POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Cada proceso socio-cultural modifica las formas de enfermar. Freud en “El
Malestar de la Cultura”, 1930 dice que el ser humano ha tenido que pagar un
elevado precio por el progreso; la pérdida de su felicidad; ya que bajo la
coacción del proceso civilizatorio y para poder vivir en comunidad ha debido
sacrificar su vida instintiva y reprimir su espontaneidad, lo cual se resuelve en
un estado neurótico y en un sentimiento de culpa que se vive de manera
inconsciente, expresándose como un malestar o descontento que se trata de
atribuir a otras motivaciones.
Cada momento histórico ha tenido su malestar psicológico relacionado al
marco psico-socio-cultural en que se desenvuelve el ser humano.
En el período de tránsito del feudalismo al capitalismo, bajo el espíritu del
luteranismo y calvinismo y bajo la ética del trabajo, se formó un modelo de
hombre “ordenado, puntual, frugal y avaro”, que desde las categorías
psicológicas actuales se podría definir como un “neurótico obsesivo”.
En el siglo XVIII, sobre todo en vísperas de la Revolución Francesa, aparece la
“melancolía” como síntoma principal del marco socio-cultural, que en ese
momento era la declinación del orden monárquico, la aristocracia empieza a
perder privilegios. Todos pasan a llamarse ciudadanos, sin distinción.
A fines del XIX y principios del siglo XX, se presenta bajo la forma de
“histeria”, cuadro que afectó principalmente a las mujeres, como
consecuencia, al decir de Freud, de un marco psico-socio-cultural represivo y
dominado por la moral victoriana. La sexualidad femenina estaba
absolutamente reprimida.
Hoy en día, en la Posmodernidad, cuyo inicio se fija a mediados del siglo XX,
el malestar psicológico se presenta en forma de “depresión y crisis de
pánico”, donde el vivir humano transcurre en el interior de un marco psico-
socio-cultural inédito, de cambios vertiginosos, exigencias de autonomía y
ausencia de las redes de apoyo.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Depresión, el malestar psicológico en Chile y el mundo.
- La depresión es una patología que afecta al ser humano a nivel
mundial.
- Se proyecta que al 2020, será la primera causa de baja laboral y la
segunda enfermedad más frecuente a nivel mundial.
- En Chile es la enfermedad neuropsiquiátrica más frecuente y de mayor
progreso en la población, afectando a todos los segmentos sociales y
con una incidencia mayor en las mujeres.
- Tiene que ver con la forma en que estamos viviendo, con estilos de
vida que han cambiado en nuestra sociedad, nos falta más solidaridad,
más redes de apoyo que son muy importantes en la salud mental.
Las mujeres se deprimen más, pero se suicidan más hombres. La depresión
es dos veces más frecuente en las mujeres y se presenta con mayor
frecuencia entre los 20 y 45 años, es decir, en plena edad laboral.
Los trabajos mal remunerados, inestables, de baja calificación y sin
posibilidad de desarrollo profesional, generan condiciones que
desencadenan problemas de salud mental que afectan a los trabajadores,
por lo tanto, el estilo de dirección autoritaria y castigadora, aumenta el
miedo, la inseguridad y la desconfianza de las personas que trabajan bajo
este estilo de liderazgo.
Lo mismo ocurre cuando hay ambigüedad en el rol que deben cumplir los
trabajadores, la falta de confianza en las relaciones interpersonales y la
sobrecarga de trabajo; los cuales contribuyen de manera importante al
desarrollo del estrés laboral y a una posible depresión.
Definición de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a partir de
1956:
“Un estado de completo bienestar físico, mental y social no consiste solo en
la ausencia de dolencia o enfermedad”.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
La preocupación hoy, más que el vivir más, está centrada en la “calidad de
vida”, la búsqueda del bienestar, de la felicidad, de la alegría de vivir.
POSMODERNIDAD Y GLOBALIZACIÓN
Al ser humano de hoy le ha tocado vivir un período crucial de transición
histórica, un cambio de siglo y de milenio y del paradigma teocéntrico
anterior.
Viejas concepciones empiezan a quedar atrás y otras nuevas se gestan y los
seres humanos están prisioneros entre las viejas concepciones que aún
operan y las nuevas que empiezan a ocupar su lugar.
Las estructuras que conformaban la trama social y que eran consideradas
redes de apoyo y orientación del ser humano eran: familia, iglesia, sindicatos,
partidos políticos, nación, trabajo para toda la vida, estado benefactor.
La Globalización es un fenómeno que se hace sentir muy simbólicamente a
partir del 1989, a raíz de la caída del muro de Berlín.
La globalización tiene como rasgo más característico el hecho de que la
tecnología ha permitido superar las limitaciones de espacio y tiempo dándose
un mundo absolutamente interdependiente, donde se han borrado las
fronteras, las relaciones sociales económicas se han intensificado y se ha
producido una existencia compartida, aunque no necesariamente solidaria.
Esto, como hecho psico-antropológico y que incide en el malestar psicológico
posmoderno ha significado:
- La fragilización de los vínculos y redes comunitarios
- La vulnerabilidad, transitoriedad de los vínculos entre las personas
- Y como consecuencia de lo anterior, la ausencia de solidaridad.
El desmoronamiento de lo que sustentaba a la sociedad y que servía de base
a las identidades individuales y colectivas, tiene como efecto que el individuo
tienen que vérselas sólo en el esfuerzo de búsqueda de identidad, en una
sociedad que transcurre en un fluir que no disminuye ni se detiene y que
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
elabora cosas para el consumo deliberadamente inestable destinado al
desecho rápido.
Esto exige al habitante posmoderno, velocidad de readaptación y capacidad
de aprendizaje para el manejo de la propia flexibilidad, de modo de construir
y reconstruir su identidad cuantas veces sea necesario hacerlo; exigencias
que sin duda producen malestar psicológico a quienes no están dispuestas o
no sepan cómo hacerlo.
El individuo tiene obligación de ser un individuo soberano, dueño de sí y con
capacidad de autonomía.
Hoy en que la tradición y las redes de apoyo se han replegado el “individuo
soberano” queda solo a cargo de su soberanía con un sinfín de exigencias
sociales y culturales que debe cumplir si quiere insertarse en la sociedad:
iniciativa, proactividad, capacitación, movilidad, libre competencia social,
responsabilidad frente a su propio destino, en definitiva, ser capaz de
afrontar y manejar su propia vida a partir de sí mismo.
La soberanía se volvió una obligación ya que las pautas para vivir y la
responsabilidad del éxito o fracaso cae sobre sus propios hombros.
Desde la perspectiva del malestar psicológico, esta exigencia, por una parte
conlleva una oportunidad de crecimiento personal y por otra; desafíos,
miedos e incertidumbre para quién no está preparado para hacerse cargo de
sí mismo o para quién se sienta excesivamente exigido en su capacidad de
autodeterminación y decisión lo que puede llevarlo a conductas evasivas.
En nuestra sociedad de consumo se abolió la postergación de la satisfacción
del deseo; si una acción debe ser recompensada, la recompensa debe ser
inmediata.
La espera y la satisfacción deben ser breves. Para mantenerse vivo, el deseo
debe ser continuo y frecuentemente satisfecho (éxtasis de la compra).
Visto desde el malestar psicológico, se trata de una gratificación engañosa, ya
que la satisfacción inmediata no favorece ciertas actividades humanas
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satisfactorias que requieren tiempo de ser satisfechas, como la reflexión
introspectiva que permite desarrollar una conciencia crítica o la “producción”
y “alimentación” de vínculos humanos verdaderamente gratificantes y
contenedores.
EL HOMBRE LIGHT (EXTRACTO)
AUTOR: ENRIQUE ROJAS
Perfil psicológico.
Es un hombre bien informado pero con escasa educación y muy entregado al
pragmatismo y a los tópicos. Todo le interesa pero a nivel superficial.
Es un sujeto trivial, ligero, frívolo, lo acepta todo, pero carece de criterios
sólidos. Todo para él es etéreo, leve, volátil, banal, es permisivo.
Utiliza frases como " Qué más da”, "Todo vale" o "las cosas han cambiado",
que demuestran el vacío que se encuentra en él, un vacío moral.
"Sufre" cambios muy rápidos que le desconciertan. Entonces se dan en la
realidad unos aspectos característicos:
Materialismo: cierto reconocimiento social por ganar mucho dinero.
Hedonismo: pasarlo bien a costa de lo que sea, muerte de los ideales, el
vacío de sentido y la búsqueda de una serie de sensaciones cada vez más
nuevas y excitantes.
Permisividad: arrasa los mejores propósitos e ideales.
Revolución sin finalidad y sin programa: la ética permisiva sustituye a la
moral.
Relativismo: cae en la absolutización de lo relativo, brotan así unas reglas
presididas por la subjetividad.
Consumismo: formula postmoderna de la libertad.
Surgen entonces en la sociedad las" nuevas enfermedades", que se admiten
como algo inevitable.
Rupturas conyugales.
Drogas.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Paro.
Este ser posee un pensamiento débil de convicciones sin firmeza, asepsia en
sus compromisos, indiferencia, se guía por lo que se lleva, lo que está de
moda.
El ideal aséptico.
El hombre Light no corre riesgos, va con la seguridad por delante, no cree en
casi nada y sus pensamientos cambian rápidamente, es vulnerable, se siente
indefenso, no hace las cosas con pasión.
Lo que desea es poder, fama, un buen nivel de vida. Es un hombre sin
vínculos, descomprometido. Para que esto cambiase se necesitaría un
sufrimiento muy grande que le sugiriese hacer un balance personal e iniciar
una andadura más digna. Debe llegar a dos conclusiones:
GENERALES: ayudan a interpretar mejor la realidad actual, en su
complejidad.
PERSONALES: que surja un ser humano más consistente, vuelto hacia los
valores y comprometido con ellos
Revolución sin finalidad y sin proyecto.
Los medios de comunicación conllevan a un consumismo desmesurado y a
una debilidad. Nada ni nadie puede escandalizar al hombre light, esto
produce vidas vacías, sin dramas, sin angustias, etc... "todo vale", todo es
relativo.
El hombre light es un hombre frío, no le interesa la justicia, ni los problemas
sociales. Vive manipulado por la masa, dirigido por ella como una marioneta,
posee todo lo que quiera pero nada le hace feliz.
Este relativismo es fruto de la permisividad, no hay un auténtico progreso si
no se desarrolla en clave moral.
¿QUÉ ES EL HOMBRE?
El hombre buscador de la libertad.
La verdad del hombre light es una libertad relativa, cada uno se fabrica la
suya propia, subjetiva particular, escogiendo lo que le gusta y rechazando lo
que no le apetece, sin que le implique ningún compromiso.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
La libertad significa aspirar a lo mejor, aspirar hacia el bien, para buscar todo
lo grande, noble y hermoso.
Si no existe interés por la verdad, la libertad perderá peso y servirá para
moverse con soltura, pero sin importar demasiado su contenido.
Así vamos del hombre grande, egregio, ejemplar, al hombre light que llama
libertad a la prisión, al sexo lo llama amor, y al bienestar lo compara con la
felicidad.
Una causa podría ser que los finales de siglo suelen ser confusos, hay
desconcierto, desorden, grandes errores sobre temas primordiales, inversión
de los valores, equívocos que traerán grandes consecuencias. Errores que
afectan a lo esencial, básico, fundamental, propio y peculiar de la condición
humana.
Verdad y libertad.
En este apartado se habla de la facilidad del hombre light de acomodar la
verdad a sus intereses. La verdad hay que buscarla en la información, pero en
este punto llegamos a la consideración de si en realidad la información que
ofrecen los medios es lo suficientemente adecuada para este fin, es decir los
medios de comunicación manipulan, falsifican y deforman sus contenidos,
(farsa de la información), cuyos mayores responsables serían los grupos de
poder que desprecian e ignoran a los que no piensan como ellos. La
información no es constructiva, ni formativa, ni busca el bien del hombre ni
lo conduce a comprenderse mejor a sí mismo y estar más cerca de los demás.
La información se vuelve insensible, sensacionalista, no educa, ni deja nada
duradero.
El hombre sólido hace una síntesis de las noticias buscando un sentido, un
ejercicio de inteligencia, el hombre light no.
El hombre: animal descontento.
El hombre light no tiene nunca cerca la felicidad ni la alegría, lo que tiene es
el bienestar y el placer. Confunde el placer con la alegría, placer
momentáneo generalmente supeditado al sexo, la satisfacción rápida y sin
problemas.
El hombre se mueve solo alrededor de sí mismo, todo lo interpreta con
relación a la conveniencia del momento, no es solidario. Se envuelve en un
cinismo práctico.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
LA SOCIEDAD DIVERTIDA
La moda como eje de la conducta.
El hombre light se suele dar en niveles socioeconómicos altos, medios y
medio bajos en consecuencia del influjo resonante. Las revistas del corazón
son el principal transmisor.
El hombre light es frívolo, tiene poco interés por la cultura, ya que, sólo le
interesa aquello que tenga relación con su vida profesional.
La enfermedad de la abundancia.
La abundancia da al hombre light libertades que, aunque no estén
relacionadas con el dinero directamente, se siente con poder para ello.
Recorren su existencia consumiendo, entretenidos en cualquier asuntillo y
pasándolo bien, sin más pretensiones. “Tener todo lo material reducir al
mínimo lo espiritual."
SEXUALIDAD LIGHT.
Definición del amor humano.
El hombre light no sabe realmente qué es el amor, lo confunde con pasión y
debido a sus características no puede saber lo que es amar ya que no tiene
capacidad para mantener una relación estable, todo es superficial.
El hombre light tiende a la relación sexual sin amor, no tiene otro objeto que
el placer, esto supone la utilización del otro, sacar provecho de ella, algo
material, sin compromiso.
Sexualidad vacía y sin rumbo.
La abundancia del sexo rodea al hombre y pretende engañarle
convenciéndole de que sexo y amor significa lo mismo, le da un punto de
vista material y deshumanizado.
Se pierde un valor importante como es el amor y deja en su lugar un vacío
que solo pretende la satisfacción de los deseos más primarios, más animales.
LA VIDA LIGHT.
La palabra light.
Todo es ligero, suave, descafeinado, liviano, aéreo, débil, y todo tiene un bajo
contenido "calórico". Todo carece de interés y la esencia de las cosas ya no
importa, sólo lo superficial es cálido.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Indiferencia por saturación.
La causa es que hay de todo en exceso, la saturación cansa, los valores se
devalúan, lo importante es pasarlo bien sin decir nada, sin aportar nada. Las
características:
La apabullante frivolidad. Especie de socialización de la trivialidad y de
lo mediocre.
El ascenso del egoísmo humano, insolidaridad, ausencia de grandes
ideales y caída de valores.
Esto provoca el suicidio buscando una salida rápida a este cúmulo de hechos.
Un nuevo ideal: la comodidad.
El hombre light busca la máxima comodidad con el mínimo esfuerzo, lo que
está de moda es sorprender a los demás con una vida refinada y
descomprometida, su máximo disfrute personal con seguridad,
proporcionada esta por la abundancia de seguros que tiende a hacerse.
El hombre light se dirige a una debilidad personal y esta es una explicación
para las rupturas conyugales, la pérdida de valores y fines, una tendencia a la
masificación en sus diversas formas:
Acumulación de individuos donde sólo los singulares son capaces de ser
personas.
Despersonalización alienante por los medios de comunicación.
Igualitarismo en decadencia.
Carencia de un proyecto de vida: lo que importa es tener.
El hombre light quiere aparentar, es lo que le importa, tener para aparentar,
parecerse a la pseudocultura rosa, que fomentan relaciones en las que el
plano racional y los criterios lógico-racionales quedan al margen. Todo es
estético, todo es político, todo sexual. Nace el anti-arte.
LA ANSIEDAD DEL HOMBRE DE HOY.
Luces y sombras de la sociedad posmoderna.
Lo positivo de nuestros días son los grandes avances conseguidos en los
últimos años en la ciencia, la tecnificación, la revolución informática, de las
comunicaciones, los derechos humanos, la democracia, la preocupación por
la justicia social, altos niveles de confort y bienestar, igualdad de
oportunidades, cultura más accesible, conciencia ecológica.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Lo negativo es lo ya comentado: Materialismo, consumismo, hedonismo y
permisividad, evolución sin finalidad.
Consumismo, permisividad, vacío.
La información que recibimos no es formativa, sino que va gestando un
individuo frío, desconcertado, abrumado, se produce una masificación, una
socialización de la inmadurez que se define por: - Desorientación.
Inversión de valores.
Vacío espiritual.
La felicidad consiste en una mezcla de alegría y tristezas, de luces y sombras
pero dotadas de amor.
Para que la felicidad esté bien ajustada, la vida afectiva tiene que estarlo
también.
Pero el hombre light tiene dos motores en su vida afectiva: el placer y la no
presencia de prohibicionismo.
El progreso material nunca puede colmar las aspiraciones.
Se cambian los valores y los esquemas, el mismo diseña su religión, le
preocupa su apariencia humanística. Pero esto no genera libertad, la libertad
se genera a través de la verdad y el amor. No hay que basarse en ídolos de
barro que al cabo de un tiempo no han nutrido su alma, sino que aquellos
que perduran y que aportan la felicidad verdadera.
Si hay una cosa clara, desertamos de los auténticos valores humanos y
espirituales para arrojarnos en manos de la moda. Alvin Toffler, en sus
distintos trabajos, alude a las tres versiones complementarias del poder en el
mundo actual:
El poder de la violencia.
El poder del dinero.
El poder de la información, que implica el conocimiento de la realidad con
el fin de operar en la sociedad y conseguir de ella un mejor rendimiento
económico.
En definitiva, si el hombre light se centra solo en lo material, con alta
preferencia sobre lo espiritual, es difícil que se incline por los valores
humanos y espirituales.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Una vida sin valores queda reducida a un programa cuyo argumento carece
de unión.
Uno de los principales valores es el humanismo, basado en una formación
moral sólida, abierta y pluralista.
Esto constituye una labor personal que conlleva los siguientes requisitos:
No estimular los instintos y las pasiones, si educarlos.
No caer en la permisividad y tener criterios para distinguir entre el bien y el
mal.
Intentar el bien colectivo, y el propio pero sin una competencia
desaforada, trepidante para llevar a cabo aquella sentencia de “el hombre es
el lobo del hombre”; una moral educada en los principios naturales, que es
capaz de elevar el vuelo hacia los sobrenaturales, y una cultura que lucha por
no estar pegada a la televisión, como elemento casi único de nutrición
intelectual.
En definitiva se trata de conseguir un hombre más digno, que quiere ser más
culto para ser más libre. Crear un espacio más afectivo, donde quepa lo
material, lo espiritual y lo cultural.
Todo lo anterior nos ayudara a obtener la felicidad.
Frente al hombre light sin perspectivas se propone al hombre comprometido
y con perspectivas frente al futuro. Tenemos que dotar a nuestra vida de
valores fuertes y convincentes, porque es evidente que el hombre light es
transitorio, pasajero, y tiene poco poder de convicción.
En la intimidad uno se encuentra, el dialogo se hace fluido, rico, repleto, y es
donde disfrutamos con una tertulia familiar o viendo cómo crecen los hijos.
El hombre light no tiene vida interior ni intimidad y por ello vive para la calle.
Se ha vuelto pragmático y una cosa es lo que piensa y otra, bien distinta, lo
que hace.
Es la mística de la nada. Al producirse la perdida de todos los referentes, esta
es una de sus consecuencias, ¿qué hacer?
Frente al cinismo, luchar por la coherencia personal.
Ante el “todo vale”, perseguir y apostar por los valores inmutables y
positivos que dan trascendencia al hombre.
Escapar de los falsos absolutos.
POSMODERNIDAD, GLOBALIZACIÓN Y SALUD MENTAL
Huir de la idolatría del sexo, el dinero, el poder el éxito, porque son
medios, nunca pueden ser fines.
En una palabra, se trata de volver al humano espiritual.
La felicidad se alcanza con una vida coherente.
Todos buscamos la felicidad, pero son pocos los que la consiguen. Es la meta
máxima de nuestra conducta. Para ser feliz es necesario que la vida sea
argumental y coherente.
Cuando sabemos que meta deseamos, el camino se inicia y las dificultades se
superan, es cuando entra la voluntad, que debe ser más fuerte que las
adversidades.
“LA FELICIDAD NUNCA ES UN REGALO, HAY QUE CONQUISTARLA Y
TRABAJARLA CON ILUSIÓN