CONTENIDO
Introducción..............................................................................................................................................i
Objetivos..................................................................................................................................................ii
Objetivo General................................................................................................................................ii
Objetivos Específicos........................................................................................................................ii
Metodología.............................................................................................................................................ii
Fuentes y técnicas.............................................................................................................................ii
Marco Teórico........................................................................................................................................iii
Antecedentes.....................................................................................................................................iii
Principios Conceptuales..................................................................................................................iv
Capítulo I..................................................................................................................................................1
El Marco Jurídico de las Uniones Estables de Hecho en la Republica Dominicana..............1
1.1 Breve mirada mundial...........................................................................................................1
1.2. Las uniones estables de hecho en República Dominicana.................................................1
1.3 Elementos que caracterizan las uniones estables de hecho............................................2
1.4 Consecuencias legales de las Uniones Consensuales........................................................4
1.5. La prueba de las uniones de hecho y sus tipos de demostración..................................5
1.6 Presencia del concubinato o unión de hecho en la leyes dominicanas.........................6
1.7 División de los bienes en la unión libre o concubinato.....................................................7
Conclusión..............................................................................................................................................vi
Bibliografía.............................................................................................................................................vii
INTRODUCCIÓN
La familia es el fundamento de la sociedad y el espacio básico para el desarrollo
integral de las personas. Se constituye por vínculos naturales jurídicos, por la decisión
libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de
conformarla; En esta investigación abordaremos la unión singular y estable entre un
hombre y una mujer, libre de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho,
genera derechos y deberes en sus relaciones personales y patrimoniales, de conformidad
con la ley.
La unión de hecho o concubinato como fenómeno social se ha expandido de
manera general por todo lo largo y ancho de la República Dominicana, por lo que este
estudio está dirigido a ser una herramienta educativa que oriente a la sociedad en
sentido general acerca de la importancia trascendental que posee el concubinato o unión
de hecho en el país, y las prerrogativas o derechos que ostentan cada una de las parejas
que están unidas bajo este tipo de unión libre.
Este estudio pretende ampliar el conocimiento sobre el concubinato o las uniones
de hecho y dotar a la sociedad de un marco normativo que, de luz a la población en
sentido general, sin que sobre pase las normas legales ya establecidas, sino que sirva
como aporte en los conflictos familiares.
Ampliamos la investigación presentando las diferentes modalidades de
concubinatos que existen, así como identifica las razones por las cuales las personas
deciden unirse en concubinato o unión libre y los compromisos que contraen las parejas
unidas bajo este tipo de unión, con el fin de evaluar el grado de responsabilidad nacida
entre ellos.
i
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
El objetivo general de esta investigación es analizar las posibilidades de los
derechos adquiridos por los concubinos a la luz de la legislación vigente en la Republica
dominicana.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
a) Conceptualizar las uniones de hecho o consensuales en el contexto del marco
jurídico dominicano.
b) Explicar los elementos que caracterizan las uniones estables de hecho.
c) Desglosar las legislaciones pertinentes al marco jurídico de las uniones de hecho.
d) Exponer las vías para la repartición de bienes durante la disolución del
concubinato.
METODOLOGÍA
La metodología utilizada en este documento de investigación fue de deducción y
de análisis, sintetizando luego nuestras propias conclusiones.
FUENTES Y TÉCNICAS
Las fuentes utilizadas para poder producir este documento investigativo fueron
libros de textos y la red de internet además de la aplicación de la observación
investigativa.
ii
MARCO TEÓRICO
ANTECEDENTES
Durante la época de la denominada familia natural, que solamente generaba
derechos y obligaciones con respecto a los hijos que habían sido reconocidos, ya sea
voluntariamente o a través de la acción en reconocimiento judicial de paternidad, a los
términos de la ley núm. 985, de 1945, sobre Filiación de Hijos Naturales. En la relación
entre hombre y mujer, es decir compañeros o concubinos, la familia natural carecía del
reconocimiento de la ley y en consecuencia no generaba derechos entre sí.
Para negarle calidad a la mujer para accionar en responsabilidad civil a
consecuencia de la muerte de su concubino la jurisprudencia dominicana recurrió
durante muchos años, de la misma manera que lo había hecho la francesa, a exigir los
requisitos para el ejercicio de la acción judicial de derecho común, entre los que se
encontraba la lesión de un interés jurídicamente protegido y la preexistencia de un
vínculo de derecho entre el demandante y la víctima primaria. Era la época en que al
decir del Dr. Salvador Jorge Blanco la tendencia de nuestra jurisprudencia era la de
preservar el orden familiar legalmente reconocido, rechazando aquellas situaciones que
tendían a introducir un elemento extraño en las instituciones familiares.
La relación entre un hombre y una mujer unidos no por el vínculo matrimonial
comenzó a tener cierto reconocimiento legal en la República Dominicana con la ley 14-
94, que crea el Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, al disponer en
su artículo 19 que se entiende por familia, además de la basada en el matrimonio, la
comunidad formada por un padre y una madre, o por uno de ellos y sus descendientes
nacidos de una unión consensual o, de hecho. Posteriormente la ley 136-03, denominada
Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y
Adolescentes, en su artículo 58, literal a), comprende dentro de la familia el padre y la
madre, los hijos(as) biológicos(as), adoptados(as) o de crianza, frutos de un matrimonio o
de una unión consensual.
iii
Las consecuencias de la vigencia de la ley 14-94 y de la 136-03 se hicieron sentir
a nivel jurisprudencial. Es así como la Segunda Cámara (hoy Sala) de la Suprema Corte de
Justicia mediante su sentencia del 17 de octubre de 2001, B.J. 1091, dijo “que las uniones
no matrimoniales, uniones consensuales, libres o de hecho, constituyen en nuestro tiempo y
realidad nacional una manifestación innegable de las posibilidades de constitución de un
grupo familiar, y las mismas reúnen un potencial con trascendencia jurídica; que si bien el
matrimonio y la convivencia extramatrimonial no son a todos los efectos realidades
equivalentes, de ello no se puede deducir que siempre procede la exclusión de amparo legal de
quienes convivan establemente en unión de hecho, porque esto sería incompatible con la
igualdad jurídica y la prohibición de todo discrimen que la Constitución de la República
garantiza”.
Como un reflejo de la continuación de ese proceso favorable a las uniones
consensuales, y ya dentro del marco establecido por la Constitución 1 de la República
proclamada el 26 de enero de 2010 nos encontramos con la sentencia de la Primera Sala
de la Suprema Corte de Justicia del 3 de julio de 2013, que manteniendo los requisitos
para que la unión consensual pueda generar derechos y obligaciones entre las personas
vinculadas, que había exigido la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia en su
sentencia de octubre de 2001, varió su criterio anterior el cual se encontraba asentado
en que “La relación de hecho no disfruta de la presunción legal de comunidad de bienes que
tiene el matrimonio.”
PRINCIPIOS CONCEPTUALES
Nuestra Constitución en su Art. 55 define la unión de hecho como: “La unión
singular y estable entre un hombre y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que
forman un hogar de hecho, genera derechos y deberes en sus relaciones personales y
patrimoniales, de conformidad con la ley”.
El concubinato o relación de hecho es el “Estado resultante de las relaciones
sexuales habituales y continuadas entre un hombre y una mujer no unidos entre sí por
1
Art. 55 numeral 5 de la Constitución de la República Dominicana.
iv
matrimonio. Cuando el concubinato se presenta como una comunidad de vida completa, se
califica de unión libre.” Proviene de la Palabra “Concubitus” que significa acceso o
ayuntamiento carnal entre un hombre y una mujer.
Dentro de este contexto Pérez y Tesara (2005), definen el concubinato como la
situación de hecho en que se encuentran dos personas de distinto sexo que hacen vida
en común sin estar unidos en matrimonio y sin que haya impedimentos para contraerlo.
Se trata, pues, de una unión de hecho con caracteres de estabilidad y permanencia;
quedan indudablemente excluidas de su concepto tanto la unión transitoria de corta
duración, como las relaciones sexuales estables, pero no acompañadas de cohabitación.
v
CAPÍTULO I
EL MARCO JURÍDICO DE LAS UNIONES ESTABLES DE HECHO
EN LA REPUBLICA DOMINICANA
1.1 BREVE MIRADA MUNDIAL
Una relación de hecho es la unión de dos personas, con el fin de convivir de forma
estable, en una relación de afectividad análoga a la conyugal. Dada la vinculación
afectiva y de convivencia entre los integrantes de las parejas de hecho, en ocasiones
conlleva una dependencia económica similar a la de un matrimonio, y algunos
ordenamientos jurídicos se han visto en la necesidad de regularlas para evitar el
desamparo de los convivientes en ciertas situaciones o contingencias como muerte o
enfermedad.
En algunos países pertenecientes a la unión europea, se concibe la “unión estable
de hecho” con independencia de su opción sexual, pero en la Republica Dominicana está
prescrito en la Constitución que esta unión corresponde a personas de diferente sexo.
En Latinoamérica, la mayoría de los Estados incorporaban en sus legislaciones las
reformas que han tenido como aceptado el concubinato y las relaciones de hecho.
Así entonces, las “uniones estables de hecho” y el concubinato, en Latinoamérica al
igual que en la Republica Dominicana, aparecen en la sociedad como una realidad latente
que se halla al margen de la legislación y que requiere ser tomada en cuenta de manera
inminente, debido a su veloz incremento actual, pudiéndose apreciar que cada día son
más y más las parejas que deciden formar una unión no matrimonial como solución a su
situación, a fin de evitar trámites o problemas legales.
1
1.2. LAS UNIONES ESTABLES DE HECHO EN REPÚBLICA DOMINICANA.
Actualmente, en nuestro país se han generado un cuerpo de leyes, que al
momento de ser aplicadas deben ser suspendidas en el tiempo y en el espacio, mientras
se adecua la situación jurídica a resolver, correspondiéndole a la Suprema Corte de
Justicia y al Tribunal Constitucional garantizar la supremacía y efectividad de las leyes y
principios constitucionales, velando por su uniforme interpretación y aplicación.
En la Republica Dominicana la unión que prevalece es el Concubinato o Unión
libre, Según el informe Sistema de Indicadores Sociales de la República Dominicana
presentado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, realizado en el año
2009. Anteriormente, se consideraba que los concubinatos o uniones libres eran
irregulares y entendidos bajo el criterio de que constituían un hecho ilícito, pero en ese
sentido la Suprema Corte de Justicia dictaminó que “un hecho ilícito es en la medida en
que se transgreda una norma previa establecida por el legislador”.
Ni el Código Civil de la República Dominicana ni alguna otra ley dominicana
establecen de manera particular cuales son los derechos y deberes de las parejas de sexo
opuesto en sus relaciones personales y patrimoniales o económicas. Debe, pues,
entenderse que están reguladas por el Contrato de Sociedad predispuesto de manera
general en el Código Civil de la República Dominicana. Es decir, en ausencia de un pacto
entre las partes a base de su propia autonomía o soberanía individual, se debe entender
que las partes han decidido dejarse regular de conformidad al Contrato de Sociedad. Por
consiguiente, como el régimen de las relaciones económicas de un Matrimonio informal
en y desde la Republica Dominicana, debemos de entender aquel al que el legislador
dominicano ha denominado como el Contrato de Sociedad.
La jurisprudencia dominicana ha enarbolado el principio de que el simple hecho de
la existencia de la unión consensual o de concubinato no implicaba por sí sola una
sociedad, salvo que la concubina no demostrara su participación en esa sociedad de
hecho fomentada con su ex conviviente, la proporción en que ella contribuyó al
incremento y producción de esa sociedad y cuáles fueron sus aportes a la misma.
2
1.3 ELEMENTOS QUE CARACTERIZAN LAS UNIONES ESTABLES DE HECHO
Las sociedades han ido evolucionando, y como las uniones de hecho son un
fenómeno que está presente en la mayoría de los hogares dominicanos en donde hay
una prevalencia o tendencia al concubinato. Como esta es una cuestión de hecho muy
notable en nuestra sociedad el legislador (con leyes) y la Suprema corte de Justicia (con
jurisprudencia) han tratado de salvaguardar los derechos de la familia.
De los postulados de estos dos organismos se desprenden los elementos que son
tomados en cuenta o constitutivos del concubinato o Unión libre en nuestro país.
La Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia Dominicana, en su sentencia de
fecha 17 de octubre del 2001, estableció los siguientes elementos constitutivos:
1. Convivencia, Permanencia, constancia, duradera:
Esta debe tener carácter marital, tratándose así de una convivencia, donde
no hay solo una vida sexual común, sino además un proyecto de vida conjunto,
formando un núcleo familiar. Esto implica necesariamente y a los fines
probatorios, que exista un espacio físico donde esta unión pueda
desarrollarse y materializarse. Una relación pública y notoria (excluidas las
relaciones ocultas y secretas):
2. Ausencia de formalidad legal en la unión:
Las uniones estables de hecho se caracterizan por el carácter informal que
tienen desde su inicio, es decir, se da cuando dos compañeros de géneros
opuestos deciden vivir juntos sin casarse, y sin a acudir a instancias estatales para
formalizar la unión. No obstante, existen algunas legislaciones que han
considerado la necesidad de exigir para estos casos una formalidad de orden
registral.
3. Estabilidad, apariencia de matrimonio:
Esto se refiere a que la unión estable de hecho debe perdurar en el tiempo
de manera que se haya configurado un hecho social, una vida familiar de la cual
puedan generarse efectos jurídicos. La apariencia debe ser abierta y pública, no
3
hay relaciones de hecho ocultas o clandestinas. La relación ha de ser exteriorizada
ante la familia, el medio de frecuentación, el trabajo y la sociedad.
4. Unión de hombre y mujer:
En la legislación actual la posibilidad de reconocer la unión entre personas
del mismo género se encuentra descartada, considerando de modo taxativo y
expreso “las uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer”.
5. Singularidad, la unión de 2 personas de distintos sexos:
Es decir que no exista de parte de ninguno de ellos lazos de afectos o
nexos formales de matrimonio con otros terceros de manera simultánea, o sea,
monogámica. Quedan excluidas las uniones de hecho que al surgir eran adulteras,
aunque en la actualidad no lo sean.
1.4 CONSECUENCIAS LEGALES DE LAS UNIONES CONSENSUALES
Continuando su proceso en beneficio de las uniones consensuales, en la
actualidad la jurisprudencia dominicana a partir de la existencia de una relación de
concubinato deriva las consecuencias siguientes:
Existe una presunción irrefragable de comunidad según la cual no se exige de la
prueba previa de una sociedad de hecho;
Para la partición de los bienes no se requiere de la prueba de aportes materiales o
intelectuales de los concubinos, bastando la prueba del concubinato existente
entre las partes;
Que los aportes de los concubinos no necesariamente deben ser materiales para
la constitución del patrimonio común; también son aportes cuando se trabaja en
las labores propias del hogar, tarea que es común en nuestro entorno familiar
como propia de la mujer;
Que el concubinato produce efectos asimilables al matrimonio;
Que la primera etapa, el tribunal apoderado debe limitarse a ordenar o rechazar la
partición y, si la demanda es acogida, le sigue una segunda etapa que consistirá en
las operaciones propias de la partición, a cargo de los peritos, que se encargan de
tasar los inmuebles e indicar si son o no de cómoda división;
4
Que la partición de la comunidad creada por las uniones consensuales se rige por
el artículo 823 y siguientes del Código Civil, y por lo tanto todo lo concerniente a
la acción en partición y las contestaciones relacionadas con esta, incluidas las
relativas a los bienes que conforman la masa a partir, incumben al juez
comisionado para conocer de la partición;
Que el artículo 1399 del Código Civil, a cuyo tenor “La comunidad sea legal o
convencional, empieza desde el día en que el matrimonio se ha contraído ante el
Oficial del Estado Civil: no puede estipularse que comience en otra época”, solo
regula la situación jurídica del matrimonio, no la de las uniones consensuales.
El artículo 815 del Código Civil dominicano, les reconoce a las partes el derecho
de no permanecer en estado de indivisión.
1.5. LA PRUEBA DE LAS UNIONES DE HECHO Y SUS TIPOS DE DEMOSTRACIÓN.
Las uniones estables de hecho, para gozar de los derechos consagrados en la
Constitución que equiparan este vínculo unitivo al matrimonio, deben ser declaradas por
una sentencia definitivamente firme. Obtener una sentencia definitivamente firme que
declare la existencia de una unión estable de hecho, representa varios desafíos.
La prueba de este tipo de relaciones se hace altamente compleja, pues es difícil
crear en los juzgadores la convicción respecto del hecho que se les presenta.
Las modalidades de prueba varían, pero básicamente la prueba puede sustentarse
para su demostración con la confirmación de:
a) Una relación permanente se traduzca en otras formas de convivencia, como
visitas constantes, el tiempo de duración de la unión de al menos de dos años
mínimo es requerido para la calificación de la permanencia.
b) Unión estable no significa, necesariamente, bajo un mismo techo (aunque esto sea
un símbolo de ella), sino permanencia en una relación, caracterizada por actos
que, objetivamente, hacen presumir a las personas (terceros) que se está ante una
pareja, que actúan con apariencia de un matrimonio o, al menos, de una relación
seria y compenetrada, lo que constituye la vida en común.
5
c) Vida social conjunta,
d) Procreación de hijos,
e) Comunidad en los bienes adquiridos durante el tiempo de existencia de la unión.
Morales (2006) indica que existe cierta unanimidad en cuanto a los medios
probatorios del concubinato, ya sean ante terceros o ante ellos mismos en el caso de
negación de una de las partes, dicha autora resalta algunas de ellas:
La existencia de un hogar común
La titularidad conjunta de cuentas bancarias
La solidaridad en los pagos a los proveedores del hogar
Los hijos comunes
La imagen o suerte de apariencia o posesión de estado de pareja
La adquisición de bienes y derechos comunes
Actividades comunes en centros educativos o asistenciales relacionados con ellos
mismos o sus hijos, etc.
Esta aclaro según la autora que en aquellos donde la legislación permita la
formalización de la unión, no han de presentarse mayores dificultades de probación; sin
embargo, aquellos casos donde la unión se haya establecido solo de manera espontánea
o donde alguno de los miembros posee status de casado, se presentaran dificultades.
1.6 PRESENCIA DEL CONCUBINATO O UNIÓN DE HECHO EN LA LEYES DOMINICANAS
A continuación, mencionamos las diferentes normativas que rigen la unión
consensual en nuestro país:
o Ley 16-92 que crea el Código de Trabajo de la República Dominicana. En su
Artículo 54, donde el trabajador(a) tendrá derecho a 5 días por motivo de
matrimonio, 3 días en caso de fallecimiento y 2 días en caso de alumbramiento de
su esposa o compañera;
6
o La Ley 24-97, que reconoce las uniones de libre al tipificar como infracciones
gravando los actos de violencia domestica de agresión sexual y de abandono en
que pueda incurrir un conviviente o ex conviviente;
o La Ley 87-01, Sistema Dominicano de Seguridad Social. En diferentes secciones y
artículos donde se refieren a los beneficiarios del sistema se reconoce al
compañero(a) de vida;
o Sentencia de la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia Dominicana, en
fecha 17 de octubre del 2001, que establece jurisprudencialmente los elementos
constitutivos del concubinato, así como hecho lícito mientras no transgreda ley
alguna (sentencia donde reconoce que una mujer que vive en concubinato tiene
derecho a reparación o reclamación por la muerte de su compañero);
o Ley 136-03 que crea el Código para el Sistema de Protección y los Derechos
Fundamentales de los niños, niñas y Adolescentes (Código del Menor como
comúnmente se le conoce). En su Artículo 58. Donde se establece como familia al
grupo de personas formados por la madre, el padre e hijos ya sea en matrimonio o
en unión libre;
o El 4 de agosto del 2004, la Suprema Corte de Justicia Dominicana, reiteró su
posición ordenando por sentencia la partición de bienes entre concubinos, que
estaban envueltos en una relación sentimental durante 16 años, procrearon tres
(3) hijos, fomentaron varios negocios y grandes sumas de dinero, todo producto
del esfuerzo conjunto, llegando a ser los mismos de inconmensurable valor
comercial.
o Aunque desde el 2001 existe una resolución de la Suprema Corte de Justicia que
reconoce los derechos de las parejas en unión libre, ahora cobra mayor fuerza
jurídica con la consagración de la figura del Concubinato en la Carta Magna.
En lo adelante la unión libre entre un hombre y una mujer generará deberes y
derechos tanto personales como patrimoniales, ambos gozarán de iguales derechos y
deberes, así como deberse compresión mutua y respeto reciproco. De igual modo, sólo
7
reconoce como una familia la unión entre un hombre y una mujer, o sea, personas de
distintos sexos.
1.7 DIVISIÓN DE LOS BIENES EN LA UNIÓN LIBRE O CONCUBINATO
Toda mujer u hombre que tenga una unión de permanencia, singularidad y
estabilidad que se pueda demostrar, podrá reclamar el cincuenta por ciento (50%) de los
bienes comunes, que son los adquiridos durante su tiempo de vida en unión libre en
concubinato. Debemos aclarar que los bienes heredados no se consideran bienes
comunes y que sólo podrán reclamar la división de los bienes las parejas que constituyan
una relación singular, monogámica, es decir, que ninguno de ellos esté casado con otra
persona.
Finalmente, podemos decir que la consagración de la figura del concubinato
permite levantar un muro frente a la violencia patrimonial o económica que con
frecuencia ejerce el hombre contra la mujer.
Así como cuando en su numeral 11 de la constitución, el Estado reconoce el
trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y
bienestar social. Hecho que evitará que el hombre disponga de los bienes comunes, los
venda, destruya, traspase o regale, argumentando que la mujer no realiza trabajo
remunerado por solo dedicarse a las tareas de la casa.
“La unión singular y estable entre un hombre y una mujer, libres de impedimento
matrimonial, que forman un hogar de hecho, genera derechos y deberes en sus relaciones
personales y patrimoniales, de conformidad con ley”
En el ordinal quinto del artículo 55 de la nueva constitución, de su simple lectura
pudiere inferirse que en lo adelante, las relaciones concubinarias van a crear el mismo
efecto de un matrimonio, sobre todo con respecto a lo que tiene que ver con el
patrimonio de los concubinos y la comunidad de bienes, pero, en realidad no es así, pues
ese mismo ordinal 5to. en su parte in fine, relega dichos aspectos de la unión libre o
consensual, a la ley, es decir cuando dice “de conformidad con la ley”, se refiere a que todo
cuanto tenga que ver con la comunidad de bienes y el patrimonio de los participantes
8
seguirá rigiéndose por lo que actualmente dice nuestra legislación civil, es decir, no
bastaría con la simple existencia del concubinato, sería necesario que se forme una
sociedad de hecho, entre el hombre y la mujer unidos de esta manera, para que pueda
generar vínculos de participación patrimonial.
9
CONCLUSIÓN
La doctrina tiene establecido que el concubinato es la relación mediante la cual
dos personas de sexo diferente y sin impedimento alguno para contraer matrimonio
hacen vida en común en forma permanente sin estar casados, con las apariencias de una
unión legítima y con los mismos fines primarios y secundarios atribuidos al matrimonio.
Entre las características tenemos: a) Ser público y notorio, b) debe ser regular y
permanente; e) debe ser singular (un sólo hombre y una sola mujer); d) debe tener lugar
entre personas de sexo opuesto.
Para desarrollar el principio de la pluralidad de familias o de relaciones
familiares, es imprescindible comprender que en una sociedad democrática, donde
imperan los derechos humano a la libertad de conciencia, religión y cultos y, a conservar
y desarrollar su propia cultura, las personas deben tener la libertad de elegir qué tipo de
familia o forma familiar desean constituir, bien sea matrimonial o no matrimonial, y, sobre
todo, que en ambos casos el Estado sigue teniendo la obligación indeclinable de
brindarles igual protección.
Las consecuencias de la unión estable consensual, son de orden estrictamente
patrimonial en lo referente a los bienes que haya adquirido durante la misma, sin
importar a nombre de cuál de los concubinos se encuentre. Dicha presunción solo surte
efectos entre ellos dos y sus respectivos herederos y también entre uno de ellos y los
herederos del otro.
Para que los efectos patrimoniales de la unión concubinaria puedan reputarse
como válidos o legítimos es necesario que no exista impedimento legal a tal fin como lo
sería la existencia simultánea de un vínculo matrimonial.
No tenemos dudas de que la evolución de la jurisprudencia dominicana seguirá
acercando cada día más los efectos de las uniones consensuales a las derivadas del
matrimonio, no solamente por un mandato constitucional, sino también por una realidad
social de nuestro país. Debemos apoyar ese proceso evolutivo.
vi
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