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Ad Blue

El documento habla sobre el AdBlue, un aditivo que se usa en vehículos diésel modernos para cumplir con normas de emisiones. Actúa transformando óxidos de nitrógeno en sustancias menos contaminantes. Se compone principalmente de urea y agua, y trabaja junto a un catalizador para reducir emisiones.
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El documento habla sobre el AdBlue, un aditivo que se usa en vehículos diésel modernos para cumplir con normas de emisiones. Actúa transformando óxidos de nitrógeno en sustancias menos contaminantes. Se compone principalmente de urea y agua, y trabaja junto a un catalizador para reducir emisiones.
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AdBlue

Desde que entró en vigor en septiembre de 2014 la normativa Euro 6, aquellos fabricantes de
vehículos que no hayan logrado que sus modelos cumplan con este nuevo límite, deben incluir en
sus modelos que utilicen diesel un depósito adicional que, inyecte AdBlue, este sirve para reducir
las emisiones contaminantes y cumplir con la legislación europea. en la actualidad, son muchos los
modelos que incorporan esta nueva tecnología para depurar los gases de escape.

Sin embargo, éste no se mezcla con el combustible ni sirve para lograr ningún efecto de limpieza
en determinados elementos del vehículo, además de que tampoco tiene nada que ver con una
mejora del rendimiento del motor. El AdBlue, actúa de manera independiente en el proceso de
depuración de gases de escape y gracias a su función, se consigue transformar las partículas de
NOx en una mezcla menos nociva para el medio ambiente, compuesta por nitrógeno y vapor de
agua.

¿Qué es el AdBlue?

AdBlue es la marca comercial de la disolución de urea AUS32  , registrada por la Asociación


Alemana de la Industria del Automóvil, que utilizada junto con el sistema SCR (Reducción
Catalítica Selectiva) ayuda a reducir las emisiones de NOx originadas por los escapes diésel . Se
trata de una disolución al 32´5% de urea de gran pureza en agua desmineralizada (67´5%), de
aspecto transparente, segura de manipular (no es una mezcla explosiva, ni inflamable) y que no
resulta nociva para el medio ambiente o el ser humano.

No obstante, hay que tener en cuenta que es posible que el AdBlue resulte corrosivo para
algunos metales, por lo que a la hora de rellenar el depósito en un vehículo que incorpore este
tipo de tecnología, será conveniente tener cuidado con la carrocería o partes metálicas cercanas a
la boca de llenado.

El consumo de AdBlue es equivalente al 3 y 5% del consumo de combustible, por lo que no es


necesario rellenar el depósito destinado a almacenar este aditivo cada vez que se rellene
combustible en el vehículo.

¿Todos los vehículos diésel modernos utilizan el aditivo AdBlue?

Por lo general, los vehículos diésel de mayor potencia y también aquellos de gran tonelaje tienen
que recurrir al AdBlue para cumplir con la normativa Euro 6. Sin embargo, la capacidad de poder
prescindir de este aditivo la determinará la tecnología que el fabricante emplee para desarrollar
sus motores diésel.

muchos motores diésel de baja cilindrada empleados principalmente en utilitarios pequeños


carecen de este sistema, ya que con el simple uso de un catalizador convencional logran sintetizar
las emisiones. También existen vehículos de gran tamaño en el mercado que, con motores diésel
de más de 2 litros de cilindrada, son capaces de superar la Euro 6 sin necesidad del AdBlue.

¿Cómo actúa el AdBlue?


Para comprender mejor la forma en la que el aditivo AdBlue actúa para reducir el nivel de
emisiones contaminantes de los motores diésel, conviene fijarse en siguiente esquema:

El sistema se compone básicamente de dos partes: un catalizador especialmente diseñado para


este tipo de tecnología, gestionada mediante sistemas tanto electrónicos como mecánicos, y el
depósito de AdBlue. Para entender de una manera sencilla cómo actúa el AdBlue y el
funcionamiento de este sistema, nos fijaremos en el recorrido que hacen los gases por el sistema
de escape del vehículo.

En primer lugar, la mezcla de aire y diésel accede al motor para explosionar en los cilindros. Los
gases resultantes de esta primera combustión son redirigidos, por medio de la válvula EGR, de
nuevo al motor para que mezclados con más aire y más combustible, vuelvan a explosionar. Este
primer proceso, también se implementó para reducir los niveles de emisiones, aunque muchos
conductores dudan de su eficacia, principalmente por los problemas y averías que suelen
generarse con la válvula EGR, que habitualmente están relacionados con la acumulación de
carbonilla y que se pueden evitar, en la mayoría de casos, con la limpieza de la EGR.

Una vez los gases son expulsados a través del colector de escape, son dirigidos hacia el filtro de
partículas diésel, donde las moléculas sólidas de carbono que genera el motor quedan retenidas,
hasta su posterior eliminación. Después, los gases continúan su camino hacia un tipo específico de
catalizador, conocido como SCR (Selective Catalytic Reduction -reducción catalítica selectiva, en
español-), y es en este punto del circuito donde son mezclados con el aditivo AdBlue.

Al entrar en contacto los gases de escape con el AdBlue, el agua que contiene éste último produce
una reacción química que libera amoniaco, sustancia que provoca la catálisis y que transforma
los óxidos de nitrógeno, en nitrógeno libre y vapor de agua.

Tiene fecha de caducidad: conviene llevar un control sobre el AdBlue si nuestro vehículo cuenta
con esta tecnología ya que es un aditivo que pierde propiedades con el paso del tiempo. Por lo
general, el AdBlue conserva sus propiedades durante un año, por lo que es aconsejable revisar su
estado, al menos, cada 12 meses. Hay que tener cuidado con la caducidad, ya que emplear
un AdBlue pasado de fecha o de una baja calidad podría provocar averías y daños en el
catalizador o en el filtro de partículas.

Puede congelarse: debido a la composición del AdBlue, hay que tener especial cuidado en invierno
ya que si está expuesto a temperaturas inferiores a -11 grados, podría llegar a congelarse, por lo
que quedaría completamente inutilizable.

Es corrosivo: como ya hemos comentado, al contener urea y un nivel alto de PH, el AdBlue es un


líquido corrosivo que derramado sobre la carrocería del vehículo podría provocar desperfectos.
Por ello, se recomienda tener cuidado al rellenar el depósito para que éste no rebose y perjudique
el estado de alguno de los elementos exteriores.

Debe cumplir la normativa: si nuestro vehículo dispone de depósito para AdBlue y nos
disponemos a adquirir este aditivo en cualquier comercio, es importante fijarse en que éste
cumpla los estándares de calidad determinados por las normativas DIN 70070 o ISO 22241.

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