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Letras para Salvar el Alma

Este documento presenta un prólogo y varios escritos de autores diferentes recopilados durante la cuarentena por el Colectivo Flor de Guanto. El prólogo describe cómo la pandemia ha obligado al aislamiento y ha afectado las costumbres colectivas, pero también resalta la capacidad artística humana de crear durante este tiempo. Los escritos incluyen poemas, relatos y reflexiones sobre cómo la escritura puede servir para expresar sentimientos en la cuarentena.
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Letras para Salvar el Alma

Este documento presenta un prólogo y varios escritos de autores diferentes recopilados durante la cuarentena por el Colectivo Flor de Guanto. El prólogo describe cómo la pandemia ha obligado al aislamiento y ha afectado las costumbres colectivas, pero también resalta la capacidad artística humana de crear durante este tiempo. Los escritos incluyen poemas, relatos y reflexiones sobre cómo la escritura puede servir para expresar sentimientos en la cuarentena.
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ESCRITOS

DE
CUARENTENA
Letras para salvar el pellejo

Edición especial
CORONAVIRUS
Colectivo Flor
MMXX de Guanto
2020

Colectivo
Flor de Guanto
Título:
Escritos de Cuarentema
Letras para Salvar el Pellejo

168 páginas
1.a edición: Mayo 2020

Idea, dirección de arte, diseño y edición:


Colectivo Flor de Guanto

Facebook:
Colectivo Flor de Guanto
colectivoflordeguanto@[Link]
COMITÉ EDITORIAL

Miguel Andrés Rosero


Maleja Jaramillo
Luis Ariel Cordoba
Cristhian C. Constaín Q.
Gabriel Alejandro Quiñones

Para sugerencias y comentarios acerca del contenido de esta obra escribanos a

Facebook:
Colectivo Flor de Guanto
colectivoflordeguanto@[Link]

Todo el contenido incluido en este número es propiedad de sus respectivos


autores.
CONTENIDO
PRÓLOGO 
Gabriel Alejandro Quiñones

LA ESCRITURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA


Miguel Andrés Rosero

LADO A
Intro
Cristhian C. Constaín Q.

Itamar Guzman - Salomé Gallardo - Katherine Mera Pereira - Samuel Salazar -


Nélida Cañas - Viviana López Rubio - Facundo Puebla - Gustavo Peñaloza - Ricardo
Bugarín-Tilsa Otta - Diego Soto - José Palacios - Lina Chamorro - Aduye - Carolina
Salazar - Daniela Tapia Araujo - Cristhian C. Constaín Q.

LADO B

Intro
Luis Ariel Corodba

GRASIN - Fernando (Pantera) Salazar - Dolores Nastacuas - Diego Jose Ramos -


Andrea Cayedra - BETO - Reivan Rivera - Carlos Jacome - Xavier Jumbo -
Jhonatan Achig - Zoeycris59 - Allan Guallichico - Bill Paradise - ANAM -
Jeffri Jaramillo - Carlos Baez - Diego Pazmiño - Hassan Assouik - Mariana GQ -
Hamilton Beard - The Doog - Victoria Freire - Daniel Frini - Mireya Benavides -
Santiago Maldonado - Juan Polo - Diego - Mauricio Pantoja - Chema Sánchez -
Carlos Saldivar - Pablo Angulo - César Cano - Paty David - Erik Guerrero - Jorge
Guancha - Ricardo Montenegro - ALMANCHARTES - Rolando Davila - Walter
Ugarte - Diego Guitierrez - David Fuertes - [Link] - Glenda Jimenez -
Marcela Fuertes - Catalina Arteaga - Jairo Yela - Romina Gallegos - Luis AndrÉS
Lopez - Esteban Chavez - Sebastian Ortiz - Sebastian Erira-Marcela Velasco - Hugo
Hernandez - Javier Tupaz - Nicolas Silva - Byron Nacimba - Mafe Clavijo - Maleja
Jaramillo - Oscar Guerrero - Luis Cordoba - Miguel Andrés Rosero Diana
Benavides - Rolando Guachasky - Hernan Molina

LES MILITANTS
Miguel Andrés Rosero - Maleja Jaramillo - Luis Ariel Corodba -
Cristhian C. Constaín Q.- Gabriel Alejandro Quiñones
PRÓLOGO
Parte de la raza humana se había planteado una serie inquebrantable de
deliberaciones y predicciones, pero al final, los aciertos escaparon de
nuestra razón. Algunos lo denominaron guerra biológica, otros endilgaron
la carga de la culpa a algunas etnias orientales y directamente a su mala
costumbre de devorar a diestra y siniestra cualquier especie animal con tal
de llenar el buche; sin embargo, nadie predijo que el encierro era la
contención del problema, ni mucho menos se percató del estancamiento
de la colectividad. Previamente a la confinación, algunos libertinos
trúhanes esperaban con ansias la llegada de la noche para huir airados de
la rutinaria vivencia en búsqueda de catervas que satisfacían el esperpento
de vivir a través de menjurjes alicorados u otras fantasiosas mezclas
diseñadas para agudizar los sentidos; en otro punto aleatorio de cualquier
ajetreada ciudad, las personas religiosas se reunían con la impetuosa
necesidad de purificar sus almas y buscar una respuesta satisfactoria para
cuando culmine su existencia; los atletas preocupados por el rendimiento
de sus destrezas se reunían constantemente en claustros deportivos con
la arraigada finalidad de preservar la salud y conservar los ademanes
estéticos. Por otro lado, los dirigentes copartidarios y algunos de sus
rivales se reunían en fastuosas mansiones sin importar sus discrepancias
ideológicas, allí, se regocijaban con las ganancias devengadas por su
chueco proceder y se divertían junto a sus particulares lisonjeros, patiños
o lamezuelas; en otras coordenadas urbanas, los despreciados por la falta
de compasión humana se reunían alrededor de un cilindro de basura
encendido para degustar las sobras y las colillas de cigarrillo usadas que
encontraban. En fin, podría hasta llegar a decirse que los anteriores
escenarios no comparten semejanza alguna, mucho menos sus
personajes; no obstante, el factor común de la colectividad para todos
ellos hoy se ha truncado y las únicas aglomeraciones se determinan por la
necesidad imperiosa y agobiante; así, la soledad ha plagado el espíritu
humano el cual ha tenido que renunciar a las costumbres colectivas que
estabilizaban la calida de su alma.

La tristeza producida a causa de la confinación es considerable e inclusive


la leve estabilidad humana ha remado en contra de la corriente para
contrarrestarla, pero al final, solo termina disimulando y ocultando su
descontento; aunque, podría decirse que hay una virtud que jamás ha
muerto y a resumidas cuentas es nuestra capacidad artística la cual sigue
intacta y latente; además, las herramientas del desarrollo del intelecto y
los múltiples razonamientos siguen a nuestra disposición. Hoy en día,
nuestras creaciones artísticas son dependencia exclusiva de la voluntad,
serán acogidas en plataformas virtuales y se dirigirán a un público que a
través de la gratitud valorará el indómito esfuerzo de los artistas y sus
creaciones consignadas.

El Colectivo Flor de Guanto a través de sus insignes representantes generó


una propuesta denominada Escritos de Cuarentena ‘Letras para salvar el
pellejo’; para sorpresa de sus organizadores, la respuesta de variados
artistas algunos profesionales y otros empíricos o emergentes fue bien
recibida y sus obras literarias, poéticas, fotográficas e ilustradas
atiborraron el porvenir de la convocatoria; a través de una valoración
colectiva, fueron escogidas las obras con el contenido artístico más
relevante y a aquellas que por ausencia de formalidades o por leves
incongruencias no alcanzaron a hacer parte de la recopilación, se les ha
asignado un respectivo agradecimiento dirigido a sus autores con el fin de
que sus anhelos literarios no se trunquen ni se envanezcan a causa de un
simple resultado. Así, las muestras interesantes aquí organizadas
representan un resurgimiento artístico por medio del talento de
personajes quienes a través de sus procederes buscan infundir un cambio
y a través de estos espacios cumplir con su inagotable meta consistente en
que el universo de las artes escuche su llamado.

Gabriel Alejandro Quiñones Ortiz


Seudónimo: Leandro Morales.
Breve descripción: Abogado de profesión, docente por vocación y un
perseguidor constante de las gratas satisfacciones que el domino de
lenguaje ofrece.
LA ESCRITURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA
Miguel Andrés Rosero
Cofundador Colectivo flor de guanto

«La palabra es un virus. Quizás el virus de la gripe fue una vez una
célula sana. Ahora es un organismo parasitario que invade y daña
el sistema nervioso central.
 El hombre moderno ya no conoce el silencio.
Intenta detener el discurso subvocal. Experimenta diez segundos
de silencio interior. Te encontrarás con un organismo resistente
te impone hablar. Ese organismo es la palabra.»
William Burroughs,

La pandemia nos ha llevado a repensar nuestras formas de existencia en este


plano lleno de medios y formas de comunicación, estamos en medio del pánico
colectivo y nos han extraído de nuestro entorno social, nos han aislado, confinado
y obligado a métodos de encierro; un panorama que ha acentuado las fronteras,
individualizado y nos ha puesto en núcleos de experimentación y ensayo para
alejarnos de los otros y así morir enjaulados. En el preciso instante donde nos
venden sistemas de seguridad que acrecientan los focos de xenofobia y
nacionalismo – el otro como forma de contagio-  una existencia tal me hace
pensar en el control y manejo de la vida a través de la política; nos han llenado de
miedo, tenemos miedo a la muerte y nos encerramos en nuestras cavernas,
buscamos la seguridad en las realidades virtuales; son bots, maquinas,
programas y redes las que nos aproximan a nuestros amigos, son lenguajes y
códigos configurados en pantallas.  El rebelarse ya se ha vuelto inútil porque
nuestro pensamiento del miedo es igual en todo el mundo; es un virus que no
reconoce un status económico y el imperativo quédate en casa es el mismo; nos
han dicho que es el momento de detenernos, de aislarnos, de permanecer
quietos, creo, de hacernos los muertos. Un virus que representa una amenaza
para la vida, pero no para el comercio y el capitalismo que crean sistemas de
terror para ahondar en ellos y ejercer formas más controlados, una dictadura
encubierta de seguridad social

La escritura en un contexto de pandemia  presenta un plano donde la creación de


sentidos, se encuentra bifurcada por miles de pensamientos desordenados, tal
vez para unos no es el momento preciso, ni una larga jornada para ahondar en
nuestras reflexiones, ni muchos menos un estado de tiempo prudente para
establecer una relación creadora; no nos han dado el tiempo ni asistimos a un
taller vacacional de literatura, el escritor ha entrado también en un estado
esquizoide y enfermizo, las jaquecas son más frecuentes y los espacios se
presentan terriblemente asaltados por la angustia, a sabiendas que el acto de
devenir escritura no es un simple relato de recuerdos de amor, de
exploraciones fugaces en la memoria, la escritura en este sentido o en los
muchos sentidos debe ser repensada como un estado de salud; el escritor
deviene siempre en la muerte, es necesario arriesgar nuestras
vidas,entregarnos al devenir del caos, dejarnos afectar por el desvarió
convulsivo del humo de los muertos que se extinguen en la noche que no
termina o de los días que son iguales. La escritura no se muestra en tiempos de
pandemia como un acto y adorno estético de una etapa que nos llevara a llenar
de rosas y jazmines nuestro intrincado paso por el infierno, en la escritura debe
estar presente toda la violencia de sus acontecimientos, dejarnos afectar por el
hecho de sabernos muertos, infectados, anormales y envueltos en la peste del
delirio. la escritura debe convertirse en un acto de revolución, un virus no será
la revolución, porque la revolución es humana, somos nosotros quienes
estamos dotados de razón, no asistimos tampoco al fin del capitalismo, ni el
renacimiento o un nuevo estado de comunismo, estamos al borde de la
angustia creadora, del terror de ser hombre al margen de la muerte.

En los instantes donde el sistema ha subrayado las fronteras, la escritura debe


encontrar vecindades y proximidades, saber de las líneas mágicas de fuga y
fisuras, para encontrarnos a través de la palabra que vive y encuentra en el
juego de sentidos e interpretaciones los vínculos que no habían sido vistos
antes, aquí la palabra debe florecer y buscar ese abrazo viral y epidémico que
sale de toda conformidad y está libre vagando en su estado convulsivo;
debemos ser capaces de asistir a la destrucción y descomposición del escritor
que después de estar abandonado, aislado, confinado y desorientado, regresa
como un vidente y oyente fuera de los límites impuestos por el lenguaje para
crear el futuro que vendrá, siempre inacabado, el futuro porvenir.
 
 La escritura se presenta entonces como ritual, donde se proponen sentidos,
rupturas, líneas de fuga, miradas que vienen y van, fuerzas que chocan, corroen
el espacio, devenir indio, devenir palabra y curación; un estado de magia y
visiones del antídoto y hacer de esta un estado saludable, una fiesta pagana del
espíritu en el que se encuentra esa mirada perdida, esa esencia de la vida, ese
calor de retorno, ese misticismo para controlar el caos y salir al encuentro de
otras escrituras. Aquí el escritor deviene chaman, médico capaz de quebrantar
el dolor y la angustia de la existencia y volverla una representación sublime.
LADO A
LADO A
Cristhian C. Constaín Q.
(Cofundador Flor de Guanto Colectivo)

Escritos de cuarentena, letras para salvar el pellejo, es una


iniciativa de Flor de Guanto Colectivo, un joven grupo
nacido este año en las entrañas del barrio El Gólgota, uno
de los barrios más antaños de la fronteriza ciudad de
Ipiales, y que, entre sus muros, en medio de tertulias y
conspiraciones se han forjado varios hitos que han marcado
la identidad de esta pintoresca y fría ciudad.   

Con el ánimo de incentivar la creatividad, por medio de


diferentes expresiones artísticas que vayan de la mano de la
inspiración literaria en medio de este caos interior
producido por este fenómeno anormal que ha envuelto al
mundo; buscamos una válvula, un escape, una salida de
esta triste realidad confinada, una ventana para lanzar a
volar las ideas y la creatividad antes de que el enclaustro las
apague.

Desde el norte al sur de nuestra Latinoamérica y otras


latitudes del mundo, atendieron el llamado para salvar al
mundo con poesía, relatos, ilustraciones, fotografías,
cuentos, y otras cuantas expresiones que demuestran que
nada confina el espíritu de las desobligadas almas que
rondamos por ahora en esta realidad.

Presentando para esta ocasión un lado A y un lado B para


exponer desde diferentes ángulos, esta recopilación de
ideas, amor, magia, locura y todo lo que el infinito mundo
de las letras puede reunir, y que en estas páginas expone la
esencia de cada latir en este confinamiento.
 
ITAMAR GUZMAN
 Diseñadora gráfica,
Fotógrafa
Nací en Quito el 16 de febrero de 1983; a lo largo del camino mientras
cursaba mis estudios universitarios descubrí mi pasión por la fotografía,
con la necesidad de mirar y captar el mundo. Empecé mis estudios
fotográficos en el CIAF en el año 2016, actualmente continuo mi
formación artística. La fotografía es una disciplina constante, una práctica
diaria me permite revisarme, mirar profundamente, en medio de todos
estos juegos y experiencias, he pretendido irme encontrando para
expresar mi universo interno, me apasiona la fotografía y es uno de los
medios que me ha permitido interiorizarme y repensar en el medio que
vivimos, por ahora pienso seguirme instruyendo y perfeccionando en
este campo.
 0984.827.502
@[Link] Fanpage: Ita Mar@itamarfotografia
[Link]

Título: Medicina Ancestral (Fotografía)

En las memorias de la cocina familiar casi siempre hay una mujer


implicada, este jarabe es de mi abuela, para abrigarte el corazón, ellas son
sabias, ellas son abuelas, ellas son hierbas
 
SALOMÉ GALLARDO
Soy lojana, abogada, mediadora y lectora aficionada,
tengo 33 años de edad, hablo español, inglés y alemán.

LA CARACOLA
 
Cuando ella decidió partir, sintió que lo único que le debía era el
mar; tantas caminatas, tantos planes, tantas historias que
vivieron sin vivirlas,
Sofía no podía llevarse el mar y mucho menos disfrutarlo.
El día en que resolvió dejar atrás a Pablo, también dejaba el
mar, su olor, su música, su compañía, sus atardeceres y su
infinidad.
Sofía y Pablo estuvieron juntos poco más de diez años, de la
mano siempre, soñando en la playa, creciendo juntos y
aprendiendo del mar y su magia. Pablo sólo conocía la vida
desde los ojos y las palabras, siempre tan
acertadas, de ella.
Pablo, en ciertas ocasiones, se ausentaba por varios meses en
búsqueda de traer mejores días para Sofía, y cuando esto
sucedía ella se sentaba a esperar en la orilla algún mensaje o
una carta que le trajera noticias de él.
Alguna vez Pablo estaba en una ciudad muy antigua y le escribió
las siguientes líneas:
“Sabes, estoy escribiendo esta carta desde la mesa de un café, y
te voy a contar todo lo que veo desde aquí porque sé que te
encantaría estar a mi lado y pretendo que así lo sientas, te he
pedido un té, pues son las cinco de la tarde y luego no concilias
el sueño. Desde aquí puedo ver una iglesia muy
antigua, y a pesar de su edad me parece que no la terminan
aún, mucha gente caminado alrededor pero nadie entra, las
personas parecen presurosas y caminan rápidamente por unas
callejuelas un tanto angostas buscando algo que no he
podido descifrar todavía, pero la ciudad es esplendorosa y
huele a mar;
el atardecer es impresionante pero le faltas tú, por eso no voy a
pasar mucho tiempo viéndolo, el pan y el vino son muy buenos,
llevo una botella y dos copas, nos vemos pronto.”
Pablo era una caja hermética, la cual sólo Sofía podía abrirla,
era inútil que alguien más lo tratase y eso permitió crear entre
ellos dos un nuevo lenguaje con otros códigos desconocidos por
el resto del mundo, sólo el mar los sabía y los entendía; por eso
ella no debía llevárselo consigo cuando decidió irse.
La joven Sofía, embargada de una tristeza profunda, fue a
despedirse del mar, - no sé cómo voy a vivir sin ti también,
cuando te vea ya no podré sentir ni tu olor ni tu infinidad, no
podré sentarme largas horas a contemplarte, tendré que pasar
sin pena ni gloria, tal como lo hace el resto de la gente que no te
conoce. Cuida mucho de Pablo, enséñale a hablar en el idioma
de los demás y quédate siempre junto a él, lo dijo con la
angustia más insondable que se pueda imaginar.
Pablo fue a la despedida, la odiaba, la amaba, era una
tempestad de sensaciones desoladoras sin fin; sin embargo, le
dijo - sé que me has dejado el mar, sé que puedo hacer con él lo
que yo quiera, y a pesar de que eres tú quien ha decidido
dejarnos tengo que darte un regalo, mientras decía estas
palabras su cara se inundó de agua salada que salía de sus ojos.
-Quédate con su sonido, yo me quedo con todo lo demás- y le
entregó una caracola hermosa de color coral, y muy brillante. -
Cuando quieras oír el mar, sólo toma la caracola y ponla en tu
oreja, siempre nos unirá el mar, estés donde estés. Yo ya no
podré oírlo, pero se queda conmigo.
Sofía tomó la caracola y se marchó sin mirar atrás.

 
KATHERINE MERA PEREIRA

Lugar y fecha de nacimiento: Cuenca, 3 de marzo de 1974


Lugar en el que radica: Quito
 
CUANDO REINÓ EL SILENCIO

 El cielo se vistió de azul brillante


y la luna parece de dulce de leche
el mar muestra desnudo sus especies,
las montañas han planeado una fiesta
con la música de la brisa,
al son de tambores de animales galopando libres
la más bella filarmónica, el canto de las aves.
 
No hay ruido ni convulsión
no hay una película gris cubriendo los ojos de Dios
todo es silencio
todo es sosiego,
me estoy acostumbrando a una paz muda
al canto del viento.
 
Siempre he sido ermitaña
he columpiado mis sueños con el viento
y le he rezado al útero de la madre tierra
para que nos florezca misericordia
para que nos broten raíces de compasión
para que nos crezcan racimos de humanidad,
para que el mar no se atormente en lágrimas gigantes
para que los volcanes no nos vomiten asqueados
para que la tierra no se harte y nos engulla de un bocado.
 
Soy hija de la luna, nací solita
solitaria, incomprendida en mi morada
relegada de amores y amistades
no se si es mi fuego que los carboniza
o mi hielo que los paraliza
o es que soy tan fuerte que los quiebro
o soy la fiera que los ahuyenta,
solo sé que nací de la tierra
de una semilla de amor
que floreció con la lluvia
y brillo como el sol
y luego di fruto
y volví al útero de la madre tierra
cuando la humanidad me violó, me mutiló
y me arrancó las ganas de vivir.
 
Soy SAMUEL SALAZAR, tengo seis años y me gusta escribir de las
cosas que veo y que me rodean como mi colegio. 
Espero que mas niños se animen a escribir y que la poesía siga
creciendo 
contactos de mi madre Rosa Aura Palacios.
3154071368

EL CARACOL
 
El caracol juega domino
Todos los días sin parar,
Juega a través del ajedrez
Blanco y negro es lo que ve,
Luego baila el perro al son de las pulgas,
El caracol se ríe de una en una,
Entre carcajada y carcajada
El caracol no puede parar,
Y la pata del perro
En su cara va a terminar
NÉLIDA CAÑAS
Escritora argentina. Profesora de literatura. Cultiva diversos géneros:
poesía,  narrativa y ensayos. Ha publicado en antologías, revistas
especializadas y diarios del país y del exterior. Recibió premios nacionales
e internacionales. Editó diez libros de poesía y seis de formas breves. 
Ahora llueve
se desovilla la tarde
como una ofrenda
de gotas pequeñas
 
Hay un silencio
hecho de ausencias
No hay rumor de hojas
ni de pájaros
solo un rosario
de cuentas transparentes
 
En el aire quieto
aromas inefables
algo como hojas de tilo
y jazmines
 
El tiempo se detiene
en una gota esmeralda
sobre la hierba:
punto de fuga
hacia la eternidad del instante
 
En ese punto
una mujer escribe
desovilla palabras
en la tarde que huye.
VIVIANA LÓPEZ RUBIO
 
Nacida en Ipiales en 1991. Abogada y escritora aficionada, comparte
algunos de susescritos a través de redes sociales y un blog de su autoría.
  Redes sociales/contacto:
Facebook: Viviana López Rubio
Instagram: [Link]
[Link]
Celular: 3046787085

ELIJO QUEDARME CONMIGO


 
Todos los aparatos electrónicos emiten un ensordecedor ruido,
el mundo tal como lo conocíamos está colapsado.
A mí a veces me parece que estoy viendo una película,
mi yo acuariana dice que es una conspiración:
nos quieren llenos de miedo, solos y aislados;
nos quieren divididos y clasificados;
que los privilegios salven a quien pueda salvarse…
 
Elijo apagarlo todo y quedarme aquí conmigo,
le daré una oportunidad a la chica del espejo
quiero escucharla sin prisa.
 
Me abrazo, me siento cerca de mí,
dejo que mi silencio sane el miedo y la paranoia.
Recuerdo lo que un día me susurró la sabiduría ancestral:
Yo soy en los demás y los demás son en mí.
Entiendo, si me cuido les cuido y si les cuido me cuido,
es hora de mirar hacia dentro para transformarnos,
es momento de reinventarnos desde el centro del ser.
 
Elijo quedarme aquí, conmigo, en paz
no les compro su terror barato.
FACUNDO PUEBLA
Córdoba, Argentina
Contacto
[Link]

INTERMEZZO:
– Nuevo amanecer [videoclip]
[Link]
GUSTAVO III DE OREOL.
 
Jesús Gustavo Peñaloza Buelvas, es Historiador de la Universidad del
Atlántico, en sus tiempos de estudiante se dedicó ampliamente a la
promoción de la Investigación por medio de organizaciones de las que
hizo parte. Se considera poeta por estar maldito, y por título de hidalguía
le dicen ´El Emperador´.

*
Lo único bueno que me han dejado estos años de tristeza, es la entereza
de poder estar sonriente sin sentirlos

Fotografía
Marco Roncallo
RICARDO BUGARÍN
(General Alvear, Mendoza, Argentina, 1962).Escritor, investigador,
promotor cultural. Publicó “Bagaje” (poesía, 1981). En Microficción su
obra comprende: “Bonsai en compota” (Buenos Aires, 2014), “Inés se
turba sola” (Buenos Aires,2015), “Benignas Insanías”(Santiago de Chile, 
2016), “Ficcionario” (México, 2017) y “Anecdotario” (Lima, 2020). Textos
de su libro “Bonsai en compota” han sido traducidos al francés y
publicados por la Universidad de Poitiers (Francia).

BREVE RELACIÓN DE UN ÚNICO AMOR


 
Cuando nació su primogénito, embobada por una ensoñación
de adolescencia, hizo retirar todos los espejos de la casa y
destrozar toda vajilla o elemento que pudiera reflejar, en su
superficie, alguna imagen. Una vez alejado -de este modo- todo
intruso que pudiera ofrecer la tentación de la duplicidad, logró
nombrar con libertad al amor que acunaba entre sus brazos:
Narciso. Se aseguraba de esta manera que su hijo tuviera una
única mirada y, solamente, para ella.
TILSA OTTA
(Lima, 1982)
Ha publicado los poemarios “Mi niña veneno en el jardín de las baladas del
recuerdo”, “Indivisible”, “Antimateria”, "La vida ya superó a la escritura", el
libro de cuentos “Un ejemplar extraño” y el cómic "VA" (con Rita Ponce de
León). En 2019 publicó el libro de poesía para niños “Ideario. Ejercicios para
imaginar y jugar”. También es artista visual.
Redes sociales: ig: [Link] fb: [Link]
AVISTAMIENTOS
INUSUALES
 
Desde la distancia a
todos impuesta,
observé un extraño
fenómeno:
cisnes recorrían los
canales de Venecia,
en Tailandia,
decenas de monos buscaban comida desesperados,
lobos bajaron de los
cerros en Pontevedra,
pavos reales
caminaban elegantes por las calles de Madrid.
Avistamos ovejas,
jabalíes y caballos en el lugar que solíamos ocupar.
En las costas de
Cerdeña delfines nadaban,
pequeñas manadas de
ciervos deambulaban
por la localidad
japonesa de Nara.
Y nosotros, mirando
desde el encierro,
como si el planeta
fuera un zoológico abierto.
En Lima, un colibrí
diamante,
al fin quieto,
sentado en mi
escritorio,
escribía un poema.

*SPOILER*

Por lo que hemos podido observar hasta ahora,


la última escena del fin del mundo
será la humanidad aplaudiéndose a sí misma.
DIEGO E. SOTO,
Nací el 10 de enero de 2002, tengo 18 años de edad, estudio literatura y
lengua castellana en la UTP. nací en Pereira, pero vivo en Dosquebradas
actualmente, mis influencias artísticas son Joaquín Sabina y Julio
Cortázar, y me encantaría en un futuro publicar un libro de poesía.

EN OTROS PRESENTES
 
Con páginas vírgenes y sin fe,
pienso en los calendarios incendiados,
en mustios versos y algo de café
 
En todos los exhalos arrancados
de la boca a fuerza de pestañeo, 
en cada reja que dieron los dados
 
En cada oración de cuando fui ateo,
pero ahora atrapado por creencias
en mi Lilith, mi virgen del deseo.
 
O quizá en camas que arropan ausencias,
que están en donde los cuervos poéticos,
atacando a todos con no existencias.
 
O en el hola tembloroso y patético,
o en el nudo tan sonrojado y efímero,
o en el adiós, color de un cielo tétrico.
O en mi triste identidad de extranjero,
y ella, cosmopolita de colchón,
con un pelo húmedo sin aguacero.
 
O en el amor negado de razón,
o en la pasión de los locos de atar,
o en miradas con más de una intención.
 
O en los besos que se pudieron dar
en otros presentes, en este no.
¿Con qué lamento podría empezar?
JOSÉ FERNANDO PALACIOS REVELO
(El poeta de barro)

 
POETA DE BARRO

El poeta de barro adora el suelo


Porque ahí siente sus entrañas,
El poeta de barro que al llover se deshace
Y se difusan sus palabras.
Él vive en una cueva
Donde pinta con sombras,
Se viste de lana, esa moda le alcanza.
El poeta de barro pisa la ciudad,
Se siente distinto, el gris no le va.
La lluvia no le mata
Allá donde siente que es su casa,
Cambia verde por gris,
Dice que la ciudad le llama.
No le mato la lluvia del campo,
Le mato la lluvia humanidad.
Le gritaron, le escupieron
Y el poeta ni las palabras pudo salvar.
Más frágil que nunca empieza a llorar
Y aquellas lagrimas le terminan de exterminar.
De ahí que somos el poeta
De ahí que somos barro,
Y cada vez que lloramos y lloramos
Mirando hacia arriba escupimos llanto
LINA CHAMORRO
Mi nombre es Lina Marcela Chamorro Burbano, tengo 21 años y nací
en la ciudad de Ipiales Nariño. Desde muy pequeña adquirí el hábito
de leer por parte de mi madre, y mucho tiempo después me arriesgue
a escribir, lo que pensaba, pero además lo  que percibía en las
personas más cercanas y después transformaba en pequeños poemas.
La fotografía es otras de mis pasiones, pues pienso que a diferencia de
un poema que cualquiera puede leer y así comprender lo que el autor
siente, la fotografía hace lo mismo, pero sin palabras, una foto te
puede trasmitir tanto como un dulce poema. Me gusta inmortalizar
en fotos especialmente a la naturaleza, y escribir para quien me
inspira, o incluso para mí misma.
Quien admira una flor marchita, quien es capaz de buscar algo bello
en su tallo agonizante, las hojas ya no toman su fuente de vida, la
han ignorado por completo y ahora cada pétalo cesa, seguramente
perderá su belleza, pero su semilla vive dentro, caerá y retoñara,
una vez toque su asiento del cual por primera vez nació, pero
además por primera vez murió
ADUYE
Nacionalidad ecuatoriana, de la ciudad de Ibarra, edad 20 años ya
llevo 2 años en la fotografía, apasionado por la literatura y por la
política.
fb: Alexis Yépez
instagram: aduyelna
“QUÉ TIEMPOS EH,
CONFINADOS Y ASUSTADOS.”
(Aduye)

El hambre encerrada y el miedo reinando,


si no morimos enfermos morimos de hambre
por que la plaga come, y come pobreza
pues no hace daño.
A su sistema le gustan las manos curtidas,
barrigas vacías, los niños adultos y familias partidas.
 
Otro síntoma de este etéreo ser es el descubrimiento
(serendipia),
la verdadera enfermedad, el cáncer social
que nos deja ciegos, sordos y mudos.
Acaso no vimos la mano amiga
escondiendo el pan tras la palma, acto imborrable.
Pero no escuchamos ni vimos
el hambre del niño gritando a la espalda.
 
“Tantos síntomas,
que los médicos y científicos no predijeron ni el miedo ni el
odio.”
 
El odio reina, abusa, castiga, usurpa,
viola y engendra.
En nombre de la
patria sus hijos manipulan, asustan y pegan;
viven con miedo al pueblo.
El pueblo se muere desangrado,
y su sangre es la tinta de los diarios
que leen ciertas clases
sociales.
CAROLINA SALAZAR

Nací un 14 de julio de 1994 en Ipiales, Nariño. Vivo actualmente en


Pasto, soy estudiante de noveno semestre de Licenciatura en
Lengua Castellana y Literatura en la universidad de Nariño
AÑORANZAS

Te recuerdo, sí, aún te recuerdo,


El camino que se trazó con el tiempo,
deja en sus huellas un aroma sutil de pasado
que se entremezcla con el día a día.
 
Camino bajo la luz tenue de días nublados,
Camino bajo la lluvia
y no es por tristeza o melancolía,
Camino redescubriendo lo ya vivido.
 
Soy un manojo de lápices en un viejo vaso,
Soy la hoja en blanco de un cuaderno olvidado,
perdido o extraviado en un viejo baúl,
Soy el desacierto que llegó y se perdió.
 
¡Si!
A veces divago en mi mente,
pero vuelvo a nacer con cada atardecer,
Estoy y no soy,
me arriesgo a existir con cada latido
y te recuerdo, si, aún te recuerdo
niña inconsciente de antaño.
DANIELA TAPIA ARAUJO

Nací el 15 de mayo de 1986


Soy ingeniera agroindustrial y en alimentos, actualmente trabajo en
proyectos de fomento productivo, sobre todo dirigidos al sector lácteo.
Soy turófila, de ahí me volví catadora de quesos, amante de la buena
música; sobre todo de la música clásica. Amo la puntualidad y la capacidad
que tiene el ser humano para servir
UN AMOR SIN ÉL

El sonido de la lluvia golpear una y otra vez sobre


una lámina de aluminio del patio trasero, me despertó,
enseguida tu recuerdo, tus palabras, tu mirada, regresaron a
mí. Intente por horas volver a dormir sin
lograr encontrar esa paz que tanto anhelaba…. Entonces me
senté en esa vieja silla donde solíamos tomar el té de las tres,
tomé ese esferográfico gris que tanto te gustaba y un par de
hojas blancas a medio escribir.

Un silencio me estremeció, mientras la soledad me


invitaba a escribirte un par de letras.

Permanecí varios minutos pensando por donde empezar,


pensando si escribir sobre nuestro fugaz amor o dejar que la
indignación se apoderará de mi y escribir sobre mi dolor; ese
dolor que causaste cuando decidiste dejarme atrás sin
ninguna explicación, sin importarte todo lo que había sido
para ti.

Respire…..y pensé en cada una de tus palabras, en


cada una de tus cobardes excusas, en toda la magia que
estaba perdida, en esa magia que dejaste morir.

Me paré, caminé inquietamente, pero nada me inspiraba,


caminé hacia la cocina donde recordé que guardabas ese
whisky escocés de 25 años que solo tomabas en ocasiones
especiales. Tomé un vaso, le coloque un par de hielos y lo
llene con ese whisky en tu honor; salí al balcón, me senté en
el piso con mi vaso en la mano derecha, a escuchar el sonido
de la lluvia, a observar como cada gota caía en el jardín que
tantas veces cuidamos juntos.
Entonces, volví a respirar profundamente y me prendí
un cigarrillo, mientras su humo se difuminaba en medio de la
niebla, me sentí más viva que nunca, sentí que ya no dolías, sentí
que era solo cuestión de detenerse a observar la verdadera magia.

El cigarrillo se consumía lentamente y yo iba entendiendo que no


eras esa persona especial que imagine, yo te había creado
para mí, yo te había idolatrado sin darme cuenta que eras un
simple mortal a quien no le importaba dañarme, nunca fuiste tú, yo
me enamore del ser que cree en ti para mi…

Nunca estuvo todo tan claro como aquella noche.


Lentamente empecé a sentir que la paz volvía a mí porque estaba
segura de que regresarías cuando te dieras cuenta que solo yo
tenia esa capacidad de ver en ti lo que nadie más podía, sin
embargo, aquel día yo ya no estaría….
CRISTHIAN C. CONSTAÍN Q.

UN EXPRESO RELATO DE UN CAFÉ


a Daniela Mora Moreno
Años de café y
complicidad
 
Esquivando las gentes sin fe ni sombra en busca de su alma, en
una ciudad vacía de sentidos y llena de prejuicios, llegan algo
húmedas dos personas en sus ropas y sus almas, sin preocuparse
mucho por la moral o la opinión del recinto. En su mirada se
notaba que levitaban por encima de los pensamientos que
atormentan a quienes se obligan a incumplir con su ser sin
querer, para empatar en algún lugar. No empataban y no les
importaba, sabían que era mejor así. 

Siempre contrastando, puestos sus lúgubres colores entre los


pomposos colores que fingen darle armonía a la nostalgia, y los
laberintos blancos que encandilan a los ciegos de razón; la tenue
música que armonizaba el fluir de las palabras amenizaba sus
susurros y opacaba sus trasfondos.

En medio de sus palabras y relatos andaban sueltas sus


emociones, él queriendo confesar que lo único que deseaba en
ese momento es estar ahí con ella a su lado, decirle sin palabras
que no necesita nada más que su compañía para ver con otros
ojos el mundo, ella con disimulo y silencio cómplice, comprendía
que eran horas de algodón perdidas entre los días, esperando tal
vez una arremetida, un largo contraste, una réplica en sus
cimientos que sacuda su ser; la propuesta que conjure la
complicidad que el destino provoca y el tiempo sella.
Los puntos suspensivos atraviesan sus mentes, y sus mentes
conspiran entre sus pensamientos, las desalegrías de recoger sus
recuerdos y el suspenso del silencio.Él pensando en la forma de
comunicarle sus deseos… … vamos a fumar otro país, incineremos
nuestro instinto con los cerillos de nuestros dedos, consumemos
esta existencia de nuestras mentes con todo menos con
palabras…
 
Ella esperando que todo se dé para que eso que llaman magia
conspire e interceda en su noche

Acaban su bebida y dejan el lugar sin querer contagiarse de la


tétrica atmósfera de su alrededor, la lluvia pasiva armonizaba con
sus espejos de agua la senda por la que seguirían haciendo caso
omiso a todo lo que pase por su lado, su monotonía mezclada con
su soledad les han enseñado a caminar adelante sin estar muy
pendientes de lo demás, el silencio cómplice consumó las voces y
los actos en la lenta noche; igual no todo está perdido, su fuego
arde sobre un madero de olmo y sus ojos aún no se han
confesado todo lo que en palabras solo son metáforas.
LADO B
LADO B
LUIS ARIEL CORDOBA
(Cofundador Flor de Guanto Colectivo)

La escritura es un acto esquizofrénico que abandona toda suerte de


sanatorio, un acto inerme ante los fascinantes laberintos que se trazan en los
rutinarios acontecimientos de la vida y su hedor a cemento mojado y petróleo; la
escritura es un acto de valentía delirante que enaltece al más cobarde espíritu
y lo arma de piedras preciosas con las que se forjará el trono de los desdichados. 
Ya bien lo había dicho: nada o poco tiene que decir aquel que no escribe, lo demás
son solo ideas flotando que mal nacidas se pierden bajo el efecto del alcohol o una
tristeza mal hecha. Tal vez por esta razón y muy subjetivamente hablando puedo
decir que lo que ustedes leerán, verán y juzgaran a continuación no es más que
una mera manifestación polifacética del lenguaje y las maneras que este tiene
para desgarrarse, desprenderse y hacerse a una voz propia e independiente.
La vanguardia es una máquina para hacer de la vida algo de cabeza, una
resignificación   de la palabra, un molino que hace trizas el sentir y lo vuelca en
una colada espesa de perspectivas diferentes, un delicioso tamal envuelto en
hojas de guanto esperando que nos nazca una flor en la boca para vomitar sin
miedo.
Así nace la idea nauseabunda de este colectivo, ebrio de necesidad al escribir y
convocar voces ausentes. Lea sin miedo y vea con sus ojos cerrados lo que esta
gente quiere decir. Si quiere entender, inténtelo, no obstante, aquí no hay nada
que entender en realidad, todo está dado a su libre pensar si usted se considera
libre; guarde, por favor, sus prejuicios para cuando vaya a misa o cuando el miedo
le obligue a pedir perdón.

La escritura es justa y necesaria, es nuestro deber y salvación, y nuestro objetivo


no tiene horizonte alguno, somos vagamundos de esta tierra y otras miles que ya
hemos recorrido alcoholizados buscando pelea al diablo y la muerte, pues nadie
puede entender lo que la poesía, la música y el arte nos quieren decir. Dejemos la
academia para otra ocasión, amemos lo amateur porque solo en ello tendremos la
sinceridad del mundo underground al que muchos le temen. Llame a esto
literatura si le da la gana o revuélquese de la rabia cuando lo lea.
Grasin es un personaje de ficción que ilustra desde la ciudad de Ipiales, Nariño. Se
inspira en la cotidianidad del colombiano de a pie, intentando mostrar lo irónico de
sus locos comportamientos, su estilo está marcado por la cultura rap y la cultura
tropical latinoamericana
Contacto : *instagram: @_grasin *Celular: 3168814472
FERNANDO “PANTERA” SALAZAR
Quito, 3 de abril de 1984. Sociólogo de profesión y poeta por pasión. Ha
publicado: “Más allá del Panecillo: un proyecto audiovisual participativo en barrios
del Sur de Quito” (artículo, Revista “Imaginaria” N° 2, Quito, 2007); “Contribución a
la crítica y superación de la cultura racista dominante desde una interculturalidad
contrahegemónica y liberadora” (ensayo, Ministerio Coordinador de Patrimonio,
Quito, 2010); “Análisis crítico del discurso del ‘empleo precario’ y el ‘trabajo
decente’ de la Organización Internacional del Trabajo y el Gobierno de la
‘Revolución Ciudadana’. Periodo 2008-2013” (ponencia académica, Universidad
Central del Ecuador, 2015); “El Oscuro Abono del Árbol de la Vida” (plaqueta de
poesía, autopublicación artesanal con “La RojiNegra Ediciones”, Quito, 2018); y, “El
Rugido del Silencio” (plaqueta de poesía, autopublicación artesanal con el apoyo
del Grupo Literario “Ébano, Tsáchila y Marfil”, Santo Domingo de los Colorados,
2019). Algunos de sus poemas (psicológicos, sociales, eróticos y cósmicos)
también han sido publicados en: la revista-fanzine “El Rostro” N° 3 y N° 8 (Quito,
2018); la revista internacional de poesía “Innombrable” (México y Colombia, 2018);
y, en el libro colectivo de cuentos y poemas “Sayana, Voces de Agua” de
“Sombragrís Editorial” (Quito, 2019). Ha participado en múltiples recitales de
poesía y ferias de publicaciones independientes junto con diversos colectivos
artísticos y editoriales de Ecuador y Colombia. Maneja el blog antipsiquiátrico
Locura Proletaria.
THRILLER DISTÓPICO
 
 y en el 2049 se instauró la madrugada nuclear permanente
el Apocalipsis perpetuo
las mil y una temporadas en el Infierno
la dictadura a sangre y hierro del dios Moloch-Dinero
con sacrificios humanos y animales a millares surgir en su altar
el estado de sitio indefinido
con sus patrullas sus sirenas sus terrores y sus crímenes de Estado
el reinado mundial e irreversible de todas las Mafias
la nueva edad media postindustrial-postporno-postgore
la Matrix en toda su crudeza al rojo vivo
el peor y más putrefacto de los mundos posibles a la n potencia
el Sol está lejos y turbio pero está
gran astro de luz tiznado de oscuridad
estrella tercera atrapada en tinieblas
las nubes de smog gangrenan el cielo / pero abajo aún existe el Fuego
la Resistencia es un mito real / una leyenda viva
a lxs Rebeldes les criaron alas y garras de zánganos mutantes
con las que hacen parkour de guerrilla
en las alturas de los edificios devastados por la Guerra Civil
otrxs los okupan y cultivan lechugas y hacen el amor pan y libros dentro de ellos
mientras abajo se levantan barricadas y hojas volantes que luego son llamaradas
contra los simios autómatas que vigilan y reprimen las desérticas ciudades
los tambores retumban y las guitarras eléctricas aúllan
jardines salvajes crecen entre paredes y calles como girasoles gigantes
jardines salvajes crecen entre paredes y calles como girasoles gigantes
DOLORES NASTACUAS TAICUZ (PSEUDÓNIMO).

Bello, Antioquía, 23 de enero 1993. Licenciatura en educación preescolar, especialista


en literatura infantil. Nunca ha publicado nada, pero suele desdoblarse de lo real
escribiendo cuentos infantiles, para luego leerlos en frente de un público delirante y
extravagante (los niños)
ENTRE SANTOS Y MARICAS
 
“Si el cura del
pueblo fuma marihuana,
es para espantar con el humo al diablo”
Frase que no recuerdo de quien es

 
Tenía 17 años cuando acompañé a mi mejor amigo a visitar a un sacerdote que
supuestamente lo iba a curar de la maricada. En el momento en que llegamos a la
iglesia, el padre nos escuchó con atención y nos pidió acompañarlo a su casa, pues
ahí nos iba a ayudar.
     Cuando llegamos a la casa, escuchamos música muy alta desde afuera y al
entrar, quedamos muy sorprendidos, pues estaban reunidos algunos sacerdotes y
monaguillos bebiendo licor, fumando marihuana y besándose entre todos, algo ya
mencionado por el poeta colombiano Raúl Gómez Jattin en su poema “un probable
Constantino Cavafis a los 19”
 
“Esta noche
asistirá a tres ceremonias peligrosas
El amor entre
hombres
Fumar marihuana
Y escribir
poemas”
 
A medida que pasaba el tiempo, mi amigo y yo entramos en confianza y decidimos
disfrutar de la fiesta; la alegría se vio opacada cuando el sacerdote que era el
anfitrión, cogió un machete y empezó a darle duro a todos los santos de
porcelana. Mi amigo muy asustado le preguntó al padre porque estaba haciendo
eso, a lo que él respondió:
 
"Este machete es la espada del arcángel San Miguel y esas estatuas son las fuerzas
siniestras".
DIEGO JOSE RAMOS SALCEDO

Nacido en Tenerife, Magdalena Colombia, el 7 de septiembre de 1992,  Abogado


egresado de la Universidad Del Magdalena, actualmente abogado independiente,
casado hace seis años y padre de un niño de cuatro años, amante de  la lectura y la
escritura, en especial de las crónicas y los varios relatos que se encuentran aun sin
contar, en cada pueblo, ciudad y calle de este mundo.

EL BRILLO DE LAS LENTEJUELAS


 
Como cada mañana, dudó levantarse de la cama, el sol entrando por la pequeña ventana
de madera parecía sonreírle, el ruido de la ciudad ya comenzaba a estremecerla,
no había modo de desobedecer lo inevitable, se levantó y con sus pies descalzos
llegó al baño, lavó sus dientes y peinó su cabello liso, no quiso enjuagar su cara.
 Buenos días querida Flor le dijo una amiga

suya, no le contestó y se sirvió el desayuno como de costumbre, quizá un poco


más frio que ayer. Había murmullos y rumores de que la noche anterior Roxana
había desaparecido, pero nadie siguió la conversación. Flor con mirada
cabizbaja abandonó la mesa y se dispuso a bañarse, esta vez no pudo cerrar la
puerta, pues esta ya no estaba; así  que lloró a la vista de los demás, se confundían sus
lágrimas con las gotas de agua que salían de la vieja regadera, tan confundida como
aquella joven que no dejaba de llorar. Salió de la ducha y se sentó en su cama mirando
por la ventana de madera, se levantó y miró hacia afuera, el mundo le pareció pequeño y
gris, la gente parecía caminar afanosa  mientras Flor se columpiaba en la ventana abierta,
retrocedió luego y la cerró.

La noche y su extraña percepción de perversión y oscuridad contrastaban con el


vestido plateado de lentejuelas y el rostro inocente que bajaba de las
escaleras de aquel burdel, no era para menos, Flor tenia diecisiete años, y yo
la esperaba cada noche en la misma mesa cuatro, para que me contara las
desdichas de su noche anterior, fue la última noche que la vi, pero la primera
vez que pude descubrir profundamente sus ojos, todavía maquillados y tristes.
Aún recuerdo su vestido de lentejuelas empachado de color rojo por la sangre que de
sus brazos cayó cuando se negó a entrar a la habitación número doce con un hombre de
sesenta y siete años que pagó por sus servicios, esa vez todo se detuvo por un momento,
pero solo mientras limpiaban el piso y votaban el cuchillo lleno de sangre, dos hombres
encargados del “aseo” cargaron su cuerpo como si no valiera, como si no importara, lo
llevaron hasta una camioneta detrás del burdel y partió sin rumbo conocido, o por lo
menos eso me contó una de sus amigas aun con la voz entrecortada y las manos
inquietas.

Hay veces en que voy por la calle y miro hacia aquel burdel y en especial a la ventana de
madera  donde Flor se columpiaba, veo su cara sin enjuagar y su cabello liso ondearse en
el viento. Recuerdo después que me dijo aquella funesta noche, que solo la recordara
por el brillo de las lentejuelas.

Después de eso me sentaba cada tarde en un parque cercano a mi casa, preguntándome


si ese fue verdadero nombre, de donde era, y finalmente me cuestionaba  sobre mi falta
de voluntad para acariciarle  o pagarle por cariño como el resto de los hombres aun
después de sus tímidos ofrecimientos, siempre tuve la misma conclusión, me enamoré
de una puta, de la más bellas de las putas.
ANDREA PAOLA LAYEDRA ALMEIDA
HAPLA

Andrea Paola Layedra, nacida en Quito en 1988, comenzó a incursionar en el


mundo de los cuentos como una afición. Publicó su primer cuento mediante el
concurso para autores latinoamericanos denominado “Armario de Letras 2”. Éste
es su segundo cuento.
e-mail: andrealayedra@[Link]
Redes sociales: -Facebook: Andrea Paola LA; Andrea Paola Almeida
-Instagram: andreapaolaalmeida
DE LA TIERRA

‒¿Por qué no me dejan verlo? ‒dijo María, con lágrimas en los ojos y un profundo
dolor en el pecho

‒Dicen que está irreconocible ‒respondió Manuela que la acompañaba‒. Es


mejor que lo recuerdes como cuando estaba vivo.

‒Era solo un muchacho, el hijo de mi corazón….mi único hijo.

Dios había borrado de este mundo a Julián. Lo desapareció dejando vestigios de


una temprana existencia.

Apenas hace un año, en la pequeña región llamada irónicamente “La Esperanza”,


ubicada casi al límite del país, donde asaltos, asesinatos y violaciones eran el pan
de cada día para aquella población olvidada del estado y reprimida por la banda
armada del “Conejo”; Julián había entrado a formar parte de un grupo de ayuda
comunitaria, buscando días mejores para él y su madre María, la única familia que
poseía.

‒Viejita ‒decía a menudo‒, Ya verás que pronto vamos a salir de aquí.


Caminaremos tranquilos. Te lo prometo.
‒Quiero que seas feliz mijo, es lo único que pido. Tú eres la razón de mí existir.

Los sembríos que tenían alcanzaban para una comida diaria. El agua estaba
contaminada y las enfermedades afloraban llevándose a niños y ancianos. Junto
al grupo de ayuda comunitaria, buscaban terrenos fértiles para nuevos cultivos,
sin embargo, muchas veces encontraban cadáveres de quienes no alcanzaron a
salir de aquella podredumbre.

La confianza en que la situación cambiara iba disminuyendo, hasta que un día…

‒Julián, llegó un grupo de militares. Están en la cabaña comunal. Desean hablar


contigo dijo Diego, su amigo más allegado.

‒No vayas mijo, tengo un mal presagio ‒suplicó María

‒Debo ir‒, respondió ‒ regresaré enseguida.

Al dirigirse a la cabaña, encontró a un grupo de siete personas.


‒Tú debes ser Julián‒, dijo sonriente el que al parecer era el comandante‒. Hay
informes de que por éste sector se encuentra la banda del “Conejo”, responsables
del tráfico de armas y, por comentarios de los esperancinos, también de las
calamidades que los aquejan, ¿verdad?

Julián asintió.

‒Nuestro objetivo es localizarlos y exterminarlos ‒dijo el comandante‒, sin


embargo, necesitamos un guía para llegar a ellos y dicen que tú conoces muy bien
la región.

‒Sí, pero ¿qué ganaríamos con eso?‒ respondió Julián

‒Hagamos un trato muchacho. Si accedes a ayudarnos, prometo que enviaré


medicamentos y alimentos, incluso podemos contribuir a la reconstrucción de éste
lugar. Eliminado el “Conejo” y su grupo de malandros, ustedes podrán vivir en paz.
Pocos segundos transcurrieron en un silencio incómodo, hasta que por fin Julián
aceptó.

‒¿Cuándo partimos? ‒dijo.

‒Al amanecer‒, mencionó el comandante ‒serás un héroe, te lo aseguro.

Esa noche, Julián al regresar a casa, comentó a su madre lo sucedido. Ninguno de


los dos concilió el sueño hasta la hora de partir.

‒Cuídate mijo. Regresa con bien ‒la voz de María se quebró‒, estaré esperándote

‒A mi regreso, todo será mejor‒. Y se marchó sin regresar la mirada.

Ya reunidos, le asignaron una mochila con provisiones, un arma y una granada.

‒Solo por precaución ‒dijo el comandante‒, aunque seguramente no lo


necesitaremos.

Nosotros cuidaremos de ti.


La caminata fue larga y el sol intenso.

‒Julián ¿cuánto crees que falte para llegar?

‒Seguramente al anochecer estaremos a un kilómetro de la frontera.


Tomaron unos minutos para descansar y enseguida continuaron con el
trayecto.

Efectivamente, al caer el sol, estaban muy cerca de su destino

‒Aquí debemos tener mucho cuidado. Desplacémonos con


sigilo‒, dijo el comandante ‒muchacho, ve a la cabecera. No tengas miedo.

El camino estaba oscuro; unos pasos más allá se encontraron con un deslave,
que decidieron subir para no prolongar el tiempo. El militar que iba detrás de
Julián sintió un mareo y tal era la inclinación de subida sobre el terreno
inhóspito, que antes de resbalar, estiró su mano tratando de sostenerse de la
mochila de Julián buscando estabilidad, lo que resultó inútil ya que rodó por la
pendiente, llevando consigo a sus compañeros, mientras que el desdichado
Julián logró agarrarse de las ramas de un árbol delante de él. El militar al abrir
su mano, se dio cuenta que tenía el anillo de activación de la granada que
colgaba de la mochila de Julián y antes de regresar su mirada, un estallido
estruendoso pulverizó el cuerpo de su compañero de tal manera que hasta la
sangre quedó carbonizada.
Decidieron regresar rápidamente cancelando la misión, ya que aquella
explosión representaba un aviso para la banda del “Conejo”, que seguramente
estaban esperándolos.

Entrando al pueblo y con la noche nuevamente


instalada, el comandante ordenó a dos de sus hombres que trajeran una caja
de madera ya que no podían llegar con las manos vacías. Al cabo de varios
minutos regresaron con aquel encargo que era similar a un féretro, por lo
menos en tamaño y siguiendo instrucciones, la llenaron con piedras y tierra de
alrededor, la misma que fue sellada para siempre.

El funeral se efectuó con la indicación de no abrir la caja para nadie, incluso


para su madre, hasta que lo entierren

‒Siempre es bueno tener un lugar donde encontrar a nuestros muertos,


aunque esto sea un engaño‒ dijo el comandante.

Al día siguiente se marcharon.


BETO
Anacronico
Maestro en Artes Visuales UDENAR liustrador/muralista/ creativo visual
fb pagina / @creativosur Instagram @beto.9025 tel/3177295989 col

I AND I
(Serigrafia)

Volver como P-arte de un todo, Es proyectar en el cosmos las vibraciones que


exploran la conciencia
Cada uno tiene su forma, esta es la mia
REIVAN RIVERA BETANCOURT.

Nacido en Cali - Colombia el 12 de abril de 1988. He vivido desde los tres años de
edad en Pasto - Colombia. Estudiante de licenciatura en español e inglés en la
Universidad de Nariño.
Veterinario graduado de la misma institución. Amante de la fotografía y la música.
Fotógrafo y baterista amateur.
Me gusta la literatura, en gran parte por la guía de mi hermano mayor, y por
personas que han influido mucho en mi vida. Escribo para exteriorizar mi
alma y los ruidos en mi cabeza.

[Link]

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NAUFRAGIO.
 
He perdido la cuenta de mis naufragios.
Siento el peso de los días de blanco vacío.
Regreso a las hojarascas y sus tintes muertos.
Bebo el rocío que deja la penumbra.
Aún respiro los violetas del atardecer.
Perdí la cuenta de mis naufragios…
Hoy navego ante la duda que propone el existir.
Los rumores dicen “la vida es bella”.
E intento discernir su belleza, su resplandor que ciega.
Las horas transcurren con adioses infinitos.
La madrugada es como un grito… ya no duermo bajo su abrigo.
Tropiezo contra mí mismo, sin espejo, sin reflejo.
Choqué con el manto hecho del polvo de mis huesos.
¿Será este un naufragio más?
CARLOS ARCOS JÁCOME
 
Arquitecto de formación, lector por adicción, escritor por decisión, y
fiel adepto a la cafeína. Su curiosidad innata e incansable pasión por la
mejora constante, le han llevado a desempeñarse como representante estudiantil,
coordinador de investigación, activista social, y, junto a experimentados
equipos de trabajo, acreedor a varios logros y reconocimientos nacionales e
internacionales. Actualmente es el vicepresidente de la Fundación Habitar
Colectivo
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WhatsApp: 0998822185
“EPITAFIO PARA UNA NACIÓN”

Así les hicieron creer, así banalizaron sus vidas y las de quienes ya no
estaban, o estaban a poco tiempo de no estar más. Así, sin notarlo, se
hicieron fieles espectadores del impuesto espectáculo de su propia
transmutación, pegándose a la pantalla del televisor día tras día, una vez
por la mañana y otra por la tarde.

Un nuevo día inicia, la luz del sol alumbra una vez más a la nación y sus
habitantes. Ellos, de igual manera, un día más despiertan a seguir con su
cándida tarea de cruzar dedo índice y dedo corazón, frente a la pantalla.
Aún con imbatible esperanza, aún con infatigable ilusión, aún con brillo en
los ojos, miran atentos a esa curva de contagio indiferente, creciente,
angustiante, siempre antipática a tantos anhelos juntos. Una vez más, la
pesadilla es reflejada en pixeles de una imagen que, según confiesan unos
cuantos, nunca refleja la verdadera gravedad de sus padecimientos
colectivos. El sol se apaga nuevamente, los habitantes duermen una vez
más, y el eterno retorno empieza a cobrar sentido por vez primera.

Así vivieron su fatídica crónica, día tras día, semana tras semana, mes tras
mes. Despertaron y las desesperanzadoras cifras seguían ahí, y los
disolutos gobernantes seguían siendo de cartón, y los 1,50 metros de
distancia seguían siendo frontera personal. Muy tarde comprendieron que
la normalización de su nueva realidad era necesaria, pues la normalidad
previa era irrecuperable.

De esta manera llegaron a ser todos, un día no muy lejano, materialización


del pasado, testimonio intangible de un jamás realizado abrazo de
reencuentro, meras siluetas recortadas de una imagen incompleta. Así, sin
darse cuenta, fueron distopía, una distopía llamada Ecuador
R. XAVIER JUMBO

Estudiante de la facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad


Central del Ecuador. Desde pequeño se interesó en el mundo de la
fotografía y en la búsqueda de lo imperceptible a través de imágenes que
logren provocar diversos sentimientos en quienes las observan. Amante de
la paz en solitario, pero de ferviente entusiasmo en trabajar y aprender en
equipo. Actualmente integra el equipo del Observatorio de la Producción
del Territorio Ecuatoriano.

Instagram: @xavierjumbo_
Facebook: [Link]
WhatsApp: 0990099157
SOBRE EL TEXTO EPITAFIO PARA UNA NACIÓN

"Tres semanas han pasado desde que la cuarentena inició. Con el


paso de los días, los habitantes de la nación de los disolutos
gobernantes de cartón, sin haberlo decidido, fueron transmutando.
Pasaron de ser seres de carne y hueso a estadísticas intangibles, a
simples números en un mapa."
JHONATAN SALAZAR ACHIG
Quito, Ecuador 1989.
Es Licenciado en Comunicación Social en la Universidad Central del Ecuador.
Magister en Filosofía y Pensamiento Social en la Facultad Latinoamericana de
Ciencias Sociales FLACSO. Cuentos suyos se incluyeron en la antología Tumor
(2014) de la CCE. Publicó su novela Bur-bu-jas (Ed. Ápeiron Ediciones de España,
2018), la cual obtuvo el Premio Universidad Central del Ecuador 2019.

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EL REFLEJO DE SUS OJOS


 
Cuando todos salían se quedaba parado frente a la puerta oyendo, el
timbre del ascensor le daba la señal de su marcha. Observaba hacia el
pasillo por un momento a través de las ranuras de la puerta, luego se
desprendía de allí y caminaba hasta la alfombra felpuda donde
enroscado se quedaba quieto.

Lo único que le inquietaba o movía de esa posición era la comezón en


su lomo, que le obligaba rascarse con las patas traseras
insistentemente hasta que atinaba con el lugar exacto de la picazón.
Alzaba su cabeza y sus orejas siempre que el timbre del ascensor
volvía. A veces era engañado por el tubo del desagüe que se activaba y
emitía, por lo gastado que estaba, un chirrido agudo parecido a la voz
de su dueña.

Los rayos solares descendían por la cortina hasta llegar al suelo y


avanzaban por ese parquet brilloso lentamente hasta la alfombra,
depositándose sobre su lomo. Con el paso de las horas la presencia del
calor solar se volvía molesta, obligándole a trasladarse al mueble. Unas
horas después los rayos solares le rozaban el pelaje y ese era el indicio
de que la mañana había concluido. Desde ese momento la luz
empezaba su recorrido en sentido contrario.
Se dirigía a su plato y con su lengua atrapaba de tres a cuatro
croquetas, las tragaba y así sucesivamente. Para apagar su sed, se
dirigía hacia al baño, bebía agua del retrete parado sobre dos patas y
apoyado sobre la taza del inodoro.

Luego caminaba a la ventana del balcón y allí permanecía por horas.


Abajo en las aceras  desaparecían de a poco las sombras de
transeúntes, y todos los departamentos del edificio de enfrente
encendían sus luces. El permanecía mirando la ciudad en la ventana
del piso veintidós. Allí permanecía hasta que pasos le indicaban que a
su espalda venía ya su dueña. Y las luces se encendían. Y la calma
insoportable terminaba.

Así era su vida. Hasta que un día, Diana, su dueña, tuvo que
obligadamente quedarse en el departamento. Los primeros días
mantenía su rutina, pero después eso le fue imposible, porque
mientras él estaba recostado en la felpuda alfombra, ella
desde el sillón lo observaba incómodamente y era el uno del otro el
reflejo de sus ojos.
ZOEYCRIS59

Nací en Colombia, a finales del año 2001, en el departamento de Valle del


Cauca. Por el momento vivo en Ipiales, Nariño. Me dedico a estudiar
Licenciatura en música y mi pasatiempo, además de interpretar o componer
canciones, es considerar e iniciar mi trabajo, u obras, desde mis chocantes
gustos y criterios, frecuentando lo que la imaginación y las buenas ideas
pueden demostrar, el admirable poder de la creatividad eficaz.

Contacto: z03y.cri5tin4muffl3d@[Link]

FOTOS FAMILIARES
 
“Amarillo, azul y rojo sangre”. Viví quince años en Colombia… no puedo
cambiar eso, tampoco debo sentir culpa por algo que tiende a
suceder inopinadamente en casi todo lado. Todas las noches, luego de
verme rodeada por la oscuridad y sentir que cierro mis ojos, retoñan en
mis pensamientos esas añoranzas de tiempos en los que yo era más
muchachita... con 17 años de edad no logro aguantar esa mortificación,
pero tolerar no es mi maldito compromiso, ni mucho menos mi esperanza.

Mi humilde hogar se localizaba en una vereda poco


aledaña, de un departamento referente a la región andina de Colombia.
Recuerdo a mi madre, una buena mamá, yo solía obedecer a todos sus
mandados; acostumbraba enviarme lejitos a la tienda para comprar
huevos, carne, leche y fideos para sopa o arroz. Por cierto, Carol es mi
nombre, fui la mayor de dos bellas hermanas, Sandra y Maritza, mi deber
era despertarme y despertarlas a ellas los días de semana (lunes, martes,
miércoles, jueves y viernes) para vestirlas, peinarlas, cocinarles el
desayuno, despacharlas y recogerlas de la escuela. También converso poco
acerca de mi padre, no sin antes decir que fue LÍDER SOCIAL. Él se
destacaba como ambientalista, un trabajador rígido pero firme a su buena
educación; era más joven que mi madre, era atento con nosotras cuatro,
su familia.

Amo a mi familia, cuando los pienso.


El 7 de junio de 2018, en horas de la mañana, me encontraba en casa
haciendo aseo mientras mi madre ordenaba los alimentos dentro de la
despensa. Yo limpiaba con un harapo la mugre de las ventanas, de
los asientos y del comedor. Al acercarme a la puerta de entrada vi lo muy
empolvadas que estaban nuestras fotos, enmarcadas y colgadas en la
pared del salón. El primer cuadro exhibía la imagen de mi padre puesto un
elegante traje de paño negro; la segunda foto era de mi madre; la tercera y
la cuarta eran fotografías de mis hermanas. El último retrato era mío.
Decidí limpiarlas, fui al lavadero para remojar y escurrir el trapo, al llegar
nuevamente al salón comencé a desempañar el cristal de mi foto, pero al
hacerlo esta se descolgó accidentalmente y cayó al suelo. El marco se
abolló y el vidrio se dividió en cuatro partes sujetas al recuadro. Mi madre
me pidió que desechara los residuos, y en cuanto a mi foto, me advirtió
que tuviera cuidado en no lastimarme con los vidrios y la sacara para
guardarla en mi closet, por el momento. Ahora solo se observaban las
fotos de mis padres y de mis hermanas, menos la mía.

Llegó la noche, afuera, en el camino, predominaba el silencio ya que las


personas no acostumbraban a andar hasta tarde, ya sea por el frio o las
ventiscas. Fui la primera en acabar de cenar, llevé mi plato y mi vaso al
fregadero y le agradecí a mi mamá por la merienda, después me dirigí al
lavamanos para cepillarme los dientes. Mientras me secaba los labios y las
manos con una toalla que dejábamos en el baño, oí que alguien llamó a la
puerta de entrada, eran golpes rápidos e inexplicables, mi madre corrió a
abrir pensando que se trataba de alguna emergencia por parte de un
vecino o familiar. La puerta de entrada rechinó y al rato se escuchó lo que
parecía haber sido un petardo. Fue un disparo. Las sillas del comedor se
corrieron bruscamente y los fuertes gritos de mis hermanas retumbaron
por toda la casa. Se escucharon cuatro tiros más, no era lo único que se
oía, también se exclamaban groserías, forcejeos y quejidos. Apagué la luz
del baño y mantuve esa puerta cerrada, escuchando, mientras el pánico y
la angustia se apoderaban de mí, mis ojos se humedecieron y caí sentada
sobre el piso mojado de la ducha. Mi papá lloraba, no renunciaba a
suplicar por mis hermanas y decía “Amelia, Amelia… Amelia”, el
nombre de mi madre. Los villanos accionaron de nuevo los revólveres y mi
padre calló. Hubo sigilo.
Las lágrimas bajaban hasta mi pecho, me cubrí la boca
para que no se sintieran mis lamentos. Esos hombres caminaban por el
salón.

— ¡Listo! El trabajo está hecho —habló uno de ellos.

— ¿Son todos?—preguntó otro, de voz más joven y acento diferente— no


olvides que la orden era asesinar a todos los integrantes de esta
familia, registremos la casa por si encontramos a alguien más.

Dejé de escucharlos por un rato y me aterré muchísimo, pensando que tal


vez ya habían descubierto mi escondite.

—Miren esas fotos —un tercer hombre se tomó la


molestia de observar las fotos familiares—, pues ahí veo a cuatro: el padre,
la madre y las dos mocosas esas.

El trabajo está hecho ¡VAMONOS!


ALAN MAURICIO GUALLICHICO MORENO
(T O U C H É)

Quiteño, nacido el 26 de Enero de 1996.


Estudio Artes Plásticas en la Universidad Central del Ecuador
Ilustrador y dibujante de cómics.
REDES SOCIALES MAURICIO ALEGRÍA /FB 
@alanguallichico /IG paradoja96@[Link]

-LANZA Y MARTILLO-
 Una vez más la fuerza supera la razón, y la respuesta es una gentil mancha de sangre
en las manos.
Cuando las madres se cansan de esperar la misericordia que nunca falta sobre los
platos de quienes sonríen desde su pedestal, del cielo caen fulminantes cuerpos
cansados del odio, y de recibir a quema ropa su indiferencia...
 
-El inicio del fin-
BILL PARADISE

Bill Paradise es un heterónimo de la velocidad de Luisín Benjamín Días Padilla,


poeta de las olas y la oscuridad de Huancayo, Perú. Impulsa el colectivo Pájaro
Amarillo Poesía. Ha publicado el poemario de paraísos artificiales Ocean City
(Pallar Negro Editores, 2019). Recientemente colabora en una muestra poética
de poesía joven del interior.

Redes sociales o contacto:


 Personal:      [Link]
Colectivo:      [Link]
QUETZAL-1
 
Pensamos en nombres de dioses como los nuestros

para lanzarlos al espacio en nuestros satélites penetrando en sus estrellas


 
pero aquí solamente hablar de las personas
que están desapareciendo en tardes tranquilas
sobre kilómetros de valles sin tumbas
 
desde sus celulares todos van enviando mensajes
la televisión informa el avance de la pandemia
que es prehistoria en tiempo real
rodeados de plásticos
y pensamos en los plásticos
y nos quedamos mirando las botellas, los cartones
de mamá que ha ido makro
y no ha encontrado desinfectante
y todo lo que habite sobre nosotros serán los perros
que son inmunes
 
nadie me conoce demasiado para ser un viejo conocido
y estamos muriendo
es tan extraño como algo que sabemos,
como que hay vida en marte, para nosotros aceptarlo
 
porque todos mis hermanos eran infelices
y no tenían amor ni juventud en sus vidas
solo ruina y deudas con el banco
pero ya no las podremos pagar
y sentiremos por qué no las podremos pagar
y llenaremos poemas de elegías
desde la distancia en la que estamos,
y pensar que todo esto ha sido por ti
 
que todos mis hermanos eran infelices
y todos sus autos eran infelices
y todos sus asuntos lo eran
en sus viajes varados
y todas sus motos en la pista
nunca llegaron a ese pueblo donde encontrar tranquilidad
y ya nunca te serenarás

pero aquí las luces se encenderán


y de los cerros no bajará ningún hombre
ninguna máquina conducida por un hombre
para ir a una discoteca
que buscará el amor

también el frío y los huaicos


ya no han matado a más gente.
 
MONICA DELGADO
ANAM
Colectivo Cultural Harawi
Ipiales

 
 
 
 
CARPE DIEM
 
 
Y la niebla fue lo primero que se me ocurrió espontáneamente
trague el día sin saborearlo entre la onírica simpleza de la noche
El color del cielo había distorsionado el azul desértico a un gris tapado y
solitario
 morí súbitamente en la plaza transitada por la alevosía aquel junio
atribulado y frenético
el elixir en intervalos de lamentos extendidos intrincado en mi alforja
fue mi sequito
bebi hasta saturarme los huesos con licor y corroerlos con vahos de
nicotina
no aludo ningún rostro clemente
ningún
sosiego, ni más faltaba
solo la amnesia etílica lamiendo el arañazo y
de fondo la polifonía enternecedora que menguo la jornada inmortal de
una mujer
falleciendo de pie en el asfalto
 
JEFFRI JARAMILLO

Una noche, así como quien no quiere la cosa, me


vomitaron en este mundo, desde entonces solo camino.

 
ANTES DE LLOVER

Una golondrina
Quiere ser mosca:
Desea alas puras, el vacío,

El olvido…
 
Y encontrar
Unas manos piadosas
Que la aplasten,
Que lleven su alma
Lejos del hedor;
Lejos de estas
Ruinas.
CARLOS BAEZ

Nacido en la ciudad de Ipiales, actualmente borracho


de profesión a falta de interés en los ámbitos escolares desarrolle mis
capacidades “artísticas” a temprana edad 
a través de la música, el dibujo, la escultura y el chapil de manera empírica
DESAJUSTE EN MIS TRIALOGOS
DIEGO PAZMIÑO

Educador, músico, productor y escritor ecuatoriano.


Nazco en 1983, bajo el signo de virgo. Compongo y escribo las letras de la
banda El Junta. Tengo 25 años de habitar el under quiteño y 10 años de
experiencia en educación, impartiendo la materia de literatura.
Me formé en Comunicación y Literatura, y ahora estoy escribiendo una tesis
referente al Nadaísmo y la obra de Darío Lemos, previo la obtención del título
de Máster en Cultura, con mención el Literatura hispanoamericana.
 
Redes y contactos:
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ROJO Y NEGRO

El uno ha encontrado la ciencia universal


y no sabe como morir para escapar
a las torturas de su triunfo
 
Eliphas Levi

 
La desesperante batalla contra el insomnio había
terminado, sabía que no tenía más que esperar a que sus ojos decidan
cerrarse tras la voluntad del sueño. Pensó en la música, pero esos días
nada lograba satisfacerlo. Las melodías de siempre le resultaban o
tediosas o estridentes, su música se dejaba ver siempre igual, bajo el
hechizo de la monotonía que había dormido a su inspiración desde hace
mucho tiempo. El silencio le resultaba pesado, cargado del llanto de los
tristes que ven en la noche un rincón perfecto para ser invisibles.
 
Hurgó en el desorden del piso y encontró la cajetilla, arrancó el filtro
de un cigarro y lo encendió luego de dos cerillos suicidas, o de que la
torpeza de sus manos cansadas se concentrara en temblar alrededor de la
punta. Las frenéticas chupadas llenaban al cuarto con el grito del cigarrillo,
la música del fuego. Su incandescente punta lo seducía, el sonido parecía
quemar todos los llantos que percibía en el aire nocturno, todas las penas
que le resultaban patéticas. Pensó en la punta como una mujer
enamorada, y su abrigo que lo protegía del mundo, su pasión siempre
encendida, que resplandecía cada vez que él jugaba con sus labios en su
cuerpo. Pensó en Morgana, la vio. Acarició suavemente la larga línea curva
de su cadera desnuda.
El instinto del que todos hemos padecido -o con el
que todos hemos disfrutado- lo llevó a jugar con su dolor, con la divina
satisfacción que le daba el manipular la impredecible forma del fuego en
su carne y la de su amada. Se enamoró del cáncer, del humo inasible con
el que pasaba de la mano entre el mundo gris que tanto aborrecía.
El dolor del cigarro lo apartaba, lo convertía en un ser arrogante,
peligroso. Un estúpido. Era su escudo, y le ayudaba a evocar cualquier
ideas que lo excluyera de ser parte en sus visiones diarias.

Fumó el cigarro hasta quemarse los dedos, y se


sintió poseído. A su lado, Morgana descansaba profundamente; no
podía creer la pasividad con la que lo hacía. Apagó la colilla en sus
caderas, ella despertó con un grito, justo con el grito que él esperaba oír
en esa noche tan cargada de penas ajenas. Se ahogó el silencio pesado,
empezó el rito de seducción.
 
Morgana estaba alterada, avivada, intensificada por
el dolor que el fuego grabó en sus caderas. Él, excitado, no podía dejar
de ver la hipnótica cicatriz que había dibujado en la piel de su amada.
Morgana volvió a hurgar en el desorden del piso, encontró los tabacos y
encendió uno. Fumaba y, siempre callada, se daba pequeños toques
alrededor de la nueva herida, él sonrió pensando en la posibilidad de
haber escuchado su mente.

- ¿Retocas mi obra?

- Imbécil. Que idiota, me dolió… sabes que soy


adicta.
 
Ella fumó una última vez y estiró el brazo izquierdo, el se abalanzó
sobre el cigarro, justo antes de que Morgana lo apagara en la piel pulcra
de su lado zurdo. Fumó una última vez y desprendió el cogollo
encendido sobre la palma de su mano. Se consumió por completo bajo
la delirante mirada de ambos.

Luego, él saltó encima de su mujer, la besó con la delicadeza con la que


se fuma en una noche de luna. Pero Morgana lo rechazó. Se paró, se
vistió y se fue, en un rito siempre temido por él y tristemente reconocido
Esperó en la casa, sentado, oyendo la pesada melodía
de su tristeza, intuyendo el regreso, caminando, fumando, sintiendo miedo,
parado, nunca acostado, lejos de la guitarra. Pasaron dos noches, y a la
tercera, la puerta rechinó al oscuro cenit de una noche que agonizaba. Él salió
del transe y la vio, como iluminada, bella, con un fulgor, por él, desconocido.
Se acercó a la cama y se desvistió, fue cuando él se puso blanco al ver que en
su espalda resaltaba el relieve de cientos de cicatrices. Ya en la cama ella
rompió el silencio.
 
- No puedo explicarte por qué están ahí, sé que no
lo creerías. Ateo.
 
El silencio y la noche devoraron sus mentes, cayeron
dormidos con miedo y los dos soñaron con gusanos enroscados en sus
vientres. La madrugada se fue en medio de sus gemidos de angustia. Al
despertar, las
cicatrices habían desaparecido.
EL HASSAN ASSOUIK-
Marruecos.
Profesor universitario de filosofía.
Traductor de microrrelatos del español al arabe.
 

Coro”‫*"ﻧﺎ‬
 
Cuándo despertó, se dio cuenta que sus cuernos
estaban, efectivamente, cuerno de un caracol.
 
* “‫ "ﻧﺎ‬en arabe quiere decir: de nuestra.
MARIANAGQ.

Nací el 15 de enero del 2004 en Cali, Valle del Cauca, tengo 16 años. Viví la
mayor parte de mi vida en el valle. El año pasado me vine para el Ecuador con
mi familia por un futuro mejor. Voy a convertirme en abogada y escritora
algún día.
Facebook: Mariana Quinceno . WhatsApp: +59397867023

¿HAY ALGO PEOR QUE LAS ENTRAÑAS DEL INFIERNO?


 
Para mí la respuesta es sí, ¿y si donde estamos ahora es el verdadero
infierno?, ¿y si nunca conocimos en realidad la tierra?, ¿y si nunca
conoceremos el cielo?, ¿y si la verdad de los pensamientos salieran a la
luz?, ¿qué pasaría?, ¿tratarían de cambiarlo todo?, ¿quiénes?.
 
Nunca tuvimos la posibilidad de decir que no queríamos venir al mundo, si
es que así se puede llamar, crecemos sin poder escoger nada, sin el poder
de la palabra, algunos mueren sin siquiera haber escogido algo. Pero...
¿qué es la vida?, ¿de verdad estamos vivos? Y si todo es una farsa y la
segunda vida ni existe y si la tierra que conocemos en realidad es el
infierno, o si todo en realidad sucede bajo los pies de alguien o algo
superior que decide nuestros movimientos.  ¿Qué harías tú? ¿Qué haría
yo? ¿Que sería del mundo que conocemos? ¿Que es real y qué no? Quizá la
tierra que conocemos en realidad no es nada de eso, quizás estamos en el
subconsciente de alguien superior y somos en realidad creados por su
imaginación y cuando se supone que morimos es porque nos olvida... o
porque el mismo que nos creó nos mata...

Muchas preguntas para un ser tan pequeño, dirían. Pero preguntas como
esas al menos una vez en la vida se les ha pasado por la cabeza o al
menos la pregunta que cada ser humano se hace

 "¿QUE SOMOS?".
HAMILTON BEARD

Nacido en alguna ciudad de ecuador el 24 de marzo de 1993, actualmente


pastuso y estudiante de arquitectura

CAUTIVO
THE DOOG.

Alveiro Suarez. Ipialeño, Psicólogo, hedonista, con muchas causas y ninguna


consecuencia.
Telefono : 317791521
Facebook: [Link]

XX
El reloj en mi cabeza marca la 1 menos 30, el carro de la otra vida dobla la
esquina, ¡al fin viene por mí!
El perro vecino, entre amenos aullidos, comenta las hijueputeses del día con el
de la otra cuadra. Hablan de perras, al igual que muchos, se embriagan de
noche, les duele la vida, al igual que pocos.
El viento recorre mis ojos, y me duelen. La muerte recorre mi cuarto, y me
entretiene.
El cigarro que me fumo, me consume entre lo verde del placer.
Los besos tuyos, que asesine en mi almohada, siguen reposando entre
cadáveres.
Tu olor, lo conservo en un relicario bajo mi colchón, el cual, ahorros jamás
guardara.
Y tu cuerpo, descansa inhumado bajo mi sombra. Chaplin me mira con ironía,
afecto, tristeza y odio.
El viento sopla en mi ventana, invitándome a jugar canicas.
Las estrellas ya casi terminan de bailar y exhibirse en el burdel de la noche.
Se disipa el humo, te siento llegar, y el café se enfría una vez más…
 
I
No todas las flores son rosas. No todas las mujeres son flores…
 
IV
No perdamos el tiempo, en el tiempo; pues el amor y los besos que guardo
para ti, amenazan con salir a buscarte o perderse en el intento… no dejes que
se mueran de frío en el invierno, ni de fuego en el verano. Si un día de estos
golpean a tu puerta, déjalos esconder, bajo tu cama....
VICTORIA FREIRE MOYNA,

Tengo diecisiete años y la verdad, me es muy difícil escribir una autobiografía


porque creo que lo más importante o destacado de mi vida han sido las
típicas locuras de una adolescente que busca inalcanzablemente que la
Señorita Literatura se impregne en sus relatos para tener un propósito en su
vida, además de coleccionar todos los boletos de autobús posibles.

DELIRIOS
 
A diario ella se preguntaba ¿cómo pueden hacer sus labios que simples
oraciones sean poesía simbolista y romántica? O ¿cómo es que
todo lo que toca inmediatamente se transforma en una danza surrealista
llena de escarcha colorida? ¿Cómo podía ser él una mezcla tan perfecta de
locura, elegancia y paz? ¿Cómo es que un simple mortal evaporaba su
valentía y la hacía escabullirse entre sus faldas con solo pronunciar unos
cuantos fonemas? Para ella, ese muchacho era una sensación casi
indescriptible, más o menos, era él como tocar el sol sin quemarse los dedos,
esos perversos ojos azucarados,  tan suyos tenían el poder de  revivir su
muerte y asesinar su vida y ¡oh! Las ideas epicúreas, realistas, anarquistas y
utópicas que predicaba la mantenían en un constante estado delirante lleno
de suspiros y dolores en el tórax…Querido lector, posiblemente esté usted
pensado ahora mismo que estos no son más que los típicos parrafitos clichés
de una adolescente enamorada, pero para ella, él era más que un
enamoramiento, él era una inyección severa de eufórica adrenalina que
sentía por primera vez en sus setenta años de vida y ni sus hijos o nietos
eran capaces de entender.

Querido lector, acaba de ser usted víctima de un inesperado giro, que pensé
sería interesante, quizás esto le parezca ridículo, absurdo o tal vez le haya
dado la pequeña esperanza típica de que “para el amor no hay edad”, pero la
verdad es que este intento de historia está tan lleno de errores que es
inaudito y trataré de demostrarlo, el primero, lo cometieron los
padres de ella al casarla a sus catorce años con un hombre treinta años
mayor, lleno de tierras, lujuria y maldad, privándola de  inherentes ilusiones
transparentes suyas, el segundo lo estoy ejecutando yo al jugar con su
espejismo literario y confundirlo, pero el tercero y más lamentable lo está
consumando ella, al pensar que su gransueño de amar y ser amada estaba
por cumplirse, sin ser más que los abrasivos efectos de la galantamina en su
sistema nervioso combatiendo inmarcesible  la demencia.
DANIEL FRINI

(Argentina, 1963) es Ingeniero de profesión, escritor y artista visual.


Ha publicado en varias revistas virtuales y en papel, en blogs y en antologías
de varios países. Publicó varios libros, siendo el último “La vida sexual de
las arañas pollito” (2019). Ha obtenido, entre otros reconocimientos, el Premio
Internacional de Monólogo Teatral Hiperbreve ‘Garzón Céspedes’ (2009);
Premio ‘La Oveja Negra’ (2009), Premio  ‘El Dinosaurio’ (2010), , Premio I
Certamen Internacional de Relato Corto Nouvelle  (2017), el Místico Literario
del Festival Algeciras Fantastika 2017 y el 1er Premio del III Concurso de
Microrrelato Ilustrado Universidad de Jaén (2019)
LA BALADA DE DUIR Y SU AMOR GALANTE – DANIEL FRINI
 
Mi amado me habla siempre con palabras suaves. Acostumbra describirme,
dulcemente, alabando mi tersura al contacto de sus manos, mi perfil
marcado, mi aroma «a majestuosidad de la madera del roble» como suele
decir, y razón por la cual me lama Duir; que es la palabra con que los viejos
druidas nombraban al Árbol.  Él dice que tengo su energía, su nobleza y su
fuerza, y también dice que soy resistente, flexible y ágil como el acero de
Mondragón, el mismo con el que hacen las espadas toledanas los tenaceros
de las ferrerías de Soraluze y Tolosa.

Con voz cansina, me cuenta de su pasado en las filas del


ejército del Rey Carlos, cuando participó en el incendio a  Medina del
Campo, bajo las órdenes de Adriano de Utrecht; y las victorias sobre los
comuneros en Tordesillas y Villalar; y de su intervención en las ejecuciones
de Padilla, Maldonado y Bravo; de sus cabezas expuestas durante nueve
días en el garavato de la Plaza Mayor; y cómo después el mismísimo Rey lo
elevó al cargo que mi dulce caballero ocupa hoy.

Me habla con los ojos empañados en lágrimas de emoción.


Dice que así se siente al verme y acariciarme; y yo me veo transportada a la
gloria de la felicidad. Dice, también, que cuando me abraza es el hombre
más poderoso del mundo; más aún que Carlos, aunque éste reine sobre
Castilla y Sicilia y Nápoles y las Indias y todo el Sacro Imperio. Entonces, me
siento una princesa y brillo aún más para él.

La eternidad se acaba y mi querido me impulsa para caer con fuerza. Su


destreza en estas artes y mi filo separan, limpiamente, la cabeza
del cuerpo. Me apoya suavemente a su lado y toma  por el cabello a la
cabeza del ajusticiado que aún abre y cierra sus ojos de pupilas dilatadas.
La muestra al populacho, que  estalla en una explosión de regocijo.
 
Después, cuando el cadalso queda solo y los monjes
mendicantes se han llevado el cuerpo del ejecutado, me toma nuevamente
con cariño y con un trapo mojado en aceites livianos; lentamente, mientras
me habla otra vez con palabras tiernas, va limpiando de sangre el acero de
mi hoja, venido del hierro de las laderas del Udalaitz, y fraguado a la calda
en Bergara, según la antigua usanza de los maestros vascos. Cambia de
trapo y seca mi mango de madera de roble quejigo nacido en la llanada de
Álava, y en el que él, mi enamorado, grabó mi nombre con su daga. Luego
baja la escalera del patíbulo cargándome en equilibrio sobre su hombro
derecho, mi cabeza a su espalda; y toma con su mano izquierda la pequeña
bolsa de cuero que contiene los dos florines con que los familiares del
muerto le pagaron para asegurar que él, mi luz, me hubiese afilado
adecuadamente, y que no fuesen necesarios más
que un par de golpes para acabar con la vida del infortunado.
MIREYA BENAVIDES

POLLO ASADO

 ¡Estoy mamado de estar encerrado!  Odio mi casa la única ventana que


tengo me da a la parte de atrás del edificio del abuelo loco de mi vecino y
solo veo ladrillos y de vez en cuando a un maldito gato, yo le digo
Usurero porque siempre que se mete a  mi casa el muy
condenado se está comiendo mis pocas provisiones y más encima se
caga el hijueputa. Todos los días hago lo mismo de siempre, desayuno,
leo el periódico de hace dos semanas por que el cartero ya no pasa, de
hecho ya me lo sé de memoria, maldigo porque Rosita, la señora que
hace el aseo ya no viene y me toca mí, ni siquiera sé dónde putas
guardaba las escobas y toda la mierda de productos de aseo que
siempre me pedía;  luego de tener como cinco crisis existenciales me
preparo el almuerzo. algo simple por que no se cocinar y siempre comía
fuera de casa, solía frecuentar un restaurante cercano a mi casa, la
comida era asquerosa y los precios ni se diga, otros usureros, pienso,
pero hay algo que me gusta de ahí, La Doris, una vieja de unos cuarenta
y tantos, aún no se con exactitud, porque solo hable con ella una vez, la
primera vez que entre y se presentó, me fulmino con la mirada y peor
aún con su  cuerpo grueso, cabello medio largo y sedoso, podría decir,
unos ojazos negros y profundos acompañados de unas pestañas
desabridas y caídas como tejas, pero le combinan muy bien en esa cara
que tiene, además la muergana es muy amable con los pocos clientes
que tiene, claro tiene que ser así para esa comida que sirve; pensaba que
todas las mujeres eran buenas cocinando pero me equivoque, esa Doris
cocina horrible y más encima se atrevió a poner un restaurante jajaj está
loca; bueno ya volviendo a la mierda de vida que llevo ahora, solo espero
que esta pesadilla acabe rápido para ir a ver a esa infeliz que me tiene
sin poder dormir, me vale un comino si es casada o si tiene a algún
hijueputa, estoy decidido a ir a ese puta restaurante y ordenar lo único
que no me intoxica, el pollo asado, y confesarle todas mis intenciones, y
vaya que si son perversas y maliciosas jajaj de una vez que carajos, ya no
estoy para  esos trotes de andar conquistando como esos chiquillos, seré
directo e iré el todo por el todo.
SANTIAGO MALDONADO
 
[Link]
[Link]

UNA CORONA
 
El verde agrieta el cemento
y los demonios pasean a sus anchas,
tememos a un rey que no vemos,
uno más de tantos.
 
Aislados de la vida
nos condena la realidad del espíritu,
el encierro se vuelve costumbre
y en nuestras jaulas cantar.
 
Esa última chuma nunca será suficiente
para soportar la voluntad del destino,
escucho voces cercanas
de seres invisibles, eternos.
 
Algunos rebeldes se atreven
a ir en contra de su majestad.
Les espera la muerte, ojalá y más bien no.
Ganado tienen ya el olvido.
 
Hay quienes aún son libres,
más por necesidad que por decisión,
perseguidos por entes sin razón,
diablos, duendes, aparecidos.
 
¡El Rey ha hablado!
Su voluntad volviese ley,
bestias custodian las calles y el firmamento,
insectos gigantes nos devoran la piel.
 
Como todo reinado algún día llegará a su fin.
Hoy sigo aquí esperando, paciente,
cuido y me cuidan, amo y me aman.
No perderé la cordura.
JUAN SEBASTIAN POLO CORAL
 
  Ipialeño de 21 años de edad, estudiante de
derecho, de pensamiento idealista y arraigada corriente nacional y regional.
Amante del arte literario, poesía, narrativa y artes visuales. Apasionado
estudioso de la política y de temas sociales, con aspiraciones de incursionar
en el mundo de lo político con fines de cambio y modificación radical y total
del sistema establecido, pero, sobre todo, fiel y orgulloso hijo de la tierra Ipialeña

AMOR BARATO, AMOR BESTIAL


  He aquí una blasfemia,
de aquellas que los curas critican,
de aquellas ante las cuales se enervan,
de aquellas que los hacen sentir.
He aquí un desprestigio,
cuyo fin no es el de producir algún alivio.
Las almas que con estos ojos lo lean,
seguramente refutarán de lo descrito.
Pero quien haya sido víctima de sus ponzoñosas fauces,
entenderá aquí lo que resultare sombrío.
El amor barato es una prostituta,
primero te llama y te cautiva,
luego te aprovecha y se adjudica;
se apodera de tu debilidad manifiesta,
sabiendo que resulta cárnica y placentera.
Se monta en el carruaje de la inocencia,
creyendo estar en el de la vida.
Te confina en una mísera y espantosa cueva,
fría como el más gélido abandono,
caliente, como el más sofocante de los hastíos.
Te encierra, te confina y te desangra,
en un cuarto de mentira y de inconciencia,
se enfoca en saciar tu débil constancia,
y busca saciar tu triste falta de querer.
Eso sí, empero,
mientras el dinero,
motor de sus acciones, y especulador de sensaciones,
dure lo suficiente como para satisfacer lo mundano de tu desvarío.
 
 
Amor,
amor barato, amor mediocre,
amor humano, amor mundano,
oportunista,aprovechador del vendaje de tus ojos,
de la cúpula de tu alma..
Amor,ventajista y despiadado,
tramposo y competitivo,
corredor de momentos de éxtasis y de locura,
de momentos retrógrados y maquinados,
instintivos e inhumanos.
Cuando la razón apremia,
y cuando el desvanecimiento moral se adjudica,
se entrona de nuevo en su pedestal de huesos y sangre,
tras haber sido juez y parte,
en el más pueril juicio de sometimiento y escases,
de soberbia y sencillez.
El amor se regocija entre el sufrimiento y la desdicha,
entre la intranquilidad y la codicia.
Se arropa entre cobijos de ceniza con los que camina,
llevando el estandarte de errante mientras por ahí camina.
Como un ente por las calles divaga,
llevándose almas para abandonarlas en el río.
Se arrulla y duerme bajo la melodía que entonan las lágrimas,
cuando de los ojos de sus víctimas se desangran.
Unas caen y se estrellan en el suelo, o bien en las rodillas.
Otras se deslizan y se arrastran por las mejillas,
desfigurando la simetría de tu rostro.
Se mimetizan entre las líneas de los escritos,
escritos que este pobre trovador recita.
Ha tenido ya lo que deseaba,
ha cumplido con su cometido.
Ha entregado a tiempo su tarea,
como la más soberbia de los pupilos.
Ha constituido la más pueril de las asambleas,
Cuyos participantes y miembros resultan siendo los sentires.
De aquel encuentro sin sentido,
de aquel caldo del suicidio,
nace el más nutrido cuerpo de pensamientos.
Ha dejado tras de sí una vida en manos de sí misma,
la ha dejado a su disposición y arbitrio.
Ha dejado una vida sin digerir,
una lucha sin librar,
un campo sin florecer,
y una estrella a punto de sofocar
 
DIEGO
 
Me llamo diego, aunque mi nombre no sea completo, nací el 15 de marzo de
2001 y ahora tengo 19 y algo, estudio literatura y lengua castellana en la UTP y
soy pereirano, no sé ni porqué escribo tan mal, ni sé cuándo voy a parar
 
           
 

BROCHE
 
Querida francesa he perdido tu broche
Entre la pandemia nix nos vendió la noche
Me duele pensarlo, perdido en encierro
Con su nudo dorado, elástico negro
Perdóname perderlo, pues me sobran muchas cosas
Unas fueron contigo, otras huyeron solas
Lo único que quedaba, tu broche secuestrado
Fue raptado sin gracia, hurtado sin sentido
No pesa más que 5 gramos y el perderlo me dejó aplastado
Querida francesa perdona mis bajezas
Perderlo, para mí, es razón de histeria.
 
MAURICIO PANTOJA,

Nací en la ciudad de Pasto, los mejores años, me refiero a esos en los


que uno perdió buscando quien es realmente los pase en las ciudades de Ipiales,
Pasto y Popayán, donde aprendí a querer las letras aunque siempre quedaban en
el olvido, adelante estudios de Ingeniería Civil en la Universidad del Cauca y
de Derecho en la Universidad de Nariño, actualmente agradezco a las letras por
permitirme seguir vivo en este muladar de personas desconocidas y solitarias,
tratar de entender la vida es motor para seguir con los pies sobre la tierra.
Redes Sociales. [Link]
Contacto:
mauricioapantoja@[Link]
Celular: 3154865279
           
 
 RETRATO OLVIDADO DE ISABEL.
 
La brisa densa y húmeda entro por la ventana, la luz tenue que proyectaban
los rayos del sol se posaban sobre cada rincón de la habitación, nubarrones
negros asomaban sobre la ciudad, unas cuantas gotas le caían en su rostro.
El viento que precede una tormenta anuncia la fortaleza del diluvio, la
ventana se azotaba contra la pared, miro hacia la calle, no había nadie,
respiro profundo y sintió ese olor que le gusto siempre, un olor peculiar a
tierra, a pavimento mojado, recordó que se lo había dicho una mañana de
domingo mientras caminaban por la calle donde la miró por primera vez, se
preguntó, ¿cuanto tiempo ha pasado desde que se fue?, podrían haber sido
dos años o dos meses, para él eso ya era una eternidad.
Horas antes de que el viento lo despertara había llegado del centro de la
ciudad, allí había mirado en un estante un disco larga duración “Willie Colon –
Rubén Blades Canciones del solar de los aburridos” repaso rápidamente las
canciones, la segunda de los siete títulos era “Te están buscando”, dejo el Lp a
un lado y partió del lugar. Había salido a comprar provisiones, tras unas
cuantos días en las que solo se alimentó con pan seco y atún, la fuerza del
hambre o de la decidía de estar confiando a cuatro paredes lo llevo a salir del
lugar tras mirar su alacena y encontrarla vacía, igualmente en su pequeña
nevera solo se observaba dos dientes de ajo, la mitad de un tomate quemado
y marchito por el poder del paso de las semanas, se colocó algo para el frio se
miró en el espejo, su barba de días sin afeitar le daban un aspecto fatal, no le
importo, quería caminar.
Mientras recorría los pasillo del supermercado y llenaba en su canasta
salchichas y duraznos enlatados, queso parmesano y sopas instantáneas, en
su cabeza la canción de Blades y Colon daba vueltas, fue entonces cuando
recordó que en un preludio de una navidad había departido con sus amigos y
con ella, en aquella ocasión la noche paso entre cervezas Heineken, Club
Colombia y Brandy Domecq, recordó que al llegar a su casa a las 5 de la
mañana se sacó como pudo la ropa y mientras dormía los estragos del
alcohol puso a sonar en su celular la canción, no le habían sido suficiente
todas las veces que sonó la hizo sonar en el jardín de la licorera de uno de sus
amigos, ese jardín donde tantas botellas habían sido desocupadas y el humo
de muchos cigarrillos se había extinguido.

 
Pago su compra y se dijo para si mismo, como le gustaba esa puta canción.
Al mirar por la ventana noto que uno de sus libros había sido abierto por la
fuerza del viento en el leyó dos líneas: “una mujer sin nombre, un ser
anónimo que se cruzó una noche en mi vida. Una mujer sin edad.”
Isabel se fue una tarde de Sábado, sobre la mesa de noche dejó una nota
que decía: “ Me voy porque no supe quererme” eran palabras que aún le
pesaban y que volvían a él cuando recordaba las cosas que Isabel odiaba:
Odiaba que la despierten los domingos muy temprano, odiaba que le
recordaran tareas pendientes a la hora del almuerzo, odiaba a The Cure,
odiaba que la apuraran por cualquier motivo, odiaba la remolacha, odiaba
Twitter y el tequila sin sal limón, en cambio las cosas que Isabel amaba él
ya las había olvidado.

Nunca supo la verdadera razón por la cual ella decidió irse, mucho menos
saber dónde iría, en alguna ocasión habían hablado sobre el olvido, él dijo
que cuando una persona no se siente bien junto a alguien debía
desaparecer de su vida, “no hay explicación valida que se pueda dar cuando
pretendes alejarte de alguien a quien has querido y ahora ya no quieres y al no
haber razones, un acto de valentía es desaparecer, es lo más parecido a no
haber existido jamás”, los recuerdos con el tiempo se pierden en un mar de
desechos de malos recuerdos y al no saber cuál fue más cruel o más
infame solo optas por olvidarlo y el mar de tus malos recuerdos expulsa de
si mismo aquellos que más te han dolido, por su parte ella dijo que: “el
olvido precede a una mentira, mientes porque quieres olvidar algo que has
realizado, un acto malo o quizá bueno que hayas cometido y no quieres que
este más, mientes y construyes y a la vez deformas la realidad, es por eso que
odio las mentiras”. Isabel se fue y nunca volverá eso es un alivio, no
soportaría resucitar de su mente tardes de felicidad que tal vez no
existieron, ir al cine los martes en la noche o fumar un cigarrillo en el solar
de la casa acompañados de alguna canción de Nina Simone y una taza de
café, no volverán a pronunciarse frases como, “yo preparo la cena y tu lavas
los platos” y no volverán ni las frases, ni los recuerdos, ni Nina Simone ni
cigarrillos a medio fumar, porque no existieron jamás.
Cierra la ventana el viento no entra más, se recuesta sobre su almohada
escucha algo de música una dos canciones, comprende entonces que
quien se fue en realidad no fue Isabel, fue él, él se fue de ella, aun cuando
estuvo a su lado siempre, se fue él porque no sintió nunca amor ni
compasión al estar a su lado,
 
Isabel no supo quererse por haber estado ahí siempre y saber que a su
lado encontraría tranquilidad, pero no la tranquilidad que se siente cuando
estas cerca de los brazos de quien te protege, hablo de esa tranquilidad
que precede a la tragedia, el silencio antes del tsunami, la quietud de una
noche interrumpida por el sonido del teléfono que repica a las tres de la
madrugada, no sabes que noticias malas traerá, la tranquilidad esa que se
debe sentir cuando estas a punto de morir, una tranquilidad intranquila y
despiadada.
Isabel se fue el día en que Octavio le dijo que no creía en la felicidad, pero
no en la felicidad con ella sino no en su propia felicidad. Despierta olvida su
nombre, Isabel ya no es Isabel, puede ser María, Lorena, Andrea o Antonia,
o una mujer anónima en la ciudad, no tenía 28 años ni 30 ni 38, no tiene
edad. Ya no llueve y Octavio comprende que es mejor amar a la soledad a
tener que desaparecer una vez mas de la vida de alguien y depurar como
hasta el momento había hecho con todo lo que ella representaba, entonces
reflexiona, piensa que a pesar de todo siempre queda algo pendiente así
sea olvidar y eso ya es una hiperestesia que no podría controlar, Isabel,
aunque no esta es belleza y fecundidad, su nombre lo dice, Octavio no
encontrara a Isabel jamás.

El Lugar que habito es el olvido.


 
CHEMA SÁNCHEZ,

Nicaragua 1983. Ha alternado su residencia entre Nicaragua y México por tener


ambas nacionalidades. Graduado en administración de empresas y negocios
internacionales de Ave Maria University, tiene un postgrado en mercadeo de la
Universidad Centroamericana y un MBA de la Pontificia Universidad Católica de
Valparaíso, Chile. En 2020 publicó Disparos Rasantes. Además sus
microcuentos han sido incluidos en la Antología de Hipermicroficción Narrativa
de Ediciones COMOARTES (Madrid / México DF), en Las Huellas de las Hormigas
de Parafernalia Ediciones Digitales (Managua) y en El Hilo Azul, revista del
Centro Nicaragüense de Escritores. También ha colaborado con Letras
Itinerantes, revista colombiana de minificción y Plesiosaurio, primera revista
peruana de ficción breve. Formó parte del Colectivo de Microliteratura
Nicaragüense.
 

KARMA

La reducida oferta de cuellos en Transilvania, indujo al conde Drácula a


buscar opciones en el extranjero. Eligió China, motivado por su
sobrepoblación y la bajísima cantidad de crucifijos. Nunca imaginó que su
pescuezo terminaría entre los caninos y molares de aquel comensal que lo
degustaba acompañado de verduras, en un ancho tazón de sopa en el
mercado de Wuhan.
CARLOS ENRIQUE SALDÍVAR

(Lima, 1982). Publicó el relato El otro engendro (2012). Publicó los


libros de cuentos Historias de ciencia ficción (2008, 2018), Horizontes de
fantasía (2010) y El otro engendro y algunos cuentos oscuros (2019). Compiló
las selecciones: Nido de cuervos: cuentos peruanos de terror y suspenso
(2011), Ciencia Ficción Peruana 2 (2016), Tenebra: muestra de cuentos
peruanos de terror (2017, 2018) y Muestra de literatura peruana (2018).
Facebook: [Link]
Correo electrónico: fanzineelhorla@[Link]
UN SUEÑO TERRIBLE
 
Él, gracias al sol y al oxígeno, podía crear sus propios alimentos y vivir;
sobre todo, sabía que podía surcar los cielos por tiempo indefinido sin
agotarse, alcanzando las nubes, alejándose lo más posible de la
población mundial. Era un ser que volaba, mitad ave, mitad hombre;
los de su especie fueron creados hacía tiempo en laboratorios, en
sitios atípicos, en los que la paz aunada a la ciencia era posible. Por
desgracia, mientras trataba de ir a una de las zonas más apartadas de
la Tierra, a un área montañosa, donde el aire todavía era respirable,
una bala gruesa lo alcanzó en una de sus níveas alas. Evadió los demás
tiros y se adentró a los confines de esa región apartada de la vida
terrestre, es decir, de toda maldad.

No obstante, era consciente de que tendría que aterrizar, le dolía


mucho y no podría curarse a tiempo; debía parar de una vez,
a fin de sanarse, hacerse fuerte y emprender vuelo nuevamente, mas
solo era un iluso pensamiento, no había sitio en todo el planeta donde
pudiera arribar, cada rincón estaba contaminado, cualquier lugar en el
que pusiera sus extremidades le haría daño, lo quemaría como ácido.
Los habitantes terrestres sobrevivían, porque radicaban en búnkeres
sellados y usaban trajes especiales que filtraban el aire y les impedían
lastimarse con el ambiente que les rodeaba, ya fuese sólido o
atmosférico.

El volador no tenía más remedio que descender, hacía mucho tiempo


que no encontraba otros como él, quizá fuese el último. Con gran
dolor, sobre todo emocional, se encomendó al dios del firmamento y
bajó a una roca, ahí murió desintegrado casi al instante.

Antes de fallecer, se dijo por qué tanta crueldad, si nunca le había


hecho mal a nadie.

En un punto determinado de los riscos un individuo cobraba una


apuesta ganada: le había impactado a la criatura voladora, en tanto
los demás militares de su escuadrón habían fallado. Ellos estaban
aburridos cuidando la zona de invasiones extranjeras y así  era como
se divertían. Rogaron por que pronto pasara otro de esos humanoides,
mitad pájaro, mitad persona. Eso no volvió a suceder: habían acabado
ya con el último de su raza.
Con el tiempo (no mucho, pues los seres de la tierra se extinguirían
eventualmente dentro de pocos años) decidieron jugar al tiro al
blanco con las aves que quedaban, aunque no resultaba tan divertido,
pues eran inofensivas, escasas y también se extinguieron pronto. Lo
único que les restaba era derribar aviones u otros armatostes que
recorrían la bóveda celeste, no importaba si eran amigos o enemigos.
El hecho de matar lo que fuera se volvi adictivo para esas criaturas
mitad humanas, mitad roedores, que eran dueños del globo. Aunque
no lo fueron por mucho tiempo: una década después de haber
exterminado al último mutante alado, no quedó más vida en la Tierra,
ni plantas, ni siquiera insectos. No había en absoluto nada que
respirara, solo territorios desolados donde la vida era imposible.

Él soñó con ese día, en una de sus constantes


travesías, mientras volaba durmiendo, y se dejaba arrastrar por los
vientos. Cuando despertaba, se decía que tal aberración nunca podría
suceder, ya no había humanos en el mundo, solo especies mutadas,
de las cuales dos entraron en conflicto, hombres rata y hombres lobo,
y a ninguna de estas les gustaba ver que existían criaturas que se
paseaban por el cielo tranquilas, alejadas del odio y la insania.

Él soñó, su profecía se cumplió y ahora descansa en el


olvido
PABLO MARTÍN ANGULO ROMERO
Flaco

Nací el 10 de agosto de 1994 en la ciudad de San Miguel de Bolívar. Desde muy


pequeño radicado en la ciudad de Quito, en donde cursé mi vida escolar.
Realizo mis estudios en múltiples escuelas, sin embargo la colegiatura la realicé
en el Colegio Municipal Experimental "Sebastián de Belalcázar"; actualmente
soy estudiante de arquitectura y urbanismo en la Universidad Central de
Ecuador.
UTOPÍA FINAL
CÉSAR CANO
(Armenia 1994)

ME VOY A PRESENCIAR EL FIN DEL MUNDO


BEBÉ
Y NO PUEDO LLEVARTE CONMIGO

Pero prometo enviarte un selfie


si la fibra óptica aún nos une.
Sabrás que
si hay un satélite en órbita
yo estaré contigo.
 
Me subiré a las
terrazas de los edificios
para ver mejor lo que se quema.
Cuando me toque arder, miamor,
sabré si tengo madera para esto.
 
Ya sabes lo que dicen:
No confíes en los otros,
duerme solo con un ojo
y no le des a nadie de tu agua.
 
Por lo pronto, antes de que todo acabe,
quiero compartirte estas cuatro (4) verdades
que contemplo ahora:
1.      Tendrás que asesinar o ser asesinada. Inscríbete cuanto antes a lecciones
de defensa personal, artes marciales, armas blancas y armas de fuego.

2. Nuestro país, aunque no lo parezca, existe, y no es un show de TV transmitido


en países aburridos de europa del norte, como creíamos.

3. Esta es la última vez que mis partículas están dispuestas de este modo. Luego
será la dispersión sobre todas las cosas del mundo. Hoy es esta mi estructura
atómica. Mañana no sé si permanezca esta consciencia de las fuerzas que me
sobrepasan. Todo lo que de una u otra forma me ha vencido. Sobrevíveme tú e
incendia nuestro idioma.

4.      Los barristas tarde o temprano darán un golpe de estado e instaurarán la


nueva era. Trata de interesarte un poco más por el deporte.

 
Para cuando leas esto,
por su puesto,
me habré quemado con todo.
 
Cierra los ojos, cariño,
cuando vuelva hecho cenizas.
 
Ahora soy parte del fuego.
PATY DAVID.
1987.
San Pedro de los Milagros –
Antioquia.
Poeta y profesional en Estudios Literarios de la Universidad Pontificia
Bolivariana. Medellín.
Autora de los libros de poesía Poemas Para/normales
y Lógica Incompleta.
[Link]
AL SUR

No suelo hablar de van Gogh,


pero viví sus obras,
estaban al sur a orillas del camino
que llevaba hacia una ermita
más hermosa que Italia.
Caminé con un poeta que tenía
los labios manchados de vino y nicotina,
igual que yo.
van Gogh apareció en paredes de barro,
en horizontes amarillos, en su voz.
El tiempo sólo alcanzó para el asombro,
y de “vez en vez” decir,
“qué bueno es estar aquí contigo;
recuerdo de eternidad”.
Mientras idolatraban a la ermita;
encendí un cigarrillo,
tomé un trago de Clos de pirque
y un par de fotografías tras su arquitectura;
un santuario indescriptible.
El poeta me contó el secreto de las nubes verdes,
y yo, el nombre de las flores.
En el agua de sus versos
flotaban botellas de eternidad;
tiré las redes…
ERICK G.
En la cédula figuro como Erick Alexander Guerrero Morales, nacido al sur
del sur de Colombia en la ciudad de Pasto Nariño, un 28 de agosto de 1991.
Licenciado en Lengua Castellana y Literatura de la Universidad de Nariño, me
gusta el blues y la poesía y lo fácil que se pueden combinar con el licor.
Contacto: 318 332 09 30
INTRAMORFOSIS.

Tengo aún en mí
Tu noble furia 
Tus ojos de caleidoscopios enfilados al universo 
Las laceraciones de tus besos
Y el vaho de tu cuerpo ausente 
Cargo con ese peso en mi pecho a donde voy
La luz del sol no le da nunca
Y la humedad hace que me pese
Un poco más cada vez
Acaso no es un cáncer Kafkiano que crece dentro de mí
Que se retuerce entre latidos
Que se alimenta de soledad
Rasca las paredes internas de mis pensamientos 
Que va conmigo y bebe de lo que bebo
Entre los crujidos del derruir mis fuerzas
Fuma de lo que fumo aguzándome las palabras
Y lo estropea todo
¿Acaso alguna vez mientras sueño?
No surgirá como un insecto con aspecto vomitivo
Destrozando carne y espíritu
Volará por la ventana del tercer piso abandonándome
Y a la mañana que sigue cuando me despierte liviano…
Entonces podré exhibir el gran abismo de mi ser.
JORGE ERNESTO GUANCHA SOLÍS
Seudónimo:
Ernesto Solís. 
Nacien Ipiales; Nariño. Es Magister en Didáctica de la Lengua y la Literatura
Españolas de la Universidad de Nariño, Colombia y licenciado en Lengua
castellana y Literatura por la misma Universidad. Su trabajo literario figura
en las revistas Expresiones; Awasca; Caldo de Lengua y la Antología de Jóvenes
Poetas del Sur de Nariño Aurelio Arturo. Es autogestor de contenido literario
en redes sociales como You Tube: Ernesto Solís; y Facebook: Texto Maltrecho.
Storn Hero,
Contacto:
3168832406.
CONFESIÓN
 
Ante el apogeo de esta feroz historia
declaro que he sucumbido ante la fría soledad,
y que también su veneno me hizo excelso e inmaculado.
 
Declaro que deserté de la bohemia
y me sumergí hasta el infernal
embeleco de la auspiciada realidad.
 
Declaro que escribo con tinta roja
como metáfora de la sangre
que transpiro en cada
inmisericorde verso.
 
Declaro que, escribo en compañía de un felino
y que su idílica mirada es brebaje obnubilador,
capaz de conferir la rudeza y lucidez
de todos los faraones.
 
Declaro que no doy por perdido poema alguno,
pues soy un atípico arquitecto, constructor
de mi propio flagelo. Jugando en grandes ligas,
engullo mis propias miserias.
 
Y al parir cada palabra aquí expuesta,
confieso que he transgredido violentamente
cada fibra de mi agobiado ser.
RICARDO CAMILO MONTENEGRO SOLÍS

es un perenne estudiante de Lenguas Modernas en la Universidad de Caldas,


amante de los idiomas y del jugo de lulo, a sus treinta años no concibe un mundo
sin poesía ni cerveza. Dice ser habitante de la desmemoria pero es de Ipiales, con
una biografía tan breve que alcanza en la parte de atrás de las calquitas de la
Chocolatina Jet.
Correo: camilo.solis1@[Link]
Celular: 314 388 6954
Instagram: @lea_gonorrea

ODA A LA CERVEZA
 
Intento dedicarte algunas palabras tratando de rendirte homenaje justo.
Sé que eres religiosa, hermosa, dorada, a veces mulata,
Vetusto sabor a campos dorados,
Imagen fría de la perfección liquida.
Inexistente tu presencia en lo más recóndito del mundo
Eufemismos, halagos, prosas y de más se pelean tu aprecio o desazón
 
Efímera sensación de felicidad y tranquilidad,
Causa y solución de todos los males.
 
Vendita tu entre todas las mujeres y vendito es el fruto de tu dionisiaca virtud
 
Ojos velados por melancolías,
Estrepitosas euforias,
Vidas vacías, banas e inconformes,
Utopías elevadas a una potencia infinitesimal,
Son el producto, la causa y la consecuencia de tu consumo.
 
Te tuteo porque te siento cercana, amiga, casi, casi, familiar.
 
Poetas, escritores y bohemios han brindado contigo,
Insultando, llorando y sonriendo...
 
Y podría dedicarte versos la noche entera,
Pero te me acabas y ya estoy algo ebrio
Mas cuando un ebrio cae, un millón se levanta.
AlMANCHARTES.

Alamanchartes es una persona, escondida en el común de lo


cotidiano, nació el 22 de junio de 1999 en la ciudad de Ipiales, labor atribuida
a una partera tradicional del mismo territorio, me crie en una familia
tradicional y muy unida a la edad de 15 años culmino sus estudios básicos
secundarios, actualmente se encuentra cursando decimo semestre de la carrera de
arquitectura en la ciudad de pasto-Nariño, un Ipialeño que ama su tierra.
Facebook: jhorman Aldahir Fuertes Fuertes.
Correo electrónico: fuertesj048@[Link]

SOMOS LA COSECHA
ROLANDO DÁVILA SÁNCHEZ

(Managua, Nicaragua, 1989), Ingeniero en Calidad Ambiental con Maestrías en


Cambio Climático, y en Recursos Naturales y Desarrollo Rural, poliglota y
artista marcial, combina su colaboración en artículos científicos con la
participación en antologías de cuento y poesía, en revistas como: Ecofronteras,
Monodemonio y Tóxicxs

MACILLA EN LOS DEDOS


 
En el principio no había nada
y será el vacío cuántico al final
y del subproducto consciente se estila
que los humanos sean la forma última.
no cualquiera, sino algunos, desde la dialéctica
habrá espíritu de insatisfacción
ya el mito del bien eterno embargado
pero la vida en sociedad no podía ser tan fácil,
no es natural, porque quienes sienten
la mentira del alma
buscarán como doblar lo recto porque se ve curvo
así nadie será salvo por el mero placer del pecado
se eligieron las mentiras que querían creer
la de la normalidad y del está bien
todos lo hacen, no hay otra forma…
Sociedades corruptas de raíz, parásitas de sí mismas
bajo la falsa promesa del consumo exponencial.
WALTER UGARTE,

Soy peruano, mi ocupación es: Contador y escritor


Algunas publicaciones literarias: - Cuentos sobre brujas – Editorial El Gato Descalzo,
relato La diablera - Muerte Súbita – Editorial Limbo, relato Exorcismo - Revista digital
El Narratorio N 47, relato Michigan - Seres Mágicos del Perú – Editorial Malabares,
relato El duende músico

Facebook: [Link]/[Link].7
REVOLUTION  9

La noche lluviosa es fría y oscura. Me encuentro en mi habitación en el 


quinto piso repasando algunos libros de la universidad. Felizmente
tengo las ventanas bien cerradas para aislar los molestos ruidos
externos. Una botella de whisky me ayuda a combatir el intenso
frío. Repentinamente unos golpes fuertes en la ventana me apartan de
mi concentración.

Extrañado, abro las ventanas. El terrorífico ulular del viento y los


sonidos producidos por las gotas de lluvia al caer me hacen
estremecer. No puedo distinguir a nadie afuera. Pienso que
probablemente se haya tratado de alguna rama que el viento lanzó
contra mi ventana. Me siento afortunado de tener este pequeño pero
acogedor espacio en medio de la gélida noche.

Algo cansado,  debido a las intensas horas de estudio,  cojo mi antigua


radio de transistores y decido escuchar un poco de música. No
encuentro nada interesante en la FM, entonces  pruebo a encontrar
aleatoriamente alguna señal en la onda corta. Al cabo de unos minutos
logro captar una emisión que inicialmente desaparecía a cortos
intervalos de tiempo. Ubico la radio en un lugar adecuado de la
habitación y por fin puedo captar la señal de manera más audible. Es
una emisora algo extraña por estos lugares debido a que transmitían
un especial de The Beatles. El idioma en el que hablaba el presentador
era el español pero su acento no lo había escuchado en
ningún otro país de habla hispana. Deduzco que el español no era la
lengua materna del locutor. No le entiendo muy bien debido a la mala
pronunciación y a las interferencias radiales, pero capto el mensaje de
que se trata de una edición  especial de dicha banda inglesa.

Elsonido de la armónica tocada por John Lennon en la canción Love me


Do, una de las más representativas de The Beatles, acompañada por
las voces de Paul McCartney y George Harrison alegran mi pequeña y
solitaria estancia.

Mi felicidad es efímera ya que el segundo tema programado es Eleanor


Rigby. Escucho el sonido conjunto de los violines, violonchelos y violas,
seguidos por el coro que se asemeja más a unos gritos ¡Ah, look at all
the lonely people…! . La vocalización ruidosa  hace cambiar 
instantáneamente mi estado de ánimo.
Finalizado el segundo tema, el presentador hace algunos comentarios,
sin embargo debido al extraño acento y a la señal que por momentos
se iba no logro entender nada.

El tercer tema musical programado del cuarteto de Liverpool no es


nada conocido para mí. Lo poco que logro entender del locutor antes
de presentar el tema es que pertenecía al Álbum Blanco.

Inicialmentepienso que la señal se está interrumpiendo o cruzando


con alguna otra emisión. Pero no es así. Escucho una voz clara y firme
que dice varias veces number 9, number 9… luego diálogos sin
sentido, sonidos de violines reproducidos al revés. Noto que mi mente
se adormece, como si estuviese cayendo bajo los efectos de algún
alucinógeno.

Siento que pierdo la consciencia y me veo transportado a diversos


lugares, atravieso extensos riachuelos, enormes montañas grises,
lejanas ciudades en el medio oriente. En medio de este viaje onírico
escucho gritos de mujer, llantos de bebé, el crujido producido por la
madera mientras se quema, oigo cánticos que me recuerdan a letanías
en alguna extraña lengua oriental. La escena fue tomando forma y
aclarándose. Estoy en un lugar amplio, al parecer alguna antigua
iglesia. Las columnas de blanco mármol, el piso de alfombras rojas.
Unos cirios prendidos alrededor de un círculo. En el centro veo una
persona que viste una túnica negra, usa una máscara de un macho
cabrío,  sostiene un bebé con una mano y en la otra empuña una daga.
Aún no logro procesar bien lo que estoy viendo cuando la escena se
desvanece y nuevamente soy transportado a otros lugares, visualizo
diversas guerras por las que la humanidad ha atravesado, gente
muriendo en las calles a causa de plagas y hambrunas, lastimeros
gritos de los desdichados. El sonido de la madera quemándose se hace
más notorio. Esta vez,  hay una hoguera en las orillas de un lago y
soy yo quien arde. La temperatura aumenta y siento que el fuego
derrite mi piel. A duras penas escapo de la hoguera y me aviento a las
frías aguas del lago.

El sonido que producen los cristales al romperse me despierta de la


alucinación. Ya es demasiado tarde. Estoy cayendo y no puedo hacer
nada para evitarlo
DIEGO FERNANDO GUTIÉRREZ VERA
 
Nací el 26 de septiembre de 2001, escribo desde los dieciséis años, coautor
de una antología poética,
Mecanografío a las circunstancias de hoy: la narrativa, la poesía, y trabajo en
sonido bestial  (dramaturgia).
 Redes 
sociales: Diego F. Gutiérrez
Cel: 3155375609

LOS DEMONIOS DE HÉCTOR


 
 
Cuando la sangre fría y oscura, se esparcía por todo su cuerpo y se
enganchaba a los sobresaltos, sus vasos capilares hacían del río purpura, la
contaminación más putrefacta que sus ojos habían, sin temor, advertido en
todo Ponce. Las jeringas describieron la soledad en la que llevaba, llevaba
cargada sin resistencia, con un peso soberano, que la locura y las tormentas
incesantes achicaban sus adentros, la calle era gris de peligrosa, rostro
taciturno y desequilibrado, cuestas y bajadas que pintaba el laberinto, y
edificaba unas murallas que dejaron que él sea esclavo de las restricciones.

Nueve meses habían transcurrido desde aquella infernal concurrencia,


cúmulos erróneos lo dejaron perder la balanza y se dejó caer, literalmente,
fueron nueve pisos, que, junto a la subconciencia y la apatía del tumulto y
destrucción, lo arrastraron a buscar la libertad, a hallar el foco que le
brindaría la paz que podría saciarlo, estaba complicadísima la situación. Ni
siquiera llevaba premeditado el día de su ocaso, pero el maldito alucinógeno,
el voraz consumo de fármacos y lo más inmundo que condicionaba, quiso,
sin duda alguna, irse de bruces desde nueve bloques. Llevó tiempo
recargando y coordinando su locomoción.

¡Es el jibarito! – se anunciaba a todas las cuadras del grito churumbel, sin
pudor alguno, y las camisas izadas a lo más alto para dar la bienvenida. -
Cuidado, coño, cuidado – decía previniendo, empujando esfuerzos para
levantarse de la silla y sostenerse de pie, firme y erguido, más que claro, fue
imposible la supuesta probabilidad – Auch, coño, auch – ahuyentaba con
clamor.
La comuna volvió a ser la misma, reivindicando los matices y multiplicando la
gracia a Cristo por la recuperación, que para muchos era cosa inadmisible.
Anterior a lo acontecido del terrible estruendo, suscitaba el tañido de las
maracas, así se comunicaba. Su tío, Jonás Pacheco, confiaba de sus garras
para hacer la revolución a travé de la armonía y el guaguancó, lo acarreaba
todos los sábados al pueblo de Templo Rupestre, donde cantaba y hacia
amigos como a nadie, es allí donde entabla nuevos rumbos y lleva consigo a
Dios en la buchaca derecha, y en la zurda su primer tabaco. Fue a los 13 años,
época que empezaba a navegar en vía contraria, porque no fue consciente
del daño en todo su contexto, pisaba un desaire, percibía el fuego
saqueándole toda la sangre purpura que le succionaba y lo perduraba en una
sequía, el humo fue su mejor mujer, pareja-pareja, la puta más consoladora,
como tiempo después podía haberlo desvirgado la cocaína.

-Chico malo del Bronx, ¿sigues incitando al jibaro a que se dé puñetazos? –


Inquiría Rossi -Vamos a echarle a la pica pica, yo no lo hundo en una
alcantarilla, sabes bien que Héctor tiene más vidas que un gato, y más vicios
que un alguacil -. Explico Wilson, tipo sutil y malsano, que junto a Héctor
convergían un dúo de tenacidad, y cometiendo delincuencia en todos los
clubes en donde después de dicha acción, desaparecían dejando
únicamente el rastro de humo y la saliva melódica en un trombón bien
expelido el viento. Vacilaban bueno.

Wilson sabía controlar las obnubilaciones, porque su filosofía explanaba sus


manías y otros aperos para hacer de la magia, el abracadabra rítmico del
caribe-neoyorquino. Héctor, personalmente no vivía, sobrevivía, porque era
efímero lo que profetizarían del día de su suerte, ya era una desgracia la
convivencia, porque previo a su intento de suicidio, Rossi, su mujer, era otra
adicta al éxtasis del anormal comportamiento, la indecencia, la salsa, olía y
huelía los demonios que resurgían del campo subyacente para acaparar sus
vidas y dictaminar asolándolos.

Ya enclenque en un diván, balbuceando, intercambiando palabra con el


desconocido espectro sin rostro y sin marca, y olvidadizo completamente de
en qué estación del universo habitaba. Al instante le llama Rossi por teléfono,
afirmándole que sus inconvenientes se pasaron de la raya y de la frontera, de
manera muy desmesurada e ilegalmente. Todo se fue a la deriva, había
muerto su hijo, se había disparado en el hipotálamo…
Las fuerzas quedaban desechas en cenizas y entregadas al aire, Héctor
estaba muriendo y tenía que dejar obra, eso pensaba desde que era un
pedazo de carne con patas que cantaba hasta que su garganta extraía un
carraspeo por la extenuación.
-
La separación es el contrato social más sensato en cuanto vives una guerra
civil – Aseguraba Rossi. – Yo lo quise, pero él prefería sus demonios, aunque a
Dios siempre lo buscaba en los rincones para la atrición –. Se anquilosaban
sus quejumbres y conflictos que en la vida resistieron asumir. Wilson inserta
ayudas para el jibarito de Ponce. Se tiran a Panamá.

Durante el viaje, Héctor subestimado por su realidad, a tener que arriesgar lo


último que no podía morir antes que él, sino con él, allí en el féretro con una
insignia que regulaba el concluir de su vida. Llegando al país del canal, antes
que meterse a un burdel o subirse a una tarima, o para que Wilson de
manera sorpresiva, llevase a su exhausto amigo a donde lo sacaría de la
ruina, El cantante decide tomar las riendas de la peregrinación, y en una
plaza empieza: “Ay, como lo escupieron cómo lo empujaron, cómo lo llevaron
a crucificar, si viéramos b…” y se echó a llorar. Héctor no le importaba el por
qué ir a Panamá, sabía que Wil era alguien que traía soluciones más que otro
bulto encima. Y es en esa noche, esa precisa y sosegada noche, cuando
descubren a unos jovencitos con una guitarra y voz, entonando un:
“Yo, soy el cantante, que hoy han venido a escuchar, lo mejor, del repertorio a
ustedes voy a brindar”. Se daba tregua a la hecatombe del jibarito, eran
Raulito y Yoe, a salvar la patria carcomida, donde se adhieren The Good, The
Bad, The Ugly: El Cazangero, EL CANTANTE.
DAVID ESTEBAN FUERTES CHALAPUD

Nací en Ipiales un pequeño municipio parte del hermoso departamento de


Nariño al sur de Colombia; me crié y estudié en el mismo pero estoy
haciendo mis estudios superiores en la ciudad de Pasto orgullosamente en la
Universidad de Nariño, curso el séptimo semestre de Licenciatura en Artes
Visuales. Escribo desde los 15 años tratando de desahogar mi realidad y
centro mi vida hacia el dibujo en todos sus campos más enfocado al dibujo
de aquelarres y seres míticos algo surreales.
Instagram: @Dybbukart
Número de teléfono:
315318037
Correo:
davidf-333@[Link]
J.M. YELLOHASTUR.
Nací hace veinticinco años en un pueblo frío que le llaman la Bolsa. Me crié
escuchando los chismes de la gente, que las  muchachas de servicio me
contaban para que no muriera llorando, luego cambié esos chismes por
libros y ahora trato de soportar unos y otros. Después de salir a la Villa
Viciosa volví a un pueblo frío que le llamo la Bolsa. vientoqueseva@[Link]

ADAPTADO

He sentido los años iguales, encerrado en esta habitación que llaman mundo.
No he muerto, no quiero que mi madre sufra más. Para no chuparle la sangre
me levanto todos los días y consigo dinero, que guardo porque no tengo
ganas de gastar, me remuerde la idea de poder tenerlo todo y estar tan
incómodo, quisiera comprar amaneceres u horas de sueño. No leo, me cansé
de palpar tantas verdades y no soportar ninguna, no puedo ser coherente
con alguna solución, además no deseo recordar que estoy adaptado, que soy
martillo, rueda, sangre, humo y tiempo. Evito la música, me recuerda que
podía escapar, no me complace ningún sonido y todas las letras son espinas
de tristeza o idilios que muerden y mastican, inalcanzables. Envidio y odio a
los pájaros, siempre cantan temprano con el mismo ánimo y sacian sus ganas
de volar. Los optimistas, incansables frente al fracaso, saltan para agarrar
cuerdas de ilusión mientras se hunden en el pantano, el barro que salpican
me corroe.
 
Salgo a caminar muy tarde o muy temprano. Los andenes no tienen muchas
manos, en la oscuridad el brillo de los ojos no dice nada sin el gesto de la
cara, se callan cifras y promociones, aparecen las puertas y pocos quieren
venderse. Camino con el borracho que grita lejos del peso del compromiso,
entiendo al que se impregna el alma de pegante, al que pide y roba para una
bolsa de base, de susto o para una línea escrita de ánimo blanco; si
tuvieran los vería cuando vengo a casa, mientras acomodan vanidad en los
estantes de los templos, aflojan la correa en los restaurantes, miran libros
con desdén, pagan anímicas caricias, esperan en fila para entrar a un teatro o
a un salón de belleza y abrazan copas brillantes;  buscan el escape con la
misma ansiedad disfrazada, pero son viles, sintiéndose mejores, orgullosos
de hacer parte del engranaje, desde donde carcomen en silencio y pueden
ver con desdén y asco a los que no tienen. Regreso a casa sin prisa, sé lo que
me diré mientras espero el privilegio del sueño..
Mi madre no habla porque la sordera no le permite escucharse, yo no
hablaba porque me escucho demasiado. Desde que los días empezaron a ser
iguales he perdido personas, las conversaciones tan comunes y tan
complejas me aterran. Hablar de mi experiencia era comer lo vomitado y
compartirlo. No soporté ver cómo mis cuates se engañaban, se convencían
de que es lo correcto, así es la vida; me desterré al sentir al amor aplazado
por el reconocimiento y el deber, al escuchar como el sol le reclamaba a la
tierra el precio de su luz. 
 
En un descuido fabricado por mi curiosidad llegué al ángulo ciego, había
tenido días y semanas de encierro, pero olvidaba y volvía, imaginaba un
camino, vislumbraba un final, luego las direcciones se consumieron
en lo inalcanzable. Antes era el no importa de desechar a quien opine y
seguir como el borracho, ahora es el no importa de en realidad no importa;
puedo moverme, el movimiento me hace sentir vivo y es lo que menos quiero
sentir. Los antídotos son muchos pero desde el ángulo ciego ninguno cura.
Los primeros años desesperé sin saberme dueño de mi nombre, luché por
volver, escuché y apliqué consejos, temple la voluntad, recurrí a la disciplina,
tomé pastillas, pero al final me aislé y me aislaron, como veía desde ahí,
desde aquí, causaba miedo y preocupación. El cambio asusta, por eso el
mundo se desmorona, intentando ser el mismo.
 
Pero ahora, cuando todos están encerrados y muriendo, siento mejor,
compartimos un estado, seguros de que la normalidad quema; un
fósforo encendido prende la caja entera pero un montón de apagados
pueden apagarlo. Estar adentro es la única manera de protegerse y proteger
hasta el desconocido, no soy el único que quiere salvaguardar al otro sin
pertenecer a un grupo que odia a otros grupos. La muerte cae como niebla
para enfriar el mundo, gatea bajo las puertas, toca a cada individuo y susurra
una estrofa de esperanza y luego otra, otra y otra. Eco para memorizar y no
olvidar.  Los finales reunidos y esparciéndose chocan y destruyen miles de
ideas. Un virus trepó el muro, miró lo que hay afuera, viene a despertarnos,
no le creemos, lo juzgamos y lo tratamos de destruir, pero es firme, es eco
que grita.
Siento mejor. La vida se ha vaciado en su intento de sorprender, sensibilizar,
es decir, amar al hombre, de poco sirvieron los colores de las hojas, los olores
de las frutas, la textura de la tierra. No, no se vació, la vaciamos, la
paralizamos para manejarla, la maquillamos para esconderla y luego la
olvidamos, hicimos un cofrecito elegante y seguro para encerrarla y
exprimirla. La vida se cansó y llamó a su hermana predecible para que
susurre, para ver cerca y enfocados.  Reina el silencio, las soluciones de las
páginas son operativas. Los pajaritos no desesperan en la mañana, recogen
sus alas y caminan. Los optimistas abren los ojos y quieren salir del barro. Las
calles descansan, la misma sombra se desprende de quien tiene y no, la
ansiedad se iguala y los espejos escupen a los reflejados.
GLENDA JIMÉNEZ

nacida en 1994 al sur de Ecuador, docente vocacional de Lengua y


Literatura, lectora y escritora en tiempos de confinamiento. Investigadora y
colaboradora en proyectos educativos

Animalía
El instinto se activa.
Arqueamos la espalda con desgano
Cincuenta veces olfateamos,
 la cocina,
                                                                   
(sin razón)
Haríamos de memoria el laberinto
entre la cocina y el baño
 
el amor nos desbordaba,
luego,
                                                                    
la histeria.
El cariño aparece
confundido por la pereza
aunque,
nos amansan las redes
pero, 
excita el peligro
la rutina del bienestar quema,
                                                                  ¡Arde!
Trasnoché;
hasta que la mañana
con su haz me cegó
Los sofás son más cómodos,
                                                                 
                                                                 
Ahora.
La ventana hipnotiza
proyecta la vida que tuviéramos
El timbre canta
                                                                 
Asusta.
Como asustan los extraños,
Besos
Evadimos las caricias y disfrazamos las bocas,
Pálidas
blancas de salud.
El papel higiénico turbó las mentes
pero,
el tintineo de los niños,
música de fondo que nos arrastra
de vuelta a la                                           
felicidad.
MARCELA FUERTES.

Soy Marcela Fuertes, amante de historias de calle, de amor y desamor, sonrió


demasiado y laspersonas creen que siempre estoy de buen humor, me gusta
escuchar y ayudar con recursos que se me den bien. Creo en revolución
originada en cualquier campo, educación, arte, protesta, etc. Me gustan las
diferencias humanas y compartir percepciones de diferentes temas. Contacto:
Facebook: Marcela Fuertes López
Celular: 3172215008

OTRA NOCHE SIN DORMIR

Ya son tres noches sin dormir.


El miedo me atormenta, miles de pensamientos en mi cabeza,
¿cómo pude quedarme sola?, ¿cómo no entendías que te necesitaba?,
en fin, no soy de pedir nada.
Ahora pienso en todos los errores que cometí, en lo que hice mal,
respiro profundo, intento no sentirme insuficiente,
vuelves a mi cabeza,
vuelve aquella fatal decisión que marcó mi vida,
ahora pienso cuán sola estoy y lo bien que me siento,
¿y si te llamo?
No, mejor no, no soy mujer de rogar,
en fin, no he visto a nadie hace 8 días,
a veces quisiera hablar con alguien
y contarle lo triste y
abrumada que me siento,
pero recuerdo que todos saben que soy una mujer fuerte y alegre,.
respiro profundo y pienso como me jodí la vida por tu amor.
CATALINA ARTEAGA,
Ipiales,
Nariño 9 de diciembre de 1999, amante empedernida del arte en todas sus
expresiones, dibujante empírica por pura pasión y admiradora de la belleza de
la vida. Le encanta encarnar su mente y su espíritu creativo en espacios llenos
de color. Redes. Instagram: cata_arte99 Facebook: Catalina Arteaga
MI YO ALEGRE
JAIRO YELA.

@JairoYela Bogotá 1997. Reside en la ciudad de San Juan de Pasto al sur de


Colombia desde el año 2002. Actualmente cursa estudios de
Licenciatura en lengua castellana y literatura en la universidad de Nariño

SEÑOR PRESIDENTE
 
Fíjese, señor presidente:
que nunca ha sido
mi deseo más ambicioso
salir a protestar
 
.
“Allá afuera matan”,
me dijo el otro día
la abuela de un amigo
.
Yo por supuesto me asusté
 y casi me vuelvo.
 
 Pero si supiera, señor presidente,
que si me quedo quieto
me da más miedo.
 
Aunque acá afuera maten
allá adentro tampoco
se está tranquilo,
a uno se lo comen los gusanos
de la muerte de los otros.
 
ROMINA GALLEGOS,
Enamorada de la Amazonía y su gente, de la luna, la pintura y
el agua. Nacida en Quito, mi infancia se desarrolló en Guayaquil y con raíces
del Chimborazo. Parte de mi corazón está en Guayaquil y la otra en Bolivia.
Estudié Sociología y principios de teología.

LOS CUERPOS QUE NO IMPORTAN


 
De los cuerpos de aquellos que ya no están,
porque se los llevó el virus,
y a él lo ayudaron la falta de atención médica y el olvido.
De aquellos que no existen para el resto de la sociedad,
de los que nunca la gente se percata,
porque eran aquellos que vivían en condiciones donde la atención no
llega, ni llegará.
Es de ellos, que hoy en día se habla todo el tiempo,
el día de hoy es cuando aparecen sus cuerpos y causan “horror”
les preocupa su muerte, porque significa que aumentan las cifras, les
inquieta porque se confirma que el sistema colapsó,
y al igual que ellos, muchos no serán atendidos.
Les altera que tengan un “justo” descanso,
porque cuando les llega la muerte,
es como que se quedara con ellos,
les asusta porque la muerte deambula con ellos en las calles de la
ciudad.
Son
los cuerpos de los que no importan,
porque nadie quiere verlos envueltos en sábanas sobre las calles,
no quieren verlos cubiertos en las fundas plásticas.
No creo poder imaginar el dolor de aquellos que los quieren,
que, al no tener respuesta alguna, y con el dolor de su pérdida,
encuentran respuesta en sacarlos,
 
en mostrar que son los cuerpos que no le importan a nadie más que a ellos,
porque han sido olvidados hasta en el momento de su muerte.
Ahora les preocupa sus cuerpos expuestos,
pero nunca les importó la calidad de su vida,
sus miedos, sus dolores, sus enfermedades,
o si acaso lograban comer al día.
No les importa si ellos tenían un techo,
una familia, un trabajo o una vida.
No, nunca les importaron.
no les interesa,
no quieren saber de ellos,
solo quieren que los escondan,
que los recojan,
que se los lleven,
los cremen o entierren,
y que no se sepa más de ellos.
Lo cierto es que sus cuerpos no se pueden olvidar,
sus cuerpos que fueron abrazados solo por la muerte,
porque es la única que puede acogerlos,
ya que nadie más sabe cómo hacerlo.
La ausencia de su vida será algo que no se borre de la memoria,
que no puede borrarse de la historia,
porque los cuerpos de los que no importan, SÍ IMPORTAN.
los cuerpos de los que no importan, DUELEN.
y aunque no puedan hablar, sus cuerpos exigen JUSTICIA.
 
Para ellos y sus familias, lo que sale de mi corazón en esta impotencia y dolor
 
LUIS ANDRÉS LÓPEZ LUZURIAGA 
(Quito, 23 de Enero de 1991)
Es un diseñador, Ilustrador, fotógrafo y artista plástico, culminó sus estudios
en artes plásticas en el año 2018 en la facultad de artes de la UCE, A realizado
varios exposiciones colectivas en varios lugares del país como Quito, Guayaquil,
Cuenca en el marco de la bienal 2018,  Riobamba en el Salón nacional de Dibujo
año 2018, entre otros.
Lulopez9123@[Link] [Link]

"ENTIERRO DIGNO"
Oleo sobre metal.
 
ESTEBAN CHAVES LÓPEZ
egresado frustrado de mercadeo, se inició en el sublime mundo de la literatura a la
corta edad de 14 años, sin embargo solo 7 años después llegaría a tomársela
enserio, empollando en las bibliotecas con los clásicos de la literatura universal, y
en tertulias de borrachos que de vez en vez se les escapaba comentarios alusivos a
la literatura o plagios de ella. Distinguidísimo escritor según su mamá y su abuela.
Contacto:
whatsapp 315 619 0445.

JACQUES DE MOLAY.
 
Perseguido cual si fuese el más ruin de los pícaros, después de desbordarles
de gloria y extender su doctrina decadente, te anatemizan y te asedian en una
común pero vil conspiración. Viejo e hidalgo caes presa de sus garras. Siendo
tu por quien ganaron sus “santas” guerras, te colman de oprobios y
vejámenes, en lugar de entregarte los laureles correspondidos y coronarte
sobre tu yelmo, te debían el mismo paraíso que ellos inventaron, te debían el
honor y la vida, y a cambio recibiste una muerte en la hoguera. Qué muerte
tan honrosa en aquella época!! Pues en ella también murieron científicos,
filósofos, y hombres que querían un mejor mundo.

Mientras tus hábiles manos de guerrero estaban atada, tu rostro que reflejó el
candor y a la vez prudencia se cubría de un espeso humo efecto de la paja y
madera que achicharraba tu cuerpo, aún así diste otra prueba de honor,
gallardía y amor por la humanidad maldiciendo al rey y al papa, los
responsables de tantos suplicios de aquella sociedad.

Merecías los más altos lores y condecoraciones, las tierras a las que llegaste, y
a cambio te dieron muerte y deshonra. Era lógico esperar eso de quienes
profetizaban el falso cristianismo, de quienes blasfeman contra la vida y la
viven como helmintos, para quienes el orgullo, el honor, la autoafirmación y la
ciencia son pecados, quienes aman más a sus ultramundos a que a la
humanidad, y quienes proponen la resignación como filosofía y forma de vida.

Enorgullécete de tu muerte, porque si te quemaron fue porque ellos te temían


y porque tenías las virtudes contra las cuales ellos profesan y jamás las
adquirirán.
 
SEBASTIÁN ORTIZ A.
29 AÑOS.

Soy estudiante de Comunicación Social por la Universidad Central del Ecuador.


Entre mis proyectos literarios consta la publicación de varios textos en sitios webs y
en la antología “Digresiones IV”, libro físico dirigida por el poeta Fabián Guerrero.
Actualmente acabo de lanzar digitalmente mi poemario “Que mala suerte la mía,
sigo despertando”. Grabé un disco LP como bajista de la banda Noiser.

Facebook: [Link]
- Sebastián Ortiz (Ernesto SG).
Instagram: [Link]
@elernesto_sg
Whatsapp: 0963044945
 
EL ORIGEN DEL VIRUS, LA MEDICINA PRIVADA Y EL ESTADO

El país entero había sido puesto en cuarentena. Las fuerzas armadas se


adueñaron del poder y sentenciaron fuertes medidas de control. Todo
apuntaba a que la emergencia sería cuestión de días o algunas semanas.
Nadie se imaginó que se prolongaría durante meses. En medio de tanta
tragedia y angustia llegó la noticia de que la cura había sido descubierta.
Todo volvería a la normalidad en el país según lo planificado de no ser por el
acto irresponsable de un ciudadano…

Ernesto había soportado la cuarentena desde su propio encierro. Un fuerte


olor a cebolla lo despertó, era ya casi la una de la tarde. ¿Qué día es? Se
preguntó; claro, había pasado los últimos días de cuarentena pegado a la
cama leyendo algún libro o viendo películas sin sentido. De cualquier forma
había que matar el tiempo antes de que lo matase a él.

Siempre había pensado que eso de matar tiempo era poco probable. ¿Cómo
se mata el tiempo? El tiempo está ahí: estático, inmutable ante la fugacidad
de nuestros días; es eterno ante la mortalidad del hombre y su frágil
existencia. Siempre despertaba con ideas absurdas como estas, en especial
los últimos días.

Al sacar la cabeza por la venta pudo observar cómo la gente desaparecía


entre el olor a cebolla y días sin nombre. ¡Sigo vivo! Gritó y se volvió a
dormir.

Si había algo peor que tener el cuerpo encerrado bajo mandato y ley
suprema era encerrar la mente. El peligro de vivir con uno mismo. Esa
agobiante encrucijada de tener que soportar la angustia y el dolor propio.

Estar solo no es el problema, pensó. Nunca ha sido un problema. El encierro


era lo que lo atormentaba. Los días sin nombre. No había día o noche, el
tiempo se lo medía en estar despierto o estar dormido. Las horas se le
chorreaban entre los dedos.
Más tarde ese mismo día, cuando empezaba a oscurecer, unas tímidas gotas
empezaron a golpear su techo de eternit. Tomó su celular, se cubrió el
cuerpo con una manta y se volteó para estar más cómodo mientras con su
dedo índice deslizaba la pantalla del aparato electrónico. Vio en las noticias
que la cura había llegado a su país.

Esa misma noche Ernesto salió de su casa en busca del hospital en el que
había sido internado días atrás, burló la seguridad, se infiltró en los archivos
del edificio y buscó su nombre entre los tantos que ahí constaban. ¡Eureka!
Ahí estaba su nombre con tinta roja entre la lista de los pacientes con
inmunidad congénita. Se dirigió al laboratorio del hospital, tomó una
muestra de su sangre y una muestra del medicamento recién llegado no sin
antes destruir el resto que estaba almacenado. Antes de abandonar la casa
de salud dejó una nota que fue encontrada al siguiente día por la policía, la
nota decía: “No hay cura para un sistema tan enfermo. Estas muertes las han
provocado ustedes. Salven a los suyos que yo salvaré a los míos”.
1.
MÓNIC BATHORY
SEBASTIAN ERIRA- MARCELA VELASCO
 
El virus se movía con aterradora velocidad entre la población del mundo,
saltaba de país en país dejando tras su paso una abrumadora sombra de
incertidumbre y desesperación, comenzó gradualmente a cobrar la vida de
cada vez más personas, líderes de naciones y comunidades tomaron sus
decisiones. Los ciudadanos llenos de pánico, se limitaban a acatar órdenes,
es ahí donde comienza esta historia...

Centramos nuestra vista


en los sectores pobres de una de las ciudades bajo la medida de aislamiento,
el efecto económico era evidente, en especial para el hogar de los Bathory
las vísperas de una hambruna atosigaban a la familia con crueldad, el agobio
los envolvía como una pesada carga, luego de intentar conseguir los
alimentos que usualmente serían suficientes para subsistir, la desesperación
de personas y la avaricia de dueños de comercios habían culminado en el
aumento escandaloso de los precios, haciendo imposible para familias como
ellos poder alimentarse.

Su primogénita había sido bautizada con el nombre de Mónic, haciendo


honor a su actitud dulce y altruista, quien para ese entonces era una chica
de jubilosos 20 años, una edad que simbolizaba su reciente adultez y por
ende su responsabilidad como tal tanto para sí misma, como para sus dos
hermanos menores y sus padres.

No pudo evitar ser abrumada terriblemente por la angustia, el llanto de sus


hermanos suplicando comida, los incesantes rezos de su madre por una
ayuda divina que aparentaba nunca llegar, y los silenciosos sollozos de su
padre en mitad de la noche. pero lo que finalmente llevo su situación a un
punto sin retorno fue el ver desplomarse sin más a su mascota en sus
brazos, un dulce canino que había estado con ella hace años, un día solo se
le acercó  de manera desganada y con el brillo de sus ojos apagado por
completo, se recostó en sus piernas y cerro sus ojos apaciblemente, Mónic
comenzó a acariciarle, no había notado antes lo frágil que se había vuelto,
sus costillas relucían denotando los días de hambruna, en un instante un
profundo suspiro fue exhalado de la mascota. Su pecho quedo inerte, por
más que Mónic intento que despertase, su mascota ya no sentiría hambre.
Casi pudo sentir en la piel ese quiebre que experimento, de pronto todo el
bullicio de sus problemas se canalizo en un tenue zumbido, su mente se
puso en blanco, el recorrido de sus ojos se topó con uno de los cuchillos en
su cocina, y pensó entender todo al fin. Talvez no podría ser capaz de darle
comida a su familia, pero ya no se las quitaría.

Tomo el amenazante cuchillo entre sus manos, el brillo del metal solo
incitaba a su acción. Comenzó a deslizarlo sobre su piel, en algún momento
el desliz se transformó en algo más firme, abriéndose paso por la delicada
piel de la joven. Lagrimas comenzaron a salir de sus ojos al igual que
sollozos, grandes gotas del líquido carmesí hacían su recorrido hasta que su
peso las obligaba a caer, formando pequeños charcos.

La tétrica escena fue interrumpida por un ruido sordo, su hermana menor se


encontraba mirándola a algunos metros, desde el suelo.

Mónic no pudo diferenciar si la piel de la pequeña se encontraba en un tono


desalentadoramente pálido por el pánico o por el hambre que debía estar
retorciendo sus entrañas.

Se acercó a ella con ritmo lento, dejando tras de sí un hilo de sangre, y con la
brillante herramienta dejando escapar destellos de rojo intenso, la vio con
ternura, y sus miradas se conectaron profundamente, Mónic por fin rompió
el silencio.

- “hago esto por ustedes, no tendrán que preocuparse por una boca más”.

Su hermana la miro atónita unos segundos.

- “¿te preocupa una boca?, somos 4 más, el hambre no desaparecerá


contigo, no tiene sentido. ¿Haces esto por nosotros?, el dolor que pasamos
no se puede solucionar tan fácil”

Mónic se aturdió por sus palabras, bajo su cabeza y lágrimas comenzaron a


deslizarse por sus preciosas mejillas, se arrodillo y abrazo a su hermana en
el suelo, mientras en su oído le susurraba.

“palabras más acertadas no habían salido de tu boca antes” hizo una pausa…
“hago esto por ustedes”
La pequeña no pudo recitar respuesta, su voz se ahogó en un coagulo de
sangre que brotaba de su boca, Mónic la abrazaba con fuerza a la par que
clavaba aún más profundo el cuchillo en su espalda.

Se levantó desencajando la cuchilla de la carne por la que se había abierto


paso hace poco, el cuerpo de su hermana fue rodeándose rápidamente de
un charco espeluznantemente grande de sangre.

Mónic no giro su vista una sola vez, se dirigió hacia la habitación de sus
padres sigilosamente, y los vio claramente en medio de las tinieblas de la
noche gracias a los finos rayos de la luz lunar, sus padres y su hermano de
poco más de 3 años descansaban en ,la cama, completamente indiferentes
de lo que paso o estaba por pasar

“aunque yo hubiera muerto, el sufrimiento con el que son torturados no


desaparecería, solo me ocupo de asegurarme que no sean capaces de
experimentar dolor de nuevo, los amo”

Y casi a la par de la última parte de su enunciado realizo una incisión


desperfecta en el cuello de su padre, provocando que un brusco chorro de
sangre bañara al pequeño niño quien fue despertado por el viscoso líquido,
su llanto no tardo en despertar a su madre, quien presencio como un
cuchillo penetraba con firmeza el blando vientre de su hijo. Se congelo de
terror y solo pudo dirigirle una mirada cargada de lágrimas a su hija antes de
recibir una puñalada certera directo en el corazón.

“trate de hacerlo rápido, no debieron sentir dolor, y aun si lo sintieron, no es


nada comparado con lo que han soportado a lo largo de su vida todo este
tiempo”.

La joven vio su acto, y se sintió satisfecha, no pudo evitar soltar una cruda
sonrisa mientras se alejaba de la escena

“Los amo “.

Su historia no pudo ser disolvida junto con la memoria de su familia, recorre


el mundo siendo contada por el susurro del viento y las voces de las 630
vidas que la tierra ha visto desvanecerse, solo a aquellos con almas
consumidos por las brasas de la devastación y angustia.
HUGO FERNANDO HERNANDEZ ERASO

El Master
25 AÑOS
Estudié Artes Visuales en la Universidad de Nariño, desde pequeño siempre
me gusto dibujar, con el paso del tiempo he tratado de mejorar la calidad del
dibujo y aprender nuevas técnicas

[Link]
G. JAVIER TUPAZ VELA,

Estudiante de la Universidad de Caldas, en Derecho.


Oriundo de la ciudad de Ipiales, de 22 años.
Resido actualmente en Manizales
Soy más un lector que un poeta.
 
Info.
De contacto.
 Facebook:[Link]
celular: 318 709 5889

LA ESPERA EN CÍRCULO
 
Algunas horas se pasean por la calle
Junto a
unos relámpagos que acompañan una suave llovizna.
 
Y una hoja que va y viene,
Viene y va.
Marcando de los días,
Su obertura y final.
 
Un mágico silencio se pasea por la calle,
Junto a algún gato que huye de la soledad
Y un hambriento en busca de pan.
 
Una tonada fría se pasea por la calle
Llorando el eco lastimero,
De una frívola verdad.
 
Creación de un cantor en ruinas
Que se muere al respirar.
 
El lenguaje misterioso del tiempo será.
Que se escucha como un violín gastado
 
O quizás,
Sean algunas piedras que también pasean por la calle.
Y en desgobierno juegan a ser dioses.

Igual a algún poeta que pasea por la calle.


Buscando en el silencio las palabras que nunca pudo escribir.
Ilusiones y derrotas
Dejan.
Algún poema huérfano en la calle.
Deshaciéndose en una larga noche de fantasmas.

La conclusión perfecta supongo,


Para el que alimenta sus días de fantasmas.

¿Yo?
Yo soy un círculo o quizá un triángulo
Un arcoíris o un animal, qué más da.
Esperando una cosa y tan solo una cosa.

En la lejanía de la calle
Ver el universo pasear.
NICOLAS SILVA

Nace en Baños de Agua santa en el año 94, su madre Mariana y


su padre Juan. Sabia que queria ser arquitecto desde los 5 años, ahora esta en
Quito, a punto de empezar su tesis para conseguirlo, ha pasado de todo, pero
todo puede resurmirse en: Su padre murio hace 5 años un dia triste, y su
madre  esta orgullosa de hijo que tiene hoy
  Redes sociales:
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ARQUITECTÓNICO PANDÉMICO
REPENSANDO LA CASA PARA EL 2020
BYRON NACIMBA
Quito, Ecuador.
Ganador del concurso inter-facultades de cuento y poesía: “JORGE CARRERA
ANDRADE”.  Universidad Central del Ecuador  (2013).Ganador del concurso: Un
canto a la vida (2015). Ganador del concurso: Un canto a la vida  (2017).
Universidad Central del [Link] de las obras: La hora 25, Escupir sobre
la vida, El aullido, Canciones de un briago, Mecánica del vacío…
Contactos:
Correo: byroneduardo333 @[Link]
Celular: 0998983719
Facebook: Byron Eduardo Nacimba

“El hecho de que yo exista es una clara muestra


 de que el mundo no tiene sentido.”
[Link]
-SER O NO SER –
 
Tengo un despecho
en las cimas de la desesperación
que me sume en las caderas de la virtud.
Tengo un poema interior
en el infinito coagulante de la ironía
que encenderá las llamas de este mundo.
 
Soy la plegaria de tus sueños ebrios
en el esfinge de la fatalidad.
Soy el hombre borracho
en la tara estrambótica que sintetiza
la navaja del amor.
 
Soy quien infecta las noches
de los cuerdos
en la gravedad de la tristeza.
Soy el empedernido en la soledad cósmica.
 
Soy el poeta absurdo
en la ilegalidad moral de mi tiempo.
Soy quien ama
con
la desesperanza etílica de mi edad.
Soy quien se enamora
con el silencio de un niño.
¡Beber de ti o nada de ti!

Soy la persona a quien odias


por sonreírte agonizante
en la facultad máxima de mis desequilibrios.
Soy quien enloquece a diario
por pensar sentimentalmente
al tropezar con tantas impresiones.
Soy quien mira ajeno al amor
en la ambigüedad terca del sufrimiento.
Soy el ciego condenado a la ironía y la auto-ironía
el arruinado en las visiones afroditas
donde se teje el corazón al desnudo.
Soy lo que nunca seré..
 
Soy un terco asfixiado
en la manía demoníaca
en el azafrán visceral
en el monopolio del sufrimiento
anómalo de la insatisfacción verbal
en la trivialidad de un bolígrafo.
 
Soy quien aúlla en el testamento
de todo lo absoluto en un instante
en el caos universal enloqueciendo
en la piedad de mi larga miseria
escrita en cada instante.
 
Soy el mal orgasmo de mi madre
hundido en la moral del desastre.
Soy la alucinación de mi padre
en el conflicto del bienestar del mundo
Soy un acto de amor
enla mirada de un asesino.
Soy un acto de amor
en la necromancia de tus piernas.
Soy el ardor último del subsuelo
embarcado sobre la realidad
de la pasión por lo absurdo
en el estereoscopio
de la imposible verdad.
Soy el fluido orgánico imposible
que desmonta las caderas de la razón.
Soy la inteligencia brillante
emigrante de la muerte
Soy el hombre de impulsos desequilibrantes.
 
Soy -¡Otro estúpido milagro!
en el desorden de esta ciudad perdida.
Soy quien atravesó el dolor
de las palomas muertas
contagiado por mis lentes húmedos
lleno de lamentación sin techo.
 
Soy quien enamoraría tus sueños
en la promesa sin victoria
Soy el corta punzante
en la llaga de los rechazos
Soy la hoja y siembra
en el dolor de las costumbres.
 
-¡De vuelta estoy equivocado! –
Soy el efecto mariposa
en el sentido del suicidio
que va colgado del abismo
sobre la inutilidad del mundo
y sobre la nada de la vida
cargando el peso de lo Insoportable.
Soy un mendigo
hermano de las miradas frías
de los parias y la lumpen.
Soy la clara muestra de que el mundo
no tiene sentido.
Soy la realidad del cuerpo
en la monotonía esencial sin elección
del ser o no ser.
Tengo la sonrisa perfecta
en el rostro de mis antepasados.
Soy la lacra de un futuro incierto
en la funcionalidad del estamento vital
Soy la distancia de los días
asilado en las miradas embriagantes.
 
Soy un prosaico en las madrugadas
con alcohol en las venas
ante el tempestuoso sentarse de la luna.
Soy quien se pierde
en la yerma luz de la calle
donde chorrea las lágrimas
en el albor de un recuerdo.
¡Tramposa mortalidad de mis cejas!
 
Soy quien sabe
que la belleza no salvará al mundo
pero puede acercarnos
a una crispación interior.
Equivalente a un desprecio disimulado
en efecto de una expresión
de polvo y nada más.
 
Soy el yo interior
insatisfecho en la magia y la fatalidad
Soy el centeno barbitúrico
listo en el olvido.
¡Soy quien no quise ser!
-Ser o no ser.

“Reconozco en ladrones, fracasados, traidores y asesinos, en el despiadado y la


astucia, una profunda belleza - una belleza hundida.
Admirable vida, suave y benévola que permite amar a los feos sucios y
desfigurados.
Está bien que yo fuese del más pobre y el más feo amante en el fondo de tanta
miseria. “ Jean Genet-(Diario del ladrón)
MARÍA FERNANDA CLAVIJO DELGADO
Mafe Clavijo (seudónimo)

Una devastada por la desesperanza, ajena, ansiosa, amarga, altruista de sus


propias desgracias, gestora de líneas cadentes; se delibera en la contrariedad de
su existencia, transeúnte de sus nostalgias, fragua llamas de soledad y
complacencia, Licenciada en Lengua castellana y literatura, escribió el libro 
“Contradicciones en la vía láctea”, está acompañada por sus libros,
carente de misterio es solo otra pobre alma que deambula en las cuevas de
Pasto.
CAPÍTULO PRIMERO 
 
Rafael no sabía quién era. El  día era tibio, la tenue luz de la noche se
aproximaba. Él  preguntaba y nadie respondía. Su rostro se transfiguraba.
Ya no era el dulce niño de antes- decía su Nancy. Trataba de arrojar la
tristeza, de quitársela de encima, pero la pesadumbre se apoderaba de ella
de tal forma que su fragilidad se notaba.  Rafael se preguntaba y
contestaba.

Rafael es tierno y agresivo, su mirada perdida afectaba a los demás, sus


gritos casi perdidos, su inmovilidad, preocupaba a su madre.

Nancy desearía escuchar la voz de Rafael, con su tono pueril que lo


caracterizaba, -él ya no habla,  ya no grita, come obligado, duerme por
instantes, finge, solo finge; ya no es el mismo-

-Doctor,  ¿qué hago?, explíqueme- le decía Nancy al psiquiatra que actuaba 


como si comprendiera, asentía y con voz gruesa respondía.

-La opción pertinente para él es internarlo. Solo así podríamos diagnosticar


adecuadamente-.

Nancy  sollozaba. El dolor que sentía cada vez era más grande. El psiquiatra
petulante creía descifrar la mirada de Nancy y no atinaba a nada

-Estará tranquilo, volverá a su estar normal- le dijo el psiquiatra para


tranquilizarla.

π
            -¡Rafael, regresa pronto!- gritó su madre.

Él la escucha, en su
interior sabe que debería responder. No lo hace porque piensa que no está
preparada para su regreso, -he cambiado, oh sí, he cambiado- dice
mientras  esta en su cuarto que es oscuro casi como el día, la luz tenue
de la noche resplandece cada que abre las ventanas de su alma,  sus
preguntas, sus reflexiones, sus miradas, se compaginan, se esculpen; su
existencia se ve y se siente, su aroma ¡JA!, su aroma es algo que  no se
explicar…
Nancy grita, su madre grita, él escucha sabe que debería responder, no lo
hace porque piensa que no están preparadas para su regreso. Sonríe casi
que con bondad, de esa que casi ya no se mira, no se escucha y tampoco se
escribe; sus movimientos faciales son extraños, sus tics son neuróticos
cuando los saca. Pica el ojo, saca la lengua, sonríe, muerde su labio inferior,
levanta el labio superior, saca los dientes, todo esto simultáneamente. Es
extraño o es un actor noctámbulo de las obras teatrales que aún no se
escriben.

Su madre piensa  en todo y en algo parecido a la nada. Nancy sollozante y


melancólica camina las calles de la memoria. Toma la mano de su amiga 
soledad y comienza un viaje al bosque de los perdidos. Ahí, hay árboles de
todas las formas que ella conoce. Observa uno casi de reojo, como quien no
quiere que se dé cuenta que los observa. Detalla su forma, su color, su
aroma, observa las ramas con las manos, y no resiste, y lo abraza
recordando a Rafael, pensando: “Vuelve pronto”.
MALEJA JARAMILLO,
Integrante y cofundadora del Colectivo Flor de
Guanto

Siglo XIX
 
I
 Con/finados.

Se manifiesta el siglo
todo hecho carne, ardiendo.
 
Mira como quema el mundo
mira hacerse el árbol
parir las vacas
                          alegres pájaros.
 
¿A qué se debe tanto miedo?
La vida nos la estaban viviendo,
Car/comiendo

que mueran nuestra muerte entonces.

II
 
Habrá tiempos donde  
la gente no dé más la cara,
tras mascarillas y overoles
tras visores.
                                 Futuro que sos hoy.
Bañando una y otra vez las manos,
culpa que cae lavada
todos
            salvando SU pellejo
a lo Pilatos.
Parce hipocresía.
                                Pero es autocuidado.
III
Qué grosero se ha vuelto el siglo.
El ruido extingue,
la bulla externa ensordece la llama.
Es un padecer su encierro de/finitivo,
su ellos mismos
han hecho de su tiempo
ladrillo a ladrillo su grillera…
No son pájaros
No son moscas…
            Es la raza,espécimen que se enjaula.
 
IV
 
Me has bendecido en el nombre equivocado
dentro de mí, habita otro
otro que no soy
pues el que creaste, no soy, y me ha devorado.
 
¿Comprendes?
Tu bendición no me sirve,
pues no me conozco
al desconocerme te pierdo de vista
y me equivoco sin saber quién eres tú…
Ahora mírame, recorrerme
en tanto voy viendo como sos,
                            recorriéndote.
Contempla como eres yo mismo
OSCAR JAVIER GUERRERO,
Ipiales- Nariño.

PROCESOS
LUIS ARIEL CORDOBA
( La Leyenda )
Integrante Cofundador Flor de Guanto Colectivo

INSATISFACCIONES AL ESCRIBIR
 
En completa soledad y solo así, enlutado de las palabras que ya no uso y que me
sostienen sobre esta cama de retazos viejos y visiones en el tejado, delirando bajo
el efecto de las pastillas, frenético de espasmos alucinados. Solo así puedo decir
algo diferente, un poco más bello y triste, algo que le extraje al espanto de todos
estos años de luchar conmigo mismo, de prenderme las uñas en el rostro
escarbando hasta encontrar una sonrisa.
 
En completa soledad y solo así, puedo decirme algo y servirme de un suculento
banquete de culpas y
perlas imperfectas que se lucen en el collar de la muerte, en
el aliento de la noche especialmente cuando ruge, en el café y los tabacos para
librarnos de todo mal; Porque solo en la noche los miedos más imperfectos
pueden revivir sobre el papel.
 
En completa soledad
¡claro! Así, y solo así, puedo callar mi boca y escucharme de
verdad. Me busco como un loco en lugares que a veces no recuerdo
 
¿Dónde dejé escondido el aroma de esa mujer y el ópalo que traería serenidad a 
mi espíritu?
 
Preso, siempre preso del tiempo y de mi incapacidad para volar, deleitándome de
tanta vanidad y el sosiego de ser mi propio verdugo. ¡No tengo clemencia para mí!  -
no me queda una sola esperanza a la cual entregar esta semilla de mala hierba
que sepultó mi corazón -
 
En soledad, en completa soledad. Así y solo así, puedo decirme una verdad que
duele sin miedo a llorar, sin temor a estorbarle al mundo con todo esto que soy.
MIGUEL ANDRÉS ROSERO
Alias el chispas,
Integrante Cofundador Flor de Guanto Colectivo

Seems that folks turn into things


that they never want
The only thing to live for is today...

Al parecer estas personas se convirtieron en cosas


que ellos nunca quisieron
La única cosa para vivir es “hoy”

I dont want to grow up Ramones

CONSEJOS DE ADULTOS

La gente crece viejo,


las mariposas en el cielo,
los berrinches por amor
o enamorarse de la luna
e imaginar seres en las estrellas
son cosas de niño,
tú solo toca el violín y recibe tu salario miserable,
a ellos les interesa que los diviertas,
no les interesan la música,
solo cifras viejo,
cifras
y que les pagues la renta
DIANA BENAVIDES GARCÍA 

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Celular: 3167091742

BREVES ESCRITOS DE INCERTIDUMBRE


 
“…Vivimos en una cultura del envase que desprecia el
contenido”.
 Eduardo Galeano
30 de enero de 1993
Desde lo más profundo de mi ser, siempre le he pedido a la vida dos cosas:
incertidumbre y razones que le den sentido a mi existencia. Es menester de la
vida ser insólita, nadie, excepto dios sabe lo que podrá acontecer después de
trascurrir una milésima de segundo cuando se toma conciencia del presente.
“La vida siempre te puede sorprender”, una frase excitante para unos cuantos
hombres que no han establecido raíces. Probablemente, existan cuestiones
superiores a nuestras causas contra las que no podemos luchar, ¿pero que se
hace cuando a los hombres se nos da la libertad para decidir? 

La segunda, porque desde que tengo conciencia, siempre he pensado que los
hombres fácilmente caemos en la monotonía, nos resignamos fácil,
acostumbrándonos a vivir sin temor a la muerte. Admiro el mar tanto como a
la idea de la muerte. ¿la muerte es parte de la incertidumbre o es el fin de
ella? me deslumbra el espíritu intranquilo del mar, aunque intente aparentar
lo contrario. 

Perdido en el tiempo y sin límites, me interrogo ¿Cómo imaginar lo que puede


acontecer en cualquier momento?, he tratado de amar la dura existencia pese
a todo… ¿Qué es la vida? No tengo una respuesta por el momento, pero
puedo afirmar que, a lo mejor somos el recuerdo de trivialidades realizadas.
Los recuerdos son fragmentos rescatados en un tiempo que alguna vez
vivimos…  escuchar una canción mientras se recuerdan viejos amores, fumar
un cigarro en tanto que los pensamientos se disuelven, abrazar con el
corazón, besar con el alma, hacer reír a las personas, amar, sentir, ver el mar,
comer la comida que prepara tu madre, hablar con los abuelos, mirar las
estrellas, suspirar por la luna, leer los ojos, el cuerpo, la caótica realidad,
interpretar la vida… quizá, la vida sea una
cuestión de interpretar lo que realmente se desea.
Heme aquí un poco ebrio, mirando el mar… Nunca me cansaría de
contemplar sus ocasos tratando de dilucidar el milite entre el azul del océano
y el cielo, a la par de algunos tontos y absurdos pensamientos melancólicos.

Probablemente llegara el día en que me atreva a sentar cabeza, ¿habrá un


lugar donde quiera plantar mis raíces?... Mientras tanto continuare divagando
con una sonrisa maliciosa, la incertidumbre a las espaldas y algunos delirios
hostiles.

5 de abril de 2020
Quisiera abrir los ojos… el tiempo me parece desconocido y eterno, y afuera…
afuera… 
Afuera la gente se está muriendo de una manera miserable, los niños lloran,
las madres se preocupan porque no saben cómo alimentar a sus hijos, los
ancianos tienen miedo… y la naturaleza respira.

Probablemente nadie imagino tener que presenciar muertes indignas de


paisanos junto a nuestras puestas, mientras por la ventana, observamos a sus
seres queridos llorar, sumidos en el dolor, la tristeza y la impotencia de
querer despedirlos, pero no poder hacerlo para evitar contagiarse de un
extraño virus y su vez ahorrarse unos cuantos pesos para luego y con un
poco de suerte comprar algo de pan. El panorama es desolador…

Afuera la gente desprecia la vida, afirmando que morir sería la mejor opción
antes que soportar miserias, mientras yo trato de… ¿si uviéramos la
oportunidad de abandonar este mundo, realmente lo hiciéramos? Es natural
oponer resistencia a la muerte y por todos los medios es menester buscar
sobrevivir. La humanidad acostumbrada a su inconsciente vida, sumida en
sus míseros pecados ha olvidado vivir, pero ¿Cómo se vive? Vaya, al parecer
un virus desconocido nos viene a dar lecciones de humanidad.

¡Qué situación tan paradójica! la humanidad sumida en su inconciencia y


absurdo ego de pensar que todas las peores desdichas les pueden pasar a
otros menos a sí mismos, nos hacen sentir inmortales.
A la mierda las teorías de la alteridad, la humanidad ha perdido su
humanidad, antes de las crisis nos disfrazábamos con máscaras absurdas de
yoes materiales e intelectuales, solo hasta hora reaccionamos a un instinto de
miedo colectivo…
Lastimosamente, la sociedad se encuentra dominada por cadenas de
egoísmo que aprisionan bondad. Estamos sumidos en los gloriosos
ideales de avaricia que no han hecho más que atentar en contra de sí mismos
y nuestro propio hogar. Los hombres tenemos un espíritu vacío, desorientado
y odioso. ¡dichosos aquellos que han armado revoluciones y han luchado por
trasformar la horripilante mezquindad del mundo!

Cerca de donde me encuentro he escuchado a varias personas sollozar, a


veces lloran, gritan, suspiran de cansancio, otros rezan, ¿me pregunto que
pensaran aquellos que permanecen en silencio?

Quiero dormirme abrazado a mis pensamientos, con la esperanza de que


cuando despierte y vea a el mundo otra vez, pueda nuevamente contemplar
el mar, los niños recogiendo conchitas en la playa, gente abrazándose en la
calle, mire innumerables sonrisas y espíritus mas llenos de amor… quizá y con
un poco de suerte te mire nuevamente a ti…

Al parecer alguien me ha venido a visitar, escucho su voz, acaso… tu. Más que
nunca, me gustaría abrazarte, mirarte a los ojos y desiste que te quiero... en el
fondo mi espíritu llora, aunque tú ya no puedas percibirlo…
A lo lejos puedo percibir la sutil melodía de la una
guitarra, Guayaquil de mis amores… y he comenzado a caminar hacia el mar
azul.
ROLANDO GUACHASKY. 

Bibliófilo por excelencia, viajero, escritor y  poeta


Ipialeño,  autor del libro Féretro de Poesía. Actualmente trabaja en su segundo
trabajo literario Sideral. Desde el Misticismo del Cosmos
HOY Y AHORA
 
Tiempos perpetuos. ¿Compasión o subsistencia?
Ahora el amor y el contacto lástima y mata 
Ni Dios, ni el verbo religioso nos da una salvación,
El humanismo falleció en tiempos ya muertos ahora

Cada día es un regalo, el alimento es más costoso que los finos trajes.
El amor es un arma suicida  cual Memento mori
El alcohol es prohibido para las almas en pena.
Es un arma suicida para los paranoicos y bohemios 

El silencio es armonía para los suicidas,


El llanto es para los amantes lejanos y jovenes un suplicio
Un arma genocida que su amor duele a cada minuto de lejanía.
La sabiduría perece con nuestros ancianos

El desespero ronda en las calles


Las casas son cárceles malditas para muchos.
Hijos lejanos sedientos de amor paterno
Distales de casa llenos de recuerdos infantiles y caricias hogareñas.

Hoy busacamos refugio y no lo encontamos.


El tiempo es un juego de azar en la ruleta de la existencia
Los falsos profetas han muerto y los deseamos allí
Sin falsas esperanzas, sin falsas ilusiones
La existencia es un regalo de día a día
La naturaleza hoy nos recauda lo que algún día le robamos.
HERNAN MOLINA ERAZO

Amante del dibujo y la música, un poco tonto e incomprendido


desde hace 22 años por diferentes lugares de Colombia.
Contactos:
Celular 3224642961
Facebok Hernan Ricardo
LES MILITANTS
MIGUEL ANDRÉS ROSERO
Alias el chispas,

Poeta bohemio y loco de la ciudad de Ipiales, ha participado en varias cosas que no se


acuerda, el chapil, las calles de la pequeña ciudad, los amigos, la cerveza y los
malsanos poemas lo han llevado a la gestión de varios espacios juveniles y culturales.
Se le ha visto desnudo en algunas calles de Latinoamérica con sus versos.
Autor de las plaquetas de poesía “Delirium Tremens” Edición Cartonera con La
Sociedad perdida y “Viajes interestelares. Alcoholes metafísicos y música” con El
colectivo Flor de Guanto del cual es cofundador Ha publicado en varias revistas que
ya olvido, finalista en la convocatoria internacional de la revista "En el país de los
Nadaístas" La Sociedad Perdida y otros fanzines. SI buscas en internet Miguel Andrés
Rosero Poemas, puedes encontrar más de él.
ALEJANDRA HERRERA JARAMILLO,
Maleja
Ipiales Nariño-Colombia, 03 de octubre de 1993.

Egresada del programa de Licenciatura en lengua castellana y literatura,  de la


Universidad de Nariño. Ha publicado en algunas revistas locales, actualmente
trabaja en la publicación de su primera obra “Reposos”, trabajo que se publicará
con la editorial Fallidos Editores de la ciudad de Medellín. Integrante y
cofundadora del Colectivo Flor de Guanto, que labora en pro de la cultura de la
región.
LUIS ARIEL CÓRDOBA
( La Leyenda )
Cofundador Flor de Guanto Colectivo

Nace a los nueves días de diciembre de 1989 en la ebria ciudad de Ipiales.


Actualmente desertor de licenciatura en filosofía y letras, errante de la vida y los
poemas, cantautor de canciones cursis y otras mal intencionadas, consejero post
traumático, chaman mal formado, cocinero frustrado, bohemio gamín en
cualquier ciudad que pise, payaso triste, fumador empedernido, agricultor
amateur y amante de la música. Ha publicado dos o tres poemas en algún lado
que ya no recuerda y actualmente hace parte del colectivo Flor de Guanto.
CRISTHIAN CAMILO CONSTAÍN QUIROZ

De la ciudad de Ipiales, actualmente adelanta su trabajo de grado en Historia de


Universidad del Cauca. Gestor cultural, ha trabajo con colectivos cinematográficos
en las ciudades de Popayán e Ipiales, también ha participado en eventos
académicos en Colombia y algunos países de América Latina enfocados en el
oficio de la Historia, en el marco de la Historia Cultural. Desde su regreso a Ipiales,
ha estado vinculado con diferentes actividades culturales de su ciudad natal,
cofundando el Colectivo Flor de Guanto, el cual a impulsado desde el 2019
diferentes eventos y espacios enfocados en resaltar la cultura underground y la
cultura popular, a través de la poesía, la música, las letras y diferentes
expresiones que caracterizan a su ciudad.
GABRIEL ALEJANDRO QUIÑONES ORTIZ

Como abogado de profesión, docente por vocación, guitarrista


empírico(chisguero) y literato emergente; me he desempeñado en los múltiples
escenarios de la tragicomedia de la vida en la indómita consigna de ampliar las
sendas relacionadas con el razonamiento artístico y posteriormente promoverlas
en los conglomerados sociales de índoles diversas; en cuanto a la literatura se
refiere, no he conocido de manera presencial a ninguno de mis maestros.
Sin embargo, he estudiado sus obras con arduo ímpetu, dedicación y constancia;
el desarrollo del lenguaje es una recopilación práctica, espiritual, técnica y es de
mi completo interés e incumbencia; la poesía y los versos sintéticos e
inspiradores no son mi fuerte, pero puede que en la prosa y la narrativa estén mis
respuestas. Actualmente me dedico a organizar iniciativas o propuestas literarias
y a participar en ellas cuando se presta la oportunidad, en algunas aulas
presenciales profiero mis leves conocimientos relacionados con el lenguaje e
inclusive en algunos medios virtuales he realizado algunos
materiales. Por cierto, por ahí también dicen los registros que me he dedicado
a la comedia
Se permite la reproducción parcial de esta obra siempre y cuando se respeten la

integridad de la misma y la propiedad intelectual del autor y sea únicamente con fines

artísticos o académicos, no lucrativos.

Edición especial

CORONAVIRUS

MMXX

Ipiales-Nariño-Colombia

Colectivo Flor de Guanto

colectivoflordeguanto@[Link]

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