Cronos y Kairos: Los tiempos de Dios son perfectos
A veces ante lo que vivimos podemos pensar que Dios se ha olvidado del plan, que estamos
fuera de su mirada, nos preguntamos ¿si está con nosotros por qué se demora en actuar?
Otras veces nos conformamos en vivir, renunciando a los sueños, porque quizá llegamos a la
conclusión de que son muy grandes y nosotros muy pequeños. Pero Dios tiene el gobierno de
todas las cosas, y es Todopoderoso para hacer su voluntad…
“En tu mano están mis tiempos” Salmo 31:15. Dios es el Señor y dueño de todo, y él tiene el
dominio sobre los tiempos. La palabra “tiempos”, del hebreo Et, traduce: período, tiempo
determinado, propicio o apropiado. Podemos decir que se refiere a un tiempo diseñado por las
manos del arquitecto divino, en el cumplimiento de Sus propósitos. Él tiene el gobierno sobre
los tiempos de los hombres.
Nuestro Señor es llamado también el Dios eterno, del hebreo Olam: eterno o eternidad. El
tiempo está contenido en la eternidad, como en algo de donde recibe su ser y su unidad. La
eternidad es la que fundamenta el tiempo, la fuente desde donde éste mana incesantemente y
lo que le da sentido (algo así como que la eternidad es la totalidad, y el tiempo una sección).
Dios tiene el gobierno de todas las cosas, por eso tengamos presente que “Todo es posible
para Dios”
En el griego bíblico los términos más usados para tiempo son: Cronos y Kairos. Veamos el
significado de éstas palabras:
Cronos: lapso de tiempo, duración de tiempo. Raíz de la palabra cronometro y sus derivados.
Hablamos del tiempo terrenal, que se puede medir. Dios estableció con la creación el sol, la
luna y las estrellas para medir los tiempos terrenales (Gén. 1:14-18), y por eso las unidades
de medida de nuestro tiempo: milenio, siglo, año, mes, día, horas, etc. Es el tiempo del
hombre.
Kairós: medida correcta, ocasión, período definido, tiempo oportuno, tiempo favorable,
momento señalado y preciso. Cronos marca cantidad, Kairós calidad, Rom. 5:6. Kairós es el
tiempo oportuno y diseñado desde el cielo, dónde Dios interviene en la vida de los hombres de
una manera sobrenatural y poderosa. Tiempo diseñado en el cielo, que se manifiesta en la
tierra, para bendición de los hombres. Aquí debemos velar y estar preparados para los
cambios de Dios, como “Cuando el maná dejó de caer”.
En el tiempo cronos de los hombres, podemos concluir a veces, que Dios se está tardando
con cierta respuesta o milagro, pero Dios sabe qué, cuándo y cómo lo hace. Por ejemplo,
María, la hermana de Lázaro, dijo a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no
habría muerto” y luego Marta la otra hermana le dijo: “Señor, hiede ya, porque lleva cuatro
días”, pero Jesús dijo: “No te he dicho que si crees veras la gloria de Dios? Entonces los
milagros o intervenciones divinas no ocurren cuando queremos o esperamos, sino en el
kairos, es decir en el tiempo de Dios.
Reflexión final: Dios tiene todo en sus manos. Él no se tarda, y tampoco llega antes, él sabe
cómo y cuándo hacer las cosas. Nosotros debemos seguirle y amarle con todo nuestro
corazón, confiando en su bondad y poder.
Kairos, el tiempo perfecto de Dios
Posted by Celia en 8 junio, 2007
El filósofo Willian James afirmó que la más grande utilidad de nuestra vida es emplearla en algo
que dure más que ella.
Aprovechando bien el tiempo, dice en Efesios 5:16. Pero ¿ qué es el tiempo ?. La vida se
compone de tiempo y de momentos. Yo soy una persona que no me gusta perder el tiempo, pero
muchas veces y de manera inevitable se te escapa de las manos. El tiempo es un bien, que se
puede invertir o gastar. Pero no puede guardarse; debe ser empleado.
Cuando hablamos de ” tiempo” en griego encontramos dos palabras: Cronos y Kairos. El tiempo
secuencial y cronológico deriva de cronos. Es el tiempo humano, vital. El tiempo de Dios es Kairos
y significa momento oportuno. El tiene un tiempo para cada cosa. Jesucristo era consciente de que
había un calendario divino que controlaba los hechos de su vida ( Juan 7:6; 12:23,27; 13:1; 17:1 ).
Yo soy una persona muy impaciente y me cuesta esperar el Kairós, el tiempo oportuno de Dios.
Si, he podido comprobar en mi vida que las cosas no ocurren cuando nosotros queremos, Dios
tiene el momento perfecto, oportuno y a veces es, cuando menos lo esperas. No se puede planear,
pero si debemos estar en comunión con Dios, para saber aprovecharlo y apreciarlo. Yo nunca
había planeado comprarme un piso, porque no estaba dentro de mis posibilidades. Pero cuando
llegó el Kairós de Dios, me guio, empujó y proveyó los medios para hacerlo, de una manera que
jamás habría imaginado. Lo he visto también en decisiones más pequeñas, como por ejemplo
cuando era el momento oportuno de arreglarme una pieza dental, casi me da vergüenza compartir
los detalles más pequeños, pero he disfrutado mucho viendo a Dios obrar en cosas insignificantes
para muchas personas, pero que para mi no lo eran. Tristemente también tengo que decir que en
otras ocasiones, me adelanté a Dios, me equivoqué y estropee las cosas que podían haber sido y
no fueron por mi impaciencia. Por eso le pido a Dios sabiduría para discernir los tiempos como
dice en Eclesiastés 8:5. Y la paciencia para esperar el tiempo perfecto de Dios; porque: ” En Sus
manos están mis tiempos”. Salmo 31:15
No se que piensas de este tema, ni cuales han sido tus experiencias, me gustaría que aportaras
tus comentarios. Gracias.
Kairos, el tiempo de Dios perfecto
Kairos es una antigua palabra griega que significa el momento adecuado, el momento
oportuno. Los griegos tenían dos palabras para referirse al tiempo: Cronos y Kairos. La
primera se refiere al tiempo cronológico o secuencial, la segunda significa el tiempo, el
momento indeterminado donde las cosas especiales suceden. Mientras la naturaleza de
cronos es cuantitativa, la de Kairos es cualitativa.
Para algunos estar en Kairos o tener Kairos, momentos especiales, es tener suerte. Si
asociamos suerte con lo que tiene que ver con azar sería una gran equivocación. Ahora bien,
si los momentos especiales que nos tocan vivir tienen que ver con la vibración en la que
estamos, con lo que atraemos, eso si que podemos llamarlo suerte. Y estar en Kairos tiene
que ver con saber que es lo que estamos “llamando” y estar preparado para vivir plenamente
esas situaciones que se nos presentan.
Estar en Kairos, es tener la inspiración, es estar con la musa, son esos momentos que sabes,
que sientes, que te da la espina que es necesario actuar en algo porque si no el momento se
difumina. Estar en Kairos, es estar en el momento preciso, en el cual te sientes en sintonía, te
sientes alineado hacer cualquier cosa que quieras. Estar en Kairos, es estar en tu máxima
plenitud de explotar el aquí y el ahora, de lo que puedes hacer con lo que esta sucediendo.
Kronos es la medida de tiempo que utilizamos para medir la duración secuencial o no, de
acontecimientos, sucesos, situaciones, momentos, etc… kairos, sin embargo, se usa para lo
sobrenatural, pues lo sobrenatural no puede medirse en cronos, ya que dicha medida no
existe cuando nos referimos al espacio tiempo.
Cronos, “es el tiempo como usualmente que conocemos” es decir la medida del tiempo, “es
nuestra forma de organizar la vida”, lo que hacemos, el trabajo, nuestras reuniones, es el
“Padre Tiempo”, activo, controlador, organizado, fuerte, masculino.
Kairos, por otro lado, no mide el tiempo sino “la participación en él”. Sin duda que Kairos no es
un concepto fácil de comprender, pero me parece clave porque nuestras vidas están regidas
por Cronos, el reloj, los horarios apretados, la vida corta, el estrés provocado por el hacer.
Estamos ocupados y preocupados tratando de cumplir con Cronos, y nos olvidamos de
“participar” en ese tiempo.
Cronos nos cuadricula y aunque efectivo e importante, si Kairos no participa, corremos el
riesgo de perdernos el disfrute de lo que estamos haciendo. Vivir con Cronos es correr, es
esquema, si no conocemos e invitamos a Kairos perdemos la posibilidad de participar.
Quiero profundizar un poco más en Kairos, el mismo no mide sino que participa de tal manera
que se pierde la noción del tiempo; tiempo sin tiempo; momentos en los que el reloj se
detiene, alimentándonos, renovándonos, es un tiempo más maternal”
Al leer esta definición, quede impactada. De este lado del mundo vivimos peleando entre lo
femenino y lo masculino, nos sentimos en guerra, defendiendo los derechos de unos y otros.
Sin embargo en esas culturas milenarias lo femenino y lo masculino están mezclados,
influenciados mutuamente.
Quede maravillada con esos conceptos de “Padre Tiempo” y “Madre Tiempo”. Lo masculino,
activo, concreto y lo femenino, nutritivo y compasivo.
Sin duda alguna que de este lado del mundo nos hace falta descubrir y entender a Kairos, y
equilibrar nuestras vidas participando en ella, siendo conscientes, estando atentos. Pero, este
tiempo se vuelve una realidad cuando “estamos involucrados completamente en lo que
hacemos”. Si es trabajo, estamos concentrados en el trabajo y no divagando en el pasado o
en el futuro. Si es descanso o diversión, estamos completamente disfrutando ese preciso
momento.
Hay ocasiones en nuestra vida, en las que nos toca experimentar sentimientos de
desesperación al ver que eso que tanto deseamos no llega, y es que es tan difícil esperar,
porque por mas mensajes o palabras que nos dicen las demás personas solo quien está
esperando sabe lo que está pasando en su vida, cada pensamiento y cada sen que hay en su
corazón, cada lágrima y cada suspiro que con el pasar del tiempo nos hace pensar que
estaremos así por mucho tiempo «KRONOS EL TIEMPO DE DIOS PERFECTO»
Viviendo en el Kairos
Agosto 18 de 2012.
Pastora. Diana Aristizábal.
Texto bíblico. Eclesiastés 3:1-15
Introducción. Kairos es un vocablo que significa: Tiempo perfecto de Dios; y vivir en ese
tiempo de Dios, nos trae grandes beneficios, porque es vivir bajo la voluntad de Él, es
decir, estar bajo su bendición, y ¿quién va a perder viviendo bajo Su bendición? Kronos
otro vocablo, y significa: Tiempo del hombre. Entre ambos tiempos hay una gran
diferencia, porque vivir en el kronos significa: afanes, deseos, malgastar el tiempo. En
cambio, kairos, el tiempo de Dios nos da grandes beneficios y por la Palabra descubrimos
cómo fue que nos creó para alcanzarlos.
A veces sentimos que el tiempo no nos alcanza, y que a pesar de que hemos planeado
nuestro día, pareciera que algo no pudimos hacer; el tiempo corre más vertiginosamente;
y esto nos habla de que cada día que pasa, es una cuenta regresiva para nuestra vida, por
eso cuando menos pensemos ya tendremos cincuenta años, pero qué bueno que al
recordar hacia atrás, pensemos que valió la pena todo ese recorrido por esos años. Una
buena pregunta que te quiero hacer (a ti que ahora lees esta conferencia): ¿Lo que has
vivido hasta hoy, ha valido la pena? ¿Estás haciendo algo realmente significativo, que te
garantice que tu respuesta será: “Yo no he perdido el tiempo en todos estos años”?
Reconocemos que el tiempo del hombre es limitado; mientras, el tiempo de Dios ese
ilimitado; por tanto, nuestro tiempo debemos ocuparlo en cosas verdaderamente
productivas; es decir, vivir como Dios quiere que vivamos, por tanto, ya no perdamos más
el tiempo, y hagamos lo que el Señor nos ha mandado a hacer y de esa forma, recibimos
bendición.
Debido a que el tiempo del hombre es limitado, en ocasiones se presentan circunstancias
-sucesos en nuestra vida-, que no podemos comprender, y no podemos -ni debemos-,
echarle la culpa a Dios, porque tanto tú como yo, somos limitados. Tu pensamiento no
alcanza a comprender, lo grande de la situación, porque Dios -dice la Palabra-, tiene
pensamientos más altos que los nuestros…
Si has estado pasando situaciones complicadas y que no entiendes, entonces, este es el
momento oportuno para que tú entregues a Dios esa situación y puedas descansar y
confiar en Él -aunque no te de la respuesta mañana-, porque es quien tiene todo bajo su
control; es de aclarar, que quien no está en las manos de Dios, no tiene esa ventaja de
confiar y descansar, por lo tanto, esa persona siempre va a estar amargado, generando en
su vida dolor, heridas, dificultades, a tal punto que van a endurecer su corazón, y así, no
reciba esa libertad. Y a ti querido(a) lector(a), que en este momento estás leyendo, oro a
Dios, para que si estás pasando momentos quizás de incredulidad, puedas cerrar tus ojos
y meditar la importancia de poder creer, porque si confías en Él, Él hará (Salmo 37:5).
Debemos escoger entre:
1. Vivir en el kronos (tiempo del hombre), aunque es limitado como hemos reflexionado,
no obstante si la persona se pone en la mano de Dios, obviamente su tiempo va a ser muy
bendecido. Entonces, la pregunta es: ¿Cómo quieres tener tu vida? ¿En cuál de los dos
tiempos? Porque vivir en el kronos, es vivir “a nuestra manera”; por ejemplo, el varón que
tuvo un amorío con alguna jovencita -a su manera, por supuesto-, o la jovencita con otro
joven, que también lo hizo fue “a su manera”, bien se pudieran preguntar: ¿Valió la pena
haberlo hecho? Igual, interrogante, para quienes por vivir “a su manera”, han estado lejos
de Dios, y quizás, bajo algún vicio en particular y haciendo solamente lo que es su propio
deseo, razón por la cual, obviamente, no ha podido santificarse para Dios.
Quien así vive, tiene una vida rutinaria… pero hoy, Dios te está hablando y te invita a vivir
en su tiempo, para que todo te vaya bien; porque vivir para Dios genera bendición para tu
vida; el punto es obedecerle al Padre Dios y entonces, todo nos va a ir muy bien. Otra
desventaja de vivir en el kronos, es que por ser el tiempo humano, interviene el diablo y
en lugar de hacer cosas positivas en ese momento, resulta que en medio de la tentación,
entonces por su propia carnalidad, la persona cae en ella; para completar, el enemigo “se
come” -literalmente hablando-, e tiempo de tal persona, que obviamente, ya nunca lo
podrá recuperar; por eso muchos incluso hasta expresan: “si pudiera devolver el tiempo”.
2. Vivir en el Kairos (tiempo de Dios). Eclesiastés 3:11. Según la versión Internacional,
expresa: “Dios hizo todo en su momento, puso en la mente humana, el sentido del
tiempo…aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios hizo de
principio a fin”; por tanto, vivir para Dios generará en tu vida, una extensión y
recuperación de tu tiempo, qué hermoso es eso, ¡restaurar lo que pasó!, ¡¿Te gustaría
restaurar lo que pasó?! Porque vivir en el tiempo de Dios es lo que hace que tú restaures
tu vida y así, recuperes lo que perdiste; de esa forma, le puedas arrebatar al diablo lo que
te ha robado. Vivir en el tiempo de Dios permite que tú puedas levantarte firme y le
ordenes a Satanás: ¡Nunca más te volverás a burlar de mí!, porque de aquí en adelante
viviré para agradar a Dios…
Hay jóvenes (hombres y mujeres), que en ocasiones tratan feo a la mamá, le responden
de cualquier manera y se van, y justamente el hermanito más pequeño le está
observando, entonces, ¿será que ese comportamiento, lo hace mejor a ese niño? No
pierdas más tú tiempo, santifícate de una vez por todas, Dios no es un “dios light”, Dios es
un Dios de decisiones, y si quieres ver que tu juventud tiene sentido y que te quieres
gozar verdaderamente, entonces, tienes que entregarte a Dios y santificarte, no
coquetees más con el infierno, por tanto, ya no forniques más, ya no más inmundicia; no
coquetees más con el mundo; que la gente pueda decir que quieren ser como tú, porque
eres una persona radical…
Conclusión (Vr.12). “Ellos”, somos nosotros ahora, porque no hay nada mejor para
nosotros que hacer lo bueno, para podernos alegrar realmente. Cuando tú haces lo
correcto, al principio va a costar, (ejemplo: negarte a fornicar), ¡claro que cuesta!, pero en
cambio va a traer a tu corazón una tremenda satisfacción y que luego al pasar los años,
puedas decirle a tu cónyuge que vives con gran alegría tu sexualidad con el (ella). Hazte
esta reflexión: ¿Qué de bueno te ha traído el pecado? ¿Qué de bueno te ha traído el
mundo? En cambio, Dios trae lo bueno siempre; porque si te esfuerzas por cambiar,
aunque te haya costado, puedes disfrutar de todo (Vr.13), y recibes el regalo del gozo, y
recibas la prosperidad, porque eso significa: “comer y beber”, avanzar. Además, todo lo
que Dios hace es perpetuo (Vr.14). Vivir en el tiempo de Dios hará que tu vida, sea tan
espectacular, que delante de Dios teman los que te conocían como eras antes, cuando
vivías en el kronos (el tiempo del hombre), por lo cual, al estar viviendo en el tiempo de
Dios (Kairos), la gente que te conocía antes se darán cuenta de tu cambio,
Por eso Dios dice que lo que fue, ya es y lo que ha de ser, fue ya y que Él, restaura lo que
pasó (Vr.15); porque cada vez que nos estaba creando, se enamoraba de nosotros, nos
veía especiales y hermosos, y en cada una de nuestras vidas, como en un libro, iba
escribiendo lo que seríamos un día y las cosas, que debíamos vivir, lo ideal y perfecto;
infortunadamente, después de que cada uno ha crecido, ha vivido en su kronos y ha
hecho lo que no estaba escrito en el libro -que Dios hizo de cada uno-, por tanto, la
Palabra dice que si tú determinas vivir en el tiempo de Dios, Él hará que todo lo que tú has
vivido sea restaurado para que de esa forma, ahora sí vivas como el Señor escribió en su
libro, acerca de ti, tal y como Él diseñó perfecta tu vida; porque la voluntad de Dios es
buena, agradable y perfecta, y eso lo dice Salmo 139:16. Así que Dios ya escribió todo
respecto de ti, y lo que tenía para ti, era demasiado bueno, y para Él, todo eso ya sucedió.
Por eso: ¡Dios restaura lo que pasó!
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