Historiapa 7
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el 15 de mayo, y hasta el 27 de agosto se dedicó a la tarea de
preparar los planteamientos que haría, para lo cual incluso se
hicieron muchas consultas públicas a diversos sectores panameños .
Ya hemos dicho que desde abril de 1953 el Ministro de Relaciones
Exteriores panameño había pedido en Washington la aceptación
de la visita del Presidente Remón, pero desde un principio los
Estados Unidos previnieron que se requería "necesariamente la
adecuada preparación, de antemano, de los asuntos que deben ser
tratados" (documento de 21 de abril de 1953) y la visita sólo pudo
efectuarse en los últimos días de septiembre, cuando ya se habían
iniciado las negociaciones, desde el 10 de septiembre .
Efectivamente, las mismas comenzaron a raíz de una segunda visita
del Ministro de Relaciones Exteriores panameño a Washington, y
el 11 de septiembre dicho Ministro hizo entrega, en la Blair House,
al Secretario de Estado Foster Dulles y a la misión norteamericana,
de una Exposición de Motivos y de una agenda de XVII puntos,
como planteamiento inicial para las negociaciones .
En la tercera reunión, celebrada el 15 de septiembre, ya el
delegado Cabot expuso lo que líneas atrás reprodujimos sobre la
inexistencia de credenciales especiales, por parte de la misión
norteamericana, actitud bien elocuente, como índice de la
posición respectiva . Y en la misma reunión tercera, el Sr . Cabot
expuso que en los documentos panameños entregados (Exposición
y Agenda) "se había mencionado la revisión de Tratados, pero
que, hasta donde ellos entendían, en ninguna de las
comunicaciones oficiales del Gobierno panameño se había
planteado el asunto específico de la revisión de tratados, y que
ellos no estaban autorizados para discutir dicha revisión . Que, en
consecuencia, tenían que hacer, en este momento, una reserva de
su posición en cuanto a este punto" . El jefe negociador panameño,
Dr. Octavio Fábrega, llamó la atención sobre esta limitación
inadecuada del radio de las negociaciones, y requerido por Cabot
para que expresara si Panamá tenía algún planteamiento concreto
tse día, Fábrega hizo presentación del Documento "A",
contentivo de una propuesta panameña sobre el primer punto de la
agenda, referido a seis temas concernientes al aprovechamiento por
Panamá del mercado comercial de la Zona del Canal, entre los
cuales estaba el de la igualdad de trato para panameños en cuanto
a trabajos . Al recibir el documento, Cabot respondió que "tendría
que ser estudiado por los distintos departamentos de su
Gobierno" .
En la reunión siguiente, del 17 de septiembre, Fábrega
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presentó el Documento B, también relativo a la igualdad de trato
en asuntos de trabajo, y Cabot manifestó que "era un asunto
sumamente complicado e importante que sería cuidadosamente
estudiado por las agencias correspondientes del Gobierno de los
Estados Unidos" . La delegación panameña continuó presentando
algunos documentos en reuniones sucesivas y trató de aclarar si la
misión norteamericana tenía o no facultad para negociar sobre la
revisión de tratados . Fue en la reunión de 24 de septiembre,
cuando el Sr . Cabot `expresó' que había recibido instrucciones de
informar a la Delegación panameña que la Delegación de los
Estados Unidos no estaba autorizada para discutirla revisión de los
tratados,", añadiendo que las propuestas panameñas podían
hacerse efectivas mediante interpretación y no en forma de
revisión. Sobre este particular, en el Informe de la Misión
Negociadora panameña, de 26 de enero de 1955, se lee : "Creóse
con ello un verdadero "impasse" en las negociaciones, el cual,
afortunadamente, no duró mucho tiempo, pues vino a resolverlo la
visita, pocos días después, a la Casa Blanca, del Presidente Remón .
Quedó de manifiesto en ese momento que el punto principal de la
visita del Presidente Remón habría de ser el de lograr la ruptura
del "impasse" indicado y la definición adecuada del radio de
acción de la gestión revisionista ; y que ello requeriría la
presentación directa de la dificultad creada al Presidente de los
Estados Unidos, General Dwight D . Eisenhower" .
En realidad, el "impasse" fue sorteado, y en la Declaración
conjunta de ambos Presidentes se lee que el de los Estados Unidos
"ha asegurado al Presidente de la República de Panamá que todos
los puntos que los representantes de Panamá deseen plantear
recibirán consideración con su mayor simpatía a la luz de las
relaciones particularmente estrechas que existen entre los dos
países" . Este acuerdo de alto nivel facilitó la presentación de
documentos por parte de la misión panameña, pues en la sesión del
seis de octubre se entregaron, por ella, los Documentos "F" a "U" .
Pero sólo se había avanzado hasta la simple presentación de
Documentos . En las sesiones siguientes, las respuestas escritas de la
misión norteamericana fueron siendo consistentemente negativas .
Sobre el particular, veamos lo que indica el informe final de la
delegación panameña : "La desilusión de la Misión Negociadora
Panameña llegó a su límite en la sesión del 2 de febrero de 1954
(adviértase el lapso transcurrido de negociaciones) en la cual los
Estados Unidos consolidaron en una sola negativa sus respuestas a
las propuestas panameñas contenidas en los Documentos "D",
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"G," "O," "Q," "S,", y "U," alegando que nuestras propuestas
podrían dar la impresión de que en la Zona del Canal habría una
autoridad dividida y manifestaron que los Estados Unidos no
podrían aceptar nada que limitara la interpretación amplia y
comprensiva que ellos le daban a los derechos que les otorgaba la
Cláusula III del Convenio de 18 de noviembre de 1903 de ejercer
en la Zona del Canal todo el derecho, poder y autoridad que
ejercerían si fueran los soberanos del territorio" .
Nuevamente acudió la misión panameña a las relaciones de
alto nivel, y en cablegrama del Presidente Remón para el
Presidente Eisenhower se le hacía presente la actitud negativa de la
misión norteamericana . Dicho Presidente respondió que se
esperara la terminación de las respuestas por Norteamérica, que
podían dar un saldo que él esperaba equitativo, que le estaba
dando al asunto atención personal . El Gobierno panameño
aprovechó la Conferencia de Caracas, en 1954, para que los
Asesores Harmodio Arias, Ricardo J . Alfaro y Henrique de Obarrio
hicieran representaciones ante el Secretario de Estado, Foster
Dulles y ante el Sr . Henry Holland, recién nombrado Secretario
Auxiliar para América Latina, en reemplazo de John Moors Cabot .
El 4 de mayo la misión panameña pidió reconsideración y
aclaración de muchas respuestas dadas por los Estados Unidos, y
éstos contestaron con memorandum del 20 de mayo . Fue un
resumen recíproco del estado de las negociaciones . En esta
situación, dice la misión panameña en su Informe, "acordamos
optar por una vía distinta en la prosecución de las discusiones .
Solicitamos una entrevista al Secretario Auxiliar, Sr . Holland, y
después de explicarle el grado de virtual estancamiento en que se
encontraban las negociaciones y nuestro serio temor de que éstas
degeneraran en un fracaso, muy lamentable para nuestras
relaciones y sin duda de adversas repercusiones en toda la América
Latina, sugerimos tener con él y sus consejeros una serie de
conferencias informales en las cuales, sin los rigores de las sesiones
formales ni la necesidad de actas o constancias escritas,
pudiéramos revisar, con toda franqueza, con toda llaneza y
amplitud, las principales dificultades existentes" . Ya hemos visto
que de la 27a . reunión del 20 de mayo, a la 28a . reunión, del 17 de
agosto, se logró que los Estados Unidos reconsideraran su actitud
de negativa general, y el Sr . Holland comenzó a participar en las
negociaciones, sugiriendo la posibilidad de aumentarla anualidad
que pagaba Norteamérica a Panamá, aumento de un millón de
dólares, y abriendo algunas otras posibilidades de entendimiento,
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como flexibilización de la actitud norteamericana . Tal fue el
resultado de las reuniones informales con Holland y la misión
norteamericana (táctica de lo informal, acostumbrada en materia de
negociaciones), que en realidad se iniciaron a mediados de mayo y
continuaron hasta mediados de agosto, cambiándose totalmente el
procedimiento de la negociación, que de formal, rígida e
inflexible, pasó a ser informal y un poco más receptiva por parte
de los Estados Unidos .
Pero Holland puso en el tapete, a más de ciertas concesiones,
dos puntos nuevos : a) la subrogación del Tratado de 1936, para
eliminar sus cláusulas "vagas" (sobre beneficios conjuntos de las
dos naciones, lo cual era "vago" para Holland), incluyendo las
cláusulas aceptables de ese Tratado de 1936 en un nuevo Tratado ;
b) un proyecto de los dos primeros artículos del nuevo Tratado, en
los que se reafirmaba "la inexistencia de derecho alguno de
cualquiera de las Partes para reabrir ninguna de las estipulaciones
de la Convención sobre la Construcción de un Canal Marítimo,
firmada el 18 de noviembre de 1903, ni del Tratado General de
Amistad y Cooperación, firmado el 2 de marzo de 1936, ni de
ningún otro convenio entre los dos países relacionado con el Canal
de Panamá o la Zona del Canal" .
Refiriéndose a las respuestas ya dadas en las reuniones
formales y las modificaciones propuestas en las reuniones
informales (las últimas abarcaron el período fines de mayo a
mediados de agosto de 1954), Holland, en la reunión de 17 de
agosto dijo : "Con estos cambios, las ofertas de los Estados Unidos
deben considerarse como concretas y completas con el carácter de
una oferta integral . Sugirió entonces que esta fase de las
conversaciones puede considerarse concluida a fin de que la
Delegación Panameña pueda someter las ofertas de los Estados
Unidos a la consideración de su Gobierno" . Al día siguiente, 18 de
agosto, la misión norteamericana y Foster Dulles despidieron a la
misión panameña en la Blair House, y en ese almuerzo, la respuesta
sobre el futuro inmediato del curso de las negociaciones, de parte
del Dr . Octavio Fábrega, fue la siguiente : "Dijo que en cuanto al
mérito de las negociaciones era indudable que en algunos aspectos
se había progresado pero en que otros se habían negado justas
aspiraciones de Panamá . Que al Gobierno de Panamá le tocaba
ahora la tarea de sopesar los beneficios y las negativas y que
confiaba en que durante la segunda fase de las negociaciones se
pudieran complementar algunas de las medidas propuestas, allanar
otras, y, en fin, tratar de llegar a un todo que lograra establecer un
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acuerdo sobre bases de equidad y de justicia ...Terminó con frases
de elogios hacia el Secretario Dulles por su destacada labor en pro
de la defensa de los ideales democráticos frente a las amenazas y
peligros que se ciernen sobre los pueblos libres" . A la llegada de la
misión negociadora a Panamá, el 3C0 de agosto de 1954, se le
informó del recibo reciente de una carta del Presidente Eisenhower
para el Presidente Remón, que contenía, en memorandum de
Dulles, la totalidad de las ofertas y solicitudes de los Estados
Unidos, como una posición final de éstos . A los pocos días el
Embajador norteamericano en Panamá comunicó que su Gobierno
estimaba que las conversaciones finales deberían tener lugar en
Panamá "pues ellos consideraban que en realidad habían concluido
las negociaciones y no quedaba sino una labor de redacción, en el
evento de que Panamá aceptara la contrapuesta norteamericana,
siendo, en tales circunstancias innecesario y hasta conveniente el
retorno de los negociadores por las infundadas especulaciones que
ello podría causar" . Se añadía que cualquier dificultad podía
discutirse con la Embajada .
Conviene hacer un alto, en el relato sobre el curso de las
negociaciones y sus incidentes, para examinar lo ocurrido hasta
agosto de 1954 . Los Estados Unidos dilataron, desde abril hasta
septiembre de 1953, el comienzo de las negociaciones
insistentemente solicitadas por Panamá . Al iniciar las mismas, las
bloquearon, arguyendo que no habían convenido en "revisar" los
tratados existentes, sino en discutir aspectos de cumplimiento,
interpretación, etc . El viaje de Remón, a fines de septiembre de
1953 permitió que los Estados Unidos recibieran las peticiones
panameñas con ánimo de considerarlas . Pero de septiembre de
1953 a mediados de mayo de 1954, la actitud norteamericana fue
de completa negativa, salvo concesiones intranscendentes . El
mensaje cablegráfico del Presidente Remón, pocos días antes de la
Conferencia de Caracas, propició entrevistas de los Asesores
panameños con Foster Dulles en esta última ciudad, y con
Holland, nuevo Secretario Auxiliar para América Latina, lo que
condujo a una segunda etapa en las negociaciones, la de contactos
directos informales, cuando los Estados Unidos propusieron
concesiones de mayor importancia, pero exigieron, como
contrapartida, estipulaciones inaceptables . La tercera etapa de las
negociaciones, que los Estados Unidos entendían de redacción
conforme a las respuestas que daría Panamá, fue aprovechada por
la misión panameña para replantear, ahora por conducto de la
Embajada norteamericana en Panamá, los problemas serios
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promovidos por la respuesta final norteamericana . Esta tercera
etapa tuvo su momento culminante en noviembre de 1954, cuando
el Presidente Remón envió otro mensaje al Presidente Eisenhower,
que le fue presentado por el Asesor panameño Dr . Harmodio
Arias, y a propósito del cual Arias conferenció con Dulles y con
dicho Presidente, e igualmente con Holland, con quien llegó a
acuerdos realmente finales, sobre los puntos fundamentales de
controversia promovidos en la etapa definitiva de las
negociaciones . Pero debemos convenir en que para los días
posteriores a la Conferencia de Caracas, más o menos en mayo de
1954, los Estados Unidos habían abandonado su posición original
de '.'no revisar" los Tratados existentes, pues incluso pedían la
abrogación del Tratado de 1936, conservando en un nuevo Tratado,
las estipulaciones que debían quedar, habían formulado (en
realidad desde la reunión del 2 de marzo de 1954) la necesidad de
un convenio sobre el uso de Río Hato para maniobras militares,
presentando un proyecto sobre el particular ; y habían aceptado
implícitamente, con ello, la procedencia de los convenios sobre
aspectos económicos, que al comienzo se habían negado a admitir,
y que Panamá planteó muy enfáticamente, porque las cláusulas del
Tratado de 1936 no se habían concretado prácticamente, muy
poca aplicación habían tenido, nada menos que desde 20 años
atrás .
Fue útil aprovechar la oportunidad de la carta del Presidente
Eisenhower al Presidente Remón, a mediados de agosto de 1954,
para dar una respuesta, en noviembre, cuando ya aspectos
específicos habían sido sorteados en las conversaciones a nivel de
Embajada sobre la redacción, porque de ese modo quedaban
algunos pocos asuntos fundamentales de la dura posición
norteamericana que el Gobierno panameño tenía que superar a
nivel máximo, a riesgo de que no se firmara ningún Tratado,
porque de aceptarse tales estipulaciones la posición de Panamá
habría sido igual a la de 1903, o peor,
La carta del Presidente Remón, de 8 de noviembre de 1954,
concentraba el enfoque de desacuerdo en la cláusula de renuncia a
futuras revisiones de los Tratados y en los acuerdos para dar a la
economía panameña las ventajas que ofrece el mercado de la Zona
del Canal . Es significativo el Informe del comisionado Dr .
Harmodio Arias, sobre su entrevista con el Presidente Eisenhower,
pues en el mismo informe se le explica al Presidente Remón lo que
había planteado, así : "yo me permití hacer presente la intensa
mortificación que, V . E . (Remón) sentía por el hecho de que los
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Estados Unidos deseara incluir en el Proyecto de Tratado una
cláusula cuyo efecto sería el de que Panamá no tendría derecho en
el futuro a la reapertura de los Tratados existentes . . .. También le
manifesté al Presidente Eisenhower la honda preocupación de V .
E . por mejorar la situación económica del país, que realmente
tenía derecho a participar en los beneficios del Canal y que algunas
cláusulas del convenio proyectado tal como habían sido redactadas
por los representantes del Gobierno de los Estados Unidos,
aparecían en forma tan vaga que no podría garantizar la
estabilidad de empresas que quieran y puedan suministrar artículos
o servicios que se necesitan por parte de la población en la Zona
del Canal y de los barcos que llegan o pasan por el Canal, y que lo
propio ocurriría en relación con la situación de los obreros y
empleados panameños que trabajan en dicha Zona, los cuales no
gozan de manera efectiva de igualdad de oportunidades para sus
empleos o trabajos" .
La entrevista de trabajo la celebró el Dr . Arias con el Sr .
Holland, previa conferencia con Dulles, como ya hemos dicho, y
expone Arias sobre tal punto, lo que sigue : "El señor Holland
volvió a reiterar los buenos deseos del gobierno de los Estados
Unidos pero agregó que el Secretario de Estado no podría explicar
o defender el proyecto de tratado ante el Senado si no había
alguna estipulación que indicase que los tratados públicos no
pueden ser revisados (reopened), y, con especial referencia el
aumento de la anualidad, si no se establecía de alguna manera que
las alteraciones de los tratados sólo podían llevarse a cabo por
mutuo acuerdo entre las partes interesadas" . Ello lo dijo Holland a
pesar de que en la entrevista con el Presidente Eisenhower, éste
manifestó a Arias, estando Holland presente, que no querían los
Estados Unidos imponer a Panamá una cláusula que implicara
sometimiento .
Continúa el Informe Arias : "Yo le advertí que la posición del
gobierno de Panamá era la de que no podía ponerse al margen del
Derecho Internacional y que, desde luego, consideraba que la
cláusula en discusión era lesiva para los Estados Unidos puesto
que se pensaría que había imposición de su parte y que era
también lesiva para Panamá puesto que aparecería que ésta se
sometía a la posible imposición, con lo cual no mejorarían las
relaciones especialísimas entre los dos países . El señor Holland
entonces leyó dos fórmulas distintas, teniendo Panamá la opción,
según dijo, de escoger cualquiera de ellas, en sustitución de la
cláusula propuesta al salir los negociadores de Washington" .
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Debido a las instancias del Dr . Arias, Holland, al día siguiente de la
primera nueva propuesta, le hizo llegar un nuevo texto, sobre el
cual, según Arias, "el Dr . Alfaro manifestó que él opinaba que éste
constituía un avance considerable" . El Informe de Arias se dedica,
posteriormente, a ciertos puntos no claros o desfavorables sobre
"la cuestión obrera, ventas a las naves, compra de mercancías para
reventa en la Zona, importación de mercancías a ésta, manufactura
en la Zona trasbordo de mercancías en Colón, impuestos
personales, devolución de ciertas tierras a Panamá, licores, campo
de maniobras en Río Hato y eliminación de restricciones en
carreteras dentro de la Zona" . La etapa definitiva, pues, de las
negociaciones refleja que hasta el último instante Panamá estuvo a
punto de aceptar el fracaso rotundo de las mismas, pero que
ciertas flexibilidades finales de los Estados Unidos le dieron base
para aceptar la firma del Tratado y del Memorándum de
Entendimientos : El 25 de enero de 1955, unos veinte días después
del asesinato de Remón, se firmaron los documentos que
conservan su nombre y el del Presidente norteamericano .
III . Contenido del Tratado Remón-Eisenhower . Comencemos por
expresar que la cláusula de renuncia, propuesta por Holland, que la
misión panameña calificó de "callamiento perpetuo," quedó
reducida a lo que se lee en el preámbulo y en la parte final del
artículo lo ., así : "reconociendo que ni las estipulaciones de la
Convención firmada el 18 de noviembre de 1903, ni el Tratado
General, firmado el 2 de marzo de 1936, ni el presente Tratado,
pueden ser modificados excepto por mutuo consentimiento," lo
que tiene todas las trazas de una afirmación aparentemente inútil,
ya que es obvio que los pactos de dos o más partes sólo se
modifican por mutuo consentimiento, tanto en él Derecho
Común, como en - el Derecho Internacional . No hay ni puede haber
modificación "unilateral" ; de una parte . Pero esa frase del
preámbulo suscita el siguiente interrogante : ¿puede ser
interpretada en el sentido de que Panamá o los Estados Unidos
renuncian a una modificación obtenida por la vía de algún
organismo internacional? Como argumento, la respuesta
afirmativa no es desdeñable .
El inciso último del artículo lo ., sobre el aumento de la
anualidad, (que finalmente se estipuló en la suma tope de
B/.1 .930 .000 .00), dice : "No obstante lo estipulado en este
Artículo, las Altas Partes Contratantes reconocen la inexistencia
de obligación alguna de parte de cualquiera de las Partes de alterar
el monto de la anualidad" . Este inciso tenía todo el objetivo de
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cerrar el paso a cualquier reclamación para un aumento ulterior de
la anualidad. Pero el hombre propone y las circunstancias
disponen, porque el 9 de enero de 1964 ha puesto a un lado toda
la problemática tradicional en materia de negociaciones, sin que
ninguna de las partes, en 1953-1955, hubiera estado pensando en
que la hermenéutica tradicional podría sufrir el embate de un
desenlace totalmente imprevisto por ellas .
Las dilatadas negociaciones que se efectuaron entre
septiembre de 1953 y diciembre de 1954, terminaron con un
Tratado de Mutuo Entendimiento y Cooperación, que consta de
trece artículos y un Memorandum de Entendimientos de 15
puntos . Nada menos que siete artículos del Tratado carecen de
importancia práctica, pues en su mayoría se presentan como
consecuencia directa de las otras estipulaciones, en las que se
acuerda, esencialmente, lo que continúa :
a) Fijación de la anualidad del Canal en un millón
novecientos treinta mil balboas, lo que equivale a un aumento de
millón y medio, con respecto al pago que se venía haciendo ;
b) Facultad de Panamá para cobrar impuesto sobre la renta
a quienes trabajen en la Zona, excepto al personal norteamericano
o al de servicio en el Canal ;
c) Restricción de los comisariatos para los no residentes en
la Zona ;
d) Devolución de ciertas tierras en las ciudades de Panamá y
Colón, a la República de Panamá ;
e) Concesión de la base aérea de Río Hato, por parte de
Panamá, como área de entrenamiento y adiestramiento militares,
por 15 años prorrogables .
Por su parte, el Memorandum anexo se reduce a lo siguiente :
a) Promesa de igual trato y salario para los empleados
panameños en la Zona del Canal, aunque se admite que los
norteamericanos devengarán mayores sueldos en concepto de
viáticos para vacaciones y otros gastos . Ya existía una provisión
igual en el Tratado de 1936, pero nunca se cumplió ;
b) Especificación de los terrenos que serían devueltos a
Panamá, mediante autorización del Congreso norteamericano ;
c) Facilidades para vender mercancías a las naves que pasan
por el Canal ; no aplicación del "By American Act" al comercio
panameño ; ratificación de las restricciones para comprar en los
Comisariatos a los no residentes en la Zona ;
d) Construcción de un puente sobre el Canal, lo que ya
constaba en el Convenio incumplido de 1942 ;
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e) Panamá cede ciertos terrenos anexos a la Embajada de los
Estados Unidos en Panamá ; reduce impuestos a los alcoholes que
desde . Panamá se vendan para la Zona del Canal, y permite el uso
de las playas de Río Hato .
En esencia, las negociaciones se circunscribieron a algunas
concesiones económicas hechas por los Estados Unidos, y a la
entrega de Río Hato por parte de Panamá . En tal medida fue
notorio en las negociaciones el interés del Gobierno Remón, por
lograr ventajas para los comerciantes y los industriales de Panamá,
que se obtuvo la estipulación expresa correspondiente en el
Memorandum anexo, la que es del siguiente tenor :
"La política de las agencias del Canal de Panamá y la de las
Fuerzas Armadas en la Zona del Canal, al hacer compras de
materiales, abastos y equipo, y en cuanto lo permita la legislación
de los Estados Unidos de América, ES Y CONTINUARA SIENDO
LA DE PROPORCIONAR A LA ECONOMIA DE LA
REPUBLICA DE PANAMA PLENA OPORTUNIDAD DE
COMPETIR EN ESOS NEGOCIOS" .
No obstante, mientras el Gobierno Remón gestionaba un
nuevo Tratado, la Administración Norteamericana del Canal
reducía más y más el personal panameño empleado en la Zona,
mediante despidos en masa ; y durante el año de 1954, o sea en
plenas negociaciones, las autoridades norteamericanas
desahuciaban de sus viviendas en la Zona a cerca de cinco mil
jamaicanos, que necesariamente pasaban a vivir en las ciudades de
Panamá y Colón, sin que el Gobierno remonista se preocupara en
lo más minimo por encarar los problemas inherentes a tal éxodo.
Desde el punto de vista de las pretensiones iniciales del Gobierno
Remón, los acuerdos firmados no pasaron de ser más que una
franca derrota .
IV . Significado nacional del Tratado . Hemos puntualizado al
comienzo de estas notas, que la vía oligárquica de reclamaciones
ante Norteamérica siempre ha tenido motivaciones principalmente
económicas . En 1904, en 1924, en 1936 y en 1953, los Gobiernos
de turno se interesaron, fundamentalmente, por las ventajas eco-
nómicas que pudieran lograr para beneficio de la burguesía pana-
meña, como tributaria de la burguesía internacional, principalmen-
te norteamericana. Sólo cuando esas reclamaciones económicas
debían reforzarse con argumentaciones políticas, jurídicas, nacio-
nalistas, etc ., se utilizaron planteamientos profundos, pero de ma-
nera secundaria .
Pedir el aumento de la anualidad del Canal, o aceptar el
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aumento concedido, era algo irrisorio en todo el complejo de la
economía canalera . Solicitar concesiones fiscales y de mercado en
la Zona del Canal, favorecía muy escasamente al Gobierno y
bastante más a la burguesía panameña, pero sobre todo a los
grandes proveedores norteamericanos, quienes constitucionalmen-
te pueden ejercer incluso el comercio al por menor en Panamá .
En cambio, la actitud norteamericana de poner un alto a las re-
clamaciones panameña y legalizar la ocupación de Río flato su-
ministraba la tónica del futuro inmediato, en materia de negocia-
ciones, para la vía oligárquica de éstas . Por ese camino, habría sido
muy difícil replantear nada con respecto al Canal .
De este modo, el sentido nacional del Tratado
Remón-Eisenhower no podía ser otro que el de la culminación de
las reclamaciones económicas de la Oligarquía panameña, ante
Norteamérica, con un resultado magro, pequeño, si se tiene en
cuenta lo que implica la economía global canalera . Y esa posición
oligárquica siempre estuvo de espaldas a los intereses profundos,
de espaldas a los intereses nacionales, que siempre han reclamado
otro tipo de planteamientos . No son las ventajas económicas del
mercado de la Zona del Canal lo importante en las relaciones
panameño-norteamericanos, sino el destino nacional de Panamá,
tan oprimido y distorsionado hasta el presente por la influencia del
Canal . Esa vía de reclamaciones oligárquicas llegó exhausta hasta
su culminación en el Tratado Remón-Eisenhower, y con él la
Oligarquía panameña liquidó su diferendo con los Estados Unidos .
Las negociaciones que se iniciaron bajo el mote de "ni millones ni
limosnas, queremos justicia," no encontraron ésta, sino
únicamente unas cuantas limosnas . Pero si el Tratado
Remón-Eisenhower cerró el capítulo de las reclamaciones
mendicantes de la burguesía panameña, el 9 cíe enero de 1964
vendría a abrir el capítulo histórico de las reclamaciones de
contenido nacional, cimentadas con el heroísmo (le las clases
populares panameñas .
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Remón Cantera, tiene el deseo de hacer al Presidente de los
Estados Unidos, General Dwight D . Eisenhower, con el objeto de
tratar con él, asuntos de alto interés mutuo para la República de
Panamá y los Estados Unidos de América .
El propósito esencial de la visita del Presidente Remón al
Presidente Eisenhower es hacerle presente la necesidad y
conveniencia de efectuar una revisión de todo el campo de las
relaciones creadas entre la República de Panamá y los Estados
Unidos de América por razón de la construcción y el
funcionamiento del Canal Istmico . Esas relaciones son tan
estrechas como delicadas, pues por una parte están envueltas en
ellas cuestiones que son de vida o muerte para la existencia y
desarrollo económicos de la República de Panamá, y por la otra se
rozan con la defensa déla República y del Canal, que es parte vital
de la defensa de los Estados Unidos . Al propio tiempo, la situación
que se ha creado en Panamá por razón de la manera como se
entienden, se interpretan o se aplican en la Zona del Canal
determinadas cláusulas de los tratados vigentes entre Panamá y los
Estados Unidos, son factores que contribuyen a que no sean todo
lo vivos y cordiales que es de desear los sentimientos de amistad
que deben reinar siempre entre dos pueblos que más que amigos
son aliados vinculados por los fuertes y múltiples lazos del destino
común, de la unión en la defensa de los ideales democráticos, de la
solidaridad continental y del interés conjunto en el servicio
mundial de la, comunicación interoceánica .
No sería posible al Ministro de Relaciones Exteriores de
Panamá en el corto espacio de la visita que hace actualmente a
Washington, ni menos aún dentro de los límites necesariamente
reducidos en esta nota verbal, tratar siquiera sea someramente de
los varios y complejos problemas existentes en las relaciones a que
antes ha aludido . Sin embargo, si es de alguna utilidad para Su
Excelencia el Secretario de Estado cuales son los problemas que
más preocupan al Gobierno de Panamá, y que más urgentemente
demandan una solución mutuamente satisfactoria, el suscrito
Ministro considera que debe destacar entre esos problemas, los
siguientes :
1 . La cuestión de asegurar a Panamá el goce efectivo de las
ventajas que debe proporcionarle su situación geográfica en lo
relativo a las actividades de su comercio y de su industria y a los
servicios que pueden prestar sus ciudadanos en relación con la obra
del Canal, pues el pueblo y el Gobierno panameño consideran que
la República no recibe una cuota equitativa de los beneficios que
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el Canal debe proporcionar a las dos naciones que hicieron posible
su construcción .
2 . La cuestión de la anualidad que percibe la República de
Panamá de los Estados Unidos en concepto de compensación,
conforme a los tratados vigentes .
3 . La cuestión de la aplicación plena y efectiva del
principio, ya pactado entre los Estados Unidos y Panamá, de que
las estipulaciones del Tratado de 1903 tienen en mira el uso,
ocupación y control de la Zona del Canal para los fines del
eficiente mantenimiento, funcionamiento y protección del Canal y
no para otros fines, especialmente aquéllos cuya realización resulta
en daño para la República de Panamá .
4. La cuestión de la aplicación estricta y efectiva del
principio de la igualdad de oportunidades y de trato pactado entre
Panamá y los Estados Unidos respecto de los ciudadanos de ambos
países que presten servicios en la Zona del Canal .
Naturalmente, no pretende el suscrito Ministro que esta
enumeración sea completa, ni mucho menos taxativa . Ella es
apenas indicación de ciertas cuestiones de carácter general cada
una de las cuales entraña puntos concretos, hechos por examinar,
proposiciones por considerar y acuerdos por realizar, cosas todas
que no sería posible abordar siquiera en este breve documento, y
que deben tratarse más tarde en un espíritu de ecuanimidad, de
franqueza, de comprensión, de conciliación, en una palabra, de
verdadera amistad .
En virtud de las consideraciones que preceden, el Gobierno
de Panamá, no duda que mediante la entrevista proyectada, los dos
Presidentes convendrían, en principio como se ha dicho, en el
medio más adecuado de remover, hasta donde ello sea posible,
toda causa de insatisfacción o de fricción en las relaciones entre los
dos pueblos y gobiernos .
Desea por último el suscrito Ministro asegurar a Su
Excelencia el Secretario de Estado que no obstante las divergencias
y resentimientos que surgen precisamente del carácter íntimo y
estrecho de las relaciones creadas por razón del Canal, la amistad
de Panamá hacia los Estados Unidos no se ha afectado en lo
sustancial ; y es precisamente el anhelo del Presidente Remón de
que esa amistad se mantenga inalterable y siempre creciente lo que
lo mueve a dar el grave paso de abandonar el territorio nacional y
el ejercicio inmediato de sus funciones presidenciales para venir en
persona a tratar con el Presidente Eisenhower acerca del acuerdo
básico que ha de abrir el camino a un mejoramiento sólido,
27 9
efectivo y continuo de las relaciones entre Panamá y los Estados
Unidos de América .
2 80
67. El 2 de mayo de 1958,un numeroso grupo de estudiantes se dedicaron a la "operación
soberanía" cual fue la de sembrar 75 banderas panameñas en la Zona del Canal . (Arriba)
los entonces dirigentes estudiantiles Carlos Arellano Lennox y Ricardo Ríos llevan el em-
blema nacional al edificio de la Administración (Abajo) un grupo de estudiantes la siem-
bran en el Parque de Balboa .
municado a la ciudadanía sobre los principales puntos del acuerdo
que procuraba restringir el poder desmedido de la Guardia Nacio-
nal.
Es innegable que el movimiento estudiantil no logró un triun-
fo pleno con el denominado "pacto de la colina", oficializado por
la Ley 50 de 30 de noviembre de 1958, y su creciente descontento
tomó otro cariz ante el deslumbrante éxito de la revolución cubana
con su táctica de guerra de guerrillas .
A lo anterior, cabe añadir la movilización de masas en enero
de 1959 a causa del "cabildazo", manipulado por sectores políticos
y estudiantes desafectos al gobierno de turno, que tuvo por objeto
sanear la administración y el manejo de los fondos municipales . En
este ambiente caldeado, tres meses más tarde, se llegaría a la frus-
trada y cruenta insurrección armada en Cerro Tute ; asimismo un
ala de la oligarquía, encabezada por Roberto Arias, intentó sin éxi-
to un desembarco en Santa Clara, a la vez que en Nombre de Dios
se produjo otra invasión con mercenarios cubanos .
Pese a ello, el movimiento estudiantil no jugó su última carta,
porque un lustro después las jornadas del 9 de enero lo colocaron
como vanguardia de la lucha por las profundas transformaciones
que reclamaba la nacionalidad.
El `Pacto de la Colina" y un `Manifiesto de Movimiento de
Acción Revolucionaria" (M.A .R .) son fuentes ilustrativas, pero no
las únicas, de aquellos aciagos días .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
COMUNICADO DE LA RECTORIA DE LA
UNIVERSIDAD DE PANAMA
282
realizaciones positivas por dar atención inmediata, dentro
de la ley, a las aspiraciones de los estudiantes concretadas
en el pliego general de peticiones de éstos . Y con el fin de
atender los desembolsos' que demande el desarrollo de un
programa de construcciones escolares se creará, como una
de las fuentes de recursos, un impuesto de timbre de
cigarrillos producidos en Panamá . Este impuesto tendría
vigencia a la expedición de la disposición respectiva y el
producto del mismo permitiría la aprobación de un
crédito adicional en el presupuesto y al mismo tiempo la
obtención de rentas permanentes adicionales para la
satisfacción de las necesidades de la educación nacional,
tales como locales y útiles escolares .
II . Teniendo en cuenta las circunstancias especiales en que se
produjeron los disturbios con ocasión de los cuales varios
panameños resultaron heridos y algunos perdieron la vida,
se procederá a acordar indemnizaciones pecuniarias
adecuadas a los familiares de los fallecidos y a quienes
resultaron lesionados .
III . El Organo Ejecutivo ordenará la libertad inmediata de los
estudiantes y obreros detenidos con motivo de la presente
crisis y no permitirá represalias en perjuicios de los
cuerpos estudiantiles y sindicales .
IV . El Organo Ejecutivo Nacional se compromete a presentar
y a gestionar al iniciarse la próxima legislatura la
aprobación con carácter urgente de un proyecto de ley
por el cual se establezca que :
1) Los Comandantes jefes de la Guardia Nacional
serán nombrados y removidos por el Presidente de
la República conforme a lo establecido en el Art .
144 de la Constitución Nacional .
2) Los Comandantes jefes de la Guardia Nacional
cesarán en el ejercicio de sus funciones y dejarán
sus cargos automáticamente, sin que por ello
incurran en responsabilidad por abandono del
cargo, una vez que, de manera absoluta, cese en su
ejercicio el Presidente de la República que los
designó . Cada nuevo titular del Ejecutivo
procederá, dentro de un término no mayor de
quince días, a contar desde la fecha en que tome
posesión, a hacer los nuevos nombramientos de
Comandantes jefes .
283
3) Las cárceles y demás establecimientos
penitenciarios, así como el régimen de los
mismos, quedarán por completo fuera de las
funcioesdlaGriNconlystiurán
una dependencia ADMINISTRATIVA del
Ministerio de Gobierno y justicia que se
organizará debidamente y al frente de la cual
estará un funcionario civil especializado en
ciencias penitenciarias .
4) Los Comandantes jefes, jefes, oficiales y
Miembros de la Guardia Nacional no podrán
participar por sí o por interpuestas personas en la
operación de actividades comerciales, industriales
o de prestación de servicios con propósitos de
lucro, ni participar como directores en sociedades
o empresas dedicadas a dichas actividades .
5) Los Comandantes jefes, jefes, Oficiales y
Miembros de la Guardia Nacional mientras
permanezcan en sus cargos, no podrán pertenecer
a partido político alguno ni participar en
actividades políticas de ninguna clase . Tampoco
podrán hacer declaraciones públicas de carácter
político. Los Comandantes jefes, jefes, Oficiales
y Miembros de la Guardia Nacional no ejercerán
coacción de ninguna índole sobre la tropa al
tiempo de emitir su voto en las elecciones
nacionales .
6) El servicio de la oficialidad de la Guardia
Nacional, en los diferentes puntos del país se hará
por rigurosa rotación bienal que se iniciará a
partir del año 1959 .
.D. (fdo)JaimelGurdaM
Rector
28 4
L
68 . En 1958
los estudiantes en manifestación a la Presidencia sufrieron por la muerte del
estudiante José Manuel Araúz
. Un aspecto del entierro en que sus compañeros cargan el
féretro cubierto con la bandera nacional .
[Link] muerte del joven Araúz prendió la chispa de la efervescencia estudiantil y en la Ciu-
dad de Panamá cundió la indignación cuando la Guardia Nacional presidida por Bolívar
Vallarino atacó las manifestaciones estudiantiles .
70- Una barricada frente al i n stituto Nacional .
[Link] calle de Panamá obstruida por una barricada . La sangrienta huelga estudiantil ter-
minó con el "Pacto de la Colina
286
. .Tresapctodlues 72
Manifiesto No. 1 del M. A . R .
El movimiento Acción Revolucionaria en el cual se han
agrupado todas las fuerzas nobles del país, no es un partido
político sino un movimiento revolucionario basado en sanos
principios ideológicos y democráticos . No es un movimiento
desarticulado como se ha querido hacer ver, sino por el contrario
nuestras guerrillas operan a una sola voz de mando . No aspiramos,
pues, a puestos dentro de la burocracia gobiernista .
Nuevos levantamientos tendrán lugar en el curso de los días,
los cuales actúan bajo órdenes del Comando Central .
En nuestro primer encuentro con las fuerzas gobiernistas, en
donde perecieron heroicamente el Comandante Rodrigo Pinzón y
el Capitán Eduardo S . Blanco, ocasionó también numerosas bajas a
la Guardia Nacional . Naturalmente, sobre este hecho y otros
encuentros posteriores, el gobierno ha extendido una férrea
censura, no solamente para la ciudadanía, sino para sus propios
elementos .
Tácticas de la lucha de guerrillas ; nos mantienen en la
actualidad organizando nuestros comandos que en breve bajarán a
los llanos a dar la batalla final . .a lucha está planteada y es
definitiva .
Sobre la cabeza de Ernesto de la Guardia Jr ., Bolívar
Vallarino, Saturnino Flores y Timoteo Meléndez, recae la
responsabilidad histórica de la sangre que se ha vertido y que se
seguirá virtiendo en esta lucha por la salvación de la República .
Para ellos y para sus colaboradores ; incondicionales, sonará la hora
de la justicia.
Samuel Gutiérrez
Comandante
Voz Universitaria . Panamá . R . de P . Miércoles, 15 de abril de 1959 . Año XI . No. 3,p .4.
288
SENTIDO Y CONSECUENCIAS PROFUNDAS DEL 9 DE
ENERO DE 1964
PRESENTACION
Ciertamente, los hechos acaecidos el 9 de enero de 1964 fue-
ron la consecuencia inevitable del oprobioso tratado Hay-Bunau
Varilla de 1903, que convirtió a la Zona del Canal en un enclave co-
lonial.
73. El 9 de enero de 1964 los "aguiluchos" marcharon pacíficamente a la Zona del Canal
con el fin de instalar el emblema nacional en el territorio ocupado .
74. Una escena de la provocación de los "zonians" con la que se vaciaron los sangrientos su-
cesos del 9 de enero.
289
Las constantes violaciones e interpretaciones unilaterales de
los Estados Unidos al tratado, a lo largo de las primeras décadas de
la República, produjeron protestas y manifestaciones antinorteame-
ricanas de los sectores populares, y originó la lucha revisionista de
los partidos políticos oligárquicos que se sucedieron en el poder . A-
gréguese a esto las intervenciones armadas desde los inicios de vida
independiente de la nación panameña, ora para resolverlas reyertas
políticas internas, ora para reprimir los movimientos populares
como ocurrió en octubre de 1925.
La lucha contra la intromisión norteamericana en nuestro
suelo ha contribuido a la formación de la conciencia nacionalista
del pueblo panameño . El rechazo del Proyecto de Tratado
Alfaro-Kellog de 1926 y el de las bases del Río Hato en 1947, las
protestas estudiantiles de 1958, `la siembra de banderas" de
estudiantes universitarios en el mismo año, y de diputados,
profesores universitarios y de colegios secundarios, así como de
particulares en 1959, son prueba fehaciente del anhelo nacional de
poner fin a la situación colonialista, pues los convenios de 1936 y
1955 no significaron la eliminación de las causas de conflictos y la
odiosa cláusula de perpetuidad, ni la realización de la máxima
aspiración del movimiento nacionalista istmeño .
Con este telón de fondo no resultaron insólitos ni casuales los
acontecimientos del 9 de enero de 1964, que tuvieron como causa
inmediata la decisión de los estudiantes zoneítas de no izar la ban-
dera panameña en la Escuela Superior de Balboa, en violación de la
orden dictada por el Gobernador Fleming, a raíz del acuerdo entre
el gobierno panameño y los Estados Unidos sobre el izamiento de
la bandera en todos los sitios de la Zona del Canal donde estuviese
la norteamericana . La respuesta de los panameños se concretó en
una marcha de más de 200 estudiantes del Instituto Nacional hacia
la Escuela Superior de Balboa -en la mañana del 9 de enero- con
el objeto de izar la bandera en ese lugar para dar cumplimiento
efectivo al acuerdo mencionado, lo cual provocó choques entre es-
tudiantes zoneítas y panameños . siendo ultrajado el pendón nacio-
nal, hecho que produjo la intervención de la policía zoneíta para
reprimir a los institutores . Estos acontecimientos provocaron la
consternación y el repudio de la ciudadanía, y la formación de gru-
pos que marchaban a la Avenida 4 de Julio con el propósito de ma-
nifestar su indignación por el ultraje proferido a la bandera nacio-
nal. Lo anterior trajo como consecuencia la agresión del ejército
norteamericano contra el indefenso pueblo panameño, resultando
22 personas muertas y más de 200 heridos . Ante los trágicos he-
chos, el Presidente de la República, Roberto F . Chiari, decidió
290
75 . Los estudiante muestran al entonces Presidente, Robe rto F. Chiari, pedazos de la bande-
ra que los "zonians" ultrajaron y rompieron .
29 1
hay que dividirlas en dos categorías : las causas inmediatas, es dec
ir,losfacteymivosqunteriomdaten s
d la iniciación cíe esos sucesos y que sirvieron de chispa para
provcalsyextroánimshat .elxtrmodcasinl
dolrosa consecunciasquetuvieron;ylascumedit,osa
las que en el transcursò del tiempo fueron acumulando resenti-
mientos y rencores que podían estallar en cualquier momento en
se presentara una coyuntura favorable para provocar una exal-
) ,pula,
Me referiré primeramente a l as causas inmediatas .
En la sesión que celebraron, en la Comisión de Alto Nivel los
representantes designados por los Presidentes Chiari y Kennedy,el
día 7 de enero de 1963, se acordó expedir, el día 10 de ese mismo
mes, el-Comunicado Conjunto de esa fecha, que aparece transcrito
en el Capítulo 1 de la Sección 1 de esta Memoria Se acordó allí lo
siguiente, en relación con el problema del izamiente de la bandera
panameña en la Zona del Canal :
"Se ha convenido que la bandera de la República
de Panamá sea izada junto con la de los Estados Unidos
de América en el territorio de la Zona del Canal en
aquellos sitios en que la bandera de los Estados Unidos
es izada por las autoridades civiles . Las instituciones par-
ticulares y los habitantes de la Zona del Canal se encuen-
tran en libertad de desplegar las banderas que desean en
las residencias o lugares de negocios . Otros aspectos de
la cuestión de la bandera serán discutidos posteriormen-
te.'
Debía entenderse, porque no podía ser (le otra manera, que
correspondía al Gobernador de la Zona del Canal, como máxima
autoridad en ese territorio el cumplimiento de lo acordado en el
párrafo transcrito .
Los Comisionados panameños entendían que, en todos los
lugares donde habitualmente se izaba la bandera de los Estados
Unidos por la autoridad civil zoneíta, sería enarbolada también la
bandera panameña, aunque es lo cierto que, dado el texto del
convenio celebrado al respecto, lo único que Panamá podía exigir
era que dondequiera que en el futuro se izara la bandera de los
Estados Unidos, sería izada la panameña . Parece ser que esta últi-
ma fue la interpretación que le dieron las autoridades zoneítas al
convenio celebrado y, entonces, el Gobernador de la Zona del
Canal con el propósito -aparente pero no declarado- de izar el
menor número posible de banderas panameñas en la Zona del
292
Canal . decidió descontinuar el enarbolamiento de la bandera de los
Estados Unidos en muchos lugares donde hasta entonces había
sido habitualmente enarbolada . La primera bandera norteamerica-
na suprimida fue la de la propia residencia del Gobernador y,
posteriormente, fueron eliminadas otras más en distintos lugares
de la Zona del Canal .
Todas esas medidas de supresión de banderas norteamerica-
nas parece ser que fueron tomadas sin ninguna orden formal
expedida . por el mencionado Gobernador . Pero, no fue sino en los
últimos días de diciembre de 1963, es decir, un año después de
aprobado el convenio sobre las banderas, cuando el Gobernador de
la Zona del Canal dictó medidas formales estrictas para el cum-
plimiento de dicho convenio . Entre las banderas norteamericanas
que, en virtud de esta orden, no debían ser izadas en lo sucesivo,
estaban las banderas que eran enarboladas hasta ese momento, en
diferentes lugares, especialmente las correspondientes a escuelas y
colegios de la Zona del Canal. Estas órdenes del Gobernador fue-
ron desobedecidas y desconocidas por diferentes elementos de di-
cha Zona .
El primer caso de desobedecimiento fue el de la bandera que
era izada en la Plaza de Gamboa . Allí el Sargento de las Fuerzas de
Policía zoneíta, Carlton Bell, se negó a cumplir la orden del Gober-
nador y continuó izando la bandera norteamericana . Según noti-
cias publicadas en la prensa, el Sargento Bell había declarado que
mientras él estuviera en ese lugar seguiría izando la bandera nor-
teamericana .
El ejemplo dado por ese Sargento, sirvió para que los estu-
diantes de ocho escuelas y colegios en la Zona del Canal se negaran
también a acatar la orden expedida por el Gobernador para que se
descontinuara el izamiento de la bandera norteamericana en esos
lugares . En esa actitud rebelde de los estudiantes, éstos eran alenta-
dos y apoyados por sus padres y amparados por los policías de la
Zona del Canal, hasta el extremo de que aquéllos hacían guardia
permanente ante las astas situadas en esos planteles de enseñanza
para impedir que las banderas norteamericanas fueran arriadas por
las autoridades en cumplimiento de la orden del Gobernador .
Esto ocurrió durante los días 7 y 8 de enero de 1964 y,
durante esos días, los estudiantes zoneítas, apoyados por zoneítas
adultos, llevaron a cabo manifestaciones ante la residencia del Go-
bernador para exigirle el enarbolamiento de la bandera norteameri-
cana .
Según noticias publicadas en la prensa local, parece ser que,
2 93
o°®¡°°° v
*ng w,
as- e4 -
76 . Ni cercas y ni proyectiles amedrentaron
[Link] policia de la zona parea la bandera
a estos jóvenes patriotas armados sólo de nacional .
coraje .
.
y
78 .EI límite entre Panamá y la Zona que pudo simbolizarse como la frontera entre el herois-
mo y la fuerza bruta .
294
en un principio, la actitud de los estudiantes zoneítas no era con-
traria al enarbolamiento de la bandera panameña en cumplimiento
del convenio a que me he referido ant eriormente, sino que ellos,
simplemente, lo que querían era que la bandera norteamericana no
fuera arriada .
En vista de la actitud de los estudiantes zoneítas y de su
aparente intención de no oponerse al izamiento de la bandera
panameña junto a la bandera norteamericana, los estudiantes del
Instituto Nacional le pidieron al Recto¡ de ese plantel la bandera
del colegio con el propósito de llevarla para que fuera izada junto
con la bandera norteamericana que los estudiantes zoneítas man-
tenían enarbolada frente al Colegio Superior de Balboa .
Según han declarado algunos estudiantes panameños, ellos
informaron, previamente, a funcionarios de la Zona del Canal el
propósito que tenían para izar la bandera panameña, sin que se les
presentara ninguna oposición .
En la mañana del día 9 de enero, el Gobernador de la Zona
del Canal hizo un llamamiento, por medio de un comunicado pu-
blicado en la prensa, a los habitantes de la Zona del Canal para que
dieran cumplimiento a las órdenes que él había impartido por
razón del convenio sobre banderas celebrado entre ambos gobier-
nos .
Copio a continuación los siguientes párrafos de ese comunica-
do que, por sí solos, bastan para demostrar que existía en la Zona
del Canal una actitud de rebeldía contra la autoridad del Goberna-
dor :
"Creo que es innecesario que me refiera exacta-
mente a las responsabilidades que recaen sobre los
ciudadanos de Estados Unidos de sujetarse a los compro-
misos oficiales de su Gobierno . Sí me - gustaría, sin
embargo, hacer énfasis en que aquí en la Zona del Canal,
donde nuestros actos están sujetos al escrutinio directo
de ciudadanos de otros países, tenemos una responsabili-
dad mayor .
Solicito la cooperación de todos los ciudadanos
de Estados Unidos en estos momentos para honrar los
compromisos de nuestro país, demostrando nuestra bue-
na fe mediante nuestras propias acciones . Debemos dar
el ejemplo y algunas de nuestras acciones recientes no
han sido ejemplares a la luz de compromisos internacio-
nales de Estados Unidos ."
Para la exposición de las causas mediatas de los sucesos de
enero, me bastará reproducir partes de documentos oficiales, en
29 5
jo, cuales son claramente analizadas las circunstancias y diferencias
que desde la firma del Tratado de 1903, han causado un constante,
y progresivo deterioro en las relaciones entre Panamá, y los Estados
Un¡ los .
Citaré esos documentos
De la carta que el día ' de septiembre de 1961 dirigió el
Presidente de Panamá, don Roberto F . Chiari, al Presidente de los
Estados Unidos, John F . Kennedy, tomo los siguientes párrafos
"Las relaciones entre la República de Panamá y los
Estados Unidos de América vienen rigiéndose, en lo fun-
damental y desde 1903, por la Convención del Canal
lstmico,uraenWshigtol18denvimbr
esaño,ntrlSecaiodEst,eñrJohnHay
y el ciudadano francés Philippe Bunau Varilla, quien
actuaba temporalmente como Enviado Extraordinario y
Ministro Plenipotenciario de Panamá" .
"Las cláusulas de esa Convención han sido, desde
el momento de su firma, y seguirán siendo, mientras
tengan vigencia, motivo de constantes fricciones, desa-
veniencias y conflictos entre ambos Gobiernos y entre el
pueblo panameño y la población norteamericana que
reside en la Zona del Canal ."
Tomo de la carta que el 17 de mayo de 1962 envió también
el Presidente de Panamá, don Roberto F . Chiari, al Presidente de
los Estados Unidos, John F . Kennedy, el siguiente párrafo :
"Desde luego, sería para mí muy grato y honroso
aceptar la invitación que Su Excelencia me hiciera para
visitar los Estados Unidos, lo que me proporcionaría la
singular oportunidad de reunirme con Su Excelencia y
de tratar cuestiones y problemas que para Panamá son
de vital y fundamental importancia, derivados de la exis-
tencia del Canal de Panamá dentro del territorio pana-
meño, construido, operado y mantenido por el Gobier
no de los Estados Unidos, cuestiones y problemas que
constituyen las causas que determinan la falta de un
completo y cordial entendimiento entre Panamá y los
Estados Unidos, y que sólo podrán solucionarse median-
te una revisión integral de los tratados existentes ."
De la Memoria que presenté a la Asamblea Nacional el l o . de
octubre de 1961, transcribo lo siguiente :
"Ante esta situación de existencia y vigencia de un
tratado que es contrario, en sus estipulaciones básicas, a
296
las ideas y normas que predominan hoy día en el campo
de las relaciones internacionales, no queda más que una
solución ; el estudio y revisión de las relaciones entre
Panamá v los Estados Unidos, en todos sus aspectos, con
el propósito de llegar a acuerdos que sean mutuamente
satisfactorios para ambas partes, dentro del respeto y
acatamiento debidos a. los principios, normas y precep-
tos hoy universalmente aceptadas de derecho, justicia v
moral internacionales" .
"Tres veces, en 1926, en 1936 y en 1955, Panamá
ha intentado una revisión global de las relaciones entre
ambos paises en las tres veces el Gobierno de los
Estados Unidos ha logrado reducir las discusiones y ne-
gociaciones a puntos concretos determinados, sin permi-
tir ni admitir discusiones sobre la médula misma del
Tratado de 1903, de la cual arrancan todos los males y
divergencias surgidos en procesión incesante desde 1904
hasta la presente fecha, y la cual, mientras subsista, será
un obstáculo permanente e insalvable que impide e
impedirá lograr entre ambos países el inicio de una ver
dadera era de cordialidad, de mutua comprensión ,v de
entendimientos sinceramente amistosos, en la cual sea
norma invariable la cooperación mutuamente beneficio-
sa.>'
De la nota que con fecha 9 de septiembre de 1963, escribí al
Secretario de Estado de los Estados Unidos, señor Dean Rusk,
transcribo los siguientes párrafos :
. . . ."De las explicaciones que dejo hechas en esta ya larga
carta, se desprende, con toda claridad, que la falta de
éxito en las discusiones habidas entre los representantes
personales designados por nuestros Presidentes, se ha de-
bido al hecho cierto e innegable de que los motivos de
insatisfacción de Panamá en sus relaciones con Estados
Unidos, no se pueden resolver dentro del marco estrecho
de los Tratados que hoy rigen esas relaciones, ni dentro
de la mentalidad de los norteamericanos que viven en la
Zona del Canal y que aparentan tener, y alardean de
ello, influencia preponderante en Sectores de Washin-
gton sobre la manera como se ven y se resuelven allá los
problemas de Panamá ."
"El Gobierno de Panamá considera, como en tiem-
po se lo expresó reiteradamente el Presidente Chiari al
297
Presidente Kennedy, verbalmente y por escrito, que la
iniciación de negociaciones francas, abiertas y sinceras
para la revisión de todos los Tratados vigentes entre
nuestras dos naciones, es el único camino que puede
seguirse para encontrar soluciones justas, equitativas y
duraderas para ambas partes ."
. .. . . . . . . . .... . . . . . . . . . . . .... . .. .. . . . . . . . . . .
29 8
de todas las diferencias existentes entre Panamá y los Estados
Unidos, que intermitentemente desembocan en hechos trágicos y
dolorosos como único medio que tiene el pueblo de Panamá, en
casos de crisis, para protestar por los vejámenes que para él repre-
sentan las estipulaciones del Tratado de 1903, están en las estipula-
ciones de ese Tratado . Mientras éstas no sean sustituidas por nor-
mas que se justifiquen a la luz de los principios universalmente
admitidos hoy de derecho y de moral ínter-nacionales, seguirán
ocurriendo, cada vez que se presente una ocasión propicia para
ello, choques, tan violentos como las circunstancias lo determinen,
entre el Gobierno de Panamá y el Gobierno de los Estados Unidos
y entre la población de la República de Panamá y la población
norteamericana que habita en la Zona del Canal .
b) Los Sucesos del 9 y del 10 de Enero
El mismo día 9 de enero en la tarde, a las cuatro, fue cuando
los estudiantes panameños le pidieron al Rector del Instituto Na-
cional, como queda ya explicado, la bandera del plantel para izarla
junto a la bandera norteamericana, en el asta que queda frente al
Colegio Superior de Balboa .
Los estudiantes panameños marcharon en perfecto orden has-
ta Balboa, donde fueron detenidos por un pelotón de la policía
zoneíta que les cerró el paso hacia el citado Colegio .
Sin embargo, los estudiantes hablaron con el jefe de ese pelo-
tón de policía y éste accedió a que un grupo de seis de esos
estudiantes se acercara con la bandera nacional hasta el lugar don-
de se encontraba el asta frente al edificio del Colegio .
Al intentar llegar a dicha asta, previa autorización dada por el
Jefe del pelotón de policía, los seis estudiantes fueron recibidos
con muestras de hostilidad por los estudiantes zoneítas y por sus
padres, quienes los abuchearon y silbaron y luego los rodearon
para agredirlos físicamente .
Los policías zoneítas, en vez de dar protección a los estudian-
tes panameños, a quienes ellos mismos habían autorizado para
llevar la bandera, se sumaron a la agresión de que estos estudiantes
eran víctimas y trataron de sacarlos a la fuerza del área en que se
encontraban . En el curso de esta agresión física y de esta lucha
entre estudiantes panameños y estudiantes zoneítas, amparados
por sus padres, un policía zoneíta rompió con un golpe de su
tolete la bandera panameña que portaban los estudiantes paname-
ños .
Después de esto, los seis estudiantes que portaban la bandera
fueron obligados a retroceder hasta donde se habían quedado sus
299
compañeros y éstos, al tratar de socorrerlos, fueron agredidos con
toletes por las fuerzas policivas zoneítas y obligados a retirarse
hacia la ciudad de Panamá, hostigados por dos automóviles radio-
patrullas de la Policía de la Zona .
Serían aproximadamente las 6 :30 de la tarde cuando los estu-
diantes panameños regresaron a la jurisdicción de la República
acosados por la Policía zoneíta y por civiles zoneítas . inmediata-
mente, como era de esperarse, gran cantidad de ciudadanos pana-
meños y más estudiantes del Instituto Nacional trataron de intro-
ducirse en la Zona del Canal, sin portar arma de ninguna naturale-
za, con el único propósito de plantar banderas panameñas en esa
faja del territorio nacional .
Como las fuerzas de policía de la Zona del Canal, apoyadas
por civiles norteamericanos trataron de impedir el propósito de los
panameños, se produjo una refriega en la cual los estudiantes pana-
meños lanzaban piedras y otros objetos que encontraban a su paso .
Entonces, para contener a los estudiantes panameños, la Policía
zoneíta hizo uso de sus revólveres de reglamento, calibre 38, con-
tra los estudiantes y a esto se sumaron civiles zoneítas armados
con escopetas de cacería .
Informaciones periodísticas publicadas en los Estados Unidos
informaron, falsamente, que cuando la Policía de la Zona usó sus
revólveres, lo hizo obligada, en defensa propia, porque ya desde
Panamá se habían hecho disparos contra ella .
La mejor prueba de que esto es falso, está en la versión que
sobre los sucesos del 9 de enero se publicó en "Spillway",periódi-
co oficial de la Zona del Canal, el martes 21 del mismo mes de
enero, bajo el título "Lo que realmente pasó" . En relación con la
orden que recibió la policía de disparar "sus escopetas y revólve-
res", afirma lo siguiente la mencionada publicación :
"Esta medida tomada a las 8 :20 de la noche fue,
hasta donde puede determinarse, necesaria y urgente
para salvar vidas gravemente amenazadas . Fue ésta la
primera acción en que la policía de la Zona del Canal
hiciera disparos, aún cuando para entonces 7 agentes del
orden en ese lugar habían sido heridos con la lluvia de
piedras y demás objetos lanzados contra ellos ."
Se ve, claramente, pues, por la propia versión de las autorida-
des zoneítas, que la orden de disparar contra los manifestantes
panameños obedeció a que algunos de los policías habían sido
heridos con piedras, sin que, por tanto, hasta entonces se hubiera
hecho ningún disparo por los panameños .
300
Prueba de que no es cierto que la orden de disparar fue dada
a las 8 y 20 de la noche sino mucho antes, está en la circunstancia
de que a las 8 de la noche llegaron al Hospital Santo Tomás los
primeros heridos panameños, heridos todos ellos con balas de cali-
bre 38, como se pudo comprobar en las autopsias respectivas .
Ante el creciente número de panameños muertos o heridos
que llegaban al Hospital Santo Tomás, el enardecimiento de las
pasiones populares subía de punto y, entonces, del lado de Panamá
algunas personas particulares usaron armas de fuego para repeler el
ataque armado de las fuerzas de Policía zoneíta . La prueba de que
esos disparos eran hechos con armas pequeñas la da la misma
publicación citada, "Spillway", cuando afirma que provenientes de
Panamá se escuchaban durante ese intervalo, disparos hechos con
armas de pequeño calibre ."
Ateniéndome otra vez a la historia publicada en el "Spill-
way" tenemos que, a las 7 y 59 minutos de la noche, el Goberna-
dor Interino de la Zona, Coronel Parker, "informó al General
O'Meara, Comandante en Jefe del Coreando del Sur del Ejército de
los Estados Unidos que no le era posible mantener cl orden era la
Zona del Canal con la ayuda de la policía y demás autoridades
civiles . El Gobernador Interino Parker pidió al General O'Meara
que asumiera el mando en la Zona del Canal ."
Debo explicar que fue el Gobernador Parker quien, como
Gobernador Interino, pidió la intervención del General O'Meara,
porque el Gobernador de dicha Zona, General Robert Fleming,
había partido para los Estados Unidos por la vía aérea el mismo
día 9 de enero, muy pocas horas antes de que los estudiantes del
Instituto Nacional intentaran, sin violencia alguna, izar la bandera
panameña frente al Colegio de Balboa, para que se cumpliera así el
acuerdo celebrado entro los dos Gobiernos .
Vale la pena aclarar que la mayor parte de los panameños
muertos y heridos lo fueron por balas de revólver calibre 38 . Es
decir, por balas disparadas por la policía de la Zona del Canal,
antes de que las tropas del Ejército de los Estados Unidos retiraran
esas fuerzas de policía y las reemplazaran, cosa. ésta que ocurrió
,¡ando, como queda explicado arriba, el Coronel Parker le pidió al
General O'Meara, a las 8 de la noche del día 9 de enero, que
asumiera el mando .
Desde las 6 y 30 de la tarde, cuando comenzaron los actos de
violencia, hasta las 8 y 30 de la noche, cuando entró en acción el
Ejército de los Estados Unidos, la policía de la Zona del Canal no
usó los medios que son convencionales en el mundo entero para la
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represión de amotinamientos civiles, como son los gases lacrimóge-
nos, chorros de agua y otros métodos usados para la represión de
tumultos que no tienen el carácter de movimientos armados .
Cuando las fuerzas de Policía fueron retiradas, a las 8 y 30 de
la noche, ya los métodos civiles de represión no podían ser utiliza-
dos porque al entrar en acción las fuerzas regulares del ejército de
los Estados Unidos, los medios de represión tenían que ser los
medios armados y esas fuerzas militares los usaron con sevicia
hasta el extremo de que, según su propia confesión, trajeron tira-
dores expertos para disparar en forma de que hubiera la seguridad
de que cada bala daría en el blanco buscado .
Fueron de tal potencia las armas usadas por el ejército norte-
americano que varias personas muertas o muchas heridas con esas
armas, fueron alcanzadas a distancias hasta de 500 metros del lugar
donde se hacían los disparos . Ráfagas de ametralladoras y de fusi-
lería de largo alcance disparadas desde el sector de la Avenida
Kennedy en la Zona del Canal y de las inmediaciones del Hotel
Tívoli mataron o hirieron a civiles panameños que se encontraban
en la Avenida Central o en la Calle 3 de Noviembre, a varios
cientos de metros de la línea limítrofe con dicha Zona .
Las ráfagas de ametralladoras y de fusilería se repetían inten-
samente, hasta el extremo de que a veces imposibilitaban sacar los
civiles panameños heridos para ser llevados al hospital, debido al
fuego cerrado de esas ráfagas . Y en ocasiones, cayeron heridas
personas que habían acudido a recoger en la calle a otras que
habían caído muertas o heridas por las balas disparadas desde la
Zona del Canal .
En la ciudad de Panamá hubo, en la noche del día 9 y en la
mañana del día 10, diez y ocho muertos y más de trescientos
heridos .
Los sucesos que ocurrieron en la ciudad capital tuvieron su
natural reacción en la ciudad de Colón . Al tenerse allá conocimien-
to de la gran cantidad de muertos y heridos que caían en la ciudad
de Panamá en la noche del 9 de enero, la población colonense
también trató de entrar al territorio bajo la jurisdicción norteame-
ricana de la Zona del Canal, con el propósito de plantar banderas
panameñas .
Cuando esto ocurría, ya el mando en la Zona del Canal lo
había asumido el ejército de los Estados Unidos . Y ello explica por
qué todos los heridos y muertos ocurridos en Colón recibieron
impacto de proyectiles calibre 30, disparados por rifles Garand o
M-1, que son los usados por el ejército norteamericano . En Colón,
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durante la noche del día 9 y el día 10 murieron 3 panameños y
fueron heridos como 150 .
Indudablemente que es de admirar el coraje y el valor temera-
rio de la juventud panameña, en su mayoría adolescentes, al hacer
frente, sin ningún temor, a las armas del ejército de los Estados
Unidos, empujados por el deseo de vengar a sus compañeros caídos
y plantar banderas panameñas en la Zona del Canal . La inmensa
cantidad de fotografías tomadas durante los sucesos y de películas
de cine y de televisión, si algo demuestran con profusión es el
hecho cierto de que la gran mayoría de los estudiantes y jóvenes
que intentaban cruzar al territorio bajo la jurisdicción de la Zona
del Canal no llevaban otras armas que banderas panameñas con el
propósito de clavarlas en el territorio zoneíta o, cuando menos, en
las vallas de alambre que sirven de linderos entre la jurisdicción de
la República y la jurisdicción de dicha Zona .
Los sucesos del 9 y 10 de enero, lejos de ser motivo de
verguenza para la nacionalidad panameña, deben ser motivo de
orgullo por el valor temerario demostrado por nuestra juventud
que no vaciló en arriesgar su vida para obtener la satisfacción
patriótica de colocar la bandera nacional en el territorio panameño
que está bajo jurisdicción de los Estados Unidos por razón de los
tratados que rigen la existencia y operación del Canal de Panamá .
Los hechos sangrientos del 9 y 10 de enero amainaron el día
11, cuando llegó a Panamá la Comisión Interamericana de Paz,
cuya primera intervención fue la de obtener de las autoridades
norteamericanas el cese del fuego y el retiro de las fuerzas militares
de la línea limítrofe entre las dos jurisdicciones .
Cierto es que en la noche del 9 de enero y en la mañana del
10 las turbas exaltadas se dedicaron a incendiar automóviles y a
romper vitrinas . Pero estos desbordes de las iras populares y sus
consecuentes desmanes de pillaje o destrucción son comunes y
corrientes en todas partes del mundo donde ocurren sucesos seme-
jantes .
Conviene anotar que esos desmanes de las turbas fueron rápi-
damente dominados por la Guardia Nacional con el auxilio de
particulares, especialmente miembros del Cuerpo de Bomberos y
de la Asociación Nacional de Boys Scout, y el incendio de automó-
viles y roturas de vitrinas terminó el mismo 10 de enero .
Algo que conviene destacar es que, no obstante la exaltación
de los ánimos populares contra los norteamericanos de la Zona del
Canal, no se registró en la ciudad de Panamá ni en la ciudad de
Colón ni en ningún otro lugar de la República, el caso de que
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El Rector del plantel nos remitió a las oficinas del señor
Baldwin en el edificio de la administración ; este señor me informó
que la permanencia de la bandera americana sin la compañía de la
nacional era un acto ilegal y que sólo permanecía flameando por la
tenacidad de los estudiantes que impedían que fuese arriada .
Después de esta entrevista me dirigí a los campos de la escuela para
entrevistar a los estudiantes que custodiaban la bandera ; éstos
informaron que no les importaba que ambas banderas flamearan
juntas y que lo único que les importaba era tener su bandera frente
a su colegio, cosa que me pareció perfectamente lógica y así lo
hice saber a mis compañeros organizadores de la manifestación a la
Zona del Canal la tarde del jueves como a eso de las tres . El
compañero Francisco Díaz consiguió una autorización por escrito,
como Secretario General de la Asociación Federada del Instituto
Nacional, del Rector del plantel, profesor Didimo Ríos, quien
conjuntamente con la autorización nos entregó la bandera que
había sido utilizada en los movimientos del 12 de diciembre del
48, en los de mayo del 58 e igualmente en los del 3 de noviembre
del 59, bandera que sólo se utilizaba en la parada del 4 de
noviembre, ya que tiene para nosotros un gran valor sentimental
puesto que en ella se encuentran manchas de sangre de los mártires
de la Federación de Estudiantes de Panamá .
A las 4 :50 p .m . salimos del Instituto Nacional un grupo de
alumnos de ambos sexos, de alrededor de doscientos estudiantes,
entonamos el Himno del Instituto Nacional . Al pasar frente al
hospital Gorgas le pedí a los compañeros que en ordenada fila
marchaban tras la bandera, que guardasen silencio ya que
cruzábamos frente a un hospital . Silencio que se rompió cuando
frente a la casa del Gobernador, entonamos las notas del Himno
Nacional . Para ese entonces delante de nosotros marchaban dos
radio patrullas . Al llegar al edificio de la Administración y
descender por las escalinatas del mismo me dirigí a los compañeros
para recordarles una vez más que esta era una manifestación cívica
que efectuábamos con pleno derecho y justificada razón . A punto
de cruzar la calle que está frente al cuartel de bomberos, y ya a la
vista de la solitaria bandera americana, fuimos detenidos
bruscamente por la policía americana que portaba largos toletes y
cascos de tipo militar. Esto lógicamente, alteró a los muchachos,
tanto por la forma brusca de la policía, como por lo injustificado
del acto . Eramos conscientes de que no estibamos alterando la
paz . El capitán a cargo de la operación pidió dos representantes
para conferenciar ; el compañero Díaz y yo fuimos escogidos como
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