1.
CRISTOLOGÍA
1. Cristología. Es una revelación de Dios acerca de Jesucristo. Es un conocimiento acerca de
Cristo, proveniente de Dios. Un conocimiento de Cristo y su relación con el hombre.
2. Este es el tema más precioso e importante de todos los temas de estudio: Jesucristo.
3. “Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida
eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor!”. Jn. 5:39.
4. “Cristo crucificado por nuestros pecados, Cristo resucitado de entre los muertos, Cristo
ascendido al cielo, es la ciencia de la salvación que hemos de aprender y enseñar”.
8 T, 287.
5. “Debéis estudiar la Biblia, porque ella os habla de Jesús. Al leerla, observaréis los encantos
incomparables de Jesús. Quedaréis prendados del Hombre del Calvario, y a cada paso
podréis decirle al mundo: ‘Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz’.
Habéis de representar a Cristo ante el mundo. Podéis mostrar al mundo que tenéis una
esperanza grande junto con la inmortalidad”. NB, 322.
6. “Todos los que estudian la vida de Cristo y practican sus enseñanzas, vendrán a ser como
Cristo… Mientras andan en la humilde senda de la obediencia, haciendo la voluntad de Dios,
ejercen una influencia que se hace sentir a favor del adelantamiento de la causa de Dios y la
sana pureza de su obra…
7. El conocimiento de Dios y de Jesucristo, expresado en el carácter, es una exaltación sobre
todo lo que se estima en la tierra o en el cielo. Es la educación más elevada que haya. Es la
llave que abre los portales de la ciudad celestial”. Ev, 233.
8. “Si pertenecemos a Cristo, nuestros pensamientos más dulces se referirán a él. Nos
deleitaremos en hablar de él; y mientras hablemos unos a otros de su amor, nuestros
corazones serán enternecidos por las influencias divinas. Contemplando la belleza de su
carácter, seremos ‘trastornados de gloria en gloria en la misma semejanza’”.
DTG, 63.
9. Hoy como antaño, nos vemos confrontados ante estas dos preguntas: “¿Quién dicen los
hombres que es el Hijo del hombre?”. “Y vosotros [tú] ¿quién decís que soy yo?
Mt. 16:13, 15.
10. “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Mt. 16:16. Lo que dice la gente no es verdad;
la respuesta que demos, es un asunto eminentemente personal.
11. La confesión de Pedro no estuvo basada en su propio razonamiento o especulación;
había sido una revelación de Dios. El único lugar donde podemos encontrar la verdad acerca
de Jesús es en la revelación, en la Sagrada Escritura, en el “así dice Jehová”.
12. Para conocer a Cristo debemos volvernos a la revelación de Dios. Solo los que aceptan su
Palabra revelada y la operación del Espíritu Santo podrán decir que Cristo es “Señor mío, y
Dios mío” (Jn. 20:28), o con Pablo: “Dios […] bendito por los siglos” (Ro. 9:5).
13. Tal confesión es el resultado de no conocer acerca de Cristo, sino conocerlo a él:
en persona, con una aceptación fiel y una obediencia leal.
14. “¿Qué ve usted cuando mira a Jesús? Muchas personas lo miraron cuando estuvo en la tierra.
Algunos sólo vieron a un aldeano galileo y siguieron su camino. Otros vieron en él a un
poderoso profeta, se detuvieron a escucharlo, o aun a seguirlo. Algunos vieron en él al
Mesías prometido de quien escribieron los profetas, y lo adoraron.
15. “Otros lo vieron como ‘el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo’ (Jn. 1:29), y lo
hallaron verdadera- mente digno de ser amado, el mejor entre diez mil, el brillante tesoro del
cielo para los pobres de la tierra.
16. “Algunas personas ven hoy a Jesús sólo a un hombre perfecto, a un gran maestro, y sólo
reciben de él el ejemplo de su vida perfecta, un ejemplo que no pueden reproducir, por sus
propias fuerzas, en sus vidas imperfectas.
17. “Otros lo contemplan como el Cordero de Dios, el único sacrificio y Salvador designado por
Dios, quién ‘murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras’ (1 Co. 15:3); y
conociendo su necesidad, van a él para que los limpie. Por fe ven su sacrificio expiatorio a
favor de ellos y pueden decir: ‘Él es nuestro divino Salvador’”. Sermón Pastor H.M.S. Richards
(p), La Voz de la Esperanza.
18. En este seminario, tu meta sea abrir tu mente y corazón, con el deseo de conocer no solo
acerca de Cristo, sino por sobre todo lograr una experiencia viva en él, que transforme toda
tu vida.
2. POSICIONES CRISTOLÓGICAS
1. Posiciones Cristológicas.
2. Los escritores del Nuevo Testamento se preocuparon por enfatizar quién era Jesús que por
explicar qué era él. Se aceptaron y se asombraron por la revelación recibida y no se
preocuparon por indagar en su misterio.
3. El Nuevo Testamento afirma como una verdad revelada el hecho de que es Dios y hombre al
mismo tiempo, sin detenerse a dar todos los detalles y a contestar todas las preguntas
posibles.
4. “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo
siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su
majestad”. 2 P. 1:16.
5. La iglesia en su crecimiento traspaso las fronteras del judaísmo y penetró en el mundo gentil.
La mentalidad griega es por naturaleza más analítica, mas dada a la especulación.
6. Con razón Pablo decía: “los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría”. 1 Co.
1:22. Comenzaron a surgir preguntas en la iglesia, no solo en cuanto a “quién” era Jesús,
sino primordialmente “qué” era.
7. 2 GRANDES CORRIENTES.
1. Enfatizan la dimensión divina de la naturaleza de Cristo, a expensas de su humanidad,
dejando un Cristo que a veces tenía la apariencia de hombre, pero que no era realmente
hombre.
8. 2. Las que dan predominio a la naturaleza humana de Jesús ignorando su divinidad, que
presentaban un Jesús únicamente humano, con una relación especial o peculiar con la
divinidad.
9. 1. EBIONITAS. Significa “el pobre”. Grupo de cristianos de origen judío, surgen en la
segunda mitad del siglo I. Sostienen que no se unieron las dos naturalezas, Cristo era
simplemente un hombre y el Espíritu Santo descansó sobre él en su plenitud en calidad de
potencia.
10. 2. DOCETISTAS. Significa apariencia. Eran cristianos de origen gentil. Se fueron al otro
extremo. Creían que la humanidad de Cristo era sólo aparente y que él era divino.
11. 3. GNOSTICISMO. Pusieron énfasis en la divinidad de Cristo en detrimento de su
humanidad. No les gustaba la doctrina de la encarnación porque significaba que Dios se unió
a un cuerpo y esto no puede ser porque la materia es mala.
12. 4. ARRIANISMO. Arrio, presbítero de Alejandría, en el siglo IV. Negó, la eternidad de
Jesús. Era humano pero de un calibre más elevado que nosotros. No era Dios.
13. 5. APOLINARIANISMO. Apolinario, obispo de Laodicea, en el siglo IV. Sostenía que
Cristo fue plenamente humano, pero, incompleto, pero su alma divina.
14. 6. NESTORIANISMO. Nestorio, fue patriarca de Constantinopla, en el siglo V.
Afirmó que Cristo era dos personas, una divina y una humana, unidas en forma accidental,
pero independientes.
15. 7. OTRAS HEREJÍAS. Eutiques, Monoficetismo o Monofiletismo, Schleiermacher, Ritschl,
Kaehler, Karl Bart, E. Brunner, R. Bultman, etc.
16. “Cuando no surgen nuevas preguntas por efecto de la investigación de la Escritura,
cuando no se levanta ninguna diferencia de opinión que induzca a los hombres a escudriñar
la Biblia por su cuenta para asegurarse que poseen la verdad, habrán muchos como en los
tiempos antiguos, que se aferrarán a la tradición y adorarán lo que no conocen”. 2 JT, 567.
17. No olvidemos que el propósito central de la Escritura es en realidad presentar a Cristo y la
naturaleza de su misión. Ya que es en Cristo, y sólo en él que “tenemos seguridad”. Ef. 3:12.
18. “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos
como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de
la mañana salga en vuestros corazones”. 2 P. 1:19.
3. LA DIVINIDAD DE CRISTO
1. La Divinidad de Cristo.
2. “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne…”
1 Ti. 3:16. Nuestra sabiduría humana, sin ayuda, es inadecuada en la presencia del supremo
misterio de los siglos.
3. Esta es un área donde tenemos que depender de la fe basada en la auto revelación de Dios en
su Palabra, y la fe revelada en su Palabra nos proporciona una comprensión del misterio que
es Jesús.
4. “Uno de los mayores males que acompañan la búsqueda de conocimientos y las
investigaciones de la ciencia, es la disposición a exaltar la razón humana más allá de su
verdadero valor y su esfera apropiada. Muchos intentan juzgar al Creador y sus obras con el
escaso conocimiento que tienen de la ciencia.
5. “Se esfuerzan por determinar la naturaleza, los atributos y prerrogativas de Dios, y se
entregan a teorías especulativas respecto del Infinito. Los que se empeñan en este modo de
estudiar pisan terreno prohibido. Su investigación no les dará resultados provechosos, y si
persisten en ella lo harán con peligro de sus almas”. MC, 335.
6. ¿Qué dice la Biblia acerca de la divinidad de Jesús?
7. “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones
de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
8. “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos
en él, que es la cabeza de todo principado y potestad”. Col. 2:8-10.
9. Evidencias del A. T.
En el bautismo de Jesús, Dios irrumpe reafirmando la naturaleza de Cristo. “Tú eres mi hijo
amado; en ti tengo complacencia”. Lc. 3:22.
10. a. Este es mi/Tu eres mi hijo. Sal. 2:7.
b. Mi amado, en quien tengo complacencia. Is. 42:1.
c. Mi hijo, mi amado. Gn. 22:2 (cf. Ro. 8:32).
11. Evidencias del N. T.
1. Jn. 1:1. “El verbo era Dios”.
12. 2. Jn. 1:18. “A Dios nadie le vio jamás; el único Hijo, que está en el seno del Padre él le ha
dado a conocer”.
13. 3. Jn. 20:24-29. “Dios mío y Señor mío”. (Cf. Sal. 35:23).
4. Ro. 9:5. “Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas”.
14. 5. Tit. 2:13. “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de
nuestro gran Dios y salvador Jesucristo”.
15. Evidencias indirectas.
1. Se arrogó a sí mismo la prerrogativa de perdonar pecados (Mr. 2:1-12; Lc. 7:36-50).
2. Afirmó sin ambigüedad que él era capaz de otorgar vida (Jn. 6:35; 14:6; 11:25).
16. 3. Sostuvo no sólo que era capaz de enseñar la verdad, sino que personificó la verdad en el
mismo (Mr. 6:3; Jn. 7:15, 46; Lc. 4:32; Mt. 7:28, 29).
4. Afirmó tener autoridad para juzgar al mundo (Jn. 5:22, 27; 12:47-48; Mt. 10:32-33; 7:23).
17. Textos del AT que se refieren a Jehová aplicados a Cristo. El nombre que se refiere a Dios
es Jehová, Is. 42:8 y Sal. 83:18.
1. Sal. 68:18 – Ef. 4:8-10.
2. Sal. 102:21, 24-27 – He. 1:10-12.
3. Is. 8:13-14 – 1 P. 2:7-8.
4. Is. 40:3 – Mt. 3:3.
18. Los oficios y funciones del Padre se aplican a Cristo.
1. Cristo Creador. 1 Co. 8:6; Col. 1:16.
2. Cristo sustentador. Col. 1:17.
19. Asociado al Padre en términos de igualdad.
1. Jn. 14:7-14. “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.
2. Mt. 28:19. “Padre, Hijo y del Espíritu Santo”.
20. Cristo es objeto de adoración.
1. Mt. 14:33. “Le adoraron”.
2. Mt. 15:25. “Ella vino y se postró ante él”.
3. Mt. 28:9. “Ellas le adoraron”.
4. Jn. 8:38. “Le adoró”.
5. Jn. 20:28. (el caso de Tomás).
21. Afirmó poseer atributos divinos.
1. Concede paz interior (Mt. 11:28-30).
2. Promete enviar a “sus” ángeles (Lc. 12:8-9; 15:10).
3. Afirma que juzgará a “todas las naciones” (Mt. 25:31-46).
4. Se presenta como “Señor del Sábado” (Mr. 2:27-28).
22. Relación única con el Padre
1. Afirma que existió antes que Abraham (Jn. 8:58).
2. Promete hacer morada con el Padre (Jn. 14:23).
3. Profetiza que será visto “sentado a la diestra del poder de Dios” (Mt. 26:64).
23. 4. Se hace igual a Dios (Jn. 5:2-18).
5. Afirma taxativamente tener poder para resucitar a los muertos (Jn. 5:25-29).
6. Promete vida eterna y resurrección a quienes crean en él (Jn. 6:38-40).
24. “Cristo era verdaderamente hombre… Sin embargo, era Dios en la carne”. 1 MS, 286.
25. “El tiene una naturaleza doble, al mismo tiempo humana y divina. Es tanto Dios como
hombre”. MS, 76, 1903.
“Lo humano no ocupo el lugar de lo divino, ni lo divino de lo humano”. ST, 10-5-1899.
26. ¿Porque la divinidad de Jesús era absolutamente esencial para que él cumpliera su misión?
27. Jesús como Dios, es el mismo Jesús que se ofreció a sí mismo como sacrificio por nuestros
pecados. Cuanto más debería significar para nosotros, sabiendo que era Dios -¡Dios!- el que
estaba colgando allí por nuestros pecados.
28. “El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Lc. 19:10.
Él es el Hijo de Dios, coexistente y coigual, enviado para proveer vida eterna a todos los que
creen en él.
29. Sin la divinidad de Cristo, no hay una plena revelación de Dios, no hay salvación y no hay
vida eterna.
30. Una criatura no puede ser el Salvador. Por lo tanto, era necesario que Dios el Hijo viniera a
este mundo para ser nuestro Salvador.
31. Si Jesús es Dios, como seguidores de Jesús, ¿qué podemos hacer con esta gran verdad?
32. “La divinidad de Cristo”, dice Elena de White, “es la garantía que el creyente tiene de la vida
eterna”. DTG, 489.
33. Aceptar a Cristo como Dios es aceptar a los demás como hermanos y hermanas, sin ninguna
barrera ni prejuicio.
34. “Cristo es el Hijo de Dios preexistente y existente por sí mismo… Nunca hubo un tiempo
cuando él no haya estado en estrecha relación con el Dios eterno… Era igual a Dios, infinito
y omnipotente”. Ev, 446.
4. PREEXISTENCIA DE CRISTO
1. Preexistencia de Cristo.
2. Con el término preexistencia señalamos que Jesús vivió y existió antes de su encarnación
virginal. La visión que la Biblia nos provee al respecto es que Jesús vivió antes de su
encarnación como Dios.
3. Antiguo Testamento. Is. 9:6
“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se
llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz”.
4. Mi. 5:2. “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti saldrá el
que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”.
5. “Cristo era Dios esencialmente y en el sentido más elevado. Era con Dios desde toda la
eternidad, Dios sobre todo, bendito para siempre”. 1 MS, 290.
6. Nuevo Testamento
1. Lc. 19:10. “El hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.
2. Jn. 17:5. “Antes que el mundo fuese”.
7. 3. Jn. 8:58. “Antes que Abraham fuese, Yo Soy”.
4. Fil. 2:6, 7. “Siendo en forma de Dios, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo”.
8. 5. Col. 1:16, 17. “Porque en él fueron creadas todas las cosas […] todo fue creado por medio
de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”.
9. Sin duda, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos” (He. 13:8). Por lo tanto, en toda
la Biblia esta explícitamente señalada la preexistencia de Cristo.
10. Testimonio de Jesús sobre sí mismo.
Cristo se atribuyó una serie de títulos o permitió que se las atribuyesen.
1. Mesías. Se le confiere el oficio y la dignidad de Rey (Lc. 1:32; Dn. 9:25).
11. Jesús acepta que sus discípulos lo llamen el “Cristo” [Mesías] (Mr. 8:27-30), así esta
aceptando que se le atribuyan todas las profecías mesiánicas que hablan de su calidad divina.
La entrada triunfal en Jerusalén (Mt. 21:5; Jn. 12:15), la profecía anuncia al “Rey Mesías”
(Zac. 9:9), Jesús acepta la aclamación mesiánica (Mt. 21:1-10, 16; Lc. 19:40).
12. Cuando es juzgado ante el sanedrín y se le pregunta para que se declare o no el Mesías, Jesús
responde: “Yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios” (Mr.
14:62) que era otra forma de decir, soy igual a Dios y estaré sentado a su lado.
13. 2. “Hijo de hombre”. Es un término de majestad o de gloria (Dn. 7:13).
“Igual que el relámpago […] así será la venida del Hijo del Hombre” (Mt. 24:27). Nadie
sospechará la venida del Hijo del Hombre (Mt. 24:37) que vendrá lleno de poder y gloria
(Mr. 13:26). Esta a la derecha de Dios (Lc. 22:69) y envía a los ángeles a reunir a sus
escogidos. Mr. 13:27. Además, es el juez (Lc. 21:36).
14. 3. “Hijo de Dios”. Esta expresión no es puesta en labios de Cristo, sin embargo, dejo en
claro que era, hijo de Dios, alguien igual a Dios.
a. La manera en que hablaba de “su” Padre, en una cercanía real y auténtica (Mt. 10:32;
7:21;12:50; Lc. 2:49; 10:22; 22:29; 24:49).
15. b. La forma en que Jesús se relaciona con el Padre (Mt. 11:25-27).
c. La confesión en Cesárea de Filipo (Mt. 16:13-21).
d. Su declaración acerca del día del juicio (Mr. 13:22; Mt. 24:36).
e. La parábola de los labradores de la viña (Mr. 12:1-12; Mt. 21:33-46; Lc. 20:9-19).
16. f. Su respuesta a Caifás (Lc. 22:66).
La acusación de Caifás de blasfemia tiene que ver con la comprensión de cómo se ve a sí
mismo Jesús, y debía serlo si se presentaba como Dios. Es lo que queda explícito en la
acusación de los judíos (Jn. 10:33; 19:7).
17. Implicaciones Bíblicas.
En la Biblia se hace referencia constante a la preexistencia y eternidad de Jesús.
18. 1. El “Ángel de Jehová”. No es otro que Jesucristo. Aparece algunas veces como un ángel o
como humano, es percibido como Dios.
Aparece a Agar. Gn. 16:7.
A Abraham. Gn. 18:1; 22:11-12; Jn. 8:58.
A Jacob. Gn. 48:15-16; 31:11-13; 32:24-32.
19. . A Moisés. Ex. 3:2, 14.
A Josué. Jos. 5:13-14.
A Manoa. Jue. 13:19-22.
Es quien lucha por los suyos y los defiende. 2 R. 19:35; 1 Cr. 21:15-16; Sal. 34:7; Zac.
14:14.
20. 2. Los títulos adjudicados a Jesús señalan su eternidad.
Es “el Alfa y Omega”, “el Cristo”, “Admirable”, “Consejero”, “Dios fuerte”, “Padre eterno”,
“Dios”, “Dios con nosotros”, el “gran Dios y Salvador” y “Dios bendito para siempre”.
21. Estos títulos identifican a Jesús con la revelación del Antiguo Testamento acerca de Jehová-
Dios.
• Mt. 1:23 – Is. 7:14.
• Mt. 4:7 – Dt. 6:16.
• Mr. 5:19 – Sal. 66:16.
• Sal. 110:1 – Mt. 22:42-45.
22. Los nombres que el Nuevo Testamento le da al Hijo de Dios se hallan íntimamente
relacionados con los títulos del Padre y del Espíritu, lo que implica que Cristo esta en plano
de igualdad las personas de la trinidad.
23. Mt. 28:19; Hch. 2:38; 1 Co. 1:3; 2 Co. 13:14; Jn. 14:1; 17:3; Ef. 6:23; Ap. 20:6; 22:3.
De manera directa es llamado Dios. Ro. 9:5; Jn. 1:1; Ti. 2:13; He. 1:8.
24. 3. Tiene los atributos de la Deidad.
* Vida. Jn. 1:4.
* Existencia en sí mismo. Jn. 5:26.
* Inmutabilidad. He. 13:8.
* Verdad. Jn. 14:6.
* Amor. 1 Jn. 3:16.
* Santidad. He. 7:26.
* Eternidad. Col. 1:17; He. 1:11.
* Omnipresencia. 1 Co. 4:5; Col. 2:3.
* Omnipotencia. Mt. 28:18; Ap. 1:8.
25. 4. La preexistencia de Cristo se sobreentiende en el hecho de que Él es adorado como Dios.
Jn. 20:28; Hch. 7:59-60; He. 1:6. Por tanto, si Jesús es Dios, existe desde la eternidad.
26. Su Importancia.
La razón de la importancia de la preexistencia de Cristo está relacionada con su misión
mesiánica y la autoridad que tiene Dios mismo para obrar en favor del ser humano.
27. Si se niega la preexistencia de Cristo su autoridad divina queda en entredicho.
¿Cómo podría tener el poder de salvar a la raza humana siendo un ser creado?
28. “Cristo es el Hijo de Dios preexistente por sí mismo… Al hablar de esta preexistencia,
Cristo hace retroceder la mente hacia las edades sin fin. Nos asegura que nunca hubo un
tiempo cuando él no haya estado en estrecha relación con el Padre eterno”.
EW, Sings of the Times, 29 de agosto, 1900.
5. LA ENCARNACIÓN
1. La Encarnación.
2. “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne”.
1 Ti. 3:16.
“Al contemplar la encarnación de Cristo en la humanidad, nos enfrentamos ante un misterio
insondable, que la mente humana no puede comprender”. ST, 30 de julio de 1896.
3. “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y
para nuestros hijos para siempre”. Dt. 29:29.
4. “Cuando queremos estudiar un problema profundo, fijemos nuestras mentes en la cosa más
maravillosa que aconteciera alguna vez en la tierra o el cielo -la encarnación del Hijo de
Dios”. 7 BC, 904.
5. El testimonio uniforme de la Escritura es que Jesús era Dios y era hombre; que el Verbo fue
hecho carne.
6. Llamamos encarnación a la idea teológica que sostiene que Dios asume la humanidad.
La idea se encuentra expresada claramente en Juan “y aquel verbo fue hecho carne”. (Jn.
1:14). En síntesis, “encarnación significa que Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios”.
7. 2 textos claves.
1. “antes que se juntasen [María y José] se halló que [María] había concebido del Espíritu
Santo”. Mt. 1:18.
8. Lucas nos informa que María “estaba encinta […] dio a luz a su primogénito, y lo envolvió
en pañales […]” (2:5-7). El primogénito de María era el unigénito del Padre, el Verbo hecho
carne.
9. La palabra unigénito (monogenés) en el Nuevo Testamento, se encuentra 9 veces, 5 de ellas
en referencia a Jesús: Jn. 1:14, 18; 3:16, 18; y 1 Jn. 4:9.
10. La palabra genes viene de gínomai, que significa único en su clase o genero, que no hay otro
como él.
Monogenés significa único en su género -no hay otro como él- un solo ser que siendo Dios se
hizo hombre, no hay otro semejante a él.
11. Encarnación significa que Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios; por lo tanto, el Hijo de
María fue monogenés, único, sin igual.
12. “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo
pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”. 2 Co. 8:9. ¿En
qué consistió ese empobrecimiento? ¿En qué sentido la encarnación significó que Cristo se
hizo pobre para poder enriquecernos a nosotros?
13. 2. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en
forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a
sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte
de cruz.
14. “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo
nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y
en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para
gloria de Dios Padre”. Fil. 2:5-11.
15. Pablo escribe que aunque Cristo Jesús era “igual a Dios”, sin embargo “se despojó a sí
mismo”. La palabra clave es ekenosen, viene del verbo kenoo, cuyo significado básico es
“vaciar”. En Fil. 2:7 la traducen como “despojo” o “anonadó”.
16. ¿De qué se despojó, de qué se vació Dios al hacerse hombre? Las palabras “se despojó a sí
mismo” o se vació a sí mismo, deben de comprenderse a la luz de Col. 2:9: “en él [Cristo]
habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.
17. La frase clave que explica en qué consistió la kenosis, el anonadamiento es, “tomando forma
de siervo”. [“se despojó a sí mismo al tomar la forma de siervo”, v. 7]. El tomar la forma de
siervo, el hacerse hombre, constituyó el despojamiento.
18. 2 palabras claves:
“siendo en forma (morfé) de Dios”. “Forma” se refiere a la condición interna.
Como cuando un atleta está “en forma”; no pensamos en su apariencia exterior
necesariamente, sino en su condición interna, su estado. Este es el sentido de Fil. 2:5.
19. La misma palabra se encuentra otra vez en el v. 7, donde dice que en la encarnación, Jesús
tomó “forma de siervo”. Otra vez, tanto internamente, en su naturaleza, como en su
apariencia externa, era hombre, verdadero hombre.
20. 2. “no estimó el ser igual a Dios…”.
La palabra “igual” viene del griego isa [isos], y significa precisamente eso, igual.
Jesús, quién era igual a Dios por naturaleza, no se aferró a esa prerrogativa de igualdad a
Dios, sino que se despojó a sí mismo.
21. No vino con la gloria y autoridad de Dios, veló su gloria -su igualdad a Dios- al asumir la
forma de siervo. Mientras que no cesó de ser por naturaleza lo que era el Padre, Jesús vino
funcionalmente subordinado al Padre durante el período de la encarnación.
22. Al tomar la naturaleza humana Cristo aceptó ciertas limitaciones en el uso de sus atributos
divinos. La limitación no fue el resultado de haber dejado de lado algunos de esos atributos,
sino el de haber asumido atributos humanos.
23. Cristo tenía todos los atributos de Dios pero tomó la naturaleza humana y voluntariamente se
limitó a sí mismo.
24. La verdadera kenosis, el significado del despojamiento de Cristo consistió en la decisión
voluntaria de no usarlos para su propio bien, de depender totalmente del Padre.
25. Cristo era verdadero Dios y verdadero hombre; pero durante la encarnación vino a vivir
básicamente como hombre, dejó el uso de los atributos divinos en las manos del Padre, y
vivió en total dependencia, como nosotros debemos vivir. Pero nunca dejó de ser Dios.
26. ¿Por qué Dios el Hijo tomó sobre sí la carne humana y la retuvo como un vínculo eterno con
la humanidad?
27. 1. Para revelar al Padre.
2. Vino para cumplir el pacto divino (Ro. 15:8-9), un pacto eterno de gracia.
3. Para dar su vida en rescate (Mr. 10:45). Vino, para salvarnos de los efectos del pecado
(Mt. 1:21) y que tengamos vida, y la “Vida” de verdad (Jn. 10:10).
28. 4. Para llegar a ser un Sumo Sacerdote calificado para cumplir su función sacerdotal (He.
2:18-19). El ser humano no podía ser mediador de sí mismo. El entendernos lo califica.
29. 5. Vino a destruir las obras del diablo (1 Jn. 3:8). La cruz, fue el momento clímax donde
Jesús venció sobre la muerte y sus efectos. Allí fue destruida toda posibilidad para Satanás.
30. 6. Vino a darnos un ejemplo de dependencia y sujeción (1 Jn. 2:6; 1 P. 2:21).
7. Vino a hacer la voluntad de Dios (He. 10:7).
31. “El veló su divinidad con la vestidura de la humanidad; pero no se desprendió de su
divinidad”. EW, R & H, 15 de junio de 1905.
6. HUMANIDAD DE CRISTO.
1. Humanidad de Cristo.
2. El Nuevo Testamento afirma uniformemente que Jesús era un hombre, y vino a vivir como
un hombre entre los hombres. Los evangelistas presentan a Jesús como era, un hombre real,
genuino.
3. “No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe: Él se manifestó como hombre…”
1 Ti. 3:16, NVI.
4. “Cuando tratemos este tema, haríamos bien en prestar atención a las palabras pronunciadas
por Cristo a Moisés en la zarza ardiente: ‘Quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que
tú estás, tierra santa es’ (Ex. 3:5)”. 1 MS, 286.
5. a. Jn. 1:14. Hecho carne.
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros…”.
b. Ga. 4:4. Nacido de mujer.
“Pero cuando vino en cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer…”
6. c. 1 Ti. 3:16. Manifestado en carne.
“Dios fue manifestado en carne”.
d. Jn. 19:5. He aquí el hombre.
“Y Pilato les dijo: ¡He aquí el hombre!
7. e. He. 4:15. Tentado en todo.
“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza…”
8. f. Mt. 26:26, 28. Carne y sangre.
“Tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió… y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
Porque esto es mi sangre, del nuevo pacto, que por muchos es derramada…”
9. g. Lc. 2:40, 52. Crecía.
“Y el niño crecía y se fortalecía…”
h. He. 5:8. Aprendió la obediencia.
“Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia”.
10. i. Mt. 8:24. Sueño.
“se levantó en el mar una tempestad… pero él dormía”.
j. Jn. 4:6. Cansancio.
“Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino se sentó…”
11. k. Mt. 4:2. Tuvo hambre.
“Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre”.
12. l. He. 5:7. Amor y compasión.
“Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al
que le podía librar de la muerte…”
m. Jn. 12:27. Sentimientos.
“Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora?...”
13. n. Mt. 26:38. Tristeza.
“Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte…”
o. Jn. 19:30. Sufrió y murió.
“…Jesús… dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu”.
14. “Todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el
espíritu del anticristo”. 1 Jn. 4:3.
15. En resumen, fue plenamente hombre, sujeto a las condiciones normales de todo ser humano.
16. “Mientras trabajaba en su niñez y juventud, se desarrollaban su mente y su cuerpo. No
empleaba sus facultades físicas descuidadamente, sino que las ejercitaba de modo que se
mantuvieran en salud, a fin de que pudiera efectuar lo mejor en todo sentido”. CN, 323.
17. “Cuando Jesús tomo la naturaleza humana y se convirtió en semejanza de hombre, poseía el
organismo humano completo. Sus necesidades eran las necesidades de un hombre. Tenía
necesidades corporales que satisfacer, cansancio físico que aliviar”. 5 CBA, 1104.
18. “La doctrina de la encarnación de Cristo en carne humana es un misterio, ‘el misterio que
había estado oculto desde los siglos y edades’ (Col. 1:26). Es el grande y profundo misterio
de la piedad…
19. “Cristo no tomo la naturaleza humana en forma aparente. La tomó de verdad. En realidad,
poseyó la naturaleza humana. ‘Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él
también participó de lo mismo’ (He. 1:14). Era el hijo de María, era de la simiente de David
de acuerdo con la ascendencia humana”. 1 MS, 289, 290.
20. “La humanidad del Hijo de Dios es todo para nosotros. Es la cadena áurea que une nuestra
alma con Cristo y, mediante Cristo, con Dios. […] Cristo fue un verdadero hombre. […] Sin
embargo, era Dios en la carne”. 1 MS, 286.
7. CRISTO EL SEGUNDO ADÁN
1. Cristo el segundo Adán.
2. “A Cristo se lo llama el segundo Adán”. EW, La maravillosa gracia de Dios, 42.
No se refiere al varón llamado “Adán” sino “Adam”, la humanidad (Gn. 5:2).
Es decir, la segunda humanidad. Pablo lo llama: “el segundo hombre” (1 Co. 15:45).
3. “Adán era un símbolo de Cristo porque ambos eran representantes de toda la familia
humana. Adán era el representante y el autor de la humanidad caída; Cristo el representante
y autor de la humanidad restaurada. Por eso Cristo es llamado “el postrer Adán”. 6 CBA, 528.
4. “Todo lo que perdió el primer Adán será restaurado por el segundo”. HC, 490.
5. “[Se] debe ser cuidadoso, extremadamente cuidadoso al tratar acerca de la naturaleza humana
de Cristo. No lo presente delante de la gente como un hombre con propensiones al pecado.
El es el segundo Adán”. Carta 8, 1895.
6. ¿Qué tenía de común y de diferente Cristo con el ser humano original? “Adam” vivió dos
realidades.
(prelapsaria) antes de la caída en el pecado.
(postlapsaria) posterior al pecado.
7. Prelapsaria
Antes del pecado tuvo las características de un ser humano perfecto, sin tendencias hacia el
mal y con un cuerpo sin las imperfecciones que tiene la humanidad hoy.
8. Postlapsaria
Las generaciones después de Adán nacen con la tendencia hacia el mal. Sin el poder y la
acción del Espíritu Santo es imposible resistir esa tendencia (Ro. 7:8; Stg. 1:13-15; Gá. 5:24).
9. Jesús nació en la condición del ser humano antes de la caída, es decir, sin tendencia hacia el
mal.
10. Cristo “tomó sobre sí la naturaleza humana, y fue tentado en todo sentido como es tentada la
naturaleza humana. Podría haber pecado; podría haber caído, pero en ningún momento hubo
en él tendencia alguna al mal”. Carta 8, 1895 (5 CBA, 1102).
11. Jesús no fue pecador y no tuvo tendencias hacia el pecado.
1. 2 Co. 5:21 ‘por nosotros lo hizo pecado”.
2. 1 Jn. 3:45 “no hay pecado en él”.
3. Jn. 14:30 “él nada tiene en mí”.
12. 4. Jn. 8:46 “¿Quién de vosotros puede acusarme de pecado?”.
5. 1 P. 1:19 Cristo es llamado “como un cordero sin mancha y sin contaminación”.
6. En He. 7:26 Pablo lo llama “santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecados”.
13. Jesús hereda la naturaleza humana sin pecado y “no debemos tener dudas en cuanto a la
perfección impecable de la naturaleza humana de Cristo”. 1 MS, 256.
14. Cristo “se encarnó con nuestra naturaleza, pero sin las propensiones de la naturaleza caída”.
Endruveit, La naturaleza humana de Jesús, Revista Adventista (Abril 2005), 14.
15. Como segundo Adán (Ro. 5:12-19) Cristo asume donde el primer Adán cayó.
16. “Al tomar sobre sí la naturaleza humana en su condición caída, Cristo no participó en lo más
mínimo en su pecado. Estuvo sometido a las debilidades y flaquezas por las cuales está
rodeado el hombre”. ST, 9-6-1898 (5 CBA, 1105).
17. Cristo tomó nuestra naturaleza “en su condición deteriorada”. 1 MS, 296. Lo que significó
cansancio, hambre, sed y emociones similares a la de la humanidad, pero, no heredó la
condición pecaminosa de siglos de tendencia al mal.
18. “Jesús aceptó la humanidad cuando la especie se hallaba debilitada por cuatro mil años de
pecado. Como cualquier hijo de Adán, aceptó los efectos de la gran ley de la herencia”. DTG,
32. Asumió la humanidad “pero no la pecaminosidad del hombre”. ST, 29-5-1901 (7 CBA, 924).
19. Jesús “tomó la naturaleza del hombre en su estado caído, llevando las consecuencias del
pecado, no su pecaminosidad. Era uno con la raza humana, excepto en pecado.
20. “Jesucristo tomó sobre sí mismo nuestra naturaleza con todas sus debilidades, pero se
mantuvo libre de corrupción hereditaria y de la depravación y la práctica del pecado… Jesús
no poseía propensiones ni inclinaciones al mal, ni siquiera pasiones pecaminosas”.
Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, 59.
21. La posición oficial de la IASD es que Cristo tuvo “dos naturalezas”, fue plenamente Dios y
plenamente humano. Con respecto a esto último, la posición oficial de la IASD,
es prelapsaria.
22. “Jesús era verdaderamente hombre, pero sin pecado. En él había no sólo ausencia de actos
pecaminosos, sino también carecía de la depravación inherente, o tendencias innatas, hacia el
pecado”. Endruveit, La naturaleza humana de Jesús, Revista Adventista (Abril 2005), 13.
23. Cristo es Dios, pero se encarnó como plenamente humano, pero en la condición pre-lapsaria,
similar a Adán antes del pecado.
Bibliografía
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Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2003.
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