LA EDUCACIÓN FISICA
Cuando hablamos de educación física, nos referimos a una disciplina pedagógica que abarca el
cuerpo humano desde diversas perspectivas físicas, aspirando a una educación integral respecto al
cuerpo humano que contribuya al cuidado y a la salud, pero también a la formación deportiva y
contra la vida sedentaria. Así como en los diversos cuerpos educativos el individuo es formado
mental y socialmente, se le enseñan oficios, técnicas, conocimientos, asimismo la educación
física aspira a educarlo en el uso de su propio cuerpo, ya sea recreativo y atlético, o de simple
salud y supervivencia, fortaleciendo los huesos y la musculatura en etapas cruciales del desarrollo
humano.
La tendencia actual en materia de educación física es hacia la explotación de la adaptabilidad
y la versatilidad del cuerpo, enseñando a los jóvenes a lidiar físicamente con distintas situaciones
o requerimientos, y aumentando así sus capacidades corporales.
Esto, además, complementado con una formación emocional hacia la sana competitividad,
hacia el trabajo de equipo y compañerismo, hacia la valoración de la diferencia y el respeto por
los derechos humanos, todo lo cual es igual de importante.
Es común en las asignaturas de educación física la práctica de deportes, los ejercicios atléticos
y rítmicos, los circuitos de ejercitación, así como el abordaje de dinámicas grupales y actividades
cooperativas. Los seres humanos practicaban la educación física en las Edades Antiguas,
formando parte importante de su concepción de la cultura y llegando a concebir grandes
competencias como los maratones de la Grecia Antigua, o la lucha romana.
En aquellas épocas, el sentido de esto era formar ciudadanos listos para la guerra en caso de
que fuera necesario, a menudo intentando combinarlo con instrucción filosófica que lograra una
combinación entre hombre sabio y de acción.
La educación física moderna nace como tal a principios del siglo XIX, en las academias de
Suiza y Alemania, con deportes diversos, heredados en gran medida de las disciplinas físicas que
la antigua aristocracia, usualmente vinculada con los oficios militares, practicó toda la vida, como
la esgrima y la equitación. A ello se sumaban disciplinas deportivas más populares, y luego
deportes de velocidad, que a menudo combinaban el cuerpo con herramientas mecánicas, como la
bicicleta. Pero no sería hasta el siglo XX que se abrirían las primeras instituciones de formación
profesoral en materia de educación física.