ANA RIVAS GESTAL
REPERTORIO ORQUESTAL III
SAXOFÓN
Curso 2019/2020
El compositor:
Duke Ellington fue un pianista, compositor,
arreglista y líder de grupo de jazz estadounidense.
Se inició en la práctica musical tomando clases de
piano a los siete años. Ya en sus comienzos recibió
la influencia del ragtime, género de música
popular en boga en aquella época (con figuras
como Scott Joplin) y uno de los estilos de los que
derivaría el jazz. Con sólo diecisiete años debutó
profesionalmente en su ciudad natal. Desde 1919
tocó con varios grupos de la capital
estadounidense hasta que en 1922 fue llamado
para actuar en Nueva York, el punto de referencia
para todo músico de jazz.
Aunque no logró triunfar, adquirió la experiencia necesaria para formar su propio
quinteto, The Washingtonians, con los que adquirió renombre suficiente como para
realizar unas pruebas en el celebérrimo local neoyorquino Cotton Club, en Harlem. A
partir de ese momento, su fama y su prestigio se fueron consolidando; las emisiones
radiofónicas de sus conciertos se hicieron habituales y las apariciones de Duke Ellington
and The Washingtonians en diversas películas, junto a las diversas giras que realizó por
Estados Unidos y Europa, contribuyeron a fomentar su creciente popularidad.
El quinteto original fue incorporando nuevos miembros, hasta completar un total de
doce en sus primeras apariciones en el Cotton Club. A principios de los años treinta,
composiciones como Mood Indigo (1930) o Sophisticated lady (1933) se convirtieron en
grandes éxitos y marcaron el inicio de la época dorada para el músico y su big band.
Hacia el fin de la Segunda Guerra Mundial abordó la composición de obras de mayor
aliento temático y formal, por lo común en forma de suites sinfónicas, como Black,
brown and beige (1944), Frankie and Johnnie (1945) o Deep South Suite (1946).
Pero en esa misma época el formato de gran orquesta dejó de gustar a un público que,
inmerso en la revolución bop, se decantaba por formaciones más reducidas y con mayor
peso de un instrumento solista. A pesar de ello, Duke Ellington decidió permanecer fiel
a los que siempre fueron su estilo y su manera de entender la música, e incluso aumentó
aún más el nivel de exigencia de los componentes de su formación, entre los que se
contaron a lo largo de los años figuras como el trompetista Cootie Williams o el
saxofonista Johnny Hodges.
Su aparición en el Festival de Jazz de Newport en 1956 significó el relanzamiento de The
Washingtonians, con los que inició una serie de giras por el extranjero que
incrementaron su ya considerable fama internacional. Tres años más tarde se adentró
en el campo de la música cinematográfica y compuso la banda sonora de los filmes
Anatomía de un asesinato (1959) y Paris Blues (1961).
Durante la década de 1960 grabó con una larga serie de jóvenes músicos de gran talento
como Charlie Mingus, John Coltrane o Max Roach. Simultáneamente empezó a
interesarse por la música litúrgica y compuso piezas como In the beggining of God.
Permaneció al frente de su orquesta hasta su fallecimiento, momento en el cual tomó
el relevo su hijo Mercer Ellington.
Según su biógrafo, Derek Jewell, Duke Ellington llegó a escribir unas dos mil piezas
musicales en toda su vida, si bien son incontables las que consignó en trozos de papel
luego perdidos, que elevarían la estimación a unas cinco mil piezas.
La obra:
No aparece información al respecto de esta obra
El fragmento orquestal:
A. El solo
La participación del saxofón alto en esta pieza está repartida en varias “escenas”
con diferente carácter.
La primera de ellas aunque el saxofón participa, no tiene ningún solo. El saxofón
participa al final de la misma y sería con swing.
La segunda es una balada que comienza con un solo de saxofón dentro del estilo
de toda la obra.
La tercera y cuarta parte que nos encontramos en el libro, son dos solo s de
saxofón que en mi opinión forman parte del mismo movimiento o escena. Ambos
con ritmo de swing y acompañados de un bajo.
B. Características y dificultades que presenta el solo
La principal característica de este solo es el estilo musical que abarca. Esto a la
vez que una característica es una dificultad, ya que habitualmente, los
saxofonistas y demás músicos que participen en una orquesta sinfónica no
tienen el conocimiento para interpretar correctamente este tipo de piezas.