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Teorías Sociológicas de la Interacción Social

El documento analiza las principales teorías sociológicas sobre la interacción social. Entre los teóricos clásicos que estudiaron la interacción social como nivel de la realidad social se encuentran Durkheim, Simmel, Schutz y Mead. La sociología contemporánea, representada por Parsons, Blumer, Berger y Luckmann, profundizó en el estudio de la interacción. Simmel consideró que la sociedad es idéntica a la suma total de las interacciones entre los individuos.

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Teorías Sociológicas de la Interacción Social

El documento analiza las principales teorías sociológicas sobre la interacción social. Entre los teóricos clásicos que estudiaron la interacción social como nivel de la realidad social se encuentran Durkheim, Simmel, Schutz y Mead. La sociología contemporánea, representada por Parsons, Blumer, Berger y Luckmann, profundizó en el estudio de la interacción. Simmel consideró que la sociedad es idéntica a la suma total de las interacciones entre los individuos.

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RESUMEN

En el siguiente trabajo se analizan las principales teorías sociológicas que

abordan las características, funciones y formas de interacción social. La

interacción social ha sido, aunque no el elemento fundamental, un zócalo

teórico-práctico fuerte en la sociología clásica y contemporánea, entre los

teóricos clásicos que se interesaron por la interacción social como nivel de la

realidad social, se encuentran Durkheim, Simmel, Schutz y Mead. La sociología

contemporánea profundizó en lo relacionado a la interacción, lo cual se puede

apreciar en el funcionalismo estructural de Parsons, Blumer, Berger y

Luckmann.

El análisis de la interacción social desde las teorías sociológicas, permite

mayores niveles de flexibilidad hacia la comprensión de los procesos subjetivos

y objetivos del contexto real en que se desarrollan, además del reconocimiento

de determinadas pautas culturales y modos de comportamientos, a través de la

cual se expresan e interactúan en el contexto donde se insertan.

INTRODUCCIÓN

La interacción social determina formas de comportamiento, de relaciones

sociales entre los individuos, estos y los grupos, las instituciones y la propia

comunidad donde interactúan. Las relaciones se presentan y desarrollan de

acuerdo con las percepciones y experiencias comunitarias y grupales, las

tendencias para asumir los entornos y escenarios en sus más diversas

dimensiones e incluso su influencia en las transformaciones políticas, sociales

y económicas.

El análisis de la interacción social desde una perspectiva sociocultural, permite


mayores niveles de flexibilidad hacia la comprensión de los procesos subjetivos

y objetivos del contexto real en que se desarrollan.. 

En el siguiente trabajo se analizan las principales teorías sociológicas que

abordan las características, funciones y formas de interacción social. Entre los

teóricos clásicos que se interesaron por la interacción social como nivel de la

realidad social, se encuentran Durkheim, Simmel, Schutz y Mead. La sociología

contemporánea profundizó en lo relacionado a la interacción, lo cual se puede

apreciar en el funcionalismo estructural de Parsons, Blumer, Berger y

Luckmann.

LA INTERACCIÓN SOCIAL

Durkheim abordó la interacción como una de sus ideas fundamentales acerca

de la interacción es la afirmación de que los cambios en el nivel de los macro

fenómenos sociales producen cambios en el nivel de la acción y la interacción

individual. (Ritzer, 2007:241)

Sin embargo, el núcleo fundamental de su teoría lo constituyen sus ideas

acerca de los hechos sociales, que distinguió en materiales e inmateriales.

Durkheim enfatizó sus estudios en la socialización y los hechos sociales

inmateriales, y analizó entre ellos la conciencia y las representaciones

colectivas. A pesar de que estos conceptos están relacionados a la acción y la

interacción social, Durkheim apenas analizó estas últimas.

Georg Simmel, quien fue de los primeros en afirmar que la comprensión de la

interacción entre la gente era una de las grandes tareas de la sociología, es

reconocido por sus contribuciones a la comprensión del concepto y las

diferentes formas de la interacción social. Uno de los niveles de la realidad que

más le preocupó fue el interaccional.


Al abordar las interacciones, Simmel refiere que pueden ser momentáneas o

permanentes, conscientes o inconscientes, superficiales o profundas, pero

mantienes constantemente el vínculo entre los hombres. A cada momento

estos lazos de relación se alargan, se quiebran, se retoman otra vez, se

sustituyen por otros, se entrelazan con otros. (Ritzer, 2007:308)

Lo anterior demuestra su interés por la interacción social, también llamada por

este autor asociación, y el carácter psicológico que le atribuye a la misma; sus

esfuerzos fueron dirigidos a observar diversas interacciones y luego

describirlas, así como a los actores conscientes, entre los que distinguió

diferentes tipos de interactores.

A diferencia de Durkheim, Simmel no le presta atención a los hechos sociales,

sino que resalta la importancia de la interacción en la sociedad, incluso llegó a

equipararla con esta cuando afirma: La sociedad… solo es la síntesis o el

término general para la totalidad de esas interacciones específicas… La

sociedad es idéntica a la suma total de esas interacciones. (Simmel (1978)

citado en Ritzer, 2007:308)

Simmel consideraba que el mundo real está compuesto de innumerables

acontecimientos, acciones e interacciones, y como le preocupaba la forma por

encima del contenido, consideraba que las personas (actores) ordenaban la

realidad (contenido), a un número ilimitado de de formas. Esto significa que la

interacción para él no constituye un conjunto confuso de acontecimientos

específicos sino las disímiles formas en que estas se llevan a cabo. 

Esta metodología de análisis permite por lo general, según Simmel

(1959), obtener un estracto de las características comunes que se encuentran

en un amplio frente de interacciones específicas. Por ejemplo, las formas


interactivas de supraordenación y subordinación se basan en una vasta gama

de relaciones, tanto en el estado, como en una comunidad religiosa, (…) tanto

en una escuela como en una familia. (Ritzer, 2007:309)

El interés de este autor por las formas de interacción social ha sido objeto de

varias críticas, autores como Rudlph Heberle y Lewis Coser señalan que sus

criterios apuntan a la concepción de sociedad como un juego de factores

estructurales, en el cual los seres humanos aparecen como objetos pasivos

más que como actores vivos y con voluntad. (Ritzer, 2007:315)

Sin embargo, Ritzer destaca como una de las propuestas más importante en

relación al interés de Simmel por las formas de interacción, el hecho de que

este descartaba la idea de que la sociedad es solo un conjunto de individuos

aislados, más bien adoptó una posición intermedia frente a esta concepción, al

considerar la sociedad como un conjunto de interacciones. 

Según esto propone que la sociedad es meramente un nombre para un

conjunto de individuos conectados por medio de la interacción. (Ritzer,

2007:315). La esencia de este planteamiento está en que para este autor las

estructuras e instituciones dependen y son el resultado de esta interacción

social, considerando la sociedad como una suma de factores estructurales.

Precisamente esta concepción fue criticada por algunos estudiosos de la obra

simmeliana. Sin embargo, a pesar de esta visión de la sociedad como una

estructura social coercitiva e independiente, es válido destacar el punto de vista

interaccionista que tuvo la sociología simmeliana.

George H. Mead propone sus ideas acerca de la interacción a partir de su

teoría sobre los símbolos significantes. Un símbolo significante es para Mead

una especie de gesto, aunque consideraba que no todos los gestos constituyen
símbolos significantes. Según este autor estos se convierten en símbolos

significantes cuando surgen de un individuo para el que constituyen el mismo

tipo de respuesta, lo cual logra una comunicación.

Mead considera que el conjunto de gestos vocales que tiene mayor posibilidad

de convertirse en un símbolo significante es el lenguaje: un símbolo que

responde a un significado en la experiencia del primer individuo y que también

evoca ese significado en el segundo individuo. (Ritzer, 2007:343)

Este autor ofreció las primeras ideas de los que sería denominado por Herbert

Blumer como interaccionismo simbólico. Así Mead afirma que los símbolos

significantes también hacen posible la interacción simbólica. Es decir, las

personas interactúan con otras no sólo con los gestos, sino también con los

símbolos significantes. Esto, por supuesto, marca una diferencia y hace posible

el desarrollo de pautas u formas de interacción mucho más complejas de

organización social que las que permitirían los gestos. (Ritzer, 2007:345)

Para Mead, un acto social implica dos o más personas, y el mecanismo básico

de este es el gesto, esto implica que sin estos, ejecutados en un determinado

contexto, donde coexistan estas personas, no existiría interacción.

Alfred Schutz identificó cuatro reinos diferentes de la realidad social, aunque

realmente prestó un interés especial a dos de ellos: el umwuelt (la realidad

social directamente experimentada) y el mitwelt (la realidad social

indirectamente experimentada). El umwuelt, también llamado porSchutz

relaciones-nosotros, implica la interacción cara a cara, y en esta existen

muchos indicadores de la experiencia subjetiva. El mitwelt, implica distancias

espaciales que hacen imposible la interacción cara a cara, las personas tratan

solamente con personas tipo o con grandes estructuras sociales. En


el mitwelt las relaciones son impersonales y anónimas. Las personas que no

tienen una interacción cara a cara con otras, no pueden saber lo que estas

piensan. Su conocimiento se reduce a “tipos generales de experiencia

subjetiva”. (Schutz (1967) citado en Ritzer, 2007:385)

T. Parsons, desde sus teorías del funcionalismo estructural, relacionó a la

interacción con el sistema social, que definió: un sistema social consiste en una

pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una situación que

tiene, al menos, un aspecto físico o de medio ambiente, actores motivados,

(…) y cuyas relaciones con sus situaciones –incluyendo a los demás actores-

están mediadas y compartidas por un sistema de símbolos culturalmente

estructurados y compartidos. (Parsons (1951) citado en Ritzer, 2008:118)

Lo anterior expone la idea de este autor de que un sistema social es todo tipo

de colectividades, resaltando a la sociedad como sistema de gran importancia,

en el que un conjunto de individuos interactúan y pueden satisfacer sus

necesidades individuales y colectivas.

A pesar de que Parsons no tomó la interacción como unidad fundamental en su

estudio del sistema social, esta definición evidencia la concepción de sistema

social como un sistema de interacción. El núcleo de la obra de Parsons son sus

cuatro sistemas de la acción, conocido como su esquema AGIL. Los sistemas

de acción constituyen herramientas analíticas para el análisis de la realidad.

Estos son el sistema de la acción, el sistema social, el sistema cultural y el

sistema de la personalidad.

El sistema cultural era, para Parsons, el más importante y, por las

características de esta investigación, que tiene un componente cultural desde

el seguimiento de pautas o patrones, también se resaltarán sus


particularidades. Según Ritzer (2008), Parsons concebía la cultura como la

principal fuerza que ligaba los diversos elementos del mundo social o, dicho en

sus propios términos, del sistema de acción.

La cultura media en la interacción entre los actores e integra la personalidad y

los sistemas sociales. (Parsons, (1951) citado en Ritzer, 2008). Este autor

consideró también a la cultura como un complemento mediador de la

interacción, teniendo en cuenta su efecto en las personas, quienes al ser parte

de una determinada cultura, también poseen una latencia o mantenimiento de

patrones, pues el sistema es el encargado de proporcionar, mantener y renovar

la motivación de los individuos y sus pautas culturales. De este modo en el

sistema social, cumple la función de proporcionar a los actores las normas y

valores que les motivan para la acción.

El sistema cultural es parte de los otros sistemas, y a la vez existe

independientemente, pues constituye el acervo de conocimientos, símbolos e

ideas, elementos del sistema social y el de personalidad, pero que no se

convierten completamente en parte de estos.

Es importante destacar la atención que brinda Parsons al sistema cultural, y su

concepción de que la cultura es un componente fundamental de la interacción

entre los individuos.

El interaccionismo simbólico, que surge a partir de las ideas de Mead, se inicia

durante los años 20 en la Universidad de Chicago, y es representado por

Herbert Blumer. Su enfoque aportó importantes ideas en cuanto a la teoría de

la interacción social. Estudiosos del tema como Blumer, Manis y Meltzer, se

esforzaron por exponer los principios básicos del interaccionismo simbólico, de

los cuales se refieren algunos a continuación:


 La capacidad de pensamiento de los seres humanos, está modelada por

la interacción social.

 En la interacción social las personas aprenden los significados y los

símbolos que les permiten ejercer su capacidad de pensamiento.

 Los significados y los símbolos permiten a las personas interactuar de

una manera distintiva

 Las personas son capaces de modificar o alterar los significados y los

símbolos que usan en la acción y la interacción sobre la base de su

interpretación de la situación.

 Las pautas entretejidas de acción e interacción constituyen los grupos y

las sociedades.

Este último, sin restar importancia a los otros, es a nuestra consideración el

más importante, pues de este se desprende la idea de que cada sociedad con

sus diferentes grupos sociales son conformadas por el propio seguimiento de

las pautas, patrones, costumbres  y normas que los identifican.

El interés central de los interaccionistas se sitúa en la influencia de los

significados y los símbolos sobre la acción y la interacción humana. Según

Ritzer (2008), los interaccionistas simbólicos consideraron que los significados

y los símbolos confieren a la acción social (que implica un solo actor) y a la

interacción social (dos o más actores implicados en una acción social mutua)

características distintivas.

Por otra parte, al ser considerada la interacción como el proceso en el cual se

conforman, internalizan y expresan las pautas, patrones, costumbres  y normas

de la sociedad, se debe tener en cuenta que, en casi toda interacción, los

actores han de tener en consideración otros actores para decidir un


determinado curso de acción. Es decir, en la interacción social los individuos

emprenden un proceso de influencia mutua.

Es importante además la distinción que hizo Blumer de dos formas de

interacción: la interacción no simbólica, a partir de gestos inconscientes, y la

interacción simbólica., que requiere un proceso mental. Evidentemente los

interaccionistas simbólicos concedían una importancia especial a los procesos

del pensamiento de los individuos con respecto a las motivaciones y formas de

interacción.

P. Berger y T. Luckmann realizaron su análisis de la vida cotidiana

comenzando en un nivel individual. Definen las estructuras sociales como la

suma total de estas tipificaciones y de las pautas recurrentes de interacción

establecidas por intermedio de ellas. (Berger y Luckmann (1967), citado en

Ritzer, 2008)

Estos autores se interesaron por los procesos de externalización que llevan a

cabo las personas concibiendo que en estos procesos las personas suelen

desarrollar pautas habituales de acción e interacción en situaciones

recurrentes. La vida sería imposible sin la existencia de hábitos. (Ritzer,

2008:284)

Las acciones habituales, para estos autores son la base del desarrollo de la

institucionalización, sin embargo definen institución como un proceso recíproco

de tipificación, concepción micro que fue criticada y difiere de otras

concepciones sociológicas, que consideran que las instituciones constituyen

también fenómenos macro.

Estos autores destacan cinco elementos fundamentales que estructuran la

tríada realidad interpretada/significado subjetivo/mundo coherente: 1) la


conciencia, que define la intención y la búsqueda de objetos; 2) el mundo

intersubjetivo, que se comparte con los demás; 3) la temporalidad, como

carácter básico de la conciencia (orden temporal); 4) el lenguaje, como

elemento clave objetivo (externo al individuo) que facilita la estructuración del

conocimiento en términos de relevancia, y 5) la interacción social, que crea

esquemas tipificadores.

Esta última constituye para Berger y Luckmann  un elemento fundamental en el

desarrollo del ser humano, y en especial de la formación del yo humano. Son

importantes sus ideas sobre el hecho de que el ser humano se forma en

interacción con su ambiente cultural y el orden cultural y social. 

Por su parte, Matthew Speier (1970) señaló que la socialización es la

adquisición de la competencia para la interacción. (Ritzer, 2008:307). Este es

otro de los autores para los que la interacción es considerada un período

posterior a la socialización, lo cual varía si tenemos en cuenta que para

algunos estudiosos del tema el ser está a partir de que nace en un constante

proceso de socialización.

CONCLUSIONES

 El análisis de la interacción social desde las teorías sociológicas, permite

mayores niveles de flexibilidad hacia la comprensión de los procesos

subjetivos y objetivos del contexto real en que se desarrollan, además

del reconocimiento de determinadas pautas culturales y modos de

comportamientos, a través de la cual se expresan e interactúan en el

contexto donde se insertan.

 La interacción social ha sido, aunque no el elemento fundamental, un

basamento teórico-práctico fuerte en la sociología clásica y


contemporánea, ya que ha sido insertada en las teorías sobre la acción

social, los sistemas sociales y culturales, y la socialización. Autores

como G. Simmel, Mead, T. Parsons, Blumer, Berger y Luckmann,

consideraron a la interacción social  un elemento fundamental en el

desarrollo del ser humano, en conjunción con el orden cultural y social al

que pertenezca.

BIBLIOGRAFÍA

autores, C. d. (2003). Historia y crítica de las teorías sociológicas. Tomo II, 1ra

parte. La Habana: Félix Varela.

Ritzer, G. (2007). Teoría Sociológica Clásica. La Habana: Editorial Félix Varela.

_______ (2008). Teoría Sociológica Contemporánea. Primera y Segunda Parte.

La Habana: Editorial Félix Varela.

_______ (2008). Teoría Sociológica Contemporánea. Tercera Parte. La

Habana: Editorial Félix Varela.

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