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Variables Psicosociales

VARIABLES PSICOSOCIALES

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© Prensa Médica Latinoamericana 2010 - ISSN 1688-4094 Ciencias Psicológicas 2010; IV (2): 179 - 223

VARIABLES PSICOSOCIALES ASOCIADAS CON CALIDAD DE VIDA RELA-


CIONADA CON LA SALUD EN MUJERES CON CÁNCER DE MAMA POST-
CIRUGÍA: UNA REVISIÓN SISTEMÁTICA

PSYCHOSOCIAL VARIABLES ASSOCIATED WITH HEALTH RELATED QUALITY OF


LIFE IN WOMEN WITH BREAST CANCER POST-SURGERY: A SYSTEMATIC
REVIEW

Micaela Reich
Universidad Católica del Uruguay
Eduardo Remor
Universidad Autónoma de Madrid, España

Resumen: El cáncer de mama es un tumor maligno que surge de células ubicadas en la mama. Un tumor
maligno es un grupo de células neoplásicas que puede desarrollarse e invadir tejido circundante o expandirse
en forma de metástasis hacia áreas remotas del cuerpo (American Cancer Society, 2009).
El objetivo del presente estudio de revisión sistemática fue identificar entre la bibliografía existente, aquellas
publicaciones que estudiaran factores psicosociales como las estrategias de afrontamiento al estrés y la sintoma-
tología depresiva que pudieran estar asociados o explicar los resultados en la CVRS en mujeres con cáncer de
mama post-cirugía, y pudieran ser modificados a través de la intervención psicosocial. La revisión permitió
identificar limitaciones en las investigaciones, y plantear sugerencias para estudios futuros. Los estudios se
han clasificado teniendo en cuenta los siguientes criterios: considerando los constructos mencionados en su
título, así como que se persiguiera a través del análisis de resultados la predicción de alguna de las variables
estudiadas, en forma preponderante respecto del resto de ellas. De cada una se describen las participantes,
acciones, y resultados principales. Se discuten las derivaciones de cara a intervenciones psicosociales futuras.
Los hallazgos de la presente revisión sugieren que las mujeres con cáncer de mama son vulnerables en tanto
su CVRS puede verse afectada, o bien puedan presentar distrés psicológico, y desarrollar sintomatología
depresiva. Ciertos estilos de afrontamiento, y ciertas variables sociodemográficas, clínicas, y psicosociales
están asociados a un mejor ajuste a la enfermedad.

Palabras clave: Cáncer de Mama, Revisión de Literatura Sistemática, Calidad de Vida Relacionada con
la Salud, Estrategias de Afrontamiento, Distrés, Sintomatología Depresiva.

Abstract: Breast cancer is a malignant tumor that starts from cells of the breast. A malignant tumor is a group
of cancer cells that develops, invading surrounding tissue, or expands as metastases towards remote areas of
the body (American Cancer Society, 2009).
The aim of the present study of systematic literature review was to identify among existing scientific bibliogra-
phy, papers studying the effect of psychosocial factors (such as coping strategies or depressive symptomatology,
which psychosocial interventions could improve) on HRQL outcomes in post-surgery women with breast
cancer. The review portrayed several limitations in research, providing suggestions for future studies. The
studies were organized bearing the following criteria in mind: either by the variables of interest included on
their titles, or else by the expressed aim of associating any of the variables to HRQL.We describe for each study
revised and included: its participants, main procedures, and most apparent results. Implications are discussed
facing future prospects of psychosocial interventions. The findings of the present review suggest that women
with breast cancer are vulnerable while their HRQL may be affected, they could suffer psychological distress,
and/or develop depressive symptoms. Certain coping styles, as well as specific sociodemographic, clinical,
and psychosocial factors are associated to a better adjustment to the desease.

Keywords: Breast Cancer, Systematic Literature Review, Literature Review, Health Related Quality of life,
Coping Strategies, Distress, Depressive Symptoms.

Correspondencia: Micaela Reich. Departamento de Ciencias Cognitivas y de la Salud. Facultad de Psicología. Universidad Católi-
ca del Uruguay. Correo Electrónico: [email protected].

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Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

INTRODUCCIÓN contribuyen a esta disparidad (Ward et al., 2008;


Freedman, He, Winer, y Keating, 2009).
El Cáncer de Mama es una enfermedad “En el Uruguay el cáncer de mama es el de
en la cual se desarrollan células malignas mayor incidencia en la mujer uruguaya y con-
(cancerosas) en los tejidos de la mama (M.D. stituye la primera causa de muerte por cáncer
Anderson Cancer Center [M.D. ACC], 2008), en la mujer” (Vasallo y Barrios, en Vázquez et
caracterizada por el crecimiento y extensión al., 2005, p.108). De acuerdo a los datos más
de estas células anormales (American Cancer recientes de la Comisión Honoraria de Lucha
Society [ACS], 2009). Contra el Cáncer [CHLCC] anualmente se reg-
Conceptualizamos al cáncer de mama como istran 1.800 nuevos casos de cáncer de mama y
(a) una enfermedad crónica que sigue un curso aproximadamente 630 mujeres mueren por año
a nivel de aspectos clínicos tal, que es suscep- a causa de esta enfermedad (Vasallo, Barios,
tible de verse afectada por múltiples factores De Stefani y Ronco, en Vázquez et al., 2005).
comportamentales, psicosociales y biológicos Si bien el cáncer de mama es un diagnóstico
y (b) un estresor crónico que genera en el indi- común en las mujeres, esta enfermedad existe
viduo que lo padece diversas limitaciones a nivel también en hombres: solamente diez hombres
psicológico y físico, limitaciones que podrían en un millón desarrollarán cáncer de mama (The
desbordar sus recursos de afrontamiento (An- Cleveland Clinic Taussig Cancer Center, 2005).
toni, 2002). Las defunciones por cáncer de mama repre-
El cáncer de mama recidivante es aquel sentan cerca de 1.6% del total de defunciones
que ha vuelto después de la administración mundiales femeninas (BHGI, 2006). En lo que
del tratamiento; pudiendo retornar en la mama, refiere a la tasa de mortalidad de la población
en la pared pectoral o en otras partes del cu- uruguaya, se ha encontrado una disminución que
erpo (National Cancer Institute [NCI], 2002). va del 25.15 por 100.000 en el quinquenio 1989-
Esta fase es un momento extremadamente 1993 al 22.71 por 100.000 en el período com-
difícil para la mujer ya que pensar en volver a prendido entre el 2002 y 2005 (CHLCC, 2008).
someterse a los tratamientos puede afectar su Desde la psicología, se busca dar atención a
calidad de vida y bienestar significativamente los pacientes con cáncer en las diversas etapas
(Kyung Lee et al., 2007). que forman parte del inicio, curso y evolución
Mundialmente se estima que cada año un de la enfermedad a través de la especialidad
total aproximado de un 1.1 millones de mu- en psicooncología. Esta especialidad puede
jeres son diagnosticadas de cáncer de mama, ser considerada como una especialización
representando un 10% del total de nuevos de la psicología de la salud. Incluye la investi-
diagnósticos de cáncer (Breast Health Global gación básica y aplicada orientada a examinar
Initiative [BHGI], 2006). la influencia de factores psicosociales y bio-
En los Estados Unidos, el cáncer de mama comportamentales en los riesgos asociados al
es el que se diagnostica más comúnmente entre cáncer y los comportamientos que contribuyen
las mujeres hispanas. Desde 1997, las tasas de en el mantenimiento de la salud, al tiempo
incidencia de cáncer de mama han disminuido que investiga los factores asociados con su
1.5% al año entre las mujeres blancas no his- etiología, ajuste a la enfermedad por parte de
panas y 0.9% al año entre las mujeres hispanas. los pacientes y curso a nivel clínico del cáncer
El cáncer de mama es también la principal en humanos (Antoni, 2002).
causa de mortalidad debida al cáncer entre las El abordaje integral en el tratamiento de en-
mujeres hispanas. Es menos probable que el fermedades crónicas como el cáncer de mama
cáncer de mama se diagnostique en sus etapas resulta ineludible, dado que la gravedad del mis-
tempranas en las mujeres hispanas que en las mo, en cuanto a síntomas y limitaciones, no pre-
mujeres blancas no hispanas, aún después de dice el grado de ajuste psicológico y social que
que se toman en cuenta las diferencias de edad, presenta el paciente. Es decir, la calidad de vida
el status socioeconómico y el método de detec- del paciente oncológico está determinada por
ción (Lantz et al., 2006). Las mujeres hispanas el grado de afectación física de la enfermedad,
tienen un 20% más de probabilidades de morir aunque no siempre se observa una relación
de cáncer de mama que las mujeres blancas directa entre la gravedad de su sintomatología y
no hispanas a las que se les diagnostica la en- el deterioro de su calidad de vida. Esto se debe
fermedad a una edad y etapa similares (Jemal a que la CVRS se verá influida no solamente
et al., 2004). Probablemente las diferencias en por la enfermedad y su tratamiento, sino que
el acceso a la atención médica y al tratamiento también inciden características y circunstancias

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Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

personales del paciente, produciendo de esta Las variables psicosociales, así como las
manera respuestas diferentes ante un mismo variables clínicas son potencialmente modifica-
diagnóstico. bles por medio de intervenciones psicológicas.
Vivir con el diagnóstico y tratamiento de En las últimas décadas, ha ido in crescendo
cualquier condición médica crónica puede ser el cuerpo de literatura científica que investiga
fuente de estrés psicosocial. Las mujeres con variables de tipo psicosocial en enfermedades
cáncer de mama se ven expuestas a situaciones crónicas en general, y en cáncer de mama en
que desafían su bienestar tanto físico como particular. En base a ello, una revisión y síntesis
psicosocial. Deben lidiar, entre otras cuestiones, de la investigación en la temática de referen-
con el impacto producido por el diagnóstico y cia se torna progresivamente más importante.
sus consecuencias, los efectos secundarios de Consideramos que una revisión de este campo
los tratamientos, alteraciones en la apariencia de estudio contribuirá a que los profesionales
corporal, el temor a la recurrencia, y, algunas clínicos alcancen mayor entendimiento de aque-
mujeres, el declive en su salud e incremento en llos factores que están vinculados a la CVRS
los niveles de discapacidad física, y la muerte. en mujeres con cáncer de mama, de modo de
Las consecuencias psicosociales pueden incluir poder abordarlos desde la intervención. De
cambios en sus roles y funcionamiento social, cara a los objetivos de la presente revisión, los
familiar, alteraciones a nivel de objetivos vitales, factores psicosociales fueron conceptualizados
empleo, ingresos, actividades de ocio y activi- como factores potencialmente modificables al
dades cotidianas. Las mujeres con cáncer de estar relacionados con actitudes, pensamientos,
mama experimentan por tanto, sintomatología emociones y conductas que resultarían relevan-
física y distrés psicológico que afectan adver- tes y susceptibles de ser abordadas a través de
samente su calidad de vida (Perry, Kowalsky, y intervenciones psicosociales.
Chang, 2007). La experiencia con el cáncer de El hecho de que no todos los pacientes expe-
mama puede ser diversa y variar entre pacien- rimentan iguales niveles de distrés en el mismo
tes, pero la misma podría incluir las siguientes punto durante el proceso de la enfermedad, ha
fases: diagnóstico, tratamiento primario, ries- impulsado a los investigadores en las ciencias
go genético y el manejo psicológico de éste, del comportamiento a examinar las diferencias
aspectos particulares asociados al cáncer de individuales en las percepciones acerca del cán-
mama no-invasivo, recurrencia, finalización de cer, así como en relación a factores contextuales
los tratamientos y reinserción en la vida normal, y de personalidad asociados al ajuste al cáncer
sobrevida, y cuidados paliativos para el caso de (Antoni, 2002).
cáncer de mama avanzados (Hewitt, Herdman El objetivo del presente estudio de revisión
y Holland, 2004). Diversos instrumentos de sistemática fue identificar entre la bibliografía
medida de variables psicosociales, así como existente, aquellas publicaciones que estudiaran
de CVRS, están siendo utilizados en estudios factores psicosociales y sociodemográficos que
clínicos a fin de predecir sobrevida, respuestas pudieran estar asociados o explicar los resul-
al tratamiento, y evaluar morbilidad psicológica tados en la CVRS en mujeres con cáncer de
(Velikova et al., 1999). mama post-cirugía, y pudieran ser modificados a
Lograr entender los efectos del cáncer de través de la intervención psicosocial. Asimismo,
mama y sus tratamientos en la CVRS de las la revisión permitió identificar las limitaciones en
pacientes ha sido de central interés clínico y los estudios que ofrece la bibliografía relevante
científico en las últimas décadas. Consideramos en el tema, así como plantear sugerencias de
que un aspecto relevante a considerar de cara cara a estudios futuros. Se describen en forma
a la implementación de evaluaciones psicoso- sistemática los estudios más recientes que des-
ciales es el empleo de instrumentos validados criben la CVRS, estrategias de afrontamiento al
en ámbitos clínicos, no específicamente con estrés, y sintomatología depresiva en mujeres
fines científicos (Donaldson, 2004). La eva- con cáncer de mama post-cirugía.
luación de variables psicosociales, como de la
CVRS puede ser llevada a cabo al momento del
diagnóstico, buscando predecir pronóstico, en 1. MÉTODO
evaluación-monitorización de pacientes, para la
toma de decisiones clínicas, potenciar la comu- 1.1. Estrategia de búsqueda
nicación, y durante el tratamiento o después de
finalizado el mismo (Donaldson, 2004; Goodwin, La bibliometría es la ciencia que permite el
Black, Bordeleau, y Ganz, 2003). análisis cuantitativo de la producción científica a

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Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

través de la literatura, estudiando la naturaleza mayoría (52) fueron publicados a partir del año
y el curso de una disciplina científica (Pritchard, 2000. Examinar las referencias bibliográficas de
1969). Se señala que tales estudios conforman los artículos incluidos, tuvo como resultado la
en sí una disciplina con alcance multidisciplina- obtención de 9 artículos potenciales de los cuales
rio que, a través de la evaluación de variables 2 cumplían los criterios de inclusión.
presentes en publicaciones, posibilita el acer- Para la realización de una búsqueda general,
camiento a la situación de un campo científico las palabras clave utilizadas fueron: (Breast
(Díaz Mujica, 2007). cancer or mastectomy or lumpectomy or breast
La estrategia de búsqueda se describe a conservation surgery or breast reconstruc-
continuación. Las Bases de Datos Electrónicas tion surgery) and (evaluation or assessment
PsycInfo y Medline (EBSCO) fueron revisadas. or descriptive study) and (coping strategies or
Los términos de búsqueda fueron adaptados a coping style or cope) and (stress or distress or
cada base de datos e involucraban referencias stress perceived) and (depression or depressive
cruzadas y combinadas de palabras clave, y symptoms) and (quality of life or health related
búsquedas en referencias bibliográficas. La quality of life).
búsqueda arrojó un total de 217 estudios sus- Para la realización de una búsqueda es-
ceptibles de ser incluidos en el presente trabajo. pecífica sobre el impacto psicológico y de la
La selección inicial de estudios relevantes para calidad de vida a partir de la enfermedad y sus
la presente revisión, identificados a través de la tratamientos, las palabras utilizadas fueron:
revisión de abstracts, arrojó un total de 97 con- (Breast cancer) and (evaluation or assessment
siderados para su posible inclusión. Se revisó or descriptive study) and (coping strategies or
la versión completa de cada publicación, con- coping style or cope) and (stress or distress or
trastándolas con los criterios de inclusión. Los stress perceived) and (depression or depressive
criterios de inclusión comprendían: (1) tipo de symptoms) and (quality of life or health related
estudio: todo estudio cuantitativo que no incluye- quality of life).
ra intervención, llevado a cabo en cualquier país Finalmente, el último criterio de búsqueda
y publicado en castellano ó inglés entre 1990 y fue sobre factores psicosociales predictores
diciembre de 2009 que investigara por separado de la calidad de vida en mujeres con cáncer
o asociara la CVRS, estrategias de afronta- de mama, para lo cual, las palabras utilizadas
miento al estrés, y sintomatología depresiva en fueron: (Breast cancer) and (evaluation or as-
mujeres con cáncer de mama; (2) participantes: sessment or descriptive study) and (coping
la muestra debía estar compuesta por mujeres strategies or coping style or cope) and (stress
que hubieran sido intervenidas quirúrgicamente or distress or stress perceived) and (depression
como parte de tratamientos para el cáncer de or depressive symptoms) and (quality of life or
mama y encontrarse antes de iniciar, durante los health related quality of life) and (psychosocial
tratamientos adyuvantes o bien, ya habiéndolos quality of life predictors or quality of life predic-
concluido. En caso de que un estudio incluyera tive factors or quality of life associated factors).
grupo de control o comparativo, los resultados
obtenidos de la muestra de mujeres con cáncer 1.2. Extracción de datos
de mama debían ser analizados por separado, y
(3) resultados: debían incluir el uso de medidas La estrategia de búsqueda resultó en la
estandarizadas o concebidas especialmente identificación de un total de 58 estudios a
para el estudio con el objetivo de describir y/o ser incluidos en la revisión. Toda información
predecir la CVRS, estrategias de afrontamiento presentada en cada artículo relevante para la
al estrés, y/o sintomatología depresiva. Las pregunta de investigación y acorde a los crite-
dudas respecto a la inclusión o exclusión de rios de inclusión fue extraída y tabulada. A con-
un artículo en el presente trabajo, fueron re- tinuación de cada tabla se ofrece un resumen
sueltas por medio del intercambio de criterios de los datos más representativos del conjunto
y discusión con el equipo de investigación. de estudios tabulados, además de algunos
Cincuenta y ocho de los trabajos identifi- aportes de otros investigadores en temas afines.
cados a través de las búsquedas fueron en Los datos extraídos comprenden información
última instancia incluidos en la revisión, entre referida a fecha de publicación, características
los cuales únicamente 2 fueron publicados en de la muestra, diseño y metodología del estu-
castellano - a pesar de haber sido mayor el dio, instrumentos empleados para medir los
número de estudios de autoría de investigado- resultados en las variables estudiadas, y los
res y en centros de habla hispana - y la amplia principales resultados.

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Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

1.3. Síntesis auto-culpa); Center for Epidemiologic Studies


Depression Scale (CES-D [20i], evalúa la sin-
Dada la amplitud y diversos aspectos a tomatología depresiva en población general, no
contemplar en la revisión, así como la hetero- psiquiátrica, mide los principales componentes
geneidad de los artículos incluidos en la misma, de la sintomatología depresiva incluyendo:
se consideró pertinente agrupar los factores estado de ánimo depresivo, sentimientos de
en categorías conceptuales generales para su culpa e inutilidad, retraso psicomotor, pérdida
posterior tabulación. Se examinaron los patrones de apetito y alteraciones del sueño); COPE
existentes en los datos revisados. Asimismo, ([60i] medida genérica para la evaluación del
fueron exploradas las fuentes de heterogeneidad afrontamiento al estrés, incluye las siguientes
entre estudios, incluyendo posibles moderadores dimensiones: desconexión mental, desconexión
de los resultados como el tamaño de la muestra, conductual, búsqueda de apoyo instrumental,
o la metodología. Se hizo especial hincapié en búsqueda de apoyo emocional, consumo de
identificar discrepancias, y preguntas sin re- alcohol o drogas, supresión de actividades
spuesta en la literatura. competidoras, negación, uso de la religión,
Entendemos relevante destacar que el tra- aceptación, afrontamiento activo, planeación,
bajo que se presenta a continuación constituye afrontamiento restringido, uso del sentido del
un trabajo reflexivo y comprensivo en el cual se humor, reinterpretación positiva y crecimiento);
lleva a cabo un análisis histórico-crítico del tema Coping Strategies Inventory (CSI [78i], evalúa
de referencia. El seguimiento de los criterios las estrategias de afrontamiento al estrés en
de inclusión identificó 58 investigaciones que población general, distribuidos en 8 escalas:
fueron tabuladas y categorizadas de acuerdo resolución de problemas; reestructuración cog-
al tema de cada una de ellas (ver Tablas 1-3). nitiva; expresión emocional; apoyo social; evit-
Los hallazgos de estos estudios constituyen la ación de problemas; pensamiento desiderativo;
base de la presente revisión. Los resultados son autocrítica; aislamiento social); Coping Strete-
presentados en tres apartados a fin de destacar gies Questionnaire (CSQ [50i], evalúa el dolor y
los hallazgos centrales identificados en el marco afrontamiento del mismo por parte de individuos
de la búsqueda de CVRS, estrategias de afron- con diferentes enfermedades, comprende 6
tamiento al estrés, y sintomatología depresiva. subescalas de estrategias cognitivas: ignorar
La presentación de los apartados, sigue un orden el dolor, reinterpretación del dolor, desviar la
cronológico. Su orden de presentación asimismo atención, autoinstrucciones de afrontamiento,
refleja la cantidad de literatura científica identifi- catastrofismo, rezar/esperar) y dos subescalas
cada para cada uno de los constructos. de estrategias de comportamiento -aumento
de los niveles de actividad y el aumento de
1.4. Listado de instrumentos de evaluación conductas de dolor-); Counterfactual Thinking
genéricos Self Report Questionnaire (CTSRQ [1]1, evalúa
el pensamiento retrospectivo alternativo, así
Affectometer 2 ([20i] inventario que evalúa como planificación vital en función del mismo);
felicidad o el sentido general de bienestar Emotional Approach Coping Scales (EACS [1],
basado en la medición del balance entre sen- evalúa procesamiento y expresión emocional);
timientos positivos y negativos en la experiencia Escala de Apoyo Emocional de Flamer ([14i],
reciente.); Beck Depression Inventory (BDI [21i], mide las percepciones de las mujeres con
evalúa síntomas depresivos a nivel cognitivo, Cáncer de Mama acerca del apoyo emocional);
afectivo y vegetativo.); BIS/BAS Scales ([24i], Escala de Calidad de Vida de Mezzich y Cohen
evalúa las diferencias individuales respecto a ([10i] el Índice incluye 10 aspectos relevantes
la sensibilidad en relación a dos sistemas: un para la evaluación del constructo Calidad de
sistema de enfoque conductual de acercamiento Vida: bienestar psicológico, bienestar físico,
-BAS- y un sistema-BIS- de evitación conduc- autocuidado y funcionamiento independiente,
tual o inhibición); Brief COPE ([24i] evalúa el funcionamiento ocupacional, funcionamiento
afrontamiento al estrés, incluye las siguientes interpersonal, apoyo emocional y social, apoyo
escalas: auto-distracción, afrontamiento ac- comunitario y de servicios, autorrealización o
tivo, negación, uso de sustancias, búsqueda plenitud personal, satisfacción espiritual, y una
de apoyo emocional, búsqueda de apoyo valoración global de la calidad de vida); Gold-
instrumental, desvinculación comportamental, berg’s Big Five Factor Measure-Neuroticism
expresión emocional, replanteamiento positivo, 1 [1] No consta el número de ítems en las referencias
planeamiento, humor, aceptación, religión y consultadas.

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Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

Scale ([44i], inventario de autoinforme diseñado dad social.); Revised Dyadic Adjustment Scale
para medir los cinco grandes dimensiones: (RDAS [14i], evalúa: satisfacción, cohesión, y
extraversión, amabilidad, concientización, expresión afectiva en las díadas); Rosenberg
neuroticismo y apertura a la experiencia); Self Esteem Scale (RSES [10i], escala que
Hospital Anxiety and Depression Scale (HADS evalúa la autoestima); Structured Clinical Inter-
[14i], evalúa la ansiedad y depresión vincula- view for DSM-IV-Depression subsection (SCID
das al ámbito hospitalario, desarrollada para I, entrevista clínica semiestructurada para el
su uso con pacientes con Enfermedades con diagnóstico del trastorno depresivo mayor);
prevalencia de sintomatología orgánica); Hope Symptom Checklist-90-Revised (SCL-90R
Scale ([12i] evalúa el sentido de determinación [90i], instrumento de autoinforme que evalúa
dirigida hacia los objetivos de forma exitosa); el grado de malestar psicológico actual [dis-
Impact of Event Scale (IES [22i], evalúa el dis- tress] que experimenta una persona); Shoulder
trés ocasionado por eventos traumáticos); Life Disability Questionnaire (SDQ [16i], evalúa la
Orientation Test-Revised (LOT-R [10i], evalúa discapacidad en las funciones del hombro en
diferencias individuales en el rasgo de person- las actividades cotidianas); Medical Outcomes
alidad de optimismo/pesimismo disposicional); Study Short Form-36 (SF-36 [26i] -versiones
Meaning Questionnaire [1]; Mental Health Index 1 y 2, instrumento genérico para la evaluación
(MHI [5i], evalúa distrés psicológico y bienestar de la Calidad de Vida. Está compuesto por si-
en pacientes en condiciones de cronicidad); guientes dimensiones o escalas: función física,
Multidimensional Health Locus of Control Scale rol físico, dolor corporal, salud general, vitalidad,
(MHLCS [18i], evalúa el locus de control re- función social, rol emocional y salud mental);
portado); Multidimensional Scale of Perceived Sickness Impact Profile (SIP [189i], medida de
Social Support (MSPSS [12i], evalúa el apoyo comportamiento disfuncional relacionado con la
por parte de la familia, amigos y su significan- enfermedad. Está compuesto por 14 categorías
cia); Omega Screening Questionnaire (OSQ temáticas); Social Network Grid (SNG [1], evalúa
[77i], es empleado para evaluar el riesgo de apoyo social. En su administración se presen-
distress); Positive And Negative Affect Scales tan miembros pertenecientes a redes sociales
(PANAS [20i], evalúa las características indi- personales en 7 dominios: convivencia, familia/
viduales de afectividad, constituídas por diez parientes, gente del trabajo o lugar de estudios,
reactivos -palabras que describen emociones y gente proveniente de organizaciones, amigos,
sentimientos-, y miden el grado y presencia de vecinos; y profesionales.); Berkman-Syme So-
los rasgos de afectividad positiva y afectividad cial Network Index (SNI [1], evalúa cuatro tipos
negativa); Pain Catastrophizing Scale (PCS de conexión social: estado civil, sociabilidad,
[13i], describe y evalúa diversos pensamientos y grupo de miembros de la iglesia, y la pertenen-
emociones asociados con un estilo catastrofista cia a otras organizaciones); Symptom Scale of
de respuesta ante el dolor); Pain Disability Index the Omega Screening Questionnaire (SSOSQ
(PDI [7i], se emplea para evaluar el grado de [1], evalúa la sintomatología de distress.); Social
discapacidad asociada al dolor en las siguientes Support Questionnaire (SSQ [27i], utilizado
áreas de la vida cotidiana: autocuidado, apoyo para cuantificar la disponibilidad y satisfacción
vital, funcionamiento en el hogar, a nivel social, con el soporte social que un individuo tiene);
recreacional, laboral, y sexual); Profile of Mood Social Support Questionnaire-6 (SSQ-6 [6i],
States (POMS [65i], evalúa estado afectivo y versión abreviada del SSQ. Presenta una lista
contiene seis subescalas: tensión-ansiedad, de 6 situaciones que potencialmente reque-
depresión-abatimiento, ira-hostilidad, vigor-ac- rirían apoyo social con el objetivo de evaluar
tividad, fatiga-inercia, y confusión-perplejidad); la disponibilidad y satisfacción que el individuo
Primary Care Evaluation of Mental Disorders tiene con el mismo; Subjective Stress Scale
(PRIME-MD [26i], instrumento que identifica el (SSS [31i], proporciona una medida sensible
trastorno de ansiedad generalizada en consul- de estrés para las personas con discapaci-
tas psiquiátricas); Perceived Stress Scale (PSS dad intelectual); State-Trait Anxiety Inventory
[14i], instrumento de autoinforme que evalúa el (STAI [40i], evalúa la ansiedad estado-rasgo);
nivel de estrés percibido durante el último mes); State-Trait Personality Inventory-Depression
Quality of Well Being Scale (QWB [1], evalúa la (STPI-D [80i], mide la sintomatología depresiva.
Calidad de Vida. Esta escala está compuesta Este instrumento consta de 8 subescalas, que
por complejos de síntomas/problemas y es- evalúan ansiedad, ira, curiosidad, y depresión
calas funcionales. Se miden tres aspectos de rasgo y estado); Spiritual Well Being Scale of
disfunción: morbilidad, actividad física, y activi- the Functional Assessment of Chronic Illness

184
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

Therapy (FACIT Sp-Ex [23i], proporciona in- cismo, e ítems adicionales); Cancer Rehabilita-
dicador general del bienestar espiritual. Mide tion Evaluation System (CARES[139i], evalúa la
la percepción de calidad de vida espiritual, el rehabilitación y la calidad de vida en pacientes
bienestar religioso, y el bienestar espiritual); con Cáncer); Cancer Rehabilitation Evalu-
Vanderbilt Pain Management Inventory (VPMI ation System-Short Form (CARES-SF [59i],
[18i], evalúa el estilo de afrontamiento ante el evalúa la rehabilitación y la calidad de vida en
dolor. Este instrumento está compuesto por dos pacientes con Cáncer. La escala consta de 5
subescalas: afrontamiento activo y afrontamien- subescalas: funcionamiento físico, psicosocial,
to pasivo); World Assumption Scale (WAS [32i], médico, estado civil y funcionamiento sexual;
evalúa las asunciones acerca de sí mismo y del Courtauld Emotional Control Scale (CECS [21i],
mundo. Este instrumento mide el grado en que evalúa el control emocional ante el enfado, la
las personas asumen al mundo como benevo- preocupación y la tristeza. La intercorrelación
lente, justo, controlable, y azaroso; asimismo, moderada alta entre las subescalas permite la
evalúa la medida en que las personas perciben obtención de una puntuación global del con-
que otros tienen control sobre lo que les sucede, trol emocional de los individuos); Center for
o el hecho de percibirse afortunadas); Ways Epidemiologic Studies Depression Scale Short
of Coping Questionnaire (WCQ [66i], medida Form (CES-D SF [10i], evalúa sintomatología
genérica para la evaluación del afrontamiento cognitiva, afectiva, motivacional y fisiológica de
al estrés, incluye las siguientes dimensiones: la depresión); Eastern Co-operative Oncology
manejo confrontador; distanciamiento; autocon- Group (ECOG ([1], evalúa el status funcional o
trol; búsqueda de apoyo social; aceptación de la de desempeño en las actividades cotidianas que
responsabilidad; escape-evitación; solución de informan los participantes); European Organi-
problemas; revaloración positiva); World Health zation for Research and Treatment of Cancer
Organization Quality of Life (WHOQOL-BRE Quality of Life Questionnaire (EORTC QLQ-C30
[26i], instrumento genérico para la evaluación [30i], evalúa la Calidad de Vida Relacionada
de la Calidad de Vida. Compuesto por las con la Salud en pacientes con Cáncer. Está
siguientes escalas: salud física, salud psi- compuesto por 3 escalas: Escala Funcional,
cológica, relaciones sociales y medio ambiente); Escala Global de Salud/Calidad de Vida, e ítems
Women’s Health Initiative Life Event Scale ([1], individuales); Escala de dolor de Keele (evalúa
evalúa los riesgos y beneficios de un número de la intensidad del dolor y el grado de mejoría
estrategias de prevención primarias en la salud que experimenta el paciente con el tratamiento
de las mujeres post-menopáusicas); Wakefield analgésico a partir de palabras que expresan
Self Assessment Depression Inventory (WSADI diversos grados de intensidad del síntoma
([1], evalúa sintomatología depresiva). de dolor); FACT-G, Functional Assessment of
Cancer Therapy-General (FACT-G [27i], evalúa
1.5. Listado de instrumentos de evaluación la Calidad de Vida a través de 4 escalas: bien-
específicos para pacientes con cáncer u estar físico, bienestar social/familiar, bienestar
otras condiciones clínicas funcional y bienestar emocional); Functional
Assessment of Cancer Therapy-Anemia sub-
Adaptation to the Survivorship Experience scale (FACT-An [48i],evalúa la Calidad de Vida
(ASE ([1], evalúa la adaptación al significado y los resultados de la anemia y la fatiga en el
del Cáncer, preocupación respecto del futuro, Cáncer); FLIC, Functional Living Index-Cancer
conexión con otras personas, y cambios en (FLIC [22i], evalúa el grado en que la Calidad
las relaciones personales); Brief Fatigue In- de vida funcional y emocional de un paciente
ventory (BFI [9i], evalúa el nivel de fatiga de se ha visto afectada por su diagnóstico); Mental
los pacientes, incluye medidas de severidad Adjustment to Cancer Scale (MAC [40i], me-
e interferencia causada por la fatiga); Brief dida específica para la Evaluación del Afron-
Pain Inventory (BPI [17i], evalúa la intensidad tamiento al Estrés en pacientes con Cáncer.
e historia del dolor de los pacientes. Asimismo Está compuesta por las siguientes escalas o
provee información respecto a la ubicación, tipo dimensiones: espíritu de lucha; preocupación
de dolor e impacto del mismo); Brief Symptom ansiosa; indefensión/desesperanza; fatalismo;
Inventory (BSI [53i], evalúa distrés psicológico evitación cognitiva); Medical Outcome Study-
y está compuesto por diez dimensiones: so- Social Support Survey (MOS-SSS [20i],evalúa
matización, obsesivo-compulsivo, sensibilidad el apoyo social percibido, explorando 5 di-
interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, mensiones: emocional, informativo, tangible,
ansiedad fóbica, ideación paranoide, psicoti- interacción social positiva y afecto-cariño);

185
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

Memorial Symptom Assessment Scale (MSAS secundarios y examina las correlaciones de


[24i],desarrollada para proporcionar información las dimensiones de los síntomas derivados
multidimensional sobre un grupo diverso de entre poblaciones de pacientes con Cáncer
síntomas comunes. Es un instrumento válido y de Mama);Concerns About Recurrence Scale
confiable para la evaluación de la prevalencia de (CARS [29i], evalúa los temores de las pacientes
los síntomas, características y distress); Piper Fa- acerca de la posibilidad de recurrencia del Cáncer
tigue Scale (PFS [22i], evalúa la fatiga incluyendo de Mama, incluye la evaluación de la frecuencia,
dimensiones subjetivas de la percepción temporal, la coherencia, la intensidad y el potencial para el
sensorial, afectiva y severidad de los compo- malestar causado por la preocupación sobre la
nentes de la misma. Las dimensiones objetivas recurrencia de la patología neoplásica mama-
de la PFS incluyen signos de fatiga que podrían ria); Caring About Women And Cancer (CAWAC
ser validados por medios fisiológicos, biológicos ([1], mide las percepciones, experiencias y la
y comportamentales); Perceived Stress Scale evaluación del tratamiento del Cáncer entre las
for Cancer Patients (PSCP ([1], evalúa el estrés mujeres europeas); Cuestionario de Calidad de
percibido en diferentes dimensiones); Quality Vida para Cáncer de Mama(CVCM, [1]); Euro-
of Life in Adult Cancer Survivors (QLACS [47i], pean Organization for Research and Treatment
instrumento multidimensional para la Calidad de of Cancer-Breast (EORTC QLQ-Br23[23i],evalúa
Vida que evalúa 12 dominios, 7 de los cuales con- la Calidad de Vida Relacionada con la Salud en
tienen información genérica, y 5 son específicos pacientes con Cáncer de Mama. Está com-
sobre aspectos vinculados al Cáncer); Ferrans puesto por cuatro escalas de síntomas: efectos
and Powers Quality of Life Index-Cancer Version secundarios de los tratamientos, síntomas de
(QLI-CV [32i], se emplea a fin de estudiar la sat- la mama, síntomas del brazo, preocupación
isfacción con diversos dominios de la Calidad de por pérdida del pelo, y cuatro escalas de fun-
Vida y la importancia asignada a tales dominios cionamiento: imagen corporal, funcionamiento
por parte de los pacientes); Rotterdam Symptom sexual, disfrute del sexo y preocupación por el
Check List (RSCL [39i],evalúa el impacto de los futuro); Early Stage Breast Cancer-módulo es-
síntomas sobre la Calidad de Vida en pacientes pecífico para cirugía mamaria (ESBC/QPBS, [1]);
con cáncer que participan en ensayos clínicos); Escala de Hallazgo de Beneficios ([17i],evalúa
Symptom Distress Scale (SDS [13i], medida la percepción que tienen las pacientes con
específica para la evaluación de los síntomas Cáncer de Mama respecto a las contribuciones
relacionados con el Cáncer). positivas que hubo en su vida a partir de la expe-
riencia de ser diagnosticadas y tratadas por esa
1.5.1. Instrumentos para población clínica enfermedad); Escala de Imagen Corporal de
no-oncológica Schain([1]); Escala de Problemas de Schain([1]);
Functional Assessment of Cancer Therapy for
Mishel Uncertainty in Illness Scale-Community Breast Cancer (FACT-B [27i (genéricos) + 9i
(MUIS-C [23i],evalúa percepciones de incertidum- (específicos)], evalúa la Calidad de Vida en
bre en relación a la enfermedad.); Northouse Fear pacientes con Cáncer de Mama, incluye las
of Recurrence Scale (Northouse FRS, [22i] evalúa siguientes escalas (FACT-G): bienestar físico,
el temor a la recurrencia de la enfermedad.); Psy- ambiente social y familiar, bienestar emocional
chosocial Adjustment to Illness Scale (PAIS[46i], y bienestar funcional - y la dimensión adicional
evalúa 7 áreas psicosociales relevantes para el sobre otras preocupaciones sobre el Cáncer
ajuste en personas con Enfermedades médicas: de Mama.); Profile of Concerns About Breast
ámbito vocacional, ámbito doméstico, relaciones Cancer (PCBC [28i], es administrado a fin de
sexuales, núcleo familiar, ámbito social, distrés conocer la medida en que las mujeres reportan
psicológico y orientación hacia el cuidado de la preocupación por posibles efectos adversos del
salud.); Patient Health Questionnaire(PHQ[16i], Cáncer de Mama o sus tratamientos).1
prueba de diagnóstico y detección de desórdenes
mentales).
1 Leyenda: Pt, Paciente; CM, Cáncer de mama; Mst, Mas-
1.6. Listado de instrumentos de evaluación tectomía; Crg, Cirugía; CrgC, Cirugía conservadora; Lpt,
específicos para mujeres con cáncer de Lumpectomía; Trat Ady, Tratamientos adyuvantes; Qmt,
mama Quimioterapia; Rdt, Radioterapia; Tmx, Tamoxifeno; Est
Enf, Estadío de la enfermedad; Edad M, Edad Media; Or
Et, Origen étnico; Añ Es M, Media de años de estudios;
Breast Cancer Prevention Trial Symptom Sit Lab, Situación laboral; Es Ci, Estado civil; IR, Índice
Checklist (BCPT [43i], evalúa los efectos de respuesta.

186
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

2. RESULTADOS Ulla y Arranz, 2003); resultando esencial su


valoración para identificar aquellos pacientes
2.1. Calidad de vida relacionada con la salud que necesiten de una intervención psicosocial
(Bardwell et al., 2004).
2.1.1. Descripción de los estudios revisados “El cáncer de mama es el tumor que más
atención ha recibido desde la psicología, y en
La información detallada respecto de cada el que se han realizado un número importante
estudio que explora la CVRS en mujeres con de estudios de calidad de vida” (Arraras et al.,
cáncer de mama post-cirugía es presentada 2000, p.334).
en la Tabla 1 (Apéndice A) y las características La Tabla 1 reúne literatura científica que
clave de estos estudios son sintetizadas a con- indica una tendencia a la mejoría a través del
tinuación. Se identificó un total de 29 estudios tiempo de la CVRS de las mujeres con cáncer
que evaluaban CVRS en mujeres con cáncer de mama en evaluaciones realizadas bien du-
de mama post-cirugía que reunieran los criterios rante los tratamientos adyuvantes, o bien tras
de inclusión. Todos los estudios fueron publica- haberlos concluido (p. ej.: Berger, Lockhart, y
dos a partir de 1994. Entre los 29 estudios, 19 Agrawal, 2009; Bloom, Stewart, Chang, y Banks,
utilizaron un diseño transversal y 10 utilizaron 2004; Casso, Buist, y Taplin, 2004; Costanzo,
un diseño longitudinal. Los estudios longitudi- et al., 2007; Engel, Kerr, Schlesinger-Raab,
nales incorporaban intervalos de seguimiento Sauer, y Holzel, 2004; Hassey y Lafferty, 2000;
comprendidos en el rango 4 semanas a 5 años. Holzner et al., 2001 King, Kenny, Shiell, Hall, y
En la totalidad de los estudios longitudinales Boyages, 2000; Knobf, 2007; Schou, Ekeberg,
(n=10), el seguimiento tenía lugar entre 1 mes Sandvik, Hjermstad, y Ruland, 2005; Schreier
y 5 años transcurridos. Se empleó una amplia y Williams, 2004). Asimismo, se ha encontrado
variedad de instrumentos de medida estanda- que mujeres con cáncer de mama han informado
rizados, y concebidos especialmente para el que el hecho de haber tenido la enfermedad ha
caso de algunos estudios para evaluar CVRS. cambiado sus vidas, dotándolas de significado
Las medidas estandarizadas más comúnmente (Giedzinska, Meyerowitz, Ganz, y Rowland,
empleadas fueron el SF-36, EORTC QLQ-C30, 2004). Otros autores (p. ej.: Bower et al., 2000;
y EORTC QLQ-Br23. La media muestral fue de Broeckel, Jacobsen, Balducci, Horton, y Lyman,
271 participantes con un rango de 23 a 1357. 2000; Jansen, Stiggelbout, Nooij, Noordijk, y
La edad media de las mujeres participantes en Kievit, 2000; Trentham-Dietz et al., 2007; Victor-
los estudios revisados fue de 53.7 años, con un son, Cella, Wagner, Kramer y Smith, 2007), han
rango de 37.8 a 66 años. La misma cantidad encontrado que las mujeres que han sobrevivido
de estudios (n=11 en cada caso) reclutaron al cáncer de mama experimentan un descenso
a las participantes en las áreas de espera de de la CVRS en varios dominios; incluso varios
consulta externa de centros de salud y clínicas años luego del diagnóstico y finalizados los
oncológicas, o bien por carta, obteniendo sus tratamientos.
datos a partir de registros médicos. Basándonos Diversos estudios informan que la calidad de
en los 19 estudios que informaron el índice de vida global informada por mujeres con cáncer
respuesta a la participación por parte de las de mama evaluadas fue buena (p.ej.: Casso
pacientes contactadas inicialmente, el índice et al., 2004; Giedzinska et al., 2004; Kessler,
de respuesta obtenido fue de 76.6% (rango de 2002; Marques et al., 2005; Valle et al., 2006).
49.5 - 98.6%). Otros investigadores han informado que los
La literatura ha puesto en evidencia que la problemas físicos asociados al cáncer y su
calidad de vida de las mujeres con cáncer de tratamiento han sido interpretados como impor-
mama es susceptible de verse afectada tanto por tante fuente de distrés (Costanzo et al., 2007).
variables médico-clínicas, como el estadío de la Los problemas y disfunción en el brazo se en-
enfermedad, el tipo de tratamiento y sus efectos contraron fuertemente asociados con una más
secundarios, el pronóstico y las posibilidades de pobre calidad de vida (Engel et al., 2003), con
rehabilitación; como por variables psicosociales severidad de la sintomatología general asociada
como la imagen corporal, el estado emocional a la enfermedad (Casso et al., 2004; Janz et al.,
y las relaciones de pareja (Arraras, Illarramen- 2007), con el dolor (Casso et al. ; Rietman et al.,
di, Manterola, Salgado y Domínguez, 2007). 2004), con el estrés respecto de la propia salud
La calidad de vida del enfermo oncológico (Yen et al., 2006), y con el apoyo social perci-
se considera una de las principales áreas de bido (Carver, Smith, Petronis, y Antoni, 2006;
investigación de la psicooncología (Remor, Casso, et al. ; Sammarco y Konecny, 2008; So

187
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

et al., 2009), siendo informado un declive de asociada también a mejor capacidad para llevar
éste último a través del tiempo (Bloom et al., a cabo actividades de vida diaria (Bulotiene et
2004). Por otra parte, un estilo de afrontamiento al., 2005). Las mujeres mastectomizadas con
emocional resultó ser predictor de mejor calidad reconstrucción mamaria presentaron mejor sa-
de vida en aquellas mujeres que percibían su lud mental y funcionamento físico que aquellas
contexto social como altamente receptivo a su sin reconstrucción (Girotto, Schreiber y Naha-
expresión de emociones en relación al cáncer bedian, 2003). El funcionamiento emocional
(Stanton et al., 2000). Otros investigadores han informado por las mujeres más jóvenes fue más
encontrado también asociaciones significativas pobre que el de las mayores en el primer año
entre el estilo de afrontamiento y la dimensión desde la cirugía (Engel et al., 2007), así como
de salud mental de calidad de vida en mujeres informaron mayores dificultades vinculadas a
con cáncer de mama (Kershaw, Northouse, funciones que implicaban el uso de su brazo
Kritpracha, Schafenacker, y Mood, 2004; Schou, (Engel et al., 2007).
Ekeberg, y Ruland, 2005), así como entre op- Una de las variables clínicas asociadas a la
timismo y mayor calidad de vida, o pesimismo calidad de vida ha sido el status menopáusico,
y calidad de vida empobrecida (Carver et al., informando mejor CVRS las mujeres postmeno-
2006; Schou, et al.), entre sintomatología depre- páusicas (Safaee, Moghimi-Dehkordi, Zeighami,
siva y menor calidad de vida (Deshields, Tibbs, Tabatabaee, y Pourhoseingholi, 2008), así como
Fan, y Taylor, 2006; Shapiro et al., 2001), entre lo han hecho las mujeres laboralmente activas
niveles de sintomatología ansiosa y calidad de (Safaee, et al.), aunque las mujeres postme-
vida (Schreier y Williams, 2004; Shapiro et al., nopáusicas informaron mayor problemática en
2001), entre distrés y calidad de vida (Shapiro la vida sexual asociada a dicho status (Bloom,
et al., 2001), entre control percibido y calidad et al., 2004).
de vida (Tomich y Helgeson, 2002); en este Resultados contradictorios, fueron descritos
sentido, la incertidumbre estuvo inversamente respecto a la situación marital de las mujeres,
relacionada con la calidad de vida (Sammarco Marques et al. (2005), describieron niveles
y Konecny, 2008). menores de calidad de vida para las mujeres
La edad ha sido una de las variables socio- casadas , mientras otros invetigadores (King
demográficas más ampliamente documentada et al., 2000 Sammarco y Konecny, 2008),
en relación a la calidad de vida, siendo informa- encontraron mejor calidad de vida en mujeres
da una peor función social y mayor disrupción casadas o viviendo en pareja que en mujeres
en las actividades cotidianas por las mujeres con otro estado civil. Por otra parte, el declive
más jóvenes (Engel et al., 2007; Schou et al., en la calidad de vida de las mujeres casadas fue
2005; Shapiro et al., 2001), niveles más bajos de más lento que el de las mujeres con otro estado
calidad de vida global (King et al., 2000; Vacek, civil (Vacek et al., 2003). En lo que respecta a
Winstead-Fry, Secker-Walker, Hooper, y Plante, la influencia de estar en pareja al momento de
2003), peor calidad de vida global, bienestar afrontar el cáncer de mama, se encontró que el
emocional, y social (Bulotiene, Ostapenko, y apoyo de la pareja es uno de los aspectos de
Veseliunas, 2005), función emocional, función mayor incidencia en la CVRS, siendo la calidad
social, imagen corporal, y perspectiva respec- de la relación de la pareja lo que influye en la
to del futuro (Janz et al., 2005), mayor distrés calidad de vida (Shapiro et al., 2001).
(Costanzo et al., 2007), mayor sintomatología Un estadío más avanzado de la enfermedad
asociada a la enfermedad (Janz et al., 2007), y tratamientos adyuvantes más agresivos (como
función social, finanzas, y percepción de la pro- la quimioterapia), influyeron negativamente
pia salud futura (Engel, et al., 2004), y función sobre la calidad de vida de las mujeres más
sexual (Casso et al., 2004; Schou, et al.). Otros jóvenes (Vacek et al., 2003). En lo que refiere al
autores encontraron que las mujeres de mayor impacto de los diferentes tratamientos adyuvan-
edad presentaban una tasa más acelerada de tes, se ha encontrado que todas las opciones de
declive en su calidad de vida respecto de las tratamiento afectan negativamente la CVRS de
mujeres más jóvenes (Vacek et al., 2003). El tipo los pacientes (Radice y Redaelli, 2003). El trata-
de cirugía recibida parece tener mayor impacto miento adyuvante que está relacionado con una
en la dimensión mental de la CVRS de las mu- mayor disminución en la calidad de vida física
jeres más jóvenes, comparando la mastectomía del paciente es la quimioterapia (Berger et al.
con la cirugía conservadora (que la afecta ne- 2009; Casso et al., 2004; Hopwood, Haviland,
gativamente en menor medida) (Wapnir, Cody, Mills, Sumo y Bliss, 2007; Meyerowitz, Sparks y
y Greco, 1999). La cirugía conservadora estuvo Spears, 1978; So et al., 2009), así como aquel

188
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

asociado a más altos niveles de fatiga y peor ca- general, función emocional, y evolución de la pro-
lidad de vida mental (Berger et al.), y a mayores pia salud informada (Wapnir, et al.), sintomatolo-
niveles de fatiga en comparación a las mujeres gía física, función de rol, función social, vida vida
tratadas con radioterapia adyuvante (Janz et psicosexual y sentido de bienestar (Zanapalioglu,
al., 2007; So et al., 2009). La calidad de vida Atahan, Gur, Cokmez, y Tarcan, 2009), función
global informada por mujeres con mastectomía física (Shou et al., 2005), calidad de vida global
sin quimioterapia fue buena (Bulotiene, Veseliu- (Janz et al., 2005). La calidad de vida global, y
nas, y Ostapenko, 2007). Tras 9 meses desde en su dominio social se vio empeorada al cabo
la cirugía, el empeoramiento de la calidad de de 9 meses tras la cirugía tanto en mujeres mas-
vida global de las pacientes con mastectomía y tectomizadas como en aquellas a quienes se les
quimioterapia fue mayor que el de aquellas que había practicado cirugía conservadora (Bulotiene
recibieran cirugía conservadora o mastectomía et al., 2007); mientras que el bienestar emocional
sin quimioterapia, cuyo nivel de calidad de vida informado fue menor únicamente para las mu-
se mantuvo (Bulotiene, et al.). Las mujeres jeres con cirugía conservadora. Las pacientes
jóvenes que reciben quimioterapia presentan con mastectomía informaron más pobre imagen
más factores de riesgo que pueden derivar corporal que las pacientes con cirugía conserva-
en una peor calidad de vida (Hopwood et al., dora evaluadas (Arraras, Martínez, Manterota y
2007). Otro estudio encontró que mujeres con Laínez, 2004; Curran et al., 1998; de Haes et al.,
cáncer de mama y que no recibieron tratamiento 2003; Engel et al., 2004; Janni et al., 2001; Janz
adyuvante informaron mejor calidad de vida en et al., 2005; Shou et al., 2005; Wapnir, et al.).
las subescalas de función física, rol físico, dolor Entre los dominios de la CVRS más frecuen-
corporal, función social y salud general que temente informados por mujeres con cáncer de
aquellas mujeres que recibieron quimioterapia mama como afectados se encuentran las fun-
o tamoxifeno (Ganz et al., 2002). Haber recibido ciones emocional y física (Marques et al., 2005;
quimioterapia fue predictor de peor función de Safaee et al., 2008). Las dimensiones física,
rol al cabo de un año desde la cirugía (Schou psicológica y ambiental de la calidad de vida se
et al., 2005), y de más pobre función sexual han encontrado asociadas a la sintomatología
(Schou, et al.), siendo documentado respecto depresiva, pudiendoésta última ejercer un impac-
de ésta última dificultades informadas por las to negativo en la CVRS (Yen et al., 2006).En com-
pacientes (Bloom, et al. 2004), así como de peor paración con muestras de mujeres saludables,
calidad de vida (Casso et al., 2004). Haber reci- han sido documentados en mujeres con cáncer
bido radioterapia se encontró significativamente de mama peor calidad de vida en dominios físi-
asociado a mayor fatiga, y ésta, a más pobres cos y psicológicos (Conde et al., 2005; Schou
puntuaciones funcionales de calidad de vida in- et al., 2005; Yen et al., 2006). En estudios que
formadas (Graydon, 1994; Jansen, Stiggelbout, las comparan con mujeres saludables, también
Nooij, Noordijk y Kievit, 2000). han sido documentados en mujeres con cáncer
El estadío de la enfermedad ha sido am- de mama mayor estrés vinculado a la propia
pliamente documentado como variable clínica salud, la familia, y las relaciones interpersonales
predictora de la calidad de vida de las pacientes (Yen, et al.), la preocupación por la propia salud,
con cáncer de mama (Kershaw et al., 2004; ansiedad, y fatiga (Jansen et al., 2000). Existe
Kessler, 2002; Safaee et al., 2008). literatura que ha documentado resultados contra-
La existencia de otras enfermedades cró- rios, hallando niveles similares en calidad de vida
nicas además del cáncer de mama resultó ser global y ajuste social entre las mujeres con cán-
predictor significativo de la calidad de vida de cer de mama y población femenina general de
estas pacientes (Vacek et al., 2003). referencia (Giedzinska et al., 2004). Otros inves-
El tipo de cirugía recibido ha sido vasta- tigadores encontraron niveles de calidad de vida
mente documentado como factor asociado a la similares entre pacientes con cáncer de mama y
CVRS. La cirugía conservadora de la mama es mujeres saludables (Tomich y Helgeson, 2002).
presentada en la literatura asociada a mejores
puntuaciones en la mayoría de dominios de 2.2. Estrategias de Afrontamiento y distrés
la CVRS (Bulotiene et al., 2005; Casso et al., psicológico: Descripción de los estudios
2004; de Haes, Curran, Aaronson y Fentiman, revisados
2003; Engel et al., 2004; Wapnir et al., 1999).
A este respecto, otros autores no encontraron La información detallada respecto de cada
diferencias significativas entre ambos grupos de estudio que explora las estrategias de afron-
pacientes en función de rol, dolor corporal, salud tamiento y distrés en mujeres con cáncer de

189
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

mama post-cirugía es presentada en la Tabla 2 afrontamiento religioso, y mayor uso de sustan-


(Apéndice B) y las características clave de estos cias post-cirugía; a través del tiempo, el distrés
estudios son sintetizadas a continuación. Se predijo menor aceptación, mayor expresión de
identificó un total de 20 estudios que cumplieran emociones negativas, más autodistracción, y el
con los criterios de inclusión y que evaluaban uso de afrontamiento activo y planificación en
estrategias de afrontamiento y distrés emocional mayor medida (Culver, et al.). El distrés post-
en mujeres con cáncer de mama post-cirugía. cirugía predijo mayor desvinculación al cabo
Todos los estudios fueron publicados a partir de 3 meses, lo cual a su vez, predijo mayores
de 1992. Entre los 20 estudios, 12 utilizaron un niveles de distrés a los 6 meses, y ese nivel de
diseño transversal y 8 utilizaron un diseño lon- distrés informado predijo expresión de emocio-
gitudinal. Los estudios longitudinales incorpo- nes negativas en mayor medida al cabo de un
raban intervalos de seguimiento comprendidos año (Culver, et al.).
en el rango de 3-4 días a 5 años; en la totalidad Las estrategias de afrontamiento de tipo
de ellos (n=8), el seguimiento tenía lugar entre evitativo presentaron una correlación signifi-
los 3 y 12 meses transcurridos. Se empleó una cativa con menores niveles de calidad de vida
amplia variedad de instrumentos de medida mental de las pacientes (Kershaw, et al., 2004).
estandarizados, o concebidos especialmente Asimismo, el estilo de afrontamiento evitativo al
para el caso de algunos estudios con el objetivo momento del diagnóstico predijo mayor temor a
de evaluar estrategias de afrontamiento. Los la recurrencia al cabo de un año desde la cirugía
instrumentos de medida más frecuentemente (Carver et al., 1993; Culver et al., 2002; Holland
utilizados en los estudios que integran la pre- y Holahan, 2003; Neipp, López-Roig, Terol,
sente Revisión fueron: COPE – en su versión y Pastor, 2008 ; Reddick, Nanda, Campbell,
completa o breve, Profile of Mood States, el Ryman, y Gaston-Johansson, 2005; Roussi,
Brief Symptom Inventory y la Center for Epide- Krikeli, Hatzidimitriou, y Koutri, 2007; Stanton
miologic Studies Depression Scale. La media y Snider, 1993), disminuyendo su uso a través
muestral del conjunto de investigaciones fue del tiempo (Roussi, et al.). En similar dirección a
de 106 participantes con un rango de 14 a 236. la de estos hallazgos, el estilo de afrontamiento
La edad media de las mujeres participantes en a través de la desvinculación, predijo mayores
los estudios revisados fue de 54.7 años, con un niveles de distrés (Culver, et al.). Asimismo, el
rango de 44 a 63.5 años. La mayoría de estu- uso de estrategias de afrontamiento de aproxi-
dios (n= 13) reclutaron a las participantes en las mación se encontró asociado a mejor ajuste
áreas de espera de consulta externa de centros psicológico (Holland y Holahan, 2003). Ello
de salud y clínicas oncológicas. Basándonos sugiere que la evitación es un factor de riesgo
en los 14 estudios que informaron el índice de para un peor ajuste, al menos en términos es-
respuesta y adherencia a la participación por pecíficamente relacionados al cáncer.
parte de las pacientes contactadas inicialmen- Las estrategias de afrontamiento centradas
te, el índice de respuesta obtenido fue de 82% en la emoción se han encontrado asociadas
(rango de 57.6 - 98.4%). a mayor sintomatología emocional o distrés
A partir de la literatura recogida en la Tabla psicológico (Cohen, 2002; Gilbar, 2005; Gilbar
2, se puede concluir que el tipo de estrategias y Hevroni, 2007; Osowiecki y Compas, 1999;
de afrontamiento empleadas por las mujeres Thomas y Marks, 1995), así como se ha docu-
tienen una influencia significativa en su CVRS, mentado la asociación entre la tendencia a su
en mayor medida en la dimensión mental de la empleo y bajos niveles educativos alcanzados
calidad de vida, que en las dimensiones físicas (Gilbar, 2005). Las estrategias de afrontamiento
de la misma (Kershaw et al., 2004). de aproximación centradas en el problema se
Ha sido encontrada en diversos estudios una encontraron asociadas a menores niveles de
relación bidireccional entre distrés emocional distrés (Osowiecki y Compas, 1999).
y estrategias de afrontamiento, en la que las La aceptación ha sido ampliamente docu-
estrategias empleadas inciden en los niveles mentada como estrategia de afrontamiento
de distrés de las mujeres, y el nivel de distrés más frecuentemente empleada por la mujeres
ejerce su influencia al mobilizar determinados con cáncer de mama (Kershaw et al., 2004; Lu,
esfuerzos de afrontamiento de forma más o 2005; Stanton, Danoff-Burg, y Huggins, 2002;
menos efectiva (Culver, Arena, Antoni y Carver, Thomas y Marks, 1995), y parece ser que la
2002; Osowiecki y Compas, 1999). En este aceptación es una consecuencia del paso del
sentido, mayor nivel de distrés pre-quirúrgico tiempo (Roussi et al., 2007), implicando ello
predijo mayor uso de la autodistracción, menor un intento activo de aprender a vivir con la

190
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

enfermedad y la realidad de la situación. Esta correlacionada con mejor ajuste psicológico, al


aceptación activa se ha encontrado correlacio- predecir menores niveles de ansiedad (Cohen,
nada con mejor ajuste y menores niveles de 2002), así como un mayor hallazgo de bene-
distrés (Carver et al., 1993; Culver, et al., 2002; ficios a partir de la enfermedad se encontró
Neipp, et al., 2008; Roussi, et al.; Stanton, et correlacionado con menor distrés informado y
al.), así como con reinterpretación positiva, que a una tendencia a la reinterpretación positiva de
a su vez estuvo correlacionada con menores la situación estresora (Urcuyo, Boyers, Carver,
niveles de distrés (Thomas y Marks, 1995). La y Antoni, 2005).
reinterpretación positiva también ha sido docu- Se ha documentado el uso de búsqueda de
mentada como una de las más frecuentemente apoyo social como estrategia de afrontamiento
empleadas por las mujeres con cáncer de mama más frecuentemente empleada (Bourjolly y
para afrontar la enfermedad (Li y Lambert, Hirschman, 2001). La búsqueda de apoyo social
2007). En este sentido, la comparación social como estrategia de afrontamiento resultó efecti-
positiva, pensamiento positivo y resignación, va en términos de ajuste psicosocial para muje-
como estrategias de aproximación cognitiva al res con elevado nivel de esperanza informado
problema, implican la asunción de la enferme- (Stanton, et al., 2002); y se encontró relacionada
dad, y en cierta medida la aceptación, al intentar a menores niveles de distrés psicológico (Gilbar,
sobrellevar la realidad de la situación en forma 2005; Holland y Holahan, 2003).
positiva (Neipp et al., 2008). La expresión emocional como estrategia
Por su parte, el catastrofismo como es- de afrontamiento tras la cirugía de cáncer de
trategia de afrontamiento más vinculada a la mama estuvo asociada con menores niveles de
indefensión, se observó fuertemente asociado distrés, mayor vigor, mejor percepción del propio
a mayores niveles de distrés, mientras que el estado de salud y menos consultas médicas en
afrontamiento activo lo estuvo de modo inverso los 3 meses posteriores (Stanton et al., 2000).
(Bishop y Warr, 2003). La expresión emocional se encontró asociada
El empleo de estrategias de afrontamiento a menores niveles de distrés emocional tam-
de tipo religioso, resultó útil en términos de bién tras la visita médica inicial, tras recibir el
ajuste para mujeres con bajos niveles de espe- diagnóstico de cáncer de mama, y 3 meses
ranza, mientras que el empleo de este tipo de tras ser dadas de alta luego de la cirugía, así
afrontamiento en escasa medida, así como las como a mayores niveles de fatiga 3 meses tras
estrategias de afrontamiento de aproximación ser dadas de alta luego de la cirugía; mientras
resultaron de utilidad para mujeres con elevados que las mujeres que suprimían sus emociones
niveles de esperanza (Stanton et al., 2002). de ira y ansiedad informaron elevados niveles
Las mujeres optimistas presentaron una de distrés psicológico (Iwamitsu et al., 2005).
tendencia a responder en mayor medida con Resultados de otros estudios encontraron la
espíritu de lucha, lo cual estuvo asociado a expresión emocional tras la cirugía y 3 meses
mejor calidad de vida global y a las dimensiones después estuvo asociada a mayor distrés
física y emocional de funcionamiento al cabo (Roussi et al., 2007), asociada a mayor distrés
de un año desde la cirugía (Schou, Ekeberg, en mujeres hispanas (Culver, Arena, Wimberly,
y Ruland; 2005); las autoinstruciones positivas Antoni, y Carver, 2004), y a menores niveles de
y menores niveles de catastrofismo estuvieron distrés 3 meses después de la cirugía cuando
asociados a menor frecuencia e intensidad de antes de ésta, las mujeres empleaban la expre-
sintomatología depresiva y ansiosa (Reddick et sión emocional junto con la búsqueda de apoyo
al., 2005). Las mujeres pesimistas presentaron social (Roussi, et al.). Este tipo de afrontamiento
una tendencia a responder en mayor medida predijo mejor calidad de vida, únicamente para
con desesperanza/indefensión, lo cual estuvo aquellas mujeres que percibían sus contextos
asociado a peor calidad de vida global y fun- sociales como altamente receptivos a dicha ex-
cionamiento al cabo de un año desde la cirugía presión emocional en relación a la enfermedad
(Schou, et al.). Hallazgos en similar dirección (Culver, et al.; Stanton et al., 2000).
indican que menores niveles de desesperanza/ La edad fue una variable sociodemográfica
indefensión, preocupación ansiosa y fatalismo correlacionada con mayores niveles de distrés
se encontraron asociados a menores niveles de (Stanton et al., 2002), y de ansiedad (Cohen,
distrés y mejor calidad de vida (Schnoll, Harlow, 2002), en detrimento de las mujeres más jóve-
Stolbach, y Brandt, 1998). En este sentido, nes. Otros investigadores han encontrado que
una actitud positiva respecto a la situación y no hubo correlación directa entre la edad y
la evaluación de ésta se encontró fuertemente ajuste psicológico (Schnoll et al., 1998).

191
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

Entre las variables clínicas estudiadas en oncológicas. Basándonos en los 5 estudios que
relación a las estrategias de afrontamiento al informaron el índice de respuesta y adherencia
estrés empleadas y/o niveles de distrés emo- a la participación por parte de las mujeres con-
cional, se ha documentado que pacientes con tactadas inicialmente, el índice de respuesta
estadíos más avanzados de la enfermedad han obtenido fue de 78.8% (rango de 52 - 100%).
informado mayor distrés emocional que aque- De acuerdo a la información reflejada en la
llas con cáncer de mama en estadíos iniciales Tabla 3, se puede resumir que la experiencia
(Cohen, 2002; Gilbar, 2005; Gilbar y Hevroni, con el cáncer de mama varía sustancialmente
2007). Otros estudios han encontrado que no entre pacientes. A partir del análisis de la lite-
hubo correlación directa entre el estadío de ratura científica más reciente, que reuniera los
enfermedad y ajuste psicológico, a pesar de criterios de inclusión para la presente revisión
que las mujeres en estadíos más tempranos sobre sintomatología depresiva en cáncer de
del cáncer de mama informaron mayor uso de mama, podemos afirmar que existe evidencia
estilos de afrontamiento adaptativos- como el de que las mujeres que lo padecen presentan
espíritu de lucha -, y menor uso de aquellos de- relativamente elevados niveles de sintomatolo-
sadaptativas- como desesperanza/indefensión gía depresiva, o superiores en prevalencia y se-
y fatalismo - (Schnoll et al., 1998). veridad a los de la población femenina general
Se ha documentado que los niveles de dis- (p. ej.: Giedzinska et al., 2004; Golden-Kreutz
trés informado tienden a descender a medida y Andersen, 2004; Ritterband y Spielberger,
que transcurre el tiempo y luego de la cirugía, 2001; So et al., 2009; Valle et al., 2006; Yen et
estabilizándose una vez culminados los trata- al., 2006). Se ha documentado que estos nive-
mientos adyuvantes post-cirugía (Culver et al., les de sintomatología depresiva informados son
2002; Osowiecki y Compas, 1999). mayores debido a una pobre función física, más
que a componentes de tipo afectivo/cognitivo de
2.3. Sintomatología depresiva: Descripción la depresión (Ritterband y Spielberger, 2001).
de los estudios revisados Se han encontrado asociaciones significativas
positivas entre estrategias de afrontamiento de
La información detallada respecto de cada tipo evitativo y mayor sintomatlogía depresiva
estudio que explora la sintomatología depresiva y adaptación psicosocial (Cohen, 2002; Culver
en mujeres con cáncer de mama post-cirugía et al., 2002; Neipp et al., 2008; Osowiecki y
es presentada en la Tabla 3 (Apéndice C) y Compas, 1999; Reddick, Nanda, Campbell,
las características clave de estos estudios son Ryman, y Gaston-Johanson, 2005; Roussi et
sintetizadas a continuación. Se identificó un al., 2007); aunque también se ha encontrado
total de 9 estudios que evaluaban principal- evidencia de que las cogniciones de tipo intru-
mente sintomatología depresiva en mujeres sivo se han presentado como más fuertemente
con cáncer de mama post-cirugía y reunían los correlacionadas con sintomatología depresiva
criterios de inclusión. Todos los estudios fueron que la evitación (Golden-Kreutz y Andersen,
publicados a partir del año 2000. Entre los 9 2006). Similar relación ha sido encontrada entre
estudios, 5 utilizaron un diseño transversal y 4 las estrategias de afrontamiento centradas en
utilizaron un diseño longitudinal. Los estudios la emoción y los niveles de depresión (Bishop
longitudinales incorporaban intervalos de se- y Warr, 2003; Cohen, 2002; Iwamitsu et al.,
guimiento comprendidos en el rango 1 semana 2005) y distrés (Gilbar, 2005; Roussi, et al.).
a 9 meses, en la totalidad de ellos (n=5), el La historia previa de ansiedad o depresión se
seguimiento tenía lugar entre 1 semana y 9 encontró correlacionada a mayores niveles de
meses transcurridos. Se empleó una amplia depresión autoinformados a partir de la expe-
variedad de instrumentos de medida estanda- riencia de enfermedad (Costanzo et al., 20007).
rizados para evaluar sintomatología depresiva. La sintomatología depresiva se encontró corre-
Las medidas estandarizadas más comúnmente lacionada con el estrés asociado al cáncer, así
empleadas fueron la HADS, CES-D, y SCID I. como a los niveles de estrés global (Costanzo
La media muestral fue de 151 participantes con et al., 2007; Golden-Kreutz y Andersen, 2006).
un rango de 28 a 331. La edad media de las Un factor a menudo asociado con la depresión
mujeres participantes en los estudios revisados ante la enfermedad es el apoyo social/familiar
fue de 52.8 años, con un rango de 42.7 a 58.6 percibido. Existe literatura científica que docu-
años. La mayoría de estudios (n=7) reclutaron mentó que el número de personas que brinda
a las participantes en las áreas de espera de apoyo social a la paciente predice la severidad
consulta externa de centros de salud y clínicas de la sintomatología depresiva; menores niveles

192
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

de apoyo emocional hacen a las mujeres más las mismas implican. En la literatura científica
proclives a experimentar esta sintomatología acerca de los temas seleccionados se presentó
(Osowiecki y Compas, 1999; Robles, Morales, descripción, correlación, análisis, y predicción
Jiménez, y Morales, 2009; Suárez y Rueda, de los factores estudiados con una determinada
2007; Wong-Kim y Bloom, 2005), así como a robustez en cada caso puntual.
informar mayores niveles de distrés (Gilbar,
2005), y peor Calidad de Vida (Yen et al., 2006). El impacto psicológico del cáncer de mama
En la misma dirección, existen estudios que han en la vida de la paciente es reconocido. Los ha-
documentado que pobres relaciones familiares llazgos de la presente revisión sugieren que las
y función social predicen mayores niveles de mujeres con cáncer de mama son vulnerables
depresión (Bulotiene, Veseluinas, Ostapenko, en lo que respecta a que su CVRS y que ésta
y Furmonavicius, 2008; Yen et al., 2006); así pueda verse afectada por el distrés psicológico
como mayor vulnerabilidad en este sentido de y el desarrollo de la sintomatología depresiva;
las mujeres viudas y divorciadas en relación a asimismo, ciertos estilos y estrategias de afron-
aquellas casadas (Bulotiene, et al.). tamiento (p. ej. las estrategias de aproximación,
La edad es una de las variables sociode- aceptación, reinterpretación positiva, búsqueda
mográficas más consistentemente asociada a de apoyo social) , y ciertas variables sociode-
la sintomatología depresiva, siendo informados mográficas y laborales (p. ej. tener mayor edad,
niveles más elevados de depresión por las muje- encontrárse laboralmente activas), clínicas (p.
res más jóvenes que por las mayores en diversos ej. haber sido diagnosticada en estdíos iniciales
estudios (Costanzo et al., 2007; Reddick et al., de la enfermedad, haber recibido cirugía conser-
2005; Wong-Kim y Bloom, 2005; Yen et al., 2006), vadora, padecer otras enfermedades crónicas,
así como mayor distrés (Gilbar, 2005). haber sido tratadas con quimioterapia adyuvante,
Entre las variables clínicas que la literatura presentar menor sintomatología física asociada a
científica documenta como más consistentemen- la enfermedad o sus tratamientos), y psicosocia-
te relacionadas con sintomatología depresiva les (p. ej. ausencia de historia previa de ansiedad
se encuentra el tipo de cirugía, presentando y depresión, ausencia de sintomatología ansiosa
mayor prevalencia y severidad de sintomatolo- y depresiva, amplitud de la red social -o cantidad
gía las mujeres con mastectomía que aquellas de personas disponibles para ofrecer apoyo
a quienes se les practicó cirugía conservadora social-) están asociados a un mejor ajuste a la
(Costanzo et al., 2007; Suárez y Rueda, 2007). enfermedad, mejor calidad de vida y menores
Otra variable clínica que se ha encontrado sig- niveles de distrés emocional. Habitualmente se
nificativa y positivamente correlacionada con presenta al menos cierto grado de disrupción
la sintomatología depresiva es el estadío de la de las actividades cotidianes, conllevando ello
enfermedad, así como la recurrencia (Cohen, concomitancias negativas en el plano psicosocial
2002). Aparentemente, los niveles de depresión y físico de la salud. Es posible que se obser-
tienden a descender al cabo del tiempo, siendo ven disfunciones en la actividad y satisfacción
informados en mayor medida y/o con mayor se- psicosexual. El apoyo social percibido aparece
veridad antes, o próximo al momento de la cirugía asociado al distrés psicológico informado, y a
que en evaluaciones posteriores, a pesar de re- aspectos funcionales.
vestir carácter clínicamente significativo también
entonces (Bulotiene, Ostapenko, y Veseliunas, Consideramos, a partir de la revisión llevada
2006; Culver et al., 2002; King et al., 2000; Roussi a cabo, que el cáncer de mama es una enferme-
et al., 2007; Yen et al., 2006). Hay evidencias dad que supone un impacto negativo tanto en la
de que a mayores niveles de depresión se ob- dimensión mental como física de la salud de la
serva una CVRS más pobre (p. ej.: Deshields mujer, y por lo tanto merece ser abordada por
et al., 2006; So et al., 2009; Yen et al., 2006). profesionales de la salud de diversas disciplinas
especialmente entrenados con tales fines, prove-
yendo de información y apoyo a las pacientes y
3. DISCUSIÓN sus familias, en tanto necesario. Las necesarias
intervenciones psicoeducativas y psicosociales
3.1. Principales hallazgos serán más efectivas y lograrán optimizar sus
resultados en tanto sean diseñadas atendiendo
Entre las investigaciones revisadas y varia- y priorizando las necesidades específicas de las
bles de estudio, son diversos los hallazgos y mujeres con cáncer de mama, implementadas y
derivaciones teóricas, científicas, y clínicas que valoradas experimentalmente.

193
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

3.2. Reflexiones teórico-clínicas de los ha- ductas de riesgo, y entrenamiento en conductas


llazgos principales y hábitos protectores para la salud y la calidad
de vida de las pacientes. Se han observado
A partir del análisis de los resultados más mejores niveles de calidad de vida y de ajuste a
salientes que arrojó la búsqueda, a continuación partir de programas de intervención psicosocial
se sugieren directrices respecto de la manera (Manos, Sebastián, Mateos, y Bueno, 2009;
en que los factores investigados podrían ser Simpson, Carlson, y Trew, 2001). Entendemos
abordados en intervenciones psicosociales en por tanto, que una adecuada atención psicoon-
mujeres con cáncer de mama. cológica debe ser brindada durante y después
de la enfermedad, promoviendo la optimización
3.2.1. Calidad de vida relacionada con la salud de la calidad de vida.

En base a los resultados de los estudios Habitualmente, las mujeres con cáncer de
revisados, entendemos necesario que los mama mantienen menor contacto con el perso-
profesionales de la salud trabajen en forma nal sanitario una vez concluido el tratamiento
temprana en la detección de signos y sínto- primario, siendo este un momento en el que aún
mas para la identificación de pacientes con pueden necesitar apoyo que implica riesgo de
riesgo de deterioro en la salud mental. En tales dificultades de ajuste. Entendemos especial-
casos, es recomendable proveerles de apoyo mente importante la evaluación de presencia y
adicional a las mujeres en situación de mayor severidad de sintomatología en dícho período.
vulnerabilidad, de acuerdo a sus necesidades, Para algunas mujeres, puede resultar suficiente
contribuyendo en la prevención de reacciones el reconocimiento de su sintomatología, psi-
emocionales desadaptativas, así como de re- coeducación y guía respecto de síntomas fre-
sultados e impacto negativos para la calidad de cuentes en períodos post-tratamiento y su curso
vida de estas (p. ej., programas psicoeducativos natural, o el entrenamiento en técnicas cognitivo
sobre los principales aspectos acerca de la en- comportamentales de manejo del estrés.
fermedad, derivar a grupos de apoyo, trabajar
interdisciplinariamente a fin de ofrecerles mejor 3.2.2. Estrategias de afrontamiento y distrés
apoyo social y sanitario, disponibilidad de una psicológico
línea telefónica a la cual referir consultas y
dudas, potenciar implicacación en actividades La presente revisión arrojó fuerte evidencia
gratificantes, o sugerir planes de ejercicio fisico de que el estrés percibido se encuentra asocia-
personalizados). do a peor ajuste a la enfermedad. Las estrate-
gias de afrontamiento por evitación y negación,
Variables como los niveles de distrés, ansie- estuvieron correlacionadas con peor ajuste al
dad, sintomatología depresiva, apoyo social per- cáncer de mama. Las estrategias de afronta-
cibido, sintomatología en el brazo, en la mama y miento centradas en el problema (hacer algo
secundaria a los tratamientos adyuvantes, tipo para modificar la fuente de estrés), como por
de cirugía, trastornos del sueño, dolor agudo o ejemplo: aceptación, reconceptualización posi-
crónico vinculados a procedimientos médicos o tiva, y búsqueda de apoyo social por otro lado
a la enfermedad y fatiga estuvieron asociadas parecieron hallarse asociadas a mejor ajuste.
a la calidad de vida de las mujeres con cáncer
de mama. Empleando instrumentos válidos y Las percepciones de estrés por parte de las
confiables para la evaluación y documentación mujeres con cáncer de mama podrían ser abor-
sistemática de factores psicosociales y clínicos dadas por diversas técnicas cognitivo comporta-
será factible determinar los elementos que con- mentales. Las intervenciones podrían apuntar a
tribuyen a su presencia, frecuencia y severidad, modificar la valoración de amenaza del cáncer
a fin de diseñar e implementar intervenciones de mama u otros estresores vitales, asistiendo
apropiadas. a las pacientes en la identificación de posibles
Consideramos que un manejo efectivo de los pensamientos automáticos inútiles o negativos
síntomas asociados a la enfermedad y efectos y a fin de generar pensamientos alternativos po-
secundarios de los tratamientos adyuvantes sibles. Los métodos de manejo del estrés como
contribuirá a reducir el impacto de los mismos en la relajación muscular progresiva o imaginación
la CVRS. Las líneas de intervención psicosocial guiada pueden ser apropiados para determina-
en cáncer de mama podrían incluir acciones das pacientes. Explorar las formas de manejar
preventivas dirigidas a la modificación de con- el impacto de los estresores diarios en la vida

194
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

de las mujeres puede también ser apropiado, de potenciar lo recursos y fortalezas personales.
como por ejemplo el entrenamiento en habilida- En este sentido, los profesionales sanitarios de-
des de asertividad, planificación y priorización, y ben tener presente la naturaleza del cáncer, las
reconocimiento de la necesidad de involucrarse múltiples opciones de tratamiento, diversidad de
en forma regular en actividades gratificantes. Las respuestas de los pacientes, y las necesidades
intervenciones podrían también explorar los tipos psicosociales y fisiológicas que conlleva para la
de estrategias de afrontamiento empleadas por mujer. La experiencia con el cáncer de mama,
la paciente, de modo de poder guiarla en sentido sobrevida, y su calidad de vida dependen en
disuasorio respecto al uso y abuso de estrate- buena medida de la prontitud y precisión en la
gias desadaptativas que no tengan en cuenta evaluación de sus necesidades por parte del
el tipo de estresor al que se enfrenta el indivi- personal sanitario.
duo, potenciando respuestas más adaptativas.
Entendemos que una identificación temprana
El apoyo social percibido, así como una exitosa de factores de riesgo y de protección para
evaluación positiva del apoyo disponible de la el ajuste de las mujeres con cáncer de mama
pareja, familia y amigos se encontró asociado durante el primer año desde el diagnóstico,
a mejor ajuste. resulta promisorio de cara al desarrollo de inter-
venciones preventivas efectivas en la promoción
La mejoría en el apoyo social percibido de la sobrevida saludable de estas mujeres. Los
puede ser alcanzada ayudando a la paciente a principales resultados de la literatura revisada
tomar en cuenta a las personas disponibles en sugieren que las intervenciones cognitivo com-
su red social para proveerle de diferentes tipos portamentales individuales y grupales deberían
de apoyo y examinar los modos de elicitar el apuntar a potenciar la actitud positiva y activa, y
apoyo. Asimismo, puede ser de ayuda explorar las técnicas de solución de problemas. Asimismo,
las expectativas de la paciente respecto de las ayudar a las pacientes en la modificación de pen-
demás personas y sus creencias sobre cómo samientos, creencias, o comportamientos que
la enfermedad afecta sus relaciones sociales. exacerban el distrés psicológico, empobreciendo
La inclusión de otros significativos en las inter- también su calidad de vida; y evitar pensamientos
venciones y el examinar aspectos del vínculo y pesimistas y actitudes negativas. Las interven-
comunicación que con ellos establece la paciente ciones podrían incluir entrenamiento en técnicas
puede resultar importante, así como el entrena- de relajación y manejo del estrés, técnicas para
miento en la clara expresión emocional respecto el manejo de la ira, comunicación y asertividad,
a la experiencia con el cáncer como forma de solución de problemas y pensamiento cons-
clarificación y consecución de las propias metas tructivo, reestructuración cognitiva, autocontrol
a este respecto. emocional, materiales didácticos y psicoeduca-
tivos, estrategias para el manejo de síntomas,
Se han identificado asociaciones consistentes apoyo social, y educación para el autocuidado.
entre mayores niveles de involucramiento en
conductas promotoras de la salud física y men- Los programas de intervención especial-
tal, y mejor ajuste. En un contexto terapéutico, mente diseñados tienen el potencial de ayudar
es posible fomentar tales conductas de salud. a las mujers a afrontar más efectivamente los
Podrá establecerse metas comportamentales estresores y sus tareas cotidianas, de ayudar-
graduales, así como límites en lo que respecta a las a anticipar las demandas asociadas con las
la apropiada práctica de ejercicio físico, decanso etapas subsiguientes, y prepararlas para hacer
y relajación, seguimiento de tratamiento medi- frente a estos desafíos en forma exitosa (Buki
camentoso, dieta, tabaquismo, uso del alcohol et al., 2008).
y sueño.
3.2.3. Sintomatología depresiva
Resulta entendible que las mujeres con cán-
cer de mama sientan una pérdida de control, A pesar de que la sintomatología depresiva
amenaza a su supervivencia, y a su autoimagen. es experimentada con considerable frecuencia
Ante ello, consideramos necesarrio abordar su y severidad por mujeres con cáncer de mama,
atención desde diversos flancos, entre los cuales y la sintomatología depresiva severa no tratada
el papel del Psicólogo de la Salud y del ámbito podría derivar en una peor calidad de vida o
hospitalario es central. Las intervenciones cogni- hasta en intentos de autoeliminación, los profe-
tivo comportamentales tendrán el objetivo último sionales de la salud pueden no contar con tiem-

195
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

po para evaluar el bienestar psicológico de las confiable de depresión y ansiedad en muestras


pacientes hasta que los síntomas se tornen evi- de pacientes oncológicos, al evitar la solapación
dentes. Las habituales presiones de tiempo en frecuente de síntomas físicos de las entidades
ámbitos clínicos podrían desalentar a los profe- psiquiátricas y de la enfermedad física, o sus
sionales sanitarios respecto de la aproximación tratamientos (Zigmond y Snaith, 1983). En este
al status de salud mental del paciente (Payne, sentido, entendemos que los hallazgos de los
Hoffman, Theodoulou, Dosik, y Massie, 1999). estudios revisados e incluidos en la presente
El desarrollo de una aproximación precisa para revisión podrían ser de utilidad en tanto con-
identificar mujeres con cáncer de mama que su- tribuyan a alertar a los clínicos respecto a las
fran de sintomatología depresiva permitirá a los limitaciones de la evaluación de la depresión,
profesionales sanitarios efectuar intervenciones aumentando la prescisión en el diagnóstico para
tempranas y contribuir al ajuste a la enfermedad proveer de tratamientos adecuados.
de las pacientes y sus familiares.
Variables sociodemográficas como la edad,
Los profesionales de la salud podrían eva- el estado civil, nivel de estudios alcanzado y
luar a aquellas mujeres en riesgo de desarrollo situación laboral también constituyen elementos
de depresión al momento del diagnóstico de destacados en la literatura como asociados a
cáncer de mama por medio de la identificación la sintomatología depresiva, ansiosa y distrés
de factores de riesgo recogidos en los estudios y por ende, a considerar como factores de ries-
revisados. Intervenciones cognitivo compor- go o de protección en las mujeres con cáncer
tamentales, counseling, y las intervenciones de mama. Variables como una historia clínica
grupales podrían resultar beneficiosos. En de depresión o ansiedad, tipo de tratamiento
caso de que las intervenciones estén dirigidas adyuvante, tipo de cirugía recibida, y el dolor se
a las pacientes de riesgo, podría prevenirse la encontraron también asociadas a frecuencia y
evolución de la sintomatología depresiva hacia severidad de sintomatología depresiva.
trastornos depresivos mayores, al tiempo que
se espera potenciar la calidad de vida de estas 3.2.4. Intervenciones psicosociales en cán-
mujeres. cer de mama

De acuerdo a los hallazgos de la literatura Nuestros hallazgos a partir de la presente


relevante en el tema, el apoyo social percibido Revisión Bibliográfica Sistemática sugieren que
se encuentra asociado a la presencia y seve- las evaluaciones e intervenciones en mujeres
ridad de sintomatología depresiva y ansiosa. con cáncer de mama que apunten a mejorar la
En este sentido, consideramos importante la CVRS de estas, deberían identificar y apuntalar
consideración e inclusión de los familiares y a aquellas en quienes la sintomatología asocia-
referentes de apoyo social de las pacientes en da a un más pobre ajuste a la enfermedad y sus
los programas de intervención (Galván, Buki, y tratamientos sea más prevalente y/o intensa.
Garcés, 2009). Asimismo, el tiempo desde el Asimismo, consideramos importante identificar
diagnóstico, así como el estadío de la enfer- aquellas variables sociodemográficas, clínicas,
medad se encuentran asociados al desarrollo funcionales, de sintomatología física, y psico-
de sintomatología depresiva. Y es que tal como sociales, y la relación existente entre ellas en
señala Holland (2002), los retos psicosociales función de los objetivos que guíen el trabajo, y a
y psiquiátricos varían de acuerdo al punto del fin de atender las necesidades de las pacientes
continuo del cáncer en que se encuentre la de los diferentes subgrupos en relación a las
paciente. La depresión y ansiedad serán las mismas.
principales quejas ante la detección de sinto-
matología inicial y disgnóstico reciente, y la La evaluación específica del estadío de la en-
depresión o duelo podrán continuar en tanto se fermedad, y el momento del tratamiento en que
inicien las fases de tratamiento, postratamiento, se encuentre la paciente, así como de diversos
recurrencia y en caso de sobrevenir, cuidados factores contextuales reviste importancia en la
paliativos y terminales. medida en que ello condicionará las necesidades
y preocupaciones de las pacientes a abordar.
Consideramos relevante que los instrumen- Entendemos que la evaluación e intervención
tos seleccionados para la evaluación de las psicosocial han de ser multidimensionales, así
mujeres diagnosticadas con cáncer de mama como que deben estar integradas con el servicio
sean breves, y permitan la evaluación válida y de atención médica de manera interdisciplinar.

196
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

Las líneas de intervención psicosocial en investigando a fin de determinar si una mayor


cáncer de mama podrán por tanto incluir los atención a la intervención en síntomas de la
siguientes elementos: acciones preventivas enfermedad y sus tratamientos podría reducir
orientadas a la modificación de hábitos y los costos y el uso innecesario de los sistemas
conductas de riesgo, adopción de hábitos y de cuidado de la salud.
conductas que faciliten la detección temprana
de tumores y sean adecuadas para el man- La labor de la psicología de la salud en ge-
tenimiento de la salud; ofrecer información neral, y de la psicooncología en particular es
adecuada a las pacientes, en tiempo y orden amplia y diversa, y las fases del proceso que
oportunos; psicoprofi laxis pre-quirúrgica, y atraviesan las mujeres con cáncer de mama
previa a hospitalizaciones y tratamientos con plantean objetivos de evaluación e intervención
el objetivo de reducir el impacto que conlle- diferentes. El cuerpo de literatura científica
van, así como el entrenamiento en respuestas sobre la implementación de programas de
adaptativas a dichas situaciones; Intervención intervención psicosocial, ha sugerido en forma
psicosocial tras el diagnóstico de cáncer de consistente que las intervenciones sistemáticas
mama a fin de reducir las reacciones emocio- breves pueden obtener efectos beneficiosos a
nales desadaptativas, promoviendo un sentido corto y largo plazo en la calidad de vida de las
de participación activa y control, y mejorando pacientes. Especialmente durante los tratamien-
las estrategias de afrontamiento y la comuni- tos para el cáncer de mama, podría ser benefi-
cación y expresión emocional de las mujeres ciosa la identificación y movilización por parte de
con su entorno; intervenciones específicas los profesionales de la salud, de las fuentes de
asociadas al cáncer y sus tratamientos, como apoyo social de la paciente, a fin de proveerle
el control de reacciones condicionadas a la de apoyo instrumental, emocional e información,
quimioterapia y/o radioterapia, dificultades que han sido encontrados como necesarios
y cambios en temas vinculados a la alimen- durante esta etapa (Galván et al., 2009). De
tación, manejo de los niveles de ansiedad y todos modos, existen carencias que impele
estrés, sintomatología depresiva, trastornos superar a fin de conseguir progresos definitivos
del sueño, fatiga, trastornos psicosexuales, y concluyentes en esta dirección. Por un lado,
abordaje del impacto de los cambios en el partir de modelos teóricos que expliquen la in-
aspecto físico, procesos de dolor agudo o terrelación de variables psicosociales en cáncer
crónico vinculados a procedimientos médicos de mama. Por otro, la selección de instrumentos
o a la enfermedad; intervenciones paliativas de evaluación válidos y fiables, útiles para guiar
en fase terminal del cáncer en las pacientes y las intervenciones. Por último, la evaluación
su entorno cercano. de resultados y eficacia, y validación de los
programas de intervención en cáncer de mama.
La evaluación y tratamiento temprano de la
sintomatología tienen el potencial de reducir 3.3. Revisión crítica de los estudios revisa-
costos y aumentar la productividad. Dos estu- dos y Conclusiones
dios recientes sobre el impacto económico de
la sobrevida en cáncer de mama sugieren que Una limitación fundamental de la literatura
el uso de los servicios de salud es frecuente e revisada es que los diseños de la mayoría de
intenso durante el primer año tras el diagnóstico estudios fueron transversales; sin evidencia
(Mandelblatt, Lawrence, Cullen, et al., 2006) longitudinal, las relaciones causales entre fac-
y entre las sobrevivientes a largo plazo para tores psicológicos y resultados no pueden ser
quienes el uso frecuente de recursos médicos establecidas. Sin embargo, el entendimiento de
para seguimiento parece común (Hensley, aquellos factores psicológicos asociados con
Dowell, Herndon, et al., 2005). Los factores ajuste permite el conocimiento de cuestiones
predictores de incrementos en los costos de que podrían ser abordadas desde las interven-
los servicios durante el primer año incluían en- ciones psicosociales, a fin de promover mejor
fermedades comórbidas, el tipo de tratamiento ajuste. Aún si las relaciones entre variables son
para el cáncer recibido, nivel de sintomatología recíprocas, el cambio sufrido en una puede con-
depresiva, y función física. Consideramos que llevar cambio en la otra. Potencialmente, el rol
la atención e intervención en cáncer de mama de cualquier variable psicológica podría perder
podría facilitar el retorno a las actividades ha- significación si se toma en cuenta la severidad
bituales de las mujeres, incluyendo la actividad de la enfermedad, aunque ha sido interesante
laboral. De todas formas es necesario continuar notar que en diversos estudios que controlaron

197
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

discapacidad y/o severidad objetiva los factores trol. Dado que los instrumentos idóneos hacen
psicológicos probaron ser aún importantes. posibles evaluaciones precisas del bienestar y
Otro problema a considerar es que varios de status funcional de las mujeres, incluirlos en la
los estudios emplearon muestras reducidas de práctica clínica las beneficiaría sustancialmente,
mujeres. Ello podría quitarles poder de detectar proveyendo de información útil para su propio
relaciones entre variables, o significar que los cuidado
hallazgos positivos pueden no ser generaliza-
bles a poblaciones más amplias o diversas. 3.4. Limitaciones de la literatura y sugeren-
Entre los estudios que informaron severidad de cias para investigaciones futuras
la enfermedad, la mayoría incluía participantes
con cáncer de mama en estadíos tempranos. En las últimas décadas, la investigación en
Muchos de ellos excluían mujeres con discapa- cáncer de mama y CVRS y diversas variables
cidades cognitivas, comorbilidad de enferme- psicosociales asociadas al ajuste al diagnóstico,
dades físicas o psiquiátricas, y en períodos de curso de la enfermedad y sus tratamientos ha ido
recrudecimiento de la enfermedad. Esta com- in crescendo progresivamente. De todos modos,
posición muestral puede sesgar los resultados existen diversas limitaciones en la investigación
al incluir aquellas mujeres menos severamente en el área de la psicooncología en general, y
enfermas y tal vez, mejor ajustadas. en cáncer de mama en particular. El cuerpo de
literatura científica existente cuenta con cier-
El informe inadecuado de las características tas debilidades metodológicas, consistiendo
de las muestras dificulta la interpretación de los mayoritariamente en estudios descriptivos de
hallazgos o emitir juicios sobre su generalizabili- tipo transversal, si bien es frecuente el uso de
dad. Algunos estudios no informaron caracterís- instrumentos estandarizados que contribuyen a
ticas sociodemográficas clave. Más importante la generalizabilidad y potencial replicabilidad de
aún, es el hecho de que varios de ellos no los mismos. Una limitación adicional es que la
informaron características clínicas importantes literatura se basa predominantemente en mu-
de las participantes como la severidad del cán- jeres caucásicas, siendo escasos los estudios
cer, tiempo transcurrido desde el diagnóstico, que incluyen y consideran aspectos culturales.
y proporción de mujeres que cursaban recidiva Entendemos que el papel del origen étnico, así
al momento del estudio. Entre los estudios que como el trasfondo cultural de las mujeres ame-
informaron estos importantes datos clínicos, po- rita continuar investigando a fin de establecer
cos lo hicieron en base a datos verificados con su incidencia en el ajuste y CVRS en cáncer
el médico, utilizando información autoinformada de mama. Una última limitación a mencionar
por las mujeres. Otra de las debilidades halladas es que una considerable proporción de estu-
está relacionada a que la inmensa mayoría de dios emplea muestreos no probabilísticos, por
estudios se basaron en medidas de autoinforme conveniencia, reclutando a las participantes en
tanto para los factores psicosociales como para la amplia mayoría de casos en áreas de espera
variables de resultado. Además, las investi- de centros de salud (sea para consulta médica o
gaciones presentaron la tendencia a adaptar para tratamiento). Lo antedicho, inevitablemente
instrumentos estandarizados y validados, lo cual conlleva la exclusión de aquellas pacientes que,
dificulta la comparación entre estudios. pese a los beneficios significativos para la mor-
bilidad y mortalidad que ello a menudo implica,
La implementación de evaluaciones de varia- no asistan a tales consultas de seguimiento o
bles psicosociales y de la CVRS en la práctica sesiones de tratamiento.
clínica y tratamiento de mujeres con cáncer de
mama reviste importante potencial de beneficiar Consideramos importante que las investiga-
a las pacientes. A través de análisis y conoci- ciones futuras tengan en cuenta estas y otras
mento de estas variables en las mujeres con limitaciones, a fin de actualizar y optimizar la
cáncer de mama por parte del personal sanitario calidad metodológica y los resultados que ofre-
por medio de instrumentos fiables y válidos, el ce la base científica actual en el tema.
equipo interdisciplinario de asistencia contará
con más y mejores herramientas para la toma Entendemos que la implementación de eva-
de decisiones respecto de los tratamientos. luación de variables psicosociales y de la CVRS
Las ventajas de este tipo de evaluación son no implica únicamente sumar la administración
informadas y respaldadas por diversos estudios de instrumentos a demás tareas desempañadas
que comparan grupos de intervención y con- por el equipo interdisciplinario que atiende a la

198
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

paciente con cáncer de mama. A fin de ofrecer variables sociodemográficas y otras relevantes)
respuestas a las necesidades de las pacientes, serían también valiosos a la hora de establecer
las variables psicosociales y CVRS deberán los roles mediadores y moderadores, así como
formar parte del proceso de cuidado y atención las influencias directas.
del bienestar informado por estas, redefiniendo
y rediseñando el cuidado, implementando nue- Un paso interesante sería la investigación res-
vas infraestructuras y tecnologías (Donaldson, pecto a si los factores psicosociales recogidos en
2004). Un sistema de evaluación idóneo, debe esta revisión se encuentran relacionados con el
incluir aspectos clínicamente relevantes, ser recrudecimiento y progresión de la enfermedad,
sensible a los cambios, ser sensible a diferen- o por el contrario, con la remisión y sobrevida li-
cias culturales, bajo en coste, incorporarse a los bre de la enfermedad, y los mecanismos a través
procedimientos operativos standard (Sederer, de los cuales ello podría tener lugar.
Dickey, y Eisen, 1997). Será relevante que los
instrumentos empleados sean en la medida de lo 3.5. Limitaciones de la Revisión
posible breves, fáciles de interpretar, y no requie-
ran entrenamiento o un sistema de puntuación Se ha buscado, por medio del presente
intrincados (Deyo y Carter, 1992; Buxton, White, trabajo de revisión bibliográfica sistemática,
y Osoba, 1998). contribuir al conocimiento y comprensión del
tema seleccionado.
Proveer al personal médico de interpretacio-
nes y recomendaciones a partir del análisis de Entendemos que es relevante considerar
resultados en base a las evaluaciones (respec- diversas limitaciones de la presente revisión.
to a los recursos disponibles y la información Primeramente, dado el gran número de estudios
dada por las pacientes) podría ser de ayuda disponibles en la temática de interés, únicamen-
en mayor medida que únicamente informar de te se consideraron para inclusión los estudios
puntuaciones de su status funcional (Deyo y publicados en revistas arbitradas. La localiza-
Carter, 1992). ción de estudios no-publicados y búsquedas
en “literatura gris” escaparon al alcance de la
Entendemos que el estudio de los factores revisión. Asimismo, es posible que haya existido
psicológicos investigados se beneficiaría de la un sesgo en la selección de trabajos incluidos.
exploración a través de investigaciones futuras Otro aspecto a considerar es el hecho de que
bien diseñadas que cuiden las limitaciones y fueron incluidos exclusivamente los trabajos
problemas metodológicos existentes en la litera- publicados en idioma castellano o inglés.
tura actual identificados en la presente revisión.
Específicamente, es necesario implementar Por otro lado, nuevamente debido al gran
estudios longitudinales que establezcan si los número de estudios en el tema, la revisión in-
factores psicosociales anteceden y predicen las cluyó únicamente investigaciones cuantitativas,
variables de resultado a fin de discernir entre excluyendo los estudios cualitativos. La investi-
causas y efectos. gación cualitativa podría arrojar luz al estudio de
los fenómenos y ofrecer explicación a hallazgos
Sería ideal, conducir estudios sobre los parciales y confusos.
procesos de ajuste con diseños prospectivos
que evalúen muestras amplias de mujeres Asimismo, la elección de preguntas de in-
antes y después del diagnóstico de cáncer vestigación que guió la presente revisión implicó
de mama y seguimiento varios años después. que un amplio y diverso rango de estudios fuera
Desafortunadamente, en la práctica esto resulta incluido. Esta aproximación resultó de utilidad
extremadamente costoso y difícil. De todos ya que a pesar de que la literatura ofrece re-
modos, los estudios que comienzan investigan- visiones generales de aspectos psicosociales
do al momento en que las mujeres presentan del cáncer de mama, resulta más complicado
síntomas, previo al diagnóstico podrían ser hallar revisiones sistemáticas de diversos fac-
más factibles. Las investigaciones que exploran tores psicosociales vinculados a las variables
múltiples factores psicosociales podrían ser de resultado. El enfoque seleccionado presentó
de utilidad a fin de determinar los predictores asimismo limitaciones. Dado que los criterios de
más poderosos. Los estudios que investigan inclusión fueron amplios, los estudios han sido
las interacciones entre variables psicosociales heterogéneos, y difícilmente conducentes a una
(y las relaciones de éstas con la enfermedad, síntesis general o consenso.

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Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

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202
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203
APÉNDICE A
Tabla 1. Estudios de Calidad de Vida Relacionada con la Salud en Pacientes con Cáncer de Mama.

204
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio
Mujeres con CM que asistían a recibir Trat externo en
La mayoría de Pts presentaron sintomatología de fatiga y dolor, en niveles leves a moderados. Es posible que cierta
clínicas oncológicas de 4 hospitales públicos, reclutadas proporción de Pts presentaran trastornos de ansiedad y depresión (21% y 36%, respectivamente).
en la sala de espera. IR: 75%. Es Ci: casadas o viviendo Estudio ex post facto, des- Se observaron correlaciones significativas entre la sintomatología de fatiga, dolor, ansiedad y depresión.
en pareja (77%). Añ Es: estudios secundarios (50%). Sit criptivo, comparativo, de tipo BFI-C, HADS, Las Pts que habían experimentado mayores niveles de fatiga, dolor, ansiedad y depresión, inadecuado apoyo social,
So et al. (2009)
215 51.65 Lab: inactiva (77%). Nivel de ingresos anuales: 10.000 a correlacional, predictivo de BPI-C, FACT-B., y estaban recibiendo Qmt, eran más propensas a tener una calidad de vida empobrecida que aquellas con menor
(China)
30.000 dólars HKG (47%). Cincuenta y dos porciento de administración de cuestiona- MOS-SSS-C. sintomatología, adecuado apoyo social y cursando Trat Ady de Rdt.
Pts manifestó ser religiosa. Est Enf: I (15%); II (52%); III rios de autoinforme. Las Pts con menor nivel de ingresos y que habían recibido Mst eran proclives a presentar una calidad de vida más
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

(32%); IV (1%). Tiempo M transcurrido desde el diagnós- pobre si tenían un apoyo social inadecuado y elevados niveles de depresión.
tico: 5.53 meses. Trat Ady: Qmt (60%); Rdt (40%).
El sentido de bienestar, status funcional, el control de síntomas se presentaron significati-
vamente mejor en las mujeres que habían recibido Lpt que en las Pts mastectomizadas.
Mujeres con CM con al menos 12 meses desde el diag- Las Pts con Lpt presentaron menores niveles de tensión, ansiedad, ira y depresión que aquellas con Mst, quie-
nóstico, libres de recurrencia que recibían asistencia en nes a su vez, presentaron mayor dificultad para concentrarse y enfocar su atención en diversas actividades.
Zanapalioglu, Estudio ex post facto, des- La función de rol se vio mayormente afectada en las pacientes con Mst, quienes a su vez,
un hospital. IR: no reportado. Edad: menores de 50 (6.6%
Atahan, Gür, criptivo, comparativo, de tipo EORTC QLQ- fueron más proclives a aceptar su Enf como una minusvalía frente a actividades familia-
del grupo Mst y 45.76% del grupo Lpt); mayores de 50
Çökmez , y 64 50 correlacional, predictivo de C30, EORTC res y sociales, denotando ello mayor efecto del status físico o Trat en dichas actividades.
(93.33% del grupo Mst y 54.23% del grupo Lpt). Crg: Mst
Tarcan (2009) administración de cuestiona- QLQ-Br23 Las diferencias entre los grupos Lpt y Mst fueron significativas en las puntuacio-
(n=15); Lpt (n=59). Trat Ady: Todas las Pts recibieron Rdt nes en lo relativo al dolor, siendo más desfavorecedora la situación del grupo Mst.
(Grecia) rios de autoinforme
Ady en el departamento de radiación del mismo hospital; La mayoría de las mujeres con Mst y menos de la mitad de las mujeres con Lpt se reportaron descontentas con su
Qmt (n=67); Tmx (n=47). imagen corporal. Todas las Pts con Mst reportaron preocupación respecto al futuro, y menos de la mitad del grupo
Lpt manifestó semejante aspecto. La mayoría de las mujeres con Mst tenían problemas con su brazo, mientras
que menos de la mitad del grupo Lpt los tenía
Los mejores resultados en términos de aspectos funcionales de las Pts se presentaron en las subes-
Safaee, Moghi- Mujeres con CM que recibían Qmt en un hospital, reclu- calas de función social y cognitiva, en función emocional se reportaron las puntuaciones más pobres.
mi-Dehkordi, tadas inicialmente por carta. IR: 80%. Es Ci: casadas Estudio ex post facto, des- Las mujeres con Sit Lab activa reportaron mejor CVRS, mientras que aquellas diagnosticadas más recientemente
Zeighami, (73.9%). Añ Es: sin estudios o primaria (57.1%). Sit Lab: criptivo, de tipo correlacional, presentaron una peor CVRS.
Todas las subescalas que evalúan sintomatología estuvieron inversamente asociadas con calidad de vida ex-
Tabatabaee, y 119 48.27 ama de cada o retirada (82.4%). Cuarenta porciento de predictivo de administración QLQ-C3O
cepto pérdida de apetito y diarrea. Asimismo, la calidad de vida de las Pts se vio afectada por las dificultades
Pourhoseing- las mujeres había sido diagnosticada 4 meses o menos de cuestionarios de autoin- financieras.
holi (2008) antes del estudio. La mayoría de las Pts no presentaba forme. Únicamente el grado del tumor, Sit Lab, status-menopausia, dificultades financieras y disnea fueron predictores
(Irán) metástasis (78.2%). estadísticamente significativos de la calidad de vida de las Pts.

Se observó una correlación positiva y significativa del apoyo social percibido con calidad de vida total, así como
Mujeres latinas con CM que recibían asistencia en hospi- con las subescalas de calidad de vida. Se observó una correlación negativa y significativa de la incertidumbre
tales privados y la American Cancer Society de diferentes percibida en torno a la Enf con calidad de vida total, así como con las subescalas de calidad de vida.
ciudades de dos estados contiguos, reclutadas en mues- Un mayor apoyo social percibido predijo mejor calidad de vida total, mientras que menores niveles de incertidum-
Estudio ex post facto, des- bre también predijeron mejor calidad de vida.
treo por conveniencia tras al menos un año de haber con-
criptivo, de tipo correlacional, El Es Ci predijo la calidad de vida, reportando las mujeres solteras puntuaciones M más bajas que las casadas,
Sammarco cluido los Trat para el CM. IR: no reportado. Tiempo M
predictivo de administración así como mayores niveles de incertidumbre. El apoyo social percibido por las mujeres casadas fue significativa-
y Konecny transcurrido desde la finalización de los Trat: 4.99 años. SSQ, MUIS-C,
89 57.35 de cuestionarios de autoin- mente mayor que el informado por las solteras y las viudas, mientras que éstas últimas obtuvieron puntuaciones
(2008) (Esta- El tiempo M desde la Crg fue de 47 días al momento del QLI-CV
forme al menos un año des- significativamente más bajas que las mujeres divorciadas.
dos Unidos) estudio. Es Ci: casadas (49%). Añ Es: 42% había cursa- Las mujeres con estudios primarios reportaron niveles de incertidumbre significativamente más elevados que
pués de haber concluido los
do estudios secundarios. Sit Lab: inctiva (30%). Nivel de quienes habían cursado estudios secundarios.
Trat Ady
ingresos anuales: menos de 20.000 dólares americanos El apoyo social percibido fue significativamente menor en las Pts con Enf psiquiátricas que en aquellas sin patolo-
(42%). Noventa y un porciento de las Pts habían recibido gías de tal índole. La calidad de vida de las Pts con patologías psiquiátricas fue significativamente más pobre que
Crg y Trat Ady para el CM la de aquellas sin antecedentes psiquiátricos.
Nueve meses tras la Crg la calidad de vida general y los niveles de fatiga empeoraron tanto para el grupo Mst
como para el Lpt.
El bienestar social descendió en las mujeres mastectomizadas, así como descendió, además del bienestar emo-
Mujeres con CM que recibían asistencia en el departa- cional en el grupo Lpt. La calidad de vida se vio afectada en mayor medida en las mujeres con Mst y Qmt,
Bulotienë, Ve- mento de Crg y oncología mamaria de un hospital univer- Estudio longitudinal de admi- mientras que en el grupo Mst son Qmt, las puntuaciones se mantuvieron estables respecto a los informados tras
seliunas, y Os- sitario. IR: 66%. Es Ci: casadas (n=43). Añ Es M: 51% ha- nistración de cuestionarios FACT-G, FACT- una semana desde la Crg.
67 53.1
tapenko (2007) bía cursado estudios universitarios. Sit Lab: activa (66%). de autoinforme una semana An En el grupo Lpt con Qmt se observó un descenso en las puntuaciones en bienestar social, emocional, calidad
(Lituania) Crg: Mst (n=30) entre las cuales 16 habían recibido Qmt; y 9 meses post Crg. de vida general, así como mayores niveles de fatiga. En el grupo Lpt sin Qmt, únicamente las puntuaciones en
Lpt (n=47) entre las cuales 26 había recibido Qmt. bienestar social descendieron a través del tiempo.
En el grupo de mujeres casadas, se observó un empeoramiento en las áreas de bienestar social, fatiga, calidad de
vida general a través del tiempo. Las mujeres que no estaban casadas, únicamente reportaron descenso en las
puntuaciones de bienestar social y emocional de una administración a la siguiente, 9 meses después.
No se observaron niveles altos de distrés en ninguna de las administraciones. Las puntuaciones M informadas en
CES-D estuvieron por debajo del punto de corte, y consistentes con los de la población general, a pesar de que hubo
Pts que excedieron el punto de corte clínicamente significativo en las tres tomas de medidas. A partir de lo informado
Mujeres con CM que recibían asistencia en 5 clínicas en PRIME-MD se observó que, de M, las pacientes presentaban síntomas de ansiedad rara u ocasionalmente. El dis-
oncológicas, reclutadas durante períodos de espera para trés asociado al cáncer predominó en mayor medida en la muestra, observándose que muchas de las Pts obtuvieron
Trat. IR: 78.8%. Or Et: caucásicas (93.2%). Es Ci: casa- puntuaciones que indican estrés, así como temor a la recurrencia moderado en las tres administraciones.
La CVRS M reportada fue comparable a la población general. La intrusión fue la única variable de distrés que cambió
das o viviendo en pareja (73.8%). Añ Es: secundario o
significativamente, habiendo descendido 3 meses post Trat respecto a la línea base. Hubo cambios significativos en
menos. El nivel de ingresos anuales para 34.2% de las Estudio longitudinal de admi- función física, rol físico, y vitalidad, siendo mejor la CVRS al transcurrir el tiempo.
Pts era de al menos 70.000 dólares americanos al año. nistración de cuestionarios CES-D, PRIME- Tras el Trat, los efectos secundarios o problemas físicos yel temor a la recurrencia fueron las mayores fuentes de
Constanzo et
Crg (no excluyentes): Mst (27.3%); Lpt (79.5%). Todas de autoinforme durante el MD PHQ. IES, estrés, con niveles M moderados.
al. (2007) (In- 89 55
las mujeres habían recibido Qmt o Rdt al momento del Trat Ady, 3 semanas tras ha- CARS, MSAS, Menor edad predijo mayor distrés en todas las medidas. El nivel educativo también predijo en forma significativa
glaterra) depresión, intrusión, y temor a la recurrencia. Las mujeres que habían completado algo más que los estudios secun-
estudio, 58% había recibido ambos tipos de Trat Ady. Trat ber conluido el Trat Ady, y 3 SF-36 v2
Ady: Rdt (86.4%); Qmt (71.6%); Tmx (77%). Veintisiete meses después. darios reportaron niveles mayores de distrés que quienes no habían alcanzado ese nivel de estudios, y que aquellas
porciento había sido diagnosticada anteriormente de de- que habían completado estudios terciarios y de doctorado.
Las mujeres con historia de ansiedad reportaron un descenso en su sintomatología depresiva entre el período de Trat
presión, al 19% se le había diagnosticado algún trastorno
y 3 semanas después, incrementando nuevamente tras 3 meses. Las mujeres sin historia de ansiedad reportaron
de ansiedad. Al momento del estudio, 28% estaba siendo niveles sucesivamente descendientes de sintomatología depresiva.
tratada con medicación antidepesiva. Las mujeres que habían recibido Qtm presentaron mayores niveles de ansiedad que quienes únicamente habían
recibido Rdt. Las Pts con Mst reportaron mayor temor a la recurrencia que quienes habían recibido únicamente Lpt.
La edad, nivel educativo, e historia de depresión fueron predictores significativos de sintomatología depresiva. Única-
mente la edad y nivel educativo fueron predictores significativos de temor a la recurrencia.
Mujeres con CM en Est Enf tempranos, reclutadas a partir
de registros locales y contactadas inicialmente por carta. Entre los síntomas reportados, se observaron en mayor medida la fatiga y trastornos del sueño, siendo el puntaje
IR: 74.3 %. El tiempo M transcurrido desde la Crg al mo- M más bajo observado en función sexual, disfrute sexual, y perspectivas futuras.
Cansancio fue informado por la mayor proporción de mujeres, seguido de necesidad de descanso, hot flashes,
mento del estudio fue de 7.2 meses. Es Ci: casadas o
trastornos del sueño, y dolor en la zona mamaria.
viviendo en pareja (60.1%). Or Et: caucásicas (70.4%). Más de la mitad de las Pts reportaron al menos un síntoma de las siguientes escalas: efectos secundarios de la
Añ Es: estudios terciarios cursados al menos en parte o Estudio ex post facto, des- Qmt, fatiga, síntomas de la mama, síntomas del brazo, y dolor.
Janz et al. estudios de postgrado (n=855). Cuarenta y un porciento criptivo, comparativo, de tipo EORTC QLQ- Menor edad predijo mayores niveles de fatiga, dolor y síntomas en la mama. Las mujeres que reportaron que su
(2007) (Esta- 1372 60.5 de las mujeres reportó un nivel de ingresos anual de al correlacional, predictivo de C30, EORTC salud era buena o muy buena-excelente al momento del diagnóstico de CM, se encontraban mejor en lo relativo
dos Unidos) menos 50.000 dólares americanos. Casi 40% de las mu- administración de cuestiona- QLQ-Br23. a la sintomatología respecto a fatiga, trastornos del sueño y dolor. Las mujeres con estadíos más avanzados
jeres no presentaba comorbilidad al momento del estudio, rios de autoinforme de la Enf, reportaron menor disrupción del sueño, mientras que quienes habían recibido Qmt reportaron mayor
el resto de las Pts padecían una o dos Enf adicionales al dificultad para dormir.
En general, mayores puntuaciones en sintomatología, estuvieron asociadas a menor CVRS. Fatiga fue el síntoma
CM. Cincuenta y cuatro Pts reportaron que su salud era
que mayor impacto tuvo en la CVRS, con diferencias clínicamente significativas para 7 dimensiones de calidad
muy buena o excelente al momento del diagnóstico. Est de vida.
Enf: 0 (25.7%); I (48%); II (26.3%). Crg: Mst (29.9%); Lpt
(70.1). Trat Ady: Qmt (27.3%) Rdt (73.8%); Tmx (55.9%).

205
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
206
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio
La CVRS física, así como mental del grupo de CM era significativamente más pobre que la del grupo con tumores
benignos.
El nivel de estrés asociado a la salud, familia, y las relaciones interpersonales, así como el nivel de estrés total, fue
Mujeres con CM que recibían asistencia en consulta ex-
significativamente mayor en el grupo de CM.
terna en un hospital universitario, reclutadas en sala de
Las mujeres con depresión, tenían una peor CVRS en las dimensiones física, social, psicológica, y ambiental.
73 muje- espera para Trat. Todas las Pts con CM habían recibido
Las Pts más jóvenes presentaron una calidad de vida física significativamente peor. Las mujeres con CM metastási-
res con al menos una Crg, sesión de Qmt, Rdt y Tmx. IR: no re-
Yen, Ko, Yen, Estudio ex post facto, des- co, presentaron una CVRS psicológica significativamente más pobre.
CM. portado. Cincuenta y cinco de las Pts tenían 40 años o
Yang, Wu, N o criptivo, comparativo, de tipo WHOQOL- Para el grupo con tumores benignos, aquellas mujeres con depresión tuvieron una CVRS física y psicológica signi-
24 muje- más. Es Ci: casadas (79.5%). Añ Es M: 12 años o menos
Juan, y Hou repor- correlacional, predictivo de BREF, CES-D, ficativamente peor.
res con (85.5%).Sit Lab: activa (75.9%). Depresión: no (68.9%).
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

(2007) tada administración de cuestiona- PSCP El nivel de estrés total, el vinculado a o laboral, la familia y a lo económico estuvieron asociados con calidad de vida
tumores Mujeres con tumores benignos, de las cuales el 70% ha-
(Taiwan) rios de autoinforme física, psicológica y ambiental.
benignos bía recibido procedimientos diagnósticos quirúrgicos. IR:
El estrés asociado a los problemas de salud fue el único predictor significativo de las 4 dimensiones de CVRS. El
no reportado. Ocho de las participantes tenían 40 años o
estrés económico predijo significativamente la calidad de vida ambiental.
más. Es Ci: casadas: (n=15). Añ Es M: más de 12 años
Para el grupo con tumores benignos, el estrés asociado a conflicto intrapsíquico correlacionó significativamente con
(n=15). Sit Lab: activa (n=14). Depresión: no (n=19).
la calidad de vida física, psicológica y ambiental.
El estrés familiar y el interpersonal fueron los predictores más significativos de calidad de vida social y ambiental,
respectivamente.
Mayor nivel educativo durante el Trat predijo menores niveles de fatiga, problemas financieros, y distrés respecto
al futuro familiar en el estudio de seguimiento; aunque también más dolor y menor hallazgo de beneficios a partir
de la experiencia de haber tenido cáncer.
El hecho de haber estado en pareja al momento del Trat predijo menor disrupción emocional, menor fatiga, menor
Mujeres con CM en Est tempranos que habían comple- evitación social y menor distrés respecto de la recurrencia y el futuro de la familia en el estudio de seguimiento.
tado datos sociodemográficos, clínicos y psicosociales Las mujeres mayores al momento del Trat reportaron menores niveles de dolor, menor preocupación respecto de
en el año post-diagnóstico, completaron una medida de su apariencia, y problemas financieros que las mujeres más jóvenes.
calidad de vida 5-13 años después. Años M transcurridos Las mujeres hispanas reportaron en mayor medida: sentimientos negativos, evitación social, distrés sobre el
Carver, Smith, desde la Crg: 7.4. IR: no reportado. Edad M al momento Estudio ex post facto, des- futuro de la familia y sobre la posible recurrencia.
Petronis, y del diagnóstico: 54.18. Or Et: caucásicas (70%). Es Ci al criptivo, comparativo, de tipo A mayor tiempo transcurrido desde el Trat, menores niveles de sentimientos negativos, evitación social y proble-
Antoni (2006) 163 54.18 momento del diagnóstico: casadas o viviendo en pareja correlacional, predictivo de QLACS mas financieros.
(Estados Uni- (72%). Añ Es M al momentod el diagnóstico: 14.18. Sit administración de cuestiona- Un Est Enf más avanzado al momento del diagnóstico, haber recibido Qmt, y haber recibido Tmx (inversamente),
dos) Lab al momento del diagnóstico: activa (53%). Est Enf: rios de autoinforme. fueron variables predictoras de problemas financieros. Haber recibido una Crg radical, haber recibido Qmt, y REst
0 (3%); I (62%); III (35%). Crg: Mst (47%); Lpt (53%); Enf más avanzados al momento del diagnóstico predijeron mayor preocupación por la apariencia.
Mst con reconstrucción (25%). Trat Adj. Rdt (50%); Qmt El optimismo inicial se relacionó significativamente con la calidad de vida de las supervivientes a largo palzo.
(31%); Tmx (56%). Nuevo diagnóstico de cáncer o recu- Las variables médicas predijeron en mayor medida que las psicológicas tanto los problemas financieros, como la
rrencia (13%). preocupación por la apariencia, mientras que las variables psicológicas predijeron en mayor medida las emocio-
nes, preocupaciones respecto al futuro de la familia y la recurrencia, disrupción sexual y social, y el hallazgo de
beneficios a partir de haber tenido cáncer.
Excepto por los problemas financieros, la predicción fue habitualmente compartida por variables psicosociales y
demográficas o médicas. El predictor más consistente fue el optimismo.
Mujeres con CM que recibían asistencia en el servicio de
oncología de un hospital, reclutadas durante períodos de Estudio ex post facto, des- Treinta y ocho porciento de la muestra presentó sintomatología depresiva en algún grado; igual proporción de las
N o espera para recibir Trat Ady de Qmt. IR: no reportado. Añ criptivo, comparativo, de tipo BDI, Escala de Pts reportó un nivel bajo de CVRS.
Valle et al.
24 repor- Es: 54.2% había cursado estudios secundarios. Tiempo correlacional, predictivo de Mezzich y Co- El nivel de instrucción estuvo significativamente asociado a la CVRS reportada.
(2006) (Perú)
tada M transcurrido desde el diagnóstico: 12 meses. Más de administración de cuestiona- hen La edad predijo la CVRS.
la mitad de la muestra estaba constituida por Pts postme- rios de autoinforme
nopáusicas.
Se observaron mejores resultados en calidad de vida EORTC QLQ-C30 en las mujeres con Lpt menores de 50
que en las mujeres menores de 50 mastectomizadas en función de rol. Por el contario, en esta franja de edad,
Mujeres con CM que recibían asistencia en un departa- Estudio ex post facto, des- las mujeres con Mst presentaron mejores puntuaciones en bienestar físico y funcional en los datos obtenidos del
Bulotienë
mento de Crg y oncología mamaria, reclutadas previo a criptivo, comparativo, de tipo EORTC QLQ- FACT-An.
,Ostapenko, No
recibir Crg, para solicitarles participación posterior. IR: no correlacional, predictivo de C30, EORTC Las mujeres laboralmente activas presentaron mayor bienestar físico y funcional tras las Mst que tras la Lpt de
y Vesëliunas 62 repor-
reportado. Edad: menores de 50 (47%); mayores de 50 administración de cuestiona- QLQ-Br23, acuerdo al FACT-An tras la Mst que tras la Lpt; este mayor bienestar se observó en el mismo grupo en función
(2005) (Litua- tada
(53%). Es Ci: casadas (47%). Sit Lab: activa (70%). Crg: rios de autoinforme 5-6 días FACT, FACT An física en EORTC QLQ-C30 en forma casi significativa.
nia)
Mst (n=24); Lpt (n=38). post-Crg. Entre las mujeres solteras, el bienestar físico fue mayor tras la Mst que tras la Lpt. De acuerdo a las puntuaciones
en EORTC QLQ-Br23, los efectos secundarios negativos de la Qmt fueron más leves entre las mujeres solteras
con Mst que entre las mujeres solteras con Lpt; casi alcanzando la significación.
No se observaron diferencias clínicamente significativas en ninguno de las puntuaciones de CVRS en función del
Mujeres con CM en Est tempranos que recibían asisten- Es Enf.
cia en clínicas oncológicas de dos ciudades, reclutadas Las mujeres con Lpt reportaron puntuaciones en imagen corporal significativamente mayores que quienes habían
inicialmente carta a partir de registros médicos, y luego recibido Mst con reconstrucción, que a su vez, presentaron las puntuaciones más bajos en todas las dimensiones de
llamando por teléfono a quienes respondieran interesa- CVRS excepto en función sexual y disfrute de la sexualidad.
das en participar. IR: 74.3%. Es Ci: casadas o viviendo en Quienes habían recibido Qmt, obtuvieron puntuaciones significativamente más pobres en bienestar social, fatiga,
Estudio ex post facto, des-
pareja (59%). Añ Es: estudios universitarios incompletos imagen corporal y perspectiva respecto al futuro.
Janz et al. criptivo, de tipo correlacional,
(38%). Sit Lab: inactiva (52%). Nivel de ingresos anuales: EORTC-C30, Se observaron diferencias significativas en función de la edad para todas las dimensiones de CVRS excepto función
(2005) (Esta- 1357 60.0 predictivo de administración
más de 50.000 dólares americanos (41%). Or Et: caucá- EORTC-Br23 sexual y disfrute de la sexualidad a favor de las mujeres mayores de 70 años; mientras que las menores de 70 años
dos Unidos) de cuestionarios de autoin-
sicas (68%); afroamericanas (19%); otros (13%, de las reportaron mejor función sexual y disfrute de la sexualidad.
forme
cuales 80% hispanas). Más de la mitad de las mujeres Las mujeres viudas, divorciadas o que nunca habían estado casadas reportaron puntuaciones más bajas en disfrute
reportaron un estado de salud muy bueno o excelente al de la sexualidad.
momento del diagnóstico. Crg: Mst (18%); Lpt (68%); Crg Se observó una mejor función de rol y función social conforme el nivel educativo era mayor en las mujeres que habían
reconstructiva tras Mst (13%). Est Enf: 0 (44%); I (47%); II recibido Qmt. Las mujeres con Mst (con o sin reconstrucción) y Qmt reportaron mejor función social que quienes
(27%). Trat Ady: Qmt (21%); Rdt (57%); Tmx (52%). habían recibido Lpt y Qmt. Un patrón opuesto fue el observado en imagen corporal, habiendo obtenido puntuaciones
más pobres las mujeres con Mst y Qmt que las del grupo tratado con Lpt y Qmt.
Las puntuaciones que indicaban una mejor calidad de vida se observaron en el componente físico y subescala de
función social; dolor corporal y vitalidad fueron informados en menor medida. Se observó que las puntuaciones
M en componente físico fueron significativamente más pobres para las mujeres cuyo índice de masa corporal era
igual o mayor a 35, así como para aquellas que habían dado a luz a uno o dos hijos. Por otro lado, las puntua-
ciones M en componente mental de las Pts casadas o separadas eran significativamente más bajos que los de
Mujeres con CM que habían recibido sus Ttat Ady com- aquellas solteras.
pletos, no siendo receptoras de Tmx en los 6 meses pre- Tiempo transcurrido desde el diagnóstico entre 12 y 36 meses se encontró asociado con menores puntuaciones
Estudio ex post facto, des-
vios al estudio, reclutadas en un hospital universitario. IR: en componente mental.
criptivo, comparativo, de tipo
Marques et al. 96.15%. Tiempo M transcurrido desde el diagnóstico: 66 El nerviosismo y los hot flashes fueron los síntomas más prevalentes, ocurriendo al 69% y 56% de las Pts respecti-
75 53.1 correlacional, predictivo de SF-36
(2005) (Brasil) meses. Status hormonal: postmenopáusicas (81%). Or vamente. Cincuenta y dos porciento de la muestra reportó actividad sexual; entre ellas, 31% reportó dispareunia.
administración de cuestiona-
Et: caucásicas (73%). Es Ci: casadas (70%). Añ Es M: Se observaron diferencias significativas en las puntuaciones M de componente mental en las Pts que reportaban
rios de autoinform
14. Sit Lab de las Pts: activa (43%). Crg: Mst (56%); Trat palpitaciones, mareos, nerviosismo, depresión, e insomnio, encontrándose estos descendidos. Asimismo se halló
Ady: Rdt (69%); Qmt (75%). diferencia significativa en componente físico entre aquellas mujeres que reportaban mareos y aquellas que no
lo hacían.
El status postmenopáusico, Lpt, y mareos se encontraban negativamente asociados con el componente físico;
haber recibido Rdt estuvo asociado positivamente al componente físico. El insomnio y estar casada se asociaron
negativamente al componente mental de la calidad de vida.

207
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio

208
En la primera administración, las Pts experimentaron niveles significativamente mayores de ansiedad, depresión,
preocupación, irritación, y más dificultad para concentrarse o recordar que el grupo control. Además, percibían que
su condición física interfería con su vida social y familiar. Reportaron también insomnio en significativa mayor medida,
así como pérdida de apetito y diarrea que las mujeres del grupo control.
Tres meses tras la Crg, a pesar de que las Pts reportaron mejoras significativas en función emocional, experimen-
taban aún mayores dificultades en el área que el grupo control. La función social y cognitiva no presentó mejoras
significativas y las puntuaciones de Pts estuvieron empobrecidas respecto a los reportados por el grupo control. Las
Pts también presentaron dificultades en la realización de su trabajo, actividades diarias o de ocio y entretenimiento.
Reportaron insomnio en mayor medida, pérdida de apetito, y diarrea en comparación al grupo control. Además, expe-
Mujeres con CM que recibían asistencia en una clínica
rimentaron mayor fatiga que al momento del diagnóstico, aunque no en mayor medida que el grupo control.
161 mu- oncológica, reclutadas durante el período de entrevis-
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

Tras un año desde la Crg, la salud general y función emocional de las Pts mejoró significativamente en relación a
jeres con tas iniciales de información diagnóstica. IR: 80%. Or Et: Estudio longitudinal de admi-
56 las puntuaciones iniciales. Las Pts continuaron obteniendo puntuaciones significativamente más bajas que el grupo
Schou, Eke- CM. caucásicas (n=64). Es Ci: casadas o viviendo en pareja nistración de cuestionarios
control en función social y cognitiva. La sintomatología disminuyó en tal medida que fue similar a la reportada por el
berg, Sandvik, (62%). Ocenta y cinco porciento tenía hijos. Añ Es M: 12 de autoinforme al momento EORTC QLQ-
grupo control. Las Pts presentaron mayores dificultades financieras al año de la Crg que al momento del diagnóstico,
Hjermstad, y 9 4 9 al menos 12 años (42%). Sit Lab: activa (51%). Crg: Mst del diagnóstico, 3, y 12 me- C30, CAWAC,
aunque no en mayor medida que el grupo control.
Ruland (2005) mujeres (41%); Lpt (59%). Est Enf: I (27%); II (55%); III (18%). ses post Crg. Estudio com- LOT-R (40)
La edad estuvo correlacionada con mejor función social, de rol y emocional y peor función física en todos los tiempos.
(Noruega) de po- Trat Ady: Qmt (38%); Rdt (43%); únicamente Crg (19%). parativo con una muestra de
49 Nivel más alto de estudios alcanzado correlacionó positivamente con mejor función emocional en la primera adminis-
blación Mujeres de población general, reclutadas a partir de da- mujeres saludables.
tración y tras un año desde la Crg. Estadíos más tempranos de la Enf se asoció con mejor CVRS general y función
general tos empleados en un estudio previo de población general.
de rol a los 3 y 12 meses, e imagen corporal a los 12 meses.
IR: 69%.
Lpt estuvo asociada a mejor imagen corporal tras un año, y mejor función física a los 3 y 12 meses. La Qmt estuvo
asociada a una función social más pobre y más náuseas y vómitos a los 3 meses, y peor función de rol al año. Qmt,
estadío más avanzado de la Enf y menor edad estuvieron asociados con peor función sexual al año desde la Cgr.
El haber podido optar entre Lpt y Mst estuvo asociado significativamente con mejor función física, cognitiva y social
a los 3 meses, y función física y de rol a los 12 meses.
El optimismo estuvo significativamente correlacionado con mejor CVRS general y mejor función en todas las admi-
nistraciones, y con mejor imagen corporal a los 3 y 12 meses. Lpt predijo mejor función física e imagen corporal a
los 12 meses. Qmt lo fue de peor función de rol y sexual. Optimismo predijo mejor imagen corporal, función social
y emocional
Treinta y siete porciento de Pts reportó haber tenido dificultades en la comunicación con el médico tratante.
La religión jugó un papel en la vida de la mitad de las mujeres, ayudándolas a atravesar el Trat. La mayoría de mu-
jeres manifestó que el CM había cambiado sus vidas en el sentido de que ya no se preocupaban por pequeñeces
y vivían más plenamente el día a día.
En la evaluación 5 años post-diagnóstico, 92% de Pts reportó que su salud era buena o excelente. El 19,5%
de ellas reportó haber tenido hipertensión, asma (15%), artritis (14.6%) y otras condiciones crónicas en menor
medida. Más de la mitad de la muestra reportó padecer una o dos condiciones crónicas. Cincuenta porciento
Mujeres con CM menores de 50 al momento del diag-
reportó tener problemas en su brazo. Casi tres cuartas partes eran postmenopáusicas, entre las cuales, 22% de
B l o o m , nóstico y libres de recurrencia tras 5 años, que recibían SF-36, RSES,
Estudio longitudinal de admi- los casos había sobrevenido naturalmente. Los síntomas hormonales fueron comunes; y entre el 69% que reportó
Stewart, asistencia en centros oncológicos, reclutadas a partir de Escala de
nistración de cuestionarios ser sexualmente activa, elevada proporción de mujeres reportó dificultades en el terreno sexual. Sesenta y ocho
Chang, y registros. IR: 73%. Or Et: caucásicas (69%). Es Ci: casa- problemas de
185 45 de autoinforme escasos porciento se preocupaba por el futuro; 86% mencionó la espiritualidad como muy importante en sus vidas.
Banks (2004) das o viviendo en pareja (75%). Añ Es M: estudios univer- Schain., SIN,
meses tras el diagnóstico y 5 Ente la medida inicial y 5 años más tarde, hubo mejorías significativas en síntomas quirúrgicos, imagen corporal,
(Estados Uni- sitarios completos (56%). Sit Lab: activa (81%). Crg: Mst Escala de Fla-
años más tarde preocupación respecto al futuro, comunicación médico-Pt, disrupción a causa de Trat, y todas las subescalas de
dos) (51%); Lpt (49%). Trat Ady: Qmt (53%); Rdt (55%); Tmx mer
SF-36 excepto salud general.
(38%). Estadío diagnóstico I (17%); II (45%); III (37%).
Se reportó disminución significativa en apoyo emocional, tamaño de red social, y el número de hijos con los que
convivían, y las mujeres eran más proclives a ser postmenopáusicas. No se observaron cambios significativos en
Sit Lab, Es Ci, actividad sexual, problemas sexuales, autoestima, práctiva religiosa, o frecuencia de rezo.
Un mayor aumento en la calidad de vida física estuvo asociada con menos condiciones de cronicidad, haber
recibido Qmt, estar laboralmente activa, y no tener hijos menores de 18 años en casa. Un mayor aumento en
la calidad de vida mental estuvo asociado con menos condiciones crónicas y menos disminución en el apoyo
emocional recibido.
En general, las mujeres que reportaron sintomatología en la mama presentaron peor CVRS que quienes no tenían
sintomatología de tal índole.
Mujeres con CM que recibían asistencia en una coope-
Las puntuaciones M totales de SF-36 indican que la muestra de este estudio puntuó menos de unas cuarta parte
rativa de salud, reclutadas por carta, a partir de registros
de desviación típica por debajo de la población general en calidad de vida física, y aproximadamente un tercio de
locales de CM. La avaluación tuvo lugar M 7.3 años tras
desviación típica por debajo de la población general en calidad de vida mental.
el diagnóstico. Al momento del estudio, 15.3% de las
Las mujeres que no habían recibido Trat Ady sistémico, obtuvieron puntuaciones superiores que quienes sí lo
Pts había tenido un nuevo CM o recurrencia de la Enf.
habían hecho en diversas subescalas del SF-36: función de rol, salud general, función social, y sumatoria de
El tiempo M transcurrido entre el diagnóstico inicial y la
calidad de vida física; asimismo, reportaron puntuaciones superiores en las siguientes subescalas del CARES-SF:
recurrencia o nuevo CM fue de 2.5 años. IR: 74.5%. Nivel Estudio ex post facto, des-
Casso, Buist, global, físico, psicosocial, y sexual.
de ingresos anuales: 35.000 a 75.000 dólares america- criptivo, comparativo, de tipo
y Taplin (2004) CARES-SF, SF- El dolor como sintomatología en la mama fue el más fuertemente correlacionado a las puntuaciones en CVRS.
216 44.4 nos (43.1%). Or Et: caucásicas (92.4%). Añ Es: algunos correlacional, predictivo de
(Estados Uni- 36., CES-D Las mujeres que reportaron sintomatología en la mama fueron significativamente más proclives a obtener pun-
años cursados de estudios universitarios o técnicos administración de cuestiona-
dos) tuaciones más bajas en CVRS.
(36.8%). Sit Lab: activa (76.2%). Crg: Mst (54.2%); Lpt rios de autoinforme
Las Pts con ingresos familiares anuales superiores a 75.000 dólares americanos fueron más propensas a reportar
(45.8%). La Crg fue el único Trat recibido por el 15.8% de
mejor CVRS que quienes percibían menos de 35.0000 al año, a través de las puntuaciones de escala física y
Pts. Más e la mitad de las Pts carecían de comorbilidad
mental de SF-36 y de CARES-SF global.
al momento del estudio. Est Enf: 0 (13%); I (29.2%); II
Las mujeres que habían recibido Qmt fueron más proclives a reportar una calidad de vida más pobre que quienes
(29.6%); III y IV (6%); pérdida de información (22.2%).
no la habían recibido, a través de las puntuaciones obtenidas en la escala física de SF-36, CARES-SF global, y
Trat Ady: Rdt (62.8%); Qmt (54.9%); Tmx (37.2%). Status
CARES-SF sexualidad.
postmenopáusico: si (83.6%).
Las mujeres que habían recibido Mst fueron 2.6 veces más propensas a obtener peores puntuaciones en la escala
física de SF-36 que quienes habían sido intervenidas con Lpt.
Las mujeres con Mst obtuvieron puntuaciones inferiores en la mayoría de variables, incluyendo las que no pertene-
cían al domino de imagen corporal. Este patrón fue consistente a través de los años.
Las Pts más jóvenes presentaron peor salud psicológica (función social y emocional y preocupación por la propia
salud futura), pero mayores niveles de salud física ( p. ej., función física y actividad sexual).
Independientemente de la edad, las Pts con Mst tuvieron puntuaciones más pobres en imagen corporal y estilo de
Mujeres con CM que recibían asistencia en clínicas onco-
vida; así como en cada grupo de edad en función de rol, social, emocional, y física, actividad sexual, finanzas y
lógicas, reclutadas a partir de un listado de Pts con CM Estudio ex post facto, des-
Engel, Kerr, calidad de vida global, aunque no en todos los casos las diferencias alcanzaron la significación estadística.
al momento de iniciar el Trat Ady inicial. IR: 88%. Edad: criptivo, comparativo de tipo
Schlesinger- N o Únicamente las puntuaciones de imagen corporal mejoraron a través del tiempo, mientras que la relación con la
menores de 50 (n=225); entre 50 y 69 (n=564); mayores correlacional, de administra- EORTC QLQ-
Raab, Sauer, 990 repor- pareja desmejoró.
de 70 (n=199). Es Ci: casadas (n=622). Sit Lab: inactiva ción de cuestionarios de au- C30
y Holzel (2004) tada La preocupación por la propia salud futura de las mujeres mayores de 70 mejoró significativamente a lo largo del
(n=661). Añ Es: 9 (n=449). Crg: Mst (42.6%); Lpt (57.4%). toinforme entre 6 meses y 5
(Alemania) tiempo. Todas las variables mejoraron significativamente para las mujeres de 50 a 69 años de edad. Para aquellas
Trat Ady: sin Trat Ady (n=376); Qmt/Tmx (n=612); sin Rdt años tras el diagnóstico
menores de 50 únicamente función de rol y social, la fatiga náuseas y vómitos, y la preocupación por la propia salud
(n=402); Rdt (n=586).
futura mejoraron en forma significativa a través del tiempo. Las puntuaciones de las mujeres con Lpt mejoraron
significativamente también en todas las variables, mientras que las Pts del grupo Mst presentaron mejoras en función
de rol, fatiga, preocupación por la propia salud futura, y calidad de vida global.
La relación de pareja reportada de las mujeres mastectomizadas presentó un empeoramiento significativo a lo largo
del tiempo.
Las puntuaciones obtenidas en SF-36 fueron similares o superiores a los obtenidos de acuerdo al Or Et y grupo de
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros onco-
edad en población femenina general.
lógicos de dos ciudades, reclutadas por carta. IR: 57%.
Las mujeres afroamericanas reportaron un bienestar emocional significativamente mayor al de las Pts latinas, y
Edad M de mujeres por grupo étnico: caucásicas (57.3);
SF-36, CARES, función física significativamente más pobre que las mujeres caucásicas y asiáticas-americanas.
Giedzinska, afroamericanas (55.5); asiáticas-americanas (51.96);
Estudio ex post facto, des- BCPT, Meaning Las Pts reportaron “escasa” preocupación en torno al interés sexual e imagen corporal, así como “considerables difi-
Meyerowitz, latinas (51.4). Es Ci: casadas o viviendo en pareja caucá-
criptivo, comparativo, de tipo Questionnaire, cultades” con la disfunción sexual. Las mujeres afroamericanas reportaron mayores preocupaciones con su imagen
Ganz, y sicas (68.24%); afroamericanas (60.94%); asiáticas-ame-
621 55.23 correlacional, predictivo de CES-D, MHI, corporal que las caucásicas, así como menor disfunción sexual que las caucásicas o latinas.
Rowland ricanas (70.13%); latinas (71.79%). Añ Es: La mayoría de
administración de cuestiona- MOS Social Casi 80% de las Pts reportaron que experimentaban al menos un síntoma físico que le causaba problemas al menos
(2004) (Esta- mujeres latinas y afroamericanas había cursado algunos
rios de autoinforme Support Survey, “moderados”. Los síntomas más problemáticos fueron los hot flashes (37.8%) para las afroamericanas; la imagen
dos Unidos) años de universidad (48.72% y 48.89%, respectivamen-
RDAS corporal para las caucásicas y latinas (38.1% y 59.7%, respectivamente); y las dificultades en mnémicas para las
te), mientras que la mayoría de las mujeres caucásicas y
asiáticas-americanas (28.6%). Las mujeres latinas presentaron mayor sintomatología asociada al CM que el resto de
asiáticas-americanas había tenido estudios de postgrado
grupos. Las mujeres afroamericanas reportaron menor dolor durante las relaciones sexuales que los demás grupos
(39.66% y 35.06%, respectivamente).

209
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

étnicos; y las asiáticas-americanas menos dificultad vinculada a los hot flashes que el resto.
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados

210
Estudio (País) M estudio
Las latinas experimentaron mayor aumento de peso, y presentaron peor imagen corporal. En comparación a las afro-
americanas, las mujeres caucásicas tuvieron sequedad vaginal y nivel de distractibilidad significativamente mayor.
En general, la mayoría de Pts reportaron que habían encontrado sentido y significado en la vida a partir de la ex-
periencia con el CM. Las mujeres afroamericanas y latinas reportaron llevar estilos de vida más saludables que las
caucásicas, así como mayores cambios en la forma de ver la vida que las caucásicas y asiáticas-americanas.
No se observaron diferencias significativas entre grupos étnicos en niveles de depresión, siendo las puntuaciones
de más de una cuarta parte de pacientes superiores a los establecidos por el punto de corte. Las afroamericanas
obtuvieron puntuaciones significativamente mayores en apoyo social percibido que las asiáticas-americanas y cau-
cásicas. Las puntuaciones en MOS de la muestra fueron mayores para todos los Or Et respecto de la población
general. Las puntuaciones reportados en RDAS arrojaron M comparables a las de las mujeres casadas del a po-
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

blación general.
Entre las mujeres afroamericanas, fue mejor la función física reportada en mujeres más jóvenes y con mayores
ingresos. También la edad fue predictor significativo de salud general en el mismo sentido. Haber recibido Qmt
fue predictor del puntaje total de BCPT. Ser más joven, con menores ingresos y haber recibido Mst predijo mayor
insatisfacción con la imagen corporal. Ser más joven también predijo haber encontrado más significado en la vida a
El tiempo medio transcurrido desde el diagnóstico al partir de la experiencia con el CM.
momento del estudio fue de 2.93 años. Crg: Mst cau- Entre las mujeres caucásicas, mayor edad estuvo asociado con mejor ajuste en bienestar emocional y energía,
cásicas (40.34%); afoamericanas (56.65%); asiáticas- pero peor ajuste en función física. Las mujeres mayores reportaron mejor salud mental. Quienes habían recibido
americanas (57.14%); latinas (52.56%). Trat Adj: Qmt Mst presentaron mayores preocupaciones con la imagen corporal. Ser mayor, con mayores ingresos y Mst estuvo
caucásicas (32.47%); afroamericanas (48.71%); asiá- asociado con peor función sexual. Ser más joven estuvo asociado a un mayor hallazgo de significado así como a
ticas-americanas (51.95%); latinas (48.72%); Rdt cau- mayor vulnerabilidad.
cásicas (60.94%); afroamericanas (45.49%); asiáticas- Las puntuaciones en calidad de vida global, función de rol, y preocupación respecto a la propia salud futura se
americanas (42.86%); latinas (51.28%); Tmx caucásicas mantuvieron en las diferentes medidas tomadas a distinto tiempo desde el diagnóstico. En el primer año, las M de
(44.21%); afroamericanas (40.34%); asiáticas-america- puntuaciones en función emocional y social fue inferior a las reportadas posteriormente. La M de puntuaciones en
nas (44.16%); latinas (46.15%). imagen corporal se mantuvo durante los primeros 4 años, incrementando en al 5to año.
Las mujeres que no presentaban problemas en su brazo reportaron mejor calidad de vida en forma consistente en
las 8 dimensiones a través de los 5 años.
La comunicación, comorbilidad y edad fueron factores también consistentes y con gran influencia en la calidad de
vida. Las Pts que reportaban que su comunicación era poco clara, presentaban una calidad de vida más pobre,
mayores niveles de depresión, peor imagen corporal y mayores preocupaciones respecto a la propia salud futura.
Las mujeres sin comorbilidad experimentaban mejor calidad de vida que quienes tomaba medicación para el Trat de
Enfs comórbidas; no sólo tenían mejor función física, sino que reportaron también menores niveles de depresión y
menos limitaciones de rol.
Las Pts más jóvenes tenían mejor función física que las mujeres con más de 70 años de edad, pero reportaron una
función social e imagen corporal más pobres.
Las mujeres intervenidas con Lpt eran hasta 7 veces más proclives a tener mejores puntuaciones en imagen corporal
que aquellas mastectomizadas.
Las mujeres casadas reportaron mejor función de rol.
Entre las mujeres latinas, ser más joven estuvo asociado a mejor función física. Aquellas mujeres con menores
ingresos y que habían recibido Qmt eran más propensas a reportar más sintomatología.
Mujeres con CM que recibían asistencia en un hospital Las puntuaciones M informadas en SF-36 en función física, vitalidad y percepción de la propia salud fueron
Pruebas de mo-
universitario, evaluadas una M de 2.7 años tras la Crg, Estudio ex post facto, des- significativamente más pobres que los de la población femenina general.
vimiento, fuerza,
Rietman et al. reclutadas a partir de registros locales y contactadas criptivo, comparativo, de tipo Respecto a la predicción de la CVRS se observó que el dolor, fuerza de prensión, y volumen del brazo, fueron
volumen y rota-
(2004) (Países 55 56.7 inicialmente por carta. IR: 49.5 %. Peso M: 73.9 kg. Est correlacional, predictivo de factores significativos en 6, 3, y 2 dominios del SF-36, respectivamente.
ción de hombros
bajos) Enf: 0 (3.7%); I (47.1%); II (49%). Crg: Mst (72.7%); Lpt administración de cuestiona- Únicamente la Rdt, y en menor medida la Qmt como Trat Ady, fue un factor predictor en forma significativa de
y brazos, VAS,
(27.2%). Trat Ady: Qmt (7.3%) Rdt (30.9%); Qmt y Rdt rios de autoinforme capacidad disminuida de la movilidad. El dolor fue el predictor más consistente de la CVRS, siguiéndole la fuerza
SDQ, SF-36
(12.7%); sin Trat Ady (49.1%). de prensión.
Las puntuaciones M en calidad de vida mejoraron significativamente a través del tiempo en calidad de vida total, sub-
escala de salud/funcional, y subescala psicológico/espiritual. Las puntuaciones reportadas en la subescala de familia
fueron significativamente más pobres tras un año de haber iniciado los Trat que al inicio de los mismos.
La calidad de vida reportada por las mujeres que habían recibido Qmt fue inferior a la de quienes habían recibido Rdt
Mujeres con CM en Est tempranos que recibían asis-
tanto al inicio de los Trat, como tras 12 meses, las diferencias no fueron significativas.
tencia en un centro oncológico, reclutadas por teléfono,
Los niveles de ansiedad estado y rasgo fueron significativamente mayores para las Pts que habían recibido Qmt que
previo al inicio del Trat Ady. IR: no reportado. Or Et: cau- Estudio longitudinal de admi-
Schreier y Wi- para el grupo tratado con Rdt. Las puntuaciones M reportadas en STAI se mantuvieron consistentemente por encima
cásicas (n=24); afroamericanas (n=20). Añ Es M: un año nistración de cuestionarios
lliams (2004) de los de la población femenina general.
48 55.65 más que secundario. La mayoría de Pts reportó ingresos de autoinforme previo al QLI, STAI
(Estados Uni- Se observaron diferencias significativas respecto de los niveles de ansiedad estado y rasgo entre las mujeres trata-
anuales inferiores a 30.000 dólares americanos y estaba inicio de los Trat, 4, 12 sema-
dos) das con Qmt y quienes habían sido tratadas con Rdt. Los niveles de ansiedad del grupo de Qmt fueron significativa-
casada. Trat Ady: Qmt (31%); Rdt (17%). Las Pts que ha- nas, y 12 meses después
mente mayores al inicio del Trat, tras 4 y 8 semanas.
bían recibido Rdt fueron significativamente mayores que
Al inicio del Trat la ansiedad rasgo correlacionó negativamente con calidad de vida total y con la subescala psicológi-
quienes habían recibido Qmt.
co/espiritual; mientras que la ansiedad estado se correlacionó negativamente con calidad de vida total, la subescala
de salud/funcional, y la psicológico/espiritual. La ansiedad estado al inicio del Trat correlacionó negativamente con
calidad de vida total, salud/funcional, y psicológico/espiritual 12 meses después. A mayores niveles de ansiedad
estado, peor calidad de vida tanto al inicio del Trat, como al cabo de un año.
Las puntuaciones en calidad de vida global, función de rol, y preocupación respecto a la propia salud futura se
mantuvieron en las diferentes medidas tomadas a distinto tiempo desde el diagnóstico. En el primer año, las M de
puntuaciones en función emocional y social fue inferior a las reportadas posteriormente. La M de puntuaciones en
imagen corporal se mantuvo durante los primeros 4 años, incrementando en al 5to año.
Las mujeres que no presentaban problemas en su brazo reportaron mejor calidad de vida en forma consistente en
Mujeres con CM que recibían asistencia en clínicas onco-
las 8 dimensiones a través de los 5 años.
lógicas, reclutadas a partir de un listado de Pts con CM Estudio ex post facto, des-
La comunicación, comorbilidad y edad fueron factores también consistentes y con gran influencia en la calidad de
al momento de iniciar el Trat Ady inicial. IR: 88%. Edad: criptivo, comparativo de tipo
Engel et al. No vida. Las Pts que reportaban que su comunicación era poco clara, presentaban una calidad de vida más pobre,
menores de 50 (n=225); entre 50 y 69 (n=564); mayores correlacional, de administra- EORTC QLQ-
(2003) (Ale- 990 repor- mayores niveles de depresión, peor imagen corporal y mayores preocupaciones respecto a la propia salud futura.
de 70 (n=199). Es Ci: casadas (n=622). Sit Lab: inactiva ción de cuestionarios de au- C30
mania) tada Las mujeres sin comorbilidad experimentaban mejor calidad de vida que quienes tomaba medicación para el
(n=661). Añ Es: 9 (n=449). Crg: Mst (42.6%); Lpt (57.4%). toinforme entre 6 meses y 5
Trat de Enfs comórbidas; no sólo tenían mejor función física, sino que reportaron también menores niveles de
Trat Ady: sin Trat Ady (n=376); Qmt/Tmx (n=612); sin Rdt años tras el diagnóstico
depresión y menos limitaciones de rol.
(n=402); Rdt (n=586).
Las Pts más jóvenes tenían mejor función física que las mujeres con más de 70 años de edad, pero reportaron
una función social e imagen corporal más pobres.
Las mujeres intervenidas con Lpt eran hasta 7 veces más proclives a tener mejores puntuaciones en imagen
corporal que aquellas mastectomizadas.
Las mujeres casadas reportaron mejor función de rol
Mujeres con CM que asistían a controles de rutina en uni-
dades de oncología de hospitales generales, reclutadas
Las puntuaciones de QWB descendieron más rápidamente en las mujeres mayores que en las más jóvenes a
a partir del registro de biopsias ofrecido por 4 laboratorios Estudio longitudinal de admi-
través del tiempo. Las mujeres casadas reportaron un declive más lento en su calidad de vida que quienes no
Vacek, Wins- de condados demográficamente similares, y cartas en- nistración de cuestionarios
lo estaban.
tead-Fry, Sec- viadas por parte de los cirujanos de biopsia. La primera de autoinforme tras haber
La presencia de comorbilidad hacía descender significativamente la calidad de vida de las Pts, presentándose
k e r - W a l k e r, entrevista tuvo lugar M 45 semanas tras el diagnóstico. recibido el resultado de la
dicho problema de salud en cualquiera de las administraciones, aunque el cambio sufrido a través del tiempo en
Hooper, y 195 66 Cuarenta y tres porciento había tenido alguien en la fami- biopsia por medio de una en- QWB
QWB al haber comorbilidad no difiriera significativamente del observado en aquellas sin comorbilidad.
Plante (2003) lia que padeciera CM. IR: 58.9%. Es Ci: casadas (68%). trevista en persona, y de una
La edad al momento del diagnóstico, estado civil, y presencia de problemas de salud adicionales estuvieron sig-
(Estados Uni- Añ Es: al menos secundaria (86%). Crg: Mst (61%). Est a tres veces más, con inter-
nificativamente asociados entre sí, de modo que el efecto de cada uno en QWB podría haberse debido, al menos
dos) Enf: I o II (80%) Trat Ady: Rdt (44%); Qmt (25%); Tmx valos de un año, por medio
en parte, a su correlación con las otras dos variables.
(57%). Setenta y cuatro porciento reportó tener al menos de entrevistas telefónicas.
un problema de salud adicional al momento de la primera
entrevista.

211
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio

212
Las mujeres con CM que no habían recibido psicoeducación previo al estudio percibían el mundo como significa-
tivamente menos controlable que las mujeres del grupo control. Las mujeres con CM percibían el mundo como
más azaroso que las mujeres saludables.
Las mujeres con CM que habían recibido psicoeducación previo al estudio reportaron buscar significado en sus
vidas con menor frecuencia que las del grupo saludable. Las mujeres con CM reportaron mayor hallazgo de bene-
ficios a partir de su experiencia con el CM del que reportaron las mujeres control a partir de eventos estresantes.
1 6 4 Las mujeres con CM que no habían recibido psicoeducación previo al estudio reportaron peor función física que
Estudio ex post facto, des- las mujeres saludables.
m u -
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros on- criptivo, de tipo correlacional, La asunción más fuertemente correlacionada con la CVRS fue la de que uno tiene control sobre lo que sucede
jeres 54.4 en la propia vida en función mental, afecto positivo, y menores niveles de afecto negativo. Las creencias respecto
cológicos de determinado barrio, reclutadas inicialmente predictivo de administración
c o n a que el mundo es un lugar benevolente y a la propia buena suerte estuvieron relacionadas con mayor afecto
Tomich y Hel- por teléfono, para agendar una entrevista de administra- de cuestionarios de auto-
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

CM. positivo. La creencia de que el mundo es justo estuvo asociada a menores niveles de afecto negativo. La creencia
geson (2002) ción en los domicilios de las Pts. IR: no reportado. Or Et: informe más de 5 años tras WAS, SWBS-
por parte de las Pts de que el mundo es controlable estuvo asociada a mejor función física.
(Estados Uni- caucásicas (94.5%). Añ Es: 34% había acabado estudios el diagnóstico. Estudio com- FACIT, SF-36.
1 6 4 Las Pts que aún estaban en busca de significado reportaron peor función mental, menos afecto positivo, y más
dos) secundarios. Est Enf: I (n=50); II (n=106); III (n=8). Muje- parativo con una muestra afecto negativo. Cuanto mayor perjuicio a partir de la experiencia con el CM percibían las Pts, peor función física y
muje- 52.71
res saludables. Or Et: caucásicas (95.1%). Añ Es: 29% equivalente en edad, Or Et, mental, menor afecto positivo y mayor afecto negativo reportaban. Percibir aspectos beneficiosos estuvo asociado
res
había acabado estudios secundarios. y nivel educativo de mujeres a mejor función física y mayor afecto positivo.
salu-
saludables. La espiritualidad estuvo asociada a mayor afecto positivo y menor afecto negativo. El sentido de propósito en la
dables vida estuvo asociado con mejor función física y mental.
La única variable predictora de función física en las Pts fue la creencia de que el mundo el controlable. El sentido
de propósito en la vida fue la única variable predictora de función mental y de afecto positivo, tanto para las Pts
con CM como para el grupo saludable. La percepción de daño fue el único predictor de menores niveles de afecto
positivo en las Pts, mientras que el beneficio percibido predijo mayor afecto positivo en el grupo control. En la
muestra saludable, el crecimiento personal y la búsqueda de significado predijeron aumento en los niveles de
afecto negativo.
Las puntuaciones M en calidad de vida general, social, familiar, y psicológico/espiritual descendió entre el
momento de iniciar la Rdt y cuando las Pts se encontraban en pleno curso del Trat. Dichas puntuaciones se
aproximaron a la línea base 6 meses después de concluido el Trat, a excepción de la subescala social, cuyas
puntuaciones reportadas se mantuvieron descendidas 6 meses después.
Las puntuaciones M en la subescala de salud se presentaron más pobres al inicio y fueron in crescendo hasta
Mujeres con CM menores de 45 años que habían sido
Estudio longitudinal de admi- la finalización del Trat.
operadas con Lpt, y recibían asistencia en la clínica on-
Hassey y La- nistración de cuestionarios Se reportó una mejoría en el nivel de ajuste psicosocial a través del tiempo. Las dificultades de ajuste a nivel
cológica de un hospital universitario, reclutadas a partir
fferty (2000) de autoinforme antes de ini- sexual aumentaron hasta concluir el Trat de Rdt, regresando las puntuaciones M próximo a la línea base 6
23 37.8 de un listado de Pts con CM al momento de iniciar el Trat QLI, PAIS, ASE
(Estados Uni- ciar, durante, y tras acabar el meses después.
Ady de Rdt inicial.
dos) Trat Ady de Rdt, y 6 meses Las puntuaciones M de adaptación a la sobrevida aumentaron a través del tiempo, y se mantuvieron desde el
IR: 82.14%. Or Et: caucásicas (91%). Es Ci: solteras
después final del Trat hasta la administración 6meses después. La subescala de preocupación presentó un patrón inver-
(40%). Sit Lab: activa (43%).
so, encontrándose mayor nivel de preocupaciones al inicio, y un descenso hasta el final de la Rdt, ascendiendo
a niveles cercanos a la línea base meses después.
No se observaron diferencias significativas en las puntuaciones M de ninguna de las medidas a través del
tiempo.

Los niveles de fatiga y la calidad de vida general empeoraron de la administración 1 a la 2. Se observaron


Mujeres con CM que recibían asistencia en centros on- Estudio longitudinal de admi-
mejores puntuaciones retrospectivas en relación a los reportados al comienzo del estudio.
cológicos, reclutadas en la semana previa al inicio de la nistración de cuestionarios
El bienestar psicológico aumentó de la administración 1 a la 2. Se observaron puntuaciones retrospectivas más
Jansen, Stig- Rdt post Crg. IR: 60.5%. El tiempo M desde la Crg fue de de autoinforme previo al ini-
bajas de las que habían sido reportados en la toma de medidas inicial. Más de la mitad de Pts reportó sentirse
gelbout, Nooij, 47 días al momento del estudio. Es Ci: casadas o vivien- cio de la Rdt Ady, y una vez
más fatigada al finalizar la Rdt; y esa diferencia fue mayor aún, al considerar la evaluación retrospectiva
finalizado el Trat respecto
Noordijk, y 46 55 do en pareja (72%). Añ Es: 10-15 (46%). Sit Lab: activa SF-36, RSCL respecto a los niveles de fatiga. Doce Pts reportaron que sus niveles de fatiga se habían mantenido; nueve de
al momento presente y en
Kievit (2000) (63%). Crg: Mst (n=9); Lpt (n=38). Trat Ady: Rdt 25-29 ellas manifestó que tales niveles habían descendido. Diecisiete Pts reportaron que su calidad de vida había
retrospectiva solicitando se
(Países bajos) sesiones (n=9); Rdt 33 sesiones (n=36). Noventa y uno empeorado; dieciocho de ellas había mantenido su calidad de vida general en valores estables; y diez reportó
reporte cómo percibían que
porciento de las administraciones fueron cumplimentadas haber experimentado mejoras en su calidad de vida respecto a antes de iniciar la Rdt. Siete Pts reportaron
habían estado justo antes de
empeoramiento en su bienestar psicológico; veintisiete Pts reportaron que su bienestar psicológico se había
por las Pts en sus casas. iniciar el Trat.
mantenido estable; y diez d ellas reportaron mejoras a ese respecto.
La importancia otorgada a diversos aspectos de la calidad de vida se mantuvo relativamente estable, a excepción
de las reacciones cutáneas, a lo cual se asignó menor importancia al final de la Rdt. Antes de iniciar la Rdt,
los sentimientos de ansiedad y cansancio fueron calificados como de mayor importancia. Los sentimientos de
ansiedad y la preocupación por la propia salud futura fueron los aspectos de mayor importancia tras el Trat según
lo informado por las Pts.
La importancia asignada a la preocupación respecto a la propia salud futura fue mayor en la 2ª administración que
en la 1ª en las Pts cuyo bienestar psicológico se había mantenido estable.
Tres meses tras la Crg, las mujeres tratadas con Lpt reportaron mejor imagen corporal que las mastectomizadas.
El beneficio a partir de la Lpt fue muy pronunciado entre las mujeres casadas, y más leve entre las solteras. Tres
meses tras la Crg también, las mujeres lumpectomizadas reportaron mayor tendencia al empleo de estrategias de
afrontamiento activas que quienes habían recibido Mst, y obtuvieron puntuaciones M que indicaban peor función
social y mayor fatiga.
Las puntuaciones generales fueron significativamente mejores en la administración tras un año desde la Crg que a
los 3 meses en función social y emocional. Asimismo, descendieron de una toma de medidas a la otra los niveles
de fatiga, dolor y sintomatología en el pacho y la mama. Al año de la Crg las mujeres reportaron menor temor a la
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros on-
recurrencia y eran menos proclives a emplear estrategias de afrontamiento activas.
cológicos, reclutadas bien al momento de ser ingresadas EORTC QLQ-
Al año de la Crg se observaron mejoras sutiles en calidad de vida global, función de rol y función sexual, así como
para Crg, o bien la primera vez que asistían a Trat de Rdt. C30, HADS, Mó-
un deterioro en la relación de pareja.
King, Kenny, IR: 93% a los 3 meses, y 88% tras un año. Crg: Mst (14%) dulo específico
Estudio longitudinal de admi- Se observaron evidencias sutiles de que quienes habían recibido Qmt tenían mayor temor a la recurrencia, eran más
Shiell, Hall, de las cuales: Es Ci: casadas o viviendo en pareja (71%). para Pts en Est
nistración de cuestionarios propensas a usar estrategias de afrontamiento activas, y reportaron peor función de rol; sin embargo tenían mejor
y Boyages 307 53 Añ Es: terciarios (30%). Percibía haber participado de la tempranos de
de autoinforme 3 meses y un relación de pareja tanto a los 3 como a los 12 meses desde la Crg.
(2000) (Aus- decisión respecto a su Trat: (53%). Trat Ady: Rdt (7%); CM que recibie-
año tras la primer Crg. Las mujeres mayores reportaron mejor imagen corporal, y esta diferencia fue mayor entre las mujeres solteras que
tralia) Qmt (34%); Lpt (86%) de las cuales: Edad M: 54. Es Ci: ron Crg mama-
entre las casadas. Las mujeres mayores también reportaron mejor función social y emocional, presentaban menor
casadas o viviendo en pareja (74%). Añ Es: terciarios ria, basado en el
dolor y sintomatología en el brazo, y menor temor a la recurrencia que las más jóvenes. Hubo sutil evidencia de que
(37%). Percibía haber participado de la decisión respecto QPBS.
la calidad de vida global de las mujeres mayores era mejor, así como de que sus mamas eran menos importantes de
a su Trat: (74%). Trat Ady: Rdt (99%); Qmt (17%).
cara a su sentido de atractivo y femineidad.
Las mujeres casadas le daban mayor importancia a sus mamas de cara a su sentido de atractivo y femineidad, y
reportaron mejor calidad de vida global, menor sintomatología en el brazo y mejor imagen corporal que quienes no
estaban en pareja. El impacto negativo en la imagen corporal de la Mst fue mayor entre las mujeres casadas, parti-
cularmente entre las más jóvenes de ellas. Entre las mujeres sin pareja, la imagen corporal reportada de las mayores
fue buena, mientras que la de las mujeres más jóvenes fue pobre, independientemente del tipo de Crg.
Las mujeres con más educación formal reportaron menor sintomatología en el brazo, mejor función física y emocio-
nal, menor dolor y sintomatología en el pecho y mama que aquellas con menos Añ Es.
Las mujeres más jóvenes presentaron puntuaciones estadísticamente más altos en todas las preguntas de SF-36,
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros de aunque la diferencia fue significativa únicamente para vitalidad.
salud privados y habían sido operadas entre 13 y 84 me- Estudio ex post facto, des- Las Pts que habían recibido Lpt, tuvieron puntuaciones comparables o mejores que las pertenecientes al grupo
Wapnir, Cody,
ses previo al estudio, y culminado su Trat adyuvante al criptivo, comparativo, de tipo de Mst.
y Greco (1999)
78 57 menos 12 meses antes. IR: grupo de Mst: 70.4%; grupo correlacional, de adminis- SF-36 Independientemente de la Crg recibida, las Pts que habían sido tratadas con Qmt presentaron puntuaciones más
(Estados Uni-
de Lpt: 81.6%. Crg: Mst (n=30); Lpt (n=30). Trat Ady: Rdt tración de cuestionarios de elevadas, en gran medida debido al hecho de que estas eran 10 años más jóvenes de media que las mujeres que
dos)
(96.6% de las Pts con Lpt); Qmt (n=36); Est Enf: I (n=22); autoinforme. no habían sido tratadas con Qmt.
IIA (n=19); IIB (n=19). La reconstrucción post-Mst mostró tener un impacto positivo en la forma de vestir de las Pts, así como al llevar
trajes de baño.

213
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
214
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio
En todas las tomas de medidas, se observó una correlación negativa significativa entre las subescalas de espíritu
de lucha y desesperanza/indefensión y entre la primera y fatalismo. Desesperanza/indefensión correlacionó posi-
Mujeres con CM no metastásico, que recibían asistencia tivamente con fatalismo y con preocupación ansiosa.
en el servicio remato-oncológico de un hospital univer- La medida de negación se presentó correlacionada en forma negativa con preocupación ansiosa.
Estudio longitudinal de admi-
sitario, reclutadas tras la entrevista de información diag- Una vez que las Pts ya habían sido operadas, los niveles de desesperanza/indefensión descendían. Las Pts
Ferrero, Ba- nistración de cuestionarios
nóstica. IR: 98.6%. Es Ci: casadas (70.6%). La mayoría que habían recibido Lpt parecían tener puntuaciones más altas en preocupación ansiosa, siendo la diferencia
rreto, y Toledo de autoinforme tras la en-
68 53 de las Pts había cursado estudios básicos. Sit Lab: activa CVCM, MAC significativa únicamente en la segunda toma de medidas.
(1994) (Espa- trevista de información diag-
(n=92). Est Enf: I (17.6%); II (61.8%); III (20.6). Trat Ady: En la primera administración, las Pts que reportaron más severos síntomas físicos presentaron mayores puntua-
ña) nóstica, 3 y 6 meses aprox.
Crg y Tmx (25%); Crg y 3 ciclos de Qmt (13%); Crg y 8 ciones de desesperanza/indefensión, fatalismo y preocupación ansiosa; y menores en espíritu de lucha.
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

post-diagnóstico.
ciclos de Qmt (30%); Tres ciclos de Qmt antes y 3 ciclos Preocupación ansiosa correlacionó significativamente con edad en las tres tomas de medidas, presentando pun-
después de la Crg. tuaciones inferiores las mujeres mayores. Asimismo, las Pts mayores presentaron mayores niveles de negación.
Espíritu de lucha estuvo asociado a menor distrés, y el resto de subescalas, con mayor nivel de distrés. Se obser-
vó menor distrés en Pts que negaban la Enf en mayor medida.
Las puntuaciones M en SIP, indicaron que las mujeres presentaron cambios mínimos en el desempeño de sus
actividades diarias tras la Rdt. Las mujeres que no estaban casadas reportaron mayor impacto en este sentido
que las casadas. Las tres áreas cotidianas en que las Pts reportaron mayores cambios a partir de la Rdt fueron:
sueño y descanso, recreación y ocio, y manejo del hogar.
El estado de ánimo informado en mayor medida fue vigor-actividad; siguiéndole en prevalencia fatiga-inercia
Mujeres con CM que habían recibido Lpt y Rdt, evaluadas
y tensión-ansiedad, en ese orden.
M 7 semanas tras haber finalizado el ciclo de Rdt, reclu- Estudio ex post facto, des-
La sintomatología más prevalente fue insomnio. Las puntuaciones M indicaron niveles leves de insomnio.
tadas en sala de espera para consulta médica tras dicho criptivo, comparativo, de tipo
Graydon (1994) SIP, POMS, Sesenta y cuatro porciento de la muestra experimentaba algún tipo de sintomatología. Los síntomas más
53 57 Trat Ady. IR: no reportado. Or Et: caucásicas (93.2%). Es correlacional, predictivo de
(Canada) SDS frecuentemente informados fueron insomnio (n=21), movilidad disminuida (n=21), y dolor (n=16).
Ci: casadas (74%). Añ Es: al menos estudios secundarios administración de cuestiona-
A mayores niveles de distrés emocional experimentado, mayores cambios a nivel del funcionamiento y desem-
(67%). Sit Lab: activa (60%). Est Enf: I (n=20); II (n=21); rios de autoinforme.
peño en actividades cotidianas, y mayor sintomatología.
información no disponible (n=12).
Todos los estados de ánimo evaluados con POMS, excepto ira-hostilidad, presentaron correlaciones significa-
tivas con las puntuaciones funcionales y sintomatológicas. Los estados de ánimo más altamente correlaciona-
dos con las puntuaciones de sintomatología fueron fatiga-inercia, tensión-ansiedad; las mayores correlaciones
con las puntuaciones funcionales se observaron en fatiga-inercia, vigor-actividad, y tensión-ansiedad.
APÉNDICE B
Tabla 2. Estudios de Estrategias de Afrontamiento al Estrés en Mujeres con Cáncer de Mama post-cirugía.

Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados


Estudio (País) M estudio
Se distribuyó la muestra en grupos o categorías en función de las estrategias de afrontamiento empleadas. El
grupo uno estuvo compuesto por aquellas mujeres que utilizaban estrategias de afrontamiento en menor medida,
empleaban con mayor frecuencia comparación social positiva, resignación y pensamiento positivo. Estas mujeres
presentaban buen estado emocional y adaptación social. Culpar a otros se relacionó con mayores niveles de
ansiedad y depresión y peor ámbito social. El pensamiento ilusorio se asoció a peor relacionamiento familiar. La
Mujeres con CM que asistían a controles de rutina en
resignación se relacionó con mayor distrés psicológico y peor adaptación global. La religiosidad estuvo relacio-
la unidad de oncología de un hospital general. IR: 83%. nada a mejor adaptación global. El segundo grupo utilizaba con mayor frecuencia estrategias de aproximación
Neipp, López- Estudio ex post facto, des-
Las mujeres habían sido diagnosticadas una media de cognitivo: pensamiento positivo, comparación social positiva, resignación, religiosidad y búsqueda de soluciones.
Roig, Terol, y criptivo, de tipo correlacional,
4.5 años antes del estudio. Todas ellas se encontraban WCQ, CSQ, También estas mujeres presentaron buena adaptación emocional y psicosocial. Tres estrategias de afrontamien-
Pastor Mira 69 58 predictivo de administración
en período de seguimiento y en remisión. Es Ci: casadas HAD, PAIS to estuvieron relacionadas con 2 áreas psicosociales (núcleo familiar, distrés psicosocial). Búsqueda de apoyo
(2008) (Espa- de cuestionarios de autoin- social y culpabilizar a otros contribuyó a la varianza de núcleo familiar; y pensamiento ilusorio se asoció con
(72.5%). Educación formal: primaria (73,9%). Sit Lab:
ña) forme. mayor distrés psicológico. El tercer grupo frecuentemente empleaba estrategias de afrontamiento de evitación
amas de casa (75.4%). Crg: Mst o Lpt (98.6%). Est Enf: I
o II (88,1%) Trat Ady: Tmx (46.4%). cognitiva como pensamiento ilusorio y moderadamente estrategias de aproximación cognitiva. No presentaron
una pobre adaptación psicosocial, pero su status emocional y adaptación psicosocial fueron peores que para
los anteriores dos grupos. La auto-culpa estuvo asociada con peor ámbito vocacional y social y peor adaptación
global, contribuyendo a la varianza de cada uno de ellos. Culpar a otros también estuvo negativamente asociado
a ámbito vocacional y doméstico. El pensamiento positivo estuvo asociado con mejor relaciones en núcleo familiar
y mejor adaptación global.
Se encontró una correlación positiva entre el pensamiento retrospectivo alternativo en positivo y el nivel de
Mujeres con CM que recibían asistencia en dos clínicas distrés. El uso de estrategias de afrontamiento centradas en la emoción estuvo positiva y significativamente
oncológicas, reclutadas a partir de un listado de Pts. con correlacionado con distrés.
Estudio ex post facto, des- El uso de la planificación vital descendida presentó una correlación positiva y significativa con el nivel de
CM. IR: 79%. Es Ci: casadas (n=47). Treinta y siete de
Gilbar, y He- criptivo, de tipo correlacional, estudios alcanzado, así como entre el nivel de estudios alcanzado y el uso de estrategias de afrontamiento
las participantes habían nacido en Israel. Sit Lab: activa BSI, COPE,
vroni (2007) 64 51.39 predictivo de administración centradas en el problema; y negativa entre el nivel de estudios alcanzado y el uso de estrategias de afronta-
(n=42). Cerca de la mitad de las participantes (43.75%) CTSRQ
(Israel) de cuestionarios de autoin- miento centradas en la emoción.
tenía un diagnóstico de CM en estadío II, un tercio en No se encontraron correlaciones significativas entre el Est Enf y nivel de distrés, o el tipo de estrategias de
forme.
estadío I (32.81%), 17.19 en estadío III, y 6.25 en es- afrontamiento empleadas.
tadío IV. El Est Enf, uso de estrategias de afrontamiento centradas en la emoción y el pensamiento retrospectivo alter-
nativo en positivo predijeron en forma significativa el distrés psicológico.
La reinterpretación positiva fue utilizada en mayor medida post-Crg y en la sesión de seguimiento a los 3
meses que antes de la Crg.
Mujeres con CM que recibían asistencia en un hospital La aceptación y autodistracción fueron empleadas en mayor medida 3 meses luego de la Crg que pre y
público, reclutadas un día previo a recibir Crg, momento post-Crg.
en que eran ingresadas al hospital, para solicitarles par- Estudio longitudinal de admi- La negación fue utilizada en mayor medida en las sesiones pre y post-Crg que 3 meses pasada la misma.
Roussi, Krike- ticipación posterior. IR: no reportado. Sesenta y nueve nistración de cuestionarios Los niveles de distrés fueron más elevados pre-Crg que post-Crg y tres meses más tarde. Los niveles de
li, Hatzidimi- porciento no había recibido educación formal, o había de autoinforme un día antes distrés post-Crg no difirieron respecto de los correspondientes a la sesión pasados los 3 meses.
72 54.13 POMS, COPE
triou, y Koutri cursado algunos años de primaria. Es Ci: casadas (83%). de la Crg, 2-3 días después Pre-Crg, la aceptación y el humor mostraron una relación negativa con distrés, mientras que la expresión
(2007) (Grecia) Sit Lab: amas de casa (56%). Crg: Mst (46%); Lpt (54%). de la Crg, y tres meses más emocional y la negación se relacionaron en forma positiva con distrés.
Trat Ady: Únicamente Rdt (17%); únicamente Qmt (50%); tarde En la sesión de seguimiento, transcurridos los 3 meses tras la Crg, la reinterpretación positiva, aceptación,
únicamente Tmx (6%). El resto de Pts había recibido Trat autodistracción y humor presentaron una relación negativa con distrés, mientras que la expresión emocional
Ady combinados. y negación se relacionaron en forma positiva con distrés.
El distrés post-Crg presentó una relación negativa con aceptación 3 meses pasada la Crg. Asimismo, se
observó una tendencia que indica una relación positiva entre distrés y negación.

215
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados

216
Estudio (País) M estudio
Antes de la Crg, así como tres meses luego de ésta, las mujeres que hacían uso de la aceptación o apoyo
social y expresión emocional presentaban mayores niveles de distrés que aquellas que empleaban las 5
estrategias de afrontamiento consideradas.
Antes de la Crg las mujeres que hacían uso de las 5 estrategias consideradas, mostraron hacer un uso
significativamente menor de negación.
La flexibilidad y uso concurrente de diversas estrategias de afrontamiento tras la Crg predijo menores niveles
de distrés 3 meses después.
Se observó una marcada correlación entre el nivel global de severidad en el distrés y las escalas de afrontamien-
Mujeres con CM que recibían asistencia en dos clínicas
to centradas en la emoción, en tanto existió una correlación negativa y significativa entre distrés y apoyo social.
oncológicas. IR: 79%. Es Ci: casadas o viviendo en pa- Estudio ex post facto, des-
La cantidad de años de educación formal recibidos correlacionó en forma positiva y significativa con el afron-
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

reja (n=47). Añ Es M: 13.40. Sit Lab: activa (n=42). Crg: criptivo, de tipo correlacional,
Gilbar (2005) BSI, COPE, tamiento centrado en el problema, y en forma negativa y significativa con el afrontamiento centrado en la
64 51.39 Mst (n=17); Lpt (n=47). Ninguna de las participantes ha- predictivo de administración
(Israel) MSPSS emoción.
bía recibido Crg reconstructiva. Trat Ady: Rdt (n=13); Qmt de cuestionarios de autoin-
Los efectos en la varianza de los niveles de distrés psicológico de la edad, educación, Est Enf, y apoyo social
(n=17); Qmt y Rdt (31); Tmx (n=3). Estadíos I y II (n=49); forme.
fueron débiles.
estadíos III y IV (n=15
Se observó un efecto predictor de distrés por parte del apoyo social, y en menor medida, del Est Enf.
Las mujeres que suprimían su expresión emocional obtuvieron puntajes más altos en las subescalas de D-A
y I-H en la primera visita, tras el diagnóstico y 3 meses luego del alta médica; y en F-I tras el diagnóstico.
Tanto las mujeres que suprimían como aquellas que expresaban sus emociones puntuaron alto en F-I tras
Estudio longitudinal de admi-
ser dadas de alta.
nistración de cuestionarios
Las mujeres que suprimían la expresión de ira obtuvieron puntajes significativamente mayores en las subes-
de autoinforme en la primera
Mujeres con CM que recibían asistencia en el departa- calas de T-A y D-A. Asimismo, se observó una interacción significativa entre las mujeres que expresaban la
Iwamitsu et al. visita médica, inmediatamen-
14 54.8 mento de Crg de un hospital universitario, reclutadas en POMS, CECS ira y la sesión de administración para la subescala F-I. Sus puntajes fueron más altos tras ser dadas de alta
(2005) (Japón) te después del diagnóstico
la primera visita pre-diagnóstica. IR: 87.5%. que tras el diagnóstico y tras la Crg. Las mujeres que expresaban su ira obtuvieron puntajes elevados en F-I
de CM, post-Crg, y tres me-
únicamente tras el alta.
ses después de haber sido
Las puntuaciones en las subescalas de D-A e I-H de las mujeres que suprimían la expresión de ansiedad
dadas de alta.
fueron significativamente mayores que las de las mujeres que expresaban su ansiedad en la primera visita,
tras el diagnóstico y tras ser dadas de alta. Las puntuaciones en la subescala de F-I fueron elevados tras el alta
médica tanto para las mujeres que suprimían como para aquellas que expresaban su ansiedad.
Las mujeres que informaron autoinstrucciones de afrontamiento positivo en mayor medida presentaron niveles
significativamente menores de depresión, ansiedad y fatiga que aquellas con bajos puntajes en estrategias de
Reddick, Nan- afrontamiento positivas.
Mujeres con CM, reclutadas en área de espera para
da, Campbell, Estudio ex post facto, des- El catastrofismo mostró una correlación positiva significativa con depresión, ansiedad y fatiga. Las Pts que
consulta médica. IR: 97.3%. Or Et: caucásicas (n=118).
Ryman, y Gas- criptivo, de tipo correlacional, CSQ, STAI, BDI, autoinformaron evitación del catastrofismo puntuaron menos en depresión, ansiedad y fatiga que aquellas que
138 45 Es Ci: casadas o viviendo en pareja (n=102). Veintiocho
ton-Johansson de administración de cuestio- PFS, VAS no evitaban el catastrofismo.
porciento de las participantes había al menos cursado
(2005) (Esta- narios de autoinforme. Las participantes que obtuvieron puntuaciones más altos en autoinstrucciones de afrontamiento positivo,
estudios terciarios. Sit Lab: activa (n=92).
dos Unidos) incremento de actividades, evitación del catastrofismo e ignorar el dolor presentaron niveles más bajos de
depresión. Las mujeres afroamericanas obtuvieron puntuaciones menores que las caucásicas en 5 de las 7
escalas de afrontamiento, y mayores que éstas últimas en la subescala de rezo y esperanza.
En promedio, las participantes evaluaron su diagnóstico de CM como un desafío, y utilizaron mayormente
Mujeres con CM que recibían asistencia en un hospi-
estrategias de afrontamiento activo (espíritu de lucha).
tal universitario, reclutadas tras la entrevista inicial. IR:
El uso de estrategias de afrontamiento como fatalismo, preocupación ansiosa y evitación declinó significati-
79.5%. Es Ci: casadas o viviendo en pareja (62%). Cua-
Schou, Eke- Estudio longitudinal de admi- vamente al cabo de 12 meses. Las estrategias espíritu de lucha y desesperanza/indefensión se mantuvieron
renta y uno porciento de las participantes había obtenido VAS, MAC,
berg, y Ruland nistración de cuestionarios estables. La calidad de vida no empeoró durante el primer año tras el diagnóstico.
165 56.5 un título universitario. Sit Lab: activa (47%). Noventa y EORTC QLQ-
(2005) (Norue- de autoinforme tras el diag- El optimismo correlacionó significativamente con la calidad de vida y todos lo dominios de funcionamiento pre
tres porciento de la muestra había sido diagnosticado C30, LOT-R
ga) nóstico y 12 meses post-Crg. y post-Crg. Asimismo, optimismo estuvo correlacionado en forma significativa con la evaluación del diagnóstico
con CM en estadíos I o II. Crg: Lpt (57%). Trat Ady: 39%
como un desafío, y en forma negativa con evaluarlo como una amenaza. Optimismo correlacionó también con
de las participantes había recibido tratamiento sistémico
espíritu de lucha, y negativamente con desesperanza/indefensión y preocupación ansiosa en ambas adminis-
(Qmt, Tmx, o ambos).
traciones, y con fatalismo al momento del diagnóstico.
La evaluación del diagnóstico como un desafío correlacionó con funcionamiento emocional en ambas tomas de
medidas. Amenaza correlacionó en forma negativa con los puntajes de calidad de vida al momento del diagnósti-
co, y con funcionamiento social y emocional post-Crg.
Todos los dominios de calidad de vida correlacionaron espíritu de lucha y negativamente con desesperanza/in-
defensión pre y post-Crg. Preocupación ansiosa y fatalismo correlacionaron negativamente con las puntuaciones
de calidad de vida, y funcionamiento emocional pre-quirúrgico. El fatalismo post-operatorio correlacionó negativa-
mente con calidad de vida, mientras que la preocupación ansiosa lo hizo con funcionamiento social y emocional.
Únicamente la estrategia de afrontamiento desesperanza/indefensión funcionó como mediador longitudinalmente.
Las mujeres con una orientación vital al pesimismo re apoyan en estrategias de afrontamiento nocivas como
desesperanza/indefensión corren riesgo de tener una calidad de vida empobrecida en general, así como peor
funcionamiento social y emocional 12 meses tras el diagnóstico.
El hallazgo de beneficios se relacionó en modo inverso al nivel de estudios alcanzado. Las mujeres afroamericanas
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros de
e hispanas informaron mayor hallazgo de beneficios que las caucásicas. El pertenecer a una minoría étnica predijo
salud y la American Cancer Society, reclutadas inicial-
el hallazgo de beneficios en forma significativa.
mente por carta. IR: 80%. Or Et: caucásicas (n=145). Es Estudio ex post facto, des-
Urcuyo, Bo- El hallazgo de beneficios se relacionó a optimismo disposicional y la respuesta ante recompensas. Asimismo, el ha-
Ci: casadas o viviendo en pareja (n=163). Añ Es M: 14.20. criptivo, de tipo correlacional, LOT-R, BIS/BAS,
yers, Carver, y llazgo de beneficios se relacionó con reconceptualización positiva y afrontamiento religioso. En forma más moderada,
Sit Lab: activa (n=121). Crg: Mst (n=85); Lpt (n=131). predictivo de administración Brief COPE,
Antoni (2005) 230 53.45 se relacionó en forma positiva con afrontamiento activo y aceptación, e inversamente con uso de sustancias.
Cincuenta y un mujeres habían recibido reconstrucción. de cuestionarios de autoin- CES-D, PAIS,
(Estados Uni- El hallazgo de beneficios presentó una relación inversa con distrés y depresión, y positiva con la calidad de vida
Trat Ady: Rdt (n=136; 41 en las últimas 4 semanas); Qmt forme a los 3, 6 o 12 meses SIP, PCBC
dos) percibida. En la regresión para predecir el hallazgo de beneficios a partir de diversas variables que estuvieron re-
(n=88; 30 en las últimas 4 semanas); Tmx (n=85). Est post-Crg.
lacionadas individualmente, se encontró que agrupadas, estas variables contribuyeron el la varianza de hallazgo
Enf: 0 (n=10); I (n=133); II (n=87). Setenta y tres de las
de beneficios en forma sustancial. Las contribuciones individuales significativas fueron aportadas por educación,
mujeres informaron historia familiar de CM.
reconceptualización positiva, afrontamiento religioso, aceptación, y distrés.
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros de La única variable sociodemográfica en que los grupos étnicos diferían fue años de educación formal, habiendo
salud privados, reclutadas inicialmente por carta. IR: alcanzado las mujeres caucásicas mayor nivel de estudios que las hispanas y las afroamericanas.
Culver, Arena,
80%. Or Et: caucásicas (n=151); afroamericanas (n=26); Estudio ex post facto, des- Las mujeres hispanas informaron mayores niveles de distrés que las afroamericanas o las caucásicas.
Wimberly, An-
hispanas (n=59). Es Ci: casadas o viviendo en pareja criptivo, de tipo correlacional, Brief COPE, Las mujeres caucásicas informaron mayor uso del humor que las afroamericanas o las hispanas. Asimismo, las
toni, y Carver 236 53.8
(n=165). Añ Es M: 14.24. Sit Lab: activa (n=122). Crg: Mst de administración de cuestio- CES-D mujeres caucásicas informaron menor uso de afrontamiento orientado a la religión que las afroamericanas o his-
(2004) (Esta-
(n=96); Lpt (n=140). Trat Ady: Rdt (n=141); Qmt (n=87); narios de autoinforme. panas. El distrés correlacionó inversamente con aceptación, afrontamiento religioso, y reinterpretación positiva.
dos Unidos)
Tmx (n=87). Est Enf: 0 (n=11); I (n=137); II (n=88). La El distrés correlacionó positivamente con negación, desvinculación comportamental, auto-distracción, expresión
evaluación tuvo lugar a los 3, 6, ó 12 meses desde la Crg. emocional, y planificación.
Díadas Pt-cuidador principal de mujeres con CM que re- Las pacientes informaron un uso significativamente mayor de apoyo emocional, religión, replanteamiento positivo,
1 8 9 cibían asistencia en varios centros y clínicas. IR: 80%. auto-distracción, expresión emocional y humor, y significativamente menor de alcohol/drogas como estrategias de
muje- 54 Or Et de las díadas: caucásicas (73%). Añ Es M: 14. Sit afrontamiento en comparación a los cuidadores principales.
Kershaw,
res con Lab de los cuidadores: activa (72%). Sit Lab de las Pts: Las mujeres informaron un uso significativamente mayor de estrategias de afrontamiento activo, así como de
Northouse, Estudio ex post facto, des-
CM. activa (43%). La mayoría de los cuidadores eran esposos estrategias de afrontamiento evitativo que los cuidadores.
Kritpracha, criptivo, comparativo, de tipo
de las Pts (59%). Crg: Mst (aprox. 2/3); Lpt (aprox. 1/3); Brief COPE, SF- Las Pts que utilizaban un afrontamiento más evitativo presentaron más síntomas de distrés, y menor calidad de
Schafenacker, correlacional, predictivo de
1 8 9 Aprox. ¼ de las Pts habían recibido Crg reconstructiva en 36, SSOSQ vida (mental). El afrontamiento activo por parte de las Pts estuvo relacionado con mayor calidad de vida (mental).
y Mood (2004) administración de cuestiona-
cuida- la primer intervención. Cincuenta y cinco porciento de las En las Pts con marcados síntomas de distrés, el uso de estrategias de afrontamiento evitativo por parte de los
(Estados Uni- rios de autoinforme.
dores 52 Pts informó que se trataba de su primer recurrencia. Trat cuidadores estuvo asociado con niveles significativamente menores de calidad de vida en las Pts.
dos)
princi- Ady: Rdt (24.2%); Qmt (73.1%); Tmx (19.9%); transplante Mayor sintomatología de distrés en los cuidadores estuvo relacionada a una peor calidad de vida tanto mental
pales de médula espinal (11.8%). como física. El mayor uso de estrategias de afrontamiento evitativo por parte de los cuidadores estuvo relacionado
con menores puntuaciones en SF-mental.
Mujeres con CM que asistían a consulta externa en una
clínica de CM, reclutadas durante períodos de espera
para consulta externa. IR: 57.6%. Setenta y cuatro por- Estudio ex post facto, des- Mayores niveles de catastrofismo estuvieron asociados con estilos de afrontamiento caracterizados por la pasivi-
Bishop, y ciento había completado al menos los estudios secunda- criptivo, de tipo correlacional, dad y dependencia de otras personas.
BPI, PDI, HADS,
Warr (2003) 68 53.4 rios. Es Ci: casadas (73%). Sit Lab: activa (aprox. 1/3 de predictivo de administración Mayores niveles de catastrofismo estuvieron asociados con un menor uso de estrategias activas, las cuales
VPMI, PCS
(Canada) participantes). Tiempo transcurrido desde el diagnóstico: de cuestionarios de autoin- podrían minimizar el nivel de disrupción vital debida al dolor.
Media 60.7 meses. Cincuenta y tres porciento de las mu- forme. El catastrofismo fue la variable más fuertemente asociada con la ansiedad y la depresión.
jeres se encontraban con la Enf activa al momento del

217
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

estudio. Crg: Mst (58.8%); Lpt (36.8%).


Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados

218
Estudio (País) M estudio
El grupo CM recurrente obtuvo puntuaciones significativamente mayores en las escalas de ansiedad, depresión,
Mujeres con CM primario y localizado en estadíos ini- y somatización del SCL-90R, así Como en el puntaje total del instrumento.
39 muje- 60.4 ciales un año post-diagnóstico, y mujeres con CM recu- El grupo CM primario autoinformó un empleo significativamente mayor de estrategias de afrontamiento centra-
res con rrente local o metastásico que recibían asistencia en tres das en el problema y actitud positiva.
CM pri- unidades oncológicas, reclutadas inicialmente por carta Estudio ex post facto, des- La edad presentó una correlación positiva con el afrontamiento centrado en el problema, e inversa con
mario. a partir de los archivos digitales de dichas unidades. IR: criptivo, comparativo, de tipo ansiedad.
Cohen (2002)
no reportado. El total de participantes había recibido Qmt correlacional, predictivo de SCL-90R, WCQ El estilo de afrontamiento centrado en la emoción estuvo asociado en forma positiva y significativa a la sintoma-
(Israel)
41 muje- y/o Rdt y/o Tmx tras su diagnóstico primario o recurren- administración de cuestiona- tología emocional.
res con te. Es Ci del grupo CM primario: casadas (n=34). Es Ci rios de autoinforme. La tríada compuesta por la solución de problemas, actitud positiva y estrategias de búsqueda de apoyo estuvie-
CM re- del grupo CM recurrente: casadas (n=29). Añ Es M: 11 y ron asociadas en forma negativa con la sintomatología emocional.
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

currente 62.3 12.2 respectivamente. Sit Lab grupo CM primario: activa El Est Enf fue el predictor más fuerte del puntaje total de severidad de sintomatología orgánica, depresión, y
(n=15). Sit Lab del grupo CM recurrente (n=8). ansiedad.
La edad fue el único factor sociodemográfico que predijo el afrontamiento centrado en el problema
Las mujeres que habían recibido Rdt presentaron niveles de distrés significativamente mayores 3, 6 y 12
Mujeres con CM que recibían asistencia en centros de sa-
meses post-Crg.
75 53.72 lud privados. IR: no reportado. Or Et: caucásicas (n=70).
Los niveles de distrés no sufrieron grandes cambios a través del tiempo en las mujeres caucásicas, pero se
mujeres Es Ci: casadas o viviendo en pareja (n=53). Añ Es M:
observó una tendencia a incrementar entre las mujeres hispanas.
salud 14.63. Sit Lab: activa (n=47). Crg: Mst (n=44); Lpt (n=31). Estudio longitudinal de admi-
Culver, Arena, El uso de la negación y la autodistracción como estrategias de afrontamiento se correlacionó positivamente
privada. Trat Ady: Rdt (n=27); Qmt (n=14); Tmx (n=31). Est Enf: I nistración de cuestionarios
Antoni, y Car- Brief COPE, con distrés en todas las medidas.
(n=55); II (n=20). Mujeres con CM que recibían asistencia de autoinforme 2 días antes
ver (2002) (Es- CES-D La desvinculación comportamental 3 meses post-Crg predijo mayores niveles de distrés en los meses subsi-
56 en hospitales públicos. IR: no reportado. Or Et: hispanas de la Crg; y 7-10 días, 3, 6, y
tados Unidos) guientes. La aceptación predijo menores niveles de distrés en los meses subsiguientes.
mujeres (n=49). Es Ci: casadas o viviendo en pareja (n=20). Añ Es 12 meses post-Crg.
Un mayor nivel de distrés post-quirúrgico predijo menos aceptación 3 meses después, así como más expresión
salud 56.29 M: 9.04. Sit Lab: retiradas o amas de casa (n=43). Crg:
emocional y planeamiento 12 meses después.
pública Mst (n=31); Lpt (n=25). Trat Ady: Rdt (n=28); Qmt (n=21);
Un mayor nivel de distrés predijo un uso significativamente menor del replanteamiento positivo entre las mu-
Tmx (n=22). Est Enf: 0 (n=5); I (n=21); II (n=30).
jeres hispanas.
Entre las variables sociodemográficas, únicamente la edad estuvo relacionada significativamente al ajuste
psicológico, informando las mujeres mayores menores niveles de distrés en cada administración.
Los niveles generales de distrés disminuyeron, en tanto el vigor incrementó a lo largo del año posterior a la
Crg.
El afrontamiento a través de la aceptación tras el diagnóstico estuvo asociado en forma significativa con meno-
res niveles de distrés y estado afectivo más positivo luego de un año.
El afrontamiento evitativo en la administración inicial estuvo relacionado con menores niveles de Distrés POMS
a los 3 meses, pero mayor temor a la recurrencia al cabo de un año.
Mujeres con CM que recibían asistencia en una clínica
Hope Scale, La reinterpretación positiva inicial estuvo asociada a mayor distrés al cabo de un año.
Stanton, oncológica y un hospital comunitario, reclutadas durante Estudio longitudinal de admi-
COPE, POMS, En la administración a los 12 meses tras la Crg, las mujeres mayores informaron menores niveles de Distrés
Danoff-Burg, el período de entrevistas pre-Crg. IR: 84%. Or Et: caucá- nistración de cuestionarios
Versión abrevia- POMS, mayor Vigor POMS, y menor temor a la recurrencia.
y Huggins 70 52.63 sicas (n=64). Es Ci: casadas o viviendo en pareja (n=49). de autoinforme una semana
da de 6 ítems Las mujeres que aceptaban su diagnóstico previo a la Crg presentaban menor distrés y tenían más vigor al
(2002) (Esta- Añ Es M: 14.18. Crg: Mst (n=29); Lpt (n=41). Ninguna de antes de la Crg, 3, y 12 me-
de la escala Nor- cabo de un año que aquellas con bajo nivel de aceptación.
dos Unidos) las participantes presentó recurrencia de la Enf durante ses post-Crg.
thouse Cuando las mujeres tenían bajas puntuaciones en esperanza, el volcarse a la religión como estrategia de
el estudio.
afrontamiento al momento del diagnóstico predijo un mejor ajuste a lo largo del tiempo. En contraste, volcarse
a la religión predijo un peor ajuste en las mujeres con altos puntajes de esperanza.
Las estrategias de afrontamiento predijeron el ajuste únicamente en las participantes con puntajes altos en
esperanza. Altas puntuaciones en esperanza predijeron menor temor a la recurrencia 3 meses tras la Crg
en caso de haber afrontado haciendo uso de la reinterpretación positiva al momento del diagnóstico; y se
predijo que presentaran menores niveles de Distrés POMS al cabo de un año si al momento del diagnóstico,
hubieran hecho menor uso del estrategias de afrontamiento centradas en el problema, o mayor búsqueda de
apoyo social.
No se encontraron diferencias significativas en afrontamiento entre ambos grupos. La estrategia de afrontamiento
Mujeres con CM, reclutadas en muestreo por convenien- más empleada por las participantes fue búsqueda de apoyo social, seguido de reinterpretación positiva, solu-
cia, que recibían asistencia en la unidad ambulatoria de ción de problemas planificada, auto-control, distanciamiento, escape-evitación, afrontamiento de confrontación, y
Rdt oncológica de un hospital universitario. IR: 79.7%. Se aceptación de responsabilidad, en ese orden.
incluyó únicamente mujeres en estadíos tempranos y que Las mujeres caucásicas informaron en mayor medida que recibían apoyo de sus esposos, hijos y amigos. Las
hubieran recibido Lpt, o Crg conservadora, y Rdt. Setenta mujeres afroamericanas informaron mayor apoyo de D´s.
61 mu-
y siete porciento de las caucásicas habían cursado estu- Mayor cantidad de mujeres caucásicas informaron que recibían apoyos concreto, emocional, e información o
jeres 60.6
dios terciarios, mientras que 63.4% de las afroamerica- consejos por parte de sus esposos y por parte de sus amigos; así como recibían los tres tipos de apoyo por parte
caucá-
nas habían cursado o concluido el secundario. Setenta Estudio ex post facto, des- de sus hijos en mayor medida. El único dominio del que mayor número de mujeres afroamericanas informaron
Bourjolly, y sicas.
y dos porciento de las caucásicas estaba casada, versus criptivo, comparativo, de tipo que recibían apoyo fue de D´s.
Hirschman
39% de las afroamericanas. Ochenta porciento de las correlacional, predictivo de WCQ, SNG Las mujeres caucásicas, con mayores ingresos, fueron más proclives que las afroamericanas con menores ingre-
(2001) (Esta- 41 mu-
afroamericanas y 31% de las caucásicas vivía en la ciu- administración de cuestiona- sos a informar apoyo por parte de sus esposos. Tener menor nivel de ingresos estuvo asociado a haber alcanzado
dos Unidos) jeres
dad. Est Enf: I caucásicas (71%); afroamericanas (64%). rios de autoinforme. un nivel de estudios menor al de secundario.
afro- 63.5
Setenta y cinco porciento de las mujeres caucásicas y Era más probable que las mujeres caucásicas recibieran apoyo por parte de sus hijos, hubieran finalizado al
ameri-
85% de las afroamericanas no habían recibido Qmt; La menos estudios secundarios, y fueran mayores de 50.
canas.
mayoría tampoco había recibido Tmx (caucásicas: 74%; Las mujeres caucásicas informaron que recibían apoyo por parte de amigos en mayor medida. Haber cursado
afroamericanas: 85%). El tiempo transcurrido desde el al menos 12 años de estudios formales, predijo que las mujeres fueran 5 veces más proclives a informar que
tratamiento por Rdt y el estudio varió significativamente recibían apoyo de amigos.
entre ambos grupos (caucásicas: 5.8 años; afroamerica- Las mujeres afroamericanas fueron más proclives que las caucásicas a informar apoyo por parte de D´s. Or Et,
nas: 3.8 años). menor nivel de ingresos, haber cursado estudios formales inferiores al secundario, y la edad, también fueron
buenos predictores individualmente del apoyo percibido de D´s.
Las mujeres más jóvenes informaron más distrés POMS que las mayores.
Las puntuaciones medios obtenidos en la Hope Scale fueron sutilmente menores que aquellos informados por mues-
tras de estudiantes universitarias, y mayores que los informados por individuos en tratamiento psicológico.
El afrontamiento de aproximación emocional fue empleado con mayor frecuencia cuando las mujeres percibían sus
contextos sociales como receptivos y cuando obtenían puntajes altos en esperanza. En general, un mayor uso de
afrontamiento de aproximación emocional estuvo asociado con ajuste psicológico y físico más positivo.
Un mayor uso de afrontamiento por medio de la expresión emocional estuvo asociado con mejor salud percibida
Mujeres con CM que recibían asistencia en 5 clínicas
y vigor, menor nivel de distrés psicológico, y menor cantidad de visitas médicas en relación al CM en los 3 meses
oncológicas, reclutadas durante períodos de espera para
siguientes al inicio del estudio. Únicamente la calidad de vida en FACT no pudo predecirse significativamente por la
tratamientos. IR: 83%. Or Et: caucásicas (87%). Es Ci: ca- Estudio longitudinal de admi-
expresión emocional.
sadas (78%). Añ Es M: 15.09. Sit Lab: activa (69%). Crg: nistración de cuestionarios
Stanton et al. COPE, EACS, De modo contrario a las hipótesis, las mujeres que afrontaban por medio del procesamiento emocional en la primera
Mst (39%); Lpt (48%). Trece porciento de las mujeres ha- de autoinforme tras 20 se-
(2000) (Esta- 92 51.56 Hope Scale, administración, tuvieron mayores niveles de distrés POMS al cabo del tiempo.
bía recibido ambos procedimientos quirúrgicos. Dieciseis manas de haber culminado
dos Unidos) FACT, POMS Quienes utilizaban estrategias de afrontamiento de evitación presentaron mayor distrés y informaron emociones po-
porciento había recibido Crg reconstructiva. Trat Ady: Rdt el tratamiento principal, y 3
sitivas en menor medida al cabo del tiempo. Las participantes con altos puntajes en aceptación, informaron mejoras
(58%); Qmt (60%); Tmx (45%). Tratamiento psicológico meses después.
en su calidad de vida al cabo de 3 meses. Quienes empleaban un afrontamiento religioso, informaron un descenso
previo: grupo de apoyo (29%); consulta particular a un
en sus niveles de distrés al cabo del tiempo.
profesional de la salud en relación al CM (28%).
La esperanza predijo en forma significativa el afrontamiento por medio de la expresión emocional, la salud percibida,
y el vigor POMS.
El afrontamiento por medio de la expresión emocional se relacionó con distrés POMS, y a las visitas médicas vincu-
ladas al CM, únicamente para aquellas mujeres con puntajes altos en esperanza; siendo el primero, beneficioso en
términos de informar menor distrés y menos visitas médicas.
Para las mujeres que pertenecían a contextos sociales altamente receptivos, le frecuente expresión emocional estu-
vo relacionada con una mejor calidad de vida.
El afrontamiento estuvo relacionado con sintomatología de ansiedad/depresión al momento del diagnóstico y 6
Mujeres con CM que recibían asistencia en un centro Estudio longitudinal de ad-
Osowiecki, meses tras el mismo.
oncológico, reclutadas durante períodos próximos al mo- ministración de cuestiona-
y Compas El afrontamiento de vinculación centrado en el problema estuvo asociado a menor sintomatología de distrés al
70 54.86 mento del diagnóstico. IR: no reportado. Es Ci: casadas o rios de autoinforme 10 días SCL-90-R, CSI
(1999) (Esta- momento del diagnóstico y esta asociación se aproximó a la significación 6 meses tras el diagnóstico.
viviendo en pareja (67%). Hijos: si (89%). Añ Es M: 14.17. aprox., 3 y 6 meses aprox.
dos Unidos) El afrontamiento de desvinculación centrado en la emoción presentó una relación con niveles más altos de ansie-
Estadío diagnóstico II (61%); II (30%); III (9%) Post-diagnóstico.
dad/depresión 6 meses tras el diagnóstico.

219
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
220
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio
La interacción entre control percibido y afrontamiento de vinculación centrado en el problema se relacionó a los
síntomas de ansiedad/depresión al momento del diagnóstico. La interacción entre control percibido y afronta-
miento de desvinculación centrado en el problema fue próxima a la significación a los 6 meses del diagnóstico,
prediciendo mayor sintomatología de ansiedad/depresión entre los 3 y 6 meses tras el diagnóstico.
La distinción entre afrontamiento de vinculación/de desvinculación tuvo mayor impacto en relación al distrés
que la distinción de afrontamiento centrado en el problema/centrado en la emoción.
Hubo buen sustento de un modelo mediacional de ajuste psicológico, tanto desde edad como desde Est Enf a
través de la mediación del estilo de afrontamiento.
Schnoll, Har- Estudio ex post facto, des- Siendo el estilo de afrontamiento se presenta como central para la comprensión del ajuste psicológico, un
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

Mujeres con CM que recibían asistencia en clínicas on-


low, Stolba- criptivo, comparativo, de tipo modelo que incluya la edad y Est Enf es ligeramente mejor.
cológicas. Es Ci: casadas (n=66). Añ Es M: 90% había
ch, y Brandt 100 44 correlacional, predictivo de MAC, BSI, FLIC Las mujeres mayores y tienen CM en estadío IV presentan en menor medida espíritu de lucha, mayor grado
cursado al menos estudios terciarios. Est Enf: II (n=52);
(1998) (Esta- administración de cuestiona- de desesperanza/indefensión, más fatalismo, preocupación ansiosa, depresión, ansiedad, y su calidad de vida
IV (n=48).
dos Unidos) rios de autoinforme empobrecida en comparación a las mujeres más jóvenes en estadío II. Por lo tanto, el estilo de afrontamiento
se encuentra significativa y sustancialmente relacionado con ajuste psicológico mediando la relación entre
edad y Est Enf por un lado, y ajuste psicológico por el otro.
Mujeres con CM en estadíos tempranos que asistían a
control de seguimiento externo en una clínica oncológica, Aceptación y replanteamiento positivo fueron las estrategias de afrontamiento más frecuentemente informadas
reclutadas en la sala de espera. Las Ptes. habían sido por las participantes.
diagnosticadas al menos un año antes del estudio. IR: Estudio ex post facto, des- Las puntuaciones de Affectometer estuvieron positivamente relacionadas únicamente con la subescala de
Thomas, y 98.4%. Es Ci: casadas o viviendo en pareja (n=45). Vein- criptivo, comparativo, de tipo replanteamiento positivo. Se observaron relaciones negativas significativas entre Affectometer y 7 subescalas
COPE, Affecto-
Marks (1995) 61 52.3 te de las mujeres habían sido diagnosticadas menos de correlacional, predictivo de de COPE.
meter 2
(Reino Unido) 2 años antes del estudio; 29 de ellas, entre 2 y 5 años administración de cuestiona- No se observó relación entre el tiempo transcurrido desde el diagnóstico y las estrategias de afrontamiento
antes; seis, de 6 a 10 años antes; y 6, hacía ya más de rios de autoinforme. empleadas por las participantes.
10 años desde el diagnóstico. La mayoría de las mujeres No existieron diferencias significativas entre las Pts con recidiva o en remisión de CM, sea en el número de
se encontraba en remisión; ocho de ellas presentaban estrategias empleadas, como en las puntuaciones de Affectometer.
recidiva de Enf.
Mujeres con CM que recibían asistencia en dos hospita-
les, reclutadas al momento del diagnóstico para posterior
contacto y administración. IR: no reportado. Se incluyó
únicamente mujeres en estadíos tempranos y que hubie-
ran recibido Lpt, o Crg conservadora, y Rdt. Setenta y
61
siete porciento de las caucásicas habían cursado estu- Estudio longitudinal de ad- A partir del análisis de las entrevistas, de las respuestas y comportamientos de las Pts, se observó que quienes
mujeres
60.6 dios terciarios, mientras que 63.4% de las afroamerica- ministración de cuestiona- habían percibido el diagnóstico como una “severa amenaza en todos los aspectos de la vida” presentaron una
caucási-
nas habían cursado o concluido el secundario. Setenta rios de autoinforme 3, 6, y sobrevida media menor respecto a quienes no lo hacían. Estas Pts eran más proclives que aquellas que no
Morris, Pettin- cas.
y dos porciento de las caucásicas estaba casada, versus 9 meses tras el diagnóstico; presentaban dicha actitud a informar niveles más altos de depresión 3 meses tras el diagnóstico. Quienes
gale, K., y Ha- WDI, STAI,
39% de las afroamericanas. Ochenta porciento de las y una entrevista semiestruc- habían fallecido, sin embargo, no estaban significativamente más deprimidas que aquellas que seguían con
ybittle (1992) 41 MHLCS, CECS
afroamericanas y 31% de las caucásicas vivía en la ciu- turada a los 12 mese desde vida 5 años después.
(Inglaterra) mujeres
dad. Est Enf: I caucásicas (71%); afroamericanas (64%). el diagnóstico. Se efectuó un Las mujeres con CM que habían hecho uso de respuestas de “confrontación” en mayor medida, era más
afro-
63.5 Setenta y cinco porciento de las mujeres caucásicas y seguimiento transcurridos los probable que hubieran fallecido 5 años después
america-
85% de las afroamericanas no habían recibido Qmt; La 5 años.
nas.
mayoría tampoco había recibido Tmx (caucásicas: 74%;
afroamericanas: 85%). El tiempo transcurrido desde el
tratamiento por Rdt y el estudio varió significativamente
entre ambos grupos (caucásicas: 5.8 años; afroamerica-
nas: 3.8 años).
APÉNDICE C
Tabla 3. Estudios de Sintomatología Depresiva en Mujeres con Cáncer de Mama post-cirugía.
Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados
Estudio (País) M estudio
Las variables clínica y estadísticamente diferentes entre los grupos de mujeres con y sin depresión o ansiedad
fueron: el número de personas que brinda apoyo a la Pt, siendo próximo al doble para aquellas sin diagnóstico
psiquiátrico; la afectividad positiva, que como estado y rasgo fue mayor entre las mujeres que no se encontraban
deprimidas, y que solo como estado fue mayor para aquellas que no presentaban ansiedad clínicamente signi-
ficativa; la afectividad negativa como rasgo y estado, que fue mayor en gran medida en los grupos de mujeres
con depresión o ansiedad.
Mujeres con CM que recibían asistencia en un hospital, re-
La severidad de la sintomatología depresiva disminuyó conforme se informó mayor afectividad positiva, y aumen-
clutadas por muestreo no probabilístico por conveniencia.
Estudio ex post facto, des- tó significativamente a medida que se informó mayor puntaje de afectividad negativa.
Robles, Mora- IR: 95.8%. Es Ci: casadas o viviendo en pareja (64.8%). Añ
criptivo, comparativo, de tipo La severidad de la sintomatología ansiosa disminuyó significativamente en tanto incrementó la afectividad posi-
les, Jiménez, y Es: 56.6% había cursado estudios primarios completos o in- HADS, PANAS,
230 50.3 correlacional, predictivo de tiva, y aumentó en forma clínica y estadísticamente relevante en tanto se registraron mayores puntuaciones de
Morales (2009) completos. Sit Lab: actividad no remunerada (62.6%). Status SSQ
administración de cuestiona- afectividad negativa.
(México) menopáusico: post-menopausia (60.9%). Est Enf: I (5.8%); II
rios de autoinforme. A medida que aumentó la cantidad de personas que proveen de apoyo social a la Pt, disminuyó significativamente
(44.9%); III (28.4%); IV (10.7%); recurrente (8.9%); afectación
la severidad de sintomatología depresiva y ansiosa. No se observó correlación estadísticamente significativa entre
mamaria bilateral (4%); no especificado (1.3%)
el grado de satisfacción con el soporte social y la severidad de la depresión o la ansiedad.
Las variables que resultaron predictoras de sintomatología depresiva fueron: afecto positivo en la última semana,
afecto negativo en la última semana, número de personas que brindan apoyo social, afecto negativo generalmen-
te, y tiempo de evolución de la Enf.
Las variables predictoras de sintomatología ansiosa fueron: afecto negativo en la última semana, afecto positivo
en la última semana, afecto negativo generalmente, y número de personas que proveen de apoyo social.
Una semana tras la Crg, los niveles de depresión y ansiedad informados fueron significativamente menores a
los de la línea base para las mujeres con cualquiera de los niveles educativos informados. El mayor cambio en
las puntuaciones de ansiedad se observó en las mujeres con estudios universitarios.
Los niveles de depresión y ansiedad descendieron significativamente tras la Crg en las mujeres laboralmente
activas; mientras que tales niveles se mantuvieron estables para las mujeres jubiladas o desempleadas.
Bulotienë, Para las mujeres casadas, los niveles de depresión y ansiedad descendieron significativamente al cabo de una
Mujeres con CM es Est Enf tempranos que recibían asisten- Estudio longitudinal, des-
Ve s e l i u n a s , semana tras la Crg, alcanzando niveles moderados; mientras que las Pts solteras, viudas, o divorciadas no
cia en departamento de cirugía oncológica de un hospital, criptivo de administración de
Ostapenko, y presentaron cambios en los niveles de depresión y leves cambios en las puntuaciones de ansiedad.
117 54.1 reclutadas durante períodos de espera previo a la Crg. IR: cuestionarios de autoinforme HADS
Furmonavicius Al cabo de una semana tras la Crg, las puntuaciones M de depresión en las mujeres casadas fueron más bajos
no reportado. Es Ci: casadas (n=70). Añ Es: universitarios antes de la Crg, y 6-7 días
(2008) (Litua- que los de aquellas solteras, viudas o divorciadas; un efecto similar se observó en las mujeres empleadas
(n=61). Sit Lab: activa (n=77). después de la Crg.
nia) respecto de las desempleadas o jubiladas. Las puntuaciones M de ansiedad no fueron significativamente
diferentes en función de la Sit Lab o Es Ci en esta toma de madidas.
Únicamente la Sit Lab y Es Ci predijeron independientemente la depresión al cabo de una semana tras la Crg.
La edad también estuvo asociada significativamente con depresión. Las mujeres cu-
yas edades estaban comprendidas entre los 50 y 59 años tuvieron 99% menos probabi-
lidades de alcanzar el punto de corte de depresión que el grupo de mayores de 70 años.
Mujeres con CM que habían sido intervenidas con Mst sin re-
construcción, recibían asistencia en un hospital universitario
y dos clínicas oncológicas, reclutadas por muestreo no pro-
babilístico por conveniencia durante períodos de espera para
control médico. IR: no reportado. El tiempo mínimo transcurri- Estudio ex post facto, des- SCID I, Escala La prevalencia observada de TDM fue de 42.5%. Tal prevalencia fue mayor cuando las mujeres habían tenido
Suárez y Rue-
do desde la cirugía al momento del estudio era de 2 semanas. criptivo, de tipo correlacional, para la evalua- problemas vinculados a la Crg (88.2%), y menor entre las mujeres que contaban con apoyo social (8.7%). No
da (2007) (Co- 80 58.1
Ninguna de las Pts se encontraba recibiendo Trat Ady de Qmt de administración de cuestio- ción del dolor de se encontró una asociación estadísticamente significativa entre TDM y tiempo transcurrido desde la Crg, edad,
lombia)
o Rdt al momento del estudio.IR: no reportado. Es Ci: casa- narios de autoinforme Keel Añ Es, Es Ci, Sit Lab, nivel socioeconómico, ni puntuaciones informados en la escala Keele
das o viviendo en pareja (51.3%). Cuarenta y tres por ciento
de las participantes había cursado estudios primarios. Sit Lab:
activa (76.2%). Sesenta y cinco por ciento de Pts se identifi-

221
Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama

có como perteneciente a un estrato socioeconómico medio.


Referencia del N Edad Participantes Diseño y metodología de Instrumentos Principales Resultados

222
Estudio (País) M estudio
La sintomatología depresiva y ansiosa clínicamente significativa pre-Crg fue informada mayormente por Pts con
estudios terciarios. Una semana después de la Crg los niveles de ansiedad y depresión en todos los grupos
por nivel educativo. El descenso más significativo en los niveles de depresión se observó en las mujeres con
estudios terciarios no-universitarios, mientras que el mayor descenso en los niveles de ansiedad se observó
entre las Pts con estudios universitarios. Nueve meses tras la Crg, los niveles de ansiedad y depresión entre las
mujeres con estudios universitarios disminuyeron, mientras que las mujeres con estudios secundarios completos
o incompletos informaron un aumento en tales niveles.
Bulotienë,
Mujeres con CM en Est tempranos que recibían asisten- Estudio longitudinal de admi- La tasa más elevada de sintomatología depresiva y ansiosa pre-quirúrgica se observó entre las mujeres laboral-
Ostapenko,
no cia en el departamento de Cgr y oncología mamaria de nistración de cuestionarios mente inactivas, mientras que los niveles más bajos de ansiedad fueron informados por las mujeres jubiladas.
y Veseliunas
117 repor- un hospital. IR: no reportado. Es Ci: casadas (60%). Añ de autoinforme 1-2 días pre- HADS Una semana después de la Crg, los niveles de depresión y ansiedad descendieron para las mujeres jubiladas.
Ciencias Psicológicas 2010; IV (2)

(2006)
tada Es: 52% había cursado estudios universitarios. Sit Lab: Crg, una semana post-Crg, y Nueve meses tras la Crg, los niveles de depresión y ansiedad se mantuvieron estables o disminuyeron para las
(Lituania)
activa (67%). 9 meses después. mujeres jubiladas, mientras que entre las mujeres laboralmente activas aumentaron.
Antes de la Crg, el nivel de ansiedad de las mujeres divorciadas o viudas era menor que el de las casadas o
solteras, mientras que el nivel de depresión fue mayor. Una semana después de la Crg, los niveles de depresión
y ansiedad descendieron en todos los grupos por Es Ci. El descenso menos notable en la sintomatología
depresiva y ansiosa se observó entre las mujeres divorciadas o viudas. Nueve meses tras la Crg, los niveles de
depresión entre las mujeres casadas aumentaros; en menor medida aumentaron los de ansiedad, que también
lo hicieron para las Pts solteras. En los demás grupos por Es Ci, la tasa de depresión y ansiedad descendió 9
meses post-Crg.
El último día del Trat, los niveles de depresión de las Pts fueron significativamente mayores que los de la
población femenina general, informando el 30% de la muestra niveles clínicamente significativos de depresión.
Las puntuaciones M de depresión descendieron significativamente a través del tiempo, entre la administración
1 y 3. En los 3 tiempos evaluados, aproximadamente una cuarta parte de Pts informó niveles clínicamente
significativos de depresión, siendo únicamente 10 las Pts que lo hizo en los 3 tiempos.
Mujeres con CM, que recibían asistencia en la unidad de
Sesenta y un por ciento de Pts estuvo comprendida en la categoría de nunca estuvo deprimida, siendo el grupo
Rdt oncológica de un hospital universitario. IR: 66%. Or Estudio longitudinal de admi-
que le siguió en tamaño (14%) en de dudoso o fluctuante.
Deshields, Et: caucásicas (73%). Es Ci: casadas o viviendo en pare- nistración de cuestionarios
Las mujeres agrupadas en la categoría de quienes se habían vuelto deprimidas, convivían con hijos en medida
Tibbs, Fan, y ja (61%). Añ Es: 12 años o más (62%). Sit Lab: inactiva de autoinforme el último día
CES-D, STAI, significativamente mayor, y el grupo dudoso o fluctuante lo hacía en medida significativamente menor que las
Taylor (2006) 84 55.6 (60%). Sesenta y dos por ciento de las Pts no convivía de Trat Ady de Rdt, a los 3,
FACT-B mujeres del grupo nunca estuvo deprimida.
(Estados Uni- con hijos. Est Enf: I o II (83%). Trat Ady: Qmt (48%). Se- y 6 meses posteriores a la
Las puntuaciones de STAI y CES-D estuvieron correlacionadas en forma positiva y significativa, así como las
dos) tenta por ciento de las Pts recibirían Tmx tras el Trat de finalización de su Trat Ady
puntuaciones de CES-D estuvieron correlacionadas en forma inversa y significativa con los de FACT-B en
Rdt. Crg: CrgC (77%); Mst (12%); Mst con reconstrucción de Rdt.
todas las administraciones.
(11%).
Todos o la mayoría de grupos identificados en base a CES-D informaron mayores niveles de ansiedad y peor
calidad de vida que las mujeres que nunca habían estado deprimidas en los tres tiempos en que se evaluó.
El grupo de quienes se habían recuperado informó mayores mejorías en los niveles de ansiedad, así como en
la calidad de vida entre el tiempo 1 y el 2 que quienes nunca habían estado deprimidas. Lo mismo ocurrió entre
el tiempo 1 y 3 para calidad de vida.
En el modelo de regresión en el que se incluyeron variables biológico/clínicas como predictoras, únicamente
dolor corporal, como efecto secundario del Trat predijo en forma significativa los niveles de depresión infor-
mados.
Mujeres con CM menores de 51 años que recibían asis-
Estudio ex post facto, des- En el modelo en que se combinaron variables biológicas y psicológicas, fueroj predictores significativos de
Wong-Kim y tencia en centros oncológicos de 5 condados, identifica-
criptivo, comparativo de tipo CES-D, RSES, sintomatología depresiva: dolor corporal, autoestima, y apoyo emocional.
Bloom (2005) das a partir de registros locales y reclutadas por carta.
331 45 correlacional, predictivo de Escala de apoyo En el modelo en que se incluyeron variables biológicas, psicológicas y sociales, predijeron los niveles de
(Estados Uni- IR: 80%. Or Et: caucásicas (70%). Es Ci: casadas (80%).
administración de cuestiona- de Flamer sintomatología depresiva: dolor corporal, autoestima, apoyo emocional, y edad.
dos) Educación formal: estudios universitarios incompletos o
rios de autoinforme. Mientras que dolor corporal estuvo asociado en forma positiva con sintomatología depresiva, mientras que
completos (n=184).
autoestima, apoyo emocional y edad (las mujeres menores informaron mayor sintomatología que las mujeres
de más edad) estuvieron inversamente asociados con sintomatología depresiva.
Los niveles de sintomatología depresiva de 18% de Pts alcanzaron o superaron el punto de corte clínicamente
Mujeres con CM en Est II o III, que recibían asistencia en CES-D, Escala
significativo.
un instituto oncológico universitario, reclutadas en perío- de eventos vi-
Setenta y cuatro por ciento de Pts habían experimentado al menos un evento estresante en el año previo al
dos de espera para consulta médica post-quirúrgica. IR: Estudio ex post facto, des- tales diseñada
Golden-Kreutz diagnóstico de CM.
52%. Or Et: caucásicas (90%). Es Ci: en pareja (72%). criptivo, comparativo, de tipo para el estudio
y Andersen Entre las diferentes medidas de estrés y variables control, las siguientes estuvieron significativamente correlacio-
210 51 Veintiocho por ciento había tenido entre 13 y 15 años de correlacional, predictivo de Women´s Health
(2004) (Esta- nadas con sintomatología depresiva: neuroticismo y Or Et. Buscando correlacionar eventos estresantes, estrés
estudio, e igual porcentaje percibía 80.000 dólares ame- administración de cuestiona- Iniciative, PSS,
dos Unidos) global, y estrés traumático asociado al cáncer con sintomatología depresiva, se observó que únicamente el evento
ricanos o más anualmente. Crg: Mst (59%); CrgC (41%). rios de autoinforme. IES, Goldberg´s
vital estresante de haber tenido una importante dificultad financiera estuvo correlacionado significativamente con
Est Enf: II (89%); III (11%). El tiempo M transcurrido des- Big Five Factor
las puntuaciones en CES-D. Las puntuaciones totales de IES, y PSS estuvieron significativamente correlaciona-
de la Crg al momento del estudio fue de 36.20 días Measures
das con los de CES-D.
Mujeres con CM que recibían asistencia en un hospital,
Las Pts con cáncer obtuvieron puntuaciones significativamente mayores que la muestra saludable en BDI, debido
reclutadas durante períodos de espera para tratamien-
28 muje- enteramente a la diferencia existente en las puntuaciones en la escala de desempeño/somática entre ambos grupos.
58.6 tos. IR: no reportado. Or Et: caucásicas (92.6%). Es
res con No se observaron diferencias en la subescala cognitivo/afectiva entre las Pts con cáncer y la muestra saludable.
Ci: casadas (75.9%). Añ Es: 12-16 (52.8%). Est Enf: II
CM. Las Pts con cáncer obtuvieron puntuaciones significativamente más altos que las participantes control en la subes-
o III (83.4%). Sesiones de Qmt recibidas al momento
cala de depresión-estado del STPI, debido a los bajos niveles de eutimia informados por las Pts con cáncer. No se
del studio: 3-5 (74%). Mujeres saludables, reclutadas a
33 muje- Estudio ex post facto, des- observaron diferencias en los niveles de distimia a partir del análisis de la subescala de depresión. Tampoco hubo
Ritterband y partir de la comunidad zonal. Or Et: caucásicas (93.2%).
res salu- criptivo, comparativo, de tipo BDI para eva- diferencias en la subescala de depresión-rasgo entre grupo saludable y CM.
Spielberger 54.18 Es Ci: casadas (67.8%). Añ Es: 12-16 (63.8%). Mujeres
dables. correlacional, predictivo de luar depresión, Las Pts psiquiátricas obtuvieron puntuaciones sustancialmente más altos en depresión-BDI y STPI, y sustancialmen-
(2001) (Esta- con patología psiquiátrica, reclutadas entre las Pts de un
administración de cuestiona- STPI-D, SCID te más bajos en la medida de eutimia del STPI que las Pts CMy que el grupo control.
dos Unidos) hospital psiquiátrico. Or Et: caucásicas (76.5%). Es Ci:
27 mu- rios de autoinforme Se observaron diferencias significativas entre Pts CM y psiquiátricas en todas las medidas, excepto en la subescala
no casadas (74.6%). Añ Es: 12 o menos (55%). Nota: en
j e r e s de desempeño/somática, y en los niveles de eutimia-estado. Los menores niveles de sintomatología depresiva,
este estudio se evaluaron también hombres con cáncer
patología informados a través de puntuaciones BDI total, de las Pts CM respecto de las psiquiátricas, se debió a los mayores
40.85 de próstata, hombres saludables, y con patología psi-
psiquiá- puntuaciones de estas últimas en la subescala cognitivo/afectiva. De modo similar, las puntuaciones más sustancial-
quiátrica. Únicamente recogeremos los datos obtenidos
trica. mente más altos observados en las Pts psiquiátricas en depresión-estado, se debieron principalmente a los mayores
a partir de la muestra femenina por revestir interés para
niveles de distimia, informados, ya que ambos grupos informaron niveles similares de eutimia.
la presente revisión
Casi la mitad de Pts (48%) informó niveles severos de ansiedad en ambas tomas de medidas. Más del 60% de
Pts informó puntuaciones que se corresponden con niveles normales en la subescala de depresión de HADS en
ambas tomas de medidas.
Dieciocho por ciento de Pts presentaron niveles severos de sintomatología depresiva en la línea base, y este
porcentaje aumentó al 22% al cabo de 3 meses, sin que existan diferencias significativas entre las puntuaciones
Mujeres con CM que recibían asistencia en un hospital
Estudio longitudinal de admi- de ambos tiempos avaluados.
universitario, reclutadas en su primera visita médica, an-
nistración de cuestionarios Las Pts con CM metastásico informaron mayores niveles de depresión y ansiedad en ambos tiempos. De modo
Montazeri et al. tes de que se arribara a un diagnóstico. IR: 100%. Es Ci:
168 42.7 de autoinforme antes del HADS, ECOG similar, quienes obtuvieron puntuaciones más pobres en status funcional, informaron también mayor sintomatolo-
(2000) (Irán) casadas (68%). Añ Es: 47% había cursado estudios pri-
diagnóstico y 3 meses des- gía depresiva y ansiosa en ambos tiempos evaluados.
marios. Crg: Mst (83%); CrgC (9%); Trat Ady: Qmt (7%);
pués del diagnóstico. Hubo una correlación significativa entre el hecho de ser soltera y mayores niveles de ansiedad. Las mujeres más
sin Trat activo (1%).
jóvenes informaron niveles significativamente más altos de depresión y ansiedad que las mayores en el tiempo
1.
En el tiempo 1 las puntuaciones en HADS obtenidos fueron homogéneas. Las Pts diagnosticadas de CM informa-
ron significativamente mayor sintomatología depresiva y ansiosa en el tiempo 2.

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Calidad de vida en mujeres con cáncer de mama
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