TEMA : NUESTRO PAÍS LUEGO DE LA GUERRA CON CHILE.
(SIGLO XIX: Inicio: 1 de enero del año 1801 y Termino: el 31 de diciembre de 1900)
Nombres y Apellidos: Grado y sección:
SEMANA DEL 1 AL 5 DE JUNIO
COMPETENCIA: CONSTRUYE INTERPRETACIONES HISTÓRICAS
PROPÓSITO: Las estudiantes analizan los conflictos y las medidas que adoptaron los gobiernos peruanos a partir de 1883, luego de la guerra con Chile, para la
búsqueda de la reconstrucción económica, cultural y social de nuestro país. Asimismo, los estudiantes asumirán una postura crítica respecto al desafío que tiene el
gobierno actual para impulsar la nueva convivencia y reactivar la economía en estos tiempos de emergencia sanitaria.
EVIDENCIA DE APRENDIZAJE: Responde a la siguiente pregunta: ¿en qué medida los sucesivos gobiernos peruanos contribuyeron a la recuperación del Perú luego de la
guerra con Chile? Para ello, elabora un organizador visual que consigne los principales aspectos que permitan responder a la pregunta. Haciendo un paralelo con la
etapa de Reconstrucción Nacional, incluye una reflexión personal sobre el reto que enfrenta el gobierno actual para impulsar la nueva convivencia y reactivar la
economía de nuestro país ante la situación de emergencia sanitaria.
DESCRIPCIÓN DEL TEMA: La Guerra con Chile, conocida también como Guerra del Pacífico o Guerra del Guano y del Salitre, es uno
de los acontecimientos más traumáticos de la historia del Perú. La guerra se desarrolló entre 1879 y 1884. El gran historiador
peruano Jorge Basadre escribe “que al terminar la guerra con Chile y de la ocupación, el país seguía viviendo. Pero era un país
exangüe, amputado, dolorido. En suma un país yacente”. Para entender esto es necesario conocer las consecuencias que para la
sociedad peruana tuvo que guerra:
Culminada la Guerra con Chile en 1884, se inicia un período de nuestra historia que el historiador Jorge Basadre llama
RECONSTRUCCIÓN NACIONAL (1884-1899), período que se caracteriza por la reconstrucción del Perú, que había quedado destruido
económica, política y moralmente. La llamada Reconstrucción Nacional abarcaría dos aspectos:
1. LA RECONSTRUCCIÓN ECONÓMICA Y POLITICA DEL PERÚ: esta reconstrucción se inició con ANDRÉS AVELINO CÁCERES, quien fue
presidente del Perú entre 1886 y 1890, logrando restablecer el orden político y social. Su gobierno se ubica dentro de la etapa de
nuestra historia que se llamó SEGUNDO MILITARISMO (1883-1895), porque en ese período el poder lo ejercieron militares ante el
desprestigio de los civiles y al ser la fuerza militar la única institución organizada que subsistía después de la guerra. Por otro lado,
los principales obstáculos que encontró Cáceres para iniciar la RECONSTRUCCIÓN ECONÓMICA fue a) la inmensa DEUDA EXTERNA
que el estado peruano tenía con prestamistas extranjeros; la solución a este grave problema fue la firma del CONTRATO GRACE,
por el cual, entre otras cosas, se cedió la administración de los ferrocarriles al Comité Inglés de Tenedores de Bonos de la Deuda
Externa del Perú a cambio de la cancelación de la deuda. b) LA INFLACIÓN, producto de la inmensa cantidad de papel moneda
(billete fiscal) que se emitió antes y durante la guerra y que había provocado una devaluación de la moneda; lo que se hizo fue
sacar de circulación el billete fiscal y eliminar su carácter legal, lo que afectó sobre todo a los sectores populares que vieron que
sus ahorros en dicho billete no valían nada, al no ser aceptado como medio de intercambio. La obra de reconstrucción seguiría,
sobre todo, con el gobierno de Nicolás de Piérola (1895-1899).
2. LA RECONSTRUCCIÓN MORAL, ESPÍRITUAL Y SOCIAL DEL PERÚ: Fue encabezada por el pensador, poeta, ideólogo, ensayista,
anarquista, libertario, MANUEL GONZALEZ PRADA (1844-1918). Después de la guerra con Chile la sociedad y los intelectuales
peruanos se preguntaron ¿POR QUÉ PERDIMOS LA GUERRA DE 1879? ¿QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES DE LA DERROTA?
¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA RECUPERAR LOS TERRITORIOS PERDIDOS? La búsqueda de respuestas a estas preguntas iniciarían
el estudio de los problemas sociales y económicos del Perú, es decir, el estudio de LA REALIDAD PERUANA. Manuel Gonzales Prada
culpó a la oligarquía, a las élites económicas y políticas, de la derrota. Iniciando una crítica feroz al sistema que explotaba y
marginaba a los trabajadores y a la población indígena. Prada se convertiría así en el más importante pensador e ideólogo peruano
del siglo XIX, cuya influencia moral y espiritual sería fundamental en las corrientes políticas, sociales y culturales de la primera
mitad del siglo XX.
OBSERVA Y ESCUCHA LOS VIDEOS PRINCIPALES Y RESPONDE LAS PREGUNTAS:
LA RECONSTRUCCIÓN ECONÓMICA Y POLITICA DEL PERÚ
VIDEO PRINCIPAL 1 VIDEO PRINCIPAL 1: ¿CÓMO FUE EL PRIMER GOBIERNO DE ANDRÉS AVELINO CÁCERES?
¿CÓMO FUE EL PRIMER [Link]
GOBIERNO DE ANDRÉS VIDEO OPCIONAL: Sucedió en el Perú - Reconstrucción nacional [Link]
AVELINO CÁCERES? (1886- VIDEO OPCIONAL: Segundo Militarismo – Reconstrucción Nacional [Link]
1890)
Andrés Avelino Cáceres es junto con Miguel Graú y Francisco Bolognesi el máximo héroe de la Guerra con Chile.
Cáceres encabezó la Reconstrucción política y económica del Perú durante su primer gobierno (1886-1890).Sin
embargo, paulatinamente fue perdiendo el apoyo del pueblo y durante su segundo gobierno (1894-1895) fue
acusado de dictador, abandonando el poder tras una guerra civil.
1. Después de escuchar el Video Principal Nº 1 y de leer la descripción del tema
contesta: ¿Cuáles fueron los problemas económicos que tuvo que enfrentar Cáceres a
fin de poder iniciar la Reconstrucción Económica del Perú? ¿Cómo solucionó esos
problemas económicos?
LA RECONSTRUCCIÓN MORAL, ESPIRITUAL Y SOCIAL DEL PERÚ
VIDEO PRINCIPAL 2 : VIDEO PRINCIPAL 2: LUIS ALBERTO SÁNCHEZ HABLA SOBRE LA IMPORTANCIA DE MANUEL
MANUEL GONZALEZ PRADA GONZALEZ PRADA. [Link]
(1844-1918). VIDEO OPCIONAL : ENRIQUE SOTO LEÓN VELARDE HABLA SOBRE LA FAMOSA FRASE “LOS VIEJOS A LA TUMBA LOS JÓVENES A LA OBRA”
[Link]
VIDEO OPCIONAL: SUCEDIÓ EN EL PERÚ - MANUEL GONZÁLEZ PRADA [Link]
El pensamiento de Gonzales Prada ha sido decisivo en el desarrollo de la política, la literatura y las ciencias
sociales en el Perú del siglo XX. Sus discípulos y seguidores fueron Víctor Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui,
César Vallejo, Abraham Valdelomar, José María Aguren, Víctor Andrés Belaúnde, Luis Alberto Sánchez y tantos
otros. Fue un gran polemista y muchas de sus frases lapidarias han quedado como referentes de la realidad y
crítica social en el Perú. Gonzales Prada representa el comienzo de la reflexión consciente, racional y científica
sobre la peruanidad. La derrota del Perú representó un cambio radical en la vida de Prada y fue el inició de la
ALGUNAS FRASES CELEBRES búsqueda de respuestas: ¿POR QUÉ PERDIMOS LA GUERRA DE 1879? ¿QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES DE LA
DERROTA? ¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA RECUPERAR LOS TERRITORIOS PERDIDOS? Manuel Gonzales Prada culpó
DE GONZALEZ PRADA
a las élites económicas y políticas, de la derrota, iniciando una crítica feroz al sistema que explotaba y marginaba
“En resumen, hoy el Perú es
a los trabajadores y a la población indígena.
organismo enfermo: donde se
aplica el dedo brota pus”
2. Según el comentario de Luis Alberto Sánchez ¿por qué es importante Manuel González
“¡Que vengan árboles nuevos a Prada y cuáles son las ideas principales de su pensamiento?
dar flores nuevas y frutas
nuevas! ¡Los viejos a la tumba,
los jóvenes a la obra!”
“Al indio no se le predique
humildad y resignación sino
orgullo y rebeldía. ¿Qué ha
ganado con trescientos o
cuatrocientos años de
conformidad y paciencia?
Mientras menos autoridades
sufra, de mayores daños se
liberta”
LECTURA PRINCIPAL 1: PERÚ SUFRIRÍA CONSECUENCIAS ECONÓMICAS IGUALES A LA GUERRA CON CHILE
LECTURA PRINCIPAL 1: POR CORONAVIRUS
EL PERÚ ACTUAL DEL [Link]
CORONAVIRUS Y LAS
CONSECUENCIAS DE LA
3. Haciendo un paralelo con la etapa de Reconstrucción Nacional (1884-1895) ¿ qué
GUERRA CON CHILE
retos tiene que enfrentar el gobierno actual del presidente Martin Vizcarra para
impulsar la nueva convivencia y reactivar la economía de nuestro país ante la
situación de emergencia sanitaria COVID 19?
VER EL PPOGRAMA DE TEVE PERÚ SOBRE EL TEMA. DIA MIERCOLES 3 DE JUNIO EN HORARIO DE 3:30 p.m a 4:00 pm.
SI NO PUEDES OBSERVAR EL PROGRAMA ENTONCES OBSERVA LOS SIGUIENTES VIDEOS EN YOUTUBE:
Sucedió en el Perú - Reconstrucción Nacional Parte 1 [Link]
Sucedió en el Perú - Reconstrucción Nacional Parte 2 [Link]
Sucedió en el Perú - Reconstrucción Nacional Parte 3 [Link]
Sucedió en el Perú - Reconstrucción Nacional Parte 4 [Link]
Sucedió en el Perú - Reconstrucción Nacional Parte 5 [Link]
4. ¿En qué medida los sucesivos gobiernos peruanos contribuyeron a la recuperación del Perú luego de la guerra con
Chile? Para ello, elabora un organizador visual (cuadro, mapa conceptual, etc) que consigne los principales aspectos
que permitan responder a la pregunta.
MEDIDAS QUE APLICARON LOS GOBIERNOS Y QUE CONTRIBUYERON LA RECONSTRUCCION NACIONAL
Gobiernos de Miguel Gobierno de Andrés Gobierno de Remigio Gobierno de Nicolás de
Iglesias Avelino Cáceres Morales Bermúdez Piérola
SE HA REVISADO SU TRABAJO DEL ÁREA DE CIENCIAS SOCIALES “NUESTRO PAÍS LUEGO DE LA
GUERRA CON CHILE”. LA CALIFICACIÓN ES EXCELENTE. AGRADEZCO TU PARTICIPACIÓN Y
CUMPLIMIENTO. SIGUE ADELANTE. NO OLVIDES DE GUARDAR TU TRABAJO EN EL PORTAFOLIO. SI
TIENE ALGÚN PROBLEMA O DIFICULTAD, ESTAMOS PARA APOYARLA, SOLO NECESITA ENVIAR UN
MENSAJE.
SOBRE LA PREGUNTA: ¿En qué medida los sucesivos gobiernos peruanos contribuyeron a la recuperación del
Perú luego de la guerra con Chile? HABRÍA QUE DECIR LO SIGUIENTE:
SE HA REVISADO SU TRABAJO DEL ÁREA DE CIENCIAS SOCIALES “NUESTRO PAÍS LUEGO DE LA
GUERRA CON CHILE”. LA CALIFICACIÓN ES SATISFACTORIO. AGRADEZCO TU PARTICIPACIÓN Y
CUMPLIMIENTO. SIGUE ADELANTE. . NO OLVIDES DE GUARDAR TU TRABAJO EN EL PORTAFOLIO. SI
TIENE ALGÚN PROBLEMA O DIFICULTAD, ESTAMOS PARA APOYARLA, SOLO NECESITA ENVIAR UN
MENSAJE.
SEÑORITA NO ME HA ENVIADO LA FICHA DE TRABAJO DEL TEMA DEL AREA DE CIENCIAS SOCIALES
(“LOS HÉROES DE LA INDEPENDENCIA”) DE LA SEMANA DEL 15 AL 19 DE JUNIO. SI TIENE ALGÚN
PROBLEMA O DIFICULTAD, ESTAMOS PARA APOYARLA, SOLO NECESITA ENVIAR UN MENSAJE.
LECTURA PRINCIPAL Nº 1
[Link]
LECTURAS OPCIONALES
¿Por qué perdimos la guerra con Chile?
Perú, Chile, y los legados de la Guerra del Pacífico
Por Martín Tanaka
[Link]
Hola, hace días que quería hacer un comentario sobre las relaciones entre Perú y Chile, y los
legados de la Guerra del Pacífico (deberíamos considerar también a Bolivia, por supuesto, pero por ahora no entro a eso).
Sin ser historiador ni experto en la materia, propongo algunas ideas, que creo puedan ayudar a disipar algunas fantasmas,
ojalá algunos que saben más puedan seguir estas pistas.
Cada país cuenta la historia de la Guerra del Pacífico a su manera. Por ello, un buen punto de partida es leer qué dicen los
historiadores latinoamericanistas más serios. ¿Qué dicen los historiadores "chilenistas" (no chilenos, para no empezar con
suspicacias) sobre Chile y estos sucesos? Les sugiero ver, entre muchos otros: Simon Collier y William F. Sater, A History
of Chile, 1808-1994. Cambridge University Press, 1996. El capítulo sobre Chile de Harold Blakemore, en Leslie Bethell,
ed., Historia de América Latina, vol. 10, América del Sur, c 1870-1930 (1986). Barcelona, Crítica, 1992.
¿Qué es lo que vamos a encontrar? Para mí, lo más importante es que la idea de que Chile, para la década de 1870, era un
"Estado nación consolidado", con instituciones fuertes, con una clase "dirigente, no sólo dominante", un país integrado
dentro de un gran proyecto nacional, sin conflictos internos mayores, es simplemente falsa. Diría que esa es la imagen que
la historiografía nacionalista chilena ha construido como parte de su "versión oficial" (no es lo que dice la historiografía
chilena más seria) y que absurdamente los peruanos repetimos, creo que por ignorancia y porque empata muy bien con
nuestra "idea crítica nacional", la del mendigo sentido en un banco de oro, sometido por poderosos intereses extranjeros y
por unas élites indolentes, del que todos se aprovechan. Esta imagen surge en el Perú de los historiadores de inicios de
siglo XX, que reflexionan desde el trauma de la derrota, y se consolida bajo la influencia de los historiadores marxistas-
dependentistas en décadas recientes.
En realidad, lo que encontramos es que Chile y Perú no estaban tan lejos uno del otro para 1870, cierto, con alguna ventaja
para Chile, pero no muy grande. Chile había tenido un poco más de estabilidad, pero para 1870, la percepción es que se
trataba de un país dividido y en crisis. Eso de la pax portaliana es una verdad a medias: Portales, por ejemplo, fue
asesinado por sus opositores. Los años previos a la guerra fueron turbulentos (también los posteriores). Del otro lado,
Perú desde mediados de 1840 había iniciado la constitución de su Estado nacional, y después los recursos del guano
habían permitido una expansión importante.
Respecto a la decisión de entrar a la guerra, vemos que en Chile había temores. Se pensaba que las fuerzas combinadas de
Perú y Bolivia serían demasiado; también que las divisiones clasistas y étnicas dentro de Chile, patricios y rotos, dividirían
el ejército. Durante la primera etapa de la guerra, durante la parte marítima y el inicio de la terrestre, hubo duras críticas
contra Pinto y la decisión de ir a la guerra. Más bien era del lado peruano que había una irresponsable percepción de que
la guerra podía ser ganada (ver la excelente Historia del Perú contemporáneo de Carlos Contreras y Marcos Cueto). Para
esto se contaba con cierta paridad marítima, y la combinación de las fuerzas peruanas y bolivianas. Por último, algunos
pensaban que Chile se contentaría con el territorio boliviano en litigio, y que no avanzaría hasta Perú; supuestamente, no
había riesgos. Obviamente, fue un cálculo pésimo.
¿Por qué perdimos la guerra? Yo no creo que haya que rebuscar en explicaciones alambicadas y poco sustentadas sobre la
constitución nacional de los países. Si bien soy sociólogo, creo que las explicaciones sociológicas deberían venir después de
las militares, si y solo solo si es que resultan insuficientes. Creo que la explicación es simple: las fuerzas armadas chilenas
eran más profesionales y estaban mejor equipadas, punto. Y esto era consecuencia de su mayor desarrollo relativo. No
tiene nada de raro que el más fuerte venza en una guerra. Aunque quizá en menor medida que Bolivia y Perú, Chile
también tenía problemas de divisiones políticas, inestabilidad, crisis económica, desintegración nacional. En realidad,
ganar la guerra fue decisivo para enfrentar estos problemas; Chile logra un despegue económico con los recursos salitreros
y para construir su discurso nacional. Nosotros, que perdimos, retrocedimos, por supuesto, en lo avanzado, y perdimos la
oportunidad que nos hubiera dado ese recurso, extender la prosperidad del guano. Y construimos una narrativa nacional
derrotista, victimizada.
Creo que nuestra autoestima nacional quedó mellada porque, en vez de pensar que perdimos porque el otro ejército era
superior, nos quedamos con la idea de que perdimos porque fracasamos como Estado nación, porque no estábamos
integrados, todo por culpa de unas élites irresponsables, sin considerar que en Chile la situación no era tan distinta, en
realidad. Lo que pasa es que este discurso servía bien como crítica a las élites oligárquicas tradicionales, es decir, era un
argumento político. En esta línea se ubicaron pensadores tan insignes como González Prada, Belaunde, Basadre y muchos
otros. El problema es que esta denuncia terminó traduciéndose y popularizándose como un discurso doliente y depresivo,
que pierde filo crítico. En los últimos tiempos, Heraclio Bonilla difundió esta tesis, bajo la hegemonía del discurso
marxista-dependentista en nuestras ciencias sociales (Un siglo a la deriva...). Felizmente, en los últimos años, Carmen
McEvoy y otros autores están cuestionando, relativizando estos sentidos comunes.
Estas ideas me parecen importantes para no estar "acomplejados" frente a los chilenos. De hecho, a pesar de que nos
ganaron la guerra, el Perú se recuperó rápidamente a inicios del siglo XX. Y si miramos varios indicadores de cómo
estábamos a inicios de la década de los años setenta, estábamos a la par, un poco por debajo, pero no mucho. Entrando a
la década de los años setenta, incluso nosotros parecíamos tener mejores perspectivas: nosotros, iniciando profundos
cambios sociales, y ellos enfrentados en una práctica guerra civil. El tema es que nosotros desde entonces fuimos cayendo,
y ellos superaron el bache y nos sacaron ventaja. Nosotros deberíamos hacer lo mismo, recuperarnos y aprovechar el
tiempo.
Ver también: [Link]
La cosa es relacionarnos con Chile sin complejos. El mensaje acá es que nuestros pueblos se parecen mucho en sus
problemas y potencialidades, deberíamos juntarnos, no dividirnos. Unos tienen más desarrollo relativo que otros, pero en
el fondo todos estamos en la misma liga. ¿Tenemos diferencias y temas pendientes entre nosotros? Ciertamente. Hay que
hacer explícitas nuestras discrepancias, que las hay, y ver cómo las trabajamos, cómo convivimos de la mejor manera con
ellas, hasta que podamos solucionarlas. Para ello, tenemos que librarnos de algunas taras del pasado. Un esfuerzo similar
deberíamos hacer los peruanos con Bolivia, no sólo con Chile. Un esfuerzo similar debería hacerse en Chile, y las maneras
en que se ve al Perú y a Bolivia. Y lo mismo en Bolivia. Avanzar en construir una historia común
¿POR QUÉ PERDIMOS LA GUERRA CON CHILE?
Revista Teorema, Lima, 15 de marzo de 1979
(Macera 1983, 93-95)
[Link]
ENTREVISTA A PABLO MACERA
¿Quiénes fueron los culpables de la derrota del 79?
Quisiera responder con una autorectificación. Hace algunos meses absolví una pregunta parecida,
respondiendo Fuenteovejuna, con lo que cometí una injusticia. Sería falso decir que todos los peruanos tuvieron
culpa en perder la guerra, ya que la inmensa mayoría estaba privada de ejercer cualquier poder. Fueron carne de
cañón, héroes, obreros de la guerra; pero nunca gobernantes, dirigentes del Perú. La responsabilidad del desastre del
79 recae sobre una clase social entera (fuesen civiles o militares), que estuvo por debajo de su deber. Una clase social
que no supo ser una clase dirigente y que sólo fue una clase dominante e incompetente.
¿Tú piensas entonces que esa clase dominante perdió la guerra por falta de una política adecuada en los años
anteriores al conflicto?
No. He repetido varias veces que esa guerra el Perú la había comenzado a perder desde cincuenta años antes.
Tuvimos después de Ayacucho una de las tasas más altas de ineficacia en materia de gobiernos. Al mismo tiempo que
la sociedad peruana era excepcionalmente conflictiva y desintegrada.
Fuera de esa culpa general, ¿qué responsabilidades concretas podrías señalar?
En los años inmediatamente anteriores a la guerra, nadie, ningún civil y ningún militar estuvo a la altura de las
circunstancias. Consideremos la alianza con Bolivia. Aquellos mismos cuyos abuelos se opusieron a la Confederación
Perú-Boliviana, tuvieron la máxima frivolidad de negociar a deshora un pacto con Bolivia que nos obligaba a todo sin
darnos nada. La Bolivia de Melgarejo y Daza no era la Bolivia de Santa Cruz y Ballivián, sino un país más
desorganizado que el Perú. Bolivia podía aportar muy poco a una alianza diplomática y militar.
Consumada esa alianza, el Perú debió adoptar dos reservas básicas:
a) Condicionar el pacto a la adhesión de Argentina (adhesión que hubiera neutralizado a Chile);
b) Armarse previsoramente para cumplir los deberes emanados de un casus foederis;
c) Y limitar este casus foederis de tal modo que su calificación nos dejara margen de maniobra.
Nada de eso se hizo. Ni nos armamos, ni conseguimos la adhesión argentina. Y fuimos a la guerra con un aliado que
nos abandonó desde el primer momento.
¿Qué hubieras hecho tú en 1879 ante la vecindad de la guerra?
De no haber tomado las precauciones necesarias (armarse) hubiera declarado la neutralidad del Perú. Neutralidad
que fue pedida por algunos sectores peruanos (ver editoriales de El Comercio); pero que fue ahogada por una ola de
patriotismo fácil. Así, sin armas, con un aliado remiso, en las peores condiciones, al Perú no le quedó otro recurso
que producir héroes. Los héroes, como los santos, son seres de excepción. Y un país no se hace con excepciones, ni
con ellas solas se gana una guerra.
Las guerras y los países se hacen con los promedios nacionales. La historia nos demuestra que las guerras
son ganadas por aquellos países que convierten en héroes a sus enemigos. Grau y Bolognesi, héroes reales y de
verdad, son la respuesta moral y desesperada a la ineficacia de los militares y civiles que habían gobernado el Perú.
Mire, un solo dato: el Perú tenía a Miguel Grau pero ni siquiera tenía técnicos que pudieran manejar las máquinas
del Huáscar y tuvo que contratar a ilustres mercenarios ingleses y norteamericanos para que el Huáscar pudiera
marchar. ¿Así puedes ganar una guerra? Pero, aún en pleno siglo XX: ¿puede un país ganar una guerra de blindados
cuando las bicicletas son un artículo de lujo?
Estos hechos (el heroísmo del Huáscar, los técnicos extranjeros del Huáscar) implican una conclusión: tú no puedes
tener una marina de guerra si no tienes una marina mercante. De esta última sale la primera. Y el Perú que había sido
una potencia marítima en el siglo XVIII se había dado el triste lujo de desmontar su marina mercante entregándola al
transporte extranjero a vapor, en nombre del modernismo y la tecnología.
¿Por qué perdimos la guerra con Chile?
¿Por qué se perdió la guerra con Chile?
Andrés Avelino Cáceres te responde
Don Andrés Avelino Cáceres concedió su última entrevista al diario "La Crónica" de
Lima y fue publicada el 27 de noviembre de 1921.
[Link]
Cáceres confesó que los mejores días de su vida estuvieron en su juventud. | Andina
Andrés Avelino Cáceres es un héroe nacional que resistió la Guerra del Pacífico. En nuestro país, Cáceres es visto
como un símbolo de la resistencia, un guerrero que nunca se doblegó y que hasta el último instante organizó
fuerzas para mantener viva la esperanza de una nación.
Han pasado 92 años desde su muerte, pero su figura es ampliamente recordada en la memoria colectiva de los
pobladores de la sierra peruana, muchas veces a través de las tradiciones orales legadas por los descendientes de
quienes conformaron el ejército del Centro y las fuerzas guerrilleras de cada pueblo.
Don Andrés A. Cáceres concedió su última entrevista al diario “La Crónica” de Lima y fue publicada el 27 de
noviembre de 1921. En aquella oportunidad, el mariscal contó relatos de su vida y de la Guerra del Pacífico como si
acabara de realizarse. También indicó que Perú pudo haber ganado la guerra sin problemas y pese a la superioridad
bélica del país sureño.
Una entrevista imperdible que Cáceres brindó por el 42 aniversario de la batalla de Tarapacá y que fue recopilada
por la web [Link].
1. SOBRE LA BATALLA DE SAN FRANCISCO
Esta batalla sirvió para consolidar la posición chilena en la región de Tarapacá, obtenida por la toma del puerto de
Pisagua, el 2 de noviembre. Don Andrés no tiene buenos recuerdos de aquel día.
"Doloroso es el recuerdo: la falta de previsión, el espionaje chileno, la defección de Daza y su famoso cable: “Desierto
abruma, ejército niégase seguir adelante”, el asalto frustrado, la muerte del Comandante Espinar al pie de los
cañones chilenos, la catastrófica retirada nocturna…"
2. ¿CUÁL FUE LA CAUSA DECISIVA DE LA PÉRDIDA DE LA GUERRA?
Andrés Avelino Cáceres separó las razones de la derrota en 3 puntos: técnico, social y político. Destacó la mala
organización militar, los pocos recursos bélicos y el racismo.
"La discriminación racial fue determinante. No hubo armonía cultural ni política. La falta de organización militar, de
cohesión, de armonía política. Había patriotismo, había entusiasmo generoso, había valor y virtudes militares en
nuestros soldados y en nuestros oficiales, pero también hubo mucha traición en los sectores pudientes", dijo.
3. SOBRE LA ACTITUD DE LOS GENERALES PERUANOS...
"También. Hubo demasiados generales, cuyos conocimientos y aptitudes no pudieron destacarse en la contienda,
por falta de disposición de un comando totalmente politizado".
4. ¿SE PUDO GANAR LA GUERRA?
El mariscal respondió: "Con toda la superioridad numérica y armamentística del ejército chileno, creo, firmemente
que sí. La desunión, el desatino, la ambición política y la carencia de identidad en los sectores acomodados nos
perdieron".
5. ¿CUÁL HA SIDO LA ÉPOCA MÁS FELIZ DE AVELINO CÁCERES?
En la entrevista, Cáceres confesó que los mejores días de su vida estuvieron en su juventud.
"Los mejores días de mi vida, durante mi juventud, por supuesto fueron los pasados en Arica, cuando estuvimos de
guarnición, antes de la toma de Arequipa. Tuve gran partido entre las muchachas ¡me divertí mucho!".
6. EL RECUERDO MILITAR MÁS SATISFACTORIO DE AVELINO CÁCERES
"La campaña de La Breña, es, la página más honrosa de mi vida militar. No vacilo en proclamarlo yo mismo. Me
enorgullezco de ella. Tengo muy presentes y me acompañarán hasta la tumba, todos los entusiasmos, todas las
satisfacciones, todas las decepciones, y amarguras también, que experimenté durante esos tres años de constante
batallar", aseguró Cáceres.
Basadre explica por qué estábamos
condenados a perder la guerra
[Link]
EL ESTADO EMPÍRICO Y EL ABISMO SOCIAL:
El Perú iba a ser el país atacado e invadido en esta guerra y, por
consiguiente, el que más severamente debía afrontar su prueba. Para no
poder resistir las tensiones a ella inherentes tenía dos fallas esenciales que,
si continúan existiendo, pueden llevarlo a nuevas catástrofes frente a las
grandes pruebas del futuro: la existencia del Estado empírico y la del
abismo social.
El Estado empírico quiere decir el Estado inauténtico, frágil, corroído por impurezas y por anomalías.
Es el Estado con un presidente inestable, con elecciones a veces amañadas, con un Congreso de
origen discutible y poco eficaz en su acción, con democracia falsa. Estado empírico quiere decir,
asimismo, que en él no abundan como debieran las gentes capaces y bien preparadas para la función
que les corresponde ejercer en la administración y que no hay garantías para formar esos cuadros o
para permitirles actuar. Estado empírico hasta llegar a lo increíble era el que había despilfarrado
millones locamente en la época de las consignaciones y luego en la época de los grandes empréstitos
para desembocar en la bancarrota. Estado empírico era el que carecía de institutos armados ,
medianamente organizados, de mandos competentes, oficialidad bien formada, tropa debidamente
atendida, equipo moderno, servicios de administración eficientes.
Si no se hubiera abusado del crédito externo y si el aparato presupuestal hubiese sido medianamente
aceptable, se habrían conseguido los barcos y las armas que en vano se buscaron a última hora en el
extranjero. Si los jefes militares hubiesen tenido la experiencia profesional y técnica que poseía buena
parte de los jefes navales no habrían existido los graves errores del comando en Pisagua, San
Francisco, San Juan y Miradores.
Es un símbolo el siguiente dato del historiador Paz Soldán:
El Estado Mayor peruano era depósito de los jefes y oficiales del deshecho del ejército.
Y adquiere también valor profundo la anécdota que Barros Arana cuenta: después de la batalla de
Tarapacá los oficiales peruanos hurgaban ansiosamente en los bolsillos de sus adversarios muertos,
buscando los planos y mapas indispensables para su marcha por ese territorio que era del Perú.
El Estado era empírico y reposaba sobre un abismo social: he aquí, en una frase, la explicación del
desastre. La despreocupación de la época republicana por el problema indígena originó la ausencia de
una mística nacional en esa masa, a pesar de las grandes pruebas de abnegación dadas por vastos
sectores de ella.
En suma, el peruano del siglo XIX no había tecnificado el aparato estatal ni había abordado el
problema humano del Perú y en ese sentido sí cabe responsabilidad a quienes lo gobernaron desde la
Independencia. La derrota, la ocupación, el aniquilamiento de la riqueza pública y privada, la
amputación de la heredad nacional vinieron a ser una expiación.
¿Por qué Chile ganó la Guerra del Pacífico? Una aproximación”.
Rafael Mellafe (experto chileno en el conflicto bélico con Perú y Bolivia en 1879)
[Link]
¿Por qué se ganó la guerra del Pacífico? Esta pregunta sin lugar a dudas ha estado presente en
la memoria de muchas generaciones de biógrafos, historiadores, políticos y militares, y en la
actualidad, también en la pluma de novelistas y periodistas.
La respuesta no es fácil, ya que no es única. Es la combinación y suma de factores que
provocan la victoria chilena. Algunos de los aspectos que este libro analiza en profundidad
son:
La política y gobernabilidad de cada uno de los países: Es uno de los factores que permiten comprender el triunfo chileno
en la confrontación, diferenciándose la estabilidad política de los problemas de organización y consolidación de un
proyecto único nacional. Solo por ejemplificar: Entre 1841 y 1886, Chile tuvo 6 presidentes, Bolivia 18 y Perú,
asombrosamente, 40 mandatarios.
Las comunicaciones: Sean estas por ferrocarril, telégrafo o barco, siendo la ruta marítima el principal y más rápido medio
de transporte de grandes volúmenes de carga por las costas del Pacífico.
Comparación en el plano militar: Resulta fundamental, y cómo no, si en esta confrontación los pequeños y mal preparados
cuerpos militares de los tres estados involucrados pasaron a movilizar, voluntaria o involuntariamente, a más de 150.000
soldados. Así entonces, no es de extrañar que se realice una comparación de fuerzas, capacidades armamentistas, tanto
terrestres como navales, en caso de poseerlas, y ponerlas al servicio del esfuerzo bélico.
Finalmente, y tal vez uno de los aspectos que más pueden llamar la atención del lector, son los aspectos sociales y
culturales en torno a la población de los tres beligerantes. En efecto, la discusión acerca de la idea de la “raza” como un
componente distintivo en la concreción del objetivo nacional. Para ello, se pone en el debate a la historiografía más
tradicional que hace referencia a la idea de una condición superior del chileno.
Es que esta ideologización del concepto de “raza superior” y “raza inferior” presentado por los autores individualizados
intenta explicar, de alguna manera, el comportamiento de un determinado grupo sociocultural durante la Guerra del
Pacífico y dar razón de cómo esta conducta fue determinante para el resultado de los hechos de armas. Se la hace aparecer
como si fuera un factor preponderante en la resolución de lo que se podría llamar “choque racial” y, en consecuencia,
motivando a los autores chilenos para dejar ver que la victoria en las batallas son porque la superioridad de la “raza
chilena” no dejaba otra alternativa. Por consecuencia lógica, los soldados aliados de Perú y Bolivia pertenecerían a la “raza
inferior”, permanentemente condenada ser vencida.
Por tanto, sostener y asegurar a estas alturas del siglo XXI que la “raza chilena” era genéticamente superior a las “razas”
peruanas y bolivianas, y que debido a ese elemento Chile obtuvo la victoria en la Guerra del Pacífico, no solo es
impresentable, sino además absurdo.
Dicho lo anterior, la pregunta sobre el mejor desempeño del soldado chileno es válida, considerando que el grueso del
contingente de los ejércitos en conflicto lo formaron civiles convertidos a soldados: unos por el llamado de la Patria y otros
porque fueron enrolados en forma no tan voluntaria. Es así como Bolivia aumenta la cantidad de hombres en armas de
3.010 iniciales a más de 6.800 (126%) hasta la Campaña de Tarapacá; Perú comienza con 8.346 soldados y para enero de
1881 su Ejército ya estaba compuesto por 31.000 (271%); Chile acrecienta desde los 2.975 hombres a 42.446 (1.326%)
para la misma fecha.
El aumento de hombres en armas por cada país es sustantivo, sobre todo cuando a este contingente novato había que
entrenarlo, alimentarlo, armarlo y vestirlo: habla de un esfuerzo económico y social muy importante y, por cierto, acotado
a un período de solo 24 meses.
Para obtener estos altos índices de reclutamiento, los encargados del “enganche” obligado, sobre todo en Bolivia y Perú,
hicieron su labor y será hasta la Campaña de Lima que el civil chileno se presenta voluntariamente, prácticamente en un
90% de las ocasiones, a llenar las filas del Ejército.
Este gran reclutamiento de civiles trae aparejado un problema no menor, el cual es convencer a este contingente novato de
que la razón por la cual tiene que luchar, y a veces dar su vida, es justa, correcta y honorable.
El caso peruano es un tanto distinto durante la Campaña de Tarapacá, ya que la conformación del Ejército del Sur estaba
hecha sobre una base de soldados profesionales que llevaban ya un tiempo sirviendo en los distintos batallones y, por tanto,
instruidos en la vida militar y en el manejo del arma. También debemos destacar que las constantes asonadas militares en
el Perú habían dejado una importante cantidad de milicia cívica o bien una reserva sedentaria de hombres con alguna
experiencia militar. El aumento en el contingente hasta antes de la batalla de Lima puede explicarse por una mayor
proporción de enrolamiento de hombres de las zonas costeras del centro-sur peruano y de los valles transversales de ese
país, en contra del método de usar al indio serrano para cubrir las plazas de los batallones, ya que las diferencias
lingüísticas, culturales y las grandes distancias geográficas conspiraron para que los nativos andinos peruanos tuvieran una
meridiana claridad de los conceptos Nación-Estado-País.
Pero el civil convertido en soldado, tal vez influenciado por los innumerables alzamientos político-militares ya
mencionados, seguía a un caudillo, a un líder que fuese capaz de guiarlos en la batalla, y si ese cabecilla llegaba a morir, el
soldado peruano se quedaba sin saber qué hacer, puesto que en general tenía poca o nula iniciativa, siendo lo más lógico
dar media vuelta y retirarse del campo de batalla hacia algún lugar seguro. También advertimos esa actitud cuando una
gran cantidad de sus camaradas morían o quedaban heridos, o bien cuando la lucha se tornaba desagradablemente
sangrienta, siendo algo que tiene notables y valerosas excepciones.
Pero esta conducta hacia y en la guerra tiene un cambio radical durante la tristemente célebre Campaña de la Sierra (1881-
1883), cuando el conflicto toca la puerta de la casa del indio serrano. En aquel período, el poblador autóctono ya no
defendía al Perú en el concepto Estado-País, sino que ante el invasor defendía su comarca, su familia, sus pertenencias y
bienes, en definitiva, su Nación. Y lo hizo con determinación y valentía que no habían sido demostradas antes.
Mucho se ha escrito acerca de la atrocidad y barbarie con que actuaban los indios serranos, el grueso de quienes llenaban
las filas de las montoneras, sea cortando cabezas para ensartarlas en las puntas de las lanzas y/o desmembrando los cuerpos
de sus enemigos, inclusive llegando a sugerir probables actos de canibalismo. Este comportamiento tiene mucho que ver
con su acervo cultural, repitiendo lo que había sido traspasado desde sus ancestros incas, que antes y después de las
batallas llevaba a cabo los mismos rituales a modo de amedrentamiento hacia el enemigo.
A diferencia del soldado aliado, el civil chileno convertido en soldado tenía mucho más claro el concepto Nación-Estado-
País, como lo expresa un genuino representante del Chile profundo de la época, el campesino Hipólito Gutiérrez, cuando
va a la ciudad de Chillán para enrolarse en el batallón del mismo nombre:
“… Nos convidamos dos amigos y compadres vivientes en Colton, subdelegación de Bulnes, jóvenes de un mismo tiempo,
vivientes muy vecinos. Nos fuimos para Chillán a prestar nuestro servicio al Gobierno, con nuestro entero gusto, para ir
para el norte, a Lima, a defender nuestra Patria hasta morir o vencer por nuestra bandera chilena”.
Para la gran mayoría de la población, “nuestra bandera chilena”, conforme nos dice Hipólito Gutiérrez, representaba en sí
misma el concepto Patria, logrando que la tropa pudiese percibir representados sus sentimientos de pertenencia, sentirse
identificados por aquel único ícono como una sola entidad.
La urgencia por decir nosotros: Los intelectuales y la idea de nación en el ...
Gonzalo Portocarrero
[Link]
+victor+andres+belaunde&source=bl&ots=njdQxGa80Q&sig=ACfU3U22HInongNoIlIEAOq-
d4M0stKqog&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwj2rfm8697pAhWOdd8KHeaaB2gQ6AEwA3oECAoQAQ#v=onepage&q=INFLUENCIA%20DE%20GONZALES
%20PRADA%20EN%20%20victor%20andres%20belaunde&f=false