0% encontró este documento útil (0 votos)
237 vistas11 páginas

Propiedades y Beneficios de la Cebolla

Este documento describe las propiedades nutritivas y medicinales de la cebolla, incluyendo que es rica en vitaminas, minerales y compuestos con propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y que ayudan a reducir el azúcar en la sangre. También detalla algunos de los beneficios de la cebolla para la salud como su efecto diurético, su capacidad para mejorar la circulación y combatir infecciones.

Cargado por

JUAN JUNIOR
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
237 vistas11 páginas

Propiedades y Beneficios de la Cebolla

Este documento describe las propiedades nutritivas y medicinales de la cebolla, incluyendo que es rica en vitaminas, minerales y compuestos con propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y que ayudan a reducir el azúcar en la sangre. También detalla algunos de los beneficios de la cebolla para la salud como su efecto diurético, su capacidad para mejorar la circulación y combatir infecciones.

Cargado por

JUAN JUNIOR
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Cebolla: propiedades, beneficios

y valor nutricional
ALIMENTOS
Es un alimento muy antiguo y con numerosas propiedades nutritivas y
medicinales
Germinados de cebolla: propiedades, beneficios y valor nutricional

 VIDEO

Lídia Penelo
16/07/2018 07:00Actualizado a 23/07/2019 11:35

Sin duda, el aspecto más negativo de la cebolla es que nos hace llorar,
pero por lo demás, es un auténtico tesoro nutritivo y un imprescindible de
nuestra gastronomía. Es un alimento muy antiguo, y entre sus capas
esconde numerosas propiedades nutritivas y medicinales, es rica en
minerales y oligoelementos (calcio, magnesio, cloro, cobalto, cobre,
hierro, fósforo, yodo, níquel, potasio, silicio, cinc, azufre y bromo); y
también en vitaminas (A, B, C y E).
La planta de la cebolla contiene esencias volátiles sulfurosas que le
confieren su sabor picante tan característico; uno de esos componentes se
disuelve con rapidez en agua y produce á́ cido sulfúrico, de ahí que nos
haga saltar las lágrimas cuando la cortamos.

Cebollas y ajos
 NatashaBreen / Getty Images/iStockphoto
Además, la cebolla contiene una sustancia volátil llamada alilo, con
propiedades bactericidas y fungicidas. Es interesante su contenido en
glucoquinina, una sustancia que baja el azúcar en sangre, por lo que
también es conocida como la “insulina vegetal”. Por todo ello, la
Fundación Española de la Nutrición recomienda su consumo y destaca
sus propiedades diuréticas y antisépticas.

En la cocina es muy versátil y la mejor forma de aprovechar los


beneficios de la cebolla es consumirla cruda. Así estimula mejor el
funcionamiento del hígado, el páncreas y la vesícula, aunque al cocinarla
no se producen grandes pé́ rdidas en sus propiedades nutritivas.

A la hora de la compra hay que elegir las cebollas que tengan el bulbo
firme, sin brotes y que conserven intacta la piel. Para conservarlas se
deben guardar en un lugar seco y ventilado, y sin amontonar.

Cebolla
Valor nutricional
Fibras:

Las cebollas son una fuente de fibra, lo que contribuye a la ingesta de


fibras solubles. El tipo de fibra presente en las cebollas puede reducir la
probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares, como presión
arterial alta, accidentes cerebrovasculares, insuficiencias cardíacas e
infartos. Además, ayuda a reducir el colesterol, según la Federación
española del corazón.

Vitaminas:

100 gramos de cebolla nos aportan el 11,5% de la dosis diaria


recomendada de vitamina B6. Esto convierte a las cebollas en una buena
opción para las funciones cognitivas y nerviosas, ya que la vitamina B6
ayuda al cuerpo a producir serotonina y mielina. Además, con una porción
de cebollas, conseguimos el 5,9% de la ingesta diaria recomendada de
ácido fólico y el 3,9% de la vitamina C que nuestro organismo necesita.

Minerales:

100 gramos de cebolla nos aporta el 8,5% del calcio que necesitamos a
diario para tener huesos y dientes fuertes. Además, las cebollas también
nos aportan manganeso.

Cebolla

Propiedades y beneficios
Buena para la circulación

Evita la formación de coágulos en la sangre, promueve la circulación


sanguínea y ayuda a combatir las enfermedades relacionadas con una
mala circulación.
Diurética

Favorece la eliminación de líquidos corporales, por lo que es muy


recomendable en pacientes con insuficiencia renal, gota, cálculos renales
o edemas.

Bactericida i expectorante

Por su contenido en compuestos ricos en azufre, es, junto con el ajo, uno
de los mejores remedios naturales para combatir procesos infecciosos del
aparato respiratorio (gripe, bronquitis, faringitis, etc.). De hecho, un
remedio muy usado es colocar una cebolla partida por la mitad al lado de
la cama por la noche.

Digestiva y depurativa

Favorece la digestión, al estimular el hígado, la vesícula y el páncreas


aunque debería evitarse en casos de acidez estomacal. La cebolla es capaz
de eliminar las toxinas y fermentos que se producen en el estómago tras la
digestión.

CEBOLLA, ALLIUM CEPA / LILIACEAE


(ALLIACEAE)
Composición Cebolla

La cebolla es el bulbo subterráneo y comestible que crece en la planta del mismo nombre. Se
trata de una hortaliza de origen asiático cultivada desde 6.000 a.C. Desde Asia se extendió
por Europa, de donde pasó a América. Actualmente existe una amplia gama de variedades,
que pueden clasificarse en función del color del bulbo, forma, tamaño, usos, origen y
precocidad. Tiene muchos usos culinarios, pudiendo usarse de distintas maneras, ya sea
cruda o cocinada. Además se le conocen distintas propiedades medicinales.
Alimentación y nutrición
La cebolla ha sido usada desde hace mucho tiempo como planta medicinal, por lo que
existen muchísimas recetas y remedios para combatir diversas dolencias y patologías. Se usa
de distintas formas, ya sea como zumo, tintura, vino, cataplasma, infusión o simplemente
asadas.
El Fruto
La cebolla es el bulbo subterráneo y comestible que crece en la

planta del mismo nombre. Se trata de una hortaliza de origen asiático cultivada desde 6.000
a.C. Desde Asia se extendió por Europa, de donde pasó a América. Actualmente existe una
amplia gama de variedades, que pueden clasificarse en función del color del bulbo, forma,
tamaño, usos, origen y precocidad. Tiene muchos usos culinarios, pudiendo usarse de
distintas maneras, ya sea cruda o cocinada. Además se le conocen distintas propiedades
medicinales.

La cebolla pertenece a la familia de las Liliáceas, y su nombre científico es Allium cepa. Es


uno de los cultivos más antiguos que se conocen, y ya era conocida por los sumerios 6.000
a.C. Su origen se encuentra en Irán y Pakistán.

La cebolla es un bulbo tunicado, lo que quiere decir que está formado por varias capas, como
se puede observar al cortar una. Estas capas son hojas que se disponen unas sobre otras,
que se engrosan y vuelven carnosas. Pueden ser de distintas formas, tamaños y colores,
variando entre el blanco, amarillo y rojo.

Existen multitud de variedades de cebolla, que se clasifican en distintos tipos. Se pueden


agrupar por su uso, sabor, color, forma o precocidad.

La cebolla se consume cruda, frita, hervida y asada, casi siempre como condimento. También
se usan distintos derivados: cebolla deshidratada, usada en la industria alimenticia como
saborizante en diversos alimentos; polvo de cebolla, para elaborar sal de cebolla; aceite de
cebolla, que se diluye en aceite vegetal o se encapsula; cebollas enlatadas y embotelladas,
aros de cebolla congelados y cebollas en vinagre. Además se comercializan cebollas tiernas,
que se venden frescas o en manojos.

Desde muy antiguo se le han atribuido propiedades medicinales a la cebolla. Su riqueza en


minerales y vitaminas es relativamente baja, pero es rica en aceites esenciales que
contienen azufre. Se han descrito multitud de beneficios de esta hortaliza, entre los que
están los siguientes: es bacteriostática, activa la secreción de bilis, estimula la actividad
digestiva del intestino, baja la presión sanguínea, ayuda a la regeneración de la sangre en
caso de anemia grave, es diurética, expectorante y desinfectante intestinal. Es útil contra
rinitis, neuralgias faciales, anginas y faringitis, dolores de oído, rinitis, resfriados y
enfermedades infecciosas. Además es antiséptica, vermífuga y reduce el nivel de glucosa en
sangre.
La planta
La cebolla pertenece a la familia de las Liliáceas, a la especie Allium cepa. Se cultiva por el
bulbo subterráneo que desarrolla. Este órgano está formado por la base de las hojas de la
planta, que se superponen unas sobre otras y se hinchan. Si se mantiene un segundo año en
campo, la planta emite un tallo de hasta 1metro sobre el que aparece la inflorescencia, con
multitud de flores pequeñas.

La cebolla pertenece a la familia de las Liliáceas, y su nombre científico es Allium cepa. Es


una planta bianual, es decir, su ciclo dura dos años. Durante el primero forma el bulbo por el
que se cultiva, y si se deja un año más en campo florece.

Su sistema radicular está formado por un gran número de raíces blancas. En la base del
bulbo hay una masa aplastada denominada disco, que se corresponde con el tallo. Sobre
éste se disponen las hojas, formadas por dos partes diferenciadas. La parte inferior se
denomina vaina envolvente. El conjunto de estas vainas forma un órgano hinchado que se
denomina bulbo tunicado, ya que está rodeado por las bases de las hojas engrosadas y
carnosas, envolviéndose totalmente unas sobre otras. Las hojas exteriores son las
encargadas de proteger el bulbo, y son las que toman color oscuro. La parte superior de las
hojas es hueca, redondeada y de color verde.

Durante el segundo año de la planta, se emite desde el disco un tallo que formará las flores
en su extremo. Este tallo puede alcanzar más de 1m de altura. Las flores se agrupan en una
masa globosa o cónica recubierta por una membrana blanquecina que al rasgarse da lugar a
una inflorescencia en umbela con muchas flores.

Las semillas de la cebolla son negras, redondeadas y algo aplastadas. En un gramo hay
aproximadamente 250 semillas.
Trucos y consejos

Cebollas más suaves


Si prefiere que sabor y textura de la cebolla sean algo más suaves, se consigue dejándola
macerar en zumo de limón

Cebollas que no dejan mal aliento


La cebolla, comida en crudo, es un excelente diurético. Cocida tiene propiedades laxantes.
Pero puede dejar mal aliento si se ingiere en crudo. Para evitarlo es suficiente con masticar
un par de granos de café

Pelar cebollas sin llorar


Para evitar los lloros, cuando se pelan cebollas, es suficiente con tenerlas en el congelador
unos quince minutos, antes de comenzar a manipularlas
Cebolla
Conocida desde tiempo inmemorial, la cebolla es alimento y a la vez un
excelente medicamento natural.

No se utiliza culinariamente en grandes cantidades, ni suele ser el


ingrediente principal de los platos en los que participa, pero se hace
notar… como si se tratara de uno de esos actores secundarios con
carácter que en las películas no representa el papel protagonista pero
cuya presencia equilibra el conjunto.

La cebolla procede de Asia y era considerada casi un talismán por los


egipcios, que le atribuían el alivio de numerosas enfermedades.
También era sumamente apreciada por griegos y romanos.

El gran médico Hipócrates la prescribía como diurético, para curar


heridas y tratar neumonías. La medicina tradicional china la
recomendaba sobre todo para enfermedades respiratorias.

Como alimento su uso se extendió mucho durante la Edad Media. En la


actualidad es la tercera hortaliza más cosechada después del tomate y
la patata, y se cultiva y utiliza en todo el mundo.

La cebolla (Allium cepa) pertenece a la extensa familia de las liliáceas, al


igual que el ajo, con el que comparte algunas propiedades.

Propiedades de la
cebolla
La cebolla está compuesta principalmente por agua (un 89%), lo que la
hace muy ligera: 38 calorías por 100 gramos. Los carbohidratos (8,6%)
son su nutriente más abundante, seguidos de la fibra (1,6%), y apenas
proporciona proteínas (1,2%) ni grasas (0,2%).

En cuanto a sus vitaminas y minerales, procura buenas dosis de


vitamina C (9 mg/100 g), potasio (300 mg), calcio (32 mg) y fósforo (44
mg), así como un alto porcentaje del oligoelementos cromo y pequeñas
cantidades de azufre, bromo, cobalto, cobre, magnesio, silicio y cinc.

También es muy rica la cebolla en fitoquímicos, entre los que destaca el


flavonoide quercitina. Este antioxidante, más potente que la vitamina E,
tiene propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al
cáncer, especialmente de mama, colon y próstata; además, puede
ayudar a reducir los síntomas de fatiga, ansiedad y depresión.

Además alberga compuestos azufrados con efectos depurativo y aceite


esencial con propiedades bactericidas y fungicidas.

Es interesante su contenido en glucoquinina, una sustancia considerada


la "insulina vegetal", pues ayuda a combatir la diabetes.

Beneficios de la
cebolla para la
salud
La fama de la cebolla como alimento depurativo es bien merecida, pero
sus propiedades para la salud van mucho más allá.

 Cardiosaludable. Debido a sus componentes azufrados previene


la agregación plaquetaria y la formación de trombos, así como el
colesterol y los triglicéridos altos.
 Diurética. Por su riqueza en potasio y escaso sodio, resulta
diurética y ayuda en casos de edemas, hipertensión y piernas pesadas.
 Prebiótica. Es rica en fructo-oligosacáridos, prebióticos que
estimulan el crecimiento de bifidobacterias en el intestino e inhiben el
desarrollo de bacterias patógenas. Este equilibrio en la flora intestinal
reduce el riesgo de cáncer de colon.
 Digestiva. Previene la fermentación intestinal, la presencia de
parásitos y hongos, y el estreñimiento. Alivia las digestiones pesadas y
la flatulencia con hipoclorhidria, pero hay que ser cauto si se suele sufrir
acidez.
 Antioxidante. Contiene quercitina, un flavonoide de propiedades
antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer.
 Antidiabética. Gracias a su riqueza en cromo, que forma parte del
llamado FTG (factor de tolerancia a la glucosa), y también a la
glucoquinina, que estimula el páncreas, ayuda a reducir el nivel de
azúcar en la sangre en las personas diabéticas.
 Anticancerígena. Numerosos estudios demuestran que la ingesta
habitual de cebolla previene el cáncer: quienes la comen regularmente
presentan, por poner un ejemplo, un riesgo un 40% menor de
desarrollar cáncer de estómago.
 Antiséptica. Las propiedades antisépticas y mucolíticas de los
componentes azufrados, junto con la acción antiinflamatoria de la
quercitina, la hacen eficaz frente a problemas respiratorios como
resfriados, bronquitis y asma. Es un conocido remedio popular frente a
la tos dejar una cebolla cortada por la mitad en la mesilla de noche.

3 REMEDIOS CASEROS A BASE DE CEBOLLA


 Para gripe o resfriado: se dejan macerar 4 cebollas durante 24
horas en un litro de agua tibia. Se toma una taza entre las comidas y
antes de acostarse.
 Para la diabetes: la preparación anterior, a razón de una taza al
día por la mañana en ayunas, ayuda a reducir el nivel de glucemia.
 Para piernas hinchadas: se ralla finamente 150 gramos de cebolla
y se pone en una botella con su mismo peso en alcohol de 90º. Se deja
macerar 10 días removiendo cada día. Luego se cuela exprimiendo bien.
Se toman 3 o 4 cucharaditas de esta tintura al día, mejor con un poco
de agua. Se puede hacer una cura durante un mes, dos o tres veces al
año.
La cebolla en la
cocina
La cebolla es imprenscindible en la cocina y constituye uno de los
condimentos más empleados en la cultura gastronómica mediterránea.

Gracias a su jugosidad, este alimento permite cocinar con muy poco


aceite y agua. Encurtida, frita, rebozada, hervida, al horno o cruda, la
cebolla es deliciosa.

Al cocinar así los alimentos, se reduce al máximo la pérdida de


nutrientes y se aligera el plato, haciéndolo más fácil de digerir.

Una buena base de cebolla picada o cortada en juliana sobre un fondo


leve de aceite, preferiblemente de oliva, es siempre un buen comienzo
para preparar cualquier guiso, un estofado o el relleno de una tarta.

Un detalle importante es añadir la cebolla cuando el aceite esté lo


suficientemente caliente, pero antes de que comience a humear. Esto
evita que se empape de aceite y se rompa su estructura.

EL PUNTO JUSTO

Antes de añadir cualquier otro ingrediente es necesario, en la mayoría


de las recetas, que la cebolla alcance cierto grado de cocción. Lo ideal
es esperar al momento en que se torna transparente.

De no hacerlo así, algunos ingredientes, como el tomate, detienen el


proceso de cocción e impiden que la cebolla desprenda todo su sabor y
se cueza suficiente.

DELICIOSA CRUDA Y COCIDA

La cebolla hace que los ingredientes del plato se integren entre


sí, armonizando sus sabores. Su jugosidad también resulta útil en la
preparación de rellenos y recetas al horno, ya que evita que se
resequen y les aporta untuosidad.
Una simple cebolla asada en el horno y bien condimentada es uno de
los platos más sabrosos y sencillos de preparar.

Si se emplea cruda es muy refrescante y, desde luego, un ingrediente


ideal en la preparación de ensaladas. Con tomate, aceitunas y un
poquito de aceite de oliva resulta excelente.

Para suavizarla, basta con dejarla unos minutos en maceración, con un


poco de sal y un chorrito de vinagre.

También se puede servir, simplemente, con un poco de limón y algo de


perejil picado, como tienen costumbre en algunos países árabes.

Esta afinidad con el vinagre la convierte en una hortaliza idónea para la


preparación de encurtidos, ya sea sola o mezclada con otras hierbas
aromáticas.

A la hora de cocinar la cebolla combina bien con la mayoría de


verduras y cereales. Es una buena base para la paella, y no debería
olvidarse en la elaboración del mijo o el cuscús. También hace buenas
migas con el ajo y el puerro.

Compra y conservación

A la hora de la compra se deben elegir los ejemplares que tengan


el bulbo firme, sin brotes y que conserven intacta la piel, que ha de ser
crujiente.

Para conservarlas bien no es recomendable introducirlas en el


frigorífico. Por el contrario, se deben guardar en un lugar seco y
ventilado, donde no reciban luz directa, y colocarlas sin amontonar.

También podría gustarte