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Maquinaria y Métodos de Compactación de Suelos

El documento habla sobre la maquinaria utilizada para la compactación de suelos durante la construcción. Explica que la compactación aplica energía al material para reducir su volumen de huecos, a diferencia de la consolidación que reduce el volumen con el tiempo. También describe los factores que influyen en la capacidad de compactación como la composición granular, tamaño de grano y contenido de humedad. Finalmente, detalla los diferentes tipos de equipos de compactación y conformación, incluyendo compactadores estáticos y vibratorios.

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Maquinaria y Métodos de Compactación de Suelos

El documento habla sobre la maquinaria utilizada para la compactación de suelos durante la construcción. Explica que la compactación aplica energía al material para reducir su volumen de huecos, a diferencia de la consolidación que reduce el volumen con el tiempo. También describe los factores que influyen en la capacidad de compactación como la composición granular, tamaño de grano y contenido de humedad. Finalmente, detalla los diferentes tipos de equipos de compactación y conformación, incluyendo compactadores estáticos y vibratorios.

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INTRODUCCION

A continuación, hablaremos sobre la maquinaria usada por la compactación, entendiendo


por compactar la acción de aplicar durante la construcción del relleno, la energía necesaria
para producir una disminución apreciable del volumen de huecos del material empleado y
por tanto del volumen total del mismo. Diferenciándose de la consolidación, en que esta,
aunque también disminuye el volumen de huecos dicha reducción no se consigue durante
la ejecución de los terraplenes, etc., sino en el transcurso de un plazo de tiempo
relativamente largo y debido a perdida de agua intersticial, por efecto de cargas de servicio
móviles o fijas, por agentes atmosféricos, etc.

La necesidad de compactar apareció no hace aun muchos años debido a la urgencia de


utilizar las obras inmediatamente, sin tiempo para que el tráfico o los agentes atmosféricos
produjesen los asientos definitivos.

Por tanto, los sistemas de compactación se han ido desarrollando paralelamente a la


mecanización de las obras, ya que la aplicación de la energía necesaria exige una maquina
adecuada en potencia y movilidad, pare cada caso.

El problema se presenta porque la energía de compactación necesaria en cada caso no es


solamente diferente, sino que también lo es el modo como dicha energía debe ser
transmitida al terreno. La energía debe ser transmitida al terreno. Esta es la raz6n de que
existan hoy día en el mercado diferentes tipos de máquinas compactadoras, y como
consecuencia, la dificultad inherente de elegir en cada cave el modelo más id6neo. No
quiere decir esto, un terraplén con una máquina de un tipo u otro quede mejor o peor
compactado. Con cualquier máquina, por poco específica que esta sea, podemos obtener
una compactación satisfactoria. Lo que ocurrirá e s que gas tare más mucha energía de
compactación y como consecuencia 16gica más tiempo, más dinero, etc., si no elegimos la
maquina adecuada.

Por lo tanto, el problema más importante en la compactación es elegir la maquina adecuada


pare cada trabajo. Para dicha elección tenemos hoy día unas ideas generales, consecuencia
de ensayos prácticos más o menos guiados por teorías, que nos permiten de entrada y a la
vista de las principales características del material a compactar, decidir el tipo de máquinas
más idoneo.
Los factores principales que influye n en la capacidad de compactación de los suelos, son
la composición granular y el contenido de humedad. Dentro de la composición granular, lo
más importante es el tamaño del grano, mucho más —incluso— que la composición del
mismo.

El contenido de humedad es el otro factor importante en la compactación. Se determine el


valor más favorable mediante el ensayo Proctor, que nos da la relación entre el contenido
de humedad y la densidad del terraplén. Así vemos que la densidad seca máxima crece con
la energía de compactación. La humedad 6ptima depende de la energía utilizada pare
compactar. El agua al actuar como lubricante de las partículas facilita una mejor
imbricación entre ellas, pero si hay exceso de la misma, parte de la energía de
compactación se pierde en expulsar el agua, por lo que aparece 16gicamente la existencia
de un porcentaje 6ptimo, que es necesario determinar en cada caso. Ahora bien, como la
correcci6n de humedad de un material es difícil y costosa, conviene evitarla, siendo
preferible utilizar energías de compactación elevadas que permitan conseguir densidades
secas superiores en un campo de humedades más amplio.

Hay de todas formas suelos que presentan más o menos dificultad de compactar. Entre los
primeros están los cohesivos en general, los de granulometría uniforme, no cohesivos o
débilmente cohesivos, con un coeficiente de desigualdad pequeño, rocas ligeras y rocas
pesadas. Entre los suelos fáciles, tenemos las arenas bien graduadas no cohesivas o poco
cohesivas a partir de un valor mediano de coeficiente de desigualdad, mezclas de arena y
gravillas bien graduadas, no cohesivas o poco cohesivas con iguales coeficientes y, en
general, todos los suelos no cohesivos o escasamente cohesivos aun con relativamente
pequeñas desigualdades de grano.
Equipos de conformación y compactación:

Equipos de conformación:

Son usados para repartir, nivelar, modelar o dar la pendiente necesaria al material a
trabajar, también se usa para re perfilar los taludes y excavaciones, conservación de
cunetas; es la que da el acabado superficial.
Equipos de conformación:

Motoniveladoras: formado por una hoja vertedera de empuje o extendido, montada sobre
un bastidor de acero o tornamesa, con capacidad de realizar giros verticales como
horizontales, trabajando en diferentes posiciones para poder nivelar y re perfilar en plano
horizontal o excavar y perfilar un talud o cuneta.

Se diferencian en su peso y potencia.

Equipos de compactación:

Son maquinas autopropulsadas, de gran peso, dotada de uno o varios rodillos o ruedas,
cuya función consiste en planificar y dar la compacidad requerida al material sobre el cual
se desplaza.

Deberán tener inversores del sentido de la marcha de acción suave y con dispositivos para
humedecer los neumáticos cuando se requiera.

La problemática de la compactación va unida al tipo de material a compactar, es por esta


razón que existen múltiples máquinas para este fin.

Clases de equipos de compactación

De Presión Estática:

Compactadores de ruedas neumáticas.

Formado por hileras delanteras y traseras de neumáticos con un peso por neumático de 5
Tn, se usa para la densificación de todo tipo de capas del firme quedando una superficie
densa y uniforme.

Peso de 9 a 35 Tn.
De Presión Estática:

Compactadores de pata de cabra.

Con rodillos cilíndricos de acero a los que se les adoptado protuberancias o patas de apoyo
puntuales sobre la superficie del cilindro. Su efecto de compactación se debe a la alta
presión que ejerce sobre el terreno.

Peso de 5.5 a 32.7 Tn.

De Presión Estática:

Compactadores Vibratorios mono cilíndrico.

Con un cilindro metálico vibratorio liso con o sin tracción, que actúa como elemento de
compactación y dos neumáticos traseros de tracción.

Se usa para la compactación de capas de los firmes o pavimentos.

De Presión Estática:

Compactador Vibratorio bicilíndrico o tándem.

Con dos cilindros metálico vibratorios lisos con tracción, que actúa como elemento de
compactación.

Se usa para la densificación y compactación de capas bien graduadas de los pavimentos o


capa de rodadura.

Peso de 1.5 a 12 Tn.

Conformación de sub rasante, sub base y base.

Conformación de sub rasante. o Terreno de Fundación, es el mejoramiento que se le hace


al terreno una vez encontrado la sub rasante, con la finalidad de levantar el CBR.

Se usa material granular limpio de acuerdo al diámetro requerido para este fin; su espesor
es variable.

Debe ser nivelada, perfilada y compactada.


CBR.- California Bearing Ratio o Relación Soporte California.

La Sub Rasante es de gran importancia para la estabilidad de las capas del pavimento, por
eso se debe tener cuidado en la selección de los materiales, compactación.

Conformación de sub base.

se coloca entre la sub rasante y la base de un pavimento flexible y es aquí donde deben
llegar los cargos y no pasar al terreno de fundación, su material debe tener como máximo
el 6% de índice de plasticidad
Conformación de base.

Principal elemento estructural del pavimento, se coloca sobre la sub rasante o sub base,
dependiendo del tipo de pavimento, el material a usar se denomina para el afirmado está
compuesto de grava partida no mayor a 2’’, tierra y finos, su índice de plasticidad no > al 6
% y su límite liquido no > al 35%; su CBR no será < a 100%.

Las gravas pasarán por la prueba de desgaste en la máquina de Los Ángeles, granulometría
y sales solubles y cuando este culminado cumplirá con los controles de densidad de campo.

ENSAYO DE DENSIDAD DE CAMPO (CONO DE ARENA)

Permite obtener la densidad de terreno y los resultados obtenidos en la compactación de


suelos; es el método más utilizado. Es una forma indirecta de obtener el volumen del
agujero utilizando para ello, una arena estandarizada compuesta por partículas cuarzosas,
sanas, no cementadas, de granulometría redondeada y comprendida entre las mallas Nº 10
ASTM (2,0 mm.) y Nº 35 ASTM (0,5 mm.)

Aplicación de motoniveladora y cuidado de lampón, cuchilla, cantoneras y Ripper

Aplicación de la motoniveladora:

Es una máquina de construcción muy versátil, con una larga hoja metálica que le sirve para

nivelar y dar pendientes y refinar; se utiliza para:

- Extendido de hileras de materiales descargado por los volquetes.

- Refine de explanaciones, sub base y base.

- Perfilado de taludes.
- Excavación, de perfilado

Mantenimiento correctivo de la motoniveladora:

Es una estrategia en la cual se permite funcionar el equipo hasta la falla y solo hasta ese
momento se decide la reparación o cambio de pieza.

Mantenimiento preventivo de la motoniveladora:

Es una estrategia en la cual se programa periódicamente las intervenciones a las máquinas,


con el objeto de inspeccionar, reparar, conservar y/o reemplazar piezas.

Mantenimiento predictivo de la motoniveladora:

Es una estrategia que busca por medio de la medición y análisis, establecer su condición y
evolución mecánica en el tiempo. Esto se realiza cuando la maquina está en
funcionamiento y solo se detiene cuando se detecta el problema para corregir.

Mantenimiento proactivo de la motoniveladora:

Es una estrategia que pretende maximizar la vida útil operativa de las máquinas y sus
componentes, identificando y corrigiendo.

Beneficios del mantenimiento de la motoniveladora:

Es la disminución de riesgos, prevenir fallas indeseables, mejorar la eficiencia de la


maquinaria, reducción de costos operativos, prolongar la vida útil y la seguridad y salud
del operador.
Objetivos del mantenimiento de la motoniveladora:

Es la de dar mayor optimización de la disponibilidad de la maquinaria, disminuir el costo


de mantenimiento, optimización del

Cuidado del lampón de la motoniveladora:

- Después de cada día trabajado se realizará la limpieza total de lodos, ramas u otro
objeto que pueda dañar a este elemento.
- Se le aplicara el engrasado correspondiente por los orificios de engrase, cuidando
de que estos no tengan arenas.
- En el periodo destinado para la reparación y cambio de piezas será despintado y se
repintará con las capas de pintura recomendadas.
Cuidado de la cuchilla de la motoniveladora:
- Golpes o contacto con elementos móviles o fijos.
- El operador será personal calificado y con experiencia.
- Deberá contar con asistente para señalizar o avisar de cualquier obstáculo.

Cuidado de la cantonera de la motoniveladora:

- Llamada también pie de hoja, es el extremo de la hoja que está más próximo
a la rueda
- delantera.
- El talón de hoja está detrás de la hoja, está más próximo a la rueda de atrás.
- Estas son reemplazables y se une con pernos.

Cuidado del ripper de la motoniveladora:

- O escarificador conformado por viga de soporte, puntas escarificadoras. Una


maquina puede tener dos escarificadores.
- La máquina no deberá tener una velocidad mayor a 8 km/h.
- La profundidad a escarificar no deberá ser mayor a 0.30 m.
- Una vez terminado la tarea se retirara los lodos y piedras, así mismo se revisara los
pernos de anclaje.

ESTABILIZACION DE SUELOS.

El proceso por el cual se mejora el suelo para que pueda alcanzar los requisitos fijados se
llama estabilización de suelos. En su más amplio sentido, la estabilización incluye la
compactación, el drenaje, la pre-consolidación y la protección de la superficie contra la
erosión y la infiltración de la humedad; sin embargo, al termino estabilización se le va
restringiendo gradualmente su alcance a un solo aspecto al mejoramiento del suelo: la
modificación del propio material del suelo.

REQUISITOS DE LA ESTABILIZACIÓN.

El modo de modificar y el grado de modificación necesarios dependen del carácter del


suelo y de sus deficiencias. Si el suelo no es cohesivo, esto se puede lograr dándole
cohesión por medio de un agente sementador o ligante. Si es cohesivo se puede aumentar
su resistencia haciendo el suelo resistente a la humedad alterando la película de agua
absorbida, aumentando la cohesión con un agente sementador y aumentando la fricción
interna.

La inmunidad a la retracción y la expansión se pueden lograr sementando, modificando la


capacidad del mineral arcilloso para la absorción de agua haciendo el suelo resistente a los
cambios de humedad. La permeabilidad se puede reducir llenando los poros con un
material impermeable o modificando la estructura del mineral de arcilla y el agua
absorbida para impedir la floculación. Se puede aumentar la permeabilidad quitando los
granos finos o creando una estructura conglomerada.

Un agente estabilizador satisfactorio debe proporcionar las cualidades requeridas y además


debe satisfacer las condiciones siguientes:

1.- Debe ser compatible con el material del suelo;

2.- Debe ser permanente;

3.- Debe ser fácil de manejar y preparar;

4.- Debe tener bajo costo.

Ningún material llena todos los requisitos y la mayoría son deficientes en la última
condición, el costo. Los principales métodos y materiales son:

- Aditivos para retener la humedad.


- Aditivos resistentes a la humedad.
- Cementación.
- Congelación.
- Relleno de los poros.
- Alteraciones físico químicas: Estabilización química.

TIPOS DE ESTABILIZACION:

ESTABILIZACION SUELO CEMENTO.

En esta estabilización se emplea cemento Portland para formar una mezcla como concreto
en el propio lugar; en esta mezcla el suelo es el árido. Este tipo de estabilización ha tenido
mucho éxito en la construcción de pavimentos de bajo costo para tránsito ligero y como
capas rígidas de base para tránsito pesado.

En el suelo cemento modificado se emplea alrededor de 1/5 de la cantidad usual de


cemento, porque se produce un cemento puzolánico al reaccionar la cal con la sílice de la
ceniza.

CEMENTACION CON ASFALTO.

Los ligantes bituminosos se han usado para subrasantes y pavimentos de bajo costo.

La estabilización asfáltica tiene su mayor uso en suelos arenosos con poca o ninguna
arcilla.

CEMENTACION QUIMICA.

La cementación química consiste en unir el particular del suelo con un agente cementante,
que se produce por una reacción química dentro del suelo. La reacción no incluye
necesariamente las partículas del suelo, aunque en la unión o ligazón si están implicadas
las fuerzas intermoleculares del suelo.

ESTABILIZACION MECANICA.

Es el mejoramiento del suelo por el cambio de graduación. Consiste generalmente en


mezclar dos o más suelos naturales para tener un material compuesto que sea superior a
cualquiera de sus componentes; pero también incluye la adición de roca triturada o escoria
o la tamización del suelo para remover partículas de cierto tamaño.

ESTABILIZACION ELECTROQUIMICA.

Implica un cambio de base producido por una corriente eléctrica. Los cationes de aluminio
se desprenden de un electrodo positivo de aluminio y emigran en el suelo, hacia el
electrodo negativo y en el curso de sus movimientos se efectúa el cambio de base. Al
mismo tiempo el drenaje electroósmosis hacia el electrodo negativo que tiene la forma de
un poso.
COMPACTACION.

Compactar es la operación previa, para aumentar la resistencia superficial de un terreno


sobre el cual deba construirse una carretera y otra obra. Aplicando una cantidad de energía
la cual es necesaria para producir una disminución apreciable del volumen de hueco del
material utilizado.

COMPACTACION DEL SUELO.

El suelo, como cualquier elemento natural, posee un equilibrio entre los diversos factores
que lo influyen. Un cambio de este equilibrio puede provocar una alteración física, química
o biológica. La compactación es la principal causa de alteración del suelo.

Hay dos situaciones con elevado riesgo de compactación: áreas con fuerte tránsito de
vehículos y personas, y áreas cercanas a lugares en construcción. Hay suelos con una
tendencia más o menos acentuada a la compactación, en función de la composición,
estructura y contenido de humedad. Las constructoras a menudo trabajan con maquinarias
muy pesadas, sin delimitar la zona en la que se encuentran y se plantarán árboles. Se
desconocen cual es la superficie que abarca el aparato radical, así como, se ignoran los
efectos derivados de la compactación y dificultad que se encuentran para intentar
resolverlo.

CARACTERISTICAS DE LA COMPACTACION DE LOS SUELOS.

La compactación de los suelos se produce por la reorientación de las partículas o por la


distorsión de las partículas y sus capas absorbidas. En un suelo no cohesivo la
compactación ocurre mayormente por la reorientación de los granos para formar una
estructura más densa. La presión estática no es muy efectiva en este proceso porque los
granos se acuñan unos contra otros y resisten el movimiento.

Si los granos se pueden liberar momentáneamente, las presiones, aun las ligeras, son
efectivas para forzarlos a formar una distribución más compacta. El agua que fluye
también reduce el rozamiento entre las partículas y hace más fácil la compactación, sin
embargo, el agua en los poros también impide que las partículas tomen una distribución
más compacta. Por esta razón la corriente de agua sólo se usa para ayudar a la
compactación, cuando el suelo es de granos tan gruesos que el agua abandona los poros o
huecos rápidamente
En los suelos cohesivos la compactación se produce por la reorientación y por la distorsión
de los granos y sus capas absorbidas. Esto se logra por una fuerza que sea lo
suficientemente grande para vencer la resistencia de cohesión por las fuerzas entre las
partículas.

Para lograr una compactación eficiente en los suelos no cohesivos se requiere una fuerza
moderada aplicada en una amplia área, o choque y vibración. La compactación eficiente en
los suelos cohesivos requiere presiones más altas para los suelos secos que para los
húmedos, pero el tamaño del área cargada no es crítico. La eficiencia se mejora
aumentando la presión durante la compactación a medida que el peso específico y la
resistencia aumenta.

TEORÍA DE LA COMPACTACIÓN.

Desde tiempos pre-hitoricos los constructores han reconocido el valor de la compactación


del suelo para producir masas fuertes, libres de asentamiento y resistentes al agua. Por más
de 2000 años la tierra ha sido aprisionada con maderos pesados, por las pisadas del ganado
o compactada por cilindros o rodillos, pero el costo de este trabajo bruto era mayor, en
muchos casos, que el valor de la compactación. Por otro lado, si la tierra se descarga
meramente en el lugar, y no se compacta, frecuentemente falla por efecto de las cargas y
continúa asentándose por décadas. Fue R. R. Proctor quien indicó el camino de la
compactación efectiva a bajo costo.

La compactación o reducción de la relación de vacíos se produce de varias maneras:


reordenación de las partículas, fractura de los granos o de las ligaduras entre ellos seguida
por reordenación y la flexión o distorsión de las partículas y sus capas absorbidas. La
energía que se gasta en este proceso es suministrada por el esfuerzo de compactación de la
máquina de compactar. La eficacia de la energía gastada depende del tipo de partículas que
componen el suelo y de la manera como se aplica el esfuerzo de compactación.

OBJETIVOS DE LA COMPACTACION.
Las obras hechas con tierra, ya sea un relleno para una carretera, un terraplén para una
presa, un soporte de una edificación o la subrasante de un pavimento, debe llenar ciertos
requisitos:

1) Debe tener suficiente resistencia para soportar con seguridad su propio peso y el de
la estructura o las cargas de las ruedas.
2) No debe asentarse o deformarse tanto, por efecto de la carga, que se dañe el suelo o
la estructura que soporta.
3) No debe ni retraerse ni expanderse excesivamente.
4) Debe conservar siempre su resistencia e imcompresibilidad.
5) Debe tener la permeabilidad apropiada o las características de drenaje para su
función.

PROCESO DE COMPACTACION EN CAMPO.

La compactación se define como un proceso mecánico mediante el cual se logra la


densificación del suelo al reducirse los espacios vacíos por la expulsión de parte del aire
contenido en ellos a través de la aplicación de una determinada carga. No todo el aire
puede ser expulsado durante este proceso por lo que el suelo se considera parcialmente
saturado. Este proceso, para obtener un mejor resultado, implica el uso de las distintas que
se nombran a continuación:

CLASIFICACION DE LAS MAQUINAS DE COMPACTACION.

Tras estas ideas generales sobre compactaci6n, voy a pasar ahora a clasificar las maquinas
compactadoras según sus diferentes principios de trabajo:

1.- Por presión estática.

2.- Por impacto.

3.- Por vibración.

Las primeras trabajan fundamentalmente mediante una elevada presión estática que,
debido a la fricción interna de los suelos, tienen un efecto de compactaci6n limitado, sobre
todo en
terrenos granulares donde un aumento de la presión normal repercute en el aumento de las
fuerzas de fricción internas, efectuándose únicamente un encantamiento de los gruesos.

Las segundas, de impacto, trabajan únicamente según el principio de que un cuerpo que
choca contra una superficie, produce una onda de presión que se propaga hasta una mayor
profundidad de acción que una presión estática, comunicando a su vez a las partículas una
energía oscilatoria que produce un movimiento de las mismas.

Las ultimas, o sea, las de vibración, trabajan mediante una rápida sucesión de impactos
contra la superficie del terreno, propagando hacia abajo trenes de ondas, de presión que
producen en las partículas movimientos oscilatorios, eliminando la fricción interna de las
mismas que se acoplan entre si fácilmente y alcanzan densidades elevadas. Es pues, un
efecto de ordenación en que los granos más pequeños rellenan los huecos que quedan entre
los mayores. Por lo tanto, ya vemos que según sea el material, capaz de ser ordenado o no,
este sistema de compactación por vibración, será más o menos efectivo.

Según propia experiencia y a título orientativo voy a ir hablando a continuación de los


diversos tipos de máquinas, con expresión más o menos concreta de los trabajos de
compactación que a cada una de ellas se les debe encomendar.

MAQUINAS QUE COMPACTAN POR PRESION ESTATICA:

- Apisonadoras clásicas de rodillos lisos.


- Rodillos patas de cabra.
- Compactadores de ruedas neumáticas.

APISONADORAS CLASICAS DE RODILLOS LISOS.

En estas apisonadoras la característica más importante es la preside que ejercen sobre el


terreno. Se considera un área de contacto en función del diámetro de los rodillos, peso de la
maquina y tipo de suelo, a través del cual se transmite la preside estática.

Estas máquinas, aunque muy empleadas, la verdad es que su efecto de compactación


alcanza muy poca profundidad en suelos coherentes. En los no coherentes, causan
desgarros en la superficie, transversales a la dirección de la marcha, destruyendo de esta
manera parte de su propio trabajo. Sin embargo, son útiles pare el <<planchado, de
macadam y sellado de superficies regadas con emulsiones asfálticas. Su utilización
máxima la tienen hoy día en las primeras pasadas de compactación de aglomerados
asfálticos.

Nosotros hemos combinado los triciclos de 16 Tm. con los tamaños de 10 Tm. siendo
suficientes para compactar con cuatro a seis pasadas capes de 1~9 centímetros. Para que no
se adhiera la mezcla asfáltica van provistas de depósitos de agua que mojan
constantemente los rodillos.

La pericia del maquinista es muy importante, sobre todo, pare borrar sus propias huellas y
no <<enrollar, el material delante de los rodillos, para lo cual hay que esperar a que la
mezcla se enfríe algo y alcance la temperatura adecuada.

RODILLOS DE <<PATAS DE CABRA>>.-

Estos Compactadores concentran su peso sobre la pequeña superficie de las puntas tronco
cónicas solidarias al rodillo, ejerciendo por lo tanto unas presiones estáticas muy grandes
en los puntos en que las mencionadas partes penetran en el suelo. Conforme se van dando
pasadas y el material se compacta, dichas partes profundizan cada vez menos en el terreno,
llegando un momento en que no se aprecia mejora alguna, pues la superficie, en una
profundidad de unos 6 centímetros siempre quedara distorsionada. Al pasar la maquina
sobre la nueva tongada de material se compacta perfectamente esa superficie distorsionada
de la cape anterior.

Este tipo de compactador trabaja bien con suelos coherentes, sin piedras, en capes de 20
cm. Con humedad adecuada, se consiguen resultados satisfactorios en unas 8/10 pasadas.
Debido a su alta preside especifica (15/30 kg/cm2) y a los efectos de amasado que
producen las partes, compactan bien los suelos altamente plásticos, con poco contenido de
agua e incluso pobres de aire y de vacíos.

Como se trata de una maquina muy sencilla y robusta, el rendimiento que se obtiene es
francamente bueno.
Los pesos de estos Compactadores utilizados por nosotros oscilan entre 1.000 y 8.000 kg.,
pudiendo acoplarse en paralelo o en también varias unidades pare obtener mejores
rendimientos.

Existen varios tipos de compactador fundados en el mismo principio, con los que se
consiguen también presiones especificas altas, s61O con modificar las superficies de
contacto tales como rejas, trenes de ruedas pequeñas, etc.

COMPACTADORES CON RUEDAS NEUMATICAS.

Estas máquinas trabajan principalmente por el efecto de la presión estática que producen
debido a su peso, pero hay un segundo efecto, debido al modo de transmitir esta preside
por los neumáticos que tiene singular importancia. Las superficies de contacto de un
neumático dependen de la carga que so. porte y de la preside a que este inflado, pero la
presión que transmite al suelo el neumático a través de la superficie elíptica de contacto no
es uniforme. Por lo tanto y pare simplificar el problema se emplea el termino <<presión
media>> de contacto que se obtiene dividiendo la carga sobre cada rueda por la superficie
de contacto. Estas superficies de contacto se obtienen pare las diferentes presiones de
inflado y cargas sobre rueda, marcando las huellas de contacto sobre una place de acero
con el neumático en posición estática.

Es norma general esperar una presión del orden del 90 % de la preside en la superficie a
profundidades de 70 cm. y actuando en un ancho de unos 2/3 del ancho de la huella del
neumático. Esto obliga a las maquinas compactadoras de estos tipos a procurar un cierto
solape entre las huellas de los neumáticos delanteros y traseros.

Un compactador de neumáticos inflado a poca preside da unas superficies de contacto


cóncavas y en los bordes del neumático, en los que la cubierta recibe el apoyo estructural
de los laterales aparecen unas presiones horizontales adicionales que ayudan a l
asentamiento de las partículas y a su mezclado.

Los neumáticos pare Compactadores deben ser de banda de rodadura ancha y lisa y
capaces de ejercer una preside media de contacto entre 60 y 9() p.s.i. uniformemente sobre
la superficie de contacto ajustando lastre y preside de inflado.

COMPACTADORES CON RUEDAS NEUMATICAS AUTOPROPULSADAS.


Equipados, generalmente, con dos ejes, con pesos normales entre 9 y 15 toneladas y con 8
hasta 13 neumáticos, son apropiados pare suelos coherentes de granulado fino y arenas y
graves bien graduadas. Los que conocemos por <<13 ruedas>>, son específicos para cerrar
los aglomerados asfálticos.

Son maquinas complicadas que exigen entretenimiento cuidadoso; la altura de tongadas


suele variar de 15 a 20 cm., y requieren 8/12 pasadas. Su velocidad de trabajo oscila sobre
los 3 km./in.

COMPACTADORES CON RUEDAS NEUMATICAS REMOLCADOS.

Por lo general poseen un solo eje y pocos neumáticos, con pesos de trabajo hasta de 200
Tm. Son apropiados pare terrenos coherentes, margas, zahorras, etc., influyendo poco los
grandes tamaños de piedra. Estas máquinas son muy sencillas y no requieren más cuidado
que el vigilar las presiones de los neumáticos. Los grandes Compactadores de este tipo hay
que arrastrarlos con bulldozers de grandes potencies y por lo tanto requieren pare su buena
utilización grandes áreas de trabajo.

Hemos compactado bien zonas, algo cohesivas en capas de 30 a 40 cm. en 6 u 8 pasadas


con un compacto de 100 Tm., arrastrado por un D-8.

Naturalmente, que cualquier maquina o vehículo, en el sentido mas amplio del concepto de
compactación, se puede considerar un compactador por presión estática, ya que su peso
actuando a través del área de contacto de sus elementos de soporte, produce una preside
sobre el terreno y como tal un efecto de consolidación.

En este sentido, las propias maquinas pare el movimiento de sierras ejecutan un trabajo de
compactación que en muchos caves puede ser importante.

Normalmente el material de relleno es transportado con equipos pesados, precisamente


circulando por encima de los propios terraplenes en ejecución. Estas máquinas transmiten
cargas considerables al terreno y en consecuencia actúan como Compactadores. Como esta
máquina suele ir equipada con ruedas neumáticas su efecto es similar al que produce los
Compactadores neumáticos. Sin embargo, cuando sin verter nuevas sierras hay puntos
donde el tráfico del transporte es elevado, se observan destrucciones más o menos
profundas y localizadas Hemos podido comprobar que estas destrucciones se producir de
dos formas muy diferentes:
a) Cuando el terraplén que servía de camino estaba con poca humedad, la destrucción
era superficial, por un efecto de desgaste, con la consiguiente formaci6n de polvo y
avance de la destrucción de arriba hacia abajo, iniciándose la formaci6n de baches,
lo que hacía aumentar más, por el impacto, la velocidad de desgaste.
b) Si el terraplén, por el contrario, tenía exceso de humedad, antes de notarse
exteriormente ninguna señal de destrucción, cambiaba el color pasando a más
húmedo. El paso de los vehículos produzca una deformación elástica que cesaba
una vez que había pasado la carga. Y el final era la destrucción de zonas localizadas
en una profundidad que, a veces llegaba a 25 6 30 cm.

Aparentemente la destrucción era simultánea en toda la altura. Este fenómeno que se


produce normalmente al circular camiones pesados sobre suelos coherentes y ligeramente
coherentes, llega a ser muy importante si las maquinas empleadas son traíllas rápidas con
capacidades de carga entre 8 y 10 m3. El repetido paso de las mismas produce una
supercompactación alcanzando la sierra su saturación. Al continuar la aplicación de estas
cargas exteriores, el agua busca su salida que normalmente resulta más fácil en sentido
horizontal. Este movimiento horizontal del agua intersticial, produce una exfoliación del
terraplén en capes de pequeñísimo espesor, que una vez iniciada su destrucción se
disgregan rápidamente.

En la construcción de los terraplenes de la Base Aérea hispanoamericana de Valenzuela, en


Zaragoza, tuvimos este tipo de problema. La maquinaria empleada eran traíllas rápidas de
10 yardas cubicas y los terraplenes se formaban con unas zahorras calizas (caliches). Estas
traíllas alcanzaban velocidades superiores a los 80 km./in. y con el repetido trasiego sobre
zonas determinadas, producían importantes deterioros que alcanzaban 30 y 40 cm. de
profundidad. Este problema se solucion6 escarificando casi constantemente la cape
superior de las tongadas con una motoniveladora ya que de este modo se favorecía la
evaporación natural del agua intersticial sobrante.

MAQUINAS QUE COMPACTAN POR IMPACTO.

Vamos a considerar ahora algunas máquinas de compactación que trabajan según el


principio de impacto:

 Placas de caída libre.


 Pisones de explosión.
PLACAS DE CAIDA LIBRE.

Se trata de unas places de hierro de superficie de contacto lisa de 0,5 m2, de forma
rectangular y con un peso que oscila entre las 2 y 3 Tm., las cuales se eleven mediante
cables hasta una altura de 1,5 a 2 m. sobre el suelo y se les deja caer libremente sobre el
mismo. Para ello se necesita una maquina adicional tal como una excavadora, grúa, etc.

La preside de contacto que produce la caída es muy alta y comprime en combinación con
una cierta sacudida hasta los suelos pesados, rocosos. Es únicamente en la compactación
de roca donde puede ser interesante.

PISONES DE EXPLOSION.

Este tipo de maquina se levanta del suelo debido a la explosión de su motor, que por
reacción contra el mismo produce la suficiente fuerza ascendente pare elevar toda ella unos
20 cm. Al caer ejerce un segundo efecto compactador dependiente de su peso y altura de
elevación.

Estos pisones son muy apropiados pare suelos coherentes, aunque también den resultado
con otra clase de materiales. Son muy buenos pare la compactación de zanjas, bordes de
terraplenes, cimientos de edificios, etc. La habilidad del operador es decisiva en el
rendimiento y calidad del trabajo. Los pisones grandes, de 500 a 1.000 kg., 11egan a
compactar incluso tongadas de unos 30 centímetros de espesor en 4 ó 6 pasadas.

Estas máquinas, sin embargo, tienen un defecto grave y es el elevado número de horas de
avería por hora útil de trabajo.

MAQUINAS QUE COMPACTAN POR VIBRACION.

 Placas vibrantes.
 Rodillos vibratorios.

Hoy día es quizá la maquina más utilizada. En los últimos años ha sido tal _I número de
tipos y marcas disponibles en el mercado, que casi resulta materialmente imposible
conocerlas todas. Se han empleado en la compactación de toda clase de suelos sin
distinción: bases granulares artificiales, sub-bases naturales, suelo-cementos, rellenos
rocosos, asfaltos, arcillas, arenas, etc., y naturalmente, el éxito ha sido variable.

Hay que considerar primordialmente los efectos de resonancia. Esta es función, por una
parte, de la composición o tipo del terreno, contenido de humedad del mismo, etc., y por
otra, del propio vibrador. Es decir, que lo importante es la adecuación de frecuencia de
resonancia del suelo y de la mesa del vibrador.

Hay un rango de resonancias suelo-vibrador pare las cuales el efecto de ordenación


granular y en consecuencia la compactación da mejores resultados.

Hace siete años, como la industria nacional no construía es te tipo de maquinaria y la


importación era dificultosa, tuvimos que ingeniarnos la pare construir rodillos vibratorios
vitales pare nuestras obras; las características principales de aquellos Bran: 3.000 kg. de
peso propio, remolcados y con transmisión de fuerza desde el tractor de arrastre.

Diversos ensayos efectuados con los prototipos en Zaragoza nos marcaron una serie de
criterios que después hemos visto confirmados en nuestras obras, trabajando no s6lo con
nuestros vibradores. sino con los diversos tipos fabricados ya por las cases especializadas.

Vimos entonces que la amplitud y la frecuencia de la vibración influían grandemente en los


rendimientos. Para cada tipo de suelo y el mismo contenido de humedad, existían pare la
misma maquina unas amplitudes y frecuencias con las que se obtenían mejores resultados.
En general, observamos que material es con cierto contenido de arcilla compactaban mejor
con frecuencias bajas y amplitudes altas. También result6 claro que materiales granulares
no cohesivos bien graduados compactaban mucho mejor con frecuencias altas y amplitudes
bajas. De estos hechos sacamos la consecuencia de que en una buena maquina vibratoria
debía de poderse modificar la frecuencia y la amplitud de vibración de una manera fácil, al
objeto de poder elegir en cada cave —a la vista de los materiales a compactar— los
valvismas idoneos. La variación de frecuencia nosotros la conseguimos con una caja de
cambios, que unida a la del tractor, variaba de 1.000 a 1.800 r.p.m. La velocidad de giro
del eje excéntrico. Para variar la amplitud, aumentábamos o disminuíamos los contrapesos
excéntricos, así como también la preside de los neumáticos soporte del eje excéntrico.

Otra característica que hay que tener en cuenta con las maquinas vibratorias es la de su
peso estético, ya que el efecto vibratorio sobre el suelo es función del peso estático de la
maquina y del movimiento vertical y horizontal. En el esquema de la página siguiente se ve
claramente la influencia de ambas fuerzas:

Sea P el peso estático del vibrador y F la fuerza dinámica generadora de la vibración. Al


comienzo de la I a vuelta de las mesas de vibración, las dos fuerzas P y F se suman
produciendo una fuerza aplicada sobre el terreno P + F. Al continuar girando las masas
alcanzan una 2.a posición, horizontal y paralela al suelo, de forma que la fuerza F tiende a
impulsar el apisonado, transmitiendo al terreno unas fuerzas horizontales muy importantes.
En este cave la fuerza vertical es igual a P. En la posición siguiente las masas están
creando la fuerza F en oposici6n vertical a P y la fuerza sobre el suelo será P-F. Como
generalmente F > P. la fuerza real sobre el suelo será cero, habiéndose elevado realmente
la maquina sobre el mismo

COMPOSICIÓN DE FUERZAS EN UNA COMPACTACIÓN VIBRATORIA.

La cuarta posición de las mesas, da un estado de fuerzas simétrico al de la 2.a y de


similares consecuencias. Cuando las mesas vuelven a la posición se obtiene un efecto claro
de percusión sobre el suelo con la fuerza P + F como resultante. Dependerá de la velocidad
de traslación de la maquina compactador el número de impactos por metro lineal de terreno
recorrido. Por esta raz6n resulta muy importante la velocidad de avance de los vibradores.

Hasta aquí no he hablado en absoluto del espesor de las tongadas más conveniente pare
este tipo de Compactadores. Nuestra experiencia de varios años compactan do todo tipo de
materiales con diversas clases de máquinas vibratorias en diferentes obras, me permiten
insinuar que el problema del espesor de la tongada no depende sólo de la maquina y del
material a compactar, sino de las propias características técnicas y económicas de la obra.
Es evidente que con un compactador de 8 a 10 Tm. de peso propio, con efectos dinámicos
de 80 a más Tm., se pueden compactar en 4 ó 6 pasadas, tongadas de 80 a 100 cm. de
material granular bien graduado, no cohesivo.

Sin embargo, hay pocas obras en las que el pliego de condiciones admita tongadas de eves
espesores por razones técnicas muy estimables. En eves caves, es 16gico que haya que ir a
maquinas más pequeñas y como consecuencia a espesores menores.

PLACAS VIBRANTES.
Consisten en una plancha base que produce un golpeteo en sentido vertical, debido al
movimiento giratorio de un plato excéntrico accionado por un motor. Las fuerzas
vibratorias engendradas son mayores que el peso de la maquina y por lo tanto la maquina
se levanta del suelo en cada ciclo de rotación del plato excéntrico, como ya se extlic6
anteriormente. El movimiento de traslación se consigue utilizando parte de la energía de
vibración según la componente horizontal.

Hay places vibrantes con alta frecuencia ( > 40 c/seg.), que funcionan muy bien con suelos
cohesivos, arenas y graves, pero la cape superior de unos 5 cm. de espesor queda removida
por efecto de las vibraciones sin sobrecarga.

Las places con frecuencias bajas ( < 30 c/seg.) disminuyen este efecto de superficie y sin
embargo en las capes profundas producen buenos resultados en suelos algo cohesivos.

Estas máquinas son útiles pare trabajos pequeños, tales como relleno de zanjas, arcenes,
paseos, etcétera. Sin embargo, se pueden unir 2, 3 6 más vibradores de place en paralelo y
obtener de esta manera una poderosa máquina de compactación.

Hemos compactado terrenos naturales poco cohesivos (grave arenosa) en tongadas de 15


a 20 cm. con bandejas vibratorias de unos 600 kg. con buenos rendimientos.

También se pueden montar sobre vehículos de orugas una serie de places vibratorias con la
ventaja de que no gastan energía en el movimiento de traslación y al ser la marcha del
vehículo más regular y en ambos sentidos se obtienen mejores rendimientos.

RODILLOS VIBRATORIOS AUTOPROPULSADOS.

Son máquinas que precisamente por su condición están un poco entre las apisonadoras
estáticas clásicas y el rodillo vibratorio remolcado. Para algunos trabajos en que la
maniobrabilidad es importante o bien que se requiera previamente a la vibración un
<<planchado>>, son muy útiles. Su empleo está indicado en los suelos granulares bien
graduados sobre todo cuando los tajos son estrechos y no permiten alar la vuelta fácilmente
a los rodillos remolcados.

Tienen el inconveniente, desde el punto de vista de maquinaria, de que son bastante más
complicados, requieren más entretenimiento y, por último, al tener que ir los maquinistas
vibrando sobre la máquina, estos suelen arreglárselas pare que esta vibre lo menos posible
en frecuencia y tiempo, con el consiguiente empeoramiento del rendimiento. También
suelen aparecer problemas de adherencia entre las ruedas motrices y el suelo cuando su
contenido de humedad es elevado o se presentan pendientes fuertes.

Con máquinas de peso propio de 4 Tm. hemos compactado en 8 6 10 pasadas tongadas de


15 cm. de bases granulares artificiales en obras de carreteras. Las empleamos con buen
éxito en la compactación de los arcenes una vez extendido el hormigón asfáltico en el
centro de la explanación por la faceta antes apuntada de no presenten problemas al <<dar
la vuelta, ya que trabaja correctamente en ambos sentidos.

Estas máquinas en su versión pesada (sobre 8 Tm.) donde verdaderamente tienen una
aplicación interesante es en la compactación de hormigones asfálticos, ya que permiten
alar primero unas pasadas sin vibrar pare consolidar la cape y luego terminar de obtener
con vibración la densidad exigida.

Yo he presenciado ensayos en este sentido con capes de 8 cm. de aglomerado en caliente,


de granulometría cerrada, con resultados muy satisfactorios. Con dos pasadas sin vibrar y
posteriormente cuatro con vibración, se consiguieron densidades in situ por encima de las
exigidas.

Las temperaturas del material que compact6 el rodillo fueron sobre 130° C, cuando se pas6
sin vibraci6n y sobre 105 ° C, cuando se pas6 vibrando. Las ultimas pasadas de sellado las
daban con un compacto de 13 ruedas, neumático, lastrado con 10 toneladas.

RODILLOS VIBRANTES REMOLCADOS.

Forman hoy día la gama más extensa de máquinas de compactación. Los hay desde
diámetros y pesos casi ridículos, hasta diámetros de 2 metros y 10 toneladas, de peso
propio. Para los inferiores a 1.000 kilogramos, se puede aplicar casi todo lo dicho referente
a places vibratorias, con ventajas e inconvenientes según la particularidad de cada tipo. Por
lo tanto, no voy a decir nada más sobre este punto.

La gama de los 3.000 a 5.000 kg. forman un tipo interesante de máquinas. Pueden ser con
motor incorporado pare producir la vibraci6n o bien producir esta por medio de una
transmisión elástica a partir de la toma fuerzas del tractor. Son muy apropiados para
compactar arenas y graves no cohesivas o ligeramente cohesivas, así como terrenos
naturales rocosos, siempre que los fragmentos de roca sean pequeños. En suelos coherentes
no den buen resultado pues la vibración que producir en las partículas, no suele ser
suficiente para vencer la cohesión existente entre ellas y como consecuencia su efecto
sobre el material, es el puramente estático.

De este tipo de máquinas tenemos gran experiencia y puedo asegurar que es la ideal para
compactar zahorras, bases, sub-bases, suelo-cementos, etc. En capes de 20 6 30 cm., entre
6 y hasta 10 pasadas y a velocidad de trabajo alrededor de los 20 metros por minuto, hemos
obtenido buenos rendimientos y magníficos resultados.

Suele ser una maquina sin problemas, con la que se consigue trabajar turno tras turno sin
otras paradas que las propias pare su entretenimiento. El mayor cuidado hay que prestarlo
en las que llevan motor incorporado, ya que por muy bien aislado que se encuentre de la
vibración propia de la máquina, es imposible hacerla desaparecer totalmente. Los que no
llevan motor incorporado suelen <<dar la lata>, con la transmisión elástica desde el
tomafuerzas del tractor.

COMPACTADORES VIBRATORIOS “PATAS DE CABRA”.

Estos rodillos fueron construidos pensando en compactación de suelos coherentes y en


particular en los terrenos arcillosos, pues al concentrar las fuerzas estáticas y dinámicas
sobre áreas pequeñas, es más fácil conseguir la energía necesaria y suficiente pare romper
las fuerzas de cohesión (de naturaleza capilar), entre sus partículas.

Las patas de estos rodillos producen una acción mezcladora y rompedora muy beneficiosa,
sobre todo si el terreno no es homogéneo. También favorecen la unión entre las diferentes
tongadas, pues al quedar la superficie de cada cape distorsionada, esta se compacta junto
con la siguiente eliminando la tendencia hacia la laminación o separación de estas.

SUPERCOMPACTADORES PESADOS REMOLCADOS.

Se refiere a los que poseen peso propio entre 8 y 10 toneladas. De ellos únicamente voy a
decir que edemas de poder realizar el mismo trabajo que los de series anteriores, más
ligeras, pero en tongadas de mayor espesor, es tan especialmente indicados pare la
compactación de suelos rocosos no coherentes o ligeramente coherentes. Para la
compactación de roca, el espesor de la cape debe ser función del tamaño máximo y del
porcentaje de granos finos.

Hemos experimentado en nuestras obras que empleando un compactador remolcado de 8,5


Tm., S.A.W. (ABG), la compactación de zahorras algo cohesivas, es efectiva en tongadas
de un metro hasta las capes inferiores de la misma, donde se alcanzaron las densidades
exigidas en 6-8 pasadas. La cara superior quedaba <<movida>> por efecto de una
vibración secundaria que produce una resonancia en las partículas de la cape superior del
terreno. Naturalmente, este efecto descompactador no alcanzaba más que 5 6 10 cm. de
espesor en la superficie y únicamente había que tenerlo en cuenta, pare no considerar estos
centímetros al sacar las muestras pare el Proctor. Al compactar la cape siguiente estos 5 6
10 cm. quedaban convenientemente consolidados.

En una visita a una presa de escollera en Alemania, en las proximidades de Nehein-Husten,


concretamente en Ronkhausen/Arnsberg, para observar el trabajo de compactación que
efectuaba el contratista Busher y Sohn con rodillos vibratorios de 8,5 Tm., sobre material
rocoso de pizarras arcillosas.

En los comienzos de la obra prepararon una serie de ensayos en el propio tajo pare
determinar el espesor de las tongadas y numero de pasadas de compactación
correspondientes. Con las referidas máquinas y variando el número de pasadas,
compactaron diversos espesores de cape, determinando las densidades obtenidas haciendo
hoyos de 2 X 2 X 2 aproximadamente y pesando el material extraído. Luego colocaban un
plástico pegado a las paredes y rellenaban el hueco con agua o arena que iban midiendo
hasta alcanzar la rasante del hoyo. De este modo determinaban el volumen del hueco y con
el median la densidad obtenida en cada caso.

De este modo fijaron 80 centímetros de espesor de tongada y 6 pasadas de compactador.

Estos eran los únicos controles que se verificaban en la obra.

Este procedimiento de ensayar la maquina más adecuada en cada caso, incluso de


terminando lo más cuidadosamente posible el número de pasadas, espesor de cape,
humedad óptima en la práctica, etc., es el único método realmente eficaz pare elegir la
maquina y sus circunstancias de trabajo.

PROPOSITOS Y METODOS PARA LA COMPACTACION DE SUELOS.

La estabilidad de mesas de suelos en su estado natural. Si se excavan tales mesas de suelos


y se redepositan sin tomar un cuidado especial, la porosidad, permeabilidad y
compresibilidad de los mismos aumenta, mientras que su capacidad pare resistir la erosión
interna por efecto de venas de agua disminuye grandemente. Por ello, hasta en la
antigüedad, se acostumbraba compactar los terraplenes que debían actuar como cliques o
malecones. No se hacían, sin embargo, esfuerzos especiales pare compactar los terraplenes
viales, pues las calzadas eran suficientemente flexibles como pare no ser donadas por un
asentamiento. Hasta trace poco, los terraplenes paren líneas ferroviarias eran también
construidos echando sierra suelta, que luego se dejaba asentar bajo su propio peso durante
varios años antes de colocar un balasto de alta calidad.

El asentamiento de los terraplenes sin compactación no trajo inconvenientes serios hasta


que, después de iniciado el siglo veinte, hizo su aparición el automóvil y, con su rápido
desarrollo, creo una demanda creciente de caminos pavimentados. Poco tiempo después se
hizo evidente que los caminos de hormigón construidos sobre terraplenes no compactados
se rompían con cierta facilidad, y que los pavimentos flexibles de tipo superior tenían la
tendencia a desnivelarse en exceso. La necesidad de evitar estos inconvenientes fomento el
desarrollo de métodos de compactación que fuesen a la vez eficientes y económicos. Por su
parte, un aumento simultaneo en la construcción de cliques de sierra proveo un incentivo
adicional, que coadyuvo también a la corrección de dichos métodos de compactación.

Las investigaciones que se realizaron demostraron que ningún método de compactación es


igualmente adecuado pare todos los tipos de suelos. Además, el grado de compactación
que alcanza un suelo dado, sometido a un procedimiento de compactación también dado,
depende en gran parte del contenido de humedad del suelo. La compactación máxima se
obtiene pare un cierto contenido de humedad conocido como contenido óptimo de
humedad, mientras que el procedimiento utilizado pare mantener, durante la compactación,
la humedad del terraplén cerca de la óptima, se conoce como control de humedad.

En la actualidad, aun se tiene un conocimiento muy imperfecto acerca de las relaciones que
existen entre el contenido de humedad en el momento en que se construye el terraplén, el
grado de compactación y la forma como cambian las características físicas del mismo
durante su periodo de servicio. Los cambios de resistencia, rigidez y permeabilidad que el
terraplén sufre con el tiempo y con las variaciones en su contenido de humedad, merecen
mucha más atención de la recibida hasta el presente. De aquí que en lo que resta de este
articulo casi no se bate de las propiedades de los suelos compactados y solo se describan
los procedimientos constructivos.
En lo que sigue, los métodos corrientes de compactación de terraplenes artificiales se
dividir en tres grupos: los adecuados pare suelos no cohesivos, los adecuados pare suelos
arenosos o limosos con cohesión moderada y los adecuados pare arcillas. Finalmente, se
tratan los métodos pare compactar mesas naturales de suelos en su lugar de origen.

COMPACTACION DE SUELOS NO COHESIVOS.

Los métodos paren compactar arena y grava, colocados en orden de decreciente eficiencia
son: vibración, mojado y rodamiento. En la práctica, se han utilizado también
combinaciones de estos métodos.

Las vibraciones pueden producirse de una manera primitiva apisonando con pisones a
mano, o con pisones neumáticos, o bien dejando caer un peso grande desde cierta altura;
un metro, por ejemplo. Empero, la compactación alcanzada con estos procedimientos es
muy variable, pues depende en gran parte de la frecuencia de las vibraciones. Los mejores
resultados se obtienen con máquinas que vibran a una frecuencia cercana a la de resonancia
del conjunto suelo-vibrador. Cuando f1 es aproximadamente igual a fo, la disminución de
volumen o asentamiento es 20 a 40 veces mayor que la que produce una fuerza estática
equivalente a la pulsátil.

Por medio de rodillos de 5 a 15 t, equipados con vibradores que operan a frecuencias


comprendidas entre 1100 y 1500 pulsos por minuto, se ha obtenido la
compactaci6n.efectiva de arena gruesa, grave y de enrocado de piedra partida con
partículas de tamaños comparables (Bertram, 1963). El material se desparrama en capes de
30 a 40 cm de espesor, habiéndose obtenido en algunas obras una compactación adecuada
de capes de espesor mayor, aun cuando en estos caves es difícil evitar la segregación
durante el desparramo del material. El tamaño máximo de las partículas está limitado
únicamente por el espesor de las capes. Entre 2 a 4 pasadas de tales rodillos tirados a una
velocidad que no exceda de alrededor de 3 km. por hora suele resultar adecuada pare
alcanzar un alto grado de compactación. No es necesario un control en el contenido de
humedad. Tal tipo de materiales han sido también compactados por medio de rodillos
neumáticos tirados por tractores Diesel montados sobre cubiertas pesadas. Durante el
proceso de compactación se puede agregar agua. Mucha de la compactación que se obtiene
en estas condiciones derive de la producida por el tractor más bien que por el rodillo. Se
necesitan normalmente entre 6 y 8 pasadas del equipo sobre un mismo lugar pare obtener
un grado satisfactorio de compactación, siempre y cuando el material sea depositado en
capes de un espesor no mayor de 30 cm.

Cuando se trata de compactar áreas limitadas, pueden resultar adecuados los


compactadores manuales mecánicos o los operados a motor. El peso de estos
compactadores varía entre varios cientos de kilogramos a varias toneladas y la fuerza
pulsante que entregan al terreno, a una frecuencia aproximada a la de resonancia del
compactador y el suelo se transfiere a través de una chapa plana o de un rodillo. El espesor
de las capes que pueden compactarse efectivamente var1a entre 10 y 20 cm.

La compactaci6n con agua se fundamenta en el hecho de que la presi6n de filtración del


agua que escurre hacia abajo rompe los grupos de granos inestables y la inundación
temporaria elimina, por lo menos brevemente, las fuerzas capilares. Es mucho menos
efectivo que la compactaci6n por vibración. Para compactar terraplenes de caminos se han
utilizado dos métodos de molado. En uno de ellos, se amontona la arena en caballetes a
ambos lados del camino y luego se arrastra el suelo hacia el centro con chorros de agua,
con una presi6n de 4 a 5 kg/cm2, formándose de este modo un depósito que tiene algo de
las características de un clique construido por refutado. En el segundo método, la
superficie del camino se inunda de agua, la que filtra hacia abajo por la arena ya colocada y
escape por el pie del terraplén. Ambos métodos requieren aproximadamente 1,5 metros
cúbicos de agua por metro cubico de arena, Comparando la porosidad de los terraplenes
antes y después del tratamiento, se ha comprobado que el grado de compactaci6n que se
obtiene con cualquiera de estos métodos es relativamente bajo. Por ello, esta práctica debe
ser desalentada.

Los rodillos no vibrantes son relativamente inefectivos pare compactar suelos no


cohesivos, obteniéndose los mejores resultados cuando la arena está prácticamente
saturada. No obstante, en arena limpia, el agua se escurre rápidamente y puede no resultar
practicable mantener el material en un estado de saturación.

COMPACTACION DE SUELOS ARENOSOS O LIMOSOS CON COHESION


MODERADA.

A medida que aumenta la cohesi6n, disminuye rápidamente la eficacia de las vibraciones


como medio de compactación, pues por pequeña que sea la adherencia entre partículas,
esta interfiere con su tendencia a desplazarse a posiciones más estables. Además, la baja
permeabilidad de estos suelos trace inefectiva la inundación con agua. En cambio, la
compactación por capes utilizando rodillos ha dado muy buenos resultados. Hay dos tipos
de rodillos en uso general: neumáticos y patas de cabra.

Los RODILLOS NEUMATICOS, se adaptan mejor para compactar los suelos arenosos
ligeramente cohesivos, los suelos compuestos cuyas partículas se extienden desde el
tamaño de las graves a la del limo v los suelos limosos no plásticos.

Los RODILLOS PATA DE CABRA, tienen su máxima eficacia con los suelos plásticos.

Los Rodillos Neumáticos consisten usualmente en una chata soportada por una única fila
de 4 ruedas equipadas con neumáticos inflados a presiones que oscilan entre 50 v 125
libras por pulgada cuadrada (3,5 a 9 kg/cm2). Las ruedas están montadas en tal forma que
el peso que se trasmite desde la chata y se distribuye uniformemente entre las mismas, aun
cuando la superficie del terreno no esté nivelada. Los terraplenes paren edificios se
compactan normalmente en capes que tienen un espesor terminado que varía entre 15 y 30
cm con rodillos de 25 t y presiones de inflado de las cubiertas comparativamente bajas.
Para terraplenes de otro tipo y para presas de embalse es practico usual utilizar rodillos de
50 t con presiones de inflado de las cubiertas mucho más altas y capes de espesor
compactado que varía entre 15 y 30 cm, aun cuando a veces se utilizan rodillos de 100 t
variando en este cave el espesor de la capa compactada entre 30 y 45 cm. Se requieren
usualmente de 4 a 6 pasadas para alcanzar la compactación requerida. En obras grandes
donde se presentan materiales inusuales, el número de pasadas debe determinarse por
medio de ensayos de compactación en el terreno al iniciar los trabajos.

La superficie cilíndrica de los Rodillos Patas de Cabra viene provista de salientes


prismáticos, o partes, con una frecuencia de 1 por cada 700 cm 2 de superficie cilíndrica
del rodillo. Los rodillos que se usan comúnmente en la construcción de presas de sierra
tienen un diámetro de 1,50 y una longitud de aproximadamente 2 m. Cargados pesan
alrededor. de 15 t. Las salientes tienen una longitud mínima de 23 cm y una superficie que
varía entre 30 y 100 cm2. Según el tamaño del pie, la presión de contacto varía entre
aproximadamente 20 y 40 kg/cm24. En terraplenes de caminos se utilizan rodillos algo
menores y menos pesados. Con el equipo ordinario, el espesor de las capes después de
compactadas no debe exceder de unos 15 cm. El numero requerido de pasadas debe ser
determinado en el terreno por medio de ensayos realizados con pequeños terraplenes
experimentales. Se obtiene generalmente la compactación satisfactoria después de 6
pasadas de rodillo (Turnbull y Shockley, 1958).

Cualquiera sea el tipo de equipo de compactación disponible y el grado de cohesión del


suelo, la eficacia del procedimiento de compactaci6n depende en gran medida del
contenido de humedad del suelo. Esto es especialmente verdad pare los suelos finos y
uniformes de muy baja plasticidad pues, a menos que su contenido de humedad sea casi
exactamente igual al 6ptimo, no pueden compactarse de ninguna manera.

Si se construye un terraplén de ensayo con suelo de propiedades uniformes bajo


condiciones de un cuidadoso control en el terreno, y si el espesor de las capes, el tipo de
compactaci6n y el número de pasadas se mantienen todas constantes, se descubre que la
efectividad de la compactaci6n depende solo del contenido de humedad del suelo de la
cape durante la compactación. La efectividad de la compactaci6n se mide por el peso de
los sólidos por unidad de volumen, es decir, por lo que se conoce como densidad seca. La
forma de la pata y la superficie de apoyo más adecuadas dependen del tipo de suelo. Hay
una tendencia hacia el uso de patas tronco piramidales tlue evitan el arado del suelo a su
paso. La superficie de apoyo más efectiva es en cierta medida función de la plasticidad y
constituci6n granulométrica del suelo. En suelos uniformes finos, cuanto más limoso v
menos plástico el suelo, mayor es la superficie de 1l pata a usar, dentro de los limites
seiJalados en el texto.

Se están usando también con buen resultado Rodillos Pata de Cabra Vibrantes y Rodillos
Libres Vibrantes, similares a los utilizados pare compactar arena. Con rodillos libes de un
peso de unas 8 t/m de longitud y una frecuencia de unas 1200 vibraciones por minuto en 6
a 8 pasadas se compactan capes de hasta 30 y 40 centímetros de espesor. En estos caves,
tanto pare los rodillos pata de cabra como pare los libes, la acción principal de las
vibraciones es la de aumentar el efecto gravitacional del peso del rodillo. (N. d el rl .)

CURVA DE COMPACTACION Y SATURACION TOTAL.

Para las condiciones del ensayo, la densidad seca que corresponde a la cima de la curve se
conoce como máxima densidad seca o densidad seca para el 100% de compactación, y el
correspondiente contenido de humedad se designa como el contenido óptimo de humedad.
Ninguna de estas cantidades es: una propiedad del suelo en sí mismo. Si, por ejemplo,
todas las condiciones se mantienen inalteradas menos el peso del rodillo y se utilice uno
más liviano, el valor de la máxima densidad seca, como lo indica la curva: a) es menor y el
contenido óptimo de humedad mayor que pare un rodillo más pesado. Un incremento en el
número de pasadas de un rodillo liviano puede aumentar la máxima densidad seca pero,
aun cuando se pudiese alcanzar un valor comparable al de la curve, b) es casi seguro que el
contenido óptimo de humedad que corresponde al nuevo valor resultara mayor que el
obtenido pare un rodillo más pesado.

Cambios similares en las relaciones humedad - densidad para un suelo dado acompañan la
variaci6n en espesor de las capas y el tipo o peso del equipo de compactaci6n. Por tanto, el
termino 100 % de compactación o contenido óptimo de humedad pare un suelo dado tiene
significaci6n especifica solo en relación con un determinado procedimiento de
compactación. No obstante, para cualquier material potencial de préstamo es esencial
conocer, antes de iniciar la construcción, si para el procedimiento de compactación que se
piensa especificar el contenido de humedad en el terreno es excesivo o deficiente con
respecto al valor 6ptimo que corresponde a dicho procedimiento. Mas aun, durante la
colocación de un terraplén, el ingeniero debe tener los medios para determinar si la
compactación especificada se está alcanzando adecuadamente, aun cuando las
características del material de préstamo cambien de tiempo en tiempo. Estos
requerimientos han conducido al desarrollo de los ensayos de compactación de laboratorio.

El propósito de todo ensayo de compactación de laboratorio es determinar una Curva


Humedad-Densidad comparable a la que le corresponde al mismo material cuando se
compacta en el terreno por medio del equipo y procedimiento que se pretende utilizar. Los
métodos más corrientes para este prop6sito se han derivado de uno desarrollado por el
Departamento de Caminos de California en los primeros años de la década de 1930 cuando
el equipo de compactación que se utilizaba era de un peso relativamente bajo. De acuerdo
con este procedimiento, conocido como el ensayo Proctor normal (Proctor 1933, ASTM D-
698-58T), se seca y pulveriza una muestra de suelo, la que se separa en dos fracciones
pasándola por el tamiz N° 4. Unos 3 kg. de la fracción que pasa se humedecen con una
pequeña cantidad de agua y se mezclan cuidadosamente para producir una parte húmeda
que se apisona en tres capes iguales dentro de un recipiente cilíndrico de dimensiones
especificadas. Cada capa se compacta con 25 golpes de un pistón normalizado que se deja
caer desde una altura de 30 cm. Una vez llenado el cilindro, se enrasa el suelo con su borde
superior y se determine: el peso total del suelo y su contenido de humedad. Con estos datos
se puede calcular el peso del suelo seco contenido en la unidad de volumen, es decir, la
densidad seca. De una forma similar se. determine la densidad seca para mezclas
compactadas con humedad creciente hasta que aquella disminuya con el aumento de la
humedad. Se dibuja entonces una curva que muestra la relación entre la densidad seca y el
contenido de humedad. El contenido 6ptimo de humedad, según el ensayo normalizado de
Proctor, es el valor de la humedad que produce la máxima densidad seca.

Debido a la influencia que el método de compactación ejerce sobre la curva de humedad-


densidad, no se puede esperar de ningún ensayo normalizado, incluido el ensayo de
Proctor, que conduzca a resultados de validez general. Solo se puede obtener información
concluyente con respecto al contenido 6ptimo de humedad realizando ensayos a escala
natural en el terreno con el equipo de compactación que se va a utilizar en la obra.

Por algún tiempo se han estado realizando esfuerzos para desarrollar en el laboratorio
métodos de ensayo que imiten los tipos más corrientes de equipos de compactaci6n en una
forma más real que la que resulta del ensayo Proctor normal. Estos esfuerzos han
conducido a varias modificaciones del procedimiento original. Para el equipo pesado de
uso actual, en particular en la construcción de cliques de sierra o de playas de
estacionamiento y accesos a las pistas pare aviones pesados, el ensayo Proctor modificado
(ASTM D-1557-58T) suele resultar más apropiado. Varios tipos de compactadores por
amasado (Johnson y Sallberg, 1962) conducen a curves humedad-densidad más realistas,
pero hasta ahora estos ensayos no tienen una aceptación amplia.

Si el contenido de humedad del suelo en el terreno es mayor que el 6ptimo, debe permitirse
que se seque en el lugar de su almacenamiento, o bien proceder a su desparramo pare este
efecto. Si dicho contenido es menor, el agua debe agregarse en el propio préstamo o por
aspersi6n antes de iniciar su compactación. Con un cuidado razonable resulta generalmente
posible mantener el contenido de humedad dentro del 2 6 3 del valor 6ptimo. Sin embargo,
pare suelos uniformes no plásticos ligeramente cohesivos se necesita un acercamiento
mayor al contenido óptimo de humedad.

El peso unitario y el contenido de humedad del suelo se controlan en el terreno por


muestreo y ensayo rutinario. Para determinar el peso unitario se excava en el suelo
compactado un hoyo que tenga por lo menos un volumen de 150 cm. y el material
excavado se guarda cuidadosamente y se pesa antes que pierda humedad por evaporaci6n.
El volumen del material excavado se puede medir por medio de varios métodos. Uno de
los procedimientos más antiguos y más usados consiste en medir el volumen llenando el
hoyo con arena seca en estado suelto después que el peso unitario de la arena en este
estado se ha establecido previamente. La arena se vuelca desde un recipiente que es pesado
antes y después de llenar el hoyo.

La tendencia actual, en particular para presas de sierra, es exigir la humectación en


préstamo, pues, en general, es esta la única manera de obtener una distribución uniforme
de humedad en el material que asegure un producto compactado con características
también uniformes. Raramente la humectaci6n por aspersión en el terraplén arroja
resultados similares. De acuerdo con el segundo procedimiento, se coloca un globo de
goma debajo de una cubierta horizontal y se lo fuerza por medio de inyección de agua a
acomodarse a la forma que tiene el hoyo. El volumen del hoyo se determina midiendo el
volumen de agua inyectada. Se puede obtener rápidamente un valor aproximado del
contenido de humedad determinando la pérdida de peso por secado de la muestra colocada
en una bandeja que se calienta con la interposición de una chapa. De cualquier modo,
después de haber adquirido una experiencia moderada en un trabajo dado, un inspector
puede normalmente estimar el contenido de humedad con bastante exactitud a través de la
apariencia y la textura del material. Si el material que va a ser usado pare un terraplén es
bastante variable en características, o si el trabajo este situado en una región sujeta a
frecuentes 11uvias, la exigencia de ajustarse a determinados requerimientos en el
contenido de humedad puede aumentar considerablemente el costo de la construcción del
terraplén.

El contenido de humedad al cual se compacta un suelo tiene cierto efecto sobre las
propiedades físicas del material obtenido, incluyendo la permeabilidad. La experiencia
indica que el aumento en contenido inicial de humedad a partir de un valor algo menor que
el 6ptimo hasta alcanzar un valor algo mayor puede causar una gran disminución en el
coeficiente de permeabilidad. La disminución parece incrementarse a medida que lo trace
el contenido de arcilla del suelo. Tratándose del material del núcleo del clique Mud
Mountain, que contenía hasta 3% de arcilla con un alto contenido de montmorinolita, se
observ6 que un aumento de humedad que variaba del 2 ó por debajo del 6ptimo al 2% por
encima, disminuía el coeficiente de permeabilidad en unas 10.000 veces. Una influencia de
esta magnitud es probablemente una rara excepci6n, pero aun efectos de menor
importancia merecen ser considerados.

COMPACTACION DE ARCILLAS.

Si el contenido natural de humedad de una arcilla en el préstamo no está próximo al


optimo, puede resultar muy difícil 11evarlo a dicho valor 6ptimo sobre todo si el contenido
natural de humedad es demasiado alto. Por ello, el contratista puede verse obligado a
utilizar la arcilla con un contenido de humedad no muy diferente del que tiene en la
naturaleza.

Las excavadoras extraen el material de los préstamos en pedazos o terrones. Ahora bien, un
terr6n o trozo individual de arcilla no puede compactarse con ninguno de los
procedimientos mencionados previamente, pues tanto las vibraciones como las presiones
de corta duración solo produce un cambio insignificante en su contenido de humedad. Los
rodillos pata de cabra son, sin embargo, efectivos pare reducir el tamaño de los espacios
abiertos existentes entre los terrones. Se obtienen los mejores resultados cuando el
contenido de humedad es ligeramente superior al límite plástico. Si es mucho mayor, la
arcilla tiene tendencia a pegarse al rodillo, o bien este a hundirse en el terreno. Si es mucho
menor, los terrones no se deforman y los espacios quedan abiertos.

COMPACTACIÓN DE MASAS NATURALES DE SUELO Y DE


TERRAPLENES EXISTENTES.

Los estratos naturales y los terraplenes existentes no pueden compactarse en capes, hecho
que excluye la aplicación de la mayoría de los métodos descriptos previamente, ya que,
pare ser efectivo, el agente compactador debe actuar en el interior de la mesa de suelo. El
método de compactación más adecuado para una obra dada debe seleccionarse en función
de la naturaleza del suelo.

La forma más efectiva pare compactar arena no cohesiva es por vibración. El método más
simple para producir vibraciones a mucha profundidad consiste en hincar pilotes. Cuando
se hincan pilotes en arena suelta, la superficie del terreno situado entre pilotes comúnmente
se asienta, a pesar de la disminución de volumen producida por el desplazamiento de la
arena por los pilotes. En un cave, la hinca de pilotes moldeados en sitio, de 14 metros de
longitud, distanciados 0,90 metros de eje a eje, produjo, en arena suelta bajo agua, un
asentamiento de la superficie que alcanz6 hasta 0,90 metros, a pesar de que el volumen de
los pilotes era equivalente a una cape de 0,30 metros de espesor. La hinca de los pilotes
redujo la porosidad de la arena de 44 a 38 por ciento, aproximadamente.

Los depósitos espesos de arena pueden también ser compactados por Vibro Flotación. El
instrumento que produce la compactaci6n consiste en un vibrador combinado con un
dispositivo que inyecta agua en la mesa de arena que lo rodea. Primero se introduce por
inyección el vibrador dentro de la arena hasta la profundidad a que se desea compactar el
estrato, y luego se lo levanta nuevamente. La compactación se produce al levantar el vibro
flotador, merced al efecto combinado de las vibraciones y de los inyectores de agua. La
operaci6n compacta, con un costo moderado, la arena situada dentro de un espacio
cilíndrico de un diámetro comprendido entre 2,50 y 3,00 metros. El método da muy buenos
resultados en arena limpia, pero si el material contiene limo o arcilla, su eficacia disminuye
notablemente.

Se ha obtenido también la compactación satisfactoria de gruesos estratos de arena muy


suelta haciendo estallar pequeñas cargas de dinamita en muchos puntos del interior de su
mesa. Los requisitos previos paren que este método de buenos resultados son los mismos
que se indicaron pare el proceso de vibro flotación. En uno de estos estratos, que se
extendía desde la superficie hasta una profundidad que variaba entre 4,50 y 9,00 metros, se
hicieron estallar cargas de 3.600 gramos, de un explosivo que contenía 60 por ciento de
dinamita, colocadas a una profundidad de 4,50 metros. Las vibraciones producidas por las
explosiones redujeron la porosidad de la arena desde su valor original del 50 por ciento al
43 por ciento (I,yman, 1942).

En el clique Karnafuli se llen6 un gran pozo provocado por la socavaci6n que tenia un
volumen de aproximadamente 50.000 m3, volcando dentro del agua una arena limpia
uniforme (Do = 0,18 mm, U = 2) y compactando la arena por una serie de cargas
explosivos, usualmente cada una de 3,6 kg., colocadas a profundidades de 4,50 m, 10 m y
15 m debajo de la superficie de la arena. Los agujeros se espaciaron 6 m en sentido
horizontal. Las cargas inferiores fueron disparadas primero y seguidas, a intervalos de 4
horas, por las cargas intermedias y las superiores. Luego se instal6 una cuarta serie que se
dispar6 a una profundidad de 7,50 m. La porosidad de la arena se redujo del 47 al 41%,
aproximadamente (Hall, 1962).
Los suelos arenosos con alguna cohesión y los terraplenes existentes cohesivos también
pueden compactarse hincando pilotes. La compactaci6n de estos suelos no es, sin embargo,
causada por las vibraciones producidas por la hinca, sino por preside estática, la que reduce
el tamaño de los espacios vacíos. Si el suelo este situado por encima de la nave y los vacíos
están en gran parte llenos de aire, el efecto de compactación producido por la hinca de
pilotes es en general más satisfactorio, pero si el suelo está situado debajo de la nave, dicho
efecto disminuye rápidamente a medida que también disminuye la permeabilidad del
material. Para facilitar la expulsi6n del agua se pueden instalar drenes de grave. Así, por
ejemplo, pare compactar un relleno suelto de marga, colocado dentro de las células de un
"cofferdam" de tablestacas (FitzHugh et al., 1947), se utiliz6 con buenos resultados el
siguiente procedimiento se hincaron en el relleno conos de acero de 30 centímetros de
diámetro, cuyos extremos inferiores se hallaban cerrados por discos de acero, dispuestos en
forma tal que pudieran desprenderse fácilmente de los canos y quedasen en el terreno
cuando estos se retiraban. Cada cano se hincaba hasta la base de la marga, se llenaba con
una mezcla de grave y arena, y se lo cerraba con una capa hermética. El cono era luego
extraído inyectando aire dentro del mismo a una presi6n de 1,5 a 2 kg/cm2. La presión del
aire mantenía el suelo blando en su posicio6n, impidiendo que este ocupase el lugar dejado
por el cano antes que la grave. La consolidación del suelo circundante se aceler6
extrayendo por bombeo agua de los drenes.

Los suelos compresibles, como las arcillas blandas, los limos sueltos y la mayoría de los
suelos orgánicos, pueden también compactarse por precarga. La zona a ser tratada se cubre
con un terraplén que trasmite un peso unitario suficientemente alto como pare consolidar el
suelo en una magnitud que aumente su resistencia y reduzca su compresibilidad a los
límites requeridos dentro del tiempo disponible pare la operación de precarga. Los suelos
limosos que contienen capas de arena suelen consolidarse con la misma rapidez con que se
incrementa la precarga, pero los suelos más impermeables pueden llegar a necesitar un
tiempo mucho mayor. La velocidad de consolidación se puede calcular por medio de la
teoría del artículo 25, pero las estimaciones suelen resultar muy poco fehacientes debido a
que el esparcimiento y el grado de continuidad de las capes drenajes más permeables no
pueden usualmente evaluarse con exactitud. Cuando la velocidad estimada de
consolidación es demasiado lenta, el proceso puede acelerarse suplementario la presencia
de las capes naturales de drenaje con la instalación de drenes de arena similares a los
descriptos en el párrafo precedente. Los drenajes tienen comúnmente un diámetro de por lo
menos 30 cm y están espaciados en disposiciones triangulares o cuadradas a distancias
comprendidas entre unos 2 y 4 m. El esparcimiento necesario se puede calcular por teoría,
pero la confiabilidad de las predicciones esta sujeta a las limitaciones siempre presentes
respecto al conocimiento de la permeabilidad real de los depósitos en sentido horizontal y
vertical. Las técnicas para la instalaci6n de drenes de arena se han perfeccionado hasta
alcanzar un alto grado de eficiencia (Carpenter y Barber, 1953). Antes de colocar el
terraplén de sobrecarga, el área ocupada por los drenes debe ser cubierta con una solera de
drenaje que permita el escape del agua evacuada a través de los mismos. Existan o no
drenes de arena, el terraplén de precarga no debe construirse con una velocidad tal o con
taludes demasiado parados como pare producir un deslizamiento o una rotura por la base.
En particular, si se han instalado drenes, un accidente de este tipo suele provocar una
discontinuidad en los mismos y tornarlos ineficientes. Para evitar estos deslizamientos, la
precarga y las instalaciones de drenaje se proveen con medios pare observar el
asentamiento de la superficie del suelo que soporta la sobrecarga, las presiones de poros
que se desarrollan en el subsuelo y el levantamiento o movimiento lateral del suelo natural
más allá de los límites de la sobrecarga.

Si se hincan pilotes en un limo suelto situado debajo del nivel de la nave, el suelo se
trasforma y pasa a un estado semi líquido. Por ello, en lugar de compactarlo, la hinca lo
debilita, por lo menos temporalmente. La compactaci6n de tal tipo de estratos se puede
obtener solamente por algún proceso de drenaje, por pre-carga o por la combinaci6n de
ambos.

PRINCIPALES TIPOS DE TERRAPLENES.

Los Terraplenes de Sierra pueden dividirse en cuatro grandes grupos: terraplenes de


ferrocarril, terraplenes de caminos, malecones y cliques de sierra. En cada grupo, los
terraplenes son similares no solo por el fin a que están destinados, sino también en cuanto a
los factores que deben considerarse cuando se eligen sus taludes laterales. En el estudio
que sigue respecto de la elección de taludes, se supone que los terraplenes descansan en
suelo estable.

CONTROL DE COMPACTACION.

Considérese una prueba de compactación realizada en una muestra de suelo de un terraplén


que no contenga partículas más grandes que la abertura de la malla 4. El material debe
protegerse contra la evaporación, a fin de que su contenido de agua no varíe y se compacta
con alguno de los métodos comunes en uso y con su contenido de agua de campo Wf. El
peso específico húmedo de esa muestra será.

Por tanto C=

Donde Wf es el contenido de agua de la muestra obtenida en el campo y Son los pesos


específicos secos de campo y de prueba, respectivamente.

METODOS DE CONTROL.

METODOS DESTRUCTIVOS:

Método del Cono y la Arena:

La arena a utilizar en este método tiene que ser pasante del tamiz N° 20 y retenida en el
tamiz N° 30. Esta se coloca en el hoyo previamente abierto y se va acomodando con
relación de vacíos mínima pudiendo calcularse así el volumen de la muestra. Para ello se
coloca encima del orificio una placa con abertura central de 4 ó 6 pulgadas de diámetro y
luego un cono doble unido con una valvula y un frasco en uno de sus extremos
conteniendo en la arena, esta se deja caer sobre el hoyo midiendo la empleada para
llenarlo.

Método del frasco Volumétrico:

Consiste en medir el volumen del orificio previamente abierto en la capa compactada


mediante la introducción en él de una goma plástica de aproximadamente 2mm de espesor,
la cual se encuentra dentro del aparato siendo introducida dentro del orificio a través de la
inyección de agua a presión.

Método del aceite.:

Consiste en medir el volumen del orificio mediante la introducción én el de un volumen


conocido de aceite, el cual debe retirarse al concluir el ensayo. Este método no se
recomienda en el caso de suelos arenosos.
METODO NO DESTRUCTIVOS.

Estos permiten la obtención del peso unitario y la humedad del suelo directamente en
campo mediante la utilización de radiaciones gamma provenientes de un elemento
radioactivo que se encuentra dentro del aparato de medición. Este equipo se conoce como
densímetro nuclear y existen tres tipos: 1) Troxles, 2) Campbell Pacific Nuclear, 3)
Humboldt.

CONCLUSION.

La importancia de la compactación de los suelos estriba en el aumento de resistencia y


disminución de capacidad de deformación que se obtiene al sujetar el suelo a técnicas
convenientes que aumenten su peso específico secos, disminuyendo sus vacíos. Por lo
general, las técnicas de compactación se aplican a rellenos artificiales, tales como cortinas
de presas de tierra, diques, terraplenes para caminos y ferrocarriles, bordos de defensa,
muelles, pavimentos, etc. Algunas veces se hace necesario compactar el suelo natural,
como en el caso de cimentaciones sobre arenas sueltas.

Los métodos utilizados para la compactación de los suelos dependen de los tipos de
materiales con los que se trabaje en cada caso; con base en un experimento sencillo que los
materiales puramente friccionantes, como la arena, se compactan eficientemente por
métodos vibratorios, en tanto que en los suelos plásticos el procedimiento de carga estática
resulte más ventajoso.

Para nuestros conocimientos prácticos asistimos al proceso de compactación que se esta


llevando a cabo en la Av. La Limpia, específicamente en el Distribuidor de los Olivos,
donde se reflejan las características ya expuestas en dicho proceso y los equipos
disponibles para el trabajo, tales como plataformas vibratorias, rodillos lisos, neumáticos o
pata de cabra. En las últimas épocas los equipos de campo han tenido gran desarrollo y hoy
existe en gran variedad de sistemas o pesos.

La eficiencia de cualquier equipo de compactación depende de varios factores y para poder


analizar la influencia particular de cada uno, se requiere disponer de procedimientos
estandarizados que reproduzcan en el laboratorio la compactación que se puede lograr en el
campo con el equipo disponible. Entre todos los factores que influyen en la compactación
obtenida en un caso dado, podría decirse que dos son las más importantes: el contenido de
agua del suelo, antes de iniciarse el proceso de la compactación y la energía especifica
empleada en dicho proceso. Por energía especifica se entiende la energía de compactación
suministrada al suelo por unidad de volumen.

En realidad las secuelas prácticas suele ser como sigue: cuando se va a realizar una obra en
la que el suelo puede ser compactado se recaban muestras de los suelos que se usaran; en el
laboratorio se sujetan esos suelos a distintas condiciones de compactación, hasta encontrar
algunas que garanticen un proyecto seguro y que puedan lograrse con el equipo de campo
existente; con el equipo de campo que vaya a usarse se reproducen las condiciones de
laboratorio adoptadas para el proyecto (esto suele hacerse construyendo y compactando en
el campo un terraplén de prueba con el suelo a usar, en el que se ve el número de veces que
deba pasar el equipo, el espesor de las capas de los suelos depositados para compactar,
etc.). Finalmente, una vez iniciada la construcción, verificando la compactación lograda en
el campo con muestras al azar tomadas del material compactado en la obra, se puede
comprobar que en estas se están satisfaciendo los requerimientos del proyecto.
BIBLIOGRAFIA.

- Introducción a la Mecánica de los Suelos y Cimentación. George B. Sowers y George F.


Sowers.

- Mecánica del Suelo: Cimentos y Estructura de Tierra. Gregory P. Tschebotarioff.

- Mecánica de Suelos. Tomo I. Fundamentos en la Mecánica de Suelos. Juárez


Badillo y Rico Rodríguez.

- Mecánica de Suelos. T. William Lambe y Robert V. Whitman.

- Mecánica de Suelos en la Ingeniería Práctica. Karl Terzagui y Ralph B. Peck

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