EL NEOCONSTITUCIONALISMO EN EL PERU.
ALUMNO: JEAN PIERO AGUIRRE ALVRADO
EL NEOCONSTITUCIONALISMO EN EL PERU
SUMARIO: INTRODUCCION. I DEFINICION DE NEOCONSTITUCIONALISMO. II.
CARACTERISTICAS DEL NEOCONSTITUCIONALISMO IIICOMPONENTES
FILOSOFICOS EN EL NEOCONSTITUCIONALISMO, IV. DIFERENTES
ACEPCIONES DEL NEOCONSTITUCIONALISMO V. MANIFESTACIONES DEL
NEOCONSTITUCIONALISMO VI. CONCLUSIONES VII. BIBLIOGRFIA
RESUMEN
El neoconstitucionalismo es un nuevo paradigma en el derecho, que puede
entenderse ya como una ideología jurídica de finales del siglo XX y principios del XXI; así
también se presenta como una verdadera promesa para la teoría del derecho.
Es, sin duda, la revolución teórica y práctica más importante que vive el derecho
continental europeo, en aras de reelaborar su concepción de ley y de derecho, dejando atrás
meras elaboraciones de códigos o leyes, y basándose más bien en acuerdos y sentencias de
los tribunales que construyen un derecho sobre la base de los textos de estos acuerdos y de
la integración de diversos sistemas jurídicos.
PALABRA CLAVES: Neoconstitucionalismo, Constitución Política, Primacía de la
constitución.
INTRODUCCIÓN:
El neoconstitucionalismo es un nuevo paradigma en el derecho, que puede
entenderse ya como una ideología jurídica de finales del siglo XX y principios del XXI; así
también se presenta como una verdadera promesa para la teoría del derecho. Es, sin duda, la
revolución teórica y práctica más importante que vive el derecho continental europeo, en
aras de reelaborar su concepción de ley y de derecho, dejando atrás meras elaboraciones de
códigos o leyes, y basándose más bien en acuerdos y sentencias de los tribunales que
construyen un derecho sobre la base de los textos de estos acuerdos y de la integración de
diversos sistemas jurídicos. Las decisiones ya no están más en manos de legisladores, sino
de jueces.
Por otro lado, esta nueva visión puede ser entendida como un acercamiento de la
ideología jurídica continental hacia la perspectiva pragmática y menos principista del
derecho norteamericano.
OBJETIVOS:
*dar a conocer los conceptos y características básicas de le neoconstitucionalismo.
*Dar a conocer el funcionalismo del neoconstitucionalismo en la legislación
peruana.
I) DEFINICION DE NEOCONSTITUCIONALISMO:
El denominado neoconstitucionalismo es una corriente u orientación doctrinal de
perfiles un tanto difusos, lo que no impide que entre los propios defensores y cultivadores
de esos planteamientos se pueda hablar ya de un “canon neoconstitucional.
Puesto que en las discusiones entre neoconstitucionalistas y sus críticos uno de los
reproches más comunes es el de que se desfiguran los conceptos y las definiciones de unos
y otros, me permitiré reproducir aquí la caracterización que del neoconstitucionalismo, con
ánimo crítico, he ofrecido y, al menos en parte, desarrollado en otros lugares. Estas son las
notas que definirían el modelo pleno o radical del neoconstitucionalIsmo. (Beck, 1954, pp.
70-71)
II.CARACTERISTICAS DEL NEOCONSTITUCIONALISMO:
La Constitución no es solo formal sino también material, ya no es solo una fórmula
de reparto de poderes, sino que comprende la institucionalización de unos valores como
principios, disposiciones, derechos fundamentales. Es garantizada materialmente, es
exigible jurídicamente no solo a través de La Corte Constitucional, sino también a través de
los jueces ordinarios, que se convierten en jueces constitucionales.
La ley solo tiene validez cuando se encuentre ajustada a la Constitución, toda ley
debe ser constitucional.
Se habla de la transversalidad del Derecho Constitucional, la ley se ajusta al
contenido de los derechos fundamentales, sus contenidos irradian sus efectos a las leyes
civiles.
Si existen principios en el derecho, entonces el positivismo jurídico resulta inviable,
los principios albergan en sí un contenido moral, que repercute sobre el resto del
ordenamiento jurídico.
La ponderación, o principio de justa ponderación como dirían los juristas alemanes,
y el principio de proporcionalidad para la aplicación de los principios fundamentales.
III. COMPONETES FILOSOFICOS:
El neoconstitucionalismo, en consecuencia, posee tres componentes filosóficos muy
rotundos.
En lo ontológico, el objetivismo derivado de afirmar que, por debajo de los puros
enunciados constitucionales, con sus ambigüedades y su vaguedad, con sus márgenes de
indeterminación semántica, sintáctica y hasta pragmática, existe un orden constitucional de
valores, un sistema moral constitucional, bien preciso y dirimente.
En lo epistemológico, el cognitivismo resultante de afirmar que las soluciones
precisas y necesarias que de ese orden axiológico constitucional se desprenden pueden ser
conocidas y consecuentemente aplicadas por los jueces.
En lo político y social, el elitismo de pensar que sólo los jueces o prioritariamente
los jueces, y en especial los tribunales constitucionales, están plenamente capacitados para
captar ese orden axiológico constitucional y lo que exactamente dicta para cada caso, razón
por la que poseen los jueces el privilegio político de poder enmendar al legislador
excepcionando la ley y justificando en el caso concreto la decisión contra legem, que será
decisión pro constitución, por cuanto que es decisión basada en algún valor constitucional.
IV. DIFERENTES ACEPCIONES DEL NEOCONSTITUCIONALISMO:
Como afirma Luis Prieto Sanchís, el neoconstitucionalismo, constitucionalismo
contemporáneo o simplemente constitucionalismo; es una expresión jurídica que sirve para
aludir a distintos aspectos de una nueva cultura jurídica, los mismos que pueden ser
compartidos al mismo tiempo por la gran mayoría de teóricos y filósofos del derecho de la
actualidad.
El neoconstitucionalismo como ideología puede identificarse como aquella filosofía
política que considera que el Estado constitucional de derecho representa la mejor o más
justa forma de organización política, que hace frente a la objeción democrática o de
supremacía del legislador; es decir, a más Constitución y a mayores garantías judiciales,
inevitablemente se reducen las esferas de decisión de las mayorías parlamentarias, siendo
esta una de las consecuencias de la ponderación judicial.
Como tipo de Estado de derecho, el neoconstitucionalismo es el resultado de la
convergencia de dos tradiciones constitucionales, la tradición norteamericana originaria y la
tradición de la Revolución francesa.
La primera concibe la Constitución como regla de juego de la competencia social y
política, cuya contribución básica es la idea de supremacía constitucional y en su
consiguiente garantía jurisdiccional, dado su carácter de regla de juego. La Constitución se
postula como jurídicamente superior a las demás normas y su garantía se atribuye al poder
judicial, por considerarlo al margen del debate político. Es así que el constitucionalismo se
configura como un judicialismo estrictamente dirigido a vigilar el respeto hacia las reglas
básicas de la organización política.
La segunda concibe a la Constitución como la encarnación de un proyecto político
bien articulado, pretendiendo participar directamente; y condicionando con mayor o menor
detalle las futuras decisiones colectivas a propósito del modelo económico, de la acción del
Estado en la esfera de la educación, de la sanidad, de las relaciones laborales, etc.
El neoconstitucionalismo reúne elementos de estas dos tradiciones: fuerte contenido
normativo y garantía jurisdiccional. De la primera de esas tradiciones se recoge la idea de
garantía jurisdiccional y una colectiva desconfianza ante el legislador. De la segunda
tradición se recoge una Constitución transformadora que pretende condicionar de modo
importante las decisiones de la mayoría, pero cuyo protagonismo fundamental no
corresponde al legislador, sino a los jueces.
Debe referirse que, en el neoconstitucionalismo, la ley deja de ser la única, suprema
y racional fuente del derecho que pretendió ser en otra época, y tal vez este sea el síntoma
más visible de la crisis de una teoría del derecho positivista, forjada en torno a los dogmas
de la estatalidad y la legalidad del derecho. Es así como el constitucionalismo está
impulsando una nueva teoría del derecho, cuyos rasgos más sobresalientes son: más
principios que reglas; más ponderación que subsunción; omnipresencia de la Constitución
en todas las áreas jurídicas y en todos los conflictos mínimamente relevantes, en lugar de
espacios exentos a favor de la opción legislativa o reglamentaria; omnipotencia judicial en
lugar de autonomía del legislador ordinario; y, por último, coexistencia de una constelación
plural de valores, a veces tendencialmente contradictorios, en lugar de homogeneidad
ideológica en torno a un puñado de principios coherentes entre sí en torno, sobre todo, a las
sucesivas opciones legislativas.
V. MANIFESTACIONES DEL NEOCONSTITUCIONALISMO
*Superación del legalismo.
La norma jurídica no se confunde con el texto de la ley, al contrario de lo que se
propugnaba en la escuela de la exégesis, en que el derecho se apoyaba solamente en la
disposición legal; dependiendo apenas del auxilio de un proceso puramente lógico,
recurriendo a la interpretación de la subsunción como medio para la obtención de la
conclusión silogística. Ocupando las constituciones modernas el lugar de los códigos para
progresivamente superar la identificación plena del derecho como la ley (legalismo), fruto
de una concepción liberal.
*Constitución, normatividad, valores y sistema jurídico ideal.
Las constituciones actuales no apenas constituyen límites para el legislador, siendo
los principios reconocidos como pilares axiológicos del sistema jurídico y,
consecuentemente, poseen fuerza normativa inmediata. No ejercen apenas la función
secundaria de ocuparse de las lagunas en la ley. Se limitan a las fuentes primarias del
derecho, subyacentes a las reglas, expresándose jurídicamente los valores y los fines de una
sociedad. Concibiéndose a la Constitución no como un conjunto cerrado y estático de
normas jurídicas, pero tampoco como un proceso público abierto y evolutivo.
*Diferencia entre reglas y principios.
Las reglas no se agotan en sí mismas, no teniendo ninguna fuerza constitutiva fuera
de lo que ellas mismas significan. Esto es, proporcionan el criterio de las acciones,
señalando cómo se debe o no se debe hacer, pudiendo ser aplicadas solamente dentro de
situaciones concretas.
A diferencia de los principios que no poseen soporte fáctico, las reglas tienen
apenas un significado operativo frente a determinado caso concreto, vale decir, no pueden
ser concebidos en abstracto y su alcance solamente puede ser entendido en razón de los
casos concretos. Por eso, poseen una autónoma razón frente a la realidad, que los coloca
delante de los principios, adquiriendo calidades jurídicas propias.
*Apartamiento de silogismo judicial.
El problema de la justificación de las decisiones judiciales no se resume en la
aplicación lógica de las normas abstractamente formuladas, puesto que la lógica deductiva
solamente ofrece criterios de corrección formales, no preocupándose por el contenido de las
normas jurídicas y el resultado de su aplicación social.
Del punto de vista exclusivamente lógico, partiéndose de las premisas falsas y
posiblemente llegando a los argumentos correctos. Las cuestiones materiales no son
satisfechas por el silogismo jurídico, porque el lenguaje del derecho es impreciso, pudiendo
haber conflictos entre las normas, en el caso en que la norma a ser aplicada no sea válida
por contravenir la Constitución o aún no existir ninguna norma susceptible de aplicación en
el caso concreto. Por ello, no puede reducirse una sentencia a un mero silogismo jurídico, al
no ser un producto mecánico resultante de actos previos puramente lógicos.
*La importancia de los precedentes jurisprudenciales.
El precedente adquiere un mayor valor con el paso del tiempo, con el crecimiento
de varios casos juzgados sobre el mismo tema, lo que se traduce en la formación de la
jurisprudencia consolidada. Sucesivas decisiones, en el mismo sentido, fortalecen la
jurisprudencia. Siendo que la interpretación viva de la Constitución exige preservar la
permanente tensión entre la búsqueda de la seguridad jurídica que requiere la observancia
de los precedentes por los jueces y la realización de la justicia material del caso
concreto, apelando a la capacidad de los jueces para actualizar las normas a las situaciones
nuevas, tarea que es asumida en nuestro país por parte del Tribunal Constitucional
identificada con el activismo de la corte norteamericana.
VI)CONCLUSION:
El neoconstitucionalismo puede entenderse como una ideología
jurídica de finales del siglo XX, que entra al siglo XXI, con una verdadera
promesa para la teoría del derecho, pero no sólo para la teoría, sino para la
acción práctica que está llamada a cumplir el Derecho en las sociedades
contemporáneas.
El Estado constitucional de derecho se caracteriza por el principio de
constitucionalidad; es decir, la primacía de la Constitución sobre la ley y por el
funcionamiento de una jurisdicción que entienda de la constitucionalidad de los
actos del Estado, incluida la propia ley.
VII) BIBLIOGRAFÍA:
La tercera edición, de 1954. Theodor Maunz, Deutsches Staatsrecht. Ein Studienbuch,
München, Berlin, Beck, 1954, pp. 70-71.
COMANDUCCI, (2003). Formas de (Neo) constitucionalismo. Un análisis metateórico.
Edición de Miguel Carbonell. Editorial Trotta.
CARLOS MANUEL VALDIVIA RODRÍGUEZ. (10/10/2017). El neoconstitucionalismo.
19/06/2020, de Legis.Pe Sitio web: https://lpderecho.pe/neoconstitucionalismo-
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Redaccion Lp. (26/02/2016). ¿A qué llamamos neoconstitucionalismo? 19/06/2020, de
Legis.pe Sitio web: https://lpderecho.pe/a-que-llamamos-neoconstitucionalismo/