Falacias económicas
Edwin Rolando García Caal
Como las relaciones económicas son complejas, a veces se confunde la razón con la intuición
creando falacias económicas que es necesario evitar. Falacia significa interpretar lo que no es.
Para entender la verdadera lógica de la Economía, veamos algunas falacias:
Observe la foto: ¿Estarán los alumnos orando en la clase de Microeconomía?
Falacia post hoc (sucede después de esto): Es una deducción que intenta explicar el efecto de
determinada causa. Se supone que un acontecimiento sucedió antes que el otro y por lo tanto
el primero fue la causa del segundo. Por ejemplo: En la gran depresión de los años ’30 las
personas observaron que a periodos de expansión económica les precedía un aumento en los
precios. Por lo que supusieron que si se incrementaban los precios y los salarios en periodos de
recesión entonces se provocaría una expansión económica y la economía se repondría. Se
promovieron leyes y reglamentos para elevar los precios. Sin embargo, el resultado no fue el
esperado, por el contrario agravaron la crisis. Esto significa que la subida de precios no era la
causa de la expansión económica.
Falacia del aislamiento no posible: Este error se refiere a creer que todo lo demás que tiene
que ver con un hecho económico no influirá en éste y por lo tanto su participación se ignora,
porque no es posible aislarlo. Sin embargo para que el análisis sea correcto, se deben evaluar
todas las variables e igualar las condiciones antes de proponer una conclusión. A esto se le
llama mantener todo lo demás constante (céteris páribus). Algunas personas suponen que
reducir los impuestos elevará al mismo tiempo los ingresos fiscales y reducirá el déficit del
presupuesto. Esta conclusión la propusieron analizando lo que había ocurrido en Estados
Unidos en 1964 con los presidentes Kennedy-Johnson que al bajar los impuestos provocaron
un aumento en los ingresos gubernamentales en 1965. Sin embargo, pasaron por alto el hecho
de que la economía de Estados Unidos creció entre 1964 y 1965. Estudios posteriores
descubrieron que si los impuestos no se hubieran reducido hubieran resultado en ingresos
superiores. Entonces para verificar el efecto de la reducción de los impuestos era necesario
dejar constante el crecimiento económico, de tal forma que fuera posible comparar el
resultado de reducir los impuestos o no reducirlos.
Falacia de la composición: A veces se deduce que lo que es cierto para una parte del sistema
económico lo es para la totalidad del mismo. Sin embargo, en economía, a menudo el total es
diferente a la suma de sus partes. Por ejemplo: Si un agricultor incrementa su cosecha como
consecuencia incrementará sus ingresos, sin embargo, si todos los agricultores incrementan su
cosecha durante el mismo periodo, los ingresos del conjunto de todos los agricultores
disminuirían, porque como consecuencia de la sobreproducción se tendrían que reducir los
precios. Otro ejemplo, si una persona negocia un incremento de salario, como consecuencia
tendrá mejores ingresos y mayor poder adquisitivo. Pero, si por decreto se les aumenta el
salario a todos los trabajadores, como consecuencia subirán los precios de todos los productos
y se reducirá el poder adquisitivo de todos los trabajadores aún con el salario incrementado.
Falacia de la economía justa: Cuando se hace Economía Descriptiva se está en el terreno de la
economía positiva. La economía positiva se refiere a lo que se hace, mientras que la economía
normativa, que nace de la Teoría Económica, se refiere a lo que se debe hacer. Al hacer
Política Económica, nuevamente entramos al terreno de la economía positiva. La economía
normativa comprende los preceptos éticos y las normas de justicia social. La economía
normativa que busca la justicia, la ética y los valores del sistema económico se queda sólo en el
debate por cuanto las consecuencias de la aplicación de algunas normas económicas al final
siempre resultan en injusticias para algunos conglomerados sociales. Por ejemplo, diversos
estudios de la Economía Descriptiva señalaron la gran cantidad de ingresos que el Fisco perdía
por la falsificación de licencias de conducir. La Teoría Económica en sus análisis planteó la
necesidad de perfeccionar los procedimientos para la emisión de licencias, por lo que la
Política Económica dictó la norma de contratar a una empresa especializada para la emisión de
licencias de conducir. Con eso se logró reducir al mínimo la falsificación de licencias y por
supuesto se triplicaron los ingresos fiscales por este trámite. Sin embargo, ¿se habrá hecho
justicia? No. Según un grupo de unas 5,000 personas que manifestaron frente al Congreso de
la República, se había dejado sin posibilidad de ganar dinero para darles de comer a sus hijos.
Ellos eran los fotógrafos que ganaban su dinero tomando fotos para las licencias de conducir.
Sin embargo, la economía normativa continúa aconsejando sobre como incrementar las
ganancias del comercio internacional, cómo reducir el desempleo y la inflación, cómo invertir
los fondos de pensión o sobre cómo reducir los impactos en el ambiente. Todo esto tratando
de no afectar a todos todo el tiempo. Por eso se basa en la teoría del equilibrio. En economía la
sociedad debe encontrar el equilibrio en todos los hechos económicos.
Referencias:
Samuelson y Nordhaus (2010). Macroeconomía, con aplicaciones a Latinoamérica. Décimo
novena edición. Ed. Mc Graw Hill Interamericana Editores S. A. de C. V. México, D. F.