NOCIONES GENERALES:
Dentro de la categoría de actos jurídicos encontramos los negocios jurídicos, los
cuales tienen una característica peculiar: son el acto jurídico propio de la autonomía de
la voluntad y tienen un cierto contenido normativo. El efecto del acto jurídico lo marca
la ley mientras que en un negocio jurídico será el querido por las partes. Mientras el
negocio jurídico no se oponga a la ley, producirá los efectos pretendidos por la
autonomía de la voluntad.
Dentro del negocio jurídico existen negocios jurídicos unilaterales y negocios
jurídicos bilaterales. En los primeros existe una única declaración de voluntad, así
sucede en el testamento. Otros negocios jurídicos son denominados “contratos” y
requieren al menos dos declaraciones de voluntad.
Contrato es el negocio jurídico bilateral o plurilateral. Si se celebra es porque las
partes pretenden satisfacer intereses propios, por ejemplo: un el negocio de
compraventa.
El conjunto de principios, reglas e instituciones que presiden y regulan la
formación de los contratos y el campo de aplicación de la autonomía de la voluntad,
establecen sus requisitos, sus clases y modalidades, determinan sus efectos, sus
vicisitudes y las formas de disolución y extinción de los mismos, a través de los cuales
se elaboran los principios generales para ser aplicados a los casos concretos de los
contratos en particular.