Columnas intermedias.
Formulas empíricas
Las formulas empíricas que expresan un esfuerzo critico o un esfuerzo admisible en función del
coeficiente de esbeltez, se presentaron por primera vez hace aproximadamente un siglo y desde
entonces, han tenido un proceso continuo de refinamiento y mejoramiento. Se ha desarrollado
diferentes fórmulas para varios materiales, cada uno con un campo definido de aplicación. En cada
caso se debe comprobar que las fórmulas que se proponga a usar es aplicable para el valor de
coeficiente de esbeltez de la columna que nos interesa. Además, se debe determinar si la formula
suministra el valor del esfuerzo crítico de la columna, en cuyo caso, este valor debe dividirse por
un factor de seguridad apropiado, o si la formula suministra directamente el esfuerzo admisible.
Se han propuesto varios métodos para cubrir la zona entre el límite superior de las columnas
cortas y el inferior de las largas. Sin embargo, ninguno de ellos ha sido universalmente aceptado
para las columnas intermedias, en parte por su desviación de la relación esfuerzo-deformación
cuando los esfuerzos exceden al límite de proporcionalidad, y en parte por la indeterminación de
la superposición de los esfuerzos directos y de flexión, al reducir la carga mediante un coeficiente
de seguridad, para que los esfuerzos sean inferiores al límite de proporcionalidad.
Se han desarrollado muchas fórmulas empíricas para las columnas intermedias de acero, por
ser un material muy empleado en las estructuras
Uno de los métodos Propuestos es el de la teoría de doble modulo, el cual generaliza la aplicación
de la fórmula de Euler a las columnas intermedias, con esfuerzos sobre el límite de
proporcionalidad, sustituyendo el modulo elástico constante E por un módulo reducido ⃗E, es decir:
P/A=〖E ̅π〗^2/〖(L⁄r)〗^2
El modulo reducido E ̅, que también se llama módulo de tangente, o tangencial, es la pendiente
de la tangente al diagrama de esfuerzo, deformación en el punto que corresponde al
esfuerzo medio en la columna. Esta fórmula proporciona una curva que empalma las dos gráficas,
representativas de las columnas cortas y largas. Aunque este método es empírico, ya que la
fórmula de Euler se basa en la Proporcionalidad esfuerzo.
Otro método puramente empírico. Uno de los más sencillos, propuestos en 1886 por T.H.
Johnson, consiste en ajustar una recta a los valores medios de las series de numerosos
ensayos obtenidos graficando los valores de, (Cuando se va a producir la rotura por pandeo), en
función de los valores correspondientes de, la ecuación general de esta fórmula lineal es:
P/A=σ-C L/r
En donde σ es la ordenada en el origen (para L/r=0) y C es la pendiente de la recta.
Otra Fórmula empleada es la de la Rakine-Gordon, planteada en 1860. Supone que la deflexión
máxima en una columna varia con L^2⁄C , es decir, δmáx=ϕL^2⁄C, siendo una constante que
depende de las condiciones de sujeción de los extremos. En estas condiciones, el
esfuerzo máximo en una columna viene dada por:
σ=P/A+Mc/I+((Pδmax)c)/(Ar^2 )=P/A [1+ϕ(L/r)^2 ]
Por lo que la fórmula para el esfuerzo medio P/A es:
P/A=σ/(1+ϕ(L⁄r)^2 )
Otra Fórmula más para las columnas de longitud intermedia es la del tipo parabólico, propuesta
en 1892 por el profesor J. B Johnson. (No tiene nada que ver con T. H. Johnson, de la formula
lineal.) La expresión tiene la forma general:
En la que σ es el esfuerzo en el punto de cedencia, y C una constante elegida de forma que la
parábola sea tangente a la curva de Euler.
Todas las formulas anteriores son para columnas del tipo fundamental (extremos
articulados). Aunque el empotramiento de los extremos aumenta la capacidad de carga las
columnas de las estructuras, que son en su mayoría de longitud intermedia, no suelen tener sus
extremos perfectamente empotrados, por lo que es un buen criterio suponer los articulados,
aunque la columna este remachada o sujeta de cualquier otra forma en sus extremos. En
ocasiones, en un diseño económico de columnas, se puede aplicar la longitud efectiva o
equivalente en el caso de empotramientos totales o parcial.
Además de las formulas reseñadas se emplean otras muchas, e incluso en otras
reglamentaciones, curvas o tablas que dan el esfuerzo medio P/ A en función de la esbeltez L/r con
coeficientes de seguridad constantes o variables, empezando por 2 para esbeltez cero, y
aumentando a 3 o 3.5 para esbeltez grandes. De todas formas, no es necesario retener en la
información ninguna de ellas, ya que se debe especificar la fórmula que se emplea, o emplear las
de la reglamentación de cada país. Todas ellas tienen algo en común; la carga de trabajo
disminuye al aumenta la esbeltez, aunque con distintas proporciones. Según la fórmula empleada,
la misma columna puede soportaren general varias cargas legales de seguridad.
Columnas cargadas excéntricamente
Las columnas se suelen diseñar para soportar cargas axiales, y las fórmulas que se han expuesto
anteriormente lo han sido con este criterio. Sin embrago, en ocasiones las columnas pueden estar
sometidas a cargas con una determinada excentricidad, por ejemplo, cuando se remacha una viga
al ala de una columna en la estructura de un edificio. La fórmula de la secante es especialmente
adecuada para tales casos, pero su aplicación numérica es tan engorrosa que suelen emplearse
con frecuencia. Cuando se estudia la columna excéntricamente cargada, se refiere a los esfuerzos,
elemento corto cargado excéntricamente. Para eliminar la posibilidad del pandeo, de manera que
pueda despreciarse el efecto de la flexión en el brazo de momento de la fuerza o carga excéntrica,
se limita el esfuerzo máximo de compresión a la carga unitaria calculada con cualquier fórmula
descrita anteriormente.