TEXTO BÍBLICO Salmo 119: 25-32:
25 Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra. 26 Te he
manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos. 27 Hazme
entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas. 28 Se deshace
mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra. 29 Aparta de mí el camino de la
mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley. 30 Escogí el camino de la verdad; He
puesto tus juicios delante de mí. 31 Me he apegado a tus testimonios; Oh Jehová, no me
avergüences. 32 Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanches mi
corazón.
Introducción
Lo que debemos de saber de Salmos 119:
Es el capítulo más largo de la Biblia con 176 versículos
El tema sobresaliente, principal o especial que no tiene ningún pasaje de las
Escrituras, es “LA PALABRA DE DIOS”, porque se repiten en cada uno de sus
versículos, excepto el verso 122, los diferentes términos para asignar LA
PALABRA DE DIOS son. 1) LEY, 2) TESTIMONIOS, 3) MANDAMIENTOS, 4)
ESTATUTOS, 5) DICHOS, 6) JUICIOS, 7) PALABRA, 8) ORDENACIÓN, 9)
CAMINOS.
LA PALABRA DE DIOS dominaba la vida del salmista, antes de la salida del sol
hasta después de la puesta del sol. por ejemplo: 1) “me anticipe al alba” (v. 147), 2)
“todo el día” (v. 97), 3) “siete veces al día” (v. 164), 4) “las vigilas de la noche”
(vv. 55, 148), y 5) “a media noche” (v. 62).
El salmos 119 contiene la oración más extensa en toda la Biblia, los tres primeros
versículos son afirmaciones en tercera persona, noten a partir del versículo cuatro
comienza a orar y termina en el versículo 176, en total 173 versículos de oración.
El autor del Salmo 119 es común y corriente como cualquiera de nosotros,
enfrentando batallas u opresiones grave en dos frentes:
1) Batalla interna:
9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
17 Haz bien a tu siervo; que viva, Y guarde tu palabra.
19 Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus mandamientos.
2) Batalla externa:
23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo meditaba
en tus estatutos,
109 Mi vida está de continuo en peligro, Mas no me he olvidado de tu ley.
110 Me pusieron lazo los impíos, Pero yo no me desvié de tus mandamientos.
Ya, habiendo conocido el Salmo 119 quiero exponer el siguiente tema:
LA FORTALEZA DE LA PALABRA DE DIOS EN TU SUFRIMIENTO
SEGÚN SALMOS 119:25-32
1. ANIMO EN TU SUFRIMIENTO (V. 25)
25 Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra.
La primera parte del versículo diría “mi alma se aferra al polvo”, ¿a quién debes ir en tu
sufrimiento? A Dios, mediante la Palabra entendida correctamente, porque: “Porque las
cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la
paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Rom 15:4).
Tres funciones de la palabra de Dios según 1 Co. 13: 4: Edificación, exhortación y
consolación.
2. TE RESPONDE CONFORME A SU VOLUNTAD EN TU SUFRIMIENTO (v
26)
v. 27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas
v. 11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
v. 36 Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.
v. 37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino.
El Salmista conto en detalle su vida a Dios. Una oración anclada a la Palabra de Dios
Muchas veces cuando estamos sufriendo oramos para que Dios nos saque de la situación y
no pedimos a Dios que nos enseñe su Palabra.
3. DISFRUTAS DE LA PALABRA EN TU SUFRIMIENTO (V. 27)
v. 27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas
En el hebreo diría “para que ocupe mi mente en tus maravillas”
v. 18 Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
Esto apunta a lo extraordinario que es entender las realidades gloriosas de la Palabra de
Dios. Leer la Biblia te llevara a entender ¿quién es Dios y lo que Dios hace?, si hacemos
esto Dios nos va a llevar por encima de la aflicción.
4. TE FORTALECE EN TU SUFRIMIENTO (V. 28)
v. 28 Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.
En el hebreo diría: “está llorando mi alma de tristeza”. Fortaléceme según tu Palabra.
En el versículo 25 se ve un tono de consolación, aquí más de fortaleza.
5. ENFRENTAS EN OBEDIENCIA TU SUFRIMIENTO (VV. 29-32)
29 Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley. 30
Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí. 31 Me he apegado a
tus testimonios; Oh Jehová, no me avergüences. 32 Por el camino de tus mandamientos
correré, Cuando ensanches mi corazón.
El salmista reconoce que tiene que obedecer a Dios.
Sal 119:29 Aléjame del camino de la mentira y guíame con tus enseñanzas.
Sal 119:30 He decidido seguir el camino de la fidelidad; he elegido tus enseñanzas.
Sal 119:31 Me he apegado a tus enseñanzas, Señor, te ruego que no me avergüences.
Sal 119:32 Corro por el camino de tus mandamientos, porque tú me haces más sabio.