Alumna: Salma Danae Murillo González
Maestra: Elvira Ruiz Vivanco
Licenciatura en Arte Dramático
Análisis de la GAVIOTA de Anton Pavlovich
Chejov
Materia: Análisis del Texto Dramático
Otoño 2019
Alumna: Salma Danae Murillo González
ESQUEMA ACTANCIAL:
DESTINADOR DESTINATARIO
SUJETO
-RECONOCIMIENTO “KONSTANTIN”
(KONSTANTIN)
-EL AMOR
AYUDANTE OBJETOS OPONENTE
-El TEATRO -El amor de Nina -Boris Alekseevich
-Sorin -Ser un buen escritor y Trigorin
alcanzar la fama -Los celos
DESTINADOR DESTINATARIO
SUJETO -Nina Mijailovna
-La fama y el
NINA Sarechnala
reconocimiento
AYUDANTE OPONENTE
-Nadie la apoya, OBJETO -No ser una buena
está sola ella -Ser una buena y actriz; falta de
contra el mundo famosa actriz “talento”
-El amor de Boris -El desamor por
parte de Boris
Alumna: Salma Danae Murillo González
Análisis de la obra escrita de Anton Chejov: “LA GAVIOTA”
TRAGEDIA Y CONFLICTO:
La tragedia que trae el desamor parece inevitable, viene como un huracán y arrasa con todo,
parece que no hay salida, y los personajes de esta obra no se salvan de esta tormentosa
situación, mejor dicho, es la raíz de sus conflictos, parece ser que si no poseen a su ser
amado su vida se vuelve en un paisaje triste y obscuro donde las aves rodean con palabras
dolorosas que retumban en los oídos diciendo lo siguiente: “NO TE AMA”
Acción (conflicto) de los personajes:
Konstantin: el fracaso obtenido por parte de su obra trae consigo varios problemas, uno de
ellos el desinterés que muestra después su actriz principal, Nina (mutación del deseo). Su
madre muestra de forma burlesca su opinión sobre la obra de Konstantin, esto también
causa que él se sienta frustrado y desilusionado sobre sus creaciones literarias. Sin
embargo, el conflicto más notorio y significativo es el amor no correspondido por parte de
Nina, ella ama a otro hombre, el cual es un escritor reconocido.
Nina: no muy contraria a la vida de Konstantin, ella también fracasa, la actuación no le trae
buenos frutos; además de perder un hijo y a su único “amor” Boris, el desamor le trae una
profunda tristeza.
Mascha: trágica e infeliz por naturaleza, deambula por la hacienda en busca de un poco de
atención por parte de Konstantin
Irina: siempre tiene la necesidad de ser el centro de atención. Le teme a la vejez, y se pone
celosa de Nina y de su juventud. Lleva una vida muy activa y plena, sin embargo, parece
ser que su único conflicto es el saber que su único hijo intenta suicidarse, pero a pesar de
eso no muestra mucha preocupación por aquel suceso.
Sorin: el aburrimiento y el desasosiego que tiene por el campo le conflictúa demasiado. No
es tal como desagrado, pero el añora pasar sus días en la ciudad.
Medvedenko: maestro que tiene que pagar más de lo que le puede dejar su sueldo. Vive
enamorado de Mascha sin ser correspondido ni aún que estén casados.
Alumna: Salma Danae Murillo González
LUGAR DRAMÁTICO:
La mayor parte de las acciones, sucesos, conversaciones ocurren en la hacienda de Sorin.
Un lugar que queda fuera de la ciudad ubicado cerca del lago. Parece ser un lugar acogedor
y tranquilo, muy apropiado para pasar algún fin de semana junto a la familia. Sin embargo,
la mayoría de los personajes quieren o recurren a huir de aquel lugar pacifico, les causa
aburrición.
ACONTECIMIENTO:
¿Cuándo comienza el conflicto? Se podría decir que todo se suscita cuando Konstantin da a
conocer su obra teatral y esta resulta ser mal valorada por su madre, y él se enfurece y
detiene la puesta en escena. Este acontecimiento da origen para que Nina y el escritor Boris
se conozcan y así se suman más sucesos a esta trágica historia de desamor, suicidio y deseo.
Y todo esto comienza en la primera escena de la obra.
SUCESOS:
o La llegada de Irina junto con el famoso escritor Boris a la hacienda.
o La actuación de Nina en la puesta de escena de Konstantin.
o La percepción de los demás después de mirar la obra.
o Primera interacción entre Nina y Boris.
o Confesión que le hace Mascha al Doctor Dorn sobre su amor apasionado hacia
Konsta.
o La muerte de una gaviota causada por Konstantin y después esta es arrojada por el
mismo a los pies de Nina.
o El fallido suicidio de Konsta.
o Casamiento entre Medvedenko y Mascha.
o El amorío entre Boris y Nina.
o El regreso de Boris e Irina a la ciudad.
o La huida a la ciudad que hace Nina en busca de ser una famosa actriz.
o El regreso de Irina y Boris a la hacienda después de dos años.
o El recuentro de todos en la haciendo.
Alumna: Salma Danae Murillo González
o La llegada de Nina a la hacienda de Sorin, en busca de Boris.
o Declaración que realiza Nina a Konstantin, diciéndole así sobre el tanto amor que le
tiene a Boris y que no puede tener hacia él.
o El suicidio de Konstantin.
SIMBOLO(S):
La gaviota: es el símbolo más relevante que se encuentra dentro de la obra. Este da
la alerta sobre como terminara Konstantin o la mayoría de los demás personajes, la
muerte que le da Treplev a este inocente animalito es desgarrador y más aún cuando
se lo pone a los pies de Nina. “¡Cometí la infamia de matar a esta gaviota, y la
pongo a sus pies!”. “¡Pronto, del mismo modo, me mataré yo!”, estas fueron las
palabras que soltó de su boca, “Konstantin”. Si Nina se hubiera detenido a analizar
sobre este mensaje, quizás el intento de suicidio de Konsta sería solo un relato más
y no una acción cometida.
La gaviota asesinada refleja a la mayoría de los personajes, como estos tan
inocentemente cayeron en las ramas seductoras del amor, pero en un amor venenoso
donde el dolor es letal, es mortal. Se muestra a lo largo de la obra como los
desdichados personajes se ven envueltos en la tentativa de amar a quien no los ama,
sin importar que tras de ellos está la persona que realmente los ama.
Una constante entre los/las analistas literarias es la de referir al texto a un campo de
universalidad, misma que, según ellos o ellas define la calidad de la obra. Pareciera
reducirse a lo siguiente: para que una obra pueda considerarse superior, esta debe cumplir
con su carácter universal. Pero también intemporal. No nos detendremos a discutir esto,
pero hemos querido aludir a ello para colocar a La Gaviota dentro de esta casilla e ir así
construyendo un análisis en el cual puedan aflorar de manera más sencillas determinadas
características. Por otro lado, la universalidad de dicha obra es evidente desde el momento
en que nos ponemos en contacto con ella. Las situaciones, pese a que han sido sentidas hace
más de un siglo, bien podemos sentirlas cercanas, cotidianas. Y es aquí donde podríamos
volver a reconectar y advertir al lector que el presente análisis buscará tener desviaciones
Alumna: Salma Danae Murillo González
que se ajusten a la realidad más próxima. Utilizaremos el texto, la puesta en escena y la
versión fílmica como un collage interpretativo y podremos tocar ese punto que decidimos
no tocar al principio, el de la presunta universalidad, pues ya iremos viendo que esa aura de
permanencia se la da el presente más próximo (más concreto) como restauración del pasado
y no la presunta excepcionalidad de la realidad retratada.
Otra mirada a la puesta en escena dentro de la puesta en escena
Recién iniciamos la puesta (como espectadores), nos damos cuenta de una peculiaridad que,
si nos pilla distraídos, puede llegar a confundirnos. Estamos hablando de la puesta en
escena dentro de la puesta en escena, ese tramo de la obra en la que Konstantin y Nina
realizan una representación de un texto escrito por el primero. Una lectura clásica podría
acudir de manera inmediata al sentido trágico del dialogo dentro de este episodio y como
este puede ser un reflejo de la subjetividad impregnada del escritor real de la obra (Chejov).
El análisis es plausible y todas las vertientes que de aquí se desprenden pueden crear hilos
interpretativos hacía otros horizontes, pero de momentos nos interesa hacer otra lectura.
Esta otra mirada nace del lago, es decir, de la realidad concreta. El lago, dentro de la
estructura real de la obra, es una geografía localizada, existente y no un producto más de la
escenografía, algo así como una realidad que se virtualiza para darle mayor densidad a su
estructura real. Cuando nos dimos cuenta de esto, fue una especie de suerte distraída, pues
no estábamos siendo del todo conscientes de lo que sucedía en la obra. Digamos que la
distracción (casi natural en los primeros minutos de casi todo lo que vemos) nos llevó a
sentir la dramatización en otro plano y es por eso que logramos conectar la idea del lago de
manera distinta. Nina y Konstantin están viviendo algo, una situación cuyo desenlace
ignoramos y que hasta estos momentos nos es suave, dulce, relativamente idílico.
Konstantin tiene grandes expectativas en lo que está haciendo y Nina se mira entusiasmada,
soñadora, voladora. Y sólo hay un telón, todo lo demás existe, doblemente está. Es decir, en
este doble estar, se materializa un goce que, si bien es pequeño o incierto, existe y se
prolonga, de ahí la importancia de que todo se mantenga ahí, en esa fuerza hipnótica que
gira alrededor del lago. Esas ganas de querer vivirlo todo por doble, de extender el presente
dentro del propio presente. El arte como una manera humilde (por decirlo de alguna
manera) de entender lo que está sucediendo, de festejar los que nos toca, sea como tragedia,
sea como broma. Lo que queremos apuntar aquí es que, en esa obsesión por traer sólo el
Alumna: Salma Danae Murillo González
telón, observamos la necesidad de comunicar lo inmediato, no como retrato, sino como
inmediatez pura que toca las fibras del cuerpo, independientemente de si esta idea se rompe
durante el desarrollo de la escena. Lo que los jóvenes protagonistas hacen es vivir su propio
teatro y, si cavamos un poco más, a partir de esta escena, podemos construir una estética
otra, una en la que la conexión con la vida es tan fuerte que deviene política.
Melancolía y deseo
Sin duda, dos de los elementos más visibles en la obra son el deseo y la melancolía.
Melancolía entendida como sentimiento de pérdida y deseo entendido como obsesión por el
objeto que no se posee o no puede poseerse. Angustia y neurosis. A la melancolía podemos
ubicarla especialmente en dos personajes: Konstantin y Sorin. Ambos añoran algo que no
está o que no existe o que no puede obtenerse en el futuro próximo. Por otro lado, el deseo
es visible en casi todos los personajes. Todos quieren algo, pero esta querencia más que un
afecto, se nos presenta como neurosis posesiva. Sea la madre o sea Konstantin o Nina o sea
Boris, todos buscan algo para sí mismos. Y ese algo es lo otro. El porqué de esa pulsión no
podríamos esbozarlo aquí, pero lo que sí podemos hacer es maquetar lo que regularmente
se tiene en occidente por deseo. Contrario a la filosofía de Spinoza, el deseo en La Gaviota
se nos presenta como un vacío que debe ser llenado, siguiendo un poco la línea del
psicoanálisis, y no como una pulsación vital que prolonga la vida. En la mayor parte del
pensamiento occidental, el deseo no es otra cosa que apropiación. No es un querer hacer, es
un querer poseer. Y esto quizá pueda conectarse con otra cuestión que se hace visible
dentro de la obra. En una de las escenas, uno de los personajes hace alusión al trabajo y
define a este como una carga, un peso y algo que inevitablemente llevará al sufrimiento.
Esto es importante, pues nos da una idea más clara de lo que para el occidental es el trabajo,
la vida y el deseo y cómo es que las sociedades inscritas dentro de este pensamiento han
cimentado sus vidas. El eterno retorno de lo amargo. Asimismo, siguiendo este camino, hay
una crítica que nos parece pertinente y que tiene que ver con el deseo visto dentro del
campo erótico-afectivo y que se trasluce en la idea del desamor. La construcción erótica en
occidente (por erótico entiéndase lo afectivo corporal-sensible) tiende a resolverse en dos
niveles bien establecidos y al mismo tiempo separados: lo corporal y sensible. Lo corporal,
desde los griegos (y siguiendo la tradición judeo-cristiana), representa lo manchado, lo que
no puede ser sublime y que por lo tanto genera culpa. Y lo sensible se entiende como
Alumna: Salma Danae Murillo González
aquello que es digno y que puede trascender más allá de lo carnal. En esta forma binaria de
entender lo erótico surge más de un problema. Para no extender mucho el texto, daremos un
ejemplo de las repercusiones de esta visión. Si se sigue esta tendencia de replegar al cuerpo
como algo sucio, el cuerpo pierde toda validez y se deshumaniza, se transforma en objeto.
El sujeto deja de ser sujeto, se vuelve consumible. Porque si el cuerpo es lo manchado, de
qué sirve respetarlo, si la que prevalece es el alma. Esto a niveles políticos tiene alcances
muy graves, pues puede funcionar como una excusa para no garantizar derechos básicos
como la comida, el vestido o la vivienda: “el alma prevalece, no te preocupes, el tránsito
por la tierra es momentáneo y quien aguanta el sufrimiento, vivirá para siempre”, nos dicen.
Regresando a la cuestión principal, lo que podemos ver en toda la obra es un trastorno del
erotismo, pues las relaciones son colocadas en pilares que no tienen nada que ver con la
realidad concreta. El amor se idealiza y se convierte en lo otro que debo poseer, se pierde
contacto con el hacer real, que es la construcción sincera de los lazos afectivos. Digamos
que el nudo del problema es una especie de narcisismo trágico que fragiliza las relaciones
humanas.
Musa es misoginia
Para concluir, podemos el texto con una breve cuestión que tiene que ver con la idea de la
mujer o de lo que se tiene por mujer dentro de la subjetividad de los personajes. Desde
Konstantin, hasta Boris, pasando por Irna, hay un machismo muy marcado, mismo que se
extiende por la mayoría de los personajes, pues incluso el tío no se salva, ya que él también
tiene una imagen inmaculada de la mujer. No obstante, el rasgo más notorio es el de la
mujer como receptáculo o la mujer balsa. Para Boris, Nina no es más que la continuación
de su deseo, un aliciente más para su ego, una musa perdida y el nuevo fuego, la llama que
según él nunca tuvo oportunidad de sentir. Es su pasatiempo, su enigma (recordemos la
escena en la que se ve atormentado por descubrir a que pasaje se refiere Nina en el grabado
que le regala), la mujer para Boris deviene cosa. Y es una constante que culmina en el
ninguneo total de ella, llevándola al fracaso y el autodesprecio. Sin embargo, Boris no es el
único, pues el propio Konstantin demuestra señales paralelas a las de su rival, pues si bien
éste siente un cariño más “sincero” por Nina, termina por hacer de ella un lugar terapéutico
y la causa (junto a su madre) de todos sus fracasos y desvelos. Alguien podría decir que
deberíamos considerar el tiempo en que fue hecha la obra, pero estas situaciones se siguen
Alumna: Salma Danae Murillo González
repitiendo y comenzar a elaborar estudios que logren hacer visibles estas violencias nos
parece fundamental por donde se vea.
BERTOLT BRECHT (El pequeño órganon para teatro escrito):