Las diferentes especies tienen curvas de supervivencia de formas
distintas. En general, podemos dividir las curvas de supervivencia en tres
tipos, con base en sus formas:
Crédito de imagen: Demografía poblacional: Figura 5 por OpenStax College, Biology, CC BY 4.0
Tipo I. Los humanos y la mayoría de los primates tienen una curva
de supervivencia tipo I. En este tipo de curva, los organismos no tienden
a morir cuando son jóvenes o de edad media sino cuando se hacen viejos.
Las especies con curvas tipo I por lo general tienen pocos descendientes
y proveen mucho cuidado parental para asegurarse que estos sobrevivan.
Tipo II. Muchas especies de aves tienen una curva de
supervivencia tipo II. En este tipo de curva, los organismos mueren más
o menos por igual en cada intervalo de edad. Los organismos con este
tipo de curva de supervivencia también pueden tener relativamente poca
descendencia y proveer cuidados parentales significativos.
Tipo III. Los árboles, los invertebrados marinos y la mayoría de
los peces tienen una curva de supervivencia tipo III. En este tipo de
curva, pocos organismos sobreviven a sus primeros años. Sin embargo,
los afortunados que logran superar la juventud suelen tener vidas
bastante largas después de eso. Las especies con este tipo de curva por lo
general tienen muchos descendientes a la vez, como un árbol que libera
miles de semillas, pero no proveen muchos cuidados a su descendencia.