FNE Libro - Final Libre Competencia PDF
FNE Libro - Final Libre Competencia PDF
Santiago de Chile
2017
Fiscalía NacioNal EcoNómica
2017
isBN: 978-956-8408-04-6
Coordinadores
Mario Ybar A.
Sebastián Castro Q.
Editores
Felipe Belmar T.
Pía Chible V.
imprEso EN chilE
Por Impresos Lahosa S.A. que sólo actúa como impresor
Reflexiones sobRe el
DeRecho De la
libRe competencia:
ínDice
Prólogo
8
Parte I:
La defensa de la Libre Competencia
SeccIón a:
conDuctas anticompetitivas y opeRaciones De concentRación
JoRge gRunbeRg
Los acuerdos y prácticas concertadas como medios para cometer
el ilícito de colusión y las colusiones hub and spoke.
15
fRancisco agüeRo
Remedios y sanciones ante el incumplimiento de medidas de mitigación
en operaciones de concentración.
53
santiago montt
Incumplimiento de una condición impuesta por el TDLC en una
resolución que aprueba operación de concentración.
81
michael Jacobs
El enforcement relativo a las participaciones minoritarias en la regulación
norteamericana de competencia.
115
michael Jacobs
Combatiendo los interlocks anticompetitivos: Sección 8ª del Clayton Act como
modelo para economías pequeñas y emergentes.
127
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 5
SeccIón B:
facultaDes De la fiscalía nacional económica en la Defensa
De la libRe competencia
Jaime aRancibia
Potestad del Fiscal Nacional Económico para desestimar previamente o archivar
una investigación respecto de posibles infracciones al D.L. 211 de 1973 y para
celebrar acuerdos extrajudiciales en materia de fusiones y adquisiciones.
165
eDuaRDo coRDeRo
Sobre las facultades de la FNE para poner término a una investigación sobre la base
de compromisos y/o cambios de conducta por parte de los sujetos investigados.
181
Parte II:
Promoción de la Libre Competencia
Jaime aRancibia
Potestades del Fiscal Nacional Económico para cumplir la función de promoción
de la libre competencia en el DL 211 de 1973.
207
michael Jacobs
Evaluación de los programas de compliance en el derecho de la competencia
norteamericano
223
Parte III:
El Proceso en la Libre Competencia
SeccIón a:
gaRantías y Reglas pRoceDimentales
Raúl núñez
Libre competencia y debido proceso.
239
6 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
anDRés fuchs
Relevancia y admisibilidad de la prueba en libre competencia
285
SeccIón B:
pRincipios que oRDenan el pRoceDimiento
JoRge bofill
Garantías constitucionales y principios legitimadores del poder
sancionador del Estado frente a la aplicabilidad temporal de las normas
del Decreto Ley 211.
421
enRique navaRRo
Alcance de la disposición constitucional, contenida en el artículo 19 Nº 7, letra
f), conforme a la cual, en las causas criminales no se podrá obligar al imputado o
acusado a que declare bajo juramento sobre un hecho propio.
529
SeccIón C:
instituciones pRocesales en la libRe competencia.
Raúl núñez
Prescripción de la acción para perseguir el ilícito anticompetitivo.
547
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 7
antonio bascuñán
La jurisdicción chilena sobre infracciones al Decreto Ley 211 cuya ejecución
parcial o total tiene lugar en el extranjero.
579
Domingo valDés
Acerca de la cosa juzgada en el orden monopólico.
621
SeccIón D:
sanciones en el sistema De libRe competencia.
RicaRDo Jungmann
El injusto monopólico y la graduación de las sanciones.
691
Prólogo
Para los lectores de este libro no resultará sorpresa alguna afirmar que algunas de las
normas que regulan los ilícitos anticompetitivos en nuestro país se encuentran redac-
tadas de manera general y están dotadas de cierta flexibilidad. Estas características
pueden explicarse, en parte, por la historia de nuestro sistema de libre competencia.
Así lo señala el historiador Patricio Bernedo, quién en el libro Historia de la Libre
Competencia en Chile: 1956-2010, destaca cómo la regulación de libre competen-
cia del DL 211 (y su antecedente histórico, la Ley Nº 13.305) sigue muy de cerca a
la Sherman Act de Estados Unidos, norma que además ha servido como verdadero
modelo para las normas protectoras de la competencia de muchos otros países. Así,
esta formulación general y flexible que puede encontrarse en el DL 211 no es ningu-
na anomalía a nivel mundial, sino más bien sigue una marcada tendencia de las más
importantes jurisdicciones, incluida Europa.
No es sólo por razones históricas y comparadas que parte de las normas
del DL 211 son generales y flexibles, sino que también existen muy buenas razones
sustantivas para que esto sea así. La ductilidad de estas normas –pensemos, por
ejemplo, en el artículo 3° del DL 211- permite encasillar como anticompetitivos
una variedad de ilícitos, siempre que se condigan con la descripción expresa de la
norma. Lo anterior es positivo y necesario, puesto que, si la descripción de los ilí-
citos pretendiera ser excesivamente detallada y existiera un catálogo exhaustivo de
conductas consideradas como anticompetitivas, existiría la posibilidad de que ciertos
ilícitos queden fuera de dichas descripciones y, por tanto, permanezcan impunes,
lo que obligaría a modificaciones frecuentes de dicho texto. Una estructura de este
tipo permite evitar que se evada el sentido de la norma, que descansa en un evidente
contenido económico, por cierto dinámico y en constante evolución.
En nuestra visión, la manera general y flexible de cómo se encuentran redac-
tadas partes del DL 211 es una fortaleza y necesidad para el sistema de libre com-
petencia. Sin perjuicio de lo anterior, la flexibilidad de estas normas, implica que en
algunos casos, debe realizarse un esfuerzo interpretativo para precisar con exactitud
la licitud o ilicitud de una conducta. En palabras de la propia Excelentísima Corte
Suprema, a propósito del proyecto de la ley N° 19.911 que creó el Tribunal de Defen-
sa de la Libre Competencia (TDLC), ésta estima que es “procedente establecer una
norma amplia con ejemplos básicos, para que los integrantes del tribunal decidan
en cada caso qué conducta constituye un atentado a la libre competencia.”
Una consecuencia directa de estas características que venimos comentando
es que ha sido el TDLC junto a la Excelentísima Corte Suprema quienes, interpre-
tando el DL 211, han delimitado los contornos de diversas normas. Para llevar a cabo
esta relevante función interpretativa, los referidos órganos jurisdiccionales, han re-
currido también a la doctrina y a la jurisprudencia –tanto nacional como extranjera-,
fuentes que han jugado un rol fundamental, ayudando a dilucidar conceptos como
“poder de mercado” o “abuso de posición de dominante”, entre otros.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 9
I. ANTECEDENTES
Al igual que en el caso de las jurisdicciones con mayor tradición en la materia, el Dere-
cho de la Competencia de Chile está estructurado fundamentalmente -desde un punto
de vista conductual- sobre la base de una prohibición de colusión entre competidores.
La competencia supone que las empresas tomen sus decisiones económicas
que recaen sobre variables esenciales de competencia -precio, producción, zonas
Esta redacción fue establecida por la reciente Ley Nº 20.945 de 2016, que
perfecciona el sistema de defensa de la libre competencia. Ella se diferencia de su
antecesora, plasmada en la Ley Nº 20.361 de 2009,2 en algunos aspectos.
En primer lugar, como conductas constitutivas del ilícito de colusión se ha
eliminado la distinción entre acuerdos “expresos” o “tácitos”. La modificación ha-
bría estado basada en el hecho de armonizar la redacción con la norma que sirvió
de antecedente a esta disposición, que es el artículo 101.1 del Tratado de Funciona-
miento de la Unión Europea, que simplemente distingue entre “acuerdos” o “prácti-
1
Como señaló la Corte Suprema de [Link]. en Copperweld v. Independence Tube 467 U.S. 752, 768-769
(1984): “Concerted activity inherently is fraught with anticompetitive risk. It deprives the marketplace of the indepen-
dent centers of decision making that competition assumes and demands” [“La actividad concertada está por naturaleza
cargada de riesgo anticompetitivo. Priva al mercado de los centros de decisión independientes que la competencia
asume y demanda”]. En el mismo sentido, nuestra Corte Suprema en FNE contra Agrícola Agrosuper S.A. y otros, Rol
27181-2014, Sentencia de 29 de septiembre de 2015, C. 37º: “De todo lo dicho resulta como principio fundamental que
las reglas de la libre competencia imponen a los competidores un obrar autónomo e independiente que implica que se
llevará a cabo una lucha competitiva en pos de alcanzar los mejores resultados económicos posibles”.
2
El literal a) del inciso segundo del artículo 3º establecido por la Ley Nº 20.361 disponía que: “Se consi-
derarán, entre otros, como hechos, actos o convenciones que impiden, restringen o entorpecen la libre competencia,
o que tienden a producir dichos efectos, los siguientes: ‘a) Los acuerdos expresos o tácitos entre competidores, o las
prácticas concertadas entre ellos, que les confieran poder de mercado y que consistan en fijar precios de venta, de
compra u otras condiciones de comercialización, limitar la producción, asignarse zonas o cuotas de mercado, excluir
competidores o afectar el resultado de procesos de licitación.’
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 17
3
El artículo 101.1. del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea establece que: “Serán incompati-
bles con el mercado común y quedarán prohibidos todos los acuerdos entre empresas, las decisiones de asociaciones
de empresas y las prácticas concertadas que puedan afectar al comercio entre los Estados miembros y que tengan por
objeto o efecto impedir, restringir o falsear el juego de la competencia dentro del mercado común y, en particular, los
que consistan en: fijar directa o indirectamente los precios de compra o de venta u otras condiciones de transacción; li-
mitar o controlar la producción, el mercado, el desarrollo técnico o las inversiones; repartirse los mercados o las fuentes
de abastecimiento; aplicar a terceros contratantes condiciones desiguales para prestaciones equivalentes, que ocasionen
a éstos una desventaja competitiva; subordinar la celebración de contratos a la aceptación, por los otros contratantes,
de prestaciones suplementarias que, por su naturaleza o según los usos mercantiles, no guarden relación alguna con el
objeto de dichos contratos”.
4
En jurisprudencia, véase Corte Suprema, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012,
Sentencia de 7 de septiembre de 2012, C. 80º. En doctrina, véase Cristóbal Eyzaguirre B. y Jorge Grunberg P., “Colu-
sión monopólica. Prueba de la colusión, paralelismo de conductas y factores añadidos”, 4 Revista Anales de Derecho
UC. Temas de Libre Competencia 57, 60-61. (2008); Domingo Valdés P., “Tipicidad y regla per se en las colusiones
monopólicas horizontales” 4 Revista Anales de Derecho UC. Temas de Libre Competencia 81, 89. (2008); y Fernando
Araya J., “Derecho de la Libre Competencia”, 24 Revista Chilena de Derecho Privado 233, 248 (2015).
5
Como explica Whelan: “This form of collusion can occur where parties to a horizontal agreement or
concerted practice conspire directly with one “hub” or main party, who may be either a supplier or distributor”
[“Esta forma de colusión puede ocurrir cuando las partes de un acuerdo horizontal o práctica concertada conspiran
directamente con un “eje” o parte principal, quien puede ser indistintamente un proveedor o distribuidor”]. Peter
Whelan, “Trading Negotiations Between Retailers and Suppliers: A Fertile Ground for Anti-Competitive Horizontal
Information Exchanges”, 5 European Competition Journal 823, 824-825 (2009).
6
En este sentido, se ha sostenido por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia en FNE contra
Asociación Gremial de Ginecólogos Obstetras de la Provincia de Ñuble y otros, Rol C 265- 2013, Sentencia Nº
145/2015, C. 3º: “Que el artículo 3º, letra a), del D.L. N° 211 señala que se consideran como hechos, actos o con-
venciones contrarios a la libre competencia “los acuerdos expresos o tácitos entre competidores, o las prácticas con-
certadas entre ellos, que les confieran poder de mercado y que consistan en fijar precios de venta, de compra u otras
condiciones de comercialización, limitar la producción, asignarse zonas o cuotas de mercado, excluir competidores
o afectar el resultado de procesos de licitación”. Esta disposición no es más que una especificación de lo dispuesto
en el inciso primero de dicho artículo, que en su parte pertinente señala que será sancionado todo aquel que ‘eje-
cute o celebre, individual o colectivamente, cualquier hecho, acto o convención que impida, restrinja o entorpezca
la libre competencia, o que tienda a producir dichos efectos’”) (énfasis agregado).
18 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
los competidores directos que se han coludido podrían ser, sin lugar a duda alguna,
objeto de las facultades especiales de investigación consagradas en la letra n) del
artículo 39 del DL 211, así como valerse de los beneficios que la ley ha establecido
para el programa de delación compensada que regula el artículo 39 bis del DL 211.
En tercer lugar, se ha derogado la exigencia legal de que los acuerdos o
prácticas concertadas deban en cualquier caso conferir poder de mercado para ser
sancionados. Al igual que las jurisdicciones con mayor tradición en la disciplina, la
Ley Nº 20.945 establece que los denominados carteles duros, es decir, aquellas co-
lusiones que consistan en fijar precios de venta o de compra, limitar la producción,
asignarse zonas o cuotas de mercado o afectar el resultado de procesos de licitación,
son considerados como anticompetitivos por la sola existencia del acuerdo o prác-
tica concertada que recaiga sobre alguna de las variables de competencia esenciales
descritas por la norma, sin que sea necesario acreditar la existencia de poder de
mercado. Esta reforma introduce lo que en el derecho comparado se denomina como
“regla per se” (per se rule) para carteles duros (hardcore cartels).7
No obstante, la norma mantiene la exigencia de acreditar que el acuerdo o la
práctica concertada confieran poder de mercado en aquellos casos que consistan en
determinar condiciones de comercialización o excluir a actuales o potenciales com-
petidores, pues en estas hipótesis podría resultar necesario evaluar en forma amplia
si la conducta es o no anticompetitiva a la luz de lo que en el derecho comparado se
denomina “regla de la razón” (rule of reason).
Sin perjuicio de lo expresado en el párrafo anterior, cabe señalar que para los
efectos del presente Informe, en virtud de lo afirmado por el requerimiento8 y aten-
dido lo resuelto por la jurisprudencia9, el tipo de colusión aplicable en esta materia
correspondería al establecido por la Ley Nº 20.361 en la letra a) del inciso 2º del
artículo 3º del DL 211.10
En relación con esta norma, nuestra jurisprudencia ha resuelto que “para
sancionar una conducta colusoria se debe acreditar: la existencia de un acuerdo o
práctica concertada sobre una variable relevante de competencia (tales como afec-
tar precios y cantidades, o repartirse mercados); que éste se ha materializado entre
7
Según explica Robert Bork, The Antitrust Paradox. A Policy at War with Itself (2ª ed., Free Press, New
York 1993), p. 67, “The per se rule against naked price fixing and similar agreements not to compete is the oldest
and clearest of antitrust doctrines, and its existence can be explained only by a preference for consumer welfare as
the exclusive goal of antitrust” [“La regla per se en contra de acuerdos desnudos de fijación de precios y acuerdos
similares de no competir es la más antigua y nítida de las doctrinas del derecho de la competencia, y su existencia
puede ser explicada únicamente por una preferencia por el bienestar del consumidor como el objetivo exclusivo de
esta disciplina”].
8
El requerimiento de la Fiscalía Nacional Económica, en su párrafo Nº 3, afirma que los acuerdos o
prácticas concertadas imputados tuvieron lugar “al menos entre los años 2008 y 2011”.
9
Nuestra Corte Suprema, en FNE contra Agrícola Agrosuper S.A. y otros, Rol 27181-2014, Sentencia de
29 de septiembre de 2015, C. 80º, afirmó: “Que en las infracciones de carácter permanente o de duración continua
en las que sólo existe una voluntad inicial, habrá de estarse -tal como se consignó en el fallo impugnado- al último
acto constitutivo de la infracción para los efectos de determinar la ley aplicable”.
10
Vid. n. 2.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 19
El derecho chileno en el literal a) del inciso 2º del artículo 3º del DL 211 establece que
el ilícito de colusión se puede cometer a través de acuerdos o prácticas concertadas.
La noción de acuerdo como elemento determinante de la conducta proviene
de la legislación estadounidense12 y desde ahí ha permeado a las legislaciones com-
paradas más relevantes en la materia, incluida la chilena.
En cambio, el concepto de práctica concertada es ajeno al derecho esta-
dounidense, tiene su origen en el derecho de la Unión Europea y ha influenciado las
legislaciones internas de los países europeos y otras como es el caso de Chile.
A la fecha, la jurisprudencia chilena recaída en casos de colusión no ha
ahondado en las diferencias entre los acuerdos y las prácticas concertadas. Para los
efectos de intentar discernir sus contornos conceptuales, resulta necesario acudir a la
jurisprudencia y doctrina europeas.
a) El concepto de acuerdo
11
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Asociación Gremial de Ginecólogos Obste-
tras de la Provincia de Ñuble y otros, Rol C 265-2013, Sentencia Nº 145/2015, C. 4º. Casi en el mismo sentido, nues-
tra Corte Suprema en FNE contra Agrícola Agrosuper S.A. y otros, Rol 27181-2014, Sentencia de 29 de septiembre
de 2015, C. 40º (“[L]os elementos esenciales del tipo de colusión son los siguientes: i) la existencia de un acuerdo;
ii) su objeto; iii) la aptitud objetiva de dicho acuerdo para producir algún efecto contrario a la libre competencia,
pudiendo ser éste concreto o sólo potencial, y iv) la voluntad y decisión conjunta de llevar a cabo el acuerdo”).
12
A pesar de que el artículo 1 de la Sherman Act no se refiere explícitamente a la voz “acuerdo” (agreement),
la jurisprudencia estadounidense ha sido clara en que ella es sinónima de las voces “combinación” (combination)
o “conspiración” (conspiracy) que el referido estatuto contempla. En palabras de Areeda y Hovenkamp: “The
courts sometimes speak of ‘combination’, sometimes of ‘conspiracy,’ or sometimes simply of the nonstatutory term
‘agreement.’ They usually use these terms interchangeably, and the use of one term does not imply any distinction
between them” [“Los tribunales a veces hablan de ‘combinación’, algunas de ‘conspiración’, u otras simplemente
del término ‘acuerdo’ que es extraño a la ley. Ellos usualmente usan estos términos de modo intercambiable, y el uso
de un término no implica distinción alguna entre ellos”]. Phillip E. Areeda y Herbert Hovenkamp, Antitrust Law. An
Analysis of Antitrust Principles and Their Application, vol. VI (3ª ed., Aspen Publishers, Nueva York 2010), p. 20.
13
Caso T-41/96 [2000] ECR II-3383, párrafo 69.
20 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
14
Corte Suprema, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012, Sentencia de 7 de sep-
tiembre de 2012, C. 79º (“El acuerdo. El elemento volitivo es esencial en la colusión y con arreglo a la ley puede ser
expreso o tácito”).
15
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Asociación Gremial de Ginecólogos Obs-
tetras de la Provincia de Ñuble y otros, Rol C 265-2013, Sentencia Nº 145/2015, C. 5º (“En términos generales,
la supresión de la voluntad individual de dos o más agentes competidores y su cambio por una voluntad colectiva
unificadora de sus decisiones es, en sede de libre competencia, considerado un “acuerdo”, cualquiera sea el modo en
que éste se manifieste”).
16
Véase Richard Whish y David Bailey, Competition Law (8ª ed., Oxford University Press, Oxford
2015), pp. 104-105 y Jonathan Faull y Ali Nikpay, The EU Law of Competition (3ª ed., Oxford University Press,
Oxford 2014), pp. 204-205.
17
Corte Suprema, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012, Sentencia de 7 de sep-
tiembre de 2012, C. 78º.
18
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Asociación Gremial de Ginecólogos Obs-
tetras de la Provincia de Ñuble y otros, Rol C 265-2013, Sentencia Nº 145/2015, C. 5º.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 21
19
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Servicios Pullman Bus Costa Central y
otros, Rol C 234-2011, Sentencia Nº 136/2014, C. 18º.
20
Si bien la versión en idioma español de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea em-
plea la voz “convenio”, ella debe entenderse como sinónimo de “acuerdo”, por cuanto en la versión en idioma inglés
de la misma sentencia se emplea la voz “agreement”.
21
ICI v. Comisión. Caso 48/69 [1972] ECR 619, párrafo 64.
22
ICI v. Comisión. Caso 48/69 [1972] ECR 619, párrafo 65.
23
Suiker Unie v. Comisión. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 174.
24
Suiker Unie v. Comisión. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 175.
25
Suiker Unie v. Comisión.. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 173.
26
Suiker Unie v. Comisión. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 173.
22 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
Por otra parte, Faull y Nikpay se refieren a que el derecho europeo tuvo
como objetivo, al establecer el concepto de práctica concertada “el evitar que las
empresas evadieran la aplicación del artículo 101 (1) [del Tratado de Funciona-
miento de la Unión Europea] a través de coludirse de una manera anticompetitiva
que no alcanzara a configurar un acuerdo”29.
Según la doctrina europea, tres son los elementos necesarios para acreditar
la existencia de una práctica concertada. En primer lugar, algún tipo de contacto
entre las empresas es necesario, el cual puede ser indirecto o débil. En segundo lu-
gar, debe existir algún tipo de consenso entre las partes en cuanto a cooperar en lu-
gar de competir. Por último, debe existir una conducta subsecuente en el mercado
y una relación de causalidad con ésta que tenga como antecedente la concertación
entre las partes30.
27
Suiker Unie v. Comisión.. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 174.
28
Whish y Bailey, n. 16, p. 118 (“[T]here must be a mental consensus whereby practical cooperation is
knowingly substituted for competition; however the consensus need not be achieved verbally, and can come about
by direct or indirect contact between the parties”).
29
Faull y Nikpay, n. 16, p. 218 (“The aim of the Treaty, in establishing the concept of concerted practice,
is to prevent undertakings from evading the application of Article 101 (1) by colluding in an anti-competitive man-
ner which falls short of an agreement”).
30
Faull y Nikpay, n. 16, p. 220
31
Suiker Unie v. Comisión. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 175.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 23
contacto se puede alcanzar por vía directa o indirecta32. Por vía directa se alcanza a
través del intercambio de información entre los competidores directos, como sería
el caso en que dos o más competidores participan de una o más reuniones para tal
efecto. En cambio, por vía indirecta se alcanza a través de la concurrencia de un
agente intermediario que sirve de puente o punto de conexión entre los competidores
directos, como ocurre, por ejemplo, en las colusiones en que una asociación gremial
actúa como vehículo a través del cual funciona la colusión o en aquellas colusiones
denominadas hub-and-spoke.
32
Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Dolefood Company, Inc. v. Comisión. Caso C- 286/13 [2015].
párrafo 120 (“Si bien es cierto que esta exigencia de autonomía no excluye el derecho de los operadores económicos
a adaptarse con habilidad al comportamiento que han comprobado o que prevén que seguirán sus competidores, sí
se opone, sin embargo, de modo riguroso, a toda toma de contacto directo o indirecto entre dichos operadores por
la que se pretenda influir en el comportamiento en el mercado de un competidor actual o potencial, o desvelar a tal
competidor el comportamiento que uno mismo va a adoptar en el mercado o que se pretende adoptar en él, si dichos
contactos tienen por objeto o efecto abocar a condiciones de competencia que no correspondan a las condiciones
normales del mercado de que se trate, teniendo en cuenta la naturaleza de los productos o de los servicios prestados,
el tamaño y número de las empresas y el volumen de dicho mercado”).
33
Como señala la Comisión Europea en sus Directrices sobre la aplicabilidad del artículo 101 del Tratado
de Funcionamiento de la Unión Europea a los acuerdos de cooperación horizontal (2011), párrafo 61: “[E]l intercam-
bio de información puede constituir una práctica concertada si reduce la incertidumbre estratégica en el mercado,
facilitando con ello la colusión, es decir, si los datos intercambiados son estratégicos. Así, pues, el intercambio de
datos estratégicos entre los competidores equivale a una concertación, porque reduce la independencia de la conduc-
ta de los competidores en el mercado y disminuye sus incentivos para competir”.
34
Suiker Unie v. Comisión. Caso 40/73 [1975] ECR 1663, párrafo 173.
35
Traducción de la expresión en inglés “meeting of minds”.
24 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
36
Caso T-25/95 Cimenteries v. Comisión [2000] ECR II-491, párrafo 1852.
37
Caso T-25/95 Cimenteries v. Comisión [2000] ECR II-491, párrafo 1389 (“Pues bien, según jurispru-
dencia reiterada, el hecho de que una empresa no se pliegue a los resultados de reuniones cuyo objeto sea manifies-
tamente contrario a la libre competencia no puede eximirla de su plena responsabilidad derivada de su participación
en la práctica colusoria, siempre que no se haya distanciado abiertamente del contenido de las reuniones”).
38
Whish y Bailey, n. 16, p. 118 (“[T]here must be a mental consensus whereby practical cooperation is
knowingly substituted for competition; however the consensus need not be achieved verbally, and can come about
by direct or indirect contact between the parties”).
39
Caso C-199/92 Hüls v. Comisión [1999] ECR I-4287, párrafo 162 (“No obstante, puede presumirse,
salvo prueba en contrario, que corresponde aportar a los operadores interesados, que las empresas que participan en
la concertación y que permanecen activas en el mercado toman en consideración la información intercambiada con
sus competidores, a fin de determinar su comportamiento en dicho mercado”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 25
40
Caso C-199/92 Hüls v. Comisión [1999] ECR I-4287, párrafo 167.
41
Faull y Nikpay, n. 16, p. 221 (“Case law suggests that to rebut the presumption of causality -between
the concertation and a party’s market conduct (eg attempting to charge higher prices) - the undertaking in question
must at least have ended its participation in the meeting as soon as the anti-competitive nature of the gathering
became apparent and to publicly distanced itself from what was discussed in order not to give the impression to the
other participants that it subscribed to the aim of the meeting and would act in conformity with it”).
42
Como señalan Faull y Nikpay, n. 16, p. 225: “It can be difficult to identify exactly where an agreement
ends and a concerted practice starts. The concepts are fluid and may overlap. An infringement may begin in one form
and, as it evolves over time, progressively assume some or all the characteristics of another. In fact, it often makes
little sense to try to draw a distinction between the two concepts as an infringement may present simultaneously the
characteristics of an agreement and a concerted practice. Indeed, in cartel cases, the Commission often alleges that
an agreement and/or concerted practice has taken place without distinguishing the two” (“Puede ser difícil identificar
exactamente cuándo termina un acuerdo y comienza una práctica concertada. Los conceptos son fluidos y pueden
traslaparse. Una infracción puede comenzar de una forma y, conforme evoluciona durante el tiempo, progresiva-
mente asumir algunas o todas las características de otra. De hecho, a menudo hace poco sentido intentar trazar una
distinción entre los dos conceptos, dado que una infracción puede presentar simultáneamente las características
de acuerdo y práctica concertada. En efecto, en casos de carteles, la Comisión a menudo alega que un acuerdo y/o
práctica concertada ha tenido lugar sin distinguir entre los dos”).
26 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
43
Los mismos Faull y Nikpay, n. 16, p. 1224, expresan al respecto: “While the majority of cartel cases
dealt with by the Commission involve an ‘agreement’, often in combination with ‘concerted practices’, a trend
towards looser forms of cooperation between undertakings can be discerned in recent years, thus bringing forth
the possibility of a cartel decision based purely on a ‘concerted practice’. It is therefore worth recalling what
constitutes an agreement on the one hand, and a concerted practice on the other” (“Mientras que la mayoría de los
casos de cartel resueltos por la Comisión involucran un ‘acuerdo’, a menudo en combinación con ‘prácticas con-
certadas’, durante los años recientes es posible discernir una tendencia hacia formas menos definidas de coopera-
ción entre empresas, creando la posibilidad de decisiones en casos de cartel basadas puramente en una ‘práctica
concertada’. Por lo tanto, es importante recordar qué constituye un acuerdo, por una parte, y qué constituye una
práctica concertada, por la otra”).
44
Okeoghene Odudu, “Indirect Information Exchange: The Constituent Elements of Hub and Spoke
Collusion”, 7 European Competition Journal 205, 221 (2011). (“The concept of a concerted practice enables the
legal element of collusion to be satisfied by something less than common intention - to accept that a concerted
practice can be said to exist when there is conduct that reduces uncertainty”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 27
Según Faull y Nikpay, “el término ‘hub and spoke’ se refiere a situaciones en las cua-
les (a) dos o más proveedores intercambian información o de otra manera se coluden
con la ayuda de un distribuidor que actúa como un ‘conducto’ para ellos, o (b) dos o
más distribuidores que efectúan lo mismo con la ayuda de un proveedor”45.
Una descripción precisa del modo en que opera una colusión hub-and- spoke
fue plasmada por la Corte de Apelaciones Federal del 6º Circuito de [Link]., en el
caso Total Benefits Planning Agency, Inc. v. Anthem Blue Cross and Blue Shield:
45
Faull y Nikpay, n. 16, p. 221 (“The term ‘hub and spoke’ refers to situations where either (a) two or
more suppliers exchange information or otherwise collude with the help of a distributor which acts as a ‘conduit’ for
them, or (b) two or more distributors do so with the help of a supplier”).
46
Total Benefits Planning Agency, Inc. v. Anthem Blue Cross and Blue Shield, 552 F 3d 430, 436 (6th Cir.
2008) (“A hub and spoke conspiracy involves a hub, generally the dominant purchaser or supplier in the relevant
market, and the spokes, made up of the distributors involved in the conspiracy. The rim of the wheel is the connecting
agreements among the horizontal competitors (distributors) that form the spokes”).
47
United States v. Apple, Inc., 791 F.3d 290, 314 (2d Cir. 2015) “([C]ourts have long recognized
the existence of ‘hub-and-spoke’ conspiracies in which an entity at one level of the market structure, the ‘hub,’
coordinates an agreement among competitors at a different level, the ‘spokes.’ Howard Hess Dental Labs. Inc. v.
Dentsply Int’l, Inc., 602 F.3d 237, 255 (3d Cir. 2010); see also Toys “R” Us, Inc. v. FTC, 221 F.3d 928, 932-34 (7th
Cir. 2000). These arrangements consist of both vertical agreements between the hub and each spoke and a horizontal
agreement among the spokes ‘to adhere to the [hub’s] terms,’ often because the spokes ‘would not have gone along
with [the vertical agreements] except on the understanding that the other [spokes] were agreeing to the same thing.’
VI Phillip E. Areeda & Herbert Hovenkamp, Antitrust Law 11 ¶ 1402c (3d ed. 2010) (citing PepsiCo, Inc. v. Coca-
Cola Co., 315 F.3d 101 (2d Cir. 12 2002))”).
28 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
Para sancionar una colusión hub-and-spoke no basta con analizar las re-
laciones verticales que se planteen en el caso concreto. Ello fluye a partir de que
el intercambio de información entre proveedores y distribuidores forma parte de
la cotidianeidad de sus relaciones comerciales, y el Derecho de la Competencia
en ningún caso buscará impedir que se intercambie información relativa a aspec-
tos sensibles o estratégicos para competir en el ámbito estricto de las relaciones
verticales48.
Sin embargo, dicha situación cambia cuando tales relaciones verticales
son parte de un esquema para lograr una colusión entre competidores. Como lo ex-
presó la Corte Suprema de [Link]. en su fallo Leegin Creative Leather Products,
Inc. v. PSKS, Inc.:
48
Como expresan Faull y Nikpay, n. 16, pp. 223-224: “[W]hilst it is easy, for example, to understand
why a meeting between competitors at which commercially sensitive matters are discussed creates a presumption
of anticompetitive conduct, the same is not true for contact between a supplier and a distributor. By definition,
they have a commercial relationship which often requires contact and possibly some coordination of commercial
activities” [“Mientras que es fácil, por ejemplo, entender por qué una reunión entre competidores en la cual se
discuten asuntos comercialmente sensibles crea una presunción de conducta anticompetitiva, lo mismo no es
verdadero para el contacto entre un proveedor y un distribuidor. Por definición, ellos tienen una relación comercial
que a menudo requiere contacto y posiblemente alguna coordinación de actividades comerciales”].
49
Corte Suprema de [Link]., Leegin Creative Leather Products, Inc. v. PSKS, Inc. 551 U. S. 877, 893
(2007): “Vertical price restraints also might be used to organize cartels at the retailer level. A group of retailers might
collude to fix prices to consumers and then compel a manufacturer to aid the unlawful arrangement with resale price
maintenance. In that instance the manufacturer does not establish the practice to stimulate services or to promote its
brand but to give inefficient retailers higher profits. Retailers with better distribution systems and lower cost struc-
tures would be prevented from charging lower prices by the agreement. Historical examples suggest this possibility
is a legitimate concern”.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 29
50
Margaret C. Levenstein y Valerie Y. Suslow, “How Do Cartels Use Vertical Restraints? Reflections
on Bork’s The Antitrust Paradox”, 57 Journal of Law and Economics S33, S47 (2014) (“Our observation of the
relatively frequent use of these vertical restraints by cartels that actively hid their horizontal restraints suggests that
this is a concern for antitrust policy”). Las mismas autoras agregan, en S41-S42: “An examination of a sample of
81 international cartels convicted of engaging in price fixing between 1990 and 2007 shows that there is evidence
that 20 had distributor participation or used vertical restraints in some form to support the cartel) (“Un examen de
la muestra de 81 carteles internacionales condenados por involucrarse en fijación de precios entre 1990 y 2007
demuestra que hay evidencia de que 20 de ellos tuvieron la participación de un distribuidor o utilizaron de alguna
forma restricciones verticales para apoyar el cartel”).
51
Los acuerdos de gestión por categoría han sido definidos como “acuerdos por los cuales, dentro de
un acuerdo de distribución, el distribuidor confía al proveedor (el «capitán de categoría») la comercialización de
una categoría de productos, incluyendo en general no sólo productos del proveedor, sino también productos de sus
competidores. El capitán de categoría puede tener así una influencia sobre, por ejemplo, la ubicación del producto y
su promoción en el establecimiento y la selección de productos para el establecimiento”. Comisión Europea, Direc-
trices relativas a las restricciones verticales [2010] OJ C130/1, párrafo 209.
52
Comisión Europea, Directrices relativas a las restricciones verticales [2010] OJ C130/1, párrafo 211.
53
Barak Orbach, Hub-and-Spoke Conspiracies, The Antitrust Source (abril 2016), p. 3 (“Under antitrust
law, the characteristic that separates an unlawful conspiracy facilitated through vertical relationships from a lawful
vertical agreement is proof of a horizontal “agreement” among competitors. In hub-and-spoke conspiracies, this
agreement is the “rim” that connects the spokes. Without the rim, an alleged hub-and-spoke cartel is merely a set of
vertical relationships (or restraints) that result in parallel conduct and does not establish a horizontal conspiracy”).
30 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
“En algunos casos planteados bajo el artículo 1 [de la Sherman Act], los
tribunales han encontrado la existencia de un acuerdo horizontal basado
no en las comunicaciones entre competidores, sino que a través de un
conjunto de acuerdos verticales entre cada competidor individual y un
cliente o proveedor vertical común. Esto es lo que se conoce como la
colusión ‘hub- and-spoke’”54.
54
American Bar Association, Antitrust Law Developments (7ª ed., ABA, Chicago 2007), p. 20 (“In some
Section 1 cases, courts have found the existence of a horizontal agreement based not on communications among
competitors but rather through a series of vertical agreements between each individual competitor and a common
vertical customer or supplier. This is known as the ‘hub-and-spoke conspiracy”).
55
La doctrina de la infracción única y continua (single and continuous infringement) desarrollada por la
jurisprudencia europea postula que “sería artificial dividir una serie de actos o una conducta continua que forman
parte de un plan total. Como queda claro del examen de su tipología, los carteles raramente se caracterizan por una
única reunión en la cual el plan completo del cartel es redactado en un documento puro y simple. Más bien, los
carteles usualmente consisten en un complejo arreglo de contactos colusivos durante un período extendido, cada
uno de los cuales, a su manera, puede constituir una infracción al artículo 101” (“[...] it would be artificial to split
a series of acts or a continuous conduct that form part of an overal plan. As is clear from the earlier examination of
their typology, cartels are rarely, if ever, characterized by a single meeting at which the entire game-plan of the cartel
is drawn up in one neat and simple document. Rather, cartels usually consist of a complex arrangement of collusive
contacts over an extended period, each of which on its own may be an infringement of article 101”). Faull y Nikpay,
n. 16, pp. 1227-1228.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 31
“El artículo 1 [de la Sherman Act] prohíbe los acuerdos que irrazonable-
mente restrinjan el comercio, sin importar la configuración que ellos to-
men ni las etiquetas que nosotros les demos. Una colusión hub-and-spoke
es simplemente una colección de acuerdos verticales y horizontales”58.
56
Faull y Nikpay, n. 16, p. 225 (“[T]he criteria for establishing a single and continuous infringement are
adecuate in that they allow the attribution to competitors (eg distributors) of purportedly independent interactions
between players that are not competitors (ie between a supplier and a distributor). The criteria for establishing a
single and continuous infringement ensure that only where those purportedly independent interactions that are in
fact part of an overall plan to which all parties intentionally contribute and where the parties are aware (or should be
aware) of the other parties’ conduct will lead to a finding of a concerted practices in a hub-and-spoke situation. These
are clearly circumscribed conditions that ensure that normal business interactions between suppliers and distributors
will not need to be unduly stifled in order to avoid being part of a ‘hub-and-spoke’ cartel”).
57
Odudu, n. 44, pp. 217-218.
58
In re Musical Instruments & Equip. Antitrust Litig., 798 F.3d 1186, [ ] (9th Cir. 2015) (”Section 1
prohibits agreements that unreasonably restrain trade, no matter the configuration they take or the labels we give
them. A hub-and-spoke conspiracy is simply a collection of vertical and horizontal agreements”).
32 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
59
Richard Posner, “The Next Step in the Antitrust Treatment of Restricted Distribution: Per Se Legality”,
48 University of Chicago Law Review 6, 22 (1981) (“[C]ases in which dealers or distributors collude to eliminate
competition among themselves and bring in the manufacturer to enforce their cartel, or in which vertical restrictions
are used to enforce a cartel among manufacturers, can be dealt with under the conventional rules applicable to
horizontal price-fixing conspiracies”).
60
United States v. Apple, Inc., 791 F.3d 290, [ ] (2d Cir. 2015) (“A horizontal conspiracy can use vertical
agreements to facilitate coordination without the other parties to those agreements knowing about, or agreeing to,
the horizontal conspiracy’s goals”).
61
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol C
184-2008, Nº 119/2012, C. 17º (“Que, en cuanto a la excepción perentoria de “legitimidad pasiva incompleta” alega-
da por Cruz Verde en su contestación y fundada en que -a su juicio- no habría ninguna lógica en no haber requerido
a los laboratorios, que habrían actuado como coordinadores, comisarios e incluso implementadores del cartel denun-
ciado, este Tribunal estima que el hecho de que pueda haber otras personas que hayan cometido también infracciones
a la libre competencia, relacionadas o no con la acusación de autos, no impide en modo alguno que pueda imputarse
a las requeridas la comisión de conductas anticompetitivas y ejercitar una pretensión sancionatoria en su contra.
Así, la conducta denunciada en el requerimiento es la colusión de las cadenas de farmacias para subir los precios a
público de medicamentos, y no una colusión entre laboratorios. Lo que se indica respecto de laboratorios es que ha-
brían cooperado en la comisión de dicho ilícito o cometido algún otro, sin que la Fiscalía haya ejercido una acción
sancionatoria a su respecto, cuestión que no importa obstáculo alguno para el ejercicio del deber inexcusable que
tiene este Tribunal de juzgar las cuestiones que se someten a su conocimiento en el ámbito de su jurisdicción”). En
el mismo sentido, vid. C. 44º (...“Lo anterior, toda vez que en dichas sentencias se analizaron acusaciones de atenta-
dos contra la libre competencia por parte de laboratorios relacionados con medicamentos específicos -en los que la
sustitución sí era una amenaza relevante para cada actor del mercado- y no, como en el caso de autos, una conducta
concertada entre las principales distribuidores minoristas para subir el precio de venta a público de un conjunto de
medicamentos...”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 33
Por el contrario, para el caso que se pretendiera sancionar a los agentes ver-
ticalmente relacionados con los competidores directos que se coluden bajo un esque-
ma hub-and-spoke, entonces sí que sería necesario acreditar su conocimiento de la
colusión horizontal o su participación en ella62.
El vínculo entre competidores directos en el contexto de una colusión hub-
and-spoke puede ser acreditado tanto a través de prueba directa como prueba indi-
recta o circunstancial63. Lo importante, tal como lo expresó la Corte Suprema de
[Link]. en su fallo en el caso Monsanto Co. v. Spray-Rite Service Corp., es que:
“El estándar correcto es que debe existir evidencia que tienda a ex-
cluir la posibilidad de actuación independiente por [las demandadas
de colusión]. Esto es, debe existir prueba directa o circunstancial que
razonablemente tienda a probar que [las demandadas] tuvieron un
compromiso consciente para un esquema común diseñado a lograr un
objetivo ilegal”64.
62
En la sentencia de primera instancia del caso United States v. Apple, Inc., 952 F. Supp. 2d 638 (2013)
se expresa: “Cuando un actor vertical está imputado de haber participado en un acuerdo horizontal ilegal, los de-
mandantes deben demostrar que la colusión horizontal existió y que el competidor vertical fue un participante con
conocimiento de dicho acuerdo y facilitó el esquema”(“Where a vertical actor is alleged to have participated in an
unlawful horizontal agreement, plaintiffs must demonstrate both that a horizontal conspiracy existed, and that the
vertical player was a knowing participant in that agreement and facilitated the scheme”).
63
En esta misma línea, nuestra Corte Suprema ha reconocido que “el acuerdo colusorio entre agentes
económicos puede ser acreditado tanto por prueba directa como indirecta”. Véase Corte Suprema, FNE contra Aso-
ciación Gremial de Ginecólogos Obstetras de la Provincia de Ñuble y otros, Rol 5609-2015, Sentencia de 7 de enero
de 2016, C. 9º. En el mismo sentido, Corte Suprema, FNE contra Agrícola Agrosuper S.A. y otros, Rol 27181-2014,
Sentencia de 29 de septiembre de 2015, C. 43º (“En conclusión, el acuerdo colusorio entre agentes económicos pue-
de ser acreditado por prueba directa o indirecta”). Nuestro Tribunal de Defensa de la Libre Competencia también ha
adherido a este criterio; vid. Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Servicios Pullman Bus Costa
Central S.A., Rol C 224-2011, Sentencia Nº 133/2014, C. 152º (“[Debe señalarse que, en general, un acuerdo entre
competidores puede ser acreditado por prueba directa o indirecta, conforme lo establece el artículo 22 inciso segun-
do del D.L. Nº 211. La prueba directa corresponde a toda clase de antecedentes que sean explícitos y que no requie-
ran de inferencias para establecer la proposición o conclusión que se sostiene, como lo puede ser el reconocimiento
de una parte (sin perjuicio que respecto de los demás acusados, tenga el valor probatorio de prueba testimonial),
o bien la existencia de documentos donde consten nítidamente los términos del acuerdo, cuestión esta última que
difícilmente ocurrirá, atendida la naturaleza típicamente clandestina de los acuerdos colusorios. La prueba indirecta,
en cambio, es aquella que, sin probar directamente el hecho que se pretende, permite igualmente tener por acreditado
dicho hecho mediante inferencias, de lo que se sigue que es perfectamente posible acreditar una colusión valiéndose
únicamente de prueba indirecta o de presunciones que lleven inequívocamente a esa conclusión...”). En el mismo
sentido, Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Servicios Pullman Bus Costa Central y otros, Rol
C 234-2011, Sentencia Nº 136/2014, C. 61º.
64
Monsanto Co. v. Spray-Rite Service Corp., 465 U.S. 752, 768 (1984) (“The correct standard is that
there must be evidence that tends to exclude the possibility of independent action by the [defendants]. That is, there
must be direct or circumstantial evidence that reasonably tends to prove that the [defendants] had a conscious com-
mitment to a common scheme designed to achieve an unlawful objective”).
34 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
65
En esta sección y en la siguiente nos hemos basado en lo planteado en Jorge Grunberg y Santiago
Montt, Informe en Derecho Prueba de la Colusión (Centro de Regulación y Competencia de la Facultad de Derecho
de la Universidad de Chile, 2010), pp. 71-95.
66
In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 655 (7th Cir. 2002): “The evidence
upon which a laintiff will rely will usually be and in this case is of two types -economic evidence suggesting that the
defendants were not in fact competing, and noneconomic evidence suggesting that they were not competing because
they had agreed not to compete”. [“La evidencia en base a la cual un demandante se basará usualmente será -y en
este caso lo es- de dos tipos: prueba económica que sugiere que los demandados no estaban de hecho compitiendo,
y prueba no-económica que sugiere que no estaban compitiendo, porque habían acordado no competir”].
67
Monsanto Co. v. Spray-Rite Service Corp., 465 U.S. 752, 768 (1984).
68
Matsushita Elec. Indus. Co. v. Zenith Radio Corp., 475 U.S. 574, 588 (1986) (“[T]he inference of
conspiracy is [must be] reasonable in light of the competing inferences of independent action or collusive action that
could not have harmed respondents”). Por el contrario, “conduct as consistent with permissible competition as with
illegal conspiracy does not, standing alone, support an inference of antitrust conspiracy” (id.).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 35
69
In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 655 (7th Cir. 2002).
70
Vid. John Fingleton, Marie-Barbe Girard y Simon Williams, “The fight against cartels: is a mixed ap-
proach to enforcement the answer?”, en Annual Proceedings of the Fordham Competition Law Institute (Juris Publi-
shing, Inc., Nueva York 2007), p. 10 (“Ultimately, economic analysis alone can only give hints as to which industries
might be prone to cartelisation, and this will rarely pass the threshold for opening a formal investigation”).
71
In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 655 (7th Cir. 2002).
72
In re Flat Glass Antitrust Litigation, 385 F.3d 350, 368 (3d Cir. 2004) (“And viewed collectively and
holistically, there is evidence tending to show that PPG was a party to an agreement to raise the price of flat glass on
three occasions”).
73
Nederlandse Federatieve Vereniging voor de Groothandel op Elektrotechnicsh Gebied v. Commission,
Caso C-105/04 P, ¶ 94 (“The Court has already held that in most cases the existence of an anti-competitive practice
or agreement must be inferred from a number of coincidences and indicia which, taken together, may, in the absence
of another plausible explanation, constitute evidence of an infringement of the competition rules”). Vid. también,
Aalborg Portland A/S v. Commission, Casos C-204, 205, 211, 213, 217, y 219/00 P, ¶ 57.
36 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
“La pregunta de si hubo una acción concertada en este caso sólo puede
ser correctamente determinada si la prueba en la que la decisión recurri-
da se basa no es considerada en forma aislada, sino que como un todo,
siendo tomadas en cuenta las características específicas de los productos
en cuestión”74.
“La prueba debe ser evaluada como un todo y el tribunal debe consi-
derar todas las posibles inferencias razonables que puedan ser deriva-
das de dicha prueba. El tribunal debe sopesar en forma comparativa
las inferencias propuestas por el demandante que indican colusión y
las inferencias ofrecidas por los demandados que indican una conducta
legal e independiente. Finalmente, el tribunal debe determinar cuál es la
versión más probable”76.
74
Imperial Chemical Industries Ltd. v Commission of the European Communities, Caso 48/69 [1972]
ECR 619, [1972] CMLR 557, ¶ 68 (“[T]he question whether there was a concerted action in this case can only be
correctly determined if the evidence upon which the contested decision is based is considered, not in isolation, but
as a whole, account being taken of the specific features of the products in question”).
75
Matsushita Elec. Indus. Co. v. Zenith Radio Corp., 475 U.S. 574, 587 (1986). El contexto procesal es
summary judgement. En Estados Unidos el evaluador de los hechos es el jurado. Pero el tribunal, si la evidencia no
permite que personas razonables puedan concluir que hay colusión, falla el caso de plano, sin enviarlo al jurado, en
favor de los demandados. Dicha evaluación del tribunal debe hacerse considerando el expediente en su totalidad. Si
pasa al jurado, éste es soberano para decidir los hechos sobre los cuales se forme convicción.
76
Alvin K. Klevorick e Isssa B. Kohler-Hausmann, “The Plausibility of Twombly: Proving Horizontal
Agreements After Twombly”, en Einer Elhauge (ed.), Research Handbook on the Economics of Antitrust Law
(Edward Elgar, Norhampton 2012), p. 219 (“[T]he evidence must be evaluated as a whole, and the court must
consider all possible reasonable inferences that could be drawn from such evidence. The court must comparatively
weigh the competing inferences proposed by the plaintiff indicating conspiracy and the reasonable inferences
offered by defendants indicating lawful, independent conduct, and the court must determine which is the more likely
account”). A nivel de Cortes de Apelaciones Federales, vid. por ejemplo, Blomkest Fertilizer, Inc. v. Potash Corp. of
Sask., 203 F.3d 1028, 1033 (8th Cir. 2000) (“all evidence”), Merck-Medco Managed Care, LLC v. Rite Aid Corp.,
201 F.3d 436, 1999 U.S. App. LEXIS 21487 (4th Cir. 1999) (“[a]ll of the evidence viewed together”).
77
In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 651, 661 (7th Cir. 2002): [N]o single
piece of the evidence that we’re about to summarize is sufficient in itself to prove a price-fixing conspiracy. But that
is not the question. The question is simply whether this evidence, considered as a whole and in combination with the
economic evidence, is sufficient to defeat summary judgment.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 37
78
In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 651, 655-656 (7th Cir. 2002) (“The se-
cond trap to be avoided in evaluating evidence of an antitrust conspiracy for purposes of ruling on the defendants’
motion for summary judgment is to suppose that if no single item of evidence presented by the plaintiff points
unequivocally to conspiracy, the evidence as a whole cannot defeat summary judgment... The question for the jury
in a case such as this would simply be whether, when the evidence was considered as a whole, it was more likely that
the defendants had conspired to fix prices than that they had not conspired to fix prices”). Vid. también, In re Flat
Glass Antitrust Litigation, 385 F. 3d 350, 368 (3d Cir. 2004).
79
Corte Suprema, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012, Sentencia de 7 de sep-
tiembre de 2012, C. 80º (énfasis agregado).
80
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol C
184-2008, Sentencia Nº 119/2012, C. 128º (énfasis agregado).
38 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
81
Corte Suprema, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012, Sentencia de 7 de sep-
tiembre de 2012, C. 11º ([E]l grado de convicción que ha requerido esta Corte para sancionar un caso de colusión
es la existencia de una prueba clara y concluyente, lo cual deriva de la naturaleza de la sanción y su trascendencia
concreta, como la que se prolongará en el mercado y que podrá determinar la conducta de los consumidores”). En el
mismo sentido, Corte Suprema, FNE contra Agrícola Agrosuper S.A. y otros, Rol 27181-2014, Sentencia de 29 de
septiembre de 2015, C. 43º (“[C]abe recordar que el grado de convicción que ha sido requerido por esta Corte para
sancionar un ilícito de esta clase [de colusión] es la existencia de una prueba clara y concluyente”).
82
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Servicios Pullman Bus Costa Central y
otros, Rol C 234-2011, Sentencia Nº 136/2014, C. 70º (“Que si bien la Excma. Corte Suprema no definió de manera
categórica el estándar que ella califica como ‘de prueba clara y concluyente’, este tribunal entiende que dicho están-
dar, para poder formar la convicción de este tribunal, exige tener más que simplemente una mayor probabilidad, pero
sin exigir un nivel de certeza ‘más allá de toda duda razonable’, como se exigiría en materia penal”). En el mismo
sentido, Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Asociación Gremial de Ginecólogos Obstetras
de la Provincia de Ñuble y otros, Rol C 265-2013, Sentencia Nº 145/2015, C. 12º (“Que ha quedado establecida,
entonces, de manera clara y concluyente, la existencia de un acuerdo en el presente caso, esto es, la presencia de una
voluntad común de actuación en el mercado que ha suprimido a la toma de decisiones de manera individual”).
83
Corte Suprema, FNE contra Asfaltos Chilenos S.A. y otros, Rol 5128-2016, Sentencia de 12 de octu-
bre de 2016, C. 9º (“El grado de convicción que ha requerido esta Corte para sancionar un caso de colusión es la
existencia de una prueba clara y concluyente, la que sin embargo debe ponderarse teniendo a la vista las evidentes
dificultades probatorias que se enfrentan al momento de acreditar un ilícito de esta naturaleza que se ejecuta en la
clandestinidad, procurando los agentes económicos, en la generalidad de los casos, adoptar resguardos para impedir
que la conducta anticompetitiva salga a la luz”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 39
Cuando no existe prueba directa del acuerdo o práctica concertada, los tribunales
enfrentan la difícil tarea de inferir, a partir del conjunto de indicios existentes en el
expediente, si la colusión es calificadamente más probable que el paralelismo. La
sola prueba del paralelismo no es suficiente, porque dicho paralelismo es consistente
tanto con la hipótesis de colusión como con la de interdependencia oligopolística o
incluso de competencia “perfecta”84.
Dado este escenario, el Derecho Comparado ha desarrollado la teoría de los
factores adicionales85. Conforme a esta teoría, los demandantes deben ofrecer facto-
res de hecho “adicionales” al mero paralelismo, que tiendan a excluir la posibilidad
de actuación no-colusiva86.
Ahora bien, no existe un catálogo exhaustivo de los factores adicionales87.
Cada caso presentará hechos y circunstancias particulares que, tanto desde un punto de
vista económico como no-económico, podrán o no ser considerados por los tribunales
como factores adicionales. En los párrafos que siguen, nos referiremos a algunos de
los antecedentes que han sido recurrentemente considerados como factores adicionales
por los tribunales de la competencia, tanto en el extranjero como en Chile88.
84
In re Insurance Brokerage Antitrust Litigation, 2010 U.S. App. LEXIS 17107 *54-55 (2010) (“Plaintiffs
relying on circumstantial evidence of an agreement must make a showing at both stages (with well-pled allegations
and evidence of record, respectively) of ‘something more than merely parallel behavior’”).
85
La teoría de los factores adicionales es un desarrollo jurisprudencial norteamericano que tiene su ori-
gen en el caso de 1952, C-O-Two Fire Equip. Co. v. United States, 197 F.2d 489, 493 (9th Cir. 1952).
86
Vid. Klevorick y Kohler-Hausmann, n. 76, p. 227 (“[Plaintiffs] must come forward with plus factors
that raise the probability of an inference of conspiracy above the likelihood implied by evidence of mere parallel
behavior by defendants”). Vid. Apex Oil Co. v. Di Mauro, 822 F.2d 246, 253-254 (2d Cir. 1987) (“Since mere parallel
behavior can be consistent with independent conduct, courts have held that a plaintiff must show the existence of
additional circumstances, often referred to as ‘plus’ factors, which, when viewed in conjunction with the parallel
acts, can serve to allow a fact-finder to infer a conspiracy”). Vid. también, Keith Hylton, Antitrust Law: Economic
Theory and Common Law Evolution (Cambridge University Press, Cambridge 2003), p. 141 (“Generally, the plus
factor is some set of facts or circumstances that suggests that the defendants were not acting inde-pendently”). En
forma algo circular, Phillip Areeda, Louis Kaplow y Aaron Edlin, Antitrust Analysis. Problems, Text and Cases”,
(6ª ed., Aspen Publishers, New York 2004), p. 227, definen los factores adicionales en los siguientes términos: “The
other facts that serve to transform parallelism into conspiracy (or that allow a jury to do so) are often characterized
as «plus factors»”.
87
Como afirma el tribunal en Williamson Oil Company Inc v. Philip Morris Usa Rj, 346 F.3d 1287,
1301 (11th Cir. 2003) (“Although our case law has identified some specific factors... any showing by apellants that
‘tend[s] to exclude the possibility of independent action’ can qualify as a ‘plus factor’”).
88
Existen diversas formas de clasificar o enumerar los factores adicionales. Seguimos aquí la lista y orden
propuesto por American Bar Association, Proof of Conspiracy under Federal Antitrust Laws (ABA, Chicago 2010),
pp. 69-91. Otros autores, como Darryl Snider e Irving Scher, “Conscious Parallelism or Conspiracy?”, American
Bar Association, Issues in Competition Law and Policy (ABA, Chicago 2008), T. II, p. 1155, clasifican los “plus
factors” en sólo tres grupos: actions by the defendant contrary to its individual economic interests; (2) meetings or
exchanges of information concerning the challenged conduct in advance of, and sufficiently close in time to, the
parallel behavior; and (3) evidence that the defendant had a motive to enter into a conspiracy.
40 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
89
Este supuesto dio lugar a la famosa “mano invisible” planteada por Adam Smith.
90
Snider y Scher, n. 88, p. 1156 (“Courts have declared that conduct that would be irrational if engaged
in by a nonconspiring individual actor, and that would make economic sense only if engaged in on a joint basis, can
constitute a plus factor”).
91
In re Flat Glass Antitrust Litigation, 385 F.3d 350, 360-361 (3d Cir.2004) (“Evidence that the defendant
acted contrary to its interests means evidence of conduct that would be irrational assuming that the defendant
operated in a competitive market. In a competitive industry, for example, a firm would cut its price with the hope of
increasing its market share if its competitors were setting prices above marginal costs”).
92
Muchas veces no pasa de ese nivel. Así lo reconoció la Corte en In re Flat Glass Antitrust Litigation,
385 F.3d 350, 360 (3d Cir.2004) (“In the context of parallel pricing, the first two factors [(1) evidence that the
defendant had a motive to enter into a price fixing conspiracy; evidence that the defendant acted contrary to its
interests] largely restate the phenomenon of interdependence”).
93
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 70 (“Such evidence has been described as perhaps the
«strongest plus factor indicative of a conspiracy»”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 41
Bajo el mismo supuesto de que los agentes actúan en los mercados favoreciendo su
propio interés, puede ocurrir que les resulte beneficioso actuar en forma coordinada.
Dicha coordinación puede ser tanto en la forma de interdependencia oligopolística
como de colusión.
Tratándose de un mercado con pocos actores, siempre hay un motivo racio-
nal para coludirse: obtener rentas supracompetitivas. Este requisito suele contribuir
al proceso de adjudicación en el caso de esquemas colusorios hub-and-spoke o que
incluyen elementos verticales, al modo en que lo describió la Corte Suprema de
[Link]. en su fallo Leegin Creative Leather Products, Inc. v. PSKS, Inc.:
94
Vid. American Tobacco Co. v. United States, 328 U.S. 781, 804-805 (1946): The following record
of price changes is circumstantial evidence of the existence of a conspiracy and of a power and intent to exclude
competition coming from cheaper grade cigarettes. During the two years preceding June, 1931, the petitioners
produced 90% of the total cigarette production in the United States. In that month tobacco farmers were receiving the
lowest prices for their crops since 1905. The costs to the petitioners for tobacco leaf, therefore, were lower than usual
during the past 25 years, and their manufacturing costs had been declining. It was one of the worst years of financial
and economic depression in the history of the country. On June 23, 1931, Reynolds, without previous notification or
warning to the trade or public, raised the list price of Camel cigarettes, constituting its leading cigarette brand, from
$6.40 to $6.85 a thousand. The same day, American increased the list price for Lucky Strike cigarettes, its leading
brand, and Liggett the price for Chesterfield cigarettes, its leading brand, to the identical price of $6.85 a thousand.
No economic justification for this raise was demonstrated.
95
Vid. In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 659 (7th Cir. 2002): There
is evidence that defendants bought HFCS [high fructose corn syrup] from one another even when the defendant
doing the buying could have produced the amount bought at a lower cost than the purchase price. There is nothing
suspicious about a firm’s occasionally buying from a competitor to supply a customer whom the firm for one reason
or another can’t at the moment supply. The firm would rather buy from a competitor to supply its customer than tell
the customer to buy from the competitor, lest the customer never return. But if the firm could supply its customer
(remember there was a lot of excess capacity in the HFCS industry during the period of the alleged conspiracy) and
at a lower cost than its competitor would charge, why would it buy from the competitor rather than expanding its
own production?
42 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
“Es así como se concordó por las empresas investigadas obtener bene-
ficios, con motivo de un alza concertada de precios, en perjuicio de los
consumidores, pretendiendo con ello recuperar las pérdidas sufridas con
motivo de la guerra de precios que había precedido a estos hechos”98.
96
Corte Suprema de [Link]., Leegin Creative Leather Products, Inc. v. PSKS, Inc. 551 U. S. 877, 893
(2007): “Vertical price restraints also might be used to organize cartels at the retailer level. A group of retailers might
collude to fix prices to consumers and then compel a manufacturer to aid the unlawful arrangement with resale price
maintenance. In that instance the manufacturer does not establish the practice to stimulate services or to promote
its brand but to give inefficient retailers higher profits. Retailers with better distribution systems and lower cost
structures would be prevented from charging lower prices by the agreement”.
97
Vid. William E. Kovacic, “The Identification and Proof of Horizontal Agreements Under the Antitrust
Laws”, 38 Antitrust Bull. 5, 37 (1993) (“The combination of parallel behavior and a motive to conspire ordinarily
is insufficient, without more, to support an inference of agreement. The motive-to-conspire chiefly has served an
important screening function”). En el mismo sentido, vid. American Bar Association, n. 88, p. 74 (“This factor
is another way of testing the plausibility of the plaintiffs’ conspiracy allegations and is rarely the sole plus factor
supporting a finding of conspiracy”).
98
Corte Suprema, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012, Sentencia de 7 de sep-
tiembre de 2012, C. 76º.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 43
Otro elemento que usualmente es planteado como un factor adicional por los de-
mandantes en casos de colusión es la oportunidad para coludirse, lo cual, normal-
mente, se traduce en reuniones o conversaciones entre los competidores.
No cualquier reunión o conversación que tenga lugar entre competidores o sus
representantes es considerada un factor adicional idóneo. Un criterio que ha sido con-
siderado como relevante en la jurisprudencia estadounidense es que en las reuniones o
conversaciones intervengan personas con autoridad para negociar precios100.
En todo caso, es importante aclarar que, como lo ha sostenido el Tribunal
de Defensa de la Libre Competencia, “el D.L. Nº 211 no requiere que quien cele-
bre acuerdos anticompetitivos en representación de una empresa cuente con algún
poder o facultad especial para realizar tales actos, pues basta que quien actúe por
la empresa en los hechos comprometa el actuar anticompetitivo de ésta, tenga o no
facultades específicas para ello”101.
En este punto resulta relevante hacer referencia a las reuniones y conver-
saciones que tienen lugar con motivo de la participación de competidores en aso-
ciaciones gremiales, las cuales frecuentemente son planteadas como el contexto en
el cual ocurre la colusión. En principio, las asociaciones gremiales persiguen fines
lícitos que pueden generar beneficios procompetitivos para la industria respectiva.
Sin embargo, como señalan Scherer y Ross:
99
FNE contra Air Liquide Chile S.A. y otros, Sentencia N° 43, Rol C 74-2005, de 7 de septiembre de
2006, C. 86 y C. 87°. En el C. 76°, el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia señaló correctamente que “es
pertinente dilucidar entonces las razones que motivaron el actuar de las empresas durante la licitación en análisis,
para después evaluar estos comportamientos a la luz del Derecho de la Competencia”.
100
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 85 (“Courts have been reluctant to find that exchanges among
sales representatives and employees without authority to make pricing decisions constitute evidence tending to
exclude independent pricing decisions. [...] On the other hand, where exchanges of information occur at higher
levels in a defendant’s organization, they may constitute sufficient evidence of a plus factor, particularly if there is
other evidence tending to show conspiracy”). En este sentido, vid. In re Baby Food Antitrust Litigation, 166 F. 3d
112, 133 (3d Cir. 1999).
101
Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Servicios Pullman Bus Costa Central y
otros, Rol C 234-2011, Sentencia Nº 136/2014, C. 17º.
102
Frederic M. Scherer y David Ross, Industrial Market Structure and Economic Performance (3a ed.,
Houghton-Mifflin, Boston 1990), p. 347 (“Trade associations have often performed functions that run afoul of the
antitrust laws. Their meetings are superb vehicles for getting together and agreeing on prices, outputs, market shares,
and the like”).
44 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
103
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 77 (“Courts are generally skeptical of plaintiffs’ claims that
industry participants engaged in collusion at trade association meetings in the absence of concrete evidence that
collusion actually occured”).
104
Rafael Allendesalazar, Paloma Martínez-Lage y Roberto Vallina, “Oligopolies, Conscious Parallelism
and Concertation”, en Claus-Dieter Ehlermann y Isabela Atanasiu, European Competition Law Annual: 2006.
Enforcement of Prohibition of Cartels (Hart, Oxford 2007), p. 129 (“If all (or a vast majority) of the undertakings
investigated are members of an association of enterprises, this can be an element supporting an accusation of
concertation by a competition authority”).
105
Richard Whish, Competition Law (6ª ed., Oxford University Press, Nueva York 2009), p. 525 (“The
message could hardly be clearer: do not remain at a meeting at which competitors discuss prices”).
106
Vid. Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Isapre ING S.A. y otros, Sentencia
N˚ 57, Rol C-77-05, de 12 de julio de 2007, voto de minoría, C. 16°: [E]ntre las requeridas existen intercambios
de información frecuentes y formalizados por medio de la asociación gremial que las reúne y en la que adoptan
con regularidad decisiones acerca de componentes de la oferta de las isapres que, en un contexto de competencia,
deberían ser tomadas en forma individual por cada una de ellas. Vid. también, Comisión Resolutiva, Resolución N˚
67 de 1979; y, Comisión Preventiva Central, Dictamen N˚ 807/401 de 1992.
107
Vid. Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Nestlé Chile S.A. y otros, Sentencia N˚
7, Rol C 01-2004, de 5 de agosto de 2004, C 46°: Que, no obstante lo anterior, como ya se dijo, si bien en el mercado
de la leche no hay barreras de entrada o salida, la escasez de oferta compradora, representada por solo cuatro o cinco
empresas procesadoras, obliga a precaver que estas empresas -que en conjunto tienen una posición dominante en el
mercado- celebren convenios expresos o tácitos para coordinar sus políticas de precios.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 45
Otro factor que aparece considerado en una gran variedad de casos es el hecho con-
sistente en que los demandados formulen explicaciones artificiosas en relación con
las alzas de precios o restricciones en la producción materia de la acusación.
Como señalan Areeda y Hovenkamp:
108
Vid. id., C. 35°: La otra hipótesis, esto es que las plantas se coludieron para mantener las rentas
monopsónicas que tenían con anterioridad al ingreso de Parmalat, al no haberse acreditado directamente, debería verse
respaldada desde una perspectiva económica, al menos con evidencia de la existencia de barreras a la entrada de nuevos
competidores y de la obtención de altas rentabilidades en las empresas dueñas de plantas procesadoras, antecedentes
éstos que podrían ser un indicio de colusión. La existencia de barreras a la entrada de nuevos competidores, unida a
la colusión, habría permitido a las empresas establecidas tener utilidades anormalmente altas.
109
En Estados Unidos, vid. In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 656 (7th
Cir. 2002); cert denied 123 S Ct 1251 (2003) (“[T]he product, HFCS, is highly standardized... So colluding sellers
would not have to agree not only on price but also on quality, design, post-sale services, and the like. This is another
reason why a successful conspiracy would not require such frequent communications as to make prompt detection
likely”). En Europa, vid. Whish, n. 105, p. 527 (“The greater the degree of product differentiation and the more
atomistic the structure of competition, the more difficult and expensive it will be to align prices and to prevent other
firms from cheating”).
110
Vid. Todd v. Exxon Corp., 275 F.3d 191, 208 (2d Cir. 2001) (“Susceptible markets tend to be highly
concentrated - that is, oligopolistic - and to have fungible products subject to inelastic demand”).
111
Vid. Richard A. Posner, Antitrust Law (2ª ed., University of Chicago Press, Chicago 2001), p. 79 (“If
the major firms in a market have maintained identical or nearly identical market shares relative to each other for a
substantial period of time, this is a clue that they have divided the market (whether by fixing geographical zones or
sales quotas or by an assignment of customers), and thereby eliminated competition among themselves”).
112
Vid. In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 657 (7th Cir. 2002) (“[T]
he defendants had a lot of excess capacity, a condition that makes price competition more than usually risky and
collusion more than usually attractive”).
113
Esta es la aproximación que han seguido los tribunales en [Link]. Vid. American Bar Association, n.
88, p. 78 (“Courts are unlikely to find that market structure, by itself, is a sufficient plus factor to prove conspiracy.
In combination with evidence of other plus factors, however, market structure can constitute probative evidence of
conspiracy”).
114
Vid. In re High Fructose Corn Syrup Antitrust Litigation, 295 F.3d 650, 661 (7th Cir. 2002).
46 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
115
Phillip Areeda y Herbert Hovenkamp, Antitrust Law. An Analysis of Antitrust Principles and
Their Application (3ª ed., Aspen Publishers, New York 2010), Vol. VI, p. 126 (“Falsity or incompleteness in the
explanation accompanying an act risks two adverse inferences. First, it may suggest that a different ‘independent’
and nonconspiratorial reason was either a later fabrication or a true but insignificant motivation for the challenged
act. Second, it may suggest that the actor wished to conceal his true motivation - perhaps a conspiracy”).
116
Vid. In re Linerboard Antitrust Litigation, 504 F. Supp. 2d 38 (E.D. Pa. 2007), Dimidovich v. Bell &
Howell, 803 F.2d 1473 (9th Cir. 1986) y American Bar Association, n. 88, pp. 81-82.
117
Sobre el problema del intercambio de información, vid. Per Baltzer Overgaard y H. Peter Møllgaard,
“Information exchange, market transparency, and dynamic ologopoly”, en American Bar Association, Issues in
Competition Law and Policy (ABA, Chicago 2008), T. II, p. 1241, Kai-Uwe Kühn, “Fighting collusion by regula-
ting communication between firms”, 32 Economic Policy 169 (2001), Paolo Buccirossi, “Facilitating Practices”, en
Paolo Buccirossi, Handbook of Antitrust Economics (MIT Press, Cambridge 2008), pp. 305, 317-329, y Matthew
Bennett y Philip Collins, “The Law and Economics of Information Sharing: The Good, the Bad, and the Ugly”, 6
European Competition Journal 311 (2010).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 47
“Aun cuando sea correcto decir que este requisito de independencia no pri-
va a los operadores económicos del derecho de adaptarse inteligentemente
a la conducta existente y prevista de sus competidores, sí excluye en forma
estricta cualquier contacto directo o indirecto entre dichos operadores, cuyo
objeto o efecto sea influenciar la conducta en el mercado de un competidor
real o potencial, o revelar a tal competidor el curso de la conducta que ellos
mismos han decidido adoptar o contemplan adoptar en el mercado”121.
118
United States v. United States Gypsum Co., 438 U.S. 422, 441 n. 16 (1978) (“The exchange of price
data and other information among competitors does not invariably have anticompetitive effects; indeed such
practices can in certain circumstances increase economic efficiency and render markets more, rather than less,
competitive. For this reason, we have held that such exchanges of information do not constitute a per se violation
of the Sherman Act. [...] A number of factors, including most prominently the structure of the industry involved and
the nature of the information exchanged, are generally considered in divining the procompetitive or anticompetitive
effects of this type of interseller communication. [...] Exchanges of current price information, of course, have the
greatest potential for generating anticompetitive effects and, although not per se unlawful, have consistently been
held to violate the Sherman Act”).
119
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 83. Vid. Todd v. Exxon Corp., 275 F.3d 191, 198 2d Cir. 2001)
(“Information exchange is an example of a facilitating practice that can help support an inference of a price-fixing
agreement”).
120
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 85.
121
Vid. Casos 40-8, 50, 54-6, 111 y 113-4/73, Cooperatiëve Vereniging ‘Suiker Unie’ UA v. Commission,
[1975] ECR 1663, ¶ 174 (“Although it is correct to say that this requirement of independence does not deprive
economic operators of the right to adapt themselves intelligently to the existing and anticipated conduct of their
competitors, it does however strictly preclude any direct or indirect contact between such operators, the object or
effect whereof is either to influence the conduct on the market of an actual or potential competitor or to disclose to
such a competitor the course of conduct which they themselves have decided to adopt or contemplate adopting on
the market”). En el mismo sentido, vid. Caso 49/92, Commission v. Anic Partecipazioni SpA, ¶ 117 (“According
to that case-law, although that requirement of independence does not deprive economic operators of the right to
adapt themselves intelligently to the existing and anticipated conduct of their competitors, it does however strictly
preclude any direct or indirect contact between such operators, the object or effect whereof is either to influence the
conduct on the market of an actual or potential competitor or to disclose to such a competitor the course of conduct
which they themselves have decided to adopt or contemplate adopting on the market, where the object or effect of
such contact is to create conditions of competition which do not correspond to the normal conditions of the market
in question”).
48 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
122
Whish, n. 105, pp. 524-525 (“[T]he case law of the Community Courts has established that any
discussion among competitors about their current and future prices is likely to be regarded as giving rise to an anti-
competitive price-fixing agreement, the object of which is to restrict competition. It is not necessary for A and B
to have explicitly agreed that they will increase their prices: the mere fact of providing information to one another
about pricing behaviour—or even for one to provide such information to the other—is likely to be sufficient for a
finding of an agreement on prices”). Vid. también, Allendesalazar et al, n. 104, p. 128: In its landmark Sugar case,
the ECJ held that Article 81 [101] EC strictly precludes any direct or indirect contact between operators that can
influence the conduct on the market of an actual or potential competitor. In such a case, the defendants cannot
explain the existence of the parallel conduct by the fact that they have adapted intelligently to the existing and
anticipated conduct of their competitors. Such contacts remove in advance the uncertainty as to the future conduct
of the competitors, and thus protect the undertakings from the risks of competition.
123
Vid. Comisión Resolutiva, Resolución N° 432 de 1995, C 13°: A todos estos antecedentes, que por sí
solos bastarían, debe agregarse para formar la convicción del tribunal, la plena prueba que constituyen las listas de
precios a que debían someterse las farmacias en cumplimiento del acuerdo, acompañadas a los autos, a las que se
han referido, también, los testigos.
124
Vid. Corte Suprema, FNE contra Falabella y otro, Rol 2339-2008, Sentencia de 13 de agosto de
2008, C. 22°: Que sobre la base de estos hechos -ya asentados de alguna manera en los fundamentos nonagésimo
séptimo y centésimo séptimo- y de considerar como indicios relevantes el hecho de que el tráfico y duración de las
llamadas en los días 3 y 4 de abril de 2006 era claramente superior al promedio de llamadas entre Falabella, Paris y
estos proveedores en los meses previos; que el señor Fernando Casado, gerente de Línea Electrohogar de Falabella;
el señor Héctor Rodríguez, gerente de División Comercial de Paris, y el señor Pablo Méndez, gerente de División
Electro-Tecno de Paris, quienes no se comunican habitualmente con los ejecutivos de estos proveedores, según se
acreditó con los registros telefónicos respectivos, lo hayan hecho de manera tan intensa a partir del mediodía del
lunes 3 de abril de 2006, esto es, inmediatamente después de registrarse llamados recíprocos entre Paris y Falabella;
y que el referido señor Fernando Casado se comunicara telefónicamente con el gerente de División Electro-hogar
de Ripley, don Javier Pérez Rodríguez, con la ya señalada finalidad, los sentenciadores llegaron a presumir que las
comunicaciones entre los ejecutivos de Falabella y Paris tuvieron por objeto acordar la forma como reaccionarían
ante el anuncio de la Feria, coludiéndose en definitiva para llamar a sus proveedores y hacerlos desistir de concurrir
a la misma (motivo centésimo vigésimo tercero del fallo reclamado).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 49
125
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 87 (“«Signaling» refers to the transmission by coconspirators
of pricing or other competitive intentions via the media or third parties”).
126
Vid. Wallace v. Bank of Bartlett, 55 F. 3d 1166, 1169 (6th Cir. 1995).
127
Vid. Comisión Resolutiva, Resolución N° 362 de 1991.
128
Esto es sin perjuicio de que, en nuestro país, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 26 del DL 211,
la reincidencia debe ser considerada por el TDLC como una circunstancia relevante para determinar el monto de la
multa. Para una aplicación de la reincidencia en casos de colusión en Chile, véase Tribunal de Defensa de la Libre
Competencia, FNE contra Falabella y otro, Sentencia N° 63, Rol C-103-2006, de 10 de abril de 2008, C. 157˚ y
158˚, confirmada en Corte Suprema, FNE contra Falabella y otro, Rol 2339-2008, Sentencia de 13 de agosto de
2008. Asimismo, véase Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, FNE contra Farmacias Ahumada S.A. y otros,
Rol C 184-2008, Sentencia Nº 119/2012, C. 202º, 203° y 204°, confirmada en Corte Suprema, FNE contra Farmacias
Ahumada S.A. y otros, Rol 2578-2012, Sentencia de 7 de septiembre de 2012.
129
Vid. American Bar Association, n. 88, p. 89.
130
Vid. Williamson Oil Company Inc v. Philip Morris Usa Rj, 346 F.3d 1287, 1318 (11th Cir. 2003).
50 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
131
Vid. In re Digital Music Antitrust Litigation, 592 F. Supp2d 435, 444 (S.D.N.Y. 2008), rev’d sub nom.
Starr v. Sony BMG Music Entm’t, No. 08-5637-cv, 2010 WL 99346 (2d Cir. 2010)
132
Vid. In re Hawaiian & Guamanian Cabotage Antitrust Litigation, 647 F. Supp. 2d 1250, 1258- 1259
(W.D. Wash 2009).
133
643 F. Supp. 2d 1133 (N.D. Cal. 2009).
134
580 F. Supp. 2d 896 (N.D. Cal. 2008).
135
Aunque la redacción no es concluyente, el TDLC parece haber considerado como factor adicional la
colusión previa entre los demandados en FNE con Air Liquide Chile S.A. y otros, Sentencia N° 43, Rol C 74-2005,
de 7 de septiembre de 2006, C. 69°: Lo anterior, como se verá, es un elemento de juicio importante para el análisis
del segundo grupo de conductas imputadas a las requeridas, esto es, la circunstancia de haberse coludido con el
propósito de hacer fracasar, en su propio beneficio, la licitación convocada por Cenabast para, precisamente, poner
término a las asimetrías de información que afectaban a los hospitales. Adicionalmente, debe tenerse también en
cuenta que, tal como consta de los documentos que rolan a fs. 188 y 189 del cuaderno de documentos que contiene
los antecedentes remitido a este tribunal por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia de la República
Argentina, existen indicios de contactos e intercambios de información entre las empresas oferentes en estos mer-
cados, orientados a aprovechar, con algún grado de coordinación, las ventajas que el referido contexto de opacidad
les proporcionaba. Esta modalidad de coordinación, por lo demás, presenta cierto arraigo en la industria, tal como
se evidencia de la jurisprudencia europea de defensa de la competencia, que ha fallado en el pasado casos similares,
sancionando conductas coordinadas de empresas relacionadas con las requeridas de autos. En TDLC, FNE con
Asociación Gremial de Dueños de Mini Buses Agmital, Sentencia N° 102, Rol C-191-2009, de 11 de agosto de
2010, C. 49°, el tribunal también afirmó que ilicitudes pasadas constituyen elementos que pueden ser considerados
en la valoración de los hechos: “Es dable inferir una intención exclusoria por parte de los asociados de Agmital si se
atiende a sus conductas pasadas y a los efectos de las mismas”.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 51
V. CONCLUSIONES
En este Informe se ha intentado dar una visión conceptual acerca de dos cuestiones
fundamentales en materia del ilícito de colusión. En primer lugar, se han abordado
los conceptos de acuerdo y de práctica concertada, que son aquellos que la legisla-
ción chilena ha establecido como medios o mecanismos para cometer una colusión.
En segundo lugar, se ha desarrollado el esquema colusivo conocido como
hub-and-spoke desde un punto de vista conceptual, consignándose diversas aristas
relevantes que surgen fundamentalmente del análisis jurisprudencial y doctrinario
proveniente tanto del derecho estadounidense como del derecho europeo.
En definitiva, para un adecuado análisis y resolución de casos de colusión
hub-and-spoke, se considera relevante que el Tribunal de Defensa de la Libre Com-
petencia y la Corte Suprema tomen en cuenta los siguientes aspectos expuestos en
el presente Informe:
136
In re Flat Glass Antitrust Litigation, 385 F.3d 350, 361 (3d Cir. 2004) (“The most important evidence
will generally be non-economic evidence ‘that there was an actual, manifest agreement not to compete.’ That evi-
dence may involve ‘customary indications of traditional conspiracy,’ or ‘proof that the defendants got together and
exchanged assurances of common action or otherwise adopted a common plan even though no meetings, conversa-
tions, or exchanged documents are shown’”) (citas internas omitidas).
52 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
lugar de competir.
- Las colusiones hub-and-spoke pueden cometerse tanto por la vía de acuer-
dos como de prácticas concertadas, y consisten en esquemas complejos que
reúnen interacciones tanto en el ámbito vertical como en el horizontal de la
cadena de producción y comercialización. Para sancionar una colusión de
este tipo, el derecho estadounidense demuestra que lo determinante es que
al menos se acredite la existencia de una colusión horizontal, es decir, entre
competidores directos.
- Los acuerdos o prácticas concertadas constitutivas de colusiones hub-and-
spoke pueden acreditarse tanto mediante prueba directa como indirecta. Ante
falta de prueba directa, el tribunal debe evaluar holísticamente todos los an-
tecedentes y la prueba indiciaria a fin de formar su convicción. El análisis
no debe hacerse antecedente por antecedente. Una vez que el tribunal haya
considerado toda la prueba rendida, deberá determinar si logra convicción
acerca de la existencia de la colusión bajo un estándar que, conforme lo han
sostenido la Corte Suprema y el Tribunal de Defensa de la Libre Competen-
cia, exige prueba clara y concluyente.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 53
I. INTRODUCCIÓN
La potestad consultiva del TDLC está prevista en el artículo 18, N° 2 del DL 211,
que encomienda a dicho tribunal “[c]onocer, a solicitud de quien tenga interés legí-
timo, o del Fiscal Nacional Económico, los asuntos de carácter no contencioso que
puedan infringir las disposiciones de la presente ley, sobre hechos, actos o contratos
existentes o por celebrarse, para lo cual, podrá fijar las condiciones que deberán ser
cumplidas en tales hechos, actos o contratos”1.
* Abogado. Profesor Asistente, Facultad de Derecho, Universidad de Chile. Doctor en Derecho (c), U.
de Chile, [Link]. en Regulación Económica y Competencia. Ex Director del Centro de Regulación y Competencia
(RegCom), Universidad de Chile. faguero@[Link]
1
Si bien después de dictarse la Ley N° 20.945, esta potestad tiene una redacción distinta, lo acá expuesto
es aplicable, con los matices pertinentes, al nuevo régimen de operaciones de concentración. La nueva redacción del
artículo 18, N° 3 dispone que le corresponde al TDLC “Conocer, a solicitud de quienes sean parte o tengan interés
legítimo en los hechos, actos o contratos existentes o por celebrarse distintos de las operaciones de concentración a
las que se refiere el Título IV, o del Fiscal Nacional Económico, los asuntos de carácter no contencioso que puedan
infringir las disposiciones de esta ley, para lo cual podrá fijar las condiciones que deberán ser cumplidas en tales
hechos, actos o contratos.”.
54 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
2
Streeter, Jorge. Modificación de la Ley de Defensa de la Competencia. Santiago: Documento de trabajo,
2001, p. 30 y p. 37; Fermandois, Arturo. Derecho Constitucional Económico. Garantías económicas, doctrina y juris-
prudencia, 2ª. Ed., Santiago: Universidad Católica, 2006, p. 201; y Feliú, Olga. “Los organismos de la defensa de la
competencia”, Actualidad Jurídica, N° 5, (2002), p. 200. Valdés agrega que al ejercerse esta potestad no hay conflicto
ni jurisdicción, vid. Valdés, Domingo. Libre Competencia y Monopolio, Santiago: Jurídica de Chile, 2006, p. 608.
3
Montt, Santiago. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia como ente regulador del comercio:
una mirada desde las políticas públicas, Santiago: Documento de Trabajo RegCom, Facultad de Derecho, Universi-
dad de Chile, 2010; y Ruiz-Tagle, Pablo “La tesis de la doble pluralidad: jueces y democracia el caso de la transición
chilena 1990-2002” en La función judicial. Ética y democracia, coordinado por Jorge Malem, et al., p. 227. Barce-
lona: Gedisa, 2003.
4
Cases, Lluis y Menor, Javier. “Reacción ante los incumplimientos de compromisos y soluciones. La
valoración a posteriori de la efectividad de los remedios” en Remedios y Sanciones en el Derecho de la Compe-
tencia, editado por Martínez, Santiago y Petitbò, Amadeo, p. 327. Madrid: Fundación Rafael del Pino y Marcial
Pons, 2008.
5
Feliú, Op. Cit. n. 2, p. 199 y Domper, María de la Luz y Buchheister, Axel. “Tribunal de la Competen-
cia: modificaciones a la Institucionalidad antimonopolio” en Serie Informe Económico, N° 13, p. 31 y 32. Santiago:
Instituto Libertad y Desarrollo, 2002.
6
Sentencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 5°.
7
Sentencia Rol N° 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 24°.
8
Sentencia N° 86/2009 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009, C. 3°.
9
Resolución N° 24/2008 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 31 de enero de 2008, § 15.
10
Id., § 266-267.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 55
riesgo insuperable por las condiciones que se puedan imponer.11 Pero esta potestad
también permite conocer el riesgo competitivo de hechos, actos o contratos ya ejecu-
tados o celebrados. En todos los casos, y sin que se persiga una sanción, el análisis no
es uno de riesgo o lesión de la competencia, sino el establecimiento de una medida
o condición que ajuste a la legalidad competitiva el hecho, acto o convención, sin
perjuicio del análisis prospectivo que pueda efectuarse12.
11
Agüero, Francisco. “Rol de las medidas de mitigación o condiciones impuestas para aprobar opera-
ciones de concentración: un análisis aplicado al sector retail”, en Libre Competencia y Retail. Un Análisis Crítico,
editado por Montt, Paulo y Nehme, Nicole, p. 323. Santiago: Legal Publishing, 2010.
12
Sentencia N° 86/2009 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009, C. 2°.
13
Esta seguridad se vincula con los ilícitos establecidos en dicha ley.
14
Bermúdez, Jorge. Derecho Administrativo General. Santiago: Legal Publishing, 2010, pp. 187-188;
García de Enterría, Eduardo y Fernández, Tomás-Ramón, Curso de Derecho Administrativo, T. II. Madrid: Civitas,
2004, pp. 177-178 y Santamaría, Juan Alfonso, Principios de Derecho Administrativo General. Madrid: Iustel, 2004,
pp. 388-389.
15
Sentencia 1413 del Tribunal Constitucional, C. 34º.
16
Sentencias 480, C. 19° y 479, C. 19° del Tribunal Constitucional.
17
Sentencia 479 del Tribunal Constitucional, C. 25º y ss.
18
Bermúdez, Op. Cit. n. 14, p. 187.
56 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
La potestad consultiva no tiene carácter represivo: las resoluciones emitidas tienen por
finalidad advertir al consultante las consecuencias de sus actos, sin imponer sancio-
nes28. Así, y pese a que las condiciones limitan derechos29, como actos de gravamen,
estas no son sanciones. Por lo mismo, la modificación o revocación de éstas puede
19
Id.
20
Dufeu, Sebastián y Vallejo, Rodrigo “Tipos de injusto monopólico: Ubicación sistémica y constitucio-
nal” en Revista Derecho y Humanidades, 10. (2004), pp. 315-316.
21
Vid. Ortiz, Luis y Lamadrid, Alfonso “El procedimiento sancionador y sus garantías” en: Los acuer-
dos horizontales entre empresas, editado por Martínez, Santiago y Petitbò, Amadeo. Madrid: Marcial Pons, 2009,
p. 301, en miras a Sentencia del Tribunal de Primera Instancia, T-99/04 AC-Treuhand AG c. Comisión, 8 de julio
de 2008, § 113.
22
Sentencia 1448 del Tribunal Constitucional, C. 15°.
23
Sentencia 391 del Tribunal Constitucional, C. 13°.
24
Sentencia 1448 del Tribunal Constitucional, C. 23°.
25
Id., C. 31° y C. 28°, citando la Sentencia Rol Nº 514-1999 de la Corte Suprema, del 25 de marzo de 1999.
26
Valdés, [Link]. n. 2, p. 609 y Streeter, [Link]. n. 2, p. 27.
27
Sentencia N° 13/2005 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 17 de marzo de 2005, C. 9°.
28
Valdés, [Link] n. 2, p. 615. Ahora bien, este mismo autor ha sostenido que las condiciones deben ser
homologadas a sanciones, vid. Valdés, Domingo. “El principio jurídico de la inocencia en las consultas antimo-
no-pólicas sobre operaciones de concentración”, en Nuevas Tendencias en el Derecho Económico Moderno editado
por Valdés, Domingo y Vásquez, Omar. Santiago: Thomson Reuters, 2014.
29
Sentencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 23°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 57
ocurrir sin ser necesario invocar la prescripción de la misma30. La potestad para ab-
solver consultas permite establecer condiciones que deben ser cumplidas en dichos
hechos, actos o contratos, actuales o futuros, sin constituir sanciones establecidas en el
artículo 26 del DL 21131 (Art. 18 N° 2 y 31, DL 211)32. A la inversa, la imposición de
medidas y sanciones en una sentencia del TDLC es fruto exclusivo del ejercicio de la
potestad jurisdiccional de dicho tribunal, que persigue reprimir y sancionar actuacio-
nes contrarias a la competencia, a través de un procedimiento contradictorio (cfr. Art.
3, inc. 1 y 18, N° 1, DL 211). El Derecho Comparado esboza también un límite entre
el procedimiento sancionatorio y el procedimiento autorizatorio en materia de defensa
de la competencia, que interviene o impone un gravamen en la libertad de empresa.
Como precisa Baño León, “el procedimiento autorizatorio (…) pretende comprobar la
concurrencia de los supuestos de hecho que justifican la exención prevista en la ley; es
un procedimiento que no restringe derecho o libertad alguna”33.
Quien consulta puede recibir una respuesta indeseada. Entender que una resolución
puede ser favorable implica que ella puede no serlo. Luego, si ésta conlleva un permiso
de conducta es porque ella puede también prohibirla34. El hecho de que haya una prohi-
bición general de conductas anticompetitivas35 explica que la consulta favorable sea un
permiso fuerte, al decir de Raz36. Este permiso se constituye así en una razón práctica
que inmuniza la actividad consultada una vez que se cumplen las condiciones para
su otorgamiento. Al otorgarse el permiso, una actividad respecto de la cual había una
prohibición general pasa a estar autorizada, sin dudas37, respecto del TDLC y terceros.
De esta forma, el resultado del ejercicio de la potestad referida del TDLC
es el otorgamiento de una autorización, la que se define tradicionalmente como “un
acto de la Administración por el que ésta consiente a un particular el ejercicio de una
30
Id., C. 22°.
31
Pfeffer, Francisco. “¿Tiene el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia facultades para no autorizar
una fusión? (A propósito del frustrado caso de fusión de Falabella y D&S)” en Revista Actualidad Jurídica, Nº 18
(2008), p. 585.
32
TDLC, Resolución intermedia, Consulta de Conadecus sobre operación de concentración LAN Airli-
nes S.A. y TAM Linhas Aéreas S.A., Rol NC 388-11, 17 de marzo de 2011, C. 12°.
33
Baño León, José María, Potestades administrativas y garantías de las empresas en el Derecho español
de la competencia. Madrid: McGrawHill, 1996, p. 164.
34
Para Nino, “cuando alguien permite algo es porque ese algo está prohibido o hay una expectativa de
que se lo prohíba… para que se diga que alguien dio permiso para realizar cierta conducta tiene que tener capacidad
para ordenar su opuesta, es decir, para prohibir la conducta en cuestión”, vid. Santiago Nino, Carlos, Introducción al
análisis del derecho 2ª. Ed., 11ª. Buenos Aires: Ed. Astrea, 2001, pp. 66-67.
35
Barros, Enrique. Tratado de Responsabilidad Extracontractual. Santiago: Jurídica de Chile 2006,
p. 1045.
36
Raz, Joseph. Practical reason and norms. Oxford: Oxford University Press, 1990, p. 86.
37
Id., p. 96.
58 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
38
García de Enterría, Eduardo y Ramón Fernández, Tomás. Curso de Derecho Administrativo, T. II. Ma-
drid: Civitas, 10ª ed., 2006, p. 138.
39
Empero, es posible -y en la práctica ocurre- que el consultante sea un órgano de la Administración del
Estado. Sin embargo, en tal caso, la naturaleza del acto administrativo final será diferente y no puede aplicársele lo
acá dicho sobre la autorización.
40
Villar Ezcurra, José Luis. Derecho Administrativo Especial. Madrid: Civitas, 1999, p. 82.
41
Vid. Francisca Moya Marchi, El principio de precaución (Santiago, Facultad de Derecho, Universidad
de Chile, 2012), p. 99.
42
García de Enterría, Eduardo y Ramón Fernández, Tomás. [Link]. n. 38, p. 137. En el mismo sentido
Valdés. [Link]. n. 2, p. 612.
43
Montt, Santiago. “Condiciones impuestas por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia en el
marco de una operación de concentración en el derecho chileno” en Anuario de Derecho Público 2012. Santiago:
Universidad Diego Portales, 2012, p. 459.
44
García de Enterría, Eduardo y Ramón Fernández, Tomás. [Link]. n. 38, pp. 140-141.
45
Id., p. 142.
46
Id., pp. 145-146.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 59
e) La autorización es revocable
47
Al respecto, vid. Baño León, [Link]. n. 33, p. 104; Dromi, Roberto. El Acto Administrativo. Madrid:
INAP, 1985, p. 153 y Valdés, [Link]. n. 2, p. 635.
48
Laguna de Paz, José Carlos. La autorización administrativa. Cizur Menor: Thomson Civitas, 2006, p.
336; y Velasco Caballero, Francisco. Las cláusulas accesorias del acto administrativo. Madrid: Tecnos, 1996, p. 282.
49
Agüero, [Link]. n. 11.
50
En el derecho comparado, donde las autorizaciones en materia de competencia han sido temporales, se
contempla la posibilidad de revocarlas, o modificarlas, e incluso obtener su renovación al extinguirse el plazo por el
cual se otorgaron, vid. González Navarro, Francisco. “La regulación de los procedimientos administrativos en la ley
de defensa de la competencia” en Revista Jurídica de Navarra, 9 (1990), p. 43.
60 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
Los hechos, actos o contratos consultados son los que determinan el alcance objetivo
de la autorización, sin que pueda extenderse más allá. Fuera de ellos se cae dentro
de la prohibición genérica de realizar actos anticompetitivos. De este modo, los ór-
ganos de tutela de la competencia quedan habilitados para evaluar la corrección de
la conducta. En otras palabras, la infracción de la autorización -específicamente a las
condiciones que se imponen- puede ser sancionada y controlada en uso de las potes-
tades ordinarias de los órganos de tutela de la competencia. En la práctica del TDLC,
casos en que ha conocido de incumplimientos de los consultantes autorizados son
HidroAysén I, Fundación Chile Ciudadano y John Malone52.
El TDLC está habilitado para imponer aquellas condiciones que son necesarias para
lograr la conformidad de la conducta consultada con la prohibición general del ar-
51
Por lo tanto, no produce los efectos relativos a que se refiere el artículo 3º del Código Civil. Cfr. Sen-
tencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de 2011, C. 24°.
52
Sentencia N° 86/2009 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009;
Sentencia N° 98/2010 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 18 de marzo de 2010; Sentencia N°
117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de 2011.
53
Vid., [Link]. Agüero, n. 11.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 61
tículo 3 del DL 211. Esto puede entenderse porque tales condiciones se limitan a
reiterar, para el caso concreto, la prohibición general54 y no innovan en el régimen
jurídico del solicitante. Las operaciones que son sometidas a consulta del TDLC
pueden ser absueltas favorable o desfavorablemente. En el primer caso, en forma
pura y simple, o bien, condicionadamente. La posibilidad de imponer condiciones
tras una consulta se contempla en el DL 211 y estas condiciones pueden ser objeto
de reclamación55.
54
García de Enterría, Eduardo y Ramón Fernández, Tomás. [Link]. n. 38, p. 144.
55
Tras la dictación de la Ley N° 20.945, el artículo 31 N° 5 del DL 211 prevé un procedimiento especial
de revisión de operaciones de concentración, competencia del TDLC.
56
Cañizares, Enrique y Domínguez, Daniel. “Remedios estructurales en control de concentraciones: un
análisis coste-beneficio” en Remedios y sanciones en el derecho de la competencia, editado por Martínez Lage,
Santiago y Petitbó, Amadeo. Madrid: Fundación Rafael del Pino, Ed. Marcial Pons, 2008, p. 181.
57
Sentencia Rol 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 27°.
58
Agüero, [Link]. n. 11, p. 314
59
Sentencia Rol N° 9843-2011 de la Corte Suprema, del 5 de abril de 2012, C. 22°.
62 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
estructuras de mercado competitivas”60. Las medidas eficaces son aquellas que con-
servan las eficiencias que crea el negocio consultado (fusión u otra operación como
puede ser un joint venture61), sin afectar los beneficios que existen en los mercados
competitivos que no se ven afectados por la operación62.
Para el TDLC, las condiciones establecidas en un procedimiento de consulta
son necesarias para mitigar los riesgos, los “probables efectos anticompetitivos”63 o
la “disminución sustancial y permanente de las condiciones de competencia”64. La
Corte Suprema ha resuelto que las medidas deben restaurar los equilibrios existentes
en el mercado antes de la fusión65, añadiendo que “únicamente si se detectan riesgos,
se disponen medidas de mitigación, las que deben ser aquellas indispensables para
restablecer la competencia en un mercado relevante”66. Como señaló el TDLC, para
ejercer su función preventiva, “un medio fundamental con el que cuenta (…) está
constituido por la facultad que le asiste para ordenar, cuando lo estime apropiado,
que dichos hechos, actos o convenciones -de llevarse a cabo- se ajusten a determina-
das condiciones destinadas a tutelar la libre competencia”67.
60
Ortiz Blanco, Luis, et al. Manual de Derecho de la Competencia. Tecnos: Madrid, 2008, p. 331. Par-
ker y Balto añaden que, tras una fusión, los consumidores debieran beneficiarse del mismo nivel de competencia
después de ella que antes de la misma. Parker, Richard G. y Balto, David A. “The Evolving Approach to Merger
Remedies” en Antitrust Report, Nº 2 (2000).
61
Situación análoga ocurre con los joint ventures, Vid. Errázuriz, José Tomás y Agüero, Francisco. “Tra-
tamiento de los acuerdos de cooperación empresarial ante el derecho de la competencia. ¿Cuándo un joint venture
es una concentración?” en Revista Anales Derecho UC Temas de Libre Competencia 2, Santiago (2007).
62
Department of Justice, Antitrust Division Policy Guide to Merger Remedies, 2011, p. 4.
63
Resolución N° 22/2007 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 19 de octubre de 2007, § 11.
64
Resolución N° 1/2004 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 25 de octubre de 2004;
Resolución N° 24/2008 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 31 de enero de 2008, § 264.
65
Sentencia rol 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 24°.
66
Id., C. 27°.
67
Sentencia N° 86/2009 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009, C. 3°.
68
Ver Resolución N° 22/2007 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 19 de octubre de
2007, § 11.1.
69
Sentencia Rol N° 4578-2007 de la Corte Suprema, del 22 de noviembre de 2007, C. 6°.
70
Id., C. 17º.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 63
71
Sentencia Rol N° 9843-2011 de la Corte Suprema, del 5 de abril de 2012, C. 31°.
72
Agüero, [Link]. n. 11.
73
Department of Justice, Op. Cit. n. 62, pp. 1-2.
74
Monti, Giorgio. EC Competition Law. Cambridge: University Press, 2007, p. 290. En nuestra doctrina,
el tópico ha sido abordado por Arancibia, Jaime. “Sobre el acuerdo extrajudicial de la Fiscalía Nacional Económica”
en Precedente, Cosa Juzgada y Equivalentes Jurisdiccionales en la Litigación Pública, coordinadores Arancibia,
Jaime et. al, Santiago: Abeledo Perrot, 2013, p. 481.
75
Resolución N° 18/2006 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 17 de noviembre de
2006, C. 19°.
76
Laguna de Paz, [Link]. n. 48, p. 336.
77
Id., p. 106. Este principio también es aplicable a la revisión o revocación de autorizaciones, vid. Id.,
p. 336.
64 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
o no el remedio aceptable para las partes), por lo que se opta por el rechazo78.
Las condiciones establecidas en una resolución dictada por el TDLC son actos de
gravamen79, entendidos como limitaciones de derechos y libertades, impuestos a em-
presas en procedimientos no contenciosos de carácter administrativo80. No todo acto
de gravamen es sancionatorio. Así, la relación que existe entre ellos es de género
(gravamen) a especie (sanción)81. Entonces, cabe concluir que los actos que imponen
condiciones en procesos de consulta o revisión de una consulta son actos que limitan
los derechos y libertades de las empresas, sin tener naturaleza sancionatoria. Dado
que al autorizar se puede imponer “condiciones” -técnicamente, condiciones, obliga-
ciones o cargas82-, éstas forman parte integrante del acto autorizatorio83.
78
Goyder, D.G. EC Competition Law. Oxford: University Press, 2003, p. 381. Parker y Balto sostienen
que las autoridades de competencia tienen, como primera opción ante una operación de concentración, el simple
rechazo de la fusión, cuando no existe remedio alguno que pueda resolver los problemas de competencia, vid. Parker
y Balto, [Link]. n. 60. En otras ocasiones, puede ocurrir que los remedios propuestos por los consultantes sean de tal
amplitud y complejidad que no sea posible determinar con un grado de certeza adecuado si la competencia efectiva
será restablecida en el mercado, y por ende, decidir su aprobación, cfr. González-Díaz, Francisco y Carpi, Josep
María. “La noción de concentración económica y la evaluación de sus efectos en los ordenamientos comunitario y
español” en Tratado de Derecho de la Competencia, editado por Pérez Beneyto, J.M. y González, J. Mailló. Barce-
lona: Ed. Bosch, 2005, t. 1, p. 722.
79
Santiago Montt y Francisco Agüero, Amicus Curiae, 1. Santiago: Centro de Regulación y Competen-
cia, Universidad de Chile, 3 de marzo de 2011, p. 8.
80
García de Enterría, Eduardo y Ramón Fernández, Tomás. [Link]. n. 38, p. 104.
81
Id., p. 106.
82
Al respecto, vid. [Link]. Montt, n. 43.
83
Como se ha dicho, estas cláusulas “accesorias” vienen a especificar en el caso concreto las condiciones
legales que hacen admisible el hecho, acto o contrato a la luz del Derecho de la Competencia.
84
Sentencia rol N° 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 24°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 65
85
Resolución 24/2008, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de septiembre de 2013, C. 9°.
86
Sentencia rol N° 9843-2011 de la Corte Suprema, del 5 de abril de 2012, C. 31°.
87
Velasco, [Link]. n. 48, p. 53.
88
Por ejemplo, Bocanegra Sierra, Raúl. Lecciones sobre el acto administrativo, 3ª. Ed. Cizur Menor:
Thomson-Civitas, 2006, p. 119; García-Trevijano Fos, José Antonio, Los Actos Administrativos. Madrid: Civitas,
1986, p. 108 y Dromi, José Roberto, El Acto Administrativo. Madrid: IEAL, 1985, p. 89.
89
Dromi, [Link]. n. 88, p. 16 y pp. 24-25.
90
Bocanegra, [Link]. n. 88, p. 121.
91
Valdés, [Link]. n. 2, p. 622.
92
Id., pp. 622-623.
93
Id., p. 627.
94
Resolución N° 22/2007 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 19 de octubre de 2007, § 11.6.
95
Sentencia N° 86/2009, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009, C. 3°.
66 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
96
Las condiciones establecidas por el TDLC pueden contener obligaciones de hacer y de no hacer. Lue-
go, de esto fluye que el tiempo desde el cual son exigibles deba considerar lo anterior, vid. Sentencia N° 117/2011,
del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de 2011, C. 15°.
97
Id., C. 40°.
98
Comisión Resolutiva, Resolución Nº 723, FNE c. Lan Chile y Lan Express, 30 de enero de 2004, C. 5°.
99
Id., C. 6°, b).
100
Sentencia N° 86/2009, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009, C.
11° y 12°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 67
partir del Auto Acordado 12/2009 del TDLC101, una materia que corresponde a las
consultantes proponer, dando cuenta de una limitación a la propia libertad de empre-
sa o el derecho de propiedad, con el fin de realizar voluntariamente un negocio que
tiene eficiencias económicas y riesgos a la libre competencia. Dicha restricción de
los consultantes ha sido tenida en cuenta a la hora de evaluar el incumplimiento de
las medidas de mitigación, como lo hiciera la Comisión Resolutiva102. En LAN/TAM,
la Corte Suprema imbrica el cumplimiento total de las condiciones establecidas con
la validez de la operación consultada, pues son los mismos agentes económicos los
que aceptan someterse voluntariamente al procedimiento de consulta103.
Auto Acordado N° 12/2009, Sobre información relevante para el control preventivo de operaciones de
101
A su vez, también debemos velar porque el acto administrativo -la autorización, y las
condiciones que se establecen- tengan un sentido lógico y finalista110. Por lo mismo,
la interpretación de acuerdo al propósito de la norma -en este caso, la finalidad de
las condiciones- y, en concreto, la perseguida por el TDLC al ponderar los riesgos
y eficiencias de la operación, no puede sujetarse a una interpretación “privatista”,
incluso si el procedimiento fue iniciado por una solicitud del particular interesado111.
Adicionalmente, para poder efectuar la correcta interpretación de la autorización, se
debe considerar la motivación del acto, que serían los considerandos o motivación
de la resolución que otorga la autorización112.
106
Comisión Resolutiva, Resolución Nº 723, FNE c. Lan Chile y Lan Express, 30 de enero de 2004, C. 6°.
107
Sentencia N° 86/2009 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio de 2009, C. 12°.
108
Id., C. 10°.
109
Sentencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 43°.
110
Cfr. Magide Herrero, Mariano. Límites constitucionales de las administraciones independientes. Ma-
drid: INAP, 2000, p. 397, nota al pie 18.
111
Velasco, [Link]. n. 48, p. 53.
112
Trevijano-Fos, [Link]. n. 88, p. 374.
113
Sentencia N° 117/2011, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 43°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 69
114
Comisión Resolutiva, Resolución Nº 723, FNE c. Lan Chile y Lan Express, 30 de enero de 2004, C.
6°, a).
115
Sentencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de 2011,
C. 39°. Las cursivas son nuestras.
116
Montt, [Link]. n. 43, p. 459.
117
Monti, [Link]. n. 74, p. 290.
70 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
i. Medidas estructurales
118
Agüero, [Link]. n. 11.
119
Sentencia Rol N° 9843-2011 de la Corte Suprema, del 5 de abril de 2012, C. 7°.
120
Motta, Massimo. Competition Policy: Theory and Practice. Cambridge: University Press, 2004, pp.
265 y 266.
121
Cañizares y Domínguez, [Link]. n. 56, p. 183 y González-Díaz y Carpi, [Link]. n. 78, p. 726.
122
Sentencia Rol N° 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 28°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 71
123
Resolución N° 43/2012 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, Consulta de SMU S.A. so-
bre los efectos en la libre competencia de la fusión de las sociedades SMU S.A. y Supermercados del Sur S.A., rol
NC Nº 397-11, § 7.9.
124
Resolución N° 1/2004, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 25 de octubre de 2004.
125
Resolución N° 2/2005, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 4 de enero de 2005, rol
NC N°01-04.
Resolución N° 20/2007, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 27 de julio de 2007,
126
condición N° 4.
127
European Commission, Competition DG Explanatory note. Best Practice Guidelines: The Commission’s
Model Texts for Divestiture Commitments and the Trustee Mandate under the EC Merger Regulation (2013), §15.
128
Sentencia Rol N° 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 24°.
129
Agüero, [Link]. n. 11, p. 328.
130
Sentencia Rol N° 346-2013 de la Corte Suprema, del 30 de septiembre de 2013, C. 21°.
72 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
131
Cañizares y Domínguez, [Link]. n. 56, p. 182
132
Competition Commission, Merger Remedies CC8 (2008), §. 1.8, p. 6.
133
Briones, Juan et al. El control de concentraciones en la Unión Europea. Madrid: Marcial Pons, 1999, p. 279.
134
Monti, [Link]. n. 74, p. 291.
135
Resolución N° 1/2004, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 25 de octubre de 2004,
condición 1ª.
136
Vid. Resolución N° 1/2004, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 25 de octubre de 2004,
parte III; Resolución N° 20/2007, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 27 de julio de 2007, parte 9;
Resolución N° 22/2007, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 19 de octubre de 2007, parte III.
137
Esta medida perseguiría aminorar el riesgo de incremento de precios, que por sí solo permite denegar
una aprobación que se consulte.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 73
zos que van de dos a tres años138, contados desde que se materialice la operación.
Estos precios máximos incluyen, eso sí, posibles variaciones en los costos. Para el
caso de productos homogéneos, se ha establecido también como remedio que los
precios sean uniformes139.
138
Resolución N° 23/2008, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 4 de enero de 2008, par-
te III, condición N°1 y Resolución N° 1/2004, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 25 de octubre
de 2004, parte III, condición N°1.
139
Resolución N° 1/2004 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 25 de octubre de 2004,
parte III, condición N°4, y Resolución N° 23/2008, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 4 de enero
de 2008, parte III, condición N°1.
140
TDLC, Auto Acordado N° 5, 22 de julio de 2004, N° 3.
141
Cordero, Eduardo. Derecho administrativo sancionador. Santiago: Thomson Reuters, 2014, p. 30.
La caducidad es “la extinción unilateralmente dispuesta por la administración, con fundamento en el
142
incumplimiento, por el particular, de condiciones fijadas en el acto”, en: Comadira, Julio Rodolfo y Escola, Héctor
Jorge. Derecho Administrativo Argentino. México DF: Ed. Porrúa/UNAM, 2006, p. 397.
74 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
en una resolución acarrea la nulidad de los actos y contratos consultados143, sin per-
juicio de las demás sanciones que sean procedentes144, así como el restablecimiento
del orden145.
143
vid. Resolución N° 20/2007, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 27 de julio de 2007,
Resuelvo Primero N° 5; y Sentencia N° 86/2009, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 30 de julio
de 2009, C. 5°; Sentencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 77°.
Resolución N° 20/2007, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 27 de julio de 2007,
144
Resuelvo Primero N° 5.
145
Sentencia N° 117/2011, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 93°.
146
Vid. Santamaría, [Link]. n. 14.
147
Vid. Tribunal Constitucional, Sentencia 244, C. 10º y Tribunal Constitucional, Sentencia 480, C. 5º y 8º.
Vid. Bermúdez, Jorge. “Elementos para definir las sanciones administrativas”, en 26 Revista Chilena
148
150
Vid. Tribunal Constitucional, Sentencia 799, C. 9º.
151
Tribunal Constitucional, Sentencia 480, C. 5º y Sentencia 1413, C. 30º.
152
CGR, Dictamen N° 28.226/2007. El Tribunal ha resumido su propia doctrina en la sentencia 1413,
C. 30º.
153
Huergo Lora, Alejandro. Sanciones administrativas. Madrid: Iustel 2009, passim.
154
Vid. Ortiz B., Luis y Lamadrid, Alfonso “El procedimiento sancionador y sus garantías” en Los acuer-dos
horizontales entre empresas editado por Martínez, Santiago y Petitbò, Amadeo. Madrid: Marcial Pons, 2009, p. 284.
155
Sentencia del Tribunal de Primera Instancia, T-99/04 AC-Treuhand AG c. Comisión, 8 de julio de
2008, § 113.
156
Bermúdez, [Link]. n. 14, p. 192.
157
Baño León, [Link]. n. 33, p. 237.
76 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
158
Ibid.
Id., p. 243. y Dromi, Roberto. Competencia y monopolio. Argentina, Mercosur y OMC. Buenos Aires.
159
de instrumentos de política pública que dispone el TDLC para disuadir las prácticas
contrarias a la competencia. De este modo, el artículo 3 del DL 211 prescribe que,
junto a las sanciones del artículo 26, el TDLC puede disponer de medidas preven-
tivas, correctivas o prohibitivas (“medidas no-condiciones”). Estas medidas pueden
ser de diversa índole, tales como la orden de cesación de las prácticas prohibidas,
la orden de remoción de los efectos de las prácticas prohibidas y la imposición de
obligaciones determinadas. Estas medidas establecidas en un procedimiento conten-
cioso no equivalen a las condiciones o “medidas de mitigación” impuestas luego de
verificarse un procedimiento no contencioso162. Desde ya, unas tienen efecto incluso
respecto de terceros, mientras que las segundas sólo entre las partes del proceso
jurisdiccional. Por otra parte, las primeras prescriben por norma expresa del DL
211, mientras que las condiciones establecidas en un procedimiento no contencioso,
no. De este modo, las medidas sólo pueden imponerse como complemento de las
sanciones del artículo 26 en un procedimiento contencioso, prescribiendo éstas en
dos años. Las condiciones, por su parte, sólo pueden imponerse a través de un proce-
dimiento no contencioso y modificarse a través del mismo, sin tener un plazo de pres-
cripción determinado. Se diferencian, además, porque las condiciones tienen como
finalidad hacer de la conducta una lícita y, por ende, autorizarla, sin ir acompañadas
de una sanción por infracción al DL 211. En el procedimiento de consulta se toman
precauciones ante riesgos respecto del hecho que aún no se han materializado (salvo
en los casos de consultas ex post facto, como en el caso de la fusión SMU/SDS), en
contraposición a lo que pasa en un procedimiento infraccional, donde, constatada la
infracción, se toman estas medidas para tratar de aminorar las repercusiones en el
mercado. Así, sólo pueden emanar de un procedimiento no contencioso. En la misma
línea ha razonado el TDLC, haciendo ver, además, los incentivos adversos que se
generarían de no estimarse así163.
Las consecuencias que surgen por existir incumplimiento de las medidas de mitiga-
ción pueden ser diversas. Al respecto, cabe analizar si cada una de ellas es precisa-
mente una sanción o no, para luego verificar que se cumplan todos los requisitos del
ejercicio del ius puniendi estatal en caso de serlo. A continuación, examinaremos
algunas sanciones (o consecuencias desfavorables) que han sido reconocidas por el
TDLC como posibles de imponer frente a un incumplimiento. La jurisprudencia ha
distinguido la potestad consultiva de la potestad sancionadora. En concreto, ante un
incumplimiento de medidas impuestas al absolver favorable y condicionadamente
una consulta, hay un efecto respecto de la validez del negocio que se consultó. Por
162
Para ser precisos con el uso de los términos, nos referiremos a las mencionadas en el artículo 3 como
“medidas” y a las medidas de mitigación resultantes de un procedimiento no contencioso como “condiciones”.
163
Sentencia N° 117/2011, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 80°.
78 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
(…) que las medidas o condiciones impuestas por el tribunal, a las que
deben sujetarse determinados hechos, actos o convenciones, están es-
tablecidas precisamente para evitar que los mismos sean antijurídicos
desde el punto de vista de las normas protectoras de la libre competen-
cia, por lo que su incumplimiento no sólo podría afectar su validez, sino
que, además, derechamente puede convertir tales actos o convenciones
en conductas contrarias a la libre competencia164.
i. Desinversión de activos
164
Sentencia N° 117/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de 2011,
C. 77°. En similares términos, Sentencia N° 109/2011 del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 27 de
enero de 2011, C. 5°.
165
Resolución N° 24/2008, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 31 de enero de 2008, §8.
166
Resolución N° 43/2012, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 12 de diciembre de
2012, § 7.9.
167
Sentencia N° 117/2011, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, del 29 de diciembre de
2011, C. 94°.
168
Baño León, [Link]. n. 33, p. 242.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 79
Biblioteca del Congreso Nacional, Historia de la Ley Nº 19.911 crea el Tribunal de Defensa de la Libre
169
V. CONCLUSIONES
175
Por lo anterior, nuestro ordenamiento jurídico no obliga a analizar si en los hechos del caso, se cum-
plen o no todos los supuestos básicos para el ejercicio de la potestad sancionadora.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 81
I. INTRODUCCIÓN
impuestas por el TDLC en una resolución que aprueba una FYODC y los efectos
de su incumplimiento. La tesis que se sustenta es que las condiciones o medidas
de mitigación constituyen materialmente (no formalmente) actos administrativos de
gravamen o limitación de derechos impuestos por el TDLC. No se trata de sanciones,
sino de intervenciones regulatorias establecidas en procedimientos no contenciosos
por parte de un tribunal.
Enseguida, en la segunda sección, este artículo se refiere a la legitimación
activa y pasiva para reclamar ante el TDLC por incumplimiento de las condiciones
impuestas en procesos de consulta de FYODC. Se sostiene aquí que la legitimidad
activa para reclamar ante el TDLC por incumplimiento de las condiciones impuestas
en procesos de consulta de FYODC corresponde a la Fiscalía Nacional Económica
(FNE) y a todo tercero que haya sufrido un daño anticompetitivo. La legitimación
pasiva depende del alcance de las condiciones definidas por el TDLC, las que, en
todo caso, pueden afectar al solicitante y a su grupo empresarial.
En la tercera parte, se afirma que las condiciones impuestas por el TDLC en
procesos de consulta de FYODC son imprescriptibles. Esto, porque dichas condicio-
nes, al igual que las obligaciones impuestas en instrumentos regulatorios generales o
especiales dictados por la Administración del Estado, son en sí mismas imprescripti-
bles (sin perjuicio de que puedan ser dejadas sin efecto por el mismo TDLC).
La cuarta sección analiza el fallo dictado por el TDLC en el caso Fiscalía
Nacional Económica contra el Sr. John C. Malone el 29 de diciembre de 2011 -fallo
posterior al Informe en Derecho elaborado al efecto-, explicando cómo se acogió la
correcta doctrina en cada uno de los puntos antes analizados.
Finalmente, las conclusiones destacan un punto central que opera como hilo
conductor de este trabajo, recogido en el fallo del TDLC: el carácter regulatorio y no
sancionatorio de las condiciones. Quienes quieren ver sanciones en las condiciones
se olvidan que frente a las libertades de las empresas afectadas por las condiciones
existen dos valores fundamentales, la eficiencia económica y la protección de los
consumidores, los que reclaman una actuación regulatoria a priori, de naturaleza
administrativa, de parte de los órganos encargados de velar por la competencia.
puesta a las FYODC que presentan riesgos a la libre competencia, pero que, en defi-
nitiva, se estima deben ser autorizadas.
En principio, cuando una FYODC sometida a control, sea voluntario u obli-
gatorio, produce riesgos a la competencia que no obstante resultan compensados por
las eficiencias que se esperan de la operación, la misma debe ser aprobada por los
órganos de la competencia2. Esto siempre que tales eficiencias cumplan los requisi-
tos de ser específicas a la FYODC, verificables, no-anticompetitivas y traspasables
a los consumidores (al menos parcialmente3).
A nivel comparado, frente a una FYODC que presenta riesgos a la compe-
tencia, las respuestas institucionales de los órganos de defensa de la competencia no
se reducen a la alternativa binaria de aprobación pura y simple o prohibición de la
operación. Como afirma Agüero, en general el Derecho de la Competencia reconoce:
2
Ver Enrique Cañizares y Daniel Domínguez “Remedios estructurales en control de concentraciones:
un análisis coste-beneficio”, en Santiago Martínez Lage y Amadeo Petitbó Juan (dir.). Remedios y sanciones en el
derecho de la competencia (Fundación Rafael del Pino y Marcial Pons, Madrid 2008), p. 181.
3
En Estados Unidos, ver ABA Section of Antitrust Law, Mergers and Acquisitions (3a ed., ABA, Chicago
2008), p. 259:
[M]erging firms that seek to defend their mergers based on efficiencies must
provide evidence that efficiencies, at least in part, will be passed on to consumers.
4
Francisco Agüero, “Rol de las medidas de mitigación o condiciones impuestas para aprobar operaciones
de concentración: un análisis aplicado al sector retail”, en Paulo Montt y Nicole Nehme (eds.), Libre Competencia y
Retail. Un Análisis Crítico (Legal Publishing, Santiago 2010), p. 314.
5
Como explica en Estados Unidos el Federal Trade Commission, Frequently Asked Questions About
Merger Consent Order Provisions, disponible en [Link] (última visita, 24 de febrero
de 2011), “Every order in a merger case has the same goal: to preserve fully the existing competition in the relevant
market or markets”.
6
Luis Ortiz Blanco, Jerónimo Maíllo González-Orús, Pablo Ibáñez Colomo, Alfonso Lamadrid de Pablo,
Manual de Derecho de la Competencia (Tecnos, Madrid 2008), p. 331. Parker y Balto añaden que, tras una fusión,
los consumidores debieran beneficiarse del mismo nivel de competencia después de ella que antes de la misma.
Richard G. Parker y David A. Balto “The Evolving Approach to Merger Remedies”, Antitrust Report, Nº 2, 2000.
84 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
7
Department of Justice, Antitrust Division Policy Guide to Merger Remedies (2004), p. 4 (“[T]he pur-
pose of a remedy is not to enhance premerger competition but to restore it”). A su vez, el Competition Bureau cana-
diense agrega los remedios deben buscar restablecer la rivalidad perdida por efectos de la fusión, más que enfocar su
atención en índices de concentración previos a ella. Competition Bureau, Information Bulletin on Merger Remedies
in Canada, (Canadá, 2006), § 2, p. 3.
8
Ver Agüero, n. 4, p. 314
9
Cañizares y Domínguez, n. 2, p. 182
10
Department of Justice, n. 7, p. 8
11
Ver Georgi Monti, EC Competition Law (Cambridge University Press, New York 2007), p. 283:
Structural remedies are preferred because they are an immediate solution to the
anticompetitive risk: they remove any threat posed by dominance by creating a new competitor
or strengthening an existing firm. No long-term monitoring by the Commission is required.
12
Agüero, n. 4, p. 323, citando al Department of Justice, n. 7, p. 17-18 y la Competition Commission,
Merger Remedies: Competition Commission Guidelines, (CC 8, Londres, 2008), § 2.6, p. 13 y § 2.16, p. 15.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 85
13
Lluis Cases y Javier Menor, “Reacción ante los incumplimientos de compromisos y soluciones. La
valoración a posteriori de la efectividad de los remedios” en Remedios y Sanciones en el Derecho de la Compe-
tencia, Santiago Martínez Lage y Amadeo Petitbò Juan (Dir.) (Fundación Rafael del Pino y Marcial Pons, Madrid
2008), p. 327.
14
Así, Agüero lista diversas medidas de conducta, tales como obligación de la empresa que se fusiona
de cooperar con sus competidores, obligar a la empresa fusionada a entregar licencias de su tecnología a un rival,
dar acceso abierto a una instalación esencial de la empresa fusionada, exigirse el término total o parcial de contratos
de largo plazo respecto de activos esenciales, prohibiciones de revelar información sensible de los competidores
entre distintas empresas del grupo de la empresa fusionada, murallas chinas que buscan impedir la divulgación de
información dentro de la empresa, deberes de trato equitativo y no discriminatorio, deberes de transparencia, cláu-
sulas de no competir, contratos de suministro de largo plazo, restricciones en la contratación de personal escaso y
controles respecto de los resultados del proceso empresarial (calidad de producto o servicio, precios máximos, etc.).
Ver Agüero, n. 4, pp. 321-322.
15
Los siguientes ejemplos europeos demuestras duraciones de largo tiempo establecidas por la propia
Comisión: (1) Vodafone Airtouch/Mannesmann, Caso N° Comp/M. 1795, 12 de abril de 2000, 3 años; (2) Vivendi/
Canal+/Seagram, Caso N° Comp/M. 2050, 13 de octubre de 2000, 5 años; (3) Astra/Zeneca, Caso N° Comp/M.
1403, 26 de febrero de 1999, 10 años. Ver Massimo Motta et al, “Merger Remedies in the European Union: An
Overview”, 52 Antitrust Bulletin 603 (2007).
16
Así ocurre, por ejemplo, en el Reino Unido. De acuerdo a la Competition Commission, Merger Reme-
dies: Competition Commission Gudelines (Noviembre 2008), pp.26-27, ¶ 4.7, disponible en [Link]
[Link]/rep_pub/rules_and_guide/pdf/[Link] (última visita, 24 de febrero de 2011):
As behavioural remedies are designed to have ongoing effects on business
conduct throughout the period they are in force, the duration of these measures is a material
consideration. The CC [Competition Commission] may specify a limited duration if measures
are designed to have a transitional effect. Where measures need to apply as long as an SLC
[substantial lessening of competition] persists and as this period can rarely be predicted
during the course of an inquiry, the CC will generally rely on the merged parties applying
for variation or cancellation of the measures on the basis of a significant change of
circumstances or possibly recommend that the OFT [Office of Fair Trading] reviews the
need for the measures after a given period. However, the CC may, in addition, specify a long-
stop date in a ‘sunset clause’ beyond which the measures will definitely not apply. The period
used for the long-stop date will depend on the circumstances of the case. (énfasis agregado).
86 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
17
Monti, n. 11, p. 290.
18
Ver D.J. Galligan, Discretionary Powers: A Legal Study of Official Discretion (OUP, New York 1986),
pp. 183 et seq.
19
Louis Kaplow, “An Economic Analysis of Legal Transitions”, 99 Harvard Law Review 509, 515
(1986). Ver también, Michael Graetz, “Legal Transitions: The Case of Retroactivity in Income Tax Revision”, 47
University of Pennsylvania Law Review 47 (1977).
20
Kaplow, n. 19, 517.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 87
21
Dahl, R. A., “Can International Organizations Be Democratic? A Skeptic’s View” en Ian Shapiro &
Casiano Hacker-Cordón (eds), Democracy’s Edges (CUP, New York 1999), pp. 19- 25.
22
Paul L. Joskow & Roger C. Noll, “Regulation in Theory and Practice: An Overview”, en Gary Fromm
(ed), Studies in Public Regulation (MIT Press, Cambridge 1981), pp. 1-8. Como lo señala Mashaw, J. L., Greed,
Chaos, and Governance. Using Public Choice to Improve Public Law (Yale University Press, New Haven 1997), p.
34, “[s]tatutes always shift rights or expectations”.
23
S.G. Medema, “Making Choices and Making Law: An Institutional Perspective on the Taking Issue” en
Nicholas Mercuro (ed), Taking Property and Just Compensation: Law and Economics Perspectives of The Takings
Issue (Kluwer Academic, Boston 1992), pp. 45-46.
24
Eduardo García de Enterría y Tomás Ramón Fernández, Curso de Derecho Administrativo (10a ed.,
Thomson Civitas, Madrid 2006), p. 104.
25
Id., p. 165.
26
Id., p. 106.
88 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
Cabe concluir entonces que los actos que imponen condiciones en procesos
de revisión de FYODC son actos que limitan los derechos y libertades de las empre-
sas sin tener naturaleza sancionatoria. Cuando una agencia o tribunal revisa un pro-
yecto de FYODC no hay aún ningún hecho, acto o convención ilegal consumado que
pueda merecer sanción. Por el contrario, el proceso en cuestión busca precisamente
determinar las exigencias que garantizan que la fusión y/u operación de concentra-
ción no sea anticompetitiva ni ilegal ante el Derecho de la Competencia.
27
Tribunal Constitucional, Rol 1448-2009, de 9 de septiembre de 2010, C. 16°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 89
28
TDLC, Sentencia N° 86/2009, 30 de julio de 2009, Rol C 180-08, Demanda de Ganaderas Río Baker
Ltda. y Río Neff Ltda. contra Centrales Hidroeléctricas de Aysén S.A., C. 2° y 3°.
29
TDLC, Resolución N° 24/2008, NC 199-07, Consulta sobre Fusión de D&S y Falabella, 31 de enero
de 2008, ¶ 15.
30
TDLC, Resolución N° 22/2007, NC 134-06, Consulta de Endesa y Colbún sobre Proyecto Aysén, 19 de
octubre de 2007, punto 11 (“[E]ste tribunal debe analizar si, a pesar de tales riesgos, es posible aprobar la operación
consultada, pero sometida a condiciones que mitiguen los probables efectos anticompetitivos antes referidos”).
90 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
31
TDLC, Resolución N° 1/2004, NC 02-04, Consulta de Liberty Comunicaciones de Chile Uno Ltda., y
Cristal Chile Comunicaciones S.A., sobre eventual fusión de Metrópolis Intercom y VTR S.A., 25 de octubre de 2004,
Encabezado de la Parte Resolutiva (“[E]ste tribunal aprueba la operación consultada, en los términos que aquí se
indican, por cuanto no se han acreditado elementos suficientes que permitan dar por establecido que la misma pueda
producir una disminución sustancial y permanente de las condiciones de competencia en los tres mercados relevantes
bajo análisis”) (énfasis agregado). Ver también, TDLC, Resolución N° 24/2008, NC 199-07, Consulta sobre Fusión
de D&S y Falabella, 31 de enero de 2008, ¶ 264 (“De aprobarse la operación consultada, se produciría una dis-
minución sustancial y duradera en las condiciones de competencia en un mercado que involucra parte muy relevante
de las decisiones de consumo de todos los chilenos, en los términos ya analizados, con efectos perjudiciales esperados
-en términos de bienestar- en los precios, la cantidad y la calidad de los productos transados”) (énfasis agregado).
32
TDLC, Resolución N° 20/2007, NC 173-06, Consulta de GLR Chile Ltda. sobre Compra de la Totali-
dad de las Acciones de Iberoamerican Radio Chile S.A., 27 de julio de 2007, ¶ 87 (“Que, por las razones expresadas
precedentemente, y a fin de mantener las condiciones de competencia necesarias para garantizar la pluralidad de
medios y contenidos que señala la ley, este tribunal ordenará a la consultante desprenderse, en las localidades referi-
das, de una o más frecuencias en la banda FM, como condición a la que deberá someterse la operación consultada”)
(énfasis agregado).
33
TDLC, Resolución N° 22/2007, NC 134-06, Consulta de Endesa y Colbún sobre Proyecto Aysén, 19 de
octubre de 2007, punto 11.2 (“Para que efectivamente se incremente la disputabilidad del segmento de generación
hidráulica de base…”).
34
TDLC, Resolución N° 23/2008, NC 205-07, Consulta de ING S.A. sobre Fusión de ING AFP Santa
Ma-ría S.A y Bansander AFP S.A., 4 de enero de 2008, punto 13 (“[E]ste tribunal concluye que, de aprobarse la
Operación Consultada en términos puros y simples, podrían producirse efectos anticompetitivos, por lo que se hace
necesario condicionar la aprobación de dicha operación a una serie de medidas destinadas a enervar tales amenazas,
en los términos que a continuación se indican”).
35
Ver TDLC, Resolución N° 22/2007, NC 134-06, Consulta de Endesa y Colbún sobre Proyecto Aysén,
19 de octubre de 2007, punto 11.1.
36
Corte Suprema, Rol N°4578-2007, Consulta de GLR Chile Ltda. sobre Compra de la Totalidad de las
Acciones de Iberoamerican Radio Chile S.A., Resuelve reclamación contra Resolución N° 22/2007, 22 de noviem-
bre de 2007, C. 6° (“Que del análisis de los antecedentes de la causa aparece que las medidas dispuestas por la
sentencia que se revisa por esta vía aparecen como suficientes y adecuadas para cautelar la libre competencia, garan-
tizando así la pluralidad de medios y con ello la libertad de expresión y la diversidad de información”).
37
Ibíd., considerando 17º: “No es prudente que se concentre la totalidad de las concesiones de espectro
en el ancho de banda con propagación más eficiente en una sola empresa”.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 91
dad38: en palabras del Tribunal Constitucional “se requiere que aquélla [la medida
regulatoria] persiga un fin legítimo, que esa búsqueda sea necesaria y que presente
una razonable relación con el valor del fin propuesto”39.
Esto es sin perjuicio de que, si ninguna condición o medida puede contra-
rrestar los riesgos anticompetitivos, el hecho, acto o convención no debe aprobarse,
quedando con ello prohibido para todos los efectos legales. Como indicó el TDLC en
los dos últimos considerandos de la resolución que rechazó la fusión D&S/Falabella:
38
Así se reconoce expresamente en la legislación europea de FYODC. Ver el considerando 30 de las EC
Merger Regulation (Council Regulation (C) N° 139/2004 de 20 de enero de 2004, disponible en [Link]
eu/competition/mergers/legislation/merger_compilation.pdf, última visita 24 de febrero de 2011) [en adelante, EC
Merger Regulation]:
Where the undertakings concerned modify a notified concentration, in particular
by offering commitments with a view to rendering the concentration compatible with the
common market, the Commission should be able to declare the concentration, as modified,
compatible with the common market. Such commitments should be proportionate to the
competition problem and entirely eliminate it. It is also appropriate to accept commitments
before the initiation of proceedings where the competition problem is readily identifiable and
can easily be remedied. It should be expressly provided that the Commission may attach to its
decision conditions and obligations in order to ensure that the undertakings concerned comply
with their commitments in a timely and effective manner so as to render the concentration
compatible with the common market. Transparency and effective consultation of Member
States as well as of interested third parties should be ensured throughout the procedure. (én-
fasis agregado).
39
Tribunal Constitucional, Rol 1710-10, 6 de agosto de 2010, C. 100°.
40
TDLC, Resolución N° 24/2008, NC 199-07, Consulta sobre Fusión de D&S y Falabella, 31 de enero
de 2008, ¶¶ 266-267.
92 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
ción N° 22/2007).
(ii) La imposición de precios máximos por plazos de dos a tres años
(Resolución N°23/2008, Resolución N° 1/2004).
41
Sin perjuicio de que, tratándose de actos celebrados, algún tercero interesado pueda oponerse en el
proceso de consulta y transformarlo en un proceso contencioso del artículo 18 N° 1 del DL 211. Ver Auto Acordado
N° 5 del 22 de julio de 2004:
2º.- En aquellos casos en los que ingrese a este tribunal una consulta de con-
formidad con el artículo 18 del DL 211, en relación a hechos, actos o contratos existentes,
ejecutados o concluidos a la fecha de ingreso de dicha consulta, la oposición por legítimo
contradictor o la presentación de una demanda o requerimiento, referida a los mismos hechos,
hará contencioso el negocio, sujetándose éste en consecuencia al procedimiento contencioso
establecido en el artículo 17 D del DL 211. La oposición deberá efectuarse cumpliendo con
todos los requisitos de una demanda o requerimiento, no produciéndose los efectos indicados
en este número por la sola presentación en el procedimiento no contencioso de una opinión
contraria al hecho, acto o convención consultado;
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 93
42
TDLC, Sentencia N° 86/2009, Rol C 180-08, Demanda de Ganaderas Río Baker Ltda. y Río Neff Ltda.
contra Centrales Hidroeléctricas de Aysén S.A., 30 de julio de 2009, C. 4°. Ver también, C. 5°.
94 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
43
En Europa, así lo dispone expresamente la EC Merger Regulation, n. 38, en sus artículos 6(3) y 8(6):
6.3. The Commission may revoke the decision it took pursuant to paragraph 1(a)
or (b) where: (a) the decision is based on incorrect information for which one of the underta-
kings is responsible or where it has been obtained by deceit, or (b) the undertakings concerned
commit a breach of an obligation attached to the decision.
8.6. The Commission may revoke the decision it has taken pursuant to paragraphs
1 or 2 where: (a) the declaration of compatibility is based on incorrect information for which
one of the undertakings is responsible or where it has been obtained by deceit; or (b) the un-
dertakings concerned commit a breach of an obligation attached to the decision.
44
TDLC, Resolución N° 20/2007, NC 173-06, Consulta de GLR Chile Ltda. sobre Compra de la To-
talidad de las Acciones de Iberoamerican Radio Chile S.A., 27 de julio de 2007, Resuelvo Primero N° 5. TDLC,
Sentencia N° 86/2009, Rol C 180-08, Demanda de Ganaderas Río Baker Ltda. y Río Neff Ltda. contra Centrales
Hidroeléctricas de Aysén S.A., 30 de julio de 2009, C. 5° (“[S]u incumplimiento [de las medidas]… podría afectar
su validez”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 95
Que, por todo lo expuesto, este tribunal aplicará una sanción a la de-
mandada, por infracción al artículo tercero, inciso primero, del De-
creto Ley Nº 211, … pues, como se ha venido argumentando, la in-
fracción de las condiciones impuestas por esta magistratura para que
la realización de un acto o convención no sea contraria al derecho de
defensa de la competencia, importa una conducta ilícita que pone en
riesgo la libre competencia o que, en otras palabras, tiende a impedir-
la, restringirla o entorpecerla46.
45
Pruebas manifiestas son los procedimientos seguidos ante el TDLC por la empresa eléctrica Edelnor
S.A. para la modificación del Dictamen N° 1173, de agosto de 2001, de la H. Comisión Preventiva Central, por el
cual solicitó a dicho tribunal, en abril de 2004, es decir, casi tres años después de su dictación, que se modificara el
dictamen por un cambio en la regulación sectorial; y por la solicitud efectuada el año 2005 al TDLC (Resolución N°
8/2005); y por la Comisión Nacional de Energía para que se modificara, en dicho caso, una recomendación conteni-
da en el Dictamen N° 992, también de la H. Comisión Preventiva Central (1996), por un cambio en la regulación
sectorial (Resolución 18/2006).
46
TDLC, Sentencia N° 86/2009, 30 de julio de 2009, rol C 180-08, Demanda de Ganaderas Río Baker
Ltda. y Río Neff Ltda. contra Centrales Hidroeléctricas de Aysén S.A., cons. 13° y 19°
96 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
47
Ver artículo 51 de la Ley 19.880:
Ejecutoriedad. Los actos de la Administración Pública sujetos al Derecho Admi-
nistrativo causan inmediata ejecutoriedad, salvo en aquellos casos en que una disposición
establezca lo contrario o necesiten aprobación o autorización superior.
Los decretos y las resoluciones producirán efectos jurídicos desde su notificación
o publicación, según sean de contenido individual o general.
En principio, no somos partidarios de utilizar conceptos y categorías del Derecho Procesal para entender
e interpretar los efectos de los actos administrativos del TDLC. En todo caso, cabe citar aquí un caso donde el TDLC
reconoció que las resoluciones gozan del efecto de cosa juzgada, al menos en un sentido formal-provisional. Ver
TDLC, Resolución N° 8/2005, Rol 30-04, Consulta de la Empresa Eléctrica del Norte Grande (EDELNOR) sobre
revisión del Dictamen N° 1173 de la Comisión Preventiva Central, 30 de junio de 2005, C. 3°:
Que, en efecto, el artículo mencionado en el considerando anterior prescribe que
“los actos o contratos ejecutados o celebrados de acuerdo a las decisiones del Tribunal de
Defensa de la Libre Competencia no acarrearán responsabilidad alguna en esta materia, si
no en el caso que, posteriormente, y sobre la base de nuevos antecedentes, fueren calificados
como contrarios a la libre competencia por el mismo tribunal…”. En consecuencia, puede
desprenderse de la norma citada que las decisiones de este tribunal y la de los organismos
de los que es sucesor legal producen el efecto de cosa juzgada, el que es eficaz tan sólo en lo
que dice relación con el proceso concreto en el que se ha producido o con relación al estado
de cosas (persona, objeto, causa) tenido en consideración al decidir. No obstante ello, sobre
la base de nuevos antecedentes la cuestión puede renovarse mediante un nuevo proceso de
carácter contencioso o no contencioso ante este tribunal. Esto es lo que se conoce en doctri-
na como cosa juzgada formal que tiene como característica la de la inimpugnabilidad, pero
carece de inmutabilidad (ver Eduardo J. Couture, Fundamentos del Derecho Procesal Civil,
tercera edición, Ediciones Desalma, Buenos Aires, 1958, pp. 416 y siguientes). Por lo demás,
así lo sostuvo en su oportunidad la Honorable Comisión Resolutiva en la Resolución N° 667,
de fecha 30 de octubre de 2002. Por consiguiente, de esta forma es como debe interpretarse
lo enunciado en el considerando Quinto de la Sentencia Nº 3 de 29 de junio de 2004, citada
por la FNE en su informe.
Ver también, TDLC, Resolución N° 18/2006, Rol NC 113-06, Solicitud de la CNE
sobre modificación del Dictamen N° 992 de la Comisión Preventiva Central, 17 de noviembre
de 2006, C. 3°.
48
Lluis Cases y Javier Menor, “Reacción ante los incumplimientos de compromisos y soluciones. La
valoración a posteriori de la efectividad de los remedios” en Remedios y Sanciones en el Derecho de la Competen-
cia, Santiago Martínez Lage y Amadeo Petitbó Juan (dir.), Remedios y sanciones en el derecho de la competencia
(Fundación Rafael del Pino y Marcial Pons, Madrid 2008), p. 332
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 97
tórico” de una medida de mitigación de una FYODC -la infracción de LAN Chile
al plan de autorregulación impuesto en su momento por la Comisión Resolutiva-
dio lugar a un pronunciamiento de la misma comisión que estableció el principio
del estricto cumplimiento de las condiciones. La Comisión Resolutiva resolvió que
la relevancia e intencionalidad no eran defensas de exculpación disponibles para
la empresa, sin perjuicio de su consideración al momento de establecer la multa:
Que del análisis de los hechos fluye que los incumplimientos observa-
dos al Plan de Autorregulación por parte de LAN Chile S.A. y LAN Ex-
press son excepcionales y de menor cuantía, por lo que no cabe imputar
a la gestión de estas empresas la intencionalidad positiva de vulnerar las
condiciones del referido plan, cuestión que será debidamente ponderada
para determinar la sanción que se aplicará, pero que no alcanza a ex-
cusar del todo el estricto cumplimiento exigible en la especie49 (énfasis
agregado).
e) Legitimación activa
49
Comisión Resolutiva, Resolución Nº 723, 30 de enero de 2004, C. 7°.
50
Sin perjuicio de otros organismos públicos que también puedan tener legitimidad activa, como por
ejemplo el Servicio Nacional del Consumidor.
51
Incluimos en el concepto de consumidores empresas que hayan adquirido bienes o servicios del
demandado.
98 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
52
TDLC, Rol NC 02-04, Resolución N° 1/2004, Consulta de Liberty Comunicaciones de Chile Uno
Ltda., y Cristal Chile Comunicaciones S.A., sobre eventual fusión de Metrópolis Intercom y VTR S.A., 25 de oc-
tubre de 2004, Disponible en: [Link] (última visita, 13 de
diciembre de 2010), Resuelvo.
53
Brunswick Corp. v. Pueblo Bowl-O-Mat, 429 US 477, 489 (1977). Ver John E. Lopatka, “Antitrust In-
jury and Causation”, en ABA Section of Antitrust Law, Issues in Competition Law and Policy (ABA, Chicago 2008),
Vol. III, p. 2299. De acuerdo a este ultimo autor, “the doctrine [of antitrust injury] can be understood as an attempt
to ensure that the liability imposed on an antitrust violator approximates the optimal penalty”.
54
Id.
55
Esto es, sin perjuicio, del problema de la proximidad del daño y de la determinación de política pública
de si los compradores indirectos tiene o no legitimidad activa para demandar. No nos pronunciamos sobre este punto.
56
No debe olvidarse que el proceso competitivo produce daño en los perdedores, pero ese daño es legí-
timo. Desde una perspectiva filosófica, ver Tony Honoré, “The Morality of Tort Law-Questions and Answers”, en
David G. Owen (ed), Philosophical Foundations of Tort Law (Oxford, New York 1995), p. 82:
We are sometimes justified in injuring others, for example in self-defence. When we
compete we are justified in inflicting losses or setbacks on our rivals… I win the 100 meters and
you lose… [T]he nature of the race justifies me in inflicting that setback on you. The same is
true of other forms of competition, for example in trade, business, politics, literature, and love.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 99
[E]l interés legítimo para accionar en esta sede requiere que quien lo
invoca posea la calidad de sujeto pasivo inmediato de una conducta de-
terminada que pueda constituir una infracción al Decreto Ley Nº 211.
Así, para que un agente económico pueda ser considerado víctima di-
recta de un atentado en contra de la libre competencia, ha de participar
actual o potencialmente en el mercado que es directamente afectado por
la presunta actividad anticompetitiva de otro agente económico, o bien
en otros mercados conexos que puedan razonablemente verse afectados
en forma indirecta por esa actividad supuestamente antijurídica58.
57
Einer Elhauge y Damien Geradin, Global Competition Law and Economics (Hart, Oxford 2007), p. 10.
58
TDLC, Sentencia Nº 98/2010, Rol C 168-08, Fundación Chile Ciudadano y Otro contra VTR Banda
Ancha (Chile) S.A., 18 de marzo de 2010, C. 18°.
59
Corte Suprema, Rol N° 2680-2010, Fundación Chile Ciudadano y Otro contra VTR Banda Ancha
(Chile) S.A., Resuelve reclamación contra Sentencia N° 98/2010, 22 de septiembre de 2010, C. 4°.
100 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
f) Legitimación pasiva
60
TDLC, Sentencia N° 86/2009, 30 de julio de 2009, Rol C 180-08, Demanda de Ganaderas Río Baker
Ltda. y Río Neff Ltda. contra Centrales Hidroeléctricas de Aysén S.A., C. 8° y 9°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 101
61
Copperweld Corp. v. Independence Tube Corp., 467 US 752, 7760 (1984). Ver también, Appalachian
Coals, Inc. v. United States, 288 US 344, 377 (1933) (“That statute [Sherman Act] is aimed at substance”).
62
Por ello, como señalan en USA, las Antitrust Division Policy Guide to Merger Remedies del Depart-
ment of State (Octubre 2004), disponible en [Link] (última visita,
24 de febrero de 2011), p. 41, “[f]or a decree to be effective, it must bind the parties needed to fulfill the consent
decree objectives”.
102 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
63
Ver Commission Regulation (EC) N° 802/2004 de 21 de abril de 2004, implementing Council Regu-
lation (EC) N° 139/2004 on the control of concentrations between undertakings (disponible en [Link]
competition/mergers/legislation/merger_compilation.pdf, última visita 24 de febrero de 2011). La misma regulación
exige, además, a las partes en una operación de concentración entregar la siguiente información a la Comisión
Europea:
4.1. For each of the parties to the concentration provide a list of all undertakings
belonging to the same group.
This list must include:
4.1.1. all undertakings or persons controlling these parties, directly or indirectly;
4.1.2 all undertakings active on any affected market that are controlled, directly
or indirectly:
(a) by these parties;
(b) by any other undertaking identified in 4.1.1.
For each entry listed above, the nature and means of control should be specified.
The information sought in this section may be illustrated by the use of organiza-
tion charts or diagrams to show the structure of ownership and control of the undertakings.
4.2. With respect to the parties to the concentration and each undertaking or person
identified in response to Section 4.1, provide:
4.2.1. a list of all other undertakings which are active in affected markets (affected
markets are defined in Section 6) in which the undertakings, or persons, of the group hold
individually or collectively 10 % or more of the voting rights, issued share capital or other
securities; in each case, identify the holder and state the percentage held;
4.2.2. a list for each undertaking of the members of their boards of management
who are also members of the boards of management or of the supervisory boards of any other
undertaking which is active in affected markets; and (where applicable) for each undertaking
a list of the members of their supervisory boards who are also members of the boards of ma-
nagement of any other undertaking which is active in affected markets;
in each case, identify the name of the other undertaking and the positions held;
4.2.3. details of acquisitions made during the last three years by the groups iden-
tified above (Section 4.1) of undertakings active in affected markets as defined in Section 6.
Information provided here may be illustrated by the use of organization charts or
diagrams to give a better understanding.
64
TDLC, Resolución N° 30/2009, Rol NC N° 280-08, Consulta de Centrales Hidroeléctricas de Aysén
S.A. relativa a la adquisición o solicitud de nuevos derechos de aprovechamiento de aguas en la cuenca del Río
Aysén, 26 de mayo de 2009, Declaración Primera.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 103
65
TDLC, Resolución N° 2/2005, Rol NC N° 01-04, Consulta de Telefónica Móviles S.A., sobre apro-
bación de acuerdo de eventual toma de control de Bellsouth Comunicaciones S.A., 4 de enero de 2005, Resuelvo
N° 2-Segundo.
104 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
66
Ver, por ejemplo, TDLC, Sentencia N° 41/2006, Rol C 73-05, Fundación Chile Ciudadano y otro
contra Car S.A., 27 de junio de 2006, en la que el tribunal sancionó a CAR por incumplir la Resolución N° 666
de 23 de octubre de 2002 de la Comisión Resolutiva que estableció una instrucción de carácter general, y a la vez
decidió dejarla sin efecto. Ver también, TDLC, Resolución N° 12, Rol NC 114-06, Solicitud de Asilfa A.G. sobre
modificación de Resolución N° 634 de la Comisión Resolutiva, 13 de junio de 2006, en la que el tribunal declaró la
vigencia de la citada resolución y sus modificaciones.
Si bien no refiere a un caso de FYODC, evalúese el caso de la Resolución N° 12/06 (NC 114-06), en el que
se intentó dejar sin efecto la Resolución N° 634 de la CR, a lo que el tribunal no dio lugar, estimando que sigue vigente.
67
Por lo demás, la imprescriptibilidad o permanencia de las condiciones fue reconocido expresamente
por Liberty Global, Inc. en su presentación realizada al TDLC en el año 2007. En las páginas 1 y 10, la solicitante
explica los términos y alcances de la Condición 1ª en los siguientes términos:
Como se ve, la Condición Primera constó de una exigencia con efectos permanentes (la referida a que el
controlador de VTR no pudiera participar ni directa ni indirectamente, por sí o por medio de personas relacionadas,
en la propiedad de otras compañías de televisión satelital o vía microondas en Chile)…
Se trató, entonces, de una obligación con efectos permanentes, aplicable a quienes sean los controladores
de la empresa fusionada… Por su parte, la obligación de carácter permanente emanada de la Condición Primera,
en virtud de la cual quedó vedado a los controladores de VTR participar en la propiedad de compañías operadoras
de televisión satelital o vía microondas en Chile, continúa estando vigente, y sobre la interpretación que este H.
Tribunal pueda tener sobre su cumplimiento o incumplimiento como consecuencia del Acuerdo de Intercambio de
Acciones entre Liberty Media y News Corp. es que recae la presente consulta.
68
Debemos recordar que, además de sentencias, el TDLC dicta resoluciones (como consecuencia del
ejercicio de la potestad del Art. 18 N° 2 del DL 211), instrucciones de carácter general (Art. 18 N° 3 del DL 211) e in-
formes, como ocurre en los casos que leyes especiales convocan la actuación del TDLC (Art. 18, N° 5, del DL 211).
69
Esto no significa que dicho fundamento sea conveniente desde una perspectiva lege ferenda o de
políticas públicas. En nuestra opinión, el TDLC debería tener la facultad de imponer condiciones en procesos
contenciosos de una duración superior a dos años.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 105
Otros casos que establecen condiciones con una duración de más de dos
años son los siguientes:
Comisión Resolutiva, ordenándose su aprobación por la Comisión Preventiva Central, cuyo continuador legal es
el TDLC.
71
Adicionalmente, en la Resolución N° 23/2008, Consulta de ING S.A. sobre Fusión de ING AFP Santa
María S.A y Bansander AFP S.A., Rol NC 205-07, el TDLC estableció dos condiciones para la aprobación de la
consulta que, si bien tienen plazos de dos años, este se cuenta desde la materialización de la operación:
CONDICIÓN Nº 1: A partir del momento que se materialice la operación de
autos, y por un plazo de dos años, la empresa fusionada deberá establecer una comisión total
uniforme para todos sus afiliados, neta de la prima del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia,
que no perjudique a ninguno de los afiliados pertenecientes a las carteras de ING AFP Santa
María S.A. y de Bansander AFP S.A. en relación con lo que pagaban por este concepto a la
fecha de presentación de la consulta de autos;
CONDICIÓN Nº 2: La participación del Banco Santander Central Hispano S.A.
y/o sus filiales, coligadas o relacionadas, directa o indirectamente, en el negocio de adminis-
tración de fondos de pensiones en Chile, no podrá ser prohibida, restringida o condicionada
por un plazo superior a dos años, contados desde el perfeccionamiento de la operación de
autos, debiendo, en consecuencia, procederse a la eliminación o modificación de las cláusulas
o convenciones correspondientes.
106 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
fijada por el TDLC en una resolución. En dicho caso, tratándose de un acto, hecho o
contravención contrario al artículo 3° del DL 211, se le aplican las normas genera-
les de prescripción contenidas en el ar-tículo 20 inciso 3° del DL 211 (prescripción
de tres años, contados desde la ejecución de la conducta atentatoria; tratándose de
hechos o actos continuos, la prescripción debe contarse desde que cesan72).
72
Ver el reciente fallo TDLC, Sentencia N° 109/2011, Rol C N° 193-09, Demanda de Conservación
Patagónica Chile S.A. y Otros contra Endesa S.A. y Otros, 27 de enero de 2011, C. 6°:
Que relacionado con lo anterior, resulta de la mayor importancia destacar que,
en materia de prescripción, existe jurisprudencia reiterada de este tribunal, en cuanto a que
su plazo debe contarse desde que concluyen o cesan los actos materiales que constituyen la
conducta reprochada, debiendo a continuación establecerse si antes de vencido dicho término
se interrumpió o no la prescripción mediante la notificación del requerimiento y/o la demanda
correspondiente, pues es en esta última fecha en la que se debe entender como trabada la litis.
Así ha sido decidido, por ejemplo, en las sentencias números 57/2007, de fecha 12 de julio de
2007; 59/2007 de fecha 9 de octubre de 2007; 75/2008 de fecha 30 de septiembre de 2008 y
106/2010 de fecha 2 de diciembre de 2010.
73
TDLC, Sentencia N° 117/2011, 29 de diciembre de 2011, Rol C 156-08, Fiscalía Nacional Económica
contra el Sr. John C. Malone, C. 23°. Ver también C. 26°, párrafo final.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 107
El TDLC insistió más adelante en señalar que el deber de una parte sujeta a
una condición, en caso de considerar que la misma ya no tiene por efecto proteger al
mercado y los consumidores, es necesariamente concurrir ante el tribunal y pedir el
alzamiento de la misma con base en nuevas circunstancias “fácticas, económicas o
jurídicas”77. Incumplir y defenderse en un juicio contencioso alegando la pérdida de
74
Id., C. 21°.
75
Id., C. 20° (“Que las resoluciones dictadas en virtud de los artículos 18 Nº 2 y 31 del D.L. Nº 211
-como fue el caso de la Resolución Nº 1/2004-, sus efectos y los de las condiciones que tales resoluciones impongan
son de duración indefinida, salvo que la propia resolución en cuestión establezca un plazo para la vigencia de tales
condiciones”).
76
Id., C. 23°. Ver también, C. 17°.
77
Id., C. 21° (“[Las condiciones] deben ser objeto de modificación o extinción sólo en cuanto muten sub-
stancial o significativamente los supuestos fácticos, económicos o jurídicos que las sustentaron, y así sea declarado
por este tribunal en un procedimiento que concluya con un nuevo ejercicio de dicha potestad”).
108 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
78
Id., C. 23°.
79
Id., C. 26°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 109
Que al respecto cabe señalar que, en estricta lógica, incluso podría im-
ponerse al señor Malone la sanción de dejar sin efecto la operación de
concentración entre VTR y MI aprobada por la Resolución Nº 1/2004,
toda vez que lo que permitió su aprobación fue, precisamente, la impo-
sición de varias condiciones, entre las cuales está la Condición Primera.
Al infringirse esta condición, cae uno de los supuestos de legitimidad de
la operación de concentración en ese entonces analizada por el tribunal,
por lo que esta última podría ser dejada sin efecto. Sin embargo, este
tribunal estima suficiente, en este caso, optar por la obligación de desin-
versión en DirecTV Chile indicada precedentemente y aplicar la multa
de la que se trata a continuación83.
80
Id., C. 50° (“[E]ste tribunal ha señalado que el incumplimiento de obligaciones de hacer o no hacer
en una condición que ha sido dictada como parte de una resolución que pone término a un asunto tramitado de con-
formidad con los artículos 18 N° 2 y 31 del D.L. N° 211, constituye una conducta que se presume infringe la libre
competencia”). Ver también, C. 51° y 78°.
81
Id., C. 80°.
82
Discrepamos de la prevención de los Ministros Menchaca y Velozo. No se trata de presumir de derecho
la responsabilidad, sino de castigar a partes que, a sabiendas, incurren en conductas que, previa tramitación de un
proceso pleno -el proceso de consulta-, ya han sido declaradas como ilegales. En términos más generales, nos parece
incorrecto rechazar la tesis per se en libre competencia con base en el Derecho Constitucional, debate que, en todo
caso, excede el tema de este trabajo. La defensa de “culpabilidad” como no exigibilidad de otra conducta, y no como
culpa o dolo, rara vez es una defensa útil en el Derecho de la Competencia; claramente no ayuda a un miembro de
un cartel.
83
TDLC, Sentencia N° 117/2011, 29 de diciembre de 2011, Rol C 156-08, Fiscalía Nacional Económica
contra el Sr. John C. Malone, C. 94°.
84
Id., C. 23°, C. 49° y 50°.
110 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
Que aunque fuera cierto que las condiciones, por lo general, no surten
efectos erga omnes respecto de personas ajenas a la operación, sí pueden
surtir efectos más allá de la empresa consultante y alcanzar también a
quienes mantengan vínculos de tal naturaleza con ella que hagan presu-
mir que su actuación económica y financiera está guiada por intereses
comunes o subordinada a éstos. De lo contrario, cualquier condición po-
dría ser irrisoria y bastaría constituir empresas separadas para burlarlas86.
Las condiciones solicitadas por una compañía pueden entonces ser válida-
mente impuestas a todo el “grupo empresarial” al cual dicha empresa pertenece, no
pudiendo otras entidades que cumplen con dicha pertenencia excusarse del cumpli-
miento de las mismas:
Que respecto del primero de los dos argumentos precedentes, cabe se-
ñalar que la Condición Primera -literal y razonablemente- se impuso
no sólo a VTR, sino al “grupo empresarial” de que formaba parte y, es-
pecíficamente, a su controlador y a las personas relacionadas al mismo
según los define el artículo 100 de la Ley N° 18.045 de Mercado de Va-
lores, siendo exigible directamente de los mismos -y, por consiguiente,
esperable- que quienes puedan quebrantarla deban conocer sus términos
y responder por su infracción. En otras palabras, la condición se impuso
a personas que, aunque formalmente tienen una identidad distinta de la
empresa fusionada, tampoco son terceros, sino personas que conforme a
la ley están relacionadas con la empresa fusionada y que, precisamente
por ello, se encuentran en situación de vulnerarla, a la vez que en obli-
85
Id., C. 51°.
86
Id., C. 40°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 111
87
Id., C. 39°.
88
Id., C. 17°.
112 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
V. CONCLUSIONES
La tesis sostenida una y otra vez por este trabajo destaca frente a otras aproxima-
ciones que intentan afirmar que las condiciones son sanciones. Estas concepciones
orientadas única y exclusivamente a los derechos y libertades de las empresas que
son objeto de las condiciones, olvida que, al frente, existen dos valores fundamenta-
89
Id., C. 18°.
90
Id., C. 19°.
91
Id., C. 29°.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 113
Michael E. Jacobs**
I. INTRODUCCIÓN
La Corte Suprema de Estados Unidos ha sostenido por mucho tiempo que la Sección
7ª del Clayton Act, que prohíbe las transacciones que pueden reducir sustancialmen-
te la competencia, tiene un alcance que le permite revisar adquisiciones parciales.
Tanto el Departamento de Justicia norteamericano (“DOJ”) como el Federal Trade
Commission (“FTC”) han desafiado adquisiciones que han involucrado participacio-
nes minoritarias. Enfatizando la importancia de esta materia, la Guía para el Control
de Operaciones de Concentración Horizontales de 2010 incluye también una sección
sobre adquisiciones parciales y participaciones minoritarias. Tales adquisiciones po-
drían quebrantar las disposiciones de las leyes de competencia de Estados Unidos,
cuando existe más que una mera “posibilidad efímera” de que produzcan un daño en
la competencia, y la transacción genera un “riesgo apreciable” de engendrar efectos
anticompetitivos.1 Este memorándum pretende entregar una imagen panorámica en
torno al tratamiento que reciben las participaciones minoritarias y las adquisiciones
parciales bajo la legislación de competencia estadounidense.
La Sección 7ª del Clayton Act provee las bases legales para la regulación de las
adquisiciones parciales y las participaciones minoritarias. En lo que interesa a este
informe, la ley dispone que:
2
15 U.S.C. § 18 (énfasis añadido).
3
Id. (“ninguna persona (…) podrá adquirir (…) el todo o cualquier parte” de las acciones o activos
de otra entidad, cuando “el efecto de tal adquisición pueda reducir sustancialmente la competencia, o tender a
generar un monopolio.”).
4
OECD, “Antitrust Issues Involving Minority Shareholding and Interlocking Directorates,” en
DAF/COMP(2008), en p. 41.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 117
5
Véase, por ejemplo, Denver & Río Grande W. RR. Co v. U.S., 387 U.S. 485, 501 (1967) (“No es
necesario que una empresa adquiera el control de otra empresa para que pueda quebrantar las disposiciones
de la Sección 7ª”); U.S. v. E.I. du Pont de Nemours & Co., 353 U.S. 586, 592 (1957) (“Cualquier adquisición
del todo o cualquier parte de las acciones de otra empresa, sea esta competidora o no, está comprendida en
el alcance de la Sección 7ª cuando exista probabilidad razonable de que la adquisición pueda resultar en una
restricción de la competencia o la creación de un monopolio en cualquier área del comercio.”).
6
Cuomo, “Partial Acquisitions,” [Link]. nota N° 1, en p. 3.
7
OECD, “Minority Shareholding,” [Link]. nota N° 4, en p. 41 (citando a E.I. du Pont de Nemours & Co.,
353 U.S. en 592 (adquisición del 23% de participación); Río Grande W. RR. Co v. U.S., 387 U.S. en 501 (adquisición
de un 20% de participación); American Crystal Sugar Co v. Cuban-American Sugar Co., 259 F.2d 524,526, 531 (2d
Cir. 1958) (adquisición de un 23% de participación)).
8
Id. (citando a U.S. v. Gillette Co., propuesta de fallo, estipulaciones y declaración de impacto compet-
itivo, 55 Fed. Reg. 12,567, 12,569 (1991); U.S. v. AT&T Corp., propuesta de fallo, estipulaciones y declaración de
impacto competitivo, 64 Fed. Reg. 2506 (1999); U.S. v. MCI Comm. Corp., propuesta de fallo, estipulaciones y
declaración de impacto competitivo, 59 Fed. Reg. 33,009 (1994); Time Warner Inc., propuesta de acuerdo extrajudi-
cial con análisis para asistir el comentario público, 62 Fed. Reg. 67,868, 67,871 (1996).
9
Areeda, Phillip y Hovenkamp, Herbert J. Fundamentals of Antitrust Law. New York: Aspen Law &
Business, 2011.
118 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
10
Véase, por ejemplo, United States v. Tracinda Inv. Corp., 477 F. Supp. 1093, 1098 (C.D. Cal. 1979) (“El
factor definitivo que las cortes han examinado (…) se refiere a si las acciones fueron compradas con el propósito de
asumir un rol activo en la administración y el control de la empresa adquirida”); Anaconda Co. v. Crane Co., 411
F. Supp. 1210, 1219 (S.D.N.Y. 1975). Otros factores que las cortes han considerado incluyen si existieron acuerdos
posteriores que restringieran el uso de las acciones adquiridas, Anaconda Co., 411 F. Supp. en 1218, al punto en
que pueda decirse que el imputado mantiene un portafolio de inversiones diversificado, y el precio pagado por las
acciones en comparación a su valor de mercado. Hamilton Watch Co. v. Benrus Watch Co., 114 F. Supp. 307, 316
(D. Conn. 1953). Véase también OECD, “Minority Shareholding,” [Link]. nota N° 4, en 42 n.83 (notando que las
“regulaciones de implementación del HSR Act, que tiene su propia excepción y requisito de espera tras la notifi-
cación previa a una operación de concentración, para ‘adquisiciones de acciones con derecho a voto con el solo
objeto de invertir’ que se traduzcan en un porcentaje igual o menor a un 10% de participación de las acciones con
derecho a voto circulando (15 U.S.C. § 18a(c)(9)). Estas excepciones se refieren a casos en que una adquisición
tenga el solo objeto de invertir, si el adquirente no tiene intención de participar en la formulación, determinación o
dirección de las decisiones básicas de negocios del emisor. (16 C.F.R. § 801(1)(i)). El documento Statement of Basis
and Purpose, 43 Fed. Reg. 33450, 33465 (31 de julio de 1978) del FTC identifica seis tipos de conducta que pueden
ser consideradas como evidencia de una intención inconsistente con la excepción del ‘solo objeto de invertir’: (1)
nominar a un candidato al directorio del emisor; (2) proponer acciones corporativas que requieren de aprobación de
los accionistas; (3) solicitar poderes de representación; (4) contar con un accionista controlador, director, ejecutivo o
empleado desempeñándose simultáneamente como ejecutivo o director del emisor; (5) ser un competidor del emisor;
o (6) caer bajo cualquiera de los supuestos anteriores respecto de alguna entidad directa o indirectamente controlada
por el emisor.”).
11
Véase, por ejemplo, E.I. du Pont de Nemours & Co., 353 U.S. en 592-602.
12
Tracinda Inv. Corp., 477 F. Supp. en 1098 (citando Anaconda Co., 411 F. Supp. en 1219).
13
OECD, “Minority Shareholding,” supra nota 4, en 176.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 119
14
Horizontal Merger Guidelines (2010) ¶13. Disponible en <[Link]
lines/[Link]>.
15
Íbid.
16
Íbid.
17
Íbid.
18
Íbid.
19
Íbid.
120 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
Dado el importante rol que desempeñan los hechos del caso en el análisis, parece ha-
ber una amplia gama de escenarios en los que adquisiciones parciales han levantado
preocupaciones de competencia para el DOJ o el FTC. Sin embargo, un comentario
reciente sobre la materia ha concluido que las acciones de enforcement pueden clasi-
ficarse en “tres grandes categorías” que incluyen las que siguen:
20
Íbid.
21
Íbid.
22
Cuomo, “Partial Acquisitions,” [Link], nota N° 1, en p. 4. Las transacciones que Cuomo et al in-
cluyen en este paquete son: (1) la adquisición de AMFM, Inc. por parte de Clear Channel Communications Inc.’s,
que controlaba un 28,6% de la participación del competidor directo de Clear Channel; (2) la compra de TCI por
parte de AT&T, que mantenía una participación de 23,5% en el competidor directo de AT&T en el mercado de
los teléfonos móviles; (3) la adquisición de Continental Cablevisión por parte de U.S. West, que mantenía una
participación de 20% en un competidor directo de U.S. West; (4) la compra de Aerolíneas Argentinas por parte de
American Airlines, quien era su competidor directo; (5) la compra del 7,5% con opción de compra de otro 7,5%
de Time Warner por parte de TCI, quien era su competidor directo; y (6) la adquisición de Loral Corp. por parte
de Lockheed Martin, en el mercado de negocios relacionados a la defensa, que incluía un 20% de participación en
Loral Space & Communications, que, por su parte, mantenía un 33% de participación en Space Systems/Loral,
competidor directo de Lockheed. Id. en 4 n.11
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 121
23
Id. en 5 n.12. Otra transacción incluida en este Segundo paquete que Cuomo et al identifica, es la
adquisición de MediaOne propuesta por AT&T, donde ambas empresas mantenían participaciones parciales en em-
presas competidoras del mercado de televisión de cable residencial (AT&T con un 26% de participación en Excite@
HomeCorp, y MediaOne con un 34% de participación en la empresa que operaba a RoadRunner).
24
Íbid.
25
United States v. Dairy Farmers of America, 426 F.3d 850, 852 (6th Cir. 2005). Véase también Deman-
da, United States v. Dairy Farmers of America, Civ. No. 6:03-206 (E.D. Ky. 23 de abril de 2003).
26
Véase OECD, “Minority Shareholding,” [Link]. nota 4, en 177-78.
27
Íbid.
28
Demanda, Dairy Farmers of America, en ¶¶ 7-9.
29
Id. en ¶¶ 11-14. Por más de una década, a fines de la década de 1970 y principios de 1980, las dos
empresas productoras de leche se habían involucrado en una conspiración en torno a licitaciones fraudulentas, acor-
dando no ofertar agresivamente en los colegios que eran clientes compradores de leche del otro. Esa conspiración se
tradujo en admisiones de culpabilidad en 1992 por parte de ambas empresas. Id. en ¶ 18.
122 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
empresas productoras de leche eran las únicas dos empresas competidoras. El DOJ
alegó que, como resultado de la adquisición, las participaciones de la DFA en ambas
empresas se traducían en incentivos para reducir la competencia. Más aún, la DFA
tenía incentivos para facilitar aumentos de precios unilaterales, con independencia
de cualquier coordinación, ya que, participando de las utilidades de ambas empresas,
no podría perjudicar a la DFA que los clientes compraran una u otra leche como res-
puesta al alza de precios.30 Finalmente, la DFA adquirió la habilidad para influir en la
dirección de ambas empresas productoras de leche, de modo que ambas actuaran en
el interés del DFA de reducir la competencia.31
Tras la presentación de la demanda del DOJ, la DFA modificó sus dere-
chos políticos, convirtiendo sus acciones con derecho a voto en las empresas que
operaban a ambas compañías productoras de leche, en acciones sin derecho a
voto. Posteriormente, presentó una moción para un juicio sumario, argumentando
que como había perdido la habilidad de ejercer control sobre la administración de
las empresas productoras de leche, su participación en ellas no podía reducir la
competencia. El Tribunal de Primera Instancia accedió a la moción, motivando una
apelación por parte del DOJ, donde la Corte de Apelaciones de Estados Unidos del
Sexto Circuito resolvió revertir el fallo del tribunal inferior, sosteniendo que el DOJ
había presentado suficiente evidencia para oponerse al juicio sumario, sobre la base
de que la inversión original de la DFA en la empresa Southern Belle había vulnerado
las leyes de competencia.32 Ponderando sobre las teorías de riesgo del DOJ, el Sexto
Circuito sostuvo:
30
OECD, “Minority Shareholding,” [Link]. nota N° 4, en 178.
31
Íbid.
32
Dairy Farmers of America, 426 F.3d en 852.
33
Id. en 862.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 123
34
Íbid.
35
Íbid.
36
OECD, “Minority Shareholding,” supra nota 4, en 179.
37
Véase también Analysis of Proposed Agreement Containing Consent Orders to Aid Public Comment,
In the Matter of TC Group L.L.C., Riverstone Holdings LLC, Carlyle/Riverstone Global Energy and Power Fund
II, L.P., and Carlyle/Riverstone Global Energy and Power Fund III, L.P., FTC No. 061-0197 (25 de enero de 2007),
disponible en <[Link] Véase además OECD, “Minority Sharehold-
ing,” [Link]. nota 4, en 177.
38
La Sección 5a del FTC Act prohíbe, entre otros, “métodos injustos de competencia en o afectando el
comercio,” y autoriza al FTC a prohibir tales prácticas. 15 U.S.C. § 45.
39
Id. en 4.
124 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
mente, el FTC alegó que el acuerdo reduciría la competencia, porque Carlyle y Ri-
verstone tendrían un representante en el directorio de ambas empresas competidoras,
podrían ejercer poder de veto sobre algunas decisiones de Magellan, y accederían a
información privada y competitivamente sensible de KMI y Magellan que podría ser
traspasada, directa o indirectamente, entre ambas empresas.40
El FTC expresó sus preocupaciones de la transacción, en torno a posibles
efectos unilaterales y coordinados que esta pudiera conllevar. La agencia sostuvo,
por ejemplo, que una adquisición parcial facilitaría el ejercicio de poder de mer-
cado unilateral, porque muchas de las estaciones de KMI y Magellan constituían
la primera o segunda opción para los clientes, quedando las demás estaciones de
servicio sin capacidad o incentivo para reemplazar la competencia que se perdería
como producto de la transacción.41 Más aún, al combinar a dos de los principales
participantes independientes de 11 áreas geográficas del mercado descrito, a través
de una participación parcial común, el acuerdo propuesto aumentaba la probabilidad
de interacciones coordinadas entre los competidores de ese mercado.42
El FTC llegó a un acuerdo extrajudicial con las partes, de acuerdo al cual
Carlyle y Riverstone debían, entre otros, (1) remover a todos los representantes que
tenían de cualquiera de los directorios de Magellan; (2) ceder el control de Magellan
a sus otros inversionistas principales; (3) no influir o intentar influir en la adminis-
tración o la operación de Magellan; y (4) establecer salvaguardias que impidan el
intercambio de información sensible entre KMI y Magellan.43
40
Íbid.
41
Íbid.
42
Íbid.
43
Íbid. en 6.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 125
44
Competitive Impact Statement, United States v. Univision Communications, Inc., Civil No.
1:03CV00758 (D.D.C., May 7, 2003), disponible en <[Link]
45
Íbid.
46
Íbid.
47
Íbid.
126 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
48
15 U.S.C. § 18a(a).
49
Además de las excepciones contenidas en el HSR Act mismo, las agencias norteamericanas de com-
petencia están autorizadas a efectuar excepciones de transacciones que “se consideran poco capaces de levantar
conflictos de competencia.” 15 U.S.C. § 18a(d)(2)(B).
50
15 U.S.C. § 18a(c)(9).
51
16 C.F.R. § 801.1(i)(1).
52
Íbid.
53
16 C.F.R. § 802.64.
Véase Miller, Samuel R. et al. “Antitrust Concerns From Partial Ownership Interest Acquisitions:
54
New Developments in the European Union and United States” en CPI ANTITRUST CHRONICLE (2012).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 127
Michael E. Jacobs**
I. INTRODUCCIÓN
* Artículo publicado originalmente en 37 Fordham International Law Journal (2014), pp. 643-686. Tra-
ducción de los abogados de la Fiscalía Nacional Económica, Felipe Belmar Todorovic y Pía Chible Villadangos.
Las citas originalmente presentadas en inglés fueron también traducidas para privilegiar una mejor comprensión
del texto.
** Michael E. Jacobs es un abogado norteamericano y ha sido consultor para la Fiscalía Nacional
Económica desde marzo de 2012. Antes de unirse a la FNE fue socio en la oficina Zelle, Hofmann, Voelbel & Ma-
son LLP de Minneapolis, MN, donde concentró su práctica profesional en el área de libre competencia y litigación
compleja. Recibió su JD (magna cum laude) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown en 1998.
1
Véase Org. for Econ. Coop. & Dev., “Antitrust Issues Involving Minority Shareholding and Inter-
locking Directorates” 23-24 en DAF/COMP (2008) 30 (23 de junio, 2009), [Link]
mergers/[Link] [en adelante, OECD, Antitrust Issues]. Otra forma típica de vínculo estructural involucra la
mantención de participaciones minoritarias por una compañía en otra, situación que frecuentemente va acompañada
de interlocks. Íbid.
2
Id. en 48 (“El fenómeno de interlockings de directores es uno muy difundido en varios de los países de
la OCDE, así como en diversos sectores de la industria”.). Para una mayor discusión sobre la frecuencia de los in-
terlocks en Estados Unidos, véase Kranz, Matt. “Web of Board Members Ties Together Corporate America” en USA
TODAY, Nov. 24, 2002, [Link] money/companies/management/2002-11-24-interlock_x.
htm (encontrando una “preocupante cantidad de superposición” entre los directorios de las principales empresas de
la nación). De acuerdo al USA Today, al tiempo del artículo, “un quinto de las 1.000 empresas más grandes en Esta-
dos Unidos compartían al menos a un miembro del directorio con otra de las 1.000 empresas.” Aún más, “11 de las
15 empresas más grandes, incluyendo Pfizer y Citigroup, tienen al menos dos miembros de directorio que se desem-
peña como director en otra empresa.” Id. Los Interlocks también son comunes en otros lugares, Véase, por ejemplo
Rosch, , J. Thomas, Chairman, Fed. Trade Comm’n, Remarks before the University of Hong Kong, Terra Incognita:
Vertical and Conglomerate Merger and Interlocking Directorate Law Enforcemente in the United States 15-16 (Sept.
11, 2009), disponible en [Link] (notando que los
interlocking de directores son una característica común en las empresas de Hong Kong, con una prevalencia similar
a la de Estados Unidos, pero estando ahí quizás aún más estrechamente vinculados).
3
Véase Weber Waller, Spencer. “Corporate Governance and Competition Policy”, en 18 GEO. MASON
L. REV. 833, 858 (2011); véase también. Gerber, Benjamin M. “Enabling Interlock Benefits While Preventing Anti-
competitive Harm: Toward an Optimal Definition of Competitors Under Section 8 of the Clayton Act” en 24 YALE
J. ON REG. 107, 108 (2007) (describiendo a los interlocks como “una práctica que puede generar en una empresa
tanto beneficios, como expertise, legitimidad y cooptación del riesgo”).
128 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
4
Waller, [Link]. nota 3, en 858.
5
Véase Gal, Michal S. Competition Policy for Small Market Economies. Boston: Harvard University
Press, 2003.
6
Véase Gal, Michal S. “When the Going Gets Tight: Institutional Solutions When Antitrust Enforcement
Resources Are Scarce”, en 41 LOY. U. CHI. L. J. 417, 433 (2010).
7
Véase Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Mercado de la Salud Privada en Chile 46-48
(2012), [Link] [en ad-
elante PUCV, Mercado de la Salud Privada]
8
Véase Fiscalía Nacional Económica, División de Fusiones y Estudios, Participaciones Minoritar-
ias y Directores Comunes entre Empresas Competidoras (Nov. 2013), [Link]
loads/2013/11/[Link] [en adelante FNE, Participaciones Minoritarias]
9
Véase OECD, Antitrust Issues, [Link]. nota N° 1, en 49 (“La mayor parte de los casos que tratan con
interlocking de directores son casos de control de operaciones de concentración, donde la existencia de un miembro
común en ambos directorios fue considerado como un factor facilitador de la coordinación entre empresas vincula-
das.”); Rosch, [Link]. nota 2, en 21-22; Staahl Gabrielsen, Tommy et al., “Rethinking Minority Share Ownership
and Interlocking Directorships: The Scope for Competition Law Intervention” en 36 EUR. L. REV. 837, 855 (2011).
10
Véase OECD, Antitrust Issues, [Link]. nota 1, en 46; véase también Gabrielsen et al., [Link]. nota 9,
en 859.
11
Véase Operación de Concentración Cencosud-Johnson’s, Fiscalía Nacional Económica [FNE] (22 de
diciembre, 2011), [Link]
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 129
12
En Chile, el problema que existe a la hora de abordar casos de interlocks potencialmente anticompeti-
tivos en el contexto de exámenes de operaciones de concentración se complica aún más por el hecho de que Chile,
al menos teóricamente, carece de un sistema de notificación previa de carácter obligatorio.
13
15 U.S.C. § 19(a) (1) (B) (2012) (referido a empresas que son, “por virtud de su negocio y la ubicación
de su operación, competidoras, de modo que la eliminación de la competencia por medio de un acuerdo entre ellos
constituiría un quebrantamiento a cualquiera de las leyes de competencia”).
14
Véase infra Parte V.A.
15
United States v. Sears, Roebuck & Co., 111 F. Supp. 614, 616 (1953).
16
Véase Rosch, [Link]. nota N° 2, en 20; véase también OECD, Antitrust Issues, [Link]. nota 1, en 50.
17
Waller, [Link]. nota 3, en 858.
18
Íbid.
19
Véase Rosch, [Link]. nota 2, en 20-21. Las leyes de competencia en Indonesia, Japón y Corea gen-
eralmente requieren que el impacto en el mercado de los interlocks específicos sean considerados. Íbid. El 2011,
Italia promulgó el “Decreto Ley para el Rescate de Italia”, que prohíbe los interlocks que involucren miembros de
directorios, juntas estatutarias de auditores, o altos ejecutivos entre compañías o grupos corporativos en bancos,
seguros o finanzas.
130 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
20
Gal, Michal S. “Merger Control for Small and Micro Jurisdictions” en KONKURRENSVERKET [Auto-
ridad de Competencia Sueca], More Pros And Cons Of Merger Control 61, 66 (2012), disponible en [Link]
se/upload/Filer/Trycksaker/Rapporter/Pros&Cons/rapport_pros_and_cons_more_merger_control_2012.pdf.
21
Véase, e.g., Montt Oyarzún, Santiago. Sistemas Legales de Menor Tamaño y Libre Competencia 7
(2010) presentación en PowerPoint, disponible en [Link]
ddcc_0006.pdf.
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 131
22 Véase Areeda, Phillip y Hovenkamp, Herbert J., 5 Antitrust Law: An Analysis Of Antitrust
Principles And Their Application. Boston: Little, Brown and Co., 2010 para. 1300, en p. 327 (notando que “un
interlocking de directores o ejecutivos puede adoptar varias formas” incluyendo formas horizontales y verticales).
23 Véase FNE, Participaciones Minoritarias, [Link]. nota 8, en 6; véase también O’Brien,
Daniel P. & Salop, Steven C. “Competitive Effects of Partial Ownership: Financial Interest and Corporate Control”,
en 67 ANTITURST L. J. 569 (2000); Bresnahan, Thomas F. y Salop, Steven C. “Quantifying the Competitive Effects
of Production Joint Ventures” en 4 INT’L J. IND. Org. 155 (1986).
24 Véase OECD, Antitrust Issues, [Link]. nota N° 1, en 48.
132 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
25
Brandeis, Louis D. Other People’s Money: And How the Bankers Use It. Washington: National Home
Library Foundation, 1914.
26
Véase Waller, [Link]. nota 3, en 857-58, véase también Gerber [Link]. nota 3, en 112-13.
27
Véase Gerber, [Link]. nota 3, en 113.
28
Id. en 114.
29
Id. en 114-115.
30
Id. en 115 (citas omitidas).
134 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
31
Además del potencial riesgo competitivo, un número de problemas de representación también han sido
asociados con interlocks de directores. Véase, por ejemplo, Gerber, [Link]. nota N° 3, en 112 (“Si los directores
están actuando en su propio interés más que en el interés de los accionistas de la empresa, entonces los interlocks
pueden ser problemáticos.”); Waller, [Link]. nota 3, en 857-58 (notando que los interlocks “pueden exacerbar los
problemas de costos de representación, cuando las decisiones de un director pueden beneficiar sus propios inte-reses
en su otro rol como parte del competidor, antes que servir a los mejores intereses de los accionistas en la empresa
donde se está desempeñando actualmente como director”). Estos riesgos generalmente se encuentran fuera del al-
cance de este artículo.
32
Véase Leslie, Christopher R. “Trust, Distrust, and Antitrust” en 82 TEX. L. REV. 515, 583–84 (2004)
(discutiendo el uso histórico de interlocking de directores); véase también Waller, [Link]. nota 3, en 858.
33
Miller, Gale T. “Interlocking Directorates and the Antitrust Laws” en 26 COLO. LAW. 53, 53 (1997).
Gabrielsen et al. sugiere que incluso los intercambios de información, en el contexto de interlocks de administración,
pueden tener efectos beneficiosos cuando, por ejemplo, una mayor información sobre shocks de demanda permite
a las empresas anticipar de mejor manera períodos de baja y alta demanda. Gabrielsen et al., supra nota 9, en 843.
El que esto deba ser tomado como una justificación “pro-competitiva”, sin embargo, es cuestionable. En cualquier
caso, estos mismos autores han notado que “una información más detallada, en ciertos casos, puede permitirle a una
empresa adaptar de mejor manera su comportamiento en relación a otra, de modo de que éstas terminen compitiendo
menos agresivamente, incluso en un caso en que no exista colusión.” Id. Gabrielsen et al. concluyen, basados en la
literatura existente, que “el efecto neto para los consumidores y la sociedad, depende de la naturaleza de la compe-
tencia (Cournot versus Bertrand), y del tipo de información que se intercambia.” Íbid.
34
Véase Gerber, [Link]. nota 3, en 117; véase también Mizruchi, Mark S. “What Do Interlocks Do? An
Analysis, Critique, and Assessment of Research on Interlocking Directorates”, en 22 ANN. REV. SOC. 271, 273
(1996); Zajac, Edward J. “Interlocking Directorates as an Interorganizational Strategy: A Test of Critical Assump-
tions”, 31 ACAD. MGMT. J. 428, 436 (1988) (“Comparando la incidencia de interlocks en industrias presuntamente
colusivas, con la incidencia de interlocks en empresas de un grupo de control”, y concluyendo que “la incidencia
del interlocking entre empresas competidoras independientes no es mayor que la predecible de modo aleatorio”);
Palmer, Donald. “Broken Ties: Interlocking Directorates and Intercorporate Coordination”, 28 ADMIN. SCI. Q. 40,
40 (1983) (Discutiendo la probabilidad relativa de que los distintos tipos de vínculos generados por medio de un
interlock se traduzcan en una facilitación de relaciones formales de coordinación”).
35
Véase Connor, John M. & Lande, Robert H. “Cartels as Rational Business Strategy: Crime Pays” en 34
CARDOZO L. REV. 427, 465 (2012) (adoptando, en relación al análisis costo-beneficio de las sanciones en carteles,
“una probabilidad relativamente alta, de 25% a 30%, de detección de carteles”, una probabilidad que Connor y
Lande caracterizan como “conservadora”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 135
Al considerar el estándar o la regla más apropiada para adoptar respecto de los in-
terlocking de directores, es importante tener en consideración los potenciales daños
y beneficios descritos recientemente. El enfoque adoptado idealmente proscribiría
aquellos interlocks que son lesivos, mientras que permitiría aquellos que son benefi-
ciosos (o, al menos competitivamente, benignos). En otras palabras, el estándar mi-
nimizaría los costos de error asociados a falsos negativos (i.e., fracasos en condenar
conductas anticompetitivas), como también a falsos positivos (i.e. condenas de con-
ductas competitivas). Sin embargo, un aumento de precisión (que tiende a requerir
de un análisis de mercado más complicado) trae consigo mayores costos procesales.
Un análisis de “rule of reason” de los interlocks de administración (equilibrando
los efectos anticompetitivos de la práctica, en cada caso, con cualquier beneficio
pro-competitivo) podría, de este modo, tener bajos costos de error, en tanto tendería
a identificar con precisión y condenar sólo aquellas instancias que son anticompetiti-
vas, trayendo consigo mayores costos procesales. En contraste, una regla per se cla-
ra, bajo estándares de bright line rule, generaría bajos costos procesales, asumiendo
36
Véase Waller, [Link]. nota 3, en 858; véase también Gabrielsen et al., [Link]. nota 9, en 843; OECD,
Antitrust Issues, [Link]. nota 1, en 49.
37
Gabrielsen et al., [Link]. nota 9, en 843.
38
Íbid. Gabrielsen et al. concluyen, sin embargo, que estos intercambios de información pueden tener
efectos ambiguos en la estabilidad de una coordinación: “Si cuentas con información más detallada sobre los con-
sumidores y productos más valiosos del competidor (el margen precio-costo más alto), tu desviación puede ser
trazada hasta esos segmentos y, consecuentemente, pueden hacerse más rentable. En ese sentido, desestabiliza la
coordinación. Al mismo tiempo, tal información permitirá a las empresas dirigirse derechamente a cierto grupo de
clientes que, típicamente, lleva a una competencia más agresiva después de cualquier desviación. De acuerdo a este
efecto, el intercambio de información puede llevar a un resultado más estable de coordinación” Íbid.
39
OECD, Antitrust Issues, [Link]. nota 1, en 49.
136 REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA
40
Véase Gal, supra nota 6, en 433-34; véase también, e.g., Popofsky, Mark S. “Section 2, Safe Harbors,
and the Rule of Reason” en 15 GEO. MASON L. REV. 1265, 1275-79 (2008); Christiansen, Arndt & Kerber, Wolf-
gang. “Competition Policy with Optimally Differentiated Rules Instead of “Per Se Rules vs Rule of Reason” en
2 J. COMP. L. ECON. 215, 216 (2006); Popofsky, Mark S. “Defining Exclusionary Conduct” en 73 ANTITRUST
L.J. 435, 449, 453, 457 (2006); Evans, David S. & A. Padilla, Jorge. “Excessive Prices: Using Economics to Define
Administrable Legal Rules” en 1 J. COMPETITION L. ECON. 97, 113, 117 (2005); Ehrlich, Isaac & Posner, Richard
A. “An Economic Analysis of Legal Rulemaking” en 3 J. LEGAL STUD. 257, 266, 272 (1974).
41
C. Beckner, Frederick. III & C. Salop, Steven. “Decision Theory and Antitrust Rules” en 67 ANTI-
TRUST L.J. 41, 41 (1999).
42
Véase Íd. en 44 (“Cada decision-maker enfrentado con información imperfecta debe resolver tres pre-
guntas relacionadas. Primero, asumiendo que la decisión debe ser tomada con información imperfecta, ¿cuál es la
decisión óptima? Segundo, ¿cuánta información debiera recolectar y considerarse para la toma de esta información?
Tercero, si la información es recolectada, ¿exactamente cuál debe ser considerada, y en qué orden?”).
43
Como el juez Breyer de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos observa, la teoría económica
sugiere que incluso la fijación de precios horizontal puede ser más beneficiosa que “la competencia a ultranza” bajo
ciertas circunstancias muy limitadas. Véase Leegin Creative Leather Prods., Inc. v. PSKS, Inc., 551 U.S. 877, 915
(2007) (Breyer, J., voto disidente) (citando a Scherer, F. M. and Ross, D. Industrial market structure and economic
performance, 3rd ed. Boston: Houghton-Mifflin, 1990, pp. 335–39. Sin embargo, una regla per se en contra de acu-
erdos de fijación horizontal de precios es justificable dados los costos potenciales y las dificultades que envuelve la
identificación de esos escasos escenarios.
44
Informe del American Antitrust Institute como Amicus Curiae in Support of Respondent en 11, Leegin
Creative Leather Prods., Inc. v. PSKS, Inc., 551 U.S. 887 (26 de febrero, 2007) (No. 06-480); véase Brunell, Richard
M. “Overruling Dr. Miles: The Supreme Trade Commission in Action” en 52 ANTITRUST BULL. 475, 495 (2007);
Lao, Marina. “Leegin and Resale Price Maintenance-A Model for Emulation or for Caution for the World?” en 39
INT’L REV. INTELL. PROP. & COMPETITION L. 253, 254 (2008) (una moderna teoría de la decisión “debe en-
focarse en la frecuencia con que se verifica [cualquier] beneficio [pro-competitivo] y daño [anti-competitivo],costo
de error, y si una regla alternativa serviría para mejorar el bienestar del consumidor y la administración de las leyes
de competencia”); véase también Christiansen & Kerber, [Link]. nota 40, en 238 (aplicar un “enfoque de costo de
error” es “insuficiente para mostrar que hay casos en que la mantención de precios de reventa puede generar efectos
positivos en el bienestar social”).
REFLEXIONES SOBRE EL DERECHO DE LA LIBRE COMPETENCIA 137