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Sistema Esuqletico

El esqueleto humano está formado por 206 huesos y cartílagos que dan forma y sostienen el cuerpo. Los huesos están compuestos principalmente por calcio y colágeno, lo que les da rigidez y flexibilidad. El esqueleto se divide en axial, que forma el eje central del cuerpo, e apendicular, que incluye las extremidades. Los huesos protegen órganos internos y generan células sanguíneas en la médula ósea.

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Sistema Esuqletico

El esqueleto humano está formado por 206 huesos y cartílagos que dan forma y sostienen el cuerpo. Los huesos están compuestos principalmente por calcio y colágeno, lo que les da rigidez y flexibilidad. El esqueleto se divide en axial, que forma el eje central del cuerpo, e apendicular, que incluye las extremidades. Los huesos protegen órganos internos y generan células sanguíneas en la médula ósea.

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Sistema Esquelético

Oculto bajo la piel y los músculos, rico en un mineral


llamado calcio, se encuentra un sistema que nos
sostiene y da forma por dentro. Es el sistema
esquelético, nuestra estructura ósea, posibilita
nuestro cuerpo a enderezarse y arquearse, y a los
órganos conservar un espacio apropiado para su
funcionamiento. Punto de anclaje para los músculos,
los cuales al contraerse generan movimiento. ¿Te
imaginas sin huesos? ¡Seríamos como gelatina!

El esqueleto humano es el conjunto organizado de


huesos y cartílagos que forman y estabilizan el
armazón del cuerpo. Está formado por 206 huesos,
piezas rígidas y resistentes; pero también por partes
más blandas llamadas cartílagos. Ellos recubren los
extremos de los huesos, y forman ciertas
estructuras como la nariz, el pabellón de las orejas y
parte de las costillas. Los huesos se unen en las
articulaciones por medio de los ligamentos.

Podemos dividir al esqueleto humano en dos


categorías:

el esqueleto axial: sus huesos forman el eje


principal del cuerpo (cabeza y tronco), e
inclusive constituyen las paredes de cavidades
corporales como por ejemplo: cráneo, columna vertebral, costillas, esternón, etc.

el esqueleto apendicular, está compuesto por los huesos de las extremidades


tanto superiores como inferiores y los huesos de los hombros (cintura pectoral) y
la cadera (pelvis) que conectan los miembros con el esqueleto axial.

Nuestros huesos están formados químicamente por un 33% de materia orgánica y


por 66% aproximadamente de materia inorgánica.

la parte orgánica está formada principalmente por una proteína, el colágeno,


que les confiere elasticidad, flexibilidad y resistencia;
la parte inorgánica está formada por sales minerales, principalmente calcio y
fosfato, que son la causa de la dureza y rigidez a las piezas óseas.

¡Sabías que las proporciones entre materia orgánica e inorgánica varían de acuerdo a
los requerimientos de cada etapa de la vida! Es por esto que los niños la parte
orgánica es comparativamente mayor y los huesos son más flexibles y pueden
doblarse. Si en esta etapa no se reciben las cantidades necesarias de calcio pueden
ocurrir deformidades como el raquitismo; de aquí la importancia de la leche en los
infantes.

El calcio aporta rigidez a los huesos y a los dientes. Pero también interviene en
muchos otros procesos orgánicos, tales como la contracción muscular, transmisión
de impulsos nerviosos, coagulación de la sangre, etc.

Existen dos tipos de tejido óseo:

el hueso compacto, de gran dureza y densidad, se ubica en la parte externa,


debajo del periostio (membrana que recubre a los huesos); su grosor depende de
las exigencias mecánicas. Se dispone en forma de laminillas concéntricas, que
forman parte de los llamados sistemas Haversianos.

el hueso esponjoso es más liviano y tiene forma de enrejado; tiene espacios en


los cuales se aloja la médula ósea. Se ubica generalmente en la parte interna del
cuerpo de los huesos (diáfisis) y en los extremos (epífisis) de los huesos largos y
en los huesos cortos, planos e irregulares.
Unidos a los músculos y las articulaciones forman parte del aparato locomotor. Como
mencionamos al principio, protegen a los órganos internos como el cerebro,
pulmones, entre otros, formando cavidades rígidas donde estos se encuentran, por
ejemplo cráneo o la caja torácica.

Otra función fundamental es la de generar las células sanguíneas. Los huesos poseen
una parte llamada médula ósea roja, donde se producen los glóbulos rojos, glóbulos
blancos y plaquetas.

Tipos de hueso:

Largo

Corto

Plano

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