La importancia de escudriñar las sagradas
Escrituras
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es
fiel, que hace sabio al sencillo. Salmos 19:7
INTRODUCCIÓN:
En Deuteronomio 17:14-20 hay unas instrucciones para los futuros reyes en
Israel. Nos muestran cómo podemos practicar el secreto de una vida basada
firmemente en la Palabra de Dios. Versículos 18 y 19 dicen: “Y sucederá que
cuando él se siente sobre el trono de su reino, escribirá para sí una copia de esta
ley en un libro, en presencia de los sacerdotes y levitas. La tendrá consigo y la
leerá todos los días de su vida, para que aprenda a temer al Señor su Dios,
observando cuidadosamente todas las palabras de esta ley y estos estatutos.” La
promesa de Dios, si el rey lo hiciera, fue un reino prolongado para él y sus hijos.
David tenía ese deseo de oír, leer, meditar y estudiar la Palabra de Dios todos
los días de su vida. Pocos reyes siguieron su ejemplo y prosperaron como Dios
había prometido. Los demás sembraron las semillas de la ruina de la nación.
Hoy no tenemos necesidad de escribirnos una copia de la Biblia. Todos tenemos
una o varias copias. Pero, ¿la llevamos con nosotros? ¿Leemos algo de ella cada
día? ¿Estamos guardándola cuidadosamente en la práctica?
Para nada servirá tener una biblioteca llena de traducciones de la Biblia,
comentarios de expertos o estudios bíblicos, si no los estamos leyendo y
haciendo Punto de reflexión: Necesito escuchar la voz de Dios todos los días.
Pregunta para considerar: ¿Es importante para mí leer las sagradas escrituras?
¿Por qué?
1. En la Biblia encontramos dirección.
A. La dirección que necesita nuestra vida la encontramos en la palabra de Dios.
1. Porque para Dios (dueño de nuestra vida) No hay nada oculto. El sabe a
donde deben ir dirigidos nuestros pasos, y cual es el camino que debemos
andar. La Biblia dice: Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él
aprueba su camino. Salmos 37:23 Nada puede dirigir mejor nuestra vida que la
palabra de aquel que nos creo, que nos conoce, y sabe nuestras necesidades. Si
el nos dirige estamos en la ruta correcta.
a. La Biblia dice: Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.
Salmos 119:105
· El salmista compara la palabra de Dios con una lámpara de aceite.
· La iluminación en las casa hebreas era muy interesante.
1. Hay que partir de la base que la casa tenían una puerta y una o dos ventanas,
esto hacia que la estancia fuera oscura, principalmente en los meses de invierno,
donde la duración de la luz solar es menor. Por esto, la lámpara se consideraba,
entre los aldeanos, como un lujo necesario. Cuando el sol se ponía, la puerta de
la casa se cerraba y entonces se encendía la lámpara o las lámparas,
permaneciendo encendida/s hasta que la luz del nuevo día hacia su aparición.
2. Con frecuencia y por motivos de comodidad, una lámpara al menos se
mantenía encendida permanentemente. También por esta razón: El dormir sin
luz se consideraba como un signo de extrema pobreza. Decir que se había
apagado la lámpara de alguien era significar la pobreza de esa persona, la ruina,
el final de una familia.
Lámpara es a mis pies tu palabra, a mi vida, a mi caminar diario, Entonces la
persona que no tiene encendida su lámpara (la palabra de Dios) vive en una
pobreza espiritual, está en ruina. La Biblia dice: Mi pueblo fue destruido,
porque le faltó conocimiento… Óseas 4:6 La palabra de Dios nos dirige en
nuestra obra y camino, ¿Imagine que sería el mundo sin la palabra de Dios?
Indudablemente seria un lugar tenebroso. La Biblia dice: Porque el
mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las
reprensiones que te instruyen, Proverbios 6:23 El mandamiento es lámpara que
se mantiene encendida con el aceite del Espíritu, como luz que nos dirige al
elegir nuestro camino y los pasos que damos en ese camino.
Todas las características que se le dan a la palabra de Dios tienen un gran
significado.
1. La palabra de Dios nos confronta, y a la vez nos transforma, nos limpia.
2. La palabra de Dios es como aceite en las heridas. Viene a sanar toda la
tristeza, todo enojo, toda decepción. La palabra de Dios cambia nuestra tristeza
en gozo, nuestra duda en fe.
3. La palabra de Dios es refugio en las pruebas. Pudiéramos estar perdidos
como náufragos en el mar, y aun perderlo todo hasta el aliento, pudiéramos
estar hambrientos como un niño sin hogar pero sabemos que su palabra
siempre nos sostendrá.
Aplicación:
Al tener todas estas cualidades, quedamos completamente expuestos ante la
mirada de Dios, y ante nuestra propia conciencia. Vemos el interés de Dios por
nosotros al darnos la Biblia, para buscar en ella el consejo que necesitamos en
cualquier situación. Es por eso que en la palabra del señor encontramos
dirección.
2. En la Biblia encontramos promesas
Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de
nosotros, para la gloria de Dios. 2 Corintios 1:20
A. Nada puede volver más ciertas las promesas de Dios: que sean dadas por
medio de Cristo nos asegura que son sus promesas seguras para usted y para
mí.
B. Cada promesa va acompañada de un requisito que nosotros debemos
cumplir. Nunca se apartara de tu boca esta libro de la ley…entonces harás
prosperar tu camino y todo te saldrá bien. Josué 1:9 Traed todos los diezmos al
alfolí y haya alimento en mi casa… abriré las ventanas de los cielos, y derramaré
sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
C. Yo le invito a buscar estas promesas y no solo buscarlas, sino pedirlas porque
son para nosotros. La Biblia dice: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla;
y al que llama, se le abrirá. Mateo 7:7-8
D. Pero también quiero hacer la invitación de que usted cumpla con los
requisitos de cada promesa. No recibimos porque actuamos y pedimos mal.
La Biblia dice: No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el
hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6:7 Si no sembramos, pues no
esperemos que se cumplan esas promesas en nuestra vida. Lo primero que
tenemos que hacer es lo que hicieron las iglesias de Macedonia: Pues doy
testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá
de sus fuerzas, Pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el
privilegio de participar en este servicio para los santos. Y no como lo
esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a
nosotros por la voluntad de Dios.2 Cor.8:3- 5.
APLICACIÓN: No seamos del tipo de personas que se conforman con el estilo
de vida que llevan, “Si, sé que hay muchas promesas en la Biblia para mí, pero
no las recibo porque no quiero hacer la parte que me corresponde, jejeeje, creo
que así estoy bien”. La Biblia dice: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han
subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le
aman 1 Cor. 2:9. Y ¿Quiénes son los que le aman? Los que guardan los
mandatos de Jesús.
3. En la Biblia encontramos fortaleza.
Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra. Salmos 119:28
A. Cuando podemos entender que Dios es nuestra fortaleza, no debe haber
ninguna situación que nos derrumbe. Si El es nuestra luz, nuestra armadura,
nuestra roca, la fuerza de nuestra salvación, nuestro castillo. En él está el buen
consejo, la inteligencia y el poder, entonces tenemos que utilizarlo.
1. Caleb confió en la promesa de Dios y de ella provino su fuerza. Josué 14 2.
Vendrán situaciones, pero si hacemos buen uso de todo lo que Él nos ofrece, día
a día nuestras fuerzas serán renovadas y seremos más que vencedores. La Biblia
dice: Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna.
Isaías 40:29
B. Si no leemos la palabra de Dios, de donde podremos tener fortaleza, de donde
podremos obtener consejo, nuestra vida está sin dirección, sin visión.
La Biblia dice:
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es
fiel, que hace sabio al sencillo. Salmos 19:7
APLICACIÓN:
Este libro revela la mente de Dios, el estado moral y espiritual del hombre, el
camino de salvación, el castigo del pecador no redimido y la bienaventuranza
del creyente. Sus doctrinas son santas, sus preceptos obligatorios, sus historias
verdaderas y sus decisiones inmutables. Léelo para ser sabio, créelo para estar
seguro, practícalo para ser santo. Es luz que dirige, pan que sostiene y consuelo
que alegra. Es mapa del viajero, báculo del peregrino, brújula del navegante,
espada del soldado y la carta magna del cristiano. En la Biblia está el paraíso
restaurado, el cielo abierto y las puertas del infierno descubiertas. Cristo es su
gran tema, nuestra salvación su buen propósito y la gloria de Dios su meta.
Debe ocupar la mente, gobernar el corazón y guiar los pies. Léelo con lentitud,
con frecuencia y con oración. Es mina de prosperidad, un paraíso de gloria y un
río de placer.
Nos es dado en esta vida, será abierto en el juicio y será recordado eternamente.
Trata del deber más grande, recompensará la labor más excelente y condenará a
todo aquél que juega con su sagrado contenido. Lee tu Biblia es lo más cerca que
tienes de tu Dios.