0% encontró este documento útil (0 votos)
102 vistas2 páginas

Metapolítica: Renacimiento y Desafíos

La metapolítica se refiere a la instauración de valores e ideas en la mentalidad colectiva de un pueblo a través de la política. Surge a finales del siglo XVIII y fue desarrollada por pensadores como Joseph de Maistre que se oponían a la Ilustración. Implica una visión integral de una nación que abarca aspectos políticos, históricos, culturales y religiosos. Recientemente ha resurgido con autores que intentan aplicar estas ideas a la política actual sin modernizarlas. Algunos líderes populistas de dere

Cargado por

jose
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
102 vistas2 páginas

Metapolítica: Renacimiento y Desafíos

La metapolítica se refiere a la instauración de valores e ideas en la mentalidad colectiva de un pueblo a través de la política. Surge a finales del siglo XVIII y fue desarrollada por pensadores como Joseph de Maistre que se oponían a la Ilustración. Implica una visión integral de una nación que abarca aspectos políticos, históricos, culturales y religiosos. Recientemente ha resurgido con autores que intentan aplicar estas ideas a la política actual sin modernizarlas. Algunos líderes populistas de dere

Cargado por

jose
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

METAPOLÍTICA.

La idea de Metapolítica (del griego “μετά”, que significa “mas allá”) puede ser rastreada hasta
finales del siglo XVIII, donde Juan Luis de Lolme acuña el término dentro del ámbito de la filosofía
política. Sin embargo, no fue hasta principios del siglo diecinueve, que Joseph de Maistre,
pensador saboyano, se apropió del término para encasillarlo, desde el idioma francés, dentro de
las verdades que constituyen el pensamiento reaccionario o tradicionalista, es decir, aquel que se
opone a los planteamientos de la Ilustración y la Revolución Francesa. Desde ese momento, la
Metapolítica ha permanecido como un concepto oscuro, oculto en círculos intelectuales de
derecha.

La Metapolítica es un concepto difícil de explicar con palabras, ya que la teoría existente sobre
este concepto es también, difícil de descifrar. Sin embargo, podríamos concluir la Metapolítica,
siendo reduccionista, como la instauración de valores e ideas en la mentalidad colectiva de un
pueblo mediante la política. Alberto Buela, pensador argentino considerado pionero de la
Metapolítica en América Latina la define así: “la Metapolítica es un saber interdiscipllinar,
convergen en ella varias disciplinas, como la historia, la literatura, la filosofía, la sociología, la
política y la economía.” Por ejemplo, la Falange Española, la Garda de Fier rumana, el Carlismo, la
Action Française y Los Leopardos en Colombia, podrían ser considerados de ideales metapolíticos,
ya que estos movimientos cuentan con una visión general de todos los asuntos, es decir, que
tienen una visión unitaria de la nación y todo lo que allí se desarrolla. Por ende, la política, para
convertirse en Metapolítica, debe contar con un concepto de patria, de pueblo, con métodos
historiográficos particulares, con una visión religiosa particular, con una concepción estética y
cultural unitaria.

Desde hace unos diez años, se ha presentado un renacimiento de la Metapolítica que no se veía
desde principios del siglo XX. Coincidencialmente, una serie de académicos, teóricos, empresarios
y políticos han confluido, por mera casualidad, en una serie de conceptos y teorías que habían sido
prácticamente desterrados de la política mundial después de la Segunda Guerra Mundial.

Autores como Alain de Benoist, Marcello Veneziani, Jacek Bartyzel o Aquilino Duque encarnan hoy
las enseñanzas de todos aquellos sabios que advirtieron sobre la Caída de nuestra Civilización a
raíz de los preceptos triunfantes de la Ilustración y la Revolución Francesa: la Modernidad. Ellos,
entre otros, han sido capaces de unificar casi mil quinientos años de filosofía, que van desde
Arístoteles hasta Nietzsche o Heidegger y recogen influencias de místicos, como René Guenon,
Julius Evola o Johann Georg Hamann y pretenden adaptarlas, sin modernizarlas, a las prácticas
políticas actuales.
En el campo de la política occidental se pueden detectar tenues trazos de Metapolítica en líderes
de opinión como el británico Jacob Rees-Mogg, el parlamentario holandés Thierry Baudet, el
francés Jean Marie Le Pen y actualmente por su hija, Marine, el italiano Matteo Salvini y el
húngaro Víktor Orbán. Sin embargo, pero en mucha menor proporción, hay figuras como Donald
Trump, Santiago Abascal, Vladimir Putin o Jair Bolsonaro, en las cuales se pueden percibir algunos
otros trazos de Metapolítica. En Oriente hay grandes líderes que han llevado la Metapolítica a un
plano mucho más avanzado, como es el caso de Shinzo Abe en Japón y Narendra Modi en la India.

La gran diferencia es que nuestra Civilización se ha visto afectada más directamente por la
disolución y la decadencia generada por la Modernidad. Nos ha costado más despertar que
aquellos al otro lado del Océano. Sin embargo, el voto popular en muchos países europeos y de
América ha empezado a abrazar conceptos Metapolíticos en contra del liberalismo y el socialismo,
posicionando, casi que por Acclamatio, a movimientos de derecha con influencia metapolítica en
puestos de poder, como es el caso de Italia, Holanda o Hungría.

Como Occidentales, podemos diferir en algunos puntos sobre la base sobre la cual estamos
reconstruyendo nuestra Civilización. Por ejemplo, algunos están de acuerdo, hasta cierto punto,
con implementar medidas económicas liberales, sosteniendo al tiempo un conservatismo social
fuerte. Sin embargo, es importante replantear conceptos hacia una visión unitaria de lo que es
para nosotros Europa como civilización y las causas de su declive. Debemos entonces, responder
grandes preguntas prohibidas, que son fundamentales para el futuro de nuestra Civilización.

¿Es el libre mercado global garante de justicia social? ¿La educación superior es un derecho o un
privilegio? ¿En qué medida es importante para los occidentales defender una concepción estética
particular en el diseño urbanístico de las ciudades? ¿Es la democracia parlamentaria beneficiosa
para la expresión de la voluntad popular? ¿Es la conservación del medio ambiente una práctica
necesaria para el enhancement de la tradición cultural e Europa? ¿Industrialización o agrarización?

Sin embargo, todavía tenemos un largo camino por delante. Rechazar los clichés intelectuales que
enfrascan la justicia social, la cultura y la conservación del medio ambiente dentro del panorama
de la izquierda y apropiarnos de estas luchas, que son [Link] teorías por las que
abogamos, que alguna vez fueron norma en nuestra Civilización, son hoy desconocidas. Por ende,
la labor recae en buscar aquellos puntos trascendentales que unen todas las corrientes políticas
para el mejor interés de Occidente, acoger las luchas sociales de la izquierda y el carácter
tradicional de la derecha para consolidar un pensamiento diverso, pero unificado en el objeto de
Ser Occidental, contribuyendo a la defensa de las naciones y de nuestra cultura desde todos los
focos.

También podría gustarte