INTRODUCCION
La historia de nuestras ciudades está profundamente ligada a sus antepasados desde tiempos
de la colonización se fue dejando una gran herencia cultural, religiosa y material, esta
ultima de gran valor histórico en cuanto al patrimonio y legado, que dejaron una serie de
estructuras que se fueron construyendo en esos tiempos en nuestro país y que marcaron
profundamente el desarrollo de los asentamientos urbanos e industriales de los pueblos.
La compañía guipuzcoana fue una de las principales promotoras del desarrollo urbano en
las principales ciudades de Venezuela para la época, fundada en el año 1728 con capital de
Español, esta empresa se encargo de monopolizar el comercio de distintos rubros a través
de las exportaciones e importaciones. Para ello se asentó en puntos estratégicos de la
geografía nacional como lo fueron las ciudades de la Guaira, Cagua en el Estado Aragua y
Puerto Cabello en Maracay, su influencia en los desarrollos urbanos fueron tantos que en
estas ciudades sus carreteras, urbanismos y comercio se desarrollaban alrededor de las
casas de los guipuzcoanos.
Actualmente muchas de estas edificaciones aun siguen de pies después de más de 200 años
de historias, y en su mayoría han sido decretadas patrimonio nacional y a su vez
restauradas en varias oportunidades por diferentes entes gubernamentales. Pero debido al
uso que se les ha asignado como museos, bibliotecas, centros culturales entre otros, pues
siguen sufriendo los embates del clima, agentes biológicos y químicos que han acelerado el
deterioro de estas estructuras, ante la mirada atónita de los organismos competentes. Es por
esta razón que se deben implementar políticas serias de restauración de nuestros
patrimonios nacionales a fin de preservar una parte de nuestras raíces viva.
Incursión de la Compañía Guipuzcoana La Nueva provincia de Venezuela
Debido a los conflictos de piratería y contrabando que inundaban la navegación en el siglo
XVII y tras conflictos en la Europa a finales de la edad moderna, la Compañía Guipuzcoana
logra adquirir el apoyo de la corona para asegurar la comercialización de diversos rublos a
España, para ello requiere la construcción y adquisición de diversas estructuras y espacios
que permitieran realizar adecuadamente las operaciones mercantiles y comerciales.
Estas obras de diversas naturalezas van desde la construcción de puertos y muelles, fuertes
para la defensa de los mismos, construcción de almacenes y edificios para oficinas,
viviendas y otros de carácter industrial como talleres para hacer toneles, hornos de brea.
Las actividades que desempeña la Compañía traen consigo nuevos avances en tecnología
más que todo en la construcción y ampliación de los puertos y muelles ya que el volumen
de sus transacciones eran grandes y el equipamiento existente era insuficiente.
El desarrollo de las ciudades portuarias se veían beneficiadas por las prerrogativas que le
concedían por ser punto estratégico de incursión hacia el interior del territorio y por ser
puerta de entrada y salida de mercancía. En la provincia de caracas, la guaira fue escogida
para tal fin, el número de puertos facultados para este tráfico intermediano con la Metrópoli
era limitado. Puerto cabello aunque era de gran importancia por ser el principal centro de
operaciones marítimas de la compañía, no gozaba de tal privilegio. En el Occidente
Maracaibo y Coro gozaban de tal privilegio y en el oriente, Cumana por ser la cabeza de la
provincia de Margarita, trinidad y Guayana.
Las Ciudades portuarias por estar en constantes ataques por los piratas desarrollaban
sistemas de defensas como fortificaciones este es el caso del Fortín de san Felipe, Fortín
Solano en Puerto Cabello, la Fortificación de San Carlos en la Guaira, La fortificación de
San Francisco de Asis y San Diego de Alcalá en Guayana entre otras……
El final de la Concesiones y monopolio que poseía la Compañía Guipuzcoana la afecta
enormemente y por ello la junta general de accionistas de la compañía acordó fusionarse
con la Real Compañía de Filipinas y por tal objeto se procedieron hacer los primeros
avalúos de las propiedades existentes de la compañía en Venezuela, este se llevo a cabo por
peritos quienes realizan informes sobre el estado y destino de las edificaciones e
instalaciones asentándolo en más de mil folios con planos. Estos planos aparecen firmados
por los conocidos ingenieros militares que la corona quienes se encontraban en Venezuela
realizando obras de defensa.
Dentro del conjunto de construcciones civiles realizadas por la compañía y a las cuales se le
realizaron los primeros avalúos están: La Casa de la Compañía en la Guaira, La panadería
de la Compañía, La factoría y la Tonelería en el puerto de Guaira, La casa de la Compañía
en San Felipe, La casa de Maracaibo, La casa de la Compañía en Barcelona, los Avalúos de
los Muelles en Puerto Cabello entre otros…
Oficinas Centrales de la Compañía Guipuzcoana (Caracas)
En la ciudad de caracas las oficinas Centrales de la Compañía Guipuzcoana se
establecieron en la zona denominada la esquina de San Mauricio. Estas instalaciones eran
ocupadas por tres casas ubicadas consecutivamente, dos de estas de una sola planta y la otra
de dos plantas las mismas se caracterizaban por poseer amplios patios centrales.
La empresa de mayor poder económico y político de entonces, la Compañía Guipuzcoana,
hizo construir su casa y oficinas sin escatimar en costos y lujos. Esta edificación estaba
situada justamente frente al Convento de las Carmelitas. Arístides Rojas nos refiere que
cuando se levantaba el último piso de la mansión de los vascos, hizo formal y cortés
protesta doña María Teresa Andrade Jaspe y Montenegro Gedler Bolívar de Xerez
Aristiguieta, pues su casa que era aledaña de los arrogantes guipuzcoanos “...iba a quedar
bajo la vigilancia de los que habitaban la nueva fábrica”. Pero los rubicundos comerciantes
hicieron caso omiso de los reclamos de esta encopetada y linajuda señora, ordenando la
continuación de la obra, y aquella en represalia trajo sus esclavos y mayorales de las
haciendas que tenía en Chacao, e inició una trifulca con piedras contra aquellos albañiles:
“habiéndose librado una batalla de treinta minutos, en el cual hubo tres muertos y muchos
aporreados de ambos bandos”. Esto es sólo un ejemplo de los problemas que se suscitaron
con la construcción de casas de dos o más plantas si tenían contigua otra que quedara a
merced de indiscretas miradas, pues era de seguro que el dueño de esta última reclamaría
hasta la violación de la intimidad de sus matas de mangos que tenía en su espacioso patio.
Pero este problema no lo podemos circunscribir con exclusividad al ámbito mundanal de la
ciudad, pues también se vio amenazada la privacidad del recogimiento de los sagrados
recintos religiosos de Caracas
En la actualidad en la zona donde se ubicaron estas casas se encuentra el Archivo General
de la Nación en lo que es hoy en dial la esquina de Santa Capilla, así quedo plasmado en la
gaceta oficial N° 31866 de fecha 20 de noviembre de 1979, a través de la junta nacional
protectora y conservadora del patrimonio histórico
La casa Guipuzcoana Cagua Estado Aragua
Fue construida para los años de 1728, esta casa se dice que era el punto de control del
comercio de la zona central del país, funcionaba para entonces como centro de acopio y
distribución de todos los productos que se cultivaban en el centro del pais. Se encuentra
ubicada en la calle Bolívar cruce con Piar, a fertilidad del norte de Aragua, específicamente
a los alrededores de Cagua.
Contrario a otras edificaciones de la compañía guipuzcoana donde el desarrollo de las
ciudades giraba en torno a esta empresa, en cagua se observo que la compañía fue atraída
por el gran potencial de los valles de cagua que para la época era una zona rica en el cultivo
de algodón, añil, caña de azúcar, maíz, plátanos y cacao lo que llevo asentar todo un
poderío industrial de Aserraderos, fábricas de escobas, moliendas de café y maíz, herreros
y carpinteros con sus modernas maquinarias (para la época).
Estado actual de la casa
Fue declarada monumento histórico nacional el 7 de Febrero de 1986, así consta en la
Gaceta Oficial nº 33407, la Casa Guipuzcoana, o casa de alto como también se le conoce,
fue sufriendo una serie de deterioro, debido al paso de los años que la llegaron a convertir
en ruinas al punto casi de desplomarse la estructura de la edificación en la cual se
observaban grietas y fisuras en casi la totalidad de las paredes, así como la desintegración
de la madera que sostenía la cubierta del techo. Por suerte para la casa y para los habitantes
de Cagua, con la creación de un comité cultural encabezado por el gestor cultural,
periodista, político, poeta y pintor, "Jorge R. Gómez " ( + ) Evelio Giusseppi, Rafael
Hernández, entre otras personalidades se comprometieron a realizar un proyecto cultural
para Cagua que consistió en rescatar de las ruinas la casa Gupuzcoana y convertirla en un
museo histórico para los pobladores de Cagua; es así como en plenas ruinas se organizaron
tomas culturales, exposiciones y concursos. Logrando organizar un comité el cual inició
sus funciones después de haber sido registrada ante la Fundación Museo de Arte e Historia
de Cagua, el día 3 de Diciembre de 1984.Teniendo como principal objetivo, gestionar ante
el Congreso de la República, y la Junta Nacional de Protección y Conservación del
Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación , para la adquisición de la Casa Guipuzcoana
como sede de la fundación Museo de Arte e História de Cagua. DESDE entonces la
Fundación ha logrado difundir la cultura en casi todas sus manifestaciones.
En la actualidad se puede encontrar una biblioteca, exposición de objetos antiguos, y
pinturas que fuerón donadas por Maestros Aragüeños.
La casa Guipuzcoana Cagua Estado Aragua antes de la restauración
La casa Guipuzcoana Cagua Estado Aragua en la actualidad
La Casa de la Compañía Guipuzcoana puerto cabello
Esta casa Forma parte del conjunto de edificaciones que fue construida por la Compañía
Guipuzcoana para facilitar el comercio con la Capitanía General de Venezuela. Su
construcción data de 1734 y según investigaciones de distintos autores se dice que
inicialmente tenía un uso mixto: para operaciones comerciales en la parte baja y como
residencia en la superior. En su diseño se nota la influencia de la arquitectura vasca, con
características muy sencillas, de acuerdo a las funciones para la cual fue construida, y que
ha servido para varios propósitos, entre ellos el de sede de la compañía de comercio
marítimo y aduanero, vivienda del general José Antonio Páez, sede de la aduana marítima y
desde 1995 funciona como sede de la biblioteca Fundación Ramón Díaz Sánchez.
La construcción de esta casa trajo consigo para los años de 1830, las construcciones del
Castillo San Felipe, los muelles, almacenes, la iglesia y demás instalaciones que facilitaran
el comercio y la urbanidad de la zona, originalmente denominada Puente Adentro, según
algunos investigadores “ Este espacio fue creciendo y fortificándose, de acuerdo a los
planes del ingeniero e investigador Pedro José Olavarriaga y los ingenieros militares Juan
Amador Courten y Juan Baltasar Gañangos Lascari A finales del siglo XVIII….” Extraído
del sitio web www.guiaviajesvirtual.com/index_carabobo.
Una de las características más resaltantes de la ciudad portuaria de Puerto Cabello son
palpables al observar la ordenación de sus calles más antiguas, pues todas parten de la zona
donde estaban los antiguos muelles y conducen a las instalaciones de la Compañía
Guipuzcoana, evidenciándose que el desarrollo de esta ciudad giro entorno a el
asentamiento de los guipuzcoanos en esta zona, sus calles son largas, estrechas y sinuosas,
conjugándose armónicamente con las construcciones residenciales del siglo XVIII, en las
cuales destacan los balcones en las fachadas y sobre los patios internos para contrarrestar
las condiciones climáticas del Caribe. Muchas de las viviendas que se construyeron en esa
época y el siglo XIX tenían dos niveles, uno de los cuales, por lo general el inferior, era
destinado a actividades comerciales y el superior para residencia, inmuebles donde destacan
la influencia antillana en los detalles decorativos de los mismos.
“La apariencia del puerto cambiaría radicalmente con el establecimiento de la Compañía
Guipuzcoana en Puerto Cabello, y con el cual tuvo mucho que ver Don Pedro de
Olavarriaga. En efecto, producto del viaje realizado por este incansable vasco a la Provincia
de Venezuela, durante los años 1720 y 1721, fue su interesante obra Instrucción General y
Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela; las observaciones hechas por
éste van a ser determinantes en la elección de Puerto Cabello para establecer una
dependencia de la mencionada compañía. "Este Puerto (el cual sin réplica ninguna) debe
considerarse como el mejor de la costa y puede ser de todas las indias. Tiene su entrada
estrecha, y un fondo muy bueno para cualquier navío, que aunque corre de Oeste al Este
(que es contra la brisa) no obstante entran a cualquier hora los navíos, porque en cualquier
tiempo se remolcan para entrar en él; todas las facilidades necesarias a la marina se hallan
en él, y parece que Dios por su Divina Mano ha querida horrar a los hombres el trabajo de
dirigirlo a sus necesidades, pues quien quisiera mejorarlo lo perdería". Extraído del sitio
web WWW.MIPUERTOCABELLO.NET
Estado actual de la casa
Ubicada en el perímetro de la Zona Histórica de Puerto Cabello fue declarada Monumento
Histórico Nacional en la Gaceta Oficial nº 31.526 el 11 de julio de 1978, por la Junta
Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación,
donde en una de las declaraciones reza que locales, y en especial el Concejo Municipal,
deben velar por su preservación.
Desde hace ya 24 años este patrimonio histórico se ha dedicado a enaltecer la cultura del
pueblo de Puerto Cabello. Puesto que desde 1995 funciona como sede de la biblioteca
Fundación Ramón Díaz Sánchez
Esta casa de gran contenido histórico y cultural para Puerto Cabello, ha observado como
todos estos años de historia y funcionamiento se caen a diario, de las paredes en su entrada,
se observa cómo el tiempo se ha encargado de cobrarle los años, en una de las salas se nota
como el salitre se ha adueñado de las paredes de los distintos salones que albergan los miles
de libros que habitan en esta biblioteca. Sin contar las constantes lluvias que han
aumentado el deterioro, ya que debido a esto las columnas se han ido debilitando. Todo
esto ocurre ante la mirada pasiva de los entes gubernamentales encargados de estas
actividades de restauración y exaltación de nuestros iconos históricos.
Según declaraciones del coordinador de servicios de la biblioteca pública en el año 2009
citaba lo siguiente “esta edificación tiene aproximadamente 20 años que no se le realizan
obras de mantenimiento, a pesar de que es sede de la Fundación Ramón Díaz Sánchez de la
alcaldía del Municipio Puerto Cabello y en sus instalaciones labora su personal,
esta casa se encuentra en un estado realmente deplorable, aun cuando sus instalaciones han
sido objeto de una remodelación con el pasar de los años, las estructuras han ido
deteriorándose poco a poco”. Extraído de www.diariolacosta.com.
La Casa de la Compañía Guipuzcoana puerto cabello
El Castillo de San Felipe o Libertador
Se encuentra ubicado en la Calle 24 de Julio, enclavado dentro de la moderna Base Naval,
constituye la última fortaleza de Venezuela que estuvo en manos de los españoles. Es una
Estructura colonial de carácter militar. Se dice que su diseño estuvo a cargo del ingeniero
Juan Amador Courten en 1733, pensado para que fuera una estructura de base pentagonal
con dos baluartes y una cortina que se unía con dos medias fortificaciones.
Fue construido por la Casa Guipuzcoana con el fin de resguardar y almacenar la mercancía
de los piratas que rodeaban por el Mar Caribe. En 1737 recibió una remodelación a cargo
del ingeniero Juan Gayangos quien quitó la cortina y agregó tres fortines, estructura que se
ha mantenido hasta ahora. Consta de dos plantas y un patio de armas amplio rodeado de
murallas de piedra de coral con un espesor de cinco metros dentro de las que se encuentran
incrustadas algunas bóvedas. En ese patio están las ruinas de la casa del castellano y el
hospital, mientras que el segundo nivel estaba destinado a las acciones bélicas,
desarrolladas sobre las murallas. En este nivel se observan troneras empleadas para sacar
los cañones hacia el mar, aparte de merlones. Otra estructura amurallada es el hornaveque,
ubicado al norte del edificio donde destacan dos medios baluartes. Esta fortaleza la
circunda un foso de agua atravesado por un puente levadizo que llega hasta el acceso
principal.
Fue convertido en una cárcel donde el General Juan Vicente Gómez enviaba a sus
enemigos políticos, entre los que destaca Andrés Eloy Blanco, quien escribió su obra
poética Barco de piedra mientras duró su encierro y con este nombre aludía a la forma
alargada del castillo - prisión rodeada del mar
Estado actual del Castillo de San Felipe o Libertador
Fue declarada Monumento Histórico Nacional según la Gaceta Oficial nº 27.876 el 29 de
octubre de 1965
En 1974 se iniciaron procesos de restauración en el castillo para quitar las construcciones
hechas en el período de gobierno del general Juan Vicente Gómez, quien usó el inmueble
como prisión.
Según información recadaba “para el año 2004 una delegación de la Organización de
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se trasladó hasta el
lugar para constatar el estado en el que se encuentra una de las más antiguas fortalezas de la
línea defensiva del litoral venezolano. Para promover la recuperación del castillo, la
comisión de esta organización determinó la necesidad de que los porteños tomen conciencia
del valor patrimonial que aún se conserva intacto en la ciudad, pues los habitantes deben
recobrar el sentido de pertenencia para mantener la estructura física de este monumento.
Para el año 2006 la Corporación para el Desarrollo Económico y Social de Puerto Cabello
(Corpopuerto), tenía prevista la recuperación integral del histórico castillo San Felipe, una
de las fortificaciones que identifican esta ciudad. Con una inversión 3,5 millones de
bolívares fuertes para ejecutar las reparaciones en las diversas áreas de la fortaleza, labores
que también contaron con la participación de los organismos de la alcaldía”. Extraído de
www.elcarabobeño.com
Castillo de San Felipe o Libertador
Casa de la Compañía Guipuzcoana en la Guaira
Esta importante sede de la compañía guipuzcoana en la Guaira estado Vargas, fue
construida en el año 1734 y estaba conformada por tres edificios donde funcionaban la casa
Factoría, la Panadería y la Tonelería. Estas casas al igual que las anteriores se
caracterizaban por ser construcciones de dos plantas con un cuerpo central más elevado y
amplios balcones, la panadería poseía una cubierta de techo a dos aguas y otro cuerpo
adyacente a una vertiente donde funcionaban los hornos de dicho establecimiento; en
cuanto a la tonelería poseía amplios salones y un techo a una sola agua como su nombre lo
indica esta estructura era utilizada para la construcción y almacenamiento de los toneles de
madera.
Fue casa de aduanas durante la colonia, y en sus salones se alojó el Libertador con sus
edecanes. Tiene corredores, zaguán, comedor, almacén, inmensas habitaciones y aún
pueden verse muebles de la época.
Actualmente se encuentra en lo que es denominado el casco histórico de La Guaira (el cual
es Patrimonio Cultural desde 1969) y actualmente es sede del gobierno regional.
“En la actualidad son escasos los estudios acerca del aporte de la arquitectura colonial
Venezolana de las edificaciones de la Compañía Guipuzcoana; la critica histórica a
considerado los trabajos de herrería (en general importada de Vizcaya) como
contribuciones al mejoramiento de la calidad de esta rama de la construcción, también es
importante la difusión en Venezuela del modelo de balcones volados con balaustradas de
antepecho, de uso corriente en diversas partes de la costa del Caribe. Sin embargo, son
necesarias todavía las investigaciones que puedan ahondar y valorar esta experiencia
arquitectónica colonial.” Arquitectura e Historia de Manuel Antonio López Villa.