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Separación de Abram y Lot en Canaán

(1) Abram y su sobrino Lot se separaron debido a las disputas entre sus pastores de ganado, ya que la tierra no podía sustentarlos a ambos. (2) Abram le dio a Lot la opción de escoger el área que quería, y Lot escogió el fértil valle del Jordán cerca de Sodoma. (3) Abram se quedó en la tierra de Canaán, y Dios le prometió toda la tierra que podía ver en todas direcciones como posesión permanente para él y su descendencia.

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Separación de Abram y Lot en Canaán

(1) Abram y su sobrino Lot se separaron debido a las disputas entre sus pastores de ganado, ya que la tierra no podía sustentarlos a ambos. (2) Abram le dio a Lot la opción de escoger el área que quería, y Lot escogió el fértil valle del Jordán cerca de Sodoma. (3) Abram se quedó en la tierra de Canaán, y Dios le prometió toda la tierra que podía ver en todas direcciones como posesión permanente para él y su descendencia.

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Abram y Lot se separan

13 Entonces Abram salió de Egipto junto con su esposa, con Lot


y con todo lo que poseían, y viajó hacia el norte, al
Neguev. 2 (Abram era muy rico en ganado, plata y oro). 3 Desde el
Neguev, continuaron viajando por tramos hacia Betel y armaron
sus carpas entre Betel y Hai, donde habían acampado antes. 4 Era
el mismo lugar donde Abram había construido el altar, y allí
volvió a adorar al SEÑOR.

Lot, quien viajaba con Abram, también se había enriquecido


mucho con rebaños de ovejas y de cabras, manadas de ganado y


muchas carpas. 6 Pero la tierra no era suficiente para sustentar a
Abram y a Lot si ambos vivían tan cerca el uno del otro con todos
sus rebaños y manadas. 7 Entonces surgieron disputas entre los
que cuidaban los animales de Abram y los que cuidaban los de
Lot. (En aquel tiempo, también vivían en la tierra los cananeos y
los ferezeos).

Finalmente, Abram le dijo a Lot: «No permitamos que este


conflicto se interponga entre nosotros o entre los que cuidan


nuestros animales. Después de todo, ¡somos parientes
cercanos! 9 Toda la región está a tu disposición. Escoge la parte
de la tierra que prefieras, y nos separaremos. Si tú quieres la
tierra a la izquierda, entonces yo tomaré la tierra de la derecha.
Si tú prefieres la tierra de la derecha, yo me iré a la izquierda».

Lot miró con detenimiento las fértiles llanuras del valle del
10 

Jordán en dirección a Zoar. Toda esa región tenía abundancia de


agua, como el jardín del SEÑOR o la hermosa tierra de Egipto.
(Esto ocurrió antes de que el SEÑOR destruyera Sodoma y
Gomorra). 11 Lot escogió para sí todo el valle del Jordán, que
estaba situado al oriente. Se separó de su tío Abram y se mudó
allí con sus rebaños y sus siervos. 12 Entonces Abram se estableció
en la tierra de Canaán, y Lot movió sus carpas a un lugar cerca
de Sodoma y se estableció entre las ciudades de la llanura. 13 Pero
los habitantes de esa región eran sumamente perversos y no
dejaban de pecar contra el SEÑOR.

Después de que Lot se fue, el SEÑOR le dijo a Abram: «Mira lo


14 

más lejos que puedas en todas las direcciones: al norte y al sur,


al oriente y al occidente. 15 Yo te doy toda esta tierra, tan lejos
como alcances a ver, a ti y a tu descendencia  como posesión
[a]

permanente. 16 ¡Y te daré tantos descendientes que, como el polvo


de la tierra, será imposible contarlos! 17 Recorre toda la tierra en
cada dirección, pues yo te la entrego».

Entonces Abram mudó su campamento a Hebrón y se estableció


18 

cerca del robledo que pertenecía a Mamre, y allí construyó otro


altar al SEÑOR.

La visión de Lot


o
add
o

 comment
Por
Y le dijo a su sobrino: “¿No está toda la tierra delante de ti?”, (Génesis
13:9). Lot era rico materialmente, pero muy pobre espiritualmente. La
condición espiritual de alguien es medida por sus ojos. Si usa los ojos
físicos, estos siempre son codiciosos, como en el caso de Lot.
Consecuentemente, su elección será incorrecta.
Si la persona mira con ojos espirituales, e ignora los físicos, entonces su
elección será correcta. Los ojos espirituales son los ojos de la fe y de la
razón, mientras que los ojos físicos son los del sentimiento y de la emoción.
Las actitudes tomadas por los ojos de la fe resultan bien; las actitudes
tomadas por los ojos de la emoción resultan mal.

Abraham andaba siempre con los ojos de la fe y, por eso, le dio a Lot el
privilegio de escoger el mejor camino, mientras él continuó andando con los
ojos de la fe. Por eso le dijo a

Lot: “Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la


derecha, yo iré a la izquierda”, (Génesis 13:9).
En otras palabras, ‘no te preocupes por dejarme la peor parte, porque yo
haré que sea la mejor’. “Y alzó Lot los ojos y vio toda la llanura del
Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto del Señor, como la
tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese el Señor
a Sodoma y Gomorra”, (Génesis 13:10). ¿Qué tipo de ojos usó Lot? ¿Los
físicos o los espirituales?
Zoar era una ciudad muy hermosa, pero muy pequeña para abrigar a Lot y a
sus bienes. Al principio, su elección fue muy acertada, pues como los ojos
físicos llevan siempre

una respuesta rápida al corazón, él había optado por lo “mejor”.

Pero más tarde constató que su elección fue terriblemente desastrosa,


porque terminó perdiendo a su mujer, su riqueza y, lo peor de todo, la
compañía del hombre de fe y amigo de Dios: Abraham.

La familia de Lot se redujo a dos hijas, y por fuerza de las circunstancias, él


terminó teniendo que habitar en una caverna con ellas; cometió incesto y
engendró dos pueblos, moabitas y amonitas, que más tarde se tornaron
enemigos del propio pueblo de Dios.

Los ojos espirituales de Lot ya no funcionaban más y, llevado por la envidia


y por la codicia, “fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma”, (Génesis
13:12). Es decir, cuando se pierde la visión espiritual, son los ojos físicos los
que pasan a dirigir la vida.
Los ojos físicos no pueden ver a Dios, mucho menos hacer Su voluntad. Por
eso, ellos siempre nos conducen hacia el mal. ¡Así fue con Lot! Sus ojos
físicos lo condujeron hacia Sodoma, y “los hombres de Sodoma eran
malos y pecadores contra el Señor en gran manera”, (Génesis 13:13).
La importancia de andar con los ojos espirituales, o los ojos de la fe, se
debe al hecho de que con ellos podemos ver a Dios en todo lo que
hacemos. Solo actuando así tenemos la capacidad de huir del mal. Pero
cuando nos dejamos llevar por los ojos físicos, automáticamente ignoramos
al Señor a nuestro lado y pasamos a satisfacer solamente los instintos de la
carne.

Por eso el Espíritu Santo, a través de Pablo, nos enseña: “No mirando


nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que
se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”, (2 Corintios
4:18).
Toda la desgracia de Lot comenzó cuando se separó de Abraham. Hasta
entonces, tenía familia, era rico, tenía seguridad y era feliz, porque andaba
en la luz de su tío. Al separarse de él, perdió la visión espiritual,
quedándose nada más que con la física.
Cuando alguien abandona la fe sucede lo mismo, pierde la visión espiritual y
pasa a andar con los ojos de la codicia, de la ambición y de la envidia.
Conclusión: va cayendo, cayendo,

hasta llegar a Sodoma, como sucedió con Lot. Allí entonces comienza a
perder todo: familia, salud, dinero, en fin, incluso lo poco que tenía. Y
termina teniendo que vivir

en la caverna, disgustado de la vida, desanimado, sin fe, sin esperanza y


sin perspectiva.

Lot podría haber rechazado el pedido de su tío y convencerlo para que lo


dejara quedarse con él, restableciendo la comunión perdida. Pero con
seguridad Lot estaba cansado de ser liderado y vio una gran oportunidad de
verse libre de alguien que no tenía un destino definido.

(*) Fragmento extraído del libro “La Fe de Abraham” del obispo Edir
Macedo.
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GÉNESIS 13 – DIOS VUELVE A PROMETERLE A ABRAM LA


TIERRA
A. Abram y Lot se separan.
1. (Génesis 13:1-4) Abram regresa a la tierra que le fue prometida.

Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que
tenía, y con él Lot. Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro. Y
volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde
había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, al lugar del altar que había
hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de Jehová.

a. Hasta el lugar donde había estado antes su tienda: Aunque Abram regresó


de Egipto con grandes riquezas, él regresó al mismo lugar en el que había estado
antes. Regresó a donde había comenzado. Esencialmente, el tiempo de Abram en
Egipto fue un desperdicio. Dios podría y hubiera proveído por sus necesidades en
Canaán.
i. Abram no debería de haber usado la bendición que Dios le dio en Egipto para
justificar el haber ido allá. Aunque Dios es tan grande que da bien incluso cuando
desobedecemos, aún así hay un precio que pagar.

ii. La incredulidad de Abram lo llevó de su lugar de alabanza; al pecado, y causó


que guiara a otros al pecado. Lo hizo sentirse más seguro en su habilidad de
mentir que en el poder de protección de Dios. Incluso hizo que su familia se
separara por un tiempo. Finalmente, un rey pagano lo regañó.

b. Al lugar del altar que había hecho allí antes: Pero, Abram también hizo lo
que debía. En lugar de torturarse por su pasado de pecado, se ocupó en hacer lo
que necesitaba hacer: viviendo en tienda como peregrino y el altar como un
adorador, llamando el nombre del Señor.
i. La iglesia siempre ha tenido el reto de que es lo que deben de hacer con
creyentes que recaen en pecado y quieren regresar a la iglesia. Por ejemplo, en el
tercer siglo, los héroes de la fe fueron mártires y confesores, pero también había
muchos creyentes que habían “recaído” quienes se doblaron bajo la amenaza de
la persecución. Algunas iglesias eran muy indisciplinadas, admitiéndolos como si
nada hubiese pasado. Algunos eran demasiado duros, diciendo que nunca
podrían regresar a la iglesia ni ser usados por Dios. La mayoría de las iglesias
hicieron lo correcto; permitieron que regresaran, pero básicamente como
primerizos, sin pretender que nada pasó.

ii. Aquí, Abram regresó a la Tierra Prometida básicamente como primerizo.


Regreso a Betel, a la tienda y al altar, haciendo lo que debía de hacer.

iii. Dios quiere que caminemos en nuestro primer amor y en nuestras primeras
obras (Apocalipsis 2:4-5).
2. (Génesis 13:5-7) Contención entre los trabajadores de Abram y Lot.

También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. Y la
tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran
muchas, y no podían morar en un mismo lugar. Y hubo contienda entre los
pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el
cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.

a. También Lot, que andaba con Abram: Dios le dijo a Abram que dejara a su
familia cuando llegara a la tierra de Canaán (Génesis 12:1), pero Abram llevó a su
sobrino Lot con él. El resultado fue un problema como éste.
i. Se presentó éste conflicto ahora, cuando Abram hizo lo correcto. Cuando
estamos bien con Dios, podemos esperar, muy a menudo, un ataque del enemigo.

b. Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores
del ganado de Lot: Algo tenía que hacerse acerca de esta pelea entre los bienes
de Abram y de Lot, porque ellos no podían continuar un conflicto como este ante
los habitantes no creyentes de Canaán.
i. Cuando los Cananeos y los Fariseos habitaban entonces en la tierra, y vieron a
los hombres de Abram y Lot peleando, de seguro pensaron, “Oh, son igual que
nosotros. Dicen que adoran a otro Dios, un Dios que dicen que es el Dios
verdadero, pero veo que son igual que nosotros.”

ii. “Muchas personas nunca escucharán lo que algún creyente diga debido a lo que
son algunos creyentes.” (Barnhouse)

c. Pues sus posesiones eran muchas: Esta es la primera mención de riquezas


en la Biblia. Había una gran diferencia entre las riquezas de Abram y las riquezas
de Lot. Ambos tenían grandes riquezas, pero las riquezas de Lot lo poseían.
Abram tenía muchas posesiones, pero las riquezas no lo poseían.
3. (Génesis 13:8-9) La generosa oferta de Abram a Lot.

Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos,
entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la
tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano
izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.

a. ¿No está la tierra delante de ti? Debido a que Abram era el mayor, y le dio la
tierra a Abram (no a Lot), era pura generosidad de parte de Abram lo que le causó
ofrecerle parte de la tierra a Lot.
b. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha: Abram pudo luchar
cuando la ocasión lo demandaba. No cedió a Lot por debilidad, sino por amor y
confianza en Dios. Unas hectáreas de tierras de pastoreo no parecían valer la
lucha para un hombre con perspectiva eterna.
i. Dios fue glorificado cuando Pablo, por amor, renunció a su derecho de ser
pagado por llevar el evangelio (1 Corintios 9:14-18). Dios fue glorificado cuando
Jesús, por amor, renunció a su derecho a una existencia que no conocía
sufrimiento humano ni prueba por experiencia (Filipenses 2:5-11).
ii. Abram cumplió el principio de amor del Nuevo Testamento: No mirando cada
uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. (Filipenses 2:4)
c. Si tú a la derecha yo iré a la izquierda: Derecha o izquierda, Abram sabía que
podía confiar en Dios. Lo hizo porque había aprendido que Dios proveería por sus
necesidades, y no tenia que preocuparse de ser muy generoso. Abram sabía que
no importaba lo que Lot escogerá porque Dios iba a hacer que todo saliera para el
bien de Abram.
i. En Egipto, Abram pensó que tenía que tomar el destino en sus propias manos.
Tenía que cuidar del “numero uno.” Ahora, él es más sabio y está dispuesto a
dejar que Dios vea por sus intereses. Derecha o izquierda, no le importaba a
Abram, porque Dios estaría allí.

ii. Debido a que confiaba en Dios, Abram no tenía que estar obsesionado con sus
“derechos” ni tampoco nosotros. El único derecho que realmente tenemos es el
derecho de ir al infierno. Todo lo demás es un regalo gratuito de Dios y no tiene
nada que ver con nuestros “derechos.”

4. (Génesis 13:10-13) Lot escoge su porción de la tierra.

Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de
riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de
Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot
escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se
apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que
Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta
Sodoma. Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra
Jehová en gran manera.

a. Como el huerto de Jehová: Lot tomó una decisión basada completamente en


lo que él podía ver en sus ojos. A él sólo le importa la abundancia material de la
tierra, y no le importa la forma que lo impactaría, espiritualmente, a él o a su
familia.
i. La fe significa que no caminamos por lo que vemos, sino por lo que sabemos
que es verdadero en Dios: Porque por fe andamos, no por vista (2 Corintios 5:7).
Abram andaba por fe; Lot sólo caminaba por vista.
b. Fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma: Es sólo esto por ahora, pero
después Lot se convertiría en un líder de una ciudad pecaminosa. Valorando
solamente las cosas que pueden ser vistas incrementarían su riqueza
temporalmente, pero Lot lo perdería todo.
i. Claro que Lot pensó, “Puedo servir a Dios aquí como allá. Probablemente
necesitan alguien que sea de testimonio.” Pero estaba engañándose a sí mismo.
¡Debes de estar consciente de nuestra habilidad de engañarnos a nosotros
mismos! Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo
conocerá? (Jeremías 17:9)
ii. “Al final, aquel que buscó éste mundo lo perdió, y el que estaba dispuesto a
entregar lo que fuera para honrar a Dios lo encontró.” (Maclaren)

iii. No fue la elección de Lot lo que desvió su corazón. Su corazón ya estaba


desviado, y esto se mostró por su elección.

B. Dios confirma Su promesa a Abram.


1. (Génesis 13:14-15) Dios le promete la tierra a Abram y a sus
descendientes, para siempre.

Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos,
y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al
occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para
siempre.
a. Después que Lot se separó de él: Dios quería hablar solo con Abram después
de que Lot se había ido. Esta era una promesa hecha a Abram, no al sobrino de
Abram.
i. Esta promesa de la tierra había sido hecha a Abram cuando vivía en Ur de los
Caldeos (Génesis 12:1-3, Hechos 7:2-4). Dios está ahora repitiendo esta
promesa.
b. Toda la tierra que ves la daré a ti: Dios también quería recordarle a Abram
que aunque Abram había sido generoso para “dar” una porción de la tierra a Lot,
Dios aún decía que la tierra le pertenecía a Abram.
2. (Génesis 13:16) Dios le recuerda a Abram Su promesa de darle muchos
descendientes.

Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede


contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.

a. Haré tu descendencia como el polvo de la tierra: Esta es una gran promesa


para un hombre sin hijos, un hombre de 70 u 80 años de edad, pero Abram sabia
caminar por fe y no por vista.
b. Tu descendencia: De nuevo, esta promesa fue hecha a Abram cuando estaba
viviendo en Ur de los caldeos (Génesis 12:1-3, Hechos 7:2-4). Para asegurarle a
Abram, Dios repite la promesa.
3. (Génesis 13:17-18) Abram camina en la tierra que Dios le dio.

Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré.


Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre,
que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.

a. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la


daré: Como muestra del recibimiento de la tierra por fe, Dios quiere que Abram
explore la tierra de la promesa, caminar a lo largo de ella como si fuera suya,
aunque aún no tiene el “titulo de propiedad”.
i. De la misma forma, Dios quiere que nosotros exploremos nuestra “tierra de la
promesa.” Su Palabra, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y
grandísimas promesas (2 Pedro 1:4), donde todas las cosas que pertenecen a la
vida y a la piedad nos han sido dadas (2 Pedro 1:3). Él quiere que caminemos a lo
largo de su “tierra,” poseyéndola por fe.
b. Moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón: El nombre Mamre
significa: “visión.”; Hebrón significa “comunión.” Abram está, nuevamente,
caminando en la visión del Señor para él y está teniendo comunión con el Señor.
c. Y edificó allí altar a Jehová: Abram construyó otro altar. Vivió una vida en
constante consciencia de la necesidad de un sacrificio de expiación y cobertura.
© 2006 David Guzik - No se distribuya sin permiso, más allá del uso personal

NO POR VISTA Génesis 13 (2 Co. 5:7)


0 Comentarios/en Genesis /

Seguimos hablando de la fe:


Hace dos semanas… en El Arte de No Escuchar, veíamos en cuanto a la fe, que no debemos dejar
que nuestra fe se forme de lo que dicen los demá[Link] semana pasada… en Los Retos de la Fe,
veíamos que Dios desea ver en nosotros una fe madura, y es necesario pasar por diversas
[Link] semana… Definiremos algunos aspectos de la fe madura, caminando en fe, y No Por
Vista.

v.1-4 – Abraham aprendió de sus equivocaciones


Después de haber experimentado las consecuencias de dejar la tierra prometida para ir a Egipto,
ahora regresa justo donde comenzó, regresó a su propósito.  Regresa al lugar donde había hecho
un altar (12:8), cuando entiende el propósito de Dios para su vida (Hebreos 11:9-10).  Regresar
justo a este lugar representaba que estaba también retomando su relación con Dios.
v.5-8 – La madurez de la fe de Abraham se demuestra en sus
actos
Abraham y Lot tenían cada uno demasiadas posesiones.  Tanto que no cabían juntos en un solo
lugar.

Cuando surge un altercado, Abraham comienza a actuar en base a su fe: actuó respetuosamente,
sabiamente y con madurez espiritual; no egoísta, no ventajoso, y no envidioso.

v.9 – A Abraham ya no le importaban sus propios derechos


Abraham no escogió primero para sí mismo o para su beneficio, y tenía el derecho de hacerlo
como hermano mayor, pero ya no estaba obsesionado con sus derechos. Su fe había suplantado
los derechos terrenales.  Ahora estaba dispuesto a dejar que Dios viera por sus intereses…
confiaba en Dios y en Su provisión, y no importa a donde fuera, Dios estaría con él.  No le
importaban las ventajas que un lugar pudiera tener.  No buscaba el beneficio de mantener o hacer
crecer sus bienes.  Solo sabía que Dios iba con él y que su propósito era más importante que
cualquier bienestar terrenal.

v.10-13 – Lot, ejemplo de mundanalidad sin fe


Por otro lado, Lot se guio, no por fe, sino por lo que veían sus ojos.  A Lot solo le importaba la
abundancia material.

Vio que la llanura del Jordán era fértil como el huerto del Edén, y próspero como Egipto.  Así que
prefirió moverse en lo que veía.

Aun cuando sabía que era un lugar peligroso, de mala influencia para él mismo y para su familia,
prefirió su prosperidad y comodidad…

¿Te has enamorado de Sodoma? Lot fue segado por lo que veía, y no le importó el impacto
espiritual para él o su familia.  Su vida espiritual no era su prioridad.

Así nos pasa cuando nos enamoramos de las cosas de este mundo.  Nos distraemos tanto en
preocuparnos por:

… se nos olvida que solo estamos de paso y con un propósito eterno que cumplir.

v.14-18 – Abraham retoma la visión que es por fe


Cuando Abraham se separa de Lot (que era la idea original de Dios desde el principio, “deja tu
parentela”), el Señor le reafirma Su propósito.

Le dice “levántate y ve”… aunque no tenía un título de propiedad, Dios le estaba dando la
oportunidad de creerle y moverse en la tierra creyendo el propósito y la voluntad de Dios.  Asi que
removió su tienda y se fue a morar en el encinar de Mambre, que significa VISIÓN que está en
Hebrón, que significa COMUNIÓN.  Abraham había recuperado su Visión no por vista natural, sino
por su Comunión con Dios.  Comenzo a andar por fe, y no por vista (2 Co. 5:7)
Entendiendo el concepto de Fe

Hebreos 11:1 nos da el concepto más claro,


pero curiosamente el más malinterpretado de la fe.

De aquí algunos deducen que la fe es una fuerza que se activa con la mente y con la boca diciendo
o declarando “lo que no se ve”, creyéndolo y así se realice en tu vida.

Otros creen que mientras creas firmemente en algo o alguien, ya es fe valida por Dios.

Ambos conceptos son erróneos.

Hebreos 11:1 nos dice que la fe es certeza, es convicción, el objeto de la fe es Dios. Las cosas que
no se ven son el propósito eterno de Dios (2 Co. 4:18).  Veamos un ejemplo de una FE EJEMPLAR
en Mateo 8:5-13.
1. Actitud. El verso 5 nos muestra la actitud de humildad con la que debemos acercarnos a
Dios (rogándole) y reconociendo nuestra bajeza delante de Él (v.7).
2. Certeza y convicción. El centurión creyó firmemente en el poder de la Palabra de Jesús
(“solo di la palabra”, v.7).  Y no fue la palabra de el mismo, sino la del Señor Jesús que
realizaría el milagro.
3. Reconocer y descansar en la Autoridad del Señor Jesús como el que tiene la decisión y,
por consiguiente, la ultima palabra.

Entonces, la fe No es creer que las cosas se realizarán.  La fe es creer y descansar en Aquel que
puede hacer que las cosas sucedan.

Hebreos 11 es de los capítulos de la biblia con más ejemplos


de fe.
Aquí encontramos algunos persona jes bíblicos y
como demostraron cada uno su fe.  Con esos ejemplos, se nos describe un concepto amplio y
practico de como Dios espera que sea nuestra fe.

 Fe es creer la Palabra de Dios. Hebreos 11:3.  Por la fe en lo que está escrito en Génesis


entendemos que Dios creó el universo de la nada.
 Fe es dar buen testimonio. Hebreos 11:4.  Un testimonio reconocido por Dios es prueba de
nuestra fe.
 Fe es buscar agradar a Dios. Hebreos 11:5-6.  A Dios le agrada que lo reconozcamos
como nuestro único Dios.
 Fe es obedecer a Dios. Hebreos 11:7-10 y 28.  Hombres habiendo recibido una orden de
parte de Dios creyeron y obedecieron sin cuestionar.
 Fe es tener fuerza para hacer las cosas que Dios te manda. Hebreos 11:11-12.  Aun a
pesar de nuestras limitaciones o incapacidades confiemos en que El sí puede. Nuestra fe debe
estar basada en lo que Él es capaz de hacer no nosotros.
 Fe es renunciar a este mundo y buscar la patria celestial. Hebreos 11:13-16.  Muchos
cristianos “de fe” se aferran a las cosas de este mundo. Dios quiere que nuestro anhelo sea
disfrutar de un hogar con El.
 Fe es soportar las pruebas anteponiendo el poder de Dios. Hebreos 11:17-19.
 Fe es extender la bendición de Dios a tus hijos. Hebreos 11:20-21.  No hay mejor herencia
que inculcar a nuestros hijos el temor de Dios y la salvación por medio de Su Hijo.
 Fe es nunca olvidar las promesas de nuestro Dios. Hebreos 11:22. Dios había prometido a
su pueblo una tierra, en tiempos de Jose el pueblo de Dios estaba muy confortable, pero Jose
no olvido lo prometido por Dios y sabía que lo iba a cumplir.
 Fe es temer a Dios antes que a los hombres. Hebreos 11:23 y 27.
 Fe es alejarse del pecado y de los placeres del mundo. Hebreos 11: 24-26.  La Biblia nos
dice repetidamente que no amemos a este mundo ni las cosas que hay en este mundo.
Cuidado con los que te enseñen lo contrario.
 Fe es creer en un Dios Todopoderoso. Hebreos 11:29-30.  Cosas que son imposibles para
el hombre son posibles para Dios.
 Fe es poner a Dios antes que mi seguridad o comodidad. Hebreos 11:31.
 Fe es poner los ojos en Jesús y su sacrificio. Hebreos 12:1-2.
El contraste entre Abraham y
Lot


o
add
o

 comment
Por Departamento Web

Abraham y Lot fueron muy diferentes


En la Biblia, es interesante notar cómo los caminos trazados por Abraham y
Lot fueron tan diferentes. Aunque ambos habían estado expuestos ante la
misma oportunidad.

Por un lado, tenemos a Abraham. Él había obedecido el llamado de Dios


para dejar Harán y caminar rumbo a una tierra desconocida (Génesis 12:1).
Contempló las estrellas del cielo, como una promesa de Dios para él
(Génesis 15:5). Perseveró y la vio cumplirse en su vida. Su mayor sueño se
realizó. Cuando todo parecía haber terminado bien, Dios lo llamó para la
verdadera prueba. Y Abraham no se rehusó. Subió al monte Moriah,
presentándose ante el Altísimo (Génesis 21:1-9). Al final, fue llamado
“amigo de Dios” (Isaías 41:8) y se convirtió en una referencia de fe para
todos.

Del otro lado, tenemos a Lot. Él era el sobrino de Abraham. Por lo tanto,
también, sabía de la existencia del único Dios. No obstante, en toda su
historia no lo vemos dirigiéndose al Señor. Por el contrario, el materialismo y
la “vista miope” formaban parte de sus características. Lot estaba
preocupado solo con el “aquí” y el “ahora”. Y, a diferencia de Abraham, no
lograba ver que había mucho más que solamente las conquistas materiales
de este mundo.

Dos visiones, dos resultados


Un fragmento que ilustra ese antagonismo entre los dos, fue cuando
Abraham y Lot tuvieron que separarse. La Biblia narra que ambos eran ricos
poseían muchos bienes. Debido a eso, el espacio ocupado por las dos
familias se había vuelto pequeño (Génesis 13:6). Entonces, para evitar
desacuerdos, pero seguro de la visión espiritual, Abraham propuso que su
sobrino escogiera uno de los lados del terreno para habitar.

Las Escrituras describen ese episodio de la siguiente manera: “Entonces


Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre
mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la
tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la
mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la
izquierda” (Génesis 13:8-9).
Entonces, al observar los bonitos campos verdes del río Jordán, Lot no lo
pensó dos veces y eligió irse allá.

“Lot era rico materialmente, sin embargo, muy pobre espiritualmente. La


condición espiritual de alguien es medida por sus ojos. Si usa los ojos
físicos, estos siempre son codiciosos, como en el caso de Lot.
Consecuentemente, su elección será equivocada”, analiza el obispo Edir
Macedo en su libro La fe de Abraham.
Abraham: un ejemplo a seguir
Por otro lado, Abraham caminaba con los ojos de la fe. Y, por eso, confiaba
en que Dios lo bendeciría en cualquier lugar que estuviera. Abraham no
vivía por lo que sentía, sino por medio de la certeza que tenía en el Altísimo.

El triste fin de Lot


Debido a esa mala elección, las consecuencias en la vida de Lot fueron
desastrosas. Él estuvo en contacto con el pueblo de Sodoma y Gomorra,
dos ciudades extremadamente abominables e inmorales.

Una mañana, tuvo que huir de ahí a toda prisa con su familia (Génesis
19:15). Es interesante notar que los ángeles de Dios tuvieron que tomarlos
de las manos, porque tardaban. Con Abraham fue diferente, quien, por el
contrario, se apresuró para atender a Dios.

Entonces, Lot perdió todo lo que tenía —inclusive a su esposa. Terminó sus
días viviendo en una cueva con sus dos hijas, y tuvo hijos con ellas, que
engendraron dos pueblos terribles, enemigos del Altísimo: los moabitas y
los amonitas (Génesis 19:30-38).

Lot tuvo un final triste porque vivió basándose en lo que sus ojos naturales
veían.

“Cuando se pierde la visión espiritual, los ojos físicos son los que empiezan
a dirigir la vida. Ahora, los ojos físicos no pueden ver a Dios, mucho menos
Su voluntad. Por lo tanto, estos siempre nos llevan al mal. ¡Así fue con Lot!
Sus ojos físicos lo condujeron a Sodoma”, continúa el obispo Macedo.

¿Qué desea Dios para nosotros?


¿De qué tiene sed? ¿De riquezas? ¿Un matrimonio bendecido? ¿La
sanidad de una enfermedad? Es natural que nosotros, seres humanos,
deseemos bendiciones como esas. Pero, Dios desea mucho más de lo que
queremos.

La verdad es que el Señor Jesús vino al mundo para ofrecer algo que
durará para siempre. Él quiere que tengamos una visión que trasciende las
fronteras de nuestras necesidades en este mundo. Él quiere que seamos
una “fuente de agua que fluya para vida eterna” (Juan 4:14).
Tal como sucedió con Abraham, el Altísimo desea hacer de nosotros la
propia bendición (Génesis 12:2).

Pero, para eso, necesitamos ver con los ojos de la fe, así como lo hizo
Abraham.

Lea también: La fe sin acción es solo teoría religiosa


Entonces, ¿qué hacer?
Participe en una de las reuniones que se llevan a cabo en el Templo de los
Milagros, en Av. Revolución núm. 253, Col. Tacubaya, CDMX, o en
la Universal más cercana a su domicilio.
Además de eso, de lunes a viernes, se ha estado llevando a cabo la oración
a medianoche con el obispo Franklin. Usted puede ver la transmisión en
vivo por medio de Facebook y YouTube.

Transformados por la Visión

Gen. 13: 14-17

Introduccion. La vista es muy importante. Sin visión, nos limitamos en todos los sentidos.
Por eso el diablo ciega el entendimiento de los incrédulos, para que no vean la luz del
evangelio. 2 Cor. 4:3-4

Abraham y Lot habían prosperado y tenían mucho ganado. Los pastores de ambos,
peleaban por los mejores pastos. Abraham decidió darle la oportunidad a Lot de escoger
lo que él quisiera y quedarse él con lo que Lot no quisiera. Una actitud de generosidad
máxima, que el no tenía que hacer. Lot no mostró la misma actitud, sino por el contrario
mostró ser egoísta y desconsiderado. Pero en recompensa, Dios le promete a Abraham
darle todo lo que el pueda ver.

I. Dios le dice a Abraham que mire hasta lo mas lejos que el pueda ver.
A. Dios le daría todo lo que él pudiera ver. Dios hacer real lo que tu puedas ver.

B. Si puedes verte saludable, te lo doy

C. Si puedes ver tus hijos sirviendo a Dios, te lo doy

D. Si puedes verte en victoria – te lo doy.

II. Dios te ha capacitado con todo lo que necesitas para lograr Sus propósitos.

A. No para lograr lo que tu quieras, sino lo que Él quiere para ti.

B. Las frustraciones son la evidencia de que no estas andando en la dirección que Dios
trazó para ti.

C. Posiblemente te inclinas a cosas que se te presentan, sin buscar la dirección de Dios.


Lot siguió acercándose a Sodoma hasta que se hizo parte de ellos. Le gustaba la
prosperidad que ellos tenían.

D. Las frustraciones te dan la clave de tu llamado. 2 Ped 2:7 “el justo Lot afligía su alma
viendo la nefanda conducta de ellos” Lot vivía frustrado, pero no quería perder la posición
que había adquirido. Era obvio que Lot no era feliz en Sodoma. ¿Eres tu feliz con la vida
que estas llevando?

 Copy sermon to clipboard with PRO

E. Nuestras malas decisiones acarrean consecuencias. Lot cayó preso junto con ellos.
“Hijo mío, si los pecadores te quisieran engañar, no consientas” Pro. 1:10 Se necesita un
carácter firme para decir que no a la corriente del mundo. “Peer pressure” La presión de
los amigos no es fácil de evadir. Pero se puede.

III. Dios da el querer como el hacer, según su buena voluntad.

A. Cuando te dispones a obedecer a Dios, él pone en tu corazón el deseo por las cosas
que El ha planeado por ti.

B. Esto no sucede hasta que aprendas a poner tu voluntad por debajo de la voluntad de
Dios. Mientras sigas tratando de hacer las cosas a tu manera, tus sentimientos te
engañan. El corazón es engañoso y perverso.

IV. Para encontrar la voluntad de Dios, no podemos seguir la corriente de este mundo.
Rom. 12:2

A. Lot siguió la corriente del mundo. La manera del mundo. Él pensaba egoístamente.
Buscaba lo mejor para él sin considerar que todo lo que él tenia se lo debía a Abraham.
Escogió el territorio más fértil y más apropiado para el ganado. V.10-11
B. La manera del mundo siempre es egoísta, desconsiderada, malagradecida. Con
envidia, rencores, pleitos. Los pastores de Lot peleaban por los mejores pastos. V.7

C. El creyente tiene que renovar su mente. Cambiar su modo de pensar, su modo de ver
las cosas. No escuchar la manera del mundo sino la manera de Dios y actuar de acuerdo
a lo que la Palabra dice. Ser paciente y amable aun cuando los demás no lo sean contigo.

V. Levántate, ve por la tierra, a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré. V. 17

A. Dios no quiere que tu estés cabizbajo a causa de los problemas, él quiere que te
levantes. (Que tengas fe) El no te va a cargar. Tu tienes que levantarte por la fe en su
palabra.

B. Dios quiere que tu camines en sus promesas aunque todavía el cananeo vivía ahí. V.7
NO hay que esperar a que se haya cumplido la promesa para vivir en victoria. Aun con el
cananeo viviendo ahí, Abraham debía caminar toda la tierra y gozarse sabiendo que seria
suya algún día.

Aplicacion. ¿Cómo esta tu visión? ¿Puedes verte sano? Comienza a andar como si ya lo
fueras y gózate porque Dios te da la salud. ¿Puedes ver a tus hijos sirviendo al Señor?
Comienza a andar como si ya se hubieran entregado, deja de lamentarte deja de
comentar lo malo que están haciendo y comienza a alabar a Dios porque un día estarán
contigo, sirviéndole al Señor. ¿Puedes ver tu matrimonio restaurado? Comienza a
caminar en es dirección. Deja de buscarle las faltas a tu esposo. Deja de criticar todo lo
que hace y empieza a ser la ayuda idónea que Dios quiere que tu seas. Sé amable,
paciente alegre. Y tu también esposo, sé considerado, deja de hablarle a tu esposa como
si ella fuera tu sirvienta y trátala como dice la Biblia que Dios espera de ti que le des el
honor que ella merece. Como cuando eran novios. Eso quiere decir que cuando tu esposa
te hable le pongas atención completa. No que sigas mirando la televisión, ¿Tu quieres
que tu hogar sea un sitio de paz donde puedas descansar después de tu día de trabajo
fuerte? Pues no llegues con mala cara. No entres gritándole a los niños. Habla con
amabilidad y veras que te responderán de la misma manera. No ves que tus acciones
provocan la reacción de los demás hacia ti.

El único que quiere que tu estés atribulado es el diablo. ¿Le vas a dar el gusto?

Dios quiere que tu seas feliz. Y confiando en sus promesas puedes serlo aunque todavía
no la veas cumplida.

Abraham plantó su tienda ahí, donde Dios le dijo que seria suyo. Tu tienes que plantarte
en la promesa que Dios te ha dado y no moverte de ahí. Tu fe tiene que estar segura en
Dios.

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Abraham edificó un altar allí. Tu tienes que adorar a Dios ahí. Si Él lo ha dicho, no hay
duda que será así. Ya puedes comenzar a alabarlo y agradecerle, aunque no hayas
visto el cumplimiento porque tu seguridad en la fidelidad de Dios te da la seguridad
de la respuesta. ¿Puedes creerle a Dios?

ubió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev… y era riquísimo


en ganado, en plata y en oro…y hubo contienda entre los
pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot…
y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella
era de riego, como el huerto de El Eterno, como la tierra de
Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese el Eterno a
Sodoma y Gomorra… Abram acampó en la tierra de Canaán, en
tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue
poniendo sus tiendas hasta Sodoma. Más los hombres de
Sodoma eran malos y pecadores contra el Eterno en gran
manera» (Génesis 13:1-13).  

Abraham permanecerá en la tierra prometida hasta su muerte.


La zona, costera es la más poblada de Canaán, por tanto, quedan
el área montañosa central o el largo valle de Jordán,
especialmente la región alrededor del Mar Muerto. En ese
entonces era «de riego, como el huerto de El Eterno». Lot no se
preocupó del carácter malvado de sus habitantes, sino más bien
de la fertilidad para alimentar a sus rebaños. Pero Lot llegaba en
un pésimo momento, pues los habitantes de esa área se habían
rebelado hace poco tiempo de sus amos de Mesopotamia, que
incluían a los reyes de Babilonia, Mari y Asiria.

“Desde las montañas cubiertas de bosques del corazón de


Palestina, Lot se dirige al Este su clan y sus rebaños; penetra en
el valle del Jordán en dirección Sur y por fin sus tiendas en
Sodoma. Al sur del Mar Muerto se extiende una de las llanuras
más fértiles,  ‘el valle Siddim, donde está emplazado ahora el
Mar de Sal’ (Génesis 13:3). La Biblia pone en este valle cinco
ciudades: Sodoma, Gomorra, Ademá, Seboyim y Bela
(Génesis 14:2). Los reyes del valle Siddim habían sido
tributarios del rey Codor-Laomor durante doce años; pero en el
año decimotercero se rebelaron. Codor-Laomor pidió entonces
ayuda a tres reyes que estaban con él unidos. Una expedición de
castigo debía hacer recordar sus deberes a los rebeldes. En la
lucha sostenida por los nueve reyes, los de las cinco ciudades del
valle Siddim fueron vencidos; sus residencias fueron entregadas
al pillaje e incendiadas. Entre los prisioneros capturados por los
reyes extranjeros se encuentra también Lot. Pero es libertado
por su tío Abraham (Génesis 14:12-16), quien con su
servidumbre persigue como una sombra a los cuatro reyes que
se retiran victoriosos.   

Desde un seguro escondrijo lo observa todo sin ser advertido. Da


tiempo al tiempo. Por fin, primero en Dan, después en la
frontera septentrional de Palestina, parece haberse presentado
una ocasión oportuna. Rápido, amparado por las sombras de la
noche, se lanza sobre sus enemigos y en la confusión producida
puede salvar a Lot. Sólo quien desconoce la táctica de los
beduinos leerá con escepticismo esta narración.   

Entre los habitantes de aquel país ha perdurado hasta nuestros


días el recuerdo de esta expedición. Se refleja en el nombre de
un camino que, por la parte oriental del Mar Muerto, se dirige al
Norte hasta la vieja tierra de Moab. Los nómadas de Jordania lo
conocen muy bien. Y, cosa notable, entre los nativos del país es
designado con el nombre de la «Calzada de los Reyes». En la
Biblia volvemos a encontrarle, aunque aquí tiene el nombre de
«camino real» (Números 20:17).   

Pasado el tiempo los romanos utilizaron la «calzada de los


Reyes» y la reconstruyeron. Parte de ella se integra hoy día en la
red de carreteras que recorren el nuevo estado de Jordania.
Perfectamente visible desde un avión, el antiguo camino
atraviesa el paisaje como una franja oscura,» (Y la Biblia tenía
Razón, Keller. p. 85-86).  
«Esta área (al sur del Jordán) es ahora muy calurosa y estéril, la
parte menos deseable de Palestina. La arqueología, sin embargo,
ha  demostrado que no siempre fue así. Entre 1932 y 1939,
Nelson Glueck, hizo un estudio exhaustivo del sur de la
Transjordania al oriente y al sur del Mar Muerto. Descubrió que
algunos pueblos nómadas se radicaron allí en villas en los siglos
antes del año 2000 A.C. Repentinamente, entre los
años 2000 y 900 a.C. las villas fueron abandonadas y por alguna
razón la gente en esa área se convirtió en nómadas… Las una,
vez grandes ciudades de Sodoma, Gomorra y Zoar están
probablemente debajo de aguas no profundas al extremo sur del
Mar Muerto» (Diccionario Bíblico Arqueológico p. 11)  

«Abraham debe de haber tenido algo de genio militar.


Con 318 hombres suyos y alguna ayuda de sus vecinos
confederados, mediante un ataque nocturno desconcertó a estos
cuatro famosos reyes babilónicos. Los ejércitos de aquel tiempo
eran pequeños; la población total del mundo era pequeña y
dispersa; los reyes eran príncipes tribales. Abraham mismo era
una especie de príncipe, quizás cabecilla de un clan de mil o más
personas al incluir a las mujeres y niños” (Halley, p. 94).  

Respecto al rescate de Lot por Abraham, vale la pena escuchar el


relato por el historiador judío, Flavio Josefo:   

«Cuando Abram escuchó de la calamidad, temió por Lot, su


sobrino, y se compadeció de los Sodomitas quienes eran sus
vecinos y amigos. No se demoró en organizar su banda y al
quinto día de viaje estaba listo. El lugar estaba cerca de Dan, y
esa noche cayó sobre los Asirios antes de que pudieran tomar
sus armas, algunos cayeron aún en sus camas, otros estaban tan
ebrios con la victoria del botín que no pudieron pelear y
huyeron. Abram los siguió hasta que al día siguiente los derrotó
cerca de Damasco. Así demostró que la victoria no depende de la
multitud de soldados tanto como por el valor y la sabiduría. Así
logró derrotar a un ejército poderoso con solo unos trescientos
dieciocho siervos y tres de sus amigos, pero todos los que
huyeron y perdieron regresaron a sus países humillados. (Nota:
algunos autores atribuyen la caída a los imperios de Mari y Ur
en ese tiempo por lo menos en parte a este episodio)».  

Al regresar Abraham con todo el botín no sólo de las ciudades


juntas a Sodoma, sino ahora también de los reyes
mesopotámicos, el rey de Sodoma salió a felicitarle y agradecerle
por su gran ayuda. También vino Melquisedec, rey de Salem y
sacerdote del Dios Altísimo «y le bendijo». Abraham reconoció
quién era en realidad y le entregó el diezmo de todo. ¿Quién es
este personaje que ha dejado perplejos a tantas personas y
grupos? Dios mismo nos entrega la respuesta más tarde en la
Biblia:   

«donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo


sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Porque
este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que
salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes y
le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo;
cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también
Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin
genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino
hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para
siempre. Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aún
Abraham el patriarca dio diezmos del botín… Pero aquel cuya
genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los
diezmos y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión
alguna, el menor es bendecido por el mayor… Porque manifiesto
es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada
habló Moisés tocante al sacerdocio. Y esto es aún más
manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un
sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del
mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de
una vida indestructible (Hebreos 7:1-16).  
Así vemos que Melquisedec fue una de las apariciones del Verbo,
es decir, Cristo en el Antiguo Testamento, tal como se apareció a
Abraham cuando se dirigía a Sodoma con dos de sus ángeles, o
cuando luchó con Jacob una noche para ver qué tan
perseverante era. Al ver el rey de Sodoma que Abraham entregó
los diezmos a Melquisedec, la avaricia lo dominó, pues sabía
perfectamente bien que él había sido derrotado y Abraham fue
quien rescató todas las cosas y que todo era de Abraham ahora.
No resistió pedirle a Abraham que le devolviera las personas
pero que se quedara con el inmenso botín. ¡Qué sorpresa más
grande le dio Abraham cuando le devolvió todo el botín perdido
a estos reyes! Abraham sabía a quién le debía la victoria y no iba
enriquecerse por ello:

«He alzado mi mano al Eterno Dios Altísimo, creador de los


cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de
calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas:
‘Yo enriquecí a Abram’; excepto solamente lo que comieron los
jóvenes (Génesis 14).

Dios a la vez vio esa actitud generosa y temerosa de Abraham y


le dijo «No temas, Abram, yo soy tu escudo, y tu galardón será
sobremanera grande (Génesis 15:1). La respuesta de Abraham a
esta declaración de Dios nos lleva a la segunda gran prueba de la
fe de Abraham la promesa de un hijo a pesar de la vejez de
Abraham y Sara y además, Sara era estéril (Génesis 11:30). «Y
respondió Abram: Señor Eterno, ¿qué me darás, siendo así que
ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno
Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y
he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa
(Génesis 15:2-3).

Sobre la herencia que pasa a un esclavo cuando no hay hijos


herederos, la arqueología ha descubierto referencias a esta
práctica: «Una vieja costumbre del norte de Mesopotamia y
Siria oriental, mencionan a menudo en las tablillas de Nuzi la
adopción de un siervo… la adopción se empleaba para que la
propiedad familiar no pasara ilegalmente a extraños. Parece que
Abraham se habría visto obligado a adoptar como hijo a Eliezer
si no tenía hijo, y que el calificativo de «ben mesheq»
(mayordomo) aplicado a Eliezer, podría más bien significar “hijo
adoptivo” (Comentario arqueológico de la Biblia, p.36).

Dios comprendió la preocupación de Abraham, no lo retó, sino


como el amoroso Padre que es, lo animó a creer, a tener más fe:
“Luego vino a él palabra del Eterno„ diciendo: No te heredará
éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y
le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes
contar. Y le dijo: Así será tu descendencia” (vs. 5). Luego vienen
algunas de las palabras más inspiradoras e importantes de toda
la Biblia: “Y creyó al Eterno, y le fue contada por justicia” (vs. 6).
Aquí vemos que la fe de Abraham no era absoluta sino que iba
creciendo paso a paso, como debe ser la nuestra. El Apóstol
Pablo nos explica este evento:

«…(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes)


delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y
llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó en
esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas
gentes, conforme lo que se le había dicho: Así será tu
descendencia. Y no se debilite en la fe al considerar su cuerpo,
que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años) o la
esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por
incredulidad de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe,
dando gloria a Dios plenamente convencido de que era también
poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual
también su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con
respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con
respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es
entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para
nuestra justificación. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz
para con Dios (Romanos 4:17; 5:1).  
Noten cuán grande fue esa promesa de ser padre de muchas
gentes, que cada vez que una persona se bautiza en la verdadera
iglesia, Abraham acaba de tener «otro hijo». «porque todos los
que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.
Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre, no hay varón
ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si
vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y
herederos según la promesa» (Gálatas 3:27-29).  

Luego, le pidió a Dios una señal de su promesa. Dios de nuevo


no lo censuró. Aquí vemos porque Abraham fue llamado «amigo
de Dios» (Santiago 2:23). El obedecía a Dios y Dios lo respetaba.
Había una hermosa relación de confianza entre Abraham y Dios,
una lección para todos nosotros. Muchos han quedado
confundidos con la señal que le dio Dios a Abraham por medio
de un sacrificio donde las aves de rapiña intentan devorar las
carnes y luego hay una gran oscuridad que cae sobre Abraham
luego de un sueño. Todo esto es simbólico, pues Dios más tarde
le explica el significado: «Ten por cierto que tu descendencia
morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida
cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán,
juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza… Y en la
cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su
colmo la maldad del amorreo hasta aquí» (Génesis 15:13-16).

«Dios honró la justicia por la fe de Abraham. Los animales


sacrificados apuntaban al sacrificio de Cristo por el cual el pacto
sería ratificado. Las aves de rapiña representan a las naciones
que tratarían de «devorar» a Israel (y luego a la iglesia
(Apocalipsis 12)). El sueño profundo simboliza el período fuera
de Israel, durante la esclavitud en Egipto por 400 años. Egipto
sería el «horno humeante» (Deuteronomio 4:20; 1ra Reyes 8:51)
y la «antorcha de fuego» representa la presencia de Dios con su
pueblo durante esta prueba» (Compendio Manual Bíblico,
Unger, p. 67).
Un punto importante para notar es que «la maldad del
amorreo» no había llegado al punto culminante. Esto muestra
como Dios no hace acepción de personas. Los que reciben el
castigo nunca son los inocentes sino los culpables, y Dios es
paciente para con todos «no queriendo que ninguno perezca,
sino que todos procedan al arrepentimiento (2da Pedro 3:9).
Tomaría cuatrocientos años para que llegasen los amorreos a
descalificarse del territorio, y Dios respetaría sus derechos hasta
ese entonces, llevando a su pueblo a Egipto para que
«durmieran» durante ese periodo de tiempo. Cuando llegó por
fin el momento, dijo:  

«No pienses en tu corazón cuando el Eterno tu Dios los haya


echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha traído el
Eterno a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas
naciones el Eterno las arroja de delante de ti. No por tu justicia,
ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos,
sino por la impiedad de estas naciones el Eterno tu Dios las
arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que el Eterno
juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob» (Deuteronomio 9:4-
5).  

Ahora bien, ¿Usaría Dios una diferente regla para juzgar a Israel
de la que usó para juzgar a los cananeos? No, la regla sería la
misma y las consecuencias, salvo que el juramento hacia
Abraham significaría otro modo de castigar a sus
descendientes:  

«Mas si llegares a olvidarte del Eterno tu Dios y anduvieres en


pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo
afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. Como las
naciones que el Eterno destruirá delante de vosotros, así
pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz del Eterno
vuestro Dios» (Deuteronomio 8:19).
Al estudiar la vida de Abraham, podemos ver que no era una
persona superdotada; tenía sus pruebas, sus momentos
deprimidos pero lo que más lo caracterizó fue la obediencia y la
perseverancia – esto también se llama la verdadera fe, del cual
vino a ser el “padre” o el modelo para nosotros. Su fe fue
acompañada de obras de obediencia:  

“¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se


perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice:
Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue
llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es
justificado por las obras, y no solamente por la fe”
(Santiago 2:22-24).

Gén 13:1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo que tenía,
y con él Lot.

El desierto de Neguev se encuentra al sur de una línea que puede trazarse entre Gaza y el
occidente del Mar Muerto, hacia el este.

Gén 13:2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.

En los días de Abram dueños de ovejas y ganados podían adquirir una gran riqueza. La
riqueza de Abram no sólo incluía plata y oro sino también ganado. Estos animales eran una
mercancía valiosa utilizada como comida, vestido, material para tiendas y para sacrificios.
Ellas eran por lo general comerciadas por otros bienes y servicios. Abram pudo observar el
crecimiento y la multiplicación diaria de su riqueza.

Gén 13:3 Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar donde había
estado antes su tienda entre Bet-el y Hai,

Gén 13:4 al lugar del altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram el nombre de
Jehová.

Gén 13:5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas.

Gén 13:6 Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran
muchas, y no podían morar en un mismo lugar.

Gén 13:7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado
de Lot; y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra.

Paradójicamente, fue la bendición de Dios el origen de la situación que condujo a contienda.


Gén 13:8 Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis
pastores y los tuyos, porque somos hermanos.

Rodeados de vecinos hostiles, los pastores de Abram y los de Lot debieron haberse unido. En
lugar de eso, permitieron que la envidia los separara. Situaciones similares existen hoy día.
Muchos cristianos discuten y pelean, mientras Satanás está trabajando alrededor de ellos.

Las rivalidades, las discusiones, los desacuerdos entre creyentes pueden ser destructivos de
tres maneras: (1) pueden dañar la buena voluntad, confianza y paz, la base de las relaciones
humanas; (2) obstaculizan el progreso de importantes metas; (3) nos hacen concentrarnos en
nosotros mismos y no en el amor. Jesús supo cuán destructivos pueden ser los argumentos
entre hermanos. En su oración final, antes de ser traicionado y arrestado, Jesús pidió a Dios
que sus seguidores siempre fueran “uno” (Joh_17:21).

Gén 13:9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la
mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.

Al enfrentar la posibilidad de un conflicto con su sobrino Lot, Abram tomó la iniciativa de


resolver la disputa. El le permitió a Lot que eligiera primero, aun cuando Abram, siendo mayor,
tenía ese derecho. Además, Abram mostró la disposición de arriesgarse a ser engañado. El
ejemplo de Abram nos muestra cómo debemos responder a las situaciones familiares difíciles:
(1) tomar la iniciativa para resolver los conflictos, (2) permitir a los demás que hagan la
primera elección, aun cuando eso signifique que no tendremos lo que queremos; (3) poner la
paz familiar por encima de nuestros deseos personales.

Gén 13:10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego,
como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que
destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra.

En esa época la llanura del Jordán era tan fértil que Lot pensó que había llegado al huerto del
Edén. Parece como si Lot estuviese dándole las espaldas a la tierra prometida, porque
Sodoma estaba enclavada exactamente en sus límites.

Gén 13:11 Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el
oriente, y se apartaron el uno del otro.

El carácter de Lot se revela por sus elecciones. El tomó la mejor parte de la tierra aun cuando
esto significaba vivir cerca de Sodoma, una ciudad conocida por su pecado. El fue codicioso,
deseó lo mejor para sí mismo, sin detenerse a pensar en las necesidades de su tío Abram o
en lo que era justo.

Nuestras vidas son una serie de decisiones. También nosotros podemos elegir lo mejor
mientras ignoramos las necesidades y los sentimientos de otros. Esta clase de decisiones,
como lo mostró la vida de Lot, causa problemas. Cuando dejamos de decidir en la dirección
de Dios, todo lo que nos queda es decidir en la dirección equivocada.

Gén 13:12 Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de
la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

Al principio pareció ser una sabia decisión por parte de Lot: buen pasto y agua abundante.
Pero no se dio cuenta de que la influencia pecaminosa de Sodoma podría originar tentaciones
tan fuertes que podían destruir a su familia. ¿Ha decidido usted vivir o trabajar en una
“Sodoma”? Aun cuando usted pueda tener suficiente fuerza para resistir las tentaciones,
puede que otros miembros de su familia no. Mientras que las Escrituras nos mandan que nos
acerquemos a la gente de la “Sodoma” que está cerca de nosotros para ganarlos, debemos
evitar convertirnos en el mismo tipo de gente que estamos tratando de alcanzar.

Gén 13:13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran
manera.

Gén 13:14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y
mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente.

Gén 13:15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.

Gén 13:16 Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el
polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.

Gén 13:17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré.

Gén 13:18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está
en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.

Aunque Lot (el heredero de Abram) se apartó de él, la promesa del Señor se mantendrá.
Surgirá, como es obvio, otra línea de descendientes.

Los mejor preparados para las visitas de la gracia divina, son aquellos cuyos espíritus están
calmos y no alterados por la pasión. Dios compensará abundantemente con paz espiritual lo
que perdemos por conservar la paz con el prójimo. Cuando nuestras relaciones se nos alejan,
Dios no.

Observe también las promesas con que Dios consoló y enriqueció ahora a Abram. Él le
aseguró dos cosas: una buena tierra y una progenie numerosa para disfrutarla. Las
perspectivas vistas por fe son más ricas y bellas que aquellas que vemos a nuestro alrededor.
Dios le hizo caminar por la tierra, no para pensar de establecerse en ella sino para estar
siempre sin instalarse y caminar por ella en pos de un Canaán mejor. Él edificó un altar como
prenda de su agradecimiento a Dios. Cuando Dios nos satisface con promesas bondadosas,
espera que le obedezcamos con alabanzas humildes. En las dificultades externas muy
provechoso es para el creyente verdadero que medite en la herencia gloriosa que el Señor
tiene para él al final.

Lot
Algunas personas simplemente viven a la deriva. Sus alternativas, cuando pueden reunir
suficiente voluntad para tomar decisiones, tienden a seguir la ley del menor esfuerzo. Lot, el
sobrino de Abram, era ese tipo de persona.
Cuando era joven, Lot perdió a su padre. Aun cuando esto debió haber sido duro para él,
contó con el ejemplo de su abuelo Taré y de su tío Abram, los que lo criaron. Aún así, Lot no
desarrolló el sentido de propósito que aquellos tenían. Estaba tan atrapado en el momento
presente que era incapaz de ver las consecuencias de sus acciones.
Es difícil imaginar lo que habría sido de su vida sin la atención esmerada de Abram y la
intervención de Dios.
En el momento en que Lot fue sacado de esa situación su vida había dado un horrible giro.
Había estado tan mezclado con la cultura de sus días que no quería dejarla. Luego sus hijas
cometieron incesto con él. Su vida sin rumbo lo llevó finalmente a un camino muy definido: la
destrucción.
Sin embargo, Lot es llamado “justo” en el Nuevo Testamento (2Pe_2:7). Rut, la descendiente
de Moab, fue un antepasado de Jesucristo, aun cuando Moab fue el resultado de la relación
incestuosa de Lot con una de sus hijas. Esto nos da esperanza en el sentido de que Dios
perdona y a menudo saca circunstancias positivas del mal.
¿Qué dirección lleva su vida? ¿Va usted hacia Dios o se aleja de El? Si su vida va a la deriva,
decidirse por Dios puede parecerle difícil, pero es la única decisión que pone todas las demás
decisiones en una luz diferente.
Abram era un hombre de negocios exitoso, Pedro lo llamó un hombre justo, pero tenía sus
debilidades y cometía errores: Cuando tenía que tomar alguna decisión, tendía a posponerla,
luego elegía el curso de acción más fácil, cuando se le daba a elegir, su primera reacción era
pensar en sí mismo, De su vida aprendemos que: Dios quiere que hagamos algo más que
vivir a la deriva: quiere que seamos una influencia a su favor.

Vivió primero en Ur de los caldeos, luego se trasladó a Canaán con Abram. A la larga, se
mudó a la malvada ciudad de Sodoma. Ganadero rico (ganado bovino y ovino). Además,
funcionario de la ciudad. Entre sus familiares econtramos a Harán. Adoptado por Abram
cuando murió su padre. No se menciona el nombre de su esposa, que se convirtió en una
estatua de sal.

«Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las


manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo
pusieron fuera de la ciudad» Génesis 19:16.

Cuando Abraham y su familia regresaron a Canaán y fueron a la región cerca de Betel, el


conflicto que se desató entre los pastores del ganado de Abraham y los de su sobrino Lot hizo
que Abraham tuviera que tomar una decisión respecto a la escasez de tierra. Se tenían que
separar, y Abraham se arriesgó a dejar que Lot escogiera primero su terreno. La cadena
montañosa central en Canaán es rocosa y es un ambiente propicio para apacentar ovejas. Los
ojos de Lot se posaron al este, en el valle alrededor del río Jordán que vio como “el huerto del
Señor”, así que escogió este buen terreno para sí mismo (Gn 13:10). Su confianza en Dios
liberó a Abraham de la ansiedad de tener que cuidarse a sí mismo. No importa cuán
prósperos serían Abraham y Lot en el futuro, el hecho de que Abraham dejara que Lot
decidiera primero demostró generosidad y afirmó la confianza entre ellos.

La generosidad es un rasgo positivo en las relaciones tanto personales como laborales, y


probablemente, es el aspecto que establece más firmemente la confianza y las buenas
relaciones. Los colegas, clientes, proveedores e incluso la competencia responden
poderosamente ante la generosidad y la recuerdan por mucho tiempo. Cuando Zaqueo el
recaudador de impuestos le dio la bienvenida a Jesús en su casa y prometió dar la mitad de
sus posesiones a los pobres y restituir cuadruplicado a los que había defraudado, Jesús lo
llamó “hijo de Abraham” por su generosidad y fruto de arrepentimiento (Lc 19:9). Claramente,
Zaqueo estaba respondiendo a la generosidad relacional de Jesús, que había abierto su
corazón a un odiado recaudador de impuestos, lo que fue inesperado y sorprendente para las
personas de ese tiempo.

Génesis 12:13-14:11
Al comenzar nuestro programa de hoy, quiero comentar
brevemente un asunto relacionado con la arqueología.
En la zona costera del Noroeste del Mar Muerto y en unas
cuevas, se descubrieron unos antiguos rollos que pasaron a la
historia como los "Rollos del Mar Muerto". Al principio, científicos
no creyentes pensaron haber descubierto documentos que
refutasen la veracidad del texto Bíblico. Pero, ante posteriores
exámenes, dichos especialistas optaron por el silencio. En un
principio algunos de los rollos, por haber permanecido envueltos
por tanto tiempo, no pudieron ser abiertos, ya que por su
fragilidad se habrían destruido. Solo podía leerse en uno de ellos
el nombre "Lamec". Entonces algunos críticos se apresuraron a
opinar que podría tratarse del Libro de Lamec, uno de los libros
apócrifos de la Biblia. Esta teoría resultó ser errónea, pues
posteriormente los expertos de un museo los sometieron a un
tratamiento humidificador para ablandarlos y así poder abrirlos.
Al final resultaron ser una interpretación del texto del Génesis,
concretamente de los capítulos 12 al 15. En la parte
correspondiente al capítulo 12, el que estamos estudiando, se
hablaba de la belleza de Sarai, describiendo sus características y
confirmando el relato Bíblico. El mismo rollo incluía una
descripción del viaje de Abraham, escrita en primera persona y
el testigo ocular, ya fuese Abraham mismo u otra persona,
confirmaba lo que la Biblia dice sobre la belleza y fertilidad de
aquella tierra. Una vez más la arqueología, contra el pronóstico
de algunos críticos, ha confirmado la veracidad del texto de las
Sagradas Escrituras.
Al terminar nuestro programa anterior, acabábamos de ver
como Abraham, ya llegado a la tierra de Canaán, y a pesar de
que Dios no le había dicho en ningún momento que abandonase
dicha tierra, tomó con Sarai su mujer la decisión de descender a
Egipto huyendo del hambre que asolaba a la región. Pero al
acercarse a Egipto se dio cuenta de que podría enfrentar graves
problemas a causa de la belleza de Sarai. Para ver cómo
resolvió afrontar Abraham la situación, iniciemos nuestra lectura
con el versículo 13:
"Di, por favor, que eres mi hermana, para que me vaya bien por
causa tuya, y para que yo viva gracias a ti."
En realidad, tal afirmación, hecha para engañar, era una media
mentira porque Sarai también era hija de Taré, pero concebida
por otra madre. Como un paréntesis, luego veremos que en el
capítulo 20:13, con el rey Abimelec, usarían la misma
estratagema. En este caso, los temores de Abraham se
confirmaron. Veamos lo que sucedió. Leamos los versículos14 al
20:
"Y aconteció que cuando Abram entró en Egipto, los egipcios
vieron que la mujer era muy hermosa. Y la vieron los oficiales
de Faraón, y la alabaron delante de él; y la mujer fue llevada a
la casa de Faraón. Y éste trató bien a Abram por causa de ella;
y le dio ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y camellos.
Pero el Señor hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas por
causa de Sarai, mujer de Abram. Entonces Faraón llamó a
Abram, y le dijo: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿Por qué no
me avisaste que era tu mujer? ¿Por qué dijiste: Es mi hermana,
de manera que la tomé por mujer? Ahora, pues, aquí está tu
mujer, tómala y vete. Y Faraón dio órdenes a sus hombres
acerca de Abram; y ellos lo despidieron con su mujer y con todo
lo que le pertenecía."
A pesar de la debilidad del patriarca, Dios estaba controlando la
situación y protegiéndole a él y a su familia. Esto nos recuerda
las palabras del apóstol Pablo cuando dijo en una ocasión que si
nosotros somos infieles, El permanece fiel.
Llegamos así al
Capítulo 13
Tema: Abraham se separa de Lot, Lot va a Sodoma; Dios se le
aparece a Abraham y le reafirma Su promesa.
Este capítulo nos relata el regreso de Abraham de las tierras de
Egipto, junto con Lot, hacia la tierra prometida. Lot se separó de
Abraham, dirigiéndose a Sodoma. Entonces Dios se le apareció
a Abraham por tercera vez. Mientras él estuvo en Egipto y
asociado a Lot, Dios no se le apareció. Apenas llegó a la tierra y
se produjo la separación de Lot, Dios se le apareció. Leamos los
primeros 4 versículos:
"Subió, pues, Abraham de Egipto al Neguev, él y su mujer con
todo lo que poseía; y con él, Lot. Y Abraham era muy rico en
ganado, en plata y en oro. Y anduvo en sus jornadas desde el
Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al
principio, entre Betel y Hai, al lugar del altar que antes había
hecho allí; y allí Abram invocó el nombre del Señor."
Aunque había tenido un tropiezo y una caída en su vida, este
hombre volvió a Dios. Sus riquezas materiales eran inmensas y,
desde ese punto de vista no tenía motivos para lamentarse.
Pero después de las experiencias de un viaje equivocado a
Egipto y del engaño al Faraón, sintió el deseo, o mejor dicho la
necesidad de recuperar su comunión con Dios. Siempre hubo un
camino de regreso al altar para Abraham, como lo hubo para el
hijo pródigo del Evangelio según Lucas, en el Nuevo
Testamento, y para cualquier mujer u hombre que quiera volver
a Dios. Los brazos de Dios, el Padre, han estado y permanecen
siempre abiertos para recibirlos. Porque siempre hay un camino
para regresar a Dios. El Evangelio según Juan, en el capítulo
14:6, registra las propias palabras de Jesucristo, que dijo:
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre,
sino por mí."
Es así que Abraham salió de Egipto. De la parte sur, cerca de
Hebrón, se dirigió hacia el norte, a la región de Jerusalén con
una meta; el altar que había edificado al Señor en Betel, y
donde había invocado su nombre.
Leamos los versículos 5 al 7:
"Y también Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y
tiendas. Y la tierra no podía sostenerlos para que habitaran
juntos, porque sus posesiones eran tantas que ya no podían
habitar juntos. Hubo, pues, contienda entre los pastores del
ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. Y el
cananeo y el fereceo habitaban entonces en aquella tierra."
Abraham había conseguido dos cosas en las tierras de Egipto,
que le causarían una profunda aflicción. Una de ellas consistió
en riquezas y la segunda, una criada egipcia llamada Agar,
acerca de quién oiremos más adelante. Y ahora que Abraham
tenía riquezas, resulta que éstas hicieron que él y Lot tuvieran
que separarse; porque surgió una disputa entre ellos.
Observemos que se nos aclara que los cananeos y fereceos
habitaban en aquella tierra. Y resulta que los pastores de Abram
y de Lot discutieron y Abram y Lot no se ponían de acuerdo. Al
mencionarlos aquí, parece que se nos quiere indicar que
aquellos dos pueblos no debieron quedarse, en esta ocasión,
con una buena impresión de Abram y Lot, especialmente porque
cuando el patriarca llegó allí por primera vez, los cananeos y
fereceos les habían visto construir un altar dedicado al Dios
viviente y verdadero. ¡Qué diferente era el Abraham que
contemplábamos entonces con admiración, por su honestidad,
veracidad y grandeza espiritual! ¡Qué contraste al observarlo en
este pasaje discutiendo con Lot!
Veamos en qué terminó la disputa, leyendo los versículos 8 y 9:
"Y Abram dijo a Lot: Te ruego que no haya contienda entre
nosotros, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos
hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Te ruego que te
separes de mí: si vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si a
la derecha, yo iré a la izquierda."
Fue Abraham quien tomó la iniciativa en esta separación. Solo
un gran hombre podía tener una actitud generosa y
desinteresada como ésta. Abraham le dio a Lot la oportunidad
de elegir lo que quisiese, y él se conformaría con lo que
quedase. También se destaca aquí su fe en las promesas de
Dios. Leamos los versículos 10 al 12, para ver cómo se resolvió
el asunto:
Lot va a Sodomoa
"Y alzó Lot los ojos y vio todo el valle del Jordán, el cual estaba
bien regado por todas partes (esto fue antes de que el Señor
destruyera a Sodoma y Gomorra) como el huerto del Señor,
como la tierra de Egipto rumbo a Zoar. Y escogió Lot para sí
todo el valle del Jordán; y viajó Lot hacia el Oriente. Así se
separaron el uno del otro. Abram se estableció en la tierra de
Canaán, en tanto que Lot se estableció en las ciudades del valle,
y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma."
Lot se sintió atraído por aquellas verdes llanuras, atravesadas
por el río Jordán. Debía haber sido una tierra muy bella como
para ser comparada, como expresa el versículo 10, con el
huerto del Señor. Entonces escogió Lot aquellas regiones,
estableciéndose en ellas y extendiendo sus tiendas hasta llegar
a la ciudad de Sodoma, en la que finalmente habitó. Al hacerlo
así estaba cometiendo, quizás inconscientemente, el mayor
error de su vida. Veamos la afirmación del versículo 13:
"Y los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra el
Señor en gran manera."
Evidentemente Lot no sabía nada de esto. Más adelante
leeremos el relato de lo que le sucedió a Lot y a su familia en la
ciudad de Sodoma.
Prosiguiendo con nuestro estudio veremos ahora que
Dios aparece a Abraham y le reafirma su promesa
Leamos los versículos 14 al 16:
"Y el Señor dijo a Abram después que Lot se había separado de
él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia
el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que
ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Y haré tu
descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si
alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu
descendencia podrá contarse."
Esta es la tercera aparición de Dios al patriarca y en ella le
muestra, de forma precisa, la inmensidad de la tierra que iba a
darle a él y a su descendencia, que iba a ser increíblemente
numerosa. Dice el versículo 18:
"Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella,
porque a ti te la daré."
Aquí Dios le invita a tomar posesión efectiva de la tierra, tierra
de gran riqueza y belleza en aquellos tiempos. Este capítulo
finaliza con el versículo 18 que nos dice lo siguiente:
"Entonces Abram mudó su tienda, y vino y habitó en el encinar
de Manre, que está en Hebrón, y edificó allí un altar al Señor."
Evidentemente Abraham era un gran constructor de altares.
Como hemos indicado anteriormente, siempre iba señalando los
lugares que para él tenían un significado especial, dejando en
ellos un testimonio de su relación con Dios. Era su forma de
honrar y adorar al Dios de la promesa, por todo lo que Él le
había prometido y entregado.
Uno de los significados de Manre es "riqueza" y Hebrón significa
"comunión". Aquel sí que era un lugar maravilloso para vivir y
quedarse. Era el lugar de la riqueza y la comunión con Dios.
Este fue el hogar de Abraham, y el lugar donde, tas su muerte,
sería enterrado.
Pasamos ahora al
Capítulo 14
Tema: Los reyes del este capturan Sodoma y Gomorra.
Abraham libera a Lot; Abraham rechaza el botín.
En este capítulo 14 encontramos la primera guerra registrada en
un relato de la Biblia, en la que Abraham libera a Lot. También
tenemos la aparición del primer sacerdote, llamado Melquisedec,
quien bendijo a Abraham. Estos son los dos incidentes de este
pasaje Bíblico, que lo convierten en un capítulo notable, aunque
no parezca encajar con la narración histórica, como si el
suprimirlo no afectase a la continuidad del relato. Sin embargo,
es uno de los capítulos más importantes del libro del Génesis.
Vamos pues a leer los versículos 1 y 2, que nos presentan el
marco histórico de la crónica en la que
Los reyes del este capturan Sodoma y Gomorra
"Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Sinar, Arioc, rey de
Elasar, Quedorlaomer, rey de Elam, y Tidal, rey de Goim, que
éstos hicieron guerra a Bera, rey de Sodoma, y a Birsa, rey de
Gomorra, a Sinab, rey de Adma, a Semeber, rey de Zeboim, y
al rey Bela, es decir, Zoar."
En primer lugar, diremos que este es un documento histórico.
En los primeros 11 versículos se nos informa que los reyes del
este derrotaron a los reyes de Sodoma y Gomorra. Por
bastantes años los eruditos críticos y radicales rechazaron la
veracidad de este relato, alegando que los nombres de los
hombres aquí citados no aparecen en la historia secular. Pero la
arqueología ha respaldado este relato y nombres equivalentes
de estos reyes fueron hallados inscriptos en monumentos y
tablillas, así como los nombres de ciudades y otras áreas
geográficas. confirmando su existencia en la historia.
Al ser, como ya hemos indicado, la primera guerra mencionada
en las Sagradas Escrituras, aunque no sepamos si ésta fue
realmente la primera que tuvo lugar en la historia. Al menos, el
escritor aquí no pretende dar esa impresión; su motivo para
citar esta guerra concreta es que Lot, el sobrino de Abraham,
estuvo implicado en ella. Lo que también es evidente, es el
hecho de que la humanidad empezó a participar en guerras
bastante temprano en la historia de los pueblos. Leamos los
versículos 3 y 4:
"Todos ellos vinieron como aliados al valle de Sidim, es decir el
mar Salado. Doce años habían servido a Quedorlaomer, pero en
el año trece se rebelaron."
Esta rebelión es la que enfrentó a los reyes del este contra
Sodoma y Gomorra. Evidentemente, estos reyes habían
combatido antes, porque los reyes del este habían subyugado a
estas ciudades de la llanura. Pero estas ciudades, al fin, habían
alcanzado el momento de rebelarse. En los versículos 5 hasta el
11, se nos presenta un informe sobre cómo aquellos reyes del
este vencieron a los reyes que se habían reunido en la región
baja del Mar Muerto. El resultado de la contienda es descrito en
los versículos 10 y 11, que dicen:
"Y el valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto; y el rey de
Sodoma y el de Gomorra huyeron y cayeron allí. Y los demás
huyeron a los montes. Entonces tomaron todos los bienes de
Sodoma y Gomorra y todas sus provisiones, y se fueron."
Llegamos, pues, al final de nuestro programa de hoy, con la
derrota y saqueo de las ciudades de Sodoma y Gomorra,
ciudades que por el nivel de corrupción que alcanzaron han
pasado a la historia como emblemas de degeneración y
corrupción, y de los extremos a los que la alienación de Dios y el
pecado de los seres humanos puede llevar, en su proceso
inexorable de pérdida de la dignidad humana, de destrucción
moral y física.
En nuestro próximo programa continuaremos con este relato,
que nos mostrará la cadena de errores y consecuencias que Lot,
habitante de Sodoma, tuvo que soportar a causa de su
equivocada elección de la tierra. También continuaremos con la
vida de Abraham que, en contraste, basó su elección en los
planes y promesas de Dios, que aceptó por la fe, e hizo realidad
en su vida a través de su obediencia. Que estas palabras claves,
fe y obediencia controlen nuestra actitud frente a la Palabra de
Dios y a sus promesas.

"Nada podemos contra la


verdad"
Un blog con mensajes fundamentados en la palabra eterna de Dios.

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 Comentarios
 Abraham y Lot: Una separación necesaria Por Daniel Grillo
“Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot…Entonces Abram dijo
a Lot: No haya ahora altercado...
 Inmoralidad sexual, demonios y apostasia
Es impresionante la relacion inmoralidad sexual-demonios-apostasia que se denota de la enseñanza biblica. De
manera resumida y breve quiero ...
 Posición “oficial” de las asambleas de Dios de Venezuela sobre las “Corrientes Neopentecostales”
(Basado en el libro “CORRIENTES NEOPENTECOSTALES” pu
El libro “CORRIENTES NEOPENTECOSTALES”, publicado bajo el auspicio de las Asambleas de Dios de Venezuela,
contiene los siguiente...
 Convertir la Gracia de Dios en libertinaje
Considerando el hecho de que el concepto de la Gracia de Dios es señalado proféticamente y de manera directa
como uno de los que serán tergi...
 Los hijos de Eli, ministros corruptos (editado)
La decadencia espiritual, la cual trae decadencia moral, viene junto a la perdida de sensibilidad en la conciencia
hasta provocar la muerte ...
 Decisión y advertencia sobre la apostasía presente en mi organización
Dijo el apóstol Pablo: "Pero os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y ponen tropiezos en
contra de la doctrina ...
 Virus destructores en la iglesia
Un virus es un germen que actúa en un organismo infectándolo. Disuelve el cuerpo, destruyéndolo gradualmente (
“…muchos seguirán sus disol...
 ¡Batalla por Venezuela es espiritual!
A los que definen la situacion de nuestro pais de manera simplista, tratando de callar a quienes advierten, usando
frases como estas; "...
 ¿Porque es bueno hablar en otras lenguas por el Espiritu Santo?
Debemos destacar UN HECHO MUY ESPECIAL en cada uno de los eventos de bautismo en el Espíritu relatados en el
nuevo testamento, me refiero a ...
 El hechizo de los ultimos tiempos
El apóstol Pablo interroga de manera dramática a los cristianos de Galacia acerca de el “cambio” o “giro” que
habían dado en sus creencias ...
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“Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot…Entonces Abram dijo
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frases como estas; "...
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sábado, 27 de agosto de 2011

Abraham y Lot: Una separación necesaria Por Daniel


Grillo
“Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores
del ganado de Lot…Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado
entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos
hermanos… Yo te ruego que te apartes de mí… “

Génesis 13: 7-9

Hay elementos que no pueden unirse, no importa el esfuerzo que se haga


por mantenerlos juntos. Agua y Aceite no se mezclan, aunque los
revuelvan juntos en un mismo envase, tienden a separarse, tal como el
humo se separa de la tierra y asciende hacia el cielo. Donde entra la luz
inexorablemente la oscuridad se va, son opuestas, donde esta una no esta
la otra, aun mas, la oscuridad es la ausencia de luz;

“… ¿Y que comunión (tiene) la luz con las tinieblas?...”

Génesis 13: Abram y Lot se  separan


María Luisa Alba Bustos (Marisa) 
23-03-2003 00:13 
Comments

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Ya hemos visto en el capítulo anterior como a dios no le importa si Abram
engañó o no engañó al Faraón, en cualquier caso se decanta a favor de
Abram, para eso es del pueblo elegido y el hombre elegido, el hombre al
que Dios prometió tierras, al que declaró que su descendencia ocuparía
las tierras prometidas. Poco importa si Abram escapando de la hambruna
y la miseria fue acogido por el Faraón, poco importa que el Faraón
convertirá su hambre y la de su familia, en abundancia y riqueza. Poco
importa que Abram urdiera una mentira para salvar la vida aun a costa
de mancillar su honor y el de su mujer. Poco importa que el sombrero de
Abram tuviera mangas cuando salió de Egipto, lo importante es que era
el elegido para fundar el pueblo de Dios. Una vez elegido el pueblo de
Dios poco importa lo que haga, ellos siempre serán los buenos y los
demás los malos, por eso castiga con plagas al pueblo del Faraón.
No deja de ser otra muestra de justicia divina que el dios justo y sabio, en
vez de castigar a los culpables, Abram, Sarai o el mismo Faraón, castiga al
pueblo del Faraón. Al parecer tanto Abram, como Sarai, como el Faraón
gozaban de buena salud en aquellos momentos, pero Dios castiga con
plagas la casa del Faraón. ¡Olé justicia divina! ¿Y plagas señor? ¿Podemos
entender que las plagas y las enfermedades también fueron creadas por
ti? ¿O se crearon ellas solas? ¿Nada mencionas en los seis días de la
creación de las plagas y las enfermedades? ¿O sí señor? las podemos
entender como creadas por ti cuando dices que creaste “todo lo que
habita en la Tierra”
Que confusa me siento señor, que confusa, por un lado afirmas que lo
“creaste todo” y por otro afirmas que todo lo creado era “bueno en gran
manera” y como siempre me surge la pregunta: ¿Bueno para quien señor?
¿Acaso el concepto de bien y mal es algo inamovible? ¿Podemos entender
que si creaste las enfermedades y plagas fueran buenas en el momento de
la creación, y después se convirtieran en malas? también se te rebelaron
señor? ¿Se te rebelaron y convirtieron en malas cuando tú las habías
creado como buenas? ¿También ellas demostraron que tu poder era
bastante menos que el que te adjudicaban los hombres?
Que no te entiendo Señor, que no te entiendo, que mira que los hombres
te habían creado bonito, pero tu mismo te encargas una y otra vez en
desmentirte con tus palabras y con tus actos. ¿O acaso los hombres que te
crearon, en su primitivismo no comprendían lo que implicaba las
palabras que te adjudicaban?
Aunque quizás ni siquiera fuera eso, a lo mejor una vez que dijeron la
primera mentira sobre ti se vieron obligados a seguir mintiendo para
defender su idea, quizás la Biblia y la religión no sean más que una sarta
de mentiras encaminadas a ocultarse y explicarse unas a otras. Quizá sólo
sean el medio de conseguir el poder y de controlar las conciencias, y a las
personas por medio de mentiras. Quizá sea eso lo que modernamente se
llama Teología, el arte de convertir en verdad una inmensa mentira. Una
inmensa mentira que empezó cuando te adjudicaron las
siguientes palabras:
Génesis 1:1
En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

A partir de esa mentira, y para justificarla, no les quedo mas remedio que
encadenar una a otra y seguir mintiendo hasta nuestros días. El bien y el
mal señor, ¿Qué es el bien y que es el mal? ¿Qué es la verdad? ¿Cuál es la
VERDAD? ¿Dónde esta la VERDAD?
¿El bien es que Abram salvara la vida a costa de engañar al Faraón, el
bien es que Sarai, obedeciendo a Abram siguiera la farsa, el bien es que
Abram se salvara de la hambruna y se enriqueciera a base de la mentira
contada al Faraón? ¿El bien es que tú pagaras la “generosidad” del
Faraón con plagas y enfermedades para su casa? ¿Qué es lo que hacían el
Faraón y Sarai para que provocaran tu ira? ¿Acaso el inductor de todo
aquello no fue Abram? No sé señor, como ves las preguntas se repiten
una y otra vez, soy incapaz de entender el concepto de bien y del mal que
quieres transmitirme a través de tus palabras. Nunca he tenido muy claro
lo que es el bien, y lo que es el mal, pero la verdad es que tus palabras
ayudan poco a esclarecerlo.
Por más que me empeño en encontrar el concepto del bien y del mal que
tú, o los hombres que dicen hablar en tu nombre, quieren transmitirme, al
final casi siempre descubro que tras esos conceptos sólo están la defensa
de sus intereses. Y no deja de ser curioso señor, pero a mí me pasa lo
mismo que a ellos, tras mis conceptos del bien y del mal, la mayoría de
las veces sólo se esconde la defensa de mis intereses. Quizá desde el
punto de vista humano eso sea lógico señor, pero en ti no es lógico, tú no
eres humano, tú eres Dios y tu deberías ser nuestra referencia para saber
que es el bien y que es el mal, pero sobre todo para saber cual es
la VERDAD.
Pero volvamos a la Biblia, al capitulo XIII del Génesis que dicen que tu
escribiste. Quizá la VERDAD se esconda en alguno de los recovecos de
tus palabras.

Abram y Lot se  separan


Génesis  13
1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el Neguev, él y su mujer, con todo lo
que tenía, y con él Lot. 2 Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en
oro. 3 Y volvió por sus jornadas desde el Neguev hacia Bet-el, hasta el lugar
donde había estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, 4 al lugar del altar que
había hecho allí antes; e invoco allí Abram el nombre de Jehová.

Al parecer Abram, no sólo había conservado la vida, había cambiado la


hambruna por grandes riquezas. Supongo que llevaría consigo a Sarai,
hubiera sido de mal gusto dejarla abandonada después de haber sido
embarcada por el mismo Abram, y que gracias a ella Abram hubiera
obtenido tanta riqueza, pero no dices nada de ella de momento, parece
que Sarai era la que menos contaba en tu historia aunque sí que la usaras
para justificar tu ira y las plagas que enviaste. La mujer señor, siempre la
mujer como excusa para el castigo, pero sin contar para nada en
tu historia.
5 También Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas. 6 Y la
tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran
muchas, y no podían morar en un mismo lugar. 7 Y hubo contienda entre los
pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot; y el
cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra. 8 Entonces Abram dijo a
Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los
tuyos, porque somos hermanos. 9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te
ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha;
y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.

Lo ves Señor, la verdad de Abram y la de Lot ya no coincidían, cada uno


tenia sus intereses, y sus verdades, no podían estar juntos. Pudieron estar
juntos mientras el hambre y la miseria los unía, pero ya ricos, y con
intención de enriquecerse aun más, sus intereses discrepaban y sus
verdades también, supongo que los dos se sentían en posesión de la
verdad justificada por sus intereses. Cuando no hay más que hambre
para repartir es fácil ser generoso.
10 Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de
riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de
Zohar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. 11 Entonces Lot
escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se
apartaron el uno del otro. 12 Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto
que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas
hasta Sodoma. 13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores
contra Jehová en gran manera.

Lot escogió la llanura del Jordán, y Abram la tierra de Canaán. Estupendo


señor, ya los tenemos a los dos instalados. ¿Aquellas tierras estaban sin
habitar ni tenían dueño? Por que si tuvieran dueño se podría entender
como una agresión clara a los derechos de otros pueblos y de otras gentes.
Otro detalle que se te escapa, parece que lo importante no es el derecho
que otros pueblos pudieran tener sobre las tierras en las que se
aposentaron, lo importante es que eran tus elegidos y ante eso todo lo
demás no tiene importancia. ¿Además como iban a tener derecho a las
tierras aquellas gentes si eran “pecadores en gran manera y no te
adoraban”? Una vez más parece que el derecho lo da el creer en ti, lo que
crean los demás ni cuenta, ni tiene importancia. Quizá fuiste creado para
eso, para justificar el derecho de un pueblo y de unos hombres para hacer
lo que quisieran siempre que lo hicieran en tu nombre.
14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus
ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y
al occidente. 15 Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia
para siempre. 16 Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si
alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será
contada. 17 Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque
a ti la daré. 18 Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el
encinar de Mamre, que está en Hebron, y edificó allí altar a Jehová.

Ya ves si Abram iba a dudar de tu oferta Señor, como las balas te


obedeció en aquella ocasión, todo lo que podía ver le pertenecía por que
tú se lo habías regalado. ¿Ante la razón que da el poder y la justicia de
Dios quien puede dudar? Menudo era el padre Abram para rechazar la
oferta. Poco le importaba que si aquella tierra estaba habitado o no, lo
importante es que tú se la habías regalado ¿y ante esa razón quien puede
oponerse? Poco importaba si con eso se agredía el derecho de otros
pueblos y otros hombres, que también era tus criaturas señor, poco
importaba si eso enfrentaba a unos con otros, poco importaba el
enfrentamiento entre pueblos, lo que importaba era que se cumpliera tu
voluntad y los demás aceptaran que tú y solo tú tenias derecho a regalar
la tierra a quien quisieras, por que para eso eras el creador de todos.
Otra vez los hombres te manejan como quieren Señor, otra vez te hacen
decir cosas que ruborizarían a un escolar, otra vez te usan para
adjudicarse unos derecho y una tierras que les interesan, y te utilizan para
que con lo que dicen que es tu palabra, y tu voluntad, digas lo que a ellos
les interesa. Y tu guardas SILENCIO, guardas silencio como siempre y
dejas que te manipulen con tu silencio.

ABRAHAM Y LOT

Texto: Génesis 13:1-18
En el versículo 1 encontramos a Abraham (Abram)
saliendo de Egipto con su mujer Sara, “con todo lo que
tenía, y con él Lot”. Abraham se había equivocado
yendo a Egipto en tiempos de dificultad, y allí había
manchado su testimonio con el engaño respecto a su
esposa Sara, porque tenía temor del hombre.
Proverbios 29:25 dice que el temor delhombre pone
lazo. Pero antes de criticar demasiado a Abraham
debemos recordar que nosotros también hemos
cometido fallos así. Nadie tiene una fe perfecta, y todos
tenemos que aprender. Sería mejor que aprendiéramos
de los errores de otros, pero parece que preferimos
equivocarnos nosotros mismos. Cuando uno se da
cuenta de que se ha equivocado y no estádonde Dios
quiere que esté, debe corregirlo, y esto hizo
Abraham. “Subió de Egipto”. Si has descendido
espiritualmente a un lugar o en una situación donde no
estás en la voluntad de Dios, confiesa tu error y sube de
allí.
Ahora bien, este versículo enseña otro problema que
Abraham arrastraba desde hacía tiempo, al decir: “y
con él Lot”. Lot era el remolque. Fue a Egipto porque
Abraham fue allí. Subió de Egipto porque Abraham
subió. Estaba contento de seguir a Abraham,
probablemente en parte porque le admiraba, y
también, comoveremos, porque al enriquecerse
Abraham Lot también se enriquecía. Pero su sobrino
Lot no tenía que estarcon él, porque Dios había dicho a
Abraham en Génesis 12:1 que tenía que salir de su
tierra, su parentela y la casa de su padre. Se marchó de
su tierra, pero llevaba a su padre y Lot, parte de su
parentela, consigo. Sólo llegaron hasta Harán, y allí
murió el padre de Abraham. Luego se marchó de allí
todavía acompañado de Lot. Esta falta de atención a las
instrucciones divinas le iba a traer a la larga más de un
problema. Siempre es mejor hacer exactamente lo que
el Señor nos dice.
El versículo 2 dice que Abraham era riquísimo en
ganado, plata y oro. Tenía muchas posesiones, y parte
de ellas venía de los egipcios, según el 12:16, porque
Faraón le favoreció a causa de Sara su mujer. Más
adelante estas riquezas iban a contribuir a sus
problemas.
Los versículos 3 y 4 dicen: “volvió por sus
jornadas...hacia Bet-el, hasta el lugar donde había
estado antes su tienda entre Bet-el y Hai, al lugar del
altar que había hecho allí antes; e invocó allí Abram
elnombre de Jehová”. Volvió, porque se había ido a un
lugar donde no hay comunión ni vida espiritual,
comohoy en día hacen muchos. Y como muchos, se
enriqueció en el mundo, pero se empobreció
espiritualmente. Fijémonos hermanos, que no hubo
altar en Egipto. Para ir al lugar del altar donde
invocaba el nombre de Jehová, tenía que subir, tenía
que volver. Algunos, cuando se equivocan, cuando se
apartan del Señor y semeten en el mundo, no quieren
reconocerlo ni corregirlo. Quieren seguir donde están,
como están, y que el Señor les bendiga allí. Pero esto no
es así. Abraham tenía que salir de Egipto si quería
acercarse al Señor, invocarle y adorarle como antes, y
caminar con Él. Volver es la forma de reanudar la
comunión con el Señ[Link] es bueno para nuestra
carne, nuestro orgullo, pero lo es para nuestra vida
espiritual. Nuestra vida espirituales lo más importante
que hay.
El versículo 5 comienza con las palabras: “También
Lot, que andaba con Abram”, y comenta acercade las
riquezas de Lot. Ahora Abraham estaba fuera de
Egipto, pero todavía tenía a Lot. Como vimos en
Génesis 12:1, Dios le había dicho claramente dejar a su
parentela, pero todavía llevaba a Lot consigo, y fue
problema porque Lot no era como Abraham. Lot
representa al cristiano que no está comprometido o
consagrado del todo. Podríamos llamarle un “creyente
de remolque”, que estaba cerca de un gran hombre de
Dios, y le seguía, pero sin la misma consagración y sin
la misma espiritualidad. Lot creía en Dios, lo
sabemosde 2 Pedro 2:7, pero no tenía una vida como la
de Abraham, ni tenía que estar con Abraham. Dios
había llamado a Abraham a salir, no a Lot. Dios había
prometido la tierra a Abraham y sus descendientes, no
a Lot. Lot estaba fuera de su sitio, y un creyente que no
está donde debe estar no hace nada más que causar
problemas a los demás. Por ejemplo, Jonás en el barco
ocasionó problemas para todos los marineros y
pasajeros del barco. No sabemos por qué estaba Lot
con Abraham, pero es posible que fuera porque había
preguntado si podía ir, y a Abraham le dio pena decirle
que no. Pero siempre es mejor seguir las instrucciones
de Dios.
En los versículos 5 y 6 vemos que eran tantas las
posesiones de los dos que no podían morar en el mismo
lugar. Dios sabía esto cuando llamó a Abraham a salir
de su parentela. Las posesiones, las riquezas que vienen
del mundo, causan problemas. Y esto parece ser lo
principal de Lot. Tenía riquezas, pero poco más. Que
sepamos, Lot nunca hizo nada para su tío Abraham.
Más importante es el detalle de que Lot nunca
construyó un altar. No podemos vivir como Dios quiere
sin esto. El altar significa el lugar de sacrificio y
comunión, el lugar de revelación de la voluntad de Dios
y el lugar de bendición. La vida consagrada no sepuede
vivir sin altar, sin adoración y comunión con Dios.
Abraham tenía un altar físico, de piedras, que había
edificado. Nosotros hoy en día no tenemos altares
físicos. No hay altar en la sala de reuniones de la
iglesia. Pero sí, debe haber la costumbre de reunirse
con el Señor, adorar, alabar, interceder y pedir que Él
nos guíe. Los del mundo cuando quieren practicar
religión, necesitan velas, incienso, santos, sacerdotes,
liturgia, etc. porque no conocen a Dios ni le adoran.
Pero el Señor Jesucristo nos enseñó que “Dios es
Espíritu, y los quele adoran, en espíritu y en verdad es
necesario que adoren” (Jn. 4:23).
Lot era buena persona, humanamente hablando, pero
iba de remolque, tras Abraham, y su propia vida
espiritual carecía de consagración, celo y devoción. No
procuraba él mismo caminar con Dios, sino que
caminaba con Abraham (v. 5). Hay creyentes hoy en día
que son como Lot. Creen en el Señor, pero no le siguen
de cerca. Faltan la consagración, el celo y la devoción
en su vida. Falta la convicción de que están donde el
Señor quiere y que están sirviendo al Señor. Su vida es
nada más que estar cerca de otras
personasconsagradas. En la familia de padres creyentes
a veces los hijos son así: creen en el Señor pero no
tienen la consagración de Sus padres. Como Lot, se
sienten atraídos por el mundo, y carecen de dirección
en su vida espiritual. Lo mismo pasa en las iglesias,
donde muchos observan e incluso admiran el celo y la
devoción de algunos hermanos, pero viven toda su vida
sin esta consagración. Pablo varias veces llamó a los
creyentes a imitar su ejemplo,porque no es suficiente el
estar cerca de un creyente consagrado. Cada uno de
nosotros debe consagrarse de todo corazón al Señor,
como dice el himno: “Todo a Cristo, yo me rindo, lo que
tengo, lo que soy”. 
En los versículos 6 y 7 vemos surgir el conflicto entre
Abraham y Lot, aunque más precisamente seríaentre
los de su casa, no entre ellos mismos. Entre los fieles y
los no fieles hay problemas, hay conflicto y siempre es
así, en el matrimonio, entre amigos y también
desgraciadamente en la iglesia. Detrás de esta verdad
hay una razón, un principio inalterable. La carne y el
espíritu no puede vivir juntos. “La tierra no era
suficiente para que habitasen juntos”. Pero el
problema no estaban en la tierra. Tenían delante suyo
toda latierra prometida; ¿acaso no había espacio
suficiente? No era el terreno en sí, sino la carne y el
espíritu. Lot quería estar cerca de Abraham, y no
podían vivir en la misma tierra sin conflictos.
Además, “el cananeo y el ferezeo habitaban entonces
en la tierra”, y los paganos observaban cómo se
comportaban Abraham y Lot. Hoy en día muchos
cristianos no consagrados han causado testimonio
malísimo delante del mundo con sus críticas, sus
contiendas y sus peleas. Algunos han ido a la ley contra
otros, peleándose por locales y bienes económicos, y
tienen un testimonio fatal delante del mundo. En lugar
de decir: “mira cómo se aman” dicen: “¡Mira cómo se
pelean!” Por esto repito que no era sólo lo material,
porque lo material con amor se soluciona,sino que era
lo espiritual. Pablo identifica la procedencia de las
contiendas en su primera epístola a loscorintios, y
también cuando escribe a los gálatas: es la carne.
Volviendo a Génesis, más adelante en la historiade
Abraham surgieron conflictos entre Sara y Agar, y entre
Isaac e Ismael. Santiago pregunta: “¿De dóndevienen
las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de
vuestras pasiones, las cuales combaten en
vuestrosmiembros?” (Stg. 4:1). Aun la tierra prometida
no puede contener a dos en yugo desigual. 
En el versículo 8 Abraham manifiesta su nobleza,
gentileza y generosidad. La chispa no saltó de él,
porque era el espiritual. El espiritual ve a Dios y se
humilla. Abraham buscaba la paz, como el Señor
también nos manda a nosotros hacer.“Si es posible, en
cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos
los hombres” (Ro. 12:18). “Seguid la paz con
todos” (He. 12:14). Así que, el humilde y el generoso era
Abraham,que inició la búsqueda de la paz,
diciendo: “No haya ahora altercado entre nosotros
dos...porque somos hermanos”. No lo dijo Lot, sino
Abraham. Lot no tuvo esta nobleza de carácter como
Abraham. Aunque era el más joven y debía haber
actuado con deferencia, fue Abraham quien tomó la
iniciativa. No esperemos queel otro busque la paz,
hermanos, sino que seamos nobles y pacificadores
como Abraham. 
En el versículo 9 Abraham ofrece a Lot su elección.
Cede a él primero. Cuando andan de forma distinta y
no hay acuerdo ni propósito común, es mejor
separarse. Abraham cumple ahora, por fin, lo que Dios
le había dicho mucho antes. “Te ruego que te apartes
de mí”. Andaba mejor sin Lot. A veces tenemos que
echar denuestra vida cosas aunque duele. Ciertamente
tenemos que echar así a la carne, y digámoslo también
al mundo.
El versículo 10 nos muestra la respuesta de Lot. Como
el más joven él debía haber dicho algo como: “No, tío
Abraham, no debo escoger. Escoge tú primero”. Pero
Lot no era como Abraham. “Alzó Lot sus ojos,y vio”,
dice el texto. Lot andaba por la vista, no por fe. Así que,
el en versículo 11, “Lot escogió para sí”, como egoísta.
Que sepamos, ni siquiera le dio las gracias. No le
importó mucho la comunión de un hombre santo,
como muchos en el mundo y en las iglesias. Su mente
no estaba en lo espiritual, sino en el mundo. Así que el
texto dice: “y se fue Lot hacia el oriente,y se apartaron
el uno del otro”. La separación que tuvo que hacerse
años atrás cuando Abraham salió de Ur, llegó con
atraso. El profeta Amos hace la pregunta: “¿Andarán
dos juntos si no estuvieren de acuerdo?”(Am. 3:3). 
En los versículos 12 y 13 vemos el contraste entre los
movimientos de Abraham y los de Lot. “Abram
acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot
habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo
sustiendas hasta Sodoma”. Lot se iba acercando a los
que aborrecían a Dios. El versículo 13 describe la
maldad de Sodoma, pero aun sabiendo esto, Lot
prosiguió su camino, hasta que al final acabó dentro de
Sodoma. Lot poseyó temporalmente a Sodoma, y fue
arruinado cuando llegó el juicio de aquella ciudad, pero
Abraham tiene la tierra para siempre. Lot fue como
quien vive en una casa condenada que pronto va a ser
derrumbada. Nosotros también enfrentamos el peligro
de sentirnos atraídos por el mundo, pero debemos
recordar que el mundo y las obras que están en el serán
quemadas. Dios nos llama a poner la mira en las cosas
de arriba, como Pablo enseña en Colosenses 3:1-4.
Los versículos 14-18 nos enseñan cómo Dios bendijo a
Abraham posteriormente a su separación de Lot.
Abraham anduvo con Dios y cuando Lot se fue, Dios le
bendijo. Lot había mirado por su cuenta, pero Dios dice
a Abraham dónde mirar: “Alza ahora tus ojos, y mira
desde el lugar donde estás hacia el norte yel sur, y al
oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la
daré a ti y a tu descendencia para siempre” (vv. 14-15).
Uno anduvo por fe y el otro por vista. Lot se iba
acercando a Sodoma, y Abraham seiba alejando de allí.
En el versículo 16 le promete una descendencia
incontable. En el versículo 17 le llamaa levantarse y
andar “por la tierra, a lo largo de ella y a su ancho”. Y
Abraham obedece en el versículo 18, y al final de sus
movidas puso su tienda en Mamre, al lado de
Hebrón, “y edificó allí altar a Jehová”. Allí Abraham
presentaba sus sacrificios, adoraba, invocaba al Señor,
y le daba gracias por todos Sus cuidados. Donde
moraba Abraham había altar, pero donde moraba Lot
no había ninguna. Abraham ilustra una verdad que
alguien ha dicho, que Dios siempre da lo mejor a los
que dejan a Él la elección. Las decisiones quetomamos
en esta vida no sólo determinan el curso de nuestra
vida, sino que también demuestran de qué carácter
somos.
Así que, hermanos queridos, busquemos primeramente
el reino de Dios y Su justicia. Es donde está la
bendición de Dios. Seamos hombres y mujeres
maduros, espirituales, no livianos ni carnales. Haya
siemprealtar en nuestra vida. Como Abraham
reconoció a Dios en todo, así hemos de hacer nosotros.
Que el Señornos ayude a considerar muy bien las
decisiones que tomamos y las elecciones que hacemos,
porque escogerbien trae bendición, y escoger mal
ocasiona pérdida. ¡Que Dios nos ayude por Su gracia a
escoger bien!
de un estudio dado por L.B., en Sevilla, el 15 de octubre, 2006

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