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Número Cardinal (Teoría de Conjuntos)

Este documento trata sobre los números cardinales en teoría de conjuntos axiomática. Explica que los cardinales clasifican los conjuntos de acuerdo a su tamaño o cardinalidad mediante la noción de equipotencia. También define los cardinales de Von Neumann como una forma de representar los diferentes tamaños posibles de conjuntos, incluyendo una sucesión infinita de cardinales llamados alefes. Finalmente, discute brevemente diferentes formas de definir los números cardinales dependiendo de los axiomas asumidos.

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Número Cardinal (Teoría de Conjuntos)

Este documento trata sobre los números cardinales en teoría de conjuntos axiomática. Explica que los cardinales clasifican los conjuntos de acuerdo a su tamaño o cardinalidad mediante la noción de equipotencia. También define los cardinales de Von Neumann como una forma de representar los diferentes tamaños posibles de conjuntos, incluyendo una sucesión infinita de cardinales llamados alefes. Finalmente, discute brevemente diferentes formas de definir los números cardinales dependiendo de los axiomas asumidos.

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Número cardinal (teoría de conjuntos)

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Este artículo trata sobre números cardinales en teoría de conjuntos axiomática. Para una
introducción más básica, véase Número cardinal.

Comparación de los cardinales numerable y continuo. Cada sucesión binaria, compuesta


por una cantidad numerable de «decimales binarios», corresponde a un punto del segmento
entre 0 y 1. El «número» de decimales en cada sucesión es ℵ0. El «número» de puntos en el
segmento es 2ℵ0: dos posibilidades (0 ó 1) para cada decimal de cada sucesión.

En teoría de conjuntos, un número cardinal o cardinal es una generalización de los


números naturales para contar el número de elementos, la cardinalidad, de cualquier
conjunto, finito o infinito. El cardinal de un conjunto finito es un número natural ordinario.
El cardinal de un conjunto infinito es un número transfinito. Los cardinales clasifican los
conjuntos de manera más «tosca» que los números ordinales, que distinguen no sólo el
número de elementos de un conjunto sino también la manera en la que están ordenados.

Los cardinales se definen mediante la noción de equipotencia, que relaciona dos conjuntos
si «tienen el mismo número de elementos». Establecida esta relación, los cardinales son
representantes de todos los tamaños posibles para un conjunto. Puede demostrarse que
existen conjuntos infinitos con distinto tamaño. Por ejemplo, los conjuntos de los números
naturales y de los números reales no tienen el mismo cardinal. De hecho es necesaria una
colección infinita de números transfinitos para clasificar todos los conjuntos infinitos.

Existe una sucesión infinita de cardinales:

que empieza con los números naturales (con cero), y continúa con los números alef, que
son cardinales de conjuntos bien ordenados. Cada alef tiene un índice, un cierto número
ordinal, que indica su posición dentro de la serie. Dependiendo de si se asume el axioma de
elección o no, los alefs agotan todos los cardinales posibles o no.

Índice
 1 Introducción histórica
 2 Equipotencia
 3 Definiciones
o 3.1 Cardinales de Von Neumann
 3.1.1 La función alef
o 3.2 Definición general
o 3.3 Diferencias
 4 Aritmética cardinal
o 4.1 Suma
o 4.2 Producto
o 4.3 Exponenciación
 5 Tipos de cardinales
o 5.1 Cardinales sucesores y límites
o 5.2 Cardinales regulares y singulares
o 5.3 Cardinales accesibles e inaccesibles
 6 Hipótesis del continuo
 7 Referencias

Introducción histórica
En 1874, Georg Cantor probó que no todos los conjuntos infinitos tienen la misma
potencia, sino que al menos existían dos tipos: los enumerables, como los números
naturales y los no enumerables, como los puntos de una recta.

En su obra Fundamentos para una teoría general de conjuntos, Cantor introdujo la noción
de número transfinito, como una generalización de los números naturales, que va más allá
de ellos formando una serie ordenada e ilimitada:

Cantor descubrió que cada número transfinito se correspondía con un número ordinal, que
representa la posición de un elemento en un cierto conjunto bien ordenado, y también que
los transfinitos se organizaban en clases numéricas.

Así, clasificaba a los números naturales en la clase numérica (I), que es mayor que todos
ellos. Los números de la clase numérica (II) son todos los que tengan la misma potencia
que la clase numérica (I), esto es, que sean numerables (todos los transfinitos mostrados
arriba son de esa clase), etc. Introduciendo la notación ℵn para hablar de la clase numérica
(n + 1), demostró que en la serie transfinita se dan infinitas clases numéricas cada vez más
grandes.

Estas clases numéricas formaban pues otra serie transfinita, pero no de números ordinales,
sino de números cardinales, que clasifican todas las posibles potencias de un conjunto
infinito.

Equipotencia
El concepto de cardinalidad depende de forma crucial del concepto de equipotencia.
Incluso si no se pueden contar los elementos de un conjunto infinito, sí puede afirmarse si
dos conjuntos tienen el mismo «número de elementos» o no. Para ello, ha de establecerse si
existe una relación biunívoca entre los elementos de ambos.

Una relación biunívoca entre dos conjuntos A y B es un criterio por el cual se empareja
cada elemento de A con un elemento de B, de forma que todos los elementos de B sean
pareja de un elemento de A y sólo de uno.

 [Ocultar] Ejemplo
Sean los conjuntos de números:

 N (los  = {1, 2, 3, 4, 5, 6, ...} números naturales sin cero)


 P (los = {2, 4, 6, 8, 10, 12, ...} números pares)

Es obvio que el segundo conjunto es un subconjunto del primero, P


⊂ N. Sin embargo, aunque intuitivamente esto parezca significar que
P es «más pequeño» que N, lo cierto es que son equipotentes, puesto
que siempre se puede emparejar un número par con su mitad, n ↔
n/2. De este modo:

{2 ↔ 1, 4 ↔ 2, 6 ↔ 3, 8 ↔ 4, 10 ↔ 5, 12 ↔ 6, ...}

Es claro que cada número par tiene una «pareja» única, y que todo
número natural p es la pareja de algún número par (a saber, 2p).

El concepto de relación biunívoca permite definir entonces la noción de que dos conjuntos
tengan el mismo tamaño:

Dos conjuntos A y B se dicen equipotentes (o con el mismo cardinal, la misma


cardinalidad, el mismo número de elementos, la misma potencia, etc.) si existe una
función biyectiva f : A → B entre ellos. Se denota como A ≈ B.
La relación de equipotencia es entonces una relación de equivalencia, que captura la noción
de tener el mismo cardinal, sin tener una definición de qué es un número cardinal.

También puede definirse una relación de minuspotencia, que represente la noción de que un
conjunto tenga menor tamaño:

es decir, la potencia de un conjunto A es menor o igual que la de otro B si se puede


emparejar cada elemento de A con algún elemento de B sin repetir ninguna pareja en B, sin
exigir que todo elemento de B necesariamente sea pareja de algún elemento de A.

Puede demostrarse que la relación de minuspotencia tiene las propiedad de ser una relación
de orden:


Definiciones
La definición de número cardinal escoge un representante canónico de cada cardinalidad.
Por ejemplo, la construcción usual de los números naturales en teoría de conjuntos los
define como unos conjuntos concretos:

0 ≡ ∅, 1 ≡ {0}, 2 ≡ {0, 1}, ...

De este modo, «el cardinal de X = {a, b} es 2» es equivalente a decir «X y {0, 1} son


equipotentes». Al definir número cardinal de manera general se extiende este razonamiento
a cualquier conjunto, finito o infinito.

Al definir número cardinal se construye una asignación en la que a cada conjunto X le


corresponde otro conjunto |X| (único), el cardinal de X, de forma que se cumpla la siguiente
propiedad básica:

Dos conjuntos tienen el mismo cardinal si y sólo si son equipotentes:

Al cardinal de un conjunto X se le denota entonces por , card(X), |X| o #X.1

Existen diversas formas de construir esta asignación, dependiendo de los axiomas que se
asuman para la teoría de conjuntos. Una manera particularmente formal de definir las
posibles clases de equivalencia de cardinalidad es recurrir a una definición de Von
Neumann un poco más abstracta de cardinal que se trata a continuación.

Cardinales de Von Neumann

La definición de cardinal de Von Neumann parte de la noción de conjunto bien ordenable.


Un conjunto bien ordenable es isomorfo bajo orden (y equipotente en particular) a algún
ordinal. Sin embargo, en general, dos ordinales infinitos distintos pueden ser equipotentes:
por ejemplo, todos los ordinales de la forma ω·n + m con m y n ≥ 1 naturales son
numerables, esto es, equipotentes a los números naturales ω. Una vez definida la noción de
ordinal se define la cardinalidad de un ordinal como:

Como cualquier conjunto de ordinales es siempre un conjunto bien ordenado, siempre


existirá un mínimo con esa definición un cardinal es un ordinal que cumple que:

Todos los cardinales forman una clase dentro de los ordinales. De hecho, en cierta manera
la clase de todos los cardianles es una clase de "ordinales iniciales" en el sentido de que un
cardinal es un ordinal tal que no existe ningún otro ordinal del mismo tamaño. En particular
todos los ordinales regulares son cardinales.

Es muy sencillo escoger un único ordinal de entre todos los que son equipotentes entre sí:

Los cardinales de Von Neumann κ son aquellos ordinales no equipotentes a


ninguno de sus anteriores:

es decir, un cardinal de Von Neumann es un ordinal inicial, el primer ordinal de cada


«clase numérica» de Cantor. Se tiene entonces que:

 Todo conjunto bien ordenable es equipotente a un único cardinal de


Von Neumann.
 Dos conjuntos bien ordenables son equipotentes si y sólo si les
corresponde el mismo cardinal.

Los cardinales de Von Neumann se suelen denotar por letras griegas de entre la mitad del
alfabeto: κ, μ, ν, etc.

De este modo, un ordinal cualquiera α está comprendido entre dos cardinales de Von
Neumann, y al mayor de ellos se le llama cardinal siguiente a α, α+. Asumiendo el axioma
de elección como cierto, entonces todo conjunto es bien ordenable y equipotente a un único
cardinal de Von Neumann.

La función alef

Artículo principal: Álef (cardinales).

La serie de los alefs asigna un cardinal de Von Neumann infinito ℵα a cada ordinal α
mediante recursión transfinita:

El alef asociado a un ordinal viene dado por:

y por esto se denota habitualmente al cardinal de los números naturales como ℵ0. Puede
demostrarse que todo cardinal de Von Neumann infinito es un alef.

Definición general

El axioma de elección es independiente del resto de axiomas de la teoría de conjuntos. Por


tanto, si no se asume (o se postula su negación), no todo conjunto es bien ordenable, ni
equipotente a un cardinal de Von Neumann. Sin embargo, es posible definir una noción
distinta y más general de número cardinal que se extienda para todos los conjuntos.

La idea original para escoger un representante de cada cardinalidad de manera única era
definir un cardinal como una clase de equivalencia de todos los conjuntos equipotentes a
uno dado. Esta noción sencilla, que prevaleció en la literatura hasta los años 50, es
inapropiada dado que esta clase de equivalencia no es un conjunto. Sin embargo,
recurriendo al concepto de rango, puede demostrarse que la colección de todos los
conjuntos equipotentes a uno dado de rango mínimo es un conjunto. Mediante esta
herramienta —debida originalmente a Dana Scott— se puede definir número cardinal en
general:2

Un cardinal es un conjunto que verifica:

 Todos sus elementos son equipotentes entre sí.


 Todos sus elementos tienen el mismo rango.
 No existen conjuntos equipotentes a los elementos de de rango
menor al rango común de estos.
 Cualquier conjunto equipotente a los elementos de y con el mismo
rango es un elemento de .
Los número cardinales así definidos (generales) se suelen denotar por letras góticas: , ,
etc. De esta definición se puede demostrar la generalización del teorema anterior:

 Todo conjunto es equipotente a los elementos de un único cardinal


(su cardinal).
 Dos conjuntos son equipotentes si y sólo si tienen el mismo cardinal.

Diferencias

En general, los cardinales de Von Neumman son un subconjunto de la totalidad de los


cardinales generales,3 que en particular contiene todos los cardinales finitos. Si se asume el
axioma de elección, todo cardinal infinito es un alef, y además los cardinales están bien
ordenados, en el sentido de que dados dos conjuntos, uno de ellos es biyectable con un
subconjunto del otro. Puede demostrarse que estas propiedades son de hecho equivalentes
al axioma de elección:

Son equivalentes:

 El axioma de elección.
 Todo cardinal infinito es un alef.
 Ley de la tricotomía: dados dos conjuntos, uno de ellos es
biyectable con un subconjunto del otro.

Además, los cardinales de Von Neumman tienen el cardinal que representan: para todo κ, |
κ| = κ. Los cardinales según la construcción general no tienen esta propiedad, y de hecho
puede demostrarse que, en la teoría de Zermelo-Fraenkel sin el axioma de elección, no
existe ninguna definición de cardinal que la tenga.

Aritmética cardinal
Es posible definir unas suma, multiplicación y exponenciación de cardinales, de forma
similar al caso de la aritmética ordinal, aunque las propiedades de la primera son más
parecidas a la aritmética ordinaria.

Suma

Dados dos conjuntos finitos y disjuntos, el número de elementos de su unión es la suma del
número de elementos de ambos. En la suma de dos cardinales se generaliza esta idea, al
demostrarse:

El cardinal de la unión de dos conjuntos disjuntos sólo depende del cardinal dichos
conjuntos:
De este modo puede definirse:

En esta definición no se toma la unión de los dos cardinales directamente para evitar un
posible solapamiento de sus elementos. De este modo se demuestra:

 Dados dos conjuntos disjuntos generales X e Y, card(X ∪ Y) = card(X) + card(Y).


 La suma cardinal es conmutativa —a diferencia de la aritmética ordinal—,
asociativa y con elemento neutro ( , donde 0 ≡ ∅).
 La suma de ordinales y de cardinales son compatibles: card(α + β)=card(α) +
card(β), donde α y β son ordinales, y el signo «+» del miembro izquierdo se refiere
a la suma de ordinales.

 [Ocultar] Ejemplo
Sean los conjuntos:
A = {♠, ◊}
B = {Δ, ♦, Z}
N = {0, 1, 2, 3, ...} (los números naturales)

Es obvio que card(A ∪ B) = card(A) + card(B) =2 + 3 = 5. Para


calcular card(A ∪ N) se ha de observar que A ∪ N = {♠, ◊, 0, 1, 2,
3, ...} tiene el mismo número de elementos que N:

{♠ ↔ 0, ◊ ↔ 1, 0 ↔ 2, 1 ↔ 3, 2 ↔ 4, 3 ↔ 5, ...}

En otras palabras, card(N) + card(A) = ℵ0 + 2 = ℵ0. En general se


tiene ℵ0 + n = ℵ0 para cualquier número natural n.

Producto

De igual modo, al tomar el producto cartesiano de dos conjuntos finitos, el número de los
elementos de este producto es igual al producto del número de elementos de ambos
conjuntos. De nuevo, se generaliza esta idea para definir el producto de dos cardinales,
donde se demuestra:

El cardinal del producto cartesiano de dos conjuntos sólo depende del cardinal de
dichos conjuntos:

Y entonces se define:

De este modo, se demuestra:

 Dados dos conjuntos X e Y, card(X × Y) = card(X)·card(Y).


 La multiplicación cardinal es conmutativa —a diferencia de la aritmética ordinal—,
asociativa, distributiva respecto de la suma, con elemento neutro ( , donde
1 ≡ {0}) y elemento absorbente ( ).
 El producto de ordinales y de cardinales son compatibles: card(α·β) =
card(α)·card(β), donde α y β son ordinales, y el signo «·» del miembro izquierdo se
refiere al producto de ordinales.

 [Ocultar] Ejemplo
Utilizando los mismos conjuntos del ejemplo anterior, el producto de
A y B es:

A × B = {(♠,Δ), (♠,♦), (♠,Z), (◊,Δ), (◊,♦), (◊,Z)} y obviamente card(A


× B) = card(A) × card(B) = 2 × 3 = 6. Para calcular card(A × N) se ha
de observar que el conjunto:

A×N = {(♠,0), (◊,0), (♠,1), (◊,1), (♠,2), (◊,2), ...}

tiene el mismo número de elementos que N:

{(♠,0) ↔ 0, (◊,0) ↔ 1, (♠,1) ↔ 2, (◊,1) ↔ 3, (♠,2) ↔ 4, (◊,2)


↔ 5, ...}

de modo que en general (♠,n) ↔ 2n y (◊,n) ↔ 2n + 1. Así, card(A ×


N) = card(A) × card(N) = 2 × ℵ0 = ℵ0, y en general se tiene n × ℵ0 = ℵ0
para todo número natural no nulo.

Exponenciación

Por último, a la hora de tomar potencias de cardinales, se generaliza el hecho de que dados
dos conjuntos finitos X e Y, existen exactamente #Y#X funciones posibles cuyo dominio es X
y cuyo codominio es Y. Denotando por BA el conjunto de todas las aplicaciones f : A → B,
se tiene la siguiente propiedad:

El cardinal del conjunto de funciones entre dos conjuntos sólo depende del cardinal
de dichos conjuntos:

Aprovechando esta propiedad puede definirse:

Con esta definición puede entonces demostrarse:

 Dados dos conjuntos cualesquiera X e Y, card(YX) = card(Y)card(X).


 Varias propiedades básicas de la exponenciación de números se mantienen:

 La exponenciación de ordinales y de cardinales no son compatibles. Por ejemplo, en


la exponenciación ordinal se tiene 2ω = ω. Sin embargo, card(2ω) = card(ω) = ℵ0 ≠
2card(ω) = 2ℵ0, donde la segunda exponenciación es cardinal.

 [Ocultar] Ejemplo
Utilizando los mismos conjuntos de los ejemplos anteriores, la
potencia AB es el conjunto de todas las funciones con dominio B y
codominio A. Una función f : B → A viene especificada por las
imágenes f(Δ), f(♦) y f(Z). Para los tres casos, estas imágenes pueden
ser ♠ ó ◊, sin ninguna restricción, Por tanto, hay dos posibilidades
para cada imagen y 3 imágenes a determinar, con lo que hay 2×2×2
posibilidades. Por tanto card(BA) = card(B)card(A) = 23 = 8.

En el caso NA, se han de encontrar todas las funciones f : A → N,


especificando las imágenes f(♠) y f(◊), que pueden valer ambas
cualquier número natural. Así, una función queda especificada por un
par ordenado de números (m,n). Pero es conocido que hay tantos
pares ordenados de números como números. Por tanto NA es
equipotente a N y card(NA) = card(N)card(A) = ℵ02 = ℵ0. En general, para
todo número natural no nulo n, ℵ0n = ℵ0.

El caso AN es distinto, pues se han de encontrar todas las funciones f :


N → A, especificando las imágenes de cada número natural f(n), que
pueden valer ♠ o ◊. Si se adopta el convenio de que ♠ significa SI y ◊
significa NO, puede entenderse que cada f equivale a un subconjunto
de N: aquel que contiene sólo los elementos cuya imagen es SI. Es
obvio pues que AN es equipotente a la colección de todos los
subconjuntos de N. Puede demostrarse que card(AN) = 2ℵ0 es
estrictamente mayor que ℵ0, y que de hecho es el cardinal de los
números reales.

Tipos de cardinales
Cardinales sucesores y límites

Artículo principal: Cardinal límite.

Dado un cardinal α sólo una de las siguiente afirmaciones es cierta:

1. α = 0.
2. α ≠ 0 y α es un cardinal sucesor, es decir, existe un cardinal máximo menor que α,
más concretamente existe otro cardinal estrictamente menor que α que a su vez es
mayor o igual que cualquier cardinal estrictamente inferior a α.
3. α ≠ 0 y α es un cardinal límite, es decir, no existe un cardinal máximo menor que α.

Cardinales regulares y singulares

Artículo principal: Cardinal regular.

Cardinales accesibles e inaccesibles

Artículo principal: Cardinal inaccesible.

Hipótesis del continuo


Artículo principal: Hipótesis del continuo.

La hipótesis del continuo es la cuestión de la existencia o no existencia de un cardinal entre


los números naturales y los números reales. El conjunto de los números reales es
equipotente al conjunto de todos los conjuntos de números naturales, cuya potencia es c ≡
2ℵ0.

Hipótesis del continuo

No existe un cardinal entre ℵ0 y c.

Si se asume el axioma de elección, existe un mínimo cardinal mayor que ℵ0, ℵ1. La
hipótesis del continuo puede formularse entonces como «c es igual a ℵ1».
Puede demostrarse que en las teorías estándar de conjuntos, este enunciado es
independiente: tanto él como su negación son compatibles con los axiomas de la teoría de
conjuntos.

Referencias
1. ↑ Para un ordinal α su cardinal suele representarse por . La notación
original de Cantor usaba una barra, , para abstraer las propiedades de los
elementos del conjunto X exceptuando su orden —representando su ordinal—, y
dos barras , para hacer la «doble abstracción» y quedarse sólo con la cantidad de
elementos, su cardinal. En el caso de un ordinal pues, sólo es necesario añadir una
barra para obtener el cardinal correspondiente.
2. ↑ Véase Deiser, 2010.
3. ↑ Estrictamente hablando, esto no es correcto: los cardinales de Von
Neumman κ son unos ciertos ordinales y los cardinales generales no. «Subconjunto»
ha de interpretarse en términos de la colección de todos los κ, donde la barra toma el
cardinal general.

 Cantor, Georg (2006) [1872-1899]. Fundamentos para una teoría general de


conjuntos. Escritos y correspondencia selecta.. Edición de José Ferreirós. Crítica.
ISBN 84-8432-695-0.
 Deiser, Oliver (May 2010). «On the Development of the Notion of a Cardinal
Number». History and Philosophy of Logic 31 (2). doi:10.1080/01445340903545904.
 Ivorra, Carlos, Lógica y teoría de conjuntos, consultado el 18-10-2010.
 Jech, Thomas J. (1973) (en inglés). The Axiom of Choice. North-Holland. ISBN 0-
7204-2275-2.
 Rubin, Jean E. (1967) (en inglés). Set Theory for the Mathematician. Holden-Day.
OCLC 816225.

 Esta obra deriva de la traducción de Cardinal number, publicada bajo la Licencia de


documentación libre de GNU y la Licencia Creative Commons Atribución-
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