entrevista con Oriana Fallaci, L’Europeo, octubre, 1975. (En Victoria Prego, o. c., p.373)
483
Si en 1975 -hasta estos momentos el año que más conflictos obreros registró- fueron más de 14
millones las horas perdidas, solo en el primer trimestre de 1976 se estima que las horas perdidas
fueron 50 millones.(José María Maravall. O. c., p.62.)
484
Entrevista a Carrillo en “La Transición española” Videos. Capítulo 8. Guión de Victoria Prego.
223
inmediata de tres trabajadores de 17, 19 y 27 años. El resultado final fue de
tres muertos que días después llegaron a ser cinco, cuatro heridos de
pronóstico muy grave, ocho graves, cuarenta y cinco heridos de bala y el resto,
hasta un centenar, por golpes 485.
En medio de esta agitación social, que según José María Maravall fue
esencial para “dar una imagen de movilización popular combativa” 486, hubo
una importante actividad política de la oposición. Santiago Carrillo, dispuesto
a actuar en primera fila del frente político, pasó la frontera clandestinamente a
primeros de febrero y respondió a la misiva del Rey con un no rotundo a
aceptar el aplazamiento de la legalización del PCE 487. A finales de marzo se
constituye en París la Coordinadora Democrática (conocida como Platajunta)
que, además de otras fuerzas de oposición, reúne a la Junta Democrática de
España y a la Plataforma de Convergencia Democrática. No sin largas
negociaciones y enormes dificultades se ha conseguido unir la oposición,
sobre todo las dos fuerzas más importantes, PCE y PSOE. Al mismo tiempo se
toleraba que el sindicato de la UGT celebrara su XXX Congreso en Madrid,
los días 15 al 18 de abril.
485
Victoria Prego, Así se hizo la Transición, p.404.
486
José María Maravall, La política de la transición, p. 27.
487
Sobre la aventurada entrada y permanencia en España de forma clandestina de Santiago
Carrillo, es interesante el relato de esta peripecia que recientemente ha publicado Teodulfo
Lagunero en sus Memorias (pp. 602- 624) El mensaje del Rey a Santiago Carrillo fue cursado a
través del presidente de Rumania, Ceaucescu, a quien se lo hizo llegar Manuel de Prado y Colón
de Carvajal, en una no menos novelesca operación que narra Victoria Prego, o. c., pp.374- 381.
488
José María de Areilza, Diario de un ministro de la Monarquía, pp. 104. Así comenta el
ministro su recibimiento a la vuelta del periplo, el día 5 de marzo, en su Diario: “Arias me saluda
fríamente: ¡bien venido! ¿Tendrá ya celos negros? El tono es sospechoso. ¡Qué extraño personaje!
Puede que sea un acomplejado patológico”
224
Fraga, por su parte, mantiene una actividad no menor que Areilza,
siendo muy frecuentes las declaraciones a la prensa extranjera y sus viajes al
exterior presentando su propio programa de reforma. También mantiene
entrevistas con la oposición o con altos mandos del ejército. En enero se
reunió con Felipe González en la casa del socialista Miguel Boyer para
convencerle de la bondad de sus planes de reforma que no coincidían con los
del presidente del PSOE quien había realizado un análisis del proceso en el
que ponía de manifiesto las diferencias existentes entre el poder y la oposición
referidas sobre todo a cómo y cuándo llegar a la democratización del país. 489.
Con los ministros militares, Manuel Fraga se reunió el 13 de marzo. De esta
reunión salió convencido de que dichos militares comprendían la necesidad de
la reforma 490.
489
Cambio16, entrevista a Felipe González, 16 enero 1976. “La oposición -decía- identifica el
cómo con la ruptura democrática [...] y el cuando en un plazo que no debe superar el año”
490
En José María de Areilza, o. c. (1977), p. 110.
491
Álvaro Soto, Transición y cambio en España, 1975- 1996, pp. 62 y 63.
225
mismo), sin demasiada experiencia (tenía 43 años) ni preparación” 492. Este
nombramiento fue muy mal recibido por los demócratas, nadie podía pensar
que un hombre venido del Movimiento fuera el presidente idóneo para acabar
con los pilares que sostenían al Régimen 493. La prensa democrática fue
implacable e inmisericorde. Para Cambio16 este nombramiento había
provocado “estupor absoluto y profunda decepción”, y Cuadernos para el
Diálogo afirmaba: “No pensamos que don Adolfo Suárez sea la persona
adecuada para traer la democracia”. Otros diarios llenaron su primera página
con titulares como “El apagón”, “Boquiabiertos”, “El error Suárez”, “Continúa
la autocracia”, etc. La prensa extranjera seguía esta misma línea: Le Figaro
dice: “Estupefacción, decepción, indignación”; The Times, “La elección del
señor Suárez representa una victoria del ala derecha”; The Observer, “Suárez
carece de todas las cualidades que estaba buscando el Rey cuando decidió
desafiar al bunker franquista”; Frankfurter Allgemeine: “El nuevo presidente
carece de experiencia internacional”. Sólo el artículo de Haro Tecglen, en
Triunfo, semanas después del nombramiento de Suárez, en medio de tantas
críticas, hace una llamada a la duda, recomendando un “paréntesis de espera”
que podía “basarse en el texto de su discurso del 9 de junio en las Cortes, en el
deseo de la Corona de que se vaya adelante en lo prometido, en la capacidad
política del señor Suárez y en el ímpetu que tiene reconocido” 494.
492
Javier Pradera, “El despegue de la reforma”, Santos Juliá, Javier Pradera y Joaquín Prieto
(coord.) Memoria de la Transición, p. 150.
493
Con un estilo de reportaje periodístico, Joaquín Bardavio, Crónica de la Transición 1973-1978,
relata este nombramiento polémico de Adolfo Suárez, pp. 235-252.
494
Victoria Prego, o. c., 498.
226
A Suárez y su Gobierno se le presentaban tres frentes de acción. Tenía
que ganarse la confianza de los reformistas desencantados para neutralizar a
los inmovilistas, a la vez que negociaba con la oposición democrática para
integrarla en el futuro sistema político. Comenzó presentándose en Televisión
con un lenguaje claramente nuevo, lejos de la retórica del franquismo,
afirmando claramente que los futuros gobiernos serían “el resultado de la libre
voluntad de la mayoría de los españoles”. El programa del Gobierno que da a
conocer el 16 de julio empleaba un lenguaje rupturista con expresiones como
“soberanía popular”, “sistema democrático basado en derechos y libertades
cívicas”, “reconciliación nacional”. En este mismo programa se anunciaban
elecciones generales antes de finalizar el mes de junio de 1977. En el intento
de eliminar las suspicacias de los demócratas, el primer Consejo de Ministros,
presidido por Rey, aprobó importantes medidas como la renuncia del Jefe del
Estado a presentar obispos o la vuelta a sus cátedras de los profesores
Aranguren, Tierno Galván o García Calvo expulsados de las mismas en 1965 y
un decreto- ley de amnistía que sólo dejaba excluidos los delitos de
terrorismo 495.
495
Ver Javier Pradera, o. c., pp.151 y 152.
496
El Socialista decía en el editorial del 25 de agosto de 1976, nº 69 “Si el Partido Comunista está
dispuesto a formar parte de un gobierno provisional dirigido por el propio Suárez si el PSP
preconiza un gobierno de concentración nacional que conlleva la aceptación de la institución
monárquica, los socialistas decimos que es necesario “romper” con el pasado, que hay que
construir una nueva sociedad en este país [...]”
497
Luis García San Miguel, en el artículo que publica Diario16, el 28 de octubre de 1976
“Romper la ruptura” (en Prensa. Artículos de la Transición, p. 92.) expone el sentido del término
ruptura - “que empezó siendo una especie de sustitutivo vergonzante de “revolución”- que ha ido
teniendo sucesivos significados: “a) Gobierno provisional y Cortes constituyentes , convocadas
por la oposición, previa toma del Poder, b) Gobierno provisional y Cortes constituyentes ,
convocadas por la oposición, previa renuncia del Gobierno, c) Gobierno provisional y Cortes
constituyentes , convocadas por un Gobierno mixto, franquismo- oposición, previa negociación
227
Suárez casi permanentes contactos con Santiago Carrillo a través de José
Mario Armero 498.
501
Ver Victoria Prego, o. c. p.566.
502
Manuel Penella, Manuel Fraga Iribarne y su tiempo, p. 384)
503
R. Martín Villa, o. c., p.73.
229
militantes, “sino - como dice Abdón Mateos- por los apoyos internacionales y
el reconocimiento del papel que iba a desempeñar en el futuro por otras
formaciones políticas y por el Gobierno” 504. La atención de favor que los
medios de comunicación dedicaban a este partido frente al PCE, era un claro
indicador de la destacada presencia de este partido.
504
Abdón Mateos, “La transición del PSOE durante los años setenta”, Rafael Quiroga- Cheyrouze
(Coord.) Historia de la Transición en España, p. 289.
505
Santiago Carrillo, o. c., p.637.
506
Ibidem.
507
Idem, p. 645.
230
Los obstáculos que hay que librar son enormes: la resistencia del “bunker” que
en su desesperación acude al terror y la necesidad de legalizar al Partido
Comunista si se quiere que las elecciones sean plenamente democráticas,
superando la reacción contraria de sectores franquistas, sobre todo, del
ejército.
Otro escollo que había de librar Suárez para llegar con éxito a unas
elecciones totalmente democráticas era la legalización del PCE. Todo indicaba
que Suárez estaba decidido a llegar a unas elecciones libres con la
participación de todos los grupos políticos, incluido el PCE. El
convencimiento de Suárez de que la legalización del PCE era necesaria para
llegar a unas elecciones verdaderamente democráticas queda reflejado en el
mensaje televisado del día 3 de mayo del que transcribo un fragmento que
resulta esclarecedor:
231
Mal podríamos entrar en una campaña electoral sin saber dónde está cada
uno de los grupos o partidos políticos. Mal podríamos intentar que este Estado fuera
sólido, si no lo creemos capaz y lo hacemos capaz de albergar en su seno y en sus
instituciones a todas las fuerzas políticas que aceptan la legalidad de ese mismo
Estado. Mal podríamos, señores, mirar a nuestro futuro de concordia si dejásemos
que hubiese una acción política socavando los cimientos, en lugar de sacarla con
todos los derechos, pero también con todas las obligaciones, a la luz del día” 508.
Para Mundo Obrero, por otra parte, esta legalización del Partido
Comunista de España no es sino la recuperación de “su derecho a la existencia
legal” 509. Y si se ha llevado a cabo no ha sido tanto un mérito del Presidente
Suárez, como un logro de la lucha del día a día de “los 38 años de
clandestinidad, un triunfo de la política de reconciliación que el Partido
Comunista de España ha propugnado desde 1956 y que hoy constituye
patrimonio de la inmensa mayoría de los españoles” 510.
511
Abel Hernández o. c. p.81
512
En las conversaciones de Txiberta, hotel de Aingeru, en Francia, cerca de Biarritz, ETA
propuso al PNV no acudir a las elecciones de junio. Ver sobre este asunto entre otros Sagrario
Morán PNV- ETA. Historia de una relación imposible. p. 52,53. Santiago de Pablo y Ludger
Mees en El Péndulo Patriótico p. 374,375.
513
Para Mundo Obrero las elecciones han sido un éxito de la democracia que han dejado claro el
sentir del pueblo frente a los partidarios del retorno a la dictadura y han puesto de manifiesto el
“aluvión socialista”, la importante tendencia de izquierdas que existe en el pueblo español. (MO,
“Santiago Carrillo juzga las elecciones”, nº 24, 16 de junio 1977, p. 1 y 2.)
514
José María Marín, “Crisis industrial y reconversión (1976- 1982), Javier Tusell, Álvaro Soto
(eds.)Historia de la Transición 1975- 1986., p. 330-331.
233
acuerdos, conocidos como “Pactos de la Moncloa”, serán aprobados por el
Congreso de los Diputado. El fondo político de estos pactos queda reflejado en
el papel que cada una de las principales fuerzas políticas desempeñó en su
consecución. Siguiendo al profesor José María Marín, los dos grandes
protagonistas fueron la UCD y el Partido Comunista de Carrillo. “Para el
gobierno de la UCD -afirma el profesor- la firma de los acuerdos era la mejor
manera de poder desarrollar la política económica de ajuste, de consolidar su
acción gubernamental y de avanzar en el consenso constitucional”.
Por otra parte, el pacto político que dará como fruto la Constitución, se
empieza a tejer una vez constituidas las Cortes democráticas y el gobierno
legitimado en las urnas. Los acontecimientos que conducen a una total
democratización se suceden con celeridad. Apenas las Cortes democráticas
han celebrado su primera sesión, el 22 de julio y enseguida se plantea el
carácter constituyente de las mismas del cual no tienen duda los diputados y
senadores. Justamente un mes después, el 22 de agosto comienzan las
reuniones de la Ponencia Constitucional que elaborará la Constitución. Tres
meses han bastado para que Cuadernos para el Diálogo conozca el
anteproyecto de la Constitución debido a una filtración y se lo ceda para su
publicación a El País y La Vanguardia 515. Es un borrador que, según entiende
Mundo Obrero, “establece las líneas maestras de lo que debe ser una
Constitución para todos” 516.
515
E. P. 23-11-1977, p.1.
516
MO, José María González Jerez, “El borrador de la Constitución”, 1-7 de diciembre 1977.
517
Deia,”Un punto de partida” 3- 1-78, p. 8.
518
Ibidem.
234
término nacionalidades 519 y a un contenido del Título VIII, “De la
organización territorial del Estado”, que satisfacía las expectativas más
optimistas de la mayor parte del nacionalismo 520. Aunque finalmente la
disposición adicional sobre los derechos históricos vascos no fue aceptada
como el PNV la había redactado - lo que le sirvió de excusa para no votar
521
favorablemente la Constitución - se llegó, el 21 de julio, a la aprobación en
el Congreso del proyecto de Constitución que pasaría al Senado.
Pero ETA que había mantenido una posición contraria a todos los
pasos que se iban dando hacia la democratización de España respondió una
vez más con un atentado que sobrecogió a todo el país. Ese mismo día, poco
antes de iniciarse la sesión del Congreso que aprobaría la Constitución, son
abatidos por ETA el general Sánchez Ramos y el teniente coronel Pérez
Rodríguez. Era evidente que la situación política en España había cambiado lo
suficiente como para no justificar la acción terrorista de ETA alegando la
represión y la violencia institucional del Franquismo o del posfranquismo 522.
519
Sobre el término nación, y nacionalidad hubo en la prensa en los primeros meses de 1978 un
aluvión de artículos de opinión en muy diferentes direcciones. (Ver el apartado de este trabajo
titulado, Polémica sobre el término Nacionalidades”).
520
Arzalluz había dicho al respecto que “el texto aprobado es más positivo que el de la
Constitución de la República en muchos aspectos y, concretamente, en el autonómico”.(Soledad
Gallego y Bonifacio de la Cuadra, “La Constitución”, El País, Memoria de la Transición, p. 207).
521
El propio Arzalluz en su libro de memorias Así fue, refiere que la aceptación de la Constitución
era cuestión de debate dentro del PNV: los más antiguos querían que no se repitiera la actitud del
PNV ante la Constitución del 31 porque podía dificultar el Estatuto; para los más jóvenes, Arzalluz
entre ellos, se podía llegar al Estatuto sin aprobar la Constitución. “Dándole vueltas, dice Arzalluz,
Mitxel Unzueta y yo pensamos en una posibilidad: meter en danza la vía foral. No se trataba de un
truco […]” p.174- 176.
522
Decía El País el día siguiente del atentado refiriéndose a ETA, “su acción es ya un
bandolerismo político” con el que “se propone provocar una intervención de las Fuerzas Armadas”
Editorial “Víctimas por la democracia” 22-7-1978, p.1
523
ETA pm con el partido EIA entra en el nuevo marco político vasco.
235
y extranjeros reafirma su intención de proseguir la “lucha armada”. Era la
respuesta que ETA venía dando al proceso de democratización de España y a
su fracaso ante las urnas en el referéndum del Estatuto de Euskadi. Desde el
año 1978 ETA había iniciado una terrible espiral de atentados. Ese año, en el
que se aprueba la Constitución, las víctimas de su actividad terrorista fueron
sesenta y dos y setenta y nueve el año siguiente, el del referéndum
estatutario 524.
524
Florencio Domínguez, Historia de ETA, p.290.
236
2. TRATAMIENTO DEL FENÓMENO ETA POR PARTE DEL DIARIO
DEIA EN 1978
El Zaldiko de Deia.
"El zaldiko con su jinete trompetero sigue andando. El viejo caballico de imagen
medieval, probablemente pottoka (potranca) no se ha parado y el jinete lo sigue montando a
pelo aferrándose con una de las manos a las crines del caballo de pottoka y sostiene con la
otra mano una pequeña trompeta con la que sigue convocando para la libertad y la paz. El
zaldiko sigue andando y tiene prisa porque siempre hay prisa para la libertad y nunca es
tarde para la paz, aunque siempre se añora que debería haber llegado antes."
237
Portada de DEIA nº 1, 8 de junio de 1977. (Hemeroteca de la BN)
238
Deia, órgano de expresión del nacionalismo vasco moderado
“Se puede decir que la libertad de los pueblos pasa por el hecho de que éstos, en la
medida de lo posible, sean dueños de la información y de sus distribución. Aplicada
esta reflexión a Euskadi se puede afirmar que el mundo vasco nunca será él mismo
mientras ese país no tenga sus propios medios de comunicación, de Euskadi y para
525
Xavier Arzalluz, Presidente del EBB del PNV, Deia 1977-1997, Bilbao 1997. p.8.
526
Deia, Editorial “Deia: un año”, 8-6-1978. p.2.
239
Euskadi, de capital vasco […]. Con la llegada de la Transición, un grupo de personas,
amantes del país y comprometidas con su causa, estaban preocupadas por la falta de
medios de comunicación que sintonizaran con las exigencias democráticas de la
nueva sociedad vasca. Y de esta preocupación nació Deia que, por una parte, era un
viejo sueño acariciado ya en la clandestinidad por aquellos sectores de la sociedad
que estaban perseguidos y marginados. ¿Qué se esperaba de estos medios? Capacidad
para ver, sentir, comunicar cómo ve, siente y comunica el pueblo vasco, poniendo
cierto énfasis, por lo menos en los primeros años, por recuperar la memoria histórica
que se había prohibido durante cuarenta años o había sido falsificada 527.
527
Ofa Bezunartea, Noticias e ideología profesional .Prensa vasca en la Transición política.
Bilbao. Ed. Deusto.1988. p. 87.
528
Sobre la fundación de Deia, ver Camino, J. Mª. La prensa en el País Vasco San Sebastián.
Orain S.A.1996.
240
Etxea, campaña electoral...La crisis económica empezaba, se acudía para todo a los
mismos bolsillos. Conseguimos reunir ochenta millones de entonces, pero era una
tercera parte de lo que se hubiera necesitado para una salida holgada. El nacionalismo
vasco perseguido y expoliado, tenía de nuevo un medio de difusión de noticias y de
opinión” 529.
Julio....................................64.600 ejemplares
Agosto................................65.400 ejemplares
Septiembre.........................76.250 ejemplares.
Octubre..............................74.800 ejemplares.
529
Xavier Arzalluz, o. c. p.8
530
Ofa Bezunartea, o. c., p.87.
241
“DEIA sale como un periódico independiente. Queremos huir de cualquier
partidismo que condicione la libertad informativa. No somos altavoces de nadie. […]
La independencia de DEIA no es un calificativo estratégico. Aquí no hay trastiendas
ni secretismos ideológicos. Salimos a cara descubierta para reflejar todos los
problemas de nuestro pueblo y recoger la opinión de todos los que tengan algo que
decir” 531.
531
Deia, “Cuarenta años después”, 8-6-77
532
Deia 14- 6-1977. .
242
democráticas, justas y progresistas” 533. En una primera etapa Deia pretendía
tener el papel de aglutinador de todas las corrientes de opinión política
democrática y opuesta a los componentes del régimen franquista que se
resistían a desaparecer. Quería ser reconocido como diario independiente,
soporte informativo y foro de opinión de las fuerzas antifranquistas en la línea
de El País, al que emulaba y con quien, en alguna ocasión, realizó acuerdos
para compartir las crónicas de los corresponsales en el extranjero. Huía de ser
identificado directamente con el PNV, aunque fueron gentes de ese partido los
fundadores del diario. No obstante, como bien dice la profesora Ofa
Bezunartea, “esta no fue su tónica de futuro”. Pronto comenzó a aparecer, con
la salida de la redacción de su director, Iñaki Iriarte, y de catorce de sus
primeros componentes, “su progresivo perfil de periódico partidista, acorde
con la composición de su Consejo de Fundadores” 534. Efectivamente, en el
primer grupo de accionistas figuraban nombres de militantes del Partido
Nacionalista Vasco que llegarían a ocupar importantes cargos de
responsabilidad en el partido. Entre ellos, podemos citar a Jesús Duñabeitia,
Michel Unzueta, Eli Galdós, Lucio Aguinaga, Sabin Zubiri, Luis María
Retolaza, Carmelo Renovales y Jesús María Alcain 535. Apenas había pasado
medio año cuando la tendencia a identificarse con el mundo nacionalista se
hacía cada vez más acusada.
Por otra parte, Deia es uno de los periódicos en el que las noticias
propias, con firma o sin ella, adquieren una importante presencia en sus
páginas. De esta manera, la mayor parte de las noticias llegan al lector
interpretadas y matizadas y, cuando menos, seleccionadas desde el ideario del
periódico lo que da posibilidades –tras un análisis de la información- de llegar
a la opinión que el periódico tiene de los acontecimientos publicados. Además,
a la vez que Deia se convertía rápidamente en un periódico de partido, iba
consolidando un proyecto económico frente a un claro competidor, Egin,
periódico nacionalista radical.
533
VV. AA. La Comunicación en las naciones sin estado. Bilbao, Facultad de Ciencias Sociales y
de la Información, 1989 p.242, citado por J. Mª Camino o. c., p.65.
534
Ofa Bezunartea, o. c., p.88.
535
J. Mª Camino, o. c., p.66.
243
En cuanto al público lector de Deia, una encuesta de 1984 mostraba
que casi la mitad de sus lectores (49.5%) se sentían identificados con el PNV.
De ellos, la mitad aproximadamente se consideraba cercana a la izquierda
abertzale. Si a este dato añadimos que entre lectores de Euskadiko Ezkerra y
Herri Batasuna sumaban casi un 16%, observaremos que más de un 40% de
sus lectores están más cerca del nacionalismo radical que del moderado. Este
hecho y su competencia con Egin conducirán, en ocasiones, al periódico a
posturas ideológicas cercanas al radicalismo nacionalista, teniendo que
esforzarse continuamente en no traspasar la frontera del nacionalismo
moderado del PNV 536. Con todo, las firmas de la mayoría de los artículos de
opinión eran de dirigentes o militantes del PNV; la mayoría de las entrevistas
y manifestaciones publicadas eran de líderes de este partido; toda la actividad,
anuncios y publicidad del partido aparecían en este diario.
“El periódico no nació para ser órgano del PNV, -dice- pero nadie en su sano juicio
ignora que son los afiliados del PNV quienes compran y mantienen "Deia" y,
además, son sus accionistas” 537.
536
Pedro Ángel Zubiete, El nacionalismo vasco de Deia. Tesis de Licenciatura. Universidad del
País Vasco, 1986.(inédita)
537
Iñaki Anasagasti, “AGUR, UNA NECESARIA Y MINIMA EXPLICACIÓN” ,
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bf85353ef00d83526021153ef
244
Difusión de los diarios de Hego Euskal Herria en
1978
Diarios Ejemplares
Deia........................................................ 50.283
Egin....................................................... 45.731
245
La opinión sobre la identidad de ETA que Deia transmite a sus lectores
539
Fernando Reinares, Terrorismo y Antiterrorismo, 1998, p.29-39. En esas páginas Fernando
Reinares trata de hacer una síntesis de las diferentes definiciones de Terrorismo.
247
decimos no a la violencia; a todas las violencias” 540. De este modo quedan
fuera de un orden ético tanto la violencia de los etarras como la de las Fuerzas
de Orden Público que, además, representan otro tipo de violencia, la violencia
institucional que practica el Estado español al negar las libertades del pueblo
vasco. Se equipara la lucha armada entre dos facciones: los terroristas y las
Fuerzas del Estado.
Son muy abundantes los textos que pueden traerse aquí para contrastar
esta afirmación. A veces están firmados por asiduos colaboradores en artículos
de opinión. Es el caso de José Ramón Scheifler 541 quien habla de la violencia
de ETA como la “contraviolencia” y afirma que “mientras Euzkadi no recobre
todos sus derechos estará padeciendo violencia, violencia de parte del Estado,
del Gobierno y de los partidos en el poder. Aunque las metralletas llegasen a
callar, Euzkadi no estaría pacificado” 542. Otra de tantas manifestaciones en
este sentido es el artículo de opinión de Joseba Azcárraga, miembro del
Euzkadi Buru Batzar, que dice que “debe terminar en este maltratado Pueblo
Vasco todo tipo de violencia. No únicamente la violencia desatada por las
organizaciones que emplean como método de recuperación de nuestros
derechos la lucha armada, sino también esa violencia, tan importante como la
anterior, que es la violencia institucional” 543. Así mismo, Mikel Unzueta,
senador nacionalista, afirma en su artículo titulado, “El sentido humano de la
manifestación” (se refiere a la manifestación convocada por el PNV contra
ETA por aquellos días) que “el PNV no había olvidado que había también otro
tipo de violencias que no podían ser ignoradas” 544.
540
Editorial “No a al violencia; a todas las violencias” Deia,29-4-78
541
José Ramón Scheifler jesuita nacionalista muy influyente en el mundo del nacionalismo vasco
moderado: Estuvo entre los fundadores de Deia y ha sido colaborador asiduo con sus artículos de
opinión, Sobre los que escribió en los años de la Transición están recogidos en su libro, Dos años
de lucha por la paz”, Bilbao, Editorial Iparraguirre 1980. Seguirá escribiendo en Deia casi has
nuestros días,
542
José Ramón Scheifler, “Alternativa a la contraviolencia” Deia 26-10-78
543
Joseba Azkárraga, “Libertad y pacificación” Deia, 26-10-78.
544
Deia 28-10-78 p.3
248
“Con esto […] es importante dejar claro que no se puede condenar unilateralmente la
violencia, sin que de algún modo se proteste enérgicamente por la violencia
institucional que ha sufrido y sufre el pueblo vasco” 545.
545
Deia 12-10-78, p.12.
546
Deia 18-3-78, p.10.
547
Deia, 27-5-78, p10.
249
destacar que además de la violencia que la sociedad percibe sin dificultad (la
física), existe, como dicen los representantes de la Iglesia, investidos de una
indiscutible autoridad, otras violencias: la estructural cuyo ejecutor no es
posible señalar concretamente, y la institucional relacionada con la política y
las libertades del pueblo vasco –conceptos fácilmente asimilados por la
población- cuyo sujeto agente puede señalarse con pura concreción: el Estado
español. Todo esto lleva a un fácil razonamiento al que el lector de Deia llega
casi inconscientemente: además de la violencia física que ejerce ETA y las
Fuerzas del Orden, existe otra violencia institucional que ejerce el Estado
español contra el pueblo vasco; ambas violencias son equiparables e
igualmente inmorales; quienes las ejercen son dos facciones que están
embarcadas en una “lucha armada”, es decir, no hay terrorismo, sino “lucha
armada” entre dos facciones, entre una y otra “parcialidad de gente en
rebelión” –como dice el Diccionario de la Real Academia-, contra una
sociedad que quiere vivir en paz. “Los que queremos una Euzkadi libre y en
paz – dice Iñaki Anasagasti, en Deia– al parecer estamos solos; solos ante los
armados de ametralladoras de un bando y otro o los de ideas falaces” 548. En
este sentido era fácil escuchar entre la gente sencilla de Euskadi: “¡los dos, la
Guardia Civil y ETA, son iguales, están locos!”.
548
Iñaki Anasagasti, “También eso es violencia” Deia 9-11-78
250
los atentados de ETA, aunque sean condenables, están enmarcados en una
lucha armada entre vascos y el Estado Español 549.
“Los últimos atentados y las muertes violentas, entre ellas la del periodista José
María Portell, han hecho que nos sintamos abrumados. También que nos haya dolido
que en este nuestro querido y dramático país las muertes violentas se extiendan a
nuevos sectores […]. La muerte de José María Portell supone el primer atentado
mortal contra las libertades de expresión”.
549
Ángel Rekalde, en su tesis Prensa y propaganda. El Nacionalismo vasco en El País, Tesis
Doctoral (s. p.) Lejona. Universidad del País Vasco, 2000, al argumentar su tesis de la
criminalización del nacionalismo vasco por parte de este periódico, acude a la fuerza de dominio
que puede tener la definición de una realidad. Este argumento lo ilustra con dos citas:” Las
definiciones no surgen para legitimar una dominación, son una forma de dominación” ( Steiner) y
“En el reino animal la ley es esta: comer o ser comido. En el mundo de los humanos es esta otra:
definir o ser definido.” (Thomas Szas) p.241 ss. Esta argumentación podía ser utilizada también en
la definición de la actividad de ETA.
550
Deia, 11-10-78.
251
No obstante, a continuación hablará de “grupos armados” para
referirse a grupos terroristas, y utilizará los términos, “muertes violentas” y
“atentado mortal”, cuando la lógica del lenguaje coloquial y jurídico nos lleva
al término “asesinato” 551.
551
“Frente a la violencia, diálogo y libertad” editorial. Deia 1-7-78.
552
“El Gran Reto”, editorial. Deia 23-7-78.
553
Deia, 22-7-78, primera página.
554
Si tenemos en cuenta que Deia, es el órgano de expresión del PNV, tengamos en cuenta que
este partido se negó en esta época reiteradamente a calificar de terroristas a los miembros de ETA.
Ver Oscar Jaime, en “Causas del terrorismo nacionalista. Estudio especial del caso ETA” Javier
Jordán (coord.) Los orígenes del Terror Madrid. Biblioteca Nueva, 2004. p.112.
252
supone realmente, si no estar con el terrorismo, sí ser condescendiente con el
mismo. Como dice Fernando Reinares:
555
F. Reinares, o. c., p.45.
556
Deia 27-IX-77, EL PAIS del mismo día habla de “disparos en la espalda y la cabeza”.
557
Idem. p.1.
558
EL PAÍS, 27-XI-77 dice: “…con una hija de 7 años…”
253
civil en Lemóniz al atacar un puesto de vigilancia de dicho Cuerpo, dice del
mismo que era estudiante y trabajador a la vez y que llevaba la carga de
alimentar a 5 hermanos, pues no tenían padre559.
559
Deia, p.3 20-XII-77.
560
P. Wilkinson, Terrorism and the Liberal State, Londres, Mac Millan,1977, p.49 en Grant
Wardlaw, o.c.p.56
561
Es muy frecuente que en funerales y en otras manifestaciones públicas sean aclamados como
soldados –gudaris- de Euskadi como se puede documentar en las páginas de Deia. Véase como
ejemplo la última página del ejemplar del 14 de mayo de 1978.
254
Toda la página- foto y titulares- sugieren una situación de guerra.
562
Deia, 20-6-78.
255
destinatarios de la violencia” 563, sino como un enfrentamiento con personas
armadas que ejercen una violencia anterior. Y no es que Deia esté por la
violencia 564, ni que admita la estrategia de ETA, porque, como estima el
Comunicado del EBB del PNV publicado por Deia la actitud de ETA
representa un claro obstáculo para los objetivos autonómicos” 565. Pero, al
evitar la relación ETA- terrorismo en sus páginas, contribuye a que entre sus
lectores la violencia de los etarras pueda ser, si no justificada, sí comprendida.
El mensaje que se recibe es que los integrantes de ETA son jóvenes idealistas,
exaltados y confundidos, pero jóvenes del Pueblo Vasco, (“respetados
profundamente”, como decía Arzalluz) que están en una lucha “loca” contra la
fuerzas armadas de un Estado que coarta las libertades de los vascos. Aparecen
en las páginas de Deia, como soldados patriotas que luchan por unos ideales,
aunque “exageradamente” 566. Deia publica las siguientes palabras de Arzalluz,
refiriéndose sin duda a los miembros de ETA 567:
“Todavía hay vascos que mueren por su pueblo, a los que respetamos profundamente,
aunque creamos que a veces sus acciones se vuelven en contra de los mismos
intereses que defienden”.
Es decir, que podemos deducir que son gente del pueblo que lucha,
sufre y muere por el pueblo.
563
Ezzat A. Fattah, “Some reflections on the victimology of terrorism” Terrorism, vol. 3.(1979) p.
81-108, en Fernando Reinares, o.c.p.17.
564
Ver editoriales de Deia del 29 de abril, 1 de julio y 4 de julio de 1978.
565
Deia, 1-12-77.
566
Alberto Onaindía, en su artículo de opinión, “Lucha armada” dice:” la necesidad de lucha
armada es exagerada” Deia 13-1-78.
567
Cuando Arzalluz, como se dice más arriba en este mismo trabajo, dice estas palabras, se vivía
en la sociedad vasca el drama causado por el enfrentamiento unos días antes en Pamplona de
miembros de ETA y policías, con el trágico balance de tres muertos: un policía y dos etarras.
256
gente del pueblo los conoce y los defiende cuando la policía los detiene,
cuando se les tortura, cuando están en la cárcel, y lloran por ellos cuando
mueren. Incluso son un colectivo con más conciencia nacional porque exponen
hasta su vida por los intereses del pueblo. Esta mayor conciencia nacional
también puede deducirse desde la mayor o menor utilización del euskera. Así
dice en un artículo de Deia Luis A. Aranberri:
“El porcentaje de vascoparlantes entre los activistas de ETA es dos o tres veces
superior al porcentaje de vascoparlantes de todo Euskadi” mientras que “el PSOE no
tiene ni la mínima incidencia en el movimiento de ikastolas. La relación entre
idioma y conciencia nacional es indiscutible […]” 568.
568
Luis A. Aranberri, “La Agonía Vasca” Deia, 12-5-78.
569
Wardlaw, Grant. o. c., p.57 y 58.
257
explicitan algunos puntos del programa político de ETA, que coincide, en lo
fundamental, con la ideología nacionalista de Deia. En portada, el diario del 1
de febrero de 1978, publica con grandes titulares, en la primera columna de
arriba a la izquierda: “Condiciones de ETA para el alto el fuego”, y en el
antetítulo con letra menor subrayado: “Han sido puestos en conocimiento del
Gobierno español”. En la página 10 del mismo ejemplar se publican todas
ellas. Son los puntos de la Alternativa KAS, las propuestas que resumen los
objetivos que persigue ETA, con su acción terrorista:
- Amnistía total
Si vemos los objetivos inmediatos del PNV y los comparamos con los
de la alternativa KAS, no encontraremos más diferencias que las formas de
exponerlos (con más moderada o tajante exigencia) 571. Si ETA acude a la
violencia es porque el Estado español no atiende las demandas del pueblo que
ha hecho llegar al Gobierno, como dice la primera página del diario del 1 de
febrero que acabamos de mencionar. También en primera página, en una
columna de arriba, a la derecha, Deia comunica a sus lectores la disposición de
570
Deia, 1-2-78; 27-9-78.
571
Si hacemos una comparación con los 15 puntos del PNV para pacificar Euzkadi, publicados en
Deia, 9-11-1978, p.16, veremos la gran coincidencia con las exigencias de KAS, salvo la
autodeterminación, que el PNV la omite, sin que por ello, como sabemos, la descarte de su
programa político para un momento político más oportuno.
258
ETA, en el titular: “Nuestra intención es evitar derramamientos de sangre”. Es
claro que estos titulares llevan a los lectores a la conclusión de que ETA es
una organización de gentes del pueblo que luchan por el pueblo y sus
libertades, de modo más comprometido que los demás, lo que les lleva a
“derramamientos de sangre” que no desean que se produzcan, pero que son
inevitables.
572
Deia,12-3-78,Editorial:“Reflexión y diálogo”
573
José Ramón Scheifler, Deia, 17-8-78
574
José Luis Iriarte, Deia,6-10-78
575
Carlos Garaikoetxea, Deia,7-10-78
576
Deia, 2-10-78. Se refiere al grupo de alcaldes de Bergara, nacionalistas moderados que tanta
importancia tuvieron en el vacío democrático de los municipios hasta las elecciones municipales.
577
Dei, 18-1-78.
259
Pero no sólo se interesan por las libertades políticas del Pueblo Vasco,
sino que también se preocupan por solucionar los problemas sociales y
laborales de trabajadores vascos. Los abundantes comunicados de ETA y las
noticias publicados por Deia en torno al asunto de la central nuclear de
Lemóniz, por ejemplo, presentan a ETA como una parte importante en el
conflicto social y medioambiental que tanto preocupa a la sociedad vasca. Es
cierto que el protagonismo se lo da a sí misma la organización terrorista, con
atentados que causan muertes a los propios miembros de la organización 578,
pero también a trabajadores del pueblo, como la bomba que estalló en
Lemóniz el 17 de marzo de 1978. Pero la importante cobertura que el
periódico da a los comunicados de ETA sobre este asunto, apoya la idea
buscada por la organización terrorista de que está con la defensa del medio
ambiente del País Vasco y contra los intereses capitalistas de una empresa
estatal, Iberduero 579.
578
Deia, 20-12-77 informa del tiroteo del día 18 en Lemóniz entre “cuatro jóvenes y fuerzas de la
Guardia Civil” y de cómo “continúa muy grave el herido...” David Álvarez, miembro de ETA. El
25 de enero de 1978, informa a toda página (p.3) del entierro del mismo con estos titulares: “Miles
de personas en el entierro de David Álvarez. Muerto tras las heridas en la central nuclear de
Lemóniz:” También se publica una foto diciendo:”Ovaciones, gritos y profundo dolor ante el
féretro”
579
Ver comunicados de ETA publicados en primera página los días1,2,3,14,18, 21 y 24 de marzo
de 1978 y en páginas interiores los días 1,2,8,10,14,18,19,2122,23, 24 entre otros,.del mismo mes
en Deia.
580
Deia, 9-12-77.
260
También ETA se nos presentará como valedora del bienestar social del
pueblo, con el atentado perpetrado contra el INP (Instituto Nacional de
Previsión) del que Deia informa en lugar destacado del periódico (en primera
página, arriba a la derecha y con fotografía) con el título: “Bilbao: artefacto
incendiario contra la sede del INP” y con letra menor, “ETA ha reivindicado el
atentado”. En página interior publica parte de las declaraciones de ETA
justificando que el atentado lo ha realizado por “el silencio y el menosprecio
con que los dirigentes de Madrid del INP consideran la desastrosa situación
sanitaria en la que se encuentra nuestro pueblo” 581. Así mismo, en la
reivindicación de los atentados de ETA contra las propiedades de la Duquesa
de Albuquerque que publica Deia, se nos presenta ETA como defensora de
los campesinos navarros de la Ribera que trabajan estas tierras porque con los
atentados quiere acabar con esta situación, “un ejemplo claro –dice el
comunicado- del autoritario caciquismo a que se ven sometidos numerosas
poblaciones navarras de la Ribera” 582.
581
Deia, 12- 4- 78.
582
Deia, 12-4-78.
261
y mandos de la policía porque los que han practicado o tolerado la represión y
la tortura están marcados” 583. Pero a veces la motivación no es tan evidente.
583
Deia, 15-7-78, Editorial.
262
Día 8 de enero de 1978:
263
Deia, 18 de Noviembre de 1978, p.10
Con estos titulares y párrafos destacados que hemos traído aquí Deia
nos hace ver el sufrimiento de los miembros de ETA ante la represión de las
fuerzas de seguridad del Estado. Con la lectura de estos textos, es claro
deducir que los terroristas son víctimas de la tortura y de la brutalidad de la
policía que no se diferencia de la empleada durante la dictadura franquista. A
esto podemos añadir otros recursos de prensa como pueden ser las fotografías
264
que ilustran este sufrimiento como, por ejemplo, la fotografía publicada el día
18 de noviembre de 1978, en la que aparece un primer plano del rostro de un
joven postrado en la cama, dolorido con la boca abierta y cerrados los ojos en
una estampa realmente dramática. Al pie de foto se dice: “El estado de Miguel
Pedro Miguélez podría complicarse por derrames internos” Debajo, un titular
de regular tamaño dice: “Joven apaleado por la policía Armada en la
manifestación de San Sebastián” 584.
584
Hay que aclarar que el joven herido en una manifestación, no era militante de ETA. Deia,18-
11-1978,p.10.
585
Juan José Echave, era exdirigente de ETA y militante de ESB. Deia 4-7-78, página primera.
586
Información de Deia sobre este atentado:
Día 4 de julio: Dedica en 1ª página, arriba a la izquierda, 3 columnas para informar de la
autoría y descripción del atentado, afirmando que no ha sido ETA y que “la opinión generalizada
adjudica el asesinato a la extrema derecha” (el subrayado es mío). Sigue la información en la
página3.
Día 5 de julio: 1ª página: ETA militar condena el atentado. En la p.3 foto grafía del
cadáver de Agurtzane y titular, “J. J. Etxabe mejora dentro de la gravedad”
Día 6 de julio: 1ª página: “Etxabe fuera de peligro”, continúa información en la p.3,
“Barricadas en Bilbao tras el funeral de Agurtzane”.
.Día 7 de julio: 1ª página, arriba a la derecha, en dos columnas: “Etxabe acusa a al
extrema derecha” y en la página 3, “El cadáver de Agurtzane llega hoy a Mondragón”
Día 8 de julio:1ª página, sólo el titular:” Mondragón: miles de personas desfilaron ante el
cadáver de Agurtzane Arregui” remite a la página 3 donde con el título “Jornada de viva tristeza
en Mondragón” se describe el funeral, apareciendo foto de uno de los hijos de Etxabe que llora en
el entierro de su madre:
Día 9 de julio: En página 3: “Funerales en Socoa (E. Norte) Por Agurtzane Arregui”.
Día 11 de julio: En página 9: “Manifestación en San Juan de Luz por la muerte de
Agurtzane Arregui.
Día 13 de julio: página 9: “Etxabe afectado de peritonitis”
265
las páginas de Deia intermitentemente, al menos durante cuatro meses más. El
día 1 de agosto vuelve a aparecer en primera página: “Juan José Echabe
empeora”. El 1º de septiembre nuevamente aparece en primera página el
titular: “Primeras declaraciones de Juan José Echabe”. El 4 de noviembre se
informa de que ha estado visitando la tumba de su mujer y de que está
haciendo ejercicios de rehabilitación. Esta atención mediática que no parece
del todo justificada desde una perspectiva puramente informativa, contribuye a
mantener la atención sobre un atentado dramático perpetrado contra la
organización terrorista y a propagar la idea de que los etarras son “gente que
sufre por su pueblo” más que el común de los patriotas en la defensa de las
libertades de Euskadi.
Los terroristas son jóvenes que sufren más que el común de los
patriotas por las libertades de Euskadi, “hasta morir” por ellas.
266
Deia, 12 enero de 1978: La noticia del hecho que nos ocupa llena cuatro de
las cinco columnas de la primera página: Dos fotografías del lugar de los
hechos y un gran titular “Pamplona: Enfrentamiento armado entre ETA y la
Policía”. Este título nos presenta el tiroteo producido en una operación policial
para detener a individuos que están fuera de la ley como un episodio más de la
“lucha armada” que llevan a cabo ETA y la Policía. En el relato de los hechos
se sugiere que la policía había preparado una emboscada a los etarras. En un
momento de este relato se dice que había “policías de paisano que al parecer
les estaban esperando”. Por otra parte Deia, que dice seguir las “versiones de
testigos presenciales”, aventura una descripción del tiroteo, cuando menos,
poco contrastada y de dudosa credibilidad en algunas de sus afirmaciones 587
que contribuye a la creencia de que la policía buscó el enfrentamiento y la
muerte de los activistas de ETA. Información ésta que, aunque pudiera luego
resultar cierta, en el momento de publicarse no tiene los elementos suficientes
para dejar de ser una suposición que, de entrada, favorece la versión de los
hechos emitida por ETA y publicada el día siguiente en Deia.
Las fotografías que ilustran ambas páginas enseguida nos sugieren dos
funerales totalmente diferentes. La fotografía de la página 4, al pie de la cual
se dice: “Los compañeros del inspector Baena rodean el féretro”, presenta un
acto gélido, de mecánica organización militar, investido de un carácter oficial,
con personas rígidas, uniformadas unas, con gafas negras y abrigos que les
delatan como inspectores de policía otras; son compañeros (guardias civiles,
policías) y autoridades como el “Vicepresidente de la Diputación, Amadeo
Marco” (Personaje éste que en la entrevista que publica Deia un mes antes,
269
hace recordar al entrevistador la frase que resalta en el texto: “Cuanto más
conozco a los hombres, más quiero a mi perro” 589).
En resumen, este análisis del tratamiento por parte de Deia del tiroteo
de Pamplona nos muestra una vez más que este diario transmite a sus lectores
que los activistas de ETA son jóvenes del pueblo que se enfrentan en una
lucha armada a gentes de fuera. Este tratamiento de Deia se repite con
similares características en la información de otros acontecimientos en los que
mueren miembros de ETA 590.
589
Deia, 4-12-77, p. 4.
590
Ver en Deia, 15-1-78 “Miles de personas en el entierro de David Álvarez”; sobre la muerte de
Jesús María Arrázola, Txiki y Alberto García Ruso, en Guernica, ver Deia días 12,13,14 de mayo
,1978; Ricardo Gómez Goikoetxea, Ritxi muerto en Bilbao en Deia 9-11-78; sobre la muerte de
José María Iturrioz Garmendia y Roberto Aranburu Iribarren en Deia 16-11-78; José Miguel
Beñaran Ordeñana, Argala, asesinado por el BVE en Francia,
Deia 22, 23, 24 diciembre 1978.
270
Deia, 12 de enero de 1978
271
Deia, 13 de enero de 1978. Fotografía en primera página del diario.
272
DEIA 14 de enero 1978, p.4
273
Deia, 14 de enero 1978, p.5.
Deia, 14 de enero, p. 5
274
Deia, 17 de noviembre. Otro ejemplo del tratamiento periodístico favorable a ETA del periódico.
275
Las víctimas son de fuera y son culpables
591
Zutik, nº 26, año 1964, en Documentos, T. III, pp. 293 y 294.
592
Panfleto de 1965 publicado en Hórdago p.159 T.5.
593
“Bases teóricas de la guerra revolucionaria”, ponencia aprobada en la IV Asamblea de ETA
1965. Comentarios. Hórdago T. 3.
276
fuerza es continuación del franquismo; que estos hombres concretos odian al
pueblo vasco, son enemigos del mismo y que, por tanto, hay que acabar con
ellos. Pero sólo con la violencia terrorista – dicen- van a conseguir que España
negocie y puedan conseguir la independencia, como único medio para evitar la
indignidad y la agonía del Pueblo Vasco, de su cultura, su lengua y su derecho
al autogobierno 594. Con estos atentados ETA quiere comunicar al pueblo que:
-Son una fuerza represora, extraña al pueblo vasco, y ellos mismos son
de fuera.
-Tienen más armas, por lo que una acción militar directa no es viable y
por esto la acción terrorista queda justificada.
594
“Optimismo y olvidemos o pesimismo y obremos”, Zutik, nº 26,año1964
595
J. J. Rosón, o. c. p.149.
596
Para este tema ver Hugo Aznar o. c. p.189 siguientes.
277
Pero otras veces este servicio a la propaganda y difusión de lo que ETA
quiere transmitir a los ciudadanos se realiza por la publicación, no siempre
justificable, de los comunicados de ETA –de lo que luego hablaremos- así
como por el tratamiento de la información relacionada con las actuaciones
policiales teñida de opiniones y suposiciones que insinúan un juicio negativo
de la policía y presentan una visión cercana a las interpretaciones de los
hechos que hace ETA. Pongamos como ejemplo la información de Deia sobre
las actuaciones policiales llevadas a cabo en Rentería a primeros de enero de
1978 cuyos titulares se han mencionado un poco más arriba, pero que son
muy válidos para justificar estas afirmaciones. Se dice en la entradilla de la
noticia: “La operación policial fue efectuada al estilo de las “redadas” que se
hicieron en Euskadi durante los estados de excepción que tuvieron lugar en los
tiempos del franquismo” El titular de esta información dice: “Policías armados
con metralletas detuvieron a 15 personas”. El antetítulo, subrayado: “Redada
de madrugada en Rentería” 597. La utilización del término “metralletas” en el
titular da un carácter más militar que policial a la operación llevada a cabo por
la policía, favoreciendo el mensaje que ETA quiere transmitir, que los cuerpos
de seguridad son un ejército de ocupación. Así mismo, el término “redada”
sugiere una acción indiscriminada, represora y sin control de lo que fue, en
realidad, un registro y detención con orden judicial 598. La referencia a los
estados de excepción de los tiempos del franquismo traslada al lector el
mensaje de que la policía que persigue a ETA es la fuerza represora de la
dictadura que todavía sigue “ocupando” Euskadi.
597
Deia 4-1-78 p. 3
598
El mismo día El País publica esta misma noticia con el título:”Intensa actividad policial en el
País Vasco”, en la que se afirma que actuó,“...la policía, prevista de órdenes de registro dictadas
por el Juzgado número uno de Madrid que instruye las diligencias”
278
relacionados con la organización ETA. Se comenta el método utilizado
diciendo que es un método “que tantas protestas levantó en el Estado francés”,
pero además utilizado por la policía española que lo lleva a cabo “con menos
respeto a los derechos de los ciudadanos” 599.
599
Deia 8-1-78 p.1.
600
Deia 10-1-78. p. 1.
279
cuando menos, no favorecen la paz en el País Vasco. La fotografía en la prensa
es un lenguaje, nunca inocente, que presenta no sólo una imagen que completa
la información escrita sino que también, muchas veces, es el vehículo de un
mensaje que sobre dicha información el periodista pretende transmitir. Deia
también utiliza la imagen para transmitir información y opinión.
601
Deia, 16-12-77, 10-1-78.
602
Sobre este tema puede consultarse Adrián Huici Módenes, Estrategias de la persuasión. Mito
y propaganda política” Sevilla. Alfar 1996; Mariano Cebrián, La información audiovisual. Un
servicio a la sociedad. Madrid. Ed. Forja 1983. y Regis Debray, Vida y muerte de la imagen.
Historia de la mirada de Occidente. Barcelona. Paidos Comunicación 1994.(En origen, Editorial
Gallimard,1992)
603
El término lo utilizaba ETA en sus publicaciones internas ya desde los años sesenta. Por
ejemplo en Zutik Berriak de marzo del 68. En Documentos. Hordago. T.7, p.474
280
masivamente la independencia se hace pacíficamente porque no está la fuerza
pública”
Este mensaje está reforzado por el pie de foto que dice: “En un
principio las FOP –Garaikoetxea dialoga con ellas- no admiten un cambio de
itinerario” Por tanto, la idea que se transmite a los lectores es que las Fuerzas
de Orden Público son una verdadera muralla que detiene la marcha del Pueblo
Vasco. Y los lectores, captada esta idea, van a ser terreno propicio para que
ETA pueda sembrar su argumentación: la violencia terrorista contra guardias
civiles y policías está justificada porque ellos impiden nuestro desarrollo como
pueblo y porque la actitud dialogante de algunos nacionalistas no sirve para
impedirlo.
604
Ángel Rekalde, o. c. p.236.
281
Deia, 10 de enero de 1978 (arriba) y 29 de octubre de 1978 (abajo).
282
Otras víctimas
605
Mario Onaindía, en o. c. páginas de 220 a 230, describe distintas fases de la estrategia de ETA,
que llevan consigo víctimas de diferentes colectivos.
606
Deia 21-3-78 “ETA define su táctica actual” p.9
607
Deia 28-11-78 “ETA (m) reivindicó ayer el atentado contra el taxista de Amorebieta” p.8
608
Deia 1-9-78. “Tomás Solabarría es un miembro de los Servicios de Seguridad españoles” p.8
609
Deia 3-11-78 “Irún: muerto a tiros un contratista que facilitó la detención de un miembro de
ETA”
610
F. Reinares, o. c., p. 36.
611
Entrevista, no publicada, que realicé a Imanol Murua, exdiputado general de la Diputación de
Guipúzcoa el día 22 de febrero del 2004, en Zarauz (Guipúzcoa)
283
dará ETA en sus habituales comunicados. “Muchos consideran –dice Mario
Onaindía- que sería espeluznante que todos los asesinatos y crímenes
cometidos por la organización terrorista no tuvieran una causa profunda, cuya
comprensión se nos escapa[...] Por eso se aferran a la convicción de que tiene
que ser verdad lo que dice ETA y aquellos nacionalistas que justifican sus
acciones, porque si no, sería terrible” 612.
612
Mario Onaindía, o. c., p. 211.
284
de la noticia- con esta información: “la víctima había sido amenazada”. Esta
información que en Deia es siempre propia, no recogida de agencias, es
recabada con urgencia entre vecinos y personas que conocían a la víctima.
Parece lógico que esta urgencia le llevara a no confrontar otras fuentes de
información. Comprobemos ahora en el cuadro que sigue cómo se repite en la
información de los atentados que publica Deia este interés por avanzar cuanto
antes esta aclaración dándole, en ocasiones, un relieve destacado:
-Deia, 17-12-77. Atentado contra un concejal de Irún:
“Su nombre figuró en la lista de supuestos confidentes de la Policía” “Su familia asegura
que no había recibido amenazas” (destacado en página 9)
“[...] confirmó asimismo que la víctima había recibido amenazas” (en el texto de la noticia,
p. 8)
613
Deia 9-7-78. p. 1ª.
285
disparados a bocajarro cuando estaban sentados en un bar de Guernica, se
resalta en el texto: “Estaba considerado guerrillero de Cristo Rey” 614. En la
información de Deia parece relacionarse la ideología de extrema derecha con
los enemigos del pueblo vasco cuando dice del exteniente-alcalde de Castillo-
Elejabeitia, - “Muerto a tiros”- que “era de ideología de extrema derecha y su
nombre había aparecido en los periódicos como autor de unos disparos de
escopeta contra una ikurriña y contra varios jóvenes de Castillo que cantaban
en euskera” 615.
614
Deia 4-11-78.p.6
615
Deia 17-3-78 p.1ª
616
Deia 8-6-78 p.3.
617
Deia 28-11-78. p.9
618
Deia 15-4-78 p.1ª
619
Deia 17-12-77.p.1ª
286
Comarcal del Movimiento” 620. También, cuando ETA hiere a un joven, hijo de
un empresario de Tolosa, aclara el periódico que “iban por el empresario”,
afirmación que aparece como una deducción lógica, porque éste “fue jefe local
del Movimiento” 621. En conclusión: el lector de Deia, al acercarse a la
información sobre los atentados de ETA, va a tranquilizarse pronto porque
entiende que las víctimas de ETA son, de algún modo, culpables. No le va a
resultar difícil comprender que si habían sido amenazadas o tenían una
ideología ultraderechista o un pasado político contrario al Pueblo Vasco, ETA
haya decidido matarles. Porque –como decíamos más arriba que afirmaba
Onaindía- piensan que “tiene que ser verdad lo que dice ETA...porque si no,
sería terrible”.
624
Citado por Hugo Aznar, o. c. p. 189
625
Benito, Ángel.” Terrorismo y medios de comunicación” Escritos sobre la tolerancia. Madrid.
Ediciones Pablo Iglesias.1986.
626
Ver Hugo Aznar, o. c. p. 23 a 30.
288
elaboración de la Constitución, con la pugna sobre el reconocimiento de los
derechos históricos vascos o la Preautonomía recién estrenada, con la
polémica sobre la integración de Navarra y la creación del Consejo General
Vasco), detectamos que no superan, en modo alguno, los espacios dedicados a
ETA. Incluso en meses en los que alguno de estos temas tiene una mayor
incidencia en la prensa por alcanzar el punto álgido de la polémica o el
desenlace de la misma y que, por el contrario, son meses en los que ETA ha
tenido una menor actividad terrorista, el espacio dedicado a estos temas no es
mucho mayor que el que se dedica a ETA. Sirva como muestra el mes de
septiembre de 1978. En este mes se decide en el Senado la inclusión en la
Constitución del reconocimiento de los derechos históricos vascos. La
discusión pasa por muy diversos momentos en la Comisión Constitucional del
Senado: unas veces el texto propuesto por los nacionalistas vascos sale
adelante con los votos del PSOE (“El Senado reconoce los derechos históricos
forales”, publica Deia en 1ª página el día 18) otras, el proyecto es rechazado
por UCD (“No hay acuerdo UCD–PNV”, 1ª página del día 12). Se trata, como
vemos, de un tema destacado que genera información diaria y ocupa un
espacio en la portada de 12 de los 26 ejemplares publicados en el mes. Por otra
parte, ETA, que durante este mes ha tenido una actividad menor, -en
comparación con otros meses de este cruento año- (dos atentados mortales), ha
ocupado espacio en 7 portadas.
289
este mes de enero, ETA aparece 19 veces y si tenemos en cuenta las páginas
interiores, el término ETA está en todos los números publicados dicho mes.
627
A este respecto se pueden ver los múltiples comunicados de ETA en Deia 14-1-78; 21-3-78;
13-6-78 etc....
628
Martín Turrado, o. c., p.32.
291
Deia. Titulares en portada sobre ETA
Atentados mortales
Total............33 días.
Otras noticias
292
- 13 agosto.1978 - 7 abril..........1978 -22octubre.... 1978
- 23 marzo.....1978 - 13 junio......1978
Total...........84 días
En portada
293
- 21 septiembre 1978 - 25 octubre 1978 - 8 noviembre 1978
Total.......................33 días.
Otras noticias
294
Los comunicados de ETA
629
Orive Riva, Pedro. o. c. p. 47
630
Deia 15-3-78; 19-5-78, y otros.
631
Deia 22-10-78;29-10-78, y otros.
632
Deia 14-5-78; 8-7-78, y otros.
633
Deia 6-7-78; 7-5-78, y otros.
634
Deia 9-6-78.
295
ayuda a la consecución de sus fines” 635. Los comunicados son un medio que
necesita el terrorismo para dirigirse a la sociedad, para hacer declaraciones
programáticas, exponer su ideología y objetivos, justificar sus actuaciones,
mandar mensajes a sus oponentes, hacer llamamientos, denunciar situaciones,
etc.
638
Deia 10-1-78, “Nuestra intención es evitar mayores derramamientos de sangre” p.1ª
639
Deia 27-9-78, “Propugna la alternativa de KAS” p.8
640
Ibidem.
641
Deia 8-3-78 “ETA militar amenaza con incrementar las acciones armadas” p.3
642
Deia 1-7-78 “ETA militar reivindica la muerte de Portell” p. 1ª.
643
Deia 28-11-78, “ETA reivindicó ayer el atentado contra el taxista de Amorebieta” p.8
297
- c) los que han hecho sufrir en el pasado a ciudadanos vascos. A los
que pertenecieron a la Guardia Civil o desempeñaron cargos del régimen
franquista les avisa “No olvidamos” 644. Con motivo del asesinato de José
María Acedo Panizo, exguardia civil, un comunicado de ETA dice “ que ha
ejecutado al señor Acedo como miembro del sistema represivo y antivasco" 645.
También avisa ETA cuando reivindica el atentado en Azcoitia de José
Larrañaga: “Hemos actuado contra José Larrañaga no sólo por la represión que
hizo en el pasado [...]” 646 ; cuando aclara que el ametrallamiento del concejal
de Irún, Julio Martínez Ezquerro, fue por su antigua pertenencia a la Guardia
de Franco y al Consejo Local del Movimiento 647 o cuando se explican los
disparos a un joven que era hijo de un empresario de Tolosa, porque éste “fue
jefe local del Movimiento” 648.
644
Deia 3-11-78. p.3
645
Deia, 12-3-78, “ETA reivindica el atentado de Aduna” p.3
646
Deia, 16-4-78, “ETA reivindica el atentado de Azcoitia” p. 8.
647
Deia 17-12-77 , “Concejal muerto y ametrallado en Irún” p. 1
648
Deia 7-6-78, “Tolosa: dispararon contra un joven sin herirle” p.1
649
Deia 8-6-78,” Es la última y definitiva advertencia a los ultraderechistas” p. 3
650
Deia 27-10-78, “ETA (m) reivindica el atentado contra el chapista de Durango” p.9
298
Constitución a la que se calificaba de capitalista y contraria a los intereses y
derechos del pueblo vasco” 651. Se trata de una campaña de ETA que es
seguida por Deia, como atestigua un titular del periódico del día 11 de
noviembre de 1978: “ETA continúa la campaña anti-Constitución”
“Es lo mismo que los estados de excepción del Gobierno franquista. Por eso tenemos
que explicar que analizamos la situación política de la misma forma que lo hacíamos
hace diez años. Nosotros nos limitamos a dar nuestra opinión ante unos resultados
que ponen en evidencia una actitud común del régimen actual del Estado español y
de la dictadura franquista”.
651
Deia 1-11-78, “ Los asaltantes de radio San Sebastián , fueron tres hombres y una mujer” p.3
652
Deia 21-3-78, “ETA reivindica el atentado de Lemóniz”, p.1 y páginas interiores.
299
que de algún modo censuraron su acción, desde partidos de izquierda, a
políticos como Bandrés o a instituciones como el Consejo General Vasco, al
que califica de “engendro institucional cuyo verdadero nombre según las
vigentes leyes administrativas franquistas, debería ser el de Consejo de las
Provincias Vascongadas”, afirmaciones que van a merecer la respuesta de
Rubial por el CGV y de Ajuriaguerra por el PNV 653. Esta sucesión de réplicas
y contrarréplicas a nivel de igualdad entre una institución pública y una
organización clandestina, evidencia la enorme fuerza política que tiene ETA
en estos momentos de la Transición, lo que le permite disponer de medios de
comunicación como Deia para mantener su poder, a pesar de su ilegalidad y
clandestinidad 654.
653
Deia 24-3-78, “Rubial y Ajuriaguerra replican las afirmaciones de ETA” p. 1.
654
No es sólo Deia quien hace este seguimiento de los cruces de comunicados con ETA, otros
periódicos como EL PAÍS participan de esta importante atención a comunicados y réplicas a los
mismos.
655
Deia 21-12-78, 1-9-78, 24-1-78.
656
Deia 14-5-78, “Benegas: Cuatro son negociables” p.40.
657
Deia 1-9-78, p.8.
658
Deia 8-11-78, “ETA responde a Gutiérrez Mellado” p.1
300
Partidos políticos y organizaciones sindicales también serán
destinatarios de sus críticas, advertencias y hasta ruegos. Así, el 25 de octubre
“ETA vuelve a pedir al PNV que reconsidere la convocatoria” de la
manifestación convocada por este partido contra la violencia en Euskadi. A
CC.OO. le recrimina que se duela de que “ETA haya ejecutado a uno de sus
afiliados” y le pregunta “cómo es posible que en un sindicato tenga cabida un
elemento colaborador” 660.
Son muchos los autores que desde diferentes campos disciplinas, han
reflexionado sobre las posibilidades del lenguaje para manipular la
información y han avisado sobre la posibilidad de ganar batallas con un medio
de “temible ambigüedad” como es el lenguaje. En este sentido, el reconocido
lingüista Teun van Dijk dice que “la estructura retórica y ciertas
superestructuras pueden dar pie a una manipulación de los sentimientos, las
opiniones y las posturas de lectores y oyentes” 661.
Los grupos terroristas no han pasado por alto la utilización del lenguaje
como arma para difundir sus ideas y conseguir sus propósitos. Han conseguido
elaborar un vocabulario adecuado en el empeño de dignificar su actuación, al
tiempo que comprueban que el lenguaje que ellos emplean es adoptado,
consciente o inconscientemente, por los medios de comunicación. Este hecho
supone una primera victoria para el terrorismo.
659
Deia 30-11-78 “Carta de ETA al Gobierno” p.9
660
Deia 24-6-78.
661
Citado por Manuel Rivas Troitiño o. c. p.63
301
Deia, como hemos analizado ya en páginas anteriores, utiliza muchas
veces en su información sobre ETA los mismos términos que aparecen en los
comunicados de esta organización terrorista. Es evidente que dichos términos
son los elegidos por ETA para describir y justificar sus actos violentos, pero
no los más adecuados si nos ponemos del lado de las víctimas y de la sociedad
que es también agredida por el terrorismo. Por otra parte, Deia evita términos
en lo que respecta a ETA, como “terrorismo” y “asesinato” cuya no utilización
evidencia una determinada postura ante el terrorismo de ETA. Y finalmente,
en ocasiones, para describir acciones o situaciones de miembros tanto de ETA
como de la Policía, acude a vocablos que utiliza con dudosa propiedad, con lo
cual puede crearse una cierta confusión entre los lectores.
Por otra parte, los grupos de activistas que llevan a cabo los atentados
son denominados por ETA “comandos”, resultado lógico de la consideración
militar de su actividad que la organización tiene y que quiere que tengan los
ciudadanos. Este término es el que también suele utilizar Deia en la
información de los atentados de ETA. Es muy frecuente ver titulares en los
que se informa de que un comando compuesto por jóvenes armados dispara
contra las víctimas. En otras ocasiones son las mismas palabras de ETA las
que sirven de título a la información: “Proseguiremos nuestra campaña
662
Julio Aróstegui, “Una reflexión sobre la violencia política y el Terrorismo” González Calleja,
Eduardo (Ed.), Políticas del Miedo, Madrid. Editorial Biblioteca Nueva S. L. 2002.
302
militar” 663. Es oportuno recordar aquí, con el profesor Carlos Soria, que en la
utilización de esta terminología de los terroristas, el entrecomillado no evita en
el lector la interiorización de las ideas contenidas en los términos utilizados 664.
663
Deia 27-11-77.
664
Carlos Soria, citado por José Manuel Rivas Troitiño o. c. p.160.
665
Deia 22-7-78, Titular en 1ª :” El GRAPO ataca al Ejército””Asesinó ayer, en Madrid, a un
general y a su ayudante” y Deia 4-7-78 en página 3, en relación con el atentado contra Echave y
su mujer dice: “La opinión generalizada adjudica el asesinato a la extrema derecha”
666
Deia 4-1-78, “Redada de madrugada en Rentería” p.3
303
En Deia la utilización del lenguaje en lo referente a ETA está muy
influida por la terminología que la organización terrorista adopta para referirse
a sí misma y a su propia actividad. Unas veces puede ser por puro mimetismo
y “frivolidad general de la prensa”, como decía Aróstegui, pero también es
claro que otras veces el uso de este lenguaje, impropio para informar sobre el
terrorismo, tiene su origen en convicciones ideológicas de los periodistas en
torno a la definición de la violencia de ETA, que no es considerada nunca
como terrorismo.
La línea editorial
667
Alex Grijelmo, El estilo del periodista, p.582.
304
Actitud del PNV con la violencia de ETA
Con todo, la dirección del PNV fue tomando una postura más
beligerante con ETA condenando sus atentados y denunciando la falta de
legitimidad de sus acciones en la nueva situación política -con las recientes
elecciones libres y la elaboración de una Constitución- que, si no era todo lo
democrática que se podía desear, al menos parecía seguir una orientación hacia
668
Santiago Pérez –Nievas Montiel, Modelo de partido y cambio político El Partido Nacionalista
Vasco en el proceso de Transición y consolidación democrática en el País Vasco. Instituto Juan
March de Estudios e Investigaciones. Madrid, Ed. Peninsular, 2002. p. 264.
669
Santiago Pérez-Nievas Montiel, o. c. p.268.
670
Pablo de Santiago; Mees, Ludger; Rodríguez Ranz, José A. El Péndulo Patriótico Barcelona,
Ed. Crítica S.L. 2001. p.332.
305
la democracia plena. No obstante nunca quiso el PNV ir con los partidos no
nacionalistas en la condena de ETA, llegando incluso a la convocatoria
partidista, en octubre de 1978, de una manifestación contra ETA, en la que
pidió a UCD que se abstuviera de participar 671. Esta convocatoria produjo
reacciones viscerales dentro del propio partido. “Este fue el aspecto que
durante la transición más resistencia interna ofreció a la dirección, lo que
demuestra que sus integrantes no andaban equivocados al identificarla como
elemento central de la identidad vasca” 672. El problema de los nacionalistas
moderados es que condenar a ETA podía ser entendido entre el nacionalismo
vasco como una traición a la propia identidad vasca. Por esto trataba de
desmarcarse de los no nacionalistas en la condena a ETA y achacar la
responsabilidad de esta violencia al Gobierno y a los partidos estatales que no
cedían a las reivindicaciones nacionalistas. Por tanto, la postura del PNV
frente al terrorismo de ETA pasó durante la Transición de una legitimación
pasiva a un rechazo decidido del mismo; sin embargo, mantuvo el discurso
que condicionaba la existencia de ETA a la consecución de reivindicaciones
políticas nacionalistas, lo que le resultaba rentable a nivel político. Además, la
lucha armada siguió siendo un referente de la identidad nacionalista de
muchos militantes del partido. Esto hacía que el rechazo de la violencia de
ETA creara malestar dentro de las filas peneuvista, lo que provocaba en sus
dirigentes rectificaciones y matizaciones de algunos posicionamientos contra
ETA 673.
671
Deia 26-10-78, “El EBB pide a UCD que se abstenga de participar” p. 1ª
672
Santiago Pérez-Nieva Montiel, o. c. p.271.
673
Idem. pp. 272 a 275.
306
esto es conveniente para descubrir el pensamiento y la postura ideológica de
Deia analizar no sólo sus editoriales sino también los artículos de opinión
publicados en sus páginas.
674
Deia 8-6-78. Editorial
675
Deia 15-7-78 Editorial
676
José María de Gamboa, “ La paz en Euzkadi pasa por la devolución de las libertades vascas y
el pacto con la Corona” Deia 20-5-78
677
José Ramón Scheifler, “Elogio del Nacionalismo” Deia 26-9-78.
307
la opinión pública del Estado español: ha distorsionado la verdad de los
últimos acontecimientos, ha ocultado las raíces del problema vasco y, en
definitiva, ha deformado la imagen de Euskadi”. El PSOE, al que el PNV ha
considerado compañero de viaje en temas importantes como la defensa de la
incorporación de Navarra al Consejo General Vasco y la creación de dicho
Consejo, no es tampoco de fiar. Cuando no sigue la línea marcada por el PNV,
surgen las críticas acusándole de “sucursalista” de “ponerse las lentes de
UCD”, de ser “como el caballo de Troya del centralismo [...] que pretende
introducirse en el País Vasco con una misión muy concreta” 678, de” vender las
libertades de los ciudadanos del País Vasco a cambio de las ventajas
partidistas obtenidas en Madrid, mediante la cortina de humo de su ataque al
PNV” 679.
678
Elías Ruiz Ceberio “EL CABALLO DE TROYA PSOEISTA” Deia 3-10-78
679
BIZKAITARRAK “ No al juego del PSOE con las libertades vascas” Deia 30-9-78
680
Editorial. “Una rueda de prensa lamentable” Deia 15-7-78
681
Editorial de Deia 29-4-78. “No a la violencia, a todas las violencias”
682
·”Reflexión y diálogo” Editorial de Deia 12-3-78.
308
naciente en España y clama contra los que buscan acabar con ella, provocando
un levantamiento militar. Al mismo tiempo avisa a los militares de que la vía
golpista no soluciona nada y está abocada al fracaso. Este editorial se origina a
raíz del asesinato de dos militares en Madrid en julio de 1978 que provocó un
gran desasosiego en el país por temor a la reacción del Ejército. Deia denuncia
esos focos de franquismo inmovilista insinuando la posibilidad de que estén
detrás de estos atentados provocadores –atribuidos en un primer momento al
GRAPO- y pide a todos el respaldo a la democracia. Este editorial es uno de
los raros momentos en que Deia, saliendo del entorno vasco, expresa las
inquietudes democráticas al unísono con otros medios de comunicación de
ámbito nacional. Es también uno de los pocos editoriales en que Deia utiliza el
“nosotros” para referirse a todos los españoles que están por la democracia.
Por lo singular de este editorial vamos a transcribir aquí unos párrafos del
mismo:
Por otra parte es la sociedad entera la que debe aceptar las tensiones lógicas,
las incomodidades necesarias de una democracia que nace con dolores de parto, no
sólo en la vida parlamentaria, sino en la realidad de cada día: en la fábrica, en la
Universidad, en el municipio... Construir una sociedad más justa, más libre, más
solidaria es tarea de todos. La tensión es a la vez inevitable y enriquecedora, después
de cuarenta años de mutismo obligatorio. Lo importante es evitar que esas
confrontaciones ideológicas, económicas, sociales o a nivel de nacionalidades no
degeneren en clima de pesimismo colectivo o de violencia. Hay que evitar, con más
libertad y justicia, todos los argumentos posibles a quienes recurren a la violencia
como única salida para solucionar los problemas. Y hay que hacer oídos sordos a las
voces catastrofistas de los que utilizan las consecuencias de las tensiones sociales y
de la violencia para intentar poner a todo un Estado la camisa de fuerza de una
dictadura militar.
309
No deben asustarnos los problemas por muy graves que sean. Estados con una fuerte
tradición democrática (Alemania, Italia, Inglaterra, Francia...) también tienen
tensiones. El Estado español está dando sus primeros pasos democráticos, sin haber
resuelto muchos de sus problemas pendientes. Frente a la gran trampa de la violencia
y de un clima histérico catastrofista, frente a la tentación de recurrir a fórmulas
militares de emergencia, ahora más que nunca se impone el diálogo insistente, la
responsabilidad compartida, la cesión mutua entre las diferentes posiciones, todo ello
en un clima de respeto, justicia y libertad. Este es el gran reto que tenemos entre
manos y que hemos de asumir si de verdad queremos para todos una sociedad
auténticamente democrática”.
683
Editorial “No a la violencia, a todas la violencias” Deia 23-4-78
684
Joseba Azkarraga, “ Libertad y pacificación” Deia 26-10-78 p.2
310
hombre. De todo hombre. Esto no es una opción discutible, sino una exigencia de
derecho natural. Nuestra sociedad debe recuperar, con urgencia, y antes que nada, la
escala de valores éticos fundamentales, en que el derecho a la vida es el más
importante. En su año de existencia Deia ha dejado claro testimonio de esta
actitud” 685.
En otro editorial se afirma también que hay que “situar por encima de
todo el valor de la vida humana, don inapreciable, único, que nadie tiene
derecho a quitar a otra persona [...]. No queremos acostumbrarnos a la sangre
y a la muerte” 686. Desde este punto de vista puramente ético es muy expresivo
el artículo de opinión de Josu Elorriaga, diputado del PNV del que exponemos
aquí el siguiente fragmento:
“¿Cómo se puede decir que el hombre vasco es libre y dueño de sus voluntad cuando
está sumido en la violencia?
Pero las razones por las que se rechaza la acción violenta de ETA, no
son solamente de tipo filosófico y moral, sino también razones positivas de
orden práctico. Si se utiliza la violencia y se vulneran los principios básicos de
la ética para la defensa de las reivindicaciones nacionalistas de Euskadi, no
será posible exigir una base en el Derecho y en los principios éticos, para estas
mismas reclamaciones nacionalistas. Además, el sistema de libertades que
pudiera conseguirse en Euskadi con la violencia sería un Estado de
685
Editorial “ Frente a la violencia, diálogo y libertad” Deia 1-7-78
686
Editorial “Violencia sobre violencia” Deia 4-7-78.
687
José Elorriaga, “El pueblo vasco ante la encrucijada” Deia 27-10-78 p.2.
311
pseudolibertad. En un artículo del apartado de opinión Itzal-Argi (Claros y
sombras), firmado por Odei Erreka se expresan estas ideas:
688
Odei Erreka, “Autismo” Deia 1-7-78.
689
En la entrevista realizada a Xavier Arzalluz por la periodista María Antonia Iglesias (Memoria
de Euskadi, 2009), el antiguo presidente del EBB dice sobre la postura estratégica del PNV ante la
violencia: “El PNV, en los orígenes, rechaza lo de la violencia sobre todo porque nunca va a tener
tanta capacidad de violencia como el Estado. También porque les repugna un poco la violencia,
aunque no creas que tanto. Ese concepto moral de esto y de lo otro…Veo más la razón de que no
era posible vencer al Estado” (p. 1107)
312
que este partido “se declara contrario a toda violencia y estima que la actitud
de ETA representa un claro obstáculo para los objetivos autonómicos” 690.
694
Deia 22-12-78.
314
Relacionado también con este atentado se publica el día 24, con
grandes titulares, parte del contenido del comunicado de ETA en el que,
entrecomillado, se recoge una verdadera apología de José Miguel Barandiarán,
Argala. En él se ensalzan sus valores humanos y patrióticos (“espíritu de
sacrificio”, “desinterés personal a favor de la causa nacional”, “por cuyo
servicio ha dado la vida”). A continuación, dentro del mismo artículo, se
informa de la condena del PNV del atentado en el que aparecen expresiones
como “la brutalidad de la acción contra el militante vasco”, “la muerte violenta
de un hijo de este pueblo cuya vida [...] estuvo entregada al servicio de
Euskadi” 695.
700
Deia 13-10-78; idem; 29-4-78; 9-11-78.
701
Deia 28-10-78, p.14
702
Editorial “Una rueda de prensa lamentable” Deia 15-7-78.p. 8
703
Gabino Eraso, “ La violencia, los buenos y los malos” Deia 2-5-78, p.2.
704
“Ante la manifestación antiterrorista” Deia 12-10-78. p.12.
705
Joseba Azkarraga, “Libertad y pacificación” Deia 26-10-78.
706
Iñaki Anasagasti, “También eso es violencia” Deia 9-11-78.
707
Ver Santiago Pérez-Nieva, o. c.
316
paliativos es carecer de sensibilidad democrática. Reflejo de esta situación
política del nacionalismo moderado es la peculiar condena de ETA que
siempre se acompaña de la reprobación de “las otras violencias”, la que
ejercen las FOP y la institucional del Estado español. Esta inseparable
negación de diferentes violencias, trasmite el mensaje implícito de que la
violencia de ETA no existiría sin las otras dos, lo que en cierto modo la
disculpa y considera consecuencia necesaria de las otras.
317
3. ETA COMO PARTE DEL PROBLEMA VASCO EN EL PAÍS
708
EP, Juan Luis Cebrián, “El País que queremos”, 4-5-76.
319
1966”, representando a esa opción democrática no sólo en el campo de las
ideas y de la cultura sino también ocupando el lugar de los diarios en el terreno
de la información 709.
709
Ver María Cruz Seoane y Susana Sueiro Una Historia de El País y el Grupo Prisa, pp.71-72.
710
Antonio Alférez, o. c., p.230.
711
EP, Suplemento “Quiénes hacen El País”, 4-5-77.
320
posible en España después de Franco 712. No obstante este consenso no duraría
mucho tiempo. Enseguida fue palpable que existían ideas e intereses
inconciliables dentro del accionariado al desatarse una lucha por el poder que
sólo tuvo fin cuando una de las partes, la más conservadora, fue derrotada en
1983 713. Todo empezó, afirma Alférez, en 1978 cuando Julián Marías y
Miguel Ortega, hermano del Presidente del Consejo de Administración,
abandonaron su cargo de consejeros. Dentro del grupo de descontentos estaban
Fernando Chueca Goitia, Félix Cifuentes, Miguel Fisac, Ramón Serrano
Suñer, Juan de Arespacochaga y otros, dirigidos por Antonio García Trevijano
de quien El País había publicado su “dossier negro guineano”. Llegó a ser una
“lucha con dimensiones fratricidas” con el enfrentamiento entre los hermanos
Miguel y José Ortega, a propósito de la línea ideológica de los editoriales y de
las firmas de los artículos de opinión.
712
Ver Enrique Bustamante, “El País: análisis del poder”, p.56. Gerard Imbert y José Vidal-
Beneyto El País, la referencia dominante. Barcelona, Mitre, 1986.
713
Enrique Bustamante hace un claro análisis sobre el poder y el control de una empresa
periodística comentando la lucha por el poder en el seno de El País en los primeros años, o. c.
pp.55-107. Antonio Alférez relata también este episodio en un apartado titulado “El sindicato de
descontentos” en el que ve evidente el fracaso de los descontentos porque gerencial y
empresarialmente los resultados eran muy buenos y desde el punto de vista periodístico se había
conseguido un periódico de calidad reconocida, incluso en el exterior. Ver o. c., pp. 245-249.
321
Algún accionista de los descontentos llegó a decir en una de las Juntas
Generales que “prefería que desapareciera el periódico antes de verlo
322
“rojo” 714. De la resolución de esta crisis salieron reforzados, desde el punto de
vista empresarial, Jesús Polanco que llegó a sobrepasar el 40% de las acciones
y, desde el punto de vista ideológico, la línea que iba imponiendo el joven
director Juan Luis Cebrián, porque, en palabras de José Luis L. Aranguren, “el
poder periodístico, muy justamente, tiende a estar en manos de quienes,
efectivamente, hacen el periódico y no de sus propietarios” 715. Sin duda alguna
el director de El País era, al acabar la década de los setenta, una de las
personas más influyentes en España si nos atenemos al resultado de encuestas
que desde algunos medios de comunicación se hicieron entonces como la que
realizó Actualidad Económica en 1982 que colocaba a Cebrián en sexto lugar
después de Felipe González, Manuel Fraga, Adolfo Suárez, Ferrer Salat o José
María Aguirre, director del Banesto 716. A este joven periodista se le
encomendó la dirección de El País después de diversos proyectos que no
llegaron a cuajar 717.
Pero Cebrián es ante todo un periodista que entiende este oficio no sólo
como la obligación y derecho de informar de todo lo que ve, sino también
como actor e impulsor de los cambios sociales que necesita y pide la
sociedad 718. En esta pretensión de mantener un papel activo en la Transición
se mantendrá el periódico que dirige. Así, ya en el primer número, el 4 de
mayo de 1976, queda patente esta intención de participar activamente en el
cambio que se espera en España tras la muerte de Franco. El editorial de ese
día planta cara a la situación política y expresa que “la iniciativa reformista
que el Rey asumiera en los tempranos días de su llegada al Trono parece
condenada al fracaso, dada la actitud del gabinete ministerial” y porque “la
reforma política anunciada ni satisface las exigencias mínimas que el respeto a
los principios de la democracia y de la libertad exigen, ni puede lograr la
adhesión de las nuevas generaciones de españoles”. Este editorial no duda en
714
Antonio Alférez, o. c., pp. 245,246.
715
En idem., p.248.
716
Ver idem., p. 239.
717
En un primer momento se había encomendado la dirección a uno de los socios fundadores,
Carlos Mendo. Se ofreció luego la dirección a Miguel Delibes y, ante la negativa de éste, se le
concedió a Juan Luis Cebrián.
718
Ver Antonio Alférez, o. c. 239-242.
323
tomar partido por la reforma frente a la ruptura proponiendo con cierto
desparpajo un cambio de Gobierno cuando afirma: “Quizá todavía sería hoy
posible una estrategia de reforma, a condición de que fuera otro Gobierno el
que la emprendiera y tuviera credibilidad entre los ciudadanos”.
719
EP, Juan Luis Cebrián, “El País que queremos”, 4-5-76.
720
Juan Cruz, que envió la noticia traducida por teléfono, afirma en su libro Una memoria de El
País ( p. 24) que no fue algo premeditado, sino una sucesión de coincidencias “como tantas veces
ocurre en el `periodismo”. Seoane y Sueiro cuentan que un periodista de Newsweek que
entrevistó al Rey durante su visita a Estados Unidos, sacó la conclusión de que el propio Rey
pensaba que Arias Navarro era “un desastre sin paliativos” (unmitigated disaster), como apareció
en su reportaje, publicado en dicha revista el 26 de abril. En España Diario 16 fue secuestrado el 3
de mayo por dedicar un editorial a este asunto, titulado, precisamente “Desastre sin paliativos”. (o.
c., p.128)
324
Aparte de la estrecha relación entre políticos y periodistas que propició
que éstos se sintieran “copartícipes, coautores de la transición política,
protagonistas del cambio, y no meros cronistas y analistas” 721, El País se
convirtió en algunos momentos en referencia inevitable en la tremenda
convulsión en que se hallaba la nación. Juan Cruz, redactor del periódico,
recuerda cómo El País fue involucrado, sin él pretenderlo, en esa tormentosa
agitación que atemorizó a España durante el tiempo que duró el secuestro de
Antonio María Oriol y Urquijo. A raíz de la carta que el diario recibe de los
secuestradores la policía acosa al director y periodistas de El País hasta el
punto de registrar el domicilio de Juan Luis Cebrián a quien habían aplicado la
ley antiterrorista. Pero no sólo el director y sus redactores eran objeto de
vigilancia policial sino también eran considerados conocedores de información
importante sobre los acontecimientos que estaban sucediendo (no solo el
secuestro de Oriol sino también el de Villaescusa un mes después y los
asesinatos de Atocha), por lo que Juan Luis Cebrián fue solicitado -y
presionado- por el ministro de Interior, Rodolfo Martín Villa, el Gobernador
Civil de Madrid, Juan José Rosón y el propio Vicepresidente del Gobierno,
Gutiérrez Mellado, los cuales le convocaron en diferentes ocasiones a
conversar con cada uno de ellos 722. Hubo otros momentos importantes en los
que El País se vio como una parte activa en los acontecimientos más
preocupantes como cuando a finales de 1979 fue secuestrado Javier Rupérez y
el periódico ofreció su colaboración a la familia o cuando el propio Adolfo
Suárez explicó a Cebrián que había una acusación contra él de ser agente de la
KGB 723.
721
María Cruz Seoane y Susana Sueiro, o. c., p.124.
722
Juan Cruz lo recuerda con profusión de detalles en el capítulo titulado “El ojo del huracán”, o.
c., pp.80-85.
723
Ibidem.
325
y heridas de menor consideración al también conserje, Carlos Barranco. Esta
vez no se hizo huelga en todos los periódicos del país como había ocurrido un
año antes tras el atentado contra El Papus. Los sindicatos consideraron que no
había que ceder al intento de los terroristas de atemorizar y acallar a la prensa
y decidieron desarrollar el trabajo “si cabe con más dedicación y esfuerzo,
para que el lector tuviese el máximo de información sobre el criminal atentado
que golpeó ayer a compañeros y sobre la naturaleza y los fines del fenómeno
terrorista” 724. El País considera este atentado como una consecuencia de la
misión que cree estar cumpliendo: no sólo informar sino contribuir con todas
las consecuencias –incluso con muerte de sus empleados- a la implantación de
la democracia en España. Así dice en la primera página del periódico del día
siguiente al atentado:
724
EP, “El precio más alto”, p.1, 31-10-78.
725
EP, “No tenemos miedo” p.1, 31-10-78.
326
asumida por todos 726. El País se ve en la obligación de tomar partido por las
libertades contra el golpe de estado y correr los riesgos de sufrir las
imprevistas y presumiblemente graves consecuencias si el golpe triunfa.
Porque la edición especial que sale a la calle cerca de las diez de la noche, no
es sólo información sobre los acontecimientos, sino que tiene el carácter de
proclama contraria a los golpistas con la clara pretensión de animar al pueblo a
que se oponga a cualquier acción que traiga consigo la pérdida de las
libertades.
726
Ver María Cruz Seoane y Susana Sueiro, o. c., pp. 200-204.
727
EP, Primera edición extra del día 24 de febrero de 1981, p.1ª.
327
que el franquismo había intentado impedir por todos los medios” 728. Como se
ha dicho antes, el antifranquismo culto, moderado o radical había encontrado
su lugar en Cuadernos para el Diálogo o Triunfo, revistas prestigiosas que
pronto desaparecerían después de la muerte de Franco (1978 y 1982
respectivamente). Su herencia será recogida por El País a través, en gran
medida, de las firmas más importantes de estas publicaciones que aparecerán
asiduamente en sus páginas o formarán parte de su plantilla 729. Como
miembros más destacados de la redacción que venían de estas revistas así
como del diario Informaciones podemos destacar, además del director, Juan
Luis Cebrián, Vicente Verdú, Javier Pradera, Soledad Gallego-Díaz, Joaquín
Estefanía, Eduardo Haro Tecglen, Manuel Vicent, Manuel Vázquez
Montalbán, Juan Cueto, Soledad Álvarez –Coto, Jesús de la Serna, José Luis
Martín Prieto, Ángel Luis de la Calle, Rafael Conte, etc., todos ellos de
reconocida tendencia liberal- progresista.
728
Luis Negró Acedo, El diario El País y la cultura de las elites durante la Transición, p. 11.
729
Idem., p.16.
730
Idem., p.19.
731
Gérard Imbert en Le discours du journal. A propos de « El País», citado por Luis Negró, o. c.,
p.19. Sobre la importancia de El País en la creación de una cultura que sería referencia dominante
en la sociedad española de la Transición, una cultura liberal progresista – de centro izquierda- es
imprescindible la obra ya mencionada de Luis Negró, El diario El País y la cultura de la elites
durante la Transición.
328
estudiantes en la agitación que sufrió la Universidad española de los años
sesenta. Esta actitud, que le valió la expulsión de la cátedra junto a Enrique
Tierno Galván y Agustín García Calvo en 1965, le daba en estos momentos
tal prestigio entre aquellos jóvenes estudiantes que ahora eran parte destacada
en la vida intelectual y política del país que sus artículos eran respetados y
aceptados por una gran parte de la sociedad. Sus participaciones en la sección
Opinión de El País fueron permanentes en los primeros años de su existencia.
En el primer año de vida del diario sus artículos aparecían una media de más
de dos a la semana 732. En estos artículos irá dando el perfil del intelectual. El
intelectual deberá estar “fuera del duelo político” y ser crítico con el sistema,
aunque no debe situarse fuera de él 733. Por otra parte, en sus artículos va
argumentando la idea de que el intelectual es de izquierdas, desde uno de sus
primeros artículos, “Una izquierda cultural”734, hasta cuando en 1982 escribe
“Los intelectuales y la derecha”:
“El intelectual, para mí, es quien, culturalmente acreditado, adopta una postura
política comprometida pero, a la vez, libre, independiente o, como escribí,
inorgánica, de oposición al poder establecido, cualquiera que éste sea, porque nunca
será perfecto y siempre perfectible. La crítica de la ortodoxia y la propuesta, más o
menos utópica, de nuevos modelos de sociedad son las funciones primordiales de su
oficio. Al conservador le parece bien lo que existe –y si es reaccionario, mejor lo
que dejó de existir-[…]. Tienen (las gentes de la derecha), por supuesto, de su parte,
el poder militar, el poder financiero, el poder eclesiástico. Siguen teniendo el poder
político. Pero el inerme, el casi fantasmagórico pero auténtico poder intelectual, que
no se hagan ilusiones, ése nunca lo tendrán” 735.
732
Luis Negró Acedo, o. c., p.24.
733
EP, José Luis L. Aranguren, “Dos ideas de la política” 13-11-76.
734
EP, José Luis L. Aranguren, “La izquierda cultural”,23- 9 -76.
735
EP, José Luis L. Aranguren, “Los intelectuales y la derecha”, 13-2-82.
329
que su espíritu se rebele como se rebela también ante cualquier
involucionismo seudoconservador incapaz de alumbrar las vías del futuro” 736.
Pero éste era un hombre poco conocido y de un partido político muy
conectado con el franquismo, por lo que su argumentación tuvo escaso eco
ante un intelectual tan respetado y prestigioso como Aranguren. No obstante
sorprende que éste excluya a la derecha de esa intelectualidad cuando
reconoce, no cabe duda, a Julián Marías o Laín Entralgo, colaboradores
también en la sección Opinión, como integrantes de esa intelectualidad. Tal
vez considerara de izquierdas, al menos en el campo de las ideas, todo lo que
estuviera situado, en los últimos años, al margen del franquismo 737.
736
EP, Guillermo Kirkpatrick “¿Un intelectual de izquierdas?”
737
Luis Negró Acedo, o. c., p.27.
738
EP, José Luis L. Aranguren, “El País como empresa e « intelectual colectivo », 7- 6-81.
739
Tiene interés traer aquí los nombres de intelectuales que Aranguren menciona en este artículo.
Además de los mencionados en el texto habla de la “controvertida firma de Fernando Sabater”.
“Colaboramos –dice en otro momento-, Laín, Tovar, García Sabell, Marías, yo mismo, Sopeña,
Vidal-Beneyto”. “La derecha civilizada –Areilza, Fraga-…” “La derecha civilizadora y abierta
(Senillosa y Jesús Aguirre “cuando no firma como Duque) […] “La derecha eclesiástica
civilizada –Patino, Olegario González de Cardenal… “La izquierda eclesiástica: Llanos, Díez –
Alegría, González Ruiz, Caffarena, Manuel Reyes Mate. Máximo y Peridis, “nuevas estrellas”.
Francisco Umbral, Juan Cueto, Rosa Montero, Manuel Vicent, J. M. Ullan, etc. (EP. 7-6-81.)
330
y afianzar el objetivo “de contribuir a la reflexión y al diálogo de la sociedad
consigo misma” 740.
Este diario gozó desde muy pronto de un gran prestigio hasta el punto de
que, como dice la profesora Mercedes Chivelet, “lo dice El País” se convirtió en
argumento definitivo para aclarar cualquier duda 741. Incluso en las Cortes no
faltan en sus diarios de sesiones alusiones a este periódico para precisar
acontecimientos o para basar argumentaciones. Sirva como ejemplo la
intervención del señor Bosque Hita en el senado, en la sesión plenaria 34, del
miércoles 12 de diciembre de 1979, en la que como se lee en el diario de
sesiones, basa su argumentación en un editorial de El País .La importancia de
este diario en la España de la Transición se puede medir también por el continuo
crecimiento de su tirada que llega a duplicarse en sus cinco primeros años
convirtiéndose ya en esa fecha en el diario de más difusión en España.( En 1976
su difusión es de 117.000 y en 1981 de 234.000. Le siguen La Vanguardia con
192.000 y ABC (Madrid), con 135.000 742). Además, pronto se convierte en
“referencia dominante”, tema que Gérard Imbert, Vidal- Beneyto, Enrique
Bustamante y otros autores analizan en su libro El País o la referencia
dominante. Para Imbert El País “se ha institucionalizado como fuente de saber y
de referencias” 743. En esta obra afirma Vidal- Beneyto que El País participa de
las características de los “diarios de referencia” entre las cuales es importante
reseñar, para confirmar el espectro político que podía ser representado en el
periódico en los años de las Transición, la que se refiere a “la ideología explícita
de los propios diarios que se sitúan políticamente en posiciones de centro –
desde el centro derecha al centro izquierda- excluyendo manifiestamente los
extremos” 744. La siguiente cita de Antonio Alférez resume lo expuesto:
740
Juan Luis Cebrián, “EL PAIS, un intelectual colectivo en la transición”, El País, Memoria de la
Transición, p. 87.
741
Mercedes Chivelet, Historia de la Prensa cotidiana en España, p.127.
742
Datos de la OJD, tomados de Antonio Alférez, o. c. Anexo, Cuadros estadísticos.
743
Gérard Imbert y José Vidal Beneyto coords. El País o la referencia dominante, p. 9
744
Idem., p.20.
331
político vivido en España. El periódico se había convertido en el testigo,
controvertido de aquella etapa de libertades y también desencantos” 745.
745
Antonio Alférez, o. c., p.244.
332
La cuestión vasca en las páginas de El País
746
Juan Pablo Fusi, “La Cuestión vasca en el siglo XX”, Mercedes Arbaiza, coord., La Cuestión
Vasca, p.113.
747
Ver la amplia bibliografía que tiene sobre el tema Juan Pablo Fusi como en La Patria Lejana,
pp.46, 47; España. La evolución de la identidad nacional, pp.224-233; Identidades proscritas
pp.50-68.
333
Por otra parte, años más tarde Primo de Rivera disuelve las
diputaciones, salvo las de Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya 748 y ofrece a
éstas presentar un proyecto de estatuto provincial mancomunado, oferta a la
que sólo responde la diputación de Guipúzcoa 749. Pero el avance del
nacionalismo vasco en la conciencia popular se fue afianzando a través del
auge de la cultura “etno-euskaldun” promovida por el PNV durante la
dictadura de Primo de Rivera y del desarrollo del nacionalismo político en los
años de la República. Si bien el rechazo del PNV a formar parte del bloque
antidinástico vascongado, promovido por el socialista Indalecio Prieto,
produjo negativas repersuiones para las perspectivas políticas de este
partido 750, no obstante las elecciones de 1933 convirtieron al PNV en la
primera fuerza política del País Vasco obteniendo del 30% de los votos en la
región, con doce diputados: seis en Vizcaya, cinco en Guipúzcoa y sólo uno en
Álava 751. Pero el Estatuto llegó a conseguirse ya tarde, iniciada la Guerra
Civil. Con todo, la cuestión nacional ha ido avanzando a distinto ritmo pero
siempre a remolque de una parte importante de vascos que no ha visto - a
pesar de reconocer su identidad diferente y singular- la necesidad de admitir el
hecho de ser una nación. Por lo que la “cuestión vasca” es inseparable del
nacionalismo. Aunque en el breve periodo de autonomía que dirige José
Antonio Aguirre se creó un sentimiento de nación épico en la lucha contra el
fascismo, no obstante hay que tener en cuenta que la Guerra Civil Española
fue una guerra civil también entre vascos (en Álava y Navarra triunfa el
levantamiento militar) y que la autonomía de Euskadi sólo fue real en Vizcaya
pues, cuando se consigue en octubre de 1936, no sólo Álava y Navarra están
en poder de los nacionales sino también Guipúzcoa.
748
R. Decreto de Disolución de las Diputaciones Provinciales de fecha 12 de enero de 1924,
citado en María Teresa González Calbet, La Dictadura de Primo de Rivera, pp. 226 y 227.
749
Rafael Lasaga y Esteban Arlucea, “Tensiones centro periferia en el Estado español. Especial
referencia la caso vasco”, Javier Ugarte (ed.) La Transición en El País Vasco y España, p. 239.
750
Ricardo Miralles, El socialismo vasco durante la II República, pp. 136 y 137.
751
José Luis de la Granja, El nacionalismo vasco: un siglo de historia, p. 42.
334
vasca” 752. Acabada la guerra civil española, la esperanza del Gobierno Vasco
en el exilio está puesta en la victoria de los Aliados. Al igual que los
republicanos, los nacionalistas vascos piensan que con la derrota del Eje,
Franco tendrá los días contados. Por esto, salvo la intensa actividad de Manuel
de Irujo en Londres con la redacción de un Proyecto de Constitución Vasca y
la organización de una unidad militar vasca, la actitud del nacionalismo es de
espera. Hasta que a finales de 1944, ante la ineludible derrota de Alemania se
inicia una actividad diplomática muy intensa por parte del Gobierno Vasco
ante los Aliados, sobre todo ante los EE. UU. En 1946 la coyuntura parece
muy favorable a los intereses del Gobierno Vasco. En febrero de ese mismo
año la ONU acuerda no admitir a la España de Franco como miembro, y en
marzo Aguirre es recibido oficialmente en el Parlamento francés.
752
Juan Pablo Fusi, o. c., p.111.
335
el testigo de la revitalización de la cuestión vasca 753. Esta nueva generación
estará representada principalmente a inicios de los años cincuenta por EKIN –
años después ETA- cuya ideología mantiene la continuidad del nacionalismo
histórico, aunque su estrategia supondrá la ruptura con la del PNV.
755
EP, Carlos Santamaría Ansa, “En torno al nacionalismo vasco”, 31-10-1976.
756
EP, Editorial, “Para la paz en El País Vasco” 2—1-1977.
337
ruptura, la “vuelta de la tortilla”, dice, es “impensable e imposible”. Y no se
avanza –considera el diario- en este camino por causa del miedo al futuro que
atenaza al Gobierno de Arias Navarro y porque la oposición no es capaz de
aceptar su evidente desorganización.
Si, como es obvio, existe una relación entre el interés mostrado por un
tema y el espacio dedicado a dicho asunto en las páginas del diario, resulta
imprescindible cuantificar la extensión que El País concede a las noticias y
comentarios sobre la cuestión vasca en sus páginas, para determinar el grado
de preocupación que el tema genera al periódico. De esta manera, al revisar los
primeros números del diario que salen a la calle enseguida comprobamos que
757
EP, Editorial, “La amnistía, ¿cuándo?” 16-5-1976.
338
el tema vasco tiene una presencia continua, sobre todo, en la sección
denominada “Regiones”. En un recuento del espacio dedicado a este tema en
los números del mes de mayo de 1976- 24 en total-, no se contabiliza ni un
solo día en que no aparezca en esta sección alguna noticia o comentario sobre
el País Vasco. Pero, además, en una consideración aproximada del espacio que
esta sección dedica a todas las regiones- casi siempre dos páginas, de las que
descontamos la publicidad- se puede concluir que el porcentaje medio del
espacio dedicado a Euskadi está entre un 20% y un 25%. Tengamos en cuenta
que este periodo de tiempo computado es de uno de los meses de la Transición
en que menos noticias generan tanto la vida política de Euskadi como la
actividad terrorista de ETA.
339
La cuestión vasca en El País.(mayo-octubre 1976)
341
“La amnistía pendiente y la
15-8-76 declaración de paz”, José Luis
L. Aranguren.
“La violencia
20-8-76
innecesaria”
“Casos que se
24-8-76
olvidan”
“Autonomías y
1-9-76
nacionalidades”
“Cuando la calle
28-9-76 contesta al “Seiscientos mil huelguistas en El País Vasco”
poder.”
“Un estudiante
29-9-76
asesinado”
“Los amigos de la
5-10-76 “ETA-V reivindica el atentado”
sangre”
342
“Gran despliegue policial en la
12-10-76
conmemoración del Gobierno Vasco”
“El terrorismo no
16-10-76
tiene ideología”
343
“Vasconia” es una nación y que España es “una comunidad “simbiótica” de
pueblos”. Ya desde ahora y, como más adelante comprobaremos, se puede ver
la generosa atención que El País muestra, desde los primeros pasos del
periódico, a la defensa de las pretensiones de los nacionalismos periféricos –
sobre todo el vasco, representado en el PNV- frente a la posición más
“españolista”, considerada conservadora y cercana al Régimen anterior. En los
círculos liberales de centro izquierda se considera que la descentralización del
poder estatal es la propuesta progresista -como en los partidos nacionalistas
que la defienden- al tema de la estructuración del Estado.
758
En el formato de ABC la portada se dedica a una sola noticia con fotografía y la primera se
dedica a editoriales. A continuación presenta una página de sumario en la que aparecen destacados
los titulares considerados de mayor interés por el diario. Al hacer este recuento de noticias
destacadas tenemos en cuenta dicho sumario.
344
mayor parte del espacio más destacado del diario. Esto es lo que sucede en los
tres últimos meses de 1979 que, a modo de cata, hemos analizado y cuyos
resultados presentamos en los recuadros de las páginas siguientes.
759
Este destacado político de la UCD fue secuestrado en 1979, el 11 de noviembre, por la banda
terrorista ETA p m. Fue liberado un mes después, el 12 de diciembre. Sobre este secuestro el
mismo Javier Rupérez escribió, Secuestrado por ETA .Madrid, Temas de Hoy, 1991.
760
EP, Editorial, “Y el referéndum vasco” 27-10-79.
345
La cuestión vasca en El País (octubre-diciembre 1979)
16-10-79 “Información
contra terrorismo”
346
19-10-79 “Un grupo de ETA (p-m) no ha
renunciado a la lucha armada”
24-10-79 “Sí a los Estatutos” “El Estatuto de Guernica”, “Esfuerzo final en el cierre de
Carlos Garaikoetxea. campaña para disminuir la abstención”
“Euskadi y su futuro/ y
2”, J. Mª Benegas.
347
1-11-79 "Laberinto “Asesinado un guardia civil
terrorista en ETA” en Portugalete”
348
ETA(p-m)” vascos” Joseba Elósegui.
“A Javier Rupérez”,
Gregorio Peces-Barba.
“Solidaridad con el
Pueblo Vasco”, Francisca
Sauquillo
349
7-12-79 “El Estado de las “El CGV crea una comisión que
autonomías”, G. Peces- investigará torturas en Euskadi”
Barba
“Supuesta amenaza de ETA
si no hay acuerdo con el Gobierno”
350
La política restrictiva con las demandas nacionalistas sirve de pretexto a
ETA
2º, para pacificar Euskadi hay que acabar con dos elementos
perturbadores, la actuación cicatera y represora del Gobierno con respecto a
Euskadi y la actividad terrorista de ETA. Si el Gobierno controla la represión
policial de tinte franquista y avanza en la consecución de las libertades de
Euskadi – legalización de la ikurriña, concesión de una amnistía plena,
creación del Consejo General Vasco y su dotación de competencias,
reconocimientos de los derechos históricos vascos en la Constitución y el
Estatuto de Autonomía- ETA no podrá continuar su actuación terrorista. No es
una actitud que justifique a ETA, pero sí estima que el último responsable de
761
En el capítulo 1º de esta Segunda Parte, el apartado 3, “La oposición de centro izquierda al
final de la dictadura en la prensa para la democracia”, se observa en el análisis de Cuadernos para
el Diálogo y Triunfo que en ciertas medida se justifica la acción violenta como respuesta a la
violencia institucional de los Estados. Llegada la democracia a España, aunque parece que todavía
existe cierta comprensión, la razón no es ya la misma.
762
EP, Editorial, “Los amigos de la sangre” 5-10-76.
351
su existencia es la política del Gobierno que limita la consecución de las
libertades en Euskadi, lo que sirve de pretexto a esta organización para
justificar su actividad terrorista.