EL HORNO
Un horno es un dispositivo que genera calor y que lo mantiene dentro de un
compartimiento cerrado. Se utiliza tanto en la cocina para, calentar o secar alimentos,
como en la industria. La energía calorífica utilizada para alimentar un horno puede
obtenerse directamente, por combustión (leña, gas u otro combustible), radiación (luz
solar), o indirectamente, por medio de electricidad (horno eléctrico).
HORNO ARTESANAL
El horno tradicional era un recinto formado por una fábrica de adobe, que acababa
convirtiéndose en un bloque de material de alfarería por la cocción por calor. Tenían
forma de pequeña bóveda sobre una base plana y una sola abertura, la entrada. Se
calentaba mediante un fuego de leña, que se dejaba consumir. El grosor, la inercia térmica
de la envoltura, guarda el calor. La base donde se produce la combustión se limpia de
cenizas y en ella se colocan los alimentos que deben asarse, con el tiempo fue
evolucionando, con ello se crearon nuevas técnicas y desempeños de los seres humanos.
HORNO INDUSTRIAL
Un horno industrial es un equipo que calienta, a una temperatura muy superior a la
ambiente, materiales o piezas situadas dentro de un espacio cerrado. Con el
calentamiento se pueden fusionar metales, ablandarlos, vaporizarlos o recubrir piezas con
otros elementos para crear nuevos materiales o aleaciones.
HORNO ELECTRICO
Las ventajas de usar un horno eléctrico industrial se destacan principalmente en la
facilidad que se obtiene para la fusión de los metales, esto debido a que se pueden
alcanzar altas temperaturas que llegan a alcanzar incluso los tres mil quinientos grados
Celsius, dependiendo del tipo de horno.
A su vez, la precisión de la temperatura que se desea alcanzar con el uso de un horno
eléctrico industrial es mucho más acertada debido a que la velocidad y la intensidad con la
que se emiten las ondas de calor en estos hornos pueden ser controladas a través de
regulaciones que son totalmente automáticas y por lo tanto, los límites llegan a ser mucho
más precisos.
HORNO A GAS
Los hornos industriales a gas básicamente funcionan igual que los hornos eléctricos.
Generan el calor en su cámara interna gracias a la combustión de gas. El calor puede ser
producido por una o más llamas que suelen ubicarse en las placas inferior y superior
del horno.