Caso Fabio Zuleta
La conducta realizada por el señor Fabio Zuleta, analizada de manera detallada,
no constituye delito, toda vez que para analizar y examinar la misma, se hace
necesario mirar el evento en que se da.
Aparece a manera de entrevista el evento en el que se encontraba frente a un
agente perteneciente, activo y conocedor a plenitud, de la cultura wayuu. Este
manifiesta que ese tipo de conductas son tradicionales, culturales y normales
dentro de su población, la cual se encuentra dentro de una jurisdicción especial,
este tipo de conductas son realizadas por estas comunidades étnicas,
El señor Zuleta, realizó preguntas que si bien llegan a ser reprochables, se dieron
por las circunstancia del episodio, donde de manera jocosa y entendiendo como
normal lo manifestado por el miembro de la comunidad étnica, llego ha hablar de
la posible compra la cual no se ha dado, de una de las mujeres de esta
comunidad. Algo que es representativo, cuando se pretende hacerse a una de las
mujeres pertenecientes a esta comunidad, se da como símbolo de pago conocido
como dote.
Por lo anteriormente manifestado, se puede inferir, de manera clara que el señor
Zuleta se encuentra inmerso en la figura jurídica del ERROR DE PROHIBISION
Este error se presenta cuando el agente piensa o cree, al momento de cometer el
conducta reprochable, que la conducta que va a impetrar es permitida o que no se
encuentra prohibida por la ley. Puede ser que el actor no piense que su conducta
constituye un delito o que ni siquiera piense en absoluto en la posibilidad de que
se trate de un delito. El error de prohibición puede ser vencible o invencible.
Según el numeral once del artículo 32 Ausencia de Responsabilidad del Código
Penal, cuando se trata de un error de prohibición invencible, no hay lugar a
responsabilidad penal.
Por lo que concluyo mi postura diciendo que la conducta del señor Fabio Zuleta si
bien es reprochable, no constituye delito alguno. Por ser este producto de la
practica manifestada por el miembro de esta comunidad, que de manera normal
ponía en conocimiento este tipo de conducta conocida como dote dentro de su
étnia y que evidentemente conllevó a que el señor ZULETA incurriera en dicha
acción.