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Teología Fundamental: Fases y Críticas

La teología fundamental tiene tres fases históricas y critica la apologética clásica en cinco aspectos. Su objeto principal es la revelación de Dios y la credibilidad humana de esa revelación. Su método implica hacer teología a través del diálogo razonado, tomando en cuenta la Escritura, tradición y magisterio, así como el diálogo con otras culturas y religiones.

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Teología Fundamental: Fases y Críticas

La teología fundamental tiene tres fases históricas y critica la apologética clásica en cinco aspectos. Su objeto principal es la revelación de Dios y la credibilidad humana de esa revelación. Su método implica hacer teología a través del diálogo razonado, tomando en cuenta la Escritura, tradición y magisterio, así como el diálogo con otras culturas y religiones.

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TRABAJO DE CLASES

I. En base al folleto van a contestar lo siguiente:


1. Enumere las tres fases de la Teología Fundamental.
 Fase de reacción contra la apologética clásica (hay que superarla).
 Fase ampliación que coincide con la adopción del término teología fundamental.
 Fase de reflexión de su identidad y la jerarquización de sus tareas.

2. Mencione las cinco críticas a la apologética clásica.


 Quiere luchar contra la credibilidad de la revelación pero sin haber emprendido un
estudio serio de la realidad sobre la que pretende dirigir una mirada crítica. No es
una revelación de tipo filosófico, sino una realidad muy específica que viene por la
historia y la encarnación. Solo la revelación puede decirnos que es la revelación.
Su urgencia es estudiar la intervención de Dios en Jesucristo con todas sus
riquezas y dimensiones, y el único estudio valido de los signos es el que busca su
síntesis en la persona de Cristo. Esta revelación específica es el dato fundamental
sobre lo que se ejerce la reflexión del teólogo para captar s consistencia histórica y
su sentido.
 Después de haber establecido sobre la base de argumentos externos que Jesús es
el enviado de Dios y que ha fundado la iglesia; concluía que debemos de recibir de
la iglesia todo lo que debemos creer; ignorando que el mensaje cristiano es
inteligible soberanamente y que esta plenitud de sentido constituye un motivo de
credibilidad solo por causa de los signos externos sino porque también revela al
hombre así mismo, es incluso la única clave de inteligibilidad del misterio del
hombre; no hay que aislar la factibilidad histórica de sentido de la revelación.
 Algunos tratantes de la apologética trataban solo de la mesianidad de Jesús, solo
era importante mostrar que Jesús se había presentado como legado Divino, que
hablaba en nombre de Dios, eso era suficiente, pero los demás testimonios de
Jesús sobre sí mismo eran dogmáticos, esta postura es inaceptable por: 1) Nos
obliga a continuas e ilegitimas reducciones en la presentación de Jesús propuesta
y presentados por los Evangelios como Cristo, Hijo del Hombre, Hijo de Dios (títulos
cristológicos); 2) Hace pesar sobre los hombros de un simple legado las exigencias
radicales de un Juez Supremo de todos los hombres; y 3) Hace ininteligible el
milagro absolutamente único en la historia de la salvación de una resurrección
gloriosa. Esta dicotomía de legado Divino e Hijo del Padre, es artificial y contraria
al testimonio de Jesús sobre sí mismo; y más aun a la presentación del Kerigma
sobre Jesús.
 Escasa o quizá nula atención de la apologética clásica a las condiciones de acogida
de la revelación y de los signos por parte del hombre a quien van dirigida. La
apologética a descuidado el aspecto de credibilidad, esta credibilidad descuidada
es, si la apologética tiene como ya una credibilidad abstracta, sino ya la credibilidad
humana de la revelación, no puede contentarse con estudiar el en sí de la
revelación y de los signos de la misma; tiene que preocuparse con la misma
atención de los signos que determinan por parte del sujeto (destinatario) su
recepción eficaz, esta toma en consideración de la subjetividad humana, es ahora
un hecho adquirido.
 Hasta bien avanzado el siglo XX, la apologética no ha cesado de endurecerse
contra adversarios protestantes, deístas y racionalistas. Al intentar la apologética
defenderse, se cerraba así misma y hacia los demás.

3. ¿Cuál es el objeto de la teología fundamental?


El objeto de la teología fundamental es “la Revelación de Dios para el hombre”,
revelación de Dios la humanidad aceptada por la fe. Es una realidad constituida por la
acción de Dios y la respuesta del hombre. Es la revelación Divina de Dios en cuanto se
abrigue al hombre como su destinatario, quien tiene razones para acogerla.

La noción de credibilidad expresa que la revelación es una realidad distinta de la razón,


pero que al mismo tiempo existe para ser recibido como tal revelación por el hombre.; hay
continuidad y descontinuidad entre ello y el espíritu humano.

Revelación y credibilidad forman parte del objeto primario de la teología fundamental, y


se une como objeto secundario el objeto de acto de fe al que se dirigen.

El estudio de la teología fundamental se centra en la contemplación de Cristo que


mantiene una relación directa y única con los tres puntos focales de la Teología
fundamental: 1) Cristo es la plenitud de la revelación divina, 2) La fuente de la credibilidad;
y 3) La clave de toda nuestra fe.

“Cristo es el centro de la Teología fundamental”.

4. Explique ¿En qué consiste el método de la Teología fundamental?


El método consiste en “hacer teología”, reafirmar con razones comunicables universales
validas, la decisión de creer, a través del dialogo. El hacer teología es de modo subordinado
y adicional, un planteamiento apologético; por lo que se quiere defender la fe con la fuerza
de la razón, pero al dialogar con los otros se debe de evitar el peligro de fomentar una
ambigua cultura de unificación universal, que pretenda negar lo especifico cristiano y
relativizar la fe con respecto a otras confesiones cristianas y otras religiones.

El método de la teología fundamental es esencialmente teológico con aportaciones


apologéticas enriquecidas por una fuerte dimensión dialogante. Tiene un carácter
esencialmente teológico; por el cual se hace una reflexión en la fe, y la metodología regula
el saber de la fe, presta particular atención al conocimiento de la Sagrada Escritura, al
testimonio de la tradición, a las enseñanzas del magisterio y al modo en que estas
realidades han sido vividas y explicadas en la iglesia a lo largo de la historia. Y un carácter
o dimensión dialogal, ya que se estudia en el contexto de las relaciones entre la fe, las
culturas y las grandes religiones; pues la teología fundamental hace referencia a las
cuestiones sobre el ecumenismo, las religiones no cristianas y el ateísmo (especulativo y
practico)

El magisterio de la iglesia está desarrollando una honda antropología y espiritualidad del


diálogo, donde el diálogo no sustituye el anuncio, sino que es anuncio en su forma de
humilde, es el anuncio evangélico que se hace peregrino junto al hombre, quiere servir a la
revelación de Jesús.

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