Los Suicidas O5
Los Suicidas O5
05 | Ejemplar gratuito
Entrevista a José Agustín • Carmen Boullosa y su visión del cine • Ensa-
yos sobre Antonin Artaud, el Necronomicón y la fe • Cuentos referentes
a Sigmund Freud y Nick Drake • Recuerdo del Manicomio General de
La Castañeda • Yocu Arellano en Caras vemos... escritores no sabemos
EDITORIAL
Memorándum núm. 2
Para: La redacción de Los Suicidas
Asunto: Carta editorial núm. 5
Si la propuesta de nota editorial discutida anteriormente y firmada por el jefe de relaciones públi-
cas no les gusta, arréglense con él. Les recuerdo que hoy tenía que estar lista. Me comuniqué con el
coordinador editorial para preguntarle qué opinaba de la situación. Estaba “ocupado”. Dijo que tenía
al ya mencionado jefe de relaciones públicas conectándole un ligue. El jefe de redacción se quejó
de la propuesta de carta editorial. ¡Mándalo al carajo!, sentenció el coordinador antes de colgarme.
El director me encargó que resolviera el problema sin molestarlo ya que está “muy ocupado” viendo
qué nueva sección le propone al consejo, como si no tuviera tres meses para hacerlo.
Así trabajan ustedes. Su casa está hecha un asco después de los festejos del primer aniversario
de Los Suicidas. Tras un profundo análisis he llegado a la siguiente conclusión: creen que limpiar im-
plica admitir que ya no son la revista nueva de la cuadra; temen enfrentar el momento de probar el
valor de su proyecto.
A mi parecer, la carta editorial que nos ocupa no tiene nada de malo. La idea central es que,
debido al tema elegido para el quinto número —la Locura—, a los escritores les fue imposible man-
tener sus propias neurosis y manías a un lado. El resultado fue una serie de escritos sumamente
personales. ¿Acaso no es verdad? También aduce a los textos: la entrevista a José Agustín, los
cuentos acerca de Freud, Nick Drake y el fantasma de una suicida; los ensayos sobre la fe, Antonin
Artaud y el Necronomicón. Luego habla de los invitados: Yocu Arellano, el baterista de Los de Abajo;
Ilustración: Christi Haupt
Adolfo Arrioja Vizcaíno, quien presenta un fragmento de la novela Acapulco Addiction; y Carmen
Boullosa, con su particular manera de ver el cine. ¿Qué más se puede esperar de una carta editorial?
En suma, escriban otra o pongan una gran ilustración que incluya: “Los invitamos a seguir echán-
dose de cabeza entre nuestras páginas”.
Ah, sí, renuncio. El último cheque volvió a rebotar.
Asistente editorial
Los Suicidas | 1
EDITORIAL
Director editorial
César Tejeda
[email protected]
Coordinador
Rubén Rojo Aura
01 Editorial
04 Mitología reciclable
ÍNDICE
De la Nave de los Locos al Arca de Noé
[email protected]
Eunice Hernández
Jefe de redacción
Alejandro García Abreu
[email protected]
08 Persona
Consejo editorial Las manchas negras en las bocas de los caballos
Maurice Bertrand, Elías Chávez, Julio Antonio Fonseca, César Tejeda
León Martín, Eunice Mier y de la Barrera, 38 La valquiria
Andrés Riba, Jorge Risk, Romeo Tello A. Entrevista a José Agustín
Eunice Mier y de la Barrera
Relaciones públicas 12 Cine
H. G. Sarquis El lado poderoso de la locura
[email protected]
Iván Vilchis Ibarra
Colaboradores 44 Duty Free
Yocu Arellano, Adolfo Arrioja Vizcaíno, Música del árbol de la vida
Marta Aura, Carmen Boullosa, Carlos O. Noriega
Álvaro García, Eunice Hernández, imai, 14 La cosa sucia
Ana Valentina López de Cea, Intimidades de la alcoba
Rubber Cherry
Eunice Mier y de la Barrera, Jaime Panqueva,
Rubber Cherry, Romeo Tello A., Iván Vilchis Ibarra
48 Caras Vemos...
escritores no sabemos
Manual del nacionalista mexicano
Correo electrónico
[email protected]
18 El chaperón Yocu Arellano
Turn your head, 2008
Christi Haupt
ARTE Y DISEÑO Carbón sobre papel
20 Suicidios Ejemplares
Dirección de arte y diseño Iluminado por un sol negro 52 Teatro
Miguel Ángel Loredo | Biutiful Estudio
Alejandro García Abreu El malentendido
[email protected] Marta Aura
Vejez
Coordinadora de arte
Carla Qua
24 Libros Prohibidos
[email protected]
Literatura entre líneas
Necronomicón o el libro de la ley de los muertos 54 La vida como un
Editor de fotografía Los Suicidas convoca al “Quinto concurso de cuento Duty Free”, Jaime Panqueva comentario de otra cosa
Luis Alonso Anaya Labastida A propósito de la locura:
con el tema “Vejez”. Envíen sus textos —de 3 cuartillas— con fe-
Fotografía
tres notas sobre la fe
cha límite de entrega el jueves 30 de septiembre de 2010 a la Romeo Tello A.
Óscar Arzamendi, Madmamacitas,
dirección de correo electrónico [email protected]
28 Dossier
Mariana Sevilla, María Tejeda
Ilustraciones
Eduardo A., Inés Estrada, Ferruco, imai, 29 Los Lanzallamas 58 Carmen Boullosa
Carla Qua, Gustavo A. Rodríguez Nava, Recuerdo de la Castañeda Generaciones en espejo
Mijael Seidel, Roi Simancas, Elizabeth Tenorio LOS SUICIDAS®, Publicación trimestral, 15 de agosto del 2010. Editor Ana Valentina López de Cea
Responsable: Hernán Ganesh Sarquis de la Torre. Director General: César
COMERCIALIZACIÓN Y PUBLICIDAD
Augusto Tejeda Argüelles. Número de Certificado de Reserva otorgado
por el Instituto Nacional de Derecho de Autor: 04 – 2008 – 121613482500 62 Libros
Director comercial Certificado de Licitud de Título número: 14433 Certificado de Licitud de 30 Doctor Strangelove El instinto de la escritura
Manuel Chaparro Contenido número: 12006 LOS SUICIDAS es una publicación de Editorial Patas Aniversario Álvaro García
Arriba S. de R.L. de C.V. con domicilio en Amatlán núm. 104, Col. Condesa. C.P. H. G. Sarquis
Ventas
06170 México D.F. Tel. 1054 6832 Correo electrónico: [email protected]
Carlota de Garay Montoya
[email protected]
Imprime: Grupo MYCSL con domicilio en Postes núm. 63, Col. Molino de Santo
Domingo, delegación Álvaro Obregón C.P. 01130, México D.F. Distribuido por:
64 Un suicidio
Editorial Patas Arriba Editorial Patas Arriba S. de R.L. de C.V. con domicilio en Amatlán núm. 104, Col. 34 La casa de los encuentros de cecilio babosa
1054 6832 Condesa. C.P. 06170, México D.F. Tel. 1054 6832. El contenido de la publicidad Fragmento de Acapulco Addiction imai
y de los artículos y colaboraciones es responsabilidad exclusiva de los
AGRADECIMIENTOS Adolfo Arrioja Vizcaíno
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DE
LA Nave De
los locos
AL Arca
de Noé Eunice Hernández
se fue degradando. En la Edad Media, la locura se
convirtió en sinónimo de posesión demoníaca, de
enfermedad del mal, de “apestados” que había
Cada loco con su tema.
que aislar —según la leyenda del Renacimiento—
Dicho popular
en navíos que merodeaban de ciudad en ciudad
a través de la red pluvial europea. Con el tiempo,
L
a razón es un consenso de la época moder- la locura se volvió hija de la embriaguez, se con-
na. La locura, entendida como patología, fundió con el vicio, con la degradación humana,
una interpretación. Antiguamente, pensa- incluso —e injustamente— con la malformación
dores como Platón tenían una visión distinta de genética; si por siglos el futuro de las mujeres se Ilustración: Inés Estrada y Roi Simancas | (cafeconleche.com.mx)
la demencia a la nuestra: consideraban que el de- debatió entre el convento y el matrimonio, para
lirio —profético, poético, erótico o místico— per- los que sufrían de una malformación, la elección
mitía transgredir lo humano y deambular por lo se limitó al circo o al manicomio, a pesar de la
divino. Para los griegos, explica Roberto Calasso lucidez mental de muchos de ellos. Finalmente,
en su ensayo La locura que viene de las ninfas, “la cuando la razón avasalló, la locura quedó reducida a
mente era un lugar abierto, sujeto a invasiones ser, necesariamente, su antítesis, a definirse como
e incursiones, súbitas o provocadas”, donde la la privación de lo racional, un adjetivo que pronto se
posesión se convertía en una metamorfosis que consolidó como sinónimo de lo útil, de lo juicioso,
podía conducir al conocimiento. de lo convencional.
No obstante, conforme la cordura se fue Actualmente, los límites entre la locura y la
encasillando en lo que siglos después Adorno y razón están “mejor delineados” por el listado de
Horkheimer llamarían la razón instrumental —esa trastornos de la personalidad que la psicología y
hijadeputa que ha sido juez y parte de las peores la psiquiatría han perfeccionado en el último siglo:
atrocidades de la historia— la figura del maniático esquizofrénicos, paranoicos, maniaco-depresivos,
presentarse como un bastión constante y compartida—, hija del estrés, pero in-
ofensiva y funcional.
te quemaduras o químicos, los implantes sub-
dermales y las incrustaciones, todavía logran
A diferencia de lo dicho por Platón, el delirio
—según los psicólogos— es confusión mental, sín-
de felicidad. Es decir, la locura como vía para explorar cuestionar la frágil barrera entre la sensatez, el toma preferentemente de la psicosis, que consiste
los terrenos de la percepción y la creatividad se consenso, el arte y la locura. en inferir de forma incorrecta la realidad, a través
sostiene, pero fracasa al presentarse como un Orgulloso de su transmutación reptiliana, de alucinaciones o de pensamientos absurdos y
bastión de felicidad. Como patología, va más Erik Sprague, “el hombre lagarto”, presume sus reiterativos, aún cuando hay pruebas —¿incontro-
obsesivo-compulsivos, narcisistas y, ahora, hasta allá de transgredir la norma o de la desadapta- tatuajes en forma de escamas. Le cubren to- vertibles?— de lo contrario. Sus múltiples versiones
bulímicas y anoréxicas quedarían plasmados en el ción social, que incluye una fuerte dosis de de- do el cuerpo y se pueden admirar claramente —delirio de persecución, fantástico, poético, místi-
lienzo de El Bosco si volviera a pintar “La Nave de lirio y de pérdida de contacto con lo real; límites mientras él se mueve por el escenario. Su ros- co, de grandeza, hipocondríaco— han sido el motor
los Locos”. De este modo, el bufón, el clérigo y la claros para los conservadores y sensatos que, tro se torna alerta; las prótesis subcutáneas de de obras tan excelsas como el tenebrismo de
monja serían reemplazados por el poeta atormen- sin embargo, en el juego de desafiar las con- sus cejas se hacen más protuberantes y con la Caravaggio o el mundo fantástico de El Bosco. Pe-
tado, por el asesino serial con complejo mesiánico venciones, de construir la identidad a partir de lengua bífida (operación que amenaza con vol- ro, el delirio —patológico o creativo— se manifesta-
y por la hermosa pero trastornada actriz. un mundo multifacético o de darle sentido a la verse una moda) y dientes afilados, Erik Spra- ba hasta hace poco en los festines de la mente y en
Me imagino esa nave de los locos desem- supervivencia automatizada, se convierten en gue atrapa un insecto y lo ingiere. el terreno del arte. No obstante, el siglo xx arrastró
barcando en Ibiza o en Marbella. Con suerte, muros que se agrietan con tanta facilidad como Dennis Avner, mejor conocido como Stal- una duda que en nuestro tiempo se hace realidad:
Friedrich Nietzsche, Antonin Artaud, Ezra Pound, la idea de arte se desmorona frente a la libre king Cat, tampoco que se queda atrás: tatuajes el cuerpo deja de ser instrumento y se convierte en
Ernest Hemingway, Vincent Van Gogh, Henri de expresión, la mezcla de géneros, la alteración a rayas, implantes intradérmicos para facilitar matriz, en el delirio mismo, en “espacio abierto
Toulouse-Lautrec, Camille Claudel, Syd Barrett, de formatos y el espectáculo. el uso de bigotes, afilado de dientes, lentes de sujeto a invasiones e incursiones, súbitas o pro-
Charles Manson, Marilyn Monroe, Edie Sedgwick, Lo que hace cien años era lienzo y mármol, contacto y silicón en el rostro para dar un as- vocadas” —como decía Calasso en relación a la
los locos del pueblo y un motón de celebridades en los albores del siglo xxi es travesura digital y pecto felino, son algunas de las intervenciones mente— y en un templo que puede ser profana-
que aseguran que los trastornos alimenticios son puesta en escena de objetos tan efímeros como que este programador de computadoras de ori- do y transmutado en formas que transgredan la
un “estilo de vida alternativa”, estarían presentes la frágil composición de restos orgánicos: cabello, gen huron y lakota se ha autorrealizado con el apariencia humana y que transiten de metáfora
en este yate de lujo. Muy probablemente más de animales muertos, sangre, pedazos de piel y el objetivo de seguir la senda de lo que él conside- en metáfora: de la Nave de los Locos a una antro-
un cuerdo querría acompañarlos en su recorrido, al cuerpo mismo se incorporan al limbo del arte con- ra su tótem sagrado: el tigre. pomórfica Arca de Noé.
alegar que la locura es la puerta hacia la genialidad; temporáneo: un conjunto de prácticas que, a pe- La lista continúa: el exsoldado Tom Leppard,
un binomio que se ha repetido con tanta frecuen- sar de sus diferencias, concuerdan en provocar el nombrado “el hombre leopardo”, a causa de los
cia en la historia que, hoy, tener un poco de locura desconcierto y la perplejidad, un arte que irónica- tatuajes que decoran todo su cuerpo, quien ade-
—o al menos, una mínima intención de desafiar las mente termina desconcertado y perplejo porque más, hasta hace poco, merodeaba los árboles de
normas sociales y de fomentar, como dirían los ex- ante sus inmensas posibilidades creativas y de la Isla Skye en Escocia y bebía agua de los ria-
pertos, el pensamiento divergente— parece ser una exposición, se yuxtapone con otras manifestacio- chuelos cual felino al acecho; Horace Ridler, “el
condición sine qua non para triunfar en el mercado nes creativas que también compiten en su actual hombre cebra”; Rick, “el zombie”, quien busca si-
del arte y la creatividad. cometido: someter al espectador a un proceso de mular un cuerpo en descomposición; Julia Gnuse,
No obstante, a pesar del éxito y el glamour experimentación y desentrañamiento. “la mujer ilustración” o Elaine Davidson, la mujer Eunice Hernández (ciudad de México, 1977) es gestora
que acarrea este binomio, la demencia continúa Actualmente, la modificación o “arte del cuer- con más piercings en el mundo, a quien se le atri- cultural. Ha sido colaboradora en revistas como Letras Li-
siendo un fenómeno desgarrador. En ese “yate de po” —practicada con frecuencia en otras culturas— buye tener más de 6,000 perforaciones (1,500 bres, Algarabía y Travel & Leisure. Es autora de El mundo en
los locos” también se escucharían los gemidos, se ha convertido, para el hombre occidental, en una de ellas en áreas internas como la vagina), son espiral. Imparte clases en la Universidad Iberoamericana.
Las
manchasnegras
bocas
en
las
de
los
caballos
años”. Adelante, Herbert. ¿Cómo están tus papás?,
César Tejeda debió preguntar Freud.
Catorce años atrás, Herbert había desarrollado
una fobia precoz a los caballos. Su padre, Max Graf, un
F
reud debió salir sin abrigo esa hombre cercano a Freud, decidió someter al escrutinio
mañana de 1922. Tenía sesenta del médico el caso de su hijo. Un niño de cinco años
y seis años y le faltaban dieci- no era el sujeto ideal para una terapia de psicoanálisis
siete más para morir. Era primavera, convencional y eso nunca estuvo a discusión. Sin embar-
no esperaba visitas y quería salir a go, a través del infante, Max Graf tuvo la oportunidad de
cualquier parte; disfrutar el sol. Fue emprender un psicoanálisis supervisado por ese hombre
una sorpresa para él encontrarse en la que tanto admiraba, y Freud, la ocasión de ver cómo se
puerta a un joven que decía buscarlo. desarrollaba la neurosis de un pequeño en vivo. En suma,
Me llamo Herbert Graf, dijo el mucha- el pequeño Herbert había sido, para Freud, El niño, así co-
cho. Por su parte, el médico vienés mo Dora, La mujer.
sorprendido, debió entender: me llamo Luego de entrar a la casa, Herbert fue invitado a
Ilustración: Ferruco
La comprobación de tus teorías sobre sentarse en el estudio del doctor. A ciencia cierta no
la sexualidad infantil, o bien, me llamo sabía lo que buscaba de esa visita ni cuáles fueron los
“Análisis de la fobia de un niño de cinco motivos que la habían impulsado. Mientras tanto, Freud
8 | Los Suicidas
encendió un puro, se acercó el cenicero Herbert había revisado el texto —¿su texto?— varias preguntó; “¿y dime si la mancha negra de la boca de los pormenor a la conversación, buena parte
y esperó a que su antiguo paciente co- veces antes de la visita. Le gustaba leer, sobre todo, la pri- caballos te recuerda a un bigote?”. El pequeño afirmó que de su teoría podría considerarse exito-
menzara la plática. El joven no lo hizo, y mera parte en que los diálogos que sostuvo con su padre sí con una vehemencia inusitada. “Herbert, no le temes a sa. Freud se levantó de su asiento para
por ello Sigmund reiteró esa pregunta iban siendo analizados por Freud. Una pregunta que se los caballos. Le temes a tu padre. Le temes por lo mucho concluir la entrevista. Vete, pensó. Sin
que había quedado sin respuesta minu- hizo en los días previos al encuentro era en qué medida que ambos quieren a tu madre”. embargo, Herbert permaneció sentado.
tos atrás, o por lo menos con una res- ese trabajo era también suyo. Lo había leído con curiosi- No quería ser descortés pero tenía que incentivar Aunque no recuerdo nada, dijo. No re-
puesta insatisfactoria para la curiosidad dad, con el anhelo de encontrar en esas páginas los oríge- la plática de algún modo. Estuvo a punto de pregun- cuerdo nada de lo que usted escribió, ni
del psicoanalista que tan cercano había nes de sus problemas presentes. Ese trabajo que tanta tarle: “¿Qué te trae por aquí?”, pero un instante antes lo que hacía de niño, ni cómo me daban
sido a la familia Graf, amigo del padre, polémica había causado entre los detractores del doctor: de escupir el cuestionamiento cambió por uno más miedo los caballos, ni cómo jugaba a ori-
doctor de la madre y ensayista del hijo: “Un joven despojado de su inocencia”. Sí, me encuentro apropiado, incluso para su curiosidad. Una vez pasada nar sin hacerlo de verdad detrás del escu-
¿Cómo están tus papás? Luego de dudar, muy bien, doctor. Freud no pudo dejar de preguntarse si la sorpresa y recuperados los recuerdos asumió el tono sado, ni la curiosidad que me causaba la
Herbert reaccionó: están bien, aunque se había algo de sarcasmo en las palabras del muchacho. clínico que tanto le servía. Amigo, tengo ganas de sa- cosita de hacer pipí de todo el mundo, ni
divorciaron hace unos años, y ante la ca- Decidió que no. ber cómo fue tu pubertad. De hecho, Herbert esperaba la lástima que le tenía a mi hermana por
ra afligida de Freud, precisó: pero le rei- El médico vienés sintió la necesidad de tomar una pregunta así. En cierta medida estaba agradecido tener un pene tan ínfimo. No tengo en
tero que me encuentro muy bien, doctor. apuntes. Por reflejo, estiró el brazo hacia la mesa y con el doctor: era un muchacho normal, había supera- la memoria el día que vinimos a su con-
sólo encontró el viejo cenicero. Habría sido impruden- do el divorcio de sus padres con facilidad, y a no ser por sultorio, ni las preguntas de papá. Nada.
te, mal educado, levantarse en busca de un cuaderno. las alusiones que el médico había hecho respecto a su Freud se sintió extrañado. ¿Por qué lo
Herbert ya no era su paciente. ¡Qué lejana parecía la bisexualidad, las páginas dedicadas a él dejaban tras- habría reprimido su inconciente? Debía
familia Graf esa mañana! En ausencia de papel tomó lucir, incluso, admiración: “Es un cumplido miembro de hallar una respuesta a ese fenómeno de
una nota mental que esa misma tarde apuntaría en un la sociedad humana”, había escrito Freud. olvido generalizado antes de escribir el
breve artículo a propósito de la entrevista: “El pequeño Cincuenta años más tarde, cuando Herbert Graf sea artículo sobre la entrevista que vivía.
Hans —siguió cuidando el anonimato del artículo ori- un reconocido director de ópera, saldrá del anonimato Herbert debió notar la angustia de
ginal— luce su brillante juventud de diecinueve años”. en una serie de entrevistas concedidas al periodista galo Freud. No era eso lo que quería provocar
Otro silencio motivó un viaje en la memoria de Francis Rizzo, tituladas “Memorias de un hombre invisi- con su visita. ¡En fin!, debió decir mien-
Herbert debió notar la Freud. Evocó esa única vez que había visto al pequeño ble”. En ellas se asumirá como el pequeño Hans. Allí des- tras se levantaba; sólo quería saludarlo
sentado en su consultorio. La única ocasión, durante cribirá cómo un día halló, casualmente, el artículo escrito y decirle que a pesar de la amnesia me
angustia de Freud. No era el semestre que duró el estudio, que pudo cuestionar por Freud: “Análisis de la fobia de un niño de cinco años”. encuentro bien. ¿Sarcasmo? No. Freud lo
a Herbert de manera directa. Había sido el lunes 30 de Cómo lo tomó por curiosidad y, para su sorpresa, reco- acompañó a la puerta y antes de que sa-
eso lo que quería provo- marzo de 1908. Recordó la manera como empezó la noció en él algunos nombres de personas y lugares que liera se estrecharon en un fuerte abrazo.
consulta: “Dime, amigo, ¿cómo son esos caballos que Freud habría conservado sin modificación. Salúdame a tus padres, logró decir. De
car con su visita. ¡En fin!, te asustan?”. Doctor, pasé sin daños la pubertad y no soy una per- su parte, Doctor Freud, debió contestar
Entonces, el pequeño Herbert comenzó con una des- sona inhibida. Puedo decirle que no padezco de ningún el joven.
debió decir mientras se cripción infantil: “me asustan los caballos grandes, me mal. Luego de oír esas palabras, Freud no pudo ocultar
levantaba; sólo quería asustan los caballos blancos, me asustan las manchas
negras en las bocas de los caballos”. Rememoró cómo
una sonrisa colosal. Sus críticos habían esgrimido una
indignación mayor luego de la publicación del estudio.
saludarlo y decirle que a ese último matiz, esa mancha en la boca de los caballos, Le deparaban una vida llena de desastre. En contra de
derivó en una comprensión amplia del problema. Acto se- ellos, decidió en ese instante que escribiría una cuartilla
pesar de la amnesia me guido, Freud reparó en el tupido bigote de Max, el padre: que hablara, a grandes rasgos, de la entrevista que se César Tejeda (ciudad de México, 1984) es na-
la mancha negra en la boca del caballo. llevaba a cabo. El pequeño Herbert se hallaba bien; él lo rrador y director de Los Suicidas. Ha sido colabo-
encuentro bien. “Dime, Herbert, ¿los caballos que temes llevan lentes? decía y no había mayor necesidad de comprobarlo. rador en la revista Playboy México y es coautor de
El niño contestó que no. ¿Tu padre lleva lentes?”. Contra El médico sintió ansiedad porque Herbert se retira- Reflexiones desde abajo. Sobre la promoción cultural
la evidencia comprobable, su padre en efecto llevaba ga- ra. Que se fuera, que no hubiera un solo “pero” en esa en México. Es egresado de la Escuela de Escrito-
fas, Herbert volvió a contestar que no. Entonces, Freud plática. En buena medida, si el joven no agregaba algún res de la SOGEM.
de la locura
Ken Kesey.
Director: Milos Forman. Reparto: Jack Nicholson,
Louise Fletcher. Año: 1975. País: Estados Unidos.
Duración: 133 min.
Iván Vilchis Ibarra
O
ne Flew Over the Cuckoo’s Nest fue pro- intentos de dirigir en Estados Unidos, Forman
ducto del trabajo conjunto entre el escri- recibió un guión que lo entusiasmó: el contenido
tor Ken Kesey —un icono estadounidense le parecía una crítica directa al régimen comunis-
de la cultura del LSD— y el director Milos Forman ta que lo había exiliado. Irónicamente, One Flew
—checoslovaco exiliado en Estados Unidos. Over the Cuckoo’s Nest había pasado de ser una
Ken Kesey nació en una granja de Colorado y novela que criticaba a la sociedad capitalista de
estudió periodismo en la Universidad de Oregón. Oregón a una película que condenaba al régimen
Allí fue premiado con una beca para estudiar lite- comunista en Checoslovaquia, por su opresión a
ratura en Stanford, sin embargo, su vida dio un giro los ciudadanos.
drástico cuando decidió participar como voluntario La película narra la experiencia de Randle
en un experimento auspiciado por la CIA que estu- McMurphy (Jack Nicholson), un convicto acusado
diaba los efectos del LSD y otros psicotrópicos. Du- de tener relaciones con una menor, quien es en-
rante su estancia en el hospital psiquiátrico donde viado a un hospital psiquiátrico para evaluar su
se llevó a cabo la investigación, el escritor conoció estado mental. Ahí se da cuenta de que los otros
a pacientes con varios tipos de enfermedades internos temen profundamente a la autoridad
mentales. A menudo, Kesey consumía alucinóge- personificada por la enfermera Ratched (Louise
nos y escribía acerca de las conversaciones con sus Fletcher). McMurphy toma el papel de líder en-
nuevos amigos. Mientras más tiempo pasaba en tre los pacientes y los convoca a liberarse de ese
el hospital, estaba más convencido de que los pa- régimen que los oprime mediante humillaciones
cientes no estaban locos, sino que la sociedad los y calmantes.
había encerrado por no encajar en la idea del ciu- Dos artistas unieron su talento para hacer una
dadano convencional. Así fue como nació, en 1962, declaración social de libertad y justicia. Así, la litera-
la novela One Flew Over the Cuckoo’s Nest (Alguien tura y el cine se convirtieron en un arma poderosa
voló sobre el nido del cuco): un manifiesto en contra cuyo mensaje traspasó barreras ideológicas para
de la sociedad conservadora de Oregón y sus polí- llegar a la mente de cualquiera. Ken Kesey escribió
ticas capitalistas. en la novela: “Nunca había pensado el lado pode-
Milos Forman nació en Checoslovaquia. Que- roso de la locura. Quizá mientras más loco esté un
dó huérfano durante la Segunda Guerra Mundial hombre, más poderoso es. Hitler es un ejemplo”.
cuando su padre murió en Buchenwald y su madre
en Auschwitz. Estudió guionismo en la Academia Iván Vilchis Ibarra (ciudad de México, 1982) ha traba-
de Artes de Praga y empezó a dirigir películas de jado en diversos cortometrajes, campañas publicitarias y
bajo presupuesto. En 1968 el bloque comunista videos musicales. Su trabajo en Carretera del Norte fue ga-
invadió Checoslovaquia y obligó al joven director lardonado con el premio Pantalla de Cristal 2008 a mejor
a refugiarse en Nueva York. Después de varios fotografía en un cortometraje de ficción.
12 | Los Suicidas
La cosa sucia
Intimidades
de la
alcoba Rubber Cherry
A
hora resulta que todo es psi- sus consecuencias y sus posibles causas y curas”… Sí, No habíamos llegado a la cafetería de la esquina Según M. E. todos estaban en urgente
coanalizable: si te masturbas, así más o menos eran las charlas de “sexualidad” que cuando el arrepentimiento ya caía sobre mis hombros necesidad de terapia, amor, amistad y
Fotografías: Madmamacitas Modelo: Pilar Garibay
si te tiras a un desconocido, se impartían en el Colegio Fulanito. con todo el peso del Colegio Fulanito, que era —por cier- cualquier sarta de estupideces. “Pero
si tu prima te despierta el apetito se- Cuando me expulsaron “definitivamente y sin de- to— bastante grande. “Es que tengo mil cosas que con- no sabes… Esto sí te va a dejar con el
xual. ¡Cuánto morbo! En ese sentido recho a réplica” de esa sacrosanta escuela secundaria, tarte. Martha… ¿te acuerdas de Martha?” Le respondí ojo cuadrado”, me dijo con ese tipo de
supongo que Freud vino a cagarse en pensé que por fin la había librado, que nunca más me que no. “Bueno, equis. Martha tuvo una hija. Ya sabes, susurro que está diseñado para que se
nuestras vidas y, de paso, en nuestras mandarían a la oficina del terapeuta y que jamás tendría le ganó la calentura y ahora, pues, ya es mamá. Pero no escuche hasta las mesas contiguas. “Un
cuentas bancarias. Mi generación cre- que ver a mi compañeritos (ñoños, inocentones y sosos) creas que está casada, ni nada por el estilo. Digamos que día fui a casa de Miriam… ¿te acuerdas
ció pensando que la terapia es el antí- otra vez. Falsas promesas, caray. Años más tarde, cuan- se le chispoteó”. Ordenamos a la mesera: yo, café con le- de Miriam?” Le dije que no. “Bueno,
doto contra la adolescencia, la adultez do creí que me había liberado de los percebes y mi vida che; ella, una Coca de dieta. equis. Miriam me invitó un día a su casa;
y la depresión que causa la decrepitud. resplandecía con nuevas amistades, me encontré a M. E., A la mitad de mi taza, los relatos reveladores sobre todavía estábamos en la prepa, creo. Fui
También, desde luego, crecimos infor- justo afuera de la oficina. Teníamos varios años sin ver- la vida sexual de mis excompañeritos se habían conver- porque necesitaba a alguien que me ayu-
mados sobre “las aberraciones del sexo, nos, así que accedí a tomarme un café con ella. tido en el titular de la conversación y no había remedio. dara con la tarea de matemáticas y ella
era bastante ñoña. En fin. El punto es que ta y me dijo: “Ahí, justamente”. Me quedé callada. Me sentí
me dijo ‘Ahorita vengo, voy al baño’, y se confundida. Me frustró no saber quién era la tal Miriam.
desapareció un buen rato…” La interrumpí Sentí que me faltaban muchas piezas. M. E. empezó a
para preguntarle si era la niña de los pati- recitar una letanía sobre cómo Miriam “debería ir a tera-
nes y los frenos de caballo; me dijo que no. pia, incluso antes que Martha, porque eso es anormal. Es-
No tiene importancia, en realidad, quién tá loca. Pobre. Está tan enferma. Imagínate nada más”.
era; de cualquier modo, nos recuerdo a El resto de la conversación lo pueden intuir y se resume
todos, en ese entonces, como pequeños en una M. E. que se desbordaba por autoafirmarse como
seres amorfos sin aspiraciones en la vida. una persona maravillosa a través de las fallas de los de-
“Y ya cuando pasó un buen rato, pues, de- más. Intuyo, de hecho, que fue sólo con este fin que me
cidí subir a ver qué onda con ella, porque contó la historia.
ya me habían dicho que estaba medio lo- Y no es que el relato no me haya sorprendido. Pero,
ca”. Lo repetí en mi cabeza: “Estaba me- ¿loca? ¿De plano? ¿De manicomio? ¿De atar? Me pregun-
dio loca”. Todavía no había logrado poner té qué habría hecho Freud con este caso en sus manos,
el dedo sobre quién era la tal Miriam, y y si Miriam en verdad necesitaba terapia o un conjunto
mucho menos entendía a qué se refe- de cocks que sustituyera a la camada de cockers. En tér-
ría exactamente M. E. cuando decía que minos de cama, ¿qué te convierte en un loco? “Si se
alguien estaba loco. “Subí las escaleras, siente bien y nadie se queja, es moralmente correcto”,
porque vivía en una casa de dos pisos, me dijo mi amigo E. cuando le conté la historia. Es su
y me asomé por la ventana que daba al humilde y válida opinión, pero tuve que refutarle que
cubo de la casa… y ahí estaba”, hizo una los perros no cuentan, precisamente, con un poder de www.madmamacitas.blogspot.com
pausa que me permitió imaginármela de decisión aplastante.
pie, en el centro del cubo de su casa, con Supongo que en términos de “locura sexual” el es- protagonistas de estos relatos, videos en bytes y sueños de bebé—. Supongo que nunca superó la
un camisón blanco, balanceando un palo tándar es muy variado, y la vara mide cantidades de estamos a dos de la locura legislada. ¿Estaremos clíni- etapa anal.
de escoba sobre la cabeza y comiéndose centímetros distintas en cada alcoba. ¿En dónde está el camente locos? Lo único que me queda de esta bre-
una manita de puerco a la vizcaína. “Eso límite entre lo cuerdo y lo pirado? ¿No estamos siempre ¿Cuántas veces no hemos quedado con el ojo ve experiencia es coincidir con E., salvo
sí es estar loco”, pensé. caminando sobre una cuerda floja que sirve, casualmen- cuadrado por frases que pueden brotar de las bocas una pequeña modificación: “Mientas se
Por primera vez en toda la conversa- te, como frontera entre ambos? de nuestros amantes? Todavía me acuerdo, como si sienta bien y nadie se queje —y no sean
ción le pregunté qué había pasado des- Nunca se sabe cuándo es “demasiado”. He escucha- hubiera sido ayer, el día en que G. me pidió que le es- perros—, es moralmente correcto”. Conde-
pués. “Estaba sentada en el piso, sin ro- do historias dignas de la pluma de Georges Bataille — cupiera en la cara mientras se venía. “Qué narcisista”, nar o señalar a los “enfermos”, a los “per-
pa, y los cachorros de su perro le estaban Historia del ojo— sentada a la mesa de centro de mi casa, pensé. Debía imaginar que su semen recorría todo mi vertidos” y a los “locos” no es mi trabajo,
chupando… ahí”. ¿Ahí? “¿Dónde ahí?”, le he visto videos aberrantes en la red y he tenido sueños cuerpo hasta salirme por la boca, escurriendo para vol- gracias a Freud.
pregunté. “Pues… ahí”. Lanzó una risita. de los que me avergüenzo en el instante mismo en el ver a él. ¿Es esto psicoanalizable? También me acuerdo
“¿Ahí? ¿En la mano, en el pie, en la vagina, que despierto —como esa vez que soñé que un jorobado del sujeto que alguna vez, cuando el porcentaje etílico
en el clítoris?”, cuestioné. Se enderezó en me metía, pieza por pieza, un costal entero de papas en de su sangre le dio valor, me pidió que me disfrazara de
su asiento, dio un sorbo a su Coca de die- la vagina—. Y ahora sólo puedo preguntarme si todos los bebé —no de colegiala, no de adolescente, no de niñita: Rubber Cherry es narradora.
3 Los enamorados
y los locos tienen tantas
4
La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría
alucinaciones, tantas misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo,
caprichosas fantasías, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
que imaginan más de
lo que la fría razón Heinrich Heine
puede comprender.
William Shakespeare
Robert M. Pirsig
7
A quien un dios quiere destruir,
antes lo enloquece.
Máxima griega citada por Ruth Padel
8 9
La demencia en el individuo es algo
La ciencia no nos ha enseñado aún
raro; en los grupos, en los partidos, en
si la locura es o no lo más sublime
los pueblos, en las épocas, es la regla.
de la inteligencia.
Edgar Allan Poe Friedrich Nietzsche
10
Estar loco es ser un dotado vehemente. O delirar sin fiebre. Ser más violento que
melancólico, lleno de ira y clamor. Ostentar una terrible apariencia. Ejercer terribles
acciones y gestos, molestando a los pacientes con gran vehemencia -de cuerpo y
mente- sin ningún miedo ni pesar, con tal fuerza y osadía, que a veces ni siquiera
tres o cuatro hombres fueren capaces de contener al individuo.
Robert Burton
Iluminado
por un
sol negro Alejandro García Abreu
A César Tejeda
S
e podría decir que Antonin Artaud no estaba loco —tal
como él mismo escribió de Gérard de Nerval—, que lo
acusaron de estarlo para desacreditar ciertas revelacio-
nes fundamentales que se disponía a realizar y que aprendió,
como Esquilo, que aparentar locura es el secreto de los sabios.
Marcado desde los seis años por el dolor —debido a una en-
fermedad nerviosa, posiblemente meningitis, que lo llevaría al
umbral de la muerte y cuyas consecuencias siempre sufriría—, Ar-
taud discurrió a través de un itinerario insólito: del surrealismo a
Ilustración: Mijael Seidel
Necronomicón
o el libro de la
ley
de los muertos
Jaime Panqueva
No está muerto quien eternamente puede yacer,
y con el paso de los eones, la misma Muerte puede perecer.
Abdul Al-Hazred
E
s quizás el libro más proscrito en el mundo ente- El libro original fue escrito en árabe ha-
ro; ha sido quemado por Papas y perseguido por cia el año 730 después de Cristo por Abdul
reyes y todas las ramas de las autoridades ecle- Al-Hazred, un ermitaño de gran erudición,
siásticas. Las poquísimas traducciones que perviven se que viajó durante su juventud por Asia Me-
ocultan en las bóvedas de los museos o son almacena- nor, además de Egipto y el Punjab. Se dice
das por las más prestigiosas bibliotecas bajo llave. Se que logró ingresar a las ruinas de Babilonia
cuenta que un ejemplar almacenado en el British Mu- y recorrer los laberintos subterráneos de
seum fue víctima de varios intentos de robo por parte Menfis. Al llegar a la madurez, se internó
de agentes nazis antes y durante la Segunda Guerra en el temible desierto del sur de Yemen,
Mundial. Las autoridades del museo dieron de baja el conocido por lo árabes como El Espacio Va-
Ilustración: Gustavo A. Rodríguez Nava
ejemplar del archivo y su paradero actual es un misterio. cío. Al-Hazred, a quien muchos llamaban
Al parecer, Hitler, mediante un escuadrón de maestros El Loco, vivió completamente aislado du-
de lo oculto, logró juntar varias de las traducciones exis- rante diez años en los que escribió Al-Azif,
tentes con propósitos que se desconocen. Al terminar nombre en árabe del ruido causado por los
la guerra no fueron recuperadas y se cree que pueden insectos nocturnos y que se creía origina-
estar enterradas en los Alpes Bávaros, cerca de Salzbur- do por el aullido de los demonios. El fin de
go, al igual que otros artículos con cualidades esotéricas su autor no ha sido menos misterioso: un
recolectados por todas partes del planeta. cronista de la época narra cómo Al-Hazred,
24 | L o s S u i c i d a s Los Suicidas | 25
una vez difundida su obra, fue devorado a plena luz del enseñanzas sobre artes y cultos que des- ingresaron los Grandes Antiguos al pasa- difusión de sus relatos alcanzó dimensiones planetarias
día ante varios de sus discípulos por una criatura invisi- aparecieron con el paso de los milenios. do y por dónde volverán a hacerlo cuando gracias a las reediciones y traducciones en decenas de
ble que le atormentaba desde hacía semanas. Los Grandes Antiguos, como los de- sea el momento”. idiomas. Lovecraft se convirtió en una referencia ineludi-
El nombre Necronomicón proviene de su traduc- nomina el Necronomicón, reinaron en el Según el árabe loco, la unión de los ble en la literatura fantástica del siglo xx. Autores con-
ción secreta al griego, realizada por Theodorus Phile- planeta durante eones hasta caer en una Grandes Antiguos con la raza humana temporáneos de este género de muy diversas partes del
tas de Constantinopla. A ésta siguió una en latín en el idolatría abominable. Una raza superior de dará origen a una prole monstruosa e mundo han dado espacio al Necronomicón en sus novelas
año d e 1232, por cuenta de Olaus Wormius, que circuló seres inmortales los castigó con un diluvio indestructible que gobernará la tierra y cuentos. El libro proscrito ha aparecido también en el ci-
ampliamente por Europa. Fue prohibida y quemada que destruyó sus templos y ciudades, des- cuando llegue el final de los tiempos. ne. Incluso es posible encontrar varias versiones impresas
por el Papa Gregorio ix, salvo algunos pocos ejempla- terrándolos luego en las profundidades *** en diversas lenguas pretendiendo ser el Necronomicón
res. La copia oculta por el British Museum pertenece a de los mares o en una dimensión para- Buena parte de lo que sabemos del original. En lo que se refiere a Internet, se han dedicado
esta serie en latín reimpresa en el siglo xv. El depósito lela, que los hizo invisibles para los seres Necronomicón se lo debemos a Howard cientos de páginas que ilustran sobre el contenido de sus
de libros de la Universidad de Miskatonic en Massa- humanos. De aquella época provienen Phillips Lovecraft (1890-1937) quien lo fórmulas; algunas siguen los lineamientos de Lovecraft y
chusetts posee la reproducción más consultada en el los relatos diluvianos, muy arraigados menciona por primera vez en su rela- otras pretenden establecer su propia leyenda.
mundo, la cual ha inspirado la aparición de textos críp- en todas las culturas. Así mismo, es po- to El Sabueso (1922). Posteriormente, El Necronomicón es un libro que no deja de exis-
ticos y a la vez reveladores como el Unaussprechlichen sible encontrar ecos de la caída de los reaparecerá en varias de sus historias, tir, de crearse para responder a las inquietudes meta-
Kulten de Friedrich von Junzt, De vermis mysteriis de Grandes Antiguos en el Génesis o en el ya sea como una poderosa referencia físicas del hombre actual, quien quizás anhela fundar
Ludwig Prinn, Les cultes des Goules del conde d’Erlette, apócrifo Libro de Enoc. bibliográfica o en fragmentos que nos nuevos mitos para acallar sus temores más arcanos y
o el temible Libro de Eibon, de autor desconocido. Sobre el regreso de los Grandes An- ilustran su temible contenido. La ma- conciliar las dicotomías entre el conocimiento científi-
¿Qué extraños enigmas se encuentran en las pági- tiguos el texto es muy claro: retornarán yor parte de los académicos respetables co de los últimos tiempos y las cosmogonías ancestra-
nas del Necronomicón? El mundo como lo conocemos en un futuro para reinar sobre la tierra, consideran al Necronomicón fruto de la les. Lovecraft y Abdul Al-Hazred dieron el primer paso,
en la actualidad y como lo describe la ciencia de nues- pues las entidades se encuentran confi- imaginación del escritor. el Necronomicón sigue escribiéndose.
tro momento no ha sido siempre el lugar seguro y lle- nadas o adormecidas en el tiempo y pue- Por medio de la extensa correspon-
no de certidumbres que conocemos. En sus orígenes den comunicarse con los seres humanos dencia que sostuvo con varios colegas de
fue poblado por seres provenientes de las estrellas que más perceptivos por medio de la tele- su tiempo, entre los que se contaban Au-
crearon al hombre y cohabitaron con él, impartiéndole patía o actuar con la ayuda de criaturas gust Derleth (principal difusor de su obra Las citas del Necronomicón provienen de los relatos de H. P. Lovecraft,
aterradoras. Por esta razón, durante la tras su muerte), Robert Howard (el creador “La ciudad sin nombre” (1921) y “El horror de Dunwich” (1928). Se
historia de la humanidad se han presen- de Conan, el bárbaro) y Robert Bloch (fa- ruega al lector no buscar ejemplares de Unaussprechlichen Kulten,
tado a través de los sueños que muchos moso por su novela Psicosis, llevada al cine de De vermis mysteriis, de Les cultes des Goules o del Libro de Eibon,
¿Qué extraños enigmas se en- han calificado como demoníacos. por Alfred Hitchcock), Lovecraft reconoce pues se trata, al igual que el Necronomicón, de libros ingeniados por
El mérito de Al-Hazred, autor del Ne- su invento y revela muchos pormenores: el Círculo Lovecraft.
cuentran en las páginas del cronomicón, fue reestablecer el contacto El nombre Abdul Al-Hazred, por ejemplo,
con los Grandes Antiguos y consignar en proviene de sus lecturas de infancia sobre
Necronomicón? El mundo como su obra las claves y rituales para llevarlo temas árabes y de un anagrama que hi-
a cabo, además de describir las asombro- zo con el apellido de su nana. Además se
lo conocemos en la actualidad sas ventajas y espeluznantes riesgos que queja, un tanto asombrado, de las solicitu-
conlleva el trato con estos seres. Según
y como lo describe la ciencia algunos de los fragmentos que han salido
des que recibía por correo de sus lectores
preguntando por el paradero de su inven-
de nuestro momento no ha sido a la luz pública el contacto se inicia a tra- ción literaria. Para aclarar su procedencia,
vés de una deidad llamada Yog-Sothoth: Lovecraft escribió hacia 1928 una historia Jaime Panqueva (Bogotá, 1973) es narrador. Cursó la maestría
siempre el lugar seguro y lleno “Él es el portal. Yog-Sothoth es la llave y y cronología del Necronomicón que fue pu- de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Salamanca. Es
el cerrojo de ese portal. Yog-Sothoth es el blicada después de su muerte. autor de Tribulaciones de chinos en Indias (premio Juan Rulfo para
de certidumbres que conocemos. antes, el ahora y el después, todo en uno y Desde entonces, el mito no ha deja- Primera Novela Conaculta / INBA), de próxima aparición en edito-
en la misma esencia. Él conoce por donde do de crecer y multiplicarse. El estudio y rial Planeta.
Notas sobre la salud mental en el mundo: Recuerdo de la forma de “almacenamiento” humano se man-
tendría hasta el final, aunque fue agregado uno
1. 2.
Castañeda destinado a los infantes.
Entre 1920 y 1944 se dio un abrupto aumen-
to en la población: al final eran 3,500 internos y
Ana Valentina López de Cea las condiciones de salud decrecieron de manera
Una de cada Por término
proporcional. Existen estudios que muestran las
E
cuatro personas en medio, unas 800,000 l pintor Jordi Boldó lo recuerda como un pasi- enfermedades “en boga” en este periodo: la es-
el mundo sufrirá, por lo personas se suicidan todos llo lleno de internos tirados en el suelo. La ca- quizofrenia, la heredosífilis y el consumo de he-
los años. La mayor parte ra de un enfermo, golpeada, sangrando por la roína; es probable que la situación tenga que ver
menos, un desorden mental boca, quedó grabada para siempre en su memoria. más con una influencia europea que con un buen
de estas muertes son
o neurológico en algún No siempre fue así. La Castañeda era, al co- diagnóstico. Entre 1944 y 1968 se hizo evidente la
ocasionadas por trastornos mienzo de su historia, un espacio de vanguardia decadencia que culminó con la creación de siete
momento de su mentales. en tratamientos psiquiátricos. Construido sobre “granjas” repartidas en la ciudad y el desmante-
vida. una exhacienda pulquera del mismo nombre, era lamiento del edificio porfiriano, cuyas piedras fue-
más que un mero conjunto arquitectónico pen- ron utilizadas en la construcción de la fachada de
sado para albergar a los enfermos: era un monu- una hacienda en Amecameca.
mento a la grandeza porfiriana —diseñado por el El cierre del Manicomio General de La Casta-
hijo homónimo de Porfirio Díaz—, un espacio des- ñeda ocurrió en 1968. La leyenda negra y la realidad
tinado a la investigación y a la cura, cuya finalidad del maltrato —como el que presenció Jordi Boldó a
era reincorporar socialmente a los internos. sus doce años en una visita escolar— hicieron del
Mucho se puede decir de esta institución, no sitio un “palacio del horror” que ni las más altas
sólo por las leyendas que han surgido en el terreno esferas burocráticas podían esconder. Oscar Mar-
que ocupó (las actuales Torres de Mixcoac y Lomas tínez Azumendi revela algunos escándalos con-
3.
de Plateros) o por su notable arquitectura (veinti- cernientes al hospital para enfermos mentales
Los niveles cinco edificios, jardines, morgue, huertos de culti- en el blog Imágenes de la psiquiatría: “Durante su
de estigma hacia las vo, casas para los trabajadores y sus familias), sino presidencia, Pascual Ortiz Rubio nombró a su her-
personas con trastornos también porque La Castañeda es un parteaguas mano Francisco como presidente de Beneficencia
mentales son mayores en en la historia de la locura en México. Abarcó desde Pública. Éste, abusando de su cargo, abrió un ca-
las zonas urbanas y entre terapias ocupacionales —deportivas o laborales— sino en La Castañeda. A él acudían los empleados,
hasta una amplia violencia ejercida por el perso- así como extraños a la institución que accedían con
las personas con un nivel nal. Las familias veían en este sitio la oportunidad una contraseña. El juego y las copas de la canti-
de educación más de desechar a sus miembros incómodos, llegando, na se complementaban con algunas ‘enfermeras
alto. incluso, a pagar por mantenerlos recluidos a pesar guapas’ que conducían particulares terapias con
DATOS
de las recomendaciones médicas. los clientes.
Al inaugurarse La Castañeda, los padeci- La historia de La Castañeda es un profundo
mientos más comunes entre los internos fueron espejo para mirarnos como sociedad.
4 Cerca de la mitad de los trastornos mentales se manifiestan antes de los 14 años. neurosis (en el caso de las mujeres) y alcoholis-
5 Se calcula que aproximadamente el 20% de los niños y adolescentes del mundo tienen trastornos o problemas mentales. mo (en el caso de los hombres). Los pabellones
6 A nivel mundial, la depresión está clasificada como la causa más importante de discapacidad. tenían clasificaciones de diversa índole: el de los Ana Valentina López de Cea (ciudad de México, 1984)
7 Los trastornos mentales figuran entre los factores de riesgo de las enfermedades transmisibles y las no transmisibles. distinguidos (internos con familias adineradas), ha colaborado en Revista Nuevamérica y Nómada. Fue locu-
8 Los países de ingresos bajos cuentan con 0.05 psiquiatras y 0.16 enfermeras psiquiátricas por cada 100,000 habitantes, el de observación, el de los toxicómanos, el de los tora de Detrás de los medios, las audiencias (IMER) y coor-
mientras que en los países de ingresos altos esa cifra es 200 veces superior.
9
pacientes peligrosos, el de los epilépticos y el de dinadora editorial de Defensor del televidente (Canal 22). Es
Alrededor de 450 millones de personas sufren desordenes mentales.
los infecciosos (que incluía a prostitutas). Esta productora de Ediciones Pentagrama.
10 En el mundo existen alrededor de 24 millones de esquizofrénicos.
A
las 3:00 a.m. en punto pateé la silla. muchacha de unos quince años cogían al fondo
Perdí el conocimiento desde el primer de la sala. Le soplé a él. Casi se viene del susto.
tirón hasta que el reloj marcó las 3:07. Está chida Iron Man 2. Sobre todo cuando no se
Siete minutos, creo, le tomó a la soga exprimir paga. En el lobby del Cinépolis, por primera vez,
el último suspiro. Había oído que tomaba cinco, volví a sentir hambre. No, hambre no. Antojo. El
máximo. Con un aire orgulloso contemplé mi olor a palomitas pudo más. Y entonces me cayó
cuerpo colgante durante lo que se sintió como el veinte. No voy a volver a necesitar nada, pero
media hora. A las 4:09 miré de nuevo el reloj en tampoco volveré a experimentar nada. Nunca
el buró. Un minuto después empezó a temblar. más estaré pacheca, ni me atascaré de pizza en
Fuerte. 6.0 Richter, por lo menos. Mis piernas el munchies. La bronca es que sigo sintiendo, to-
bailaban. Cinco minutos después mi cuerpo col- davía me deprimo. Pasada la novedad, volvió la
gaba en paz de nuevo. A las 6:05 descubrí que ansiedad. Sólo que ahora no puedo encender un
podía moverme. Me acerqué a mi cadáver e in- Marlboro para alivianarme. Coño.
tenté habitarlo. Imposible. Me había convertido Julián por fin llamó ayer, justo cuando yo
en algo menos denso que la niebla. Descubrí un regresaba del cine. Dejó uno de sus mensajes
par de beneficios a esto de estar… ¿sin hogar? No cursis y eternos: “Ya sé que no quieres que te
se terminan en atravesar paredes (sí, sí puedo). esté chingando cuando te ausentas”. Fantásti-
También tengo el poder de modular sonidos a dis- co, me quedaré sin velorio con cuerpo presente
tancia. Por desgracia no cuando estoy muy cerca gracias a su obediencia. “Pero te extraño, lin-
de la fuente. Después de merodear el departa- da”. Yo también lo extraño. Y extraño dormir
Ilustración: www.arzamendi.me @arzamendi
mento del misterioso vecino del 5B (más porno- después de coger. Y soñar. Y estar cansada.
grafía asiática de la que cualquier hombre pudiera Cuarto día. Esto ya huele a muerto. Pinche
necesitar) decidí volver a visitarme. 9 en punto. Julián, ni sus luces. Los pinches vecinos me van
Estúpida. Olvidé desactivar el despertador. Trein- a encontrar antes que él, carajo. Ya estoy hasta
ta malditos minutos oyendo la estación de radio la madre del cine. Hoy vi cuatro películas.
que más detesto. Sólo eso podía arrancarme de
la cama a esas horas. Me quedé por si algún ve- La sopa
cino venía a quejarse. 9:45. Suena el timbre. Es Quinto día. Son las 10 de la mañana. Se fue la luz
la vecina de la música molesta. Ante la falta de anoche y el reloj parpadea con un eterno 12:00.
Me acerqué a mi cadáver e intenté habitarlo. Imposible. Me senos. Cinco minutos después nos vendió el mejor
guato de marihuana que he fumado en México.
servidor: psicopatía leve y carencia de fibra moral.
Pero por el bien de la columna, es decir de mi che-
había convertido en algo menos denso que la niebla. Julián sacó un marco de un cajón y colgó mi foto que, asumamos que esta chica sí está muerta, sí
en un muro oculto tras una pared falsa del closet nos escribe desde otro plano y su novio sí es un
de abrigos. Junto a la mía hay otras treinta y dos caníbal/homicida suelto en nuestras calles. Si bien
fotos de mujeres. Todas son rubias de ojos azules. es cierto que en el pasado he admirado a uno o
Suena el timbre. La vecina, seguro. Suena duran- traído a la puta esa que tiene por secretaria. La Hasta la puta Valery tiene un lugar de honor bajo dos homicidas, en este caso creo que el sujeto de-
te diez minutos. Ahora golpean como locos. “Liz, tal Valery. Tiene nombre de teibolera, siempre mi fotografía. be ser detenido porque:
soy yo”. Es él. “¡Abre la pinche puerta!”. Por fin le dije, por no decir puta. Desde hace rato ando 00:25. Estamos en un descampado como a 1. Nunca confíes en alguien dispuesto a co-
se aparece. 10:07, escucho que se aleja. Cabrón. con la idea de que quiere una última noche de diez minutos de la cabaña. Mis menudencias están mer algo tan desagradable como un cuerpo en
10:35. Ruidos metálicos. Trajo a un cerrajero. Gri- pasión. No le conocía esas mañas. Ahorita está en la cajuela. Cava una tumba a diez metros del co- descomposición.
tos. Llanto. El cerrajero se desploma después de cocinando el estofado de aniversario. Quiere ce- che. La reja del terreno fue abierta por un empleado 2. El tipo está matando rubias, por amor de
vomitar en mi tapete nuevo. Hijo de la chingada. lebrar con la receta del abuelo. No estaba nada ciego. Se regresó a dormir sin decir una palabra. A Dios.
Julián me abraza las piernas. Eso es amor; huelo a mal, recuerdo. unos tres metros de la que será mi nueva cama, se Para desgracia de todas las rubias, la fan-
madres. Cuando el cerrajero se va, Julián me des- 22:20. Ya se disfrazó otra vez. Lo sigo hasta aprecia el bulto de tierra removida recientemente. tasma drogadicta olvidó proporcionar datos
cuelga. ¿Qué está haciendo? “Háblale a la tira”, in- el refrigerador. A coger se ha dicho. Lo veré de Carne fresca, supongo. completos de su exnovio. Gracias por nada. Si
tento decirle a gritos. “No seas pendejo”. Es inútil. manera voyeurista; mientras no se ande suici- ¿Algún consejo, doctor? estás leyendo esto sé amable y envíanos su
Saca las llaves de mi bolsa. Se va. dando, todo bien. Quería joderlo, no matarlo. O dirección o por lo menos su nombre completo.
16:00. Julián regresa. Con bolsas de basura, peor: qué tal que le da una infección, o algo así. Si decides tomar la justicia por propia mano (la
una mascarilla de pintor y un overol azul. Se ve 22:25. Ya se encueró frente a la mesa he- Respuesta de la turba iracunda siempre es más efectiva)
divino. Amortaja el cadáver en una sabana gi- lada. Venga, sí se puede. Nada más ponte tu Recibí esta carta vía correo tradicional. No me recomiendo que lo tortures por el resto de sus
gante fabricada completamente de bolsas con condoncito, no vaya a ser. sorprendió tanto el remitente en blanco como el días. Podrías seguirlo a todos lados, arruinar su
una maestría inesperada. Me carga al hombro. 22:25:35. Sacó el cuchillo más grande que hecho de que alguien aún utilice el correo tradi- mojo e impedir que vuelva a embaucar a otra
Apenas y puede, mi pobre flaco. 19:05, según he visto. Ay, güey. cional. Sin duda sólo los suicidas, satanistas, pe- rubia (idiota o no). Hollywood nos ha enseñado
el reloj del tablero. Voy de copiloto. Mi cuerpo 22:58. La escena: Julián, vistiendo sólo la dófilos, terroristas y bancos lo hacen. Siguiendo que los fantasmas pueden controlar aparatos
encajuelado. Salimos con rumbo a Cuernavaca. mascarilla de pintor, me acaba de filetear las la línea editorial impuesta por la redacción, ba- electrónicos; basados en esa irrefutable evi-
19:30. Puso el disco que grabamos para el viaje nalgas. Qué chingados. Coloca los cortes con cui- sada en un muy respetuoso “tú haces lo que yo dencia podrías apagar su despertador, borrar
a Playa del Carmen el verano pasado. Nostálgi- dado separándolos sobre cuadritos de plástico. diga, columnista de cuarta” (solía ser “de quin- su porno asiático, arruinar su congelador indus-
co sin remedio. Llora a moco tendido, a ratos. Salieron como diez en total. Sí hay, y bien. No ta”, logramos el cambio con la última huelga de trial para cadáveres y hasta atraparlo en alguna
A ratos se encabrona y le mienta la madre a la pensé que saldrían más de cinco. Lo sigo a la hambre un segundo antes de que el colega Tello mala sitcom, al más puro estilo Poltergeist. Usa
cajuela. A mí. Yo, descompuesta. Nos desviamos cocina. Creo que ya entendí. El veinte me cayó A. dejara caer el cerillo sobre su cuerpo bañado un poco tu imaginación. Lo meterían una buena
hacia Huitzilac. Pasamos todos los residenciales cuando el primer filete hizo lo propio en el caldo. en diesel), respondo a la misiva. temporada a la casa de la risa, mínimo. El cielo
monos. Entramos por un camino de terracería Mi filosofía de vida se limita a tres directrices: es el límite.
que pareció nacer en medio de la nada. El bosque El postre dormir hasta medio día, sin ron barato no hay fies- Suerte con eso,
está negro. Yo soy la muerta y tengo miedo. 23:35. Ya “cenamos”. Envolvió el resto de mí en ta y la mujer ideal es la que está enfrente; como
una bolsa de morgue. A estas alturas dos cosas verán en tan elaborada visión no hay espacio para Dr. Strangelove
El plato fuerte son claras: 1) no es la primera vez que hace algo contemplaciones tontas como el más allá, Dios o
22:00. Hace un rato me metió a un refrigerador así, 2) dudo que las anteriores hayan sido feli- los superpoderes que se adquieren después de co-
industrial en una cabaña en medio del bosque. ces suicidas. meter suicidio, por lo tanto esta carta me puso a
Nunca me trajo aquí en vida. ¿Siete pinches años 23:57. Pasó diez minutos viendo fotos mías trabajar en un terreno que desconozco. Antes de H. G. Sarquis (ciudad de México, 1983) es cuentista.
de relación y seguíamos yendo a casa de mis en la computadora. Imprimió una en la que apa- correr por tu soga favorita en búsqueda de cine Ha colaborado en la revista Lenguaraz. Es coautor de Es-
papás en Cuernavaca, teniendo esta cabañota? rezco topless en Playa del Carmen. Fue en el viaje gratis y emboscadas nocturnas a tu vecino, re- tación Central y encargado de las relaciones públicas de
Cabrón. Seguro era su leonera. Se ha de haber que hicimos el verano pasado. Atrás de mí aparece cuerda que el noventa por ciento de los lectores de Los Suicidas.
Acapulco Addiction
(Fragmento)
rosa pero fría. Sin papeles, compromisos ni prome- —Todo puede cambiar de un momento a otro.
sas. El amor podía acabarse en cualquier momen- —¿Qué?
to, por cualquier causa: el hastío, una nueva pareja, —Los narcotraficantes pueden cambiar de un día
una mejor oportunidad de trabajo y ahora hasta por para otro los puntos de embarque, los procedimientos.
34 | Los Suicidas
Entonces los escenarios de los campos de batalla pue- y Tijuana o San Luis Río Colorado, donde pasa la En cuanto a las historias de horror que angus- —¿Y si nos ofrecen drogas con señas y pala-
den moverse a la Escénica, los campos de golf, las ma- frontera de Sonora a Arizona y California. Parte del tiaban a Marguerite, Secondat tenía la impresión de bras que no entendemos?
rinas y las playas de la Zona Diamante. cargamento se tira al mar en paquetes con flotado- que se trataba más de una leyenda urbana que de una “Hazte la graciosa, gorda Nalgodín —pensó
—¿Y tu procuraduría no puede hacer nada? res para ser recogidos en pequeñas embarcaciones realidad palpable. No había pandillas de meseros de- Secondat— como sabes que nadie va a invitarte un
—¡Qué va a hacer! Heredamos un problema de pescadores que los llevan a las playas sin vigilan- dicadas a disolver narcóticos en las bebidas de las mu- trago”.
que ni siquiera es nuestro sino del gobierno fede- cia de Jalisco, Colima, Nayarit, Sinaloa y Sonora, en chachas para ponerlas a disposición de determinados Las jóvenes, para alivio de Margot, regresaron
ral. Qué puede hacer un gobierno local acosado por donde otros traficantes disfrazados de campesinos clientes. Los dueños de los negocios ejercían sus pro- después de las tres de la mañana sin incidentes que
demandas sociales y con un presupuesto limitado los trasladan en avionetas y por tierra a otros puntos pios controles que en ocasiones podían ser feroces. reportar aunque algo ebrias. Secondat, tranquilo, se
para enfrentarse con organizaciones criminales de la frontera. Tal fue el caso de un conocido cadenero —el que fran- hundió en un pesado sueño. A las seis y media se des-
que tienen a su disposición billones de dólares. ¿Pero por qué Acapulco y no Puerto Vallarta, quea el paso a las discos, favoreciendo a los blanquitos pertó sobresaltado. Había perdido el contacto físico,
Marguerite, lentamente, levantó su estilizada Manzanillo o Mazatlán, más cerca de la frontera? con aspecto de riquillos por encima de los prietos con simple roce o tenue caricia, al que Margot lo había
y atractiva figura, y se dirigió al cuarto de baño. Secondat recordó un informe confidencial que el aspecto de jodidos— acusado varias veces de drogar acostumbrado desde que empezaron a dormir jun-
Regresó al poco tiempo duchada y perfumada para Procurador de Justicia del Estado guardaba en una jovencitas para su disfrute personal y por encargo de tos. En vano la buscó en la cama y en la recámara.
entregarle a Secondat otra larga sesión de sexo. caja fuerte. Fue obra del exgobernador aquel. Se le clientes importantes. Su cadáver apareció flotando en La encontró en cuclillas en la terraza abrazada a una
Cuando terminaron, ella dijo: hizo fácil vender el control de la plaza primero a la Laguna de Tres Palos semidevorado por moscos, franela ligera, contemplando, absorta, el incipiente
—Me quedo porque eres sincero. Si me hubieras un cártel y después a otro. Como ya iba de salida, peces y aguamalas. La autopsia reveló que, antes de amanecer. Cuando lo vio, lo bañó con una mirada va-
rogado tomo el primer vuelo a Francia. para él todo fue ganancia. Hijo de su puta madre. morir, fue castrado y violado en forma tumultuaria. cía, carente de calor y de sentido. Fue una fría confe-
Cuando Marguerite salió de la habitación, Secondat se recargó en uno de los sillones de Las autoridades, patrones y asiduos de las discos al fin sión. A Secondat le pareció evidente que los términos
Secondat se dio un baño y después se afeitó. Miró en la terraza con una copa de vino tinto y un habano durmieron tranquilos y se aliaron para echarle tierra de enamoramiento que habían fijado al inicio de su
el espejo su rostro cansado, al que la vida le había dado recién encendido. al asunto. No era cosa de dejar que un cadenero mata- relación —objetivos y calculados de antemano para
varias vueltas. Pensó en aquellos detalles técnicos que —Carlos —dijo Marguerite. Su voz sonaba can- ra a la gallina de los huevos de oro. atenuar futuras heridas y decepciones— empezaban
no le podía decir a su compañera, cuya preocupación sada, pero alegre después de tomar la decisión de En la cena, Marguerite sentó a Secondat entre a surtir efectos. Margot se alejaba de él. Algo se ha-
era su seguridad, la de Justine, su hija, y la de Nadine, quedarse—. En la cena quiero que platiques con las Justine y su amiga. A juicio del fiscal, la fealdad de bía roto en el alma de su compañera con un simple
amiga de esta última. Un campo de batalla como Aca- niñas sobre las precauciones que deben tomar. Quie- esta última contrastaba con la belleza de la primera. mensaje de la embajada francesa. ¿Hastío? ¿Rutina?
pulco era imposible de entender sin las implicaciones ren ir a ese par de antros, el Imaginaria y el Papaga- Justine poseía finas facciones, cabello negro y lus- ¿La inseguridad e incertidumbre que permeaban la
globales y regionales. yo. Sé muy estricto con ellas. Ya ves lo que se dice troso, mientras Nadine tenía facciones regordetas, vida acapulqueña? ¿Ese calor infernal de trópico
Como de costumbre todo era culpa de los grin- sobre muchachas drogadas, violadas y abandonadas asentaderas que parecían el paraíso de las inyecciones que no da tregua, año con año? ¿La nostalgia por
gos. Tienen el mayor mercado del mundo y en vez en la playa. Estoy angustiada. Dicen que quieren ir a y el cabello pajizo. Desde el otro lado de la cabecera, la vida parisina que la visita de Justine le había he-
de combatirlo de manera directa le echan la culpa y una investigación “antropológica”. Marguerite, con discretas señas, le pidió a su marido cho evocar? ¿La idea de que no había futuro en un
la responsabilidad a los demás. Forzaron a México —Por supuesto chérie, pierde cuidado. por cohabitation que cumpliera lo prometido minutos país sin ley? ¿Ese ambiente de Acapulco plagado de
a cerrar las rutas tradicionales de la frontera, la cual Con un ligero beso en los labios, Marguerite se atrás en la terraza. Secondat observó las luces de la adicciones que, en una noche, podía acabar con el
tienen militarizada. Saturaron los cayos de la Flori- separó de su transitorio compañero de vida y fue a bahía que se proyectaban contra el cielo negro de tor- porvenir de una jovencita? Lo mejor era retirarse
da con aviones espías, en permanente comunicación cambiarse para la cena. Secondat saboreó el vino menta tropical y veraniega que parecía amenazar el y dejarla sola con los ojos llenos de mar, aurora y
con la patrulla naval, hasta que hubo más decomisos (como siempre la selección de Margot no había sido tranquilo vaivén de tres enormes cruceros, dos surtos tristeza. A los pies de Margot estaban regados los
y narcos en las cárceles que ganancias en las calles de buena sino exquisita) y se puso a reflexionar. En los en el muelle fiscal y el otro esperando su turno. periódicos del día, que la fiscalía le hacía llegar muy
las ciudades gringas, lo que ocasionó que al cerrarse años setenta Acapulco alcanzó fama mundial, mer- —No tomen ninguna bebida que no sea servida temprano cada mañana. No había periódico que no
las rutas del Golfo se abrieran de inmediato las del ced a la mariguana manufacturada con la semilla y directamente de una botella cerrada y en su presen- destacara en gruesos titulares la noticia del asesina-
Pacífico mexicano. Para colmo hubo problemas entre el cáñamo (cannabis sativa) de las sierras de Oaxaca cia; no permitan que nadie, repito nadie, por decen- to de Salvador Núñez de Mendoza. Sonó el teléfono.
los narcos colombianos y mexicanos. Estos últimos y Guerrero. Este estupefaciente se llamó Acapulco te que se vea, les invite o les ofrezca un trago. Si se Carlos de Secondat ya sabía de qué se trataba.
se hartaron de ser únicamente distribuidores. Así Gold a nivel internacional; con el tiempo se volvió levantan al tocador no dejen nada sobre la mesa, ni
pues, decidieron poner sus propias procesadoras, sin de diversas procedencias; pero las modas cambian bolsa, polveras o vasos; lo mismo si se ponen a bai-
abandonar la distribución colombiana, para tener lo generalmente para empeorar. Los noventa trajeron lar. No intimen con meseros, disc jockeys o cadene-
mejor de ambos mundos; procesadoras en cuevas y el consumo en gran escala de cocaína y el arranque ros. Si tienen algún problema, muestren mi tarjeta
túneles en la Sierra Madre Occidental desde Sinaloa del siglo xxi el éxtasis. Las discotecas o “antros” de con los datos de la fiscalía especial. Eso espanta
hasta Michoacán. lujo de la Escénica y la Costera se volvieron genui- a cualquiera, a menos de que esté muy borracho,
¿Por qué precisamente Acapulco? Por sus fa- nos centros de distribución. Imaginaria y el Papa- drogado o sea un imbécil. A las tres de la mañana
cilidades portuarias y de almacenamiento. Todas las gayo eran famosos por eso. En los baños, la cocaína en punto, tomen el taxi que les estará esperando, el Adolfo Arrioja Vizcaíno (Guanajuato) es abogado. Posee
madrugadas se cargan lanchas rápidas de gran alcance se consumía y se vendía al por mayor y los meseros mismo que las llevará a Imaginaria y al Papagayo, y
un doctorado Honoris causa de la Universidad de Newport,
que usualmente escapan a los radares. En un par de traficaban con tachas —pastillas azules de éxtasis se vienen derechitas de regreso a la casa.
días depositan la droga en fondeaderos secretos cerca con figuras impresas para identificar a la banda su- Justine asintió con la actitud de quien quiere California. Es autor de textos jurídicos y de obras históricas
de Ensenada, Baja California, o en recovecos desier- ministradora— sin más precaución que esperar una ahorrarse problemas y discusiones. Nadine respondió como El sueco que se fue con Pancho Villa y Fray Servando
tos entre Baja California y Sonora. De ahí a Mexicali señal o ciertas palabras del cliente. con sonrisa cínica y con voz de marcado sarcasmo: Teresa de Mier: confesiones de un guadalupano federalista.
Entrevista A
José Agustín
Eunice Mier y de la Barrera nos desnuda y nos convierte en monjes soli-
tarios, cadavéricos, extravagantes. La que nos
hace ser quienes somos aún en nuestros peores
P
ara mí, la locura es la permanencia de momentos. Esa locura que nos fue entregada en
la idea, ya sea quieta, en movimiento o el nacimiento y nos hemos encargado de mano-
Fotografías: Mariana Sevilla
ardiente; la idea que no sucumbe y se sear toda la vida. Yo soy una loca con Dios, por
transforma, que se vuelve cuento un día y poe- ejemplo; una loca en el mar, una loca por las le-
sía otro. La que siempre está ahí, calladita o es- tras y una loca para amar. En cambio, José Agus-
túpidamente gritona; la que es rubia, castaña o tín parece un loco nada más porque sí, porque
morena; la que no deja nunca de poseernos, la la locura ya lo revolcó y lo hizo sabio de alguna
que nos hace sonreír y tener quimeras; la que forma, y entonces ahora ya no se le despega de
38 | Los Suicidas
Al principio me parece un tipo duro, sus cejas pobladas me
imponen aún más que sus vibrantes dedos, pero el color de
su mirada, entre gris y verde, apacigua su seriedad.
las piernas —ahí habita su demencia, en las extre- mero hice cómics y fueron desapareciendo los
midades que lo sostienen—. Cómo no concederle dibujos predominando el texto. A los diez años
el título de loco si en tono serio me contesta que entré a mi primer taller literario, y a los dieciséis
hoy sus calzones son rojos porque una señora fui alumno de Juan José Arreola; ahí me encarrilé
me dijo que los Leo este año deben usar calzones en la literatura de una forma muy bonita, leía
rojos para que les vaya bien. Cómo no sentir su muchísimo y no paraba de escribir. La tumba
locura si empezó a escribir a los siete años. A los fue mi primera novela, la escribí por segmentos.
dieciséis, sin pedirles permiso a sus padres, se Recuerdo que Arreola la leyó y me habló por te-
casó y se fue a la Habana, Cuba, a alfabetizar, y léfono: ha sido la conversación telefónica más
a los diecisiete regresó para escribir su primera sensacional de mi vida, curiosamente porque él
novela en el taller de Juan José Arreola. Cómo du- no lo sabía y era mi cumpleaños. Me dijo: ya ter-
dar entonces que José Agustín posea el adjetivo miné de leer su novela. Es muy interesante y yo
perfecto del escritor. Loco. se la voy a publicar. Es usted un escritor, consi-
Su centro de rehabilitación mental —su ca- dérese un escritor. Nos reuníamos los miércoles
sa— es un viejo Acapulco regado de caracolas, ha- en su casa una hora y media y corregíamos línea
macas y árboles frutales. Hay un mar escondido por línea, coma por coma, palabra por palabra.
en su jardín. Me dan ganas de quitarme la ropa y La vida literaria de José Agustín comenzó
aventarme a la piscina. Si fuera una loca impúdica así: enloqueció con Lolita, de Vladimir Nabokov, a
lo haría, qué felicidad ver la cara de José Agustín al los doce años y ya la había leído diez veces antes
observar que la entrevistadora está en su alberca de cumplir los veinte. Leyó el teatro de Eugène
nadando de muertito. Pero aún no llego a ese ni- Ionesco, pero Bertolt Brecht fue quien lo metió
vel de desequilibro mental, una lástima, la verdad, en la cordura y en la realidad: Me atraía enorme-
sobretodo por el calor de Cuautla y la tentación del mente la etapa final de Jean-Paul Sartre y él me
acuoso azulejo. llevó al psicoanálisis con Sigmund Freud. Mis hé-
En la terraza nos acompaña el señor To- roes ultrafavoritos son los poetas malditos Arthur
natiuh —un Golden Retriever que nos abanica Rimbaud, Charles Baudelaire y Edgar Allan Poe,
con su cola—, hay una botella de coñac, una en fin, toda esa bola de gruesos. A partir de ahí,
hamaca, un sillón, una mecedora, una catrina mis lecturas siempre fueron bastante desordena-
sonriente y un escritor con camisa rosa, bermu- das y muy intensas. No quería perderme nada de
das y ojos de verano. O sea que se necesita es- lo que supuestamente era bueno, quería decidir yo
tar loco para contestar esta entrevista, dice en si el juicio era correcto o no. Me encantaba estar
murmullos y sonreímos. Al principio me parece en talleres literarios, leía muchas cosas de gente
un tipo duro, sus cejas pobladas me imponen desconocida.
aún más que sus vibrantes dedos, pero el color Su literatura tiene lo mismo de lucidez que
de su mirada, entre gris y verde, apacigua su de locura, de locos todos tenemos un poco, eviden-
seriedad. Escribo porque no me queda de otra; temente es casi imposible mantenerse en un esta-
empecé a escribir a los siete años de edad, pri- do de lucidez todo el tiempo; de hecho, yo creo que
42 | Los Suicidas
DUTY FREE
Música
del árbol
de la vida
Acaba de terminar la función, una hipnótica se-
sión acústica que dejó a la audiencia cautiva en
Carlos O. Noriega un prolongado silencio.
Hutchings ha descubierto los destellos de
Nick Drake, ha quedado sorprendido por su jo-
ven talento y ha decidido presentárselo a su
D
e noche, en Londres, lo advierten. Hay manager Joe Boyd, para producir un disco, el
luces que nunca se apagan, que encie- primer álbum de Nick, en el estudio de graba-
rran secretos, historias y sucesos. Para ción de Island Records. Five Leaves Left contiene
llegar a esos faros o focos o puertos públicos, once estaciones musicales, tiene la intención de
desciendan en la música del sollozo y darán con ser un suceso en las esferas de la música folk y
ellos. Nick Drake aparece en el proscenio del posee el brillo suficiente para lograrlo. Proyecta
Roundhouse a finales de los sesenta: la prime- una sensibilidad singular capaz de capturar la
ra luz cenital cuelga en el cielo raso, el gigante atención de Inglaterra. Canciones como “Time
Ilustración: Elizabeth Tenorio
de metro noventa con su guitarra en mano, el Has Told Me”, “Way To Blue”, “The Thoughts Of
pelo largo sobre los hombros y la mirada fija Mary Jane” y “Satuday Sun” aparecen como car-
en un horizonte inexistente. Sus canciones, tuchos introducidos en la cámara de un revólver
al ritmo de las cuerdas, parecen despertar la preparado para perforar la eternidad, y aún así
atención del hombre que está a su lado, Ashley la respuesta del público, la mala promoción dis-
Hutchings, el bajista de Fairport Convention’s. cográfica y el miedo escénico de Nick hacen que
44 | Los Suicidas
y la marea se las llevó. No se vendieron lo sufi- Entonces abre la boca y emite un ruido gutural, perdió la dirección de todo y se llevó el frasco pen-
ciente: creció de nuevo la depresión. como si lejanas gaviotas cayeran por su garganta. sando que podría sentirse mejor. Acaso creyó que
Su madre le pregunta qué “No es nada. Es solamente una pesadilla o “¿Qué te sucede?”, le pregunta Chris Blackwell con una mayor cantidad de pastillas realmente
algo parecido”, pensaba Nick Drake cuando en de Island Records. “Es solamente una pesadilla”. O podría recuperarse. O tal vez no fue eso, sino lo
le pasa. “No es nada”, 1971 regresó a Far Lay, a la casa de tabique apa- algo parecido… Nadie sabe exactamente qué le contrario. Tomó Tryptizol.
rente, al zaguán de la infancia, al árbol de las pasa a Nick. Chris le ofrece alojamiento en su villa Nadie le advirtió a la familia que se trataba
responde Nick con la hojas quebradas y al viento de recuerdos inter- de España para que pueda pasar unos días de de un medicamento riesgoso que no debía inge-
mirada perdida. Es sólo minables: una burbuja aislada en su comodidad recuperación. rirse más allá de la dosis de la prescripción. Nadie
familiar. Con los recuerdos de Gabrielle —su her- Entonces brota Pink Moon en lo alto de los dijo nada sobre la combinación de antidepresivos
el desgastamiento, el mana mayor, quien se había marchado de casa paisajes españoles; nace como un grito de ayu- y otros medicamentos, que mezclados, se vol-
para estudiar teatro en otro país—, todo parecía da. Nick ha recurrido a su último aliento y se ha vían fulminantes, capaces de causar estragos en
esfuerzo de dos álbumes sumergido en una isla sin horas, una isla rodea- puesto a escribir y componer once canciones pu- el corazón.
da por el tiempo del mundo. ramente acústicas como “Place To Be”, “Things Nick regresó a su alcoba. Puso la cinta del
no vendidos. Es en una madrugada cuando Nick Drake Behind The Sun”, “Parasite”, “From The Morning”. Concierto de Brandenburgo de Bach, se intro-
emerge en la cocina con su madre. No ha podido De manera que ahora se encuentra afuera del dujo en la cama y se desvaneció. Su corazón se
dormir, el consumo de antidepresivos comienza estudio de grabación de John Wood, con su ga- detuvo. A la mañana siguiente, su madre fue
a causar efectos colaterales en su organismo. bardina y el pelo húmedo por la llovizna pertinaz. quien lo encontró. Vio sus piernas largas, muy
las arenas del tiempo entierren las “cinco hojas Su madre le pregunta qué le pasa. “No es nada”, Después de dos días de edición, el resultado está largas, salidas de la cama.
sueltas” en el olvido. responde Nick con la mirada perdida. Es sólo el listo. Con las manos metidas en las bolsas de la No se sabe la cantidad de pastillas que ingirió
Después de un apagón momentáneo, Nick desgastamiento, el esfuerzo de dos álbumes no gabardina, roza con los dedos la grabación que Nick Drake. Tiempo después del entierro, la fama
Drake surge en una recámara alquilada en Ha- vendidos. Está, según sus propias palabras, en el lleva. Da zancadas en dirección a Island Records, y el reconocimiento por su obra comenzaron a
verstock Hill en Hampstead. Emerge de sus lugar “donde la sensibilidad experimenta una ho- seguro de una victoria. Una gran producción dis- despuntar. El misterio sobre su vida y muerte, sus
pensamientos, a sus veinticinco años de edad, rrible disociación de la realidad que puede, algu- cográfica sin arreglos, puramente acariciadora. Y letras y música, cumplen nuevas dimensiones.
ante un escritorio, apoyando la pluma contra una nas veces, no terminar de desvanecerse nunca”. aún así las ventas del disco no alcanzaron el rango
servilleta, garabateando poemas y repasando las Los recuerdos colapsan en su mente: flore- estimado. Se vio, nuevamente, alejándose de sí
notas con el sonido de las palabras. Se está pre- ce una fogata en un claro del bosque en Francia mismo, sumergido en la depresión.
parando para producir un segundo disco, un tes- años atrás, el lechoso olor de la marihuana entre Regresó a Far Lays enfermo de insomnio. To-
timonio de las cosas que ha visto, que ha sentido los amigos y la experimentación con el LSD en davía con el ánimo de hacer un disco nuevo, senta-
y que ha pensado. Desciende la atmósfera de la Marruecos, una búsqueda por adquirir el estado do con la guitarra capturando la inspiración, realizó
depresión y forcejea contra los fantasmas enfila- de inspiración ideal. Brotan las instantáneas de la cuatro últimas canciones y el agotamiento lo ven-
dos, todas esas miradas que atestiguan, todos infancia, la velocidad del ala derecha en el campo ció. Una madrugada salió de su alcoba, bajó las es-
esos comentarios sobre que ya todo ha sido es- de rugby, los patines de hockey, una polvorienta caleras silenciosamente y en la cocina se sirvió un
crito. El rostro de su padre mana del silencio, mi- fotografía donde le canta a Mick Jagger, las lec- plato de cereal. Su madre, que en otras ocasiones
rándolo, aceptando la decisión de abandonar la ciones de piano de su hermana, el disfraz de va- lo había acompañado, esa vez se quedó dormida.
carrera universitaria. Nick experimenta la consu- quero que le gustaba usar de niño. No hubo conversación que lo consolara. Tampoco
mación de su sueño de ser un músico, mientras Ha tratado de nadar a contracorriente de la una mano sobre el hombro que le preguntara có-
tanto su mano crea imágenes, acomoda rimas y depresión, de salir adelante por sus propios me- mo se sentía. Corría el mes de noviembre de 1974.
sonidos nuevos. dios, pero los efectos de los antidepresivos y la Por precaución, le habían retirado las píldoras
La luz de Bryter Layter se tiende como un corriente del desaliento son mucho más fuertes. para dormir y los medicamentos. Tal vez pensó
horizonte de posibilidades. Diez canciones apa- “¿Qué te sucede?”, le preguntan algunos que necesitaba tranquilizarse un poco y por eso
recen escalonadas desde “Fly”, “One Of This amigos que lo ven sentado bajo la luz tenue del tomó los antidepresivos. O, quizás, le pasó por la Carlos O. Noriega (ciudad de México, 1977) es editor. Es
Things First”, “Northern Sky”. Sin embargo, las zaguán de Far Lay, inmóvil, distraído, con la mi- mente que tomándolos podría recuperar el sueño cofundador de la revista Fahrenheitº, donde desempeñó la
huellas que dejó el álbum resultaron muy tenues rada fija en la distancia. Parece un fantasma. perdido. Tal vez, a esas horas de la madrugada, función de editor en jefe durante cinco años.
Manual del
E
sta nación ha sufrido el embate de como ejemplos a seguir en forma de vida, economía, esté-
nacionalistA
aquellos que se han dedicado a acu- tica y cultura. Nos adormecen con la droga de la televisión,
mular poder y riqueza derivados del la radio y la prensa. Nos suministran la desidia, el olvido de
trabajo de la gente común. Es natural ver las tradiciones y de la historia, el encono entre hermanos
cómo aquellos que se jactan de ayudar a la y el odio hacia nuestro color de piel o de ojos. Nos hacen
mexicano
Fotografía: María Tejeda
nación se hacen del poder con engaños y me- pensar que ser rubio o tener los ojos claros nos abrirá el
diante la explotación de los recursos natura- camino hacia un nuevo mundo mejorado.
les que nos pertenecen a todos. Nos hacen Es un sueño de opio que nos hace renegar de lo
creer que debemos de seguir los estándares que somos, de la grandeza que se nos ha mostrado
Yocu Arellano occidentales —europeos o estadounidenses— en la Historia.
1. Existe un pacto entre la gente del cual se deriva la 6. Ningún régimen es posible sin la facul-
forma en cómo nos relacionamos socialmente. Éste tad de decidir de cada persona.
se da tácitamente, fuera de las instituciones corrom- 7. Sin la tradición no puede existir la nue-
pidas y desgastadas por las falsas promesas de las va Nación Mexicana.
personas que detentan el poder político y económico. 8. Ningún individuo está por encima de la
Sabemos que son los intereses individuales los que Nación. Por muy notable, poderoso, ejem-
rigen sus acciones y su quehacer cotidiano. Estas ac- plar o indefectible que sea una persona, el
ciones van encaminadas a destruir el bien común. Es bien común es y será la última y primera
por ello que la gente genera diversos acuerdos entre opción. Todos aquellos privilegiados ac-
sí que son establecidos mediante la práctica cotidiana tuales deben de perder su estatus y devol-
y que sustituyen a las leyes creadas que nos rigen en ver todo aquello que han quitado. Deberán
apariencia y de las cuales nos llevan a ser, dentro del enfrentarse al juicio popular por sus accio-
Estado, peones en el ajedrez manejado al antojo de nes en contra del bien común y pagar por
los poderes fácticos. Estos acuerdos fueron creados a el daño que han realizado a nuestra tierra.
través de la tradición mexicana que nos atañe como 9. Ninguna persona puede tener privilegios
pueblo único y diferente de otras naciones, especial- en cuanto a los bienes individuales.
mente las occidentales. 10. El estado debe perseguir el bien común. 18. La Razón que preside el destino del Yocu entre líneas:
2. El respeto a la voluntad común se da de manera 11. Son los gustos, el genio y las costum- mundo determinará nuestra victoria so-
En la creación artística tienes que destruirlo todo para
real y constante. Forma parte de los acuerdos so- bres de nuestra gente lo que conforma bre aquellos que persiguen el bien indivi-
volverlo a construir.
ciales donde se denosta un Estado insuficiente y al nuevo Estado Mexicano. dual dañando el bien común.
egoísta plagado de personas que no quieren res- 12. El amor a la nueva Nación Mexicana 19. Es una misión servir al bien común. Sólo Un artista, al enfrentarse al lienzo en blanco, siempre
petar dicho acuerdo para poder continuar con los debe hacerse un hábito enseñado des- mediante el absoluto apego a dicha mi- tiene problemas de estabilidad.
privilegios. de las escuelas. sión se alcanzará la victoria sobre aquellos
3. El amor por la tradición ancestral mexicana camina 13. El Estado actual no puede convivir con que envenenan nuestra tierra y destruyen Constantemente estoy componiendo música basura
entre nosotros. los valores del bien común; de ahí su in- nuestra cultura y nuestras tradiciones. para comerciales, de manera paralela a lo que me gusta.
4. La nueva Nación Mexicana se deberá constituir me- competencia y ciega ignorancia. 20. El bien común se debe de lograr por
Muchas personas usan la locura como un pretexto pa-
diante la voluntad individual: cada uno hará su parte 14. El nuevo Estado Mexicano tiene derecho cualquier medio posible. Sabemos que
ra evadirse. Quieren decir “qué loco estoy” e ignorar las
para destruir este Estado egoísta y canceroso que a llamarse pueblo, sin más. No necesita- los privilegiados nunca dejarán, sin pe- broncas de la vida.
tenemos encima como una lapa interminable. La ac- mos de sinónimos ni de grandes desfiles lear, su exención de las obligaciones ha-
ción individual encaminada al bien común nos dará la o campañas publicitarias para estar se- cia el nuevo Estado Mexicano. Juan Rulfo me ha influenciado mucho. Estoy trabajando
fuerza necesaria para concluir con tan difícil tarea. guros de que nuestra nación existe. en mi segunda novela.
5. En el caso de la Nación Mexicana la raza, la religión 15. A través de nuestra historia, las traicio- El nuevo Estado Mexicano tiene que abrirse
y el idioma no constituyen parte de la tradición. No nes han sido nuestro pandemonium. paso en este tiempo oscuro en el que unos Si me fuera a suicidar utilizaría bombas y las haría estallar
existe un solo tipo de raza, un solo tipo de religión 16. Aquel que no siga el bien común será con- cuantos lo tienen todo y representan el pa- cerca de algún político importante.
o un solo idioma que nos represente como mexica- siderado enemigo del pueblo mexicano. sado de un pueblo tan refinado y grande co-
nos cabalmente. Somos parte de una multitud de 17. Nuestro porvenir será la grandeza me- mo el de nuestra nación.
colores y expresiones. Es el Estado el que no puede diante el retorno a los valores fundamen-
entender que nuestra fuerza frente a otras nacio- tales plasmados en nuestras tradiciones Yocu es baterista de la agrupación musical
nes radica en nuestra multiplicidad. más antiguas. Los de Abajo.
El malentendido
Dirección: Marta Verduzco. Traducción: Colectiva,
basada en la versión de José María Guelbenzu. Com-
pañía: Compañía Nacional de Teatro. Reparto: Ana
Ofelia Murguía, Emma Dib, Erika de la Llave, Rodrigo
Marta Aura Vázquez y Farnesio de Bernal. Foro: Casa de la Paz.
E
l espacio escénico es una caja blanca, la condición humana. Él afirmaba que el hombre
fría e inhóspita; es como si entráramos no es otra cosa que lo que hace de sí mismo, que
a un hospital psiquiátrico. Aparecen dos es el único responsable de su existencia, que la
mujeres que hablan con gran naturalidad de su elección de los actos conlleva compromiso y res-
próximo asesinato. No es un hospital. Es una ponsabilidad. No hay Dios, no hay castigo mas
posada y las dos mujeres —madre e hija— viven que la propia vida, que no es otra cosa que el re-
de lo que les roban a los viajeros que asesinan. sultado de nuestras acciones.
Con ese dinero piensan ir a buscar un lugar más El eterno inconforme y extranjero de sí mis-
acogedor donde podrían ser felices. No están mo —ganador del Premio Nobel de Literatura en
locas. ¿O sí? Son seres normales —o eso pare- 1957— encontró en el teatro un medio para mos-
cen—, sólo que sus vidas ya no tienen sentido. trar los conflictos que lo atormentaban.
¿Eso las justifica? ¿Bajo qué conceptos mora- La pieza de Camus (1913-1960) es de una
les? ¿Asesinar con frialdad es una locura? ¿No gran actualidad. Dirigida y actuada con una pul-
sería ésta la pérdida de la razón, la desviación critud y un rigor admirables, invita a la reflexión.
de las reglas morales? Propone un acercamiento al Arte para buscar res-
Jan, el hijo que las abandonó hace más de puestas. El Teatro no es sino un camino que nos
veinte años, llega a la posada para salvarlas lleva a entender nuestra propia existencia. El ser
de una vida inútil. Él ha logrado hacer dinero y humano siempre está en los límites de la locura
ser feliz en otro lugar. No se atreve a revelar su según sus circunstancias. Si tratáramos de ana-
identidad porque quiere ser recibido con cariño, lizar a los personajes de Camus y encontrar una
así que espera el momento propicio. La culpa y justificación para llevar a cabo el crimen, quizá
la indecisión provocan el malentendido que lo lle- encontraríamos la respuesta en la soledad, en el
va a ser asesinado por sus propias madre y her- vacío, en el tedio. Tal vez llegaríamos a la conclu-
mana. Como público quisiéramos decirles que no sión de que no tienen otro camino. Aunque pa-
lo hagan, que se detengan, que se van a arrepen- rezca una locura. Así somos los seres humanos:
tir, pero estas dos mujeres grises, hartas de vivir inexplicables, extraños y complejos. Locos.
en el tedio y con el anhelo de un cambio, llegan
al final de su cometido. Ni el criado —que nos ha-
ce pensar que es Dios, siempre presente— puede
hacer nada, menos nosotros. Sólo podemos ser
testigos de la desgracia. Vemos la destrucción de
los cuatro personajes involucrados: es una verda-
dera tragedia. Marta Aura (ciudad de México) es actriz. Realizó es-
Albert Camus tomó esta nota roja —acon- tudios en el INBA. Con más de cuarenta y cinco años de
tecimiento que sucedió en Yugoslavia— para experiencia en las artes escénicas, incursiona en la crítica
hablar, en El malentendido, de la complejidad de para Los Suicidas.
52 | Los Suicidas
La vida como un
comentario de otra cosa
A propósito
de la locura:
tres notas
sobre la fe
¿Nos asombra la existencia del propio cosmos?
Entonces hay Dios.
Nos asombra la habencia* de la materia en el
Romeo Tello A. espacio. Nos asombra el imperio absoluto, univer-
sal de la materia; es decir: la existencia de todo
lo que es. Nos asombra la materia contagiada de
1. cambio: la materia arrojada al caudal del tiem-
S
e repite, de manera incesante y por doquier, po. Nos asombra la materia organizada en islas
que los seres humanos perdemos paulatina de entropía negativa: nos asombra la vida. Nos
pero irremediablemente nuestra capacidad extraña la materia que se asoma al espejo de sí
de asombro. Se repite que esto es terrible. A mí me misma y se reconoce, nos asombra la materia
parece que este discurso requiere una ligera pero
sustantiva rectificación. No es que perdamos la * Habencia es a haber como existencia a existir. Habencia es
capacidad de asombro, lo que ocurre es que estan- tenencia sin el sujeto que posee. Habencia es el hecho de
darizamos nuestra capacidad de respuesta ante estar las cosas en el mundo (y el mundo en el universo) (y
Ilustración: Eduardo A.
el asombro, la ajustamos a nuestras expectativas el universo en sí mismo). Hay flores, hay libros, hay razas,
de lo que consideramos real, normal y correcto. hay sentimientos confusos de amor y desprecio. La ha-
Pero nunca dejamos de ser criaturas asombradas. bencia es la condición de esos y todos los demás posibles
¿Nos asombra nuestra presencia en el cosmos? objetos directos del verbo unipersonal haber.
consciente de sí misma; es decir: el alma huma- esa forma, específicamente arácnida, de opo- a lo real ni, mucho menos, a lo verdadero. Pues sacrificios, les ofrece la milagrosa posibilidad de
na, es decir: la materia organizada en su miedo a sición a la Nada. Nuestra mente nos pide con es la Verdad: lo que vemos es la mitad de lo que sentirse buenos. Por otro lado, la religión también
la muerte. desesperación un plan maestro, un destino ne- hay; la física y la moral son expresiones de una constituye una crónica de nuestra insuficiencia:
Dios es nuestra intimidad con la Nada. Nues- cesario. Y por esa puerta entra Dios. Dios no es misma voluntad; la ley divina tiene igual vigen- nos dice con respecto a qué —la omnisciencia, la
tra mente acepta con mayor facilidad —con mayor el milagro de la vida: es el milagro de que la vida cia en mi alma que en el cosmos; hay un Dios, omnipotencia y la omnipresencia divinas— somos
ilusión, podríamos decir— el instante previo al Big nos parezca un milagro. Dios no es el misterio hay sentido; no moriré, seré salvado. insignificantes.
Bang, la Nada anterior a la creación, que el reper- de la existencia: es el misterio de que el Univer- Pero sobre todo, la religión representa para
torio de la creación misma. Nos cuesta aceptar so nos parezca un misterio. una vasta mayoría humana el acceso a una reali-
la habencia de los átomos (y sus sucedáneos, las 3. dad más sólida y, a la vez, etérea que la cotidiana:
cosas), la presencia de la materia en el orden de Para muchas personas, la religión es la única un régimen ontológico que, como la poesía, es
lo real. Vaya, no es que la existencia nos parezca 2. posibilidad de poesía: la única voz que conocen siempre otro y verdadero. Los velos del senti-
inaceptable per se, más bien nos resulta inconce- La fe en Dios no es más que nostalgia de lo para cantar el significado de la vida. Sólo a tra- miento religioso subliman todo lo que cubren, a
bible la falta de un origen primordial, de un punto absolutamente otro. Cualquier sueño de in- vés de la religión pueden ver el mundo y decir: través de ellos todo adquiere sentido y belleza,
cero en la cadena de las causas. Están muy bien mortalidad, cualquier configuración fantástica, es bueno. Sólo por la religión, esa esperanza todo se vuelve objeto de solemnidad y celebra-
la tabla periódica y las galanas combinaciones de cualquier intento de arrebatarle al tiempo y a la reglamentada, pueden aceptar la belleza de ción. La religión, como la poesía, es un filtro po-
sus elementos, están muy bien los cinco reinos, las causalidad lógica el monopolio del cambio, parti- las cosas y el cosmos. Como si la contingencia tenciador. Pero la poesía detona posibilidades
montañas y los valles, están muy bien las mareas cipa de este anhelo de otredad radical. La codifi- fuera condición de fealdad y aridez, como si al (nunca esperanzas); la religión, en cambio, es una
cósmicas y las galaxias. Muy bien. ¿Pero por qué cación religiosa de lo absolutamente otro es algo eliminarla del plano de la existencia —otorgán- simple dadora de consuelo.
está todo eso ahí? ¿Cómo es que hay cosas? ¿Có- que podríamos llamar lo fantástico solemne. Lo dole al universo y a la vida de cada ser humano
mo es que hay ser? Y ese cómo, extrañamente, no fantástico normalmente remite a un contexto origen (Dios) y dirección (inmortalidad)— la gra-
expresa ni exige un complemento circunstancial fabuloso, fantasmagórico, a veces inocente y vedad, la fotosíntesis y las leyes de la termodi-
de modo, sino más bien uno de causa. Es un cómo a veces terrible, pero siempre lleva consigo la námica cobraran mágicamente sentido.
que pregunta por un quién y por un cuándo, por un marca de la irrealidad. En cambio, lo fantástico De la religión podemos decir algo semejante
antes y un después. ¿Quién sacó al conejo del Ser solemne se inserta directamente en el seno de a lo dicho por Alessandro Baricco sobre la guerra:
de la chistera de la Nada? Pero, ¿por qué suponer lo secular, es decir, de lo real y lo posible. Es fan- “Frente a las anémicas emociones de la vida y a
que había Nada? Estamos enfermos de genealogía tasía sensata, para gente seria y de bien. Para el la mediocre estatura moral de la cotidianeidad, la
y destino, tenemos el árbol genealógico plantado creyente, la Virgen, los ángeles, todos los san- guerra ponía en marcha el mundo y empujaba a los
en la cabeza. Dios es nuestra sospecha de la Nada. tos, e incluso el mismo Jesucristo integran una individuos más allá de los límites acostumbrados,
Más aún, Dios es la expresión de nuestro resen- especie de Liga de la Justicia de la Salvación. Son hasta un lugar del alma que debía de parecerles a Romeo Tello A. (ciudad de México, 1981) es ensayista.
timiento y la consumación de nuestra venganza superhéroes verídicos y legítimos, con superpo- ellos, por fin, el punto de llegada de toda búsqueda Es editor y coautor de Entre la redención y el delirio. Re-
contra la permanencia de todo menos de nosotros deres auténticos. Como todo lo que pertenece al y todo deseo”. A los creyentes la religión les per- greso a Los Miserables. Fue becario de la Fundación para
mismos —pues nosotros “somos los que se van”. orden de lo sobrenatural, lo fantástico solemne mite escapar de la inanidad de la simple materia, las Letras Mexicanas en los periodos 2007-2008 y 2008-
Dios no es la araña ni la manzana. Nuestra se opone a lo humano, a lo sensible, a lo inteli- del desabrido pero implacable paso del tiempo; la 2009. Actualmente lo es del programa Jóvenes Creadores
mente no tolera que la araña sea simplemente gible, a lo científicamente comprobable, pero no religión les concede ocasión de realizar hazañas y del FONCA.
Generaciones
en espejo
Carmen Boullosa
E
n dos días consecutivos veo la
(vapuleada por los críticos) nueva
versión de Robin Hood, del mítico
veterano Ridley Scott, y dos del joven ci-
neasta Nicolás Pereda que recientemen-
te ha ganado varios premios importantes
en festivales: Juntos (un largometraje) y
Entrevista con la tierra (un corto). A pri-
mera vista, no hay dos apuestas cinema-
tográficas más distintas que las de Ridley
Scott en Robin Hood y Nicolás Pereda (ni
alguien más perdida que yo al procurarlos
a los dos, pero debo aclarar que fui más
o menos a sabiendas de con qué iba a
encontrarme, y que de las dos salas salí
más que medianamente satisfecha). Mi
propósito aquí es explicar por qué dos
estéticas, dos objetos visuales tan distin-
tos, tienen coincidencias centrales; cómo
lo más “comercial” y lo “anticomercial”
—si valen las dos etiquetas— pueden ser
Carla Qua
propósitos opuestos.
Ilustración:
de la escritura
Oaxaca, Almadía, 2010.
U
na autobiografía soterrada trata aspectos su juventud cuando había ido por primera vez a la is-
primordiales de la vida y obra de Sergio la, cuando su espíritu era consumido por los deseos
Pitol. Constituido por cinco apartados, el irrefrenables de ser un viajero y cómo eso acabó por
libro da cabida a los eventos que determinaron sus exiliarlo voluntariamente en Europa. Después habla
inclinaciones literarias, así como a sus pasiones y de sus propios cuentos. Finaliza por contar que los
miedos respecto a la escritura, todo filtrado a tra- poemas que escribió durante su primer viaje a la Ha-
vés del ejercicio de la memoria, que da testimonio bana son despreciables y se pregunta si lo mismo le
no sólo de su obra sino de la de muchos autores pasaría con sus novelas que aún considera valiosas.
más. Aquí se esclarece también la “carpintería” Pitol profundiza en muchos de sus libros y es-
–en palabras del propio Pitol– de su narrativa y tablece los criterios que los acercan o que los alejan
un entendimiento más certero de las fuerzas que entre sí. “En el centro de todas mis tramas existe
operan detrás de su mente. un enigma que jamás se aclara. En mis novelas
Cada apartado se enfoca en diferentes etapas existe siempre un juego de asimetrías”, dice en “La
determinantes en su vida literaria. Tal como lo con- coronación, el destronamiento y la paliza final”.
cibe Pitol (Puebla, 1933), la primera comprende sus Mediante pinceladas breves Pitol permite pe-
viajes por Sudamérica y Cuba, la segunda su carrera netrar en los andamios de su estilo y consigue expli-
como diplomático y la tercera su periodo de madu- car su postura cambiante respecto de sus obras e in-
rez, ya consagrado como una de las voces más dis- fluencias. Una de sus inquietudes es que el lenguaje
tinguidas de la literatura mexicana. Sin embargo, el pase por pura inercia de un libro a otro y se convierta
carácter digresivo de la narrativa hace posible una en parodia de sí mismo. “De la única influencia de la
multiplicidad de temas que en conjunto permiten que uno debe defenderse es la de uno mismo. Pero
observar el texto en diferentes niveles; si bien es la ahí será el instinto del escritor el que tenga la última
crónica de su formación como literato, es también palabra”. Ante todo, Pitol es un autor cuya imagi-
una reflexión en torno a la labor de la escritura y a nación se vuelca abarcando todos los recovecos del
los métodos y las técnicas heredadas de la tradición; quehacer literario, logrando así tender los puentes An
im
una mirada particular de la historia de la literatura, o entre la experiencia y la literatura, estrechando los ac
ió
n
más bien su historia de la literatura, que transmuta lazos entre la realidad y la imaginación. Dice Pitol An 2D
im
velozmente igual en el libro que en su propia vida. que cada escritor responde a los signos de su cultu- aci
ón
Pitol diluye en esta breve “autobiografía” géneros ra, pero que “en el instante de escribir, lo único que 3D
como el ensayo literario, la crónica e incluye un diá- cuenta de verdad es que su patria es el lenguaje. Y Mot
ion G
raph
logo con Carlos Monsiváis. Esta diversidad constata salvado ese punto, lo demás son minucias”. ics
la inventiva de un escritor cambiante que –en sus
¡Ahora
propias palabras– ha transitado “de una metamor- Álvaro García (ciudad de México, 1986) es traductor y con
Video!
fosis a otra”. ensayista. Ha traducido del inglés y el francés para Periódico
En “Diario de la Pradera” Pitol abre con su es- de Poesía de la Universidad Nacional Autónoma de México, el
tancia en una clínica cubana de salud, hospedado Boletín del Festival Poesía en Voz Alta 2007, 2008 y 2009 y
para realizarse exámenes. Habla de la influencia de Dirty Verbs. Es colaborador del diario La Razón.
www.llamaradadepetate.tv
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