EL CARÁCTER ÉTICO DE
DIOS
¿Cuál es su naturaleza y cuáles son sus atributos morales?
Las primeras páginas de la Biblia nos hablan de un Dios
creador, sustentador y que está en control de su creación.
Se presenta con cualidades humanas, que llamamos
antropomorfismos, porque habla de sus ojos y sus manos,
como si tuviera todas las características de los seres humanos.
También tiene las emociones; se refiere a su enojo, su celo, su
bondad y su amor.
Es activo en los asuntos relacionados con su creación y las
actividades de los seres humanos. Anda en el huerto del Edén,
preguntando a Adán después de haber cometido el pecado
Adán y Eva: "¿Dónde estás tú?, Mas tarde pregunta a Caín
cuando se da cuenta que ha matado a su hermano: "Dónde está
tu hermano Abel”, y "¿Qué has hecho?”, al escuchar la evasiva
de Caín en la pregunta: "¿Soy yo acaso el guarda de mi
hermano?”
(1) La santidad de Dios.
Una de las cualidades que más comunica el concepto moral es la
santidad de Dios. La referencia más temprana a esta cualidad está en
Levítico 19:25, donde hay, un código de santidad para regular el
comportamiento humano. Y el prefacio de ese código dice: "Sed
santos, porque yo, Yahvé vuestro Dios, soy santo" (Lev. 19:2).
Es muy difícil determinar el significado original de la palabra, pero
tradicionalmente se creía que QADOSH significaba una separación
de las cosas dedicadas a Dios de las cosas comunes.
(2) La justicia de Dios.
La justicia de Dios quiere decir que él actúa de una manera
correcta y justa en sus relaciones con el hombre. La palabra
MISHPAT, traducida justicia, lleva el concepto de decreto o
decisión legal y es una de las palabras más ricas en significado en el
Antiguo Testamento. Llevaba el sentido de hacer lo que se
consideraba correcto de acuerdo con las circunstancias.
La justicia que se esperaba de parte del hombre en relación con su
prójimo se basaba en la cualidad de justicia que caracterizaba a su
Dios.
(3) La rectitud de Dios.
La palabra ZADEK tiene el significado de recto. Es palabra similar
en sentido con mishpat, y lleva el significado de lo recto en sentido
moral o legal. Génesis 18:25 dice: "...El Juez de toda la tierra, ¿no
ha de hacer lo que es justo?" Las referencias relacionadas con Dios
que se encuentra en Isaías 59:16, 19 también se refieren a la rectitud
de Dios al recompensar a los justos.
Dios es recto en sus relaciones con las naciones. Amós, el gran
profeta del siglo VIII a. de J.C., hizo hincapié en la justicia, y dijo
que el Dios justo tendría misericordia sobre los que buscaban a Dios
y amaban el bien (Amós 5:14, 15). El concepto de un Dios recto
presentó un problema para los hebreos, pues éstos dedujeron que los
males y los sufrimientos son castigos impuestos al ser humano por
Dios debido al pecado. Sin embargo, el Salmista se refiere al triunfo
de los malos mientras sufrían los rectos (Sal. 37-, 943). Las
experiencias de Job, en cambio, dieron ocasión para que sus
"amigos" interpretaran sus sufrimientos como resultado de sus
pecados.
El concepto correcto que se obtiene de la Biblia es que el ser
humano debe ejercer la paciencia y ver que la justicia de Dios obre
lentamente en el drama humano. Los malos también recibirán su
castigo, porque serán cortados como la hierba (Sal. 72).
(4) La misericordia de Dios.
En el Antiguo Testamento predominan las referencias a Dios como
juez justo, y por eso se considera como ser severo en relación con el
ser humano. Pero también se habla mucho de la misericordia de
Dios. En Génesis 24:27 dice: "¡Bendito sea Yahvé, Dios de mi señor
Abraham, que no apartó de mi señor su misericordia y su verdad!
En el camino Yahvé me guió hacía la casa de los hermanos de mí
señor".
La palabra HEDED tiene el sentido de bondad, gracia, fidelidad y
lealtad. Moisés estaba en la montaña adorando a Dios y el pueblo
hizo el becerro de oro en el valle y comenzó a adorarlo. Moisés bajó
de la montaña y castigó al pueblo por su pecado. Posteriormente
Yahvé pasó frente a Moisés y dijo: ¡Yahvé, Yahvé, Dios compasivo
y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad...!"
(Ex. 34:6). La misericordia de Dios se observa en su trato con la
nación al establecerse ésta en la tierra prometida. Muchas veces la
nación pecó contra Dios; pero Dios, por su misericordia, no la
destruyó; más bien la llevó al punto de arrepentimiento para
perdonarles sus pecados. Los profetas asociaban sus mensajes de
juicio con la misericordia. Isaías dice: "Por un breve momento te
dejé, pero con gran compasión te recogeré. Al desbordarse mi ira,
escondí de ti mi rostro por un momento; pero con misericordia
eterna me compadeceré de ti, dice tu Redentor Yahvé”. (l sa. 54:7,
8).
La misericordia de Dios es la base para pedir la misericordia en las
relaciones entre los seres humanos. Cuando Miqueas da el sumario
de los deberes de la humanidad, dice: "¡Oh hombre, él te ha
declarado lo que es bueno! ¿Qué requiere de ti Yahvé? Solamente
hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu
Dios" (Miq. 6:8).
En Jeremías 3: 12 se reafirma esta cualidad en Dios: “Ve y
proclama estas palabras hacia el norte. Dirás: sobre vosotros,
porque soy misericordiosos; dice Dios".
El salmista da voces a su concepto en las palabras: “Clemente y
compasivo es Yahvé, lento para la ira y grande en misericordia"
(Sal. 145:8).
(5) El amor de Dios.
El amor de Dios es otra característica que se encuentra en el Antiguo
Testamento. La palabra AHABAH comunica la ternura con que uno
ama a otro. La profundidad de ese amor de Dios para Israel se
explica en Oseas 11: 33
"Con cuerdas humanas los atraje, con vínculos de amor. Fue para
ellos como los que ponen un bebé contra sus mejillas, y me
inclinaba hacia ellos para alimentarlos".
La elección de Israel por encima de todas las otras naciones de parte
de Dios se explicaba solamente como el amor. El Salmo 103:13
dice: "Como el padre se compadece de los hijos, así se compadece
Yahvé de los que le temen".
Como mucha de la motivación en la ética cristiana tienen sus raíces
en el amor, es maravilloso reconocer que nuestro Dios es Dios de
amor y muestra su amor para la humanidad en su trato durante los
siglos. La manifestación más grande de este amor la veremos
cuando llegamos al mensaje del Nuevo Testamento.